viernes, marzo 27, 2020

El 29 de junio, la fecha más tardía en la que la Real ha jugado un partido oficial

Crónica de El Pueblo Vasco del 30 de junio de 1928.
Vivimos momentos de incertidumbre en torno al futuro de la temporada 2019-2020. Nadie sabe por ahora cuándo se va a reanudar la competición, si es que finalmente se puede hacer o, lo que es más importante ahora mismo para la Real Sociedad, cuándo y en qué condiciones se va a jugar la final de la Copa del Rey para la que tan brillantemente se ha clasificado. Lo que parece cada vez más claro es que la competición se extendería por todo el mes de junio y probablemente hasta julio, mes hasta ahora inhábil para la competición ya que los contratos profesionales se cierran a 30 de junio. La tendencia, con la presencia de competiciones internacionales, es la de finalizar los partidos de clubes cada vez más pronto, y de hecho nunca ha jugado la Real un partido de Liga, Copa o cualquier otra competición en el mes de julio. Hay que retroceder muchas décadas para encontrar la fecha más tardía en la que el conjunto txuri urdin ha disputado un encuentro oficial, el 29 de junio.

Ese fue el día en el que se jugó el tercero y último partido de los que constó la final de Copa de la temporada 1927-1928. Real Sociedad y Barcelona se vieron las caras en el partido que debía dirimir el campeón de la competición el 20 de junio, pero empataron a uno. Entonces no había previsión de prórroga o penaltis para decidir el campeón, por lo que hubo que ir a un partido de desempate dos días después... que también acabó en tablas, de nuevo a un gol. La cercanía de los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928, cita en la que estuvieron varios jugadores de la Real, obligó a suspender la final hasta ese mencionado 29 de junio. En ese tercer encuentro de una final que forma parte de la épica txuri urdin por la resistencia que opuso a muchas injusticias arbitrales y deportivas, la Real sucumbió con claridad por 3-1. Samitier hizo el 1-0 para el Barça, logró empatar Zaldua al cuarto de hora, pero en cuatro minutos fatídicos antes de la media hora de juego Arocha y Sastre hicieron los goles que sentenciaron al equipo txuri urdin.

No, el 27 de junio, fecha que recordarán los afinados realistas amantes de las efemérides puesto que es el día en el que la Real se alzó con el título de Copa en La Romareda en el año 1987, no es la fecha más tardía en el calendario en el que se ha jugado un partido oficial, aunque sí en épocas modernas. Como todo el mundo sabe, la parada de Arconada en el lanzamiento definitivo desde los once metros en la tanda de penaltis, fue la que le devolvió las mieles del triunfo al equipo txuri urdin. Ese mismo día, la Real ya había jugado otro partido antes, en 1965, continuando con las casualidades, con el Atlético de Madrid y en la Copa, aunque en Atotxa y cuando la Real militaba en Segunda Disión. Aún así, los realistas llegaron a las semifinales de la Copa. El equipo madrileño había sentenciado esta eliminatoria en el partido de ida, jugado una semana antes, con un rotundo 8-1, pero la Real brindó un bonito espectáculo a su parroquia ante el segundo clasificado de la Liga y posterior campeón de la Copa, al que arrancó un gran 3-3, los tres goles de Urreisti.

Si hablamos de un partido de Liga, el más tardío que ha disputado la Real en una temporada es uno de enorme significado nostálgico. El 24 de junio de 1989 la Real batía por 2-1 al Sporting de Gijón en la última jornada del campeonato, la 38ª fecha del calendario. Nada destacable a priori en un partido que se ha jugado docenas de veces en Primera e incluso en Segunda División, pero como recordarán los más avezados seguidores, aquel fue el día que pusieron punto final a sus carreras deportivas dos leyendas del calibre de Luis Arconada y Jesús Mari Zamora. Martín Begiristain y Fuentes fueron los goleadores realistas de aquella jornada, los que permitieron que la hinchada de Atotxa pudiera despedir a sus dos mitos con la sonrisa que siempre deja una victoria de la Real.

No fue un partido estrictamente de Liga, sino de la fase de permanencia en Primera, pero algo más tarde se jugó el último encuentro de la temporada 1954-1955. El 26 de junio de 1955, la Real se plantó en Barcelona con la necesidad de ganar al Espanyol y que el Oviedo no ganara en Zaragoza, y se dieron ambos resultados, por lo que el conjunto txuri urdin se mantuvo en Primera. El partido en la Ciudad Condal terminó con el resultado de 1-2. Y eso que hubo que remontar. Zubillaga marcó el empate y Elizondo logró el gol del triunfo cuando apenas quedaban dos minutos para el final del partido.

En Segunda División, lo más tarde que ha jugado la Real fue el 20 de junio de 2009. La jornada final de aquella temporada, que llevó al conjunto de Juanma Lillo a Elche, no ofreció al equipo txuri urdin más que el consuelo de los tres puntos, puesto que la opción de luchar por el ascenso se había ido ya unas partidos antes. El Elche se adelantó al filo del descanso, pero nada más arrancar la segunda mitad Agirretxe puso las tablas con una bonita jugada personal que, tras el rechace del portero, tuvo que finalizar con una vaselina de cabeza. Y en el descuento, la Real se llevó el triunfo con un gol de Elustondo, que recogió un rechace dentro del área para enviar el balón al fondo de la portería.

lunes, marzo 09, 2020

PREVIA Eibar - Real Sociedad. Al asalto de la Champions

Oyarzabal, en el partido de la temporada pasada.
Tras la bofetada de realidad arbitral y, burocrática y federativa que supuso la injusta derrota del Camp Nou, la Real disputa el partido aplazado que tiene contra el Eibar (martes, 20.00 horas, Ipurua, Movistar La Liga) pensando en el asalto de los puestos Champions. Está justo a eso, a tiro de un partido, y el derbi gipuzkoano es una muy buena oportunidad para dar un nuevo golpe sobre la mesa y recordar que la Liga tiene que ser la mejor preparación de la final de Copa. Contando con la competición del KO, la Real solo ha perdido dos de sus últimos once partidos, ambos con polémica arbitral y lejos de Anoeta, por lo que Ipurua, campo en el que la Real nunca ha ganado en Primera, es también una buena oportunidad de que el equipo txuri urdin recupere el cartel de ser uno de los mejores a domicilio de la competición.

Era fácil anticipar que Imanol se iba a guardar todas sus cartas durante el mayor tiempo posible. La cercanía del partido en Barcelona, el desgaste en la Copa del Rey y sobre todo la comodidad del desplazamiento hacen que sea perfectamente factible el plan orquestado por el técnico txuri urdin, el de concentrar al equipo el mismo día del encuentro y, por tanto, anunciar la convocatoria al llegar a Ipurua. Con todo el equipo a priori ya con el alta médica, tendrá que hacer cuatro descartes. Por lo dicho en la rueda de prensa, Illarramendi y Zurutuza van a ser dos de ellos, y lo seguirán siendo, durante más tiempo el primero, hasta que cojan la forma física. Salvo sorpresa, los dos restantes saldrán del trío que forman Gorosabel, Aihen y Sangalli, a menos que Aritz no esté totalmente recuperado para entrar en la lista definitiva.

Si Imanol sorprendió en Barcelona con la cantidad de cambios que introdujo, se entiende como una misión muy complicada la de adelantar el once que dispondrá ante el Eibar. Remiro es seguro bajo palos, Zaldua volverá al lateral derecho y se antoja razonable que Monreal siga en el izquierdo. Le Normand, Llorente y Aritz se juegan las dos posiciones de central, y seguramente primará mucho su estado físico. Zubeldia volverá al centro del campo para acompañar a los teóricamente insustituibles Merino y Odegaard, y da la sensación de que, repitiendo Isak, volverán al once tanto Januzaj como Oyarzabal. Si esto es así, las bazas ofensivas para la segunda parte serían Barrenetxea, Portu y un Willian José al que Imanol dio cariño y tiene opciones de estar en el equipo inicial si la táctica se asemeja a lo que el técnico puso en marcha en Miranda.

