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domingo, abril 25, 2021

PREVIA Eibar - Real Sociedad. Once juegan siempre

Hay un aspecto al que no se está dando el suficiente valor, y es que la Real está luchando a capa y espada por la quinta posición a pesar de que está siendo asediada por las bajas y a que está jugando largos periodos de tiempo sin algunos de sus hombres más importantes. Quizá es porque Imanol no se ha quejado nunca y ha dejado claro que tiene plantilla y equipo pese a todo para afrontar la competición dejándose el alma en el campo. Once juegan siempre, y lo harán también en Eibar (lunes, 21.00 horas, Ipurua, Gol), en un partido que se antoja dramático para los locales, que se están asomando al abismo de la Segunda División, y que para el equipo txuri urdin es una espléndida oportunidad de seguir manteniendo la quinta posición, dado que sus rivales directos, Betis y Villarreal, juegan nada menos que contra Real Madrid y Barcelona, dos de los conjuntos que están peleando por la Liga. Además, no es Eibar una plaza históricamente fácil para la Real, aunque ya sepa lo que es ganar allí a puerta cerrada.

Buenas noticias para Imanol, que no tendrá tantas bajas como cabía presumir después del duelo ante el Celta. Aunque no estarán a tope, Zubeldia y Le Normand forman parte de la convocatoria de veinte futbolistas que ha conformado el técnico txuri urdin para el derbi guipuzcoano. Y además regresan tanto Zaldua como Merquelanz, lo que le da más posibilidades para el once y para los cambios. Es verdad que sigue teniendo bajas muy importantes, sobre todo en el centro del campo, pero así, desde luego, la situación es menos dramática de lo que cabía esperar. En la enfermería siguen seis efectivos, Moyá que no termina de entrar aunque se le esperaba muy poco después de la final de Copa, Aihen, Illarramendi, Merino, Sangalli y Silva. Y a ellos hay que sumar a Aritz y Carlos Fernández, sancionados tras ver la quinta amarilla la pasada jornada. Ayesa como portero suplente y Arambarri son los dos potrillos que completan la convocatoria.

Hay tantos jugadores cuyo estado físico es una incógnita real que resulta arduo y difícil adelantar el once que saltará al césped de Ipurua. Remito estará bajo palos. Lo normal es que la defensa la forman Gorosabel y Monreal en las bandas con Zubeldia y Le Normand por el centro. Ante la ausencia de Carlos Fernández, parece bastante posible que Imanol se decante por recuperar el 4-3-3, con lo que serían titulares Zubimendi, Guevara y Guridi, con Oyarzabal, Portu e Isak como el ataque más probable. Si este fuera el once, para el banquillo quedarían Ayesa, Arambarri, Sagnan, Zaldua, Merquelanz, Januzaj, Roberto López, Barrenetxea y Bautista. Quien más opciones podría tener de colarse en el once sería Sagnan si alguno de los dos centrales por los que sería normal que apostara no estuviera al cien por cien.

La victoria ante el Celta permitió a la Real recuperar la quinta plaza, sumando ya 50, uno más que los dos equipos que le siguen en la tabla, Betis y Villarreal, que tienen 49. La octava posición es del Granada, a ocho puntos de la Real, con un partido menos. El Eibar es el colista de la tabla con solo 23 puntos y está ahora mismo a cinco puntos de la salvación. El equipo de Imanol rompió una racha de cinco partidos sin ganar con el triunfo ante el Celta, y ahora busca vencer fuera de casa después de tres desplazamientos sin hacerlo. La Real solo ha perdido cuatro partidos de los quince que ha disputado lejos de Anoeta, aunque solo ha ganado uno de los últimos siete, sumando seis de los 21 puntos posibles. El Eibar acumula una terrorífica racha de quince jornadas sin ganar desde que superara al Granada por 2-0, solo cuatro de los últimos 45 puntos que ha podido sumar. Es el peor equipo local de la categoría, solo ha sumado nueve puntos, solo ganó al Granada y apenas ha marcado ocho goles en sus quince partidos en casa.

La corta historia de los Eibar - Real Sociedad en Primera División no es una historia cómoda para el equipo txuri urdin, que solo ha sido capaz de ganar en una ocasión en Ipurua en partido de la máxima categoría, precisamente el último. Antes de eso, cuatro derrotas y un empate. Ninguno de los dos equipos ha marcado nunca más de dos goles en estos duelos y solo el Eibar en la temporada 2016-2017 fue capaz de ganar por más de un tanto, 2-0, que es lógicamente el triunfo más claro del conjunto armero en el derbi gipuzkoano. El cuadro estadístico se completa con dos enfrentamientos más en Segunda División, donde se cumplen estas exiguas máximas goleadoras pero con el signo contrario: la Real no ha perdido, solo ganó por un gol, 0-1 en la 2007-2008, y en este caso ninguno de los dos equipos llegó a perforar la meta rival en más de una ocasión en los dos encuentros jugados. El otro, 1-1 en la 2008-2009.

El encuentro de la pasada temporada, la 2019-2020, pasó a la historia por ser el primero que se jugó a puerta cerrada justo antes del confinamiento que paralizó el Campeonato de Liga. La Real logró tres valiosísimos puntos que le dieron la cuarta plaza de la tabla en un partido en el que los lanzamientos de penalti fueron clave. Al cuarto de hora de partido, un centro de Januzaj interceptado con la mano dentro del área lo convirtió Oyarzabal en el 0-1. Remiro evitó el empate en un nuevo penalti por mano, este de Zubeldia, que estaba de espaldas, rechazando el disparo a Orellana. A quince minutos para el final, Willian José puso el 0-2, aprovechando una sensacional asistencia de Portu. La victoria de la Real nunca corrió peligro, pero un nuevo penalti, el tercero del partido, apretó el marcador al final. Esta vez fue una mano de Zaldua, tan inocente como clara. A diferencia de Orellana, Charles no falló y puso el 1-2 definitivo, que no impidió que la Real saliera de Eibar con los tres puntos.

sábado, diciembre 12, 2020

PREVIA Real Sociedad - Eibar. La importancia de lo cotidiano para vivir lo extraordinario

El subidón futbolístico y emocional que supone para cualquier aficionado txuri urdin el gol de Willian José que metió a la Real en los dieciseisavos de la Europa League no habría sido posible, por ejemplo, sin los seis puntos que se sumaron ante el Eibar en la pasada competición de Liga. O lo que es lo mismo, la visita del equipo armero (domingo, 14.00 horas, Reale Arena, Movistar la Liga) es igual de trascendente que el desplazamiento a Nápoles. Uno no existe sin el otro. Lo extraordinario no sucede sin lo cotidiano. No hay partido pequeño, por mucho que las miras mediáticas y seguramente las de muchos aficionados se vayan lógicamente a la cita de mayor brillo. Imanol entiende que no hay diferencias y está sabiendo manejar a su plantilla para capear el temporal del calendario más duro, exigente y apretado probablemente de la historia del fútbol. Y no solo capearlo. La Real ha superado un grupo europeo que podría ser el de la muerte y está en los puestos de cabeza de la Liga. No se puede pedir más, solo que el sueño no acabe.

Con el escaso tiempo de descanso que ha tenido el equipo desde el ya histórico duelo en Nápoles y jugando en casa, era lógico pensar que Imanol se guardaría la convocatoria para horas antes del encuentro ante el Eibar. Sí adelantó en rueda de prensa el técnico txuri urdin que Silva va a volver al grupo y que Oyarzabal no. El capitán se suma a la lista de bajas que componen Sangalli y Guridi, y a la que también se incorporó Moyá en el viaje a tierras italianas. Estas ausencias abren la puerta a que más de un jugador del Sanse se pueda incorporar a la convocatoria para este derbi gipuzkoano. Illarramendi lleva ya tiempo entrenando a buen ritmo y está más cercana su vuelta a una convocatoria. Si será contra el Eibar o si Imanol prefiere esperar algo más es algo que solo sabe el técnico, igual que el número de potrillos del Sanse con los que completará la lista.

Se esperan cambios en el once, porque la exigencia del partido de Nápoles seguramente abrirá la puerta a futbolistas que jugaron pocos o ningún minuto en el Diego Armando Maradona. Remiro está bajo palos. Aihen y Gorosabel apuntan a ser los laterales titulares, con el regreso de Aritz Elustondo en el centro probablemente junto a Zubeldia. Guevara y Zubimendi, como siempre, se disputan el primer puesto en el centro del campo, y habrá que ver si Merino sigue en el once o si Imanol improvisa un relevo, el más complicado sin Guridi disponible. Silva apunta nuevamente a titular, si no lo es su puesto lo ocupará Roberto López, y Merquelanz da la impresión de que gozará de una nueva titularidad, con Portu en la otra banda. Isak será en principio el delantero titular, aunque no es nada descartable que Bautista pueda entrar en el once.

La Real es ahora segunda con 25 puntos, a uno del Atlético de Madrid, que tiene dos partidos menos, con un colchón de siete puntos sobre el quinto y de diez sobre el octavo, aunque ese panorama puede cambiar con los partidos aplazados, sobre todo de Barcelona y Sevilla. Su rival, el Eibar, es undécimo con catorce, a uno de Europa y tres sobre el descenso. El equipo txuri urdin, el más goleador del campeonato, se ha dejado puntos en la mitad de los seis partidos que ha jugado en Anoeta, una derrota y dos empates, y llega a este encuentro con ocho jornadas sin perder, aunque con dos empates consecutivos, cinco si sumamos duelos europeos. El Eibar, el menos goleador de la Primera División junto a un Osasuna que está en puesto de descenso, solo ocho goles, ha ganado todos los partidos de este curso, tres, fuera de casa, 1-2 al Valladolid, 0-1 al Sevilla y 0-2 al Betis. Los armeros llevan cuatro jornadas sin perder y diez de los doce últimos puntos que se ha jugado lejos de Ipurua.

El dato estadístico más relevante de cara a este encuentro es que las visitas del Eibar nunca han terminado en victoria visita, ni en Primera ni en Segunda División. En Primera se han disputado ya seis encuentros desde que el conjunto eibarrés lograra asomarse a la máxima categoría del fútbol español, con cuatro triunfos para la Real y dos empates. La mayor goleada llegó precisamente en el último de los encuentros entre ambos equipos, el de la pasada temporada, con un contundente 4-1 para la Real. Eso sí, el Eibar marcó en todas sus visitas a Anoeta a excepción de la primera, el 1-0 de la temporada 2014-2015. En Segunda División, Real y Eibar se han visto las caras en dos ocasiones, las dos en el último paso del equipo txuri urdin por la categoría. Y si bien el Eibar no logró la victoria tampoco en esta división, la Real tampoco. Fueron dos empates, a uno en la 2007-2008 y a cero en la 2008-2009.

Como hemos dicho, la mayor victoria de la Real contra el Eibar fue la temporada pasada, en la primera vuelta y todavía con público en las gradas de Anoeta. El equipo de Imanol se adelantó antes de la media hora, con un gran cabezazo de Le Normand, que había sustituido minutos antes a Aritz, tras una falta botada por Odegaard desde la derecha. Diop empató para el Eibar en una jugada que se inició con una pérdida de balón de Zubeldia y un remate al palo anterior. En la segunda parte, la Real destapó el tarro de las esencias. En el 48, Oyarzabal puso en ventaja al equipo txuri urdin con un disparo raso desde dentro del área. En el 57, Willian José conectó un buen disparo tras asistencia de Llorente para poner el tercero en el marcador. Y en el 80, Odegaard cerró la cuenta con un formidable zurdazo que se coló por toda la escuadra.

lunes, marzo 09, 2020

PREVIA Eibar - Real Sociedad. Al asalto de la Champions

Oyarzabal, en el partido de la temporada pasada.
Tras la bofetada de realidad arbitral y, burocrática y federativa que supuso la injusta derrota del Camp Nou, la Real disputa el partido aplazado que tiene contra el Eibar (martes, 20.00 horas, Ipurua, Movistar La Liga) pensando en el asalto de los puestos Champions. Está justo a eso, a tiro de un partido, y el derbi gipuzkoano es una muy buena oportunidad para dar un nuevo golpe sobre la mesa y recordar que la Liga tiene que ser la mejor preparación de la final de Copa. Contando con la competición del KO, la Real solo ha perdido dos de sus últimos once partidos, ambos con polémica arbitral y lejos de Anoeta, por lo que Ipurua, campo en el que la Real nunca ha ganado en Primera, es también una buena oportunidad de que el equipo txuri urdin recupere el cartel de ser uno de los mejores a domicilio de la competición.

