sábado, febrero 17, 2018

PREVIA Real Sociedad - Levante. Match ball para evitar el sufrimiento

Oyarzabal, ante el Levante en la 2015-2016.
La Real ya solo mira hacia abajo, porque la ilusión de engancharse a algo más que la lucha por la permanencia es ya una quimera. Y el partido contra el Levante (domingo, 12.00 horas, Anoeta, beIN La Liga) es todo un match point para evitar el sufrimiento. Las posibilidades son claras. Ganar aleja la zona de descenso e impide que uno de los equipos que están metidos de lleno en esa pelea reviva. Perder coloca al equipo valenciano a tres puntos de la Real y con el average ganado, con las tres últimas plazas puede que incluso a tiro de dos partidos y confirmando un deterioro que llevaría al equipo txuri urdin a una pérdida absoluta de confianza precisamente en el momento de la temporada en el que hay que salvarla como sea. Es un partido más importante de lo que pueda parecer a simple vista y ya no vale nada más que no sea ganar.

De la misma manera que Raúl Navas fue el damnificado tras la contundente goleada que le endosó el Real Madrid a la Real, el que paga los platos rotos de la decepción europea de Kevin Rodrigues. El lateral se queda fuera de la lista para el decisivo encuentro ante el Levante de la misma manera que el central se perdió el duelo ante el Salzburgo tras su mala actuación en el Bernabéu. Guridi también verá el partido desde la grada, con la intermitencia en las convocatorias que le está otorgando Eusebio tras regresar de su larga lesión. Y junto a ellos, los dos lesionados, Carlos Martínez y Willian José, el eterno descartado, Rubén Pardo. La noticia positiva de la lista para esta jornada de Liga es el regreso con los mayores de Gorosabel, además del hecho de que el encuentro del jueves no dejó ningún tocado más para la enfermería.

Se antoja difícil saber cómo valorará Eusebio el partido, si optará por rotar parcialmente el once que sacó ante el Salzburgo, que ya tendrá que cambiar al menos en dos piezas. Sorprendería que Rulli no estuviera bajo palos. La defensa la formarán probablemente Odriozola por la derecha y De la Bella por la izquierda, con Llorente y Navas en el centro. Se espera la vuelta de Zurutuza, y lo normal es que sea, como es habitual, junto a Illarramendi y Prieto, aunque aquí podría haber sorpresas. Y en ataque lo normal es que Agirretxe sea titular después del buen tono mostrado ante el Salzburgo, y que Canales, que no jugó ni un minuto el jueves después de muchos encuentros en el campo, ocupe otra plaza. La tercera, una incógnita, podría seguir Oyarzabal o entrar Januzaj de inicio. Menos opciones parecen tener Toño, Elustondo, Gorosabel, Zubeldia y Juanmi.

La derrota en el Santiago Bernábeu, por esperada que fuera, dejó a la Real en la decimocuarta plaza con 26 puntos. El colchón con respecto a la zona de descenso todavía es de ocho puntos, pero de los seis equipos que tiene por debajo solo tiene el average ganado ahora mismo con dos, el Depor definitivamente y el Alavés a falta del segundo partido. Su rival, el Levante, marca ahora mismo la salvación en la decimoséptima plaza con 20 puntos. La Real llega con su terrible racha de dos victorias en los últimos doce partidos, con nueve puntos de 36 posibles. Y la dinámica del Levante es todavía peor, 5 de los últimos 36 puntos en juego y doce partidos sin conocer la victoria, algo que no sucede desde el 0-2 de la duodécima jornada ante Las Palmas. La Real en casa no es fiable, cuatro victorias en doce partidos y solo suma más puntos como local que los cuatro equipos que cierran la tabla, y el Levante a domicilio solo ganó a Las Palmas, aunque empató otros seis partidos.