La derrota en Barcelona no alteró demasiado la clasificación. La Real, con un partido menos, sigue siendo sexta con 43 puntos, a tres de la cuarta plaza, en poder del Getafe, y ahora uno por encima de la séptima, que ocupa el Valencia. El Eibar se ha metido en problemas y es decimosexto con 27 puntos, solo dos por encima de la zona de descenso. El equipo de Imanol llega después de cuatro victorias en casa y dos derrotas fuera, de hecho no gana como visitante desde que superó 3-4 a Osasuna en el último partido lejos de Anoeta de la primera vuelta, y desde entonces ha cosechado tres derrotas seguidas (3-0 ante el Levante, 2-1 ante el Leganés, 1-0 ante el Barcelona), aunque sigue siendo el quinto mejor lejos de su campo. El conjunto armero suma una única victoria en sus seis últimos encuentros y en Ipurua gana tanto como pierde, seis partidos, marca tantos goles como encaja, 18, y solo ha logrado registrado un empate como local.

A nivel estadístico, lo más relevante es que la Real sigue sin conocer la victoria en Ipurua en partido de Primera División después de cinco visitas, con cuatro derrotas y un único empate, el registrado en la temporada 2017-2018, a cero, en el primer partido de Imanol como técnico txuri urdin. La otra forma de verlo es que el entrenador realista nunca ha perdido ni encajado un gol en Eibar. No son partidos de demasiados goles, y la victoria más clara del Eibar es el 2-0 de la temporada 2016-2017. El cuatro histórico lo completan dos partidos en Segunda, en los que, curiosamente, la Real no sabe lo que es perder. Logró su única victoria en la temporada 2007-2008, 0-1, gol de Gerardo de penalti, y empató a uno en la siguiente temporada. Ni en Primera ni en Segunda, los realistas nunca han conseguido marcar dos goles en Ipurua.

La pasada temporada, la 2018-2019, el triunfo se quedó en Eibar de forma bastante injusta y con una conclusión además muy cruel para la Real. El partido comenzó de manera inmejorable para los de Garitano, con buena imagen y un penalti a favor al cuarto de hora, clarísimo, tras ser Juanmi arrollado por el portero local. Willian José lo convirtió en el 0-1, pero se lesionó en el lanzamiento y tuvo que salir del partido. Cardona hizo el empate en el 26, después de rematar solo en el interior del área un pase de la muerte. Yuri en la primera parte con un potente zurdazo y Juanmi en la segunda con un buen cabezazo dentro del área pudieron adelantar a la Real. Siendo mejor, Garitano buscó el triunfo con la entrada de Merquelanz, su debut en Primera, y a los escasos segundos de estar en el campo se dejó la rodilla. Con la Real todavía en shock, Charles hizo el 2-1 con un cabezazo cruzado en el minuto 91.

viernes, marzo 06, 2020

PREVIA Barcelona - Real Sociedad. Otro reto para el finalista de Copa

Sangalli y Merino, en el encuentro de la temporada pasada.
La Real, flamante finalista de Copa, afronta una estación más en el camino de una temporada cargada de ilusión, y es uno de los retos individuales más importantes que le restan, si no el más importante: el estadio del Fútbol Club Barcelona (sábado, 18.30 horas, Camp Nou, Movistar La Liga). La Real de Imanol ganó en el Santiago Bernabéu la pasada temporada en Liga y la presente en Copa, pero el coliseo del Barcelona se resiste desde hace demasiado tiempo, hasta el punto de que el equipo txuri urdin ha ido viendo crecer un vergonzoso récord negativo que pesa mucho más de lo que la mayoría reconocerán. Perder sistemáticamente cada vez que se visita un estadio es algo triste, y esta Real, pese al cansancio copero, tiene que luchar por escalar este pico, que le servirá para seguir consolidando la imagen de gran equipo que está dando esta temporada en tantas tardes y noches para el recuerdo. Esta es de las grandes. Y permite seguir de lleno en la lucha por la Champions.

La batalla de Miranda deja una baja sensible en el equipo de Imanol, la de Aritz Elustondo, a consecuencia de una de las muchas entradas que el árbitro dejó sin amonestar. No hay mejor prueba del mal arbitraje que sufrió la Real en Anduva. El central se une a Illarramendi como las únicas bajas con las que cuenta el técnico txuri urdin para afrontar el encuentro del Camp Nou, lo que implica que ha tenido que hacer dos descartes. Estos han sido Sangalli y Zurutuza, ya incorporado a la dinámica de grupo. También lo está Llorente, que es la gran noticia positiva de la convocatoria. El central madrileño regresa después de una lesión que ha sido más larga de lo que habría cabido pensar. Por lo demás, son cambios, y se mantiene el grupo habitual desde hace ya meses, lo que viene a dejar claro que Imanol no está pensando en la final de Copa y sigue creyendo que el objetivo de llegar a Europa a través de la Liga tiene al menos la misma importancia.

Está por ver, en todo caso, cuantos cambios va a hacer Imanol con respecto al equipo que logró la histórica clasificación coopera en Anduva. Remiro seguirá bajo palos, y da la impresión de que Llorente volverá directamente al once para acompañar a Le Normand. La otra opción es Zubeldia. Zaldua y Monreal parece que repetirán en los laterales. Si es de central, Zubeldia estará en el centro del campo. Si no, entrará Guevara. Merino y Odegaard parecen innegociables. Por delante de ellos parece que jugará Oyarzabal, y los otros dos puestos están en disputa desigual. Portu y Januzaj pugnan por uno, mientras que Isak parece tener una clara ventaja con respecto a Willian José en el otro. De esta manera, el banquillo lo completarán Moyá como guárdameta suplente, Aihen, Gorosabel y Barrenetxea, con menos opciones de jugar.

La historia es contundente, el estadio del Barcelona es el peor lugar al que puede acudir. De los 72 partidos que ha jugado contra el Barça en la Ciudad Condal, 62 acabaron con victoria para el conjunto culé y solo tres se saldaron con triunfo txuri urdin. El resto, siete, acabaron en empate. Los 21 últimos encuentros, que se dice pronto, han sido derrotas de la Real, la peor racha de cualquier equipo en este escenario. Si hablamos de la generación perdida de la Copa, aquí también se pueden contar los seguidores que no saben siquiera lo que es puntuar en el Camp Nou. La última vez fue el empate a uno de la temporada 1994-1995, con gol de Imaz. El último triunfo, en la campaña 1990-1991, 1-3, con dos goles de Aldridge y uno de Atkinson. Es la mayor victoria allí de la Real, junto con el triunfo por el mismo resultado de la Liga 1978-1979, la primera que se logró allí, marcando entonces Satrústegui, Idígoras y Zamora. La derrota más dura fue el 8-2 de la 1950-1951.

En su último encuentro, el de la pasada temporada, la 2018-2019, la Real no estuvo lejos de puntuar. Hizo una gran primera mitad, con Juanmi y Willian José muy cerca de marcar, pero el Barcelona se adelantó en la última jugada antes del descanso, cabeceando Lenglet un córner y cruzando el balón para hacer inútil la estirada de Rulli. Pardo estuvo a punto de empatar con un disparo desde fuera del área, y el 1-1 sí llegó en el minuto 62, cuando Juanmi rebañó ante la salida del guardameta del Barcelona un sensacional pase de Mikel Merino. Pero en la jugada siguiente, Jordi Alba hizo el 2-1 que al final fue definitivo con un buen derechazo. Los dos equipos intentaron mover el marcador y tuvieron sus ocasiones, pero nadie más consiguió enviar el balón al fondo de las porterías. Pese a su buen partido, el equipo txuri urdin volvió a salir de vacío del Camp Nou.

