Mostrando entradas con la etiqueta Valladolid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Valladolid. Mostrar todas las entradas

jueves, diciembre 05, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Si Olaizola marcaba, la Real ganaba 4-0

Julio Olaizola solo marcó dos goles con la camiseta de la Real Sociedad en los 327 partidos que jugó, pero en ambos se dieron circunstancias muy peculiares. Olaizola siempre marcó cuando la Real luchaba por el título de Liga, siempre lo hizo en Atotxa y en partidos que acabaron con el mismo resultado, 4-0, siendo él el autor del tercer gol.

Así le marcó al Athletic en la temporada 1979-80 y al Valladolid en la 1981-82, al que corresponde la imagen que acompaña estas líneas. Todo lo que aconteció en esos dos partidos centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos todas las semanas, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace. Y ya sabéis también que estamos a vuestra disposición para indagar sobre personajes, partidos, récords o curiosidades que nos ayuden a ampliar este espacio.

sábado, mayo 15, 2021

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. Primer match ball de quinta plaza

La Real se asoma ya al éxito al que aspiraba en la Liga, la quinta posición, y jugará contra el Valladolid (domingo, 18.30 horas, Reale Arena, Movistar La Liga) un primer match ball por ese propósito. Esa es la consecuencia directa de haber llegado tras las 36 jornadas ya disputadas con ventaja sobre los que ahora son ya sus dos únicos rivales por esa posición, el Betis y el Villarreal. No hay margen de error, pero si fallaran estos dos equipos un triunfo garantizaría ya de forma matemática esa quinta posición en la tabla, lo que supondría certificar con brillantez la clasificación para la Europa League por segunda temporada consecutiva. El equipo de Imanol, a tenor de las decisiones que tuvo que tomar en el Wanda Metropolitano, está bastante tieso, pero no lo están menos sus rivales, por lo que este final de Liga se está convirtiendo en un ejercicio de supervivencia. Pero ahora mismo con ventaja para la Real, en puntos y en average, por lo que es el único que podría lograrla quinta plaza esta jornada

La convocatoria para afrontar este partido es la única que podía ser, habida cuenta del compromiso del Sanse en su lucha por el ascenso, y es la que forman todos los jugadores disponibles de la primera plantilla, es decir, los 22 supervivientes que están en teoría en disposición de ser alineados. Y decimos en disposición porque el partido ante el Atlético de Madrid evidenció que hay jugadores que, sin estar lesionados, están pidiendo a gritos el final de la temporada. Isak, que abandonó el último partido por precaución, está entre los 22 escogidos, de los que se caen Ayesa y Pacheco, que regresan al Sanse. Los cuatro jugadores que siguen de baja por cuestiones médicas, de los que Imanol no rescata a ninguno y que él mismo dijo que parece difícil que lo haga antes de que acabe la Liga, son Aihen Muñoz, Merino, Sangalli y Carlos Fernández.

Como se trata de no dar ventajas a los rivales y el físico está condicionando los onces más que las posibilidades técnicas o tácticas, adivinar el equipo con el que la Real se enfrentará al Valladolid es complicado. Sí se puede dar por seguro que Remiro será el guardameta, y que en la defensa estarán los dos ausentes del miércoles, Gorosabel y Le Normand, seguramente junto a Aritz y Monreal, si este último está para jugar. En el centro del campo hay muchas opciones. Illarra podría volver, aunque Zubimendi y Guevara tienen más opciones de estar en esta línea, seguramente junto a Silva. Y en ataque lo normal es que jueguen Oyarzabal, Januzaj e Isak, aunque Portu, uno de los mejores en Madrid, tiene opciones de seguir en el once. Parecen con más probabilidad de empezar en el banquillo Moyá, Sagnan, Zubeldia, Zaldua, Guridi, Roberto López, Merquelanz, Barrenetxea y Bautista.

A pesar de su orgullosa derrota en Madrid ante el Atlético, la Real mantuvo la quinta posición. Eso sí, perdió ventaja. Ahora sus 56 puntos colocan al equipo txuri urdin uno por encima de sus dos rivales, con el average particular ganado al Betis e igualado al Villarreal, con cuatro goles de ventaja en el general para un posible empate a puntos. El Valladolid, con el agua al cuello, es decimoctavo con 31 puntos, a dos de la salvación. La Real tiene una última oportunidad de mejorar sus irregulares números en casa, donde solo ha ganado ocho de los partidos disputados, a pesar de que solo Barcelona, Atlético y Real Madrid han marcado más goles como local, ya que Anoeta ha visto 30 goles de los suyos. El Valladolid, por contra, llega después de diez jornadas sin ganar, sumando seis de los últimos 30 puntos en juego. Muchísimo empate, un ritmo insuficiente para salvarse. Los pucelanos han puntuado en once de sus salidas, cinco de las últimas siete acabaron en empate, pero solo han sido capaz de ganar en dos, 1-3 al Granada y 0-1 al Getafe.

La Real tiene muy a su favor la estadística histórica ante el Valladolid. En Primera División se han visto las caras en 39 ocasiones y 26 fueron triunfos del equipo txuri urdin, por solo cuatro de los pucelanos y nueve empates. En Anoeta la estadística es aún más contundente, quince partidos, doce victorias locales, dos visitantes y una sola igualada. En uno de esos partidos, el de la temporada 2001-2002, se registró la que todavía es la mayor goleada al Valladolid por parte de la Real, 6-0, con dos goles de Tayfun y uno de Xabi Alonso, Khokhlov, De Paula y Luiz Alberto. El 1-3 de la campaña 2003-2004, la primera vez que el Valladolid ganó en Anoeta, es su triunfo más claro en Donostia. Además, Real y Valladolid se han visto en Segunda en dos encuentros más, uno de ellos, el de la temporada 1940-1941, con la mayor goleada de la historia del club, 14-2. En la fase de ascenso de la 1942-1943 también hubo un duelo entre ambos equipos, con un 4-4 como resultado en Atotxa.

En el último precedente, el de la 2019-2020, la Real recibió al Valladolid a finales de febrero del pasado año, ganó el equipo local. Fue el último partido en Anoeta antes del parón por el confinamiento, y supuso la tercera victoria consecutiva que ponía a los de Imanol en la pelea por la cuarta plaza del campeonato. La primera parte fue tensa y sin ocasiones de gol, pero en la segunda el equipo txuri urdin dio un paso adelante y se mostró muy superior al Valladolid. Isak gozó sin fortuna de las mejores ocasiones hasta que llegó el único gol del encuentro. Una sensacional combinación de Oyarzabal con Zaldua por la banda derecha permitió al capitán colocar un centro fantástico para que Januzaj lo rematara de cabeza a la red desde dentro del área pequeña. Era el minuto 60. La reacción del Valladolid fue tímida, pero Sandro, ex de la Real, tuvo una muy clara ocasión para empatar. Remiro lo evitó y los tres últimos puntos que se jugaron en Anoeta antes de la pandemia se quedaron en casa.

sábado, septiembre 12, 2020

PREVIA Valladolid - Real Sociedad. Arranca el curso de la covid-19 y de las cinco competiciones

Cuando ni siquiera nos ha dado tiempo a olvidar la agónica clasificación europea que se certificó con el gol de Januzaj en el Wanda Metropolitano, y casi un mes más tarde de la fecha en la que normalmente habría empezado la temporada, arranca la Liga 2020-2021. La Liga de la covid-19, la que arranca con cinco cambios, con 23 convocados, con precauciones médicas y sanitarias al más alto nivel, sin público y con bajas por el virus con las que vamos a convivir semana a semana. Y no solo eso hace especial esta temporada para la Real, que afrontará por primera vez en su historia cinco competiciones, incluyendo una final, la de Copa pendiente, y una fase final, la de esta extraña Supercopa a cuatro que se ha inventado la Federación. Y Europa, no olvidemos Europa, la de este curso y como objetivo de una Real que, por muy mermada que arranca por las ausencias, sigue siendo una Real muy reconocible en manos de Imanol y afrontar su primera prueba de fuego en Valladolid (domingo, 16.00 horas, José Zorrilla, Movistar La Liga).

Son muchas las bajas con las que cuenta el técnico txuri urdin, y aún así le ha dado para llevarse a Valladolid a 19 jugadores del primer equipo. Los ausentes, además, son de peso. La covid-19 impide el debut del único fichaje de la temporada por ahora, Silva, además de la presencia de Willian José y Kevin, aunque a este en teoría se le está buscando salida para aligerar la plantilla. Los lesionados de larga duración que se arrastran desde la temporada pasada son Illarramendi y Sangalli. Y por diversas molestias tampoco llegan a este primer partido de la Liga Monreal, Merquelanz y Zaldua. Así las cosas, y con Näis también ausente, los cuatro potrillos que completan la convocatoria de 23 son Zubiaurre como tercer portero; el lateral Blasco, que estuvo en todos los partidos de la pretemporada; el centrocampista Robert Navarro; y el atacante Lobete. Guevara, listo para jugar, ha sido la gran sorpresa de la semana y los dudosos Oyarzabal, Januzaj, Guridi y Barrenetxea no se perderán el estreno liguero.

Adivinar el once inicial es todo un reto, pero, lógicamente, Imanol se acercará mucho a su propuesta de la temporada pasada. Remiro tendría que ser nuevamente el portero titular, con una defensa formada por Gorosabel y Aihen en los laterales y con Llorente, Le Normand y Aritz disputándose las dos plazas de centrales. Zubeldia y Merino parecen seguros en el centro del campo. Veremos cuál es la primera solución de Imanol para suplir la ausencia de Odegaard sin poder contar todavía con Silva, con opciones para Oyarzabal, si está para jugar, para Roberto López, ya integrante del primer equipo, para Navarro y para Guridi. En ataque, con Isak seguro en punta, probablemente jugarán Portu y Januzaj, este segundo si es que este está en perfectas condiciones o si Oyarzabal retrasa finalmente su posición. Barrenetxea tiene también sus opciones. En principio, en el banquillo, ahora parte de la grada, tendrían que esperar Moyá, Zubiaurre, Blasco, Sagnan, Guevara, Lobete y Bautista.

