viernes, agosto 18, 2017

PREVIA Celta - Real Sociedad. Guiño europeo para comenzar

La celebración del primer gol en Vigo de la pasada campaña.
El calendario le ha dejado un bonito guiño europeo a la Real para comenzar esta temporada 2017-2018, y es que jugará su primer encuentro allí donde disputó el último de la pasada Liga, aquel en el que consiguió su clasificación directa para la Europa League de una forma tan merecida como agónica. El Celta es el primer rival (sábado, 18.15, Balaídos, beIN La Liga), y una buena piedra de toque para saber si la Real de Eusebio sigue manteniendo el espléndido nivel como visitante que le permitió alcanzar la sexta plaza en la última competición liguera. El técnico realista, convencido de que tiene mejor plantilla que hace un año y con un once tipo al que podrá dar continuidad con pequeños retoques, contará eso sí con alguna baja en defensa.

Habrá que ver cómo afecta a la idea de Eusebio de apostar por un once tipo el hecho de tener que disputar tres competiciones, pero lo que está claro es que la primera jornada de Liga no será donde veamos rotaciones. El técnico txuri urdin optará por un equipo inicial muy parecido al que vimos la pasada temporada, aunque con algunos cambios obligados. Rulli es indiscutible bajo palos, pero la baja de Iñigo Martínez, la duda de Odriozola y la competencia en el lateral izquierdo harán que veamos una defensa inédita. Navas es seguro, parece que Aritz Elustondo cuenta con ventaja sobre Llorente, que ha estado tocado en los últimos días, y será interesante ver si la primera apuesta en el lateral zurdo es por Kevin o por De la Bella. En la derecha, sin Gorosabel en la convocatoria, parece evidente que Odriozola está para jugar.

El centro del campo será el de gala. Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto volverán a organizar el juego txuri urdin. Y arriba habrá que esperar para ver novedades por la baja de Januzaj. Vela y Canales optan el puesto de acompañante de Oyarzabal y Willian José. Lo bueno es que en el ataque hay más jugadores con etiqueta de titular, como Juanmi, no olvidemos que fue el máximo goleador de la pasada campaña, y Agirretxe, que volverá a disputar un partido oficial después de año y medio. Con las bajas ya conocidas de Iñigo, Carlos Martínez, Pardo, Zubeldia y Guridi, aunque este finalmente se haya quedado con dorsal del Sanse, y con Gaztañaga apartado del equipo sin que en realidad se sepa muy bien por qué, Eusebio tuvo que descartar por motivos técnicos a un solo jugador por la entrada en la lista de Guevara. El elegidoen esta ocasión fue Bautista.

La Real busca romper en Vigo una mala racha en los últimos arranques ligueros. Lleva tres temporadas consecutivas sin ganar el primer encuentro de la competición, pero además sin marcar un solo gol. No perforó la meta rival ni en el 1-0 en Eibar de la temporada 2014-2015, ni en el 0-0 en Riazor ante el Deportivo de la temporada siguiente, ni tampoco en la clara victoria en Anoeta del Real Madrid en el partido inaugural de la Liga por 0-3. La última vez que la Real venció en el debut fue en casa, en la temporada 2013-2014, superando al Getafe por 2-0. Su último tanto en una primera jornada disputada lejos de Anoeta fue un año antes, en la contundente derrota por 5-1 ante el Barcelona, y su última victoria como visitante para arrancar la temporada fue con el 1-2 de la 2011-2012 en El Molinón ante el Sporting.

La historia habla de 54 precedentes de la Real en Vigo. De los 45 que han tenido lugar en Primera División, nueve acabaron con victoria txuri urdin, 24 se los quedaron los vigueses y los doce restantes finalizaron en empate. La mayor goleada lograda por la Real sigue siendo el 2-5 de la temporada 2003-2004, un día en el que marcaron Kovacevic, Milosevic en propia puerta, Xabi Alonso y Nihat en dos ocasiones para lograr una victoria que significó el cese de Miguel Ángel Lotina como entrenador del Celta. Por contra, el mayor triunfo local es el 6-1 de la Liga 1941-1942. A pesar de ser el escenario de la última clasificación europea, la Real no ha ganado en Balaídos desde su regreso a Primera, aunque solo perdió en uno de los cinco partidos jugados. En Segunda División Celta y Real han jugado nueve veces, con dos victorias realistas que coincidieron con sendos ascensos, en las temporadas 1966-1967 y 2009-2010, tres empates y cuatro derrotas.

Durante mucho tiempo no va a ser necesario recordar los detalles de la última visita de la Real a Balaídos, al menos su desenlace. Ese 2-2 con el que finalizó el encuentro de la 2016-2017 sirvió para volver a Europa por la puerta grande. La Real necesitaba que pinchara al menos uno de sus dos rivales, el Villarreal y el Athletic, y sumar en Vigo. Fueron los bilbaínos los que perdieron en la despedida del Vicente Calderón, con lo que a la Real le valía el empate para ser sexta. El 0-0 al descanso dio paso a una segunda parte trepidante. Un riguroso penalti de Iñigo Martínez lo convirtió Aspas en el 1-0. La Real se lanzó a por el empate y lo logró Oyarzabal, culminando un centro de Xabi Prieto. Era el minuto 82. Cuando el empate parecía definitivo, en el 90 Hjulsager conectó un zapatazo desde fuera del área que heló el corazón txuri urdin. Pero en el minuto 93, en la última jugada del encuentro, Juanmi marcó de cabeza y a la salida de un córner el gol que hacía historia.

lunes, julio 24, 2017

'Jesús Mari Zamora y la Real Sociedad', un libro enriquecedor

Puede que a muchos, sobre todo a quienes no utilizan la memoria como baremo para evaluar la historia del fútbol, les parezca una exageración que se diga que Jesús Mari Zamora es uno de los mejores jugadores que ha conocido nuestra Liga. No es una exageración, por mucho que la verdadera dimensión del 10 de aquel equipo txuri urdin que llegó a la gloria de ganar dos ligas quede hoy oculta en la desmemoria y el brillo de otro fútbol que no tiene nada que ver con el que él vivió. Por eso, un libro titulado Jesús Mari Zamora y la Real Sociedad. Cantera y sentimiento, publicado por Naveus, es una lectura enriquecedora, incluso imprescindible para todo aquel que sienta a este equipo en su corazón. Da igual no haberle conocido, porque Zamora, dirigido por el escritor Aingeru Espinosa, se encarga de llevarnos a esa época, se empeña en explicarnos por qué fueron tan importantes los logros que alcanzó aquella maravillosa e inolvidable Real Sociedad.

De primeras, el formato del libro nos recuerda a otro de los libros clásicos de la literatura txuri urdin, Diarios del galés, el volumen que escribió John Toshack sobre sus dos primeros años en la Real, desde que aterrizó en Donostia hasta la consecución del título de Copa. Espinosa se ha encargado de una labor documental inmensa, que permite que el libro sea una lujosa herramienta para conocer las alineaciones y goleadores de todos los partidos de la Real Sociedad en los quince años en los que Zamora visitó la camiseta txuri urdin. Eso, no obstante, no es lo esencial del libro. Cantera y sentimiento es su subtítulo, y es ahí donde este apasionante recorrido por la parte más gloriosa de la historia del club encuentra su auténtica razón de ser. Este libro es la Real de la misma manera que Zamora es la Real. Y sí, el ídolo es Luis Arconada, la figura clave es Alberto Ormaetxea, pero Zamora es el gol de Gijón, es el protagonista que define la esencia del más pequeño de los clubes grandes del fútbol español y el más grande de los pequeños. Y ese siempre será la Real, estandarte de una pequeña provincia que luchando contra gigantes llegó al olímpico del fútbol de una manera que, como recuerda el libro, pudo ser todavía más gloriosa.

Quienes conozcan la historia de la Real, buscarán en esta narración compartida entre Zamora y Espinosa el título de Gijón, la segunda Liga conseguida ante el Athletic en Atotxa, la Copa del Rey en Zaragoza, la mítica victoria ante el Inter en la Copa de la UEFA, incluso momentos que definieron con la misma fuerza la historia de realista como el título que se escapó en Sevilla en la temporada de la imbatibilidad, la Copa que no se pudo ganar en 1988 ante el Barcelona o incluso el infame arbitraje en Hamburgo que impidió que nuestra Real llegara a disputar una final de la Copa de Europa. La satisfacción del nostálgico de cualquier edad será más que satisfecha con este libro, delicioso recuerdo además de muchísimos nombres que han forjado la historia de la Real, biografías narradas desde el punto de vista personal de Zamora de todos los componentes del equipo campeón, pero también pequeñas pinceladas de aquellos rivales insignes que, con su categoría, contribuyeron a hacer aún más grande la hazaña realista.

Pero, siendo sinceros, lo que más satisfacción produce es saber el impacto que este libro puede tener en quienes no hayan vivido o no recuerden aquellos momentos, entre quienes piensen que el fútbol siempre ha sido al menos parecido a lo que es ahora. Los recuerdos de Zamora de su paso por el Sanse, de su relación con sus entrenadores, de la forma en la que se trataban las lesiones, el valor que tenía el fútbol en los años 70 y 80. Todo eso es lo que hace de Jesús Mari Zamora y la Real Sociedad un libro de enorme valor. Y no ya solo por el fútbol, sino por la misma Real. Podemos presumir de tener un club cuyos valores han sobrevivido a la mercantilización actual del fútbol, pero nunca está de más leer sobre estos temas, sobre la importancia de la cantera, del sentimiento y de la pertenencia que han de estar siempre ligados a lo que es la Real. Y lo dice Zamora. No lo dice cualquiera. Lo dice el tipo que está en primer plano del instante más importante de su historia.

Entre lo más destacado del libro está la aportación de Zamora a algunas cuestiones que interesarán y mucho a quienes valoren la historia del club. El ex jugador nos habla de cómo afectó a su carrera la grave lesión que sufrió a mediados de los 80, incluyendo su futuro en la selección española a la que no volvió después del Mundial de 1982, de la trascendencia de los arbitrajes y las primas a terceros en la Liga que se escapó en 1980, o incluso de algunos detalles bastante desconocidos en las semanas previas a su retirada, incluyendo la decisión de Marco Antonio Boronat de prescindir de él durante algunas semanas. Entre lo más flojo, la oportunidad perdida para explicar realmente qué salió mal en su etapa como directivo tras formar parte de la candidatura de Denon Erreala que dirigió Miguel Fuentes, cuya presidencia resultó nefasta para el club, o detalles más jugosos de su etapa como segundo entrenador con Raynald Denoueix, fase sobre la que pasa mucho más de puntillas cuando podría haber aportado mucho al libro.

