sábado, octubre 24, 2009

REAL SOCIEDAD 1 - CÓRDOBA 0 Reacción y victoria

La Real ha logrado la victoria ante el Córdoba gracias a la reacción del técnico y de los jugadores tras el descanso. Una primera mitad de ritmo lentísimo y escasísimas ocasiones de gol encontró una rápida respuesta tras regresar de los vestuarios. Incrementando la velocidad, este equipo tiene mucho más peligro. Y si de velocidad se trata, Nsue es nuestro hombre. Suyo fue el gol y muchas de las acciones más destacadas del partido, a pesar de haber jugado sólo los segundos 45 minutos. Su tanto ha servido para desatascar un partido competido pero de neta superioridad txuri urdin, para sumar la tercera victoria consecutiva en Anoeta, que ahora ya por fin empieza a parecer un fortín de verdad, y para recuperar momentáneamente un liderato que dependerá de lo que hagan mañana Cartagena y Rayo.

Lasarte ha optado por lo que se esperaba más probable antes del partido: un solo cambio en su alineación, De la Bella por Labaka. El equipo parece mejor armado de esta forma, aunque lo cierto es que el lateral apenas ha subido su banda y ha provocado cierto desequilibrio con la constante presencia en ataque de Dani Estrada. La Real sigue teniendo debate abierto en sus laterales. El Córdoba salió bien plantado, con una fuerte presión en el centro del campo (aunque sin peligro efectivo en el juego) y a la Real le costaba mucho sacar el balón jugado. Tanto es así, que el pase largo a cargo de los centrales, y ocasionalmente de Bravo, era la opción preferente para iniciar la jugada. De esta forma, el nivel de juego que se exhibió ante el Salamanca, en el anterior partido en Anoeta, era poco menos que imposible.

Con este panorama, no es difícil de creer que el escaso peligro de la Real en la primera mitad llegara a balón parado (un cabezazo de Ansotegi) o en disparos lejanos, con los que ni Griezmann, ni De la Bella ni Zurutuza consiguieron encontrar puerta y hacer que el portero del Córdoba tuviera que trabajar. Sí lo hizo Bravo, segurísimo y decisivo una tarde más, sobre todo con una mano que evitó que el balón entrase a su derecha por toda la escuadra. El lunes recibe el premio al mejor portero de Segunda de la temporada pasada. Merecidísimo premio. Los andaluces, como la Real, también llevaron casi todo su peligro en las jugadas de estrategia, que no siempre parecieron bien defendidas por la zaga realista. Y en ataque, las jugadas realistas morían pronto, puesto que ni Aranburu ni Zurutuza conseguían llevar el balón hasta el área. Sólo las constantes subidas de Dani Estrada daban cierta sensación de peligro.

En el descanso, Lasarte decidió mover sus fichas. Y si el juego había sido lento en la primera mitad, la solución pasaba irremediablemente por la velocidad. Nsue era el hombre adeucado. En una de estas casualidades que dan la razón a los entrenadores, a los tres minutos la Real marcó. Por las dos variantes con las que la Real salió de los vestuarios, más velocidad y Nsue. Aunque fuera por las molestias que le hicieron ser duda durante buena parte de la semana, el cambio por Zurutuza fue lógico. El canterano es un jugador de mucha calidad, como ya ha demostrado en los partidos ante Numancia y Salamanca, pero tiene en la velocidad su punto débil. Y eso era lo que justo hoy parecía necesitar el equipo.

La entrada de Nsue, por la banda derecha (acabó en la izquierda y allí pareció tener menos protagonismo), desplazó a Xabi Prieto al centro y así gozó el equipo de sus mejores minutos. El 10 txuri urdin hizo una segunda parte formidable y se convirtió en una pesadilla constante para la defensa del Córdoba, con sus conducciones desde el centro del campo y con sus caracoleos dentro del área. Tras uno de ellos, Nsue estuvo a punto de hacer el segundo. Pero las ocasiones más claras fueron para Agirretxe (tras una sensacional jugada de Markel, que ya había saltado al terreno de juego por un Griezmann que volvió a dejar detallitos de clase) y para Bueno, que sustituyó precisamente a Agirretxe. El 9 de la Real sigue siendo el máximo goleador del equipo pero su trabajo no ha tenido en las dos últimas semanas la misma efectividad de otras tardes. Quizá, y aprovechando que lleva cinco semanas sin marcar, sea el momento de darle una oportunidad desde el inicio al uruguayo.

Junto a la lentitud del juego de la primera parte, hay que destacar otro defecto de la Real, que no por conocido deja de ser menos dañino. Los últimos minutos, sobre todo un descuento exageradamente largo, fueron de sufrimiento. El Córdoba no tuvo ocasiones de gol en toda la segunda parte, en la que el dominio txuri urdin fue aplastante. De hecho, la Real no debió llegar con sólo un gol de ventaja a los últimos instantes, de sobra es conocido lo que a este equipo le ha costado cerrar partidos en los últimos años. Pero una vez llegados a ese punto, no había razón alguna para sufrir. El Córdoba no lo estaba provocando. Pero se sufrió. Como en tantas otras tardes de marcadores cortos que ha vivido Anoeta desde que su equipo descendió a Segunda División. Sólo Prieto pareció entender el tempo que requería el partido en ese tramo final, y a base de balones largos hacia la defensa del Córdoba el equipo se limitó a perder tiempo en lugar de matar el partido.

Pese a que el juego no se acercó a la brillantez de otras tardes, la Real sumó de nuevo tres puntos. Dio así una buena respuesta a la bofetada recibida en Valencia, donde el Levante le endosó su primera derrota liguera. El equipo txuri urdin sigue sin perder en su estadio, y esa quizá es la mejor noticia de este primer tramo de la temporada. Además duerme líder, a la espera de lo que hagan mañana los dos equipos que comenzaron la jornada por delante, Cartagena y Rayo. Los resultados del domingo podrían empezar a abrir ya un pequeño colchón, que eso sí todavía no será decisivo. No es mal escenario para afrontar la segunda gran salida de la primera vuelta. Espera el Hércules (que hoy empató en Girona) en Alicante, en un césped en tan mal estado como el que ofreció el Levante hace seis días. Espera un equipo que duerme tercero a dos puntos de los de Lasarte. Espera un aspirante al ascenso. Espera, en definitivo, un reto más para la Real.

viernes, octubre 23, 2009

PREVIA Real Sociedad - Córdoba. A prolongar la buena racha en Anoeta

Una vez cosechada la primera derrota de la temporada, la Real tiene la oportunidad de prolongar su buena racha en casa (sábado, 18.30 horas, Anoeta; ETB-1, Telemadrid-La Otra), donde ha ganado los dos últimos partidos disputados y, obviamente, todavía no ha perdido. El equipo de Martín Lasarte, pese a caer en el campo del Levante, defiende en esta jornada una posición de ascenso y tiene la intención de recuperar al menos parte del espectacular juego que desplegó en su última aparición en su estadio, ante el Salamanca. El liderato no es vital, pero sumar puntos sí. Y más en casa. La experiencia ya se lo ha dejado claro a la Real, un equipo que si algo ha demostrado en su actual periplo por la Segunda División es que responde bien a las bofetadas que recibe. El Levante le dio una. Ahora toca responder.

Para hacerlo, Lasarte cuenta con prácticamente los mismos hombres que se llevó hace una semana a Valencia y es posible que repita el once que saltó al terreno de juego levantino. En la lista de 18 sólo hay un cambio. Entra Zubikarai y sale Riesgo. Esto confirma que el técnico tiene la intención de rotar a sus porteros suplentes cuando ambos estén en condiciones y Bravo, titular indiscutible, esté con el equipo. Hay un cambio en la alineación que figura en todas las quinielas, y es la entrada de un lateral izquierdo específico. De la Bella, que reapareció la pasada semana, tiene todas las papeletes de volver al once, lo que probablemente desplazará a Mikel González al centro de la defensa y a Labaka al banquillo.

El resto del equipo, en principio, sería el mismo. Dani Estrada en el lateral derecho y Ansotegi en el centro completarían la defensa. Diego Rivas jugaría por delante (Elustondo sigue de baja, y es posible que tampoco esté para el próximo partido, ante el Hércules), con Aranburu, Xabi Prieto, Zurutuza y Griezmann en el centro del campo y Agirretxe en punta. Ante las cuatro jornadas sin marcar del nueve realista, Bueno tiene opciones de entrar en el once. Si así fuera, las combinaciones son múltiples, y podrían dar una oportunidad a Nsue (de lo mejor ante el Levante) o incluso a Johnatan Estrada, que lleva ya algunas semanas sin entrar en el equipo, ni siquiera en las segundas partes.

La Real comienza la jornada con quince puntos y en tercera posición, a un solo punto del líder y ya único equipo invicto de la categoría, el Cartagena. Para recuperar el liderato que se dejó en Valencia, el conjunto de Lasarte tendrá que ganar su partido por dos goles más de los que haga el Rayo (empatado a puntos con el equipo txuri urdin) en Vigo ante el Celta, y esperar un pinchazo del Cartagena en su visita al Elche. La semana pasada se dejaron puntos los cinco primeros clasificados, con lo que la Real perdió una gran oportunidad de escaparse. Pero esta semana hay una nueva ocasión, puesto que, de los siete primeros, sólo el equipo donostiarra y el Numancia juegan en casa. De lo apretada que está la Segunda División da fe el hecho de que el Córdoba, décimo en la tabla, está a sólo tres puntos de la Real. En las filas del conjunto cordobés milita Gerardo, que regresa a Anoeta tras los tres años que vistió la camiseta txuri urdin.

Hasta este paso txuri urdin por la Segunda División, el Córdoba sólo conocía la derrota en San Sebastián. De allí se había llevado tres derrotas en Primera (dos goleadas por el mismo resultado, 5-1, en las temporadas 67-68 y 68-69, y un 2-1 en la campaña 71-72) y dos más en la categoría de plata (3-1 en la 45-46 y 4-1 en la 46-47) en los cinco partidos que había disputado. Sin embargo, desde el descenso txuri urdin en 2007, los cordobeses no sólo no conocen la derrota en Anoeta sino que pueden considerar el estadio donostiarra como un lugar de fortuna. En la 07-08, Real y Córdoba se vieron las caras en la última jornada de Liga, después del varapalo del descuento en Vitoria. Y fue una tarde de contrastes. Los de Lillo dijeron adiós a sus opciones de subir a Primera, pero el equipo andaluz logró una sufrida permanencia.

Curiosamente, el Córdoba fue el rival que también dejó a la Real sin opciones matemáticas de ascenso la pasada temporada, a tres jornadas del final de la Liga. El equipo andaluz no certificó en Anoeta su permanencia, pero sí dio un paso de gigante para lograr lo que finalmente consiguió, seguir un año más en Segunda. La Real no planteó batalla al Córdoba, saltó al campo sin ilusión ni motivación alguna, pensando que el ascenso era, efectivamente, una quimera. El Córdoba, en cambio, quiso ganar para sobrevivir. Y lo hizo por 0-2, ambos goles conseguidos en la segunda mitad y a balón parado. La Real sólo sacó dos notas positivas de aquella triste tarde. La primera, Zubikarai, que se lució en bastantes ocasiones y evitó una goleada mayor. La segunda, el juvenil Javi Ros, que había debutado una semana antes en Salamanca y que fue casi el único jugador que derrochó ilusión sobre el campo.

domingo, octubre 18, 2009

LEVANTE 1 - REAL SOCIEDAD 0 Duro paso atrás

La Real ha dado un paso atrás. Y ha sido duro, porque duro es comparar a la Real que jugó hace una semana ante el Salamanca y la que ha saltado hoy al campo en Valencia, aunque sólo haya habido un cambio en la alineación, en la portería con el regreso de Bravo. Duro porque se ha perdido de penalti (parece justo, aunque luego tocará hablar del árbitro). Y duro porque hoy ha regresado la Real del mal juego y que no aprovecha las ocasiones de dar golpes sobre la mesa. El Betis perdió, y Cartagena, Rayo y Hércules no pasaron del empate. Era una oportunidad espléndida para meter puntos a los rivales directos, pero el equipo de Martín Lasarte ha respondido con el peor partido hasta ahora de esta tercera temporada en Segunda División. La derrota no es que haya sido demasiado merecida por lo desplegado por el rival, pero a los puntos sí es cierto que el Levante ha puesto algo más sobre el campo y ha tenido más ocasiones que la Real, que ni siquiera ha disparado entre los tres palos.