La Real busca empezar la Liga puntuando fuera, de la misma manera que lo ha conseguido en las cuatro últimas ocasiones en las que la jornada inaugural le llevó lejos de Anoeta. No pierde a domicilio un primer partido del torneo de la regularidad desde que lo hiciera por 1-0 en Ipurúa en la temporada 2014-2015. La pasada temporada, el equipo de Imanol fue un muy digno equipo fuera de su estadio. Ganó siete de los 19 duelos y empató en otros cuatro. Marcó 23 goles en esos partidos y en 14 de esas citas hizo al menos un tanto. El Valladolid, por su parte, estuvo entre los peores equipos locales del campeonato, apenas ganó cinco de los encuentros en su estadio. De la mitad inferior de la clasificación final solo marcó más goles ante su público que dos de los descendidos, 18, por los 17 del Leganés y los 15 del Espanyol, aunque apenas recibió quince tantos, ni siquiera uno por partido, la mejor cifra de ese pelotón de diez equipos que cerró la tabla.

Si miramos la estadística histórica, Valladolid y Real han jugado en 42 ocasiones un partido de Liga en tierras pucelanas. De ellos, 38 han sido en Primera División, con un saldo muy pobre para la Real, que solo ha vencido en cinco de esas ocasiones, aunque ha sumado también quince empates. Los 19 partidos restantes, derrotas. La más abultada, el 4-1 vivido en tres ocasiones diferentes, en las temporadas 1951-1952, 1959-1960 y 1985-1986. La mayor goleada para la Real, eso sí, fue aún más abultada, el 0-4 de la campaña 1997-1998, con goles de Rekarte, Kovacevic y De Paula por partida doble. La Real no pierde en Pucela desde el 3-0 de la temporada 2002-2003. Además, para completar el cuadro de antecedentes, hay que sumar para la historia dos encuentros en Segunda División, con un triunfo para cada uno de los dos equipos, y el choque en la fase de ascenso de la temporada 1942-1943 que se saldó con un 1-3 para la Real.

La pasada temporada, la 2018-2019, en la primera vuelta y con público, Valladolid y Real Sociedad empataron sin goles, en un partido que dominó con intensidad el equipo de Imanol pero en el que las oportunidades se repartieron casi por igual entre ambos equipos. Willian José gozó de las más claras por parte del equipo txuri urdin, vestido de verde para la ocasión, sobre todo una en la segunda parte en la que mandó a las nubes un disparo franco desde dentro del área en una posición inmejorable. Antes de eso, en la última jugada de la primera mitad, Pablo Hervías estrelló en el larguero un espléndido lanzamiento de falta. A otro ex realista, Sandro, le anularon correctamente un gol en fuera de juego, y Remiro salvó después un tanto cantado de Guardiola. A Oyarzabal se le fue fuera por poco un disparo desde la frontal del área y Masip le sacó muy seguro su última tentativa desde una posición parecida.

jueves, mayo 21, 2020

Corazón Txuri Urdin, el podcast: la mayor goleada de la historia, 14-2 al Valladolid

Si existiera un juego de preguntas sobre la Real Sociedad, una de las más obvias sería cuál ha sido su mayor goleada en partido oficial. Y la respuesta seguramente no está en la cabeza de todos los aficionados realistas. Pues bien, ese histórico marcador es el 14-2 que le endosó al Valladolid en la temporada 1940-1941, militando en Segunda División.

Todos los pormenores de ese encuentro son los que se detallan en la nueva entrega del podcast de Corazón Txuri Urdin y que podéis escuchar en este enlace, para deleitaros con la hazaña de los hombres que vestían la camiseta de la Real en esa temporada, a la que pertenece la fotografía que acompaña estas líneas.

Como siempre, os recordamos que si tenéis alguna sugerencia para los contenidos del podcast no tenéis más que hacérnosla en los comentarios y estaremos encantados de indagar en la Historia para hablar de ello.


jueves, febrero 27, 2020

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. La fuerza de Anoeta

Merino, en el encuentro de la pasada Liga ante el Valladolid.
Es un lugar común repetido temporada tras temporada: si la Real quiere aspirar a cosas grandes, Anoeta tiene que ser un fortín. El equipo de Imanol está ahora mismo consiguiendo no solo ese aspecto de fortaleza, sino que además, desde el máximo respeto a cada rival que comparece allí, parece inexpugnable. El conjunto txuri urdin lleva 17 partidos seguidos como local marcando al menos un gol, suma dos victorias consecutivas en Liga, ambas en su feudo, seis triunfos seguidos en casa contando la Copa y ha convertido ese torneo en un paraíso para un estadio que no estaba acostumbrado a la gloria en las eliminatorias. Y ahora llega el Valladolid (viernes, 21.00 horas, Reale Arena, Movistar La Liga) para poner a prueba el estado de forma realista antes del decisivo encuentro que puede llevar a la Real a una final 33 años después de la última. Si la Real se parece a sí misma, merece toda la confianza del mundo, pero siempre, insistimos, teniendo claro que cualquier puede ganarle si no logra ser lo que aspira a ser.

A priori, Imanol no está pensando en Anduva y en el trascendental partido de semifinales de Copa, aunque probablemente en el once. Va con todo al partido de Liga y ni siquiera ha convocado a Arambarri, el central del Sanse  que ha entrenado toda la semana con el equipo. Las bajas ya conocidas de Llorente e Illarramendi son las únicas con la que cuenta el técnico txuri urdin, por lo que apenas ha tenido que hacer dos descartes por motivos técnicos. Los elegidos para ver el partido contra el Valladolid desde la grada son Gorosabel y Zirutuza. Los que regresan a la lista con Portu, después de cumplir contra el Valencia el partido de sanción que en realidad le habría correspondido ante el Eibar, y Barrenetxea, que ya está recuperada de las molestias que le han impedido jugar en los últimos encuentros.

Ante la Copa, Imanol siempre ha hecho algún cambio, incluso ha dado descanso a algún jugador clave. Es difícil saber donde puede hacer esos cambios, pero es seguro que Remiro estará bajo palos y sorprendería que la defensa no la formaran Zaldua, Aritz, Le Normand y Monreal, aunque en el lateral izquierdo sí podría entrar Aihen pensando en el Mirandés. Guevara podría entrar en el centro del campo para acompañar a Merino y Odegaard, aunque no es descartable que Sangalli tenga una nueva oportunidad. Arriba el único que parece seguro es el más descansado Portu, con Januzaj con muchas opciones de seguir en el once tras el golazo que le marcó al Valencia y con una más que probable oportunidad para Willian José de buscar el perdón que deportivamente no ha conseguido desde su marcha frustrada. De ser así, y a la espera de las dudas mencionadas, el banquillo lo completarían Moyá, Zubeldia, Oyarzabal e Isak.

La Real ocupa la sexta plaza con 40 puntos, tres menos que el tercer clasificado, el Atlético de Madrid, y dos más que el séptimo, el Villarreal, y con un partido menos, el que jugará el próximo 10 de marzo ante el Eibar. Su rival, el Valladolid, es decimoquinto con 29 puntos y tiene un colchón de cinco puntos sobre la zona de descenso, que ahora mismo cierra el Mallorca. El equipo txuri urdin suma dos victorias consecutivas en Liga, ambas en casa, y ha mejorado sus números en Anoeta, donde ya ha ganado siete de los doce partidos jugados. El Valladolid llega a esta jornada habiendo sumado siete de los últimos doce puntos en juego y ha rascado algo en tres de sus cinco últimas salidas. A domicilio ha sumado trece de sus 29 puntos, y es el segundo mejor equipo fuera de casa de la segunda mitad de la tabla, solo por detrás de Osasuna, que ha logrado un punto más.

Si la historia contara, la Real tendría mucho ganado contra el Valladolid. Han jugado en 38 ocasiones en Primera División, con 25 triunfos de color txuri urdin, cuatro victorias del equipo pucelano y nueve empates. En Anoeta se han visto las caras en catorce ocasiones, y solo en dos de ellas ganó el conjunto visitante, con once victorias de la Real y solo un empate. El 6-0 de la temporada 2001-2002 sigue siendo la goleada más abultada lograda por los realistas ante este rival, con dos goles de Tayfun y uno más de Xabi Alonso, Khokhlov, De Paula y Luiz Alberto. Por contra, el 1-3 de la temporada 2003-2004, el primero de sus dos triunfos en Anoeta, es la victoria más clara del Valladolid. En Segunda se vieron las caras en dos ocasiones, ambas triunfos realistas y uno de ellos la mayor goleada de su historia, el 14-2 de la temporada 1940-1941. Además, se vieron las caras en la fase de ascenso de la 1942-1943, en un encuentro que acabó 4-4.

El segundo de los triunfos del Valladolid en Anoeta se produjo precisamente en su último duelo, el de la pasada temporada, la 2018-2019. Los pucelanos merecieron el triunfo en plena caída libre de la Real de Asier Garitano. Marcaron pronto, en el minuto 16, aprovechando una pérdida de balón de Illarramendi provocada por una muy mala salida de Theo, ocasión que Toni Villa aprovechó para batir a Moyá desde dentro del área. En el minuto 54, el error fue del propio Moyá, que salió muy mal y sin necesidad fuera de su área, dejando la portería libre para que Antoñito hiciera el 0-2. En el 62, la Real recortó distancias, cuando Oyarzabal empujó el balón en boca de gol tras una espléndida asistencia de cabeza de Le Normand a la salida de un córner. Las ocasiones más claras para empatar las tuvieron Sandro con un disparo lejano y Bautista de cabeza tras otro saque de esquina, pero Moyá también evitó el tercero del Valladolid. Mal partido y derrota merecida.

sábado, diciembre 07, 2019

PREVIA Valladolid - Real Sociedad. Un visitante Champions

Celebrando el gol del empate en Valladolid de la pasada Liga.
Lleva la Real prácticamente toda la temporada en puestos europeos, está ahora mismo en Champions League, y quiere seguir llevando ese ritmo fuera de casa, donde está de hecho entre los tres mejores. Le toca seguir sumando para ello en Valladolid (domingo, 16.00 horas, Nuevo José Zorrilla, Movistar La Liga) ante un rival históricamente incómodo y recientemente mucho más accesible. Imanol tendrá que colocar de inicio una defensa poco habitual por las bajas obligadas que dejó el rotundo triunfo ante el Eibar por lesiones y sanciones, pero seguirá apostando por la dinamita que tiene en el ataque como mejor garantía de que su estilo de juego puede seguir dando muchas alegrías. No hay mejor manera de mantener la ilusión que sumar puntos, y ese último triunfo ya ha hecho olvidar los traspiés ante colista y líder. Ahora toca seguir sumando para preparar la visita del Barcelona y el arranque de la Copa con la moral por las nubes.