Si la Real pretende agarrarse a la estadística, está ante un rival que no se le da precisamente bien. De los ocho precedentes en Primera División, el Levante arrancó puntos en seis visitas. El equipo txuri urdin solo venció en dos ocasiones, y el más amplio de esos triunfos fue el 3-0 de la temporada 2014-2015, con goles de Finnbogason, Markel y Vela. De esas seis ocasiones con puntos para los visitantes, cinco fueron empates y solo una victoria, el 1-3 de la campaña 2011-2012. La historia se completa con cuatro encuentros en Segunda División, donde la Real si tiene una clara superioridad y nunca ha perdido con el Levante: ganó en tres ocasiones y empató en la restante. Ojo, porque de las últimas seis visitas del equipo valenciano a Anoeta solo acabó en victoria realista la mencionada de la 2014-2015.

La última vez que se produjo este encuentro fue en la temporada 2015-2016 y el resultado fue de empate a uno. Y eso que el partido comenzó bien, con un gol de Diego Reyes al cuarto de hora, tras recoger dentro del área un pase de Yuri desde la línea de fondo. Diez minutos después, Deyverson puso el empate de cabeza, tras un despeje de Yuri en un córner que sorprendió con demasiada facilidad a Rulli. La Real levantó la cabeza pronto y generó un puñado de ocasiones bastante claras como para haber ganado el partido con claridad. Vela en la primera mitad mandó fuera un sensacional pase de Oyarzabal. El canterano, el mejor del partido, pudo adelantar también a la Real. Y Bruma, en los minutos finales, falló dos ocasiones de manera incomprensible cuando Anoeta ya estaba cantando el gol del triunfo. La Real jugó y generó oportunidades, pero no logró vencer.

miércoles, febrero 14, 2018

PREVIA Real Sociedad - Salzburgo. Rendirse no es una opción

Bautista marcó ante el Vardar.
Europa, más que un premio, es una ilusión. Y no está la Real como para dilapidar ilusiones en una temporada tan cargada de decepciones. Vuelve la competición continental (jueves, 19.00 horas, Anoeta, beIN Max 1) y rendirse en ella no es una opción. No tiene ningún sentido celebrar una clasificación europea si las apreturas de la Liga obligan a que se tire a la basura ese competición añadida. No llegará la Real en las mejores condiciones al domingo, a esa final autoinflingida que es el partido contra el Levante, si no da la cara este jueves ante el Red Bull Salzburgo. Y no, el escudo que llevarán sobre el pecho los once jugadores que vistan la camiseta txuri urdin no se merecería que no se jugara con todo y a por todas. Europa ha dado las pocas alegrías que está teniendo la Real en esta temporada y el jueves hay que luchar por otra. Su gente, la que se desplazará en masa para el partido de vuelta, se lo merece. No les defraudéis.

La convocatoria de Eusebio no da muchas pistas, pero sí deja un claro damnificado y señalado por la goleada sufrida en el Bernabéu: Raúl Navas. El central pasa de once inicial a la grada. Y Guridi, que también estuvo sobre el césped en los minutos finales del encuentro ante el Real Madrid, también se cae de la lista. Lo demás, lo esperado. Por un lado, que la inclusión de Pardo en la lista de 20 que se desplazó a Madrid es un movimiento inútil porque no cuenta para nada y es el eterno descartado. Por otro, que las ausencias por lesión son las de Carlos Martínez y Willian José. Eusebio ha incluido en la lista de 18 tanto a Januzaj como a Zurutuza. Ambos han sido duda durante los últimos días, de hecho el belga se ha perdido un par de encuentros, pero dado que Eusebio les ha incluido y sin amplia la convocatoria será porque están en plenas facultades.

El once, no obstante, es difícil de aventurar. No hay dudas en la portería, pese a la mala temporada de Rulli. En defensa, parece evidente que Héctor Moreno debutará de txuri urdin, y su acompañante saldrá de la cupla formada por Llorente y Elustondo, con más opciones para el primero. Los laterales serán presumiblemente Odriozola y De la Bella. El centro del campo sí parece innegociable, salvo que Zurutuza no esté para 90 minutos. Illarramendi y Xabi Prieto son fijos, y el sustituto del de Rochefort sería Zubeldia. Y en el ataque está la incógnita. Oyarzabal sí parece seguro, pero las otras dos posiciones de ataque las podría ocupar cualquier del grupo formado por Canales, Juanmi, Januzaj si está en condiciones de hacerlo, Bautista e incluso Agirretxe. Sí parece más probable que Toño Ramírez y Kevin Rodrigues partan desde el banquillo, aunque nada parece descartable viendo la marejada en la que navega la Real.

