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jueves, abril 09, 2026

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Cuando Zubiaurre lanzó un penalti por delante de Xabi Prieto contra el Bilbao Athletic

Sorprende que uno de los grandes especialistas desde el punto de penalti que ha tenido la Real, Xabi Prieto, no forjara esa condición desde el Sanse, y es todavía más curioso que en el derbi de filiales, jugando contra el Bilbao Athletic en Zubieta, el después capitán del equipo txuri urdin dejara que una pena máxima aquel día la lanzara Iban Zubiaurre, quien poco tiempo después se convertiría en protagonista de una agria polémica entre los dos clubes vascos por tratar de dejar la Real aun teniendo contrato en vigor y ser presentado en Bilbao sin camiseta por ser plenamente consciente el club bilbaíno de que había problemas legales para incorporar al jugador.

Cuando estaba en el Sanse nadie podía imaginar lo que iba a suceder, y la Historia hace que aquel gol que Zubiaurre marcó a los rojiblanco, uno de los dos que hizo con la camiseta del Sanse, tenga un valor de curiosidad indiscutible. Todo lo que sucedió en aquel derbi de filiales centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y no está de más insistir en que estamos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para seguir ampliando este rincón txuri urdin.

jueves, septiembre 19, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La mayor goleada de la historia del Sanse

Uno de los primeros grandes éxitos deportivos de la trayectoria del Sanse, filial de la Real, fue el ascenso a Segunda División de la temporada 1959-60. En aquel curso, además, se logró otro hito que todavía no se ha superado: lograr la mayor goleada de la historia del equipo. Y además, ante un rival potente, un Bergara que se estaba jugando con el Real Unión la segunda plaza del grupo de Tercera y, por tanto, el acceso a la fase de ascenso.

11-1 fue el más que contundente resultado que consiguieron lo potrillos, con un Olano estelar que consiguió un póker de goles. Todo lo que aconteció en aquel partido centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una vez más, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace. Y si queréis que recordemos algún partido, estadística, anécdota o figura destacada de la historia de la Real, no dudéis en pedírnoslo.

jueves, mayo 02, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El primer enfrentamiento entre el Sanse y el Real Unión

En las primeras décadas de historia del fútbol, la Real Sociedad se disputaba la hegemonía del territorio gipuzkoano con un Real Unión que llegó antes y que le superaba en palmarés. Cuando el equipo irundarra, fundador como la Real de la Liga, bajó a Segunda División a comienzos de los años 30, lo hizo para no volver. Y con el tiempo, su rivalidad encontró otro protagonista, el filial txuri urdin, el Sanse.

Todo lo que ocurrió en los dos primeros duelos entre Sanse y Real Unión, allá por la temporada 1957-1958, con la imagen del primer gol del conjunto visitante en Atotxa, centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos cada semana, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y por supuesto, si tenéis cualquier tipo de sugerencia para lograr que este podcast siga creciendo, estaremos encantados de escucharla.

jueves, marzo 21, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La chilena de Mikel Loinaz

La temporada 1986-1987 resultó bastante gris para el Sanse que entrenaban Salva Iriarte y Mikel Etxarri, pero cuando tocaba ya a su fina, en el último partido jugado en Atotxa, contra el Gandía, llegó uno de esos momentos mágicos e inolvidables para los pocos que lo vivieron en directo. En un partido que llegó a los instantes finales con empate a dos en el marcador, Mikel Loinaz conectó una memorable chilena que entró por toda la escuadra y se convirtió en uno de los más hermosos tantos que acogió el viejo y desparecido campo de Duque de Mandas.

Todo lo que pasó alrededor de aquel gol, también la desaparición de las imágenes que finalmente no fue así, centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

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jueves, agosto 17, 2023

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La victoria del Sanse en el Santiago Bernabéu

En la temporada 1990-1991, la Real consiguió el hito de ganar por primera vez en partido liguero jugado en el Santiago Bernabéu, pero es bastante más desconocido que el Sanse hizo lo propio con el Castilla en el duelo de filiales que se vivió en la fase de ascenso a Segunda de aquella misma campaña. Es verdad que el partido ya no tenía trascendencia, pero Luis Pérez dio el triunfo aquel día, la primera vez que los dos filiales se vieron las caras.

Aunque la imagen, en la que se ve a Iñaki Alonso, pertenece al partido jugado en Atotxa entre los dos filiales, todo lo que sucedió en torno a aquel encuentro, el último que disputó Imanol con el Sanse logrando así un récord insuperable de haber ganado al Real Madrid en su campo con el filial, con el primer equipo y además entrenándolo, centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Ya sabéis que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. ¿Sugerencias para seguir nutriendo este podcast txuri urdin? Estaremos encantados de recibirlas.

jueves, octubre 13, 2022

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La primera eliminatoria de Copa que superó el Sanse, ante el Jaén

El Sanse dio muchas alegrías en la temporada 1961-1962. Su paso por Segunda fue brillante y su eliminatoria de Copa ante el Real Madrid de Di Stéfano fue una delicia, pero antes de todo eso consiguió superar, por primera vez, una ronda del torneo del KO. Su rival fue el Jaén, también de Segunda, y le superó ganándole en ambos partidos. Era la segunda vez que el filial realista participaba en el torneo y abrió su breve historial de éxito de la mejor manera posible.

Lo que sucedió en los dos partidos, el primero en La Victoria y el segundo en Atotxa, al que corresponde la imagen que acompaña a estas líneas, la del primer gol de aquel segundo encuentro, centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre, recordad que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Cualquier sugerencia para crear nuevos episodios, será siempre muy bien recibida.

lunes, agosto 02, 2021

Los retos de la Real para la temporada 2021-2022

Cada temporada es un reto para cualquier equipo, pero para uno que está saboreando las mieles del éxito como la Real Sociedad los retos son cada vez más ambicioso, e incluso históricos en algún caso. Estos son algunos de los retos esenciales que asume el equipo txuri urdin en la temporada que está a punto de comenzar.

· Clasificarse tres veces seguidas para competiciones europeas por segunda vez

Hasta la fecha, la Real Sociedad solo ha conseguido una vez el hito de encadenar tres clasificaciones para una competición europea en tres temporadas consecutivas. Lo hizo en los años gloriosos, tras el subcampeonato de Liga de la temporada 1979-1980 y los dos títulos de 1981 y 1982. Desde entonces, solo en dos ocasiones logró el doblete, primero con la Copa de la temporada 1986-1987 que le permitió jugar la Recopa y con el subcampeonato de la 1987-1988 que le llevó a la Copa de la UEFA, y después con el pase a la Champions League en la 2012-2013 y para la Europa League en el curso siguiente. Imanol ha llevado a la Real a Europa en las dos últimas campañas, en ambas ocasiones a la Europa League y busca un registro histórico que le colocaría, aunque lógicamente con puestos más bajos, a la altura de Alberto Ormaetxea.

· Volver a mejorar en la clasificación

Imanol llevó al equipo en la temporada 2018-2019 a la novena posición, mejorando la duodécima del curso anterior. Mejoró el resultado del equipo en la Liga un año después, con la sexta plaza de 2020, y repitió esa mejora en 2021 cuando cerró la Liga en quinta posición. Mejorar una vez más supondría nada que dar el salto a la Champions, a las cuatro primeros posiciones de la Liga.  La única vez en toda su historia que la Real acumuló tres temporadas consecutivas mejorando su clasificación en el torneo de la regularidad fue coincidiendo con su era más gloriosa, partiendo de la décima posición de la temporada 1977-1978, pasando a la cuarta de la 1978-1979 en el debut de Ormaetxea como entrenador txuri urdin, la segunda plaza de la 1979-1980 y la ya inmejorable primera de la 1980-1981.

· Superar los octavos de final en Europa después de 33 años

Con la Copa de la temporada 2019-2020 que finalmente se celebró en 2021 se puso fin a 34 años sin que la Real levantara un título, tras la Copa de 1987. Y son 33 los que habrán pasado cuando la Real aspire esta temporada a meterse en los cuartos de final de la Europa League desde la última vez que alcanzó esa ronda en un torneo continental. Lo logró en la temporada 1988-1989, en la Copa de la UEFA, tras superar siempre en eliminatorias a doble partido a Dukla de Praga, Sporting de Lisboa y Colonia. El equipo txuri urdin sucumbió en cuartos ante el Sttutgart alemán, que finalmente llegó a la final para perderla en los penaltis contra el Nápoles de Diego Armando Maradona.

· Jugar una final de Copa dos años seguidos.