A Imanol se le cayeron de sus defensas titulares en el encuentro, Aritz por lesión y Zaldua por lesión. Aihen, además, ha tenido molestias durante la semana, pero finalmente las ha superado, por lo que estará en la convocatoria, en la que también entra Gorosabel. El otro que se incorpora no es un defensa, lo que supone otra oportunidad perdida para Sagnan, sino que el escogido es Sangalli, que suple de manera directa a un Zurutuza que parece que no volverá hasta el próximo año y se queda en la enfermería junto a Illarramendi. Januzaj también ha superado sus molestias y, a pesar de las informaciones que apuntaban a que su crédito está cerca de agotarse, se vuela entre los 18 escogidos. Con esta situación, el otro descarte que hizo Imanol es el acostumbrado Rubén Pardo.

Más allá de los cambios obligados en defensa, no se esperan más modificaciones en el once inicial. Remiro seguirá siendo el portero titular. En la zaga de mantendrán Llorente en el centro y Monreal en la izquierda. Le Normand, colo ya sucedió ante el Eibar, será quien supla a Aritz y Gorosabel entrará en la banda derecha. El centro del campo lo volverán a ocupar Zubeldia, Merino y Odegaard. El ataque puede estar más presto a alguna incorporación inesperada, pero lo normal es que repitan Oyarzabal, Portu y Willian José. Si se cumplen estas previsiones, el banquillo lo formarían Moyá, Aihen, Guevara, Sangalli, Januzaj, Barrenetxea e Isak.

La Real arrancó la jornada en cuarta posición, puesto Champions, con 26 puntos. Por delante tiene una brecha de cuatro puntos hasta la tercera plaza del Sevilla, y hay dos puntos de distancia con respecto a la séptima plaza, la del Getafe, en una por ahora muy reñida lucha por Europa. El Valladolid es decimoquinto con 18 puntos, cinco por encima de la zona de descenso. Solo Real Madrid y Sevilla tienen más puntos como visitante que la Real de Imanol, que suma 13, cuatro victorias y un empate. Lejos de Anoeta, de hecho, solo perdió uno de sus últimos tres partidos, el más reciente, el del Santiago Bernabéu. El Valladolid suma tres jornadas sin ganar, solo un punto en esos tres partidos, y sin marcar un solo tanto. Los de Pucela, de hecho, solo han sumado más puntos en casa y marcado más goles que los tres equipos que están en zona de descenso y se han escapado puntos de cuatro de los seis partidos jugados en el José Zorrilla.

Valladolid ha acogido 41 visitas de la Real Sociedad, y la historia deja datos contradictorios. En general es una mala plaza para el equipo txuri urdin. En Primera División solo ha ganado cinco de los 38 partidos que ha jugado allí, con catorce empates y 19 derrotas. Pero la historia reciente dice que no conoce la derrota desde la temporada 2002-2003, cuando cayó por 3-0. Desde entonces suma seis encuentros sin perder. El triunfo realista más claro sigue siendo el 0-4 que logró el equipo entrenado por Bernd Krauss en la temporada 1997-1998, cuando marcaron Rekarte, Kovacevic y De Paula en dos ocasiones. La mayor goleada pucelana, 4-1, se repitió en tres ocasiones, en las campañas 1951-1952, 1959-1960 y 1985-1986. En Segunda, dos encuentros, con un triunfo para cada equipo. Y a eso hay que sumar la fase de ascenso de la 1942-1943, con triunfo txuri urdin por 1-3.

La pasada temporada, la 2018-2019, la Real arrancó un punto en Valladolid en un encuentro que pudo tener cualquier signo. Los locales se adelantaron muy pronto, en el minuto 9, al aprovechar Keko un muy fallido despeje de Theo para enganchar un buen disparo cruzado que sorprendió a Rulli. Tuvo muy cerca el 2-0 el Valladolid en varias jugadas, en especial una que Rulli sacó tras un disparo a bocajarro en los primeros minutos de la segunda mitad, aunque Oyarzabal había mandado previamente al larguero un centro chut casi desde la línea de fondo. Oyarzabal fue precisamente el autor del empate, con un sutil cabezazo cruzado tras un magnífico centro de Sangalli a once minutos del final. El VAR anuló después un gol al Valladolid por fuera de juego y en la última jugada del encentro la Real desperdició un cuatro contra uno mal conducido por Willian José que Bautista no pudo recuperar.

sábado, marzo 30, 2019

PREVIA Valladolid - Real Sociedad. Prueba para el Imanol motivador

En la última visita a Pucela, Griezmann hizo doblete.
Imanol no se había visto hasta ahora una situación como la actual, con cuatro jornadas sin ganar y una pérdida de confianza en el equipo palpable a todos los niveles. Su rueda de prensa antes del partido de Valladolid (domingo, 18.30 horas, Nuevo José Zorrilla, beIN La Liga) supuso un llamamiento a la confianza. COnfianza en el equipo y en sus jugadores. Confianza en las posibilidades que dan los 30 puntos que quedan todavía en juego para reengancharse a la lucha europea y a no dar por perdida la temporada tan pronto. Es el Imanol más motivador que hemos visto, porque hasta ahora los resultados iban parejos con su efusividad. Es una prueba para el técnico realista. Y el resultado depende tanto de él como de sus jugadores, sobre los que están puestas todas las miradas a pesar de las importantes bajas que tiene el preparador txuri urdin. No hay excusas, ganar resulta imprescindible para que vuelva la confianza.

En la convocatoria de Imanol destacan dos nombres. El primero es el de Zubimendi, que opta a convertirse en el octavo potrillo que debute esta temporada con el primer equipo de la Real, el noveno en Liga. El segundo, Willian José, que regresa después de la lesión que le ha tenido unas semanas lejos de los terrenos de juego, regreso que se espera como agua de mayo para romper con la aciaga racha del equipo en las últimas jornadas. Por lo demás, entran todos los disponibles dado el alto número de ausencias al que tiene que hacer frente Imanol, sobre todo en el centro del campo, donde Illarramendi, Zurutuza y Guevara son baja por lesión y Merino por sanción. Eso hace que en la lista haya un claro déficit de centrocampistas, solo cuatro y uno de ellos además del Sanse. Merquelanz, aunque ya tiene el alta médica, todavía tardará un poco en entrar en los planes de Imanol. Las ausencias ya conocidas de Kevin Rodrigues y Gorosabel en los laterales en el centro y de Llorente y Héctor Moreno en el centro mantienen a Aihen Muñoz y a Le Normand en el grupo.

El once depende en buena medida de lo que Imanol decida con respecto a los dos nombres más destacados de su lista. Rulli estará bajo palos, con Zaldua y Theo en los laterales. Navas parece fijo y el otro puesto de central se lo juegan Aritz Elustondo y Le Normand, que regresaría así después de varios partidos en el Sanse. Zubeldia tiene plaza asegurada en el centro del campo, más aún con las bajas que presenta el equipo, parece seguro que Pardo le acompañará (si no lo hiciera, saltarían de nuevo las dudas sobre su papel en la Real), y queda por saber si Imanol apostará por Zubimendi o por Sangalli. Arriba todo depende del estado físico de Willian José. Si esta para jugar, el brasileño estará en el once presumiblemente junto a Oyarzabal y Januzaj. Si no, lo más normal después de los elogios lanzados a Sandro durante el parón ligero es que sea el canario quien juegue. Para el banquillo quedarían Moyá, Muñoz, Juanmi y Bautista.

Su reciente mala racha ha llevado a la Real a la décima posición con 36 puntos. Europa, la sexta plaza, ha quedado a siete puntos y la Champions League a diez. Su rival, el Valladolid, está inmerso en la lucha por la permanencia con 29 puntos y ocupando la decimosexta plaza, aunque todavía tiene un colchón de cuatro puntos por encima de los puestos de descenso. La Real acumula cuatro jornadas sin ganar, dos puntos de doce posibles, y lejos de Anoeta no gana desde su triunfo en el Santiago Bernabéu, en el debut de Imanol. Desde entonces, tres empates y una derrota. Aunque ya no está entre los mejores equipos a domicilio, sería séptimo, el equipo txuri urdin ha puntuado en nueve de sus catorce salidas. El Valladolid rompió la pasada jornada una racha de seis jornadas sin ganar, con un punto de 18 posibles y es el peor conjunto de la Liga como local con 12 puntos, solo tres victorias en trece partidos, 2-1 ante Levante y Celta y 1-0 ante el Huesca, y apenas once goles a favor.

Han sido 40 las visitas a Valladolid de la Real, y no es precisamente un escenario cómodo para el equipo txuri urdin. 37 de esos choques han sido en Primera División y solo ha conseguido ganar en cinco de ellos y empatado en otros trece, con 19 derrotas. Su victoria más clara fue el 0-4 de la temporada 1997-1998, con goles de Rekarte, Kovacevic y De Paula por partida doble. La mayor goleada lograda por el Valladolid es el 4-1 que logró en tres de sus victorias, en las temporadas 1951-1952, 1959.1960 y 1985-1986. De sus cinco últimas visitas, la Real solo salió derrotada en una y, cosas de la vida, fue en la temporada del subcampeonato, la 2002-2003, cuando cayó por 3-0. En Segunda División se han cruzado en dos ocasiones con una victoria para cada equipo, y el cuadro histórico se completa con el duelo de la fase de ascenso de la campaña 1942-1943, con resultado de 1-3 para el equipo realista.

La última vez que Valladolid y Real Sociedad se vieron las caras en tierras pucelanas fue en la temporada 2013-2014, y el resultado fue algo agridulce. A los quince minutos, una espléndida jugada personal de Griezmann con Carlos Vela asistiendo en la pared supuso el 0-1. A los siete minutos de la segunda parte, el propio Griezmann aprovechó el error de Rueda en el interior del área para convertir el regalo del defensa pucelano en el 0-2. Vela y Agirretxe tuvieron clarísimas ocasiones para que el partido acabara en goleada. Pero lo que parecía una victoria fácil y encarrilada estuvo a punto de convertirse en una pesadilla completa. En el minuto 75, Larsson remató de cabeza completamente solo en el área pequeña para subir el 1-2 al marcador. Tres minutos después, Javier Guerra empató en un mano a mano sin defensa con Claudio Bravo. El guardameta chileno sí pudo salvar el empate en el descuento, deteniendo un penalti por mano de Mikel González.

sábado, diciembre 08, 2018

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. Soñar desde la base

Pardo, en la última visita del Valladolid, en la 2013-2014.
La Real es un equipo que se construye desde abajo, desde la base. Los cambios importantes suelen afectar mucho a este equipo, y los comienzos de Asier Garitano han sido una muestra perfecta de ellos. Y los contratiempos, por duros que sean, se resuelven también desde esa base insustituible e incomparable que es la cantera de Zubieta. El partido ante el Valladolid (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) es una prueba más para los sueños que la Real construye desde la base. Ganar implica entrar de lleno, por fin, en una lucha europea que hace unas semanas parecía más lejana por sensaciones que por puntos. Y de ganar se haría con una defensa de circunstancias, de escasa edad, demostración de que las bajas no pueden con un equipo en el que siempre hay una hornada de chavales dispuestos a suplir con corazón, garra y entrega a cualquier jugador que falte del primer equipo.

