miércoles, mayo 27, 2026

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2025-26 (2) Los jugadores



1. Remiro (3)
Partidos jugados: 39. Titular: 39. Minutos: 3.510.
Amarillas: 1.
Con diferencia, la peor temporada de Remiro en la Real. Salvo apariciones puntuales, como el soberbio partido que hizo contra el Barcelona en Anoeta o la decisiva parada en el penalti copero contra el Alavés, su temporada ha tenido muchas más sombras que luces. Ser el portero más goleado de la categoría no es solo responsabilidad suya, pero es evidente que un Remiro de otras temporadas habría salvado algún que otro punto para la Real. No parece haber jugado a favor de su confianza el ruido mediático sobre su presencia o no en el Mundial.

2. Aramburu (5)
Partidos jugados: 42. Titular: 37. Minutos: 3.291.
Goles: 1. Asistencias: 0. Amarillas: 10.
El titánico esfuerzo que pone en cada aparición sobre el césped compensa sus flaquezas. No tener competencia real en el lateral derecho por una u otra causa tampoco le ha beneficiado Tiene mucho potencial, pero lo ha exprimido menos de lo que se podía esperar. Siendo un lateral tan ofensivo, acabar sin una sola asistencia y con un solo gol parecen números escasos. Y en defensa tiene que pulir el ímpetu con el que entra en cada jugada. En ese sentido, los dos penaltis que le sacaron en el Bernabéu son un ejemplo claro de lo que tiene que corregir.
 
3. Aihen (3)
Partidos jugados: 27. Titular: 13. Minutos: 1.214.
Goles: 1. Asistencias: 0. Amarillas: 3.
Todos los años Aihen ha peleado para hacerse el hueco que nadie esperaba que pudiera hacerse, y en esta ocasión Sergio Gómez le ha relegado a una clarísima suplencia. Sus apariciones tampoco han parecido mostrarle en su mejor versión, lo que ha supuesto que, quizá por primera vez, no haya sido un contendiente real para la banda izquierda. La historia, eso sí, le ha reservado un lugar de oro por marcar un penalti en la tanda que volvió a hacernos campeones.

4. Gorrotxategi (6)
Partidos jugados: 37. Titular: 30. Minutos: 2.636.
Goles: 1. Asistencias: 3. Amarillas: 8.
Si lo pensamos fríamente, a Gorrotxa se la lanzó a los pies de los caballos. Se le encomendó sustituir a un jugador traspasado por 70 millones sin un solo minuto de experiencia en la élite y sin ningún escudero fiable a su lado, ya fuera por lesiones, por fichajes tardíos o por falta de confianza. La llegada de Matarazzo pareció dejarlo en un segundo plano, pero se rehizo. Con fallos de juventud, peajes asumibles sin duda, es un muy buen futbolista y lo tendrá que demostrar el próximo año. Inolvidable su gol al Athletic.

5. Zubeldia (3)
Partidos jugados: 29. Titular: 26. Minutos: 2.383.
Goles: 1. Asistencias: 1. Amarillas: 9.
Desde la salida de Le Normand, coincidencia o no, el rendimiento de Zubeldia como central ha ido bajando año a año y en este, a pesar de haber jugado mucho, su condición de titular ha quedado tocada. La irrupción de Jon Martin parece estar marcando un relevo generacional que, por edad, no tendría por qué producirse tan pronto, pero Zubeldia no ha tenido el buen hacer de sus mejores años en una temporada muy complicada para él. Se avecinan cambios en la defensa y eso hace que tenga que redoblar esfuerzo para seguir siendo protagonista.

6. Aritz (5)
Partidos jugados: 20. Titular: 9. Minutos: 876.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 1.
Aunque la posibilidad de ser un One Club Man siempre estuvo ahí, el papel cada vez menos relevante de Aritz en el campo, que no en el vestuario, hacía presagiar el adiós al club que finalmente se ha producido. Con mejor o peor resultado, Aritz siempre ofreció todo lo que tenía. La polivalencia no ha terminado de beneficiarle en este tramo final en la Real, porque nunca se le consideró una opción seria ni para el centro de la defensa ni para el lateral diestro, y así es muy difícil competir. Sus compañeros afearon su despedida, pero el cariño de todos se lo lleva igual.

