sábado, febrero 17, 2018

PREVIA Real Sociedad - Levante. Match ball para evitar el sufrimiento

Oyarzabal, ante el Levante en la 2015-2016.
La Real ya solo mira hacia abajo, porque la ilusión de engancharse a algo más que la lucha por la permanencia es ya una quimera. Y el partido contra el Levante (domingo, 12.00 horas, Anoeta, beIN La Liga) es todo un match point para evitar el sufrimiento. Las posibilidades son claras. Ganar aleja la zona de descenso e impide que uno de los equipos que están metidos de lleno en esa pelea reviva. Perder coloca al equipo valenciano a tres puntos de la Real y con el average ganado, con las tres últimas plazas puede que incluso a tiro de dos partidos y confirmando un deterioro que llevaría al equipo txuri urdin a una pérdida absoluta de confianza precisamente en el momento de la temporada en el que hay que salvarla como sea. Es un partido más importante de lo que pueda parecer a simple vista y ya no vale nada más que no sea ganar.

De la misma manera que Raúl Navas fue el damnificado tras la contundente goleada que le endosó el Real Madrid a la Real, el que paga los platos rotos de la decepción europea de Kevin Rodrigues. El lateral se queda fuera de la lista para el decisivo encuentro ante el Levante de la misma manera que el central se perdió el duelo ante el Salzburgo tras su mala actuación en el Bernabéu. Guridi también verá el partido desde la grada, con la intermitencia en las convocatorias que le está otorgando Eusebio tras regresar de su larga lesión. Y junto a ellos, los dos lesionados, Carlos Martínez y Willian José, el eterno descartado, Rubén Pardo. La noticia positiva de la lista para esta jornada de Liga es el regreso con los mayores de Gorosabel, además del hecho de que el encuentro del jueves no dejó ningún tocado más para la enfermería.

Se antoja difícil saber cómo valorará Eusebio el partido, si optará por rotar parcialmente el once que sacó ante el Salzburgo, que ya tendrá que cambiar al menos en dos piezas. Sorprendería que Rulli no estuviera bajo palos. La defensa la formarán probablemente Odriozola por la derecha y De la Bella por la izquierda, con Llorente y Navas en el centro. Se espera la vuelta de Zurutuza, y lo normal es que sea, como es habitual, junto a Illarramendi y Prieto, aunque aquí podría haber sorpresas. Y en ataque lo normal es que Agirretxe sea titular después del buen tono mostrado ante el Salzburgo, y que Canales, que no jugó ni un minuto el jueves después de muchos encuentros en el campo, ocupe otra plaza. La tercera, una incógnita, podría seguir Oyarzabal o entrar Januzaj de inicio. Menos opciones parecen tener Toño, Elustondo, Gorosabel, Zubeldia y Juanmi.

La derrota en el Santiago Bernábeu, por esperada que fuera, dejó a la Real en la decimocuarta plaza con 26 puntos. El colchón con respecto a la zona de descenso todavía es de ocho puntos, pero de los seis equipos que tiene por debajo solo tiene el average ganado ahora mismo con dos, el Depor definitivamente y el Alavés a falta del segundo partido. Su rival, el Levante, marca ahora mismo la salvación en la decimoséptima plaza con 20 puntos. La Real llega con su terrible racha de dos victorias en los últimos doce partidos, con nueve puntos de 36 posibles. Y la dinámica del Levante es todavía peor, 5 de los últimos 36 puntos en juego y doce partidos sin conocer la victoria, algo que no sucede desde el 0-2 de la duodécima jornada ante Las Palmas. La Real en casa no es fiable, cuatro victorias en doce partidos y solo suma más puntos como local que los cuatro equipos que cierran la tabla, y el Levante a domicilio solo ganó a Las Palmas, aunque empató otros seis partidos.

Si la Real pretende agarrarse a la estadística, está ante un rival que no se le da precisamente bien. De los ocho precedentes en Primera División, el Levante arrancó puntos en seis visitas. El equipo txuri urdin solo venció en dos ocasiones, y el más amplio de esos triunfos fue el 3-0 de la temporada 2014-2015, con goles de Finnbogason, Markel y Vela. De esas seis ocasiones con puntos para los visitantes, cinco fueron empates y solo una victoria, el 1-3 de la campaña 2011-2012. La historia se completa con cuatro encuentros en Segunda División, donde la Real si tiene una clara superioridad y nunca ha perdido con el Levante: ganó en tres ocasiones y empató en la restante. Ojo, porque de las últimas seis visitas del equipo valenciano a Anoeta solo acabó en victoria realista la mencionada de la 2014-2015.

La última vez que se produjo este encuentro fue en la temporada 2015-2016 y el resultado fue de empate a uno. Y eso que el partido comenzó bien, con un gol de Diego Reyes al cuarto de hora, tras recoger dentro del área un pase de Yuri desde la línea de fondo. Diez minutos después, Deyverson puso el empate de cabeza, tras un despeje de Yuri en un córner que sorprendió con demasiada facilidad a Rulli. La Real levantó la cabeza pronto y generó un puñado de ocasiones bastante claras como para haber ganado el partido con claridad. Vela en la primera mitad mandó fuera un sensacional pase de Oyarzabal. El canterano, el mejor del partido, pudo adelantar también a la Real. Y Bruma, en los minutos finales, falló dos ocasiones de manera incomprensible cuando Anoeta ya estaba cantando el gol del triunfo. La Real jugó y generó oportunidades, pero no logró vencer.

miércoles, febrero 14, 2018

PREVIA Real Sociedad - Salzburgo. Rendirse no es una opción

Bautista marcó ante el Vardar.
Europa, más que un premio, es una ilusión. Y no está la Real como para dilapidar ilusiones en una temporada tan cargada de decepciones. Vuelve la competición continental (jueves, 19.00 horas, Anoeta, beIN Max 1) y rendirse en ella no es una opción. No tiene ningún sentido celebrar una clasificación europea si las apreturas de la Liga obligan a que se tire a la basura ese competición añadida. No llegará la Real en las mejores condiciones al domingo, a esa final autoinflingida que es el partido contra el Levante, si no da la cara este jueves ante el Red Bull Salzburgo. Y no, el escudo que llevarán sobre el pecho los once jugadores que vistan la camiseta txuri urdin no se merecería que no se jugara con todo y a por todas. Europa ha dado las pocas alegrías que está teniendo la Real en esta temporada y el jueves hay que luchar por otra. Su gente, la que se desplazará en masa para el partido de vuelta, se lo merece. No les defraudéis.

La convocatoria de Eusebio no da muchas pistas, pero sí deja un claro damnificado y señalado por la goleada sufrida en el Bernabéu: Raúl Navas. El central pasa de once inicial a la grada. Y Guridi, que también estuvo sobre el césped en los minutos finales del encuentro ante el Real Madrid, también se cae de la lista. Lo demás, lo esperado. Por un lado, que la inclusión de Pardo en la lista de 20 que se desplazó a Madrid es un movimiento inútil porque no cuenta para nada y es el eterno descartado. Por otro, que las ausencias por lesión son las de Carlos Martínez y Willian José. Eusebio ha incluido en la lista de 18 tanto a Januzaj como a Zurutuza. Ambos han sido duda durante los últimos días, de hecho el belga se ha perdido un par de encuentros, pero dado que Eusebio les ha incluido y sin amplia la convocatoria será porque están en plenas facultades.

El once, no obstante, es difícil de aventurar. No hay dudas en la portería, pese a la mala temporada de Rulli. En defensa, parece evidente que Héctor Moreno debutará de txuri urdin, y su acompañante saldrá de la cupla formada por Llorente y Elustondo, con más opciones para el primero. Los laterales serán presumiblemente Odriozola y De la Bella. El centro del campo sí parece innegociable, salvo que Zurutuza no esté para 90 minutos. Illarramendi y Xabi Prieto son fijos, y el sustituto del de Rochefort sería Zubeldia. Y en el ataque está la incógnita. Oyarzabal sí parece seguro, pero las otras dos posiciones de ataque las podría ocupar cualquier del grupo formado por Canales, Juanmi, Januzaj si está en condiciones de hacerlo, Bautista e incluso Agirretxe. Sí parece más probable que Toño Ramírez y Kevin Rodrigues partan desde el banquillo, aunque nada parece descartable viendo la marejada en la que navega la Real.