Y ahí el sueño que se está cumpliendo es el de Le Normand, que por las bajas en el centro de la zaga ha encontrado un hueco al que se quiere aferrar y en el que está demostrando que se lo puede poner más que complicado a los teóricos titulares. Navas, Llorente y Elustondo son baja, por lo que el francés con dorsal del Sanse tiene el puesto al lado del recuperado Héctor Moreno, que ha superado el golpe que se dio en la cabeza contra el Celta para mantenerse en la convocatoria. En defensa hay otra novedad, y es que Aihen Muñoz, lateral izquierdo del filial, se cuela entre los 18 para suplir la ausencia por molestias físicas de Kevin Rodrigues. También vuelven Gorosabel y Rubén Pardo, este para compensar la baja de Zurutuza y evitar un déficit todavía mayor de centrocampistas. Como ya es sabido, la lista de ausencias la completan Merquelanz y Sangalli.

El once inicial ante el Valladolid es difícil de anticipar, como siempre con Garitano y su apuesta tan alejada de un once tipo, aunque hay algunas cosas que parecen claras. Moyá mantendrá la portería, los únicos centrales sanos, Le Normand y Héctor Moreno, comandarán la zaga, con Zaldua y Theo en los laterales. Por delante de ellos, lo normal es que jueguen Zubeldia, Illarramendi y Merino, que supliría a Zurutuza, con Oyarzabal, Januzaj y Willian José en punta. Aquí es donde más variables podrían darse, quizá con un centrocampista menos y Oyarzabal algo más atrás, y tampoco se puede descartar de esa manera que Sandro vuelva a ser titular en Anoeta. Rulli, Gorosabel, Muñoz, Pardo, Juanmi y Bautista completarían el banquillo de ser estos los planes de Garitano para hacer frente al Valladolid.

Con su inmerecida derrota ante el Betis, la Real se quedó en la novena posición con 19 puntos, a solo dos de la zona europea que cierra el Levante con 21 en la sexta plaza. Su rival, el Valladolid, tiene dos puntos menos, 17, y ocupa la decimoquinta posición, con un amplio colchón de seis sobre los puestos de descenso. Pese a su última victoria en Anoeta, 2-1 ante el Celta, la Real sigue siendo un pésimo equipo como local, con solo una victoria y seis puntos sumados, superando solo a un equipo en esa clasificación, al colista Huesca que tiene tres. Eso es lo que ha frenado hasta ahora la escalada de la Real. A pesar de su última derrota, el equipo de Garitano se ha acostumbrado a sumar, siete de doce posibles en las cuatro últimas jornadas. El Valladolid no es un rival cómodo a domicilio, ya que ha puntuado en cinco de sus siete salidas, dos victorias (0-1 ante Villarreal y Betis) y tres empates (0-0 ante el Girona y Getafe, 3-3 ante el Celta). Eso sí, ha perdido en sus dos últimas salidas y suma cinco partidos sin ganar.

El Valladolid es un visitante históricamente muy asequible para la Real. Han jugado en 40 ocasiones, de los cuales 37 han sido en Primera División, y de ellos 25 se los llevó el equipo txuri urdin, con nueve empates y solo tres victorias del equipo pucelano. Anoeta vivió trece de esos encuentros, con once triunfos locales y solo uno para el Valladolid. La mayor goleada es el 6-0 logrado por la Real en la temporada 2001-2002, con dos goles de Tayfun y Xabi Alonso, Khokhlov, De Paula y Luiz Alberto completando la lista de anotadores. El Valladolid logró su victoria más holgada en su único triunfo en Anoeta, el 1-3 de la campaña 2003-2004. La historia se completa con dos partidos en Segunda, con dos victorias para la Real incluyendo la mayor goleada de su historia, 14-2 en la temporada 1940-1941, y un encuentro en la fase de ascenso de la Liga 1942-1943 que finalizó con un vibrante empate a cuatro goles.

La última vez que el Valladolid pisó Anoeta fue en la temporada 2013-2014, y el triunfo se lo quedó la Real por la mínima. El gol, además, llegó pronto, en el minuto 23 de la primera mitad. Su autor, Carlos Vela, con una preciosa vaselina que superó la salida del portero del Valladolid después de recibir una sensacional asistencia de Rubén Pardo. La primera parte fue un monólogo realista en el que pudieron marcar Seferovic, Vela de nuevo o Canales. Pero el segundo gol no llegó, tampoco en otra clara ocasión de Seferovic en la segunda mitad. Eso abrió la puerta a que el Valladolid soñara con el empate, que pudo lograr en un uno contra uno de Óscar con Bravo que solventó bien el guardameta chileno. La jugada absurda llegó en el descuento, cuando el árbitro convirtió una cesión a Bravo para que botara él una falta en un lanzamiento ya sacado y en un libre indirecto dentro del área que, afortunadamente para la Real, se sacó sin consecuencias.

lunes, diciembre 19, 2016

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. Que sea un trámite

Vela hizo el 1-0 en la visita del Valladolid en Liga en la 2013-2014.
Tras el 1-3 de la ida, y viendo la historia de las últimas décadas de la Real en Copa, el objetivo de este partido de vuelta ante el Real Valladolid (martes, 20.00 horas, beIN La Liga) es que estos 90 minutos sean, simplemente, un trámite. Que no haya sufrimiento, que el Valladolid no sea capaz de hacer que la grada de Anoeta, probablemente bastante despoblada, no se imagine una catástrofe más en el devenir txuri urdin en la competición del KO que, la verdad, parece bastante descartable viendo el espectacular nivel de forma que está exhibiendo el equipo en estos momentos. Pero esto es la Copa. Nunca se sabe qué puede deparar en cada uno de sus rincones y más vale que la Real, aunque sea con cambios en el once, afronte el partido con la seriedad que requiere la competición, la que parece que está poniéndole Eusebio a esta Copa. Esa será la clave para una noche plácida y feliz con la que cerrar 2016.

Dado que horas antes del partido habrá un suave entrenamiento a puerta cerrada, Eusebio ha decidido esconder sus cartas hasta última hora y la convocatoria no se conocerá hasta entonces. Lo que se puede dar por seguro es que no podrán estar ante el Valladolid Markel y Agirretxe. Y es bastante probable que a esa lista de ausencias por razones médicas se sumen Carlos Martínez, que fue sustituido por un golpe en el encuentro del Granada, y probablemente también Bautista, que también acabó tocado ese último encuentro. Los que en principio no tendrían problemas para estar serían los dos titulares que se perdieron la última jornada liguera de 2016, Zurutuza y Willian José. Y está por ver si Eusebio optará por rotar mucho su equipo viendo el claro 1-3 que la Real se trajo de tierras pucelanas.

Viendo el precedente de la ida, y dado que ahora llega el parón navideño, se puede pensar que Eusebio no armará tampoco una revolución. Siguiendo el patrón de la ida, Rulli estaría bajo palos. Zaldua suplirá a Carlos Martínez, y probalemente Elustondo tenga una oportunidad como central junto a Iñigo Martínez y, seguramente, Yuri, porque sería extraño que Héctor pasara del ostracismo a la titularidad copera. Si Illarra descansa, Pardo, Zurutuza y Granero podrían formar el centro del campo. Y en la zona más ofensiva, dando por seguro a Willian José, los que podrían descansar son Vela y Oyarzabal, que de hecho fue el primer sustituido en Granada, para que jugaran Juanmi y Canales. David Concha o Gaztañaga parecen tener menos opciones, e incluso Zubeldia, para el que bien podría llegar una oportunidad en esta competición.

Como ya se recordó antes del encuentro de ida, la Real y el Valladolid se han medido en seis ocasiones en la Copa del Rey, con cuatro eliminatorias superadas por el conjunto txuri urdin y dos por el equipo blanquivioleta. A pesar de este dato, no se puede decir que los encuentros disputados en San Sebastián en el marco de estas eliminatorias hayan sido paseos para los realistas, puesto que la estadística es menos contundente de lo que debiera a la luz de estos datos. Así, la Real venció en tres de esas ocasiones, partidos disputados todos ellos en Atotxa, pero se dejó dos empates y una derrota, esta por 1-2 en la temporada 1949-1950. Esta fue la primera de las dos eliminatorias en las que Atotxa vivió el partido decisivo en la vuelta, y en la otra sí pasó la Real, en la 1982-1983, con un 3-0 que sirvió para remontar el 1-0 que había logrado el Valladolid en la ida.

La estadística general con el resultado logrado por el equipo txuri urdin en el primer encuentro de esta eliminatoria también sonríe al equipo de Eusebio. El de Valladolid fue el quinto 1-3 conseguido en la ida de la Copa a lo largo de la historia. Y la Real no sólo superó las cuatro eliminatorias precedentes, sino que en todas ellas rubricó el pase a la siguiente ronda con una nueva victoria. Tras el 1-3 de la ida, en la temporada 1943-1944 venció por 2-1 a Osasuna; en la 1977-1978 al Toledo por 6-0; en la 1981-1982 al Bilbao Athletic por 1-0; y en la 1983-1984 al Durango por 2-0. Jugando la ida lejos de San Sebastián, la Real no afrontaba una eliminatoria a doble partido con ventaja en el marcador desde el 0-2 que logró en Burgos en la primera ronda copera de la campaña 1997-1998, al que después siguió un empate a cero en Anoeta.

miércoles, noviembre 30, 2016

PREVIA Valladolid - Real Sociedad. El incalculable valor de la Copa

Xabi Prieto, en la última visita liguera al Valladolid, en 2013.
La Copa tiene un valor incalculable y la Real lleva muchos años sin comprenderlo. ¿Será esta, por fin, la ocasión en la que despierte del larguísimo letargo sólo roto por las semifinales que alcanzó en la temporada 2013-2014? Primera prueba de fuego, Valladolid (jueves, 20.00 horas, José Zorrilla, Bein La Liga). Eusebio ya conoce de primera mano los peligros de no tomarse en serio la Copa en la Real, puesto que la eliminación de la pasada temporada ante Las Palmas fue su primera gran decepción. Pero ahora la Real llega al torneo del KO en su mejor momento en años y con la moral por las nubes. La Copa puede ser la gran posibilidad de hacer algo muy grande esta temporada y sería interesante que el equipo lo valorara de esa manera. La posibilidad de que entren varios jugadores poco habituales para tratar de ganarse un puesto en el once tipo por el que apuesta el técnico tendría que ser algo positivo. Pero la Copa tiene un valor incalculable, para bien y para mal. Apostar por ella puede impulsar a la Real a estratos impresionantes. Despreciarla puede dañar la forma del equipo.

