sábado, febrero 06, 2010

MURCIA 1 - REAL SOCIEDAD 1 El peor partido de la peor racha... pero con un punto más

Mal partido de la Real en Murcia. Sin ninguna duda, el peor de los tres que conforman ya la peor racha de la temporada y que, sin embargo, ofrece un punto más para el conjunto txuri urdin y el liderato provisional, a la espera de lo que haga mañana el Hércules. Habida cuenta de las muchas cosas que hoy no han funcionado, no deja de ser paradójico que a la Real se le hayan escapado dos puntos por la mala suerte. Mala suerte, sí, porque esa también juega y hoy lo ha hecho en contra de los intereses del conjunto txuri urdin. Con el gol de Bueno ya se pensaba, otra vez, que lo más difícil estaba hecho, y otra vez se han escapado dos puntos con un gol encajado pocos instantes después de adelantarse en el marcador. Mal partido, sí, en casi todos los aspectos del juego. Y sin embargo, un punto más. Punto, eso sí, que se debe también a Claudio Bravo, que con dos paradones descomunales ha mantenido el nivel que se espera de un equipo que ocupa los puestos punteros de la tabla.

El partido ha empezado muy frío por parte de la Real. Mucho. Quizá demasiado frío, sobre todo si pensamos que hoy era el día en el que el equipo txuri urdin debía demostrar que no había sufrido un bajón. El principal problema realista ha estado en el centro del campo. Y eso a pesar de que Diego Rivas se ha mostrado hoy como todo un coloso en la tarea de recuperación de balones. Se ha hartado de adelantarse a los jugadores murcianos y de rebañar el cuero, y también de cubrir las, eso sí, escasas subidas de los laterales (Carlos Martínez se ha animado algo más por la derecha que Mikel González primero y De la Bella después). Al ya frío panorama se han sumado dos cuestiones más. La primera, la lesión de Mikel González. La segunda, la necesidad de hacer cambios en la línea de centrocampistas, que además ha venido también por lesión. Un Zurutuza también desaparecido dejó su puesto en el campo a Songo'o y ató las manos del entrenador y sus posibilidades de cambiar el partido en la segunda mitad desde el banquillo.

Antes de que eso llegara, el balón había sido del Murcia. Pero no así las ocasiones de gol. Se puede aplicar perfectamente lo que Lasarte dijo la semana pasada del partido ante Las Palmas. Era difícil ver cómo iba a marcar el Murcia, a pesar de algún desajuste en defensa. Las ocasiones parecieron más claras del lado de la Real. En especial, una clarísima de Nsue que debió ser el 0-1, o también un cabezazo de Elustondo que de haber llegado con un poco más de claridad podría haber acabado dentro de la portería. En la segunda parte, la Real dio un paso adelante. No demasiado atrevido, también es cierto, pero pareció controlar más el juego. Así llegó el gol de la Real. Gran pase de Carlos Martínez al que podría haber llegado Nsue antes de que Bueno impulsara el balón al fondo de la portería con la rodilla. Séptimo tanto del uruguayo, que además fue protagonista de los escasísimos detalles de calidad del partido.

Y con lo más difícil hecho, la Real volvió a dilapidar su ventaja. Hoy, bien es cierto, la Real no ha hecho mal las cosas para encajar ese gol, que ha llegado de la forma más dolorosa. Labaka desvió a gol un lanzamiento de falta que Bravo podría haber detenido con facilidad. El portero chileno personificó la decepción realista, sobre todo porque hizo dos paradas maravillosas, sobre todo la primera con el pie que, a la postre, fueron las que salvaron un punto para la Real. Y la suerte esquiva para la Real en el rechace de Labaka se prolongó con un rebote tras un disparo de Nsue que se marchó fuera. La suerte decidió beneficiar a los locales en los dos rechaces que descolocaron a los porteros. El Murcia tuvo una nueva ocasión en el descuento, clarísima, probablemente la mejor de todo el encuentro, pero esta vez el lanzamiento se marchó fuera. En la segunda parte, las opciones de gol sí fueron del Murcia, casualmente cuando el juego fue algo más favorable a la Real. Con este balance, el empate no es un mal resultado ni tampoco se puede considerar injusto.

Labaka culminó con el gol en propia puerta una tarde aciaga, en la que además vio una tarjeta amarilla bastante injusta pero que le impedirá jugar la próxima semana. Eso, sumado a la lesión de Mikel González, va a poner en un serio aprieto a Martín Lasarte la próxima semana, porque probablemente le obligará a alinear por primera vez a Esnaola. La tarjeta, decía, fue injusta. Como casi todo el arbitraje de Del Cerro Grande, con un tono caserísimo en las faltas y en las tarjetas y que, sin embargo, provocó las quejas de la grada y de unos jugadores murcianos que abusaron con descaro de pedir faltas inexistentes. Los jugadores realistas ven tarjetas amarillas con una facilidad pasmosa. En este partido, en el que no pasó absolutamente nada, vio tres amonestaciones y no sacó la única que vieron los murcianos hasta el minuto 70. Al menos el colegiado no picó en varias jugadas dentro del área y, dentro de lo malo, no adulteró el resultado final.

El césped de La Condomina es de vergüenza, pero no fue el causante del resultado. La Real no aprendió del todo la lección de Valencia. Lasarte ordenó a los suyos un juego más en largo de lo habitual, y fueron continuos los lanzamientos hacia los delanteros, pero Bueno no consiguió bajar ninguno y ahí se nota mucho no contar con Xabi Prieto para lanzar ese tipo de jugadas. La apuesta por la velocidad en la segunda mitad, con Nsue y Songo'o en las bandas, tampoco dio excesivo resultado porque nadie les surtió de balones en condiciones. De la Bella, aunque estuvo bien atrás, no subió demasiado y Carlos Martínez sí lo hizo, pero todavía le falta entendimiento con el único jugador fichado en el mercado invernal como para sacar más partido a sus jugadas (aunque el gol naciera de una jugada así). Si Bravo es el mejor realista, no se puede estar demasiado contento con el partido en casi ningún aspecto.