Esta Europa League está llevando a la Real a enfrentarse a rivales de países que no figuraban en su historia de desplazamientos. El Red Bull Salzburgo será el primer conjunto austriaco que visite Anoeta. Su primera fase, en todo caso, hace que se disparen las alarmas. El rival realista se clasificó para los dieciseisavos de final como primero del grupo I. Lo hizo sin perder ninguno de los seis partidos que jugó, aunque empatando la mitad, y, aquí radica el peligro de los austriacos, con un solo gol en contra. Y fue en la primera jornada del grupo, 1-1 en campo del Vitoria de Guimaraes. Desde entonces, cinco partidos sin encajar. La Real, por su parte, fue segunda del grupo L, ganando un partido más que el Salzburgo, cuatro, pero perdiendo dos, los dos que jugó ante el Zenit. La Real marcó 17 goles, al menos uno en todos sus partidos, el Salzburgo apenas hizo siete, aunque los aprovechó muy bien para sumar los mismos puntos que el equipo txuri urdin.

Es la primera vez que la Real jugará los dieciseisavos de final de la Europa League, pero ni mucho menos la primera vez que alcanza esa ronda en su historia en Europa. Concretamente, ha disputado esta eliminatoria en ocho ocasiones, y el balance es favorable, ya que la superó en cinco ocasiones y cayó derrotada en tres. Así, logró eliminar al Brno en la Copa de la UEFA 1980-1981, al Vikingur en la Copa de Europa 1982-1983, al Slask Wroclaw de la Rcopa 1987-1888, al Sporting de Lisboa  en la UEFA 1988-1989 y al Dinamo de Moscú de la misma competición en la 1998-1999. Y fue superado por el Liverpool en la Copa de la UEFA de la temporada 1975-1976, el CSKA de Sofia en la Copa de Europa de la 1981-1982 y el Partizán de Belgrado en la UEFA 1990-1991. En el partido en San Sebastián de esas rondas, aunque el de la Recopa con el Slask fue en San Mamés, 4 victorias, 3 empates y una sola derrota, la del primer partido, el del Liverpool.

viernes, febrero 09, 2018

PREVIA Real Madrid - Real Sociedad. Un escenario grande para medir la ilusión recuperada

Illarramendi, en el partido del Bernabéu del pasado curso.
Va siendo hora de que la Real deje de salir derrotada de antemano en los grandes escenarios. En el Santiago Bernabéu, como en el Camp Nou, lo viene haciendo con frecuencia. Y por eso, es un feudo idóneo para medir la ilusión recuperada (sábado, 20.45 horas, Santiago Bernabéu, Movistar Partidazo). Es hora, sí. Hora de luchar en condiciones, de buscar puntos y, por qué no, ese triunfo que tan imposible parece cada vez que el equipo txuri urdin juega en el Paseo de la Castellana. El Real Madrid está en mal momento, muy lejos de la lucha por el título y pensando en la Champions de la próxima semana como tabla de salvación de la temporada. La Real, por cierto, también juega en Europa el jueves, aunque pocos se acuerden de ello al hablar de este encuentro. Uno en el que los de Eusebio pueden dar un golpe de efecto y comenzar a enderezar la temporada de cara a la segunda vuelta liguera y ante el decisivo duelo contra el Salzburgo.