Era fácil anticipar que Imanol se iba a guardar todas sus cartas durante el mayor tiempo posible. La cercanía del partido en Barcelona, el desgaste en la Copa del Rey y sobre todo la comodidad del desplazamiento hacen que sea perfectamente factible el plan orquestado por el técnico txuri urdin, el de concentrar al equipo el mismo día del encuentro y, por tanto, anunciar la convocatoria al llegar a Ipurua. Con todo el equipo a priori ya con el alta médica, tendrá que hacer cuatro descartes. Por lo dicho en la rueda de prensa, Illarramendi y Zurutuza van a ser dos de ellos, y lo seguirán siendo, durante más tiempo el primero, hasta que cojan la forma física. Salvo sorpresa, los dos restantes saldrán del trío que forman Gorosabel, Aihen y Sangalli, a menos que Aritz no esté totalmente recuperado para entrar en la lista definitiva.

Si Imanol sorprendió en Barcelona con la cantidad de cambios que introdujo, se entiende como una misión muy complicada la de adelantar el once que dispondrá ante el Eibar. Remiro es seguro bajo palos, Zaldua volverá al lateral derecho y se antoja razonable que Monreal siga en el izquierdo. Le Normand, Llorente y Aritz se juegan las dos posiciones de central, y seguramente primará mucho su estado físico. Zubeldia volverá al centro del campo para acompañar a los teóricamente insustituibles Merino y Odegaard, y da la sensación de que, repitiendo Isak, volverán al once tanto Januzaj como Oyarzabal. Si esto es así, las bazas ofensivas para la segunda parte serían Barrenetxea, Portu y un Willian José al que Imanol dio cariño y tiene opciones de estar en el equipo inicial si la táctica se asemeja a lo que el técnico puso en marcha en Miranda.

La derrota en Barcelona no alteró demasiado la clasificación. La Real, con un partido menos, sigue siendo sexta con 43 puntos, a tres de la cuarta plaza, en poder del Getafe, y ahora uno por encima de la séptima, que ocupa el Valencia. El Eibar se ha metido en problemas y es decimosexto con 27 puntos, solo dos por encima de la zona de descenso. El equipo de Imanol llega después de cuatro victorias en casa y dos derrotas fuera, de hecho no gana como visitante desde que superó 3-4 a Osasuna en el último partido lejos de Anoeta de la primera vuelta, y desde entonces ha cosechado tres derrotas seguidas (3-0 ante el Levante, 2-1 ante el Leganés, 1-0 ante el Barcelona), aunque sigue siendo el quinto mejor lejos de su campo. El conjunto armero suma una única victoria en sus seis últimos encuentros y en Ipurua gana tanto como pierde, seis partidos, marca tantos goles como encaja, 18, y solo ha logrado registrado un empate como local.

A nivel estadístico, lo más relevante es que la Real sigue sin conocer la victoria en Ipurua en partido de Primera División después de cinco visitas, con cuatro derrotas y un único empate, el registrado en la temporada 2017-2018, a cero, en el primer partido de Imanol como técnico txuri urdin. La otra forma de verlo es que el entrenador realista nunca ha perdido ni encajado un gol en Eibar. No son partidos de demasiados goles, y la victoria más clara del Eibar es el 2-0 de la temporada 2016-2017. El cuatro histórico lo completan dos partidos en Segunda, en los que, curiosamente, la Real no sabe lo que es perder. Logró su única victoria en la temporada 2007-2008, 0-1, gol de Gerardo de penalti, y empató a uno en la siguiente temporada. Ni en Primera ni en Segunda, los realistas nunca han conseguido marcar dos goles en Ipurua.

La pasada temporada, la 2018-2019, el triunfo se quedó en Eibar de forma bastante injusta y con una conclusión además muy cruel para la Real. El partido comenzó de manera inmejorable para los de Garitano, con buena imagen y un penalti a favor al cuarto de hora, clarísimo, tras ser Juanmi arrollado por el portero local. Willian José lo convirtió en el 0-1, pero se lesionó en el lanzamiento y tuvo que salir del partido. Cardona hizo el empate en el 26, después de rematar solo en el interior del área un pase de la muerte. Yuri en la primera parte con un potente zurdazo y Juanmi en la segunda con un buen cabezazo dentro del área pudieron adelantar a la Real. Siendo mejor, Garitano buscó el triunfo con la entrada de Merquelanz, su debut en Primera, y a los escasos segundos de estar en el campo se dejó la rodilla. Con la Real todavía en shock, Charles hizo el 2-1 con un cabezazo cruzado en el minuto 91.

viernes, noviembre 29, 2019

PREVIA Real Sociedad - Eibar. Derbi para revivir

Merino y Aritz, en el encuentro de la pasada temporada.
Desde que la Real se asomó al coliderato, las cosas no han salido del todo bien para los de Imanol. Empate en casa ante el colista y derrota en el feudo del líder, después de adelantarse en ambos encuentros y dejando buena imagen en el Santiago Bernabéu, todo un baile de contrastes que tiene que acabar en el mejor lugar posible, el derbi guipuzcoano (sábado, 16.00 horas, Reale Arena, Movistar La Liga). Llega el Eibar, un Eibar que no ha ganado nunca en Anoeta y que, en todo caso, siempre es un rival incómodo. Pero la Real tiene que revivir, y no puede haber mejor ocasión para hacerlo que en un encuentro de esta rivalidad local. Tiene que hacerlo para que el termómetro de la ilusión no se enfríe, porque sigue en posiciones de privilegio pero un peldaño por debajo de lo que se esperaba del equipo hace no tantas fechas. Estamos a tiempo de todo, pero Anoeta tiene que volver a ser fuerte.

Poco margen para la sorpresa y solo un cambio en la convocatoria con respecto al grupo que Imanol se llevó al Santiago Bernabéu. Y el cambio es, en principio, por obligación. Zurutuza se queda fuera por cuestiones físicas y vuelve a una lista, por fin, Barrenetxea, que sigue buscando recuperar el hueco que supo hacerse en el tramo final de la pasada temporada y que invitaba a pensar que tendría un papel mucho más protagonista de lo que está teniendo en la presente campaña. Zuru se une así a Illarramendi en la lista de bajas, en una enfermería muy vacía afortunadamente, lo que sigue obligando al técnico realista a decidir un número muy amplio de descartes jornada tras jornada, cuatro en esta ocasión. No hay sorpresas, no obstante, en la lista de los que verán el partido desde la grada. Pardo y Sagnan siguen siendo jugadores sin un papel en esta plantilla. Gorosabel y Sangalli, aunque sí han dado relevos a Zaldua y a Odegaard en algún partido, siguen formando parte del grupo de los jugadores menos utilizados.

No parece que haya muchos motivos para que el once inicial ante el Eibar incluya demasiadas novedades con respecto a lo que Imanol viene enseñando en las últimas jornadas, pero el tono elogioso que dedicó al conjunto armero en la rueda de prensa previa al encuentro hace pensar que puede haber sorpresas. Si no las hay, Remiro repetirá bajo palos, Zaldua, Monreal, Aritz y Llorente formarán la defensa, con Zubeldia, Merino y Odegaard en el centro del campo, y Portu, Oyarzabal y Willian José en la punta de ataque. Puestos a imaginar una sorpresa, quizá Guevara vuelva a tener una oportunidad en el centro del campo en un nuevo encuentro en Anoeta, e incluso Isak sigue pidiendo a gritos más minutos, aunque esto parece menos probable. Más papeletas para el banquillo parecen tener Moyá, Le Normand, Aihen Muñoz, Januzaj y Barrenetxea.

A pesar de los últimos resultados adversos, la Real sigue en zona europea. Al comienzo de la jornada es sexta con 23 puntos, los mismos que el quinto, el Athletic, y con dos puntos de desventaja con respecto a la Champions y por encima el séptimo clasificado. El Eibar, por su parte, es decimosexto con quince puntos, con una ventaja de tres con respecto a la zona de descenso. La Real ha pinchado en la mitad de los seis partidos que ha jugado en casa, incluyendo los dos últimos, la derrota ante el Levante y el empate contra el Leganés, y solo ha sumado una victoria en las cuatro últimas jornadas, curiosamente la que le aupó al coliderato provisional, a la espera del Barcelona - Real Madrid pendiente. El Eibar, que viene de dos derrotas consecutivas, solo ha ganado un partido lejos de Ipurúa, 1-2 en Leganés, pero ha empatado los mismos que ha perdido, tres. Es decir, suma en más de la mitad de sus desplazamientos.

Que el Eibar nunca haya ganado en Anoeta, ni en Primera ni en Segunda esconde sin embargo una estadística que resulta preocupante para el equipo txuri urdin, y es que los armeros han puntuado en la mitad de los encuentros que han disputado en la máxima categoría y en todos los que han tenido lugar en la división de plata. En Primera, cuatro encuentros, con dos victorias de la Real y dos empates. El triunfo realista más holgado es el 3-1 de la temporada 2017-2018, con goles de Willian José, Januzaj y Oyarzabal, en el único día en el que la Real ha marcado más de dos goles ante su vecino guipuzcoano. Para completar el cuadro estadístico, en Segunda han sido dos partidos, y ambos acabaron en empate, a uno en la temporada 2007-2008 y a cero en la 2008-2009.

La pasada temporada, la 2018-2019, el resultado fue de empate, y eso que la Real protagonizó el mejor arranque que un partido puede tener. A los 12 segundos de juego, Juanmi adelantó al conjunto txuri urdin, concluyendo una preciosa jugada que se convirtió en el sexto gol más rápido de la historia de la Liga desde que se pueden medir estos datos. Pero la Real fue totalmente superada por el Eibar en todo menos en el marcador. El palo salvó a Rulli y a sus compañeros hasta en dos ocasiones, ya en la segunda mitad. Y el empate llegó, de manera dolorosa, en los minutos finales del partido, con una falta directa que convirtió Jordán en el minuto 85. El partido concluyó con ese 1-1, a pesar de que Oyarzabal marcó después en una jugada anulada por fuera de juego.

jueves, agosto 30, 2018

PREVIA Eibar - Real Sociedad. Ni historia ni mercado, un derbi que exige reacción

Willian José, en el partido en Ipurúa de la pasada temporada.
Qué final de agosto está teniendo la Real Sociedad. En esta semana ha visto la despedida de pilares de su última década como Agirretxe y De la Bella, hemos estado pendientes de las lesiones y hemos hablado de incontables nombres que interesan o pueden acabar fichando. Pero lo que toca es un derbi (viernes, 22.00 horas, Ipurúa, Gol). Fútbol, en definitiva, que nos aleje de las imágenes nostálgicas y de las noticias sobre el cierre del mercado. El duelo regional contra el Eibar, no olvidemos nunca que Gipuzkoa es la provincia más pequeña y cuenta con dos equipos en la élite, exige una reacción de los de Asier Garitano. No por clasificación, porque empezar la Liga con cuatro puntos de seis posibles habiendo jugado los dos partidos fuera de casa es un muy buen dato, pero sí por la preocupante imagen que dejó el equipo tras la lesión de Llorente y sobre todo en la segunda parte. Y sin olvidar que la Real no ha ganado en Eibar en Primera.

Jugar un viernes por la noche  y además en Eibar, permite que Garitano pueda esconder sus cartas un poco más de tiempo, ya que el último entrenamiento se celebra el mismo día del partido. Eso hace que las dudas que hay en la confección de la lista se mantengan hasta última hora. Aunque parecía que el técnico realista no iba a recuperar a ninguna efectivo, Navas y Moyá han terminando entrenando con normalidad, por lo que podrían entrar entre los 18 elegidos. Ya sin Agirretxe después de anunciar su retirada y con Guridi como lesionado de larga duración, el único al que Garitano no tendrá de los lesionados de hace una semana es a Januzaj. A él podría unirse Merino, que ha tenido molestias durante toda la semana. La noticia estará también en la situación de Merquelanz, descartado en los dos primeros encuentros y a la espera de una oportunidad.