Incluso teniendo eso en cuenta, es difícil pensar que un seguidor txuri urdin no vaya a disfrutar de Jesús Mari Zamora y la Real Sociedad. Hablamos de la Real, y lo hacemos desde la mirada de uno de los nombres más grandes de su historia. ¿Cómo no disfrutarlo?






lunes, julio 17, 2017

Januzaj, el 75º pasajero extranjero

Januzaj, el extranjero número 75 de la Real.
El último fichaje de la Real Sociedad, Adnan Januzaj será el extranjero número 75 que viste la camiseta del primer equipo desde que la llegada de John Aldridge rompiera la tradición de no incorporar jugadores de otras nacionalidades que se mantuvo desde que el Real Madrid cediera al sueco Simonson en la temporada 1961-1962, que acabó con el equipo txuri urdin en el pozo de la Segunda División. Llegando a esa cifra, es buen momento para analizar algunos detalles de  este singular aspecto de la historia de la Real.

Januzaj no será el primer belga en llegar a la Real, pero sí será el primero en disputar un partido oficial. El único precedente en este sentido es el de Frédéric Peiremans, un jugador fichado bajo el mandato de Javier Clemente, que presumió en su día de que ningún periodista había podido adelantar la noticia, y que llegó a la Real tan lesionado que jamás llegó a debutar a pesar de haber costado la friolera de 400 millones de pesetas de cara a la temporada 2000-2001. Durante su dramático periplo en España, llegó a ser cedido al Eibar aunque tampoco llegó a debutar con el conjunto armero por sus problemas físicos.

En total, en la Real han jugado futbolistas de 35 países diferentes. Las nacionalidades que más se han repetido, con seis jugadores, han sido la francesa (Dramé, Collet, Potillon, Brechet, Giovanni Sio y Griezmann), la brasileña (Luiz Alberto, Julio César, Savio, Rossato, Jonathas y Willian José) y la portuguesa (Océano, Carlos Xavier, Sa Pinto, Fabio Felicio, Bruma y Kevin Rodrigues), seguida, con cinco, de la argentina (Juan Gómez, Schürrer, Víctor López, Germán Herrera y Rulli) y, con cuatro, de la turca (Arif, Tayfun, Nihat y Necati) y de la uruguaya (Abreu, Bueno, Ifrán y Chory Castro).

La mayoría de ellos han defendido la camiseta de la Real en Primera División. Solo llegaron a jugar en Segunda con la elástica txuri urdin, sin llegar a la máxima categoría, el francés Sio, el turco Necati, los uruguayos Abreu y Bueno, el británico Vaughan, el colombiano Jonathan Estrada, el montenegrino Delibasic, el marroquí Moha y el camerunés Songo’o. Y aunque la mayoría de ellos han sido fichajes, hay cuatro que jugaron en el primer equipo de la Real tras pasar por el Sanse, síntoma de la globalización que también afecta al fútbol. Se trata de los franceses Sio y Griezmann, el portugués Rodrigues y el argelino Cadamuro.

El jugador extranjero que más partidos ha jugado con la Real Sociedad es el serbio Darko Kovacevic, un total de 286. Vela ya suma 232, el chileno Claudio Bravo se quedó en 229 y Griezmann en 202. Son los cuatro únicos que han jugado más de 200 partidos en la Real, Valeri Karpin se quedó a las puertas de esa cifra con sus 195 encuentros. Kovacevic y Karpin son los únicos que han pasado por la Real en dos etapas diferentes. El que menos partidos jugó en la Real, eliminando de la estadística al inédito Peiremans, el francés de origen senegalés Boukary Dramé, al que Juanma Lillo apenas dio dos partidos, uno en Liga y otro en Copa en la temporada 2008-2009.

En cuanto a los goles, Kovacevic es también el mejor artillero extranjero, hizo 107 tantos, convirtiéndose en el quinto máximo goleador de todos los tiempos con la camiseta de la Real. Le siguen el bosnio Meho Kodro con 81, siendo además el que más goles marcó en una única Liga, 25 en la 1994-1995, y el mexicano Vela con 71. En el lado opuesto del campo, son cuatro los porteros extranjeros que han lucido el escudo de la Real. El sueco Asper fue el primero, le siguió el holandés Sander Westerveld, luego llegó el chileno Claudio Bravo y finalmente el actual guardameta txuri urdin, Gerónimo Rulli.

La actual plantilla de la Real contará, por el momento, con cinco jugadores extranjeros. Además del mencionado Januzaj, se trata del guardameta argentino Gerónimo Rulli, el portugués Kevin Rodrigues, el mexicano Carlos Vela y el brasileño Willian José. El récord de jugadores extranjeros en la primera plantilla de la Real Sociedad, nada menos que diez, hay que buscarlo en la temporada 2000-2001 y 2001-2002. En la primera de ellas, en la que arrancó como entrenador Clemente para ser sustituido por Periko Alonso y este a su vez por Toshack, tuvieron dorsal en la Real Mattias Asper, Luiz Alberto, Julio César, Peiremans, Khokhlov, Tayfun, Collet, Demetradze, Arif y Jankauskas.

Pero el once incial con más extranjeros, nada menos que siete, llegó tiempo después, en la temporada 2003-2004 y en dos ocasiones. El 8 de febrero de 2004 jugaron ante el Zaragoza en La Romareda Westerveld, Kvarme, Schürrer, Potillon, Karpin, Nihat y Kovacevic, y casi un mes después, el 6 de marzo, ante Osasuna y en Anoeta, repitieron seis de ellos, no jugó Westerveld y entró Lee Chun Soo.

miércoles, julio 12, 2017

El riesgo de ceder potrillos

Los canteranos de la pretemporada, junto a Eusebio y Llorente.
Sería de locos criticar la política de cantera de la Real. Estamos hablando de un club que juega todas las semanas con más de media docena de jugadores forjados en sus propias instalaciones, que en ocasiones llega a rozar el pleno, que ha instalado en su once titular prácticamente cada temporada a un nuevo joven valor y que acumula en los últimos años varias operaciones con clubes punteros abonando auténticas millonadas para hacerse con sus perlas. No hay muchos clubes que puedan presumir con más razones de sus factorías que la Real de la Zubieta. Pero hay un elemento discordante en esta feliz visión de su política de cantera, una que invita también a la reflexión.

En los últimos tiempos, han sido bastantes los jugadores del filial que se han asomado al primer equipo, muchos de ellos además con ficha profesional, pero que no han terminado de cuajar. La apuesta de la dirección deportiva en estos casos ha sido la cesión. Foguearles y probarles en otro sitio, lejos de casa, que se acostumbren a tener minutos, normalmente en una Segunda División que se antoja más dura y más forjadora de carácter que la Primera. Sobre el papel no es mala idea, pero es evidente que no está funcionando. La operación salida de estos días, en la que algunos de estos canteranos se han desvinculado ya de la Real, está confirmando algo que ya se podía intuir desde hace tiempo: el potrillo, o salta directamente al primer equipo y con la confianza del entrenador de turno o acaba dejando el club después de una o varias cesiones.

No hay más que comprobar los datos. Zurutuza fue el último canterano en salir cedido que se ha instalado después en el primer equipo. Y eso fue cuando la Real todavía estaba en Segunda División. El de Rochefort pasó la temporada 2007-2008 en el Eibar, y aún así no asomó la cabeza definitivamente en el primer equipo hasta la 2009-2010, cuando se convirtió en una de las piezas claves del ascenso. Desde entonces, todos los jugadores del Sanse que han acabado instalándose de una manera regular en el primer equipo, ya en la élite de la Primera División, ha sido sin cesión. Ese ha sido el caso de Illarramendi, Iñigo Martínez, Oyarzabal, Pardo, Zaldua y Elustondo. Todos debutaron con número del filial y todos lograron titularidades más o menos prolongadas, fijas en el caso de los tres primeros, ganándose así el derecho a permanecer en el primer equipo de la Real.

Pero salir cedido no funciona, y eso hace pensar que la dirección deportiva no está acertando con esta política. Sin contar a Zaldua, que es víctima del overbooking del lateral derecho pero en principio un jugador con el que se cuenta, y con la duda de Pardo, del que ahora mismo no se sabe absolutamente nada, desde que la Real volvió a Primera seis jugadores que han tenido dorsal del primer equipo han vivido alguna cesión. Los seis han tenido un papel meramente testimonial entre los mayores. Gaztañaga, tras sus cesiones a Ponferradina y Numancia, es el único que sigue en la Real, pero sabe que su futuro no está vestido de txuri urdin. Héctor sigue cedido, ahora en el Alavés y después de haber pasado por el Granada, pero no parece una opción de futuro. Oyarzun se ha desvinculado ya de la Real, que le cedió la pasada temporada al Mirandés, y la próxima temporada jugará en el Zaragoza. Cadamuro, después de subir al primer equipo sin haber debutado antes, por decisión del club, pasó por Numancia y Osasuna antes de dejar la Real. Incluso Javi Ros llegó sin demasiada confianza al primer equipo tras haber sido cedido al Eibar y Viguera puso fin a su estancia en la Real cedido en dos ocasiones al Nastic.

Si la cesión no sirve para un jugador que ya ha tenido dorsal del primer equipo, cosa que parece más normal, tampoco está sirviendo como parte del ciclo formativo antes de dar ese salto. Cuatro potrillos del Sanse que llegaron a debutar en el primer equipo tras el regreso a la máxima categoría fueron cedidos antes de lograr dorsal en la primera plantilla, y tres ya no tienen relación con la Real. El único que sigue en el club es Eneko Capilla, que tiene ahora mismo un futuro incierto tras haber pasado por el Numancia, y Hervías ha sido el último en dejar el club después de nada menos que tres cesiones, en Osasuna, Oviedo y Elche. A estos se unen Iker Hernández, que jugó a préstamo en el Barakaldo antes de cambiar la Real por el filial del Athletic, y Marco Sangalli, que vistió la camiseta del Alavés cuando todavía pertenecía al club donostiarra.

