jueves, junio 10, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Y con la camiseta del Espanyol... la Real

Pocos partidos habrá tenido más accidentados la Real Sociedad a lo largo de su historia que el que disputó en Montjuic ante el Espanyol en la temporada 2000-2001. Pasó a la historia como el partido en el que el equipo txuri urdin fue obligado por un mal árbitro a saltar al césped con una camiseta suplente del conjunto periquito, pero pasaron muchas cosas más. La avería de su avión y el retraso en el viaje a Barcelona fue solo el comienzo. El partido, además, se tuvo que suspender por la lluvia, tras una precipitada decisión de Medina Cantalejo, se reanudó unos días después, y supuso, entre otras cosas, la única victoria de la temporada con Javier Clemente en el banquillo antes de ser cesado o el único en el que Arif marcó por la Real en su efímero paso por el club.

Todo lo que aconteció alrededor de ese partido, con la imagen del equipo posando con la camiseta del Espanyol, centra el episodio de esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Nunca está de más recordaros que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y como siempre os indicamos, aceptamos cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas, personajes, partidos o anécdotas a este espacio centrado en la Historia de la Real.


jueves, junio 03, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Pleno de victorias en Atotxa en la 1948-1949

Acudir a Atotxa fue un gustazo en la temporada 1948-1949, porque cada vez que la afición donostiarra acudió a los partidos como local de la Real Sociedad en aquella Liga de Segunda División lo hizo para verla ganar. Trece partidos, trece victorias, y con unas cifras goleadores impresionantes. Aquella Real, entrenada por Benito Díaz, subió por supuesto a Primera División, aunque, paradojas del fútbol, tuvo que certificar su ascenso en la última jornada, lejos de Atotxa.

Aquella racha triunfal, con una imagen del último de los partidos en Atotxa, contra el Sporting de Gijón, acompañando estas líneas, es el objeto del episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como cada semana, os recordamos que  el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y como siempre os decimos, seguimos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas, personajes, partidos o anécdotas a este espacio centrado en la Historia de la Real.

martes, junio 01, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (y 9) Detalles

· Campeones, 34 años después

Resulta inevitable recordar a cada momento que la Real 2020-2021, herencia directa de la 2019-2020 a causa de la pandemia, nos ha devuelto las sensaciones perdidas de lograr un título. La final de Copa aplazada ante el Athletic de Bilbao convirtió de nuevo al equipo txuri urdin en campeón 34 años después del último título, la Copa del Rey que se ganó en La Romareda en 1987. La Cartuja es el nuevo escenario mágico de nuestros recuerdos y el gol de Oyarzabal, aunque fuera de penalti, se ha convertido en la nueva imagen histórica que generaciones de realistas podrán enseñar a sus hijos y nietos.

· Decimoséptima clasificación europea

La Real cerró la temporada con su decimoséptima clasificación para competiciones europeas, la decimosexta que consigue a través de su participación en la Liga. El equipo txuri urdin finalizó dos cursos clasificándose para la antigua Copa de Europa (1980-1981 y 1981-1982), otros dos para la Champions League (2002-2003 y 2012-2013), ocho para la Copa de la UEFA (1973-1974, 1974-1975, 1978-1979, 1979-1980, 1987-1988, 1989-1990, 1991-1992 y 1997-1998), tres para la Europa League (2013-2014, 2016-2017 y 2019-2020) y uno más para la Recopa (1986-1987), siendo esta la única ocasión en la que el pase llegó por su actuación en la Copa del Rey, con el título logrado en La Romareda. Es la quinta vez que consigue encadenar dos clasificación europeas consecutivas, su tope está en las cuatro temporadas que van de la 1978-1979 y la 1981-1982.

· El once tipo

En un año de tantas lesiones y ausencias, el once tipo de Imanol por minutos jugados no tiene por qué ser necesariamente el once por el que habría apostado el técnico cada día de haber tenido la posibilidad de hacerlo. Pero por presencia en el terreno de juego, por minutos jugados, ese once sería el siguiente: Remiro en la portería; Gorosabel y Monreal en los laterales, con Le Normand y Zubeldia en el centro; la medular sería para Guevara, Zubimendi y Merino; y la punta de ataque para Oyarzabal, Portu e Isak. La ausencia en el once tipo de pesos pesados como Silva, Illarramendi o Aritz da una idea del enorme esfuerzo que ha hecho esta plantilla para alcanzar las cotas a las que ha llegado. El once tipo no formó ninguno de los 50 equipos titulares que conformó Imanol a lo largo de la temporada.

· Remiro, el que más minutos y pleno en Liga

No hay discusión esta temporada sobre el jugador que más minutos ha acumulado sobre el césped: Alex Remiro. El guardameta txuri urdin ha alcanzado los 4.470 minutos de juego, 49 partidos completos de los 50 que ha disputado la Real esta temporada. Hizo pleno en la Liga, las 38 jornadas completas, y solo se perdió un partido de Europa League, en Anoeta y ante el Rijeka. Es la séptima marca histórica de la Real en minutos disputados en una campaña, aunque lejos de los 4.830 que sumó Arconada en la temporada 1982-1983. En la competición de la regularidad, Remiro ha sido uno de los tres jugadores, todos ellos porteros, que han disputado todos los minutos, junto con Oblak (Atlético de Madrid) y Courtois (Real Madrid).

· 31 jugadores utilizados

Imanol, en la temporada de las cinco competiciones, ha llegado a utilizar hasta a 31 jugadores en los 50 partidos que ha disputado el equipo. Ninguno de los ha jugado todos, y después de Remiro hay que buscar a Portu, que solo se ha perdido dos encuentros. Por minutos, en cambio, el que más ha estado sobre el terreno de juego ha sido Le Normand, con 3.717. Por delante de los cuatro jugadores del Sanse, los integrantes de la primera plantilla que menos han jugado esta temporada han sido Llorente y Moyá, 90 minutos cada uno, por detrás de Carlos Fernández, fichaje del mercado invernal, que se quedó en 416.

· Tres potrillos debutantes

En la temporada 2020-2021 se han asomado por primera vez al primer equipo tres potrillos que han disfrutado de sus primeros minutos con los mayores. El primero en hacerlo fue Urko González de Zárate, que tuvo su bautismo de fuego en la segunda jornada de Liga, ante el Real Madrid y en Anoeta. Después lo hizo Aritz, en la octava, en la visita a Balaídos. Y finalmente Robert Navarro tuvo unos minutos en el Camp Nou, ante el Fútbol Club Barcelona, en la jornada 19ª. González de Zárate es el único que ha disfrutado de un partido como titular, en Mestalla, y el único que ha estado en el campo en más de un partido, concretamente en dos, y Navarro es el que ha debutado con menor edad, con 18 años y ocho meses.

· Isak, de nuevo máximo goleador

El sueco ha sido nuevamente el máximo goleador del equipo en la temporada recién finalizada, y esta vez todos sus goles, los 17, los ha anotado en la Liga, incluyendo el último, el que supuso la certificación de la quinta plaza en la clasificación, y su primer hat trick con la camiseta txuri urdin, el que logró ante el Alavés en Anoeta. No ha marcado ni en Copa, ni en Europa League, ni en Supercopa, pero en la competición de la regularidad se ha convertido en el jugador de su país que más goles ha convertido en la Liga española. Y eso que finalizó la primera vuelta con solo cuatro goles y que hasta en cinco ocasiones se ha topado con la madera, solo en la competición de la regularidad..

· Dobles dígitos para Oyarzabal por segunda temporada consecutiva

Marcar más de diez goles y a la vez dar más de diez asistencias es algo que está al alcance de muy pocos jugadores. Mikel Oyarzabal lo ha ha conseguido esta temporada, además, por segundo curso consecutivo. En total, ha sumado catorce goles y diez asistencias, números de auténtico crack que, a pesar de haber llegado al final de la temporada muy justo de fuerzas, le han valido su convocatoria para la Eurocopa. Sobra decir que, aunque Isak le haya superado en el apartado goleador, ha sido el máximo asistente de la Real.

