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jueves, mayo 27, 2021

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2020-2021 (4) Eliminatorias dolorosas

En la temporada 2019-2020, la Real superó todas las eliminatorias que jugó, todas las de la Copa que llevaron al equipo a su primera final en tres décadas. Sin embargo, en la 2020-2021, jugó cuatro enfrentamientos decisivos, a vida o muerte, y perdió tres, además en dolorosas circunstancias en la mayoría de esas ocasiones, superando solo a un equipo de Segunda División en estas lides. Ya hemos hablado del duelo europeo ante el Manchester United, la única de esas eliminatorias que se jugó a doble partido, un varapalo en toda regla al que, si se le puede sacar alguna conclusión positiva, el equipo supo sobrevivir para acabar logrando los grandes objetivos de la temporada. Pero Supercopa y Copa del Rey provocaron sendas noches de enorme disgusto, en las que los méritos futbolísticos de los de Imanol no encontraron el justo premio.

La Supercopa es, desde luego, una dolorosa espina que la Real tardará en sacarse. No es una competición que se pueda jugar con facilidad, ya que con el actual formato obliga a quedar entre los dos primeros de la Liga o jugar la final de Copa. El equipo txuri urdin, de hecho, no disputaba la Supercopa desde su primera edición, en la temporada 1983-1984, aquella en la que se superó al Real Madrid en una memorable prórroga en Atotxa. Debió jugarla también en la campaña 1987-1988, pero los poderosos no facilitaron las fechas para que se jugara. Para el equipo txuri urdin era la primera presencia por tanto en el nuevo modelo a cuatro que se disputa desde la temporada 2019-2020. Y aunque la pandemia imposibilitó el exótico destino árabe que la Federación ha cerrado para amasar dinero, era una final en todo caso.

O, mejor dicho, una semifinal en la que tocó en suerte el Barcelona, mientras que por el otro lado del reducido cuadro jugaron Real Madrid y Athletic de Bilbao. La posterior conquista de la Supercopa a cargo del conjunto ya entrenado por Marcelino evidenció que el título era algo posible, y a la Real se le escapó una espléndida ocasión de jugar una final y de optar a un título antes de la final de Copa que llevó a este equipo a la gloria. ¿Las razones? Muchas, porque fue una semifinal rica en matices, cambiante en sus momentos y en la que la Real sumó más méritos que el Barcelona para alcanzar el partido definitivo de este torneo. Ter Stegen, de hecho, se mostró como el mejor jugador del equipo culé, lo que da una idea de los aciertos que acumuló la Real. Fue el partido de la temporada en el que Ter Stegen hizo más paradas, y quedó en el recuerdo el desvío prodigioso de una maravillosa falta de Januzaj que merecía el premio del gol.

La semifinal se decidió en los penaltis, y sí, Ter Stegen paró dos lanzamientos, al hasta entonces imbatible Oyarzabal, que de hecho fue el autor del tanto de la Real en el tiempo reglamentario precisamente desde los once metros, y a Bautista. Fueron los dos primeros lanzamientos de la Real. El tercero, el de Willian José, fue al palo. El Barcelona marcó dos de los tres primeros, De Jong también se topó con la madera, pero Dembelé y Pjanic pusieron un claro 2-0. Mikel Merino y Januzaj anotando sus dos penaltis y el fallo de Griezmann dieron vida a la Real, pero en el definitivo lanzamiento, el quinto del Barcelona, Riqui Puig marcó y puso el 3-2definitivo en la tanda. Las lágrimas de Oyarzabal se convirtieron en la metáfora más evidente de cómo se quedó la afición txuri urdin ante el sueño de una nueva final que se esfumó cuando más lo mereció la Real. Como siempre en su historia.