7. Barrenetxea (8)
Partidos jugados: 34. Titular: 25. Minutos: 1.996.
Goles: 4. Asistencias: 5. Amarillas: 6.
Si hay un jugador del que podemos lamentar las lesiones, ese es Ander Barrenetxea. Con más continuidad, sería una estrella. En el primer tramo de la temporada, el más difícil, fue quien sostuvo al equipo con calidad y goles, incluyendo el gol de la temporada, el del centro del campo a Osasuna. Que después marcara el gol más tempranero de la historia de las finales de Copa, ¡y de cabeza!, corona un gran año solo lastrado por el físico, que le asestó al final el golpe de no pelear por su presencia en un Mundial al que merecía haber ido.

8. Turrientes (6)
Partidos jugados: 34. Titular: 22. Minutos: 1.878.
Goles: 3. Asistencias: 4. Amarillas: 8.
Qué temporada más extraña la de Turrientes, condenado al ostracismo por Sergio Francisco hasta el punto de plantearse su salida en el mercado invernal, continuista con la etapa final de Imanol, reforzado por Matarazzo como una pieza clave en el centro del campo y en los momentos más decisivos del curso, y un cierto señalamiento final, en el bajón del equipo tras la consecución del título de Copa. Si alguien quiere saber quién es Turrientes, no hay más que ver el gol en las semifinales de Copa en San Mamés: roba, acompaña y marca. Muy valioso.

9. Oskarsson (7)
Partidos jugados: 25. Titular: 8. Minutos: 912.
Goles: 10. Asistencias: 0. Amarillas: 5.
Es tremendamente difícil juzgar la temporada de Oskarsson. Si uno mira sus cifras goleadoras, la media por minuto es asombrosa, la mejor de la Liga, ¡uno cada 91 minutos de juego!. Pero las lesiones les han apartado del equipo demasiado tiempo y su juego no encajó en muchos momentos con el del equipo, aunque Matarazzo le ha sacado mucho partido. Lo que no se le puede negar es que en el área es un jugador importante, muy incisivo al primer toque. Se le ve mejora, a pesar de fallos notables ante la portería. Si mantiene números con regularidad, ojo.

10. Oyarzabal (7)
Partidos jugados: 40. Titular: 35. Minutos: 3.195.
Goles: 18. Asistencias: 4. Amarillas: 5.
Es una leyenda y lo seguirá siendo. Sus números son otra vez soberbios, su seguridad desde el punto de penalti sencillamente magistral. Incluso en sus peores días deja muestras de lo inteligente que es sobre el campo y no se guarda una gota de sudor. No para de escalar en la lista de jugadores con más partidos y goles y ya acecha posiciones inmejorables. Y sigue siendo el hombre de las finales: seis jugadas y siempre marcando un gol. Su imagen levantando la Copa queda ya para siempre.

11. Guedes (8)
Partidos jugados: 39. Titular: 27. Minutos: 2.329.
Goles: 9. Asistencias: 8. Amarillas: 5.
La más grata sorpresa de la temporada, un fichaje bastante criticado por el temor a que llegara una versión menor de Guedes se convirtió en la incorporación que necesitaba este equipo. Incisivo, goleador y decisivo, el portugués ha brillando durante toda la temporada y quizá, a excepción del tramo final por la lesión sufrida en la final de la Copa, ha sido el jugador más regular de toda la plantilla. Un peligro constante por la banda, se ha ganado con creces un papel relevante en este equipo.

12. Herrera (4)
Partidos jugados: 14. Titular: 6. Minutos: 562.
Goles: 0. Asistencias: 1. Amarillas: 3.
El único fichaje específico que, dicen, pidió Sergio Francisco jugó exactamente 90 minutos en dos partidos en la primera vuelta. Eso lo dice todo. Tres lesiones importantes que le han sacado del equipo casi cinco meses hacen inviable que su fichaje haya sido trascendente. Cuando empezó a jugar, eso sí, forzó penaltis y expulsiones muy importantes que hablaban de las posibilidades que tenía de mandar sobre el césped. El final de la temporada, en cambio, ha sido bastante más tibio. Necesita estar sano para que veamos hasta dónde puede llegar.

13. Marrero (8)
Partidos jugados: 7. Titular: 7. Minutos: 690.
Amarillas: 1.
El de Marrero es, por derecho propio, uno de los nombres de la temporada. Con solo cinco partidos en Copa confirmó que es una alternativa más que fiable para disputar la portería txuri urdin. Sus apariciones en dos tandas de penaltis, ante Osasuna y Atlético de Madrid, le convirtieron en un elemento decisivo para que la Real volviera a ser campeona. Puede quedar la incógnita de si puede ser un portero de 40 partidos por temporada, pero lo que sigue enseñando es más que interesante. Y tiene carisma, como se vio en la final de la Copa.

