sábado, enero 19, 2019

PREVIA Rayo Vallecano - Real Sociedad. De la decepción copera a la reconstrucción liguera

Aritz marcó en la última visita a Vallecas, 2015-2016.
La Real 2018-2019 no será campeona. No es que eso sea una obligación, pero el adiós en la Copa del Rey ha acabado con esa ilusión, una que todavía algunos mantienen año tras año a pesar del triste devenir del equipo txuri urdin en la competición y aunque su adiós de este año ha sido de los más honrosos que se recuerdan, sin haber perdido ninguno de los dos partidos ante el Betis. Pero de la decepción copera, casi sin solución de continuidad, hay que pasar a la reconstrucción liguera, con un primer paso ante el Rayo (domingo, 18.30, Estadio de Vallecas, beIN La Liga). Imanol ha devuelto a la Real lo que, por encima de todo, no tenía con Garitano: victorias. Dos en dos partidos. Y eso ha conseguido que, aunque por fútbol todo parezca lejano, Europa sea una realidad alcanzable en la clasificación. La Real ronda los puestos europeos y está en el tren de cabeza de los aspirantes a las competiciones continentales. Pero para ser un contendiente digno y soñar con el premio final Imanol todavía tiene que exprimir mucho más a su plantilla.

Entre la enfermería y Zubieta copan, semana tras semana, las noticias que se producen antes de cada partido. Por si nos faltaba una causa de baja en este curso, Bautista se cae de esa lista con una apendicitis. Se hayan hecho las cosas mejor o peor esta temporada, a la Real también le ha mirado un tuerto. Pero ahí está Zubieta para alegrarnos, está semana con la llamada a Guevara, que podría jugar su primer partido con los mayores está temporada, y aspira a seguir ahí como lo han hecho Robin Le Normand y Aihen Muñoz. Su convocatoria se debe a que Pardo no se ha recuperado, a que Zurutuza sigue fuera y a que Merino tendrá que cumplir un partido de sanción por su expulsión ante el Espanyol. Además, regresa por fin Raúl Navas. En cambio, Kevin, Gorosabel y Merquelanz siguen con sus respectivos procesos de recuperación.

En el once hay bastantes dudas tanto arriba como en defensa y algunas certezas, las del centro del campo. El primer debate está en la portería, donde parece que Rulli ahora mismo está por delante de Moyá en las preferencias de Imanol. En la defensa, parece que Llorente y Héctor Moreno serán los centrales, y menos seguro es quien saldrá en los laterales. Aihen y Theo en la izquierda y Zaldua y Aritz en la derecha tiene opciones parejas, aunque será interesante ver cuales son las elecciones del técnico realista en estos puestos. En el centro del campo parece hacer pocas dudas porque las ausencias marcan una elecciones claras. No da la sensación de ser la opción más evidente que Guevera entre en el once, aunque tampoco es descartable, por lo que jugarían Zubeldia, Illarramendi y Sangalli, los tres centrocampistas disponibles del primer equipo. Arriba, Oyarzabal, Januzaj y Willian José tienen todas las papeletas para salir de inicio. Para el banquillo quedarían Navas, Juanmi y Sandro.

Los dos triunfos consecutivos con los que se han saldado los dos primeros partidos en Liga de Imanol han colocado a la Real en una interesante octava posición, con 25 puntos, a tres de la zona europea, ahora marcada por el Getafe, sexto, y seis por encima del descenso. Esa frontera la delimita precisamente el Rayo, decimoctavo con 19 puntos y a solo dos de la zona de salvación. El equipo txuri urdin sigue siendo un visitante notable, el segundo mejor de la Liga solo detrás del Barcelona, gracias a que ha ganado la mitad de los partidos que ha jugado fuera, cinco de diez. Y su última salida fue nada menos que el triunfo en el Santiago Bernabéu. El Rayo, por su parte, ha dejado escapar puntos en siete de los diez partidos que ha jugado en Vallecas, y llega al partido con tres victorias consecutivas, dos de ellas jugando en su estadio. Como local, el conjunto vallecano es el que más goles recibe y el segundo que más marca de la competición.

Si miramos a la historia, Vallecas no es un territorio propicio pero sí ha dado puntos. Son 20 los precedentes, 17 de ellos en Primera División, y casi la mitad han terminado con empate o victoria realista, cuatro y cuatro respectivamente. Los otros nueve encuentros, triunfos locales. Rayo y Real han logrado sus mayores victorias entre sí por el mismo resultado. La mayor goleada lograda por el equipo txuri urdin fue el 0-4 que se logró en la temporada 1978-1979, cuando marcaron Idígoras, Satrústegui por partida doble y López Ufarte. Y el triunfo más claro de los rayistas, el 4-0 de la campaña 2011-2012. Igualdad total desde el regreso de la Real a Primera, con cinco partidos jugados, dos victorias para cada equipo y un empate. En Segunda se vieron las caras en tres ocasiones y también resultados partidos, un triunfo para realistas y franjirrojos y un empate.