Seguro que hubo gente que pensó que La Cartuja, desde la lejanía de Córdoba, donde se jugó la semifinal, se convertía en un escenario maldito para la Real. Eso lo desmontó la posterior final de Copa contra el Athletic, claro, pero también hubo quien pensó, seguro, que la Real podría lograr el hito de jugar las dos finales separadas solo por quince días, sobre todo cuando a posteriori vimos cómo sí las jugaba, y perdía, el Athletic. La Real en todo caso, se quedó lejos de esa meta. La Copa 2020-2021 solo dio una alegría, la tercera ronda ante el Córdoba. En un partido bien jugado, Willian José se despidió de la Real con un doblete antes de marchar a la Premier. Imanol apostó por la Copa como lo hizo en el exitoso camino de la temporada precedente y jugó con un equipo reconocible, aunque joven. Y aunque los goles no llegaron hasta la segunda mitad, la Real pasó con solvencia y con merecimiento, sumando una victoria más a la impresionante racha que acumulaba la Real de Imanol.

En octavos de final, el rival fue el Betis. En la previa se recordó que el Betis era, precisamente, el único equipo que había sido capaz de eliminar a la Real en la Copa desde que Imanol se hizo con el equipo, en la temporada 2018-2019, aunque entonces lo hizo a doble partido y empatando ambos encuentros. Pero en esta ocasión el choque era a partido único y en el Benito Villamarín. Se jugó bajo una intensa niebla, y sería fácil trazar analogías entre esa circunstancia y las decisiones que tomó Mateu Lahoz, por las que, sin ya nada que hacer, se disculpó después ante la expedición realista. Expulsó a Illarramendi por una jugada en la que ni siquiera toca a su rival, y en la que Mateu amonestó primero a Merino. El VAR le sacó de su error en la identidad del jugador castigado y el colegiado ejecutó el error hasta el final, mostrando la roja a Illarra. La Real ganaba entonces 0-1, gol de Oyarzabal, y logró aguantar esa ventaja hasta el 78, cuando Canales igualó la eliminatoria y la llevó a la prórroga. Allí, una Real desnaturalizada con los cambios, pensados para aguantar, acabó siendo derrotada por 3-1, con dos goles de un Borja Iglesias que llegaba en plena sequía. Una lástima, otra eliminatoria dolorosa.

martes, enero 12, 2021

PREVIA Real Sociedad - Barcelona. La hora de soñar

Ha llegado la hora de soñar. Han tenido que pasar casi 18 años desde la última vez que la Real saltó a un terreno de juego para disputar un título, desde que luchó por la Liga de la temporada 2002-2003 hasta la última jornada. La brillante trayectoria de los de Imanol en la Copa de la pasada temporada, a final de su final, tiene su primer eco en la Supercopa, la segunda que se disputa en este formato a cuatro equipos, y con el Barcelona como rival (miércoles, 21.00 horas, Nuevo Arcángel, Vamos). La Real está a una victoria de disputar una final, algo que no hace desde 1988, y a dos partidos de volver a ser campeona, algo que no logra desde 1987. Estos datos bastan para comprender la dimensión del partido al que tiene que hacer frente. Y si no eso no es suficiente, con mirar el escudo que llevarán sobre el pecho los once jugadores de la Real que formen el once titular ya habría que dar por sentado que hay que buscar un único objetivo: la victoria. Por la historia de este club y por la gente que no podrá estar en las gradas celebrándolo.

Como era de esperar siendo una fase final con un título en el horizonte, Imanol se lleva a Córdoba a toda su plantilla, incluyendo a los lesionados, nómina que en teoría ahora mismo completan con seguridad Moyá, Aritz, Sangalli y Silva, y a Sola, aunque no tenga ahora mismo ficha por estar todavía recuperándose de su grave lesión. En el grupo también están los dos porteros de las categorías inferiores que han venido completando las últimas convocatorias tras la lesión de Moyá, Ayesa y Marrero, pero no hay ningún otro potrillo, Imanol confía para esta aventura hacia la conquista de la Supercopa en el bloque de la primera plantilla. La Real llega al partido con dudas en el estado físico de algunos de sus jugadores, especialmente en los laterales, ya que Zaldua y Monreal están en la convocatoria después de no haber entrado en las últimas listas o Illarramendi todavía no ha redebutado después de viajar a Sevilla con opciones de jugar por primera vez en 16 meses.