Esta Europa League está llevando a la Real a enfrentarse a rivales de países que no figuraban en su historia de desplazamientos. El Red Bull Salzburgo será el primer conjunto austriaco que visite Anoeta. Su primera fase, en todo caso, hace que se disparen las alarmas. El rival realista se clasificó para los dieciseisavos de final como primero del grupo I. Lo hizo sin perder ninguno de los seis partidos que jugó, aunque empatando la mitad, y, aquí radica el peligro de los austriacos, con un solo gol en contra. Y fue en la primera jornada del grupo, 1-1 en campo del Vitoria de Guimaraes. Desde entonces, cinco partidos sin encajar. La Real, por su parte, fue segunda del grupo L, ganando un partido más que el Salzburgo, cuatro, pero perdiendo dos, los dos que jugó ante el Zenit. La Real marcó 17 goles, al menos uno en todos sus partidos, el Salzburgo apenas hizo siete, aunque los aprovechó muy bien para sumar los mismos puntos que el equipo txuri urdin.

Es la primera vez que la Real jugará los dieciseisavos de final de la Europa League, pero ni mucho menos la primera vez que alcanza esa ronda en su historia en Europa. Concretamente, ha disputado esta eliminatoria en ocho ocasiones, y el balance es favorable, ya que la superó en cinco ocasiones y cayó derrotada en tres. Así, logró eliminar al Brno en la Copa de la UEFA 1980-1981, al Vikingur en la Copa de Europa 1982-1983, al Slask Wroclaw de la Rcopa 1987-1888, al Sporting de Lisboa  en la UEFA 1988-1989 y al Dinamo de Moscú de la misma competición en la 1998-1999. Y fue superado por el Liverpool en la Copa de la UEFA de la temporada 1975-1976, el CSKA de Sofia en la Copa de Europa de la 1981-1982 y el Partizán de Belgrado en la UEFA 1990-1991. En el partido en San Sebastián de esas rondas, aunque el de la Recopa con el Slask fue en San Mamés, 4 victorias, 3 empates y una sola derrota, la del primer partido, el del Liverpool.

viernes, febrero 09, 2018

PREVIA Real Madrid - Real Sociedad. Un escenario grande para medir la ilusión recuperada

Illarramendi, en el partido del Bernabéu del pasado curso.
Va siendo hora de que la Real deje de salir derrotada de antemano en los grandes escenarios. En el Santiago Bernabéu, como en el Camp Nou, lo viene haciendo con frecuencia. Y por eso, es un feudo idóneo para medir la ilusión recuperada (sábado, 20.45 horas, Santiago Bernabéu, Movistar Partidazo). Es hora, sí. Hora de luchar en condiciones, de buscar puntos y, por qué no, ese triunfo que tan imposible parece cada vez que el equipo txuri urdin juega en el Paseo de la Castellana. El Real Madrid está en mal momento, muy lejos de la lucha por el título y pensando en la Champions de la próxima semana como tabla de salvación de la temporada. La Real, por cierto, también juega en Europa el jueves, aunque pocos se acuerden de ello al hablar de este encuentro. Uno en el que los de Eusebio pueden dar un golpe de efecto y comenzar a enderezar la temporada de cara a la segunda vuelta liguera y ante el decisivo duelo contra el Salzburgo.

Malísima noticia la que ha recibido la Real en vísperas de su viaje a Madrid. Willian José se ha lesionado, una fractura en un dedo, y estará unas tres semanas de baja. El equipo afrontará sin su máximo goleador no solo el partido del Santiago Bernabéu, sino también la eliminatoria europea que arranca el próximo jueves. Eusebio, en todo caso, no ha dado demasiadas pistas de cómo pretende hacer frente a este contratiempo, ya que ha convocado a todos los jugadores disponibles de la primera plantilla. Es decir, que solo se quedan fuera el delantero brasileño, Januzaj y Carlos Martínez. Eso, al mismo tiempo, supone la inclusión en la lista de 20 de los dos jugadores que habitualmente ven el partido desde la grada, Rubén Pardo y Jon Bautista. Y Héctor Moreno viaja por primera vez con el grupo. Habrá, lógicamente, dos descartes antes del encuentro, y para decidirlos parece seguro que Eusebio tendrá en cuenta el partido europeo.

Así las cosas, es difícil saber cuáles son los planes del técnico con respecto al choque del Bernabéu, si habrá rotaciones, como las hubo cuando la Real disputó la ronda de grupos de la Europa League, o si saldrá con todo lo que tiene. Rulli estará bajo palos, y todo apunta a que la pareja de centrales será la inédita dupla que forman Elustondo y Héctor Moreno. Lo normal es que Odriozola y Kevin estén en los laterales. El centro del campo verá seguramente la vuelta de Zurutuza junto a Illarramendi y Prieto. Y ahí empiezan las auténticas dudas. Da la impresión de que, con un Agirretxe que lleva dos años sin jugar un partido completo, el hombre más adelantado será Bautista. Pero no se puede descartar la táctica del falso delantero y que sea Juanmi, con Oyarzabal y Canales flanqueándole. A la espera de los dos descartes, menos opciones parecen tener Toño, Navas, el tocado Llorente, De la Bella, Pardo, Zubeldia y Guridi.

La goleada ante el Deportivo ha devuelto el optimismo y ha dado aire a la Real. El equipo de Eusebio es decimocuarto en la tabla, con 26 puntos, de nuevo más cerca de Europa, a siete, que del descenso, a nueve. El Real Madrid es cuarto, cierra la zona de Champions con 39 puntos, pero está a 19 del líder, el Barcelona, aún teniendo un partido menos. La Real rompió la pasada jornada una racha de cuatro derrotas consecutivas, pero tiene todavía una losa a domicilio, ya que no gana lejos de Anoeta desde la octava jornada, 0-2 al Alavés. Desde entonces, cuatro derrotas y solo dos empates, ante Girona y Athletic. El Real Madrid es el equipo menos fiable como local de la parte noble de la clasificación, y solo ha ganado seis partidos de los once que ha disputado en el Bernabéu. De los tres últimos partidos, solo sumó tres puntos en el último, 7-1 ante el Depor, después de haber perdido ante Barcelona y Villarreal. Eso sí, es el conjunto local más goleador tras el Barcelona.

La Real tendrá que hacer frente a Madrid, lugar maldito. Por historia y por pasado reciente. En total han sido 70 las visitas ligueras al campo del equipo madridista y 51 de ellas acabaron en derrota, 16 en empate y solo en tres ocasiones salió victorioso el conjunto txuri urdin. La última de ellas, la de la temporada 2003-2004, fue además el último triunfo que logró en el Santiago Bernabéu. Aquel día el marcador acabó con un glorioso 1-4 que hicieron posible Xabi Prieto en dos ocasiones, la segunda de ellas su primer penalti en la élite, Kovacevic y De Paula. El 9-1 de la temporada 1968-1969 es la derrota más abultada cosechada en este escenario y la peor a domicilio de la Real en la historia de la Liga. Son ya ocho derrotas consecutivas en el feudo madridista y la última vez que se logró puntuar fue con el 1-1 de la campaña 2005-2006, con gol de Mark González.

Como ya es costumbre, la Real perdió en el Bernabéu la pasada temporada con relativa facilidad. Lo hizo a pesar de que no entró mal al partido, tuvo incluso una buena ocasión en una falta lejana botada por Willian José, y a que el Madrid hizo un encuentro bastante gris. Pero pasada la media hora, un pase de Cristiano Ronaldo destrozó la línea defensiva realista y permitió a Kovacic plantarse delante de Rulli y hacer el 1-0. Juanmi tuvo el empate a renglón seguido, pero su disparo se marchó fuera. Al arrancar la segunda mitad, la jugada del -0 fue idéntica a la del primer gol pero con los papeles invertidos, pase de Kovacic y gol de Cristiano. Cualquier posibilidad de soñar con la remontada la abortó Iñigo Martínez, en una estúpida patada a destiempo sobre Casemiro que le costó la segunda amarilla y la expulsión. El Madrid, sin mucho juego, se limitó a redondear su clara victoria a ocho minutos del final con un cabezazo de Morata que culminó una buena contra.

miércoles, febrero 07, 2018

La Real, el equipo con más goleadores en todas las competiciones

La celebración del gol de Canales ante el Depor.
En la contundente victoria ante el Deportivo, no hubo ningún jugador de la Real Sociedad que se estrenara como goleador esta temporada. Sí fue el primer tanto de Canales en la Liga, pero previamente ya había anotado en la Copa del Rey. Aún así, la resaca de un 5-0 es un buen momento para destacar un dato que está pasando algo desapercibido, y es que la Real puede presumir de ser el equipo que más goleadores ha tenido hasta ahora en partido oficial de cualquier competición. Han sido 16 los jugadores que han marcado al menos un gol con la camiseta txuri urdin al menos en una de las tres competiciones que disputa, la Liga, la Copa y la Europa League. Uno más que Barcelona Real Madrid, que se quedan en 15 cada uno.