Dado que la final de Copa que jugó y ganó en 2021 era la correspondiente a la temporada 2019-2020, es un quiebro algo tramposo de la historia, pero sigue siendo cierto que si la Real jugara la final de esta competición en el curso 2021-2022 serían dos años consecutivos participando en el último partido copero. Y eso es algo que la Real solo ha hecho en dos ocasiones en su historia. Lo hizo en sus orígenes, cuando ganó la Copa de 1909 bajo la denominación de Club Ciclista San Sebastián y disputó la de 1910 como Vasconia para poder cumplir con la antigüedad obligada por el reglamento, y lo repitió en los años 80 del pasado siglo, en 1987 saliendo victoriosa de La Romareda en la tanda de penaltis ante el Atlético de Madrid y cayendo derrotada con el gol de Alexanco contra el Barcelona en la de 1988, en el Santiago Bernabéu.

· Hacer que la vuelta del público convierta Anoeta en un fortín

A nadie se le escapa que la ausencia de público le ha hecho mucho a daño a unos equipos más que a otros, y la Real ha sido de los que más ha añorado a su gente. La pasada temporada la Real apenas sumó 26 puntos en casa, nueve victorias en 19 partidos, y si añadimos los partidos a puerta cerrada de la campaña anterior, la 2019-2020, cuando comenzó la pandemia, el equipo txuri urdin tiene incluso peores números. En total, los de Imanol han jugado en Anoeta 25 partidos sin público, de los que han ganado diez (apenas el 40 por ciento), ha empatado ocho y ha perdido siete (el 28 por ciento). Y ha sumado por tanto 31 puntos de los 75 que había en juego, apenas el 41,3 por ciento de los mismos. Tardaremos en ver un Anoeta cerca del lleno por las normas derivadas de la pandemia, pero el público se tiene que hacer notar, también en los resultados del equipo.

· Romper la tremenda racha negativa del Camp Nou

La Real ha salido derrotada del Camp Nou en los últimos 23 encuentros de Liga en los que ha visitado al equipo de la Ciudad Condal, un registro dramático que no ha igualado ningún otro equipo en la Historia de la Liga. Nadie ha perdido 23 veces seguidas en ese campo, solo la Real. La última vez que el equipo txuri urdin puntuó en el coliseo blaugrana fue en la temporada 1994-1995, con un empate postrero logrado por Imaz. Los hoy entrenadores de los dos equipos, Koeman e Imanol, estaban en el campo aquel día. Para comprobar si se prolonga la dramática racha negativa de la Real en el Camp Nou no habría que esperar mucho, ya que es el primer desplazamiento que hará el equipo de Imanol, en la primera jornada de Liga.

· Recuperar a Asier Illarramendi

Un capitán tiene que tener un papel protagonista, y el de la Real no lo está teniendo por las lesiones. En las dos últimas temporadas, Asier Illarramendi ha jugado apenas 726 minutos repartidos en doce partidos, a una media de sesenta minutos por encuentro. Es muy poco tiempo en el terreno de juego para un jugador de la categoría de Illarra y, sobre todo, es una alerta de primer nivel para un futbolista por el que la Real hizo un gran esfuerzo económico para traerle de vuelta y que pelea para no sufrir una retirada prematura, como le sucedió hace no tanto tiempo a Imanol Agirretxe. Esta temporada, desde luego, es clave para saber cuál será el papel de Illarra en la Real y en el mundo del fútbol.

· Rentabilizar la nueva posición del Sanse

La Real afronta una situación inédita en su historia moderna con la presencia del Sanse en Segunda División. Gestionar esa posición será vital para el éxito de la temporada. El Sanse tiene que competir en la categoría de plata, pero no debe olvidar su papel de formación. No hay que olvidar que en las dos últimas campañas, los cinco potrillos debutantes lo hicieron de manera testimonial. Robert Navarro y Jon Pacheco han sado el salto a la primera plantilla este verano, con solo uno y dos partidos respectivamente. Hay chavales en el Sanse que apuntan a llegar al primer equipo, y dos del primer equipo, Sangalli y Roberto López, que han apostado por bajar un peldaño para volver con más fuerza, y el trabajo conjunto de Xabi Alonso e Imanol será fundamental para que se les saque el mayor provecho a los futbolistas en una u otra categoría.

jueves, mayo 20, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El primer ascenso a Segunda del Sanse

Solo cinco años después de su nacimiento, en la temporada 1959-1960, el Sanse ascendía por primera vez a Segunda División. Y lo hacía en una eliminatoria contra el Figueres que se jugó mientras el primer equipo de la Real jugaba la agónica promoción ante el Córdoba que se tuvo que resolver en el partido de desempate. Como los mayores ganaron, los potrillos pudieron disfrutar de un ascenso que se ganaron con creces sobre el césped, con una Liga memorable en Tercera División y dos eliminatorias más.

Esa espléndida eliminatoria, sobre todo un partido de ida magnífico jugado en Atotxa al que corresponde la imagen que acompaña estas líneas, es lo que recordamos esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad. Lo podéis escucharen este enlace.

Y como siempre, os recordamos que  el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Además, siempre estamos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas a este espacio centrado en la Historia de la Real.

jueves, diciembre 10, 2020

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La épica e infortunada despedida del Sanse de la Copa

Los filiales jugaron la Copa del Rey hasta la temporada 1989-1990. La Real no siempre inscribía al Sanse en la competición, por lo que su despedida definitiva llegó un curso antes, en la campaña 1988-1989. Y fue una despedida cargada de leyenda y épica, en dos partidos auténticamente coperos ante el Deportivo de la Coruña, pero en los que el infortunio se llevó por delante las opciones de que los potrillos de Salva Iriarte pudieran llegar aún más lejos en la competición del KO.

Aquella eliminatoria, la última batalla del Sanse en la Copa, a cuyo partido de ida corresponde la imagen, es el recuerdo que traemos esta semana a Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, y podéis escucharlo en este enlace.

Una semana más os recordamos que estamos a vuestra disposición, que si hay una figura, un recuerdo o un partido que creáis que puede tener cabida en este espacio trataremos de hacer todo lo posible para incorporarlo. ¡Esperamos vuestras sugerencias!

jueves, octubre 08, 2020

Corazón Txuri Urdin, el pocast: El día que el Sanse estuvo a punto de doblegar al Real Madrid de Di Stéfano

Mientras la Real luchaba por su supervivencia en Primera División en la temporada 1961-1962, el Sanse estaba haciendo la mejor temporada de su historia. En Segunda División, en los puestos de cabeza durante casi toda la Liga, se encontró con el mejor regalo de todos. En la Copa, entonces llamada del Generalísimo a mayor gloria del dictador, el filial realista tuvo que enfrentarse al Real Madrid de Di Stéfano y Gento, el Real Madrid de las cinco Copas de Europa, el que apenas un par de meses después de visitar Atotxa para este desigual duelo copero, jugaría una nueva final de la máxima competición continental.

Y el Sanse estuvo a punto de doblegar a semejante equipazo con un partido tremendo, en el que se puso por delante con el gol que se ve en la imagen y que soñó con un resultado histórico. Ese es el recuerdo que rescatamos esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast sobre historias de la Historia de la Real Sociedad, entrega que podéis escuchar en este enlace.

Como todas las semanas, os recordamos que estamos abiertos a todas las sugerencias que podáis hacernos para ampliar esta lista de historias.

miércoles, junio 26, 2019

Una cantera de porteros que apenas pasa de Segunda B

Toño Ramírez, Sisniega, Royo, Mandalúniz y Bardají.
Con el fichaje ya confirmado de Remiro, y a la espera de ver si es Rulli o Moyá quien finalmente abandona la plantilla del primer equipo, la Real afronta una nueva temporada en la que no habrá un portero del Sanse como auténtico competidor del puesto que otrora era la envidia de todo el fútbol español. Lejos quedan aquellos años en los que arqueros formados en Zubieta ocupaban nada menos que cuatro porterías de Primera División al más alto nivel (Arconada, por supuesto, en la Real, Urruti en el Español, Artola en el Barcelona y Esnaola en el Betis), incluso aquellos en los que Alberto, el último canterano que puede haber presumido de una larga carrera con la camiseta txuri urdin, daba el relevo a Asier Riesgo. La realidad es que Zubieta ya no da porteros de nivel. No los ha dado desde que la Real volvió a Primera División en 2010.

Desde entonces, solo un guardameta del Sanse ha debutado en el primer equipo, Toño Ramírez, y su historia evidencia que las cosas no se están haciendo bien ni están dando los resultados esperados. Toño salió de la Real al finalizar la temporada 2011-2012, con Claudio Bravo y Eñaut Zubikarai (el último en debutar en Segunda) cerrándole el paso. Buscó su suerte en Segunda, en el Guadalajara, con el que disputó 16 partidos, y después en Segunda B, en la Cultural Leonesa, donde llegó a jugar en 17 ocasiones. Donde hizo y sigue haciendo carrera es en el AEK Larnaca chipriota, equipo con el que ha saltado al campo ya en 100 encuentros en sus dos etapas. La primera finalizó, precisamente, con su regreso a la Real, donde apenas apareció en siete partidos, todos ellos en la segunda de las dos temporadas en las que estuvo en su regreso a Donostia y con actuaciones no demasiado afortunadas.

