miércoles, agosto 19, 2026

Los retos de la Real Sociedad en la temporada 2026-27


La Liga ya ha empezado, pero por esta absurdez de calendario en la que está inmerso el fútbol actual no lo ha hecho para todos los equipos. A la Real le quedan todavía unos días, pero estando ya en la semana del primer partido de la competición oficial es buen momento para que repasemos los retos, que no necesariamente los objetivos, que afronta el equipo txuri urdin de cara a la temporada 2026-27 que está dando sus primeros pasos. 

· Campeón en dos años consecutivos... más de 40 años después

Solo Alberto Ormaetxea ha conseguido hacer campeona a la Real en alguna competición en dos temporadas consecutivas. De hecho, lo hizo en tres cursos seguidos, con las Ligas conquistadas en 1981 y 1982 y la Supercopa de la siguiente campaña, la 1982-83. Rino Matarazzo dijo tras conquistar la Copa en abril de este año que, para él, suponía el comienzo de algo más grande. Y, en realidad, está a dos partidos de un título, el de la Supercopa que se disputará entre el 2 y el 7 de febrero de 2027, y a seis de otro, el de una Copa del Rey con la final prevista para el 24 de abril y en la que el equipo txuri urdin tendrá la ventaja de entrar en los dieciseisavos de final y enfrentándose a los equipos supervivientes de menor nivel.

· El techo europeo

La Real está de nuevo en Europa tras un año de ausencia. Y el reto vuelve a ser el de siempre, pasar la fase de grupos y, a partir de ahí, llegar lo más lejos posible, soñando con una final o incluso con el título que ha logrado un representante de la Liga española en ocho de las quince últimas ediciones. Para eso, el techo en esta competición (o en su hermana precedente, la Copa de la UEFA) está en los cuartos de final que se alcanzaron en la temporada 1988-89. En todas los torneos organizados por la UEFA, lo más lejos que ha llegado la Real fue en la Copa de Europa de la campaña 1982-83, en la que alcanzó las semifinales. El equipo txuri urdin, como es bien sabido, es el equipo con mejor posición en la clasificación histórica de la Liga que nunca ha jugado una final europea.

· Otra vez, en busca de la séptima plaza histórica

Tras el combate nulo de la pasada temporada, en la que Real Sociedad y Espanyol sumaron los mismos puntos en Liga, 46, se abre de nuevo la lucha por la séptima plaza de la clasificación histórica del torneo. Ahora mismo la tiene el conjunto perico, con 3.086 puntos, con la Real situada once puntos por detrás, con 3.075. Si tomamos como referencia la apretada clasificación de la temporada pasada, el equipo txuri urdin, desde la décima posición, solo le sacó esa distancia al colista, el Oviedo, que sumó 17 puntos menos. Once puntos, por ejemplo, separaron al quinto clasificado, el Betis, que llegó a los 60, y al noveno, el Valencia, que se quedó en 49. No es una remontada fácil la de la Real, pero si la temporada sale afortunada y la del Espanyol no se podrá empezar a pensar en este sorpasso.

· Oyarzabal, en busca de más registros históricos

El capitán del equipo txuri urdin, ahora campeón del mundo, tiene ante sí una temporada apasionante. Sin escalones que asaltar en la tabla de máximos goleadores históricos del equipo (es segundo tras Satrústegui, a 29 goles, una cifra aparentemente inalcanzable en este curso), donde sí puede ascender, y mucho, es en la clasificación de jugadores con más partidos. Ahora mismo es décimo con 437 encuentros con la camiseta de la Real. En breve superará los 442 de Inaxio Kortabarria. Tendrá que jugar 32 partidos para alcanzar los 469 de Agustín Gajate y cinco más para llegar hasta los 474 de Roberto López Ufarte. Ambas marcas parecen factibles en una temporada en la que la Real, como mínimo, jugará 48 partidos (38 de Liga, ocho de Europa League, uno de Copa y uno de Supercopa). Y en partidos europeos, también aspira a una marca superlativa. Tiene ahora mismo 40 partidos disputados (siete en Cahampions League y 33 en Europa League), a diez del medio centenar.