14. Kubo (3)
Partidos jugados: 27. Titular: 19. Minutos: 1.746.
Goles: 2.  Asistencias: 4. Amarillas: 3.
La mayor decepción de la temporada. Nunca encontró su lugar, nunca fue el extremo incisivo de talento que ya hemos visto con la camiseta txuri urdin, y eso, en un jugador internacional en año de Mundial, es muy sorprendente. El buen rendimiento de Guedes y Barrene, incluso la lucha incansable de Marín, le han dejado en un segundo plano. Puso mucho empeño hasta su lesión, cuando parecía que podía recuperar su nivel, pero no ha terminado de volver y un jugador de su talla no se puede permitir esas sensaciones. Ni un minuto en sus dos últimos partidos, ojo.

15. Sadiq (2)
Partidos jugados: 7. Titular: 1. Minutos: 275.
Goles: 1. Asistencias: 2. Amarillas: 2.
Con la Real tratando de sacarse de encima el melón de Sadiq, Sergio Francisco le dio minuto al comienzo de la temporada, pocos, por delante de Karrikaburu. Que su mejor actuación fuera ante el Reus en la Copa, con gol de penalti y asistencia, lo dice todo. Es difícil decir cuánto ha pesado en su rendimiento la lesión que tuvo nada más aterrizar en la Real, pero lo cierto es que cada vez que ha pisado un terreno de juego con la camiseta txuri urdin ha parecido más una caricatura que un delantero de verdad. Triste el paso por el club de su fichaje más caro.

15. Marín (6)
Partidos jugados: 40. Titular: 18. Minutos: 1.829.
Goles: 1. Asistencias: 1. Amarillas: 3.
Cuando dentro de unos años recordamos el triunfo la Copa, la imagen que veremos es la de Marín anotando el penalti decisivo. Ha minimizado sus limitaciones, que las tiene, para ser un jugador importante, con entrega incuestionable y apariciones interesantes que hacen que las furibundas críticas que se leyeron sobre él en redes sociales, sobre todo en el tramo inicial de la temporada, sean una auténtica locura. No es una estrella, es un trabajador. Y ese tipo de jugador nunca sobra en un equipo como la Real.

16. Caleta-Car (3)
Partidos jugados: 32. Titular: 29. Minutos: 2.629.
Goles: 1. Asistencias: 0. Amarillas: 8. Roja directa: 1
Es injusto cargar todas las tintas del mal rendimiento defensivo en Caleta-Car, pero es evidente que lo que hemos visto no es lo que se espera de un central internacional en una selección mundialista. Su arranque en la Real fue tan terrible que dio la sensación de que aceleró la irrupción de Jon Martín. Con la llegada de Matarazzo, que sí confío mucho en él, mejoró bastante, pero el punto de partida era tan bajo que no ha parecido suficiente. No es contundente y no cierra bien los espacios, aunque por alto tiene sus virtudes.

17. Sergio Gómez (6)
Partidos jugados: 43. Titular: 36. Minutos: 3.263.
Goles: 0. Asistencias: 6. Amarillas: 1. Roja directa: 1.
De lo más estable en toda la temporada. Se afianzó en el lateral izquierdo, con contadas apariciones en el extremo cuando Aihen ha entrado en un sistema más defensivo, y desde esa posición se ha convertido en uno de los mejores asistentes del equipo. En el plano defensivo ha dado un claro paso adelante. Le ha costado, como a todo el equipo, pero nunca ha parecido ser la pieza más débil del engranaje. Como Aramburu, lo ha jugado casi todo, y la falta de descanso también ha podido jugar en su contra.

18. Soler (6)
Partidos jugados: 40. Titular: 32. Minutos: 2.883.
Goles: 4. Asistencias: 3. Amarillas: 3. Roja directa: 1
Temporada de contrastes. Los mejores momentos de la Real han tenido su aportación sobre el césped, pero le costó arrancar y da la sensación de que es uno de los jugadores a los que la temporada se le ha hecho larga, a pesar de su aparición final en la selección española. Notables números de goles, aunque pudieron ser más, y de asistencias, aunque a balón parado tendría que haber sacado más rendimiento. Como el de Guedes, fichaje que generó dudas por su momento profesional, pero su rendimiento ha sido interesante.