La Real consigue su peor racha de la temporada y encadena tres semanas sin ganar. Además, suma su tercer empate ante equipos que ocupan los puestos de descenso y sigue sin ganar en Murcia en Segunda División. Pero suma un punto, y eso nunca se puede desdeñar. Mañana el Hércules juega en casa del Betis, y puede suceder que la Real acabe la jornada como líder a pesar de esta racha y a pesar de este empate. La referencia del cuarto puesto, después de sumar dos puntos de los últimos nueve, está a ocho puntos gracias al triunfo hoy del Numancia en Elche. Eso habla del buen trabajo que se ha venido haciendo hasta ahora, que ha dado al equipo un inmenso colchón para pasar cómodamente estas jornadas, esta racha que tiene que llegarle a todos los equipos en algún momento de la temporada. Ahora, a recuperar el fortín de Anoeta frente al Nastic. Con eso, se recuperará el ritmo de ascenso.

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viernes, febrero 05, 2010

PREVIA Murcia - Real Sociedad. Una prueba de ambición

La Real afronta en Murcia (sábado, 18.00 horas, Nueva Condomina; ETB-1, Telemadrid-La Otra) una prueba de ambición. Después de dos semanas sin ganar, ambas en Anoeta, los de Lasarte tienen la oportunidad de demostrar que no hay motivo para el nerviosismo. Que este mes de febrero con tres partidos fuera y uno en casa ante el mejor visitante de la categoría no es un mes para mantener distancias sino para jugar con ambición e incluso aumentar la renta. Que la baja de Xabi Prieto, sin el que todavía no se ha ganado, no es el profundo revés que los más agoreros temen. Y también es la oportunidad de contestar al triunfo del Elche que rompió su estadística en San Sebastián, rompiendo otra marca, esta vez favorable: la Real nunca ganó en Murcia en Segunda. Y los equipos en puestos de descenso siempre se han dado mal, por mucho que esa tendencia se esté mejorando esta temporada. La ambición es la clave.

Con pocas pistas sobre el once, lo que está claro es que Lasarte no va a realizar una revolución tras sumar un punto de seis posibles. Los convocados son los mismos, a excepción de los porteros. Se cae Asier Riesgo, suplente ante Las Palmas, y regresa tras su partido de sanción Claudio Bravo, que sin duda será titular en Murcia. Los otros 17, los mismos que estuvieron en el vibrante partido de hace una semana en Anoeta. Sobre los once elegidos más dudas hay. En su rueda de prensa semanal, Lasarte sólo pareció confirmar que no tendrá a Songo'o entre los elegidos. A pesar de sus buenos minutos finales ante el equipo canario (asistencia de gol a Labaka incluída), el técnico consideró "prematuro" que forme parte del equipo titular, por lo que esperará una segunda oportunidad en el banquillo.

Recuperado Labaka de las molestias que le hicieron ser duda durante la semana, lo más lógico es que Lasarte repita defensa y forme con Carlos Martínez (compensó el fallo de marca en el primer gol de Las Palmas salvando el 1-3 justo antes del empate), Labaka, Ansotegi y Mikel González (de nuevo en el lateral izquierdo). Lo visto y oído en los últimos días incita a pensar que el resto del equipo también será el mismo que jugó ante Las Palmas, pero aquí las cosas no están tan claras. Elustondo ha sido también duda, por lo que podría dejar su puesto a Markel o a un Aranburu en posición más retrasada. Eso abriría las puertas de la titularidad a Zurutuza, que es quien más papeletas tiene para convertirse en la novedad en el once. Griezmann en la izquierda, Nsue en la derecha y Bueno en punta parecen inamovibles mientras Songo'o no entre en la pelea por la titularidad o se recupere Xabi Prieto.

Con el punto conseguido ante Las Palmas, la Real ya es colíder junto al Hércules. 43 puntos tienen ambos equipos, seis por encima del tercer clasificado, el Cartagena, y con diez de ventaja sobre el cuarto, el Betis. Para el conjunto txuri urdin la jornada puede ser muy positiva si logra vencer, ya que hay tres enfrentamientos directos entre equipos que sueñan con subir, el Elche-Numancia, el Betis-Hércules y el Rayo-Cartagena. Nastic y Levante, como la Real, juegan contra equipos de la parte baja de la tabla. Y eso, para los realistas, es también un reto, el de demostrar que estos equipos no se le atragantan tanto. Los empates del propio Murcia en Anoeta y del Girona, también en el estadio donostiarra, ponen en alerta, a pesar de haber derrotado ya tanto a Real Unión como Castellón, éste a domicilio. Otro reto más será el césped de la Nueva Condomina, en lamentable estado. Que sirva la lección del partido jugado en Valencia ante el Levante, primera derrota cosechada esta temporada.

Aunque la Real tiene muy buenas estadísticas en Murcia jugando en Primera División (los mismos triunfos, empates y derrotas, cuatro), no conoce la victoria en este campo militando en la Segunda División, donde sólo consiguió empatar en la primera de sus tres visitas, en la lejanísima temporada 39-40 (3-3, goles de Terán, Chechu y Epi). La victoria más amplia no fue demasiado holgada, el 0-2 logrado en la temporada de la primera Liga, la 80-81, gracias a los goles de Zamora y López Ufarte, dos semanas antes de aquel milagroso tanto en Gijón que nos hizo campeones. El Murcia ha tenido un par de tardes grandes ante la Real, sobre todo el 6-1 de la campaña 55-56 y el 4-0 del play-off de la 86-87, cuando el equipo entrenado por Toshack estaba ya pensando en la final de Copa contra el Atlético de Madrid.

La pasada temporada, la Real sufrió un duro correctivo en Murcia, donde perdió por 2-0. No porque los pimentoneros fueran un equipo muy superior, ni mucho menos, pero sí por el escaso nivel que ofreció el conjunto de Lillo, todavía bajo el shock de los dos puntos que se llevó el Zaragoza de Anoeta una semana antes gracias a la actuación arbitral. Otro mal arbitraje condicionó el partido, con un gol anulado a Agirretxe y una expulsión rigurosísima a Labaka, que eso sí compensó pocos instantes después dejando también al Murcia con diez. Los dos goles locales llegaron en los minutos finales del partido. Aunque entonces todavía no lo parecía del todo, la Real estaba diciendo adiós a sus opciones de luchar hasta el final por el ascenso a Primera.