Este aspecto de la política de cantera de la Real cobra una especial relevancia si tenemos en cuanto que son cinco los jugadores del Sanse que, si no sucede nada extraño, lograrán dorsal de la primera plantilla para la temporada que está a punto de comenzar. Odriozola ya se ha ganado ese derecho siendo el mejor lateral derecho de la pasada Liga; Kevin Rodrigues está llamado a jugar un papel protagonista tras la espantada de Yuri. ¿Pero qué sucederá con Guridi, Zubeldia y Bautista, incluso con Bardají? No tiene sentido subir a canteranos al primer equipo si no se cuenta de verdad con ellos, para tener más o menos minutos pero para ser jugadores de la Real de pleno derecho. Si no hay confianza, el mensaje que se traslada al Sanse es frustrante. Odriozola y Oyarzabal son la luz, pero hay sombras en las que hay que trabajar desde la dirección deportiva pero también desde el banquillo.

miércoles, junio 28, 2017

La camiseta, un lío inesperado

Así será la equipación de la Real en la 2017-2018.
Dentro de todos los líos en los que se puede meter un club como la Real Sociedad, el aspecto de su camiseta era probablemente el más inesperado. La Real y Adidas han presentado la nueva equipación, la que lucirá el equipo en su regreso a Europa, y si lo que se buscaba era que se hablara de ella desde luego se ha conseguido. Franjas más finas y numerosas que nunca lucen en la zamarra, que cuenta con una espalda completamente azul. La ruptura con la historia de la Real es más que evidente y sorprende que este cambio haya venido de la mano de Adidas, precisamente la marca que vistió al equipo txuri urdin en sus camisetas de referencia, las de la década de los 80, las que cualquier aficionado tiene como emblema claro de cómo debe lucir dicha camiseta.

Hagamos memoria. La Real que ganó la Liga en Gijón en 1981 lo hizo con una camiseta con tres franjas azules. Se mantuvo ese número cuando se alcanzó la Copa del Rey en 1987. Tres y dos laterales coronaban la de la Real que luchó por el campeonato liguero en 2003. Cuatro tuvo la del centenario, la que lució el equipo en su ascenso a Primera en 2010. Y tres lucía la camiseta con la que la Real volvió a la Champions League en 2013. Lo más diferente en ese sentido se puede encontrar en las cinco franjas azules que lució el equipo en la temporada 1990-1991 o a finales de los años 90. La camiseta que lucirá el equipo txuri urdin en la temporada 2017-2018 tiene nada menos que nueve franjas azules en su pecho.

No se puede negar que, por mucho que el cuello redondo nos lleve a otras épocas, el diseño no es precisamente acorde con la historia de la Real. Rompe con ella por completo, de hecho. Y da la impresión de que forma parte de una guerra de marcas deportivas por llamar la atención. Hace muy pocos días, la polémica tuvo lugar en Barcelona con la nueva camiseta del Espanyol. La razón, la opuesta a la que preside el debate en Donostia, puesto que Joma ha diseñado una equipación con una gran franja azul presidiendo el pecho de la camiseta. El club barcelonés contestó a la polémica explicando que habían aumentado las ventas con respecto a las de la pasada temporada en un 37 por ciento.

Habrá que ver cómo responde la afición realista, pero lo que está claro es que la opinión contraria a esta camiseta se ha convertido en la predominante en Internet. En muy pocas horas, una petición publicada en Change.org ha reunido casi 1.700 firmas. La encuesta publicada por la edición de Mundo Deportivo en Gipuzkoa en la noticia sobre la nueva camiseta arroja a última hora de la tarde del miércoles un contundente 73,18 por ciento de votos contrarios a que este sea el aspecto que luzca la Real la próxima temporada. Y pasear por Twitter nos permite encontrar memes que comparan la camiseta con los toldos de la Concha o incluso con camisas de rayas de aspecto no demasiado moderno.

Para gustos, los colores. Pero sorprende que un equipo como la Real sea el que pegue un salto tan drástico hacia la modernidad con algo que sus aficionados valoran tanto, la camiseta. Pocas aficiones acuden tan uniformadas a su estadio como la de la Real. Pocas dan tanto colorido en sus viajes con la txuri urdin como esta. Y arriesgar tanto puede no ser la mejor de las decisiones. Llevamos unos días en los que hemos visto mucha nostalgia, conmemorando el trigésimo aniversario de la Copa de Zaragoza, reviviendo las participaciones europeas antes del regreso a las competiciones continentales. Hemos visto muchas de las camisetas de la Real que más nos han gustado, las que más nos han emocionado, las que conforman nuestros sueños futbolísticos. Y ahora tenemos esto, un lío inesperado que asalta parte de lo más importante que tiene este club, la tradición. No va a ser fácil de asimilar que este sea el aspecto de la Real 2017-2018. Nada fácil.

domingo, mayo 28, 2017

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2016-2017 (y 7) Detalles

· Decimoquinta clasificación europea
Con el empate logrado en Vigo, la Real firmó su decimoquinta clasificación europea de toda su historia. La Copa de Europa la disputó con sus títulos de Liga de las temporadas 1980-1981 y 1981-1982; la Champions League con el segundo puesto de la 2002-2003 y el cuarto de la 2012-2013; la Recopa con el título de Copa que logró en la 1986-1987; la Copa de la UEFA por su segundo puesto de la 1979-1980 y la 1987-1988, el cuarto de la 1973-1974, 1974-1975 y 1978-1979, y el quinto de la 1989-1990 y 1991-1992; y la Europa League la jugó tras el séptimo puesto de la 2013-2014. Esta será la segunda vez que juegue esa competición desde su cambio de nombre. La Real ya había acabado la Liga en sexta posición en las campañas 1932-1933 y 1983-1984, entonces sin premio europeo.

· El once tipo
Eusebio apostó claramente por un once tipo para afrontar la temporada. Por minutos, este lo han formado Rulli en la portería, Odriozola y Rulli en los laterales, Raúl Navas e Iñigo Martínez en el centro de la zaga, Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto en el centro del campo y Oyarzabal, Vela y Willian José en el ataque. Curiosamente, este fue el once inicial solo en un partido de los 38 de la Liga, el 1-2 con el que venció la Real al Espanyol en Cornellá-El Prat.

· 27 jugadores utilizados
La Real ha utilizado hasta 27 jugadores en toda la temporada. Rulli ha sido el único que ha jugado todos los minutos, el único en toda la Liga junto a Ochoa, guardameta del Granada. El arquero, de hecho, ha hecho pleno en la temporada, porque también jugó toda la Copa. Otros dos jugadores han disputado todos los partidos de Liga aunque no todos los minutos, Xabi Prieto y Oyarzabal, que se convirtieron así en dos de los cuatro futbolistas en haber participado en los 38 encuentros, junto a Williams (Athletic) y Enrich (Eibar). Hasta ocho jugadores han superado los 3.000 minutos de juego, los tres ya mencionados, Illarramendi, Iñigo Martínez, Zurutuza, Yuri y Raúl Navas. Tres jugadores no llegaron a debutar, el lesionado Agirretxe y los guardametas Toño Ramírez y Ander Bardají. De entre los que sí se vistieron de corto, los que menos jugaron de la primera plantilla fueron Gaztañaga (42 minutos), David Concha (147), Rubén Pardo (238) y Markel Bergara (287).

· 22 jornadas entre los seis primeros
El premio europeo que ha tenido la Real ha sido reflejo de su marcha durante todo la temporada. Ha estado 22 jornadas entre los seis primeros. 14 de esas jornadas las pasó en la quinta plaza y ocho más en la posición que finalmente ocupó, la sexta. Desde que en la décima jornada se coló por primera vez en las posiciones europeas, ya no bajó de la séptima plaza. Su peor posición de la temporada fue la que ocupó en la jornada inaugural, la penúltima, tras el 0-3, del Real Madrid, siendo esa la única en la que conoció los puestos de descenso.

· Cuatro victorias consecutivas
Por segunda temporada seguida, Eusebio ha alcanzado el registro de cuatro victorias consecutivas como su mejor racha. En esta ocasión, lo logró superando entre las jornadas novena y duodécima a Alavés (3-0), Leganés (0-2), Atlético de Madrid (2-0) y Sporting de Gijón (1-3). La racha se rompió con el empate a uno que arrancó el Barcelona de Anoeta.


· Récord compartido de victorias a domicilio
La Real logró nueve victorias a domicilio, igualando la mejor marca de su historia, la que habían logrado el equipo de Bernd Krauss en la temporada 1997-1998 y el de Raynald Denoueix en la 2002-2003. El conjunto de Eusebio ha inscrito así su nombre con letras de oro en la historia del club superando a Osasuna (0-2), Leganés (0-2), Sporting (1-3), Granada (0-2), Málaga (0-2), Espanyol (1-2), Las Palmas (0-1), Betis (2-3) y Valencia (2-3).

· Juanmi máximo goleador de la temporada, Willian José en Liga
El máximo goleador de la temporada ha sido Juanmi, que ha logrado quince dianas entre la Liga y la Copa, once en el torneo de la regularidad y cuatro más en el torneo del KO. Su postrero gol en Balaídos, el que dio la clasificación europea, le dejó a una diana del mejor anotador realista en la Liga, Willian José, que firmó doce tantos en esa competición y sumó dos más en la Copa para llegar hasta los 14.

· 11 goleadores diferentes
A los dos máximos goleadores ya mencionados hubo que sumar otros nueve jugadores que vieron puerta al menos en una ocasión a lo largo de la temporada. Así, Vela hizo diez goles; Xabi Prieto, ocho; Iñigo Martínez y Oyarzabal, cuatro; Yuri, Zurutuza y Bautista, tres; y Navas e Illarramendi, uno. Sorprende que jugadores como Canales o Granero terminaran la temporada sin poder sumarse a esta lista.