Real Sociedad - Athletic, la final que la historia esquivó hasta ahora

El derbi vasco suma por fin una final de Copa a su leyenda.
Han tenido que pasar casi 120 años desde que nació la Copa, competición que nació en 1903, para que Real Sociedad y Athletic se vean por fin las caras en una final. Y eso que la Real ha ganado la competición en una ocasión, dos si consideramos lícitamente aquel título de 1909 logrado por el Club Ciclista, entidad que prestó su nombre a quienes fundaron después la Real por la necesitad de tener una antigüedad de un año para tener el torneo, que además de eso ha jugado otras cinco finales, y que el equipo bilbaíno llegó a ese último y decisivo partido en 37 ocasiones, de las que ganó 23 (serían 38 final y 24 triunfos contando aquella Copa Coronación de 1902 que no todo el mundo legitima) y perdió 14. Pero la historia por fin ha tenido ese guiño con el fútbol vasco que llevaba tanto tiempo.

Sí hay una suerte de precedente, el de 1910. La Copa de la Unión Española de Clubs de Fútbol fue un torneo triangular que se jugó en San Sebastián precisamente por el título logrado por el Club Ciclista un año antes. La Real ya existía, pero tenía el mismo problema de 1909, su falta de antigüedad, por lo que participó bajo el amparo del Vasconia. No fue una final, pero se dieron las circunstancias para que el último partido, el que enfrentó a Vasconia y Athletic, sirviera para que el ganador se llevara la Copa. Y ganó el Athletic por 1-0.

Y eso que la final vasca que se verá el próximo 18 de abril en Sevilla ha estado a punto de producirse en varias ocasiones. La primera de ellas fue la única en la que la Real fue quien pasó a una final que el Athletic no pudo alcanzar. Fue en 1951, en la gran temporada del equipo txuri urdin dirigido por Benito Díaz. Mientras la Real superaba al Real Madrid ganando 1-0 en Atotxa y 0-2 en el Bernabéu, en la que se conoció como la semifinal de los pitos por el hostil recibimiento a los realistas, el Barcelona eliminaba al Athletic empatando a cero en San Mamés y venciendo en la Ciudad Condal por 2-1.

En las otras dos ocasiones en las que se truncó la opción de jugar una final vasca por el tropiezo de uno de los dos equipos fue la Real el que no consiguió superar las semifinales. Sucedió en la temporada 1957-1958, cuando la Real cayó derrotada ante el Real Madrid, perdiendo contundentemente en Madrid por 4-1 y no pudiendo pasar del 1-1 en Donostia, y después, cuando más claro parecía que iba a llegar esta final, en la campaña 1968-1969. El Athletic eliminó al Granada, como ha hecho en la presente temporada, empatando a uno en tierras andaluzas y ganando en su campo por 2-0. La Real hizo la proeza de remontarle un 3-0 al Elche con un formidable 4-1 en el marcaron Urreisti, Silvestre por partida doble y Urtiaga, pero cayó en el partido de desempate jugado en Madrid por 2-0.

Hubo tres ocasiones más en que los dos equipos llegaron a semifinales. En una de ellas, en la temporada 1964-1965, fallaron los dos. El Atlético de Madrid destrozó a la Real en el partido de ida, 8-1, haciendo de la vuelta un trámite en el que el equipo txuri urdin lo intentó todo pero no pudo pasar del 3-3. El Athletic, por su parte, sucumbió ante el Zaragoza, que también logró un resultado claro en la primera manga, 5-0, y también arrancó un empate en San Mamés, 2-2.

En 1923 y en 1987 fue el sorteo lo que acabó con las opciones de que Real y Athletic se encontraran en la final, ya que ese fue el duelo de semifinales. En el primero de los duelos, ganó el Athletic, arrancando un empate a cero en San Sebastián y venciendo en Bilbao por 2-0. En la segunda de esas ocasiones, al 0-0 en Atotxa le siguió el 0-1 en San Mamés con gol de Balero que llevó a los de Toshack a la mítica final de La Romareda.

A modo de curiosidad, en ocasión los dos equipos jugaron la final... pero no se enfrentaron. Sucedió en 1913, y lo que sucedió es que Real y Athletic jugaron torneos diferentes en una Copa escindida. El equipo bilbaíno estuvo en el de la Federación Española de Clubes de Fútbol y la Real en el de la Unión Española de Clubes. Ambos perdieron la final, respectivamente ante el Racing de Irún y ante el Barcelona, y ambos jugaron desempate, dos en el caso del equipo txuri urdin.

Será la primera final Real Sociedad - Athletic, pero no la primera vez que se crucen en la Copa, por supuesto. Hasta en diez ocasiones se ha producido una eliminatoria entre los dos equipos, con saldo favorable a los bilbaínos. El conjunto txuri urdin, eso sí, ganó dos de las últimas tres veces que se vieron las caras, en la temporada 1981-1982 en los penaltis, remontando el 1-0 de San Mamés con un 3-2 en el que marcaron Kortabarria de penalti, Uralde y Satrus, y en la 1986-1987, donde una heroica resistencia en Atotxa en la ida con nueve jugadores acabó con 0-0 se hizo buena con el gol de Bakero en San Mamés que dio el pase a la penúltima final de Copa de la Real, la que se ganó con la irrepetible parada de Arconada en la tanda de penaltis.

martes, marzo 03, 2020

PREVIA Mirandés - Real Sociedad. Toda una vida esperándolo

Kovacevic, en el único precedente en Miranda, en la 2004-2005.
Han pasado 32 años desde la última vez que la Real salió victoriosa de una semifinal de Copa, toda una vida. Hay muchos aficionados realistas que, por edad, no han vivido esa gloria. Han tenido éxitos, tardes para el recuerdo, victorias inolvidables ante el Real Madrid, el Barcelona o el Ahtletic, clasificaciones europeas de enorme mérito, temporadas de gran fútbol, un ascenso. Nada de eso cae en el olvido. Pero una final de Copa no. El torneo del KO ha sido, durante dos largas décadas, una aguja clavada en el corazón txuri urdin. La Real de Imanol le ha dado la vuelta a esa situación y está en la antesala de una final (miércoles, 21.00 horas, Anduva, Cuatro y DAZN) y con la ventaja que le da el 2-1 del partido de ida. El campo del Mirandés, el milagro de esta Copa, será una pequeña olla a presión, pero si la Real quiere esta final tendrá que seguir siendo la Real que hemos visto esta temporada. Esto vale una final. Esto es el sueño de todos los realistas desde hace años.

Ante un partido de esta trascendencia histórica, era lógico pensar que Imanol iba a desplazar a Miranda de Ebro a todos los jugadores disponibles, y así lo ha hecho. Son 21 los efectivos que todavía pueden meterse entre los 18 escogidos, puesto que ya se han sumado a la dinámica del grupo tanto Llorente como Zurutuza, aunque ambos parece claro que estarán entre los tres descartes que hará el técnico txuri urdin al llegar a Anduva. Probablemente, el tercero que se quede fuera será uno de los laterales que hasta ahora tienen etiqueta de reservas, Gorosabel o Aihen, y que toda la pólvora esté disponible en el campo y en el banquillo por si el partido requiere una machada de última hora. El único que no entrar en el grupo es Illarramendi, ahora mismo el único inquilino de la enfermería realista. El resto, todos los que están en plenas facultades, estarán dispuestos para poner su granito de arena en el objetivo de llegar a la final.