Al margen de Toño, solo uno de los otros nueve guardametas que han tenido presencia en el Sanse ha fichado por un equipo de cierto nivel, y no precisamente en España. Se trata del mexicano Pablo Sisniega, que esta misma temporada dejó el Sanse con 38 partidos disputados para fichar por Los Ángeles FC, el mismo equipo en el que milita Carlos Vela, y donde ha jugado apenas dos encuentros. Más allá de eso, la Segunda División B española es el techo que los guardametas formados en Zubieta no han sido capaces de traspasar. De hecho, no muchos pueden presumir siquiera de tener una presencia destacada en sus equipos desde que salieron de la Real.

Enrique Royo, que estuvo en el Sanse hasta la temporada 2013-2014 y defendió su camiseta en 52 ocasiones, es quien más fortuna ha tenido en su carrera, siempre en 2ªB y siendo titular en sus equipos, Mallorca B, Guijuelo y Badajoz. En estas cinco temporadas ha jugado un total de 181 partidos, y en la temporada recién finalizada ocupó la portería del Badajoz en 37 encuentros. Javier Mandaluniz, que fue portero del filial realista hasta la temporada 2011-2012 y tiene 52 partidos en su trayectoria como realista, ha llevado su carrera a caballo entre Segunda B y Tercera, firmando contratos con hasta siete equipos diferentes. En Segunda B ha alcanzado los 131 partidos tras su etapa de txuri urdin. La última temporada ha militado en el Somorrostro, de Tercera, donde apenas ha jugado once partidos.

Tras Toño, que fue titular con el filial realista en 82 partidos, el portero que más veces ha estado en la portería del Sanse es Asier Bardají. Disputó 74 encuentros en Segunda B, ninguno con el primer equipo. Y no ha sido capaz de hacerse con otra portería después de salir de la Real. En las dos temporadas que siguieron a su marcha del club, que tuvo lugar al final de la 2016-2017, solo ha jugado siete partidos. Uno con el Huesca en Copa en la primera de esas campañas y seis más en el Fuenlabrada en la siguiente (dos, respectivamente, en Liga, en Copa y en la fase de ascenso que ha terminado con el equipo madrileño a Segunda División).

Una de las espinas clavadas con fuerza en el club dentro de este grupo de arqueros que no han dado el salto esperado es Tanis Marcellán. Con 16 años rechazó una oferta del Barcelona y apostó por la Real. Y después de dos cesiones a Berio y Peña Sport para tratar de darle experiencia, nunca llegó a debutar, ni siquiera fue convocado con el primer equipo txuri urdin. Salió del club al acabar la temporada 2016-2017 y no ha encontrado estabilidad. Ha militado en los filiales de Granada y Valladolid, en el Melilla y la pasada campaña en el Murcia, donde apenas ha estado en el césped en tres encuentros.

Jon Tena, realista hasta la campaña 2013-2014, ha tenido una presencia aceptable primero en el Real Unión y después en el Amorebieta. Ha jugado 70 partidos lejos de la Real, no llega a una media de quince por temporada, pero la pasada alcanzó 20 con el equipo vizcaíno. Gorka Giralt y Juanjo Garrancho, ambos con once partidos en el Sanse, tampoco han destacado. El primero sí ha tenido relativa suerte lejos de la Real, 24 partidos cedido en el Portugalete y otros 20 la pasada temporada en el filial del Oviedo. El segundo, ha jugado 16 partidos en su cesión al Gernika.

El siguiente en afrontar el reto de dar el salto al primer equipo es Andoni Zubiaurre, que lleva 52 partidos en el Sanse, 28 la pasada temporada. Con el fichaje de Remiro, no parece que lo vaya a tener fácil. La cantera de la Real no para de producir jugadores. Zubieta funciona. Pero en la portería no. Sus guardametas apenas pasan de Segunda B, ese es el nivel habitual que dan y en el que se han movido lejos del paraguas de la casa madre, y en un club con una portería tan mítica como la de la Real eso es algo que hay que remediar.

domingo, marzo 24, 2019

Aún falta para igualar los trece potrillos debutantes de la temporada 1984-1985

El once de la jornada de huelga de la temporada 1984-1985.
Con el debut en Liga de Ander Guevara con la Real, se ha hablado mucho de si la presente es la temporada en la que más jugadores de Zubieta se han asomado por primera vez al primer equipo. Al margen de que el propio Guevara ya había vestido la camiseta txuri urdin la pasada campaña en partido de Copa, con lo que son en realidad siete los debutantes del presente ejercicio, la respuesta es no, y por un amplio margen. La de la presente campaña en una cifra destacable en la historia txuri urdin, pero es que además la respuesta a esta pregunta obliga a hacer algunos matices y nos lleva a buscar unas cuantas historias de la Real que merece la pena recordar.

Para encontrar la temporada en la que más debutantes hubo hay que retroceder a la 1984-1985, con Alberto Ormaetxea como entrenador, pero en unas circunstancias muy curiosas. El 9 de septiembre de 1984, la Real recibió al Málaga en Atotxa durante el transcurso de una jornada de huelga de futbolistas. Esto hizo que el equipo que alineó el técnico txuri urdin estuviera plagado de debutantes canteranos. De los doce futbolistas que jugaron, Elduayen y Txiki Begiristain eran los únicos profesionales, pero no tenían derecho a huelga por estar haciendo el servicio militar. Entre esos juveniles estaba Loren, con diferencia el que mayor carrera hizo en la Real, Albistegi o Martín Begiristain, que marcó uno de los penaltis de la tanda que dio al equipo la Copa de 1987. Siete de estos doce solo llegaron a jugar este partido con el primer equipo: Calvo, Chinchurreta, Moreno, Ponce, Ribera, Rodríguez y Zudaire.

Aunque fuera en estas especiales circunstancias, en total fueron trece los canteranos debutantes a lo largo de aquella temporada, incluyendo al guardameta González y a Zuñiga, dos futbolistas que sí hicieron carrera, con 148 y 47 partidos defendiendo la elástica txuri urdin antes de emigrar a Valencia y Oviedo. El primero, de hecho, recibió la complicadísima herencia de ser el sustituto de Arconada. Casi nada. Aquellos trece potrillos que vistieron por primera vez la camiseta del primer equipo batieron el récord que estaba vigente en la Real desde la temporada 1962-1963. Con el equipo en Segunda División y en sus eternos problemas económicos, tuvo que mirar al filial para tratar de conseguir un ascenso que tardaría cinco años en llegar. A lo largo de aquella temporada se estrenaron hasta ocho chavales con la Real. Uno de ellos era, precisamente, Alberto Ormaetxea.

La segunda mejor marca de canteranos en estrenarse en el primer equipo, los once dela temporada 1986-1987, con John Toshack en el banquillo, tuvo otra razón de ser muy particular. Como todo el mundo sabe, la Real jugó aquel año la final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid. Y por aquel entonces, el fútbol respetaba lo suficiente la competición como para que aquel fuera el último partido del ejercicio. Como en la Liga se optó por un sistema de play off absurdo, la Real quedó en tierra de nadie, por lo que el galés decidió dar descanso a sus hombres clave en el tramo final de la temporada y aprovechar el duelo contra su rival en la final copera, el Atlético, para sacar un equipo lo más distinto posible del que jugaría el día decisivo. La Real salió goleada del Calderón, 5-1, pero Toshack le ganó así la partida a Luis Aragonés donde debía hacerlo, en La Romareda.

Siete debutantes, como en la actual temporada, se habían visto en otras dos ocasiones. La primera fue durante la segunda etapa de Toshack en la Real, en la temporada 1991-1992. Entre esos potrillos debutantes había nombres como los de Bittor Alkiza o Kote Pibakea. Otros siete debutantes hubo en la temporada 2003-2004, cuando Raynald Denouiex utilizó la Copa del Rey para introducirles y así dar descanso a los titulares de cara a la Liga y a la Champions League, que la Real jugó por primera vez en aquel ejercicio. Uno de los chicos que llegó así al primer equipo txuri urdin fue un tal Xabi Prieto.

El Sanse nació en la temporada 1952-1953 como vivero para el primer equipo. Impresiona saber que el respeto que la Real tiene por su canterano ha hecho que prácticamente en cada temporada desde entonces haya visto alguna cara nueva procedente de sus equipos filiales. Solo en tres campañas la Real ha jugado solo con jugadores del primer equipo, sin que se produjera debut alguno: la 1957-1958, con Salvador Artigas en el banquillo; la 2010-2011, siendo Martín Lasarte el entrenador; y la 2012-2013, con Philippe Montanier. No obstante, los tres miraron a la cantera. Artigas hizo debutar a Olano, el máximo goleador histórico en una temporada vistiendo la camiseta de la Real, aunque fuera en Segunda; Lasarte fue el descubridor, entre otros, de Griezmann o Zurutuza; y Montanier subió a Iñigo Martínez o Pardo.