No ha tenido mucho margen Eusebio para confeccionar su lista, con lo que el debate sobre las rotaciones es menos intenso de lo que pudiera haber sido. El motivo es que la lista de ausencias obligadas ha subido hasta seis. A las lesiones ya conocidas de Markel, Gaztañaga y Pardo, lo que limita muchísimo las posibilidades de variar el centro del campo, hay que sumar las de Agirretxe, con una sobrecarga que le impide volver en un partido que parecía ideal para ello, Oyarzabal, principal víctima del enorme esfuerzo realizado ante el Barcelona, y un Xabi Prieto que se queda fuera por sanción en la Copa. Ander Bardají se queda fuera como tercer portero, aunque se especulaba con que fuera Rulli el que no viajara, y las dos ausencias por decisión técnica son Héctor y Mikel González. A cambio, entran en la convocatoria los dos potrillos que más suenan en las últimas semanas, el centrocampista Zubeldia y el delantero Bautista.

Eusebio ya tropezó en la piedra de las rotaciones de la Copa hace justo un año, con lo que cabe pensar que habrá cambios pero no una revolución total en el once inicial. Sí se espera a Toño Ramírez bajo palos, ya que Eusebio apostó por el guardameta suplente, Oier, hacer un año. Jugará por delante de una defensa plagada de incógnitas. Parece seguro que Iñigo Martínez y Yuri estarán en el equipo inicial. Lo normal es que los otros dos puestos sean para Zaldua en la derecha y para Elustondo como central diestro. En el centro del campo, Granero podría contar con su primera oportunidad como titular de la temporada, presumiblemente junto a Illarramendi y Zurutuza. Y quizá sea el ataque el que más novedades presente. Da la impresión de que Juanmi y Canales, habituales cambios en los encuentros de Liga, tendrán su oportunidad en el once, y el otro puesto se lo disputarán William José y Vela, con menos opciones a priori para Bautista aunque nada se pueda descartar. Rulli, Carlos Martínez, Raúl Navas, David Concha y Zubeldia apuntan de inicio al banquillo.

Son seis los precedentes de eliminatorias coperas entre Real Sociedad y Valladolid. Cuatro se decantaron del lado del equipo txuri urdin y dos del de los blanquivioleta. Dos de esas eliminatorias necesitaron de un partido de desempate, el de la temporada 1940-1941 cayó del lado de la Real por 3-1 y el de la 1951-1952 fue para el Valladolid por 2-1. Eso sí, en esos seis enfrentamientos, sólo en una ocasión la Real consiguió sacar la victoria de Pucela. Fue en la temporada 1981-1982, cuando la victoria por 0-2 con goles de Diego y Periko Alonso permitió a los realistas pasar de ronda tras el 3-3 registrado en Atotxa en el partido de ida. La estadística en el campo vallisoletano se completa con cuatro derrotas y un empate. La Real sólo marcó en dos ocasiones en un partido en Valladolid, en la mencionada victoria de la 1981-1982. El último duelo copero entre ambos equipos, en la 1982-1983, se saldó con triunfo local por 1-0, aunque se le dio la vuelta a la eliminatoria con un 3-0. La última vez que Real y Valladolid se vieron en Liga en Pucela fue en la 2013-2014 y acabó con empate a dos.

La Real no suele comenzar la Copa con buen pie. A la larga lista de eliminaciones en primera ronda y ante rivales de menor entidad, suma otra estadística peligrosa. En las últimas once temporadas, sólo consiguió arrancar la competición con victoria en dos ocasiones, con el 1-0 ante el Zaragoza de la temporada 2008-2009, todavía en Segunda División y en eliminatoria a partido único, y con el 4-1 ante el Granada de la 2011-2012, que sirvo para pasar de ronda a pesar del 2-1 favorable al equipo andaluz en el partido jugado en su tierra. El resto de esos encuentros se saldaron nada menos que con seis derrotas y tres empates, igualadas que no obstante sólo dieron con los huesos de la Real fuera de la competición en la primera de ellas, en la temporada 2005-2006, cuando al 1-1 logrado en Zamora siguió la tanda de penaltis más catrastrófica de la historia de la Real, sin llegar a transformar uno solo.

jueves, marzo 27, 2014

REAL SOCIEDAD 1 - VALLADOLID 0 Tres puntos demasiado sufridos

Así hizo Vela el gol del triunfo.
La Real cumplió y ganó al Valladolid, sumó tres puntos, recortó dos al Athletic y, con la victoria del Villarreal, todo se mantiene igual en ese trío de perseguidores por la última plaza de Champions. Pero fue una victoria con un elevado componente de sufrimiento, algo que no tendría que haberse dado vista la enorme diferencia que hay entre ambos equipos, no sólo en la clasificación sino por lo que han mostrado sobre el césped de Anoeta en sus respectivos momentos de mayor lucidez. Para llegar a esa situación, la Real se olvidó, de forma reincidente, de matar el partido, y permitió que el Valladolid dominara la posesión y tuviera alguna que otra ocasión de auténtico peligro como para haber dado un disgusto a la afición realista. Parece evidente que el equipo de Jagoba Arrasate necesita una inyección de autoconfianza, porque sus picos de juego demuestran que tiene el fútbol necesario, pero son mucho menos constantes de lo que lo han sido en los mejores momentos de la temporada. De ahí el sufrimiento, que a estas alturas de temporada puede provocar tanto un equipo que luche por el título como uno que luche por la vida, como es el caso del conjunto pucelano.

Hasta cinco cambios introdujo Arrasate en el once inicial con respecto al equipo que perdió en Almería, y tres de ellos llegaron en la retaguardia, aunque esos eran los que ya se conocían antes de que comenzara el encuentro porque sólo había cuatro defensores convocados. Pardo entró en la medular por Zurutuza, para acompañar a Markel y Canales, y Seferovic dio descanso a Agirretxe en la punta de ataque. En realidad, y aunque el partido no fuera nada brillante en su conjunto, todos esos movimientos salvo el del atacante surtieron el efecto deseado. Zaldua y José Ángel fueron de lo mejor de la Real, especialmente en la primera mitad que es cuando mejor jugó el equipo, porque a diferencia de partidos anteriores subieron sus bandas con mucha decisión y libertad, y los dos estuvieron bien en defensa. Ansotegi, como siempre, cumplió haciendo lo que sabe y sin complicarse hasta el nerviosismo final. Y Pardo, aún sin explotar sus mejores condiciones porque probablemente no esté desplegando su juego en la mejor posición posible, acabó resultando decisivo.

Y sin embargo, el partido no empezó nada bien para los intereses de la Real. Lo que sucedió fue que el Valladolid llegó a Anoeta consciente de que su posición en la tabla hace que cada partido pueda suponer tres puntos valiosísimos para luchar por la permanencia. Y jugó para ganarlos, algo que le honra a pesar de todos los problemas que tiene en su juego y, más claramente, en la tabla. Eso sí, hay tal diferencia de calidad entre los atacantes del equipo pucelano y los del donostiarra que los visitantes sólo fueron capaces de disparar una vez en toda la primera mitad, ni siquiera a puerta, cuando Javi Guerra mandó el balón por encima del larguero de Bravo tras recibir un mal despeje de Markel. Salvo por ese detalle de la falta de instinto asesino, el Valladolid dominó con claridad en el primer cuarto de hora y la Real no encontraba la forma siquiera de cruzar la divisoria con el balón controlado. Pero al borde de ese cuarto de hora, la Real evidenció la enorme diferencia entre uno y otro equipo con una eléctrica jugada. Vela cedió el balón para la subida de un excepcional Zaldua, que metió el balón dentro del área para el remate de Seferovic, que, a bocajarro, lo despejó Jaime.

El once inicial de la Real.
Esa jugada fue un pequeño oasis dentro del dominio del juego que tenía el Valladolid, que retomó en cuanto sacó de puerta. La Real había perdonado la primera ocasión en la que rompía esa superioridad visitante, pero no iba a dejar pasar una segunda. Un prodigioso pase de Pardo, su séptima asistencia de gol de la temporada, lo coronó Vela con una magnífica vaselina para superar la salida de Jaime. Un chispazo de calidad que, al final, marcó la diferencia y permitió que los tres puntos se quedaran en casa. Pero en ese momento el gol hizo que el partido cambiara radicalmente y se pusiera del lado de la Real con claridad. El equipo txuri urdin se sintió superior y se puso a jugar al fútbol con un instinto que había olvidado en las últimas semanas. Llegaba por las bandas con constantes subidas de Zaldua y José Ángel, por el centro con buenas combinaciones con Pardo y Canales a las que se sumaban Vela y Griezmann, e incluso probaba disparos lejanos, algo que hicieron tanto Griezmann como Canales. Incluso el ex valencianista pudo romper la interminable sequía en faltas directas, pero Jaime, al que Canales vio adelantado, reaccionó a tiempo.

La mejor ocasión de esos buenos minutos realistas la tuvo en sus pies Vela, que estrelló el balón en el cuerpo del guardameta del equipo pucelano en un magnífico contragolpe por su afán de disparar con la izquierda. El rechace lo marró Seferovic con un muy mal disparo. Si el Valladolid sólo pudo oponer en la primera mitad el ya mencionado disparo de Javi Guerra, en la segunda mitad puso algo más en peligro la victoria realista. Pero de nuevo la primera ocasión verdaderamente clara de este acto fue para la Real, un disparo que se fabricó solo Seferovic, en su única acción realmente meritoria de otro partido francamente difícil para el suizo, y que provocó una nueva parada de Jaime, de largo el mejor jugador del Valladolid. A renglón seguido la Real vio cómo el partido estuvo a punto de escapársele. Larsson metió un sensacional pase a Óscar, que no pudo salvar la salida de Bravo cuando casi parecía más fácil que marcara el gol. Cuatro minutos después, una jugada de pizarra acabó con un claro disparo otra vez de Óscar, pero lo mandó arriba.