Lógicamente, Imanol apostará por un once muy cercano al de su ideal, y eso significa que solo parece haber una duda, más aún por el hecho de haber tenido tiempo más que de sobra para recuperar después del partido de Liga ante el Valladolid, 48 horas más que el Mirandés. Así, Remiro estará bajo palos, con una defensa formada por Zaldua y Monreal en los laterales y en el centro Aritz y Le Normand, el único que ha jugado todos los minutos de la Copa hasta ahora. Zubeldia estará en el centro del campo, flanqueado por Merino y Odegaard. Parecen seguros Oyarzabal e Isak, y el más descansado Portu y el enrachado Januzaj se juegan la última plaza del once. De ser así, la responsabilidad en el banquillo para el hipotético caso de que sea necesario poner sobre el césped poder goleador recaería en Barrenetxea y el todavía algo perdido Willian José, a quien Imanol todavía tiene que recuperar para la causa, como ha hecho con el propio Januzaj en los últimos partidos.

La trayectoria de la Real en la Copa es inmaculada y ha ganado los seis partidos que ha jugado. Tres de ellos, fuera de casa: 0-8 al Becerril, 0-4 al Ceuta y 3-4 en el Santiago Bernabéu, con una media goleadora brutal a domicilio. El Mirandés, por su parte, ha ganado cinco de sus seis partidos, solo ha perdido contra la Real en la ida de estas semifinales, y ha superado en Anduva a tres equipos de Primera División. El equipo txuri urdin llega a este encuentro después de tres victorias consecutivas en Liga y mirando a Europa, tres puntos por detrás del tercero y con un partido menos, el burgalés en mitad de la tabla de Segunda, seis por encima del descenso y a cuatro del play off de ascenso, sumando nueve jornadas sin ganar y sin haber vencido en Anduva en Liga en lo que llevamos de año. El 1-0 le vale al Mirándes para pasar, pero si la Real marca un gol ya obliga a los locales a ganar por dos goles si quieren acceder a la final. El 2-1 lleva a los penaltis.

Aunque el 2-1 parezca un resultado común, a lo largo de su historia en la Copa la Real solo ha defendido esa renta después de jugar el primer partido en casa en tres ocasiones, y siempre sin estar vigente el sistema que da valor doble a los goles marcados en campo contrario en caso de empate, lo que implica que no se juega de la misma manera. Y el saldo es negativo para el conjunto txuri urdin. Solo se superó la eliminatoria con ese resultado en la ida en los cuartos de final de la temporada 1940-1941, cuando al 2-1 en Atocha le siguió un 0-0 ante el Atlético en Madrid. En la campaña 1979-1980, el duelo que deja un parecido más claro por varias razones, la Real cayó en semifinales y ante un Segunda División, el Castilla, tras perder 2-0 en el encuentro de vuelta jugado en el Bernabéu. El último precedente es en la Copa 1991-1992, con el Logroñés remontando el 2-1 de la ida con un 3-1 logrado en Las Gaunas.

Esta es la decimoséptima semifinal de Copa que juega la Real. El equipo txuri urdin superó esta ronda en cuatro ocasiones, en las temporadas 1927-1928, 1950-1951, 1986-1987 y 1987-1988. Un dato para la esperanza, en todas ellas salió triunfante jugando el partido de vuelta lejos de San Sebastián, y en tres de ellas después de lograr el triunfo en casa. De los dieciséis precedentes, solo en tres de ellos se quedó la Real sin marcar en el partido jugado lejos de su campo, y la última vez que eso sucedió fue en la temporada 1968-1969, cuando el Elche logró un 3-0 que compensó el 4-1 de Atotxa y desembocó en un partido de desempate que cayó del lado ilicitano. Las dos últimas veces que la Real jugó el partido de vuelta de una semifinales lejos de su casa alcanzó la final, en 1987 después de vencer 0-1 en San Mamés al Athletic y en 1988 con el histórico 0-4 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.

Esta será la segunda ocasión en la que la Real visita el campo del Mirandés, y de nuevo lo hará en la Copa del Rey. El resultado de aquel partido, aunque dio con los huesos de los realistas en la calle, le valdría en esta ocasión para alcanzar su quinta final de Copa. El partido de aquella ronda a partido único en la temporada 2004-2005 acabó con empate a cero. El partido se jugó sobre un campo impracticable y se decidió en la tanda de penaltis. El portero del Mirandés, Triviño, se convirtió en el héroe local al detener tres lanzamientos desde los once metros, la última de esas paradas a De Paula. Dicho de otra manera, y después de dos encuentros jugados tras el partido de ida de esa misma ronda, el Mirandés nunca ha ganado a la Real en el tiempo reglamentario de un encuentro. Más datos para la esperanza antes de un encuentro que tiene que ser histórico para la Real.

jueves, febrero 27, 2020

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. La fuerza de Anoeta

Merino, en el encuentro de la pasada Liga ante el Valladolid.
Es un lugar común repetido temporada tras temporada: si la Real quiere aspirar a cosas grandes, Anoeta tiene que ser un fortín. El equipo de Imanol está ahora mismo consiguiendo no solo ese aspecto de fortaleza, sino que además, desde el máximo respeto a cada rival que comparece allí, parece inexpugnable. El conjunto txuri urdin lleva 17 partidos seguidos como local marcando al menos un gol, suma dos victorias consecutivas en Liga, ambas en su feudo, seis triunfos seguidos en casa contando la Copa y ha convertido ese torneo en un paraíso para un estadio que no estaba acostumbrado a la gloria en las eliminatorias. Y ahora llega el Valladolid (viernes, 21.00 horas, Reale Arena, Movistar La Liga) para poner a prueba el estado de forma realista antes del decisivo encuentro que puede llevar a la Real a una final 33 años después de la última. Si la Real se parece a sí misma, merece toda la confianza del mundo, pero siempre, insistimos, teniendo claro que cualquier puede ganarle si no logra ser lo que aspira a ser.

A priori, Imanol no está pensando en Anduva y en el trascendental partido de semifinales de Copa, aunque probablemente en el once. Va con todo al partido de Liga y ni siquiera ha convocado a Arambarri, el central del Sanse  que ha entrenado toda la semana con el equipo. Las bajas ya conocidas de Llorente e Illarramendi son las únicas con la que cuenta el técnico txuri urdin, por lo que apenas ha tenido que hacer dos descartes por motivos técnicos. Los elegidos para ver el partido contra el Valladolid desde la grada son Gorosabel y Zirutuza. Los que regresan a la lista con Portu, después de cumplir contra el Valencia el partido de sanción que en realidad le habría correspondido ante el Eibar, y Barrenetxea, que ya está recuperada de las molestias que le han impedido jugar en los últimos encuentros.

Ante la Copa, Imanol siempre ha hecho algún cambio, incluso ha dado descanso a algún jugador clave. Es difícil saber donde puede hacer esos cambios, pero es seguro que Remiro estará bajo palos y sorprendería que la defensa no la formaran Zaldua, Aritz, Le Normand y Monreal, aunque en el lateral izquierdo sí podría entrar Aihen pensando en el Mirandés. Guevara podría entrar en el centro del campo para acompañar a Merino y Odegaard, aunque no es descartable que Sangalli tenga una nueva oportunidad. Arriba el único que parece seguro es el más descansado Portu, con Januzaj con muchas opciones de seguir en el once tras el golazo que le marcó al Valencia y con una más que probable oportunidad para Willian José de buscar el perdón que deportivamente no ha conseguido desde su marcha frustrada. De ser así, y a la espera de las dudas mencionadas, el banquillo lo completarían Moyá, Zubeldia, Oyarzabal e Isak.

La Real ocupa la sexta plaza con 40 puntos, tres menos que el tercer clasificado, el Atlético de Madrid, y dos más que el séptimo, el Villarreal, y con un partido menos, el que jugará el próximo 10 de marzo ante el Eibar. Su rival, el Valladolid, es decimoquinto con 29 puntos y tiene un colchón de cinco puntos sobre la zona de descenso, que ahora mismo cierra el Mallorca. El equipo txuri urdin suma dos victorias consecutivas en Liga, ambas en casa, y ha mejorado sus números en Anoeta, donde ya ha ganado siete de los doce partidos jugados. El Valladolid llega a esta jornada habiendo sumado siete de los últimos doce puntos en juego y ha rascado algo en tres de sus cinco últimas salidas. A domicilio ha sumado trece de sus 29 puntos, y es el segundo mejor equipo fuera de casa de la segunda mitad de la tabla, solo por detrás de Osasuna, que ha logrado un punto más.