Esta es la lista completa de jugadores canteranos que debutaron en cada una de las temporadas desde que se fundó el Sanse:

1952-1953      Elías Querejeta.
1953-1954      Laguardia.
1954-1955      Huércanos, Sistiaga, Vicente Esnaola.
1955-1956      Huarte, Lacalle.
1956-1957      Aznar, Olano.
1957-1958      -
1958-1959      Gallastegui, Juanín.
1959-1960      Azcarate, Erro, Goicoechea, José Ignacio Zaldúa.
1960-1961      Almandoz, Cacho, Lasa.
1961-1962      Astigarraga, Maiztegui, Mendiluce.
1962-1963      Abasolo, Alfonso, Amas, Arzak, Gastesi, Martiarena, Matute, Ormaetxea.
1963-1964      Martínez, De Diego, Zubizarreta.
1964-1965      Arriaga.
1965-1966      Lema, Usandizaga.
1966-1967      Arambarri, Boronat, Gaztelu, Raimundo Díaz, Zubiarrain.
1967-1968      Sagasta, Santamaría, Ucín.
1968-1969      Soroa.
1969-1970      Francisco Sein.
1970-1971      Pedro Artola.
1971-1972      Kortabarria, Oyarzabal.
1972-1973      Luciano Murillo, Uranga, Muruzábal
1973-1974      Jesús Mari Satrústegui, Urruti
1974-1975      Elkoro, Idigoras, Zamora.
1975-1976      Arconada, Astarbe, Olaizola.
1976-1977      Choperena, Iriarte.
1977-1978      Cendoya, Eliseo Murillo, Gajate, Periko Alonso.
1978-1979      Celayeta, Górriz, Heras, Otxotorena, Rauleaga, Uralde.
1979-1980      Larrañaga.
1980-1981      José Mari Bakero.
1981-1982      Zubillaga, Orbegozo, Arano, Eizmendi, José Ignacio Satrústegui
1982-1983      Aitor Begiristain, Sagarzazu, Sukia
1983-1984      Urbieta, Elduayen, Pardina.
1984-1985      Albistegi, Calvo, Chinchurreta, González, Iturrino, Loren, Martín Begiristain, Moreno, Ponce, Ribera, Rodríguez, Zudaire, Zuñiga.
1985-1986      Dadie, Uría, Mugika, Bengoetxea, Sukunza.
1986-1987      Aginaga, Aldalur, Barral, Billabona, Etxegoena, Igoa, Irazoki, Loinaz, Okariz, Sevillano, Shanti.
1987-1988      Alaba.
1988-1989      Carlos Martínez, Lasa.
1989-1990      Patxi.
1990-1991      Guruzeta, Imanol, Iñaki Alonso, Luis Pérez, Roteta.
1991-1992      Alkiza, Belloso, Estéfano, Imaz, Irazusta, Pikabea, Yubero.
1992-1993      Alberto, Aranzabal, Idiakez, Zabala.
1993-1994      Biurrun, Cuyami, De Pedro.
1994-1995      Etxeberria.
1995-1996      Emery, Joseba Agirre.
1996-1997      Aldeondo, Aranburu, Iglesias.
1997-1998      Aitor López Rekarte, Vega.
1998-1999      Barkero, Iker Álvarez, Sergio Francisco.
1999-2000      Gurrutxaga, Llorente, Xabi Alonso.
2000-2001      Alberto Alejandro, Gabilondo, Mikel Alonso.
2001-2002      Gari Uranga, Llorca
2002-2003      Azpilikueta, Ugarte
2003-2004      Azparren, Garrido, Juan Domínguez, Larrea, Oskitz, Xabi Prieto, Zubiaurre.
2004-2005      Agirretxe, Asier Riesgo, Labaka
2005-2006      Ansotegi, Castillo, Díaz de Cerio, Mikel González.
2006-2007      Elustondo, Estrada.
2007-2008      Carlos Martínez, Markel Bergara, Sarasola, Viguera.
2008-2009      Eizmendi, Ramírez, Ros, Sio, Zubikarai, Zurutuza.
2009-2010      Albistegi, Esnaola, Griezmann, Illarramendi.
2010-2011      -
2011-2012      Cadamuro, Iñigo Martínez, Pardo
2012-2013      -
2013-2014      Gaztañaga, Hervías, Marco Sangalli, Zaldua
2014-2015      Aritz Elustondo, Callens, Capilla, Iker Hernández, Oyarzun.
2015-2016      Bautista, Héctor, Oyarzabal, Zubeldia
2016-2017      Guridi, Kevin Rodrigues, Odriozola
2017-2018      Gorosabel, Guevara
2018-2019      Aihen Muñoz, Barrenetxea, Le Normand, Merquelanz, Roberto López, Luca Sangalli, Sola.

domingo, noviembre 02, 2014

TRIVAL VALDERAS 1 - REAL SOCIEDAD B 1 Un punto pese al mal partido ante el colista

El once del Sanse que presentó Santana en Alcorcón.
Dicen las máximas del fútbol que, para mirar a los puestos de cabeza de la clasificación, cuando se juega mal al menos hay que sumar, y eso lo que hizo el Sanse en su visita al Trival Valderas, protagonizando un partido de baja calidad, de mucha pelea, pero en el que al menos consiguió aguantar un empate. Sabe a poco teniendo en cuenta que el equipo madrileño es el colista del grupo, pero es más que suficiente viendo el desarrollo del encuentro. Sobre todo en la segunda parte, los locales se hicieron acreedores al triunfo, sin llegar a generar un torrente de ocasiones clamorosas pero echándole fe para llegar con frecuencia al área de Tanis. Los realistas se habían adelantado en la primera mitad con un tanto de Sanz, pero nunca supieron sacar partido de la sensación de nervios que siempre se desata en un equipo de la zona baja cuando el marcador se tuerce.

Para jugar en el césped artificial de La Canaleja, Asier Santana introdujo dos cambios en el once que superó al Fuenlabrada hace una semana en Zubieta, que había sido el mismo que también venció en Getafe una semana antes (con la única excepción de Callens, expulsado en el campo getafense). Entraron Luka Sangalli y Aitor Castro por Darlan Bispo y Eneko Capilla. Buscando un centro del campo diferente, quizá con la previsión de que el Trival Valderas trataría de hacer un partido más intenso en esa zona del campo, la Real perdió fútbol. Las llegadas de uno y otro equipo al área rival fueron muy escasas en los primeros minutos. Oyarzun probó suerte con un trallazo desde fuera del área que obligó al portero local, Kike, a despejar de puños, y Tanis tuvo que responder al disparo de Joaquín con una muy buena parada, producto de su casi siempre espléndida colocación.

Castro celebra el 0-1, tanto conseguido por Sanz.
Sin que el fútbol fuera suficiente como para pensar que el marcador iba a desnivelarse, llegó el 0-1 para la Real poco antes de la media hora de juego. Sanz, que había buscado previamente el gol aprovechando las manos blandas del portero tras un centro desde la izquierda, sí encontró el fondo de las mallas en su segundo intento, con algo de fortuna puesto que hubo un rebote en la defensa que despisró a Kike. El guardameta local, de hecho, se mostró durante todo el encuentro como el punto flaco del Trival Valderas, pero el Sanse no supo aprovecharlo y le probó demasiado poco. En el minuto 35, la siempre incansable pelea de Iker Hernández provocó un despeje defectuoso del arquero. A pesar de que Kike estaba lejos de su portería, ni Alain Oyarzun ni Aitor Castro encontraron el hueco para disparar y la ocasión, clarísima, se marchó al limbo.

La primera parte, que acabó con ese 0-1, fue bastante pobre en lo futbolístico, pero el Sanse supo defenderse con mucho acierto. Ugarte y Diarra se hartaron a cortar balones, por alto y por bajo, y Tanis apenas tuvo que intervenir. Lo hizo de nuevo en la última jugada del primer acto, de nuevo con una gran colocación, después de un pase atrás defectuoso de Oyarzun. Pero en la segunda mitad todo el entramado defensivo de Santana se fue derrumbando sin que hubiera más explicación que el ejercicio de fe que practicó el Trival Valderas en busca del empate. El gol que llevaba esas tablas al marcador llegó además de la forma más improbable, a balón parado. Ahí es donde la seguridad defensiva que había mostrado el Sanse se hizo añicos de una forma casi inverosímil. Propín logró el tanto rematando absolutamente libre de marca y en realidad rodeado de medio equipo realista, desde dentro del área pequeña. Ni Tanis salió a por el balón ni hubo un solo defensor que se percatara de la presencia del jugador local.