· Segundos en goles de cabeza
Hasta 17 de los 59 goles que marcó la Real Sociedad a lo largo de la Liga, el 28,8 por ciento, se lograron de cabeza. Y el nombre propio en este sentido ha sido el de Willian José, que hizo siete de sus doce dianas en la Liga de esta manera, convirtiéndose en el mejor jugador de la competición en este sentido, superando los seis goles de cabeza que lograron tres madridistas, Sergio Ramos, Morata y Cristiano Ronaldo. Ese dato llevó al equipo txuri urdin a la segunda posición de este ranking, solo superado por el Real Madrid, que convirtió en goles nada menos que 27 testarazos. Hay que remontarse a la temporada 2002-2003 y a un cabeceador legendario como Darko Kovacevic para encontrar un dato similar. Y el serbio solo hizo seis goles con la testa aquel año.

· Siete goles de penalti
A pesar de no haber sido una temporada especialmente afortunada con los arbitrajes, la Real ha sido uno de los equipos que más penaltis ha podido disfrutar. Los realistas dispararon en ocho ocasiones desde los once metros y siete de esas penas máximas acabaron en gol. Vela y Willian José anotaron tres cada uno y la última la hizo Xabi Prieto, alargando su leyenda de experto en esta suerte. El que Diego Alves le paró a Vela supuso su primer fallo en la Real desde que llegara al club en 2011.

· Tres potrillos debutaron en Primera
Aunque cinco jugadores lucieron en Primera División dorsales por encima del 25, solo tres de ellos vivieron sus primeros minutos en la élite. Eusebio hizo debutar a Kevin Rodrigues en el Santiago Bernabéu, a Guridi en Mendizorroza y Odriozola en Málaga. Curiosamente, los tres se asomaron entre los mayores fuera de casa y los tres acabaron sustituidos en el día en que vistieron la camiseta de la Real por primera vez. Tanto Bautista como Zubeldia, los otros dos integrantes del Sanse que jugaron en Primera esta temporada, ya habían debutado en la pasada.

· Segundo equipo que más faltas sufre
La Real fue el segundo equipo que más faltas sufrió, nada menos que 580, siete más que las que le pitaron a favor al Barcelona, y solo por detrás de Las Palmas, que fue objeto nada menos que de 626 infracciones. Destaca, a pesar de su irregular temporada, el dato de Carlos Vela, que ha sido el cuarto jugador más cazado por los rivales, en 90 ocasiones, solo por detrás de Neymar, Dani Ceballos y Parejo. Lo curioso es que siendo el noveno equipo que menos faltas hace (532), el de Eusebio ha sufrido nada menos que seis expulsiones, solo por detrás de las siete a las que tuvieron que hacer frente Celta, Eibar y Málaga.

· El Barcelona ganó en Anoeta... en Copa
El Fútbol Club Barcelona sigue sin saber lo que es la victoria en Anoeta desde que la Real regresara a Primera División en 2010. Eso sí, esta vez cosechó un empate que no mereció, ni por fútbol, porque probablemente fue el baño más absoluto que recibió por parte del conjunto txuri urdin, ni tampoco por la actuación arbitral, porque Juanmi anotó un gol legal que fue anulado por un fuera de juego inexistente. Eso sí, rompió la maldición de Anoeta en la Copa, donde sí consiguió ganar, por 0-1 y gracias a un gol de Neymar anotado de penalti.

· Solo una victoria ante los siete primeros clasificados
Si la Real ha acabado sufriendo para llegar a clasificarse de forma directa para la Europa League es porque ha fallado ante los equipos de la cabeza de la tabla. Ante los cinco equipos que le precedieron en la tabla final y su principal perseguidor, el Athletic, solo logró una victoria, el 2-0 en Anoeta ante el Atlético de Madrid. Y solo sumó dos empates más, el 1-1 en Anoeta ante el Barcelona y el empate por el mismo resultado en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla. Todo lo demás, derrotas, los dos partidos ante Real Madrid (0-3 y 3-0), Villarreal (2-1 y 0-1) y Athletic (3-2 y 0-2), una nueva desilusión aunque esta vez sin merecerlo en el Camp Nou (3-2) y el contundente 0-4 que sacó el Sevilla del estadio realista.

· Pleno ante los descendidos
Por contra, si se ha alcanzado al final la sexta posición, es porque, al contrario de lo que ha sucedido otros años, se han logrado muchos puntos contra los equipos de la zona baja. Todos, de hecho, contra los tres equipos que han acabado bajando a Segunda. Al Granada se le derrotó por 0-2 y 2-1, al Osasuna por 0-2 y 3-2 y al Sporting por 1-3 y 3-1.

· Derbis tristes
Los derbis vascos, excluyendo al ya mencionado Osasuna, no se le han dado nada bien a la Real este año. Además de romperse la racha de cuatro años sin perder con el Ahletic cayendo derrotado el conjunto txuri urdin en los dos encuentros, solo pudo sumar una victoria ante otro equipo vasco, 3-0 ante el Alavés en Anoeta. Contra el equipo vitoriano cayó en Mendizorroza por 1-0 y no pudo derrotar al Eibar en ninguno de los dos partidos, con derrota en Ipurúa por 2-0 y un empate a dos in extremis de los armeros en Anoeta.

· Primer pleno en semanas de tres partidos
Nunca antes la Real había conseguido hacer pleno en una semana con tres partidos de Liga. En esta ocasión lo hizo superando por 1-0 al Deportivo en la 33ª jornada, el domingo 23 de abril; por 2-3 al Valencia en Mestgalla en la 34ª, el miércoles 26 de abril; y por 2-1 al Granada en la 35ª, el sábado 29 de abril.

sábado, mayo 27, 2017

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2016-2017 (6) Urge recuperar a la gente

El ambiente en Anoeta ante el Málaga.
Algo está pasando en el fútbol moderno, porque estamos perdiendo a la gente. Lo que siempre ha sido la razón de ser de este deporte, el aficionado, está perdiendo protagonismo. Ya no interesa que se pague una entrada, interesa que se pague un abono de televisión. Ya no se cuida al socio, al peñista, al aficionado de lejos de tu ciudad. Lo que importa es el share, la publicidad, los contratos. Y de esa manera estamos apuñalando el espíritu de este juego que tanto amamos. Es verdad que este fenómeno no está afectando por igual a la hinchada de todos los equipos, y eso hace que la situación de la Real sea verdaderamente preocupante. Anoeta se está vaciando. El que está cumple y animo con fervor, pero cada vez faltan más. Ni el espectacular juego desplegado por la Real ni tampoco el hecho de estar en la parte alta de la tabla durante toda la temporada ha frenado la sangría de espectadores, fundamentalmente socios. Y urge recuperar al aficionado.

Sin que se hayan visto grandes desplazamientos a lo largo de la temporada, con la sensación por ejemplo de que a Vigo fue mucha menos gente de la que habría ido en otras circunstancias, y aunque siempre se ve gente de la Real en el resto de estadios de Primera, lo que realmente preocupa es lo que sucede en Donostia. La media de asistencia a Anoeta esta temporada ha sido de 21.481 espectadores, la segunda más baja desde que la Real volvió a Primera División, solo por detrás de los números de la pasada campaña, la 2015-2016, donde solo una media de 20.572 espectadores siguiente a una Real en tierra de nadie durante casi toda la Liga, y muy lejos de los 25.094 que acudieron regularmente al estadio donostiarra para ver a un equipo txuri urdin que salvó la categoría en la última jornada. El club tiene 22.830 socios, cuando hace no tanto, en 2014, eran 26.402, lo que significa que, incluso si no se vendiera una sola entrada, habría más de 2.000 socios que no van regularmente a Anoeta.

Podemos culpar a los horarios de televisión, terribles sin duda y claramente una de las causas de que el aficionado de grada se esté empezando a perder. La Real no ha jugado ni uno solo de los 19 partidos de Anoeta en el horario de toda la vida, en el del domingo a primera hora de la tarde. Ni a esa hora, ni a una parecida. Cinco han sido entre semana, uno en lunes, martes y miércoles y dos en viernes. Tres más han sido en la mañana del domingo, a las 12.00, y uno más a las 13.00 del sábado. Horarios muy complicados, sobre todo si tenemos en cuenta que hay un número muy importante de los socios que procede de diferentes puntos de Gipuzkoa. Solo ha habido dos partidos a las 18.30 del domingo y tres más en horarios a partir de las 20.00 del último día de la semana, en teoría los más accesibles para el aficionado en comparación con los demás.

Pero hay más cosas que afectan. La Real ha creado muchas formas de amenizar el ambiente y no han tenido el éxito deseado, medidas que además son insuficientes para compensar el enfado justificado por la convocatoria de dos medios días de ayuda al club, precisamente en dos de los tres partidos más vistos de la temporada. Ni siquiera la decisión de regalar entradas para el último partido, por mucho que generara mucho ambiente, hizo que se registrara una grandísima entrada. Aquel día, ante el Málaga, luchando por la quinta plaza, solo hubo 25.026 espectadores en el estadio. Más de 7.000 butacas vacías. Y las mejores asistencias han quedado incluso lejos de los 30.000. El partido más visto en directo de esta temporada fue la visita del Barcelona, con 27.756; la del Real Madrid, con 27.720; y la del Athletic, con 25.652. En el lado contrario, la visita de Las Palmas, en miércoles y a las 22.00 horas, apenas trajo 10-974 aficionados. En ocho partidos hubo menos de 20.000 espectadores.

Esos datos, desde luego, son una puñalada al proyecto estrella de Jokin Aperribay, la reforma de Anoeta que comienza ya y que tiene que servir para ayudar en esta necesaria labor de recuperar al aficionado. Es el sueño del presidente, y si con el nuevo Anoeta acabado, en teoría en 2019, todavía seguimos en un escenario como el actual, el problema será mucho más grande. Es verdad que las entradas de fondo y muchas de la parte baja no son muy aptas para vivir el espectáculo de la mejor forma posible. Es evidente que las pistas de atletismo no ayudan en absoluto. Pero hemos vivido ejemplos de sobra en temporadas anteriores de una afición enganchada, incluso cuando la lucha era por la supervivencia y no por premios europeos. Así que algo más falla. Algo que va más allá de las características de la Liga que afectan a todos los equipos. El diagnóstico está claro, y es que parte de la afición está desengañada incluso con una marcha deportiva notable. ¿Pero cuál es la solución? La Real no termina de encontrarla. Y urge hacerlo.

viernes, mayo 26, 2017

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2016-2017 (5) Un gran problema arbitral

González González pitó el derbi en San Mamés.
La Real tiene un problema arbitral. Se viene manifestando desde hace años, y no tiene que ver ni con que el equipo acierte o se equivoque en el campo, pero la cuestión es que nadie hace nada por resolverlo, e incluso parece que denunciarlo es un síntoma de mal perdedor. Las pataletas puntuales no sirven de mucho, pero es lo único que se produce. Quedan en la memoria declaraciones como las de Yuri tras la derrota en el Vicente Calderón y el doble rasero de Undiano Mallenco, o los tweets de Zurutuza tras el clarísimo gol legal de Juanmi al Barcelona después de que solo el asistente de Gil Manzano viera al realista en fuera de juego. Pero ahí queda todo. Y un año más, el respeto con el que la Real trata a los árbitros, indiscutible y lejos de las tácticas intimidatorias de rodear al trencilla en cada decisión polémica que se ve en partidos del Barcelona, el Athletic, el Sevilla o el Real Madrid, no sirve de nada.