19. Karrikaburu (3)
Partidos jugados: 8. Titular: 0.  Minutos: 153.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
No se comprende la gestión con Karrikaburu desde que llegó al primer equipo. Si no sirve, no tiene sentido tenerle en la plantilla. Y si sirve, tiene menos sentido aún darle los escasísimos minutos que ha tenido. Parece claro que con Matarazzo está en esa segunda fase. Fue el último jugador al que hizo debutar desde su llegada y apenas le ha dado dos minutos. No ha tenido hueco ni en las rotaciones obligatorias o las lesiones de Oskarsson y Oyarzabal. No parece que su futuro sea txuri urdin.

20. Odriozola (6)
Partidos jugados: 10. Titular: 4. Minutos: 439.
Goles: 1. Asistencias: 0. Amarillas: 1.
Menuda lección de vida nos ha dado Odriozola esta temporada. No contaba, jugó en Barcelona porque no quedaba más remedio y redebutó marcando un gol. Su discurso tras el partido, para enmarcar. Aun así, siguió sin contar, era un futbolista con el que no se contaba. Cuando llegó Matarazzo empezó a darle minutos y cuando parecía a buen nivel y listo para, al menos, dar descanso a Aramburu con garantías, su rodilla le truncó la temporada. Es una incógnita cómo regresará después de tantos contratiempos, pero este Odriozola sí vale para la Real.

21. Zakharyan (2)
Partidos jugados: 21. Titular: 6. Minutos: 696.
Goles: 1. Asistencias: 0. Amarillas: 3.
Pocas esperanzas se pueden tener ya en que Zakharyan sea en la Real el jugador que aspiraba a ser y de cuya calidad en los entrenamientos se nos hablaba. Ha jugado 700 minutos en toda la temporada, llegó a jugar en diez partidos seguidos en Liga y en las cuatro primeras eliminatorias de Copa y solo se le recuerdan dos momentos: el positivo, sin alardes, el gol que le marcó al Negreira; y el negativo, el penalti que falló, al menos sin consecuencias, en la tanda de penaltis contra Osasuna. Al contrario que Sucic, el ruso no hizo demasiado para dar la vuelta a su rol.

22. Goti (5)
Partidos jugados: 6. Titular: 3. Minutos: 254.
Goles: 2. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
A pesar de salir cedido en el mercado invernal, Goti puede presumir de haber tenido un papel importante en las primeras eliminatorias de Copa, con sendos goles ante Negreira y Reus. En un equipo plagado de mediapuntas, y a pesar de tener gol, nunca tuvo opciones reales de luchar por un puesto y solo asomó la cabeza en la extraña titularidad que Sergio Francisco le dio contra el Real Madrid en Anoeta. Su cesión en Córdoba tampoco ha sido especialmente exitosa y se antoja complicado que vuelva, aunque Matarazzo y Bretos tendrán la última palabra.

22. Wesley (2)
Partidos jugados: 5. Titular: 1. Minutos: 84.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
El fichaje más rocambolesco que jamás ha hecho la Real. Lejos de forma, procedente de una liga menor, Wesley tendría que haber llenado el vacío por la lesión de Kubo y no ha llegado a jugar ni siquiera 90 minutos en los escasos cinco ratos que se le vio sobre el campo. Hablaban de un perfil diferente, pero lo cierto es que no se aprecia talento en el desborde ni velocidad en la carrera. No se le ha visto nada que nos haga entender su cesión y Matarazzo, sin decirlo, tampoco parece haberlo descubierto.

23. Brais Méndez (3)
Partidos jugados: 31. Titular: 11. Minutos: 1.819.
Goles: 6. Asistencias: 2. Amarillas: 4. Roja directa: 
Los cantos de sirena que no fructificaron al principio de la temporada se llevaron al mejor Brais. Tuvo su momento en la temporada, sus números totales no son malos en comparación con sus minutos de juego, pero se le echó mucho de menos cuando las cosas no funcionaban. Su papel en el equipo ha disminuido tanto con Matarazzo que de los 17 últimos partidos, en 10 no jugó un solo minuto, incluyendo la final de Copa. Que su calidad saliera de la ecuación tiene que ver en el bajón inicial del equipo.