El último precedente tuvo lugar en la temporada 2015-2016. La Real saltó al campo de Vallecas con camisetas de ánimo a Sergio Canales, lesionado de gravedad en el Bernabéu unos días antes. Entonces lo de Agirretxe no parecía tan grave como acabó siendo. El primer gol del partido, para el Rayo, lo marcó un hoy realista, Diego Llorente, al rematar con poderío aéreo un saque de esquina. Empató, también de cabeza pero en una falta lateral que Rubén Pardo sacó con maestría, Aritz Elustondo. No se había llegado aún a la media hora de juego. Nada más empezar la segunda mitad, Jozabed convirtió un mano a mano con Rulli en el 2-1. En el minuto 63, Bruma conectó un sensacional derechazo de volea tras un córner botado también por Pardo. Hubo reparto de puntos y el marcador ya no se movió más en un partido con más goles que fútbol.

miércoles, enero 16, 2019

PREVIA Real Sociedad - Betis. La primera final

Cvitanovic, en el último Real - Betis de Copa, en 1998.
La Real afronta la primera final de la temporada (jueves, 19.30 horas, Anoeta, beIN La Liga), y lo hace en enero. Finales son aquellos partidos en los que se juega algo trascendental y este ante el Betis es uno de esos encuentros, por mucho que sea la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey. La Real se juega seguir viva en un torneo que necesariamente tiene que ser ilusionante, en el que se pueden lograr proezas memorables y que recordaremos durante toda la vida y que, no lo olvidemos, es el camino más rápido y accesible para lograr un título y llegar a Europa. La Copa es todo eso y mucho más. Y como dijo Imanol antes del partido de ida, en el pecho de los jugadores que salten al césped de Anoeta hay un escudo que hay que defender por encima de todas las cosas. No vale tirar la Copa. No sirve asumir que este es un torneo que distrae de lo importante, porque esto también lo es. Y ya no hay más oportunidad para demostrarlo si queremos seguir vivos en el torneo.

Imanol Alguacil afronta una lista de bajas parecida a la que tuvo el pasado lunes para disputar el partido liguero contra el Espanyol. Gorosabel, Kevin, Zurutuza y Merquelanz son las ausencias ya conocidas. Navas y Pardo, aunque están bien, aún no se reintegran al grupo, y podrían hacerlo de cara al partido liguero del fin de semana en Vallecas y así apuntalar la idea de rotaciones que tiene el técnico realista. Y la buena noticia de la convocatoria es que Sandro abandona el grupo de ausentes para volver a la convocatoria. Eso provoca que se quede fuera Roberto López, el último de los seis debutantes que se han asomado al primer equipo en lo que llevamos de temporada. Quienes en cambio se quedan con el primer equipo, y da la sensación de que para mucho tiempo, son Le Normand y Aihen Muñoz. El único descarte por motivos técnicos es el de Llorente, al que Imanol va a dar así un partido de respiro.

Así las cosas, y sabiendo que Imanol va a apostar por cambios, el once es toda una incógnita. Da la sensación de que Rulli puede seguir bajo palos, sin descartar que Moyá vuelva tras la lesión que le impide jugar desde el cambio de entrenador. Probablemente veremos en defensa a Le Normand y Héctor Moreno como centrales y quizá haya cambios en los laterales para que entren Zaldua y Theo en lugar de Aritz y Muñoz. Illarramendi y Merino, este además sancionado para Vallecas, estarán con seguridad en el once, y está por ver si la apuesta de Imanol es apuntalar el centro del campo con Zubeldia, seguir apostando por Sangalli o retrasar un poco a Oyarzabal, que también apunta a titular, sea aquí o en zonas más adelantadas. Willian José parece seguro arriba y está por ver quién o quiénes entran junto a él. Januzaj y Juanmi parecen tener más papeletas que Sandro y Bautista.

La Historia está del lado de la Real con el resultado de hace una semana. El equipo txuri urdin salió con un 0-0 de un partido de ida copero jugado lejos de su estadio en 19 ocasiones, y nada menos que en 16 de ellas consiguió superar las eliminatorias. Es más, en dos ocasiones lo hizo con goleadas históricas, el 10-1 al Mallorca Atlético de la temporada 1986-1987 o el 7-1 al Deportivo de la 1956-1957. No cae eliminada con un 0-0 en la ida desde la campaña 1988-1989, cuando el mismo Deportivo logró un 1-1 en Atotxa y se clasificó por penaltis. Dos de esos 0-0 acabaron en un partido de desempate tras registrarse otra igualada en San Sebastián, pero en ambas ocasiones la Real fue mejor en ese tercer partido, superando 4-2 al Espanyol en la temporada 1951-1952 y 1-0 al Zaragoza en la 1956-1957. Anoeta solo ha vivido un partido en estas circunstancias, en la temporada 2014-2015, cuando el 0-0 logrado en Oviedo se hizo bueno con el 2-0 en casa.