· 69 goles marcados

La Real ha bajado la producción goleadora con respecto a la temporada pasada, en la que anotó 80 goles entre todas las competiciones, pero los 69 goles marcados entre Liga, Copa, Europa League, Supercopa y la final copera aplazada, es una buena marca, una media de casi 1,4 goles por partido. La Real sí mejoró sus datos en la Liga, en la que marcó 59 goles por los 56 que había hecho en la campaña 2019-2020. A eso hay que sumar los tres goles que marcó en la Copa, los escasos cinco que hizo en la Europa League (una media que se quedó en algo más de medio gol por encuentro), el anotado en la Supercopa y, por supuesto, el más importante de todos, el de Oyarzabal en la final de Copa ane el Athletic.

· 20 porterías a cero

La descomunal mejora defensiva del equipo ha dado un dato tremendo que habla a las mil maravillas de cómo ha trabajado el equipo de Imanol. En 20 de los 50 partidos disputados en la temporada ha conseguido dejar la portería a cero. Sucedió en catorce encuentros de Liga, cuatro veces más en la Europa League, una más en la Copa... y en la final de Copa ante el Athletic, donde era más necesario que en ningún otro encuentro. Podemos apuntar a Remiro como principal responsable de este maravilloso dato pero en realidad es algo que hay que apuntar entre los méritos de toda la plantilla, también entre los de su entrenador.

· Dos expulsiones

Solo dos futbolistas de la Real han terminado un partido antes de tiempo por decisión del árbitro de turno. Le Normand vio la tarjeta roja directa a cuatro minutos del final del partido de Liga contra el Granada en Anoeta, mientras que Illarramendi fue expulsado en el minuto 48 de la eliminatoria copera ante el Betis, en un partido que ganaba la Real por 0-1 y que acabó en la prórroga y con un resultado de 3-1, con la consiguiente eliminación txuri urdin. En los 50 partidos que ha tenido esta temporada, los jugadores de la Real han visto 96 tarjetas amarillas, muy cerca de las dos por encuentro de media. Le Normand ha sido el que más amonestaciones ha visto, con diez. Remiro no vio ninguna, y el jugador de campo que más minutos estuvo sobre el césped sin ser amonestado fue Willian José, 1.004 minutos sin ver una sola amarilla.

· Tercer equipo que más faltas cometió en la Liga

Uno de los datos que llama poderosamente la atención en la temporada de la Real es el de las faltas cometidas. De ser uno de los equipos menos sancionados, el conjunto de Imanol ha pasado a ser uno de los más castigados. De hecho ha sido el tercero al que más infracciones le han sancionado, 566, aunque lejos de las 631 que cometieron tanto Getafe como Celta. Merino, con 79 ha sido el jugador txuri urdin que más faltas ha cometido en la Liga y el segundo de toda la competición, solo por detrás de Lucas Boyé, del Elche.

· Isak, el más sustituido; Bautista, el relevo preferido

Nada menos que en 35 de los 45 partidos que ha jugado Isak ha sido uno de los jugadores escogidos por Imanol para abandonar el terreno de juego antes de que el árbitro decretara el final del partido. Ha sido el jugador más sustituido del curso, no muy lejos de un Oyarzabal que abandonado el encuentro por decisión de su técnico en 32 ocasiones. En el otro lado de la moneda, Bautista ha sido el relevo preferido de Imanol. Ha tirado de él hasta en 27 partidos que comenzó en el banquillo y no le ha dado ni una sola titularidad. Quitando a Remiro, el jugador que más veces ha sido titular esta temporada sin ser sustituido ni una sola vez ha sido Illarramendi, que jugó ocho partidos de esta manera.

· El escalón que queda por subir

La Real sigue preparándose para dar el salto a metas mayores, y lo demuestra el hecho de que durante el primer tercio de temporada se llegara a soñar con la opción de luchar por la Liga. Eso sí, los cuatro primeros clasificados, los inalcanzables esta temporada, han demostrado dónde está el escalón que queda por subir. Atlético de Madrid, Barcelona y Sevilla salieron victoriosos en los dos partidos jugados contra la Real. 0-2 y 2-1 en el caso de los colchoneros, 1-6 y 2-1 en el de los culés y 1-2 y 3-2 en el de los hispalenses. La única buena noticia es que la Real pudo empatar los dos partidos contra el Real Madrid, a cero en Anoeta y a uno en Valdevebas. Pero no haber conseguido ni un solo triunfo ante los cuatro partidos deja a las claras que hay una barrera por superar.

· Mismos triunfos fuera que en casa

Si exceptuamos la final de Copa ante el Athletic y el partido de la Supercopa ante el Barcelona, por disputarse en terreno neutral aunque se adjudique la condición de local siempre a algún equipo, la temporada deja una curiosa paradoja: la Real ha sumado las mismas victorias fuera de casa que en su propio estadio. En Liga logró nueve en Anoeta por ocho lejos de su propio estadio, y en Europa League sumó una como local y otra como visitante, pero la victoria en Córdoba en la primera ronda copera hace que esta estadística quede totalmente equilibrada.

· El mejor equipo vasco

La clasificación no deja lugar a las dudas desde la quinta plaza desde la que la Real al resto de equipos vascos, con los 16 puntos de ventaja sobre el Athletic, pero los enfrentamientos directos entre estos cinco equipos tampoco. El conjunto txuri urdin no ha perdido ninguno de los ocho partidos que ha disputado, ha ganado cuatro y ha empatado cuatro. Y curiosamente, ganar y empatar es lo que ha hecho con todos ellos, trazando una radiografía muy clara de cómo ha ido la temporad. Ganó en Anoeta al Alavés y empató con el resto jugando como local, y venció a Athletic en San Mamés, al Alavés en Mendizorroza, al Eibar en Ipurua y al Osasuna en El Sadar. La final de la Euskal Herria Txapela se jugará en verano contra el Osasuna, que sumó 13 puntos en los duelos directos, por los 16 de la Real.

· Una sola derrota contra los descendidos

Eibar, Valladolid y Huesca son los tres equipos que se han despedido de la Primera División, y en los seis partidos que jugó la Real contra ellos solo ha cosechado una derrota, la que sufrió a manos del conjunto oscense por 1-0 en la 34ª jornada de Liga. En Anoeta, la Real venció por 4-1. Contra eibarrerses y pucelanos, la cosecha de puntos ha sido la misma, cuatro, producto de una victoria, ante el Valladolid en casa y ante el Eibar fuera, y un empate. Si ampliamos hasta los seis últimos clasificados, incluyendo a Elche, Alavés y Getafe, la Real o sumaría ninguna derrota más. Contra ese grupo de equipos, el conjunto txuri urdin sumó un total de ocho victorias y tres empates, además de la derrota en Huesca ya mencionada, en los doce partidos jugados

· Solo tres jornadas fuera de Europa

Si hay un dato que demuestra la extraordinaria trayectoria de la Real esta temporada, es que solo ha estado fuera de las siete primeras posiciones en tres de las 38 jornadas de la Liga. El empate inicial ante el Valladolid colocó al equipo de Imanol en la novena plaza, el posterior empate en Anoeta contra el Real Madrid le relegó a la decimotercera, y la derrota en casa ante el Valencia de la cuarta fecha del calendario llevó a la Real a la undécima. Desde la quinta jornada, el 3-0 al Getafe, el conjunto txuri urdin se metió entre los siete primeros y ya no abandonó esas posiciones de privilegio hasta el final de la temporada. Cierto que con los partidos aplazados disfrutó varias jornadas del liderato virtual de la tabla, pero contando los encuentros pospuestos cuando se disputaron la Real nunca llegó a ser líder auténtico. Entre las jornadas 9 y 13, eso sí, fue segunda en la clasificación. En diez jornadas ocupó puesto Champions, entre las jornadas séptima (4-1 al Huesca) y decimoséptima (1-1 ante Osasuna).