Contra la Real han jugado dos elementos esenciales. El primero, el terreno de juego. El fútbol espléndido que desplegó hace una semana era imposible de practicar en el infame terreno de juego que tiene el Ciutat de Valencia. No es normal que una Liga profesional, como se supone que es la Segunda División española, siga con los ojos cerrados ante terrenos así, que deslucen el espectáculo e incluso pueden provocar lesiones. Obviamente, el terreno está mal para los dos equipos, por lo que no es una excusa válida para razonar la derrota, pero es innegable que la Real no se ha sabido adaptar a las condiciones que planteaba el partido por este lado. La Real no ha sido capaz de jugar por el piso, pero tampoco ha planteado el más mínimo peligro con el juego más directo, con balones bombeados o con una calamitosa actuación a balón parado, en la que no se ha conseguido rematar un sólo balón.

El segundo elemento que ha jugado en contra de la Real ha sido el árbitro. Tampoco es una excusa, es la constatación de una realidad. Que el colegiado Amoedo Chas haya acertado en las dos jugadas esenciales (parece claro penalti de Diego Rivas que ha costado la derrota, aunque él dijo tras el partido que no es penalti, y es evidente el fuera de juego de Labaka en el gol anulado a la Real) sólo puede entenderse como una causalidad. Que la Real haya acabado el partido de hoy con seis tarjetas amarillas para sus jugadores es una calamidad, una exageración y un despropósito (es cosa de risa ver cómo el colegiado le dice a Zurutuza que le amonesta por reiteración, viendo cómo se han empleado los locales) que no puede ser compensado por la injusta expulsión de un jugador del Levante a falta de cinco minutos para el final del partido. Sólo eso y la ráfaga de tarjetas a los locales en los últimos instantes, que iguala la estadística, han ido a favor de los intereses de la Real, equipo al que ha ametrallado a faltas y tarjetas inauditas.

Todo esto compone el conjunto de circunstancias que planteaba el partido. La Real, en cambio, no ha ofrecido nada para superar estos retos, y por eso se marcha de vacío de Valencia. Atrás no ha habido la contundencia de otras tardes, pero el verdadero problema empezó en el centro del campo. Diego Rivas se vio muy sobrepasado desde el principio (equivocándose además al hacer cosas que no debe, y que ha supuesto la pérdida de algún balón), y también desasistido. No se vio por ningún lado la presión que sí ofreció el equipo en las dos últimas jornadas, y en eso tuvo mucho que ver la desaparición de Zurutuza, auténtico motor del juego brillante que ha mostrado la Real esta temporada. Ni se le vio en defensa ni estuvo afortunado en ataque. En realidad, igual que todos los jugadores de la zona ofensiva. En la primera mitad no hubo absolutamente nada que rescatar el horrendo partido que ejecutó el equipo.

La segunda parte comenzó con el penalti, el Levante se puso en ventaja casi sin haber llegado a la portería de la Real. Lo que sí supo hacer el equipo valenciano es entender el nuevo partido que empezó. Lasarte buscó soluciones, pero nada funcionó. Bueno sustituyó en el descanso a un Agirretxe desconocido, que incluso falló pases sencillos, pero tampoco mejoró las prestaciones del canterano y no dispuso de ninguna ocasión de gol. Griezmann y Xabi Prieto salieron de las bandas y buscaron el centro del campo, pero tampoco fueron capaces de conectar con el balón y crear ocasiones de peligro. La Real apenas dispuso de un par de semiocasiones, un disparo de Zurutuza desviado por la defensa a corner y un cabezazo de Nsue, quizá de lo mejor del equipo, que estuvo a punto de superar a la pasiva defensa levantina. Y por contra, los locales lanzaron dos balones al palo. Si el penalti le dio los puntos, eso otorga la victoria a los puntos al Levante y hace que no se pueda oponer gran cosa a la derrota de la Real.

La primera derrota, por cierto, que deja al Cartagena como líder y único equipo invicto de la Segunda División. El equipo de Martín Lasarte ha perdido hoy porque ha jugado mal. No porque el Levante haya sido superior a la Real, sino por los errores propios. El elemento de preocupación que puede dejar esta derrota es que haya podido ser producto de la defensa del liderato. Pero eso sólo lo pueden contestar los jugadores dentro de una semana ante el Córdoba. En descargo de la mala actuación del equipo, hay que recordar que lo de hoy es la excepción. Hasta ahora, la Real ha sido mejor que sus rivales o al menos ha tenido claras opciones de ganar, cuando ha jugado bien y cuando ha jugado mal. Un partido no sirve para sacar conclusiones catastrofistas (tampoco entusiastas, no las saqué hace una semana cuando la Real se salió), pero sí para corregir errores. Porque el del Levante no va a ser el último campo en mal estado en el que va a tener que jugar ni Amoedo Chas el último árbitro lamentable que va a dirigir sus partidos.

A pesar del horrible partido que han hecho los hombres de Martín Lasarte, la Real se mantiene en puestos de ascenso. Es tercera, con quince puntos, a uno del líder. Y no es nada mala la noticia de que el equipo siga arriba cuando no consigue sumar. Eso hay que saber valorarlo, porque significa que hasta ahora las cosas sí se han hecho bien. Da pena pensar en la oportunidad perdida, puesto que, contando con la Real, ninguno de los cinco primeros equipos de la clasificación ha conseguido ganar en esta jornada. Pero hay que volver a la realidad, y esta indica que, por ahora, la Segunda es una categoría dispuestadísima (el décimo está a sólo tres puntos de la Real) en la que todavía nadie ha conseguido escaparse. Paso atrás, duro, pero pequeño. El equipo txuri urdin sigue en puestos de ascenso, y eso es lo importante, porque ese es el objetivo a conseguir en junio.

sábado, octubre 17, 2009

PREVIA Levante - Real Sociedad. Juega el líder

La Real es líder y tiene una espléndida oportunidad de demostrar por qué lo es (domingo, 17.00 horas, Ciutat de Valencia; Canal + Liga, Gol TV). Visita un campo complicado para jugar ante un equipo con aspiraciones, que disfrutó de la condición de invicto hasta la semana pasada (ya sólo quedan sin perder la Real y el Cartagena). Es la primera vez que el equipo txuri urdin defiende el liderato desde que descendió a Segunda en el verano de 2007 y defenderlo es un reto más. Uno que no tendría que disminuir las condiciones del equipo, sino que, al contrario, debiera acrecentar la fe de este equipo en el ascenso. Si la Real luchó por la Liga en 2003, fue sobre todo por fe. Y esta Real tiene marcado ya el camino para mostrar lo mismo, después de tres victorias consecutivas (a una de igualar el récord de este tramo en Segunda). El juego desplegado en los dos últimos encuentros, sobre todo frente al Salamanca, invita al entusiasmo.

Martín Lasarte sólo ha introducido dos novedades en la convocatoria con respecto a la pasada jornada. Vuelve Bravo, tras clasificarse con Chile para el próximo Mundial (y certificar así que se perderá el último mes de Liga), pero no está del todo claro que sea el elegido para ocupar la portería. Hasta ahora, Bravo no había jugado en la jornada inmediatamente posterior a su regreso de los partidos internacionales. Riesgo espera la oportunidad de seguir en el once. La otra novedad en la lista es De la Bella, y con él (y por la decisión técnica de dejar en casa a Sarasola; ni él ni Esnaola parece contar con la confianza plena de Lasarte, igual que Borja Viguera, que sólo ha entrado en una convocatoria) se abren los interrogantes en la alineación que puede presentar el técnico uruguayo.

El lateral catalán tiene opciones de volver al once, aunque Lasarte apostara por Mikel González como lateral en los dos últimos encuentros. Si así fuera, la duda estaría en qué dos centrales escogerá el técnico. Ansotegi, en un grandísimo estado de forma, parece innegociable. Hasta ahora y desde la segunda jornada, el sacrificado había sido Labaka, pero la reubicación de Mikel González en la izquierda le devolvió al equipo con éxito. Lo que de momento no va a cambiar es el lateral derecho. Estrada realizó su mejor partido ante el Salamanca y Carlos Martínez sigue sin entrar en la convocatoria. Diego Rivas cuenta con muchas papeletas para volver a jugar como pivote único, ya que Elustondo sigue de baja (lo más probable es que esté disponible para la próxima jornada)

No parece probable que Lasarte toque el ataque realista. Aranburu, Xabi Prieto, Griezmann, Zurutuza y Agirretxe están en estado de gracia y han provocado que el juego del equipo dé un salto de calidad que pocos esperaban hace apenas un mes. El nueve realista acumula tres jornadas sin marcar después de un inicio de temporada brillante en el aspecto anotador, pero su aportación al juego compensa con creces esa ausencia de goles propios. En el banquillo seguirán esperando su oportunidad los tres fichajes del apartado ofensivo, Nsue (al que ha hecho daño el Mundial Sub-20, se fue siendo de lo mejor de la Real y ahora ha perdido su sitio en el once), Bueno (que tendrá que mejorar lo ofrecido en el tramo final del partido ante el Salamanca, muy por debajo de lo que hizo Agirretxe) y Johnatan Estrada (que ni siquiera ha tenido minutos en los dos últimos partidos, arrollado por el ciclón Griezmann).

La Real estrenará sensaciones esta jornada, al ser la primera desde que bajó a Segunda en que puede mirar a todos los equipos de la categoría desde arriba. Defender el liderato es el nuevo reto de este equipo, pero con la conciencia clara de que nadie sube en el mes de octubre. No pasa nada por perder el liderato, pero el equipo sabe, y debe demostrarlo, que sumar puntos ahora y meter distancia con respecto al cuarto clasificado puede valer su peso en oro cuando llegue una mala racha. Estamos todavía en los primeros pasos de la temporada y la clasificación, por tanto, está muy apretada. La Real tiene ahora mismo un punto de ventaja con respecto al cuarto clasificado y tres sobre el quinto. Y ese sería el peor puesto que podría ocupar el equipo al término de la jornada en caso de perder. No es nada malo que la Real se acostumbre a verse en el grupo de cabeza.

Nada tiene que ver la estadística de la Real en el campo del Levante en Primera con la de Segunda. En la máxima categoría, el equipo txuri urdin visitó el terreno de juego valenciano en dos ocasiones, y perdió en ambas. La última de ellas, en la temporada 06-07, la del descenso de categoría por un claro 2-0 con Miguel Ángel Lotina ya sentado en el banquillo realista. En Segunda, en cambio, la Real venció en tres de los cuatro partidos que disputó como visitante ante el Levante, ante el que no pierde en la categoría de plata desde la temporada 46-47 (por un contundente 4-0). La victoria más clara de la Real se produjo en la campaña 39-40, en la primera visita del equipo al Levante. Jugaron en la fase de ascenso a Primera, y el triunfo fue por 0-3 para la Real, con dos goles de Terán y uno de Inziarte. No fue suficiente para conseguir el ascenso en la primera Liga jugada tras la Guerra Civil.

La pasada temporada, la Real consiguió una contundente victoria en Valencia. El 0-2 final hizo justicia al otorgar los tres puntos al conjunto txuri urdin, pero acabó con un resultado corto para los méritos de unos y otros. La Real de Lillo hizo un Valencia uno de los mejores partidos de la temporada. Marcos, con un espléndido encuentro, dio las dos asistencias de gol y se entendió a la perfección con Xabi Prieto, autor de uno de los tantos. Agirretxe hizo el otro y sumaba cuatro, convirtiéndose ya en el máximo goleador del equipo, antes de que acabara la primera vuelta, y sin haber dispuesto todavía de demasiados minutos. La Real sumaba cuatro jornadas sin perder y se metía con este triunfo en el numeroso grupo de equipos que pretendía dar el salto a los puestos de ascenso en el comienzo de la segunda vuelta. No terminó de lograr el objetivo y finalmente quedó descolgado ante el ritmo brutal impuesto por Xerez, Tenerife y Zaragoza.

domingo, octubre 11, 2009

REAL SOCIEDAD 2 - SALAMANCA 0 ¡Qué bonito!