La Real ha marcado en lo que llevamos de temporada 60 goles, 41 en la Liga, 16 en la Europa League y tres más en su efímero recorrido en la Copa. De ellos, 59 los han convertido sus jugadores y uno ha llegado en propia puerta, el que anotó Skjelvic en el 4-0 contra el Rosenborg que abrió el camino europeo de la temporada. Willian José encabeza la tabla con 16 tantos. Le siguen Oyarzabal con ocho; Llorente con siete; Llorente con seis; Illarramendi con cinco; Elustondo con tres; Xabi Prieto, Canales, De la Bella y Januzaj con dos; y Zubeldia, Zurutuza, Kevin, Bautista, Vela e Inigo Martínez con uno.

Dicho de otra manera, han marcado todos los jugadores de campo que han disputado algún minuto excepto ocho, justo la mitad. Y viendo los nombres que hay entre los que todavía no han visto puerta, cabe pensar que habrá más goleadores antes de que acabe la temporada. Los que no han gritado un gol en primera persona por el momento son Odriozola, Carlos Martínez, Navas, Guridi, Pardo y Agirretxe, además de los potrillos Gorosabel y Guevara, y el recién fichado Héctor Moreno. El que más opciones tendrá con seguridad de aumentar la lista de goleadores de txuri urdin es Agirretxe, pero no hay que descartar a Navas, a Moreno, que ya ha marcado siete goles en su anterior paso por la Liga con la camiseta del Espanyol, o incluso a Odriozola, que busca su primer tanto como profesional pero no sería extraño que lo consiguiera dada su constante presencia ofensiva.

Lo que sí hizo el gol de Canales, el primero en Liga, fue convertir a la Real en el segundo equipo con más goleadores de esta competición, igualando con 13 jugadores diferentes que han convertido al menos un tanto a Barcelona y Betis. El Real Madrid mantiene la primera posición con 15 anotadores. En el torno de la regularidad han marcado todos los realistas antes mencionados menos De la Bella, Zurutuza y Bautista, que solo han visto puerta en la Europa League. El reparto de goles en la Liga lo encabeza también Willian José con 11, seguido de Oyarzabal con seis; Illarra con cinco; Juanmi con cuatro; Elustondo y Llorente con tres; Prieto y Januzaj con dos; y Canales, Zubeldia, Kevin, Vela y Martínez con uno.

En la pugna por convertirse en el equipo con más goleadores a final de la temporada se encuentran otros equipos, además de los mencionados Real Madrid y Barcelona, 15 en total pero 13 en el caso del equipo blaugrana en la Liga. El Sevilla suma 14 goleadores, 12 en la Liga y dos más en las demás competiciones que disputad, mientras que hay otros tres equipos que tienen 13 anotadores: el Betis (mismo número en total y en la Liga), el Atlético de Madrid (once en el campeonato liguero), el Leganés (diez en Liga) y el Valencia (nueve en las 22 jornadas disputadas hasta ahora). Pero todos ellos, de momento, tienen menos goleadores que la Real.

domingo, febrero 04, 2018

Un profesional

Aritz celebra su gol al Deportivo de esta gráfica manera.
Cada vez que uno de estos millonarios prematuros que se dedican al fútbol se sienten en la necesidad de justificar una traición, apelan al hecho de que son profesionales. Y cada vez que lo escucho, algo se remueve en mi interior. El hecho de ser profesional implica mucho más que ganar dinero por una actividad, y no sé por qué aceptamos los derechos pero no recordamos las obligaciones de quienes desempeñan una profesión, más todavía uno que ha aceptado la responsabilidad de ser capitán, eso que sigue teniendo un significado en clubes como la Real. ¿Que un jugador tiene derecho a cambiar de aires, a proponer las cláusulas que quiera en su renovación o a dejar la práctica del fútbol cuando le venga en gana? Por supuesto que sí. Pero vale ya de tomar el pelo y dar a entender que el futbolista profesional solo tiene dos misiones en la vida, ganar títulos y ganar dinero.

El fútbol, mal que les pese a quienes defienden, alientan y solo han vivido el momento actual, es mucho más que esa manera de entender la profesionalidad. Un profesional firma un contrato que está compuesto de muchas más cláusulas que la de rescisión, y no parecen tenerse en cuenta cuando se trata de ejercer el poder de hacer lo que les venga en gana si tiene el dinero para que ese contrato sea poco más que papel mojado. Un profesional, en este caso, se dedica a una profesión que tiene una repercusión social que incluso va más allá de lo que pone en su contrato. ¿Fue más profesional Paolo Maldini por desempeñar toda su carrera en el Milán que Matt Le Tissier por hacerlo en el Southampton?¿A que nadie pondría en duda la profesionalidad de ninguno de los dos? Ambos, por cierto, han sido premiados por el Athletic, en ese curioso premio que dan los vecinos a los One Club Men del mundo y que jamás se atreverán a dar a un jugador de la Real, aunque este sea el equipo de la Liga española que más futbolistas fieles a sus colores ha tenido. Y eso, aunque en algún lugar duela, es un dato, no una sensación.

¿Pero sabéis lo que es ser profesional? Acabar el trabajo. Si un equipo tiene un objetivo, llegar a él. Si una temporada se tuerce, arreglarla. Si te pasas unas semanas sin jugar, trabajar como el que más para que el entrenador cambie de opinión. Si eres capitán, guiar al resto, dentro y fuera del campo, luciendo con orgullo y honor no solo el escudo que llevas en el pecho sino también en el brazo. Cumplir con lo que te pide quien te paga por un lado y quien te anima por otro. Y ahí hemos llegado al punto culminante. Estos que se agarran a la profesionalidad por el dinero no se dan cuenta de que se deben a dos pagadores. Uno es, efectivamente, el que te ingresa la nómina en el banco, tu club, una empresa que se dedica al negocio del fútbol, y ahí es lógico que uno atienda a las condiciones del pagador para elegir su futuro. Pero ojo, no solo las económicas. Eso es solo parte del trabajo. El otro pagador es el aficionado. El que acude a la grada, el que lo ve por la tele, el que anima, el que da palmadas de aliento a sus jugadores, el que sufre con las derrotas y el que es la persona más feliz del mundo con las victorias, por insignificantes que puedan resultar estas alegrías a quien suma ceros en su cuenta bancaria.

Profesional es Aritz Elustondo, porque él sí entiende que el fútbol es algo más que el dinero que ganas, porque comprende el componente de ilusión que tiene, porque ha entendido que no jugar es un aliciente para hacerlo mejor todavía cuando le toque saltar al césped, porque tiene tiempo de celebrar los triunfos con los suyos y con todos los demás que comparten colores y porque sabe que el trabajo no se acaba después de un partido o un entrenamiento, sabe que el trabajo sigue porque forma parte de los sueños de miles de seguidores. Profesional es Aritz Elustondo, sí, como antes lo fueron Mikel González. O Ion Ansotegi, este más profesional aún porque fue un capitán modélico. O Kote Pikabea, por seguir retrocediendo en la historia de la Real y sin necesidad de llegar a la maravillosa época del equipo campeón. O Gabi Schürrer, por dejarle claro a algunos que tampoco es una cuestión de lugar de nacimiento. Todos ellos son centrales que, siendo claros, no tienen las condiciones del anterior número 6 de la Real, pero de los que nadie se borraría el número de la camiseta y a los que ningún niño tachará jamás en sus pósters.