· Centenarios en la Real

Hay varios jugadores que pueden alcanzar esta temporada cifras centenarias. El que más cerca lo tiene es, curiosamente, uno de los que ha estado entre los rumores para salir. Aihen suma 199 partidos con la Real, por lo que llegará al doble centenario en cuanto pise el césped. Kubo tiene esa misma cifra algo más lejana, el japonés tiene ahora mismo 164 partidos de txuri urdin, por lo que le faltarían 36. En sus tres primeras temporadas superó esa cifra sin problemas, solo la pasada, en la que estuvo un tiempo lesionado, se quedó en 27. Si no median lesiones de gravedad, a los 100 partidos llegarán con seguridad tres futbolistas: Pacheco está a cuatro, Pablo Marín a cinco y Sergio Gómez a ocho. Para ser centenario, Odriozola tendría que jugar en diez encuentros, justo los que disputó la pasada campaña. A Sucic le queda algo más lejos ese objetivo, tiene 68, pero la confianza en él de Matarazzo hace perfectamente factible que juegue en 32 ocasiones que le faltan para llegar a los cien partidos (la pasada temporada disputó 28). Más complicado lo tienen Zakharyan, que ha vestido la camiseta txuri urdin en 65 ocasiones (aunque en su primera temporada jugó en 40 partidos) y Oskarsson, en 62 (su mejor cifra en la Real, los 37 de la 2024-25, le dejaría a un partido de los 200).

· Cerrar la portería

Los 61 goles que encajó la Real en la pasada Liga hacen que este sea el mayor reto de la temporada, recibir muchos menos tantos de los que cayeron en la portería realista en los 38 partidos de la 2025-26. Y todavía sin saber por qué guardameta apostará Matarazzo, si por el discutido Remiro por el que al parecer no ha habido ofertas este verano tras su temporada más difícil en la Real o por un Marrero que vivió las mieles de la gloria en la tanda de penaltis que llevó al club a ganar la pasada Copa del Rey. La Real ha encajado goles en todos los partidos que ha jugado desde las semifinales coperas de la pasada campaña, es decir, desde el Real Sociedad 1 - Athletic 0 que se jugó en Anoeta el 4 de marzo. Demasiado tiempo sin una portería a cero como para que esta no sea la principal preocupación de la temporada que comienza.

· Ilusionar sin fichajes

Qué lejos queda el verano de 2019, en el que en julio se presentó a los fichajes de la temporada. Este ha sido el mercado de fichajes más extraño, quizá, de todos los tiempos para la Real. Con una temporada ya perfilada desde que se ganó la Copa en abril, el equipo txuri urdin no ha incorporado a ningún jugador por ahora, no han sonado demasiados y lo único cierto es el frustrado regreso de Nayef Aguerd, cuyo fichaje se descartó en el reconocimiento médico. Vivimos en unos tiempos en los que, con el espejo de los demás equipos, lo que verdaderamente marca el termómetro de la ilusión antes de arrancar la temporada es el nivel de las incorporaciones y la Real no tiene ni una sola. Eso se ha sumado al decepcionante final de la pasada Liga como base de ciertos temores. Un mal inicio de temporada podría conducir a una situación incómoda para el director deportivo, para el entrenador y para el presidente, no necesariamente en ese orden. Y ojo, que el arranque de Liga de la Real, con visitas a Betis y Real Madrid, no es nada sencillo.

· Que Zubieta dé la cara

En esta tesitura, la Real se aferra a lo de siempre: Zubieta. Con decisiones extrañas como desprenderse de un Mikel Rodríguez que ha debutado en Primera con gol, hay jugadores que están llamados a dar un paso adelante, ya sea desde el principio o entrando puntual o paulatinamente en la primera plantilla. Los Ochieng, Marchal, Kita, Beitia, Balda, Lebarbier, Díaz, Aguirre, Astiazaran o Carrera tendrán que estar listos para cuando Matarazzo decida contar con ellos. Y no sería extraño que lo hiciera ante las dudas en defensa o la ausencia de extremos por las ausencias o bajas formas de comienzo de temporada. El problema es que su incorporación pueda parecer forzada o que no haber confeccionado adecuadamente el primer equipo pueda apresurar el ciclo natural de estos jugadores.

· Mantener al Sanse en Segunda

Este segundo reto lleva aparejado el más complicado de todos para esta temporada: mantener al Sanse en Segunda División. Jon Ansotegi consiguió que el filial superar con nota su primera temporada en la categoría de plata, con una brillante permanencia y haciendo que el nivel de sus jugadores fuera óptimo como para pensar en ellos como alternativas ciertas, aunque puedan ser tiernas, para el primer equipo. La segunda temporada siempre es más dura y además ha comenzado con derrota en casa. El Villarreal B fue el último filial en estar dos campañas consecutivas en Segunda, en las 2022-23 y 2023-24. El último en estar al menos tres temporadas fue el filial del Barcelona, que subió a la categoría de plata en 2010 y completó cinco campañas en ella, hasta su descenso en 2014.