Un empate fue lo que sacó el Murcia de Anoeta en la primera vuelta, en el primer partido que acogió el estadio realista en la campaña 2009-2010, aprovechando que la maquinaria txuri urdin todavía no estaba del todo engrasada. Lasarte todavía exploraba las posibilidades de colocar de inicio a Bueno y Agirretxe y al equipo le faltó juego en el centro del campo, todavía sin dos puntales claros en esa parcela por lesión, Aranburu y Zurutuza, y con Griezmann todavía en el banquillo. Dos jornadas de Liga y la Real todavía no había perdido, pero tampoco había ganado. Muchos habían encendido ya las alarmas y pensaban ya incluso en un cuarto año en Segunda. Lasarte no. Lasarte siempre ha tenido una confianza absoluta en este equipo. Si la Real puntúa en Murcia, llevará los mismos números que en la primera vuelta. Si repite esos resultados, acabará la Liga con 84 puntos. Y en Primera.

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miércoles, febrero 03, 2010

Algo preocupante

Hay algo preocupante en el presente de la Real, pero no es precisamente su marcha en la Liga. Parece que si no la vivimos con preocupación, no estamos hablando de la Real. Y me parece un fenómeno fascinante cuyas conclusiones me temo que no puedo compartir. No las he compartido en los últimos años, y menos ahora. No es eso lo que preocupa, pero analicémoslo. Cuando el equipo luchaba por mantener su plaza en Primera División, el catastrofismo estaba a la orden del día. Y se salvaron cuatro bolas de partido, cuatro situaciones realmente negras antes de conocer el abismo. En Segunda, cuando las cosas han ido mal, hay quien ondea la bandera de la permanencia para evitar el descenso a Segunda B. Eso me produce, siendo suaves, estupor. Cuando las cosas han ido regular, pocos han creído en las posibilidades del equipo. Y cuando las cosas han ido bien, casi parece que tienen que seguir de forma intachable para que muchos se den cuenta de lo bien que van.

Este último estado de ánimo es el actual. Y no salgo de mi asombro por la falta de confianza que a veces se respira en este equipo que ha cambiado por completo la dinámica de los dos últimos años. No voy a repetir los datos que todos conocemos. Sólo uno. Diez puntos con respecto al cuarto clasificado. Sería muy hipócrita decir ahora que eso no nos parece suficiente, que no lo hubiéramos firmado al comienzo de la temporada. Pero el caso es que dos tropiezos consecutivos en casa han bastado para que la cautela, cuando no el miedo, se apodere de la parroquia txuri urdin. Y yo, dentro de ese asombro, me rebelo. No veo ningún motivo para pensar que este equipo se vaya a desplomar en la segunda vuelta. Por supuesto que es una posibilidad más, pero no creo que tengamos muchas papeletas de seguir en Segunda el año que viene si se mantienen las constantes que nos han llevado hasta aquí.

Miremos con detenimiento esos dos tropiezos en casa, base del terror actual. En el primero, la Real jugó 80 minutos con diez jugadores por un error puntual de su portero. En conjunto, tuvo más o menos las mismas ocasiones de gol que el rival y acabó encerrando al Elche en su área a pesar del inmenso desgaste físico de jugar con uno menos. En el segundo, la Real también acabó aprisionando a Las Palmas junto a su portería y marcó un gol en el minuto 90. En ambos encuentros fue elogiable la actitud del equipo, su entrega, su garra y su fe en que no iban a volar tres puntos de Anoeta. No hubo mucho juego, no hubo demasiados aciertos, pero lo que no hay es desidia. Ahora bien, si pretendemos que la Real gane todos los partidos nos estamos equivocando de deporte y de realidad. Nadie gana siempre. Ni siquiera el Barcelona o el Real Madrid. Ni, por seguir el ejemplo que en su día citó Lasarte, el Ajax de Cruyff. Nadie. La Real tampoco.

Y aunque no gane siempre, siempre está en disposición de ganar. En los partidos buenos y en los partidos malos. Eso es una característica, se mire por donde se mire, de equipos grandes. Repasad todos los partidos de la Real esta temporada. Sólo los últimos cinco minutos en Alicante tuvieron a la Real lejos de sacar algún punto. Luego cuentan más cosas en el devenir de un encuentro y, aunque a alguno le pueda sorprender, también lo que hace el rival. Que juega, aunque a veces parezca que la Real tiene que ganar de calle siempre. Y puede hacerlo, porque tiene los mimbres para ello. Dos delanteros con gol, un centro del campo con mucha calidad, una defensa férrea y que además está aportando goles, y la mejor portería de Segunda. Ya sé que se ha lesionado Xabi Prieto. Pero hay alternativas. Songo'o va a dar mucho. De momento, ya lleva una asistencia. Es un equipo de presente y, en buena medida, también de futuro, de un futuro más halagüeño económicamente del que algunos temían hace bien poquito.

Ahora miremos los efectos de este bache deportivo que parece haber provocado tanto miedo, ya que el miedo es precisamente a no subir a Primera después de haber tocado con los dedos ese objetivo durante toda la primera vuelta. ¿Efectos? Ninguno. Bueno, que el hueco podría ser ahora de quince puntos en lugar de diez. La única herida real está en la estadística. En que se ha perdido en Anoeta, en que el Elche ganó por primera vez en San Sebastián. Nada más. La ventaja con respecto al cuarto clasificado, decía, sigue siendo de diez puntos. Es decir, para que no subiera la Real, en los próximos veinte partidos al menos dos equipos tienen que tropezar en cuatro partidos menos que el conjunto txuri urdin. Y resulta que los demás también pierden, y lo hacen además con rivales derrotados por la Real sin que los realistas hayan recibido demasiados elogios por ello. No parece del todo justa esa visión de la marcha del equipo de Lasarte. Sólo dos equipos han tirado una renta de diez puntos a estas alturas de campeoanto desde que la Segunda División tiene 22 equipos. Y la Real no va a ser el tercero.

Pero, sí, me preocupa algo. ¿Sabéis qué? El césped de Anoeta. Desde que el estadio se inaguró en 1993 he presumido siempre de su estado. Al mirar otros muchos terrenos de juego, de Primera y de Segunda División, la comparación siempre ha dejado un triunfador: Anoeta. Últimamente, el verde no es tan verde. Es cierto que este invierno ha sufrido mucho castigo e igual mi preocupación es algo apresurada. Dos nevadas, ante Betis y Cádiz, y el torrente de agua ante Las Palmas afectaron el desarrollo del juego, aunque en las dos primeras batallas contra los elementos la Real salió más que airosa. Pero me preocupa ver tanto césped levantado, algunos claros de tierra en las áreas, algún que otro charco, un mal estado general. Y me preocupa más ahora que la Real vive en una posición dominante, que es de los equipos punteros de la clasificación, que tiene equipo y jugadores para hacer mover el balón con velocidad. La Real necesita más que nunca que el césped de Anoeta esté en buen estado. Eso sí es preocupante. Lo demás no. Esa es la confianza que tengo en este equipo.

