viernes, mayo 28, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (5) Los jugadores


1. Remiro (8)
Partidos jugados: 49. Titular: 49. Minutos: 4.470.
Amarillas: 0.
Espléndida temporada de Remiro, que se ha convertido en titularísimo. Ya lo era, pero ha disputado todos los minutos en Liga y solo ha dejado de jugar un partido en Europa League. La larga lesión de Moyá le ha allanado ese camino, pero la enorme confianza que ha mostrado bajo palos ha sido la razón de peso por la que es el portero titular de la Real. Le queda por mejorar las salidas y algún exceso de confianza, pero es un seguro. Lo es con los pies, como primer garante del juego de toque del equipo, y con paradas decisivas en momentos clave de los partidos. Veinte porterías a cero no son casualidad y el arquero tiene mucho que decir en eso.

2. Zaldua (6)
Partidos jugados: 18. Titular: 11. Minutos: 1.030.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 3.
Gorosabel le ha adelantado claramente como lateral derecho titular del equipo. Ha pasado por cuatro lesiones de mayor o menos duración, y eso limita mucho las opciones de cualquiera para luchar por un puesto fijo en el once tipo, pero tampoco ha sido el lateral cumplidor que conocíamos en algunas fases de la temporada en las que sí ha tenido que jugar y no ha dejado ningún registro en el apartado ofensivo del equipo. Si Sola empuja como se espera al regresar de su larga lesión, Zaldua lo puede tener aún más complicado para recuperar el puesto que reclamó tras la salida de Odriozola al Real Madrid.
 
3. Llorente (5)
Partidos jugados: 1. Titular: 1. Minutos: 90.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
La salida de Llorente fue el movimiento más arriesgado de la composición de la plantilla de este año por la sencilla razón de que fue la única que Olabe no cubrió con una incorporación. La 2019-2020 no fue la más brillante para el central madrileño, y podíamos imaginar que iba a salir, aunque fuera de forma tan tardía que le dio tiempo a debutar en la Liga, en la primera jornada ante el Valladolid, cumplir con profesionalidad, y marcharse al Leeds después de sentarse en el banquillo ante el Real Madrid. Fue un buen fichaje, aportó lo que se esperaba de él y su testimonial presencia de este curso no condiciona la buena valoración que merece.
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4. Illarramendi (5)
Partidos jugados: 9. Titular: 9. Minutos: 509.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 3. Doble amarilla: 1.
Hablar de dos temporadas prácticamente perdidas para un jugador de la categoría de Illarramendi, y cuando ya ha superado la treintena, hacen que se mire con temor el futuro del capitán. Cuando reapareció después de año y medio, Imanol le dio varias titularidades seguidas, lo que parecía espantar el fantasma de convertirse en un nuevo Agirretxe, pero la lesión en la víspera de la final de Copa y sus lágrimas tras marcharse del campo ante el Valladolid son el mejor resumen de su año. Tuvo al menos unos partidos para demostrar categoría, aunque no terminó de conectar con Merino tan bien como se podría esperar.

5. Zubeldia (7)
Partidos jugados: 32. Titular: 27. Minutos: 2.606.
Goles: 1. Asistencias: 1. Amarillas: 6.
En el centro del debate casi de manera continua, lo cierto es que lo de Zubeldia tiene mucho mérito. Ha pasado toda la temporada jugando de central y ha dejado el centro del campo. ¿Se le ha notado la reconversión? Desde luego, hay hechuras de central que todavía no tiene, pero ha dado un paso adelante desde la temporada pasada, cuando ya jugó ahí en el tramo final, y se ha asentado en esa posición, ayudado también por las prolongadas ausencias de Aritz. No, no es el mejor central de la plantilla, pero es cierto que ha sumado mucho y que es uno de esos futbolistas que siempre merece la pena tener en una plantilla de 25, aunque haya debate sobre él.

6. Aritz (6)
Partidos jugados: 29. Titular: 27. Minutos: 2.315.
Goles: 1. Asistencias: 0. Amarillas: 5.
Es imprescindible por corazón y por fútbol, pero ha estado demasiado tiempo ausente, y la Real lo ha notado. Su pareja con Le Normand en el centro de la zaga se antoja vital para construir desde atrás el futuro de este equipo, pero se le necesita en plena forma. Su compromiso es indudable, jugó esta temporada hasta con dos costillas tocadas, lo que da una idea del tipo de futbolista que es. Incluso tuvo que jugar en algún momento de lateral derecho de nuevo por la precariedad física en la que se ha movido la zaga esta temporada. Lástima, como en el caso de todos los centrales, que su aportación goleadora haya sido tan escasa.

7. Portu (8)
Partidos jugados: 48. Titular: 32. Minutos: 2.898.
Goles: 9. Asistencias: 3. Amarillas: 3.
Otra temporada más, y ya van dos, demostrando que su fichaje fue un acierto descomunal. Pocos jugadores más aguerridos que él va a encontrar en el mercado, pocos con tanta lucha que ofrecer, pocos que se tiren de cabeza a la pelea por cualquier balón, aún en las peores circunstancias, y pocos que, además, tengan los números que tiene Portu sin que parezca un titular indiscutible, uno de esos futbolistas que casi nunca juega los partidos completos aunque juegue de inicio. Como el año pasado, de más a menos, pero esta vez con un colofón de temporada sensacional, sosteniendo al equipo como hizo en el Metropolitano y provocando el penalti de la final. 

8. Merino (9)
Partidos jugados: 37. Titular: 36. Minutos: 3.182.
Goles: 2. Asistencias: 6. Amarillas: 8.
MVP de la final de Copa que ha devuelto a la Real la gloria de ganar un título, con eso queda todo dicho. Ha sido el futbolista de peor recambio en este equipo junto con Silva, el eje sobre el que ha pivotado su mejor fútbol. El Conde ha alcanzado la internacionalidad, aunque sin Eurocopa por temas físicos. Jugó lesionado y exhausto y, aún así, casi siempre estuvo entre los mejores. Qué visión de juego, qué fácil hace las cosas, qué toque tiene. Parece mentira que la Real le tuviera que rescatar de la Premier League para ayudarle a mostrar su mejor versión. Es un jugadorazo y su permanencia en el equipo durante muchos años sería la mejor de las noticias.

9. Willian José (6)
Partidos jugados: 21. Titular: 10. Minutos: 1.004
Goles: 6. Asistencias: 1. Amarillas: 0.
Ser el autor de uno de los goles más celebrados de la temporada, el de Nápoles que llevó a la Real a los octavos de la Europa League de manera agónica y despedirse con dos goles en la Copa ante el Córdoba antes de ser cedido al Wolverhampton salva la hoja de servicios de un Willian José que por desgracia dejó de pensar en la Real por completo cuando le tentó el Barcelona en la temporada 2019-2020. Aún así, dio muestras de mejoría, participando activamente en el juego, por mucho de cara a portería no estuviera tan fino como lo ha estado durante toda su estancia en la Real. Podría haber sido más de lo que fue de txuri urdin.

9. Carlos Fernández (6)
Partidos jugados: 13. Titular: 4. Minutos: 417.
Goles: 1. Asistencias: 2. Amarillas: 5.
Tiene pinta de gran fichaje. Es verdad que en sus primeros partidos le costó mucho entrar en el juego de la Real y que tardó bastante en ver puerta. El estado de gracia de Isak tampoco le ayudó en su aterrizaje porque ser titular estaba carísimo. Pero la lesión de Silva y la apuesta de Imanol por un 4-4-2 le abrió las puertas de la titularidad hasta su lesión y ahí dio su mejor versión, brilló con movimientos y asistencias aunque solo marcara un gol. Tiene además la mala leche que le falta al siempre bisoño carácter de Zubieta. Encararse con Bordalás lo demostró y le hizo ganarse un trocito del corazón del aficionado, que echa en falta esa garra, esas protestas cuando tocan, ese meter la pierna cuando nos dan. Mucho futuro.

10. Oyarzabal (8)
Partidos jugados: 44. Titular: 40. Minutos: 3.280.
Goles: 14. Asistencias: 10. Amarillas: 2.
El gol de Oyarzabal ya es historia de la Real. Da igual que su hegemonía desde el punto de penalti se rompiera con tres fallos casi consecutivos, incluyendo el que le hizo llorar en la Supercopa, un lanzamiento suyo desde los once metros devolvió la gloria. Se le ha hecho la temporada algo larga. Llegó a comandar el Pichichi en el tramo inicial de la Liga y ha puesto mucha calidad y el mismo corazón de siempre, pero tras la final de Copa se le ha visto físicamente al límite. En ausencia de Illarra, sigue siendo el capitán sobre el campo y santo y seña de una Real espléndida. Confianza absoluta en que tiene aún margen de mejora y muchas tardes de gloria que dar.

11. Januzaj (6)
Partidos jugados: 36. Titular: 17. Minutos: 1.466.
Goles: 4. Asistencias: 4. Amarillas: 2.
No es fácil ver a un genio que no parece del todo feliz. Es indiscutible la enorme calidad que tiene Januzaj. Probablemente sea el mejor de la Real en ese terreno. Y casi siempre que está en el campo da algo, un regate, un pase, un destello, un toque, un desmarque, y asistencias como la última. Y parece triste cuando marca y hasta cuando triunfa. Un jugador como este es de los que hay tener contento, y con el nivel que hay en el equipo y la competencia que hay de fichajes y canteranos, el belga no ha tenido ni tiene el papel de estrella que se esperaba desde que se le fichó. Está en la encrucijada, termina contrato la próxima temporada

12. Aihen Muñoz (6)
Partidos jugados: 19. Titular: 16. Minutos: 1.402.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 7.
Pequeño, pero paso adelante el que ha dado Aihen. El chaval sabe el papel que le toca jugar en este equipo mientras Monreal siga dispuesto a agrandar su leyenda, y ha sabido ejercerlo con mucha solvencia cuando le ha tocado jugar, este curso con más frecuencia que el anterior. Aún no ha recuperado su mejor versión, la que dio cuando debutó en el primer equipo, pero el clinic que está recibiendo del veterano ex jugador del Arsenal seguro que le sirve para el futuro. No hace ruido, no destaca especialmente, pero cumple mejor de lo que parece dentro de un equipo que ha dado un nivel fantástico en los dos últimos ejercicios.

13. Moyá (7)
Partidos jugados: .1 Titular: 1. Minutos: 90.
Amarillas: 0.
Jugadores como Moyá son tan imprescindibles en un equipo como la Real que, tras anunciarse su salida del club, solo cabe estar agradecidos con él por cada minuto que defienda su escudo. Decir esto de un profesional que solo ha podido jugar un partido en toda la temporada indica el peso y la jerarquía que tiene el guardameta en el vestuario. Verle en el documental con el que se celebró el título de Copa es la mejor demostración de su categoría. Y cuando ha jugado, aunque haya sido poco desde que llegó a la Real. Esta temporada solo jugó contra el AZ Alkmaar y mantuvo su portería a cero. Qué mejor manera de recordar lo bueno que es.

14. Guridi (6)
Partidos jugados: 22. Titular: 10. Minutos: 1.026.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 2.
Da la sensación de que no ha terminado de cumplir el papel que se le tenía reservado en su regreso al equipo tras su cesión al Mirandés. Estaba llamado a ser el recambio de Merino, pero no lo ha conseguido del todo. Cuando las lesiones le permitieron entrar en el equipo, pareció alcanzar un gran nivel, sobresaliendo en San Mamés, de largo su mejor partido, pero después, cuando más falta hacía que desahogara el cansancio del equipo, Imanol no terminó de confiar en él, lo que alentó las habladurías sobre su renovación. Al final ha entrado más, pero no al mismo nivel que cuando apareció. Es un jugador necesario en una plantilla como esta.