A la espera de ver el estado físico de los jugadores que son duda y si Garitano decide arriesgar o no con ellos, el once inicial se presume muy parecido al de las dos primeras jornadas. Rulli estará bajo palos  con una defensa formada por Zaldua y Theo en los laterales y Héctor Moreno y Elustondo en el centro. Navas es el único que parece tener opciones de entrar. Con Illarramendi fijo, la confianza que el técnico está depositando en Zubeldia y la más que probable baja de Merino, parece que Pardo y Zurutuza se juegan un puesto en el once. Y en ataque lo más probable es que repitan Oyarzabal, Juanmi y Willian José. Más sorprendente, viendo lo sucedido en las dos primeras jornadas, sería que Garitano optará por los jóvenes de la plantilla, ya que Gorosabel, Kevin, Sangalli o Merquelanz aún no han debutado esta temporada.

Al finalizar la segunda jornada, la Real quedó en la séptima posición con cuatro puntos, como el quinto de los siete puntos que sumaron un empate y una victoria tras esos dos primeros encuentros y como uno de los nueve que todavía no conocen la derrota. El Eibar, por su parte, es penúltimo sin haber logrado todavía puntuar, el único equipo que está todavía a cero junto con el Rayo Vallecano. A pesar de haber jugado sus dos primeros partidos fuera de casa, y el tercero será el de Ipurúa, solo hay un equipo que haya marcado más goles que la Real, el Real Madrid, que suma seis. Y solo el Rayo, con cinco, ha encajado más goles que el Eibar, que ha recogido el balón de su portería en cuatro ocasiones.

Ipurúa no ha conocido todavía una victoria de la Real Sociedad en Primera División. Cuatro visitas, tres triunfos del Eibar y un empate. La estadística recuerda una paradoja curiosa, y es que la Real jamás había sido derrotada del campo armero jugando en Segunda o en Copa del Rey, por mucho que estos duelos siempre fueran de muy pocos goles. La victoria más amplia del Eibar es el 2-0 que logró en la temporada 2016-2017, después de dos victorias por la mínima (1-0 y 2-1) en las dos campañas anteriores. Ese 2-1 de la 2015-2016 es el derbi guipuzcoano en Primera en el que más goles se han visto. En Segunda, no obstante, la Real jamás cayó en Eibar. Venció por 0-1 en la temporada 2007-2008, con un gol de penalti conseguido por Gerardo, y empató a uno en la siguiente campaña. La otra forma de ver estas estadísticas es que la Real nunca ha logrado hacer dos goles en Eibar.

El único resultado positivo que ha sacado la Real en Primera de Ipurúa fue el empate a cero que logró el equipo txuri urdin la pasada temporada, la 2017-2018. El partido se recuerda ahora con especial cariño porque fue el primero de Imanol Alguacil en el banquillo del primer equipo, después de tomar el relevo de manos de Eusebio Sacristán. El partido no fue bueno, se desarrolló en términos eminentemente defensivos y dejó muy pocas ocasiones en las dos porterías. Imanol, no obstante, tenía claro que había que frenar la sangría de goles que estaba sufriendo el equipo y se afanó en dotar a los suyos de un poder defensivo que no se había visto prácticamente en toda la temporada. Aunque la resaca fue dura y nadie parecía creer en la remontada, fue la primera piedra de la recuperación anímica de la Real, que incluso llegó a plantarse en Sevilla, a dos jornadas del final, pensando que se podía llegar a Europa.

sábado, noviembre 04, 2017

PREVIA Real Sociedad - Eibar. Dos meses sin ganar son ya demasiados

Vela marcó en el último Real Sociedad - Eibar.
Lleva la Real más de dos meses sin conocer la victoria en Anoeta en un partido de Liga, desde que venciera en el primero de los cinco que ha jugado como local, el día 25 de agosto y con el Villarreal como rival. Demasiado. Y llega el Eibar, el derbi guipuzcoano de Primera (domingo, Anoeta, 18.30, beIN La Liga), y la Real ya no puede esperar más para ganar. Eusebio, además, recupera a casi todos sus efectivos y alineará lo más parecido a lo que es su once ideal. Con él tendrá que poner fin a una racha nefasta como local, cuatro sin ganar, y sumar tres puntos que impidan que la cabeza de la Liga se pueda escapar. Y sobre todo para tener una tranquilidad importante ante el nuevo parón de selecciones, al que se puede llegar con un pie en la siguiente ronda de la Europa League y de la Copa del Rey, pero también en una buena posición para sumarse a la lucha europea.

Tener a casi todos los jugadores a su disposición y con este respiro por los compromisos internacionales hace que Eusebio trace con la convocatoria una perfecta radiografía de su grupo. Las ausencias de Carlos Martínez, Guridi y Agirretxe por razones médicas son la única salvedad. Pero, a día de hoy, está claro que Navas se ha quedado como cuarto central de la plantilla, que Pardo lo va a tener muy difícil para jugar hasta que sea la última posibilidad, y que Bautista, incluso después de haber marcado su primer gol de la temporada ante el Vardar, también ocupa el último lugar en el ataque. Ellos son los descartados por razones técnicas en una lista a la que regresan Llorente, Kevin Rodrigues y Vela, y en la que no está Gorosabel, a pesar de su buen partido europeo.

El once, como se ha dicho, será muy parecido al de gala. Rulli estará bajo palos, con Iñigo Martínez y Llorente en el centro de la zaga, y Kevin y Odriozola en los laterales. Eusebio podrá volver a alinear a su centro del campo fetiche, el que forman Illarramendi, que vuelve tras el partido de sanción que cumplió en Getafe, Zurutuza, que reapareció con 45 minutos ante el Vardar, y Xabi Prieto, que precisamente en el choque europeo dejó de jugar un solo minuto después de muchísimo tiempo. Y en ataque parece probable que repitan Oyarzabal, Juanmi y Willian José, aunque no es descartable la titularidad de Januzaj por el malagueño. Quienes parece que tienen menos opciones de entrar en el once son Toño Ramírez, Elustondo, De la Bella, que tendrá que esperar para jugar su partido 200 con la camiseta txuri urdin, Zubeldia, Canales y Vela.

La Real comenzó la jornada en la novena posición, con 14 puntos, a tres de la zona europea y a seis de la de Champions. El Eibar, por su parte, está en la última posición que permite mantener la categoría, la decimoséptima, con 8 puntos, dos por encima del descenso. El equipo txuri urdin solo ha ganado uno de sus cinco partidos en Anoeta, por lo que solo ha sumado más como local que los tres equipos que ocupan los puestos de descenso, Las Palmas, Málaga y Alavés. Eso sí, ha marcado al menos un gol en todos sus encuentros en casa y solo tres han marcado más, Barcelona, Valencia y Betis. Los armeros ganaron en su primera salida, en la primera jornada de Liga, 0-1 al Málaga, y desde entonces cuentan sus desplazamientos por derrotas, además con un contundente balance goleador de 15 goles encajados y solo uno anotado, un total de dos con el de la jornada inaugural.

A pesar de los pocos precedentes que hay entre los dos equipos, la historia es una clara aliada de la Real. El Eibar nunca ha ganado en San Sebastián. En Primera División han sido tres los enfrentamientos entre los dos equipos guipuzcoanos y la victoria se ha quedado en casa en dos ocasiones, con un empate para completar la estadística. Eso sí, son duelos de pocos goles y de victorias por la mínima. La Real nunca ha marcado más de dos y su victoria más amplia es el 2-1 de la temporada 2015-2016. En Segunda tampoco ha conseguido ganar el Eibar en Anoeta, pero en este caso tampoco la Real, puesto que los dos partidos disputados acabaron en empate, a uno en la 2007-2008 y a cero en la 2008-2009.

En el último duelo en el que ambos equipos se vieron las caras, la pasada temporada, la 2016-2017, se rompieron varias estadísticas. Nunca le había marcado al Eibar un jugador no canterano de la Real, y lo hicieron primero Juanmi y después Vela de penalti. Y nunca el Eibar había marcado dos goles en San Sebastián, y con los de Escalante y Pedro León, este ya en el tiempo de descuento, lograron sumar su primer punto en un derbi guipuzcoano de Primera. Fue un buen partido, jugado de poder a poder, y en el que desentonó un tarjetero Undiano Mallenco, que expulsó a Lejeune y a Juanmi, ambos por doble amarilla. Bajo la lluvia donostiarra, la Real pensaba que tenía el partido ganado y su asalto a los puestos de Champions League, pero el disparo de Pedro León en la última jugada del encuentro le birló dos puntos que dolieron más en lo anímico que en lo clasificatorio.

lunes, febrero 27, 2017

PREVIA Real Sociedad - Eibar. Gipuzkoa en lo más alto

Agirretxe, bigoleador del 2-1 al Eibar de la pasada campaña.
Nunca antes Gipuzkoa había vivido un derbi en lo más alto, y lo va a hacer en esta ocasión (martes, 19.30 horas, Anoeta, beIN La Liga). La Real lucha por alcanzar los puestos de Champions League, pero es que el Eibar bordea la zona europea y, esta vez sí, parece que mantendrá en la segunda vuelta el nivel exhibido siempre en la primera desde que alcanzó la máxima categoría. La provincia más pequeña de España vive un momento futbolístico tremendamente dulce, y hay que disfrutarlo, hay que honrar este derbi con la fiesta que merece. Pero eso antes del partido, porque el ambiente fraternal no puede obviar la enorme trascendencia de los puntos. Ganar no solo supondrá para la Real alejar a quien hay que considerar un rival directo en la lucha por Europa, sino que además, como ya sucedió con la victoria ante Las Palmas, meterá presión a los equipos que ahora mismo mantienen las plazas de Champions, el Sevilla y, sobre todo, el Atlético de Madrid, que ya está a tiro de piedra.

No hay cambios en la lista ofrecida por Eusebio para este encuentro. Aritz Elustondo sigue siendo el central descartado, y Mikel González el escogido para formar en el banquillo, los potrillos Odriozola y Bautista siguen firmes en el grupo de los escogidos, y Gaztañaga sigue viviendo un ostracismo que aumenta cada jornada la sorpresa por la decisión de la dirección deportiva de recuperarle para la Real con renovación incluida después de estar cedido en la Ponferradina primero y en el Numancia después. La noticia de la semana, aunque eso no haya alterado por el momento los planes del técnico realista, es que Markel Bergara ya tiene el alta médica y está a disposición de Eusebio, que por el momento no le ha introducido en la convocatoria en todo caso. De esta manera, la enfermería ya solo la ocupan Carlos Martínez y los dos delanteros del primer equipo, Willian José y Agirretxe.

Da la impresión de que Eusebio podría repetir el once que ganó en Las Palmas, el formado por Rulli en la portería, Yuri y Odriozola en las bandas, Iñigo Martínez y Navas en el centro de la defensa, Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto en el centro del campo y Oyarzabal, Vela y Juanmi en la punta de ataque. Hay dos posibilidades, y las dos pasan porque Bautista tenga su oportunidad de inicio. Si juega el potrillo, el sacrificado podría ser Juanmi, con lo que el cambio sería simplemente de un hombre por otro, o bien Oyarzabal, que no está en su mejor momento aunque lo deje todo sobre el césped. En ese caso, Juanmi retrasaría su posición o incluso Canales podría ser el beneficiado por este baile de fichas. Toño Ramírez, Zaldua, Mikel, Granero y Concha son suplentes seguros salvo sorpresa mayúscula.