Mientras la élite futbolística se juega algo tan importante como estar en un Mundial, mientras un jugador de la Real conseguía en Chile el billete para la mayor cita futbolística, el equipo se jugaba algo que no aparecerá en los libros de Historia pero que para nosotros es igual de importante. Hoy la Real ha dado un paso más. Un paso importantísimo. Hoy la Real es líder (salvo que el Cartagena gane por cuatro goles de diferencia su partido en Cádiz, a partir de las 21.00 horas). Pero cómo ha alcanzado ese liderato. Con fútbol, con juego, con ocasiones, con diez de la cantera en el once inicial. En una tarde magnífica, de claro dominio sobre el campo ante un Salamanca que no ha salido a encerrarse pero que se ha visto superado de principio a fin por el equipo txuri urdin, de comunión absoluta con la grada y con 70 minutos primorosos. Bonito, muy bonito.

Llevamos años, según se acaban los partidos, pensando en los detalles positivos que deja el equipo para no ahogarnos en la oscuridad del presente. Quizá la Real haya inaugurado hoy una nueva etapa, una etapa en la que lo normal sea disfrutar y tener que pensar en lo negativo porque es minoritario. Porque casi todo se hace bien Hoy ha sido así con mucha claridad. El equipo de Martín Lasarte ha hecho un partido espléndido, el mejor de la temporada y puede que incluso el mejor en su paso por Segunda, y ha logrado una merecidísima victoria. ¿Puntos flacos? Tener a Diego Rivas como pivote único dio cierta libertad a los centrocampistas salmantinos en la primera mitad, colocar a Mikel González en la banda izquierda resta profundidad y un apoyo a Griezmann, un Carlos Bueno que no se acercó a la intensidad de Agirretxe y que en los últimos veinte minutos se ha perdido el control de la pelota en buena medida.

¿Todo lo demás? Sencillamente perfecto. La Real salió al campo con una intensidad altísima, la misma con la que jugó en Soria. Que eso se convierta en costumbre será la mejor noticia que puede recibir esta Real. Mereció irse al descanso con ventaja porque demostró en 45 minutos mucha más llegada al área rival y más ocasiones que en muchísimos partidos de los dos años precedentes en Segunda. Griezmann y Xabi Prieto eran dos puñales en las bandas, los movimientos y dejadas de Agirretxe propias de un crack y el dominio de Zurutuza en el centro del campo es algo que llevábamos años sin ver. Atrás, Ansotegi y Labaka se anticiparon una y otra vez a los atacantes salmantinos, que no gozaron de una sola ocasión de gol en esa primera mitad.

Este 0-0 al descanso no tuvo nada que ver con los empates a los que estaba acostumbrado Anoeta en la pasada temporada. Nada. Además, sí hubo un gol. Zurutuza envió al fondo de las mallas un magnífico pase de Griezmann. Todavía nadie sabe por qué anuló el gol Teixeira Vitienes, un árbitro malo de verdad aunque tiene una buena fama cuyos motivos se me escapa. No supo en ningún momento lo que estaba pitando, erró en la mayoría de las tarjetas que sacó y no sacó (a excepción de la clarísima roja a Despotovic por empujar al colegiado ya en el tiempo de descuento) y, quizá por esa absurda ley de la compensación, también anuló un gol aparentemente legal al Salamanca en los primeros minutos del segundo tiempo.

La segunda parte, en la primera media hora, corroboró el caudal ofensivo que tiene la Real. Todos los jugadores fueron una pesadilla para la defensa salmantina. Xabi Prieto fue objeto de incontables faltas, y en una de ellas demostró su inmensa categoría. Sacó rápido, pillando por sorpresa al equipo rival y aprovechando una fulgurante subida del cada vez más asentado Dani Estrada. Pase de la muerte y llegada fulminante y de categoría de Griezmann al primer palo. Segundo gol del francés, segunda gran alegría del chaval y de una grada enloquecida por él. Y partido encarrilado. Cinco minutos después llegó el segundo, por el hambre que demostró el equipo. Ansotegi entró con fuerza desde atrás para remachar a la red un rebote, pero un rebote buscado por Agirretxe, que aunque no marque goles tiene un valor inmenso.

La Real es líder. Queda mucho, si, pero eso tiene un valor inmenso. No era líder, aunque entonces fue en Primera División, desde la noche de 2003 en que se le escapó la Liga en Vigo. El equipo perderá probablemente el liderato, puede que salga en algún momento de los puestos de ascenso en este largo caminar por la Segunda División. Pero hoy la Real ha demostrado que es un candidato serio, sólido y firme, que el camino es el correcto y que se puede confiar en él en los momentos en que tenga que dar un golpe sobre la mesa. Y haciendo de Anoeta el soñado fortín, con dos victorias consecutivas (tres en total con la de Soria) El crecimiento de la Real desde el comienzo de la temporada es indudable y notorio, y todavía hay margen de mejora por los presentes (Griezmann es el estandarte, pero se puede pensar también en Elustondo) y por los hasta ahora más o menos ausentes (Nsue, Bueno, Carlos Martínez, Viguera y Sergio son jugadores que, en realidad, todavía no han aportado demasiado, y seguramente lo harán).

Hay que dar valor a lo que está haciendo esta Real porque lo tiene. No hay más que pensar en los problemas que ha tenido el equipo en los últimos años. Hoy la Real convirtió todos esos problemas en leyendas urbanas. Tuvo peligro dentro y fuera del área, en combinaciones, en pases largos, en la estrategia (Griezmann se ha convertido en el mejor lanzador posible de córners y faltas; si llega marcar la falta directa de que dispuso, se cae Anoeta), la presión fue formidable (Diego Rivas se hartó de robar balones y tanto Ansotegi como Labaka se adelantaron a decenas de pases largos del Salamanca, eso sin contar el gran papel en la contención de Zurutuza y la buena aportación de un recuperadísimo Aranburu. Riesgo, tan seguro como siempre. Y aunque perdió algo de control del juego al final, lo cierto es que gestionó bien los últimos minutos. La Real es líder. La Real gana porque juega biuen. ¿Que sólo es la jornada siete? Sí, pero ¡qué bonito!

sábado, octubre 10, 2009

PREVIA Real Sociedad - Salamanca. Tres puntos para consolidar un sueño

La Real, siempre que hoy pinche el Hércules, buscará ante el Salamanca el liderato de Segunda (domingo, 17.00 horas, Anoeta; Canal + Liga y Gol TV). Pero busca algo más que eso, algo mucho más importante. Lo que busca el equipo de Martín Lasarte es consolidar un sueño. Demostrar que la segunda posición en la tabla que defiende el conjunto txuri urdin no es una anécdota de comienzo de temporada, sino una realidad a la que nos podamos acostumbrar de aquí a junio. La Real sueña con el ascenso y, de nuevo, con hacer de Anoeta un fortín. Para ganar dos partidos seguidos, hay que ganar el primero. Eso se hizo hace dos semanas ante el Huesca. En el descanso de aquel partido hubo pitos para el equipo. Si la Real se acerca al nivel que dio en Soria, esos pitos se convertirán en aplausos. Anoeta estará feliz y verá consolidado su sueño con un golpe de realidad.

Lasarte tiene la opción de hacer un once compuesto por jugadores salidos de Zubieta. Es obvio que todos los jugadores que visten la camiseta txuri urdin son de la Real y, por tanto, todos son apoyados por igual. Pero la presencia de tantos jugadores de casa es importante porque demuestra que la filosofía de la Real tiene cabida en el siglo XXI y en una época de nuestro club tan complicada como la que vive estos últimos años. No es un menosprecio a los de fuera, porque ellos con su presencia también obligan a elevar el nivel de lo de casa. Pero sí es motivo de orgullo para los aficionados y para los técnicos de Zubieta, esos que emplean horas de su trabajo en lograr que los chavales lleguen a ser parte importante de la Real.

En la lista de 18 hay dos bajas obligadas. La primera, la de Claudio Bravo, que se encuentra de nuevo concentrado con su selección. Riesgo ocupará la portería, ya que Zubikarai, aunque ha entrado en la convocatoria, ha sido duda hasta última hora. Visto el gran rendimiento de Asier en los partidos que ha jugado, la segunda baja es la que más trastoca los planes del técnico. Elustondo corta su progresión por una lesión que le tendrá dos semanas de baja. Lo más normal es que Lasarte no cambie el sistema empleado en Soria ante el Numancia, con lo que sólo tendrá que escoger un sustituto entre Markel y Rivas. El primero podría tener más opciones. No hay que descartar que Lasarte use el doble pivote y entonces jugarían ambos.

Los demás componentes del once inicial, salvo sorpresa mayúscula, serán casi los mismos que vencieron la pasada jornada. De la Bella todavía no entra en la lista, y aunque en Soria jugó Mikel González en el lateral lo más normal es que aparezca de nuevo Sarasola en el equipo titular. Lasarte tendrá la duda de los centrales, dado el buen nivel que exhibieron los tres ante el Numancia. Xabi Prieto, Zurutuza, Aranburu y Griezmann formarán el centro del campo y Agirretxe estará en punta, igual que en Soria. Si el once titular es completamente canterano, eso significaría que el banquillo estaría formado por jugadores de fuera, salvo el portero. Bueno seguirá esperando su oportunidad de aumentar su cuenta goleadora y Nsue vuelve, tras la eliminación de España en el Mundial Sub-20.

El rival que visita Anoeta jamás ha ganado en San Sebastián. Sus 18 visitas, en Primera y en Segunda, se han saldado con catorce victorias locales y cuatro empates. En la máxima categoría se jugaron doce de esos partidos y nueve se saldaron con triunfo txuri urdin. Es más, las nueve victorias locales llegaron en los últimos diez encuentros disputados. El último, en la temporada 98-99, acabó con un contundente 4-0. En Segunda División, la estadística es igual de rotunda, cinco victorias en seis encuentros. No obstante, las últimas veces que el Salamanca ha puntuado en San Sebastián ha dejado un poso mut amargo. En la 97-98, el empate a uno final (gol olímpico de De Pedro) le costó en buena medida el subcampeonato a la Real y, por consiguiente, la clasificación para la Champions. En la 07-08, se dio el mismo resultado, empate a uno, una semana antes del fatídico viaje a Vitoria, y esos dos puntos hubieran podido llevar a la Real a Primera.

La temporada pasada, el Salamanca llegó a Anoeta a finales de diciembre y como líder. La Real todavía no había sido capaz de encontrar su juego tras las lesiones de Elustondo y Díaz de Cerio, a pesar de que Xabi Prieto ya había regresado al equipo. Pero iba sacando con sufrimiento sus comrpomisos en casa. Los primeros 45 minutos fueron tan olvidables como en tantos otros partidos que Anoeta vio la pasada campaña. El árbitro, a pesar de dejar al Salamanca con diez poco antes del descanso, fue abucheado por su nefasta labor. En la segunda parte, la Real de Lillo arrinconó al equipo visitante en su área, pero el premio no llegó hasta la última jugada del partido. Ansotegi cazó un balón perdido y, de cabeza, hizo el único gol del partido. 1-0 y tres puntos importantes para, pese a todas las dificultades, seguir en el amplio grupo de cabeza de la Liga.

lunes, octubre 05, 2009

Un récord roto

Mientras la Real goleaba en Soria, caía un viejo récord que tenía el conjunto txuri urdin. En la temporada 91-92, la Real de Toshack no consiguió marcar su primer gol en Liga hasta la sexta jornada. Perdió 2-0 en el Camp Nou en el partido inaugural, fue incapaz de pasar del empate a cero en Atotxa ante el Zaragoza, fue derrotada en Oviedo por el mismo resultado que ante el Barcelona, otro 0-2 se llevó el Atlético del viejo campo realista y cayó 1-0 ante Osasuna. En el primer minuto de la sexta jornada, Luis Pérez aprovechó un despeje del portero del Valencia para anotar el primer gol de la temporada, en una tarde en la que la Real ganó 3-1. Fueron 451 minutos los que tardó el equipo txuri urdin en perforar una meta rival. Nadie hasta ahora había iniciado una Liga con semejante sequía y el Xerez lo ha hecho esta temporada, fijando el nuevo récord en 497 minutos, los que tardó Armenteros en anotar el primer gol del conjunto andaluz en Primera.