15. Sagnan (4)
Partidos jugados: 21. Titular: 11. Minutos: 978.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 3.
El último central de la plantilla para Imanol y la única apuesta de Olabe que todavía no ha dado los frutos esperados. Y lo cierto es que es un caso extraño. Hay días en los que da la sensación de ser un central atrevido y con bastantes cualidades, fortaleza física y defensiva, y potencia para ocupar terreno y dominar la defensa. Pero en la mayoría de las ocasiones se le ha visto nervioso, impreciso e incluso fallón, como por ejemplo le sucedió al final de la temporada en el Wanda Metropolitano ante el Atlético. Es toda una incógnita sobre la que hay que tomar decisiones lo antes posible. Si puede crecer, hay que apostar por él. Pero es un riesgo.

16. Guevara (7)
Partidos jugados: 39. Titular: 30. Minutos: 2.543.
Goles: 1. Asistencias: 1. Amarillas: 5.
Siempre se dice que lo difícil no es llegar al primer equipo, sino asentarse en él, y la forma en la que lo ha hecho Guevara es de las que producen orgullo. Nunca ha dudado en tomar las riendas del equipo cuando ha estado en el campo, ha combinado bien con todos los integrantes de la línea media. Lo hace todo muy fácil, y es de esos jugadores que generan confianza a su alrededor. Se le ha ido algún balón que otro, y su zona es muy trascendental para un equipo que juega tan alegre como la Real, pero no parece nada que no se pueda corregir con minutos, partidos, experiencias y años. Debut goleador en Mestalla.

17. Merquelanz (5)
Partidos jugados: 17. Titular: 5. Minutos: 715.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 0.
Ha tenido un papel mucho más testimonial del que se esperaba. Era evidente que lo iba a tener muy complicado para acercarse a los números que mostró en el Mirandés, pero sobre el terreno de juego pocas veces ha demostrado que pudiera ser un recambio de nivel para los Oyarzabal, Portu o Januzaj. Calidad tiene, puede que haya sido el aterrizaje en una categoría que le recibió con una grave lesión de rodilla, pero no se puede permitir mucho más tiempo en la posición que tiene ahora mismo, sin apenas influencia en los números ofrensivos del equipo. El club confió en él, le toca devolver esa confianza sobre el campo.

18. Gorosabel (7)
Partidos jugados: 41. Titular: 34. Minutos: 2.952.
Goles: 0. Asistencias: 3. Amarillas: 3.
Al Gorosabel de la primera mitad de la temporada habría que haberle dado una puntuación mayor, porque se mostró como un lateral descomunal, dueño de la banda en defensa y en ataque, serio atrás e incisivo arriba, colocándose en las quinielas hasta para ser internacional. Pero tras su lesión en la octava jornada ante el Celta le costó mucho recuperar ese nivel. No es que sea fácil hacerlo, ojo, y la temporada del lateral diestro ha sido brillante en su conjunto, pero esos primeros partidos nos han mostrado a un Gorosabel en plenitud al que hay que intentar recuperar como sea. Cuando no lo es, derrocha sufrimiento para hacer todo lo que puede.

19. Isak (8)
Partidos jugados: 45. Titular: 40.  Minutos: 3.069.
Goles: 17. Asistencias: 2. Amarillas: 4.
Si en su primera temporada se mostró como un sensacional delantero, lo que ha hecho en la segunda, afianzado ya en la titularidad casi indiscutible, le catapulta a otro nivel. Y eso que, a la vez, ha dejado pasar una oportunidad espléndida para salirse de las tablas. Su primera vuelta fue espléndida en cuanto a juego pero nefasta de cara a gol, pero cuando Willian José salió de la plantilla y se convirtió en la referencia ofensiva esencial explotó de una manera salvaje. Imanol dijo de él que tendría que haber luchado por el Pichichi, y Messi casi le ha doblado en goles. No es mala manera de explicitar la cantidad de goles que se le han escapado a un jugador que es de talla mundial. Ojo como sea regular.

20. Monreal (7)
Partidos jugados: 36. Titular: 33. Minutos: 3.030.
Goles: 2. Asistencias: 1. Amarillas: 1.
Uno de los veteranos de la plantilla, y está hecho un chaval. Es un soldado tan imprescindible que jugaría cojo si se lo pidieran. Es el tipo de jugadores que ayuda a que los chavales de Zubieta crezcan por su entrega, profesionalidad y categoría. Ha sido un seguro a todos los niveles y además suma también en el apartado ofensivo con continuos apoyos y hasta goles. Traer gente de fuera con este nivel es una de las señas de identidad de un equipo de cantera que quiere crecer. Que siga en el club es una magnífica noticia porque todavía tiene mucho que ofrecer a la Real. Qué mérito que solo haya visto una amarilla.

21. Silva (7)
Partidos jugados: 27. Titular: 23. Minutos: 1.921.
Goles: 2. Asistencias: 5. Amarillas: 5.
La Real ha sido una con Silva y otra sin él. Con él, un equipo brillante, alegre, dominador y goleador. Y eso que el canario no ha aportado tantos goles como tendría que haber sumado o que incluso le costó encontrar el rodaje adecuado para parecer decisivo. Pero cómo juega. Qué lujo es tenerle en la Real. Qué soltura da al fútbol que busca Imanol y qué complicidad ha sido capaz de encontrar como si nada con todos los atacantes de la Real. Lástima de lesiones, que nos han privado de verle más, y que incluso han coincidido con las peores rachas del equipo, una muestra clara de lo importante que es en su juego. Un lujo de asistente.

22. Barrenetxea (6)
Partidos jugados: 41. Titular: 14. Minutos: 1.567.
Goles: 3. Asistencias: 0. Amarillas: 7.
Si el fútbol profesional lo permitiera, se lo permitiera, se podría decir que ha sido una temporada de aprendizaje para Barrenetxea. Tiene una clase inmensa, que se puede resumir en el golazo que marcó en la derrota frente al Barcelona en Anoeta, pero a la vez se le ha notado ansioso en algunos partidos, como si quisiera marcar tres oles en diez minutos, y el fútbol profesional exige más calma. Tiene espejos en los que mirarse y calidad para progresar con claridad. Por el tipo de jugar que es, sus compañeros tendrían que buscarle más y él explotar más su habilidad en el regate. Mucho futuro por delante.

23. Sangalli (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
De un tiempo a esta parte, cuando un jugador de la Real se lesiona entra en un cierto nivel de oscurantismo que es difícil de explicar. La temporada de Sangalli es la explicación perfecta. Se lesionó el 10 de junio de 2020, con un pronóstico aproximado de baja de seis meses. Ya ha pasado casi un año y no se tienen noticias del bravo centrocampista txuri urdin. Se le ha echado de menos en una temporada muy exigente y en la que seguro hubiera disfrutado de minutos ante las muchas ausencias que ha tenido Imanol en su centro del campo. Solo cabe esperar que esté recuperado para el curso que viene.

24. Le Normand (9)
Partidos jugados: 44. Titular: 40. Minutos: 3.717.
Goles: 0. Asistencias: 2. Amarillas: 10. Roja directa: 1.
Con permiso de Merino, el mejor realista de la temporada y también de la final de Copa, aunque se quedara sin ese reconocimiento. La escasez de centrales y las ausencias de su teórico compañero titular, Aritz, han hecho de él el referente defensivo del equipo. Va bien por alto y en el corte, mide cada vez mejor, es contundente cuando tiene que serlo y es un apoyo fundamental para el mediocentro que saca el balón jugado. Remiro le mira siempre con una confianza ciega. Es, desde luego, uno de los jugadores que asusta perder, porque su perfil es de los más codiciados por los grandes de Europa. Que siga aquí sería un apoyo extraordinario para seguir creciendo.

25. Baustista (5)
Partidos jugados: 27. Titular: 0. Minutos: 461.
Goles: 2. Asistencias: 1. Amarillas: 3.
Cuando Isak y Willian José estaban en fase depresiva y de sequía, sorprendió que Imanol no le diera algo más de cancha al teórico tercer delantero, más después del magnífico gol que abrió la andadura europea de la Real ante el Rijeka. No ha tenido ni una sola titularidad en toda la temporada y una medida de 17 minutos por aparición. Pelea siempre, pero no siempre con fortuna y haciendo que su entrada al campo cuente, y le ha faltado algún gol más para llamar la atención lo suficiente como para tener más minutos. Tiene un papel muy definido que le va a resultar muy difícil cambiar mientras siga teniendo los mismos compañeros de delantera.

26 Pacheco (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 0. Minutos: 31.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Después de dos temporadas seguidas jugando un solo partido en el primer equipo, apenas unos minutos en ambos casos, pero habiendo dejado una sensación tan buena en esas dos oportunidades, sería extraño que Pacheco no diera ya el salto, incluso con el Sanse en Segunda. Esta vez, además, le vimos ante el líder y siendo parte de un jovencísimo equipo plagado de suplentes que arrinconó al Atlético. Lo hizo todo bien, con un aplomo propio de un veterano. Lo mismo que cuando jugó la pasada campaña en Getafe. Sorprende que Imanol, ante los problemas y las bajas en defensa, no le haya dado más minutos este año. Si sigue así, los tendrá.

28. Roberto López (5)
Partidos jugados: 20. Titular: 5. Minutos: 591.
Goles: 3. Asistencias: 1. Amarillas: 0.
Con dorsal del filial, pero parte del primer equipo durante toda la temporada, quizá ha sido el jugador que más ha notado el salto de categoría. Tiene un golpeo excelente, que de hecho le ha permitido sumar un numero de goles inusual para el poco tiempo que ha estado en el terreno de juego, pero no ha sido capaz de aprovechar las oportunidades reales que ha tenido para asomarse a la titularidad, sobre todo con las lesiones de Silva. Sus números esconden una participación más escasa en el juego del equipo, aunque en sus últimas participaciones ha dado sensaciones de mejora. La próxima temporada puede ser muy importante para él.

29. Robert Navarro (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 1. Minutos: 35.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Solo le hemos visto 35 minutos, los que jugó ante el Barcelona en el Camp Nou, pero da la sensación de que la Segunda B es una categoría que se le quedó pequeña hace tiempo, por su calidad y por su forma de jugar. Sus buenos números en el Sanse y la importancia que ha tenido en el equipo hacen pensar que tiene que dar el salto. Como con Pacheco, poco ha parecido confiar Imanol en él para las oportunidades que le podría haber dado en esta temporada tan exigente en lo físico y en el calendario. Tiene maneras para ser un jugador importante, veremos qué decide Olabe sobre él y cuánto tarda en derribar la puerta.

31. Marrero (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Amarillas: 0.
Una temporada de convocatorias más numerosas de lo habitual y de concentraciones para jugar varios partidos seguidos tenía que dar protagonismo a más porteros, sobre todo por la lesión de Moyá. Marrero ha sido el cuarto en discordia, pero ha estado en un buen puñado de convocatorias, más de una docena. No sabemos, lógicamente, si está preparado para jugar al máximo nivel, pero seguro que entrenar de manera continua con Remiro y el propio Moyá le ha servido como un auténtico máster para tenerlo claro. La apuesta por el ex del Athletic hace muy difícil que llegue a jugar con la Real, pero quién sabe.

33. Arambarri (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 0. Minutos: 25.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Ha seguido siendo la segunda alternativa del Sanse para ocupar un puesto en el centro de la defensa por detrás de Pacheco, pero esta temporada debutó antes que él. Jugó en Vigo, menos de media hora, algo insuficiente para poder valorarle en su justa medida, no solo por el tiempo sino por ser también un partido con el viento a favor. Pero ya ha debutado. Ahora, seguro, tendrá oportunidades de llegar más lejos. La pretemporada está a la vuelta de la esquina.