Estamos hablando de una semifinal, la antesala de un título, y parece evidente que Imanol no se va a guardar nada. Remiro está bajo palos, con una defensa formada a priori por Gorosabel y Monreal en los laterales, con el regreso del navarro tras la lesión, y Zubeldia y Le Normand por el centro. La gran duda radica en el centro del campo. Imanol podría repetir la fórmula de contención, con Guevara y Zubimendi al lado de Merino, o hacer que entre Guridi, dando alguna opción más de ataque gracias a la gran amplitud de terreno que cubre este. Lo que está claro es que Oyarzabal será titular en la punta de ataque, pero no quiénes serán sus dos acompañantes. Portu y Januzaj se juegan una de las dos plazas y Willian José e Isak la otra, en principio con más opciones para el primero de los nombres de ambas duplas.

Real Sociedad y Barcelona llegan a la Supercopa en estados de forma muy diferentes. Ambos superaron la fase de grupos de sus respectivas competiciones europeas como segundos de grupo, pero con sensaciones distintas. La Real se clasificó en el último suspiro y el Barcelona ganando los cinco primeros partidos de su grupo. En Liga, el equipo txuri urdin ha sumado una sola victoria en las últimas nueve jornadas disputados, incluyendo la derrota en el Camp Nou, mientras que el conjunto blaugrana lo hace después de siete jornadas sumando, cinco victorias y dos empates. En los dos últimos encuentros, el Barcelona no ha encajado ningún gol. La Real, por contra, ha encajado al menos un gol en siete de esos último nueve encuentros, con la excepción del 0-1 en San Mamés y el 0-0 en Mendizorroza ante el Alavés.

La Real disputará la Supercopa por segunda vez, la primera en este formato. El conjunto txuri urdin inauguró el palmarés en 1982, remontando en la prórroga y hasta el 4-0 el 1-0 que le endosó el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Tendría que ser la tercera edición para el club, pero no se disputó la Supercopa de 1987 porque no se atendió la propuesta de fechas de la Real. Nunca se han cruzado realistas y blaugranas en la Supercopa, sí en la Copa, y el balance histórico es muy negativo. Tres finales, las tres para el Barcelona en los únicos enfrentamientos a partido único, en 1913 y en 1928 resueltas en el segundo desempate, y en 1988. En eliminatorias a doble partido, hay trece precedentes y solo dos cayeron del lado de la Real, en las campañas 1968-1969 y en la 1979-1980. Como local en esos duelos, la Real logró tres victorias, cuatro empates y seis derrotas. No hay una victoria en un partido de eliminatoria ante el Barça desde el 3-0 de la temporada 1979-1980, con goles de Diego, Idigoras y Kortabarría de penalti. En Copa de la Liga, dos eliminatorias más y las dos para el Barça.

Esta misma temporada, la 2020-2021, Barcelona y Real Sociedad ya han jugado en el Camp Nou en partido de Liga. Willian José adelantó a la Real, pero en poco más de diez minutos Jordi Alba y De Jong le dieron la vuelta al marcador. En la segunda mitad el equipo de Imanol mereció mucho más y superó al Barça en todo, pero no pudo evitar la derrota por 2-1. La última vez que se cruzaron en una eliminatoria fue en los cuartos de final de Copa de la campaña 2016-2017. El Barcelona consiguió ganar en Anoeta por 0-1, gracias a un gol de Neymar conseguido de penalti. En la vuelta, la Real de Eusebio hizo todo un ejercicio de valentía, y a pesar del 5-2 final puso al Barça en aprietos. Denis Suárez y Messi de penalti pusieron el 2-0, recortó distancias Juanmi, Luis Suárez pareció sentenciar en la siguiente jugada, pero la Real se resistió a morir y puso el 3-2 por medio de Willian José con casi veinte minutos por delante. Arda Turan y de nuevo Denis redondear una injusta goleada.

viernes, diciembre 28, 2007

PARTIDOS INOLVIDABLES Real Sociedad 4 - Real Madrid 0 (1982-1983)

Hoy, día de los inocentes, se cumplen 25 años del partido que permitió a la Real conseguir la Supercopa de España, la primera que se jugó, la única que disputó el conjunto txuri urdin y, por tanto, la única que figura en su hermoso palmarés, junto a las dos Ligas y la Copa de 1987. Se consiguió siendo el vigente campeón de Liga en un vibrante partido de vuelta ante el Real Madrid, campeón de Copa de 1982, disputado el 28 de diciembre de 1982. Se goleó al equipo merengue, aunque hiciera falta una prórroga para ello. Se consiguió un título más en la época en la que la Real se consolidó como el más pequeño de los grandes y el más grande de los pequeños.