Malísima noticia la que ha recibido la Real en vísperas de su viaje a Madrid. Willian José se ha lesionado, una fractura en un dedo, y estará unas tres semanas de baja. El equipo afrontará sin su máximo goleador no solo el partido del Santiago Bernabéu, sino también la eliminatoria europea que arranca el próximo jueves. Eusebio, en todo caso, no ha dado demasiadas pistas de cómo pretende hacer frente a este contratiempo, ya que ha convocado a todos los jugadores disponibles de la primera plantilla. Es decir, que solo se quedan fuera el delantero brasileño, Januzaj y Carlos Martínez. Eso, al mismo tiempo, supone la inclusión en la lista de 20 de los dos jugadores que habitualmente ven el partido desde la grada, Rubén Pardo y Jon Bautista. Y Héctor Moreno viaja por primera vez con el grupo. Habrá, lógicamente, dos descartes antes del encuentro, y para decidirlos parece seguro que Eusebio tendrá en cuenta el partido europeo.

Así las cosas, es difícil saber cuáles son los planes del técnico con respecto al choque del Bernabéu, si habrá rotaciones, como las hubo cuando la Real disputó la ronda de grupos de la Europa League, o si saldrá con todo lo que tiene. Rulli estará bajo palos, y todo apunta a que la pareja de centrales será la inédita dupla que forman Elustondo y Héctor Moreno. Lo normal es que Odriozola y Kevin estén en los laterales. El centro del campo verá seguramente la vuelta de Zurutuza junto a Illarramendi y Prieto. Y ahí empiezan las auténticas dudas. Da la impresión de que, con un Agirretxe que lleva dos años sin jugar un partido completo, el hombre más adelantado será Bautista. Pero no se puede descartar la táctica del falso delantero y que sea Juanmi, con Oyarzabal y Canales flanqueándole. A la espera de los dos descartes, menos opciones parecen tener Toño, Navas, el tocado Llorente, De la Bella, Pardo, Zubeldia y Guridi.

La goleada ante el Deportivo ha devuelto el optimismo y ha dado aire a la Real. El equipo de Eusebio es decimocuarto en la tabla, con 26 puntos, de nuevo más cerca de Europa, a siete, que del descenso, a nueve. El Real Madrid es cuarto, cierra la zona de Champions con 39 puntos, pero está a 19 del líder, el Barcelona, aún teniendo un partido menos. La Real rompió la pasada jornada una racha de cuatro derrotas consecutivas, pero tiene todavía una losa a domicilio, ya que no gana lejos de Anoeta desde la octava jornada, 0-2 al Alavés. Desde entonces, cuatro derrotas y solo dos empates, ante Girona y Athletic. El Real Madrid es el equipo menos fiable como local de la parte noble de la clasificación, y solo ha ganado seis partidos de los once que ha disputado en el Bernabéu. De los tres últimos partidos, solo sumó tres puntos en el último, 7-1 ante el Depor, después de haber perdido ante Barcelona y Villarreal. Eso sí, es el conjunto local más goleador tras el Barcelona.

La Real tendrá que hacer frente a Madrid, lugar maldito. Por historia y por pasado reciente. En total han sido 70 las visitas ligueras al campo del equipo madridista y 51 de ellas acabaron en derrota, 16 en empate y solo en tres ocasiones salió victorioso el conjunto txuri urdin. La última de ellas, la de la temporada 2003-2004, fue además el último triunfo que logró en el Santiago Bernabéu. Aquel día el marcador acabó con un glorioso 1-4 que hicieron posible Xabi Prieto en dos ocasiones, la segunda de ellas su primer penalti en la élite, Kovacevic y De Paula. El 9-1 de la temporada 1968-1969 es la derrota más abultada cosechada en este escenario y la peor a domicilio de la Real en la historia de la Liga. Son ya ocho derrotas consecutivas en el feudo madridista y la última vez que se logró puntuar fue con el 1-1 de la campaña 2005-2006, con gol de Mark González.