24. Sucic (6)
Partidos jugados: 28. Titular: 13. Minutos: 1.351.
Goles: 4. Asistencias: 3. Amarillas: 1.
Tiene mérito que el croata, en la puerta de salida en el mercado invernal, haya conseguido darle la vuelta a la situación y se haya convertido en un jugador importante en el juego del equipo. Todavía tiene que dar más pasos al frente, pero los que ha mostrado en la segunda mitad del curso le capacitan de sobra para tener un hueco en este equipo, aunque no sea como titular indiscutible. Sigue mostrando uno de los mejores golpeos de la plantilla y si coge algo más de gol su papel puede crecer exponencialmente.

25. Díaz de Zarate (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 0. Minutos: 10.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Ha sido el faro de un Espanyol que ha acabado la temporada con los mismos puntos que la Real, lo que plantea la pregunta de si realmente se le dieron las oportunidades necesarias para saber si podía ser un jugador importante para el equipo txuri urdin. Su salida, dejando a Gorrotxa como único 4 puro, fue difícil de entender y todavía no ha sido bien explicada. Y si no contaba, sorprendió que se le abriera la puerta tan tarde, habiendo incluso jugado diez minutos en el partido inaugural de la Liga.

26. Díaz (-)
Partidos jugados: 2. Titular: 0. Minutos: 33.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Desde su reducida estatura y los pocos minutos de los que ha dispuesto en la élite se le intuye talento y una notable capacidad de trabajo, pero la gestión con este extremo derecho siembra dudas. Tanto Imanol como ahora Matarazzo le vieron algo como para llevarle al primer equipo, pero su papel en el Sanse no ha sido ni mucho menos indiscutible, a pesar de ser el autor del gol que certificó la permanencia del filial en Segunda. Una pretemporada puede decir mucho de lo que se puede esperar de él.

31. Jon Martín (7)
Partidos jugados: 32. Titular: 31. Minutos: 2.851.
Goles: 2. Asistencias: 0. Amarillas: 6.
Crecimiento gigantesco el que ha experimentado Martin en lo que podríamos considerar su primer año real en la élite, aunque todavía con dorsal del filial, algo que cambiará la próxima temporada, presumiblemente heredando el 6 de Aritz. Por alto es un titán. Tiene todavía que mejorar algunas cosas, pulir algunos detalles y convertirse en el central dominante que ahora, quizá por juventud, no ha terminado de ser, pero, si quiere (porque ya se la ha empezado a relacionar con otros equipos) puede ser un central que marque una época en la Real.

33. Rupérez (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 0. Minutos: 1.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
El mayor expediente X médico de la temporada. Se le consideró a todos los efectos como un jugador del primer equipo, competidor directo de Aramburu por el lateral derecho por la buscada y nunca efectuada salida de Odriozola. Y ha terminado debutando en el primer equipo en el último minuto del partido que cerró la temporada después de meses sin saber realmente cómo evolucionaba de la lesión. Todo lo que podíamos esperar de él en este curso se vuelca ya en el siguiente... pero de nuevo y a priori con tres laterales derechos en el primer equipo.

34. Mariezkurrena (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 0. Minutos: 1.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
No suele ser una buena señal que decrezca la aportación de un canterano en el primer equipo de una temporada a otra. Con Imanol superó los 300 minutos en su último curso y en esta solo jugó uno... y en el partido que dirigió Ansotegi en la transición entre Sergio Francisco y Matarazzo. Viendo los números goleadores, el salto de Primera Federación a Segunda le ha costado también, aunque su presencia en el campo ha sido muy importante en el Sanse. Está ante una temporada importante para definir cuál va a ser su futuro en la Real.

38. Beitia (-)
Partidos jugados: 3. Titular: 2. Minutos: 139.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Que Matarazzo le diera la titularidad en el último partido de Liga en el centro de la zaga invita a pensar que es un central que va a contar y mucho en el futuro próximo. Se le ve sobrio y capaz, aunque sus presencias en el primer equipo sin jugar (nueve partidos, seis de ellos con Matarazzo en el banquillo), por las deficiencias estructurales de la primera plantilla, hayan afeado un poco sus números en el Sanse. Muchas ganas de verle y de seguir una progresión que, por ahora, parece interesante.