· Rachas históricas de victorias y de goles de un jugador

La Real 2020-2021 ha dejado para la historia tres  récords absolutos. En primer lugar, el equipo txuri urdin sumó seis victorias consecutivas entre las jornadas quinta y décima: 3-0 al Getafe, 0-3 al Betis, 4-1 al Huesca, 1-4 al Celta, 2-0 al Granada y 0-1 al Cádiz. El equipo txuri urdin no lograba seis victorias seguidas desde la temporada 1987-1988. El récord absoluto de victorias consecutivas fuera de casa, cuatro seguidas, se logró en ese tramo, sumando la anterior ante el Elche, 0-3. E Isak igualó otra marca grabada en oro en los libros de historia de la Real, el de seis jornadas consecutivas marcando que tenían John Aldridge y Darko Kovacevic. El sueco marcó ante en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla (el 2-2 del 3-2 definitivo), el Betis (el 1-2 del 2-2 final), el Villarreal (el 1-1), el Cádiz (el tercero y el cuarto del 4-1 logrado), el Getafe (0-1) y el Alavés (su primer hat trick, los tres primeros del 4-0).

· Cuatro penaltis fallados por tres lanzadores distintos

Si hay una estadística arbitral de la que no se puede quejar la Real, aunque haya habido motivos también para ella, es la de los penaltis señalados a favor. Ha lanzado un total de catorce esta temporada (doce en Liga, solo el Villarreal ha tenido más penas máximas a favor, con 13), y lo más curioso, teniendo en cuenta que tiene un lanzador tan claro como es Oyarzabal, es que ha fallado cuatro de ellos con tres lanzadores diferentes. El 10 realista falló en dos ocasiones, ante el Manchester United en Old Trafford en partido de la Europa League y ante el Levante en Anoeta y en Liga, en un partido que en todo caso la Real ganó por 1-0. También fallaron Willian José, en Anoeta ante el Granada en un partido que los realistas ganaron por 2-0, e Isak ante el Celta, también en casa y también con victoria txuri urdin por 2-1. El que no falló en toda la temporada fue Januzaj: tres lanzados y tres convertidos, ante Valladolid y Celta en Anoeta y Elche fuera.

lunes, mayo 31, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (8) Ni sin VAR, ni con él

Parece inevitable la sensación de que con el arbitraje pasan cosas que se escapan de nuestro control. Ni sin VAR, ni con él. Es complicado saber qué falla cuando los estamentos arbitrales no dan importancia más que a lo que quieren, porque tan pronto se montan escándalos en los partidos que afectan a los equipos que comandan la tabla como se dejan sin analizar, y casi sin repetir en la retransmisión televisiva, dos más que posibles penaltis sufridos por la Real en el Wanda Metropolitano a dos jornadas del final de la Liga. Paradojas incomprensibles. Parece que aquello de que el fútbol sin polémica no es fútbol es el mantra de las clases dirigentes, las federativas, las arbitrales y las periodísticas, y por ello este deporte está cada vez más desnaturalizado. El VAR ha llevado además al fútbol a un absurdo del que parece difícil salir y que nadie parece especialmente interesado en resolver.

La perfecta descripción de todo esto está en un arbitraje tremendamente cuestionable en la más importante de las citas, el de Estrada Fernández en la final de Copa ante el Athletic, asistido en el VAR por Iglesias Villanueva y el ínclito González González. El desarrollo del partido, de lo más correcto, pero las decisiones puntuales son, como poco, llamativas. Una mano de Iñigo Martínez dentro del área, como claramente se vio con el vídeo que se dio a conocer después de la final y no durante la retransmisión, la convirtió en falta fuera con 0-0 en el marcador. ¿Qué vio el VAR para decirle al colegiado de campo dónde fue la infracción? Ni se explicó, ni se analizó, ni en la prensa ni según parece a nivel interno, porque los árbitros siguieron siendo designados con normalidad. Y en la jugada que decidió el partido, sorprendió que Estrada Fernández retirara la tarjeta roja a Iñigo Martínez tras cometer el penalti sobre Portu, cuando jugadas similares ni siquiera se han estudiado en las imágenes. Los árbitros avisan desde el VAR y van a consultar el monitor con una ligereza y falta de criterio que resulta, como poco asombrosa.

No es que sea un problema español, claro está, porque no hay más que recordar el rocambolesco penalti que Joao Pinheiro quería señalar a favor de la Real en el partido en Anoeta ante el Rijeka por una mano de Isak y que rectificó quién sabe cómo en una competición sin VAR, pero lo doméstico es lo que vemos habitualmente y donde es más fácil establecer comparaciones. Y en ese sentido, arbitrajes como el padecido por la Real en Mestalla, perpetrado por Pizarro Gómez, se antojan complicados de entender. La última jornada de la Liga le habría sobrado al conjunto txuri urdin solo con aquellos dos puntos que volaron con un gol marcado por un jugador que debía estar expulsado, como el propio Gabriel Paulista reconoció tras el partido, en un córner que nunca se debió de producir por una falta clamorosa previa sobre Le Normand y con dos penaltis bastante discutibles señalados contra la Real.

La cuestión es que el análisis tendría que ir mucho más lejos que el que nos permiten las jugadas puntuales, pero este no suele hacerse. Hay datos que hablan de que la Real no parece un equipo especialmente valorado por el colectivo arbitral desde su cúspide. ¿De qué otra manera se puede explicar que los dos árbitros ascendidos este año, Figueroa Vázquez y Díaz de Mera, hayan tenido tanto protagonismo con la Real? De los 18 partidos que ha dirigido cada uno, tres han sido de la Real en el caso del primero y cuatro en el del segundo. Siete de los 38 partidos de la Real en la Liga, el 13,7 por ciento, se los han quedado solo dos de los 20 colegiados de Primera. Por quedarnos con los rivales con los que finalmente se ha medido la Real por la quinta plaza, estos dos árbitros le han pitado tres partidos al Villarreal y solo uno al Betis. No, no parece que las designaciones arbitrales cumplan con los principios de equidad que han de regir una competición deportiva.

Y otro detalle más que curioso. ¿Cómo puede haber pasado la Real de ser el undécimo equipo que más faltas comete en la temporada 2019-2020 a ser el tercero en este ránking en la 2020-2021? No han sido pocos los partidos en los que se ha tenido la sensación de que con el conjunto txuri urdin hay un deseo de pitar eso que llamamos faltitas de una manera muy acusada. Cierto es que la fortaleza defensiva del equipo de Imanol ha crecido, pero no parece lógico que un equipo con semejante caudal ofensivo, con un porcentaje de posesión tan alto y que marca tantos goles sea penalizado con semejante dureza. Desde luego, ningún otro de los equipos de la parte alta de la tabla se mueve en esos registros, y solo el Celta, que se ha asomado al final de la Liga a la primera mitad de la clasificación, tiene unos registros parecidos a los de la Real, siendo de hecho el segundo que más infracciones comete.

Dos temporadas han sido más que suficientes como para quienes ansiábamos la implantación del uso de la tecnología hayamos podido comprobar que la cruda realidad ha destrozado las ilusiones que se habían depositado en estos avances. No solo no ha servido para eliminar jugadas que estábamos seguros de que se podían evitar en el fútbol, sino que los errores se siguen manteniendo de una manera más grosera si cabe por la misma ejecución de la herramienta tecnológica, una que deportes como el baloncesto, el tenis o el hockey han sabido aplicar sin problemas. Si a eso añadimos la inconmensurable confusión que parece haber en la aplicación de normas que tendrían que ser tan elementales como la de la mano, eso nos puede dar una idea de la situación real. No es buena, no. Y la Real ha visto esta temporada ejemplos más que de sobra de que las cosas distan de ser como seguramente tendrían que ser. Somos campeones de Copa a pesar de un arbitraje, y eso es algo que tendría que permanecer en el recuerdo y que tendría que haberse analizado con mucha más atención.

domingo, mayo 30, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (7) Aperribay y Olabe, ganar era esto

Cuando pase el tiempo y Roberto Olabe recuerde que la Real uso sus palabras para dar título al documental con el que nos mostró los entresijos de la final de Copa que le devolvió la gloria de ser campeón, tendrá que hacerlo con una sonrisa en los labios, con la satisfacción de un trabajo que está muy bien hecho hasta este punto. Ganar era esto, sí, era algo que generaciones de realistas no conocían y que, con él al mando de la dirección deportiva, han vuelto a saborear. Y es que ese ha sido el claro objetivo de Olabe desde que llegó a la Real: ganar. El mismo que siempre ha manifestado Aperribary, al que seguro podremos criticar muchas cosas, o quizá no tantas, pero que ahora mismo es un presidente que cogió a un club arruinado, fracturado, hundido y en Segunda División y lo ha convertido en algo completamente diferente. No lo olvidemos. Y ahora esa gestión tiene su exitosa prolongación en tiempos de pandemia, algo que tiene un mérito todavía mayor.