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sábado, enero 30, 2010

REAL SOCIEDAD 2 - LAS PALMAS 2 Entre la sorpresa y el orgullo

Empate. Segundo partido consecutivo en casa y segundo partido consecutivo en el que la Real tropieza. Después de ocho victorias seguidas en Anoeta, prácticamente nadie habrá apostado por que Elche y Las Palmas consiguieran sacar algo del estadio donostiarra. Ni mucho menos que ninguno de los dos perdiera. Los ilicitanos jamás habían ganado aquí y ganaron. Los canarios sólo habían ganado una vez y empataron. Así es el fútbol, por tirar de tópico. La sorpresa es grande y, sobre todo, el pesar que siente uno al comprobar el agujero sideral que se podría haber abierto en caso de que esa racha victoriosa en casa hubiera alcanzado los diez encuentros. La sorpresa por los dos resultados negativos se compensa por el orgullo que provoca este equipo. Hoy, bajo una insistente lluvia y en un campo pesado que ha demandado un esfuerzo descomunal, la Real ha dado una lección de casta, de entrega y de fe. Ha salvado el 1-3 bajo palos en el último minuto e instantes después ha empatado el partido. Y lo ha podido ganar. Quizá incluso lo ha debido ganar, si no hubiera mediado otro malísimo árbitro. Digan lo que digan, yo hoy he sentido orgullo por esta Real.

Como había dejado entrever Lasarte en sus declaraciones, apenas hubo cambios en el once inicial con respecto a los que jugaron y perdieron ante el Elche. Lo que sí ha sido sorprendente es el cambio introducido por el técnico realista, además del obligado en la portería (Zubikarai fue titular, como seguramente lo será ya en todos los partidos en los que falte Bravo esta temporada, incluyendo el último mes, en el que el chileno estará ya disputando el Mundial). Lasarte cambió la defensa, la mejor línea de largo ante los ilicitanos. De la Bella se quedó en el banquillo, Labaka volvió al centro de la zaga y Mikel González recuperó el lateral izquierdo. Más allá de las conclusiones que se puedan sacar del partido de hoy (Labaka comenzó con dos errores importantes), lo cierto es que hay que asumir que la defensa de la Real de Lasarte es ésta salvo contratiempo. Y seguramente Estrada será titular cuando vuelva. Conclusión, la Real necesita por lo menos un lateral izquierdo, y mucho más si sube a Primera.

El de hoy ha sido un partido extraño. Podría haber sido muy distinto si la primera ocasión del partido para la Real acaba dentro. El pase de un enchufadísimo Griezmann, que ha rozado el gol en más de una ocasión (pero al que hay que poner en el debe lo mismo que la semana pasada, que tuviera una falta y que la mandara fuera, en lugar de aprovechar los nervios de un meta canario que apenas atajó un balón en todo el partido, y el mojado césped de Anoeta), lo mandó Nsue al larguero. Uno sólo puede imaginar un partido mucho más plácido de haber cobrado esa ventaja tan pronto. Pero no ha sido así. En realidad, todo ha sido muy diferente. La primera mitad, de dominio txuri urdin, acabó con empate. En el marcador y en ocasiones, pues Las Palmas gozó como los realistas de tres claras opciones de adelantarse. Sobre todo un disparo desde dentro del área propiciado por un resbalón de Carlos Martínez dentro del área (el lateral estuvo bravo como siempre e incorporándose al ataque, pero empezó muy fuerte y bajó con los minutos; quizá por la falta de partidos y la exigencia física del de hoy).

Podría también haber sido un partido muy distinto si el árbitro, otro malísimo árbitro, hubiera señalado un clarísimo penalti sobre Ansotegi nada más comenzar la segunda mitad. Igual hay que entender como una anécdota o como una equivocación que la Real dispusiera de un lanzamiento desde los once metros la semana pasada, porque es el conjunto txuri urdin el máximo goleador de Segunda División y no ha dispuesto más que de uno en las 22 jornadas que ya llevamos. Extraño, como poco. Molina, del Elche, ha convertido ya tres penas máximas y Víctor, del Cartagena, cuatro. A esto hay que sumar muchas faltas no pitadas a favor de la Real, que ya provocaron la pitada del público al árbitro en el descanso. Uno puede pensar que esto es producto de la nula capacidad arbitral, cuestión que hay que denunciar semana sí, semana también, beneficien o perjudiquen. Alteran el resultado de los partidos con demasiada frecuencia. Y no todo se puede defender en la dificultad de arbitrar. En un partido con seis cambios y después de haber sacado tres tarjetas amarillas a Las Palmas por pérdida de tiempo no parece normal descontar sólo cuatro minutos con los locales lanzados a por la victoria.

También habría sido un partido diferente si el gol de ventaja que cobró la Real en el minuto 50 se hubiera gestionado mejor. Carlos Bueno, que volvió a ser titular por delante de Agirretxe, esta vez sí tuvo puntería, la que no tuvo hace una semana. Y marcó su sexto gol de la temporada, un buen tanto de vaselina a pase de Griezmann. Pero ahí llegó la sorpresa. La Real estaba jugando sus mejores minutos y fue justo entonces cuando Las Palmas marcó. Dos veces. En dos llegadas. Las dos únicas que tuvo el equipo canario en buena parte de la segunda mitad. Han sido unos minutos dificilísimos de explicar, en los que el conjunto txuri urdin ha perdido el dominio de la situación y la seguridad defensiva que viene caracterizando toda la temporada. Sin saber cómo, 1-2 en el marcador y con sólo veinte minutos por delante. Un mazazo que tenía que medir la capacidad de la Real en muchos terrenos. Y la respuesta, pese a que no se ha ganado, ha sido de campeón.