No se puede decir que este año la Real haya salido malparada, por ejemplo, en los penaltis. Ha tenido ocho a favor, de los que anotó siete y solo Vela falló ante el parapenaltis Diego Alves, y siete en contra, de los que seis acabaron en gol. Pero no está ahí el problema, no es un debate sobre jugadas puntuales resueltas hacia uno u otro lado. La cuestión radica en el doble rasero continuo. En lo fácil que sigue siendo pitar a la Real. En que a Zurutuza, Yuri o Granero no se le quitan tarjetas que sí se le quitan a otros jugadores. Sangrantes serán durante mucho tiempo el perdón exprés que recibió Iago Aspas, el máximo goleador del Celta, para poder jugar así en la última jornada ante la Real, con el consiguiente penaltito que se le pitó y que él mismo marcó a pesar de no tener que estar sobre el campo, la expulsión a Granero por fingir un penalti ante el Alavés que ni siquiera protestó y que llegó solo unos días después de que tres caídas de jugadores del Athletic en el área de la Real en Anoeta lograran el fruto de un penalti y ninguna amonestación.

Pero sobre todo lo que molesta es lo poco que se gratifica la propuesta de la Real. El equipo de Eusebio busca jugar al fútbol. No al otro fútbol que se dice y que tanto dominan algunos. Ocupa el undécimo puesto en número de faltas cometidas y el segundo en faltas recibidas, solo por detrás de Las Palmas y por delante del Barcelona. Y sin embargo, la Real es el tercer equipo con más jugadores expulsados, nada menos que seis, uno menos que Málaga y Celta. Si se quiere coger la referencia de los equipos contra los que ha luchado la Real, el Athletic es el segundo equipo con menos tarjetas rojas, solo dos y solo superado por el Barcelona, con una, a pesar por ejemplo de que Raúl García es el jugador de la Liga que más faltas comete, y el Villarreal tuvo cuatro expulsiones. ¿Por qué sucede esto? ¿Qué tiene la Real que es tan fácil penalizarle con amonestaciones?

Entre los 30 jugadores que más faltas han cometido en la Liga solo hay uno de la Real, Zurutuza, en el puesto undécimo, mientras que entre los que más infracciones han recibido hay cuatro: Vela es el tercero, por detrás de Neymar y Dani Ceballos; Illarramendi es el vigésimo; Xabi Prieto el vigésimosegundo y Oyarzabal el vigésimocuarto. ¿Se penalizan esas constantes faltas contra el centro del campo de la Real que tanto frenan a un equipo que quiere sacar el balón jugado? No. Nunca. Sin disculpar sus deméritos, que los ha tenido, no es tan descabellado relacionar el hecho de que hay partidos en los que la Real no es capaz de tirar a puerta con la veintena de jugadas que se abortan con falta en su centro del campo. Anoeta ve continuamente como las primeras tarjetas a los rivales no llegan hasta mediada la segunda mitad. Hay incontables encuentros en los que sucede de esa manera. Como también hay innumerables partidos en los que, ante la necesidad de marcar para ganar o empatar, el descuento es exiguo e injusto para con las pérdidas de tiempo del rival. Los cuatro de descuento en Balaídos que permitieron el éxito final se pueden ver como una rareza.

La segunda amarilla que el trencilla no se atrevió a mostrar a Messi.
Puestos, en todo caso, a personificar el grave problema arbitral que sufre la Real, con más o menos incidencia en la clasificación final (que la ha tenido, porque incluso el nada sospechoso de ser realista Urizar Azpitarte, en sus valoraciones para el diario As, colocó a la Real, a poco del final de la Liga, nada menos que en puesto Champions en su clasificación alternativa de la Liga sin errores arbitrales), hay que hablar de González González. No es de recibo que un colegiado de tan dramático balance contra la Real fuera el designado para dirigir el partido de ida de la eliminatoria copera contra el Barcelona, después de ser él el artífice de que se perdiera la opción de llegar a la final hace un par de años. En esta ocasión, sencillamente, no se atrevió a expulsar a Messi o a Neymar. O que después de eso, por ejemplo, se le volviera a designar para el partido que jugó la Real en Sevilla en la jornada 36 y en la que se encargó de expulsar a Zurutuza él sabrá por qué. Solo él provoca protestas desquiciadas de Iñigo o Illarramendi, lo que invita a pensar que algo hay. Y sigue siendo el árbitro escogido para partidos de gran relevancia. ¿Por qué? A saber.

No se trata de acertar en fueras de juego, expulsiones, goles o penaltis. Eso es un problema que puede afectar a todos y que el fútbol no quiere resolver, porque rechaza el uso de la tecnología que podría ayudar y porque no se forma a los profesionales para que tengan un nivel mucho más adecuado, uno que hoy por hoy no tienen. Se trata de que las decisiones sean iguales para todos y de que se beneficie a quien quiere jugar. Y en eso la Real no puede decir que sea tratada con justicia. Es imposible cuantificar cuánto beneficiaría al equipo txuri urdin en la clasificación que tuviéramos arbitrajes decentes en el trato y ecuánimes en el rasero aplicado a todos los equipos, pero pocos podrán poner en duda que no tenerlos ha penalizado y mucho al equipo de Eusebio. Decirlo no es una pataleta. Al contrario, forma parte de un análisis que en el mundo del fútbol solo se hace para fomentar polémicas con fecha de caducidad y que tendría que ser mucho más propio en beneficio de todos.

jueves, mayo 25, 2017

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2016-2017 (4) Dirección deportiva, buenas y malas ideas

Aperribay y Loren, renovando a Oyarzabal.
En la Real, la dirección deportiva siempre es objeto de debate. Sea por lo que se puede fichar y por lo que no, por sus nombres, por el interminable debate entre cantera y fichajes, por la famosa responsabilidad compartida en la que siempre se escudan los errores o por la permanencia de Loren Juarros en el cargo principal, ya convertido en el director deportivo que más tiempo lleva en el cargo en Primera División y con un futuro todavía amplio en la Real, siempre se habla de esta parcela. Y se habla durante toda la temporada, no solo cuando se toman las principales decisiones, es decir, en los periodos de fichajes. Lo que está claro es que hay muy buenas ideas y otras que se pueden calificar sin problemas como malas.

A la hora de analizar esta faceta del trabajo en la Real durante esta temporada, hay que partir de una idea de base: el fiasco que supuso el efímero fichaje de Roberto Olabe. No es un tema menor, y Jokin Aperribay no ha dado todavía una explicación convincente sobre lo sucedido, por mucho que el ex director deportivo se haya marchado de manera elegante y sin levantar la voz. Si se le presentó en rueda de prensa, calificando su fichaje como un movimiento estratégico de calado, se tendría que haber hecho lo mismo cuando Olabe anuncio su marcha, oficialmente por motivos personales pero con la sensación de irse “frustrado” que confesó en una de las pocas apariciones públicas que protagonizó. Sería interesante saber qué pasó, sobre todo porque, en realidad, nunca supimos cuál era el organigrama, si Olabe estaba realmente por encima de Loren o si este al final ha impuesto sus criterios y eso es lo que provocó la salida de quien estaba llamado a mandar sobre él.

Al margen de esta polémica, que hay que insistir en que no es un tema menor aunque vaya a quedar enterrado y olvidado, y entrando en las decisiones que afectan al primer equipo de la Real, resulta también ineludible partir de una idea. Eusebio se pasó la pretemporada pidiendo una plantilla corta que le permitiera tener a sus hombres activados y que le diera margen para usar a jugadores del filial. La dirección deportiva, entonces sin Olabe, no consiguió aligerar la plantilla. De la pasada temporada, solo salieron en verano los cedidos (Bruma, Oier y Reyes), un canterano (Oyarzun) y un mal fichaje (Jonathas). A jugadores que no contaban entonces o que no han contado en toda la temporada, como Héctor (cedido al final en el mercado de invierno al Granada) o Granero (condenado a un ostracismo y después convertido en el jugador número 13 de la plantilla), no se les pudo encontrar salida.

Y eso sin contar decisiones difíciles de entender como no ceder a un David Concha que apenas se ha vestido de corto, la recuperación de un Gaztañaga al que se le ha hecho perder un año de manera triste y sentenciándole casi a despedirse de la élite sin saber si daba la talla o la renovación de Pardo para cederle al Betis cuando parece evidente que para Eusebio, renovado para dos temporadas más, es un problema contar con el riojano. Veremos cómo se soluciona este marrón, porque da la sensación de que estamos ante todo un pulso de poder. Siempre ha parecido evidente que el club apostaba por Pardo pero ninguno de los entrenadores que le ha tenido en el primer equipo, recordemos que debutó con Philippe Montanier, ha sido capaz de sacar todo el fútbol que apuntaba en sus inicios y que con el paso del tiempo parece haberse diluido.

La presentación del efímero Olabe.
Pero no todo son problemas, ni mucho menos, cuando hablamos de la dirección deportiva, y eso, filias y fobias al margen, hay que analizarlo. Es obligado destacar que en los nombres que finalmente escogieron Loren y el club para incorporar a su primer equipo, se acertó de pleno. ¿Cuántos equipos pueden presumir de haber contratado el pasado verano a los dos jugadores que han acabado siendo sus dos máximos goleadores? Eso hizo la Real con Willian José y Juanmi, por los que desembolsó unos once millones de euros en total, una cifra que, viendo los parámetros en los que se mueve el fútbol actual, es casi de ganga. El más trascendente es el fichaje del brasileño porque viene a cerrar tres contrataciones catastróficas de delanteros centros, las de Seferovic, Finnbogason y Jonathas y ha permitido compensar la interminable recuperación de Agirretxe, que no ha podido jugar un solo minuto en toda la campaña.