Propín remata solo para lograr el empate a uno final.
Con el 1-1 campeando en el marcador, tocaba hacer algo más para lograr la tercera victoria consecutiva, pero en realidad el Sanse sólo supo sufrir para que no se moviera el empate. Tanis, ahora sí, tuvo que emplearse a fondo para evitar el 2-1 en el minuto 52, sólo dos después del empate. A partir de ahí, el partido se jugó prácticamente en su integridad en la zona ofensiva del Trival Valderas. El Sanse, que no dejó nunca de lanzar balones largos que un aisladísimo Iker peleó como pudo (y, de hecho, sacó petróleo más de una vez), sólo estuvo cerca del gol de la victoria en dos ocasiones. La más clara fue un cabezazo de Elustondo que se marchó rozando el palo derecho de la portería de Kike tras un saque de banda que sorprendió a la defensa local. La segunda, una falta de la que dispuso Oyarzun a cuatro minutos del final pero que acabó estrellada en la barrera.

El Trival, por contra, sí que tuvo ocasiones de sobra para llevarse el triunfo, en el que se nota que creía mucho más que la Real. La más clara fue una falta que se estrelló en la escuadra de Tanis, pero también creó constante peligro en los muchos córners que tuvo que ceder la defensa txuri urdin. Al menos en el tramo final sí se recuperó una cierta seguridad defensiva que posibilitó que los últimos minutos no fueran un asedio del Trival Valderas. Los de Santana aguantaron el empate pero no dejaron una buena imagen en La Canaleja. No hubo mucho centro del campo, la distancia entra Iker y el resto del equipo siempre era kilométrica (salvo alguna esporádica arrancada de Castro), la pelea se impuso a la calidad y los cambios (Santana, que sorprendentemente ni siquiera los agotó, metió a Odriozola por Mugurza y a Capilla por Castro) no surtieron demasiado efecto en el juego. Pero al menos hay un punto más en el casillero del Sanse que sigue permitiendo mirar hacia arriba.

domingo, octubre 19, 2014

GETAFE B 0 - REAL SOCIEDAD B 1. Un triunfo de coraje

El once inicial de la Real.
La Real Sociedad B volvió de Getafe con tres puntos valiosísimos, muy peleados y obtenidos a base de coraje. Los potrillos de Asier Santana tuvieron que sobreponerse a la expulsión de Callens, la decisión más trascendente de un demencial arbitraje de Chavet García, y lograron en setenta minutos de inferioridad numérica que el Getafe B no hiciera valer la ventaja de tener un jugador más en ningún momento del encuentro, más allá de una continua posesión al borde del área de la Real sin llegar a generar demasiadas ocasiones de peligro. Los méritos del equipo txuri urdin se acrecientan destacando que el gol llegó estando ya con un jugador menos sobre el campo y que Marcellán no tuvo que hacer grandes intervenciones para conservar primero el empate y después la victoria. La brega de los realistas, que supieron adaptarse a las circunstancias del partido mucho mejor que el conjunto local, fue decisiva en este duelo de filiales y permite al equipo abandonar los puestos de descenso.

Fútbol, en realidad, no se vio demasiado, ni siquiera antes de esa absurda tarjeta roja. El partido arrancó frío y con muchas imprecisiones, con el balón largo como herramienta fundamental del juego de ambos equipos y sin que ninguno de ellos se hiciera con el centro del campo. Lo único reseñable en esos minutos fue la pelea casi frenética de Eneko Capilla. Hasta el minuto 18 no hubo un primer intento de Darlan Bispo desde fuera del área, y sólo un minuto después la Real disfrutó de una buena ocasión doble, sobre todo el segundo disparo de Oyarzun, en la que quien se lució fue el guardameta local, Olmedo. Tras la siguiente jugada en ataque del Getafe, en el minuto 22, fue cuando se produjo la expulsión de Callens. El colegiado ya se había mostrado en los minutos anteriores quisquilloso y desafiante, por lo que el error del realista fue seguir dialogando con él en lugar de sacar la falta a favor que había sancionado. Pero lo que resulta inverosímil es expulsar a un jugador, por roja directa y después de haberle sacado una amarilla, por tan poca cosa.

Para hacer frente a la inferioridad, Santana movió sus fichas sin hacer el primer cambio. Colocó a Elustondo de central y su hueco en la banda derecha lo llenó Mugurza, fortificó el centro del campo para que el partido se jugara ahí y dejó arriba a Iker Hernández para que desplegara su brega habitual, cambiándose en algunos momentos con el batallador Eneko. Si once contra once el fútbol brilló por su ausencia, con la absurda decisión del colegiado de expulsar a Callens el partido se convirtió con más claridad en una batalla de gladiadores. La Real dio un paso atrás sólo posicionalmente y no se amilanó. De hecho, tras la expulsión fue suyo el primer intento de desnivelar el marcador, un disparo lejano de Oyarzun. El Getafe no realizó su primer disparo entre los tres palos hasta el minuto 32, sin apenas peligro, y muchas de sus jugadas acababan en fuera de juego, producto de los buenos movimientos de la defensa txuri urdin, que sólo sufrió un desajuste severo en otra jugada anulada por posición antirreglamentaria de Mikel Orbegozo, que, sin oposición, cabeceó fuera un centro desde la derecha.

El momento en el que Callens vio la roja directa.
La caprichosa decisión del colegiado, curiosamente, acabó beneficiando a la Real de la forma más inesperada. En el segundo de los dos minutos de añadido que decretó fue cuando llegó su gol, el que decidió el encuentro. Y llegó de una manera extraordinaria, con un formidable contragolpe que inició Darlan Bispo en la frontal del área realista, que llegó hasta un sensacional centro de un incansable Héctor desde la banda izquierda. No llegó Iker Hernández a rematar de cabeza, pero su presencia provocó el involuntario testarazo de Albert Carbonell. El defensa getafense cruzo la pelota hasta el palo izquierdo de Olmedo, que no pudo hacer absolutamente nada para evitar el 0-1. El gol reafirmó la idea de la Real, que se sostuvo con firmeza durante toda la segunda mitad jugando muy cerca de su área. Santana dio aún más poder a la defensa colocando a Diarra, que sustituyó a Muguruza, y Darlan Bispo se multiplicó para robar incontables balones con sus contundentes entradas.

El único síntoma de que la Real estaba con diez jugadores era su posición retrasada en el campo y el de la superioridad del Getafe sólo se plasmaba en una continua posesión de balón. ¿Ocasiones? Muy poquitas. De hecho, no es descabellado decir que estuvo más cerca el 0-2 que el 1-1, al menos mientras duraron las fuerzas de los diez jugadores supervivientes de la Real. Darlan Bispo y Héctor armaron muy interesantes contragolpes, aunque no llegaron a estar cerca del gol. Sí lo estuvo Iker, después de una magnífica jugada primero de Oyarzun, que aguantó el balón ante cuatro rivales, y después de Eneko Capilla, que aprovechó la confusión getafense para internarse por la banda izquierda y poner un buen centro al que estuvo a punto de llegar el delantero realista. Darlan Bispo llegó a probar fortuna desde unos 45 metros y provocó una buena parada de Olmedo.

Los cambios y el lógico cansancio de jugar con uno menos durante tantos minutos sí puso el riesgo el resultado para la Real. En el último tercio, el partido se abrió mucho. El Getafe no dejaba de intentar colgar balones al área de Marcellán, tanto en jugada como desde la esquina, la descomunal pelea de Iker estuvo a punto de dar sus frutos tras bajar espléndidamente un balón y lanzar el balón muy cerca de la escuadra y el árbitro, triste protagonista del encuentro, acabó por desquiciar a todo el mundo con decisiones caprichosas e incomprensibles, a veces señalando para un lado cuando todos los jugadores ya se iban para el otro. Dentro de este carrusel de locuras, llegó a amonestar a Eneko por perder tiempo cuando iba a ser sustituido, sacó otra amarilla a Ugarte desde el banquillo y retó y amenazó continuamente a jugadores de ambos equipos sin atreverse a tomar más decisiones. El colegiado perdió más tiempo con sus caprichos que los jugadores realistas buscando el final del partido.