Ahí es donde entra en juego el orgullo que derrocha este equipo. Sin el mejor jugador sobre el campo (sin Xabi Prieto, dos partidos y ninguna victoria), la Real ha dado una lección de casta, impulsada por los valientes y ofensivos cambios de Lasarte (entraron Agirretxe y Songo'o por Nsue y... ¡¡¡Diego Rivas!!!) y por una magnífica irrupción del nuevo fichaje invernal. Songo´o metió bastantes balones peligrosos en el área y en uno de ellos llegó el gol del empate. Lo marcó Labaka, demostrando además que todo el equipo se implicó en la búsqueda del empate. El gol llegó en el minuto 90, justo después de que Carlos Martínez evitara bajo palos el 1-3. Eso también es una demostración de orgullo. El pensar "de ésta se van a arrepentir" y que al final se arrepientan. ¿La suerte del campeón? Igual también lo es aunque la sensación sin un triunfo sea distinta. Algo más ha tenido la Real en el corto descuento para ganar. No se ha hecho, pero que levante la mano quién no ha pensado que era posible el 3-2. Eso es el carácter que, incluso sin ganar, transmite este equipo a la grada.

Decía que uno mira la clasificación y le entra cierta pena por no haber aprovechado estos dos partidos en casa. La Real tiene 43 puntos y no los 48 con los que soñábamos. Pero esos 43 puntos son los mismos que tiene el líder, el Hércules, que hoy ha perdido en casa ante el colista. Que sirva eso de lección, porque en Segunda nadie gana fácil y nadie lo gana todo. El cuarto puesto está todavía diez puntos por detrás, pero serán ocho si Numancia o Nastic ganan mañana. Ocho puntos. Manda narices que a estas alturas de la temporada miremos al cuarto puesto con ocho puntos de ventaja y haya quien sienta temblor en las piernas. No hay motivo. Y no sólo por esos ocho puntos, sino por la sensación que da la Real sobre el campo. Y si eso se puede decir después de dos partidos consecutivos en Anoeta en los que no se ha ganado, queda claro que este equipo tiene la confianza ganada. Y ya veréis cuando Zurutuza recupere la forma, cuando Songo'o se acople definitivamente en el equipo, cuando vuelva Xabi Prieto o cuando Agirretxe vuelva a marcar goles. Confianza. Se la merecen pese a sumar uno de los últimos seis puntos.

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viernes, enero 29, 2010

PREVIA Real Sociedad - Las Palmas. A por otra respuesta de nivel

La Real busca dar otra respuesta de nivel a un revés (sábado, 18.00 horas, Anoeta; ETB-1). El txuri urdin es un equipo acostumbrado a dar lo mejor de sí mismo en las situaciones más difíciles. Y aunque cuando uno mira la clasificación difícilmente puede ver un momento delicado, lo cierto es que la primera derrota en Anoeta es de esas que, en otros momentos no tan lejanos de su Historia, le pasaría factura a la Real. ¿Este año también? La respuesta el sábado, en Anoeta, pero la trayectoria del conjunto de Lasarte invita a pensar en positivo, pues ha sabido responder a los retos. Dio una sobresaliente contestación a la goleada sufrida en Alicante o al marcador adverso ante el Cádiz. Pero le falta responder con contundencia a esta primera derrota como local y a la ausencia de su mejor jugador, Xabi Prieto.

En la lista de 18 entra el único fichaje realista del mercado de invierno, Songo'o. No se espera que sea titular, pero seguro que tendrá minutos a lo largo del partido. Lasarte aseguró en su rueda de prensa semanal que tenía decidido el once desde que acabó el partido ante el Elche. Eso podría significar que jugarán los mismos que perdieron la semana pasada, con la excepción de Bravo, que cumplirá un partido de sanción por la tarjeta roja que vio tras cometer el penalti. De ser así, la duda esencial del once de esta semana estaría en la portería. Zubikarai debutó la semana pasada y tuvo una buena actuación. Riesgo recibió los halagos del entrenador en la sala de prensa y hasta hoy siempre ha sido titular cuando Bravo no estaba. Lo normal es que juegue Eñaut, pero no se pueden descartar sorpresas.

Mikel Labaka vuelve a la convocatoria después de la lesión que le hizo perderse el partido de la pasada jornada. Haber sido titular hasta entonces le da muchas posibilidades de volver al once, pero las palabras de Lasarte y el buen partido ante el Elche de toda la línea defensiva, y en especial de los laterales, hace pensar que repetirán Carlos Martínez, Mikel González, Ansotegi y De la Bella. Si no, se caería uno de los laterales y ese puesto lo ocuparía Mikel González. Por delante de ellos, el dúo formado por Elustondo y Diego Rivas parece inamovible. De repetirse el equipo que perdió ante el Elche, en la línea de mediapuntas estarían Griezmann, Aranburu y Nsue (Zurutuza, que también ha tenido molestias durante la semana, esperaría en el banquillo). Y en punta volvería a jugar Bueno, dejando una semana más a Agirretxe entre los suplentes, y a pesar de su nulo acierto ante los ilicitanos.

La Real prdió el liderato la semana pasada y está un punto por detrás del Hércules. No parece la jornada más propicia para recuperar el primer puesto, puesto que los alicantinos reciben al colista de Segunda, el Castellón. Pero nunca se sabe, la Segunda División ya nos ha demostrado que su capacidad de sorpresa es ilimitada. En todo caso, lo importante es la distancia con respecto al cuarto clasificado (en realidad, al quinto, porque cuarto es el Villarreal B, que no puede subir), y ésta se mantiene en los diez puntos que hay entre la Real y el Numancia. Los sorianos reciben el domingo a un Celta recién eliminado de la Copa, pero que está dando un gran nivel en las últimas semanas. El Córdoba-Betis y el Levante-Villarreal B son los partidos en los que rivales de la parte noble de la clasificación se enfrentan entre sí y se dejarán puntos por el camino.

Si la Historia jugara, el partido acabaría con victoria de la Real, pero el Elche, que nunca había ganado en San Sebastián hasta hace una semana, ya ha demostrado que la estadística en el fútbol es una ciencia meramente informativa. Las Palmas ha jugado como visitante ante el equipo txuri urdin en 30 ocasiones, y nada menos que 24 acabaron con triunfo de la Real, incluyendo los dos únicos partidos que han jugado en Segunda División, en las dos últimas temporadas. Las Palmas sólo se llevó la victoria en una ocasión, en la temporada 67-68, nada más regresar la Real a la élite gracias al ascenso de Puertollano. Los cinco restantes acabaron en empate. El conjunto realista tiene un promedio goleador imponente ante los canarios, con 75 goles en esos 30 partidos jugados. Las mayores goleadas fueron los 6-0 de las campañas 59-60 (tres goles de Gallastegui, Rivera, Gordejuela y Arrastia) y 85-86 (Uralde, López Ufarte, dos de Bakero, Zamora y López Rekarte).