Si la historia contara, la Real tendría mucho ganado contra el Valladolid. Han jugado en 38 ocasiones en Primera División, con 25 triunfos de color txuri urdin, cuatro victorias del equipo pucelano y nueve empates. En Anoeta se han visto las caras en catorce ocasiones, y solo en dos de ellas ganó el conjunto visitante, con once victorias de la Real y solo un empate. El 6-0 de la temporada 2001-2002 sigue siendo la goleada más abultada lograda por los realistas ante este rival, con dos goles de Tayfun y uno más de Xabi Alonso, Khokhlov, De Paula y Luiz Alberto. Por contra, el 1-3 de la temporada 2003-2004, el primero de sus dos triunfos en Anoeta, es la victoria más clara del Valladolid. En Segunda se vieron las caras en dos ocasiones, ambas triunfos realistas y uno de ellos la mayor goleada de su historia, el 14-2 de la temporada 1940-1941. Además, se vieron las caras en la fase de ascenso de la 1942-1943, en un encuentro que acabó 4-4.

El segundo de los triunfos del Valladolid en Anoeta se produjo precisamente en su último duelo, el de la pasada temporada, la 2018-2019. Los pucelanos merecieron el triunfo en plena caída libre de la Real de Asier Garitano. Marcaron pronto, en el minuto 16, aprovechando una pérdida de balón de Illarramendi provocada por una muy mala salida de Theo, ocasión que Toni Villa aprovechó para batir a Moyá desde dentro del área. En el minuto 54, el error fue del propio Moyá, que salió muy mal y sin necesidad fuera de su área, dejando la portería libre para que Antoñito hiciera el 0-2. En el 62, la Real recortó distancias, cuando Oyarzabal empujó el balón en boca de gol tras una espléndida asistencia de cabeza de Le Normand a la salida de un córner. Las ocasiones más claras para empatar las tuvieron Sandro con un disparo lejano y Bautista de cabeza tras otro saque de esquina, pero Moyá también evitó el tercero del Valladolid. Mal partido y derrota merecida.

miércoles, febrero 12, 2020

PREVIA Real Sociedad - Mirandés. Confianzas las justas

Xabi Prieto, en el único partido ante el Mirándes, en la 2004-2005.
La histórica victoria en el Santiago Bernabéu ha llevado a la Real a su decimoséptima semifinal en la historia de la Copa. Confianzas las justas, por mucho que el rival, el Mirandés, sea el único superviviente de Segunda en la competición. La ida, en casa (jueves, 21.00 horas, Reale Arena, Cuatro y DAZN), pero la vuelta será en un Anduva deseoso de vivir una nueva campanada, porque su equipo ya lleva tres en este torneo y jugar una casi milagrosa final. Confianzas, desde luego, las justas, sí, porque la Real lleva una trayectoria inmaculada en la Copa y, siempre desde el respeto hasta el rival, tiene una oportunidad de oro para volver a colarse en una final 33 años después de la anterior y solo uno después de que el equipo femenino nos recordara lo bonito que es ser campeones. Confianzas solo las que merece un equipo que lleva cuatro victorias seguidas en casa entre Liga y Copa y que ha demostrado que tiene hambre de gloria, de historia y de Copa.

Esta Real llega a la semifinal con unos números brutales en el torneo. Cinco eliminatorias superadas a partido único, cinco victorias, y registros goleadores brutales. Superó al Becerril (0-8) y al Ceuta (0-4 a domicilio), a Espanyol (2-0) y Osasuna (3-1) en Anoeta, y la mágica noche del Santiago Bernabéu destrozando al Real Madrid (3-4), a pesar del sufrimiento final. El Mirándes abrió la competición ganando 4-5 al Coruxo y 2-3 al UCAM, y a partir de ahí abrió la caja de los truenos y se convirtió en matagigantes, superando a Celta (2-1), Sevilla (3-1) y Villarreal (4-2). En Liga, la Real ha vuelto a Europa con su victoria en el derbi y ha ganado sus dos últimos partidos como local. En Anoeta ha marcado 23 goles en once partidos, más de dos por encuentro. El Mirándes, en Segunda, es décimo con 36 puntos, a cuatro de la zona de playoff. Ha puntuado en ocho de sus trece partidos a domicilio, tres victorias y cinco empates, y suma siete jornadas sin perder, las cinco últimas empates.

La historia habla de un único enfrentamiento oficial entre Real Sociedad y Mirandés, fue precisamente en la Copa del Rey, y el triunfo fue para el equipo burgalés, entonces en Segunda B y para colmo colista entonces de su grupo. Fue en la temporada 2004-2005, después de que el equipo txuri urdin hubiera dejado en la cuneta al Burgos (1-3) y el Mirandés al Salamanca (3-2). El partido, jugado sobre un barrizal impresionante, acabó con 0-0. La prórroga tampoco movió el marcador, y la suerte de la eliminatoria se decidió en los penaltis. La tanda también acabó en empate, a tres, y se fue a la muerte súbita. Ahí marcó el Bezares y falló De Paula. Triviño, portero local, detuvo los tres lanzamientos errados por la Real. El Mirandés cayó en la siguiente ronda ante el Betis, derrotado 1-3 en su campo y a pesar de que después sacó un 0-0 del estadio bético. Esta es la primera semifinal del Mirandés, la decimoséptima de la Real, todas contra equipos de Primera. Superó cuatro de ellas, y solo en tres ocasiones perdió el partido que jugó en casa, con seis victorias y siete empates.

lunes, febrero 10, 2020

Así fueron las dieciséis semifinales de Copa que ha jugado la Real

La Real ha vuelto a llegar a unas semifinales de la Copa del Rey. Es el momento ideal para repasar todas las veces que llegado tan lejos en la competición del KO a lo largo de la historia. Ya ha disputado en 16 ocasiones el paso previo a la final y esta Real Sociedad -Mirandés será la decimosexta semifinal de la Copa que diputa. Es decir, que desde 1923 hasta 1988 la Real llegó a una semifinal casi cinco años. Los 26 años que han transcurrido desde la de 1988 ante el Real Madrid hasta la de 2014 ante el Barcelona, suponen el periodo más largo sin acceder a esa ronda. Y con mucho, porque la siguiente marca se queda en la mitad, los trece años, incluyendo el largo parón en el fútbol por la Guerra Civil Española, que transcurrieron entre la semifinal ante el Valencia de la temporada 1927-1928 y la que tuvo de nuevo al equipo colchonero como rival en la campaña 1940-1941 (que tuvo el mérito añadido de lograrse jugando en Segunda División).

Doce de las dieciséis semifinales precedentes acabaron con derrota realista, solo una de ellas en la tanda de penaltis y ante el Real Madrid y otra en un partido de desempate ante el Elche, y en cuatro accedió a la final, perdiendo en tres ocasiones precisamente ante el Barcelona en todas ellas y ganando el único trofeo que tiene en su haber (dejando al margen el que logró en 1909 el Club Ciclista San Sebastián, parte imborrable de la historia de la Real aunque se consiguiera el triunfo con otro nombre), el que conquistó en 1987 con aquella inolvidable tanda de penaltis en La Romareda contra el Atlético de Madrid. Y como curiosidad, tres de las cuatro veces que superó las semifinales lo hizo dejando a cero a su rival en los dos partidos, mientras que la Real marcó al menos un gol en todas estas eliminatorias salvo en la primera, la de 1923 ante el Athletic. Así fueron las diecuséis semifinales anteriores jugadas por el conjunto txuri urdin.