34. Ayesa (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Amarillas: 0.
Lo mismo que se ha dicho de Marrero se puede aplicar a Ayesa, con la diferencia de que ha sido el tercer portero de la lista y, en ausencia de Moyá, se convirtió en el relevo de Remiro ante eventualidades en forma de lesión o expulsión que no han llegado a producirse. Se ha sentado en el banquillo nada menos que 23 veces a lo largo de la temporada, lo que le ha colocado a un paso de ser el primer portero de la cantera en debutar con el primer equipo desde que lo hiciera Zubikarai en la temporada 2008-2009. A la espera de saber lo que ocurre con la renovación de Moyá, podría tener ahí su gran oportunidad.

35. Lobete (-)
Partidos jugados: 0. Titular: 0. Minutos: 0.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Solo entró en la primera convocatoria de la temporada, la de Valladolid, pero es un jugador que lleva ya tiempo asomándose a las ilusiones del aficionado por lo que ha venido haciendo en el Sanse, y que en todo caso estuvo más cerca de debutar en el primer equipo la pasada campaña, en la que se sentó en el banquillo en diez ocasiones entre Liga y Copa. ¿A la tercera va la vencida? Que el Sanse haya subido a Segunda le da opciones de estar a caballo entre los dos equipos, con lo que eso puede suponer para su formación. Tiene mucho futuro y se le espera con ganas.

36. Zubimendi (8)
Partidos jugados: 42. Titular: 24. Minutos: 2.598.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 7.
Qué gran jugador ha encontrado la Real en Zubimendi. Es increíble lo que hace en el campo para la edad que tiene, qué bien sabe colocarse entre los centrales para sacar el balón jugado y para ayudar en tareas defensivas. Es muy difícil verle perder el balón, tiene un aplomo tremendo. Y aunque ha lucido en su espalda el 36 eso no ha tenido nada que ver con su creciente jerarquía en el equipo, una de la que solo han dudado los árbitros de tarjeta fácil a los jugadores jóvenes que ven sobre un campo de Primera División. Es verdad que eso le ha costado alguna amarilla de más, de las que no le asusta ver si beneficia al equipo, y algún cambio prematuro.

37. González de Zárate (-)
Partidos jugados: 2. Titular: 1. Minutos: 46.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 1.
Desde que deslumbró en la pretemporada en aquel partido contra el Alavés, es uno de esos nombres que todos tenemos apuntados con ganas de verle mucho más. No hemos tenido muchas opciones, solo su testimonial debut ante el Real Madrid y la primera parte del partido de Mestalla, pero se le espera como una solución tanto para el centro del campo como para la defensa. Tiene liderazgo y talento, es uno más de la ya enorme lista de centrocampistas defensivos que están saliendo de Zubieta y que están apuntalando con firmeza una idea de juego que está haciendo que la Real no pare de crecer.

jueves, mayo 27, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El madrugón de Oviedo

El carácter de John Toshack es algo que está fuera de toda duda, y cuando aterrizó en la Real, en la temporada 1985-1986, tuvo que dar varios golpes sobre la mesa. El más sonado, el que pasó a la historia como el madrugón de Oviedo. La Real cayó en el partido de ida de la Copa que jugó ante el equipo asturiano, que no estaba en Primera en aquel entonces, y al galés le sentó muy mal que algunos jugadores bromearan durante la cena como si no hubiera pasado nada. En el mismo salón, ordenó adelantar la hora de partida de la expedición y fueron directos a Zubieta a entrar, con el consiguiente revuelo mediático que se montó.

Todo lo que sucedió en torno a aquel partido y a aquella drástica decisión de Toshack, cuya fotografía junto a estas líneas corresponde a la entrevista que concedió aquella semana a El Diario Vasco para explicarse, es lo que recordamos esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad. Podéis escuchar esta entrega pinchando en este enlace.

Como siempre hacemos, os recordamos que  el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y por supuesto, seguimos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas, personajes, partidos o anécdotas a este espacio centrado en la Historia de la Real.

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (4) Eliminatorias dolorosas

En la temporada 2019-2020, la Real superó todas las eliminatorias que jugó, todas las de la Copa que llevaron al equipo a su primera final en tres décadas. Sin embargo, en la 2020-2021, jugó cuatro enfrentamientos decisivos, a vida o muerte, y perdió tres, además en dolorosas circunstancias en la mayoría de esas ocasiones, superando solo a un equipo de Segunda División en estas lides. Ya hemos hablado del duelo europeo ante el Manchester United, la única de esas eliminatorias que se jugó a doble partido, un varapalo en toda regla al que, si se le puede sacar alguna conclusión positiva, el equipo supo sobrevivir para acabar logrando los grandes objetivos de la temporada. Pero Supercopa y Copa del Rey provocaron sendas noches de enorme disgusto, en las que los méritos futbolísticos de los de Imanol no encontraron el justo premio.

La Supercopa es, desde luego, una dolorosa espina que la Real tardará en sacarse. No es una competición que se pueda jugar con facilidad, ya que con el actual formato obliga a quedar entre los dos primeros de la Liga o jugar la final de Copa. El equipo txuri urdin, de hecho, no disputaba la Supercopa desde su primera edición, en la temporada 1983-1984, aquella en la que se superó al Real Madrid en una memorable prórroga en Atotxa. Debió jugarla también en la campaña 1987-1988, pero los poderosos no facilitaron las fechas para que se jugara. Para el equipo txuri urdin era la primera presencia por tanto en el nuevo modelo a cuatro que se disputa desde la temporada 2019-2020. Y aunque la pandemia imposibilitó el exótico destino árabe que la Federación ha cerrado para amasar dinero, era una final en todo caso.

O, mejor dicho, una semifinal en la que tocó en suerte el Barcelona, mientras que por el otro lado del reducido cuadro jugaron Real Madrid y Athletic de Bilbao. La posterior conquista de la Supercopa a cargo del conjunto ya entrenado por Marcelino evidenció que el título era algo posible, y a la Real se le escapó una espléndida ocasión de jugar una final y de optar a un título antes de la final de Copa que llevó a este equipo a la gloria. ¿Las razones? Muchas, porque fue una semifinal rica en matices, cambiante en sus momentos y en la que la Real sumó más méritos que el Barcelona para alcanzar el partido definitivo de este torneo. Ter Stegen, de hecho, se mostró como el mejor jugador del equipo culé, lo que da una idea de los aciertos que acumuló la Real. Fue el partido de la temporada en el que Ter Stegen hizo más paradas, y quedó en el recuerdo el desvío prodigioso de una maravillosa falta de Januzaj que merecía el premio del gol.

La semifinal se decidió en los penaltis, y sí, Ter Stegen paró dos lanzamientos, al hasta entonces imbatible Oyarzabal, que de hecho fue el autor del tanto de la Real en el tiempo reglamentario precisamente desde los once metros, y a Bautista. Fueron los dos primeros lanzamientos de la Real. El tercero, el de Willian José, fue al palo. El Barcelona marcó dos de los tres primeros, De Jong también se topó con la madera, pero Dembelé y Pjanic pusieron un claro 2-0. Mikel Merino y Januzaj anotando sus dos penaltis y el fallo de Griezmann dieron vida a la Real, pero en el definitivo lanzamiento, el quinto del Barcelona, Riqui Puig marcó y puso el 3-2definitivo en la tanda. Las lágrimas de Oyarzabal se convirtieron en la metáfora más evidente de cómo se quedó la afición txuri urdin ante el sueño de una nueva final que se esfumó cuando más lo mereció la Real. Como siempre en su historia.

Seguro que hubo gente que pensó que La Cartuja, desde la lejanía de Córdoba, donde se jugó la semifinal, se convertía en un escenario maldito para la Real. Eso lo desmontó la posterior final de Copa contra el Athletic, claro, pero también hubo quien pensó, seguro, que la Real podría lograr el hito de jugar las dos finales separadas solo por quince días, sobre todo cuando a posteriori vimos cómo sí las jugaba, y perdía, el Athletic. La Real en todo caso, se quedó lejos de esa meta. La Copa 2020-2021 solo dio una alegría, la tercera ronda ante el Córdoba. En un partido bien jugado, Willian José se despidió de la Real con un doblete antes de marchar a la Premier. Imanol apostó por la Copa como lo hizo en el exitoso camino de la temporada precedente y jugó con un equipo reconocible, aunque joven. Y aunque los goles no llegaron hasta la segunda mitad, la Real pasó con solvencia y con merecimiento, sumando una victoria más a la impresionante racha que acumulaba la Real de Imanol.

En octavos de final, el rival fue el Betis. En la previa se recordó que el Betis era, precisamente, el único equipo que había sido capaz de eliminar a la Real en la Copa desde que Imanol se hizo con el equipo, en la temporada 2018-2019, aunque entonces lo hizo a doble partido y empatando ambos encuentros. Pero en esta ocasión el choque era a partido único y en el Benito Villamarín. Se jugó bajo una intensa niebla, y sería fácil trazar analogías entre esa circunstancia y las decisiones que tomó Mateu Lahoz, por las que, sin ya nada que hacer, se disculpó después ante la expedición realista. Expulsó a Illarramendi por una jugada en la que ni siquiera toca a su rival, y en la que Mateu amonestó primero a Merino. El VAR le sacó de su error en la identidad del jugador castigado y el colegiado ejecutó el error hasta el final, mostrando la roja a Illarra. La Real ganaba entonces 0-1, gol de Oyarzabal, y logró aguantar esa ventaja hasta el 78, cuando Canales igualó la eliminatoria y la llevó a la prórroga. Allí, una Real desnaturalizada con los cambios, pensados para aguantar, acabó siendo derrotada por 3-1, con dos goles de un Borja Iglesias que llegaba en plena sequía. Una lástima, otra eliminatoria dolorosa.

miércoles, mayo 26, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (3) Europa, el sueño que no se cumple

Es extraño que, año tras año, Europa sea el sueño de la Real, ese objetivo a perseguir de una manera incansable y que la pasada temporada se logró de en los últimos minutos de la Liga, con el gol de Januzaj en el Wanda Metroplitano, y que en la anterior ocasión de viajar por el Viejo Continente fue como resultado del aún más agónico tanto de Juanmi en Vigo. Y es extraño que, siendo ese el sueño permanente, haya dejado tan pocos éxitos agradables en la historia reciente del equipo txuri Urdin. Al contrario, recordamos noches negras. No podemos olvidar Krasnodar, el gol del Salzburgo en el último minuto en Anoeta, la Champions a la que fuimos a disfrutar y nos pasó por encima o, mirando un poco más atrás, el gol en propia puerta Schürrer o incluso, lo peor de todo, el asesinato de Aitor Zabaleta en una noche europea que se llevó por delante los méritos de la que seguramente ha sido la mejor andadura europea de la Real en los últimos 25 años. Y hace ya demasiado tiempo de aquello.

Europa, efectivamente sigue siendo un sueño que no se cumple para el equipo txuri urdin. Se llega, cada vez con más frecuencia, y el hecho de que esta Real haya logrado dos clasificaciones consecurivas a través de la Liga para las competiciones continentales es algo que no podemos pasar por alto y debemos considerar como un éxito. Pero precisamente esta temporada, cuando la Real tenía el sueño de convertirse en el undécimo equipo español que juega una final europea, ese sueño se lo ha quedado el Villarreal. Y es que la Europa League de la temporada que acaba de finalizar para la Real no se va a llevar por delante los malos recuerdos, no. Esta será ya para siempre la Europa League de la debacle de Turín ante una máquina británica que parecía imparable, la del Manchester United. En los libros de historia habrá que buscar la explicación de que la Real tuviera que jugar en la ciudad italiana sin que la Juventus fuera su rival, y que además lo hiciera como local, como una de esas locas consecuencias de los días extraños que el coronavirus nos ha hecho vivir, pero lo que quedará será el resultado.