En la primera vuelta de esta temporada, Las Palmas y Real empataron a un gol. El conjunto de Lasarte empezó la competición con un punto importante, pero todavía con algunas dudas en el juego. Agirretxe adelantó a la Real con un golazo, pero los visitantes se dejaron empatar en una jugada que lo tuvo todo. Llegó en el último minuto de la primera parte, con Diego Rivas en el suelo sin que el árbitro le hubiera pitado una falta clarísima y después de un clamoroso error de un Dani Estrada todavía raro en el lateral derecho. El árbitro atendió a sus asistentes en dos jugadas que podrían haber cambiado el signo del partido, ambas fueras de juego inexistentes de Nsue, la primera acabó en gol y la segunda en un penalti del portero canario que se quedó en el limbo. La Real debió ganar por méritos futbolísticos y por actuación arbitral, pero al menos empezó sumando.

La pasada campaña el enfrentamiento contra Las Palmas también sirvió para inaugurar la Liga, aunque entonces el partido fue en Anoeta. La Real de Lillo no hizo un buen partido y le costó crear ocasiones de gol, un mal que se extendió durante toda la temporada y más después de las lesiones de hombres clave. Pero venció. Fue por la mínima, 1-0, y con un gol de falta anotado por Sergio en la segunda mitad. Pero lo que importa siempre en los comienzos, y más si es en casa, es ganar. El mediapunta de las botas amarillas no pudo debutar mejor con la camiseta txuri urdin, aunque luego su rendimiento fuera a menos. Las Palmas tuvo más ocasiones, incluyendo dos lanzamientos a los palos de Bravo. Los tres puntos fueron lo mejor. Lástima que la sensación de fortín en Anoeta fuera tan efímera. Sólo hace año y medio de aquello. Cómo cambian las cosas en tan poco tiempo.

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martes, enero 26, 2010

Lo mejor y lo peor de la primera vuelta

Parece que la derrota ante el Elche obliga a decir que ese traspiés no emborrona la trayectoria de la Real en la primera vuelta. Yo creo que lo que es obligado en estos momentos es ir mucho más lejos en lo que se dice de este equipo y afirmar, con orgullo y sin tapujos, que la primera mitad del campeonato que ha hecho el conjunto txuri urdin ha sido excepcional. Sin peros y sin matices. Para empezar, ha sido mucho mejor que lo que habíamos previsto antes de iniciarla y mucho mejor que lo vivido en los dos años anteriores. Los datos están ahí y no se pueden ocultar ni desdeñar. Segunda posición con 42 puntos (más de la mitad de los que vamos a necesitar para el ascenso), diez puntos de ventaja con respecto a los equipos que pretenden arrebatarle la plaza de ascenso, ocho victorias consecutivas en casa, una racha de diez partidos sin perder, segundo equipo más goleador, segundo menos goleado, sólo tres derrotas. Y, sobre todo, una sensación de solvencia y calidad sobre el césped. El mérito, obviamente, es de los jugadores y del técnico, Martín Lasarte. Pero hay que reconocérselo.

MEJOR JUGADOR: XABI PRIETO
Es el mejor jugador que tiene esta Real Sociedad y, además, lo está demostrando. Es el líder del equipo en muchos sentidos y aunque la decisión de la directiva de darle el diez no es más que una anécdota, lo cierto es que Xabi se está portando como el diez del equipo. Ocho asistencias y cuatro goles le avalan, pero también todo lo bueno que ha dejado sobre el campo. Por la derecha o por el centro. En sus regates, en los balones que gana por alto, en sus asistencias, en su llegada al área. Sí, es intermitente. Sí, puede que le falte algo de carácter (que no de corazón txuri urdin). Pero también es genial. Y este año, además, está siendo todo lo decisivo que se puede esperar de él. Se ha lesionado y han temblado los cimientos. Eso también dice mucho y bueno de Xabi. Que vuelva pronto, que su concurso es vital para que el ascenso sea una realidad en junio.

MEJOR DEBUTANTE: GRIEZMANN
No se puede olvidar a David Zurutuza en este apartado, pero el reconocimiento tiene que ser para Antoine Griezmann. Ni siquiera con la ilusionante pretemporada que hizo este chavalín francés podíamos esperar el temporadón que está cuajando. A sus 18 años, lo que la mayoría esperábamos de él es que fuera teniendo sus minutos con el primer equipo, que entrara poco a poco. Y resulta que ya es una de las indiscutibles figuras de la Real. Lleva cinco goles y todos menos uno han servido para ganar. Tiene clase, tiene regate, tiene visión de juego, tiene carácter y tiene gol. Pero lo que tiene, por encima de todo, es un futuro grandioso, mejor aún que este maravilloso presente con el que nos está deleitando. Y encima Lasarte le ha sabido llevar, le ha mandado al banquillo cuando lo ha creído oportuno y Antoine ha vuelto mejor que antes.

MEJOR PARTIDO: RAYO VALLECANO 3 – REAL SOCIEDAD 3
No es fácil sostener que el mejor partido que ha jugado este equipo en esta primera mitad de campeonato es uno que no ha ganado, pero el Rayo - Real se engrandeció por lo que hizo el conjunto de Lasarte y también por el rival. Se podría citar la gran victoria ante el Betis, la goleada ante el Cádiz, o la exhibición en Soria ante el Numancia. Pero si hay que decir sólo un día en el que la Real ha jugado al fútbol de maravilla, ha dado sensación de equipo y ha dejado una impronta de campeón, fue en Vallecas ante el Rayo, aunque no se ganara. Por tres veces remontó un marcador adverso y tuvo arrestos para lanzarse como loco a por una victoria que no llegó porque Cobeño, el portero rayista, la evitó. Marcaron Xabi Prieto, Bueno y Zurutuza. Pudieron ser más goles, pudieron ser tres puntos. Pero la sonrisa no nos la quitaba nadie al final del partido.