42. Carrera (-)
Partidos jugados: 4. Titular: 1. Minutos: 123.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 1.
Un delantero que contribuye con 14 goles a la salvación del Sanse en Segunda debía contar con oportunidades en el primer equipo y Carrera las ha tenido. Escasas, pero ha dejado ver que es un atacante que no rehúye nada y que puede tener un futuro en la élite. No lo va a tener fácil, quizá su perfil no es el más claramente adaptable al juego de Matarazzo, pero da la impresión de que por pelea no va a ser. Si llega a meter la que tuvo en el descuento contra el Betis, su debut en Primera no podría haber sido mejor.

43. Aguirre (-)
Partidos jugados: 1. Titular: 0. Minutos: 6.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Que Ansotegi le diera cinco minutos a Agirre en su único partido en Primera es indicativo de lo que confía en él. No olvidemos que tiene ahora mismo 19 años y que esta misma  temporada su entrada en el Sanse fue paulatina, sentado en el banquillo en cuatro de los doce primeros partidos y a partir de ahí habitual en el filial y en el grupo del primer equipo. Todavía es pronto para saber el recorrido que tendrá, pero si miramos los mediocentros que han salido de Zubieta en los últimos años es fácil tener fe en su futuro.

44. Astiazaran (-)
Partidos jugados: 2. Titular: 0. Minutos: 6.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Su debut en el primer equipo, testimonial, también llegó de la mano de su entrenador en el Sanse. De hecho, jugó los minutos finales de los dos partidos de Ansotegi en la Real. En el Sanse muy buenos números que respaldan su candidatura. Es difícil decir si su momento ha llegado ya, pero es un tipo de jugador al que le va a venir muy bien la permanencia del Sanse en Segunda para estar cerca de la élite sin necesidad de abandonar el club con una cesión. Puede tener su papel el próximo año.

47. Ochieng (-)
Partidos jugados: 3. Titular: 1. Minutos: 94.
Goles: 0. Asistencias: 0. Amarillas: 0.
Mtarazzo le dio la titularidad en el último partido, contra el Espanyol, y pareció toda una declaración de intenciones: su perfil de encarador le gusta. Es verdad que no le salió el mejor de los partidos, pero lo intentó todo. Su velocidad y su regate son cualidades que no sobran en el primer equipo y parecen encajar muy bien en lo que busca Matarazzo de sus extremos, no hay más que ver lo que ha sabido explotar a Guedes y lo poco que ha ido participando Kubo al no explotar esas cualidades. Parece, de cara al próximo curso, otro beneficiado de que el salto entre el Sanse y la Real se lo más corto posible.

martes, mayo 26, 2026

Resumen de la temporada 2025-26 (1) Una temporada histórica...incluso con sus matices

Si tenemos en cuenta que solo en siete temporada de todas las que ha vivido la Real desde 1909 han terminado con un título, sobra decir que la campaña 2025-26 ha sido histórica. Mirémoslo de otra manera, el palmarés de la Real no ha crecido en 119 temporadas. Solo en siete. Y esta ha sido una de ellas. Si eso no es hacer Historia, ¿qué puede serlo? El título de Copa logrado en La Cartuja, el segundo que se logra en ese estadio sevillano, es, por todas sus circunstancias, uno de los momentos más felices de la historia reciente del club, por no decir directamente el más brillante, y buena parte de la temporada, se ha enfocado en ese momento o ha sufrido sus lógicas consecuencias emocionales. Pero es igualmente cierto que hay matices, que se ha tocado la gloria en una temporada que, como poco, podríamos tildar de desesperante por muchas razones.

Vayamos primero a lo trascendente, al título que la Real ha llevado a sus vitrinas, porque es un título muy merecido y ampliamente soñado desde que en 2021 el equipo txuri urdin se llevó la primera de las dos únicas finales disputadas sin público en la historia de la competición por culpa de la pandemia, una además retrasada un año para conseguir sin éxito que las gradas pudieran estar pobladas. Ese mismo número de títulos del que hablábamos, solo siete desde 1909, hace que ganar uno sin la gente sea una herida dolorosa, y más en una afición como la realista, que en sus desplazamientos en masas genera una ilusión gigantesca. La Real ganó en la final al Atlético de Madrid y lo hizo en los penaltis, ante el mismo rival y de la misma forma que lo hizo en 1987. En una de esas imágenes que recordaremos siempre, Mikel Oyarzabal alzó el trofeo al cielo de Sevilla para unirse al unánime grito de felicidad de la afición, de quien pudo estar en Sevilla y de quien no.