Empezando por ese final de la aventura europea de la Real, esta acabo en dieciseisavos de final, con la sensación, sea falsa o no, de que se podría haber aspirado a más. El Manchester United aplastó a la Real en Turín, 0-4, probablemente en la noche más aciaga que ha vivido el equipo de Imanol desde que es técnico de la Real por su trascendencia. Fue fiel a su idea, sí, pero la ejecución de la misma fue tan deficiente que ninguno de los valores del equipo se vio aquel día. El United, además, se mostró implacable y hasta brillante, físicamente poderoso. Un equipo Champions, que era de donde venía, que no tuvo miramientos y que convirtió el partido de vuelta en un trámite sin aire competitivo pero en el que al menos la Real supo reencontrarse. ¿Habría sido la eliminatoria diferente de haber llegado en otro momento de la temporada o, incluso, en otra temporada en la que las dificultades no hubieran sido tan grandes? Ese es el clavo al que se tiene que seguir agarrando el sueño de la Real para mantenerlo vivo, la próxima temporada y mucho más allá.

Si miramos un poco más atrás, veremos que el hecho de tener que enfrentarse a un rival como el Manchester United en el primer cruce eliminatorio fue la consecuencia de que la Real, siendo con diferencia el mejor equipo de su grupo, pagará su ineficacia anotadora hasta el punto de clasificarse con un gol en el descuento del sexto y último partido, el que jugó en Nápoles. Cuando en la Liga se le caían los goles con una facilidad inusitada, cada partido europeo era una oda a la impotencia durante muchos minutos en los que se acumulaban ocasiones clamorosas, una detrás de otra, sin que el premio llegara. Sucedió en Rijeka, donde un gol salvador de Bautista sobre la bocina dio los tres primeros puntos, en Anoeta ante un AZ Alkmar aplastado en el juego de una manera soberbia y con un marcador mínimo gracias a Portu, también la visita del equipo serbio al estadio donostiarra, en la que dos errores a balón parado obligaron a marcar en otras tantas ocasiones, siempre remontando, para lograr un exiguo empate, y finalmente en el mencionado partido en Nápoles. La visita de los italianos a Anoeta también fue un partido de color txuri urdin a los puntos, una derrota que escoció por llegar con un gol de rebote, y quizá también se pudo ganar en Holanda, aunque aquel día la Real aprendió a sufrir para sumar.

El gol de Willian José en el descuento del partido de Nápoles es la imagen feliz que quedará para el recuerdo de quienes no quieran quedarse con Turín. Su gol fue una explosión de júbilo, expresión sincera y absoluta de que este equipo está preparado para las grandes noches europeas, de que las anhela y debe seguir luchando para vivirlas. Pero Europa sigue siendo esa gran frontera que la Real aún no ha sido capaz de traspasar. Por historia y por presencias en las competiciones europeas (recordemos, la Real es de los pocos que ha jugado en Copa de Europa, Champions, Recopa, Copa de la UEFA y Europa League), el Viejo Continente ya tendría que habernos dado alguna alegría que reprodujera al menos la brillante trayectoria que llevo al equipo hasta las puertas de una final de Copa de Europa en 1983, aquella que el robo de Hamburgo se llevó por delante. Pero no llega. Y año tras año, los trenes pasan. Otros los cogen, pero la Real no. Algo falla, algo falta.

Eso es trabajo para los despachos de Anoeta, donde tendrán que ver la tecla que hay que tocar para que este equipo joven y de talento no tenga que seguir llorando amargas derrotas como el obligado peaje para aprender y competir. Materia prima hay, pero hay que explotarla en este escenario también. una vez que la Real ha recuperado la etiqueta de equipo campeón. Lo que está claro es que la Real lo busca con ambición. Tras lograr la clasificación en Nápoles, Olabe abrazó con fuerza a Imanol y le dijo que nos quedaban muchas noches como esa por vivir. Y sí, nos queda vivirlas en el Viejo Continente. ¿Pero acaso la Real no ha logrado ya en algún momento de su historia todo aquello que había soñado? ¿Por qué Europa va a ser distinta? Lo lograremos. Mientras sigamos peleando por ello con ahínco y corazón, lo lograremos. Aunque no haya sido en esta su última participación en la Europa League hasta la fecha, este escudo lo merece ya.

martes, mayo 25, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (2) Campeones

La Real, campeona de Copa. Sí, leedlo una y mil veces, porque en todas ellas será tan bonito como en la primera. La Real es campeona de Copa, lo es aunque la vigencia de su triunfo fuera solo de quince días a causa del retraso de la final desde la temporada pasada hasta la presente, y lo es tras firmar una competición inmaculada, en la que transformó en victoria cada uno de los partidos que disputó. Cierto es que el gran mérito de esta competición es achacable a la temporada a la que correspondía la final aplazada, la 2019-2020, y por ello hay que considerar partícipes de este triunfo a jugadores que ya no están en la plantilla txuri urdin, pero la final quedará para siempre en los libros de historia que hablen del año 2021. Fue la final de la pandemia, la primera de la historia de la Copa del Rey que se jugó sin público, aunque posponerla un año fuera un intento condenado al fracaso desde el inicio de que hubiera gente en las gradas, y la que devolvió a la Real una gloria que no cataba desde el año 1987. Cómo de necesaria era una alegría de este calibre para una afición y un club como el nuestro.

Hemos pasado generaciones viviendo del gol de Zamora, soñando con ese momento los que no lo vieron en directo y recordándolo con un cariño inabarcable para quienes sí tuvieron la fortuna de vivirlo, y ahora tenemos el gol de Oyarzabal para las nuevas generaciones. No son las mismas circunstancias, desde luego. Siempre tendrá más valor un título de Liga que uno de Copa, y siempre será más histórico un triunfo en el último minuto que uno logrado desde el punto de penalti, pero la memoria es benévola con los momentos que merece la pena recordar. Siempre estará en nuestra mente ese balón con el que Merino destrozó la defensa del Athletic, una trayectoria que cortaba la retaguardia del equipo rojiblanco como el cuchillo penetra en la mantequilla. No olvidaremos el desmarque de Portu, su carrera incansable, y cómo le ganó la posición a Iñigo Martínez, no podía ser otro, para que cometiera penalti. Y, por supuesto, está ya inscrita con letras de oro en los libros de historia de la Real la tranquilidad que tuvo Oyarzabal para marcar ese penalti, cuando sus fallos desde los once metros en la Supercopa o ante el Manchester United más hicieron que se dudara de él.

El partido, en realidad, se resume en esa jugada, porque no hubo demasiado fútbol de calidad. Fue una final de nervios, de tensión, una en la que daba más miedo perder que arriesgar, pero que siempre se jugó, en realidad, a lo que quiso la Real. Imanol no apostó por el fútbol preciosista y abierto que llevó a su equipo a la final, porque entendió que el Athletic de Marcelino quería hacer daño por esa vía, y dejó que los rojiblancos se cansaran en una presión alta que acabó resultando muy estéril. Contuvo la contundencia del Athletic sabiendo responder en el terreno del otro fútbol, ese que tantas veces hemos echado de menos en las actuaciones de la Real, y redujo todo el potencial ofensivo de su rival a un disparo lejano de Iñigo Martínez que Remiro sacó con solvencia. Con el marcador a favor, y como decía orgulloso Aperribay sobre el césped de La Cartuja durante la celebración, el balón estuvo donde quería la Real, lejos de su portería.

La Real ganó la final por lo que hizo en el campo y no sería justo olvidar que también la ganó por lo que hizo fuera. El equipo txuri urdin fue a Sevilla con la ilusión de ser campeón, mientras que el Athletic dio por sentado que debía serlo. La Real jugó contra todo, como evidenciaron actores que debían ser neutrales pero que optaron por el bando rojiblanco, desde ETB a la Federación Vasca de fútbol, pasando por su seleccionador, un Javier Clemente que cada vez parece más increíble que una vez se sentara en el banquillo txuri urdin. Los de Imanol llegaron a La Cartuja soñando con hacer feliz a su hinchada y justicia a su escudo, el Athletic lanzando bromas de que podía ganar en quince días tantos títulos de Copa como los que atesora la Real en su palmarés en 112 años de historia, probando la gabarra y hasta advirtiendo a sus aficionados en la previa que no lo celebrarán con un desenfreno que desentonaba en pandemia, aunque estos ya lo hicieron durante la misma jornada de la final.

Se puede decir sin miedo que la Real ganó porque jugó una final antes de pensar en cómo la iba a celebrar. Porque Mikel Oyarzabal, como capitán y enseña del equipo txuri urdin desfiló sin mirar la Copa y lo más alejado posible de ella, la misma que segundos antes Iker Muniaín había tocado como si ya fuera suya, incumpliendo la primera norma del manual de las supersticiones de una final. Y ganó porque sabía que había mucha gente a la que ofrecer un trofeo que la parroquia realista llevaba décadas anhelando. Ganó porque tenía que tener una imagen de su capitán, Asier Illarramendi, recogiendo el trofeo con la cojera provocada por la lesión que le impidió jugar en tan señalado día. Ganó porque Aitor Zabaleta está allí, en algún sitio, disfrutando con los éxitos de su equipo. Ganó porque su trayectoria en esta Copa solo podía tener este final, porque el fútbol nos debía unas cuantas, y Sevilla particularmente la Liga de 1980, la que más mereció este equipo. Ganó porque fue mejor que su rival, que todos los rivales a los que fue apeando de la Copa hasta poder levantar el trofeo.

Y cuando la Real fue campeona, se portó como tal. Pese a alguna que otra polémica interesada y producto de que este no, nunca ha sido un partido más, triunfó la fiesta. Triunfo la trompeta de Illarra, la que ha tocado toda su vida aunque algunos se dieran por aludidos, la forma en la que se convirtió la Copa en un copazo, el Mi gran noche que se marcaron Monreal y Aritz, y mil detalles más de una celebración que la Real coronó con un soberbio documental de maravilloso título, Ganar era esto, que es precisamente lo que dice uno de los que más apostado por hacer que la Real crezca, Roberto Olabe. Ganó porque ofreció la Copa a los sanitarios y después abrió las puertas de Anoeta para que su gente la viera se fotografiara con ella. Y sobre todo queda en el recuerdo, para siempre, la imagen de Imanol. Un Imanol desatado, con un fervor txuri urdin como podemos tener cualquier de nosotros, viviendo el sueño de ser el principal artífice de haber hecho campeón tantos años después a su equipo del alma, al nuestro, al de todos. Sí, la Real es campeona, y qué felices somos por ello desde aquel memorable 3 de abril de 2021.

lunes, mayo 24, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA (1) Una Real histórica que no para de crecer

Hay muchas maneras de evaluar la temporada de la Real Sociedad, pero todas ellas han de conducirnos al elogio hacia un club en una fase de crecimiento y éxito que era difícil de imaginar hace no tantos años. La Real 2020-2021 ha hecho historia, para empezar con la Copa 2019-2020 que coronó en una final inolvidable ante el Athletic y el primer título del equipo en 34 años, pero también con una espléndida trayectoria del equipo en la Liga. Con altibajos, sí, los propios de una temporada muy exigente con 50 partidos y dos picos de intensidad preparatoria tan altos como la Supercopa y la mencionada final, con muchos contratiempos en forma de lesión, pero sacando incluso más resultados en la segunda mitad de la temporada.