De la historia de este récord pueden extraerse dos moralejas. La primera, que aunque con demasiada frecuencias nos guste recrearnos en la miseria actual, no todo tiempo pasado fue mejor. No todo tuvo que ver con el gol de Zamora, Arconada o las dos Ligas. La Real ha vivido negros periodos en su centenaria Historia, mucho más negros que el actual, y ha protagonizado récords muy negativos como el ahora roto por el Xerez. La segunda consecuencia se extrae de esta nefasta racha anotadora, pero también de la resolución de aquella temporada. A pesar de sacar sólo un punto en cinco jornadas y de no haber anotado un triste gol, aquella Real se clasificó en junio para disputar la siguiente edición de la Copa de la UEFA. En otras palabras, que no merece la pena hacer sentencias condenatorias (ni tampoco absolutorias) en el primer mes de competición. Y más cuando la Liga dura tanto como esta Segunda Divsión que nos ha tocado padecer.

No seré yo quien saque pecho tras la gran victoria en Soria, ni a quien se le escapen frases grandilocuentes. El ascenso no se logró ayer. Se puede lograr en junio. Lo que ayer sí me demostró la Real es que tiene equipo, jugadores y capacidad para estar arriba, para hacer un buen fútbol y para ganar a los mejores equipos de la categoría. Eso es lo que le veía a este equipo antes de que empezara la temporada, lo que ya le vi pero no me terminó de confirmar en las dos temporadas precedentes. Sigo pensando que la Real tiene equipo para subir, y lo pienso con la misma fuerza que hace tres semanas. Entonces, hubo quien se despachó a gusto contra la plantilla y contra el técnico, dictando sentencia a las tres jornadas de iniciarse el campeonato. Olvidando la Historia y lo largo que es el camino. Hoy todo son sonrisas. Pero cuando quiero sonreír es en junio. Y creo que Lasarte y sus jugadores son muy conscientes de ello, en las tardes malas y en las tardes buenas.

domingo, octubre 04, 2009

NUMANCIA 1 - REAL SOCIEDAD 3 Con ustedes, la Real

Con todos ustedes, la Real Sociedad. La que queríamos ver, la que necesitámos que saliera. En Soria se ha presentado por fin el equipo de Martín Lasarte, y lo ha hecho para conseguir una gran victoria en el campo de uno de los aspirantes al ascenso. No ha sido un partido perfecto, ni mucho menos, pero el conjunto txuri urdin ha dejado un puñado de grandísimas noticias en el cesped soriano, empezando por una victoria que ha aupado a la Real a la segunda posición de la tabla. La igualdad por el momento es máxima, pero ver a los de Lasarte ahí arriba supone dos cosas. Primero, que las críticas que había recibido el equipo hasta ahora eran excesivas y prematuras. Segundo, que, aunque todavía no se ha conseguido nada, la Real se ha metido en el grupo de cabeza con muy buenos números y con muchos aspectos positivos que se pueden y se deben destacar.

Hasta ahora, Lasarte había sido muy previsible en sus alineaciones, pero hoy ha dado las primeras grandes sorpresas. La presencia de Zurutuza en el once no se puede considerar como tal en realidad, porque durante la pretemporada el técnico ya dejó claro que era un jugador muy de su gusto, pero sí que entrara en el once en el lugar que muchos habían adjudicado a Diego Rivas. La apuesta en el centro del campo, por tanto, más ofensiva de lo esperado. Y en la defensa, de veteranía. La mayoría apostó por Sarasola en el lateral izquierdo, pero el técnico optó por colocar en esa posición a Mikel González, dando entrada en el centro a Mikel Labaka. Las dos variantes, que funcionaron a la perfección para los intereses realistas, fueron la mejor respuesta que podía ofrecer Martín Lasarte a quienes dudaban de sus virtudes como técnico.

La Real que hemos visto en la primera parte, en especial durante la primera media hora, es la que quiere Lasarte. Una Real con toque, con clase, con presión arriba y en el centro del campo, con una salida de balón más que correcta y con muchísimas alternativas en ataque. Porque Agirretxe apenas tuvo opciones de gol, pero tuvo un papel decisivo con una labor de brega y pelea excepcional. Suya fue la magnífica dejada, a pase de Elustondo, que acabó en el primer gol de la Real. Su autor, Zurutuza. Un premio merecidísimo a un jugador que se lo merece y que jugaba por primera vez como titular. En pretemporada ilusionó, pero la lesión que sufrió ante el Real Madrid en el partido del centenario y el enorme retraso en verle de nuevo disponible hicieron saltar las alarmas. Es el mediapunta ideal para la Real, porque aporta variantes en ataque y presión en la salida del equipo contrario, porque se compenetra a las mil maravillas con Agirretxe y porque, además, tiene gol.

El segundo tanto, antes de la media hora, fue la confirmación de que en Soria había un equipo muy superior. Un perfecto contraataque que Xabi Prieto (en el primer balón que jugaba con categoría tras un inicio dubitativo) culminó con un derechazo formidable, y que también tenía la opción de ceder el balón a un Zurutuza que siguió la jugada con categoría. 0-2, la impresión de un equipo notable, con goles de dos de sus centrocampistas... y sin noticias del Numancia que tanto miedo despertaba. Los sorianos no tuvieran llegadas demasiado claras al área de Bravo en los primeros 45 minutos, y eso dice mucho y bueno de la Real. El comienzo de la segunda parte les dio esperanza, con un gol que llegó tras diferentes rechaces derivados de un córner. Pero en la siguiente jugada, Xabi Prieto (primer doblete desde aquel memorable que consiguió en el Santiago Bernabéu en la temporada 03-04, en un partido que acabó con 1-4) puso las cosas en su sitio y calmó todos los posibles nervios que podría haber provocado el Numancia.

Con los cambios (Rivas, Markel y Sarasola por Zurutuza, Elustondo y Mikel González), la Real enfrió el partido y dominó a la perfección su tempo, terminando el partido incluso con buenas llegadas al área numantina. Bravo tuvo que hacer algunas salidas por bajo para evitar que el Numancia se metiera de nuevo en el partido, pero sólo una parada de mérito y ya hacia el final. El árbitro pudo haber cambiado el resultado y el desarrollo del partido. Hay que seguir diciendo que no tienen la categoría mínima exigible para impartir justicia a equipos profesionales. Labaka pudo cometer un penalti por mano a los pocos minutos de comenzar el partido (no hubo repetición televisiva, es difícil saber si fue o no voluntaria), y poco después Xabi Prieto fue objeto de una clara zancadilla dentro del área. En la segunda parte, el Numancia reclamó otro penalti menos claro que el de la primera mitad, igual que Agirretxe (sí pareció), ya con el 1-3 en el marcador.

Falta todavía trabajo en defensa, porque el Numancia dispuso de cierta facilidad en las cercanías del área, y el 1-3 también permitió cierta relajación atrás. Pero hoy predomina lo positivo. Dani Estrada se afianza como lateral, e incluso tiene la inteligencia de hacer faltas cuando son necesarias. Bravo sigue siendo el mejor portero de Segunda, y aparece siempre cuando se le necesita. Elustondo crece, sobre todo cuando está arropado por jugadores que saben tocar y presionar. Zurutuza es una grandísima noticia para la Real. A balón parado hoy sí se ha visto peligro y variantes, con Elustondo y Griezmann como grandes lanzadores y, por fin, aprovechando en el remate las excepcionales condiciones de Xabi Prieto de cabeza, que es como llegó el tercer gol. Y del joven francés hay que hablar hoy en términos tan elogiosos como hace una semana pero por motivos diferentes. Griezzman ofreció presión, trabajo, saber estar y gestos de jugador experto a la hora de echar una mano al lateral.

Eso en cuanto a nombres propios, porque colectivamente la cosa mejora. La Real ha salido enchufadísima al partido, cuando hasta ahora estaba demostrando que tardaba en coger el ritmo de los encuentros. El centro del campo ha enseñado, con la llegada al área rival de todos y cada uno de sus jugadores, que jugar con un solo delantero puede suponer también un esquema ofensivo. Deja muy encarrilado el average particular ante un rival que se presupone directo al final de la temporada. Vence a la primera a un equipo de los de arriba, algo que se le ha atragantado hasta ahora en su paso por Segunda. Ha marcado tres goles fuera de casa, y ya es el tercer conjunto más goleador de la categoría (uno por detrás del Rayo y tres menos que el Betis). Es el cuarto menos goleado, tras Hércules, Cartagena y Cádiz. Sigue siendo uno de los tres conjuntos invictos de la categoría, junto a Levante y Cartagena. Y está ya en la segunda posición de la tabla, una de las ofrece el ascenso a Primera.

Y todo ello jugando hoy con diez jugadores salidos de la cantera de Zubieta en el once inicial y doce del total de catorce que saltaron hoy al campo. Habrá quien piense que eso es algo menor, que da igual quien juegue con tal de ganar, que no tiene valor que diez productos propios defiendan la camiseta txuri. No es así. vale y vale muchísimo que este equipo saque diez potrillos. La Real es un equipo de cantera y es la cantera la que permitirá su supervivencia, tanto en los despachos como en el terreno de juego. La aportación de los de fuera es importante, pero sepamos quienes somos y dónde está nuestra fuerza. En Zubieta. En nuestros chavales. Y con el apoyo de grandes jugadores de fuera. Hoy Bravo ha sido uno de esos, de los necesarios, de los grandes. Pero la Real es la Real. Lo que debe ser. Lo que ha sido hoy. Disfrutemos de la clasificación y a preparar el partido ante el Salamanca, el que puede colocar a la Real en el liderato. Soñemos.

sábado, octubre 03, 2009

PREVIA Numancia - Real Sociedad. Prueba de nivel

La Real afronta una buena prueba de nivel (domingo, 17.00 horas, Los Pajaritos; Canal + Liga, Gol TV). Su visita al campo del Numancia marcará el estado de forma real del equipo txuri urdin. Hasta ahora los de Martín Lasarte se mantienen invictos (sólo tres conjuntos de Segunda pueden presumir de ello), pero su juego ha presentado cuantiosas deficiencias, lejos de lo que se apuntó durante la pretemporada. Ahora, ante un buen rival de los que se presupone que luchará por el ascenso, la Real tiene la oportunidad de refrendar lo que se espera de ella, dar un golpe en la mesa y meterse desde el principio en el grupo de equipos que se esté jugando algo grande en junio. A su favor juega el hecho de que se ha desenvuelto hasta ahora mejor como visitante que en Anoeta. En contra, precisamente eso, que Los Pajaritos es uno de los campos más difíciles de Segunda División. Y además el Numancia es uno de los equipos que privó a la Real de conseguir el ascenso en su primera temporada en la categoría de plata.

Para asaltar el fortín soriano, Lasarte confía en prácticamente la misma convocatoria que hizo hace una semana. Sólo hay un cambio, y no afectará al once que salte al terreno de juego. Asier Riesgo entra por Eñaut Zubikarai. Para saber si es una confirmación de que rotará a sus porteros suplentes habrá todavía que esperar, puesto que nadie se lo ha preguntado al técnico y siempre ha habido condicionantes (en forma de lesión, molestias o convocatoria de Bravo con la selección chilena) que han impedido confirmar si el técnico uruguayo tiene en mente un segundo portero o si ambos tendrán opciones alternativas. Donde sí se esperan cambios es el once inicial, lo más probable que motivados por un cambio de sistema con respecto al equipo que jugó en Anoeta ante el Huesca.

Lo normal es que, ante un rival de mayor envergadura como es el Numancia, Lasarte apueste por el doble pivote con el que comenzó la temporada. Así, Diego Rivas recuperaría un puesto en el equipo junto a Elustondo. El sacrificado sería Sergio, ya que parece más probable que Aranburu siga en el equipo como mediapunta (puesto en el que cuajó sus mejores partidos la temporada pasada). No hay que descartar tampoco la opción de Zurutuza, una de las mejores noticias de la pasada jornada, aunque parte con menos posibilidades. La defensa se mantedrá (Estrada, Mikel González, Ansotegi, Sarasola), al igual que Xabi Prieto por la derecha y Agirretxe en punta (Bueno, dos goles ya, esperará en el banquillo). Por la izquierda parece razonable que Griezmann, tras estrenarse como goleador ante el equipo aragonés, siga como titular. Y aunque la presencia del francés a balón parado es importante y le señala como el indicado para jugar este encuentro, tampoco sería descabellado que Lasarte optara por la mayor experiencia de Johnatan, a pesar de su mal inicio de temporada.