La victoria ante Las Palmas confirmó a la Real en la quinta posición, con 44 puntos, y dejó a los de Eusebio a solo uno del cuarto clasificado, el Atlético de Madrid. La tercera plaza, la del Sevilla, sigue lejos, a ocho puntos. El Eibar, por su parte, es séptimo con 38 pintos, uno menos que el sexto, el Villarreal, y a seis de la Real. Por eso es tan importante vencer, para dar un golpe sobre la mesa y dejar la clasificación europea más que encarrilada para el conjunto txuri urdin. La Real suma 23 puntos en casa, y aunque viene de pinchar en Anoeta 0-1 contra el Villarreal, solo ha perdido otros dos partidos, y siempre ante equipos europeos, 0-3 ante el Real Madrid y 0-4 ante el Sevilla. El Eibar ha sumado puntos en más de la mitad de sus salidas, tres victorias y otros tantos empates en once partidos. El equipo realista ha logrado tres victorias en sus cuatro últimos partidos y el armero tres victorias seguidas con números impresionantes, once goles a favor y uno en contra.

Apenas hay precedentes históricos entre Real Sociedad y Eibar, pero hay una constante clara: el conjunto eibarrés nunca ha ganado en Donostia en partido liguero. Pero con una diferencia clara, ya que en Segunda nunca cayó derrotado en sus visitas al estadio realista pero en Primera ha perdido siempre. En la división de plata, dos partidos y dos empates, a uno en la primera visita, en la temporada 2007-2008, y a cero en la segunda, en la 2008-2009. Pero en la máxima categoría el escenario cambió y la Real siempre venció, aunque lo hizo siempre en partidos de muy pocos goles. Y es que el tope está en los dos tantos que hizo el equipo txuri urdin la temporada, lo que no sirvió para ganar más que por la mínima, otra norma de los Real Sociedad - Eibar que todavía está por romperse. Como que el Eibar nunca haya marcado más de un gol en Anoeta. O que un jugador extranjero de la Real se estrene, ya que todos los goles los han marcado canteranos y gipuzkoanos (Díaz de Cerio, Xabi Prieto y Agirretxe)

Efectivamente, la pasada campaña, la 2015-2016, se impuso la Real por 2-1. Y eso que el Eibar se adelantó muy pronto, en el minuto 3, por medio de Borja Bastón. El equipo de Eusebio, no obstante, reaccionó con categoría y sobrepasó al Eibar en caso todo, hasta el punto de que el gol armero fue su último disparo entre los tres palos. Agirretxe empató pronto, en el minuto 10, aprovechando un balón que quedó suelto en el área del Eibar tras una buena jugada de Canales. En la segunda mitad, la Real dio un claro paso adelante y buscó con ahínco el gol del triunfo, que no llegó hasta el último minuto del partido, de nuevo con Agirretxe como protagonista y tras pelear Bruma un balón peinado por Canales. La Real mereció ganar y encontró el premio justo al final, el Eibar trató descaradamente de mantener el empate y se le escapó en el último suspiro.

viernes, septiembre 23, 2016

PREVIA Eibar - Real Sociedad. Tras el miedo a estancarse, la posibilidad de soñar

Oyarzabal, en la última visita de la Real a Ipurua.
Llevamos tan poco de Liga que, en realidad, dos victorias seguidas pueden cambiar el punto de vista de manera radical. Si antes de jugar contra Las Palmas la Real parecía afrontar una prueba de fuego para que no se instalara el miedo a estancarse, los tres puntos conseguidos ante los de Quique Setién hacen que el encuentro ante el Eibar (sábado, 13.00 horas, Ipurúa, Bein Sports) sea la posibilidad de empezar a soñar a lo grande. Y es que el equipo txuri urdin dejó muy buenas sensaciones en la goleada ante el conjunto canario, demostrando que fútbol tiene de sobra y que sólo le falta alcanzar una ansiada regularidad, pero es que además se ha aupado lo suficiente en la clasificación como para tener a tiro las plazas europeas. Así de cambiante es el fútbol en este tramo de la Liga y así de importante es el estado de ánimo, que ahora impulsa a la Real para buscar una victoria en un escenario en el que sólo ha perdido en Primera División.

Ninguna sorpresa en la lista, más allá de que Bautista, a pesar de haber contado con minutos al final del encuentro ante Las Palmas, vuelve al Sanse. Porque las ausencias estaban ya bastante claras. Los lesionados ya se conocían: por supuesto, Agirretxe, también Toño Ramírez, y los dos que peor parados salieron de la victoria de la pasada jornada, Yuri y Carlos Martínez, ambos con dolencias musculares que les sacan de la lista y del once inicial. Teniendo en cuenta este número de ausencias y con el regreso de Zaldua tras cumplir un partido de sanción, eran tres los descartes que tenía que hacer Eusebio. En dos de ellos no hay novedad, ya que no han entrado todavía en los planes del técnico. Se trata de Gaztañaga y Granero. Y el tercero en discordia es quien menos oportunidades parece que va a tener en la línea ofensiva a pesar de haber debutado como titular en la primera jornada, David Concha.

Con Rulli como fijo bajo palos, da la impresión de que Eusebio va a dar continuidad a sus centrales, Iñigo Martínez y Raúl Navas, pero va a tener que cambiar a sus dos laterales. El regreso de Zaldua y los buenos minutos de Héctor ante Las Palmas suponen una garantía más que suficiente en los laterales. Por delante de ellos, y con Illarramendi y Zurutuza como fijos en el centro del campo, la duda es saber si Eusebio mantendrá la apuesta más valiente en un campo como Ipurua. Si es así, no habrá cambios y jugarían Oyarzabal, Prieto, Vela y William José, recuperado este de las molestias con las que acabó el último partido. Eso sí, no se puede descartar que apueste por Pardo o incluso por algo mucho más conservador, por Markel, y también que Juanmi vuelva al once en lugar de Prieto. Quienes parecen tener menos opciones de jugar son Ander Bardají, Mikel González, Elustondo y Canales, que parece que irá entrando con algunos minutos en las segundas partes según la necesidad del equipo.

Los tres puntos logrados el miércoles en Anoeta ante el hasta ahora equipo revelación del campeonato llevaron a la Real hasta la octava posición de la tabla con siete puntos, a dos de la sexta, la que marca la frontera de las competiciones europeas y que ahora ocupa el Villarreal. La zona de descenso está ahora mismo a cuatro, con los tres puntos que ahora mismo suma el Valencia. Su rival en este derbi guipuzcoano, el Eibar, es décimo con los mismos puntos. El equipo txuri urdin ya sabe lo que es ganar y perder lejos de San Sebastián, venció 0-2 en El Sadar al Osasuna y cayó derrotado ante el Villarreal por 2-1. El conjunto armero, por su parte, aún no ha perdido en su campo, venció 1-0 al Valencia y empató a uno con el Sevilla. Esos datos auguran ya un encuentro de pocos goles, ya que sólo cinco equipos han marcado menos que la Real en sus partidos a domicilio y sólo tres han marcado menos en casa que el Eibar.

Y la historia se apunta a esos duelos de pocos goles. La Real ha visitado Ipurua en partido liguero en cuatro ocasiones, y se da una curiosa paradoja. Si bien en Segunda División nunca salió de allí derrotada, en Primera nunca ha logrado sumar los tres puntos. De hecho, los dos partidos que se han jugado en la máxima categoría del fútbol español fueron victorias para el Eibar, por 1-0 en la temporada 2014-2015 y por 2-1 en la 2015-2016. Esos dos goles del conjunto armero fueron, confirmando que estamos ante partidos de resultados cortos, la primera vez que alguno de los dos contendientes sumó más de un tanto en estos derbis. En Segunda, la Real venció por 0-1 en la temporada 2007-2008, con un gol de penalti de Gerardo, y empató a uno en la 2008-2009 con un gran gol de Aranburu. Sólo Zurutuza de la actual plantilla de la Real sabe lo que es marcar un gol en Ipurua con la camiseta txuri urdin.

Como se ha dicho más arriba, el último Eibar - Real Sociedad, en la temporada pasada, la 2015-2016, se saldó con la victoria local por 2-1. El colegiado del encuentro, Melero López, fue quien decantó la balanza a favor del equipo azulgrana. La Real se adelantó pronto en el marcador, con un disparo lejano de Zurutuza en el minuto 6. Pero en un partido sin dueño claro, el Eibar sacó partido de una extraña ley de la ventaja concedida por el árbitro a favor de la Real para robar un balón que acabó con el gol del empate, obra de Sergi Enrich a la media hora de juego. Cuando se rondaba el cuarto de hora de la reanudación, Escalante hizo el 2-1. Y cuando el partido estaba ya muriendo, Vela fue objeto del penalti más clamoroso de la temporada, un entradón en el que la única duda era el color de la tarjeta. Pero Melero López, él sabrá por qué, miró hacia otro lado, dejó seguir el juego e impidió que la Real pudiera empatar el partido desde el punto de penalti.

sábado, abril 16, 2016

EIBAR 2 - REAL SOCIEDAD 1 Atraco en Ipurúa

La Real perdió en Ipurúa.
Se rompió en Eibar la racha triunfal de la Real, y se rompió de la manera más insospechada. Como ya nos hemos visto en tesituras como esta, era fácil pensar que el equipo de Eusebio no iba a mantener la intensidad que permitió que el líder hincara la rodilla en Anoeta. No es nuevo. Y siendo además Eibar el escenario del partido, quien más quien menos podía intuir algo parecido a lo que finalmente sucedió en el partido. Pero no estaba en los cálculos que la Real dejara pasar un gol de ventaja, un golazo de Zurutuza, y sobre todo que fuera el árbitro, Melero López, quien decantara el marcador del lado del Eibar. El primero de los goles locales llegó como consecuencia de una extraña ley de la ventaja que propició un posterior error realista, pero sobre todo omitió un penalti flagrante que nadie es capaz de explicar por qué no se pitó. No es que estos tres puntos cambiaran la vida de la Real, pero eso no es excusa para tan nefasta actuación arbitral.

Antes de que Melero López fuera el hombre más determinante sobre el césped, Ipurúa vio un partido con ritmo pero sin demasiada calidad. Eusebio hizo sólo dos cambios en el once que dispuso ante el Barcelona y Jonathas se mantuvo como suplente. Como era de prever, Iñigo volvió al equipo titular, y el técnico realista colocó a Markel en el lugar de Granero. El resto, los mismos. Y como sucediera ante el Barcelona, el comienzo fue inmejorable, con un espectaclar golazo de Zurutuza que puso por delante a la Real. El origen del gol, un saque de banda que el realista de Rochefort recibió con un control con el que ya sorteó a un primer defensor. El balón se le quedó tan franco para conectar un disparo que ni Zurutuza, un futbolista que busca el gol con menos frecuencia de lo que realmente debería, no pudo resistirse. Y la parábola que describió su lanzamiento sirvió para certificar un fantástico gol que prolongaba el estado de gracia de la Real.

Ni siquiera el susto que dio Rulli a la parroquia realista, que arriesgó en exceso en un doble regate fuera de su área, sirvió para que el Eibar se metiera claramente en el partido. Y es que la Real se mantuvo atrás con la misma firmeza que venía mostrando en las dos últimas jornadas, las que sirvieron para romper aquella racha de cinco jornadas sin ganar que puso en peligro la temporada hace no tanto. Pero se tenía que notar que este derbi guipuzcoano se jugó en tierra de nadie, y el control de la Real no fue excesivamente férreo ni las intentonas del Eibar demasiado intensas. Lo más peligroso, de hecho, fueron jugadas que no llegaron a concretarse, la de los locales anulada por el árbitro antes de que Rulli la desbaratara con su salida y la de la Real un centro de Elustondo que Riesgo atrapó antes de que Zurutuza pudiera rematar.

En todo caso, el Eibar consiguió empatar en un buen centro desde la banda derecha que remató Enrich. El jugador azulgrana le benefició que el balón rebotara en el brazo de Reyes, y de esa manera esquivó la estirada de Rulli, que no pudo hacer ya gran cosa para evitar el gol. El tanto hizo que los locales vivieron sus mejores momentos, al menos rondando el área realista, pero sin demasiadas ocasiones de ponerse por delante en el marcador. Enrich sí que estuvo cerca de lograr el segundo del Eibar en un nuevo cabezazo, pero en esta ocasión el balón se fue por encima del larguero. Aunque la segunda parte pareció comenzar con las mismas señas de identidad, fue la Real el equipo que lo intentó por primera vez. Un fantástico centro de Xabi Prieto encontró la cabeza de Markel y este se topó con una espléndida intervención de Riesgo, que evitó el 1-2, sacando el balón de la esquina inferior de su portería con una gran estirada a su izquierda.