Con estos dos fichajes, Loren puede sacar pecho. Pero con la confección de la plantilla no, porque no haber sido capaz de dar al técnico la estructura que pedía ha pesado en la temporada. No es fácil liberar peso, pero si hay que hacerlo se puede hacer con buenas maneras, como se ha hecho ahora por ejemplo con la decisión de no renovar a Mikel González. Esa es una gran asignatura pendiente de la Real como entidad y de Loren como director deportivo. Cuesta tanto fichar, y si no que se lo digan a Rulli y las vueltas que ha dado todos los años para regresar a la Real, ya al fin en propiedad aunque con opción de compra permanente por parte del Manchester City, como dejar salir. Y ojo, que hay renovaciones estratégicas como las de Oyarzabal que se hicieron bien y rápido. Pero en ambas tareas hay que aplicarse para que la Real pugne habitualmente por lo que su plantilla merece, por puestos europeos. Una temporada con tres competiciones exige acertar en la confección de la plantilla más de lo que se ha hecho este año. Ese es el reto.

miércoles, mayo 24, 2017

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2016-2017 (3) Eusebio, el camino correcto… con matices

Si hay algo que se puede decir de Eusebio Sacristán es que ha sabido dar con la tecla que hace funcionar a la Real Sociedad. Cuando el equipo txuri urdin ha alcanzado su pico, no es descabellado decir que ha alcanzado un nivel superior al de cualquier otro equipo de la Liga, incluso al de quienes han luchado por el título. Pero Eusebio sabe, o tendría que saber, que detrás del brillante hacer del equipo esta temporada hay puntos de mejora evidentes en su gestión. El fútbol es absolutamente impredecible, y nadie puede asegurar que con esos aciertos se podría haber optado a un puesto superior en la clasificación final, pero parece claro que eso habría puesto a la Real en una disposición mucho mejor para afrontar tramos de la temporada en los que se han apreciado las limitaciones del eso sí espléndido modelo escogido.

Hay dos decisiones que marcan de una manera bestial el trabajo de Eusebio en esta Real, dos decisiones que cuando se han ejecutado bien han dado unos réditos sensacionales, no hay que perder eso de vista en ningún momento porque la temporada de la Real bien merece un reconocimiento unánime en líneas generales, pero que también han provocado algunos problemas. Hablamos, en primer lugar, del estilo, ese juego de toque desde atrás que hace que la Real siempre haya querido el balón, dominar los partidos desde la posición, tocar la pelota desde su portero y llevarla siempre con pases precisos y con intención hasta la portería rival, y añadir a eso una presión muy alta e intensa. La Real, en ese sentido, ha sido un equipo que ha jugado a ser grande y lo ha conseguido durante muchos tramos de la temporada.

Pero cuando las fuerzas comenzaron a fallar y cuando las lesiones hicieron mella en el equipo, las carencias que tiene esa visión del fútbol se pusieron de manifiesto con claridad. En unos cuantos partidos, la Real se perdió en un juego de toque interminable en el que tirar a puerta se convertía en una quimera y, por tanto, en un claro obstáculo para sumar. Lógicamente, cuanto más conocimiento tenían los rivales de esta manera de jugar, más difícil se hacía lograr el resultado óptimo. Si la sorpresa se pierde, también se van algunas de sus posibilidades. A eso Eusebio nunca terminó de encontrar soluciones que fueran más allá del cambio de cromos. Nunca hubo un plan B, probablemente porque Eusebio no lo ha encontrado en la plantilla que ha manejado.

En este sentido, la gestión del partido no ha estado entre los puntos fuertes del técnico realista. A eso hay que añadir el segundo de los signos de identidad de Eusebio, ya insinuado en las líneas anteriores: la gestión de la plantilla. Eusebio ha apostado por un once tipo, claro y evidente. Saberse un once de carrerilla es algo positivo, porque habla de lo bien trabajada que está esa estructura. Pero el técnico txuri urdin no ha sido capaz de llevar ese espíritu a toda la plantilla, lo que ha hecho que la fuerza de su once ha decaído demasiado cuando no ha estado disponible en su totalidad. Eusebio declaró en la pretemporada que quería una plantilla corta y no la ha tenido, y eso desde luego parece haberle pasado factura de una manera evidente, porque cada vez que se le ha roto su once tipo, sobre todo en el centro del campo y la delantera, las fisuras han quedado a la luz.

En otras palabras, Eusebio no ha sabido manejar a sus peones todo lo bien que habría sido deseable. Con un once tipo tan claro, ha habido demasiados jugadores que se han sentido lejos de la titularidad y que, cuando la han disfrutado, no han aportado demasiado. Tampoco los jugadores que el técnico ha utilizado como recambios habituales durante los partidos han tenido la importancia deseable, aunque curiosamente eso se ha notado menos en el tramo final de la temporada. Los cambios, de hecho, se han sumado a los puntos a mejorar del técnico realista, casi siempre predecibles, a veces difíciles de entender y muy pocas veces de trascendencia manifiesta en los partidos. Todo lo bien que ha sabido dirigir a doce o trece jugadores no ha sido capaz de llevarlo hasta toda la plantilla.

Al Sanse, en cambio, sí ha sabido darle motivación, aunque no siempre acertara. Eusebio ha demostrado que le sobra fe en los potrillos. Si la temporada pasada se volcó con Oyarzabal, en esta ocasión ha depositado una confianza absoluta en Odriozola hasta el punto de permitir que haya sido una de las revelaciones de la Liga. Zubeldia también ha tenido sus opciones, y eso parecía más complicado viendo que el centro del campo titular era clave para entender el fútbol de Eusebio. El debe, quizá, ha estado en Bautista. El delantero del Sanse golpeó con fuerza la puerta del primer equipo con goles de todos los colores, en el filial y cada vez que Eusebio le dio minutos. Pero mereció más, fue necesario que tuviera más por la ausencia absoluta de Agirretxe y las lesiones de Willian José, y ahí Eusebio confió más en cambiar de posición a Oyarzabal, Vela y Juanmi antes que buscar a su 9 más puro, el que tenía en casa.

Sin abandonar tampoco la gestión de la plantilla, quizá haya sido una sorpresa la forma en la que afrontó la Copa, pero ahí merece el aplauso. En una época en la que todos los equipos rotan y, de alguna manera, menosprecian el torneo, Eusebio se ha tomado la competición del KO en serio. Muy en serio. Tanto como quizá no lo veíamos en la Real desde los tiempos de John Toshack. Ni suplentes, ni filiales, ni rotaciones. El mejor equipo posible siempre, desde el cruce con el Valladolid en la primera ronda hasta los cuartos de final contra el Barcelona. Ese es el camino para que la bochornosa historia reciente de la Real en este torneo se convierta en un mal sueño a olvidar. Los sorteos no fueron benévolos, pero el equipo txuri urdin dio la cara. Eusebio sabe que la Copa es la mejor manera de buscar un título y un camino factible para asegurar Europa sin las apreturas finales del calendario, y así siempre va a parecer más posible que haya éxitos futuros.

Con sus pros y sus contras, que siempre hay de los dos, lo que está claro es que Eusebio ha despertado a la Real del letargo en el que se sumió en la parte final de la etapa de Jagoba Arrasate y, sobre todo, con el fallido fichaje de David Moyes. Le ha devuelto el fútbol que llevó al conjunto realista a la Champions League con Philippe Montanier y ha habido tramos de la temporada en los que pareció que ese iba a ser el objetivo. Hemos soñado a lo grande con esta Real, y eso es consecuencia de una apuesta valiente, bonita y efectiva. Eusebio ha dado con la tecla. Si termina de afinar todos sus instrumentos, podemos estar a las puertas de una etapa gloriosa, brillante e incluso que se extienda en el tiempo, algo que en la Real nunca ha sido frecuente.

martes, mayo 23, 2017

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2016-2017 (2) Los jugadores

1. Rulli (7)
Partidos jugados: 38. Titular: 38. Minutos: 3.960.
Amarillas: 5.
Hacía mucho tiempo que un portero de la Real no jugaba absolutamente todos los minutos oficiales de una temporada, y eso da una idea de la confianza que tanto Eusebio como el club han depositado en él. Y lo cierto es que no ha sido su mejor temporada. Tiene nivel, y lo ha demostrado en muchos partidos. Se ha convertido en un titán en las salidas y es parte activa de la salida jugada desde atrás que el técnico realista ha implantado en el equipo, pero no ha dejado la misma seguridad en todas las facetas. Por ejemplo, por alto, se le ha visto muy dubitativo todo el año. Es muy bueno, pero tiene que demostrarlo con más regularidad.

2. Carlos Martínez (6)
Partidos jugados: 11 Titular: 11. Minutos: 959.
Goles: 0. Asistencias: 4. Amarillas: 2.
Otra temporada francamente difícil para Carlos Martínez, en la que se ha pasado más de media Liga lesionado. No es casualidad que el periodo de mejor fútbol de la Real coincidiera con su presencia en el campo, pero es alarmante que su estado físico no le permita volver a ser el que deslumbró sobre todo en la temporada 2012-2013. Por mucho que Odriozola le haya pasado, nunca mejor dicho, por la derecha, sigue siendo un jugador importante por su bravura, su entrega y por sus continuos centros al área. Ojo al número de asistencias que ha dado, tres, a pesar del poco tiempo que ha podido jugar.

3. Mikel González (5)
Partidos jugados: 11. Titular: 10. Minutos: 845.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 2.
Uno de los capitanes del equipo dice adiós habiendo pasado la temporada disputándose el puesto de tercer central con Aritz Elustondo. La confianza de Eusebio en Navas ha hecho que su presencia en el once sea más intermitente que nunca y eso ha mermado su rendimiento. Su entrega está fuera de toda duda y por eso deja la Real con el cariño de su gente, pero es verdad que no jugar regularmente le ha pasado factura cuando ha tenido que salir y no ha dado su mejor nivel. Con su adiós, probablemente el equipo pierde ahora mismo mucho más dentro del vestuario que en el juego, pero hay que reconocer su notable trayectoria.