El presidente es un hombre feliz y se le nota. Ha llevado a la Real seguramente mucho más lejos de lo que podía imaginar en aquella convulsa noche hace ya más de una década en la que se hizo con el poder en el club. No se trata de hacer un diagnóstico de un periodo ya extenso, de todo el tiempo que lleva al frente de la entidad, pero sí de comprobar dónde estamos con los objetivos que tenemos ahora mismo. Año tras año se ve un crecimiento, y eso es algo muy difícil de conseguir. Que jugadores de renombre y de proyección acepten venir a la Real tiene mucho que ver con su realidad institucional. No se trata de convencerles con dinero, sino de animarles a sumar en un proyecto que cada día ilusiona más por todo lo que se ha conseguido y por el futuro que se le intuye.

Aperribay ya era el presidente que consiguió hacer de Anoeta el campo de fútbol que nos merecíamos, uno sin pistas de atletismo, uno que honrara el más añorado espíritu de Atotxa pero desde la modernidad que necesita hoy en día un recinto deportivo. Y hoy es también el presidente con el que nos hemos vuelto a proclamar campeones. No, no es casualidad. Y por eso tampoco parece casualidad que después de la etapa de Loren, larga etapa de un director deportivo que fue un paraguas bastante evidente de algunas de las decisiones tomadas, Aperribay apostara por un tipo como Olabe, uno que, lo dijo abiertamente, quería revolucionar el club. Y en cierta manera lo ha hecho. Su apuesta ha sido arriesgada pero valiente y hoy en día la Real es un destino apetecible para jugadores de cualquier nivel.

Eso no se consigue porque sí, y menos en un fútbol como el actual. Olabe ha sabido conjugar un proyecto inequívoco de cantera con la incorporación de jugadores decisivos. Y cuando hablamos de cantera, no se trata solo de lo que vemos en el primer equipo. Que el Sanse haya conseguido un histórico ascenso a Segunda División cuatro décadas después del anterior y que la Real C también haya logrado subir de categoría es una consecuencia directa del trabajo profesional, concienzudo y acertado que se hace en Zubieta. La Real siempre ha sido Zubieta, pero probablemente nunca lo haya sido con tanta intensidad como lo es ahora mismo.

Y sí, por supuesto, todo este trabajo tiene reflejo en los éxitos de la Real. Aunque esta temporada no se dio dorsal del primer equipo a ningún potrillo por los condicionantes de la pandemia, tanto Roberto López como Zubimendi subieron a todos los efectos, ayudando a que la media de edad en el campo de la Real fuera siempre de las más bajas no solo de la Liga española sino del continente europeo. No, no es nada fácil en el fútbol contemporáneo apostar por chicos de corta edad como si fueran auténticos veteranos, y Olabe lo ha hecho de la mano de Imanol. Si vemos la edad que tienen ahora pesos pesados del vestuario como Oyarzabal o Merino, nos daremos cuenta de que el director deportivo de la Real está armando equipo para años.

Hablábamos de los condicionantes del fútbol actual, y la situación de Odegaard es la mejor muestra. El Real Madrid no encontró dinero para fichar y tiró de lo que tenía, un cedido al que se había comprometido a dejar dos años en Donostia. Rompió un acuerdo táctico que la reglamentación impedía tener por escrito, solo se puede ceder jugadores por un año, y dejó a la Real sin la piedra angular de su fútbol. La reacción de Olabe fue tan rápida y ambiciosa que descolocó a muchísima gente. Convencer a un tipo como David Silva que lo ha ganado absolutamente todo, que era un dios en un equipo económicamente imbatible como el Manchester City y que ha sido campeón del mundo con la selección española, es algo que hace no tanto tiempo no podríamos ni haber soñado. Las lesiones del canario le han impedido rendir al nivel con el que soñábamos, pero que un jugador así esté en la Real, y que esté feliz, es algo que no tiene precio.

Y eso que Olabe ha tenido que lidiar con unas cuantas patatas calientes, y las que le quedan. Lo que más se le ha discutido es la gestión de los centrales. Puede que nunca sepamos qué se coció en las oficinas de Anoeta durante este verano, pero mucho se debatió sobre la salida de Llorente, la escasa confianza que se sigue teniendo en Sagnan, el gran misterio de la gestión de Olabe hasta la fecha, y la escasez de efectivos en esa línea. ¿Fue un exceso de vista? Quizá, y puede que esta verano volvamos a lo mismo, a la necesidad de incorporar un central, pero ha quedado claro que Olabe no trae a nadie porque sí. Y cuando apuesta por alguien, insiste. Lo hemos visto con Carlos Fernández, el relevo escogido para Willian José, otra patata caliente que de momento solo ha salido como cedido. El director deportivo quería al jugador del Sevilla, no lo pudo traer en verano y lo consiguió en la ventana invernal. Y el jugador, por ahora, ha demostrado que merecía esa confianza plena.

No es fácil ser director deportivo de la Real. No es un club económicamente poderoso, y no está el fútbol ni la situación global como para hacer dispendios que salgan mal. Pero Olabe se está moviendo con un tiento envidiable. No es descabellado decir que con él se está consiguiendo que los tradicionales cantos de sirena desde la A-8 sean más ineficaces que nunca, aunque pueda suceder algún accidente en el futuro. Que Remiro, Monreal o Merino escogieran venir a la Real, es algo muy valioso, pero lo es todavía más que canteranos como Merquelanz o el todavía inédito Karrikaburu hayan querido renovar sin tener una posición de privilegio en la primera plantilla y aunque sus nombres ya se hubieran relacionado con el club bilbaíno. Olabe entiende de qué va esto, sabe lo que es la Real y, ojo, ya sabe lo que es ganar con la Real. No da la sensación de que eso le vaya a frenar a él o a Aperribay para que volvamos a sentirlo de nuevo.

sábado, mayo 29, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (6). Imanol, corazón txuri urdin

La inmediatez en la que estamos sumidos y el poder que tienen hoy en día las redes sociales hacen que no podamos valorar en su justa medida lo que estamos viviendo. Eso es una realidad más o menos matizable, pero en la que Imanol Alguacil encaja perfectamente. El hecho es que en sus dos primeras temporadas completas como entrenador del primer equipo de la Real ha sido capaz de clasificarlo para competiciones europeas en ambas campañas y al mismo tiempo ha inscrito su nombre en la historia del club con letras de oro por ser el que ha conseguido un título, la Copa del Rey, después de 34 años de sequía y lejos ya de la gloria del equipo de los años 80. Eso, insistimos, son hechos. Las razones y momentos de sus cambios de jugadores o posicionamientos tácticos es algo que entra en lo opinativo, pero cuando dentro de treinta o cincuenta años alguien mire al palmarés de Imanol en estos años, quien sabe los primeros de cuántos, lo tendrá que hacer con admiración.