Como ya es costumbre, la Real perdió en el Bernabéu la pasada temporada con relativa facilidad. Lo hizo a pesar de que no entró mal al partido, tuvo incluso una buena ocasión en una falta lejana botada por Willian José, y a que el Madrid hizo un encuentro bastante gris. Pero pasada la media hora, un pase de Cristiano Ronaldo destrozó la línea defensiva realista y permitió a Kovacic plantarse delante de Rulli y hacer el 1-0. Juanmi tuvo el empate a renglón seguido, pero su disparo se marchó fuera. Al arrancar la segunda mitad, la jugada del -0 fue idéntica a la del primer gol pero con los papeles invertidos, pase de Kovacic y gol de Cristiano. Cualquier posibilidad de soñar con la remontada la abortó Iñigo Martínez, en una estúpida patada a destiempo sobre Casemiro que le costó la segunda amarilla y la expulsión. El Madrid, sin mucho juego, se limitó a redondear su clara victoria a ocho minutos del final con un cabezazo de Morata que culminó una buena contra.

miércoles, febrero 07, 2018

La Real, el equipo con más goleadores en todas las competiciones

La celebración del gol de Canales ante el Depor.
En la contundente victoria ante el Deportivo, no hubo ningún jugador de la Real Sociedad que se estrenara como goleador esta temporada. Sí fue el primer tanto de Canales en la Liga, pero previamente ya había anotado en la Copa del Rey. Aún así, la resaca de un 5-0 es un buen momento para destacar un dato que está pasando algo desapercibido, y es que la Real puede presumir de ser el equipo que más goleadores ha tenido hasta ahora en partido oficial de cualquier competición. Han sido 16 los jugadores que han marcado al menos un gol con la camiseta txuri urdin al menos en una de las tres competiciones que disputa, la Liga, la Copa y la Europa League. Uno más que Barcelona Real Madrid, que se quedan en 15 cada uno.

La Real ha marcado en lo que llevamos de temporada 60 goles, 41 en la Liga, 16 en la Europa League y tres más en su efímero recorrido en la Copa. De ellos, 59 los han convertido sus jugadores y uno ha llegado en propia puerta, el que anotó Skjelvic en el 4-0 contra el Rosenborg que abrió el camino europeo de la temporada. Willian José encabeza la tabla con 16 tantos. Le siguen Oyarzabal con ocho; Llorente con siete; Llorente con seis; Illarramendi con cinco; Elustondo con tres; Xabi Prieto, Canales, De la Bella y Januzaj con dos; y Zubeldia, Zurutuza, Kevin, Bautista, Vela e Inigo Martínez con uno.

Dicho de otra manera, han marcado todos los jugadores de campo que han disputado algún minuto excepto ocho, justo la mitad. Y viendo los nombres que hay entre los que todavía no han visto puerta, cabe pensar que habrá más goleadores antes de que acabe la temporada. Los que no han gritado un gol en primera persona por el momento son Odriozola, Carlos Martínez, Navas, Guridi, Pardo y Agirretxe, además de los potrillos Gorosabel y Guevara, y el recién fichado Héctor Moreno. El que más opciones tendrá con seguridad de aumentar la lista de goleadores de txuri urdin es Agirretxe, pero no hay que descartar a Navas, a Moreno, que ya ha marcado siete goles en su anterior paso por la Liga con la camiseta del Espanyol, o incluso a Odriozola, que busca su primer tanto como profesional pero no sería extraño que lo consiguiera dada su constante presencia ofensiva.

Lo que sí hizo el gol de Canales, el primero en Liga, fue convertir a la Real en el segundo equipo con más goleadores de esta competición, igualando con 13 jugadores diferentes que han convertido al menos un tanto a Barcelona y Betis. El Real Madrid mantiene la primera posición con 15 anotadores. En el torno de la regularidad han marcado todos los realistas antes mencionados menos De la Bella, Zurutuza y Bautista, que solo han visto puerta en la Europa League. El reparto de goles en la Liga lo encabeza también Willian José con 11, seguido de Oyarzabal con seis; Illarra con cinco; Juanmi con cuatro; Elustondo y Llorente con tres; Prieto y Januzaj con dos; y Canales, Zubeldia, Kevin, Vela y Martínez con uno.