Todos ellos saben que jugar en la Real es algo grande. Lo hicieron y lo harán mientras puedan, y en las mejores condiciones. Y cuando llegue el momento de irse, por edad, porque aparecen otros mejores o porque de verdad crean que su camino les ha de llevar a otro lugar, lo harán con la cabeza alta y con lágrimas en los ojos, no encapuchados y escribiendo falsas palabras de despedida. En la Real quiero a esos profesionales, quiero la sonrisa de Mikel, el cariño de Ion, por descontado la leyenda de Xabi Prieto o Mikel Aranburu. Los que huyen por dinero o por despecho para enmascarar su falta de compromiso, ni en pintura. Por muy buenos que sean. Por eso los golpes de pasión sobre el escudo y el corazón, por eso la piña antes del partido, por eso la sonrisa de satisfacción que ahora tenemos tenemos los realistas de saber que hemos perdido a un gran jugador pero, ahora lo hemos descubierto, también a un gran lastre. Pero sobre todo felicidad por la renovación de Aritz. Porque a estos jugadores los queremos con nosotros todo el tiempo que sea posible.

jueves, febrero 01, 2018

PREVIA Real Sociedad - Deportivo. Este es nuestro equipo

Así celebraron Prieto y Willian José el gol de la pasada temporada.
Después de unos días convulsos, llega el momento de que asumamos que nuestro equipo el que saltará al césped en la final ante el Deportivo (viernes, 21.00 horas, Anoeta, beIN La Liga). No formará parte de él Iñigo Martínez, quien ha dado la espalda a todo lo que ha defendido durante unos cuantos años por ganar más dinero. No será él, aún teniendo parte de culpabilidad en la situación en la que se encuentra la Real, quien ayudará a que la cosa mejore. No serán sus millones, los que él gane o los que ha dejado en las arcas del club, los que importen durante los siguientes 90 minutos, cruciales para el futuro del club, que necesita ganar para no verse en líos mayores, y también de forma más personal para Eusebio, que se juega el poco crédito que le ha dejado la nefasta racha en la que ha entrado desde que hace no tanto tiempo ganara tres partidos seguidos y fuera líder de la Liga. No es este el partido de Iñigo Martínez. Es el de la Real. Este es nuestro equipo y en él no caben jugadores que no quieran defender su escudo.

La noticia de la convocatoria es que Eusebio no quiere arriesgar con Zurutuza y le deja fuera de la lista aunque ya tenga el alta médica. Con la única baja por lesión de Carlos Martínez y a la espera de que el fichaje de esta ventana de invierno, Héctor Moreno, se incorpore a la dinámica del grupo, eran dos los jugadores que el técnico realista debía descartar por razones técnicas. Y, como ya es habitual, los elegidos han sido Rubén Pardo y Bautista. Ninguno de los dos ha salido en el mercado invernal, cuando parecía que sobre todo el primero de ellos estaba abocado a buscarse minutos fuera de la Real, y para ambos la vida sigue igual después del cierre de esta ventana de traspasos. Dada la configuración de la plantilla, resulta llamativo ver en la lista a tantos centrales como laterales, tres. Y Guridi, por supuesto, ya se ha afianzado en la lista tras regresar después de su lesión en la pasada jornada.

Por lo que dijo en la rueda de prensa previa al encuentro, Eusebio por un lado recuperará el esquema más habitual de esta temporada y lo hará con una alineación que volverá a tener a Rulli bajo palos. Con Odriozola y presumiblemente también el regreso de Kevin en la banda izquierda, la duda está en quién acompañara a Llorente en el centro de la zaga. Hasta ahora ha sido Navas, pero tanto el técnico como el presidente realista han hablado muy bien en las últimas horas de Elustondo, por lo que cabe pensar que tendrá una oportunidad. En el centro del campo podría entrar Guridi, al que se ve como el relevo natural de Zurutuza, para acompañar a Illarramendi y Xabi Prieto. La otra opción, Zubeldia para adelantar a Illarra. Y en ataque lo más probable es que jueguen Oyarzabal, Januzaj y Willian José, aunque no se puede descartar la entrada de Canales, ni en el centro del campo, ni en el ataque. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, De la Bella, Juanmi y Agirretxe.

La Real es decimoquinta con 23 puntos. Ya no mira a Europa, diez puntos por encima, sino que tiene que mirar todavía de reojo a la zona de descenso, a seis. Justo la cierra el Deportivo, decimoctavo, con 17 puntos, por lo que una nueva debacle en Anoeta metería a la Real de lleno en la lucha por no descender. Así de claro. El equipo de Eusebio llega después de cuatro derrotas consecutivas en un enero nefasto, y con una racha de un solo triunfo en las últimas diez jornadas. Ha logrado doce puntos en Anoeta, una cifra que solo supera como local la de cuatro equipos, los tres que ocupan plaza de descenso y el Levante, decimosexto. El Depor, por su parte, ha sumado solo dos puntos de los últimos 18 posibles y su último triunfo fue en la jornada decimoquinta, 1-0 ante el Leganés. Como visitante solo ha sumado seis puntos y ha ganado un partido, 1-3 ante Las Palmas y en las cinco salidas siguientes solo ha sumado un punto más.

Son 41 los precedentes que hay de visitas del Deportivo a Donostia. En Primera se han jugado 35 de esos encuentros, con apenas 16 victorias para la Real, menos de la mitad, diez para el equipo gallego, y nueve empates. El 7-1 de la temporada 1950-1951, con sendos dobletes de José María Pérez, Igoa y Alsúa, además de un gol de Barinaga, que fue el que abrió el marcador, sigue siendo la mayor goleada txuri urdin en estos enfrentamientos. Por contra, el 1-3 que se repitió en las campañas 1968-1969 y 1994-1995 es el marcador más holgado con el que conjunto deportivista ha vencido en San Sebastián. El Depor no gana en Anoeta desde el 0-1 de la temporada 2006-2007. Desde entonces, tres empates y dos victorias de la Real. El cuadro estadístico lo completan cuatro partidos en Segunda, tres victorias locales y una visitante, y dos en play-offs con un triunfo por cada equipo.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real venció por la mínima, 1-0, en un partido que sirvió para homenajear a los héroes de Puertollano medio siglo después de aquel ascenso a Primera que debió ser el definitivo y que tardó cuatro décadas en truncarse. El partido se decidió con un soberano cabezazo de Willian José al filo de la media hora de juego, tras un gran centro de Yuri, que se coló por toda la escuadra. El Depor, aunque estuvo algo mejor tras el descanso, no inquietó la portería de Rulli en todo el encuentro, y la Real sumó alguna que otra ocasión para ampliar su ventaja. Las más claras las tuvieron, ya en la segunda mitad, Oyarzabal con un espléndido disparo desde fuera del área que se le fue ligeramente por encima del larguero y Canales tras una galopada que finalizó con un disparo que repelió con fuerza el poste.

viernes, enero 26, 2018

PREVIA Villarreal - Real Sociedad. El futuro pasa por El Madrigal

Willian José, en el partido de la pasada temporada.
El futuro de la Real pasa por lo que haga en Villarreal (sábado 20.45 horas, El Madrigal, beIN La Liga). En un punto en el que el equipo está lejos de sus objetivos marcados en verano por una nefasta racha que dura ya 17 partidos y que se ha acentuado en los últimos nueve, habiendo olvidado ya lo que significa ganar, y más aún hacerlo fuera de casa, el equipo de Eusebio está obligado a reaccionar ya. De hecho, la reacción ya es tardía, pero no puede esperar más. Tanto da que se visite un campo difícil o uno sencillo, que el rival esté en forma o que esté sufriendo. Hay que ganar ya. El debate sobre el estilo se ha solapado ya con el de la continuidad de su técnico y una mala imagen en Villarreal sumado a la ausencia de puntos pondría ya en una situación muy complicada al técnico realista, a su presidente, Jokin Aperribay, y a su director deportivo, Loren Juarros. Evitar ese mal trago depende de estos tres puntos.

Dos buenas noticias y una sorpresa. Eso es lo que deja la lista de Eusebio para afrontar el teóricamente decisivo partido de Villarreal. Las dos buenas noticias las ofrecen Iñigo Martínez, que vuelve a la convocatoria, y Agirretxe, recuperado del susto que dio durante la semana y dispuesto a pelear por más minutos. La sorpresa, Kevin. El técnico le ha dejado fuera de la lista de 18 después de su mal partido de la pasada jornada ante el Celta. Los demás jugadores que se quedan en casa son los esperados. Car los Martínez y Zurutuza siguen recuperándose de sus respectivas lesiones, y aunque Eusebio dijo, seguramente más por Iñigo que por ellos, que espera que toda la plantilla se mantenga en esta ventana de fichajes, nuevamente descarta por motivos técnicos a los de siempre, Pardo y Bautista.