La Real ha sido quinta en la Liga, la primera de los mortales. Segunda, si se quiere, detrás de un Sevilla que también ha hecho una temporada espectacular, pero en todo caso mejorando los datos de la campaña pasada. Si hace un año el equipo txuri urdin fue sexto con 56 puntos, en esta Liga recién finalizada ha sido quinta con 62. Si entonces marcó 56 goles, esta vez ha hecho 59. Y si hace un año cerraba la competición de la regularidad con 48 goles encajados, ahora se ha quedado en 38. La mejora en los datos es obvia. Incluso quienes piensen que la Real ha llegado sufriendo al final de la temporada, que lo ha hecho, tendrán que rendirse a la evidencia de que la primera vuelta la acabó con 30 puntos en su casillero y en la segunda, con lesiones, con la Copa, con la Supercopa y con todo lo que se quiera, llegó a sumar 32. Y quince de los últimos 21 en juego. Tremendo para un equipo que muchos daban por muerto.

El ritmo vertiginoso del fútbol actual ha dejado aquello en una anécdota, pero no tendríamos que olvidar que esta Real provocó que se abriera el debate sobre si era posible que luchara por el título. Cierto que su liderato era un precioso espejismo por los partidos de los equipos punteros que hubo que aplazar en esta atípica temporada, pero el conjunto txuri urdin estuvo arriba, en la primera posición, y mostrando un fútbol maravilloso que provocaba la envidia de sus rivales. Era una máquina engrasada que funcionaba como un reloj, que consiguió el récord histórico de victorias consecutivas en Liga, seis, incluso cuando Europa se adentró en el calendario de los muchachos de Imanol para dificultar la recuperación de jugadores clave. Eso se ha pagado, desde luego, pero con la Real al cien por cien era posible soñar con cualquier objetivo, y eso, insistimos, tiene un valor incalculable.

Y por mucho que ganar la Liga fuera un sueño imposible, la competición que ha hecho la Real ha sido brillante. Imanol nos ha acostumbrado a tener al equipo en las posiciones privilegiadas de la Liga. Este año solo los empates iniciales ante Valladolid y Real Madrid, así como la primera derrota en Anoeta, ante el Valencia, han tenido al equipo fuera de las siete primeras posiciones. Cuando la Real pierde, o cuando su rendimiento no es el que sabemos que puede dar, se nos suele olvidar que la Liga es una competición de trayectorias, y la del conjunto txuri urdin ha sido en ese sentido sobresaliente. Aunque con matices, claro está, que atañen sobre todo a la gran cantidad de puntos que se han escapado de Anoeta, estadio que se ha quedado muy lejos de ser el fortín necesario para el asalto a las cuatro primeras posiciones, las de Champions, que durante buena parte del campeonato parecía posible acometer.

Aquellas seis victorias seguidas cosechadas entre las jornadas quinta y décima marcaron la cima del fútbol de la Real en la Liga recién finalizada. 17 goles a favor y solo dos en contra, goleadas en Anoeta ante equipos rocosos, de los que normalmente se atragantan en el coliseo donostiarra como el Getafe, y a domicilio en campos de equipos notables como el Betis. Esa Real daba miedo por el aplomo que mostraba, por la pólvora que tenía arriba... y por una solvencia defensiva que estaba sorprendiendo a propios y extraños, sobre todo teniendo en cuenta que ahí se ubicaba el punto más débil de la estrategia de Olabe para el equipo, al menos si hacemos caso a lo que semana sí y semana también se decía en las redes sociales, el único altavoz medible en tiempos de pandemia y con las gradas tristemente cerradas al público.

Con las primeras lesiones importantes, sobre todo la de Silva, la Real sufrió un tanto y sus resultados se resintieron, mucho más en realidad que su juego. Tras su racha victoriosa, encadenó un único triunfo en los once siguientes partidos de Liga, y eso hizo estallar la burbuja. Es verdad que en muchos de esos partidos el juego era notable, y eso seguía dando crédito al equipo, como también el hecho de que esa única jornada en la que se sumaron los tres puntos fue precisamente en San Mamés, pero se estaban escapando muchos puntos, la mayoría de ellos con la sensación de que eran asequibles, y al final de la primera vuelta la Real había caído hasta la sexta posición en Liga. Su colchón con respecto a los rivales europeos era suficiente para seguir en esa pelea, pero estos números hicieron que se olvidara de manera rotunda la opción de pelear por el título y, debido también al empuje del Sevilla, a descartar la posibilidad de alcanzar la Champions League.

No se puede negar que esta ha sido una temporada de rachas, no. Las malas alejaron objetivos mayores, pero las buenas permitieron que la Real siempre estuviera en zona europea. Tras tan nefasta trayectoria para cerrar la primera vuelta y comenzar la segunda, la que dio aire a Betis y Villarreal con postreros empates aunque de muy distinto signo (los de Imanol tiraron en los últimos minutos un 2-0 en Anoeta ante el equipo verdiblanco, pero rescataron en el suspiro final un empate ante el Villarreal que al menos igualaba el average general), los realistas encadenaron siete jornadas sin perder, dentro de los cuales sumaron tres triunfos consecutivos, con cuatro goles en Anoeta ante Cádiz y Alavés y una solvente victoria en Getafe. La Real, no obstante, había iniciado una transformación notable. La gasolina estaba ya justa, la final de Copa estaba en el horizonte y entonces primaba más sumar que brillar.

Precisamente el triunfo ante el Getafe colocó a la Real quinta, posición que mantuvo hasta la jornada final, iniciándose un tramo en el que tocaba administrar rentas. Y los de Imanol lo hicieron francamente bien, aun sufriendo en muchos partidos. La moneda al aire ofrecía cara en victorias por la mínima ante el Levante, el Celta remontando o el Eibar en su campo, y a la vez daba una cruz muy dura en el severo correctivo que le endosó el mejor Barcelona de la temporada en Anoeta, 1-6, la segunda mayor goleada encajada en el estadio desde su inauguración en 1993, o derrotas incomprensibles ante el Huesca. Con las dos victorias en Anoeta ante Elche y Valladolid, y a pesar de una orgullosa derrota ante el líder, el Atlético de Madrid, con un equipo plagado de suplentes y canteranos que puso en aprietos a los de Simeone hasta el final, la Real consiguió llegar a la última jornada con un punto de ventaja sobre sus perseguidores, Villarreal y Betis.

Pero esa última jornada en El Sadar tiene que quedar en la historia de esta temporada como algo importante. El gol de Isak cuando apenas quedaban tres minutos para el final es el que, en definitiva, permitió que la Real fuera quinta. Durante algo más de diez minutos, el equipo de Imanol estaba muriendo en la orilla en su objetivo de alcanzar esa posición en la tabla, con las victorias que estaban cosechando el Betis en Balaídos y el Villarreal en el Alfredo Di Stéfano, aunque los castellonenses al final claudicaran ante el segundo clasificado de la Liga. Isak marcó en el último suspiro, como lo hizo Januzaj un año antes o Juanmi en 2017, lo que evidencia que la Real ha madurado de una forma que no solemos reconocer a este equipo. Sufre y logra sus éxitos peleando hasta el final. Y el mismo día en el que el Sanse logró un histórico ascenso a Segunda División. Ha sido un temporadón. No lo veamos de otra manera, porque el esfuerzo de los realistas ha sido titánico.

viernes, mayo 21, 2021

PREVIA Osasuna - Real Sociedad. Una Real ambiciosa

Última jornada de Liga (sábado, 18.00 horas, El Sadar, Movistar la Liga) y todo por decidir, también para una Real ambiciosa que pelea por la quinta plaza con una mínima ventaja que se ha ganado con su trabajo. Si hablamos de una Real ambiciosa es porque a este equipo ya no le da miedo hablar de sus objetivos. Puede lograrlos o no, durante buena parte de la temporada parecía posible luchar por una plaza de Champions, e incluso esta temporada se ha llegado a hablar de la Real como candidata al título de Liga. Y ha ganado la Copa, que a nadie se le olvide. Esa ambición ha hecho que los de Imanol estén ya clasificados para Europa y que ahora el objetivo sea estar lo más arriba posible. Las competiciones continentales se están empezando a acostumbrar a que la Real esté allí, y es un salto más que tiene que dar un equipo en constante crecimiento, que ha mejorado en puntos y que tiene como objetivo final mejorar en la tabla. Para ello, hay que ganar a un Osasuna que ya ha hecho los deberes.

Cosas del destino, no podía terminar la temporada de la covid sin un positivo que trastocara los planes de Imanol. Zubeldia será quien se pierda la última jornada de la Liga por esta causa, aunque en principio eso no debería alterar demasiado los planes del técnico txuri urdin. Eso ha hecho que Imanol no haya dudado en incluir en la convocatoria del primer equipo a Pacheco, a pesar de la enorme importancia del partido del Sanse de este fin de semana, el que puede devolverle a Segunda Division. La otra cara de la moneda es Carlos Fernández, que se ha sumado al grupo a tiempo de colarse en la convocatoria. Las bajas, por tanto, son las de Aihen, Illarramendi, Merino y Sangalli. El resto de los convocados, por tanto y hasta un total de 22, es el resto de los integrantes del primer equipo.

Ya no hay más, esta es la final que tiene que jugar la Real por su título particular en la Liga, la quinta plaza, y está claro que Imanol lo pondrá todo sobre el césped. Remiro estará en la portería, con Gorosabel y Monreal en los laterales y Aritz y Le Normand en el centro de la zaga, aunque las palabras de Imanol pueden hacer pensar que el estado físico de algún jugador pueda abrir la puerta a Pacheco. La medular la compondrán Zubimendi, Guevara y Silva. Y en ataque, con la eterna duda de Portu o Januzaj, parcece que con más opciones para el belga, estarán Oyarzabal e Isak. Para el banquillo quedarían de esta manera Moyá, Sagnan, Zaldua, Guridi, Roberto López, Barrenetxea, Merquelanz, Bautista y Carlos Fernández.

Las cuentas son claras. La Real, con 59 puntos, es quinta y es el único equipo que depende de sí mismo para lograr esa plaza. Si gana, no hay más posibilidades. Si pierde, la mantendrá si no ganan el Betis en Vigo ante un Celta que ya ha acabado el curso o el Villarreal en Madrid ante un Real que disputa el título. Todos los posibles empates a puntos, que solo se pueden dar con derrota de la Real y empate de sus rivales, benefician al conjunto txuri urdin. Osasuna, rival realista, es undécimo con 44 puntos. La Real no empata un partido desde la jornada 30, 2-2 en Valencia, y desde entonces ha sumado cuatro victorias y tres derrotas y busca su octavo triunfo como visitante en la Liga. Lejos de Anoeta solo ha perdido seis encuentros. Osasuna, por su parte, viene de poner en entredicho el título del Atlético y de ganar sus tres últimos partidos como local, aunque es un equipo poco goleador en su estadio, solo 21 tantos, una cifra inferior a la de todos los equipos que le preceden en la tabla.

Siempre estará en la memoria la derrota en El Sadar que ayudó a condenar a la Real a su descenso de la temporada 2006-2007, por el factor emocional que contenía, pero Pamplona no es un mal lugar históricamente hablando para el equipo txuri urdin. 33 encuentros jugados, de los que doce se los quedaron los realistas, con ocho empates y trece triunfos para Osasuna. Igualdad casi absoluta, que en los últimos años incluso se vuelca del lado realista: no ha perdido en sus cuatro últimas visitas, dos triunfos y dos empates. La mayor goleada de la Real, 0-3, se logró en dos ocasiones. La primera, en la temporada 1980-1981, con tres goles de Uralde; la segunda, en la 1982-1983, los anotadores fueron Begiristain, Bakero y Zamora. 3-0 es también la victoria más clara lograda por Osasuna ante la Real, fue en la campaña 1957-1958. También hay igualdad virtual en los encuentros disputados por estos dos equipos en Segunda División: tres ganó la Real, siempre por la mínima, 0-1 o 1-2, y cuatro Osasuna.