Así llegó el 0-1, de Albert Carbonell en propia puerta.
La Real, por cierto, supo adaptarse a esas condiciones e hizo que se jugara muy poquito en el tramo final. Su presión cuando tenía ocasión de hacerla cerca de la portería del Getafe fue descomunal, y supo torear a un árbitro incompetente cuando en los minutos finales los nervios ya se habían apoderado tanto del equipo local como de la grada. Como muestra, ya cerca de cumplirse los cuatro minutos de añadido, Héctor sufrió una durísima entrada por detrás y dejó el campo cojeando ostensiblemente. Parecía incluso que no iba a poder regresar al partido, pero solicitó de inmediato su reingreso, enervando aún más al público getafense. La continua pelea de Iker, que no dudó en meter el cuerpo e incluso dejar el pie cuando hacía falta, fue otra muestra de lo bien que administró sus fuerzas el equipo. El empate sólo estuvo cerca en el minuto 78, en una jugada que, de nuevo, fue anulada por fuera de juego. Un centro desde la izquierda encontró el certero cabezazo de Hugo, pero el asistente ya tenía la bandera arriba. La Real celebró el final como se merecía, porque estos tres puntos se antojaban necesarios y se lograron después de una enorme lección de lucha.

domingo, diciembre 08, 2013

ATLÉTICO DE MADRID B 1 - REAL SOCIEDAD B 0 Siempre es cruel caer en el descuento

El once inicial del Sanse en el Cerro del Espino.
Independientemente de los méritos adquiridos durante un partido, perderlo en el tiempo de descuento y con un gol de falta directa siempre es cruel. Eso es lo que le ha pasado al Sanse en su visita al Cerro del Espino, en un partido en el que pudo adelantarse en la primera mitad, pudo encajar de penalti todavía en la primera y en varias ocasiones en la segunda, con Tena evitándolo, y se acabó volviendo a Donosti de vacío por culpa de ese gol postrero. Es cierto que en la segunda mitad fue el Atlético de Madrid B el equipo que más lo intentó, y que los cambios de Asier Santana no le dieron al equipo las soluciones que esperaba, pero es duro caer de esa forma. La derrota del equipo txuri urdin tiene su peor consecuencia en que podría haber metido una importante distancia con respecto al conjunto colchonero y también sobre los puestos de descenso, y viene a confirmar la irregularidad del filial realista, aún a pesar de la buena racha con la que llegó a este partido.

Con las bajas por lesión de Etxabeguren, Hernández, Morgado y Kodro, y las ausencias de los dos potrillos que jugaron el viernes en Algeciras con el primer equipo, Zaldúa y Sangalli, a Santana no le quedaba mucho margen de actuación. Con Tena en la portería, Elustondo fue el lateral diestro, Diarra el izquierdo y Gaztañaga acompañó a Callens en el centro de la defensa, Sanz, Castro y Fuchs en el centro del campo, Oyarzun y Hervías en la bandas e Iker Hernández en punta. El partido tardó en arrancar y a los dos equipos les costó muchísimo llegar al área contraria en los primeros minutos. Hasta el minuto 10 no creó la Real su primer ataque de serio peligro, con un disparo de Castro desde la frontal que no cogió portería. La respuesta del Atlético llegó gracias a su dominio territorial, lo que le llevó a bordear el área de Tena y forzar algunos córners consecutivos sin llegar a disparar entre los tres palos.

Segundo palo, éste impidió el gol de Castro.
En la primera mitad, y con mucha diferencia, el realista más incisivo fue Hervías. Volvió loco a los rivales que le salían al paso por su banda izquierda, forzó bastantes faltas y metió buenos balones al interior del área, en juego y lanzando todos los córners desde su banda, pero le falto un poco de precisión para que alguno de ellos encontrara el remate de un Iker Hernández que se pasó todo el encuentro peleando contra molinos de vientos, contra dos centrales de mucha mayor envergadura. La mejor ocasión de Hervías llegó en el minuto 27, cuando recortó hacia la frontal del área y conectó un disparo que atrapó David Gil. Cinco minutos antes había sido Oyarzun quien se acercó al gol, y lo hizo con un magnífico disparo desde la frontal que repelió el palo. La madera volvió a impedir que el filial realista se adelantara, después de un sensacional centro de Elustondo que Castro envió al palo.

Con esos dos lanzamientos al palo se acabaron las ocasiones de la Real y sus opciones de conseguir la victoria en este encuentro. El Atlético se rehizo con el mando del partido y empezó a poner a prueba a Tena. El guardameta txuri urdin envío a córner el disparo con el que Rubén Mesa culminó una internada por la banda derecha en la que dejó en evidencia a Callens. En el minuto 38 los colchoneros tuvieron la mejor ocasión para adelantarse, al cometer Diarra un claro penalti por mano. Omar envió el balón al palo izquierdo de Tena, que había adivinado el lado por el que iba el balón pero que no habría tenido opciones de haber cogido portería. Con el 0-0 inicial acabó la primera mitad y, en realidad, la poca diversión que había tenido el partido. Los 45 minutos iniciales no habían sido especialmente buenos, pero la segunda mitad fue bastante soporífera.

El penalti del Atlético, también a la madera.
Tanto es así que en el primer cuarto de hora lo único destacable fue el golpe que se llegó Diarra en la nariz, que obligó a los médicos realistas a actuar para cortar la hemorragia que sufrió para que pudiera volver al campo sin consecuencias. Los dos entrenadores hicieron sus primeros movimientos al cuarto de hora. Santana, viendo que Iker Hernández no conseguía llevarse balones por alto, decidió meter en el campo a un Nanizayamo que, a pesar de su mayor altura, no estuvo ni cerca de lograr mucho más acierto en esa labor que el nueve realista. Iker retrasó su posición y el sustituido fue Castro. Con el paso de los minutos, se fue haciendo mucho más evidente que la Real no tenía salida por el centro del campo, y eso lo vieron incluso los jugadores, que constantemente buscaban a Gaztañaga, retrasado para ocupar una de las dos plazas de central, para que fuera él quien sacara el balón. Y Gazta lo hizo con mucho aplomo, sin descuidar además sus labores como defensa. Fue de lo mejor de la Real en el Cerro del Espino.

Reculando tanto la Real, el Atlético empezó a tener ocasiones. Las más claras llegaron de forma consecutiva en los minutos 62 y 63. Tena salvó la primera, de Héctor, que acababa de entrar en el campo, y después Omar lanzó el balón fuera con todo a favor para hacer el 1-0. Tena cada vez tenía más trabajo, tanto en los balones colgados al área como en los contragolpes que el centro del campo realista no sabía frenar y que obligaban al guardameta a salir por bajo, especialmente un mano a mano con Héctor en el minuto 78. Para entonces, Santana ya había agotado los cambios, colocando primero en la banda a Barcina en lugar de un Hervías que perdió protagonismo en la segunda mitad y después en el centro a Ozkoidi en lugar de un Fuchs que pareció pedir el cambio por precaución. Los cambios dieron un mínimo respiro a la Real, pero aún así no llegó a tener ninguna ocasión de gol clara en la segunda mitad. La única reseñable, un cabezazo que no llegó a conectar Iker Hernández al saque de un córner porque atrapó el balón David Gil.

Con  el lanzamiento de esta falta ganó el partido el Atlético.
El partido se le marchó finalmente a la Real a balón parado, y con advertencia previa. En el minuto 85, Tena tuvo que hacer un paradón para responder al lanzamiento de falta de Iván Sánchez, que lamió el larguero antes de marcharse a córner. Y ya en el descuento, fue Vicente el que probó suerte, encontrando el fondo de la portería de Tena y dando al Atlético los tres puntos. La falta que originó el gol fue bastante rigurosa, a pesar de que le costó la tarjeta a Gaztañaga. De hecho, lo que en la primera parte fue un arbitraje modélico en la segunda se convirtió en uno casero, señalando las mismas faltas sólo en una dirección. Iker Hernández fue uno de los realistas más molestos con la actuación del colegiado y tuvo algún que otro desacuerdo con uno de sus asistentes. A la Real no le dio tiempo ni a buscar el empate, y tras encajar el gol que sería definitivo sólo estuvo mínimamente cerca del gol en una internada de Elustondo que acabó atrapando el meta del Atlético. Quizá la Real mereció perder por su floja segunda mitad, que hizo olvidar sus dos palos de la primera mitad, pero sigue siendo cruel caer así.

domingo, octubre 27, 2013

LEGANÉS 0 - REAL SOCIEDAD B 1 Tres puntos muy trabajados en un campo difícil

El Sanse saluda antes del encuentro.
El Sanse por fin se reencontró con la victoria, que no lograba desde la primera jornada. Y fue en una plaza importante, en Leganés, ante un rival con aspiraciones y que el año pasado ya jugó la promoción de ascenso a Segunda. El filial realista se llevó los tres puntos gracias a un gol de Fuchs en los primeros minutos de la segunda mitad, pero el triunfo se cimentó en dos pilares, sobre todo un excepcional trabajo defensivo que frenó en seco a los locales, cuya irregularidad les sigue impidiendo acercarse a los puestos de cabeza de la tabla, y el acierto de cara a la portería contraria, porque es cierto que la Real B apenas dispuso de ocasiones. Tras adelantarse la Real, el Leganés fue arrinconando a los canteranos realistas en su área y provocó peligro sobre todo a balón parado, pero el trabajo fue descomunal, hasta el punto de que dos de los tres sustituidos se marcharon con problemas físicos y Callens acabó con una aparatosa venda en la cabeza tras un choque con un atacante local. El Sanse se dejó la piel y encontró recompensa a su esfuerzo, saliendo victorioso de un campo en el que no ganaba nadie desde hace un año.