Por contra, los datos históricos en la Copa contra el Betis no son tan buenos. La Real solo ha superado una eliminatoria de las cuatro que ha disputado contra el equipo verdiblanco, todas ellas a doble partido. Y de los cuatro partidos jugados en San Sebastián solo ganó dos, el 2-0 que le sirvió para remontar el duelo en la temporada 1964-1965 y el insuficiente 4-1 de la campaña 1930-1931, que no sirvió para levantar el 5-1 de la ida. En las dos últimas visitas del Betis en Copa, de hecho, no ha sido capaz de marcar un gol. El último, el que hizo Urreisti en el mencionado 2-0 del 9 de mayo de 1965. El último partido contra el Betis en Copa jugado en Anoeta fue el 14 de enero de 1998, y la victoria fue clara para los andaluces, 0-2, rompiendo además una imbatibilidad de la Real en Anoeta que se había prolongado durante nueve meses. Finidi marcó en el minuto 30 e Iván Pérez rompió las esperanzas realistas de remontar en el minuto 91.

domingo, enero 13, 2019

PREVIA Real Sociedad - Espanyol. Anoeta quiere gritar

Illarra hizo el empate la pasada temporada ante el Espanyol.
En esta extraña temporada que estamos viviendo, parece que las mayores alegrías llegan jugando la Real como visitante, pero Anoeta quiere gritar ya de alegría. La visita del Espanyol parece propicia para que lo pueda hacer (lunes, 21.00, Anoeta, Gol) y cerrar así de una manera más o menos holgada la primera vuelta. Solo una victoria en el ya remozado estadio es una losa muy grande como para luchar por grandes cosas, pero ganar en esta jornada ayuda a pensar de manera ambiciosa. Y sirve, además, para seguir midiendo el efecto Imanol, que como ya sucedió la temporada pasada ha llegado al equipo para dar fortaleza defensiva (ningún gol encajado en sus dos primeros partidos) y confianza a los pilares del equipo... y también a la segunda unidad. Por ahora el plan no podría estar saliendo mejor, pero para que la temporada depare alegrías mayores hay que convertir Anoeta, sin demora, en el deseado fortín.

Una semana más, la principal novedad de la convocatoria nace de Zubieta. Roberto López vuelve a una lista del primer equipo, después de asomarse por primera vez a la élite en el partido jugado en San Mamés, en el que no llegó a jugar. En caso de debutar, sería el sexto potrillo en hacerlo desde el comienzo de la temporada. Palabras mayores cuando desde fuera parece darse a Zubieta menos mérito que a otras canteras, porque la Real hace virtud de lo que para otros equipos sería un drama. El conjunto txuri urdin responde con la base a las ausencias, que para este partido ascienden a ocho nada menos. Cuatro son bajas ya conocidas por lesión, Kevin, Gorosabel, Merquelanz y Sandro, además de un Navas que todavía no está a disposición del técnico, Pardo, que arrastra molestias en el hombro desde el Bernabéu, y con dos más que se unen a esta lista tras el partido de Copa Zurutuza y Le Normand.

Con estas circunstancias, es lógico pensar que volverá a haber cambios en el once, para que seguramente el equipo se acerque mucho más al que jugó en Madrid y salió victorioso que el que arrancó un empate en el partido de ida copero ante el Betis. La gran incógnita, y ahora sí será un mensaje claro, es quién ocupará la portería, Rulli o Moyá. Zaldua y Theo ocuparán los laterales, probablemente con Llorente y Moreno como centrales. Por delante de ellos da la impresión de que jugarán Illarramendi, Zubeldia y Merino, con Sangalli esperando la ovación de Anoeta si le toca jugar en la segunda parte. Y arriba los que más opciones tienen de jugar parecen ser Oyarzabal, Januzaj y Willian José. El banquillo lo completarían entonces Aritz Elustondo, Aihen Muñoz, Juanmi, Bautista y Roberto López.

La victoria en el Santiago Bernábeu dio aire a la Real y volvió a poner al equipo más cerca de Europa que del descenso. Los de Imanol son undécimos con 22 puntos, a cuatro de la sexta plaza y cinco por encima de la decimoctava. Su rival, el Espanyol, es octavo con 24. Sobra decir que ganar ayuda a dar un salto en la clasificación y a mejorar los números de la Real en Anoeta, donde ha conseguido solo seis puntos y es el peor equipo de Primera como local, aunque con un partido menos que los que le preceden, Huesca y Rayo, que tienen siete puntos en casa. También es el que menos goles marca en casa, seis, Sus dos últimas comparecencias en Anoeta fueron derrotas. El Espanyol frenó la pasada jornada, venciendo al Leganés, una nefasta racha de seis jornadas seguidas perdiendo y es el segundo peor visitante, superando solo al Huesca. Ha ganado un partido lejos de su estadio, 0-2 precisamente al Huesca y ha empatado tres, ante Celta, Rayo y Valladolid. Lo demás, cinco derrotas.