En el último precedente, en la temporada 2019-2020, la Real venció en El Sadar por 3-4. La exhibición txuri urdin de la primera parte fue enorme, con un Odegaard sensacional. El noruego dio a Oyarzabal la asistencia para el 0-1 en el minuto 15. Tres minutos después, Portu le robó el balón a Estupiñán y se plantó delante de Herrera para hacer el segundo. Odegaard, de libre directo, sumó el 0-3 en el minuto 28. En el descuento de la primera mitad, Aridane hizo de cabeza el 1-3 y dio comienzo al ejercicio de orgullo de Osasuna. A los cuatro de la reanudación, un error de Llorente permitió a Chimy Ávila poner el partido en un brete con el 2-3. En el 72, Roncaglia fue expulsado por un manotazo en la cara a Le Normand e Isak puso el 2-4 en el 79 aprovechando una sensacional asistencia de Zubeldia. El partido parecía sentenciado, pero Osasuna le puso picante a seis minutos del final, con un nuevo gol de Chimy Ávila en jugada personal. Más sufrida de lo esperado, pero la Real sacó una gran victoria de Pamplona.

jueves, mayo 20, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El primer ascenso a Segunda del Sanse

Solo cinco años después de su nacimiento, en la temporada 1959-1960, el Sanse ascendía por primera vez a Segunda División. Y lo hacía en una eliminatoria contra el Figueres que se jugó mientras el primer equipo de la Real jugaba la agónica promoción ante el Córdoba que se tuvo que resolver en el partido de desempate. Como los mayores ganaron, los potrillos pudieron disfrutar de un ascenso que se ganaron con creces sobre el césped, con una Liga memorable en Tercera División y dos eliminatorias más.

Esa espléndida eliminatoria, sobre todo un partido de ida magnífico jugado en Atotxa al que corresponde la imagen que acompaña estas líneas, es lo que recordamos esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad. Lo podéis escucharen este enlace.

Y como siempre, os recordamos que  el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Además, siempre estamos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas a este espacio centrado en la Historia de la Real.

sábado, mayo 15, 2021

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. Primer match ball de quinta plaza

La Real se asoma ya al éxito al que aspiraba en la Liga, la quinta posición, y jugará contra el Valladolid (domingo, 18.30 horas, Reale Arena, Movistar La Liga) un primer match ball por ese propósito. Esa es la consecuencia directa de haber llegado tras las 36 jornadas ya disputadas con ventaja sobre los que ahora son ya sus dos únicos rivales por esa posición, el Betis y el Villarreal. No hay margen de error, pero si fallaran estos dos equipos un triunfo garantizaría ya de forma matemática esa quinta posición en la tabla, lo que supondría certificar con brillantez la clasificación para la Europa League por segunda temporada consecutiva. El equipo de Imanol, a tenor de las decisiones que tuvo que tomar en el Wanda Metropolitano, está bastante tieso, pero no lo están menos sus rivales, por lo que este final de Liga se está convirtiendo en un ejercicio de supervivencia. Pero ahora mismo con ventaja para la Real, en puntos y en average, por lo que es el único que podría lograrla quinta plaza esta jornada

La convocatoria para afrontar este partido es la única que podía ser, habida cuenta del compromiso del Sanse en su lucha por el ascenso, y es la que forman todos los jugadores disponibles de la primera plantilla, es decir, los 22 supervivientes que están en teoría en disposición de ser alineados. Y decimos en disposición porque el partido ante el Atlético de Madrid evidenció que hay jugadores que, sin estar lesionados, están pidiendo a gritos el final de la temporada. Isak, que abandonó el último partido por precaución, está entre los 22 escogidos, de los que se caen Ayesa y Pacheco, que regresan al Sanse. Los cuatro jugadores que siguen de baja por cuestiones médicas, de los que Imanol no rescata a ninguno y que él mismo dijo que parece difícil que lo haga antes de que acabe la Liga, son Aihen Muñoz, Merino, Sangalli y Carlos Fernández.

Como se trata de no dar ventajas a los rivales y el físico está condicionando los onces más que las posibilidades técnicas o tácticas, adivinar el equipo con el que la Real se enfrentará al Valladolid es complicado. Sí se puede dar por seguro que Remiro será el guardameta, y que en la defensa estarán los dos ausentes del miércoles, Gorosabel y Le Normand, seguramente junto a Aritz y Monreal, si este último está para jugar. En el centro del campo hay muchas opciones. Illarra podría volver, aunque Zubimendi y Guevara tienen más opciones de estar en esta línea, seguramente junto a Silva. Y en ataque lo normal es que jueguen Oyarzabal, Januzaj e Isak, aunque Portu, uno de los mejores en Madrid, tiene opciones de seguir en el once. Parecen con más probabilidad de empezar en el banquillo Moyá, Sagnan, Zubeldia, Zaldua, Guridi, Roberto López, Merquelanz, Barrenetxea y Bautista.

A pesar de su orgullosa derrota en Madrid ante el Atlético, la Real mantuvo la quinta posición. Eso sí, perdió ventaja. Ahora sus 56 puntos colocan al equipo txuri urdin uno por encima de sus dos rivales, con el average particular ganado al Betis e igualado al Villarreal, con cuatro goles de ventaja en el general para un posible empate a puntos. El Valladolid, con el agua al cuello, es decimoctavo con 31 puntos, a dos de la salvación. La Real tiene una última oportunidad de mejorar sus irregulares números en casa, donde solo ha ganado ocho de los partidos disputados, a pesar de que solo Barcelona, Atlético y Real Madrid han marcado más goles como local, ya que Anoeta ha visto 30 goles de los suyos. El Valladolid, por contra, llega después de diez jornadas sin ganar, sumando seis de los últimos 30 puntos en juego. Muchísimo empate, un ritmo insuficiente para salvarse. Los pucelanos han puntuado en once de sus salidas, cinco de las últimas siete acabaron en empate, pero solo han sido capaz de ganar en dos, 1-3 al Granada y 0-1 al Getafe.

La Real tiene muy a su favor la estadística histórica ante el Valladolid. En Primera División se han visto las caras en 39 ocasiones y 26 fueron triunfos del equipo txuri urdin, por solo cuatro de los pucelanos y nueve empates. En Anoeta la estadística es aún más contundente, quince partidos, doce victorias locales, dos visitantes y una sola igualada. En uno de esos partidos, el de la temporada 2001-2002, se registró la que todavía es la mayor goleada al Valladolid por parte de la Real, 6-0, con dos goles de Tayfun y uno de Xabi Alonso, Khokhlov, De Paula y Luiz Alberto. El 1-3 de la campaña 2003-2004, la primera vez que el Valladolid ganó en Anoeta, es su triunfo más claro en Donostia. Además, Real y Valladolid se han visto en Segunda en dos encuentros más, uno de ellos, el de la temporada 1940-1941, con la mayor goleada de la historia del club, 14-2. En la fase de ascenso de la 1942-1943 también hubo un duelo entre ambos equipos, con un 4-4 como resultado en Atotxa.

En el último precedente, el de la 2019-2020, la Real recibió al Valladolid a finales de febrero del pasado año, ganó el equipo local. Fue el último partido en Anoeta antes del parón por el confinamiento, y supuso la tercera victoria consecutiva que ponía a los de Imanol en la pelea por la cuarta plaza del campeonato. La primera parte fue tensa y sin ocasiones de gol, pero en la segunda el equipo txuri urdin dio un paso adelante y se mostró muy superior al Valladolid. Isak gozó sin fortuna de las mejores ocasiones hasta que llegó el único gol del encuentro. Una sensacional combinación de Oyarzabal con Zaldua por la banda derecha permitió al capitán colocar un centro fantástico para que Januzaj lo rematara de cabeza a la red desde dentro del área pequeña. Era el minuto 60. La reacción del Valladolid fue tímida, pero Sandro, ex de la Real, tuvo una muy clara ocasión para empatar. Remiro lo evitó y los tres últimos puntos que se jugaron en Anoeta antes de la pandemia se quedaron en casa.

jueves, mayo 13, 2021

Corzón Txuri Urdin, el podcast. El último partido de Arconada

Luis Arconada, mito entre los mitos de la leyenda txuri urdin, no se pudo retirar de corto. El día que colgó botas y guantes, en el último encuentro de la temporada 1988-1989, tuvo que dar la vuelta de honor junto a Jesús Mari Zamora vestido de traje y no con el 1 a la espalda y sus medias blancas, como a todos nos habría gustado. Su último partido con la Real llegó unas semanas antes, contra el Celta, en el día en el que se produjo la lesión que le impidió jugar en su despedida, y curiosamente fue el primer partido de Marco Antonio Boronat como entrenador realista.

Ese partido olvidado, en el que Atotxa coreó el nombre de su ídolo sin saber que era la última vez que le iba a ver defendiendo la portería de la Real, centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad. Lo podéis escucharen este enlace.

Otra semana más, os recordamos que  el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y tened siempre presente que seguimos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas a este espacio centrado en la Historia de la Real.

martes, mayo 11, 2021

PREVIA Atlético de Madrid - Real Sociedad. Objetivos finales

La Real arrancó la temporada con varios objetivos. En la Liga estaban claros: repetir clasificación europea y, a poder ser, mejorando los resultados de la pasada campaña. A tres jornadas del final, el equipo de Imanol ha logrado ya clasificarse para competiciones europeas, a la espera de saber si luchará de nuevo en la Europa League o si lo hará en la nueva Conference League, y ha sido capaz ya de sumar los mismos puntos que alcanzó en las 38 jornadas de la última Liga. Pero sigue habiendo objetivos finales por los que luchar desde el primero y a priori más complicado de los partidos que le restan, la visita al líder, el Atlético de Madrid (miércoles, 22.00 horas, Wanda Metropolitano, Movistar La Liga). El primero pasa por sumar más puntos que hace un curso, algo que está cerca con nueve puntos en juego todavía. El segundo, ganar a uno de los cuatro primeros, algo que no ha hecho en esta Liga. Y el tercero, el más ambicioso, mantener la quinta plaza que se juega sobre todo con el Betis pero también con el Villarreal.

Que Imanol no haya recuperado a ninguno de los lesionados para esta jornada entre semana no quiere decir que no haya novedades en la convocatoria para afrontar el partido ante el líder. Las hay en la inclusión de dos potrillos. Por un lado entra Pacheco, lo que implica que hay cinco centrales en la lista, y por otro se suma también Ayesa, con lo que se convierte en el tercer portero del grupo para este encuentro. Queda por saber si hay razones tácticas o físicas que justifiquen estas incorporaciones al grupo. Lo que sí está claro es que las ausencias por lesión siguen siendo las mismas, las de Aihen Muñoz, Merino, Sangalli y Carlos Fernández. La buena noticia para Imanol es que no se hayan registrado nuevas bajas por ahora para afrontar estos tres partidos finales y abordar el objetivo de mantener la quinta posición.