En la pugna por convertirse en el equipo con más goleadores a final de la temporada se encuentran otros equipos, además de los mencionados Real Madrid y Barcelona, 15 en total pero 13 en el caso del equipo blaugrana en la Liga. El Sevilla suma 14 goleadores, 12 en la Liga y dos más en las demás competiciones que disputad, mientras que hay otros tres equipos que tienen 13 anotadores: el Betis (mismo número en total y en la Liga), el Atlético de Madrid (once en el campeonato liguero), el Leganés (diez en Liga) y el Valencia (nueve en las 22 jornadas disputadas hasta ahora). Pero todos ellos, de momento, tienen menos goleadores que la Real.

domingo, febrero 04, 2018

Un profesional

Aritz celebra su gol al Deportivo de esta gráfica manera.
Cada vez que uno de estos millonarios prematuros que se dedican al fútbol se sienten en la necesidad de justificar una traición, apelan al hecho de que son profesionales. Y cada vez que lo escucho, algo se remueve en mi interior. El hecho de ser profesional implica mucho más que ganar dinero por una actividad, y no sé por qué aceptamos los derechos pero no recordamos las obligaciones de quienes desempeñan una profesión, más todavía uno que ha aceptado la responsabilidad de ser capitán, eso que sigue teniendo un significado en clubes como la Real. ¿Que un jugador tiene derecho a cambiar de aires, a proponer las cláusulas que quiera en su renovación o a dejar la práctica del fútbol cuando le venga en gana? Por supuesto que sí. Pero vale ya de tomar el pelo y dar a entender que el futbolista profesional solo tiene dos misiones en la vida, ganar títulos y ganar dinero.

El fútbol, mal que les pese a quienes defienden, alientan y solo han vivido el momento actual, es mucho más que esa manera de entender la profesionalidad. Un profesional firma un contrato que está compuesto de muchas más cláusulas que la de rescisión, y no parecen tenerse en cuenta cuando se trata de ejercer el poder de hacer lo que les venga en gana si tiene el dinero para que ese contrato sea poco más que papel mojado. Un profesional, en este caso, se dedica a una profesión que tiene una repercusión social que incluso va más allá de lo que pone en su contrato. ¿Fue más profesional Paolo Maldini por desempeñar toda su carrera en el Milán que Matt Le Tissier por hacerlo en el Southampton?¿A que nadie pondría en duda la profesionalidad de ninguno de los dos? Ambos, por cierto, han sido premiados por el Athletic, en ese curioso premio que dan los vecinos a los One Club Men del mundo y que jamás se atreverán a dar a un jugador de la Real, aunque este sea el equipo de la Liga española que más futbolistas fieles a sus colores ha tenido. Y eso, aunque en algún lugar duela, es un dato, no una sensación.

¿Pero sabéis lo que es ser profesional? Acabar el trabajo. Si un equipo tiene un objetivo, llegar a él. Si una temporada se tuerce, arreglarla. Si te pasas unas semanas sin jugar, trabajar como el que más para que el entrenador cambie de opinión. Si eres capitán, guiar al resto, dentro y fuera del campo, luciendo con orgullo y honor no solo el escudo que llevas en el pecho sino también en el brazo. Cumplir con lo que te pide quien te paga por un lado y quien te anima por otro. Y ahí hemos llegado al punto culminante. Estos que se agarran a la profesionalidad por el dinero no se dan cuenta de que se deben a dos pagadores. Uno es, efectivamente, el que te ingresa la nómina en el banco, tu club, una empresa que se dedica al negocio del fútbol, y ahí es lógico que uno atienda a las condiciones del pagador para elegir su futuro. Pero ojo, no solo las económicas. Eso es solo parte del trabajo. El otro pagador es el aficionado. El que acude a la grada, el que lo ve por la tele, el que anima, el que da palmadas de aliento a sus jugadores, el que sufre con las derrotas y el que es la persona más feliz del mundo con las victorias, por insignificantes que puedan resultar estas alegrías a quien suma ceros en su cuenta bancaria.