Son 70 los precedentes, 68 de ellos en Primera División y el saldo histórico es favorable a la Real, con 42 victorias locales en la máxima categoría, trece del español y otros tantos empates. La estadística, en todo caso, se tuerce para la Real en los últimos años. Solo dos de las últimas diez visitas del equipo perico acabaron con triunfo txuri urdin, el Espanyol ganó en cuatro y empató otras tantas. La mayor goleada realista sigue siendo el 6-1 que logró en dos ocasiones, en las temporadas 1932-1933 con un hat trick de Urtizberea y tantos de Chivero, Tolete e Insausti, y en la 1943-1944, con dobletes de Ontoria y Unamuno para que Bidegain y Pérez redondearan el marcador. El más claro triunfo espanyolista es el 1-4 de la campaña 1934-1935. El único encuentro en Segunda, en la 1962-1963, y en una fase de permanencia, la 1954-1955, se los llevó la Real.

La pasada temporada, la 2017-2018, el Espanyol sacó un empate de Anoeta. Su premio lo cimentó desde el comienzo del partido. En el minuto 9, Leo Baptistao se adelantó de cabeza a la salida de Rulli dentro del área pequeña y puso el 0-1 en el marcador. Pau López se convirtió en el mejor jugador del Espanyol y detuvo las ocasiones más claras del conjunto txuri urdin, sobre todo disparos de Oyarzabal desde varias posiciones. El gol del empate llegó en el minuto 69 después de un soberbio jugadón de Januzaj por la banda izquierda, un prodigio de técnica y velocidad que culminó con un pase atrás desde la línea de fondo que Illarramendi no desaprovechó. La Real, en todo caso, no tuvo demasiadas ocasiones claras a partir de ese momento para darle la vuelta al marcador. Ya en el descuento, Illarra fue expulsado por doble amarilla. Vio las tarjetas en el 86 y en el 91.

miércoles, enero 09, 2019

PREVIA Betis - Real Sociedad. Y ahora, a demostrar que la Copa es un objetivo real

Luis Pérez, en el último Betis - Real de Copa, en 1998.
No ha hecho falta más que un partido, la sonora, histórica e importante victoria en el Santiago Bernabéu, para que Imanol haya conseguido por segunda vez que la Real se reconozca a sí misma. Pero esto es fútbol y cada partido es una nueva reválida. Ahora, con el Betis como rival, toca demostrar que la Copa es un objetivo real (jueves, 20.30 horas, Benito Villamarín, beIN La Liga). Superar al Betis implicaría llegar a unos cuartos de final que, además de ser muy poco habituales en las últimas décadas para el equipo txuri urdin, provocarían la sensación de que se está realmente en la pugna por el título. Y eso, en una temporada con tantos debates y problemas como la presente, sería oro puro. Si la victoria en el Bernabéu ha sido un homenaje a todos aquellos grandes realistas que nunca habían logrado una, la Copa es otra herida histórica que merece la pena luchar para que quede cerrada cuando antes. Eso pasa, ahora mismo, por Sevilla.

Es obvio que el nombre propio de esta convocatoria es el de Luca Sangalli. Poco más de dos meses después de sufrir un ictus y del último partido que jugó, el del Wanda Metropolitano, el canterano recupera su hueco en el equipo y entra en la lista para este encuentro de Copa. Pocas noticias pueden generar más felicidad que su regreso a la normalidad. Sangalli abandona así una lista de bajas de las que siguen formando parte  Navas, Kevin, Gorosabel, Merquelanz y Sandro. A ellos, ademas, se suma Rubén Pardo, que acabó el encuentro del Bernabeu que sirvió para verle resucitar de nuevo con molestias en un hombro. Quien regresa a la lista y calienta el debate en la portería es Moyá. Y también se suma al equipo Theo, después de haber cumplido su penitencia contractual con el Real Madrid. Esto provoca que Ahien Muñoz, debutante con el primer equipo el pasado fin de semana, se quede fuera de los 18 elegidos.

El once es toda una incógnita, ya que Imanol, que eso sí ha garantizado que hay que defender el escudo y saldrá a por todas, aún no ha afrontado semanas de Liga y Copa con la Real, por lo que habrá que ver cuánto sucumbe a las rotaciones. El primer detalle interesante del once será saber si apuesta por mantener a Rulli después de su partidazo en Madrid o si recupera a Moyá. En la defensa, parece seguro que Zaldua y Theo volverán a los laterales, y entre Aritz, Llorente, Moreno y Le Normand se juegan los dos puestos de central. De entre los cinco centrocampistas, cuatro parecen jugarse los puestos en el once. Illarramendi, Zubeldia, Merino y Zurutuza, uno se quedará fuera seguramente con Sangalli. Y en ataque todo parece posible, desde la entrada de Bautista o Juanmi para dar descanso a Willian José o Januzaj. Oyarzabal parece algo más intocable.