Hay muchas dudas en el once, que saldrá de lo que decida Eusebio entre las rotaciones por el mal momento que vive el equipo y su pretensión de mantener el estilo. Rulli es seguro, eso sí. En la defensa volverá Iñigo Martínez, pero queda por ver si Eusebio le colocará como central o como lateral. En función de eso, entrarían Navas o De la Bella, porque Odriozola y Llorente son seguros. En el centro del campo, con Illarramendi y Zurutuza como innegociables, está por ver la fórmula que escogerá el técnico. Lo normal es que repita Zubeldia, pero no se puede descartar que Illarra juegue de 4 y entre por delante Canales. En ataque, esta vez sí después del nuevo fiasco ante el Celta, lo normal es que juegue el pretendido ataque de gala, el que forman Oyarzabal, Januzaj y Willian José. De ser así, para el banquillo quedarían Toño Ramírez, Elustondo, Guridi ya con dorsal del primer equipo, Juanmi y Agirretxe.

La caída libre que lleva protagonizando la Real desde hace tiempo ha dado ya con sus huesos en la decimoquinta posición, que ostenta con 23 puntos, todavía siete por encima de la zona de descenso y ya a nueve de Europa. Su rival, el Villarreal, hasta hace nada pretendido rival realista por el éxito, es quinto con 34 y su lucha es por la Champions, de la que le separa un punto. El equipo txuri urdin solo ha sumado una victoria en sus últimos nueve partidos, seis puntos de 27 posibles y un único encuentro en el que no encajó ningún gol (el 0-0 de San Mamés), y lleva tres derrotas consecutivas. Eso sí, ha ganado tres de sus nueve partidos como visitante y ha empatado otros dos. El Villarreal, en cambio, lleva cinco jornadas sin perder, en las que ha logrado trece de quince puntos posibles y tres de sus cuatro victorias a domicilio, en campos como el Bernabéu, Mestalla y Balaídos. En El Madrigal solo ha perdido ante Sevilla y Barcelona, donde encajó cinco de los ocho goles que lleva en contra.

El Madrigal es un campo de sabores contrapuestos para la Real. La estadística general no es mala, son trece encuentros, de los que ha ganado tres y ha empatado cinco, con el mismo número de derrotas. Pero los datos cada vez son peores dado que el equipo txuri urdin acumula ya siete visitas sin lograr la victoria. La victoria más contundente para los realistas sigue siendo el 1-3 que logró en la temporada 2000-2001, con goles de Rekarte, Tayfun tras un portentoso centro raso de 40 metros de Xabi Alonso, e Idiakez. La mayor goleada recibida por la Real en Villarreal es el 5-1 de la temporada 2013-2014. Como se ha comentado, la Real no ha ganado en este campo desde el 0-2 de la campaña 2005-2006. Desde entonces, un empate en la temporada del descenso y, tras el regreso a Primera, cuatro derrotas y dos empates. De la actual plantilla, solo Agirretxe ha marcado en El Madrigal.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real dio guerra pero sucumbió en El Madrigal cuando la temporada estaba recién comenzada. Su buen arranque no se tradujo en ventaja en el marcador. El Villarreal pudo adelantarse pronto, tras un clarísimo penalti de Rulli sobre Sansone que Pato mandó fuera cumpliéndose el primer cuarto de hora de juego. El error, eso sí, espoleó al Villarreal. Apenas siete minutos después, Sansone hizo el primero para el equipo local en un mano a mano con el portero realista, al que engañó muy bien. Y tres después, en el 25, de nuevo Sansone marcó, esta vez con un disparo casi desde el centro del campo que pilló a Rulli adelantado. La Real reaccionó rápido, y a diez del descanso acortó distancias con un tiro cruzado de Yuri que puso fin a una buena jugada colectiva. En la segunda parte, con dominio de la Real, los dos pudieron marcar en ocasiones contadas aunque muy claras, pero el marcador ya no se movió.

miércoles, enero 24, 2018

¿Cuánta paciencia tuvo la Real con los entrenadores que cesó?

Eusebio, técnico de la Real.
La Real, dicen, no va a cesar a Eusebio Sacristán por el momento salvo hecatombe. Lógicamente, no hay un punto invariable que se pueda aplicar en todos los casos, en el que se pueda considerar que un entrenador pasa de ratificable a cesable, porque hay muchos factores que sirven para evaluar la situación. No hay dos situaciones análogas, ni siquiera dentro del mismo club o con los mismos dirigentes, pero viendo que sobrevuelan rumores sobre la destitución y que es un tema ya recurrente en las conversaciones de los aficionados en las redes sociales, no está de más evaluar hasta dónde ha estirado su paciencia la dirección del club con los entrenadores de los ha prescindido en el pasado más reciente.

Desde que la Liga premia la victoria con tres puntos, la Real ha cesado a diez entrenadores jugando en Primera División. Eso excluye dos salidas más, ambas en la temporada 2007-2008 en Segunda, las de Chris Coleman, que dimitió tras la llegada a la presidencia de Iñaki Badiola, y la de José Ramón Eizmendi, que dejó su puesto a Juan Manuel Lillo. Así, los cesados en estas algo más de dos décadas han sido hasta ahora Salva Iriarte en la temporada 1995-1996, Bernd Krauss en la 1999-2000, Javier Clemente y Periko Alonso en la 2000-2001, John Toshack en la 2001-2002, José María Amorrortu y Gonzalo Arconada en la 2005-2006, José Mari Bakero en la 2006-2007, Jagoba Arrasate en la 2014-2015 y, finalmente, David Moyes en la 2015-2016.

Para evaluar si se está teniendo más paciencia con Eusebio que con otros técnicos, vamos a recurrir a tres porcentajes, el de puntos conseguidos, el de derrotas cosechadas y el de triunfos logrados. Y para que la comparación tenga razón de ser, vamos a contar con los datos de la Real de la presente campaña en su caída libre, es decir, prescindiendo de las tres primeras victorias que logró en las tres primeras jornadas. En ese nefasto tramo de la Liga, el equipo entrenado por Eusebio ha sumado 11 de los 51 puntos en juego, el 21,56 por ciento de los puntos en disputa, ha perdido nueve de los 17 partidos jugados, el 52,94 por ciento, y apenas ha ganado tres de esos 17, el 17,64 por ciento. Esos son los números que han puesto al actual entrenador txuri urdin en el disparadero. ¿Son mejores o peores que los que tenían los diez cesados desde que cayó Iriarte?

En general, peores que la media. Empecemos a comprobarlo por los puntos sumados. Ese 21,56 por ciento de los puntos en juego logrado por Eusebio en estos últimos 17 partidos solo superan los logros de dos de los diez técnicos mencionados antes de su despido, el 20 por ciento de Arrasate (seis de 30), y el paupérrimo 9,5 por ciento de Bakero (solo dos de 21). Con quien menos paciencia se tuvo en este sentido fue con Iriarte, que cuando fue cesado había conseguido para la Real el 35,7 por ciento de los puntos en disputa, 15 de 42. El 35 por ciento de los puntos posibles, que al final de la temporada serán los 40 ansiados por todos los que equipos que buscan la permanencia, lo rozaban la Real de Amorrortu (34,9, 22 puntos de 63 posibles) y la de Toshack (34,4, 30 de 87).

Vayamos a las derrotas, que al final es lo que provoca una sensación tan triste como la del pasado domingo. Ahí la Real de Eusebio está en el grupo medio, con cinco datos peores y otros tantos mejores. Hay tres entrenadores que sufrieron lo indecible en este sentido. El que más, Arconada, que vivió seis derrotas en los ocho partidos que jugó (75 por ciento), pero muy cerca andan Bakero (cinco de siete, 71,4 por ciento) y Periko Alonso (siete de diez, lógicamente el 70 por ciento). El 52,94 por ciento de derrotas de la racha actual de la Real de Eusebio mejora los datos también de los equipos de Moyes (54,54 por ciento) y Arrasate (60 por ciento). La Real que menos perdía antes del cese de su técnico era la de Krauss, que cayó en cuatro de los nueve partidos que llegó a dirigir, el 44,4 por ciento.