Asier Santana respondió a las bajas en defensa colocando de central a Elustondo junto a Callens, a Zaldua como es habitual por la banda derecha y a la gran novedad, Diarra, como lateral izquierdo. Y el experimento salió francamente bien, hasta el punto de que el trabajo defensivo fue lo mejor del Sanse y Elustondo, a pesar de haber venido jugando como lateral, el jugador que más destacó, espectacular en el corte y muy contundente por alto desde el centro de la zaga. El Leganés trató de imponer al partido un ritmo alto desde el principio, con balones largos desde atrás que buscaran la espalda de la defensa txuri urdin, hoy de naranja, pero nunca encontró huecos. Los cuatro zagueros, bien asistidos por Gaztañaga, frenaron en seco todas las acometidas pepineras, y lo hicieron además cumpliendo a rajatabla una de las obsesiones de Santana, sin faltas. El detalle es más importante de lo que parece porque el Sanse sigue sufriendo a balón parado y los muchísimos córners que botó el Leganés hoy fueron una buena muestra de que los potrillos todavía tienen que dar un paso adelante en esta suerte del juego.

La ausencia de faltas, tampoco del Leganés (un equipo que no exhibe tanto aplomo y veteranía como mostró el Fuenlabrada hace dos semanas), provocó que se tratara de jugar a gran velocidad y a su vez eso derivó en muchísimas imprecisiones en el juego de ambos conjuntos. De esta manera, en algo más de los primeros veinte minutos del partido no sucedió prácticamente nada digno de reseñarse. En el minuto 23, el Leganés gozó de su primera ocasión clara de peligro, doble además, pero Bardaji reaccionó muy bien a un disparo a bocajarro de Eraso y después al de Luis Ruiz desde fuera del área en el rechace. Fue la ocasión más clara del primer acto con diferencia. El Sanse no se acercó hasta la portería local con cierto peligro hasta el último minuto de la primera mitad, cuando un córner forzado en una buena jugada de Zaldua y botado por Oyarzun estuvo a punto de colarse en la portería de Dani Barrio tras ser peinado en el primer palo. Desgastado Iker Hernández en un agotador trabajo en la presión y en saltos sin fortuna con la defensa local, el mismo Oyarzun probó fortuna desde lejos, pero no encontró portería.

Así hizo Fuchs el 0-1 definitivo.
Lo cierto es que los volantes y los atacantes del Sanse, y Fuchs fue quien mejor entendió el partido en esta faceta, conseguían robar balones con frecuencia en el centro del campo, pero en muy escasas ocasiones servía para trenzar buenas jugadas. El acierto llegó al fin al poco de iniciarse la segunda mitad, en el minuto 51. Un muy trabajador Sangalli, en una buena jugada por la banda derecha, una de las pocas ocasiones en las que consiguió conducir el balón hasta el área del Leganés, acabó metiendo el balón con algo de fortuna hacia en el punto de penalti, donde lo recogió Fuchs, regateó a Carlos de la Vega y convirtió el 0-1 que al final sería definitivo con un buen disparo raso con su pierna izquierda que se coló entre las piernas del guardameta local. La piña que se formó junto al banquillo para celebrar el gol evidenció lo importante que era. Lo más difícil, que siguiendo el tópico futbolístico es lograr adelantarse en el marcador, ya estaba hecho. Ahora faltaba aguantar el resultado.

El partido se abrió mucho con el 0-1, y todo lo relativamente tranquilo en las áreas que fue la primera mitad quedó en el olvido. El público, que hasta ahora sólo había despertado para protestar por alguna perdida de tiempo de la Real y por una mano en el centro del campo que el árbitro pitó al revés, también reaccionó. En la siguiente jugada pudo marcar Fer Ruiz, pero su cabezazo se marchó fuera y a continuación el Sanse demostró que fiaba sus opciones al contragolpe con una buena jugada de Iker Hernández por la izquierda que acabó en córner. Oyarzun pudo sentenciar el choque al cuarto de hora de la segunda mitad con una excepcional galopada que arrancó en campo propio y que acabó frenando Dani Barrio lanzándose a sus pies para atrapar el balón. El entrenador del Leganés, Asier Garitano, introdujo un doble cambio en el minuto 51. Diez después, Paco Candela, uno de los hombres de refresco, estuvo a punto de darla la razón en sus movimientos tácticos con un espléndido disparo desde fuera del área que Bardaji mandó a córner con una sensacional estirada. Ahí se notó que la Real iba a acabar sufriendo para mantener la victoria.

Y más cuando el primer cambio fue obligado. Diarra salió tocado de un lance y aunque quiso volver dejó su sitio a Odriozola, que pasó a la derecha para que Zaldua fuera a la izquierda. Sin llegadas demasiado claras, el Leganés fue arrinconando poco a poco al Sanse en su área. Los potrillos lo pasaron mal en las jugadas de estrategia, pero sin que Bardaji tuviera que erigirse en salvador, simplemente mostrándose seguro por alto en casi todas las jugadas, a pesar de una salida en falso que el árbitro zanjó con una discutible falta en ataque. A seis minutos del final, Pírez entró con todo al remate y golpeó con su cabeza en la de Callens, que tuvo que ser atendido por una brecha y jugó los últimos minutos del partido con una aparatosa venda. El lance provocó que el árbitro decretara cinco minutos de descuento y prolongara el sufrimiento del Sanse hasta el final. El trabajo de todos fue descomunal. Como muestra, Oyarzun fue el último sustituido, marchándose con molestias y cojeando en el minuto 88 y después de ver una tarjeta amarilla por darse una carrera para cortar un ataque del Leganés antes de que pudiera llevar peligro y cuando todavía estaban atendiendo a Callens.

La sensacional parada con la que Bardaji evitó el empate.
Los locales tuvieron una extraordinaria ocasión al cumplirse el minuto 90, cuando Carlos Álvarez se quedó sólo en el punto de penalti. Su disparo, defectuoso, se marchó lamiendo el palo izquierdo de Bardaji, que cubrió muy bien los espacios en su salida. El Leganés se volcó y forzó varios córners en el tiempo de descuento, con Dani Barrio incluso solicitando permiso a su banquillo para subir al remate sin que se lo concedieran, pero estos saques de esquina postreros fueron los que mejor defendió el equipo de Santana. El Sanse pudo sentenciar tras uno de ellos, en un contragolpe lanzado sensacionalmente por Kenan Kodro para la carrera de Ozkoidi, cuyo disparo acabó en córner, despejado por el guardameta local. Ese fue el punto final del partido, en el que el Sanse logró tres puntos de oro en un campo de los difíciles. No basta para salir de los puestos de descenso, pero puede ser un punto de inflexión en la temporada si se refrenda esta victoria con otros tres puntos en casa este miércoles y ante uno de los equipos que comparte zona de descenso, el Peña Sport.

Aquí, galería de imágenes del partido en A través del Objetivo.

domingo, octubre 13, 2013

FUENLABRADA 3 - REAL SOCIEDAD B 1 Sin opciones ante el nuevo líder

Royo no puede más que mirar cómo entra el 1-0.
La Real Sociedad B sufrió una clara pero quizá algo abultada derrota en su visita al Fuenlabrada, que con estos tres puntos se convierte en el nuevo líder del grupo II de Segunda B. Eso, y que esta sea la quinta victoria consecutiva del equipo que entrena Visnjic, puede dar idea de que la empresa de puntuar en tierras madrileñas no era nada sencilla. Pero si se complicó más de la cuenta fue porque el Sanse tardó mucho en entender el partido, dejó pasar casi toda la primera parte sin generar demasiado peligro y sólo en la segunda mitad encontró, aunque sin éxito, la forma de buscar las cosquillas al Fuenlabrada. Los dos goles de los locales en la primera mitad, en las que fueron prácticamente sus únicas ocasiones de peligro en ese periodo, dejaron el partido prácticamente sentenciado en su ecuador. La buena noticia, aunque escasa, es que el Sanse jamás se rindió y buscó siempre el gol, algo que encontró ya a última hora por medio de Kenan Kodro.

El 2-0 llegó antes del descanso.
Si ya era un partido difícil de antemano, con una Real buscando todavía su identidad en una trayectoria descendente en la clasificación y un Fuenlabrada en racha, el primer gol local fue un jarro de agua fría. Era el minuto 10 cuando el central Paco Aguza superó a toda la defensa realista, hoy de naranja, y conectó un buen cabezazo que superó con facilidad a un Royo que sólo pudo ver cómo el balón se colaba en su portería. El gol confirmó que el Sanse sufre mucho a balón parado. Pudo haber sido peor si el córner botado prácticamente a continuación del 1-0 por Antonio López hubiera encontrado portería en lugar de estrellarse en el larguero. El equipo txuri urdin sufría casi sin necesidad, porque el Fuenlabrada tampoco encontraba un juego fluido. Es verdad que el choque estaba más volcado sobre el área de Royo que sobre la de Basilio y que los locales tocaban el balón con cierta facilidad, pero no hubo ocasiones claras en ninguna de las dos porterías y el desplazamiento del balón era bastante espeso.