Llegar a cuartos de final implica superar a un rival que tradicionalmente no se le ha dado bien a la Real en la Copa. Han sido cuatro los duelos contra el Betis, todos en eliminatorias a doble partido, y el equipo txuri urdin solo ha sido capaz de superar uno de ellos. Eso fue en la temporada 1964-1965, y además con mucho mérito, pues la Real militaba entonces en Segunda y el Betis jugaba en Primera, pero ganó en Sevilla por 1-2 y lo confirmó con un notable 2-0 en Atotxa. Aquella de los años 60 es, de hecho, la única victoria realista en Copa en el campo del equipo bético. El primer choque copero entre estos dos equipos fue en la temporada 1930-1931, con un 5-1 en Sevilla que no se pudo remontar con un elogiable 4-1 en Atotxa. En los 90 se vieron las caras dos veces, ambas jugando primero en Anoeta y ambas cayeron del lado del Betis. En la 1994-1995 los resultados fueron de 0-1 y 3-1 y en la 1997-1998 de 0-2 y 1-1.

En aquella última visita de la Real al Betis en Copa, el partido de vuelta resultó un trámite. El equipo de Krauss nunca pareció demasiado convencido de remontar el buen resultado que el conjunto sevillano se trajo de Anoeta, y el 1-0 que hizo Oli en el minuto 22 pareció suponer la sentencia de la eliminatoria. La Real, al menos, no perdió el encuentro gracias a un gol de Aldeondo en el minuto 80, aprovechando una asistencia de Cvitanovic. En esta temporada, la 2018-2019, la Real ya ha visitado el Benito Villamarín en Liga. La imagen fue buena pero el resultado adverso. El equipo de Quique Setién superó al de Garitano con un gol de Júnior en el minuto 33. El jugador bético se quedó completamente solo en el segundo palo en un córner, en un clamoroso error de la defensa realista y marcó a placer. Pau se bastó para desbaratar las mejores ocasiones de la Real, especialmente dos de Sandro, aunque también Zurutuza y Willian José también estuvieron cerca del gol.

sábado, enero 05, 2019

PREVIA Real Madrid - Real Sociedad. Imanol como remedio

Bautista marcó la pasada temporada en el Santiago Bernabéu.
Quién sabe cómo interpretará la historia el segundo debut de Imanol Alguacil como entrenador de la Real Sociedad (domingo, 18.30 horas, Santiago Bernabéu, beIN La Liga). Hay que esperar todavía unas horas para que el titular comience a definir ese regreso, pero mucho más para que entendamos lo que significará para la Real. A corto plazo, ganar al Real Madrid en su estadio es una hazaña que solo han conseguido tres entrenadores realistas, lo que le pone en una tesitura histórica. A medio, le toca salvar una temporada en la que había puestas muchas ilusiones y que se ha torcido de una manera casi impensable. Y a largo plazo todo es posible. Imanol tiene que ser un nombre de futuro. Es un entrenador joven que cuenta con el beneplácito de todo el mundo por carácter, por su labor en el Sanse y por sus resultados en el primer equipo. Se le ha presentado como el remedio a todos los males. Y su reentrada va a ser muy exigente.

La primera lista de Imanol habla de un mayor equilibrio por líneas del que habían tenido las últimas convocatorias de Garitano. Eso se concreta en que Barrenetxea, de momento, no tendrá continuidad directa con los mayores tras su debut en el último partido del año y que Pardo vuelve a ser uno más. La gran noticia, no obstante, está en la convocatoria de Aihen Muñoz, el lateral zurdo del Sanse, que además apunta a titular. Y Le Normand, al que Imanol conoce a la perfección, mantiene su sitio en el primer equipo. Moyá no estará por lesión, al igual que Sandro y los ya conocidos Kevin y Merquelanza, como tampoco viajan a Madrid Navas y Sangalli, ambos con el alta médica y en el caso del segundo una noticia maravillosa, porque el nuevo técnico tuxri urdin no quiere arriesgar con ellos. Theo no podrá jugar por contrato al figurar esa condición en la cesión del Real Madrid, y a cambio Zaldua vuelve a la lista.

El once que presentará Imanol en el Bernabéu es toda una incógnita, aunque una certeza evidente: Rulli será el portero. En defensa, parece lo más probable que se produzca el debut de Aihen Muñoz en el lateral zurdo, y lo lógico sería que Zaldua ocupara el derecho, aunque el hecho de regresar de lesión también da opciones a Aritz Elustondo. Cualquiera de los cuatro centrales podría entrar en el once, pero quizá, por el escenario que es, pesen los galones de Llorente y Héctor Moreno. Si Imanol apuesta por dos centrocampistas, está por ver quién acompañará a Illarramendi, Pardo o Zubeldia. Merino o Zurutuza podrían estar por delante, con Oyarzabal, Januzaj y Willian José como hombres más adelantados. Para el banquillo quedarían Zubiaurre como guardameta suplente, Le Normad, Juanmi y Bautista.