Con esa opción, la Real pareció recuperar el mando del partido, hasta el punto de que el equipo realista llegó a marcar. Pero Markel corrió hacia atrás desde una posición de fuera de juego para rematar el centro de Vela y el árbitro anuló acertadamente el tanto. En todo caso, fue una sensación efímera y por culpa de un doble error individual. Tras una jugada que probablemente debió acabar con una mano del Eibar dentro del área realista que el árbitro dejó seguir, un mal balón de Zurutuza hacia atrás lo recuperó Borja Bastón, que metió un centro al área que Rulli midió bastante mal y permitió que Escalante rematara a placer y sin dificultad para hacer el 2-1. La reacción e la Real no fue mala, pero sin demasiado peligro. Eusebio reaccionó con un cambio bastante razonable, recuperando el dibujo más reconocible, con un nueve, con Jonatahas por Xabi Prieto.

La Real estuvo cerca de lograr el empate a balón parado, con una falta botada por Illarramendi que Markel, que parece haberse convertido en el mejor rematador de cabeza del equipo en las últimas semanas, estuvo cerca de colocar en el interior de la portería. Los de Eusebio sí estaban cerca del área de Riesgo, pero lejos del gol. La entrada de Bruma por Zurutuza tampoco pareció cambiar el panorama, aunque poco a poco pareció evidente que el Eibar retrasó sus líneas y buscó alguna contra con la que acabar el partido. Y estuvo más cerca el 3-1 que el 2-2 en una contra en la que Rulli compensó el error del gol evitando que Keko cerrara definitivamente el portero. El propio Keko pudo marcar de nuevo, pero en esta ocasión fue Reyes quien salvó los muebles enviando el balón a córner. Y casi a renglón seguido, Escalante la rompió sin encontrar la portería.

Como sucedió en la nefasta racha que destrozó las opciones de la Real esta temporada, Eusebio volvió a echar en falta delanteros en su banquillo. Y eso es algo que está en su debe, porque tiene un filial que, pese a la confianza que ha depositado en Elustondo y Oyarzabal, no parece haber terminado de explotar. Este problema se ha puesto sobre la mesa cada vez que el equipo se ha puesto por debajo en el marcador, y aún no se ha solucionado. Esa es la responsabilidad en la Real, pero lo triste, lo que pasa tantas veces en esta Liga, es que fue el árbitro quien decidió el resultado del partido. Un entradón de Juncá a Vela dentro del área, cuando el mexicano ya había centrado, lo omitió Melero López de una forma absolutamente inexplicable. Quien diga que arbitrar es difícil, que vea esta jugada y que se replantee sus convicciones, porque el problema arbitral es mucho más intenso que ese azar compensatorio del que se habla en tantas ocasiones. Eso es penalti. No hay discusión ni disculpa. Y no pitarlo es algo que ha de ser explicado y que no se va a explicar.

Probablemente, la Real no mereció puntuar en Ipurúa. No jugó un buen partido, no aprovechó la ventaja que logró en el marcador y las constantes que permitieron lograr el triunfo ante rivales de la entidad de Sevilla y Barcelona apenas se vieron con cuentagotas, con lo que un simple esfuerzo del Eibar fue suficiente para voltear el resultado y que el equipo txuri urdin siga contando por derrotas sus visitas a Ipurúa en Primera. Pero Melero López fue quien decidió el partido, primero dejando seguir la jugada del primer gol después de una clara mano, por mucho que después fueran las deficiencias de la Real lo que provocara el tanto del empate, y después con su vergonzosa decisión de no señalar un penalti de libro, que además zanjó con una amarilla a Iñigo Martínez por protestar. La temporada está acabada y se ha notado en Eibar, que también la cierra satisfactoriamente con estos tres puntos, pero que decida el árbitro es algo que no debería permitirse.

PREVIA Eibar - Real Sociedad. No hay partido pequeño

Yuri, en el partido en Eibar de la pasada temporada.
La extraordinaria victoria ante el Barcelona de la pasada jornada selló la permanencia en Primera, no de forma matemática todavía pero sí virtual, y dejó a la Real con una pequeña brizna de esperanza de luchar por la séptima plaza, aunque esté muy lejana todavía. Pero la lección que ha de sacar el equipo de Eusebio para no repetir los tristes finales de temporada que han protagonizado los realistas en los últimos tiempos cuando se han quedado sin objetivo, es que no hay partido pequeño. Importa tanto el Barcelona como el Eibar, rival de esta jornada (sábado, 20.30 horas, Canal + Liga). Y aunque es verdad que un derbi guipuzcoano ha de tomarse en serio también por esa condición, el peligro de dejarse llevar siempre está ahí. Dejando de lado cuestiones clasificatorias, mal haría la Real en no haberse dado cuenta de lo que ha hecho disfrutar a los suyos con la sacrificada versión que derrotó a Sevilla y Barcelona.

La buena noticia de la convocatoria para este encuentro es el regreso de Iñigo Martínez después de perderse el partido ante el Barça. Junto al central regresan a la lista de 18 Yuri y Markel Bergara, sancionados la pasada jornada por acumulación de amonestaciones. Las bajas médicas son las ya conocidas, las del guardameta Oier Olazabal y los jugadores de campo Carlos Martínez, Canales y Agirretxe, ninguna de ellas nueva después de esta semana de trabajo. Los jugadores que esta jornada se quedan fuera son Raúl Navas, aún a la espera de poder debutar con la Real pero ya incorporado a la dinámica del grupo ojalá que definitivamente, Zaldua y Héctor, además de Zubeldia, que se hizo un hueco en la lista de hace una semana. Por supuesto, siguen con el primer equipo los dos potrillos que son jugadores del primer equipo a casi todos los efectos, Elustondo y el héroe del partido ante el Barcelona, Oyarzabal.

A pesar de esa gran victoria ante el líder, el once que Eusebio dispondrá en Eibar será algo diferente al de hace una semana. Rulli estará bajo palos. El primer cambio con respecto al equipo que venció al Barça será el de Iñigo Martínez, que volverá al once en el centro de la zaga junto a Diego Reyes, y probablemente Yuri regresará al lateral izquierdo, mientras que Elustondo se mantendrá en el derecho. En el centro del campo no es nada descartable que Markel ocupe el puesto de Granero al lado de Illarramendi. Zurutuza ya es un fijo después de regresar al equipo tras tantas lesiones. La duda en ataque es si Jonathas volverá a ser el delantero de referencia. En ese caso, de entre Oyarzabal, Vela y Xabi Prieto saldrían los dos jugadores que completarían el once. Y es bastante difícil adelantar cuál será el escogido de Eusebio si opta por colocar a Jonathas de nueve. Para el banquillo quedarían Bardají, Mikel González, De la Bella, Pardo y Bruma.

El triunfo ante el Barcelona ha llevado a la Real hasta los 41 puntos, ocupando ahora mismo la novena posición. La séptima, la que ahora mismo tiene el Sevilla, es la última que puede dar acceso a Europa, y está a siete puntos, una distancia ahora mismo demasiado importante. El Eibar, desinflado en la segunda vuelta como ya le sucedió en la pasada campaña, está tres por detrás de la Real, con 38, en la undécima posición. La Real ha sumado dos victorias seguidas para responder a cinco jornadas sin ganar. Fuera de casa es el octavo que más ha sumado, 18 puntos, con cinco victorias, las mismas por ejemplo que un Villarreal que ocupa la cuarta posición. Todos esos triunfos salvo el 1-2 de Sevilla los logró dejando su portería a cero. El Eibar ha perdido seis partidos y ha ganado siete de los 16 partidos que ha jugado en Ipurúa, y además acumula ocho jornadas sin ganar, en las que apenas ha sumado dos puntos de 24 posibles, y ha perdido cuatro de sus cinco últimos partidos en casa.

La historia sólo recoge tres precedentes ligueros entre Eibar y Real Sociedad jugados en Ipurúa, y si hay un dato que destaca de los derbis guipuzcoanos es que se trata de partidos de muy pocos goles, ya que apenas se han visto cuatro en esos tres choques. En Primera División sólo se han visto las caras en una ocasión, el 1-0 de la pasada temporada, la 2014-2015, lo que deja el dominio del derbi guipuzcoano en la máxima categoría para el conjunto eibarrés. Antes se habían visto las caras en otras dos ocasiones, en el último paso de la Real por Segunda División, y ahí el conjunto txuri urdin no conoce la derrota. Ganó por 0-1 en la temporada 2007-2008, con un tanto de penalti conseguido por Gerardo, en el primer partido que jugó fuera de casa el equipo txuri urdin aquella temporada, y empató a uno en la campaña siguiente, la 2008-2009, con un gol de Aranburu.

Efectivamente, la pasada campaña, la 2014-2015, el Eibar derrotó a la Real por 1-0, y lo hizo en el primer partido de la Liga, probablemente el peor momento para visitar a un recién ascendido, mucho más a uno que debutaba en Primera División y que, encima, tenía la motivación de afrontar un derbi guipuzcoano. Jagoba Arrasate no supo encontrar la forma de jugar en Ipurúa y la Real firmó un partido horrible para comenzar la Liga. La presión del Eibar fue suficiente para el equipo txuri urdin estuviera aún más incómodo de lo que ya propiciaban sus propias dudas. El 1-0, el único gol del partido, llegó al borde del descanso, cuando Javi Lara marcó de falta directa, con un libre directo que botó prácticamente desde la línea de fondo. Vela, que saltó al cesped en la segunda parte, tuvo la mejor ocasión para empatar, casi la única, pero su cabezazo desde la frontal del área pequeña no encontró portería. Y así la Real perdió su único partido en Primera hasta la fecha en Eibar.

domingo, diciembre 06, 2015

REAL SOCIEDAD 2 - EIBAR 1 Agirretxe de oro

La celebración del primero de los dos goles de Agirretxe.
Ganó la Real el derbi guipuzcoano y lo hizo con mucha pelea y un doblete de Agirretxe. El de Usurbil lleva ya once goles. Está embalado hacia la leyenda txuri urdin y convierte en oro todo lo que toca. Nadie piensa en él para la selección, como sí se escuchan campañas mediáticos por el goleador al otro lado de la A8, nadie le tendrá jamás en cuenta para galardón alguno e incluso en el mismo ambiente realista se le ha discutido enormemente, pero es un pedazo de delantero que está viviendo la temporada de su vida. Los dos goles que dieron la victoria ante el Eibar no habrán sido los mejores de su carrera, pero son puro instinto de goleador, de estar donde el 9 tiene que estar, a la caza del balón para aprovechar las debilidades defensivas del rival. Y por estar ahí, la Real ganó un partido que se complicó de salida, con el tempranero gol de Borja Bastón, y en el que hubo que pelear mucho para sacar una merecida y muy necesaria victoria.

Con Mikel González ahora mismo por delante de Reyes, sólo había dos dudas que solventar en el once de Eusebio, el lateral derecho y uno de los acompañantes de Illarramendi en el centro del campo. Por el momento, Elustondo le ha ganado claramente la partida a Carlos Martínez y Zaldua, y Granero está por encima de Markel en la ambiciosa propuesta del nuevo técnico txuri urdin. El puesto ofensivo que quedaba en juego se lo ganó Canales con su buena irrupción de hace apenas tres días en los últimos minutos del muy decepcionante partido copero ante Las Palmas. Y a pesar de que la Real venía de dos partidos francamente malos, su derrota sin oposición en el Camp Nou y su enésima noche aciaga en la Copa, su puesta en escena no fue precisamente la mejor, y a los cuatro minutos de partido ya iba por debajo en el marcador y con una buena parada de Rulli que evitó el primer gol de la mañana.