MEJOR GOL: AGIRRETXE (LAS PALMAS 1 – REAL SOCIEDAD 1)
El primer gol de la temporada es todavía, probablemente, el mejor. No es algo que se pueda decir con rotundidad, porque la Real ha marcado buenos goles, aunque ninguno que sobresalga con mucha claridad por su categoría. Podría elegirse uno de los dos primeros en Soria (Zurutuza y Xabi Prieto), podría ser el de Griezmann al Cádiz, podría ser el de Bueno al Huesca o al Rayo o incluso el de Xabi Prieto al Betis. Pero el de Agirretxe en Las Palmas reúne muchas cualidades técnicas. Un gran control con el pecho tras un balón largo de Elustondo desde la banda derecha, un magnífico sombrero con la derecha y una definición sencillamente perfecta con la izquierda. Que sirva su elección también como reconocimiento al máximo goleador de la Real hasta el momento. Comenzó la temporada muy entonado, pero después bajó su rendimiento al tiempo que Bueno despegaba y Lasarte ha repartido minutos desde entonces.
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LA DECEPCIÓN: JOHNATAN ESTRADA
No hay duda. Johnatan Estrada ha sido la decepción de estos primeros 21 partidos. En pretemporada vimos una buena banda izquierda, muy compenetrada, formada por él y De la Bella. Y fue empezar la temporada y ninguno de los dos rindió al nivel esperado, algo mucho más acusado en Estrada, que además desapareció de las alineaciones. El colombiano se ha mostrado en la competición como un jugador lento, sin recursos y sin gol. Sólo ha jugado 258 minutos repartidos en cuatro partidos, y eso que comenzó como titular. La irrupción de Griezmann no puede ser la única explicación de su desaparición porque ni cuando el francés ha estado en el banquillo ha sido la primera opción para Lasarte. Sólo tuvo un buen disparo al larguero en Tarragona. De momento, un fiasco, un extremo que no participa y que no marca diferencias, una muestra de lo que no debe ser un jugador extranjero en la Real Sociedad. Para eso, un chaval de Azpeitia, de Zarautz... o de Maçon.
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EL PEOR PARTIDO: HÉRCULE 5 – REAL SOCIEDAD 1
Quizá en algunos aspectos del juego se hayan vivido peores partidos que el que disputó la Real en Alicante, pero el rotundo marcador en contra impone que sea éste el elegido. La mayor goleada encajada en la temporada fue producto de muchas cosas, pero sobre todo de que el equipo bajara los brazos en los últimos quince minutos, cuando encajó tres de los cinco goles. Esa desidia desembocó en un duro correctivo gracias a la eficacia de un Hércules que metió casi todo lo que tuvo. En la primera parte se vio un partido de poder a poder y el gol de Griezmann, el 3-1 en esos momentos, incluso hizo pensar a algunos que se podía remontar, por difícil que pareciera. Pero la Real bajó los brazos como no lo ha vuelto a hacer en toda la temporada. Y es que aprendió que ese no era el camino para subir a Primera y fue a partir de entonces cuando encadenó diez jornadas sin perder.

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domingo, enero 24, 2010

REAL SOCIEDAD 0 - ELCHE 1 La forma más absurda de perder

Anoeta ha visto uno de esos partidos de los que uno sale, con perdón, encabronado. Casi todo lo que ha pasado en el partido conduce a esa amarga sensación. El resultado, para empezar. 0-1 y primera derrota en casa de la temporada. Para continuar, la forma en la que ha llegado el gol rival, en los primeros minutos y después de un error de principiante cometido por uno de los jugadores más experimentados que había sobre el campo, Claudio Bravo, que provoca un absurdo penalti y se autoexpulsa. Más aún. Por fin un penalti a favor de la Real, el primero y era la última jornada de la primera vuelta. Y se falla, claro, porque justo hoy es el día en que falta el experto lanzador de los últimos años, Xabi Prieto. Pero no se vayan, que aún hay más. Un esperpéntico arbitraje acaba por nivelar el número de jugadores sobre el campo, aunque con justicia. Y es justo entonces cuando la Real no tiene ninguna ocasión de gol clara. Lo que decía, encabronado. Porque, aunque las consecuencias son mínimas, se ha perdido de la forma más absurda.

La clave del partido ha llegado pronto. No era ni el minuto diez y Bravo decicidió. Estamos acostumbrados a que decida a favor de la Real, pero hoy lo hizo en contra. Le salió mal uno de esos regates a los delanteros que intenta tan a menudo y perdió el balón. En lugar de permitir que el Elche se adelantara limpiamente en el marcador, Bravo parece un principiante juvenil e hizo penalti. Perjuicio grave y doble. Por debajo en el marcador, sí, pero además con uno menos, y de forma justa. Quedaban nada menos que 80 minutos por jugar, más o menos que los que tuvo la Real para acabar goleando al Cádiz. No deja de ser curioso que este clamoroso error de Bravo (más error es la expulsión que el gol) llegue en la misma semana en la que se había quejado del reconocimiento que recibe en la Real, en la que dijo que le quedaba la duda de qué se diría de él si fuera canterano. Yo no voy a variar mi discurso por un error. Me parece un porterazo que tiene sitio mucho más arriba de donde está ahora. Pero igual hoy ha salido de Anoeta con la cabeza agachada. Hay que pensar las cosas más. No sé quién decidió que saliera a la sala de prensa tras el partido, él mismo, el entrenador o el club, pero desde aquí mi aplauso para quien lo hiciera. Estas cosas hacen falta.

Decía que en el anterior partido en Anoeta, el Cádiz también se adelantó pronto en el marcador y la Real respondió con autoridad. Quedaba ver cómo lo hacía el equipo de Lasarte teniendo un jugador menos sobre el campo. Y la respuesta no fue del todo buena. Mala en realidad si hablamos sólo de fútbol, aunque la entrega fue notable durante todo el partido. Lasarte decidió sacrificar a Nsue (igual no fue el cambio acertado, el entrenador lo justificó en los problemas que ha tenido durante la semana) para meter en el campo a Zubikarai, debutando esta temporada, lo que obligó a Rivas, Elustondo y Aranburu a un trabajo inemnso. Sobre todo a los primeros, y Elustondo además se acercó al área contraria con mucha frecuencia. Eso dejó muchos espacios en el ataque del Elche, pero se topó con el regreso al centro de la defensa de Mikel González. Inmenso partido el suyo. Inmenso. Ansotegi estaba siendo el puntal realista en esta línea, pero hoy Mikel ha demostrado que es el mejor central de este equipo. Y seguramente de la categoría.