La clasificación ya aprieta. La Real es decimoquinta con 19 puntos y el descenso, zona que ahora marca el Athletic, está a solo tres puntos. Europea está a siete. Pero para soñar, primero hay que respirar. El Real Madrid tampoco vive en paz, es cuarto y a siete puntos del líder. El equipo txuri urdin cerró 2018 con cuatro derrotas consecutivas, pero sigue siendo uno de los mejores visitantes, ya que solo el Barcelona ha sumado más puntos lejos de su estadio. La Real, 13 puntos, con cuatro victorias y un empate, aunque tres de sus cuatro últimas salidas se saldaron con derrota. El Madrid, por su parte, ha dejado escapar puntos en dos de sus ocho partidos en casa, el empate a cero con el Atlético y el 1-2 del Levante. Eso sí, suma diez de los últimos doce puntos en juego y nadie encaja menos goles en casa, solo tres, y ha ganado sus tres últimos partidos en casa con su portería a cero.

Si tenemos en cuenta la historia, la Real visita el peor escenario posible. De 71 encuentros jugados, todos ellos en Primera División, 52 acabaron con victoria del Real Madrid y solo tres con un triunfo txuri urdin. Los 16 encuentros restantes fueron empates. La mayor goleada realista es el 1-4 de la temporada 2003-2004, presentación en sociedad de Xabi Prieto con dos goles, uno de penalti a lo Panenka y tantos de Kovacevic y De Paula. El 9-1 que encajó la Real en Chamartín en la temporada 1968-1969 no solo es el mayor correctivo ante el Madrid sino también el peor resultado de la Real como visitante en toda su historia. La reciente tampoco da alegrías, porque el equipo donostiarra acumula nueve derrotas consecutivas en este escenario. La última vez que puntuó, el 1-1 con gol de Mark González en la lejanísima temporada 2005-2006.

La pasada temporada, la 2017-2018, la Real sufrió el habitual correctivo sin oposición que suele llevarse del Bernabéu. Si había un plan, este saltó por los aires en la primera jugada del partido. Un centro fácil de Cristiano, un remate sin oposición de Lucas Vázquez, y un 1-0 para arrancar el encuentro antes de que muchos aficionados se hubieran sentado. En el minuto 27, Cristiano Ronaldo hizo el 2-0 rematando solo desde el punto de penalti. En el 34, fue Kroos quien amplió el marcador con un buen tiro desde la frontal. En el 37, Cristiano otra vez, de cabeza en un córner sumó el 4-0. Y al Madrid le dio tiempo a estrellar dos balones en los palos. Sin ánimo, en una segunda parte que sobró, Bautista recortó distancias, Cristiano firmó un hat trick después de aprovechar un regalo de Rulli e Illarra hizo el 5-2 definitivo ya sin opción alguna de evitar un nuevo sonrojo en el Bernabéu.

miércoles, enero 02, 2019

El día que Imanol jugó, marcó y ganó en el Santiago Bernabéu

Imanol, abajo y en primer plano, aquel día en el Bernabéu.
"Los puntos eran muy importantes para nosotros. Teníamos que sacar algo positivo como fuera y no hay mejor campo para hacerlo que el Bernabéu". Ojalá Imanol Alguacil pueda pronunciar estas mismas palabras en torno a las 20.30 horas del próximo 6 de enero, pero sí son las que pronunció el 24 de abril de 1994. Aquel día, el entonces lateral derecho txuri urdin y hoy entrenador del primer equipo, había contribuido con un gol a la segunda victoria conseguida por la Real Sociedad en el estadio del Real Madrid en toda la historia, un formidable 0-2 con John Toshack en el banquillo y un once formado por Alberto, el propio Imanol, Loren, Larrañaga, Pikabea, Lumbreras, Guruzeta, Oceano, Alkiza, Luis Pérez y Kodro, y en el que también jugaron Fuentes y Carlos Xavier ya en la segunda mitad.

La Real llegó aquella temporada al Santiago Bernabéu en la decimotercera posición con 31 puntos, dos por encima de la zona de promoción que cerraba el Rayo Vallecano y con ocho puntos todavía en juego. Es decir, todavía había que garantizar la permanencia. Y el equipo txuri urdin venció. Después de aguantar las acometidas blancas durante toda la primera mitad, en la primera jugada de la reanudación, Kodro culmina en carrera un jugadón sensacional de Alkiza con sensacional asistencia al hueco. El Madrid lo intenta, lanza incluso dos balones a los palos. Imanol fue quien cerró el marcador, después de dos regates sobre la línea de la frontal del área y un disparo seco con su pierna derecha. Fue uno de los siete goles que hizo con la camiseta de la Real.