El argentino tuvo que sacar un centro de Keko Gontán que se envenenó tras tocar en Yuri, pero nada pudo hacer ante el gol de Borja Bastón, que se adelantó a la defensa para rematar un pase de Sergi Enrich. La verdad es que el partido no podía empezar peor, por el gol pero también por las sensaciones, pero la reacción de la Real fue buena, hasta el punto de que el Eibar no volvió a rematar entre los tres palos desde su gol, que, recordemos, llegó en el minuto 4. Tras el gol del Eibar, no tardó mucho en quedar claro que para la Real, el hombre clave sigue siendo Agirretxe. Primero le buscó Xabi Prieto con un pase desde la derecha que, demasiado largo para su remate de cabeza, estuvo a punto de pinchar en el segundo palo. Esa se le escapó, pero la siguiente no. Una buena arrancada de Canales, uno de los mejores de esos primeros minutos, la culminó con un pase que buscaba a Vela. Al mexicano le sacó el balón Pantic, pero se quedó muerto en el punto de penalti para que el killer realista lo enviara con contundencia al fondo de las mallas. Agirretxe lleva ya diez goles, una cifra bestial para un jugador que comenzó la temporada de suplente y sin jugar.

Con el empate ya en el marcador, el partido entró en una fase más o menos igualada, aunque más por el hecho de que los porteros eran meros espectadores que por el dominio real del encuentro. El control parecía de la Real y su peligro llegaba esencialmente por las bandas, aunque sin llegar a generar demasiadas ocasiones claras, apenas un cabezazo desviado de Agirretxe. La estrategia se mantuvo como ese quebradero de cabeza que ningún entrenador realista consigue solucionar, a pesar de la calidad que se le presupone a sus jugadores, y ni faltas ni córners se convirtieron en posibilidades decentes de remate, a pesar de disponer de unos cuantos. Y sus pases por el centro, muy buenas ideas casi siempre, se marchaban por falta de precisión. Con todo, se vio a un buen Canales y a un voluntarioso Vela, mucho más enchufado en el partido de lo que ha estado en toda la temporada. Con Illarra bastándose para frenar al Eibar y un Granero desaparecido, la Real no terminaba de llegar arriba con claridad.

Al Eibar le costó mucho llegar al área de Rulli en la última media hora de la primera mitad, y de hecho ya en todo lo que quedaba de partido, pero sí disfrutó de una ocasión clarísima en el minuto 43. Borja Bastón recibió el balón dentro del área bastante franco, pero se entretuvo y dio tiempo a que un brillante Mikel González primero y Elustondo después le arrebataran la oportunidad. A partir de la reanudación, el partido se convirtió en coto casi absoluto de la Real gracias a los movimientos de pizarra de Eusebio. Vela pasó a la izquierda, Canales se quedó el centro y Granero adelantó su posición, hasta el punto de que casi siempre pareció más adelantado que el propio Canales. De esa manera, y con los buenos robos de Illarramendi y el entusiasmo de los laterales, sobre todo de Yuri, el Eibar apenas consiguió hacer algo en la faceta ofensiva en toda la segunda mitad. De hecho, la única tentativa real la tuvo en el 77, cuando Rulli se lanzó a los pies de Bastón y le sacó la pelota, que incluso acabó en saque de puerta. No fue penalti ni por asomo, como después reconoció el armero.

El paso adelante que dio la Real en la segunda mitad fue evidente. Lo hizo con fútbol pero sin demasiado peligro, y es que al equipo de Eusebio todavía le cuesta bastante lo que ya le costaba al de Moyes, llevar el balón hasta la portería rival en disposición de marcar goles. Agirretxe, que estuvo en casi todo, pudo marcar antes de los diez minutos de la reanudación, al llegar solo a rozar un fantástico centro de Vela para el que Xabi Prieto parecía mejor colocado en el segundo palo. Vela, merecidamente aplaudido por su esfuerzo a pesar de que no le salieron demasiadas cosas, fue el primer sustituido. Eusebio lo tuvo clarísimo y se fue a por el partido con descaro y colocó sobre el césped a Jonathas. Los buenos movimientos del brasileño y los centros continuos de Yuri desde la izquierda provocaban constantes dolores de cabeza a la defensa del Eibar. Pantic evitó así un remate que parecía ya hecho para Jonathas.

Da la impresión de que la apuesta de Eusebio habría sido todavía más ambiciosa de no haber mediado la lesión de Mikel González. En un corte por abajo sintió un pinchazo y levantó la mano, pero ni fue atendido ni se marchó del campo. Un error, ya que no poder correr fue lo que facilitó la ocasión que tuvo Borja Bastón y que obligó a Rulli a jugárselo todo en su salida. Fue sustituido inmediatamente, y la decisión del técnico realista fue sorprendente por lo que implica. En lugar de sacar a Reyes, puso sobre el césped a Carlos Martínez y colocó a Elustondo de central, una posición que no le es extraña y que ya desempeñó en algunos partidos en el Sanse. Pero si el canterano necesitaba una palmada en la espalda, la recibió y con creces, más después de la tarjeta que se inventó Melero López, otro mal árbitro que pasó por Anoeta consintiendo las faltas con las que el Eibar intentaba frenar el juego de la Real y señalando infracciones de medio pelo contra el equipo txuri urdin que cuando se replicaban dentro del área sobre Agirretxe no tenía tantas ganas de pitar.

Casi a renglón seguido, Eusebio redobló su apuesta ofensiva: Bruma por Xabi Prieto. La Real acabó el partido con Agirretxe, Jonathas, Bruma, Canales y Granero cercando el área del Eibar con el apoyo constante de Carlos Martínez, más acertado que contra Las Palmas, y Yuri. Bruma, de hecho, fue un incordio total, y con algo más de precisión en sus decisiones sería un jugador interesantísimo. Jonathas está con un enorme hambre de gol, y se lo trabajó para sacar un buen disparo desde la frontal que Asier Riesgo despejó como pudo. En el rechace, Agirretxe se llenó de balón y la mandó a las nubes con todo a su favor. Pero al final la Real tuvo suerte. Era el último minuto cuando Bruma pasó atrás a Granero, que buscó sortear la defensa del Eibar por arriba, Canales peinó, el propio Bruma peleó la pelota y se quedó franca para que Agirretxe la empujara a puerta vacía. Justo premio al empuje realista, al temporadón de Agirretxe y a la racanería del Eibar, en el clásico partido en el que sacando el empate se habría valorado su firmeza pese a no disparar a puerta en 86 minutos.

La victoria era muy necesaria para la Real y llegó de una forma todavía más sabrosa, en el último minuto, y con un doblete del jugador que está sobresaliendo como nunca: Agirretxe. No hay que dejar pasar la oportunidad de seguir alabando lo que está consiguiendo, porque sus números son ahora mismo equivalentes a los de los grandes goleadores de la historia de este club. Lástima que la Real haya empezado tan mal la temporada porque sus cifras anotadoras son las que impulsan a cualquier equipo a la zona noble de la clasificación. Al menos, sus goles están sirviendo para que la Real no se estanque en la parte baja de la tabla y mantenga viva la esperanza de que esta temporada todavía no se haya perdido. La Real ganó y ganó bien, dando un balón de oxígeno a un Eusebio que, como poco, está demostrando mucha valentía en sus primeras semanas en el club. Además, hubo suerte, la que ha faltado otros días. Así, un Agirretxe de oro es mucho más útil.

sábado, diciembre 05, 2015

PREVIA Real Sociedad - Eibar. Un derbi para lamer las heridas

Xabi Prieto celebra el gol de la victoria de la pasada temporada.
Primer derbi guipuzcoano de la temporada (domingo, 12.00 horas, Anoeta, Canal + Liga), y una buena oportunidad para lamer las heridas que ha dejado el pobre rendimiento del equipo en la última semana, primero en el Camp Nou y después en el partido de ida de la eliminatoria copera contra Las Palmas. Eusebio Sacristán entró con buen pie, con la victoria ante el Sevilla, y se ha encontrado dos derrotas seguidas, pero su discurso se mantiene intacto y sigue viendo elementos positivos en la implantación de la forma de jugar que quiere para su equipo. Pero la clasificación sigue agobiando y sumar es imprescindible. Cuando antes y de tres en tres. Porque la Navidad ya está cerca y si para entonces la Real no ha remontado el vuelo ya será difícil que los objetivos de la temporada puedan llegar más lejos que la búsqueda de la tranquilidad, la permanencia en Primera y, otro año más, la esperanza de que la próxima temporada las cosas puedan ir a mejor.

Eusebio cuenta prácticamente con toda su plantilla. Sólo hay dos jugadores en la enfermería, los ya conocidos Raúl Navas y Zurutuza. Tantas posibilidades hacen que para esta jornada, y después de haber sido titular en la Copa, Oyarzabal se quede fuera. Quien sí entra en la lista es Aritz Elustondo, y eso es significativo porque deja fuera a uno de los dos laterales del primer equipo, en este caso Zaldua. La otra baja con la que cuenta el técnico txuri urdin es la de Pardo, que cumple un partido de sanción por acumulación de amonestaciones. Así las cosas, Eusebio ha dejado fuera por razones puramente técnicas nada menos que a cinco futbolistas, algo que va a ser una costumbre de aquí al final de la temporada. Para este encuentro los que no están son, además del mencionado Zaldua, Ansotegi, De la Bella, Oyarzun y Chory Castro, salvo el lateral derecho todos ellos titulares en el partido copero del pasado jueves.

Viendo el escasísimo descanso que la Federación deja a la Real para este encuentro, era evidente que Eusebio no repetirá muchos jugadores para esta jornada. Así, Rulli volverá a la portera y la defensa la formarán Carlos Martínez y Yuri en los laterales, y Mikel González e Iñigo Martínez por el centro. Illarramendi se mantendrá en el once, y entre Markel Bergara, Granero y Xabi Prieto se juegan las dos plazas de la línea intermedia del 4-3-3 del técnico realista. En punta, Vela y Agirretxe, que no estuvieron ni en la convocatoria del partido copero, parecen fijos, y los grandes minutos de Canales le dan ventaja para conseguir la última plaza del equipo titular. De esa manera, Oier, Diego Reyes, Elustondo, Bruma, Héctor y Jonathas completarían el banquillo. Si jugara este once, sólo Carlos Martínez e Illarra jugarían de inicio ante Las Palmas y Eibar.

La derrota en el Camp Nou bajó a la Real a la decimoquinta posición de la tabla, con doce puntos, apenas dos por encima de los tres equipos que ocupan las posiciones de descenso, Málaga, Las Palmas y Levante, y nueve por debajo de la zona europea que marcan los 21 puntos del Villarreal en la sexta plaza. Su rival, el Eibar, ha comenzado la temporada infinitamente mejor que los realistas. Su derrota de la pasada jornada ante el Real Madrid les ha sacado de los puestos europeos, dejando al conjunto armero en la octava plaza con 20 puntos, a uno de la sexta posición. Sólo el Betis ha sumado menos puntos que la Real jugando como local. Los realistas, que sólo han ganado tres de los trece partidos jugados en esta Liga, apenas llevan en casa cinco puntos de 18 posibles, y una sola victoria, la conseguida en el último partido jugado en Anoeta, ante el Sevilla. El Eibar, que lleva dos jornadas sin ganar con un punto de seis posibles, ha sumado ya nueve puntos a domicilio, también en seis disputados, y sólo ha perdido un partido, 3-1 en el Camp Nou.

Recordando que el Eibar está disputando su segunda temporada en la élite, es evidente que no hay demasiados precedentes históricos de este derbi guipuzcoano. Apenas se han visto las caras en partido liguero en tres ocasiones, y sólo una de ellas en Primera División, en un encuentro que acabó con victoria realista por 1-0. Esa es, de momento, la única victoria que ha logrado la Real ante el Eibar en su estadio. El motivo es que en Segunda sí se habían visto previamente en dos ocasiones, en la temporada 2007-2008 y en la 2008-2009, y ambos duelos acabaron en tablas, a uno el primero de ellos y a cero el segundo. Los derbis guipuzcoanos ante el Eibar, a pesar de haberse disputado todos en un fútbol moderno, han tenido siempre marcadores tan ajustados como cabría esperar de los derbis de antaño. Apenas se han marcado tres goles en los tres choques disputados entre Real Sociedad y Eibar, aunque el conjunto armero no sabe lo que es ganar en Anoeta.