Y finalicemos con las victorias. Ahí comprobamos que la Real de Eusebio solo gana más que las de tres de los diez entrenadores despedidos. Su 17,64 por ciento de triunfos solo mejora la cifra de los equipos dirigidos por Clemente (una en seis partidos, el 16,6 por ciento), Arrasate (una en diez, un evidente 10 por ciento) y, por supuesto, la de Bakero, que no llegó siquiera a conocer la victoria en los siete partidos que le dio la directiva realista antes de despedirle en la dramática temporada que concluyó con el descenso txuri urdin. En el lado opuesto, tanto Iriarte como Amorrortu fueron cesados a pesar de que la Real, con ellos, ganó el 28,5 por ciento de los partidos, cuatro de catorce en el caso del primero y seis de 21 en el del segundo.

¿Conclusión? No la hay, en realidad, precisamente porque ninguna situación es idéntica a otra. Eso sí, es evidente que Eusebio no puede agarrarse a los números del pasado ni tampoco rasgarse las vestiduras si llega un fatal desenlace para su futuro en el banquillo realista. La caída libre de la Real no se justifica solo en los números mencionados, pero es evidente que son unos cuantos los entrenadores que han perdido el banquillo txuri urdin con datos mejores que los que presenta el equipo en esta desastrosa racha de 17 partidos que ha situado a los realistas en una posición que nadie podía imaginar hace cuatro meses. Pero es en la que está. La cuestión es saber hasta dónde se puede estirar la paciencia si los buenos resultados no empiezan a llegar cuanto antes.

sábado, enero 20, 2018

PREVIA Real Sociedad - Celta. Anoeta no puede esperar más

Juanmi marcó así el 1-0 de la temporada pasada.
Después de una primera vuelta lastimosa, la Real arranca la segunda (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) con el ánimo de hacer las cosas mejor. Y Anoeta no puede esperar más. La siempre paciente afición realista necesita ya una alegría, porque en los últimos seis partidos oficiales que ha visto solo ha presenciado una victoria, y en cambio ha sufrido la eliminación copera más sonrojante de una ya de por sí triste trayectoria en la competición del KO y ha visto cómo se escapaba la primera plaza de su grupo de la Europa League. La Real tiene que reaccionar ya o el proyecto de Eusebio quedará herido de muerte y la temporada se empezará a parecer más a un suplicio que a la ilusionante campaña que se intuía en verano, cuando desde el club no se dudaba en proclamar que un título era posible. Sumar tres puntos es imprescindible. Veremos si la Real que vemos este domingo está a la altura del reto.

Nada nuevo en la convocatoria de Eusebio, y nada con respecto a lo que se veía venir durante la semana. Las bajas por lesión son las ya conocidas de Carlos Martínez, Iñigo Martínez y Zurutuza. Y los descartes han sido los ya esperados. El más analizable es el de Rubén Pardo, porque llega después de la ronda de entrevistas del míster realista en las que hablaba de él como si realmente contara aunque dejando claro que le ha explicado la situación al riojano. Si ni siquiera con la lesión de Zurutuza tiene un hueco en una lista de 18, es obvio que para Eusebio no vale y que el error de la dirección deportiva de prolongar la situación contractual de entrenador y jugador es algo absurdo por incompatible. También se queda fuera por motivos técnicos Bautista, algo que tampoco sorprende. Los que vuelven a la lista son Guridi y el recuperado De la Bella.

Tras los cambios por los que apostó Eusebio ante el Barcelona, da la impresión de que para recibir al Celta sí hará el número número de cambios posible con respecto a su once tipo. Jugará Rulli, después de otra semana en la que se ha hablado mucho de él y no para bien. La defensa, salvo sorpresa mayúscula, la conformarán Odriozola y Kevin en los laterales y Llorente y Navas por el centro, la misma que jugó ante el líder. La ausencia de Zurutuza se suplirá colocando a Zubeldia en el once como centrocampista más retrasado y adelantando a Illarramendi con Xabi Prieto. Y en el ataque volverán Oyarzabal y Januzaj para acompañar a Willian José. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, Aritz Elustondo, De la Bella, Guridi, Canales, Juanmi y un Agirretxe que todavía espera sus primeros minutos tras su última lesión.

La Real acabó la primera vuelta en la decimoquinta posición con apenas 23 puntos, casi tan cerca del descenso como de Europa. De las tres últimas plazas le separan siete puntos y de la clasificación europea seis, aunque por arriba tiene a ocho rivales en la misma situación, fuera de la zona europea, y por debajo, sin caer al descenso, solo a dos. Su rival, el Celta, está en el primer grupo, es undécimo con 25 puntos. El equipo txuri urdin llega con una sola victoria en los últimos ocho partidos y siendo el equipo más goleado de la Liga como local junto con el colista Las Palmas, con nada menos 21 tantos recibidos, y sumando solo tres triunfos en los diez partidos jugados en Anoeta. El Celta, por su parte, ha puntuado en la mitad de sus desplazamientos, cuatro victorias y un empate lejos de Balaídos, y solo los cinco primeros han sumado más que el equipo vigués como visitante. Además, es el segundo máximo goleador a domicilio tras el Barcelona. En las últimas tres jornadas, siete puntos.

En sus encuentros ante el Celta en Donostia, la historia es un aliado más de la Real. Han sido 54 choques ligueros, de los cuales 45 han sido en Primera. En la máxima categoría, el equipo txuri urdin ha sumado 27 victorias por tanto solo cinco del conjunto gallego y trece empates para completar la estadística. Esta se completa con ocho partidos en Segunda, con cinco victorias para la Real, una para el Celta y dos empates, y un encuentro más en la promoción de la temporada 1944-1945, que se saldó con triunfo realista por 4-3. La mayor goleada local es el 5-0 de la 1954-1955, goles de Paz, Elizondo, Zubillaga, Iriondo y Sarasqueta, aunque dos años antes, en la 1852-1953 venció por 7-2, con dobletes de Echeveste e Igoa y goles de Juan Francisco en propia puerta, Carlos y Barinaga. La pasada campaña el Celta rompió una racha de siete visitas consecutivas a Anoeta marcando, aunque solo venció en una de ellas, el 2-3 de la campaña 2015-2016.

Efectivamente, el Celta no marcó en Anoeta en la temporada 2016-2017, en el encuentro que dio fin a la primera vuelta. Ganó la Real, 1-0, y eso le permitió dormir con los mismos puntos que el Atlético de Madrid, entonces cuarto clasificado. Fue un partido sin demasiados alardes futbolísticos, pero en el que la Real propuso algo más, sobre todo en la primera mitad. El Celta respondió mejor en la segunda, pero fue entonces cuando llegó el único gol del partido, el que dejó los tres puntos en casa. Juanmi hizo el gol, con un precioso cabezazo cruzado que sorprendió a Sergio Álvarez. Quedaban veinte minutos para el final, y el equipo gallego tuvo sus opciones de empatar en el tramo final, pero la Real se defendió bien y consiguió mantener tres puntos bien merecidos.

martes, enero 16, 2018

La tercera Real más goleadora del siglo... y la tercera más goleada

Uno de los cuatro goles que encajó la Real ante el Barcelona.
El gol. La salsa del fútbol, como se dice vulgarmente. Lo que permite ganar partidos, en definitiva. Y un buen baremo de lo bien o lo mal que lo está haciendo un equipo en un torneo que premia la regularidad como es la Liga. En el caso de la Real, un drama. Empezando por lo bueno, los 33 goles marcados con los que ha cerrado la primera vuelta de la Liga son una de las mejores cifras de su historia reciente. Es el tercer mejor registro anotado del equipo en lo que llevamos de siglo, en las quince temporadas que el conjunto txuri urdin ha cerrado en Primera División desde que dejamos atrás el siglo XX. Y no, los mejores registros no coinciden con las temporadas que la mayoría estarán pensando. Uno sí, el mejor, el de la temporada 2002-2003, el del subcampeonato, en la que la Real coronó los 19 primeros partidos invicta y con 36 goles a favor. La otra, la 2013-2014, la primera de Jagoba Arrasate, la única que completó, en la que los realistas hicieron los mismos tantos.