Profesional es Aritz Elustondo, porque él sí entiende que el fútbol es algo más que el dinero que ganas, porque comprende el componente de ilusión que tiene, porque ha entendido que no jugar es un aliciente para hacerlo mejor todavía cuando le toque saltar al césped, porque tiene tiempo de celebrar los triunfos con los suyos y con todos los demás que comparten colores y porque sabe que el trabajo no se acaba después de un partido o un entrenamiento, sabe que el trabajo sigue porque forma parte de los sueños de miles de seguidores. Profesional es Aritz Elustondo, sí, como antes lo fueron Mikel González. O Ion Ansotegi, este más profesional aún porque fue un capitán modélico. O Kote Pikabea, por seguir retrocediendo en la historia de la Real y sin necesidad de llegar a la maravillosa época del equipo campeón. O Gabi Schürrer, por dejarle claro a algunos que tampoco es una cuestión de lugar de nacimiento. Todos ellos son centrales que, siendo claros, no tienen las condiciones del anterior número 6 de la Real, pero de los que nadie se borraría el número de la camiseta y a los que ningún niño tachará jamás en sus pósters.

Todos ellos saben que jugar en la Real es algo grande. Lo hicieron y lo harán mientras puedan, y en las mejores condiciones. Y cuando llegue el momento de irse, por edad, porque aparecen otros mejores o porque de verdad crean que su camino les ha de llevar a otro lugar, lo harán con la cabeza alta y con lágrimas en los ojos, no encapuchados y escribiendo falsas palabras de despedida. En la Real quiero a esos profesionales, quiero la sonrisa de Mikel, el cariño de Ion, por descontado la leyenda de Xabi Prieto o Mikel Aranburu. Los que huyen por dinero o por despecho para enmascarar su falta de compromiso, ni en pintura. Por muy buenos que sean. Por eso los golpes de pasión sobre el escudo y el corazón, por eso la piña antes del partido, por eso la sonrisa de satisfacción que ahora tenemos tenemos los realistas de saber que hemos perdido a un gran jugador pero, ahora lo hemos descubierto, también a un gran lastre. Pero sobre todo felicidad por la renovación de Aritz. Porque a estos jugadores los queremos con nosotros todo el tiempo que sea posible.

jueves, febrero 01, 2018

PREVIA Real Sociedad - Deportivo. Este es nuestro equipo

Así celebraron Prieto y Willian José el gol de la pasada temporada.
Después de unos días convulsos, llega el momento de que asumamos que nuestro equipo el que saltará al césped en la final ante el Deportivo (viernes, 21.00 horas, Anoeta, beIN La Liga). No formará parte de él Iñigo Martínez, quien ha dado la espalda a todo lo que ha defendido durante unos cuantos años por ganar más dinero. No será él, aún teniendo parte de culpabilidad en la situación en la que se encuentra la Real, quien ayudará a que la cosa mejore. No serán sus millones, los que él gane o los que ha dejado en las arcas del club, los que importen durante los siguientes 90 minutos, cruciales para el futuro del club, que necesita ganar para no verse en líos mayores, y también de forma más personal para Eusebio, que se juega el poco crédito que le ha dejado la nefasta racha en la que ha entrado desde que hace no tanto tiempo ganara tres partidos seguidos y fuera líder de la Liga. No es este el partido de Iñigo Martínez. Es el de la Real. Este es nuestro equipo y en él no caben jugadores que no quieran defender su escudo.

La noticia de la convocatoria es que Eusebio no quiere arriesgar con Zurutuza y le deja fuera de la lista aunque ya tenga el alta médica. Con la única baja por lesión de Carlos Martínez y a la espera de que el fichaje de esta ventana de invierno, Héctor Moreno, se incorpore a la dinámica del grupo, eran dos los jugadores que el técnico realista debía descartar por razones técnicas. Y, como ya es habitual, los elegidos han sido Rubén Pardo y Bautista. Ninguno de los dos ha salido en el mercado invernal, cuando parecía que sobre todo el primero de ellos estaba abocado a buscarse minutos fuera de la Real, y para ambos la vida sigue igual después del cierre de esta ventana de traspasos. Dada la configuración de la plantilla, resulta llamativo ver en la lista a tantos centrales como laterales, tres. Y Guridi, por supuesto, ya se ha afianzado en la lista tras regresar después de su lesión en la pasada jornada.