A partir de ahí, y era el minuto 61, el equipo realista sufrió mucho más porque sintió que ganar no era la única opción. Las dos ocasiones casi consecutivas del Valladolid habían encendido todas las alarmas. Afortundamente, Juan Ignacio Martínez no lanzó a los suyos a un ataque desaforado, sino que sus cambios fueron más refrescos que apuestas más ofensivas. Pero se temió por un gol del Valladolid entre otras cosas porque los cambios de Arrasate estuvieron muy lejos de funcionar, confirmando que el gran problema que tiene el equipo este año está en no haber dado con fórmulas constantes que hagan jugar a su centro del campo. Canales, fundido, dejó su sitio a un Xabi Prieto que está lejísimos de parecerse a su mejor versión y ni siquiera fue capaz de entrar en juego. Agirretxe tampoco encontró hoy caminos al gol cuando suplió a Seferovic, que tuvo una nueva ocasión con un disparo desde una posición algo escorada que de nuevo sacó Jaime con seguridad. Y la entrada de Elustondo por Pardo a seis minutos del final no sirvió tampoco para controlar más el partido.

En realidad, el agobio era más fruto del corto marcador, del bajo estado de forma de la Real como conjunto y de la facilidad con la que pierde la confianza que por la claridad de las oportunidades del Valladolid. De hecho, la mejor de sus llegadas en el tramo final se la tuvo que agradecer ya en el descuento a Del Cerro Grande, otro mal árbitro que, después de una labor bastante mala aunque afortunadamente no decisiva en el marcador, señaló un rocambolesco libre indirecto dentro del área de Bravo. La barrera, bien colocada y con la tensión necesaria, por mucho que el disparo se produjera desde la frontal del área grande y no desde una posición más cercana, evitó males mayores. El partido acabó muriendo en el área del Valladolid gracias a Vela, que forzó que el árbitro señalara la quinta falta sobre él, aunque en realidad recibió alguna más y oposita claramente a ser el jugador que más infracciones recibe de la Liga, cuando se disponía a entrar en el área. Justo antes del libre indirecto, una entrada de Víctor Pérez sobre Griezmann que debió saldarse con tarjeta roja se quedó en amarilla. Cuesta mucho que un rival salga expulsado de Anoeta. Cuesta demasiado.

El marcador definitivo.
Es indudable que lo mejor del partido es que la Real suma tres puntos y se mantiene en la lucha europea, en la misma posición con respecto al equipo que le precede en la tabla, el Sevilla, y el que le persigue, el Villarreal, porque los tres solventaron la jornada con victoria. Pero importa que está dos puntos más cerca del Athletic, ahora mismo a siete. La Real no está jugando bien en este tramo de la temporada, pero hay noticias positivas. Vela hoy sí tuvo algo de la chispa que no ha tenido otros días, Pardo volvió a ser decisivo en el centro del campo y los dos laterales hicieron un partido espléndido. Y sobre todo algo vital, además de mantener la portería a cero, y es que no es necesario que el equipo juegue bien para sacar adelante partidos que se van afeando con el paso de los minutos. Puede que sepa a poco, pero no hay que olvidar que Anoeta ha visto ya diez victorias de la Real en esta Liga, las mismas que logró la temporada pasada, cuando aún quedan cuatro partidos más como local. Repetir el éxito del pasado mes de junio, obviamente, está en que se empiecen a sumarse fuera de casa los puntos que se han escapado en las salidas más recientes.

miércoles, marzo 26, 2014

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. La Real busca una victoria balsámica para creer de nuevo

El majestuoso gol de Griezmann al Valladolid de la 2012-2013.
Tras el varapalo de Almería, y en el partido central de la última semana de la temporada con tres encuentros, la Real busca una victoria balsámica que le haga creer de nuevo en sus posibilidades de luchar hasta el final por la cuarta plaza (jueves, 20.00 horas, Anoeta, Canal + Liga, Gol TV). Aunque muchas banderas se han plegado tras los puntos que se han escapado en las últimas semanas ante Rayo y Almería, dos equipos que están luchando por la supervivencia, queda tiempo para la remontada. Hay que hacer muy bien las cosas, pero son nueve puntos en otras tantas jornadas, que serían siete en ocho jornadas tras el empate del Athletic en Elche y el partido de la Real en Anoeta ante el Valladolid si los de Jagoba Arrasate logran el triunfo. Y torres mucho, pero mucho más altas han caído ya en la historia del fútbol. Obviamente, el Sevilla está ya en esa lucha también, como lo está el Villarreal, pero la Real no ha salido todavía de la misma. Europa es la meta. Y cuanto más alta sea la posición en la Liga, mucho mejor. Con eso en mente, sumar de tres en tres es la única medicina posible.

La convocatoria de Arrasate para este encuentro deja jugosos mensajes, matizados únicamente por el hecho de que estamos en una semana de tres partidos y a expensas de saber qué jugadores escogerá para la visita al Osasuna. Pero los dos jugadores que pagan la derrota de Almería con claridad son los dos laterales, Carlos Martínez y De la Bella. Ambos jugaron allí por la ausencia de Zaldua y José Ángel, que regresan ahora a la lista, y pasan directamente a la grada sin pasar por el banquillo. Hay una tercera novedad en la convocatoria, obligada, ya que Mikel González vio en Almería la quinta tarjeta amarilla de la temporada y tendrá que cumplir un partido de sanción. En su lugar, vuelve al grupo de los 18 elegidos Seferovic, en otro claro mensaje: sólo hay cuatro defensas en la lista (Elustondo y Markel son los que ya han jugado de centrales, para el lateral habría que improvisar en caso de cualquier contingencia, presumiblemente con Ros), en la que sí está toda la pólvora ofensiva. Todos los jugadores estaban ya disponibles salvo Zubikarai. Los otros dos descartados son Estrada y Granero.

A la vista de los convocados, no hay ninguna duda en la línea defensiva, en la que jugarán todos los elegidos, esto es, Bravo en la portería, Zaldua y José Ángel en los laterales y Ansotegi e Iñigo Martínez en el centro. El hecho de que sea el segundo de los tres partidos que jugará la Real en seis días abre la posibilidad a muchos cambios en el resto de demarcaciones. Es imposible anticipar cuáles son los planes del técnico para la línea medular, y ni siquiera el casi intocable Markel parece seguro. Se jugarán los tres puestos entre el jugador ya mencionado, Elustondo, Pardo, Canales, Zurutuza y Xabi Prieto. Y en el ataque sucede lo mismo. Si actúa como acostumbra, Arrasate dará descanso al menos a una de las dos grandes estrellas del equipo, con lo que Griezmann o Vela empezarían desde el banquillo para que jugara Chory Castro. A pesar de haber anotado en los dos últimos partidos, ni siquiera Agirretxe parece seguro en el once, lo que da opciones a Seferovic de jugar después de algún tiempo sin hacerlo. El banquillo lo completarán Royo y Ros, los únicos que parece con seguridad que no estarán en el once inicial.

El empate del Athletic en Elche deja a la Real, que jugará sabiendo los resultados de todos sus rivales menos del Villarreal (que juega a la misma hora), en disposición de recortar dos puntos con respecto a la cuarta plaza, ahora en los 56 puntos que tienen los bilbaínos. El equipo txuri urdin arrancó la jornada en la sexta plaza con 46. Su rival, el Valladolid, desde la penúltima con 27 puntos, dos por debajo de la salvación. La Real es un equipo muy fiable como local, donde ha sumado nueve victorias en los 14 partidos que ha disputado y sólo ha perdido dos, los mismos que el Real Madrid. Eso sí, está en una fase irregular, pues de los últimos cuatro ha empatado uno (0-0 ante el Levante) y ha perdido otro (2-3 ante el Rayo). Marcando más de un gol al Valladolid, pasaría a ser el cuarto más goleador en casa, tras los tres intocables. El Valladolid hace honor a su posición en la tabla y es el segundo peor equipo visitante de la Liga, superando sólo al Betis, apenas ha ganado un partido lejos de Pucela (0-3 al Rayo) y ha empatado otros cinco (a cero contra el Elche y el Getafe, a uno contra el Levante y el Málaga y a dos contra el Valencia).

La historia está claramente del lado de la Real en sus enfrentamientos en Donostia contra el Valladolid. De los 39 partidos disputados, 26 han caído del lado txuri urdin, por apenas tres victorias visitantes. En Primera han sido 36 los encuentros jugados, con 24 victorias para la Real, nueve empates y tres derrotas. El dato es Anoeta es más aplastante, pues en este estadio se han disputado doce de esos duelos, con diez triunfos realistas, un empate (en ocho de esos once partidos, la Real no encajó) y sólo una victoria visitante, el 1-3 de la temporada 2003-2004, precisamente la mayor goleada conseguida en San Sebastián por el conjunto pucelano. La más amplia victoria realista es el 6-0 logrado dos años antes, en la 2001-2002, con dos goles de Tayfun y uno de Xabi Alonso, Khokhlov, De Paula y Luiz Alberto. El cuadro se completa con un empate a cuatro en la fase de ascenso de la temporada 1942-1943 y dos partidos en Segunda ganados por la Real. El primero de ellos, el 14-2 de la 1940-1941, es la mayor goleada de la historia txuri urdin en partido oficial. Chipia marcó cinco goles, Bienzobas y Azpiazu sumaron un hat trick cada uno, Pedrín hizo dos e Izaga uno.

La pasada temporada, la 2012-2013, la Real barrió al Valladolid. En once minutos, entre el 32 y el 43, hizo tres golazos. Griezmann hizo el primero tras un sensacional control y pase de Mikel González, Agirretxe convirtió el segundo con un gran disparo a la media vuelta y mandando el balón a la escuadra y Griezmann repitió en el tercero recibiendo un formidable pase desde su campo de Zurutuza, que controlo y remató sin dejar caer la pelota. La Real dejó para la segunda parte el gol más hermoso del campeonato, una portentosa jugada en la que casi todos sus jugadores tocaron el balón, con paredes imposibles al primer toque y que culminó Xabi Prieto marcando el 4-0. El Valladolid marcó el gol del honor por medio de Javi Guerra en el minuto 87. En la primera vuelta de la presente temporada, la 2013-2014, el resultado en Zorrilla fue de empate a dos. La Real jugó muy bien durante 75 minutos, se puso 0-2 con dos tantos de Griezmann, se dejó empatar en el último cuarto de hora y pudo perder, pero Bravo detuvo un penalti ya en el descuento.

miércoles, octubre 30, 2013

VALLADOLID 2 - REAL SOCIEDAD 2 En la ruleta rusa puede pasar de todo

Así paró Bravo el penalti y salvó un punto.
La ruleta rusa es un juego tan mortal como imprevisible. Y es a lo que jugó hoy la Real. El equipo de Jagoba Arrasate protagonizó una muy buena actuación durante 75 minutos, con leves desajustes pero en una muy buena versión que, en condiciones normales, tendría que haber goleado en Valladolid. El 0-2, con dos goles de un Griezmann en una racha espectacular, era más que justo, y pudo caer el tercero, y hasta el cuarto, con bastante facilidad. Pero en una jugada aislada el equipo local recortó distancias, empató casi a renglón seguido y pudo ganar si Bravo no llega a detener un penalti ya en el descuento. Fue una auténtica ruleta rusa, con más de una bala en un tambor de muchos huecos, en la que hubo muchos disparos en una segunda parte frenética. Fueron 75 minutos de clara superioridad y unos pocos minutos sueltos de caraja, en los que la Real tuvo muy mala suerte y detalles absurdos de la defensa. Faltó carácter. Pero se sumó un punto. Pírrico, pero válido.