¿Qué explica entonces la paupérrima posición realista en la clasificación al final de la primera vuelta, la decimoquinta, cuando la pólvora que tiene arriba supera a la de dos de los cuatro equipos en Champions, con los 32 goles del Real Madrid y los 28 del Atlético? Los goles encajados. Ahí también tiene esta Real de Eusebio la tercera marca del presente siglo, pero en este caso por el lado negativo. Lleva ya 34 goles encajados nada menos, una cifra que en Primera División solo empeoran ahora mismo dos de los tres equipos que ocupan puestos de descenso, con los 37 del Deportivo y los 46 de Las Palmas. El conjunto txuri urdin solo encajó más goles en lo que llevamos de siglo en la temporada 2000-2001, cuando alcanzó la friolera de 39 goles en contra, y en la 2005-2006, cuando sumaba 36 tantos encajados. Sobra decir que en ambas ocasiones la lucha de los realistas era por la permanencia, sobre todo en la primera de ellas, aunque también cabe recordar que en las dos consiguió el objetivo y se mantuvo en Primera.

Por decirlo de una manera gráfica que pone sobre la mesa y explica en buena medida la extrañísima temporada que están protagonizando Eusebio y sus jugadores, resulta increíble comprobar que esta Real anota más goles que la que acabó clasificándose para la Champions League hace cinco años, en la campaña 2012-2013 (llevaba 28 tantos a favor), pero concede muchos más tantos que la que se fue a Segunda División en la 2006-2007 (eran 25 los goles encajados en aquella campaña de tan infausto recuerdo). Y dicho de otra manera, o se frena la sangría de goles, o esta Real se queda sin más objetivo que el de seguir jugando en Primera División, algo que parece pobre para una plantilla que presume de ser la más cara de la historia del club y que en agosto soñaba con ganar un título, algo de lo que ya se ha despedido en dos de las tres competiciones que disputa y que en la tercera sería un milagro con semejante sangría de goles encajados.

Con todo, y a pesar de la desilusión que provoca el decimoquinto puesto que ocupa la Real, no es la peor clasificación a estas alturas de los últimos años, ya que no es que estemos demasiado habituados a llegar al final de la primera vuelta con el equipo clasificado entre los diez primeros. Solo lo ha hecho en cuatro de las quince últimas Ligas en Primera. Era líder en la 2002-2003, novena en la 2012-2013, sexta en la 2013-2014 y quinta la pasada campaña. Por debajo del actual decimoquinto puesto finalizó la primera vuelta en otras tres ocasiones, colista en la 2000-2001 y decimonovena en la 2001-2002 y 2006-2007. Era igualmente decimoquinta en la 2003-2004 y en la 2011-2012. En tres de las cuatro últimas temporadas estaba en el ecuador de la competición por debajo de la décima plaza.

sábado, enero 13, 2018

PREVIA Real Sociedad - Barcelona. La hora de los valientes

Willian José, autor del gol realista de la pasada temporada.
La caída libre que experimenta la Real en la Liga tras las tres primeras victorias solo se puede frenar dando la cara desde ya y sin importar el rival. Y como el siguiente es nada menos que el líder de la competición, el invicto Fútbol Club Barcelona (domingo, 20.45 horas, Anoeta, Movistar Partidazo), hay que proclamar que es la hora de los valientes. Eusebio Sacristán tendrá que acertar, pero la valentía la van a tener que demostrar los once que salgan de inicio y los catorce que jueguen minutos. La Real tiene la capacidad de jugar, pero no lo hace. Tiene potencial ofensivo, pero no lo demuestra. Tiene defensas de nivel, pero el sistema no funciona adecuadamente. Las soluciones urgen, y el Barça no va a ser el mejor rival para darle la vuelta a una situación que desde hace tiempo es preocupante. Y además de la preocupación añadida por el arbitraje de González González, está además la misión histórica de salvaguardar el récord de imbatibilidad que mantiene la Real campeona de los años 80 superando a un Barcelona que empieza a amenazarlo.

Ninguna sorpresa en la convocatoria. Si acaso, la ausencia de Guridi después de haber vuelto a una lista la pasada jornada. Porque el resto es exactamente lo esperado. Van todos los de la primera plantilla salvo los descartados habituales, un Rubén Pardo que espera que se concrete su salida y un Bautista con demasiado poco protagonismo. Junto a ellos, verán el partido en la grada los tres lesionados, Carlos Martínez, Iñigo Martínez y De la Bella. Y como las tres bajas son en defensa y Eusebio solo tiene dos laterales puros, Gorosabel se une al grupo para afrontar el encuentro ante el Barcelona. La novedad, ya esperada, el retorno de Januzaj a la lista, en la que también entra Agirretxe. La lista es de 19 porque Eusebio ha llamado a tres porteros, porque Rulli es duda. El escogido para esa tercera plaza de guardameta es Garrancho.

Lo más previsible es que Eusebio no toque su once fetiche más allá de la obligada ausencia de Iñigo Martínez. De esta manera, jugarán Rulli bajo palos siempre y cuando esté en condiciones de hacerlo, Odriozola y Kevin Rodrigues en los laterales, con Raúl Navas y Llorente en el centro de la zaga. El centro del campo, el intocable, el que forman Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto. Y por delante de ellos, Januzaj regresará al once para acompañar a Oyarzabal y Willian José. Para el banquillo, si finalmente el descartado es Garrancho, quedarán Toño Ramírez, Elustondo, Gorosabel, Zubeldia, Canales, Juanmi y Agirretxe, esperando jugar sus primeros minutos tras la nueva lesión que le tuvo en el dique seco unos cuantas jornadas más.

La derrota en Leganés hizo a la Real bajar hasta la duodécima posición, con 23 puntos, una cifra bastante pobre. Los de Eusebio están a cinco puntos de Europa y ocho puntos por encima de nadie, con el peligro de quedar en tierra de nadie o incluso de sufrir. El Barcelona es el líder de la competición. Invicto, con quince victorias en los 18 partidos jugados. Lejos del Camp Nou, solo se ha dejado puntos en sus visitas al Metropolitano y a Mestalla, donde cosechó sendos empates después de ponerse por debajo en el marcador, y es el más goleador a domicilio, 19 en nueve encuentros. Los de Valverde llevan cuatro victorias seguidas. La Real, en cambio, apenas ha sumado un triunfo en sus últimos siete choques ligueros. En casa ha ganado tres de los nueve partidos jugados, con el mismo número de derrotas y empates, y solo un equipo ha encajado en su estadio más que los 17 goles que le han marcado a la Real en Anoeta, el colista Las Palmas.

Han sido ya 70 las visitas del Barcelona a San Sebastián, siempre en Primera, y el balance es favorable a la Real, que ha vencido en 29 de esos encuentros, ha perdido 23, mientras que los 18 restantes acabaron en empate. La Real ha superado al Barcelona por 4-1, su mejor resultado, en dos ocasiones. La primera fue en la temporada 1930-1931, con goles de Cholín, dos de Bienzobas y Mariscal, y la segunda fue en la 1987-1988, con un gol de Górriz, dos de Zamora y uno más de José Mari Bakero. Por contra, la peor derrota realista en Donostia ante el Barça fue el 0-6 de la temporada 2000-2001, con los seis goles del equipo culé en una primera mitad sonrojante y para no olvidar. Una vez más se pone en juego la espectacular racha de la Real ante el Barcelona, que no ha ganado en Anoeta desde el último ascenso txuri urdin, con cinco victorias de la Real y dos empates.