Imanol podría haber tenido otro papel en el partido, porque mediada la segunda mitad tuvo una ocasión inmejorable para haber sentenciado mucho antes el encuentro. Llegó hasta el punto de penalti, donde recibió un pase de Kodro totalmente libre de marca, pero lanzó el balón fuera, a la izquierda de Buyo. El realista falló lo fácil y convirtió lo difícil, cosas del fútbol. "Menos mal que he metido en esa segunda o tercera ocasión, porque mi orgullo estaba dolido. Mi gol ha servido para ganar el partido y me marcho muy contento", decía entonces el realista, que salió del Bernabéu convencido de que "estos dos puntos nos van a dar mucha tranquilidad para afrontar los ´últimos partidos que nos quedan sin tanta presión". Ahora hay más partidos y más presión. ¿Pero y si sus frases del próximo día 6 se parecen a estas...?

domingo, diciembre 30, 2018

Diez momentos que marcaron 2018

Estamos a punto de dar carpetazo a 2018, un año que no tiene demasiados recuerdos agradables para la Real, a pesar de que la hemos visto jugar en Europa, de brillantes debuts de canteranos o del salto a un nuevo estadio sobre los cimientos del nuevo, porque tres entrenadores, muchas derrotas y resultados decepcionantes han afectado y mucho al devenir de estos últimos doce meses. Siempre hay momentos que, para bien o para mal, sobresalen, y, además del 20º aniversario del asesinato de Aitor Zabaleta que no queremos dejar de nombrar pero que no queremos que quede solo como un recuerdo puntual, estos son los diez que han marcado 2018.

· La traición que unió al realismo
Que un jugador formado en la cantera decida marcharse al Athletic de Bilbao no es algo nuevo. Nunca es agradable, pero estamos acostumbrados. La forma en la que Iñigo Martínez decidió cruzar la A-8, no obstante. Fue sangrante. Lo hizo después de aceptar una de las capitanías, cuando el mercado de invierno tocaba a su fin, con un mensaje irreal de grandeza en el destino al que se marchaba y confirmando que su cabeza hace tiempo que no estaba en la entidad txuri urdin, cosa que por desgracia se veía en el campo. Su marcha hizo que la Real cerrara filas emocionales. Y al margen de los resultados del ex realista en Bilbao, fue impresionante que en el 5-0 que logró la Real ante el Deportivo Aritz Elustondo, su relevo evidente celebrara su gol, golpeando el escudo en el pecho.

· El domingo de los cristales rotos
La derrota de la Real en Anoeta ante el Getafe desencadenó una de esas jornadas difíciles de olvidar. El club prescindió al mismo tiempo de su entrenador, Eusebio Sacristán, que no había podido remontar el vuelo tras la triste eliminación europea ante el Salzburgo y una victoria en cinco encuentros, y a su director deportivo, Loren Juarros, abriendo la puerta al regreso de Olabe. Fue el 18 de marzo, un domingo que pasará a la historia de la Real por la contundencia de las decisiones tomadas. El técnico enterró su propia obra por no saber adaptarse a su necesario desarrollo, pero, no lo olvidemos, llevó a la Real a Europa con momentos de mucha brillantez, y el director deportivo pagó su alta contestación social, que en las redes sociales parecía abrumadora, y dejó de ser el responsable que más tiempo llevaba en ese cargo en Primera, un larga década que inició en Segunda División y que, también hay que decirlo, tuvo sus grandes aciertos.

· Imanol, el entrenador interino más deseado
¿Cómo es posible que en solo nueve partidos un técnico interino, un ex jugador del primer equipo que hizo su carrera pero no formó parte de la leyenda, se convirtiera de repente en santo de la devoción de todo el realismo? Imanol Alguacil, espléndida labor la suya en el Sanse, se convirtió en el salvavidas, y dejó claro desde el principio que no iba a continuar. Eso no le impidió, en solo nueve partidos, recuperar la ilusión hasta por llegar a Europa, jugando una final en Sevilla en la jornada 36. Lo más importante, no obstante, es que hizo que la Real recobrara la autoestima perdida, se diera cuenta de su calidad y de que estaba capacitada para cosas más grandes. El destrozo que le hizo al Atlético de Madrid con tres golazos, el vapuleo al Girona o que el primer gol encajado llegara al cuarto partido muestran que con Imanol la Real volvió a ser la Real. Esa base es lo que cimentó su regreso al primer equipo para cerrar una etapa de enormes dudas, la de Asier Garitano.

· Se va el récord de imbatibilidad
Durante casi cuatro décadas, la Real ha mantenido el récord de imbatibilidad de la Liga española. 32 jornadas desde el comienzo de una misma temporada, 38 en total. La Real de Alberto Ormaetxea fue más grande en ese sentido que equipos campeones de auténtica antología. El Barcelona batió esa macar. El equipo dirigido por Ernesto Valverde estuvo 36 jornadas sin caer derrotado, hasta que perdió en la 37ª jornada ante el Levante por 5-4, y sumando las siete jornadas finales de la campaña anterior, con Luis Enrique como técnico, alcanzó 43 partidos seguidos sin derrota. La Real permitió también ese récord, porque se dejó remontar ante el Barça en Anoeta, cuando dominaba su partido por un claro 2-0 y acabó perdiendo por 2-0. Estuvo en nuestra mano y lo dejamos escapar.