4. Illarramendi (9)
Partidos jugados: 39. Titular: 38. Minutos: 3.525.
Goles: 1. Asistencias: 3. Amarillas: 15.
¿Suena tan descabellado decir que es el mejor jugador de la Liga? ¿Acaso hay algún otro equipo que juegue exactamente a lo que dicta un único jugador? Porque esta Real nunca sería así si Illarra no estuviera a sus mandos. Es, de largo, el mejor 4 de la Liga. Tan bueno es, tanto campo recorre, tantos robos protagoniza, tantas cosas hace bien con y sin balón, que cabe pensar si su progresión está en posiciones algo más adelantadas en el campo. Lástima que no ponga a prueba su disparo más a menudo, porque si encima fuera algo más goleador sería un jugador completamente insuperable.

5. Markel Begara (3)
Partidos jugados: 6. Titular: 3. Minutos: 287.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Ya apuntó Eusebio la pasada temporada la posibilidad de que Markel perdiera buena parte de su protagonismo en el equipo, y en esta lo ha confirmado. Jugó en cuatro de las seis primeras jornadas, en un tramo decepcionante para el equipo, y volvió después de una larga lesión para jugar dos partidos cuando las bajas acuciaron a Eusebio. Su mal partido ante el Leganés en Anoeta supuso su tumba deportiva, y desde aquel día no ha vuelto a entrar en los planes del técnico. La irrupción interrumpida de Guridi y la ya más prolongada de Zubeldia le han hecho desaparecer del mapa. Y no parece que vaya a recuperar protagonismo.

6. Iñigo Martínez (7)
Partidos jugados: 40. Titular: 40. Minutos: 3.538.
Goles: 4. Asistencias: 3. Amarillas: 11. Doble amarilla: 1.
Cuanto más bueno parece Iñigo Martínez, más se nota cuando no lo está demostrando. En esta temporada ha evidenciado que es un central espléndido. Ha mandado, se ha convertido en el grito de protesta, en la furia necesaria y en el capitán de facto por carácter de la Real. Pero sus lagunas se hacen evidentes. Sus fallos de concentración, algunas faltas absurdas y perder el control con determinados árbitros le ha jugado malas pasadas. Un año más hay que decir lo mismo de él, controlando eso sería un jugador de talla mundial. Pero es indispensable para la Real, en lo futbolístico y en lo anímico, como se vio con su asistencia de gol ante el Málaga.

7. Juanmi (8)
Partidos jugados: 41. Titular: 21. Minutos: 2.104.
Goles: 15. Asistencias: 0. Amarillas: 7. Doble amarilla: 1.
Dado que había dudas sobre su rendimiento después de su fallida experiencia en la Premier, ha sido una de las sensaciones de la temporada txuri urdin por la facilidad con la que ha visto gol y por el hecho de haber sido el máximo goleador de la temporada, además con el gol decisivo, a pesar de haber sido titular solo en la mitad de las ocasiones en las que ha jugado. Y eso que ha habido partidos en los que ha sufrido mucho, cuando Eusebio le ha colocado en punta. A pesar de todo, sobresaliente en el desmarque y con un olfato goleador envidiable para las zonas del campo de las que parte. Muy buen fichaje.

8. Granero (4)
Partidos jugados: 21. Titular: 8. Minutos: 747.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 4. Doble amarilla: 1.
Lo más incomprensible de la temporada. Transferible en verano, defenestrado y sin convocar durante los dos primeros meses de la Liga, acabó convirtiéndose en el cuarto centrocampista del equipo para Eusebio de la noche a la mañana. Su rendimiento, sin llegar a ser malo, no ha sido el que se esperaba y es un futbolista que, ante la pujanza de varios potrillos en esa zona del campo, tendría que ir desapareciendo, incluso ser traspasado si esta vez la dirección deportiva consigue encontrarle acomodo. Su expulsión en Vitoria por simular un penalti que ni siquiera protestó es, por desgracia, el mejor resumen de su papel en la Real.

9. Agirretxe (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Qué lástima no haber podido ver a Agirretxe en toda la temporada. Es la segunda temporada consecutiva en la que esto sucede por una lesión de la que se reciben pocas explicaciones, como sucedió con Navas en la anterior. Algo falla en los servicios médicos del club. Y también en la importancia que se da a estas cosas. Se celebró el alta médica de Agirretxe por todo lo alto y con mucha publicidad, pero poco se ha contado del proceso y de las recaídas. Hubo que esperar a una entrevista en Noticias de Gipuzkoa ya en el tramo final de la Liga para saber más cosas. Se han echado de menos sus goles, sin ninguna duda.

10. Xabi Prieto (8)
Partidos jugados: 43. Titular: 37. Minutos: 3.218.
Goles: 8. Asistencias: 6. Amarillas: 2.
Cual ave fénix, Xabi Prieto ha resurgido a lo grande y cuando muchos le daban ya por enterrado. Eusebio le ha encontrado acomodo en el centro del campo, ya lejos de la banda aunque no por eso ha mermado su papel como asistente, y ha dejado momentos memorables esta temporada. Con ocho goles, solo por detrás de los nueve que hizo en las temporadas 2003-2004 y 2012-2013, hasta le ha dado tiempo a agrandar su leyenda como lanzador de penaltis con su 24º gol en 25 lanzamientos El capitán se ha ganado a pulso su renovación y, de seguir en este nivel, será difícil asumir su retirada dentro de un año.

11. Vela (6)
Partidos jugados: 39. Titular: 35. Minutos: 2.815.
Goles: 10. Asistencias: 3. Amarillas: 7.
Cuando Vela está bien, la Real lo nota. Y cuando no lo está, también. Por eso, su mejor momento de la temporada coincidió con los meses de gran fútbol y resultados sobresalientes. No se puede negar que Eusebio le ha devuelto el compromiso que parecía perdido, pero en demasiados momentos no ha sido capaz de ser el jugador que era, ni para irse de los rivales ni para encontrar los goles que antes veía de manera mucho más sencilla. En todo caso, buenas cifras anotadoras, ayudado por haber desplazado a Prieto en los lanzamientos desde el punto de penalti, desde donde convirtió tres y falló uno, ante el parapenaltis Diego Alves.

12. Willian José (8)
Partidos jugados: 34. Titular: 32. Minutos: 2.529.
Goles: 14. Asistencias: 4. Amarillas: 6.
Un jugador clave. Después de años de nueves mediocres que compitieran por el puesto con Agirretxe, Willian José ha demostrado lo bien que la sienta a la Real jugar con un ariete puro, que nos ha devuelto a sensaciones y cifras de cabeceador que no veíamos desde los tiempos de Kovacevic. Espléndido cuando baja a ayudar al equipo en la creación, muy hábil con el balón, el jugador que menos miedo tiene a disparar a puerta desde cualquier sitio y con muy buenas cifras goleadoras. Su ausencia por lesión durante algunas semanas le impidió alcanzar cifras goleadoras más altas y demostró su importancia en el juego realista.

13. Bardají (-)
Partidos jugados: 0. Minutos: 0.
Amarillas: 0.
Viendo la decisión de que Rulli fuera titular en las dos competiciones que jugó la Real esta temporada, resulta difícil de entender que se haya contado con tres porteros en la primera plantilla, al menos en lo que se refiere a lo que el aficionado puede ver. Quizá a Eusebio le ha resultado útil en los entrenamientos, pero resulta evidente que un portero joven se estanca si no huele la portería. Haber pasado todo el año en blanco es, probablemente, lo peor que le puede haber pasado a Ander Bardají, que tendrá que remar muchísimo para encontrar su futuro, sea en la Real en este mismo papel o lejos de Zubieta.

14. Pardo (3)
Partidos jugados: 4. Titular: 3. Minutos: 238.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Pardo se ha convertido en la patata caliente de esta Real. Nadie sabe qué hacer con él. Eusebio le dio el mando al inicio de la temporada, pero se lo quitó antes de saber si era válido en ese rol. Antes de salir cedido al Betis en el mercado invernal, el técnico le dio un minuto de juego en 16 jornadas. Cierto es que el jugador no termina de dar un paso adelante, ¿pero de verdad le sobraba a la Real un jugador como Pardo, al menos antes de dar confianza a Guridi primero o Zubeldia después? Esa incógnita la mantendremos para siempre, salvo que el riojano regrese a la Real y vuelva a ser el jugador que deslumbró en su debut.

15. Elustondo (3)
Partidos jugados: 12. Titular: 7. Minutos: 716.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 0. Roja: 1
La perfecta demostración de que el segundo año en la élite es más complicado que el primero. Aritz Elustondo nunca tuvo el protagonismo de la temporada anterior, ni tampoco el ímpetu que demostró en su irrupción en Primera. A la confianza que Eusebio puso en Navas por delante de él hubo que sumar que fue expulsado en su segundo partido de la temporada, en Ipurúa, y a partir de ahí le faltó confianza en sí mismo. Cumplió en las pocas apariciones que tuvo a partir de ahí, pero no pareció nunca en condiciones de disputar el puesto de titular a Navas en el centro o a cualquiera de los tres laterales diestros. Aún así, tiene condiciones para recuperarse.

16. Canales (5)
Partidos jugados: 37. Titular: 9. Minutos: 1.252.
Goles: 0. Asistencias: 4. Amarillas: 2.
Que Canales solo haya sido titular en la cuarta parte de los partidos que ha jugado demuestra cuál es el papel que le ha reservado Eusebio. Que se recuperara de la lesión que sufrió la pasada temporada en el Bernabéu fue una espléndida noticia, pero le costó mucho coger ritmo, hasta el punto de que parecía difícil justificar tantas oportunidades como le dio Eusebio. Sin embargo, llegó al tramo final de la temporada con una frescura evidente y colaboró con buenos minutos en los tramos finales y con alguna asistencia importante, como la que le dio a Juanmi en el triunfo ante el Granada. No parece que su futuro de txuri urdin esté muy claro.