Las novedades en la convocatoria hacen que adelantar el once sea algo más complicado que de costumbre. Si Imanol sigue fiel a su idea más habitual, lo normal es que jueguen Remiro en la portería, con una defensa formada por Gorosabel y Monreal en las bandas, Aritz y Le Normand en el centro, con la medular para Zubimendi, Guevara y Silva, y la punta de ataque para Oyarzabal, Januzaj e Isak. A partir de ahí, puede haber variaciones. Guridi podría repetir en el centro del campo, y Portu entrar por Januzaj. Incluso cabría la posibilidad de que Imanol colocara a Zubeldia en un esquema con tres centrales o con Aritz de lateral. Los que parece más probable que empiecen el partido desde el banquillo Moyá, Ayesa, Sagnan, Pacheco, Zaldua, Illarramendi, Roberto López, Merquelanz, Barrenetxea y Bautista. 

Europa ya es real. El equipo txuri urdin es quinto con 56 puntos, nueve por encima del octavo clasificado y con todos los averages posibles en caso de empates siéndole favorables para mantener, al menos, la séptima plaza. Los de Imanol tienen dos puntos de ventaja sobre el Betis, su más directo perseguidor. Su rival en esta jornada, el Atlético, mantiene el liderato con 77 puntos, dos por delante de Real Madrid y Barcelona. La Real llega de un calendario de picos, tres victorias y dos derrotas en las últimas cinco jornadas, busca la primera victoria ante un equipo clasificado para la próxima Champions y mantener sus buenas cifras a domicilio, ha cosechado siete triunfos y cinco empates lejos de Anoeta. El Atlético, aunque líder, está en fase irregular, con tres victorias, dos empates y una derrota en las seis últimas jornadas. Solo ha perdido un partido en casa, 0-2 ante el Levante y es el que menos encaja como local, apenas nueve goles, y en diez de los 17 partidos jugados en casa no ha encajado ningún gol. 

No es el campo del Atlético, cualquiera de los feudos que ha tenido como local, una buena plaza para la Real, que solo ha conseguido seis victorias en sus 68 visitas, todas ellas en Primera División, y catorce empates. Los 48 partidos restantes, victorias del equipo colchonero. Hasta la temporada pasada, además, la Real acumuló seis derrotas consecutivas en el campo del Atlético, y su último triunfo es el de la temporada 2012-2013, con un solitario gol de Xabi Prieto en busca de la clasificación para la Champions que finalmente se logró. Fue entonces la última vez que la Real acumuló dos resultados positivos en el campo del Atlético, tras el 1-1 de la Liga anterior, la 2011-2012. La victoria más amplia lograda por el equipo txuri urdin es el 0-3 de la temporada 1928-1929, en el primero de los duelos entre ambos equipos, con tantos de Bienzobas, Cholín y Kiriki. Para el Atlético, la goleada más contundente es el 6-2 que logró en la campaña 1942-1943.

La pasada temporada, la 2019-2020, el Wanda Metropolitano se convirtió en el escenario en el que la Real logró su agónica clasificación para Europa. Los resultados que se estaban dando en los partidos de sus rivales obligaba al equipo de Imanol a sumar un punto en Madrid. El objetivo se complicó cuando a la media hora Koke adelantó a los rojiblancos con un fuerte disparo desde dentro del área tras una dejada de tacón de Morata. Ya en la segunda parte, Odegaard pudo empatar con un gran disparo desde lejos que sacó Oblak, y el guardameta del Atlético no estuvo menos brillante ante un disparo cruzado de Portu. Moyá, por su parte, salvó un contragolpe que culminó Correa, dando a la Real le vida que aprovechó Januzaj cuando apenas quedaban tres minutos para el final. El belga lanzó a puerta una falta escorada desde la derecha, toco el balón Héctor Herrera, después Oblak, pero entró, desatando el júbilo txuri urdin por una más que merecida clasificación europea.

jueves, mayo 06, 2021

PREVIA Real Sociedad - Elche. Apretar o sufrir

A la Real le ha llegado el momento de apretar a sus rivales, ya que le toca abrir la jornada y, en caso de ganar al Elche (viernes, 21.00 horas, Reale Arena, Movistar La Liga), volver a poner tierra de por medio con respecto a sus principales perseguidores, los que tratan de arrebatarle la quinta plaza. Es apretar o sufrir, como se sufrió después de la derrota en Huesca, aunque después llegara la demostración de que todos los equipos están ya en la reserva. Imanol, en todo caso, tiene la magnífica noticia del regreso de Silva, porque los números dela Real con y sin la estrella canaria no tienen nada que ver, y en buena medida sucede con las sensaciones sobre el campo. Veremos si es suficiente para que la temporada en la que la Real ha vuelto a ser campeona, aunque haya sido con un año de retraso, tenga el final que merece por trayectoria hasta la fecha y por los grandes obstáculos que ha tenido que sortear el equipo para llegar hasta aquí, hasta depender de sí mismo a falta de cuatro jornadas para lograr la primera plaza de los mortales.

Lo de las lesiones en la Real es un misterio hasta para las recuperaciones. Contra todo pronóstico, Imanol ha recuperado a dos jugadores para este sprint final. Lo más llamativo es el regreso de Illarramendi, cuya temporada se había dado por terminada en muchas informaciones tras la lesión que sufrió en la víspera de la final de la Copa. Y Zubeldia también se incorpora al grupo de forma sorprendente y con muy poco trabajo con el grupo. De esta manera, Imanol saca ya a todos los potrillos de su convocatoria, el último en caerse es el central Arambarri, y apuesta ya definitivamente por los hombres con los que forma la primera plantilla. Ya solo quedan cuatro integrantes en la enfermería, y conociendo a los jugadores parece posible que el único que llegue así al final de la temporada, y muy a su pesar, será Sangalli. Junto a él de momento permanecen de baja Aihen, Merino y Carlos Fernández, a quien sí se esperaba para este partido pero de momento no regresa a la lista, una lista de 22 futbolistas.

Ya no queda mucho margen para pruebas, por lo que lo normal es que el once de Imanol se acerque lo más posible a su equipo tipo. En defensa estarán Gorosabel y Monreal como laterales y Aritz y Le Normand como centrales. No parece que Illarramendi esté como para jugar de inicio, lo que mantendrá en el centro del campo a Zubimendi y Guevara. Por delante de ellos, Silva volverá a ser titular, por primera vez desde la final de Copa. Y salvo sorpresa, el tridente ofensivo lo formarán Oyarzabal, Portu e Isak. De esta manera, el banquillo lo ocuparían de inicio Moyá, Sagnan, Zubeldia, Zaldua, Illarra, Guridi, Roberto López, Januzaj, Merquelanz, Barrenetxea y Bautista.

La Real sigue siendo quinta con 53 puntos, uno más que el Villarreal, sexto, y dos más que el Betis, séptimo. Octavo y noveno, Granada y Athletic, tienen 48, por lo que se antoja complicado que el equipo txuri urdin pueda asegurar plaza europea esta jornada de manera matemática. Lo que sí puede es dejar muy bien encarrillado ese objetivo en caso de ganar. Su rival, el Elche, es penúltimo con 30 puntos, a uno de la salvación. El equipo txuri urdin rompió con su derrota de la pasada jornada una racha de dos victorias consecutivas, y sigue teniendo en Anota su talón de Aquiles, ya que ha dejado escapar puntos en diez de los 17 partidos que ha jugado en casa, seis empates y cuatro derrotas. El Elche, por su parte, llega tras dos derrotas consecutivas y siendo el equipo que menos puntos ha sumado a domicilio, solo diez, con dos victorias, 0-1 en Eibar y 0-2 ante el Alavés, aunque no gana fuera desde la sexta jornada de Liga. De las últimas siete salidas, seis acabaron en derrota y solo empató a uno contra el Getafe.

Si nos atenemos a los datos históricos, la superioridad de la Real es manifiesta. Se han visto las caras con el Elche en partido liguero de Primera División en dieciséis ocasiones, de las cuales catorce acabaron con triunfo txuri urdin y dos en empate. El conjunto ilicitano no ha ganado en Donostia en la máxima categoría. La mayor goleada de la Real es el 5-0 de la temporada 1967-1978, con un hat trick de Arambarri, un tanto en propia puerta de Canós y uno más de Arzak. Las cinco últimas visitas del Elche, en Atotxa y en Anoeta, se han saldado con victoria de la Real, al igual que sucedió con las ocho primeras, todas ellas en el viejo estadio de Duque de Mandas. En Segunda, en cambio, hay una igualdad absoluta. Tres han sido los duelos que han disputado en esa categoría, los tres durante el último paso del conjunto realista por ella, y hay de todo: un triunfo para cada equipo, 2-1 para la Real en la 2007, 0-1 para el Elche en la 2008-2009 y 0-0 en la 2008-2009.

En la última visita del Elche, en la temporada 2014-2015, el triunfo fue para la Real y con claridad, 3-0, con protagonismo estelar para Carlos Vela, autor de los tres tantos del encuentro. Fue el estreno de David Moyes en Anoeta como entrenador txuri urdin, y el resultado no pudo ser mejor. Y todo se encarriló muy pronto, a los 3 minutos de juego, cuando Vela cabeceó a la red un centro de Carlos Martínez desde la derecha. Y eso que Agirretxe se tuvo que retirar lesionado antes de cumplir la media de juego, pero eso no frenó la goleada realista. A los 31 minutos, una sensacional maniobra de Xabi Prieto en el centro del campo dio paso a un pase en profundidad que Vela, en el mano a mano con el portero, no desaprovechó. Zubikarai repelió las pocas llegadas del Elche, sobre todo de Jonathas. En el minuto 53, el mexicano cerró su hat trick con un buen disparo de puntera tras una nueva asistencia de Carlos Martínez. Buen triunfo para dar la bienvenida a Moyes.

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Adolfo Sáenz Alonso, el primer presidente de la Real

Si a veces la memoria se lleva por delante los logros de jugadores y entrenadores, qué decir de presidente, y más cuando estamos hablando de uno que ejerció el cargo hace más de un siglo. ¿Quién fue el primer presidente de la Real? Esa es la pregunta que lanzamos esta semana, y que ya queda contestada desde el titular de esta entrada. Se trata de Adolfo Sáenz Alonso, un nombre vinculado al club txuri urdin desde antes incluso de su fundación.

Sáenz Alonso es la figura en la que nos detenemos esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad. Pinchando en este enlace descubriréis algunas curiosidades sobre el primer hombre que presidió el club.

Siempre lo hacemos y esta semana no va a ser una excepción, os recordamos que  el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y tened siempre presente que seguimos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas a este espacio centrado en la Historia de la Real.

viernes, abril 30, 2021

PREVIA Huesca - Real Sociedad. Europa está ya cerca

La Real está a punto de clasificarse para una competición europea por segundo año consecutivo. Tiene la mejor posición, la quinta, y un buen colchón, además de un calendario que le enfrenta a equipos de la parte baja en su mayoría, aunque eso nunca se sabe si es bueno o malo. Huesca es su siguiente salida (sábado, 18.30 horas, El Alcoraz, Movistar La Liga) y ganar supondría un paso importantísimo de cara a conseguir la primera plaza de los mortales en la Liga, más allá de los cuatro equipos de Champions que están peleando por el título. Imanol sigue teniendo una amplia lista de bajas, pero el equipo está haciendo un esfuerzo enorme, jugando incluso de una manera distinta, para sacar adelante los resultados que pongan la guinda a una temporada espléndida. El título de Copa ya es historia, pero Europa aún espera. Cada vez más cerca, eso sí, pero todavía hay que sumar algo más para certificar la posición que ahora mismo aguanta el equipo txuri urdin.