Podemos pensar que Imanol es, por encima de todo, lo que nos enseñó al finalizar su rueda de prensa tras la final de la Copa del Rey. Un tipo que se quita una americana, se enfunda una camiseta de la Real y lanza un cántico apasionado a los aficionados. Y lo es en cierta medida, desde luego. Va a ser difícil que encontremos un técnico que quiera tanto a la Real como la quiere Imanol, y eso, aunque el fútbol hiperprofesionalizado de hoy en día lo discuta, es un valor esencial. Por lo menos lo es para entrenar a este equipo ahora mismo y debería serlo en el futuro, no de manera absoluta ni menospreciando a otros técnicos que puedan venir de fuera, no nos olvidemos de lo que entrenadores como Toshack o Krauss han hecho por la Real, pero es también indudable que necesitamos en nuestra historia gente como Benito Díaz o Alberto Ormaetxea. Imanol es un valor seguro. Y lo es no solo por su forofismo, el mismo que podemos tener cualquiera de nosotros, sino porque además ha construido una Real espléndida.

Desde luego, el debate ha estado vivo desde siempre, y lo seguirá estando. ¿Cuánto hace un entrenador para que el equipo sea realmente suyo y cuánto es mérito de los jugadores? Porque es evidente que Imanol se ha encontrado y ha ayudado a formar una plantilla notable en estos dos años. ¿Pero por qué menospreciar la aportación del técnico de Orio? Ha sido cabezón en muchos aspectos, positivios y quizá también negativos, pero ha conseguido naturalizar hasta elementos que parecían imposibles. La salida de balón desde el portero fue muy criticada en sus primeras fases, por el riesgo que conllevaba y los errores que se vieron, y sin embargo hoy es tan natural que habrá pocos aficionados que sientan nervios con el balón en los pies de Remiro mirando a sus centrales abiertos dentro del área para iniciar jugada. Hemos visto con hilaridad el famoso trenecito de los córners, y no, no ha dado ningún gol, pero ha puesto de manifiesto que en Zubieta se trabaja la estrategia, cueste más o menos transformar esas jugadas, que en el caso de la Real ha dado buenos números esta temporada.

Imanol ha sabido resistir a todo y ha mostrado una capacidad de adaptabilidad que poco se le ha reconocido. Ha tenido que ir transformando su Real según recibía golpes. Planteó un equipo que bailara al son de Odegaard y se quedó sin él, lo modificó para adaptarse a Silva y no perdió ni un ápice de fútbol. Tuvo que jugar si su referencia, y aprendió que la Real podía conseguir juego y victorias sin su fichaje estrella. Afrontó tramos de la temporada casi sin centro del campo y se atrevió a buscar nuevos sistemas. del 4-3-3 al 4-4-2. Empleó la gasolina de la presión alta hasta que pudo hacerlo, y después vio que sufrir también entraba en el catálogo de su equipo. Y cuando todos pensábamos que el gran mérito de la Real estaba en su ataque, Imanol ha construido un muro en torno a su portería, además con una defensa cogida con alfileres en cuanto a número de efectivos, sin incorporaciones en esa zona y entre las críticas de prácticamente todo el mundo. Han sido x porterías a cero en todas las competiciones a lo largo de esta temporada, y eso no se consigue por casualidad.

Cuando Imanol ha abogado por el fútbol de antes, generalmente cuando se le ha preguntado por el VAR, el técnico puede haber dejado caer que tampoco le gusta eso de los cinco cambios. ¿Puede ser ese su talón de Aquiles? Puede, desde luego. No todos sus cambios han surtido efecto, aunque muchas veces se le ha responsabilizado de ausencias personales que tenían razones físicas detrás, y en ese terreno ha logrado gestionar al grupo para llegar al final con poca gasolina y con muchos efectivos tocados, sí, pero con apenas un par de ausentes por lesión. La cuestión es que Imanol es un técnico al que no le tiembla la mano para mover banquillo y plantilla, y lo ha demostrado en muchas ocasiones. Si ha visto razones para jugar los últimos minutos de un partido con Bautista y no con Isak, lo ha puesto en práctica. Si ha considerado que Zubeldia debía jugar en el centro de la defensa por delante de Sagnan, lo ha escogido. Y si la necesidad le ha obligado a tirar del Sanse, aunque este año haya sido en mucha menor medida que el anterior, lo ha hecho.

Puede que la noche de Turín ante el Manchester sea el mayor borrón de la temporada, porque Imanol murió con su idea, pero murió a lo grande, sin ver las consecuencias de hacerlo cuando todavía estábamos en el partido de ida de una eliminatoria de 180 minutos. Sorprendió, incluso asumiendo que el United era una piedra demasiado dura para el momento en el que se encontró con la Real, que no buscara soluciones que sí supo aplicar, por ejemplo, en una final de Copa en la que dejó perplejo al Athletic por su puesta en escena, minimizando hasta el extremo los caminos de su rival hacia el gol de una forma que se le presupone a equipos mucho más rocosos de lo que se considera a la Real. Y es que esta Real de Imanol ha demostrado que sabe moverse en distintos registros. Si no lo hubiera hecho, no habría logrado los objetivos de esta temporada con la brillantez con la que lo ha hecho.

¿Es Imanol un técnico perfecto? No, desde luego que no, y más en un deporte y en un país en el que todos somos entrenadores, ahora también a golpe de tuit. Pero es un gran entrenador, mucho mejor seguramente de lo que le estamos reconociendo mientras está sentado en el banquillo txuri urdin y a lo mejor eso es algo que podemos lamentar en el futuro. Además, tenemos la enorme suerte de que es muy de la Real, pasión que no impide que esté haciendo un trabajando sensacional al mando de la nave blanquiazul. Disfrutemos con él.

viernes, mayo 28, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (5) Los jugadores


1. Remiro (8)
Partidos jugados: 49. Titular: 49. Minutos: 4.470.
Amarillas: 0.
Espléndida temporada de Remiro, que se ha convertido en titularísimo. Ya lo era, pero ha disputado todos los minutos en Liga y solo ha dejado de jugar un partido en Europa League. La larga lesión de Moyá le ha allanado ese camino, pero la enorme confianza que ha mostrado bajo palos ha sido la razón de peso por la que es el portero titular de la Real. Le queda por mejorar las salidas y algún exceso de confianza, pero es un seguro. Lo es con los pies, como primer garante del juego de toque del equipo, y con paradas decisivas en momentos clave de los partidos. Veinte porterías a cero no son casualidad y el arquero tiene mucho que decir en eso.

2. Zaldua (6)
Partidos jugados: 18. Titular: 11. Minutos: 1.030.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 3.
Gorosabel le ha adelantado claramente como lateral derecho titular del equipo. Ha pasado por cuatro lesiones de mayor o menos duración, y eso limita mucho las opciones de cualquiera para luchar por un puesto fijo en el once tipo, pero tampoco ha sido el lateral cumplidor que conocíamos en algunas fases de la temporada en las que sí ha tenido que jugar y no ha dejado ningún registro en el apartado ofensivo del equipo. Si Sola empuja como se espera al regresar de su larga lesión, Zaldua lo puede tener aún más complicado para recuperar el puesto que reclamó tras la salida de Odriozola al Real Madrid.
 
3. Llorente (5)
Partidos jugados: 1. Titular: 1. Minutos: 90.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
La salida de Llorente fue el movimiento más arriesgado de la composición de la plantilla de este año por la sencilla razón de que fue la única que Olabe no cubrió con una incorporación. La 2019-2020 no fue la más brillante para el central madrileño, y podíamos imaginar que iba a salir, aunque fuera de forma tan tardía que le dio tiempo a debutar en la Liga, en la primera jornada ante el Valladolid, cumplir con profesionalidad, y marcharse al Leeds después de sentarse en el banquillo ante el Real Madrid. Fue un buen fichaje, aportó lo que se esperaba de él y su testimonial presencia de este curso no condiciona la buena valoración que merece.
.
4. Illarramendi (5)
Partidos jugados: 9. Titular: 9. Minutos: 509.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 3. Doble amarilla: 1.
Hablar de dos temporadas prácticamente perdidas para un jugador de la categoría de Illarramendi, y cuando ya ha superado la treintena, hacen que se mire con temor el futuro del capitán. Cuando reapareció después de año y medio, Imanol le dio varias titularidades seguidas, lo que parecía espantar el fantasma de convertirse en un nuevo Agirretxe, pero la lesión en la víspera de la final de Copa y sus lágrimas tras marcharse del campo ante el Valladolid son el mejor resumen de su año. Tuvo al menos unos partidos para demostrar categoría, aunque no terminó de conectar con Merino tan bien como se podría esperar.