A pesar del mal partido general que ha hecho el conjunto txuri urdin, no es nada descabellado decir que el resultado justo al descanso era el empate. El Elche, si bien es cierto que tuvo el valón, no probó ni una sola vez a Zubikarai en la primera mitad (en la segunda sí tuvo que hacer un paradón de esos a los que nos acostumbró la temporada pasada cuando le tocó suplir a Bravo), sólo tuvo dos centros que no encontraron rematador y dos lanzamientos lejanos que se marcharon fuera de la portería con Zubikarai muy bien colocado. La Real en cambio, pudo adelantarse en tres ocasiones. Las dos primeras nacieron de centros de De la Bella, el primero rematado por Elustondo junto al palo sin que Willy Caballero hubiera podido hacer nada de coger puerta ese balón, y el segundo rebotado en el cuerpo de Bueno y finalmente a las manos del portero ilicitano. El tercero fue el penalti. Penalti, por cierto, cometido sobre Carlos Martínez. Luego vuelvo a hablar del lateral.

Ya es casualidad que justo el primer día que falta Xabi Prieto sea el día en el que un árbitro se acuerda de que las faltas en el interior del área que sufre la Real son penalti. Ya es casualidad. Bueno cogió el balón (parece que Griezmann quería tirarlo, pero estaba ya decidido desde antes del partido que sería el uruguayo el encargado de lanzarlo en caso de producirlo) y lo lanzó fuera, un lanzamiento blandito y cuya dirección había adivinado Caballero. El uruguayo ha sido la sorpresa en el once inicial, ya que nadie había captado ni una sola pista sobre su titularidad a lo largo de la semana. Y su partido, por desgracia, ha sido desastroso. No ha ganado balones áreos, no ha forzado muchas faltas (aunque no le han pitado unas cuantas de las que ha sido objeto) y dentro del área ha estado absolutamente negado, no sólo por el penalti, sino por una buena cantidad de llegadas de la segunda parte. Se equivocó cuando quiso ser generoso y se equivocó cuando quiso ser egoista.

Al poco de iniciarse la segunda mitad, el árbitro dejó al Elche también con diez jugadores. Fue la mejor acción en todo el partido de Diego Rivas, que fue quien forzó la segunda amarilla de Juli (justa, por mucho que se quejara el jugador, por mucho que dijera lo contrario el entrenador del conjunto visitante). No deja de ser curioso que el árbitro acertara en las jugadas clave del partido, los dos penaltis y la expulsión, porque en el resto desquició bastante sobre todo a la Real (incluso con una horrible colocación que entorpeció alguna jugada realista). Permitió multitud de faltas del Elche en el centro del campo, a veces sin señalarlas y casi siempre sin sancionarlas con tarjeta (salvo en la expulsión), no cortó las flagrantes pérdidas de tiempo del Elche (por mucho que sea una queja que sólo se escucha cuando se pierde, no deja de ser menos justa) y añadió un tiempo de descuento impropio tanto en la primera como en la segunda mitad. Sobre todo en la segunda mitad, porque fue una jugada más con la desesperación de la Real.

Porque la Real, sí, pareció algo desesperada. Zurutuza salió en la segunda mitad demostró que es un jugador imprescindible en este equipo porque fue el único jugador que aportó luz en el centro del campo en los últimos minutos. Se tiene que hablar de Xabi Prieto, por oportunista que pueda parecer, porque hoy se ha echado de menos una gran cantidad de factores de su juego. Desde los balones que gana por alto y que nadie ha sido capaz de ganar, hasta el desborde por la banda y sus centros peligrosos al área. Hoy habría encontrado un apoyo de lujo en Carlos Martínez. Es cierto que el lateral ha sufrido en defensa, y que todos los centros peligrosos del Elche han llegado desde su banda, pero eso lo solventará con partidos. Sin haber entrado todavía demasiado en el equipo, ya ha demostrado que su lucha, su garra, su pundonor y su entrega son impresincibles. Y De la Bella ha hecho un buen partido, a pesar de haber sido el sacrificado para meter a Agirretxe en el campo y jugarse la última basa ofensiva (bien por la arriesgada apuesta de Lasarte, no es tan habitual ni siquiera perdiendo).

Cuando el Elche se ha quedado con diez jugadores, ha decidido encerrarse y perder tiempo. Se ha agarrado a la peor cara del fútbol. Hasta entonces había sido un buen rival y nada que reprochar a su apuesta porque le ha salido bien. Pero no me gustaron ciertas cosas. Igual tiene algo, pero desde fuera dio la impresión de que Caballero, en el último minueto de la segunda mitad, fingió una lesión en el muslo para perder tiempo. Hizo el teatro de parar el partido para ser atendido y que un defensa sacara de puerta en la jugada siguiente. A los 30 segundos fue él quien sacó de nuevo. Por dos veces. Es un gran portero. Hoy se ha portado realmente mal. La Real, en todo caso, no le probó en toda la segunda mitad. Hubo paciencia, sí, hubo desgaste, hubo ganas de ganar. Pero ni hubo suerte ni hubo forma de encontrarla, y aunque Bravo y Bueno opositaron a personificar ese estado de ánimo fue Griezmann quien lo ejemplificó, desaparecido en el campo y sin fortuna a balón parado. El día tonto que en todas las temporadas tiene que llegar.

Lo bueno es que ha llegado hoy y las consecuencias son mínimas. Con esta derrota, a la Real se le escapa ese título honorífico de campeón de invierno. Viendo que en Primera este equipo no fue campeón al final de la temporada cuando sí lo fue al final de la primera vuelta, puede que sea hasta mejor. La distancia con respecto al primer equipo que está fuera de los puestos de ascenso, el Numancia, que es quinto (cuarto es el Villarreal B, que no puede subir), es de diez puntos. Diez. Cuatro partidos nada menos, una distancia considerable. Eso es gracias a que Rayo, Numancia y Betis perdieron y el Cartagena empató. Eso quiere decir que la temporada sigue siendo maravillosa a pesar del cabreo de hoy. Con lesionados, con rachas rotas y con todo lo que se quiera. La Real está ahí, instalada con firmeza en puestos de ascenso. Y aunque alguno prefiera lamentarse de que el Hércules esté delante, son tres las ciudades que celebran lo mismo al final de la temporada, independientemente de las posiciones que ocupen en ese trío de cabeza. Ganar a Las Palmas vale para calmar el ánimo y seguir soñando.

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