Por lo que dijo en la rueda de prensa previa al encuentro, Eusebio por un lado recuperará el esquema más habitual de esta temporada y lo hará con una alineación que volverá a tener a Rulli bajo palos. Con Odriozola y presumiblemente también el regreso de Kevin en la banda izquierda, la duda está en quién acompañara a Llorente en el centro de la zaga. Hasta ahora ha sido Navas, pero tanto el técnico como el presidente realista han hablado muy bien en las últimas horas de Elustondo, por lo que cabe pensar que tendrá una oportunidad. En el centro del campo podría entrar Guridi, al que se ve como el relevo natural de Zurutuza, para acompañar a Illarramendi y Xabi Prieto. La otra opción, Zubeldia para adelantar a Illarra. Y en ataque lo más probable es que jueguen Oyarzabal, Januzaj y Willian José, aunque no se puede descartar la entrada de Canales, ni en el centro del campo, ni en el ataque. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, De la Bella, Juanmi y Agirretxe.

La Real es decimoquinta con 23 puntos. Ya no mira a Europa, diez puntos por encima, sino que tiene que mirar todavía de reojo a la zona de descenso, a seis. Justo la cierra el Deportivo, decimoctavo, con 17 puntos, por lo que una nueva debacle en Anoeta metería a la Real de lleno en la lucha por no descender. Así de claro. El equipo de Eusebio llega después de cuatro derrotas consecutivas en un enero nefasto, y con una racha de un solo triunfo en las últimas diez jornadas. Ha logrado doce puntos en Anoeta, una cifra que solo supera como local la de cuatro equipos, los tres que ocupan plaza de descenso y el Levante, decimosexto. El Depor, por su parte, ha sumado solo dos puntos de los últimos 18 posibles y su último triunfo fue en la jornada decimoquinta, 1-0 ante el Leganés. Como visitante solo ha sumado seis puntos y ha ganado un partido, 1-3 ante Las Palmas y en las cinco salidas siguientes solo ha sumado un punto más.

Son 41 los precedentes que hay de visitas del Deportivo a Donostia. En Primera se han jugado 35 de esos encuentros, con apenas 16 victorias para la Real, menos de la mitad, diez para el equipo gallego, y nueve empates. El 7-1 de la temporada 1950-1951, con sendos dobletes de José María Pérez, Igoa y Alsúa, además de un gol de Barinaga, que fue el que abrió el marcador, sigue siendo la mayor goleada txuri urdin en estos enfrentamientos. Por contra, el 1-3 que se repitió en las campañas 1968-1969 y 1994-1995 es el marcador más holgado con el que conjunto deportivista ha vencido en San Sebastián. El Depor no gana en Anoeta desde el 0-1 de la temporada 2006-2007. Desde entonces, tres empates y dos victorias de la Real. El cuadro estadístico lo completan cuatro partidos en Segunda, tres victorias locales y una visitante, y dos en play-offs con un triunfo por cada equipo.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real venció por la mínima, 1-0, en un partido que sirvió para homenajear a los héroes de Puertollano medio siglo después de aquel ascenso a Primera que debió ser el definitivo y que tardó cuatro décadas en truncarse. El partido se decidió con un soberano cabezazo de Willian José al filo de la media hora de juego, tras un gran centro de Yuri, que se coló por toda la escuadra. El Depor, aunque estuvo algo mejor tras el descanso, no inquietó la portería de Rulli en todo el encuentro, y la Real sumó alguna que otra ocasión para ampliar su ventaja. Las más claras las tuvieron, ya en la segunda mitad, Oyarzabal con un espléndido disparo desde fuera del área que se le fue ligeramente por encima del larguero y Canales tras una galopada que finalizó con un disparo que repelió con fuerza el poste.