El once que puso en liza Arrasate presentó cinco cambios. Cadamuro entró por Iñigo Martínez, De la Bella por José Ángel, Zurutuza por Pardo, Vela por Chory y Seferovic por Agirretxe. Si eso no es una revolución, y aunque el entrenador dijo que no la habría, no sé qué puede serlo. Y a pesar de tantas modificaciones, el resultado táctico fue magnífico, tanto por los jugadores como por su disposición. La Real no había conseguido presionar tan arriba y con tanta efectividad en lo que llevamos de temporada como lo hizo hoy en el Nuevo Zorilla. Pese a algunos titubeos en la retaguardia, sin duda achacables a la ausencia de Iñigo y a que Cadamuro no termina de convertirse en un recambio eficaz y que se tradujeron en un gol bien anulado al Valladolid y un par de paradas iniciales de un Bravo ya sensacional (la primera de ellas, muy buena), el buen planteamiento se tradujo en que controló casi a la perfección a los locales. La primera ocasión, de hecho, la tuvo en sus pies Vela, que lanzó un magnífico disparo desde fuera del área que se marchó lamiendo el larguero y sin que Mariño tuviera opción alguna de llegar.

Con esa jugada, el mexicano demostró que había comprendido el motivo de la leve pitada de Anoeta y su suplencia del otro día ante el Almería. Vela ha vuelto, y eso, al margen del resultado, es una magnífica noticia, porque se hartó de provocar faltas y tarjetas, de girarse y encarar, incluso de buscar el gol desde lejos. Y fue quien dio a Griezmann, magnífica la conexión entre ambos durante todo el partido, la pared que el francés acabó convirtiendo en el 0-1, en el minuto 16. A renglón seguido, el francés, que está ahora mismo en un espléndido estado de forma, se internó en el área y pudo ser empujado por la espalda. Mateu Lahoz, un árbitro de los peligrosos porque convierte el no pitar en un arte... salvo cuando quiere, no sólo no señaló nada (que sí se ve señalado en otros partidos de esta misma jornada) sino que acabó abroncando al realista. Luego entró en su juego habitual, el de perdonar faltas y tarjetas, lo que acabó redundando en que otro árbitro podría haber dejado al Valladolid con diez jugadores con relativa facilidad, sobre todo en los mejores minutos realistas de la segunda parte.

En la primera parte fue la efectividad lo que decidió el marcador, puesto que no fueron muchas las llegadas de peligro en ninguna de las dos áreas. Bravo paró las del Valladolid y la Real convirtió la mejor de las suyas. Zurutuza controló el partido a su antojo y permitió que las sensaciones fueran muy favorables a la Real, incluso sin pensar en un marcador que ya indicaba ventaja. Bravo sólo vivió cierta inquietud con un disparo de Ebert desde fuera del área con una parábola que le hacía alejarse de su bien cubierta portería. Griezmann trató de romper la maldición de la Real en las faltas, pero la colocación de la barrera dejó mucho que desear y el disparo fue repelido por la muralla pucelana. La seriedad de la Real en ese primer acto le bastó para marcharse a los vestuarios ganando y con una sensación de fútbol creciente. La segunda parte comenzó de forma algo distinta porque el Valladolid se lanzó a por el empate e hizo que el juego se abriera mucho en las dos direcciones. Y pudo haber marcado en una sensacional jugada que culminó Javi Guerra para que Bravo se luciera en la parada.

Pero como en la primera mitad, fue la Real la que trató de golpear primero, con una buena jugada de Griezmann que culminó Vela para que Peña taponara su disparo y provocara el córner (al botarlo, por cierto, Griezmann se resbaló, en la acción tonta del partido). Y a continuación de la mencionada parada de Bravo, Griezmann hizo el 0-2. Un centro de Seferovic desde la izquierda, en uno de los poquitos balones que pudo jugar con cierta claridad, trató de controlarlo Rueda dentro del área. Lo que hizo, en realidad, fue una dejada perfecta para que el francés, entrando con velocidad desde atrás, marcara a placer y con Mariño descolocado. El 0-2 llegó en el minuto 53 y el partido se puso tan de cara para la Real que en esos minutos debió golear. Como hace cuatro días, a Griezmann se le escapó el hat trick por un mal control cuando encaraba solo al guardameta rival y varias salidas a la contra de Vela, Griezmann o Seferovic se fueron perdiendo en el limbo cuando debieron suponer el 0-3. Hasta Xabi Prieto, mal partido el suyo, pareció recuperar sensaciones, pero eso fue algo parecido a un espejismo.

Arrasate volvió a reincidir en uno de los defectos que la Real arrastra desde los tiempos de Montanier, y es que los cambios llegan demasiado tarde. Es ya evidente que al técnico txuri urdin le gusta apostar por un once durante el mayor número de minutos posible. Su primer cambio no llegó hasta el minuto 70, cuando retiró a un muy enfadado Seferovic, que no contribuyó con su actuación a generar empatía por su cabreo, para dar entrada a Agirretxe. Y prácticamente la primera acción del delantero fue un magnífico disparo al que respondió Mariño de forma excepcional con un paradón antológico abajo, donde le duele a los guardameta. Esa jugada llegó en el minuto 74. Entonces, con o sin cambios, acertando o no con los escogidos, el partido estaba absolutamente controlado por la Real. Tirando de tópico, era uno de esos días en los que el 0-3 estaba mucho más cercano que el 1-2. Pero casi a renglón seguido, en el 76, la Real encajó ese primer gol del Valladolid, en un centro mal defendido desde la derecha que Larsson remató bien, picado, y sin dar opciones a Bravo. Esa jugada, aislada, llevó a la Real a un estado de confusión que nada tenía que ver con los 75 minutos anteriores.

Las caras de los realistas evidenciaban entonces un nerviosismo para el que no había tantos motivos. Aún siendo tarde por el minuto de juego en el que se encontraba el choque, Arrasate reaccionó con rapidez y al 1-2 replicó con un cambio para tener más el balón: Pardo por Griezmann. Obviamente, el relevo no tuvo efectividad alguna porque en la jugada siguiente el Valladolid anotó el empate, pero ese cambio tampoco tuvo incidencia alguna en el gol encajado. Sí fue una muestra, en cambio, de actitudes preocupantes. La Real tiene a veces la costumbre de convertirse en un flan en defensa y el 1-2 despertó todos los miedos, derivados de esa otra costumbre txuri urdin de no matar partidos en los que el viento sopla a favor. Y aunque el gol es un error colectivo, se puede personificar sin que se entienda como una culpabilización directa. Markel rompe el fuera de juego de Larsson. Va al choque y, de repente, se queda parado, permitiendo su pase cómodo. Comienza a correr y cuando recibe Javi Guerra, se vuelve a parar, permitiendo que el delantero amague a Bravo y le coloque un balón imposible. Todo eso, en un instante.

Con el empate a dos, las sensaciones cambiaron por completo y era el Valladolid el equipo crecido y con el control del partido. Pudo ganar, porque en el minuto 90 Mikel González cometió un penalti clarísimo, frenando con el codo un disparo a puerta. Y tuvo que ver la tarjeta roja, no la amarilla que le mostró Mateu Lahoz (con el que siempre parece lícito pensar que pita a veces por mala conciencia), porque probablemente impidió un gol. La catástrofe que se mascaba la impidió un imperial Claudio Bravo, que se lanzó con seguridad hacia su derecha para impedir que se fueran los tres puntos que el equipo txuri urdin tenía amarrados con comodidad sólo quince minutos antes. Con esta actuación y con la de Old Trafford, el chileno destierra una fase más irregular y vuelve a convertirse en uno de los pilares indispensables de este equipo.

Así terminó un partido loco en su cuarto de hora final, en el que la Real sumó un punto que debieron ser tres y pudo no ser ninguno. Muchos se rasgarán las vestiduras, y con parte de razón, por haber desperdiciado un 0-2, pero resulta que el Valladolid remontó este mismo resultado hace un par de jornadas ante el Sevilla. Igual que muchos restaron valor al 3-0 logrado hace unos días ante un Almería, que hoy ha ganado en Mestalla por 1-2, el mismo resultado que consiguió la Real en ese mismo campo. Y esta Real a la que tan fácilmente, y muchas veces con razón, le estamos sacando pegas, tiene un punto más a estas alturas que la de la temporada pasada que acabó alcanzando la cuarta posición. Es cierto que hoy Arrasate podría haber hecho los cambios antes, sin duda. Y que puede que eso hubiera frenado la reacción de los locales, o incluso garantizaba un 0-3 que, de todos modos, se pudo conseguir en varias ocasiones antes y después de que el técnico moviera ficha. Pero lo que hoy provocó el empate fue la remontada del Valladolid y los nervios que eso provocó. Aún con todo, siete de los últimos nueve puntos. Ahora, el Osasuna.

martes, octubre 29, 2013

PREVIA Valladolid - Real Sociedad. A por la tercera victoria consecutiva

La Real celebra el primer gol de Griezmann hace un año.
Teniendo en cuenta la gran cuarta posición que logró la pasada temporada, seguro que a más de uno le sorprende saber que la Real de Philipe Montanier no consiguió encadenar tres victorias consecutivas en toda la Liga. Pues eso es justo lo que puede lograr el equipo de Jagoba Arrasate si suma los tres puntos en esta undécima jornada (miércoles, 20.00 horas, Nuevo Zorilla, Canal + Liga y Gol TV). Aún con cierto sabor a desilusión, provocado por la larga racha sin ganar en la Liga y las tres derrotas consecutivas en Champions que han puesto al borde del abismo el futuro europeo en esta temporada, ganar en Valladolid llevaría de lleno a la Real a la zona de la tabla que mira claramente hacia arriba para luchar por los puestos europeos. El equipo txuri urdin no suele salir triunfante de las semanas de tres partidos ligueros desde que volvió a Primera, pero ahora tiene una buena oportunidad para dar un pequeño golpe en la mesa y volver al lugar en el que se espera que esté.