5. Zubeldia (7)
Partidos jugados: 32. Titular: 27. Minutos: 2.606.
Goles: 1. Asistencias: 1. Amarillas: 6.
En el centro del debate casi de manera continua, lo cierto es que lo de Zubeldia tiene mucho mérito. Ha pasado toda la temporada jugando de central y ha dejado el centro del campo. ¿Se le ha notado la reconversión? Desde luego, hay hechuras de central que todavía no tiene, pero ha dado un paso adelante desde la temporada pasada, cuando ya jugó ahí en el tramo final, y se ha asentado en esa posición, ayudado también por las prolongadas ausencias de Aritz. No, no es el mejor central de la plantilla, pero es cierto que ha sumado mucho y que es uno de esos futbolistas que siempre merece la pena tener en una plantilla de 25, aunque haya debate sobre él.

6. Aritz (6)
Partidos jugados: 29. Titular: 27. Minutos: 2.315.
Goles: 1. Asistencias: 0. Amarillas: 5.
Es imprescindible por corazón y por fútbol, pero ha estado demasiado tiempo ausente, y la Real lo ha notado. Su pareja con Le Normand en el centro de la zaga se antoja vital para construir desde atrás el futuro de este equipo, pero se le necesita en plena forma. Su compromiso es indudable, jugó esta temporada hasta con dos costillas tocadas, lo que da una idea del tipo de futbolista que es. Incluso tuvo que jugar en algún momento de lateral derecho de nuevo por la precariedad física en la que se ha movido la zaga esta temporada. Lástima, como en el caso de todos los centrales, que su aportación goleadora haya sido tan escasa.

7. Portu (8)
Partidos jugados: 48. Titular: 32. Minutos: 2.898.
Goles: 9. Asistencias: 3. Amarillas: 3.
Otra temporada más, y ya van dos, demostrando que su fichaje fue un acierto descomunal. Pocos jugadores más aguerridos que él va a encontrar en el mercado, pocos con tanta lucha que ofrecer, pocos que se tiren de cabeza a la pelea por cualquier balón, aún en las peores circunstancias, y pocos que, además, tengan los números que tiene Portu sin que parezca un titular indiscutible, uno de esos futbolistas que casi nunca juega los partidos completos aunque juegue de inicio. Como el año pasado, de más a menos, pero esta vez con un colofón de temporada sensacional, sosteniendo al equipo como hizo en el Metropolitano y provocando el penalti de la final. 

8. Merino (9)
Partidos jugados: 37. Titular: 36. Minutos: 3.182.
Goles: 2. Asistencias: 6. Amarillas: 8.
MVP de la final de Copa que ha devuelto a la Real la gloria de ganar un título, con eso queda todo dicho. Ha sido el futbolista de peor recambio en este equipo junto con Silva, el eje sobre el que ha pivotado su mejor fútbol. El Conde ha alcanzado la internacionalidad, aunque sin Eurocopa por temas físicos. Jugó lesionado y exhausto y, aún así, casi siempre estuvo entre los mejores. Qué visión de juego, qué fácil hace las cosas, qué toque tiene. Parece mentira que la Real le tuviera que rescatar de la Premier League para ayudarle a mostrar su mejor versión. Es un jugadorazo y su permanencia en el equipo durante muchos años sería la mejor de las noticias.

9. Willian José (6)
Partidos jugados: 21. Titular: 10. Minutos: 1.004
Goles: 6. Asistencias: 1. Amarillas: 0.
Ser el autor de uno de los goles más celebrados de la temporada, el de Nápoles que llevó a la Real a los octavos de la Europa League de manera agónica y despedirse con dos goles en la Copa ante el Córdoba antes de ser cedido al Wolverhampton salva la hoja de servicios de un Willian José que por desgracia dejó de pensar en la Real por completo cuando le tentó el Barcelona en la temporada 2019-2020. Aún así, dio muestras de mejoría, participando activamente en el juego, por mucho de cara a portería no estuviera tan fino como lo ha estado durante toda su estancia en la Real. Podría haber sido más de lo que fue de txuri urdin.

9. Carlos Fernández (6)
Partidos jugados: 13. Titular: 4. Minutos: 417.
Goles: 1. Asistencias: 2. Amarillas: 5.
Tiene pinta de gran fichaje. Es verdad que en sus primeros partidos le costó mucho entrar en el juego de la Real y que tardó bastante en ver puerta. El estado de gracia de Isak tampoco le ayudó en su aterrizaje porque ser titular estaba carísimo. Pero la lesión de Silva y la apuesta de Imanol por un 4-4-2 le abrió las puertas de la titularidad hasta su lesión y ahí dio su mejor versión, brilló con movimientos y asistencias aunque solo marcara un gol. Tiene además la mala leche que le falta al siempre bisoño carácter de Zubieta. Encararse con Bordalás lo demostró y le hizo ganarse un trocito del corazón del aficionado, que echa en falta esa garra, esas protestas cuando tocan, ese meter la pierna cuando nos dan. Mucho futuro.

10. Oyarzabal (8)
Partidos jugados: 44. Titular: 40. Minutos: 3.280.
Goles: 14. Asistencias: 10. Amarillas: 2.
El gol de Oyarzabal ya es historia de la Real. Da igual que su hegemonía desde el punto de penalti se rompiera con tres fallos casi consecutivos, incluyendo el que le hizo llorar en la Supercopa, un lanzamiento suyo desde los once metros devolvió la gloria. Se le ha hecho la temporada algo larga. Llegó a comandar el Pichichi en el tramo inicial de la Liga y ha puesto mucha calidad y el mismo corazón de siempre, pero tras la final de Copa se le ha visto físicamente al límite. En ausencia de Illarra, sigue siendo el capitán sobre el campo y santo y seña de una Real espléndida. Confianza absoluta en que tiene aún margen de mejora y muchas tardes de gloria que dar.

11. Januzaj (6)
Partidos jugados: 36. Titular: 17. Minutos: 1.466.
Goles: 4. Asistencias: 4. Amarillas: 2.
No es fácil ver a un genio que no parece del todo feliz. Es indiscutible la enorme calidad que tiene Januzaj. Probablemente sea el mejor de la Real en ese terreno. Y casi siempre que está en el campo da algo, un regate, un pase, un destello, un toque, un desmarque, y asistencias como la última. Y parece triste cuando marca y hasta cuando triunfa. Un jugador como este es de los que hay tener contento, y con el nivel que hay en el equipo y la competencia que hay de fichajes y canteranos, el belga no ha tenido ni tiene el papel de estrella que se esperaba desde que se le fichó. Está en la encrucijada, termina contrato la próxima temporada

12. Aihen Muñoz (6)
Partidos jugados: 19. Titular: 16. Minutos: 1.402.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 7.
Pequeño, pero paso adelante el que ha dado Aihen. El chaval sabe el papel que le toca jugar en este equipo mientras Monreal siga dispuesto a agrandar su leyenda, y ha sabido ejercerlo con mucha solvencia cuando le ha tocado jugar, este curso con más frecuencia que el anterior. Aún no ha recuperado su mejor versión, la que dio cuando debutó en el primer equipo, pero el clinic que está recibiendo del veterano ex jugador del Arsenal seguro que le sirve para el futuro. No hace ruido, no destaca especialmente, pero cumple mejor de lo que parece dentro de un equipo que ha dado un nivel fantástico en los dos últimos ejercicios.