Dos espléndidas noticias deja la convocatoria para este encuentro, y una mala para compensar, porque no todo puede ser dicha esta temporada en las novedades de las listas para cada partido. Las primeras toman forma con el regreso de dos de los veteranos de la plantilla, el añorado Silva, con el que Imanol ya ha dicho que no piensa arriesgar y, por fin, Moyá, para cubrir las espaldas de Remiro en el tramo final de la temporada. La segunda noticia, la ausencia de Zubeldia por lesión, que ya jugó ante el Eibar después de estar entre algodones. El centrocampista reconvertido a central se suma a la lista de ausentes por motivos médicos que forman Aihen, Illarramendi, Merino y Sangalli, de la que tampoco sale para este partido Carlos Fernández, toda vez que cumplió en Eibar el partido de sanción. Quien regresa precisamente después de cumplir el ciclo de tarjetas es Aritz Elustondo. Tras el regreso de Moyá, en principio tanto Ayesa como Marrero pueden dar por terminada su aparición en las listas de Imanol, pero el potrillo que sí se cuela en esta ocasión es Arambarri.

Con estos mimbres, es evidente que Remiro volverá a estar bajo palos. La defensa, salvo sorpresa, la formarán Gorosabel y Monreal en los laterales, con Aritz y Le Normand en el centro. Como no parece que Silva esté para entrar en el once, lo normal será que Imanol repita esquema. Zubimendi y Guevara seguirían por tanto en el centro del campo, aunque no se puede descartar que Guridi pudiera ser la gran sorpresa del once, con Oyarzabal, Januzaj si su estado físico lo permite, Portu e Isak completando el once. En caso de que el belga no pudiera jugar, Barrenetxea tiene muchas papeletas para repetir en el equipo inicial. De esta manera, quienes empezarían el partido en el banquillo serían Moyá, Sagnan, Arambarri, Zaldua, Silva, Roberto López, Merquelanz y Baustista.

Pase lo que pase en esta jornada, la Real mantendrá la quinta plaza con 53 puntos. Su ventaja es de tres puntos sobre el Betis, con el average además ganado, y de cuatro sobre el Villarreal, con el Granada acechando desde la octava posición con 45, ocho menos que la Real. Su rival, el Huesca, está inmerso en una lucha bien distinta, la de la permanencia, y es penúltimo con 27 puntos, a tres de la salvación. La Real sigue siendo un sensacional visitante, ha puntuado en doce de los dieciséis partidos que ha jugado lejos de Anoeta, con siete victorias y cinco empates, y de sus seis últimos desplazamientos solo ha perdido en uno, el 1-0 ante el Granada. Viene, además, de dos triunfos consecutivos. El Huesca viene de tres jornadas sin ganar y tres es también el número de partidos que ha ganado en casa, 1-0 al Alavés, 3-2 al Granada y 3-1 al Elche. El equipo oscense encaja goles con cierta facilidad, en los últimos diez partidos en casa solo dejó la portería a cero en dos y en su campo ha recibido 21 goles.

La historia entre el Huesca y la Real Sociedad en por ahora breve y comenzó con el paso más reciente del equipo txuri urdin por la Segunda División. En Primera solo hay un precedente, el de la temporada 2018-2019, y venció la Real por 0-1. En la categoría de plata, dos encuentros más, con un empate y una victoria para la Real. El triunfo fue en la temporada 2008-2009, 1-2 con goles de Abreu y Aranburu, y el empate en la campaña del ascenso, la 2009-2010, a uno, con gol del actual segundo entrenador realista, Mikel Labaka. La primera conclusión de esos datos estadísticos es que la Real no sabe lo que es perder en El Alcoraz. Y la segunda, que ha marcado al menos un gol en todos los encuentros que ha disputado allí. La tercera, que el Huesca ha marcado en dos de los tres partidos jugados, aunque nunca en Primera. Y la cuarta, que son partidos cerrados en los que ningún equipo ha marcado más de dos goles.

Como decíamos, el único precedente en Primera es el de la Liga 2018-2019, y fue un triunfo que supo a gloria y que se aguantó con una notable inferioridad numérica. No fue un encuentro de grandes ocasiones, y la Real aprovechó la mejor que tuvo pasada la media hora de juego, cuando Theo Hernández robó un buen balón en ataque, lo cedió a Mikel Merino, y este enganchó un buen disparo colocado junto al poste a la derecha de Werner, que no pudo evitar el 0-1. A partir de ahí, el protagonismo fue para Iglesias Villanueva, que expulsó a dos realistas. En el minuto 71 mandó a Juanmi a la caseta por obstaculizar un avance de Melero, una segunda amarilla que pareció excesiva. Y en el 82, mostró roja directa a Theo por un tortazo en la cara a Damián Musto antes de que se sacara un córner. La Real bregó con nueve jugadores, sufrió lo indecible y estuvo a punto de despedirse de dos puntos en una doble ocasión salvada por el palo primero y por Rulli después, pero aguantó el triunfo.

jueves, abril 29, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La eliminatoria de Copa que el gol de Zamora llevó al olvido

El gol de Zamora, el que llevó a la Real a la gloria de ser campeona de Liga por primera vez, enterró en el recuerdo una eliminatoria de Copa que, de hecho, se comenzó a jugar cuando las celebraciones por el mayor hito de la historia del club no habían hecho más que comenzar. Nada más empatar en El Molinón y lograr el título de Liga, el equipo de Alberto Ormaetxea tuvo que desplazarse a Sevilla para jugar allí el partido de ida de los octavos de final de la Copa 1980-1981. Y después del triunfal e inolvidable recibimiento por toda Gipuzkoa, recibió al Sevilla de Miguel Muñoz en el partido de vuelta.

La Real cayó eliminada, pero casi nadie recuerda cómo fue esa eliminatoria, a cuyo partido de vuelta pertenece la imagen que acompaña estas líneas. La recordamos esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, os recordamos que  el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y como siempre, os indicamos que seguimos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas a este espacio centrado en la Historia de la Real.


domingo, abril 25, 2021

PREVIA Eibar - Real Sociedad. Once juegan siempre

Hay un aspecto al que no se está dando el suficiente valor, y es que la Real está luchando a capa y espada por la quinta posición a pesar de que está siendo asediada por las bajas y a que está jugando largos periodos de tiempo sin algunos de sus hombres más importantes. Quizá es porque Imanol no se ha quejado nunca y ha dejado claro que tiene plantilla y equipo pese a todo para afrontar la competición dejándose el alma en el campo. Once juegan siempre, y lo harán también en Eibar (lunes, 21.00 horas, Ipurua, Gol), en un partido que se antoja dramático para los locales, que se están asomando al abismo de la Segunda División, y que para el equipo txuri urdin es una espléndida oportunidad de seguir manteniendo la quinta posición, dado que sus rivales directos, Betis y Villarreal, juegan nada menos que contra Real Madrid y Barcelona, dos de los conjuntos que están peleando por la Liga. Además, no es Eibar una plaza históricamente fácil para la Real, aunque ya sepa lo que es ganar allí a puerta cerrada.

Buenas noticias para Imanol, que no tendrá tantas bajas como cabía presumir después del duelo ante el Celta. Aunque no estarán a tope, Zubeldia y Le Normand forman parte de la convocatoria de veinte futbolistas que ha conformado el técnico txuri urdin para el derbi guipuzcoano. Y además regresan tanto Zaldua como Merquelanz, lo que le da más posibilidades para el once y para los cambios. Es verdad que sigue teniendo bajas muy importantes, sobre todo en el centro del campo, pero así, desde luego, la situación es menos dramática de lo que cabía esperar. En la enfermería siguen seis efectivos, Moyá que no termina de entrar aunque se le esperaba muy poco después de la final de Copa, Aihen, Illarramendi, Merino, Sangalli y Silva. Y a ellos hay que sumar a Aritz y Carlos Fernández, sancionados tras ver la quinta amarilla la pasada jornada. Ayesa como portero suplente y Arambarri son los dos potrillos que completan la convocatoria.

Hay tantos jugadores cuyo estado físico es una incógnita real que resulta arduo y difícil adelantar el once que saltará al césped de Ipurua. Remito estará bajo palos. Lo normal es que la defensa la forman Gorosabel y Monreal en las bandas con Zubeldia y Le Normand por el centro. Ante la ausencia de Carlos Fernández, parece bastante posible que Imanol se decante por recuperar el 4-3-3, con lo que serían titulares Zubimendi, Guevara y Guridi, con Oyarzabal, Portu e Isak como el ataque más probable. Si este fuera el once, para el banquillo quedarían Ayesa, Arambarri, Sagnan, Zaldua, Merquelanz, Januzaj, Roberto López, Barrenetxea y Bautista. Quien más opciones podría tener de colarse en el once sería Sagnan si alguno de los dos centrales por los que sería normal que apostara no estuviera al cien por cien.

La victoria ante el Celta permitió a la Real recuperar la quinta plaza, sumando ya 50, uno más que los dos equipos que le siguen en la tabla, Betis y Villarreal, que tienen 49. La octava posición es del Granada, a ocho puntos de la Real, con un partido menos. El Eibar es el colista de la tabla con solo 23 puntos y está ahora mismo a cinco puntos de la salvación. El equipo de Imanol rompió una racha de cinco partidos sin ganar con el triunfo ante el Celta, y ahora busca vencer fuera de casa después de tres desplazamientos sin hacerlo. La Real solo ha perdido cuatro partidos de los quince que ha disputado lejos de Anoeta, aunque solo ha ganado uno de los últimos siete, sumando seis de los 21 puntos posibles. El Eibar acumula una terrorífica racha de quince jornadas sin ganar desde que superara al Granada por 2-0, solo cuatro de los últimos 45 puntos que ha podido sumar. Es el peor equipo local de la categoría, solo ha sumado nueve puntos, solo ganó al Granada y apenas ha marcado ocho goles en sus quince partidos en casa.

La corta historia de los Eibar - Real Sociedad en Primera División no es una historia cómoda para el equipo txuri urdin, que solo ha sido capaz de ganar en una ocasión en Ipurua en partido de la máxima categoría, precisamente el último. Antes de eso, cuatro derrotas y un empate. Ninguno de los dos equipos ha marcado nunca más de dos goles en estos duelos y solo el Eibar en la temporada 2016-2017 fue capaz de ganar por más de un tanto, 2-0, que es lógicamente el triunfo más claro del conjunto armero en el derbi gipuzkoano. El cuadro estadístico se completa con dos enfrentamientos más en Segunda División, donde se cumplen estas exiguas máximas goleadoras pero con el signo contrario: la Real no ha perdido, solo ganó por un gol, 0-1 en la 2007-2008, y en este caso ninguno de los dos equipos llegó a perforar la meta rival en más de una ocasión en los dos encuentros jugados. El otro, 1-1 en la 2008-2009.

El encuentro de la pasada temporada, la 2019-2020, pasó a la historia por ser el primero que se jugó a puerta cerrada justo antes del confinamiento que paralizó el Campeonato de Liga. La Real logró tres valiosísimos puntos que le dieron la cuarta plaza de la tabla en un partido en el que los lanzamientos de penalti fueron clave. Al cuarto de hora de partido, un centro de Januzaj interceptado con la mano dentro del área lo convirtió Oyarzabal en el 0-1. Remiro evitó el empate en un nuevo penalti por mano, este de Zubeldia, que estaba de espaldas, rechazando el disparo a Orellana. A quince minutos para el final, Willian José puso el 0-2, aprovechando una sensacional asistencia de Portu. La victoria de la Real nunca corrió peligro, pero un nuevo penalti, el tercero del partido, apretó el marcador al final. Esta vez fue una mano de Zaldua, tan inocente como clara. A diferencia de Orellana, Charles no falló y puso el 1-2 definitivo, que no impidió que la Real saliera de Eibar con los tres puntos.