La temporada pasada, la 2016-2017, aunque fue uno de los dos empates que el Barcelona ha arrancado en los últimos siete campeonatos ligueros, fue probablemente el mayor baño futbolístico que recibió de la Real. El equipo de Eusebio arrolló al de Luis Enrique. La Real mereció adelantarse en una formidable primera parte en la que el Barcelona ni pasó del centro del campo, salvo con un disparo lejano de Suárez aprovechando un error de Zurutuza que ni siquiera cogió la portería de Rulli. Ya en la segunda parte, el argentino hizo un paradón en una falta de Neymar, justo antes de que una pillería de Vela permitiera a Willian José cabecear el balón al interior de la portería de Ter Stegen. Casi a continuación, empató Messi, cazando una buena asistencia de Neymar. Aunque el Barça pudo hacer el 1-2, la Real, con Vela al mando, debió ganar en el tramo final por un posible penalti a Willian José y sobre todo por un gol que se anuló a Juanmi por un fuera de juego que solo vio Gil Manzano.

miércoles, enero 10, 2018

'El escudo del balón cosido', historia txuri urdin en primera persona

Portada del libro 'El escudo del balón cosido'.
A nadie se le escapa que la Real la forman sus aficionados. A nadie que entienda de verdad lo que es la Real, al menos. Por eso es una delicia leer libros como este El escudo del balón cosido, en el que Miguel Fernández Ubiría nos cuenta exactamente lo que dice el subtítulo del libro, la historia de El niño que se hizo de la Real para siempre. O lo que es lo mismo, la historia del club txuri urdin vista a través de sus propios ojos y según la fue viviendo, en primera persona, a veces de una manera muy intensa, otras más alejada, sabiendo dónde estaba el autor en cada acontecimiento digno de mención en el devenir del equipo que con más o menos intensidad nos quita el sueño en cada partido. Porque la Real es justo eso, vivirla, y vivirla en primera persona. Todos sabemos dónde estábamos en los días clave, en la Liga de Gijón, en la Copa de Zaragoza, en el descenso a Segunda, en el regreso a Primera. Y esos momentos pueden extenderse o ser más modestos en número en función de nuestra edad, pero es lo que hace que amemos a la Real. No nos engañemos, es así.

Miguel, porque a un autor que nos cuenta estas cosas con tanta sinceridad hay que dirigirse por su nombre de pila, de la manera más personal y cercana que exige su relato, traza en el libro una modesta historia del equipo de nuestros amores y desvelos. Pero donde el libro crece es en las distancias cortas. Crece en su admiración infantil por Larzabal, en la manera en la que nos transmite cómo olía Atocha, en sus escapadas desde el trabajo para poner la radio y ver si la Real se convertía en bicampeona de Liga, en cómo su padre le transmitió su amor por los colores blanquiazules, y hasta en los agradecimientos con los que cierra el libro recordando a su pareja y el "perjuicio causado por mis estados de ánimo". Los que a todos y cada uno de nosotros, queramos o no, nos provoca la Real, porque la felicidad de la Real es la felicidad de los realistas, claro está, y eso es justo lo que se ve con claridad a lo largo de las más de 250 páginas de este libro publicado por Ediciones Anaquel en 2016.

Como dice el gran Iñaki Gabilondo en el prólogo del libro, y su sola presencia ya es garantía de que el seguidor de la Real va a encontrar algo interesante en las páginas venideras, El escudo del balón cosido va sobre sentimientos, sobre un sentimiento txuri urdin en Donostia y lejos de allí, lo que, quizá de manera involuntaria, sirve de reconocimiento a tantos seguidores de la Real que tienen que vivir su pasión sin pisar habitualmente las gradas de Anoeta. Y sirve también de guía para conocer lo esencial de la historia de su equipo. La historia, esa gran olvidada en un mundo en el que solo cuenta el anterior partido. Miguel sabe de esa historia y la explica muy bien, maneja bien los datos, y sin necesidad de ser exhaustivo en todo momento, precisamente porque esto es un relato y no un libro de texto, sí que sirve para que un seguidor, realista o no, entienda el devenir del equipo.

Lo bueno del libro de Miguel es que se trata de una obra única, personal a intransferible que todos podemos (¿debemos?) complementar con nuestras propias vivencias personales, que sirven para construir este relato con la misma emoción. Porque todos, como él, tenemos nuestra propia historia sentimental de la Real Sociedad, pero es a Miguel a quien le tenemos que agradecer que abra el fuego y que nos proponga el juego de contar nuestras propias anécdota.

El libro se puede comprar en la Librería Lagun (Calle Urdaneta, 3), en la Librería Donosti (Plaza de Bilbao, 2) y en el Kiosco Txuri Urdin (Plaza Ferrerías, junto al estadio de Anoeta).

sábado, enero 06, 2018

PREVIA Leganés - Real Sociedad. El necesario regalo de Reyes

Xabi Prieto hizo el 0-2 de la temporada pasada en Leganés.
La Real necesita hacerse un regalo de reyes en su visita a Leganés (domingo, 12.00 horas, Butarque, beIN La Liga). Lo necesita si quiere seguir metida en la lucha por la Liga, si quiere olvidar que la mayor parte de sus rivales han empezado compitiendo en la Copa del Rey que los de Eusebio Sacristán tiraron a la basura con su indigna actuación ante el Lleida. Lo necesitan para prolongar la dinámica positiva de los dos últimos encuentros, el empate en San Mamés y la victoria ante el Sevilla que sirvió como la mejor despedida posible a Carlos Vela. El primer partido sin el mexicano, el primero de un periodo que la Real tiene que rentabilizar antes del regreso de la Europa League en febrero, servirá para probar la amplitud que el técnico ve en su plantilla y que muchos no terminan de ver. Es necesario el regalo de Reyes en forma de tres puntos. Viendo la tabla, el carbón sería hasta peligroso.

Durante la primera semana del año, Eusebio manejó tres dudas y el resultado ha sido el esperado. Iñigo Martínez llega a tiempo para el partido de Leganés, pero tanto De la Bella como Januzaj no. La noticia, en todo caso, está en el regreso de Guridi, que entra en su primera convocatoria del año y puede regresar a los campos de juego después de la lesión que sufrió en abril del año pasado. Su presencia y la ausencia por decisión técnica de Rubén Pardo supone la puntilla final a la carrera del riojano en la Real, que seguramente aprovechará el mercado de invierno para salir y si la dirección deportiva actúa con inteligencia tendría que ser ya una salida definitiva para no arruinar del todo su carrera. Carlos Martínez y Agirretxe, aunque ya tienen el alta médica, tendrán que seguir esperando para competir por un puesto en el equipo.

En este mes de enero descargado de la Copa del Rey por la negligencia realista, parece evidente que Eusebio recuperará su costumbre de tener un once más o menos fijo. Rulli estará bajo palos, y en la defensa lo más normal es que jueguen Iñigo y Llorente por el centro y Odriozola y Kevin en las bandas. Existe la opción de mantener a Iñigo en la banda izquierda, donde ya jugó ante el Sevilla, con lo que entraría Navas, pero lo normal es que esté en el centro. Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto formarán el centro del campo. Y la otra duda está en el ataque, en el nombre del acompañnte de Oyarzabal y Willian José, que se disputan Juanmi y Canales, con más opciones a priori para este. En el banquillo partirán, junto a los dos descartados de los ya mencionados y salvo sorpresa, Toño Ramírez, Elustondo, Zubeldia, Guridi y Bautista.

La victoria ante el Sevilla permitió que la Real no se quedara descolgada de la lucha por Europa y que no se hundiera en la apretada parte central de la tabla. Los de Eusebio son novenos con 23 puntos, a cuatro del sexto, el Villarreal. El Leganés, con un partido menos, el aplazado contra el Real Madrid, es decimotercero con 21 puntos. La Real, después de cinco jornadas sin ganar, acumula dos sin perder. Como visitante solo seis equipos han simado más que sus once puntos, con tres victorias y dos empates en ocho partidos, pero la Real no gana fuera desde la octava jornada, 0-2 ante el Alavés. Desde entonces, dos derrotas y dos empates lejos de Anoeta. El Leganés solo ha ganado tres de sus siete partidos como local, pero lleva una muy mala racha, con una sola victoria en sus últimos siete encuentros, 3-1 ante el Villarreal, con el que cortó la de cuatro derrotas seguidas. Solo el Athletic ha marcado menos en casa que el Leganés, apenas seis goles, pero esos son los mismos que ha encajado.

Leganés y Real Sociedad solo se han visto las caras en partido liguero jugado en la localidad madrileña en una ocasión, en la temporada 2016-2017, la primera de los pepineros en la máxima categoría del fútbol español. Y vieron a una Real imponente, que ganó por 0-2 pero que mostró sobre el césped una superioridad todavía mayor, comandada por un Zurutuza imperial. Antes de la media hora, Carlos Martínez enganchó un formidable centro desde la derecha que Willian José, inmenso partido el suyo, coronó con un testarazo brutal. Ya en la segunda parte, Xabi Prieto cerró el partido aprovechando en el interior del área el rechace de Serantes a un duro disparo de Zurutuza desde la frontal. Quedaba media hora para el final y gracias a un formidable trabajo de los de Eusebio el Leganés nunca tuvo la impresión de poder meterse en el partido. Rulli apenas tuvo que intervenir y Vela pudo ampliar el marcador para la Real.