13. Moyá (7)
Partidos jugados: .1 Titular: 1. Minutos: 90.
Amarillas: 0.
Jugadores como Moyá son tan imprescindibles en un equipo como la Real que, tras anunciarse su salida del club, solo cabe estar agradecidos con él por cada minuto que defienda su escudo. Decir esto de un profesional que solo ha podido jugar un partido en toda la temporada indica el peso y la jerarquía que tiene el guardameta en el vestuario. Verle en el documental con el que se celebró el título de Copa es la mejor demostración de su categoría. Y cuando ha jugado, aunque haya sido poco desde que llegó a la Real. Esta temporada solo jugó contra el AZ Alkmaar y mantuvo su portería a cero. Qué mejor manera de recordar lo bueno que es.

14. Guridi (6)
Partidos jugados: 22. Titular: 10. Minutos: 1.026.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 2.
Da la sensación de que no ha terminado de cumplir el papel que se le tenía reservado en su regreso al equipo tras su cesión al Mirandés. Estaba llamado a ser el recambio de Merino, pero no lo ha conseguido del todo. Cuando las lesiones le permitieron entrar en el equipo, pareció alcanzar un gran nivel, sobresaliendo en San Mamés, de largo su mejor partido, pero después, cuando más falta hacía que desahogara el cansancio del equipo, Imanol no terminó de confiar en él, lo que alentó las habladurías sobre su renovación. Al final ha entrado más, pero no al mismo nivel que cuando apareció. Es un jugador necesario en una plantilla como esta.

15. Sagnan (4)
Partidos jugados: 21. Titular: 11. Minutos: 978.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 3.
El último central de la plantilla para Imanol y la única apuesta de Olabe que todavía no ha dado los frutos esperados. Y lo cierto es que es un caso extraño. Hay días en los que da la sensación de ser un central atrevido y con bastantes cualidades, fortaleza física y defensiva, y potencia para ocupar terreno y dominar la defensa. Pero en la mayoría de las ocasiones se le ha visto nervioso, impreciso e incluso fallón, como por ejemplo le sucedió al final de la temporada en el Wanda Metropolitano ante el Atlético. Es toda una incógnita sobre la que hay que tomar decisiones lo antes posible. Si puede crecer, hay que apostar por él. Pero es un riesgo.

16. Guevara (7)
Partidos jugados: 39. Titular: 30. Minutos: 2.543.
Goles: 1. Asistencias: 1. Amarillas: 5.
Siempre se dice que lo difícil no es llegar al primer equipo, sino asentarse en él, y la forma en la que lo ha hecho Guevara es de las que producen orgullo. Nunca ha dudado en tomar las riendas del equipo cuando ha estado en el campo, ha combinado bien con todos los integrantes de la línea media. Lo hace todo muy fácil, y es de esos jugadores que generan confianza a su alrededor. Se le ha ido algún balón que otro, y su zona es muy trascendental para un equipo que juega tan alegre como la Real, pero no parece nada que no se pueda corregir con minutos, partidos, experiencias y años. Debut goleador en Mestalla.

17. Merquelanz (5)
Partidos jugados: 17. Titular: 5. Minutos: 715.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 0.
Ha tenido un papel mucho más testimonial del que se esperaba. Era evidente que lo iba a tener muy complicado para acercarse a los números que mostró en el Mirandés, pero sobre el terreno de juego pocas veces ha demostrado que pudiera ser un recambio de nivel para los Oyarzabal, Portu o Januzaj. Calidad tiene, puede que haya sido el aterrizaje en una categoría que le recibió con una grave lesión de rodilla, pero no se puede permitir mucho más tiempo en la posición que tiene ahora mismo, sin apenas influencia en los números ofrensivos del equipo. El club confió en él, le toca devolver esa confianza sobre el campo.

18. Gorosabel (7)
Partidos jugados: 41. Titular: 34. Minutos: 2.952.
Goles: 0. Asistencias: 3. Amarillas: 3.
Al Gorosabel de la primera mitad de la temporada habría que haberle dado una puntuación mayor, porque se mostró como un lateral descomunal, dueño de la banda en defensa y en ataque, serio atrás e incisivo arriba, colocándose en las quinielas hasta para ser internacional. Pero tras su lesión en la octava jornada ante el Celta le costó mucho recuperar ese nivel. No es que sea fácil hacerlo, ojo, y la temporada del lateral diestro ha sido brillante en su conjunto, pero esos primeros partidos nos han mostrado a un Gorosabel en plenitud al que hay que intentar recuperar como sea. Cuando no lo es, derrocha sufrimiento para hacer todo lo que puede.

19. Isak (8)
Partidos jugados: 45. Titular: 40.  Minutos: 3.069.
Goles: 17. Asistencias: 2. Amarillas: 4.
Si en su primera temporada se mostró como un sensacional delantero, lo que ha hecho en la segunda, afianzado ya en la titularidad casi indiscutible, le catapulta a otro nivel. Y eso que, a la vez, ha dejado pasar una oportunidad espléndida para salirse de las tablas. Su primera vuelta fue espléndida en cuanto a juego pero nefasta de cara a gol, pero cuando Willian José salió de la plantilla y se convirtió en la referencia ofensiva esencial explotó de una manera salvaje. Imanol dijo de él que tendría que haber luchado por el Pichichi, y Messi casi le ha doblado en goles. No es mala manera de explicitar la cantidad de goles que se le han escapado a un jugador que es de talla mundial. Ojo como sea regular.

20. Monreal (7)
Partidos jugados: 36. Titular: 33. Minutos: 3.030.
Goles: 2. Asistencias: 1. Amarillas: 1.
Uno de los veteranos de la plantilla, y está hecho un chaval. Es un soldado tan imprescindible que jugaría cojo si se lo pidieran. Es el tipo de jugadores que ayuda a que los chavales de Zubieta crezcan por su entrega, profesionalidad y categoría. Ha sido un seguro a todos los niveles y además suma también en el apartado ofensivo con continuos apoyos y hasta goles. Traer gente de fuera con este nivel es una de las señas de identidad de un equipo de cantera que quiere crecer. Que siga en el club es una magnífica noticia porque todavía tiene mucho que ofrecer a la Real. Qué mérito que solo haya visto una amarilla.

21. Silva (7)
Partidos jugados: 27. Titular: 23. Minutos: 1.921.
Goles: 2. Asistencias: 5. Amarillas: 5.
La Real ha sido una con Silva y otra sin él. Con él, un equipo brillante, alegre, dominador y goleador. Y eso que el canario no ha aportado tantos goles como tendría que haber sumado o que incluso le costó encontrar el rodaje adecuado para parecer decisivo. Pero cómo juega. Qué lujo es tenerle en la Real. Qué soltura da al fútbol que busca Imanol y qué complicidad ha sido capaz de encontrar como si nada con todos los atacantes de la Real. Lástima de lesiones, que nos han privado de verle más, y que incluso han coincidido con las peores rachas del equipo, una muestra clara de lo importante que es en su juego. Un lujo de asistente.

22. Barrenetxea (6)
Partidos jugados: 41. Titular: 14. Minutos: 1.567.
Goles: 3. Asistencias: 0. Amarillas: 7.
Si el fútbol profesional lo permitiera, se lo permitiera, se podría decir que ha sido una temporada de aprendizaje para Barrenetxea. Tiene una clase inmensa, que se puede resumir en el golazo que marcó en la derrota frente al Barcelona en Anoeta, pero a la vez se le ha notado ansioso en algunos partidos, como si quisiera marcar tres oles en diez minutos, y el fútbol profesional exige más calma. Tiene espejos en los que mirarse y calidad para progresar con claridad. Por el tipo de jugar que es, sus compañeros tendrían que buscarle más y él explotar más su habilidad en el regate. Mucho futuro por delante.