Atotxa acogió el partido de vuelta en aquella fría noche de invierno. La Real había sucumbido contra el Madrid en la ida por un corto 1-0, gol anotado por Santillana. El equipo entrenado por Alfredo Di Stéfano, sobre todo a raíz de la expulsión de Juan José en el minuto 22 por propinar un cabezazo a López Ufarte, se encerró en su propia área con un solo objetivo: mantener ese gol de diferencia. Y le costó a la Real igualar la eliminatoria. No lo hizo hasta el minuto 8 de la segunda mitad. Un barullo en el área madridista acabó con gol de Diego y la piña de jugadores celebrándolo (en la foto). La prórroga estaba asegurada y el marcador ya no volvió a moverse en los 90 minutos reglamentarios a pesar de la insistencia de la Real.

La situación incluso mejoró para el equipo txuri urdin en un partido que por momentos fue algo bronco (y que vivió intensos lanzamientos de objetos de la grada, sobre todo contra el portero madridista, lo que costó el posterior cierre del campo donostiarra). El Madrid se quedó con nueve jugadores, después de que Ángel también fuera expulsado. El Madrid aguantó como pudo con nueve jugadores los 20 minutos que faltaban para el final y buscó hacer lo mismo en la prórroga, pero ahí se encontró con el vendaval txuri urdin, el poderío del equipo que nos hizo grandes. En el primer minuto de la prórroga, López Ufarte sacó en corto un córner y cuando volvió a coger el balón lanzó un prodigioso zurdazo que se coló en la escuadra de la portería de Agustín, que llegó a tocar el balón. Golazo del Pequeño Diablo.
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A partir de ahí, la Real masacró al Madrid jugando al contraataque. Uralde y Salguero en propia puerta, rematando sin querer un centro de Bakero, cerraron el 4-0 definitivo antes incluso de que la prórroga llegara a su mitad. A falta de cinco minutos para el final del partido, con el triunfo ya decantado para la Real, el Madrid consiguió forzar un penalti. Pero "no pasa nada, tenemos a Arconada", volvió a cantar la hinchada realista. Y Arconada detuvo el lanzamiento de Metgod. El gran capitán realista provocó un inmenso grito de alborozo en la grada, como si hubiera sido esa parada la que diera el título. Atotxa celebraba el segundo título que la Real conseguía en su césped, tras la Liga de unos meses antes.
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Arconada cogió el trofeo y la Real dio la vuelta de honor. La que se sólo los campeones pueden dar. La que tanto echamos de menos, y más ahora que el equipo está en Segunda. Estos fueron los años gloriosos que nadie debiera olvidar.
Real Sociedad: Arconada, Murillo (Begiristain, 60'), Gajate, Celayeta, Diego (Sukia, 60'), Larrañaga, Orbegozo, Bakero, Uralde y López Ufarte.
Real Madrid: Agustín, Juan José, Bonet, Metgod, Camacho, Ángel, Gallego, Fraile, Portugal (San José, 60), Pineda (Salguero, 74) e Isidro.
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Goles 1-0, minuto 53, Uralde; 2-0, minuto 91, López Ufarte; 3-0, minuto 102, Uralde; 4-0, minuto 104; Salguero (propia puerta).
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Árbitro: Pes Pérez. Amarilla a Bakero, Arconada, López Ufarte, Gajate y al entrenador Alberto Ormaetxea; y a Isidro. Roja a Juan José y Ángel.
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Atotxa, lleno absoluto.