Hay cierto convencimiento de que las jugadas a balón parado pueden decidir el choque. Así sucedió hace dos años, y ese es el principal temor que infundió el Numancia a Lasarte cuando sorianos y donostiarras se enfrentaron en pretemporada (partido que acabó en empate). La Real se presenta en Soria invicta y con muy buenos números como visitante (cuatro puntos de seis posibles). Si la Real venciera y se dieran algunas carambolas, podría incluso alcanzar el liderato. Para colocarse entre los tres primeros le bastaría con una de estas dos opciones: que el Hércules no venciera hoy al Elche, o que empataran Rayo y Betis (que juegan el domingo al mediodía en Vallecas). En la primera opción superaría a Numancia, Hércules y al menos uno de los dos equipos que juegan en Madrid. En la segunda, a los sorianos, a los rayistas y a los béticos. Si se dieran las dos opciones y la Real ganara, los de Lasarte sería al menos segundos y dependería de lo que haga el líder Cartagena ante el Villarreal B en la tarde del sábado.

Este encuentro ante el Numancia será especial por muchos motivos, sobre todo porque supondrá el primer desplazamiento masivo de la afición realista. Se espera, como siempre que se visita Soria, que haya un millar de camisetas blanquiazules animando al equipo. Especial también por la presencia de hasta cinco profesionales que han pasado por la Real, los jugadores Barkero, Boris y Balenziaga (éste no llegó a debutarm con el primer equipo), y los dos técnicos, Gonzalo Arconada (que siempre le ha ganado a la Real) y José Ramón Eizmendi (que, aunque sea como segundo entrenador, se enfrenta por primera vez al conjunto txuri urdin). Y especial porque la Real está obligada a tener en el recuerdo que el equipo numantino subió a Primera División hace dos años mientras que la Real, tras los fatídicos minutos finales en Vitoria, se quedó en Segunda. No fue uno de sus rivales directos al final (estos fueron Sporting y Málaga), pero sí ocupó una de las tres plazas que buscaba la Real.

Hasta esa temporada, la 07-08, en la que la el conjunto txuri urdin perdió los dos encuentros ligueros ante los sorianos, la Real no sabía lo que era perder ante el Numancia, ni en casa ni fuera, excepción hecha de aquella eliminatoria copera de la 95-96 (la Real cayó 2-0 en Soria, y aunque consiguió remontar ese resultado en Anoeta cayó en los penaltis; el equipo txuri urdin fue la primera víctima de un Numancia matagigantes, entrenado por Lotina, que puso las cosas difíciles hasta al Barcelona). En Primera División, Numancia y Real se han visto las caras en tres ocasiones, y esas tres campañas el conjunto soriano acabó descendiendo a Segunda. En dos de ellas venció la Real y la otra acabó en un frenético empate a tres goles. La última visita a Los Pajaritos en la máxima categoría fue en la campaña 04-05, y se saldó con victoria visitante por 0-2. Labaka y Karpin anotaron los tantos.

En Segunda sólo se han cruzado los caminos de estos dos equipos en una ocasión, la ya mencionada de la temporada 07-08. Y la Real perdió por primera vez en Soria de forma cruel. No hizo un mal partido el conjunto entonces entrenado por Coleman, que encajó un gol en un corner que le hizo jugar a remolque en el marcador. La Real se sobrepuso y empató por medio de Díaz de Cerio. Incluso se fue a por el partido con cambios ofensivos. Pero la fortuna le fue esquiva en el descuento. En la última jugada del partido, el árbitro vio una falta de Garitano sobre un jugador soriano que nunca se produjo. El balón a la olla encontró rematador y se convirtió en el 2-1. Injusto, pero inamovible. El partido llegó en la octava jornada y supuso la primera derrota lejos de Anoeta, donde había perdido los dos primeros encuentros que disputó. La Real perdió ej Soria su primera gran opción de meterse en los puestos de ascenso. Que no se repita la historia.

jueves, octubre 01, 2009

Contundencia

Me sorprende la poca contundencia con la que se defiende a la Real desde hace ya unos cuantos años. Y me sorprende aún más porque contrasta con la contundencia que sí emplean otros para atacar a la Real. Lo cierto es que, por desgracia, esto se podría aplicar a muchos ámbitos de la vida cotidiana del conjunto txuri urdin. Desde la imagen que se tiene del club dentro y fuera de nuestras fronteras o ante las instituciones futbolísticas, hasta el juego del equipo y los aspectos positivos que pueda ofrecer, pasando por el deseo de jugadores propios y ajenos por vestir la camiseta realista. Pero hablemos de la relación con el Athletic de Bilbao, ahora que se ha vuelto a poner sobre la mesa de debate gracias al intento de su Fundación de seguir tocando en la cantera propia de la Real. Qué poca contundencia ha habido en la respuesta, la misma que encontramos siempre en este asunto, cuando los hechos demandaban una actuación mucho más clara, sincera y, cómo no, contundente.

Si echamos la vista atrás, todos recordaremos que desde Bilbao nos han llegado frases como que el Athletic debe ser el equipo de Euskadi, que los mejores jugadores vascos deben vestir la camiseta rojiblanca. Todos recordamos a Balenziaga besando el escudo de su camiseta del Athletic el día en que fue presentado. A aquella efímera presidenta del Athletic diciéndole de todo por el caso Zubiaurre a una Real que, como se demostró en los juzgados, tenía razón. A Díaz de Cerio apalabrando su salida de la Real con dirección a la capital vizcaína antes de lo que la normativa le permite. A chavales y chavales de la cantera que huyeron al Athletic por promesas que muchos considerarían poco éticas. A profesionales que antepusieron su bolsillo a la camiseta txuri urdin. Todo eso es lícito, todo eso es legal. Y también es contundente. Porque, equivocados o no, leales o no, desde Bilbao actúan con contundencia.

Contundente fueron las declaraciones de un vicepresidente del Athletic, el pasado verano, en las que admitió sin ningún género de dudas, sin ningún rubor y sin ningún rasgo de hipocresía, que a su equipo le hubiera interesado mucho que Osasuna descendiera a Segunda. Como le interesaba en su momento que la Real no estuviera en Primera e incluso que pasara largos años en Segunda. Es obvio que, en la posición de debilidad que te garantiza no estar en la élite, más y más jugadores optarán por salir de la Real (o de Osasuna, en caso de haberse producido ese descenso), tanto de su primer equipo como de sus filiales, y que su destino más probable siempre será el Athletic, por cercanía geográfica y por motivos económicos. Por muchas dudas o enfados que nos despierte el origen del dinero del Athletic, el caso es que tiene más que los demás. Más que nosotros. Incluso en nuestros momentos más boyantes. Por eso, porque está en juego nuestro futuro, la respuesta tiene que ser contundente.

¿Que alguien nos dice que nosotros tenemos extranjeros o jugadores no canteranos? Se contesta con datos, que no mienten y hablan de un porcentaje mucho mayor de jugadores procedentes de Zubieta en la Real que de Lezama en el Athletic. ¿Que nos dicen que el Athletic es un equipo de cantera? Se recuerda cuántos jugadores de Zubieta o Tajonar visten hoy la camiseta rojiblanca para dejar muy claro que son más de los que la gente parece pensar.¿Que nos hablan de formación de chavales? Se recuerda el dineral que se gasta el Athletic en el fichaje de jugadores que sólo han visto Lezama en los periódicos. ¿Que nos dicen desde Bilbao que ellos son un equipo campeón? Se les recuerda que el último equipo vasco en levantar un título fue la Real en 1987. ¿Que se quejan de las actuaciones de equipos más grandes con su cantera? Se recuerda lo que hacen ellos con la nuestra. Siempre con la verdad por delante. Con el respeto que muchas veces no se nos tiene a nosotros. Y con contundencia.

No entendí que Badiola fuera tan tibio con el Athletic. Quizá es que no quería molestar a otro poderoso más y entendió que la estrategia amable funcionaría mejor. No fue así, como ha quedado sobradamente demostrado desde que nos fuimos a Segunda. Quizá al actual presidente le sucede lo mismo, y quizá tiene motivos para hacerlo, motivos que desconocemos quienes no nos movemos en los ámbitos necesarios. Pero la carta con la que Aperribay ha contestado a la Fundación del Athletic y su pretensión de que chavales guipuzcoanos visiten San Mamés y abracen la filosofía bilbaína (sea cual sea ésta, porque ya me han perdido con tantos giros, excepciones y tergiversación de los hechos reales) no me parece suficiente.

Yo hubiera preferido contundencia. Porque lo que llegó desde Bilbao no fue un error. Forma parte de la política expansionista del Athletic que todos conocemos. Forma parte de su deseo de que nos pudramos en Segunda División para así poder atraer a coste cero a todos los jóvenes futbolísticos que salgan de los campos guipuzcoanos. De su intención de ser el primer y único equipo vasco en la élite. Objetivos todos ellos lícitos, insisto, pero que nosotros no podemos dejar que supongan la desaparición de la Real, de su cantera y de sus valores.

El Athletic (como club, entre sus seguidores habrá de todo) es un depredador sin escrúpulos, y ya es hora de que lo tratemos como tal. Con contundencia. Es decir, de un modo diametralmente opuesto a como lo ha hecho Aperribay o lo hizo antes Badiola. La carta del presidente de la Real parece el escrito de un amigo a otro que puede haber cometido un error de mala fe. Y eso no es lo que ha llegado desde Bilbao. Lo del Athletic es una OPA hostil permanente, un reto continuado a la supervivencia de la Real, un deseo de agarrar todo lo que nos es propio por mucho que eso amenace nuestro futuro. Añoro aquellas épocas en las que una puñalada por la espalda como fue el fichaje de Etxeberria encontró la contundente respuesta de Luis Uranga, una ruptura de relaciones real y con todas las consecuencias.

Eso es lo que pide a gritos el Athletic en estos momentos. Después, y también con la contundencia de los grandes días, habrá que ganarles sobre el terreno de juego. Paso a paso, primero subiendo a Primera y después demostrándoles que no somos inferiores a ellos en nada, aunque la Historia ahora nos esté haciendo pasar un trago más amargo que de costumbre.

domingo, septiembre 27, 2009

REAL SOCIEDAD 2 - HUESCA 0 Tres puntos, mucho sopor y locura final

La tranquilidad no tiene sitio en Anoeta, a pesar del 2-0 final ante un Huesca peleón pero bastante inofensivo. ¿Fútbol? Más bien poco, aunque el panorama de la primera hora de partido no fue exactamente el mismo del tramo final. ¿Sopor? Muchísimo. La Real juega a una velocidad tan lenta que ni siquiera figura en los manuales, aunque los cambios modificaron la marcha para bien. En los peores momentos, sólo pequeños toques de calidad (una jugada personal de Prieto, una bicicleta de Griezmann) animaban todo, el ritmo del equipo y el ánimo del público. Pero el final sí fue una locura. Bendita locura, por cierto, porque estos últimos fueron, de largo, los mejores de la Real. Esos minutos borran parcialmente la sensación cansina y soporífera que dejó el equipo de Martín Lasarte ante un Huesca que presentó muchas limitaciones en Aneota, pero que, en realidad, dominó el tempo del partido hasta que el técnico txuri urdin dio entrada a Zurutuza.

La alineación fue la que muchos le pedían a Lasarte. Con cai nulo margen de modificación en la defensa (que, a pesar de todo, no se mostró hoy demasiado firme) y con un delantero hasta ahora incuestionable, los cambios llegaron en el centro del campo. El más esperado, el de Griezmann por Johnatan (que no llegó siquiera a actuar en la segunda parte), fue el que desniveló el partido. Pero no como Lasarte hubiera esperado. El chaval convirtió en gol casi el primer balón que pudo tocar en ventaja en todo el partido, que ya se aproximaba al descanso, con un precioso derechazo. El gol convirtió en realidad el sueño de un potrillo, y llevó la alegría a Anoeta, que por fin pudo cantar un triunfo de la Real como local. El gol maquilló una primera parte horrible, en la que las camisetas blanquiazules estaban siempre a tres metros de distancia de las de sus rivales. Eso permitió al Huesca tocar, controlar y jugar de una forma en que probablemente no podrá volver a hacerlo en toda la temporada. Oasiones de gol no tuvo muchas, aunque una salida en falso de Bravo estuvo a punto de costar el 0-1. Fue la jugada inmediatamente anterior al gol de Griezmann.