1922-1923
Real Sociedad 0 - Athletic 0
Athletic 2 - Real Sociedad 0
Global: 0-2
Aunque la Real ya había disputado la final de la Copa, en un fútbol español dividido, lo hizo con sistemas de clasificación diferentes y su primera semifinal no llegó hasta 1923, después de haber superado al Sporting de Vigo en un partido de desempate por 4-1, tras perder por 3-1 y ganar por 3-0. Y en las semifinales, derbi vasco contra el Athletic. En Atotxa no se movió el marcador, y eso fue sobre todo por la sensacional actuación de Eizagirre, que incluso detuvo un penalti, aunque ninguno de los dos equipos estuvo a la altura de la expectación que levantó el encuentro en la víspera. Todo quedó pendiente para el encuentro de vuelta, en San Mamés, y allí el Athletic venció, aunque había llegado con algunas bajas importantes al choque en el que se resolvió la eliminatoria. La primera mitad tuvo claro color rojiblanco y ahí llegaron los dos tantos del Athletic, de Germán en el minuto 15 y de Carmelo en el 44. Aunque en la segunda mitad empujó la Real con ganas, fue incapaz de marcar y no consiguió la clasificación para la final.

1927-1928
Real Sociedad 7 - Valencia 0
Valencia 3 - Real Sociedad 2
Global: 9-3
La Real primero superó un grupo que compartió con el Patria (0-3 y 4-1), el Barcelona (derrota por 4-1 y victoria por 5-4), el Real Unión (victoria por 4-1 y derrota por 3-1) y el Iberia (5-1 y 1-4), y después superó una eliminatoria con el Celta (2-1 y 3-0) antes de enfrentarse en la semifinal al Valencia. En el encuentro de ida, la Real barrió a los valencianistas por un contundente 7-0. Marculeta, Cholín, Mariscal y de nuevo Cholín pusieron el 4-0 al descanso y en la segunda parte redondearon el marcador Kiriki en dos ocasiones y de nuevo Marculeta. Y eso que Bienzobas falló un penalti y el meta valencianista, Pedret, fue el mejor de su equipo. Fue un partido algo bronco por momentos y en el minuto 88 fue expulsado el visitante Reyes. En el partido de vuelta, el Valencia salió al ataque y Picolín y Ródenas pusieron un claro 2-0. Hasta entonces el mejor realista había sido Izagirre, pero el equipo reaccionó y acortó distancias por medio de Kiriki. Nada más arrancar la segunda parte, el Valencia hizo el tercero, de nuevo Ródenas, y Kiriki hizo el 3-2 definitivo en el minuto 85. La Real pasaba así a la histórica final de Santander que ganaría el Barcelona al tercer partido.

1940-1941
Español 6 - Real Sociedad 0
Real Sociedad 2 - Español 2
Global: 2-8
Aunque la Real militaba en la Segunda División, protagonizó una espléndida Copa en esta temporada. Primero eliminó al Valladolid (1-0, 3-2 y 3-1 en el partido de desempate) y después, con enorme brillantez, al ya campeón de Liga, el Atlético Aviación (0-0 y 2-1). Pero las semifinales fueron demasiado para el equipo txuri urdin. El Español, con una gran actuación, pasó por encima a la Real en el encuentro de ida, jugado en Sarriá, y logró marcar nada menos que seis goles. Chas y Mas encarrilaron el encuentro en la primera parte y en la segunda fueron Macala, Chas en dos ocasiones más y Mas de nuevo quienes convirtieron la victoria en goleada. Llegó el Español a Atocha desganado y convencido de que tenía resuelta la eliminatoria. Eso, combinado con el buen juego que desplegó la Real en el primer tiempo, hizo que los donostiarras se fueran al descanso con un merecido e incluso corto 2-0. Fernando Terán hizo los dos goles. Pero en la segunda parte el Español remontó con goles de Llimos y Mas. Chipia fue expulsado por una dura entrada a Gonzalvo, que tampoco pudo acabar el partido por esa lesión.

1947-1948
Sevilla 7 - Real Sociedad 1
Real Sociedad 1 - Sevilla 0
Global: 2-7
La Real estuvo cerca de desquitarse en la Copa de los sinsabores de la Liga, que dieron con sus huesos en Segunda División justo antes de iniciarse el torneo del KO. Tras apear a Atlético Zaragoza (0-3), Sabadell (2-0), Tarragona (2-3 y 3-2) y Valencia (3-2 y 0-0), al equipo txuri urdin le tocó en suerte el Sevilla. Pero como la Copa entonces se jugaba tras el final de la Liga, hubo un enemigo más en el partido de ida de la semifinal, jugado en tierras andaluzas: el calor. El duelo se jugó a las 16.30 horas del 6 de junio y en Sevilla había una temperatura superior a los 40 grados. Ontoria, Pérez y Castivia no fueron capaces de aguantar el partido completo, extenuados y sin fuerzas. Campos abrió y cerró el marcador para el equipo local, y sumaron los siete que encajó Galarraga Domenech, Alconero, Pineda en dos ocasiones y Arza, antes de que Pérez hiciera de falta directa el gol de la honrilla realista. Tan de trámite era el partido de vuelta, que en la portería de la Real debutó un joven guardameta llamado Bagur. El equipo txuri urdin consiguió al menos ganar ese partido con un solitario gol que Pérez convirtió en el minuto 80, rompiendo la numantina defensa que planteó el Sevilla.

1950-1951
Real Sociedad 1 - Real Madrid 0
Real Madrid 0 - Real Sociedad 2
Global: 3-0
Tras eliminar a Celta (4-1 y 1-1) y Racing (3-2 y 0-3), la Real se enfrentó en las semifinales al Real Madrid, un equipo con el que había protagonizado importantes goleadas en la Liga, a favor con el 6-2 de Atotxa y en contra con el 7-2 de Chamartín. En ese mismo orden se jugó en la Copa, pero nada tuvieron que ver los choques del torneo del KO con los del de la regularidad. En Donostia ganó la Real por 1-0. Muy cerca del final, Artigas hizo el gol que desniveló un duelo bronco e incluso violento. En Madrid sentó muy mal la derrota, hasta el punto de que se decidió recibir al equipo txuri urdin en la capital con un concierto de hasta 40.000 silbatos, lo que hizo que ésta pasara a la historia como la semifinal de los pitos. Pero la respuesta de los de Benito Díaz fue extraordinaria y también consiguieron la victoria en el partido de vuelta. Pasado el primer cuarto de hora, Barinaga consiguió el 0-1, concluyendo un jugadón de Alsúa. La Real aguantó las acometidas madridistas y ya en el minuto 72 Caeiro hizo de cabeza el 0-2 definitivo, adelantándose a la salida de Alonso. En la final, precisamente jugada en Chamartín, el Barça superó a los realistas por un claro 3-0.

1956-1957
Real Sociedad 1 - Barcelona 5
Barcelona 5 - Real Sociedad 1
Global: 2-10
Tras el sufrimiento de la eliminatoria contra el Zaragoza (0-0, 1-1 y 1-0 en el partido de desempate) y el carácter arrollador con el que se superó al Deportivo (0-0 y 7-1), la Real sufrió un severo correctivo en la semifinal contra el Barcelona. El conjunto txuri urdin perdió los dos partidos por el mismo resultado, 5-1, sin tener la más mínima opción de superar al equipo catalán. Todo quedó decidido en Atotxa, donde el Barça dio una soberana lección de fútbol de contragolpe. Se adelantó por medio de Tejada al cuarto de hora. Y aunque Gordejuela hizo el empate de penalti, Tejada volvió a adelantar al conjunto blaugrana. Ya en la segunda parte cayeron los goles de Villaverde y los dos de Martínez ante los que nada pudo hacer Bagur. La vuelta era un trámite y la Real la encaró con un planteamiento defensivo. Y aún así también salió goleada de Las Corts. De nuevo Villaverde y Martínez, en dos ocasiones cada uno, volvieron a ejercer de verdugos realistas y entre los goles de uno y otro anotó también Vergés. Ucelay, de cabeza hizo el gol realista cuando aún faltaba el quinto del Barça.