17. Zurutuza (7)
Partidos jugados: 37. Titular: 35. Minutos: 3.002.
Goles: 3. Asistencias: 1. Amarillas: 7. Doble amarilla: 1
Es inevitable seguir viendo a Zurutuza como el termómetro de la Real, y ha quedado claro una vez que las lesiones le han permitido jugar un número muy elevado de partidos. Su asociación con Illarra y Prieto es vital para que el equipo alcance su mejor nivel. Tanto es así que su ausencia se encara con temor y es un hecho que el juego sufre en su ausencia. De más a menos, brillante en la primera vuelta pero uno de los jugadores que más ha acusado el cansancio de haber formado parte del once tipo. Su incidencia dentro del área sigue siendo mucho menos de lo que tendría que ser por su calidad, tanto en forma de asistencias como de goles.

18. Oyarzabal (5)
Partidos jugados: 43. Titular: 35. Minutos: 3.178.
Goles: 4. Asistencias: 7. Amarillas: 0.
Como Elustondo, ha sufrido mucho en su segundo año, pero en este caso dentro del campo. Lo que le costó ver gol en Liga y la forma en que lo celebró, prácticamente llorando, evidencian lo difícil que ha sido este año para Oyarzabal alcanzar su mejor nivel. Con todo, ha sido el mejor asistente, y eso es algo a tener en cuenta. Su entrega está fuera de toda duda, pero ir fallando goles, algunos por su culpa y otros por pura mala suerte, han ido mermando su confianza hasta el punto de perder el papel de indiscutible que Eusebio le había reservado esta temporada. Pero sigue siendo un enorme proyecto de futbolista que remontará el vuelo.

19. Yuri (7)
Partidos jugados: 41. Titular: 41.  Minutos: 3.628.
Goles: 3. Asistencias: 4. Amarillas: 11.
Durante algunos tramos de la temporada se especuló con el interés del Real Madrid por ficharle, lo que da una idea del nivel que ha llegado a mostrar Yuri. La temporada se le ha hecho un poco larga, pero sus exhibiciones por la banda izquierda han sido muchas y muy grandes. Incansable, corredor de banda, arriba y abajo, desde el minuto 1 al 90, ha demostrado siempre un pundonor fuera de serie. Siendo un jugador que llega tanto y tan bien a las zonas de peligro, tiene que mejorar la efectividad de sus centros y seguir probando su disparo, que le dio tres goles esta temporada. Su progresión ha sido enorme, casi impensable hace dos años.

20. Zaldua (4)
Partidos jugados: 17. Titular: 15. Minutos: 1.373.
Goles: 0. Asistencias: 2. Amarillas: 1.
Como ya sucedió la pasada temporada, las lesiones han marcado el año para Zaldua, solo que en esta ocasión sus ausencias sí han provocado que Eusebio buscara otro recambio que le ha dado un gran resultado en la persona de Odriozola. No es que haya desentonado cuando ha jugado, pero lo ha hecho tan poco y de forma tan intermitente que cuesta reconocer ahora mismo al chaval que debutó hace dos años. Parece que buena parte del entusiasmo y el vigor con el que subió al primer equipo se hayan quedado por el camino. Recuperarlo dependerá de una buena pretemporada y de que tenga confianza del técnico. Una incógnita para el próximo año.

21. Héctor (2)
Partidos jugados: 4. Titular: 2. Minutos: 252.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Si ya fue un error darle una plaza en el primer equipo la pasada temporada, porque en realidad no se contaba con él, mantenerle ahí supuso profundizar en ese fallo. Ni siquiera con la salida de De la Bella contó con el más mínimo protagonismo, lo que evidencia el triste papel que ha tenido en el equipo. Jugó solo cuando no quedó más remedio por la ausencia de Yuri, pero nunca fue un rival digno por el puesto. Salió cedido al Granada en el mercado invernal y lo normal es que los 13 minutos que jugó en Málaga fueran los últimos que haya disputado con la camiseta txuri urdin.

22. Raúl Navas (8)
Partidos jugados: 35. Titular: 34. Minutos: 3.070.
Goles: 1. Asistencias: 1. Amarillas: 5.
Después de un año en blanco por lesión que hizo pensar que estábamos ante un caso perdido e inexplicado, Navas ha sido probablemente la sorpresa más agradable de la temporada. Ha demostrado ser un central tremendamente sólido, imperial en el corte y casi siempre bien colocado. Se ha convertido en la pareja perfecta de Iñigo Martínez y no es nada arriesgado decir que incluso le ha superado en nivel esta temporada. Eusebio pudo toda su confianza en él por encima de uno de los capitanes y de un potrillo que la pasada temporada había gustado mucho y el andaluz no le defraudó en absoluto. Al contrario, dio más de lo que se esperaba.

23. Gaztañaga (-)
Partidos jugados: 4. Titular: 0. Minutos: 42.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 2.
Es absurdo tener un jugador en una plantilla profesional para que dispute únicamente 42 minutos en un calendario tan sobrecargado como este. Es todavía más absurdo que se tomara la decisión de repescar al jugador tras dos cesiones y renovarle cuando resultaba tan evidente que el técnico no contaba con él. Ya nunca sabremos si Gaztañaga estaba preparado para jugar a la Real, porque parece evidente que ya no lo va a hacer. La dirección deportiva del club le ha fallado estrepitosamente y ha cerrado muchas de las posibilidades que pudiera tener el jugador de llegar a jugar en Primera División de una manera regular.

24. Concha (6)
Partidos jugados: 11. Titular: 1. Minutos: 147.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Otro grave error de la dirección deportiva, en este al parecer con buena parte de responsabilidad para Eusebio. Cuando David Concha se coló en el primer once inicial de la Liga ante el Real Madrid, nadie podría pensar que iba a jugar tan poco. Le ha pesado que Eusebio no tuviera un plan B, porque sus centros desde la banda, alguno ha mostrado cuando ha aparecido por el césped, no los tiene ningún otro jugador del equipo. Pero Eusebio no quería ese tipo de extremos y lo ha demostrado dejándole siempre fuera. Incluso, al parecer, frenando una posible cesión en el mercado invernal. No ha tenido sentido tenerle en la plantilla este año para tan poca cosa.

25. Toño Ramírez (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Goles: 0. Amarillas: 0.
El regreso de Toño a la Real no ha podido ser más discreto, y no precisamente por su culpa. Eusebio apostó por Rulli incluso en la Copa y eso dejó al canterano sin jugar un solo minuto. Sin haberle visto y reduciendo su trabajo a lo que se haya podido ver en Zubieta, resulta francamente difícil decir si su fichaje ha sido un acierto. En todo caso, siempre es agradable ver a un guardameta de la cantera aceptando este rol secundario que el club y Eusebio le han pedido, porque demuestra una implicación en el proyecto que se agradece. Pero le ha tocado la parte más ingrata del fúbtol, no jugar ni siquiera donde todos los equipos rotan.

26. Bautista (7)
Partidos jugados: 13. Titular: 2. Minutos: 322.
Goles: 3. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
No se puede hacer más en menos. Da la impresión de que Bautista ha tenido menos oportunidades de las que ha merecido, más si tenemos en cuenta la ausencia total de Agirretxe en la temporada y la lesión que sufrió Willian José. Aunque las primeras opciones de Eusebio en ese puesto fueran Juanmi, Vela u Oyarzabal, cada vez que ha jugado Bautista ha demostrado que puede ser un delantero muy válido para la Real. Batallador y entusiasta, tiene calidad y buen remate de cabeza. Tiene que dar ya el salto al primer equipo y contar como cualquier otro de sus compañeros, sin un número superior al 25 en la espalda.

27. Zubeldia (7)
Partidos jugados: 4. Titular: 3. Minutos: 254.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 1.
Con lo poco que le hemos visto, y qué buena pinta tiene ya Zubeldia. La teoría es que el relevo natural de Illarramendi como 4, y así es como deslumbró en el Vicente Calderón, con un dominio del juego impropio de un chaval casi debutante en Primera que sirvió para que su equipo dominara a todo un semifinalista de Champions. Clave para la salida de balón jugando junto a Illarra, y más que válido en los demás puestos del centro del campo, en los que aporta una gran visión de juego y una espléndida colocación. Veremos qué papel le reserva Eusebio en la Real del próximo año, pero es evidente que tiene que tener uno importante.

29. Odriozola (9)
Partidos jugados: 16. Titular: 15. Minutos: 1.300.
Goles: 0. Asistencias: 4. Amarillas: 0.
Sin lugar a dudas, la revelación de la temporada, y no solo hablando de la Real. Qué pedazo de lateral ha encontrado Eusebio en el Sanse acuciado por las lesiones de Carlos Martínez y Zaldua. Odriozola se ha mostrado incansable hasta extremos casi inhumanos, ha subido y bajado su banda con un entusiasmo descomunal y él solo sostuvo a la Real en los peores momentos de la temporada con sus soluciones ofensivas. Más de desborde que de centros, aún así ha dado cuatro asistencias de gol, lo que es una auténtica barbaridad teniendo en cuenta que solo jugó media temporada. Es un lateral impresionante al que le queda toda una vida por delante.

32. Kevin Rodrigues (6)
Partidos jugados: 2. Titular: 1. Minutos: 104.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 1.
No es nada fácil debutar en el Santiago Bernabéu y aún así no se notó que Kevin Rodrigues no había jugado ni un solo minuto en Primera antes de semejante prueba. No se le puede valorar mucho más allá de eso, porque no ha jugado más que dos partidos, pero parece cumplir con el perfil de lateral que viene saliendo de Zubieta en los últimos años, incansable en su esfuerzo y con mucho potencial ofensivo. Tiene que convertirse en el competidor de Yuri por el lateral izquierdo, y esa es una tarea complicada.

33. Guridi (6)
Partidos jugados: 1. Titular: 1. Minutos: 75.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Qué lástima de lesión la que sufrió Guridi y que le ha impedido confirmarse como centrocampista del primer equipo. Las lesiones le abrieron la puerta en Vitoria, pero solo pudo jugar en ese encuentro antes de decir adiós a la temporada. En su debut, y aun siendo aquel un partido horrible de la Real, se mostró como un jugador intenso, que se mueve bien por el campo y que no rehúye el contacto con el balón. Recuperarse bien y ponerse a las órdenes de Eusebio la próxima temporada tienen que ser ahora sus objetivos para que podamos comprobar si es tan parecido a Zurutuza como dicen quienes han seguido su carrera.