El naufragio en el fútbol realista no tiene un culpable único. Elustondo, tal y como le viene sucediendo durante toda la temporada, no controló ninguna faceta del juego, esta vez como mediocentro único. Por delante de ellos, Sergio tenía una lentitud considerable y el Huesca llevaba a Aranburu a incrustarse demasiado atrás como para ofrecer a Elustondo o a los centrales una salida de balón aceptable. Así era muy difícil que el balón llegara a los pies de los jugadores desequilibrantes. Agirretxe se pegó con la defensa oscense sin oler como ocasión de gol más que un intento de vaselina desde 40 metros. Xabi Prieto forzó un par de buenas internadas, pero sólo eso. Demasiado inconstante para lo que se le puede exigir al diez realista. Griezmann andaba algo perdido, sin apoyo alguno de los compañeros para jugar con cierta ventaja de cara al marco contrario. Y en esas llegó el gol, además con la pierna mala del extremo realista. Quizá aconteció lo que dijo Lasarte hace algunos partidos, que Griezmann tiene ángel y que éste se apareció.

Los primeros minutos de la segunda parte no cambiaron demasiado el decorado. Fueron los cambios (otra vez) los que reactivaron al equipo y le dieron esa velocidad que no tenía hasta ese momento y que muy pocas veces ha demostrado en lo que llevamos de temporada. Bueno, que entró al campo por Agirretxe, ofreció arriba pelea y presión, esa mala leche que se antoja necesaria para que esta Real durmiente agarre con fuerza los partidos. El uruguayo marcó el segundo gol del partido, su segundo esta temporada. Y eso que hasta Lasarte le sigue viendo muy diferente al jugador que quiso traer a la Real, con lo que cabe asumir que el margen de mejora de Bueno es todavía amplio. Tiene pinta de ser un fichaje rentable, que además está haciendo gol con relativa facilidad. El segundo cambio fue aún más importante. Zurutuza debutó en Liga esta temporada y sí confirmó, a diferencia de otras muchas cosas en este equipo, lo visto durante el mes de agosto. A poco que las lesiones le respeten, y cuando la Real juegue sólo con un delantero, Zurutuza parece tener un lugar fijo.

Con él, el centro del campo volvió a cobrar sentido. No es que la Real jugara unos minutos inolvidables, pero la diferencia con respecto a la primera hora fue realmente notable. Había movilidad, había alternativas y, así, empezaron a producirse llegadas claras al área rival. Y entre ellas, dos que suponen un triste suma y sigue en el devenir de este equipo en Segunda División: dos penaltis que se le escamotearon a la Real, uno sobre Estrada, que además le costó una tarjeta amarilla, y otro por mano. Dos penaltis que hoy no tuvieron trascendencia en el resultado, pero que otros días podrían tenerla. El nivel arbitral es lamentable, favorezca o perjudique. Y nadie hace nada para evitarlo. Además de eso, llegaron las ocasiones. Y el gol de Bueno. El gol que evitó el habitual sufrimiento en el descuento que provoca la costumbre de no cerrar los partidos. Será bueno que la Real cambie esa tendencia y gane sus encuentros con dos goles de ventaja.

El juego de la Real, siendo sinceros, no invita al optimismo. Parece que a Lasarte le falta todavía mucho para construir el equipo que tiene en la cabeza, por mucho carácter que asome en momentos puntuales de los partidos, nunca hasta ahora de forma constante durante 90 minutos. Pero para ser justos hay que tener en cuenta muchas cosas. Para empezar, que esta Real tiene la capacidad de hacer mejor las cosas. Mucho mejor. Por eso se le puede exigir. Pero también hay que tener en cuenta que hoy le han faltado muchas cosas. La velocidad de Nsue, que está en el Mundial Sub-20 y podría estar fuera otro mes. La falta de ritmo por culpa de sendas lesiones de Elustondo y Aranburu, o de Bueno por el retraso en su fichaje. La ausencia de la bravura de Carlos Martínez en la banda o de la calidad de Zurutuza, ya por fin solventada, en la mediapunta. Y con todo eso, la Real es uno de los tres equipos que no ha perdido todavía ningún partido de Liga. Sólo el líder, el Cartagena, y un Levante que tiene los mismos puntos de la Real, pueden presumir de lo mismo.

"Tenemos que crecer todavía en este aspecto", admitió Lasarte cuando se le preguntó por el juego del equipo. Pero cuando no se juega bien es importante ganar. Eso es lo que hasta hoy le faltaba al equipo txuri urdin, sobre todo en Anoeta (ojo, tampoco es tan fácil porque, como recordó el técnico realista esta jornada sólo registró tres victorias locales). Hoy también se ha conseguido eso, y el equipo donostiarra ha pegado el salto hasta la zona noble de la clasificación. Por descontado, es muy pronto para hacer cualquier pronóstico, pero no sería descabellado pensar que los ocho equipos que ahora encabezan la tabla, con la incógnita del recién ascendido Cartagena, sean los que opten a luchar por el ascenso. Hoy la Real se ha colocado sexta, a un punto del ascenso y a dos del liderato. Ese ha sido el primer paso. Ahora, el primer partido de altura: contra el Numancia en Soria. Ese partido puede ser una gran oportunidad para dar un puñetazo en la mesa y dejar claro que la Real tiene que optar al ascenso con más claridad que el año pasado. Y una oportunidad para que este equipo se saque la espina que los sorianos dejaron en el conjunto realista hace dos años.

sábado, septiembre 26, 2009

PREVIA Real Sociedad - Huesca. Anoeta necesita más

Anoeta y su público necesitan ver que su Real es capaz de dar más de lo que ha dado hasta ahora (domingo, 17.00 horas, Anoeta; Canal + Liga y Gol TV). El bagaje de los de Martín Lasarte como locales es hasta ahora muy discreto, tanto en juego como en resultados, y la gente acumula años de decepciones que, a poco que se prolonguen en el tiempo, pueden caer como una losa sobre este equipo, aunque algunos de sus jugadores y técnicos no protagonizaran el descenso o los no ascensos de los dos años previos. La mejor receta para frenar el galopante pesimismo que rodea a este equipo pasa por sumar de tres en tres, por acercase ya a la zona de ascenso y por colocarse entre los tres primeros lo antes posible. En todo caso, no hay que olvidar que la Real es uno de los cuatro conjuntos invictos que quedan en Segunda y que, como apuntó el técnico en la rueda de prensa anterior a este encuentro, el equipo no es un desastre. Simplemente está lejos de los sueños que nos ha recordado la celebración del centenario.

La convocatoria para el partido ante el Huesca ofrece dos novedades muy interesantes. Bravo volverá a estar bajo los palos, pero su suplente no será esta vez Riesgo, sino Zubikarai. Es verdad que Asier comenzó la semana con molestias, pero con esta lista de 18 da la impresión de que el técnico rotará a sus guardametas suplentes cuando el chileno ocupe la portería. No es una mala solución para gestionar el problema que arrastra la Real en su portería. En el grupo también estará Zurutuza, que entra en lugar de Borja Viguera. Es una buena noticia que el mediapunta forme parte de la convocatoria por primera vez, tras la lesión que se produjo en el encuentro conmemorativo del centenario ante el Real Madrid. Él fue uno de los destacados de la pretemporada y ofrecerá más soluciones a Lasarte desde la mediapunta, dada la ausencia de Nsue (que debutó en el Mundial Sub-20 con dos goles).

Con dos delanteros en la convocatoria, da la impresión de que Lasarte seguirá apostando por un esquema con uno solo y que ese, si las molestias que ha arrastrado durante la semana no lo impiden, será Agirretxe. La gran incógnita es cómo dispondrá el técnico al equipo por detrás de él. Si opta por lo visto en la segunda mitad ante el Girona, Sergio y Aranburu podrían jugar por delante de Elustondo, con Xabi Prieto por la banda derecha y Johnatan o Griezmann (ésta es la gran duda, si apostará ya por el canterano en el once inicial) por la izquierda. Diego Rivas sería el sacrificado, pero es muy probable que sea titular si Lasarte decide volver a utilizar el esquema con dos mediocentros. En ese caso, se jugarían el puesto de mediapunta Sergio y Aranburu (parece precipitado que Zurutuza sea titular, aunque quizá también podría serlo en el caso del capitán, que admitió que hace una semana notó su larga inactividad). Parece más probable la primera opción.

En la defensa no habrá cambios, entre otras cosas porque la única posibilidad sería la entrada de Labaka en el centro. No parece probable que se haga con un hueco en el once, puesto que parece haber coincidencia general en que Ansotegi y Mikel González están siendo de lo mejor en este irregular inicio de temporada. En las bandas, Lasarte ha decidido no arriesgar con De la Bella, que verá el partido desde la grada y dará una segunda oportunidad a Sarasola. Por la derecha, sucede lo mismo con Carlos Martínez, que todavía tendrá que esperar al menos una semana más para vestirse de corto. Dani Estrada seguirá ocupando ese carril. Nuevamente, la Real prescindirá de tener un lateral en el banquillo. Hasta ahora no ha habido contratiempos durante los partidos en forma de lesión o expulsión, con lo que todavía desconocemos qué fórmula puede utilizar Lasarte para solventar el escaso número de laterales de esta plantilla.

Con el nerviosismo casi por bandera desde hace demasiado tiempo, al entorno de la Real le urge una victoria. La nefasta trayectoria en Anoeta a lo largo de 2009 también necesita corregirse con tres puntos. Y el juego necesita mejorar para que el público no sienta la tentación de silbar. Pero sin estar el equipo como pensábamos (incluído el técnico) que podía estar, no hay que olvidar varias cosas. En primer lugar, la Real todavía no ha perdido, y aunque el ascenso se consigue sumando de tres en tres, no hay que menospreciar ese dato. Es muy difícil ganar a la Real e incluso marcarle gol. El Girona tuvo que anotar el gol de la jornada para batir a Bravo, lo mismo hizo el Nastic para superar a Riesgo y qué decir del golazo que marcó el Rayo en Anoeta en la eliminatoria copera. Y arriba está un Agirretxe que hoy encabeza la clasificación del Pichichi y que optará a lograr ese galardón de seguir este ritmo anotador. La Real comienza la jornada en la undécima posición con seis puntos, a tres del tercer clasificado y a cuatro del líder. Será difícil que entre en ascenso esta semana, pero es importante ganar para afrontar con tranquilidad la primera gran prueba de la temporada, la visita al Numancia de la próxima semana.

Sólo hay un precedente de enfrentamiento entre estos dos equipos, el de la temporada pasada. El Huesca llegó a Anoeta por encima de la Real en la clasificación, pero salió derrotado en un partido sencillamente horrendo. Fue gracias a un solitario gol de Castillo, el único que marcó con la camiseta txuri urdin y al mismo tiempo uno de los más bonitos que se han visto en el estadio donostiarra. El lateral enganchó un portentoso zurdazo desde más de treinta metros que se coló por la mismísima escuadra. Un gol que hizo que un encuentro soporífero pasara a la Historia. Los tres puntos le servieron a la Real para coger un poco de aire, ya que el partido llegó en uno de los momentos más delicados de la temporada: mediada la primera vuelta, ya a una pequeña distancia de los puestos de ascenso y con el shock todavía latente de la lesión de Díaz de Cerio ante el Eibar, en la anterior jornada disputada en Anoeta, apenas dos semanas antes. Fue también el partido en el que Zurutuza debutó con el primer equipo.

domingo, septiembre 20, 2009

REAL SOCIEDAD 2 - GIRONA 2 Anoeta no es un fortín

Un fortín es un lugar resguardado con obras de defensa que lo hacen capaz de resistir los ataques del enemigo. Anoeta no es un fortín. Ni se le acerca. 2009, el año del centenario (por si a alguien se le ha olvidado lo que supone la camiseta que llevan puesta), sólo ha visto hasta ahora tres victorias de la Real como local en nada menos que quince partidos jugados en Anoeta. Ninguna en lo que llevamos de temporada, y ya son tres las comparecencias que ha tenido este equipo ante su público. Poco, muy poco. Y más si tenemos en cuenta que el partido dejó muchas más sombras que luces. La luz, la de Agirretxe. Cuatro goles en cuatro partidos. Este chico va a mantener viva a la Real por mal que estén otras cosas. La Real todavía no ha perdido, pero gana poco. Como el año pasado. Se siguen repitiendo defectos, al equipo de Lasarte le faltan cosas similares a las que le faltaban al de Lillo. Y así es lícito que mucha gente vea el ascenso muy lejano, auque siga faltando tanto y estemos dando sólo los primeros pasos de la temporada.