1957-1958
Real Madrid 4 - Real Sociedad 1
Real Sociedad 1 - Real Madrid 1
Global: 2-6
Por primera vez, la Real jugó la semifinal de Copa por dos temporadas consecutivas. Llegó a esa ronda eliminando a Osasuna (0-0 y 1-0) y Jaén (2-1 y 7-0) y le tocó en suerte el Real Madrid, que se cobró cumplida venganza de la semifinal de los pitos, siete años atrás. Claro que la actuación arbitral fue determinante para que la eliminatoria no fuera igualada. La Real buscó el cerrojazo en el Bernabéu y la apuesta salió mal, pues a los 22 minutos Rial hizo el primero. Y después arrancó el show arbitral. Gento agredió a Irulegi y Rey Martínez, incomprensiblemente, expulsó a los dos, para sorpresa incluso del público del Bernabéu. Mateos y Joseíto agrandaron el marcador, pero Lacalle marcó en el 87, dando algo de vida a la eliminatoria. Entonces apareció de nuevo el árbitro para señalar un inexistente penalti en el 89 que Di Stéfano transformó. En Atotxa la Real salió a tumba abierta. Marcó Laguardia en el minuto 16, pero de nuevo hubo circunstancias anómalas. Blanco Pérez anuló el 2-0 a Elizondo por una imaginaria falta de Sarasqueta. ¿Cómo habría sido el partido si la Real se hubiera puesto a un solo gol de pasar? Ciencia ficción. El empuje realista fue grande, su primera parte excepcional, pero no bastó. Joseito empató en el 79 y fulminó las pocas esperanzas que quedaban ya de pasar.

1964-1965
Atlético de Madrid 8 - Real Sociedad 1
Real Sociedad 3 - Atlético de Madrid 3
Global: 4-11
De nuevo desde la Segunda División, como ya sucedió en la temporada 1947-1948, la Real alcanzó las semifinales de Copa. Eliminó a Ceuta (3-2 y 4-0), Betis (1-2 y 2-0) y Sporting (3-2 y 0-0) antes de cruzarse con el Atlético de Madrid. La Real aguantó muy dignamente en el Metropolitano hasta el descanso, perdiendo sólo por 1-0, gol de Cardona, pero el calor y la diferencia de categoría se notaron de forma aplastante y exagerada en la segunda mitad. 8-1 acabó la ida, aunque Mendiluce de penalti llegó a subir el 2-1 al marcador. Antes había marcado Glaría y después lo hicieron Adelardo en dos ocasiones, Cardona en otras dos, de nuevo Glaría y Collar. La Real, al menos, pudo despedirse de la Copa con un gran espectáculo en Atotxa, con un gran empate a tres goles. El arbitraje fue tan lamentable, que incluso el atlético Collar, en un gran gesto deportivo, tuvo que corregir uno de los errores del colegiado, impidiendo que expulsara a Arzac. Urreisti hizo los tres tantos realistas, poniendo primero un 2-0 en el marcador, pero Jones anotó el 2-1 en claro fuera de juego y Collar el empate de inexistente penalti. La Real hizo el tercero en el minuto 60, pero en la jugada siguiente empató el Atlético y ya no se movió más el marcador.

1968-1969
Elche 3 - Real Sociedad 0
Real Sociedad 4 - Elche 1
Global: 4-4
Desempate: Elche 2 - Real Sociedad 0
Una brillante Real había dejado en la cuneta a Barcelona (5-1 y 2-0) y Atlético de Madrid (1-2 y 1-1). En semifinales, el Elche. Todo salió mal en el partido de ida, en un campo duro y seco, con mucho calor, entradas violentas que el árbitro no supo cortar y con un resultado final de 3-0. Casco hizo dos goles y Curro el restante. Los dos primeros, para colmo, llegaron en sendos saques de banda. La Real se conjuró para remontar y lo hizo a la heroica. En el minuto 61, Casco hizo el 1-1, después de que Urtiaga adelantara al equipo txuri urdin. Pero los realistas apretaron de una forma impresionante en la última media hora y lograron los tres goles que necesitaban. Silvestre marcó de penalti en el 67, Urtiaga colocó a la Real al borde del empate en el 81 y Silvestre hizo el 4-1 final en el 87. El Athletic, mientras tanto, había eliminado al Granada en la otra semifinal, por lo que la final podía ser un derbi vasco. Pero el partido de desempate que se jugó en Madrid no t4rajo esa suerte para la Real. La jugada clave fue la expulsión de Santamaría al borde del descanso, cuando fue él quien resultó lesionado en un choque. De hecho, se enteró de la expulsión en los vestuarios, cuando recobró el conocimiento. El Elche aprovechó su superioridad para hacer dos goles y dejar a la Real sin esa final soñada.

1975-1976
Real Sociedad 0 - Atlético de Madrid 1
Atlético de Madrid 1 - Real Sociedad 1
Global: 1-2
La Real superó al Celta (0-0 y 2-1) y a Las Palmas (3-1 y 2-0, pasó el equipo txuri urdin por penaltis) antes de enfrentarse nuevamente en las semifinales al Atlético de Madrid. Atotxa vivió un gran encuentro, pero la Real no tuvo suerte. Se adelantaron los madrileños pasada la primera media hora con un tanto de Panadero Díaz, que, tras despejar Arconada un córner, enganchó desde la frontal del área un afortunado disparo que se coló entre multitud de piernas. El Atlético fue algo mejor en la primera mitad, pero el ataque realista de la segunda mitad no encontró el premio merecido. Con esa desventaja se presentó la Real en el Calderón dispuesta a dar la sorpresa. Se le pusieron aún más difíciles las cosas con el tempranero gol de Gárate, en el minuto 12, pero antes de la media hora Muruzabal había igualado el marcador con un potente disparo desde fuera del área que dejó literalmente congelado a Reina. A pesar de un arbitraje casero y de los constantes fueras de juego que señaló a la Real, el equipo txuri urdin tuvo ocasiones para igualar la eliminatoria, sobre todo en el balón que Kortabarria estrelló en la escuadra. La Real quedó eliminada, aunque dejó una gran imagen.

1977-1978
Real Sociedad 0 - Barcelona 0
Barcelona 2 - Real Sociedad 1
Global: 1-2
Brillante la Copa que hizo la Real en la temporada 1977-1978, eliminado a Acero (5-1 y 1-0), Xerez (1-1 y 2-2, clasificada la Real por penaltis), Toledo (1-3 y 6-0), Real Madrid (2-0 y 2-1) y Valencia (1-1 y 4-1), antes de cruzarse en unas igualadas semifinales con el Barcelona. Atotxa vivió el primer acto. La Real lanzó un furibundo ataque sobre la meta de Artola, pero la defensa blaugrana prevaleció, con la fortuna arbitral de cara al no señalarse un penalti de Asensi sobre Alonso. Con el 0-0 de la ida, la eliminatoria se resolvió en el Camp Nou. De nuevo la actuación arbitral fue determinante para que la Real no superara esta ronda. El equipo txuri urdin se adelantó muy pronto en el marcador, al recoger Iriarte el balón tras salir Artola a los pies de Satrústegui y mandarlo a puerta vacía al fondo de las mallas. Pero pasada la media hora, Sánchez Arminio expulsó a Diego, sacándole dos tarjetas en un minuto, la segunda por lanzar el balón contra el suelo al protestar un saque de banda. Antes de eso, una criminal patada en la cabeza de Fortes a Arconada se quedó sin sanción disciplinaria y provocó que el arquero realista tuviera que dejar su sitio a Cendoya en el descanso. Y para culminar el despropósito, cuando Migueli ya había puesto el empate en el marcador, señaló un inexistente penalti de Gajate sobre Cruyff, que Rexach no perdonó. Una eliminación injusta.