· Xabi Prieto, la despedida del capitán
El día que Xabi Prieto anunció su retirada, el corazón de la Real se detuvo durante unos segundos. Un One Club Man puro y duro, esencial para entender lo que significa llevar la camiseta txuri urdin. Un jugador que nunca quiso irse de la Real porque aquí lo tenía todo, y uno que se despidió, de la mano de otro jugador muy querido como es Carlos Martínez, en una vuelta al campo antológica y sencilla, al más puro estilo de la Real. Lesionado en su última acción en forma, el lanzamiento, cómo no, de un penalti, suerte en la que ha sido el gran maestro de la última década larga. Se fue con victoria, 3-2 al Leganés, y con sus compañeros llevando su rostro en el escudo. Porque sí, aunque fuera debatible, Xabi Prieto es el escudo de la Real.

· Agirretxe dice adiós
Hay despedidas brillantes y hay otras injustas. Imanol Agirretxe intentó seguir, pero no lo consiguió, por mucho que su esfuerzo y su categoría merecieran un final mucho más feliz. Después de aquella lesión de hace tres años en el Santiago Bernabéu, esa lesión de la que siempre parecía salir y una y otra vez recaía, el delantero realista empezó la pasada pretemporada con la ilusión de ser el mismo de siempre. Pero su cuerpo le impidió lograr ese sueño y le obligó a colgar las botas. Su despedida, siendo el autor del primer gol simbólico del nuevo Anoeta, fue maravillosa. Puede que nunca se haya marchado con tanto cariño un jugador al que le ha costado tanto ser reconocido sobre el terreno de juego. Puede que fuera tarde, pero con su lucha nos dimos cuenta de que él ha sido el auténtico gran 9 de la última década.

· El nuevo Anoeta
El sueño de Jokin Aperribay siempre ha sido la reforma de Anoeta. Le ha costado lo suyo, casi una década de su mandato, pero lo ha conseguido. Ha habido detalles que han alimentado polémicas, desde los precios de los nuevos abonos hasta la visibilidad desde ciertas zonas, pasando por la forma del nombre de "Real Sociedad" en la tribuna superior o hasta el, eso sí, muy criticable estado de su césped, muy lejos de su muy merecida fama de alfombra, pero el nuevo Anoeta ya está aquí. Aún no está completo, pero ya lo estamos viendo, con la Aitor Zabaleta en su fondo acabado, con su cercanía al campo que no teníamos desde hace 25 años. Fue imposible no verlo, antes de su estreno ante el Barcelona, y emocionarse aunque fuera un poquito.

· Enorme victoria en San Mamés
Los derbis son especiales, pero mucho más cuando las victorias que se consiguen en ellos están cargadas de matices. Si Asier Garitano quería ver una Real sobre el campo, es la que se vio en San Mamés. Una, además, en la que no pudieron jugar hombres de tanto peso como Theo, Zaldua, Llorente, Merino, Januzaj o Willian José, una en la que fueron titulares nueve canteranos entre los que estaban Gorosabel, Pardo, Bautista o Sangalli, una que jugó con un corazón inmenso, una en la que Oyarzabal se convirtió en el líder del equipo, anotando con una tranquilidad fascinante dos goles de penalti y en la que Sangalli coronó su brillante actuación con el segundo gol. La Real ganó en San Mamés 1-3 y triunfo de la manera en la que tendría que haber jugado toda la temporada. Aquel día, grande, fue en todo caso una excepción.

· Sangalli nos puso el corazón en un puño
La noticia nos heló a todos el corazón. Tras jugar en el Wanda Metropolitano, un día en el que tuvo visbilidad por una salvaje patada en la cabeza de Saviz que se zanjó con una insuficiente tarjeta amarilla, se informó de que Luca Sangalli había sufrido un ictus leve. Las noticias desde el principio fueron tranquilizadoras. Animó y mucho verle en Anoeta para apoyar a sus compañeros pocos días después. Y nos alegró definitivamente el fin de año verle de nuevo entrenando con el equipo. Pero el fútbol ya ha tenido suficientes tragedias como para que situaciones como esta no nos dejen en vilo. Si el shock por la noticia es uno de los momentos de 2018, su reaparición en los terrenos de juego será, sin duda, uno de los de 2019.

· El debut de Barrenetxea
La última gran noticia del año ha sido el debut de un chaval. Eso no es noticia en la Real, un equipo que está acostumbrado a sacar chavales de su cantera con mucha facilidad. Pero Barrenetxea añade un matiz historia: su edad. Sus primeros minutos en el primer equipo llegaron en el último partido del año, la derrota ante el Alavés, cuando contaba con 16 años y 359 días. En toda la historia de la Real, solo uno jugador puede presumir de haber vivido ese primer día con los mayores con menor edad, Irastorza, que debutó el 4 de febrero de 1934 en un 4-0 en Les Corts ante el Barcelona. Y Barrenetxea, además, se convirtió en el primer jugador nacido en el siglo XXI en debutar en la Liga. Histórico, sin duda, además de ser la última decisión de calado de Garitano en la Real antes de su cese. Y un motivo de orgullo.