Los laterales no terminan de ofrecer demasiado en este equipo, ni en defensa ni en ataque (en esta faceta, mejor Sarasola que Dani Estrada), pero el agujero de la Real sigue estando en el centro. Diego Rivas (que vio una muy rigurosa tarjeta amarilla en el minuto 14 y ya jugó mermado) y Elustondo volvieron a ser los dos mediocentros en el once inicial y siguen sin dar lo que se espera de ellos para que el juego del equipo sea fluído. Hay mucha distancia entre líneas y eso tiene efectos en ambas direcciones. Por un lado, el rival tiene mucha libertad para llegar al área realista, como hizo el Girona en los minutos de la primera parte en los que impuso un ritmo alto, unos minutos en los que Kiko Ratón marcó el 0-1 y el ex realista Moha estuvo cerca de hacer el 0-2, pero Bravo lo evitó con una doble parada. Por el otro, pocos balones llegan hasta los atacantes realistas, puesto que los rechaces de la defensa suelen caer en pies rivales. Lasarte metió mano ahí en el descanso y dejó sólo a Elustondo para que Aranburu se incoporase a una línea ofensiva de cuatro jugadores por detrás del único punto. La Real tuvo más balón, pero no más juego.

Ese grave defecto del fútbol de la Real, que no se termina de solucionar, quedó acentuado por un problema de ritmo, quizá hasta de actitud durante los primeros 45 minutos. Esa primera parte, esa que la temporada pasada provocó muchos bostezos y abundantes 0-0 en Anoeta, fue infame. Para olvidar. Y para estudiar, porque esto hay que corregirlo cuanto antes. Para hacer del estadio realista un fortín, hay que salir, como dijo Lasarte antes del comienzo de la temporada, quemando aceite. Dejando claro cuál es el equipo de Primera. Si no, no habrá fortín. Y sin fortín ya sabemos que es dificílisimo subir. No es que la Real no saliera así. Es que tuvo la actitud contraria. La bronca de Lasarte en el descanso debió ser importante. Y el mensaje fue claro: dos cambios de salida para afrontar los segundos 45 minutos. Aranburu volvió al equipo por el amonestado Diego Rivas y Griezmann salió con toda su ilusión (y dio una gran asistencia a Agirretxe en su primera intervención) por un Johantan Estrada que ya se ha llevado algunos silbidos de Anoeta porque no ha enseñado todavía nada de lo que apuntó en la pretemporada.

La segunda mitad ofreció una Real distinta, mucho más enchufada en el partido. De ahí vino el gol del empate, que ofrece la clave de lo que tiene que ser el conjunto txuri urdin para, uno, hacer de Anoeta el deseado fortín y, dos, lograr al final el objetivo del ascenso: la conexión de los mejores. Pase espectacular de Xabi Prieto y gol de Agirretxe por la escuadra. Fue el primer destello de clase que la Real dejó en el partido, más allá de la firmeza que hay en el centro de la defensa con Ansotegi y Mikel González y la categoría de Bravo bajo los palos, aunque bien es verdad que hizo una salida en falso en la segunda parte. El resto del equipo dejó bastante que desear en la primera parte. Y en la segunda, lo mejor salió de las botas de Xabi Prieto. Le sigue faltando constancia y regularidad, pero el buen juego de la Real depende en buena medida del 10. Y quizá de que Aranburu recupere su mejor nivel de juego, ese que en Segunda sólo hemos visto con cuentagotas. Y sin duda de un Agirretxe que sigue monopolizando las ocasiones de gol y que hoy marcó su primer doblete con la Real.

Ambiciosos fueron los dos cambios de Lasarte en el descanso y también lo fue el tercero. Carlos Bueno entró por Sergio con casi veinte minutos por jugarse. Eran unos minutos en los que el partido no estaba del todo definido. La Real no había aprovechado sus mejores minutos para culminar la remontada (otro error a corregir; cuando el partido está a tiro hay que hincarle el diente) y el Girona recuperó un poco el dominio del balón que había perdido con el arreón realista de los primeros minutos. Y en esas llegó la sorpresa que casi nadie esperaba. Esperando el segundo de la Real, con toda la artillería txuri urdin sobre el césped y con un apreciable bajó físico de los catalanes, llegó el segundo del Girona. Un golazo de Peragón. Quizá tuvo demasiado libertad para disparar, pero un golazo al fin y al cabo. No es mala noticia que el rival tenga que hacer grandes excelencias para poder anotar, pero el resultado es el mismo que si anotan un churro. Anoeta, tras una gran pitada en el descanso, se quedó helado. Y la Real también.

No se veía la capacidad de reacción que sí tuvo la semana pasada en Tarragona, en la primera jornada de Liga en Las Palmas y hasta en el encuentro copero ante el Rayo (aunque en estos dos últimos no se consiguió nada positivo, se terminó atacando), pero apareció en una jugada aislada (tan aislada que Lasarte ya se había sentado en el banquillo, quizá aceptando como definitiva la derrota momentánea de aquellos minutos). Pase de Elustondo, gol de Agirretxe. El segundo. Cuánto vale este chaval. Y Anoeta resucitó, soñando con culminar la remontada. El partido se abrió mucho, se volvió loco y el conjunto txuri urdin se volcó en busca de la primera victoria como local. Con el mismo defecto de siempre, sin tener una gran cantidad de ocasiones claras. Y con un Girona que tuvo una actitud extraordinaria y que siempre buscó la victoria. La remontada quedó inconclusa y Anoeta sigue siendo un campo hostil para la Real, tanto que el equipo txuri urdin no gana tres puntos en casa desde el 17 de mayo. Desde entonces, una derrota en Liga, otra en Copa y tres empates.

Termina el partido con una sensación agria, porque un equipo que aspira a subir no puede presentarse en la quinta jornada con sólo una victoria, despreciando y desperdiciando otra vez la posibilidad de sacar seis puntos seguidos como local o sin haber logrado tres puntos en casa. El diagnóstico hasta ahora no puede ser positivo, porque se arrastran viejos defectos y no terminan de aparecer las soluciones nuevas que se querían con el cambio de entrenador. Pero que nadie pierda de vista el momento de la temporada en el que estamos. Un gol de la Real en los últimos minutos habría catapultado al equipo hasta la cuarta posición. A un puesto y a un punto del ascenso. Ese y no otro sigue siendo el objetivo. Pero está en la undécima posición. El equipo txuri urdin sigue teniendo capacidad para hacer las cosas bien, pues tiene luces y muy luminosas. Sólo quedan cuatro invictos en Segunda y la Real es uno de ellos, pero no sumar de tres en tres lastra mucho. Si las sombras siguen cercando Anoeta y los primeros 45 minutos en su totalidad, las cosas se irán complicando poco a poco. Lasarte, todavía tienes trabajo para construir el equipo.

sábado, septiembre 19, 2009

PREVIA Real Sociedad - Girona. Anoeta, ¿ese fortín?

La Real vuelve a Anoeta para jugar contra el Girona con el mismo objetivo inabarcable de los últimos tiempos: convertirlo en un fortín (sábado, 17:00 horas, Anoeta, sin televisión). Con una magnífica racha fuera de casa (cuatro puntos en dos partidos), los partidos como local del conjunto txuri urdin siguen siendo la asignatura pendiente. Y ahora cobran especial importancia porque se jugarán dos de forma consecutiva, y los dos ante rivales presumiblemente asequibles (Girona y Huesca). No por eso hay que darlos por ganados de antemano, ni mucho menos (recordemos que la pasada temporada el conjunto de Lillo no logró dos victorias seguidas hasta la segunda vuelta), pero estos seis puntos son un medio inmejorable para ver a la Real en puestos de ascenso dentro de dos semanas.

Para ganar al Girona, Martín Lasarte se encuentra con dos bajas sensibles, Nsue y De la Bella. El primero se ausenta por la insensatez (consentida por todos, la Real también) del calendario, que ubica un Mundial Sub-20 con las ligas nacionales ya iniciadas. El segundo no estará por lesión. En el caso del lateral, el recambio está claro. Sarasola debutará esta temporada, después de haber jugado dos partidos con el primer equipo en las dos últimas temporadas. A lo que habrá que estar pendiente es a la ausencia de un lateral en el banquillo, ya que Carlos Martínez, lesionado en el primer entrenamiento de la pretemporada, aún no entra en los planes del técnico y ha optado por no convocar a Morgado, que participó en algún entrenamiento esta semana. Un contratiempo en forma de lesión o expulsión olibgará a Lasarte a buscar una fórmula de emergencia, quizá el desplazamiento de Mikel González a la banda.

La ausencia de Nsue ofrece más variantes al técnico realista. Lo normal es que Xabi Prieto juegue en la banda y no como mediapunta, por la falta de alternativas en ese puesto. Así, y ante la ausencia de Zurutuza todavía por lesión, el puesto por detrás del único delantero se lo juegan Agirretxe (en el caso de que jugara Bueno en punta; de optar por uno de los dos, parece presumible que el titular sea el canterano), Sergio y Aranburu. El capitán regresa a la convocatoria, y esta vez ya parece que para quedarse. No obstante, quizá el técnico piense que es pronto para darle la titularidad y que juegue los 90 minutos. La presencia de Borja Viguera en el banquillo hace pensar que una de las opciones más probables es que jueguen juntos Agirretxe y Bueno. Aunque es una opción que no dio buenos resultados en el anterior partido de casa, ante el Murcia, no es para nada una mala elección, ya que los dos están dando un buen rendimiento.

Hay morbo en la portería, alimentado por el propio Lasarte, quien no confirmó quién será el meta titular. Riesgo ha cuajado muy buenos partidos aprovechando la ausencia de Bravo, aunque lo normal sería que el chileno esté bajo palos. Zubikarai, de momento, se queda como tercer portero del equipo y no entra en la convocatoria. El resto del equipo será, a priori, el mismo de las dos últimas jornadas. El centro de la defensa será para Ansotegi y Mikel González (Labaka esparará en el banquillo), el lateral derecho para un Dani Estrada que todavía no tiene la competencia de Carlos Martínez, el mediocentro para Diego Rivas y Elustondo (el técnico dijo que ve crecer al canterano con cada partido) y la banda izquierda en ataque para Johnatan Estrada. Griezmann, que todavía no ha debutado con el Sanse, sigue siendo un habitual en las convocatorias del primer equipo, pero parece que todavía no entrará en el once titular.

Anoeta espera ver la primera victoria de la temporada, después de que la Real lograra su primer triunfo en Tarragona. Esos tres puntos colocaron al conjunto txuri urdin en el pelotón que aspira a colocarse ya en cabeza, todavía sin perder un encuentro, con cinco puntos en la tabla, a dos del líder y sólo uno de los puestos de ascenso. No parece probable que la Real se meta ya esta jornada entre los tres primeros, puesto que tendría que superar a seis equipos de una sola tacada, pero lograr los seis puntos de los dos partidos consecutivos en casa que le esperan sí que parece garantizar un lugar en el triplete de cabeza. Además de la portería, habrá que estar muy pendientes de lo que suceda en el ataque. Los tres goles de la Real esta temporada se los reparten sus delanteros, Agirretxe y Bueno. Es clave para lograr el ascenso que mantengan ese podería anotador, pero también que el resto de líneas colaboren en esta faceta.

Si la Historia contara, la Real ya podría dar por ganado este partido. Pero no es así y la estadística sólo sirve para hablar de tendencias, nunca de hechos irrefutables. El caso es que el Girona siempre ha perdido en sus visitas a San Sebastián. En cuatro ocasiones ha jugado contra la Real como visitante y cuatro han sido las derrotas que ha cosechado, todas ellas en Segunda División. Los tres primeros enfrentamientos fueron en temporadas afortunadas para la Real. Paradójicamente, el primer partido se disputó en la peor temporada de la centenaria Historia txuri urdin, la 35-36, que acabó con el descenso a Tercera que la Guerra Civil impidió hacer efectivo (de ahí que se pueda hablar de fortuna para la Real en aquella triste campaña). El 3-2 a favor de la Real fue uno de los pocos resultados positivos que se lograron entonces. En los dos siguientes ejercicios en los que se cruzaron sus caminos, la Real acabó subiendo a Primera. Fue en las temporadas 42-43 (1-0) y 48-49 (5-1).