Efectivamente, la temporada pasada, la 2014-2015, la Real logró la victoria. Sufrida victoria, por cierto. El equipo de David Moyes dominó la primera parte con un buen Pardo a los mandos del equipo, pero no llegó a disparar entre los tres palos y una salida de Rulli a los pies de Arruabarrena salvó a los realistas de irse al descanso por debajo en el marcador. El único gol del partido llegó a los diez minutos de la reanudación, con un afortunado remate de cabeza de Xabi Prieto en el primer palo que en realidad parecía una prolongación buscando el segundo palo pero que cogió una parábola tal que le fue imposible a Irureta despejar el balón. La Real aguantó, solventó las pocas oportunidades del Eibar para lograr el empate y logró esta victoria en el primer partido de la segunda vuelta, una que se antojaba importantísima para que la temporada no se torciera demasiado.

domingo, enero 25, 2015

REAL SOCIEDAD 1 - EIBAR 0 Ganar era innegociable

La Real comenzó con victoria la segunda vuelta y evidenció que ahora mismo su único objetivo es sumar. Como sea. Jugar, por mucho que en realidad sea ese el mejor camino para llegar hasta la victoria, no tiene la misma importancia. Eso, en realidad, lo que provoca es que todos los partidos de la Real sean apretados y sufridos. La visita a Anoeta del Eibar no sólo no fue una excepción, sino la confirmación de que por el momento los partidos del conjunto txuri urdin se van a mover en esos parámetros. Pero en este inédito derbi guipuzcoano en Primera División salió cara y los puntos se los quedó la Real, gracias a un afortunado gol de Xabi Prieto a la salida de un córner. Las buenas noticias se condensan en los tres puntos logrados, que dan un respiro antes de la primera salida de la segunda vuelta, a un casi inexpugnable Santiago Bernabéu, y en que el sufrimiento esta vez sí compensó.

Las apuestas de Moyes en el once inicial parecen ya bastante claras. A falta de saber qué pasa con los fichajes en esta última semana de mercado invernal, los hombres de ataque son fijos, y es curiosamente en la defensa, lo que más ha mejorado con el técnico escocés en la Real, donde se producen cambios constantes. Mikel González acompañó a Iñigo Martínez en el centro de la zaga, y los laterales fueron Aritz Elustondo (Zaldua ni siquiera entró en la convocatoria) y Yuri, quizá lo más sorprendente por galones pero no por el estado de forma de De la Bella. Markel Bergara tampoco estuvo entre los 18 elegidos, y Moyes mandó un mensaje de confianza a Pardo, al que colocó en el campo junto a Granero. Y el riojano respondió, siendo de lo mejor del equipo en un derbi muy movido pero que tampoco brilló demasiado. Al menos sí se vio la famosa intensidad que propugna el técnico escocés y que todavía se ve con cuentagotas, pero el partido estuvo sobre el alambre siempre.

La Real comenzó mandando, pero le costó mucho generar ocasiones de peligro. Nada nuevo en el horizonte por ese lado. Tampoco con el papel predominante de Vela, que es claramente el baremo que mide el estado anímico del ataque txuri urdin. Por eso, la internada del mexicano en su clásica diagonal que cortó Añibarro con un agarrón en el minuto 8, rondando casi el penalti, parecía un buen síntoma. Vela fue el protagonista de casi todas las acciones de peligro de la Real en el arranque del partido y en realidad durante toda la primera mitad. El Eibar respondió como se esperaba, con intensidad y buena defensa y sus llegadas a la portería de Rulli fueron escasas pero muy peligrosas. La mejor ocasión llegó en el minuto 42, cuando tuvo que salir a los pies de Arruabarrena para acabar despejando con la cara el intento del ataque armero de salvar la intervención del arquero argentino.

El detalle más esperanzador fue ver a Pardo manejando el partido, demostrando que no está estancado, sino esperando la necesaria continuidad para ser el eje en torno al cual crezca el fútbol del equipo. Como el estado de forma de la mayoría de los jugadores no es el ideal, su fútbol todavía no luce tanto como cuando irrumpió en el primer equipo, pero es una luz en el camino. Pero el problema de la Real sigue siendo su poca pólvora. En la primera mitad no llegó a disparar entre los tres palos, a excepción de algún rebote que sí llegó a las manos de Irureta. Por eso, llegar al descanso con vida se le debe a Rulli, de largo el mejor fichaje que la Real ha hecho para esta temporada, y no sólo por sus buenas paradas sino por la seguridad que aporta al equipo. Con eso y con Pardo, construir el equipo tendría que ser más sencillo. Pero de momento hay que ganar y a la Real no le importa jugar al patadón lo que sea necesario mientras no sume los puntos necesarios para alcanzar la tranquilidad.

La segunda parte fue una mejora para la Real, aunque sólo sea por el peligro que llegó a la meta de Irureta. Xabi Prieto disparó mal en la primera intentona, y Granero no estuvo lejos de romper la sequía goleadora en libres directos antes de que llegue a los cinco larguísimos años, aunque su disparo salió muy centrado. El pequeño arreón de la Real esta vez sí dio resultado de cara a gol, pero no por juego. El gol de la Real llegó a los diez minutos de la segunda mitad y en un córner. Pero no en uno especialmente bien ejecutado. Pardo lo sacó buscando el primer palo y la peinada de Prieto, pero el capitán propulsó el balón con una parábola muy alta, que acabó sorprendiendo a Irureta y colándose en la portería. El estallido de felicidad fue inmenso, porque la victoria era absolutamente innegociable. Ahora faltaba lo más complicado, lo que hasta el momento la Real no había sabido hacer, y era aguantar la victoria. Y esta vez Moyes acabó contento, con menos sufrimiento futbolístico del esperado aunque lo apretado del marcador indicara lo contrario.

Rulli tuvo que intervenir mucho menos en la segunda mitad, aunque Iñigo Martínez tuvo que hacer un corte salvador para evitar el disparo de Arruabarrena. Quedaban once minutos para el final, y dos después Ángel probó fortuna para que el guardameta argentino mostrara una vez más la seguridad que le caracteriza. Los cambios de Moyes llegaron tarde, porque en realidad no había mucho que cambiar, aunque el estado físico del equipo siempre haga tener dudas sobre hasta cuándo va a aguantar. Pero esta vez Anoeta pudo respirar con alivio. Moyes lanzó un mensaje claro dejando a Pardo en el campo los 90 minutos, algo que el equipo y los aficionados agradecieron. Granero, que no estuvo mal, fue el primero en dejar el campo para que entrara Elustondo, levemente silbado. Después, Vela se llevó la ovación de la noche para que entrara Chory Castro. Y finalmente Hervías entró por Canales. En realidad, el primer cambio fue para parar el partido y los otros dos para perder tiempo. Poco que analizar por ahí, pero ayudó a que el equipo aguantara hasta el final.

Y aguantó. Estos tres puntos eran absolutamente imprescindibles tras la derrota ante el Rayo Vallecano. Como poco, sirve para tomar aire y que una hipotética derrota ante el Real Madrid dentro de una semana no tenga efectos catastróficos, y eso no es poca cosa viendo de dónde viene el equipo. Moyes sigue profundizando en lo que considera esencial para cimentar su proyecto: presión y fortaleza defensiva. Y eso, por mucho que el Eibar no inquietara demasiado a Rulli, es una espléndida noticia. Anoeta volvió a ver tres puntos de la Real y eso tiene un indudable sabor dulce. Y queda la pequeña satisfacción de haber superado al Eibar, que sigue delante, sigue siendo el primer equipo vasco de Primera, pero al menos puede empezar a intuir que la Real ha iniciado la persecución. Pequeña alegría para una temporada que debía ser ilusionante, pero esta nueva Real de Moyes tiene que ir así, paso a paso, poco a poco y sumando de tres en tres.

viernes, enero 23, 2015

PREVIA Real Sociedad - Eibar. Prohibido tropezar

González González, triste protagonista en la 2008-2009.
Arranca la segunda vuelta con el inédito derbi guipuzcoano ante el Eibar (sábado, 22.00 horas, Anoeta, Energy) y la Real tiene prohibido tropezar. No ganar este encuentro sumiría al equipo en una crisis de imprevisibles consecuencias después que la afición realista ya despidiera con pitos a los suyos después de la derrota ante el Rayo Vallecano. La situación no puede ser más complicada con los problemas heredados, un técnico, David Moyes, que aún no ha conseguido que los progresos del equipo se traduzcan en los puntos suficientes para dejar de mirar hacia la zona de descenso, unos jugadores ya totalmente en entredicho y sin el parapeto del entrenador cesado, la ausencia todavía de fichajes en el mercado invernal y una segunda vuelta de la Liga que se antoja complicada por los estadios que tendrá que visitar el equipo txuri urdin, todos los punteros del campeonato, lo que obliga a que Anoeta sea el fortín que rompió el Rayo con tanta facilidad hace menos de una semana. ¿Cómo responderá la Real a esta situación de alto riesgo?

Como ya es norma, Moyes ha decidido ocultar la convocatoria hasta hora y media antes del encuentro, y eso sigue incluyendo el parte médico. Aunque durante la semana todo el mundo ha estado disponible para el técnico, cabe pensar que el partido llega demasiado pronto para Zurutuza y seguramente también para Carlos Martínez. La ausencia del lateral de Lodosa se puede adivinar por la convocatoria del Sanse, en la que no figura Aritz Elustondo, lo que probablemente signifique que estará con el primer equipo, al igual que Hervías, que tampoco está con los 16 jugadores que afrontarán el derbi con el Real Unión. Markel Bergara también es duda para el partido. Si llega, y sumando al grupo a los dos potrillos ya mencionados, el técnico escocés tendrá que descartar nada menos que a cuatro jugadores, siendo uno de ellos con absoluta certeza un Dani Estrada del que por el momento no hay noticias de que vaya a salir del equipo en el mercado de enero.

Para el once, y aún sin saber cuál será la lista final, es evidente que Rulli estará bajo palos, y en la defensa son seguros Iñigo Martínez y De la Bella. Aunque no se pueda descartar a Aritz Elustondo, Zaldua tiene todas las papeletas para ocupar el lateral derecho, regresando por fin después de su lesión, mientras que Ansotegi y Mikel González se juegan el otro puesto de central. Si Markel no llega, Moyes tendrá que elegir su sustituto entre Elustondo y Pardo, con menos opciones a priori para Gaztañaga. Junto al elegido estará Granero en el doble pivote. Y por delante, salvo que el técnico escocés quiera dar descanso a alguno de los tres mediapuntas, algo poco probable viendo la enorme importancia del partido, repetirán Xabi Prieto, Vela y Canales, con Agirretxe por delante y dejando en el banquillo a un Finnbopgason que busca estrenar su casillero goleador. Chory Castro también tiene opciones de formar en la banda izquierda. El resto, y a la espera de conocer a los 18 convocados, parecen tener muchas menos papeletas para entrar en el once inicial.

Muy pocos habrían imaginado que el derbi guipuzcoano con el que se abre la segunda vuelta de la Liga se afrontara con los equipos en la situación que ocupan. La Real es duodécima con 19 puntos, sólo tres por encima de la zona de descenso, mientras que el Eibar es el mejor equipo vasco de Primera y ocupa la octava posición con 27 puntos, aunque a ocho de las plazas europeas, más lejanas de lo que parece por su puesto. El equipo txuri urdin ha dejado escapar ya 18 puntos en casa de los 30 que se han puesto en juego, ya que en Anoeta ha perdido tantos partidos como ha ganado, cuatro, y ha empatado dos. El Eibar es un visitante peligroso, ya que sólo cinco equipos de Primera han sumado más que los armeros a domicilio. Han ganado cuatro encuentros, han empatado tres y han perdido otros tres. El equipo azulgrana, de hecho, no ha perdido en sus cuatro últimos desplazamientos, empatando a cero ante el Sevilla y a uno contra el Córdoba y ganando 0-1 al Celta y 1-2 al Espanyol.