Así transcurrió una primera mitad insulsa hasta que el Sanse encontró un castigo demasiado severo a la frialdad del encuentro. En el minuto 39, una jugada de Carlitos por la banda izquierda apenas encontró oposición en Etxabeguren y Elustondo, y desde la linea de fondo pudo meter el balón atrás para que Antonio López subiera el 2-0 al marcador. Con claro dominio local, sin duda, pero el partido no estaba para un resultado tan severo. Al Sanse le costaba muchísimo sacar el balón jugado, con una gran presión de los locales y continuos robos de balón en la medular (enorme trabajo de Pachón bajando al centro del campo), y dependía de balonazos que un batallador Iker Hernández nunca tuvo opciones de bajar. Sólo al final y en tres córners consecutivos consiguieron los de Asier Santana que el equipo local tuviera que preocuparse por su portería, pero en ninguno hubo remates claros. Destacaba Zaldúa, tanto en defensa como en continuas subidas por la banda izquierda. Y eso que jugó mermado por la tarjeta amarilla que vio en el minuto 14 por una clara mano, e incluso con el susto de ver cómo se reclamó la segunda de nuevo por otra mano.

Si no lo estaba ya, el 3-0 sentenció el partido.
En la reanudación el escenario cambió. El partido frío de la primera mitad dejó paso a otro en el que hubo alternativas por parte de los dos equipos y, sobre todo, en el que el Sanse dio un evidente paso adelante y sí vio los caminos para buscar el gol, sobre todo por medio de un Oyarzun que estuvo en buena parte de las acciones de peligro. En el minuto 55, Iker Hernández pidió penalti en una entrada dentro del área de Josué, que bien pudo tocar al delantero realista al meter la pierna en su avance. El árbitro, Pena Varela, muy bien colocado, dejó seguir el juego pese a las protestas de Iker y Sangalli, que estaba junto a la jugada. En el minuto 61, Oyarzun tuvo la mejor ocasión del Sanse, al estrellar un precioso zapatazo en el larguero de la portería de Basilio. Eran con diferencia los mejores minutos de los realistas, que ahora sí estaban metidos en el partido y no merecían el contundente 2-0 que campeaba en el marcador.

Cuando comenzaron los cambios de ambos equipos, el Sanse pareció diluirse durante unos minutos y Royo tuvo bastante trabajo que, a pesar de alguna duda en sus salidas, solventó con mucho acierto y mantuvo cierta vida para su equipo en este encuentro. Santana comenzó a mover el banquillo quizá algo tarde, confiado en que el buen arranque de la segunda mitad diera algún fruto, ya en el minuto 69. Hervías entró por Sanz en ese minuto y la apuesta ofensiva llegó seis minutos después, cuando Kenan Kodro suplió a Zaldúa. Un delantero por un lateral, buscando una muy difícil remontada. El valiente cambio llegó justo después de Basilio salvara el 2-1 en un uno contra uno de nuevo frente a Oyarzun. En el minuto 80, Santana agotó sus cambios dando entrada a Odriozola por un Sangalli muy batallador pero que sólo pudo entrar en juego en los minutos finales de la primera mitad y en algunos instantes de la segunda. Pero Borja, que acababa de entrar en el terreno de juego, marcó el 3-0 en la siguiente jugada y puso punto final al partido.

Así marcó Kenan Kodro el 3-1 final.
Al menos en cuanto a su resultado, porque la Real, con un Odriozola que dejó unos muy buenos minutos finales por la banda derecha, no bajó los brazos ni siquiera con ese castigo, injusto por lo abultado que no por su signo. El mal llamado gol del honor llegó en el minuto 89, cuando Elustondo cedió en el pico del área a Kodro y éste se buscó el hueco para un disparo que Basilio no pudo detener. El filial realista siguió empujando aunque sabía que la derrota era inevitable, y pudo marcar el segundo en un córner que forzó ya en el descuento, pero el propio Kodro no pudo encontrar un remate claro y el balón se paseó por el área local. El Sanse, como el primer equipo, no conoce la victoria desde la primera jornada de Liga y suma ya siete jornadas sin puntuar. Hoy perdió en el estadio del nuevo líder, un Fuenlabrada que no conoce la derrota y que suma cinco victorias consecutivas. Eso y la buena segunda mitad son los argumentos a los que agarrarse. Pero una derrota es una derrota que duele independientemente de las circunstancias. La reacción no llegó en Fuenlabrada, pero empieza a urgir.

Aquí, galería de imágenes del partido en A través del Objetivo.

jueves, enero 10, 2013

Otro mensaje negativo para el Sanse

La Real llegará al partido del domingo con un único central disponible, Ansotegi. Ya parece evidente que Montanier colocará a su lado a Elustondo, un mediocentro. Pero es que, según se publica, la siguiente opción o el arreglo en caso de desaguisado en forma de expulsión o lesión, es Markel Bergara, otro centrocampista. Y la tercera, Carlos Martínez, un lateral. Lo primero que hay que tener en cuenta de esta solución es que los tres salen de lesiones. Sin tener en cuenta que son tres jugadores que actuarían fuera de puesto, las dudas razonables que puedan despertar por su estado físico hacen de ésta una apuesta de mucho riesgo. No es la primera vez que Montanier configura sus convocatorias y sus onces jugando con fuego en este tema. No hay más que recordar que Elustondo forzó para jugar los dos primeros partidos de esta Liga cuando el técnico francés tenía a su disposición a todos los centrocampistas. O que en el Bernabéu teníamos sólo 17 jugadores, después de reconocer Montanier que Illarramendi no estaba para jugar.

A pesar de todo esto, el Sanse no es una opción para Montanier. No lo ha sido desde que llegó y eso no ha cambiado. Es indiscutible que ha consolidado en el once inicial a dos potrillos que no estaban en el equipo tipo de Lasarte, Iñigo Martínez e Illarramendi. Pero es igualmente constatable que no le gusta tirar del Sanse ni siquiera cuando parece necesario hacerlo. La temporada pasada, sólo Pardo, sin olvidar que llegó al grupo en pretemporada, tuvo minutos con dorsal del filial y estuvo lejos de disputar los que esperábamos muchos, los que se ganó con su categoría liderando a la selección española sub-19 campeona de Europa o en sus apariciones ya con la camiseta de la Real. En esa primera campaña de Montanier, sólo Ros entró en dos convocatorias, sin jugar un minuto. En esta Liga sucede lo mismo. Han entrado en las listas Royo, Fuchs y Nanizayamo. Todos por obligación y con polémica en el caso de los dos últimos. Ninguno ha debutado. Y los canteranos que han subido por decisión del club, como Cadamuro y Ros, o no son de su gusto o no ha sabido encontrarles hueco. Algo no parece ir bien por ese lado y parece evidente que el mensaje que se está mandando al Sanse es muy negativo.

No tengo el privilegio de ver al Sanse y conocer a sus jugadores, la distancia me lo impide, así que no estoy pidiendo a alguien en concreto para suplir las cuantiosas ausencias en defensa a las que tendrá que hacer frente Montanier en el próximo partido. Eso sí lo podía hacer con Pardo, por mucho que Montanier se escudara en que no le habíamos visto (excusa que, por cierto, me hace dudar de él también en esta ocasión), porque su protagonismo en aquella selección española sub-19 demandaba una oportunidad seria en el primer equipo de la Real desde el arranque de la temporada. En este caso, no sé si Etxabaguren, Gaztañaga, Castañeda o Callens están para dar el salto a la Real, aunque algo se puede leer en las redes sociales a personas que sí les conocen. Pero este es sólo un caso de varios que ya se han producido en los que el Sanse está recibiendo mensajes muy negativos. No cuenta en la hora de necesidad, pero tampoco para dar el salto durante la temporada. Puede ser que no haya ningún jugador que lo merezca, por supuesto. Ahí tendrían que hablar quienes les conozcan, sean aficionados o técnicos. Pero a mí me parece extraño.

Es respetable que Montanier apueste por la polivalencia de los jugadores del primer equipo, pero, insisto, habrá que asumir la decepción de los canteranos, que ven así que la puerta del primer equipo está cerrada entre septiembre y junio, para abrirse sólo en julio, y que las decisiones de la dirección deportiva cuando confía en ellos no sirven para allanarles el camino. Creo que habría que hacer un ejercicio muy serio de autocrítica sobre nuestra filosofía de cantera si con apenas quince o dieciséis jugadores disponibles en el primer equipo, y apenas un central, el Sanse es, como mucho, el medio para completar la convocatoria. Si pensamos en los últimos años, habría que pensar qué sucedió con aquellos discursos que hablaban de ir poco a poco con jugadores como Griezmann, Illarramendi o Pardo. El talento hay que dejarlo libre. Y, aunque no haya talento, ante la necesidad la Real tiene un filial. Eso ha sido un motivo de orgullo durante muchas décadas. Cambiar ahora esa forma de ver las cosas haría más que necesaria una explicación.