Esa buena racha de finales positivos se truncó la temporada pasada, aunque el triunfo se quedó también en casa. La Real fue muy superior al Girona y logró un cómodo 2-0. Aranburu hizo el primero tras el rechace de una gran jugada de Xabi Prieto, y Sergio hizo el segundo al anotar una falta directa. Como era costumbre en Anoeta la pasada campaña, el primer tiempo fue muy aburrido y concluyó con el resultado inicial. En la segunda mitad, la Real hizo valer su superioridad técnica y consiguió sumar la tercera victoria consecutiva, tras derrotar en Anoeta al Sevilla Atlético y fuera al Xerez, líder entonces de Segunda. El equipo entrenado por Lillo se colocó con esta victoria a cinco puntos de los puestos de ascenso, y parecía reengancharse a la lucha por el ascenso respondiendo a tres derrotas consecutivas y cuatro jornadas sin ganar. Pero fue un espejismo. La distancia ya nunca fue menor a esos cinco puntos.

lunes, septiembre 14, 2009

"Van contra todos"

Nunca he entendido por qué la cuestión arbitral genera tanta hipocresía. No hablar de los árbitros significa que no se habla cuando beneficia. Quejarte de la actuación del cuarteto que se supone debe impartir justicia supone sistemáticamente justificar y desviar la atención de una derrota. Se usa el término "polémica" cuando no se quiere hablar abiertamente de un error que ha beneficiado a los tuyos. Muy triste. Las medias tintas son tristes. Así lo único que hacemos es perpetuar el error y eso es precisamente lo que hace daño al fútbol. No el error humano, no, sino el error subsanable con una mejor preparación y disposición de los árbitros. Lo que ahora mismo no existe. Lo que permite pitar con tanta facilidad un fuera de juego inexistente como el de Nsue en Las Palmas o dar como gol el tiro de Bueno en Tarragona.

Teniendo en cuenta los incontables errores en contra que ha sufrido la Real en los últimos años (por mucho que algunos no quieran oírlo o lo entiendan como una burda justificación, parte esencial de las complejas explicaciones que requieren los resultados de temporadas como la que acabó en el descenso de hace tres años o la del no ascenso de hace dos) no me gusta adoptar una actitud defensiva cuando hay un error a favor de la Real. En la prensa guipuzcoana de estos dos últimos días hemos visto que se hacía hincapié en que el linier era el mejor colocado para ver si el tiro de Bueno traspasaba la línea de gol en lugar de admitir abiertamente que no pudo ver que el balón jamás entró. También hemos visto una recopilación de todos los calamitosos arbitrajes que sufrió el equipo txuri urdin la temporada pasada, como si tuviéramos que decir "¡eh, que a nosotros ya nos han robado bastante, no os quejéis ahora los demás!".

Y no es así. No puede ser así. Hevia Obras cometió un error imperdonable en Tarragona y dio un gol que no existió. Rompe una tendencia muy negativa en la Historia reciente de la Real, eso está claro, pero no deja de ser un error. Y hay que decirlo. Porque, insisto, si estas cosas no se dicen, el efecto pernicioso es doble. Por un lado, perdemos toda la legitimidad moral para quejarnos cuando nos suceda en contra (y nos va a suceder, como ya nos ha sucedido en el pasado). Por otro, seguimos perpetuando el error, ya que no hacemos nada para solucionarlo. Y ese debiera ser el trabajo de todos los equipos, por su propio beneficio. Los árbitros no dan la talla, cometen errores inverosímiles y deciden en contra de los principios que ellos mismos se marcan. Eso es subsanable.

En esta línea, me tengo que poner del lado de Tote. Resulta que el Hércules se encuentra tras esta jornada como estaba la Real hace una semana, quejándose de dos arbitrajes nefastos en su contra. "El problema de estos arbitrajes es que no podemos hacer nada porque todos los árbitros son así. Siempre es la misma historia, hacen lo que quieren en cada partido, pero no sólo con nosotros, sino con todos los equipos. Van contra todos, no hay un equipo que salga beneficiado. A mí me da pena por el público, pero no podemos hacer nada". Esta es la explicación de Tote. Y estoy de acuerdo.

Las teorías de la conspiración pueden encontrar acomodo en algunos momentos. Los propios árbitros contribuyen a veces a ello, con designaciones reiterativas como las de González González a la Real durante la teporada pasada (el ascenso a Primera de tan mal árbitro da también argumentos a los más paranoicos) o afirmaciones como aquella de Iturralde González refiriéndose al Athletic de Bilbao en primera persona. Pero lo que se ve semana tras semana, en casi todos los campos de Primera y Segunda División, es que casi todos los arbitrajes son poco presentables. Y no sólo cuando deciden el resultado con decisiones equivocadas como la de Tarragona.

No se trata de mantener una predisposición negativa hacia los árbitros, sino de que hagan su trabajo lo mejor posible, que es exactamente lo mismo que le exigimos al futbolista. Ahora mismo, los colegiados tienen un margen de mejora demasiado amplio para un fútbol que se quiere considerar a sí mismo como el mejor del mundo. Nosotros también podemos contribuir diciendo las cosas como son y no escondiéndonos en subterfugios, lugares comunes y eufemismos. El gol de Bueno no entró. El árbitro, con la colaboración del asistente, permitió con su notable equivocación que la Real ganara el sábado. ¿Cuesta tanto reconocerlo? A mí no, desde luego.

domingo, septiembre 13, 2009

NASTIC 1 - REAL SOCIEDAD 2 Mejora futbolística y regalo arbitral

Primera victoria de la Real en la temporada 2009-2010, cinco puntos ya en el casillero txurdi urdin. El equipo de Martín Lasarte es uno de los seis conjuntos que todavía no conoce la derrota y sí las mieles de la victoria. Tres conclusiones claras dejó la tercera jornada. En primer lugar, el fútbol del equipo va mejorando. Poco a poco, pero va mejorando. En segundo lugar, que los tres puntos volaron de Tarragona a San Sebastián a un lamentable error arbitral que dio como válido un gol de Carlos Bueno, el primero que marca con la camiseta txuri urdin, a pesar de que el balón jamás llegó a rebasar la línea de meta. Y, finalmente, que la Real ha comenzado esta temporada repitiendo varios patrones que se hicieron habituales en la anterior. El partido ante el Nastic nos dejó una resolución casi calcada a la de hace un año: victoria en el descuento por 1-2, aunque entonces no hubo polémica alguna.

La cuarta alineación oficial de Martín Lasarte y los cambios que hizo en la segunda mitad, dejan ya algunas conclusiones claras de lo que vamos a ver durante toda la temporada. Riesgo es el segundo portero de la plantilla ya definitivamente, por delante de Zubikarai. El de Deba suplirá a Bravo cada vez que falte por sus compromisos con Chile. En Tarragona, como ya sucedió hace una semana en Anoeta, Riesgo tuvo una actuación sobresaliente. Por delante, los centrales elegidos parecen ser ya de forma definitiva Ansotegi y Mikel González. Markel Bergara, a la espera de cuánto y dónde juegue Aranburu, se configura como el tercer mediocentro y el comodín para la contención que Lasarte quiere usar cuando no se puede ganar un partido. Y Johnatan mantiene su puesto por delante de Griezmann a pesar de no haber dado todavía el paso adelante que se espera de él. Seguro que le hubiera dado confianza anotar el disparo que se le fue al larguero en la primera mitad, pero no pudo ser.

El de Tarragona fue un partido igualado, quizá de empate pero en el que los visitantes tuvieron más y mejores ocasiones de gol. El paso adelante de la Real está en el plano ofensivo. No hay todavía una salida clara de balón y los apoyos para este fin no están aún perfeccionados del todo, pero arriba el equipo txuri urdin tiene calidad, gol y alternativas. Por eso generó bastantes ocasiones de gol en tierras catalanas. Esto, entren o no en la portería rival, debiera ser lo habitual, y la deficiente imagen atacante de los dos partidos en Anoeta la excepción. Elustondo aún no ha asumido el liderazgo y no contribuyen todavía demasiado los laterales, que no suben tan asiduamente como cabía esperar vista la pretemporada. Lasarte pensó su equipo desde las bandas en buena medida, pero ni De la Bella ni Dani Estrada están teniendo todavía el papel deseado. Quizá el regreso de Carlos Martínez espabile la banda derecha, quizá el catalán procedente del Sevilla Atlético necesite un toque de atención si el técnico confía en Sarasola.

Pero arriba la cosa cambia, y para bien. Xabi Prieto es un peligro constante para las defensas rivales, desde la banda y desde el centro. Hay que seguir exigiéndole más, en juego y también a balón parado. El primer corner que sacó el diez realista acabó en el primer gol (en contraste con los muchos que sacó antes Johnatan y que acabaron en nada; en Anoeta hace una semana sucedió lo mismo, nula efectividad del colombiano y el primero sacado por Griezmann acabó en ocasión de gol). Nsue va a ser una pérdida sensible para el ataque realista ahora que se marcha con la selección sub-20. Y Agirretxe tiene la pólvora intacta. Suyo es el primer gol según la mayoría de crónicas y el acta del árbitro, aunque cabe la duda de que Mikel González remache la pelota dentro del campo. Si el gol es del delantero, ya lleva dos en tres partidos. Si fuera del defensa, sería su primer tanto con la camiseta de la Real. En cualquier caso, es una acción a balón parado perfectamente ejecutada (y eso es una gran noticia), con opciones de remate en el centro del área y en el segundo palo.

A la Real se le fue el control del partido en algunos momentos, y eso es uno de los aspectos en los que más hincapié pone el técnico uruguayo en sus comparecencias de prensa. Quiere intensidad durante los 90 minutos y a la Real todavía le falta para conseguirlo. En Tarragona empezó fría, se recuperó y se dejó enfríar de nuevo con el gol del empate del Nastic. Quizá en esa media hora final, Martín Lasarte vio más factible amarrar un punto que buscar los tres, y por eso metió a Markel por Johnatan para formar un trivote y a Bueno por Agirretxe para incorporar más pelea arriba. Y fue esa pelea, junto con la calidad que tiene la Real arriba (magnífica jugada la del segundo gol, una larga posesión con pases rápidos en la frontal del área rival), lo que acabó dando el triunfo. Si para unas cosas la Real repite esquemas de la temporada pasada, para otras los rompe. Bueno convierte su primer gol sin que éste lo sea en realidad, mientras que Necati vio dos goles legales anulados antes de anotar el único que finalmente sumó de txuri urdin.

El gol no fue tal y dos puntos se fueron al casillero de la Real por un grave error arbitral que demuestra el nefasto nivel de los colegiados de la categoría. Es inaudito que un asistente quiera ver el balón dentro de la portería cuando, desde su posición, está tapado por el cuerpo del portero, y es ilógico que el árbitro dé un gol que no ha existido, y que él no ha visto, siguiendo el consejo de un linier que tampoco lo podía tener muy claro. Tras varios años y dos jornadas perjudicada, la Real salió beneficiada de Tarragona. Tan alto y claro como se dice una cosa hay que decir la otra, y no resignarse a que la incompetencia de los jueces de la competición adulteren la pugna deportiva semana sí, semana también. Y sin que sirva de excusa o argumento para nada, porque una cosa es el rendimiento de los futbolistas y otra muy distinta la injusticia de quienes tienen que administrar la justicia.

La Real logra su primera victoria y sentencia los agoreros comentarios que en septiembre quieren ya ver decicida una temporada, desgraciadamente tan comunes en todas partes. Se sube en junio, no antes, y aunque es cierto que el inicio del equipo de Martín Lasarte no había sido del todo bueno, algunos juicios fueron demasiado tajantes y prematuros. El empate en Las Palmas era para la Real un mal resultado, y ayer los canarios vencieron a un Numancia que algunos ya veían en Primera. El Rayo que era tan abiertamente superior a esta Real incluso con los suplentes, tiene un punto menos con los mismos partidos. El ascenso está a un punto y esa es la única referencia válida, pues el único objetivo es precisamente ese, subir. La Real mejora poco a poco desde el punto de vista futbolístico y, también poco a poco (porque no se puede ni se va a ganar siempre), debe ir ubicándose en el furgón de cabeza. Sin ilusiones falsas, sin vendas que oculten la realidad y sin catastrofismos absurdos en el comienzo de la temporada.