Jagoba Arrasate insistió, como ya dijo antes de la pasada jornada, en que habrá cambios y no revolución con respecto al equipo que se enfrentó al Almería, pero todos los movimientos que decida hacer serán prácticamente con los mismos hombres. La única variación entre los 18 escogidos es la salida de la convocatoria de Iñigo Martínez, que acabó la pasada jornada con molestias, y el regreso de De la Bella, que fue el jugador al que el técnico txuri urdin dio descanso en el último encuentro liguero. Los demás, los mismos. Eso quiere decir que, aunque se había especulado con la posibilidad de que Elustondo llegara a este choque, tendrá que seguir esperando su oportunidad. Junto a él, se quedan fuera de la lista y continuando sus procesos de recuperación Dani Estrada, aún sin fecha clara de regreso y los dos lesionados de larga duración, Granero e Ifrán.

Bravo es el primer nombre del once que presentará Arrasate en Valladolid y Carlos Martínez y Mikel González son seguros en la defensa. A partir de ahí, hay muchas incógnitas. La primera, el otro central, puesto al que optan Ansotegi y Cadamuro, y la segunda el lateral izquierdo, José Ángel después de estrenarse como goleador o De la Bella. Y más incógnitas por delante. Zurutuza estará seguro en la línea de centrocampistas, pero sus dos acompañantes no están nada claros. Lo normal es que repitan Markel y Pardo. Por delante de ellos, más dudas. La esencial, si Vela seguirá en el banquillo o si Arrasate considera que está para volver al once. Chory Castro, Griezmann y Xabi Prieto se jugarían las otras dos plazas. Y también es imposible adelantar quien será el delantero. La Real no celebra un gol de Seferovic desde la primera jornada y Agirretxe aún no se ha estrenado. Zubikarai y Ros completan la lista.

La Real arranca esta undécima jornada en la novena posición, con 13 puntos y a tres de la zona europea. Las dos victorias consecutivas en Valencia y ante el Almería hace que la Real busque una racha de nueve puntos consecutivos que no consiguió nunca en las dos temporadas de Montanier en el banquillo y que no logra desde el primer tramo de la campaña 2010-2011, con Martín Lasarte como entrenador (3-0 al Depor, 1-2 al Málaga y 1-0 al Racing). Su rival es un Valladolid que ocupa la decimocuarta posición con diez puntos y que sólo ha ganado uno de los cinco partidos que ha jugado hasta el momento en su propio estadio, 1-0 al Getafe en la tercera jornada. La Real ha conseguido puntuar en tres de sus cinco salidas, los dos empates ante Elche y Levante, y la mencionada victoria en Mestalla. Cinco puntos no son un mal bagaje para los cuatro goles que ha marcado a domicilio el equipo txuri urdin, una cifra que sólo supera las de Rayo (dos) y Betis (tres).

Pucela no es una plaza fácil para la Real. La ha visitado en 39 ocasiones, 36 de ellas en Primera División, y en la máxima categoría el equipo txuri urdin sólo pudo conseguir el empate en doce ocasiones y la victoria en cinco. La más clara, el gran 0-4 que logró la Real de Krauss en la temporada 1997-1998 con goles de López Rekarte, Kovacevic y dos de De Paula. La última, el 1-3 de la campaña 2001-2002 con tantos de Aranburu, Idiakez y Kovacevic. El Valladolid ganó por tanto en los 19 encuentros restantes, logrando su mayor goleada, 4-1, en tres ocasiones, en las temporadas 1951-1952, 1959-1960 y 1985-1986. La Real sólo ha perdido en una de sus últimas cuatro visitas al Nuevo Zorilla, 3-0 en la temporada del subcampeonato, la 2002-2003. La estadística la completan dos encuentros en Segunda, con igualdad absoluta, una victoria para la Real (3-6 en la 1940-1941) y otra para el Valladolid (3-1 en la 1966-1967) y el choque en la fase de ascenso de la 1942-1943 que ganó el equipo realista por 1-3.

La última vez que se vieron las caras fue la pasada temporada, la 2012-2013, y el resultado fue de empate a dos goles. Se jugó prácticamente en estas mismas fechas y con una Real que también dejaba muchas dudas en sus actuaciones. En el Nuevo Zorrilla se puso por delante en dos ocasiones, se dejó empatar dos veces y pudo ganar en el descuento. Y a pesar de los goles, el partido fue malo. Pasada la media hora Griezmann hizo el 0-1, aprovechándose de una posición de fuera de juego en un córner, y después de que Zubikarai, que suplía a Bravo por lesión, mantuviera el empate en varias ocasiones. Al filo del descanso, Ebert hizo la igualada con un disparo lejano. A los once minutos de la reanudación, Griezmann volvió a poner en ventaja a la Real, y también, replicando a Ebert, con un lanzamiento desde fuera del área. Pero Óscar devolvió las tablas adelantándose de cabeza a la salida de Zubikarai. Pardo, Iñigo Martínez y José Ángel, éste desde el centro del campo, pudieron dar la victoria en el descuento pero el empate quedó inamovible en el marcador.

viernes, marzo 22, 2013

GRANDES GOLES: XABI PRIETO (Real Sociedad 4 - Valladolid 1, 2012-2013)

Son 43 segundos de ensueño. 43 segundos para el recuerdo. Una posesión extraordinariamente gestionada que culmina con uno de los más hermosos goles combinativos que se han visto en los últimos años en la Liga española. Puede que el mejor. Así, sin más, dicho con orgullo y sin complejos. Y es que es un gol que resume perfectamente el estado de forma del equipo txuri urdin y, sobre todo, las ingentes dosis de fútbol que llevan dentro sus jugadores. Es uno de esos goles de los que se suele decir que si los marcan el Real Madrid o el Barcelona los vemos repetidos hasta la saciedad. No es un lugar común, sino la constatación del continuo desprecio a los otros 18 equipos. Ha sucedido con este inconmensurable gol, repetido sólo a partir de que Griezmann coja el balón en el centro del equipo, pero obviando buena parte de la jugada y, por tanto, de su mérito. Efectivamente, si esta combinación la trenza el Barcelona, se habría analizado exhaustivamente cada instante de la jugada. Y como el gol lo merece, aquí queda dicho análisis.
Todo arranca con la pelea de Illarramendi. No todo el mundo le veía en el puesto en el que ahora es referencia del equipo y, sin embargo, es el mayor recuperador de la Real. Su salto le da la pelota al equipo txuri urdin. El balón cae a los pies de De la Bella, que arranca la carrera por su banda. El Valladolid se cierra bien, con hasta cinco jugadores en esa zona, lo que obliga al lateral zurdo a retrasar el balón a Illarra. Para descongestionar, el cerebro realista abre hacia la derecha. Primero recibe Mikel González, después Carlos Martínez. El Valladolid bascula bien y cierra el posible avance del lateral diestro, por lo que toca ceder el balón a Bravo. Presionado por Manucho, busca a De la Bella. Su primer pensamiento, otra vez la carrera al ataque. Significativo. Pero le cierran los espacios.
Cede el balón atrás, a Iñigo Martínez y ahí, después de haber intentado por todos los medios sacar la pelota jugada, comienza el verdadero movimiento de ataque. Tocando el cuero hasta seis jugadores, la Real ha sido capaz de mantener la posesión durante 25 segundos y a pesar de que el Valladolid se ha movido bien. Algunos pensarán que el balón de Iñigo es un pelotazo sin sentido. No lo es. Zurutuza lo baja con categoría. No es sólo eso. Es que a Zurutuza se le abren las opciones. De la Bella ya ha iniciado la carrera por la banda izquierda. Xabi Prieto, entendiendo mejor que nunca esa nueva posición centrada, baja para recibir. Y Griezmann está a su espalda. Opta por ceder la pelota a De la Bella y ahí es donde verdaderamente arranca la salvaje electricidad que tiene este equipo en ataque.
La velocidad en el toque de De la Bella sirve para dejar fuera de la jugada a cuatro futbolistas del Valladolid. Los cuatro siguen a Griezmann, siempre por detrás del francés y sin opción alguna de arrebatarle la pelota. Y mientras su carrera parece imparable, entrando por la zona por la que más daño ha hecho esta temporada, por el centro, se produce un movimiento clave. Agirretxe, que será al final el único jugador realista que no toque la pelota en esta memorable jugada, inicia un desmarque cruzado. Esa acción genera dudas en el jugador pucelano más cercano a Griezmann y arrastra a uno de lo centrales. El movimiento, imprescindible para entender el éxito de la jugada por mucho que no toque el balón. Queda vía libre para que el puñal francés se clave en el cuerpo del Valladolid buscando la sangre del gol.
Griezmann suelta la pelota en el momento exacto, eliminando a otro defensor más del Valladolid de la jugada. El destinatario, Xabi Prieto. El capitán había arrancado su carrera desde campo propio, siguiendo perfectamente el movimiento de avance y desmarque de Agirretxe y sin cerrar la carrera de Griezmann. Sin balón, chapeau. Con él, sencillamente soberbio. Sin controlar, y con un toque muy sutil, simplemente prolonga la posibilidad de que sea Griezmann quien continúe el ataque. El francés encuentra entonces otra clave sin balón del juego de la Real. Vela ha permanecido a la espera durante toda la jugada, abriendo el campo con su presencia en la banda derecha. Entra desde el pico del área y allí recibe el pase al primer toque de Griezmann.
El mexicano no se queda corto y juega también de primeras hacia el corazón del área. Prieto ha visto la jugada desde el primer momento y ha prolongado su movimiento para colarse entre los dos centrales. Más que un movimiento de delantero centro, es un movimiento de mediapunta. Sea o no sea su posición ideal, en esta jugada explota todas las virtudes que ha de tener para jugar en ella. Con esa carrera, ya no hay ningún defensor que pueda evitar el gol, sólo el portero del Valladolid. Pero no lo hace. El toque a bocajarro de Prieto se convierte en el cuarto tanto de la Real en la tarde del 16 de marzo de 2013. El antológico tanto que sirvió para que el equipo alcanzara la cuarta posición y creyera, definitivamente, que con este fútbol puede lograr la clasificación para la Champions League.