1981-1982
Real Sociedad 1 - Real Madrid 0
Real Madrid 1 - Real Sociedad
Global 1-1. Pasa el Madrid por penaltis
La Real bicampeona de Liga también estuvo cerca de triunfar en la Copa. Los penaltis tuvieron mucho que ver en su fortuna. Eliminó en cuartos al Athletic en la tanda fatídica (después de un 1-0 y un 3-2), después de superar previamente a Bilbao Athletic (1-3 y 1-0), Osasuna (1-1 y 3-1) y Valladolid (3-3 y 0-2), pero cayó de la misma forma ante el Real Madrid. De nuevo, el primer acto se vivió en Atotxa. La Real no salió acertada, pero en la segunda mitad puso cerco a la portería de Agustín, hasta que en el minuto 59 Satrústegui acertó a enviar al fondo de las mallas un córner de López Ufarte que había atravesado por bajo el área madridista. La Real se plantó en el Bernabéu dispuesta a defender su exigua ventaja con uñas y dientes, jugando muy bien en la primera mitad, y casi lo consiguió, pues encajó el gol que igualaba la eliminatoria en el minuto 89. Su autor fue Juanito, después de que Arconada salvara un primer disparo del madridista. La prórroga no cambió el marcador y la tanda de penaltis acabó con empate a tres, pero Kortabarria, a pesar de ser un especialista, marró el sexto lanzamiento de la Real, Ito no falló y el equipo madridista impidió al realista optar al doblete en el año de su segunda Liga.

1982-1983
Barcelona 2 - Real Sociedad 0
Real Sociedad 1 - Barcelona 2
Global: 1-4
La temporada más exigente de la historia de la Real, la que llevó a los de Ormaetxea a ganar la primera Supercopa y a las semifinales de la Copa de Europa, también tuvo su reflejo en la Copa. Los realistas eliminaron por penaltis al Salamanca (tras un doble 2-0) y después al Valladolid (1-0 y 3-0) antes de vérselas con el Barcelona. La eliminatoria pudo haber quedado sentenciada en el Camp Nou. Maradona y Schuster brillaron. Víctor hizo el 1-0 en la primera mitad y el astro argentino puso el 2-0 definitivo ya en la segunda con una parábola que levantó al público de sus adientos. Arconada evitó un tanteo mayor con una colección de paradas memorables. Con un Atotxa a reventar como en las grandes citas, la Real se preparó para la remontada... y no estuvo lejos de conseguirla, a pesar de que García de Loza colaboró con el Barça expulsando a Górriz. Le había señalado incontables faltas sobre Maradona que enfadaron con justicia al público, le sacó la amarilla al central realista, y en la misma jugada le mostró la roja directa por la protesta. Aún con inferioridad, Uralde, en plancha, culminó una espectacular jugada trenzada entre Celayeta y Bakero. Era el minuto 57. Pero el Barcelona hizo valer su ventaja numérica. Marcos marcó en el 59 y Maradona hizo el 1-2 definitivo en el 76.

1986-1987
Real Sociedad 0 - Athletic 0
Athletic 0 - Real Sociedad 1
Global: 1-0
El camino de la Real no fue para nada complicado hasta llegar a esta semifinal contra el Athletic, sin llegar a enfrentarse a ningún equipo de Primera. Dejó en la cuneta a Baskonia (0-1), Montijo (0-1), Villarreal (0-1), Eibar (0-2 y 2-0) y Mallorca Atlético (0-0 y 10-1; esta es la mayor goleada de la historia conseguida por la Real en la Copa). Pero el derbi fue duro e intenso. No salieron bien las cosas en Atotxa, donde a la Real no le quedó más remedio que defender el empate a cero inicial, porque tuvo que hacerlo con sólo nueve jugadores sanos. Loren tuvo que sustituir al lesionado Zubillaga, pero él mismo se retiró casi enseguida con problemas físicos. Y pocos minutos después Santi Bakero quedó dañado, pero permaneció en el campo, colocándose de delantero centro para estorbar lo menos posible. El Athletic, incomprensiblemente, no se lanzó a por el gol, confiado en que San Mamés le daría la ventaja soñada. Pero allí fue la Real quien golpeó. Mediada la primera mitad, Bakero marcó de cabeza, lanzándose en plancha para rematar un córner, y el Athletic no fue capaz de igualar. Como todo el mundo sabe, la final fue contra el Atlético de Madrid, el partido acabó en 2-2 y fue la tanda de penaltis, con la decisiva parada de Arconada, la que dio el título de Copa a la Real.

1987-1988
Real Sociedad 1 - Real Madrid 0
Real Madrid 0 - Real Sociedad 4
Global: 5-0
Tras eliminar a Cartagena (1-0 y 2-0), Sporting (0-0 y 4-0) y Atlético de Madrid (2-1 y 3-1), la semifinal deparó el mejor enfrentamiento posible de la temporada. Primero contra segundo de la Liga, Real Madrid contra Real Sociedad, toda una final anticipada. Y la Real consiguió uno de los triunfos más memorables de su historia en el torneo copero. Atotxa vio un partido áspero, en el que los dos equipos entendieron que había más riesgo de perder la eliminatoria que de dejarla definitivamente encarrilada. Un gol de Bakero conseguido de cabeza en un córner dio ventaja a la Real antes de visitar el Santiago Bernabéu. Con polémica, porque se levantó a Hugo Sánchez una sanción para que pudiera disputar el partido. Sin embargo, la Real supo defender la ventaja de la ida en la primera mitad y en la segunda machacó al Real Madrid, hasta el punto de provocar los aplausos de la afición loca. Górriz, Bakero, Begiristain y de nuevo Bakero ametrallaron la portería de Buyo en apenas 17 minutos, destrozando la defensa blanca con precisos robos en el centro del campo y certeros contragolpes, y dieron el pase a la final. La Real era favorita, pero el Barcelona ganó precisamente en el Bernabéu por 1-0.

2013-2014
Barcelona 2 - Real Sociedad 0
Real Sociedad 1 - Barcelona 1
Global: 1-3
Tuvo un camino extraño la Real. Sufrió primero en Algeciras (1-1), pero pasó cómodamente en la vuelta con un 4-0. Eliminó al Villarreal en una eliminatoria durísima que se cerró con un 0-1 en Villarreal, gol de Javi Ros. Cayó en suerte el Racing, y tras el 3-1 de la idea en Anoeta los santanderinos se negaron a jugar la vuelta como medida de presión por los impagos que sufrían. La Real pasó a semifinales sin jugar ese último partido. Y cayó en suerte el Barcelona, jugándose primero en el Campo Nou. Decisivo González González, fraguándose la merecida animadversión que tiene entre la hinchada txuri urdin. Él sabrá por qué, no quiso pitar un penalti clamoroso de Mascherano sobre Vela que habría sido el 0-1 y dejar al Barça con diez jugadores. En la siguiente jugada, marcó Busquets al recoger un rechace. Iñigo Martínez fue expulsado por protestar. El 2-0 final fue un rebote cruel, Elustondo lanzó un incomprensible despeje sobre el cuerpo de Zubikarai que acabó en el fondo de la portería. En la vuelta hubo ambiente de remontada, pero Messi lo acalló marcando el 0-1 en el 27 y obligando a la Real a hacer cuatro goles para remontar. Al menos Griezmann, en un fantástico ataque, marcó el empate y mantuvo la buena racha contra el Barça en Anoeta, que seguía sin ganar allí desde el ascenso realista en 2010.