23. Sangalli (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
De un tiempo a esta parte, cuando un jugador de la Real se lesiona entra en un cierto nivel de oscurantismo que es difícil de explicar. La temporada de Sangalli es la explicación perfecta. Se lesionó el 10 de junio de 2020, con un pronóstico aproximado de baja de seis meses. Ya ha pasado casi un año y no se tienen noticias del bravo centrocampista txuri urdin. Se le ha echado de menos en una temporada muy exigente y en la que seguro hubiera disfrutado de minutos ante las muchas ausencias que ha tenido Imanol en su centro del campo. Solo cabe esperar que esté recuperado para el curso que viene.

24. Le Normand (9)
Partidos jugados: 44. Titular: 40. Minutos: 3.717.
Goles: 0. Asistencias: 2. Amarillas: 10. Roja directa: 1.
Con permiso de Merino, el mejor realista de la temporada y también de la final de Copa, aunque se quedara sin ese reconocimiento. La escasez de centrales y las ausencias de su teórico compañero titular, Aritz, han hecho de él el referente defensivo del equipo. Va bien por alto y en el corte, mide cada vez mejor, es contundente cuando tiene que serlo y es un apoyo fundamental para el mediocentro que saca el balón jugado. Remiro le mira siempre con una confianza ciega. Es, desde luego, uno de los jugadores que asusta perder, porque su perfil es de los más codiciados por los grandes de Europa. Que siga aquí sería un apoyo extraordinario para seguir creciendo.

25. Baustista (5)
Partidos jugados: 27. Titular: 0. Minutos: 461.
Goles: 2. Asistencias: 1. Amarillas: 3.
Cuando Isak y Willian José estaban en fase depresiva y de sequía, sorprendió que Imanol no le diera algo más de cancha al teórico tercer delantero, más después del magnífico gol que abrió la andadura europea de la Real ante el Rijeka. No ha tenido ni una sola titularidad en toda la temporada y una medida de 17 minutos por aparición. Pelea siempre, pero no siempre con fortuna y haciendo que su entrada al campo cuente, y le ha faltado algún gol más para llamar la atención lo suficiente como para tener más minutos. Tiene un papel muy definido que le va a resultar muy difícil cambiar mientras siga teniendo los mismos compañeros de delantera.

26 Pacheco (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 0. Minutos: 31.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Después de dos temporadas seguidas jugando un solo partido en el primer equipo, apenas unos minutos en ambos casos, pero habiendo dejado una sensación tan buena en esas dos oportunidades, sería extraño que Pacheco no diera ya el salto, incluso con el Sanse en Segunda. Esta vez, además, le vimos ante el líder y siendo parte de un jovencísimo equipo plagado de suplentes que arrinconó al Atlético. Lo hizo todo bien, con un aplomo propio de un veterano. Lo mismo que cuando jugó la pasada campaña en Getafe. Sorprende que Imanol, ante los problemas y las bajas en defensa, no le haya dado más minutos este año. Si sigue así, los tendrá.

28. Roberto López (5)
Partidos jugados: 20. Titular: 5. Minutos: 591.
Goles: 3. Asistencias: 1. Amarillas: 0.
Con dorsal del filial, pero parte del primer equipo durante toda la temporada, quizá ha sido el jugador que más ha notado el salto de categoría. Tiene un golpeo excelente, que de hecho le ha permitido sumar un numero de goles inusual para el poco tiempo que ha estado en el terreno de juego, pero no ha sido capaz de aprovechar las oportunidades reales que ha tenido para asomarse a la titularidad, sobre todo con las lesiones de Silva. Sus números esconden una participación más escasa en el juego del equipo, aunque en sus últimas participaciones ha dado sensaciones de mejora. La próxima temporada puede ser muy importante para él.

29. Robert Navarro (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 1. Minutos: 35.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Solo le hemos visto 35 minutos, los que jugó ante el Barcelona en el Camp Nou, pero da la sensación de que la Segunda B es una categoría que se le quedó pequeña hace tiempo, por su calidad y por su forma de jugar. Sus buenos números en el Sanse y la importancia que ha tenido en el equipo hacen pensar que tiene que dar el salto. Como con Pacheco, poco ha parecido confiar Imanol en él para las oportunidades que le podría haber dado en esta temporada tan exigente en lo físico y en el calendario. Tiene maneras para ser un jugador importante, veremos qué decide Olabe sobre él y cuánto tarda en derribar la puerta.

31. Marrero (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Amarillas: 0.
Una temporada de convocatorias más numerosas de lo habitual y de concentraciones para jugar varios partidos seguidos tenía que dar protagonismo a más porteros, sobre todo por la lesión de Moyá. Marrero ha sido el cuarto en discordia, pero ha estado en un buen puñado de convocatorias, más de una docena. No sabemos, lógicamente, si está preparado para jugar al máximo nivel, pero seguro que entrenar de manera continua con Remiro y el propio Moyá le ha servido como un auténtico máster para tenerlo claro. La apuesta por el ex del Athletic hace muy difícil que llegue a jugar con la Real, pero quién sabe.

33. Arambarri (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 0. Minutos: 25.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Ha seguido siendo la segunda alternativa del Sanse para ocupar un puesto en el centro de la defensa por detrás de Pacheco, pero esta temporada debutó antes que él. Jugó en Vigo, menos de media hora, algo insuficiente para poder valorarle en su justa medida, no solo por el tiempo sino por ser también un partido con el viento a favor. Pero ya ha debutado. Ahora, seguro, tendrá oportunidades de llegar más lejos. La pretemporada está a la vuelta de la esquina.

34. Ayesa (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Amarillas: 0.
Lo mismo que se ha dicho de Marrero se puede aplicar a Ayesa, con la diferencia de que ha sido el tercer portero de la lista y, en ausencia de Moyá, se convirtió en el relevo de Remiro ante eventualidades en forma de lesión o expulsión que no han llegado a producirse. Se ha sentado en el banquillo nada menos que 23 veces a lo largo de la temporada, lo que le ha colocado a un paso de ser el primer portero de la cantera en debutar con el primer equipo desde que lo hiciera Zubikarai en la temporada 2008-2009. A la espera de saber lo que ocurre con la renovación de Moyá, podría tener ahí su gran oportunidad.

35. Lobete (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Solo entró en la primera convocatoria de la temporada, la de Valladolid, pero es un jugador que lleva ya tiempo asomándose a las ilusiones del aficionado por lo que ha venido haciendo en el Sanse, y que en todo caso estuvo más cerca de debutar en el primer equipo la pasada campaña, en la que se sentó en el banquillo en diez ocasiones entre Liga y Copa. ¿A la tercera va la vencida? Que el Sanse haya subido a Segunda le da opciones de estar a caballo entre los dos equipos, con lo que eso puede suponer para su formación. Tiene mucho futuro y se le espera con ganas.

36. Zubimendi (8)
Partidos jugados: 42. Titular: 24. Minutos: 2.598.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 7.
Qué gran jugador ha encontrado la Real en Zubimendi. Es increíble lo que hace en el campo para la edad que tiene, qué bien sabe colocarse entre los centrales para sacar el balón jugado y para ayudar en tareas defensivas. Es muy difícil verle perder el balón, tiene un aplomo tremendo. Y aunque ha lucido en su espalda el 36 eso no ha tenido nada que ver con su creciente jerarquía en el equipo, una de la que solo han dudado los árbitros de tarjeta fácil a los jugadores jóvenes que ven sobre un campo de Primera División. Es verdad que eso le ha costado alguna amarilla de más, de las que no le asusta ver si beneficia al equipo, y algún cambio prematuro.

37. González de Zárate (-)
Partidos jugados: 2. Titular: 1. Minutos: 46.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 1.
Desde que deslumbró en la pretemporada en aquel partido contra el Alavés, es uno de esos nombres que todos tenemos apuntados con ganas de verle mucho más. No hemos tenido muchas opciones, solo su testimonial debut ante el Real Madrid y la primera parte del partido de Mestalla, pero se le espera como una solución tanto para el centro del campo como para la defensa. Tiene liderazgo y talento, es uno más de la ya enorme lista de centrocampistas defensivos que están saliendo de Zubieta y que están apuntalando con firmeza una idea de juego que está haciendo que la Real no pare de crecer.