Este Real Sociedad - Eibar será el primer derbi entre estos dos equipos que se celebre en Primera División, por lo que es indiscutible el carácter histórico que tendrá el partido. La historia de los derbis guipuzcoanos en la máxima categoría sólo la habían escrito hasta ahora el propio conjunto txuri urdin y el Real Unión. Hasta ahora estos dos equipos sólo se habían visto las caras en Segunda y apenas en dos ocasiones. Lo curioso de la estadística, reflejo casual de la actual situación clasificatoria de ambos conjuntos, es que la Real nunca ha sido capaz de derrotar al Eibar en su estadio. Esas dos visitas, en las temporadas 2007-2008 y 2008-2009, acabaron en empate, a uno en la la primera de esas ocasiones y a cero en la segunda. La única vez en que la Real doblegó al Eibar en Donostia fue en el único enfrentamiento de su historia en la Copa del Rey, en la campaña 1986-1987, cuando los hombres entrenados por John Toshack superaron al conjunto armero por 2-0.

Ese último encuentro liguero, el de la temporada 2008-2009, tuvo un único protagonista, el árbitro González González, que protagonizó una de las actuaciones más vergonzosas que ha visto Anoeta y que, curiosamente, arbitrará este sábado de nuevo el mismo encuentro. El partido, que no tuvo historia en lo futbolístico, quedó en el recuerdo por su provocación constante. En la jugada en la que Díaz de Cerio sufrió una fractura de tibia y peroné que dejó helada la grada de Anoeta, González González no sólo no señaló falta, sino que ni siquiera tuvo la dignidad de detener el partido para atenderle y espero a que alguien tirara el balón fuera. El árbitro siempre estuvo más pendiente de menudencias que del juego, y el esperpento llegó al final. Cuando expulsaba a Carlos Martínez, que estaba en el banquillo, sin que hubiera una razón sólida, un objeto lanzado desde la grada buscando al colegiado alcanzó al entrenador realista, Juanma Lillo. González González, sin atender a Lillo o pitar el final del partido, se refugió en el vestuario y dio por concluido el partido sin decírselo a nadie. Su cobarde actuación al menos no provocó el cierre de Anoeta.

domingo, agosto 24, 2014

EIBAR 1 - REAL SOCIEDAD 0 La hermandad y el pelotazo nunca favorecen al visitante en Ipurúa

Granero sigue a Javi Lara, autor del único gol.
Aunque se le restó importancia cuando se conoció el calendario, era evidente que Ipurúa no era el mejor lugar para que la Real arrancara la temporada. Probablemente, cualquiera de los otros 18 campos de Primera, incluso el Camp Nou o el Santiago Bernabéu, habría sido un escenario más propicio para que Jagoba Arrasate siguiera tratando de engrasar un sistema que está empezando a tener algunos tintes ininteligibles. El Eibar, con el ritmo y la presión que se esperaba, superó a la Real con un único gol conseguido a balón parado. El conjunto txuri urdin no entendió que Ipurúa es el único campo ahora de Primera en el que la hermandad y el pelotazo nunca pueden favorecer al equipo visitante. No aprendió de sus visitas en Segunda, partidos a cara de perro y feos, como el de hoy. Y, sin embargo, la Real quiso que el balón largo fuera su solución para frenar el ímpetu armero y participó en el encuentro no como si fuera una batalla, sino como una fiesta. Lo fue para el Eibar, pero más por el 1-0 que por ser el primer partido que juega en la máxima categoría. Los libros de historia dirán lo contrario, claro, pero lo que queda ahora es una derrota muy dolorosa que aumenta las dudas realistas.

Decía Jagoba en la víspera que no iba a haber una revolución en el once, pero tampoco estuvo demasiado lejos de serlo. Han sido cuatro los cambios en el once con respecto al equipo que dispuso ante el Krasnodar. Los dos de la zona defensiva, los más sorprendentes con el cambio de los dos laterales, fueron los que peor salieron, porque ni Carlos Martínez ni Yuri se mostraron mejores o en mejor forma que Zaldua y De la Bella. Además, Arrasate decidió la entrada de Granero por Pardo, siempre penalizado en partidos supuestamente físicos, y la de Zurutuza por Chory Castro. Y plantó un esquema que tuvo menos de rombo y cierto sabor de improvisación, casi con una línea de cuatro medios, a la que se descolgaba Canales, por delante de un Markel Bergara que estuvo lejos de dominar el partido y por detrás de un Agirretxe a quien apenas llegaron balones en condiciones y que se limitó a fajarse con la defensa. Y lo malo es que, a pesar de formar un centro del campo con mucha calidad, la Real no manejó el partido. Soportó el arreón inicial del Eibar, pero nunca dio la impresión de tener las ideas claras. Calidad sí, y por eso de vez en cuando se juntaban dos pases seguidos que parecían desarbolar a los locales, pero nada más.

Era evidente que el Eibar iba a ejercer mucha presión en los primeros minutos, lo hizo, y por eso sorprende aún más que eso cogiera algo desprevenida a la Real. Como también era de prever, las primeras ocasiones locales llegaron a balón parado. Especialmente en la primera mitad, la estrategia fue un constante quebradero de cabeza para el equipo txuri urdin, cuya defensa en zona no funcionó en ningún momento. Albentosa primero y Ángel después estuvieron muy cerca de enviar sus cabezazos dentro de los tres palos. Con un Markel inexistente en la salida de balón, un Granero perdido, un Xabi Prieto menos participativo que en los anteriores partidos europeos y con el juego muy volcado a la derecha, la Real sólo encontró la forma de alcanzar el campo rival con balones largos. Y curiosamente protagonizados muchas veces por Elustondo, cuya nueva demarcación en el centro de la defensa obedecía, entre otras razones y según las explicaciones dadas desde el club, a su salida de balón.

Con un partido más o menos parejo pero con mucho más ímpetu y peligro por parte del Eibar, lo que dejaba a la Real claramente por debajo a los puntos, Zubikarai tuvo que intervenir en una doble oportunidad para evitar el 1-0. En la primera despejó como pudo y probablemente no de la mejor manera un disparo de Javi Lara y en la segunda sí hizo un auténtico paradón junto al palo tras el lanzamiento de Arruabarrena. No pintaba bien el partido para los intereses del equipo realista, pero el balón de oxígeno le llegó en la figura de Canales, que sí fue capaz de cazar algunos de esos balones largos. En uno de ellos, dejó un magnífico taconazo a Carlos Martínez, que reventó la pelota de tal manera que lo único que no sufrió fue la portería de Irureta. Pero el guardameta local fue sin duda quien pudo vivir la primera parte con menos intensidad. No le hizo falta porque la Real, como ya es costumbre, zanjó sus pocas ocasiones de peligro con balones que nunca encontraron los tres palos.

Así, sin demasiado peligro en ninguna de las dos porterías, el gol llegó como tenía que llegar, con un fallo realista, quizá por una decisión algo casera del árbitro que no desentonó en su labor y por una falta de seguridad en la retaguardia que no se ha solucionado. Alvarez Izquierdo señaló una falta por mano de Carlos Martínez que no se vio demasiado clara y que el lateral protestó mucho. Javi Lara disparó directamente a puerta casi desde la línea de fondo, y el balón superó por alto a Zubikarai y se coló en la portería después de tocar en el segundo palo. Se puede decir que fue un fallo de Eñaut, aunque no hay que olvidar que las faltas directas fueron la cruz de Bravo durante los últimos años, pero también es una cuestión de estrategia, pues en esas faltas quizá conviene colocar a un jugador en el segundo palo. Puede que el gol sea en todo caso imparable, pero es de los que dejan la sensación de que se podría haber evitado en demasiados momentos.

El tanto fue la última acción de la primera parte y el descanso fue de esos en los que cabe pensar que las cosas no pueden ir a peor. Pero lo fueron. Y eso que durante algunos minutos dio la impresión de que la Real acabaría rondando tanto la portería de Irureta como para marcar al menos el empate, con un Eibar terriblemente replegado, algo lógico por la importancia de los tres puntos y del momento histórico. En los primeros diez minutos se vio a un equipo txuri urdin mucho más dominante, quizá ya por fin convencido de lo que hacía. Los laterales comenzaban a tomar protagonismo, sobre todo Yuri, y Granero, más centrado, comenzaba a aparecer más. Aún así, no dio para muchas ocasiones claras, tan solo un disparo del propio Yuri que se marchó fuera y otro, el más claro y con la cabeza, de un Agirretxe que inexplicablemente le puso el balón en las manos a un Irureta batido y con toda la portería a su disposición.. Pero con el paso de los minutos, los pelotazos de la primera mitad fueron regresando al juego realista, cuando eso en Ipurúa es imposible que funcione. Al menos, no para el visitante.

Arrasate movió sus piezas relativamente pronto para lo habitual, algo evidente cuando Vela estaba todavía en el banquillo. Pero el mexicano no fue la solución. Pudo serlo porque tuvo en su cabeza la ocasión más clara del partido, pero envió fuera su testarazo, completamente solo desde la frontal del área pequeña tras un buen centro de Zaldua. Eso sucedió cuando la segunda parte llegó a la media hora, y antes Zubikarai también se había llevado un buen susto con un cabezazo hacia atrás de Markel Bergara que no anduvo lejos de colarse en su propia portería. Lo cierto es que hubo más nervios de los normales, como se vio en otra jugada en la que Agirretxe trató de dejar el balón a su portero y éste no lo encontró a la primera, afortunadamente sin ningún jugador del Eibar cerca. Para entonces, la Real era un galimatías. Yuri tuvo que marcharse noqueado tras un choque con Bóveda, Chory se colocó por delante, Iñigo acabó en el lateral, Markel de central junto a Elustondo, Vela muy centrado y con poco contacto con el balón y Granero, Xabi Prieto y Canales prácticamente por donde querían buscando balones que pocas veces llegaron a concretar.

Canales, que durante muchos minutos pareció apagarse, acabó siendo el más conectado al partido. Él fue quien puso la asistencia perfecta a Agirretxe para aquel cabezazo a bocajarro, y fue quien más y mejor pidió el balón. A falta de cinco minutos para el final el mismo Canales fue arrollado y golpeado dentro del área, pero Álvarez Izquierdo no quiso saber nada. Como tampoco quiso alargar el partido lo que merecía, incluso cuando le indicó a Xabi Prieto que alargaría por una jugada que ejemplifica a la perfección la forma en la que la Real encaró el duelo. En el minuto 81 Albentosa golpeó la cabeza de Zaldua cuando éste ya había despejado y los dos quedaron en el suelo. El realista no tuvo problemas, pero el armero sufrió una pequeña brecha. A pesar del 1-0, los médicos del Eibar atendieron a su jugador con total tranquilidad en el césped, por espacio de más de dos minutos, sin que ningún realista se acercara siquiera a pedir que se le atendiera fuera del campo. La hermandad y el buen rollo siempre acaba pasando factura a la Real en los derbis, y el de hoy no fue una excepción, porque cuando al final el Eibar tuvo que emplearse con dureza, lo hizo, vio dos tarjetas casi en el descuento y no permitió que la Real amenaza su 1-0.

Parta el Eibar, la tarde de este 24 de agosto forma ya parte de su historia. Su primer partido en Primera División y su primera victoria en la categoría. Y además en un derbi contra la Real. Para el equipo txuri urdin, en cambio, la tarde no ha tenido nada de histórica pero sí mucho de humillante. Evidentemente, no ha recibido una goleada de escándalo, pero ha perdido uno de esos partidos que, en realidad, tiene que ganar. Y por supuesto que se puede perder, pero no así. No dando la impresión de que se jugaba menos que el rival, no con un galimatías táctico que pone en tela de juicio todas la voluntades de su entrenador y no abrazando el pelotazo como la mejor forma de desenvolverse en el campo de juego más pequeño de la Primera División cuando su apuesta es por un centro del campo técnico. El exigente arranque de la temporada ha dado ya el primer aviso serio a la Real. En el horizonte está el partido de vuelta contra el Krasnodar, una eliminatoria que está lejos de ser sentenciada y sobre la que este 1-0 cierne unos nubarrones más oscuros de lo esperado, y la visita a Anoeta del Real Madrid. Ojo, que esto puede pasar factura si la Real no despierta.