En esos ocho partidos de la Copa, siete eliminatorias incluyendo la final, se resume perfectamente lo que fue la temporada hasta que se consiguió el título. Primero, escasa brillantez en las rondas iniciales, reflejo de lo que ejecutaba el equipo en Liga, pero a la vez haciendo valer su superioridad profesional. Después, momentos de zozobra en la transición entre entrenadores, teniendo que apelar a la épica para superar una eliminatoria teóricamente favorable en el descuento. A continuación, una facilidad gigantesca para encajar goles ante rivales de la misma categoría y con una respuesta de incontenible caos absoluto para lograr remontadas que parecían olvidadas. Y finalmente, una batalla sin cuartel, una intención de no rendirse nunca, por grande que sea el obstáculo a sortear. Esa ha sido la Copa de la Real y esa ha sido la temporada de la Real, primero con Sergio Francisco, de forma interina en dos partidos con Jon Ansotegi y luego con Pellegrino Matarazzo.

¿Hacer Historia es suficiente? Lo es en muchos aspectos, en los más trascendentales, pero no en otros. En términos de felicidad, la Copa lo tapa todo, se mire como se mire. Pero si uno mira el desempeño del equipo durante toda la temporada en la Liga, es inevitable la conclusión de que es un equipo construido con deficiencias y ejecutado en muchos tramos de la campaña sin la intensidad necesaria. La Real no es un club que cese entrenadores a la ligera, y en esta temporada vivimos un cambio en el banquillo, lo cual habla a las claras de las sensaciones más poderosas que hemos vivido. La posición del equipo cuando se destituyó a Sergio Francisco no era dramática, pero las sensaciones sí parecían serlo. La Real se asemejaba a un equipo derrotado, resignado a encajar siempre y no remontar nunca, que encajaba goles de todo tipo, que marcaba poco y que incluso cuando luchaba hasta la extenuación no era suficiente. El derbi ante el Athletic, con el gol de Gorrotxategi en el descuento, fue la única luz verdadera de la efímera etapa de Sergio Francisco en el primer equipo.

El club había hecho una apuesta continuista cuando Imanol Alguacil dijo adiós a su exitosa etapa en la Real. Hizo lo mismo que con él, dar el mando al técnico de un muy buen Sanse que ya estaba en el brillante camino a la Segunda División. Lo que nadie esperaba es que, con margen suficiente por la fecha en la que fue nombrado para detectar los males que arrastró hasta su despedida el técnico de Orio, al que siempre le tendremos que estar agradecidos por muchas cosas en todo caso, vivieron una prolongación con su sustituto. Quizá por eso la Real hizo un giro tan claro cuando hubo de buscar un sustituto. Matarazzo tenía un perfil completamente diferente. Un técnico de fuera, desconocido para casi todos a pesar de haber entrenado en Alemania; norteamericano, algo que todavía tiene un cierto toque exótico hablando de fútbol; y amante del rock and roll sobre el campo, algo que provocó más de un sobresalto en una hinchada que había agotado ya su paciencia.

Las razones para ese cansancio que aportó la etapa de Sergio Francisco fueron, por desgracia, contundentes. Dos empates y tres derrotas sirvieron para abrir la temporada. En los 16 partidos que dirigió, la Real solo mantuvo su portería a cero en uno de ellos, el 1-0 al Mallorca en Anoeta. Llegó a ocupar puestos de descenso entre las jornadas séptima y novena, perdiendo ante Barcelona y Rayo y empatando con el Celta. Pareció sacar la cabeza con tres victorias en cuatro encuentros, con el ya mencionado derbi en Anoeta, 3-2 en el descuento, y el triunfo en El Sadar por 1-3, en dos de los mejores momentos de esta efímera etapa. Pero tras lograr ese resultado en Pamplona ante Osasuna, el equipo volvió a caerse. A pesar de hacer muchas cosas bien, el Villarreal se llevó el triunfo en Anoeta, la derrota en Mendizorrotza fue mucho más dura de lo que indicó el 1-0 en el marcador y cayendo en casa ante el Girona por 1-2 se escribió el último capítulo de Sergio Francisco en la Real.

La llegada de Matarazzo al club fue el revulsivo que se buscaba. Su puesta de largo ante el Atlético en Anoeta fue sobresaliente, quizá incluso una premonición de que la final de Copa sería ante los colchoneros, y con ese partido comenzó una notable racha, sumando 18 puntos en nueve partidos, superando ya en ese punto los 16 que había obtenido la Real de Sergio Francisco en siete partidos más. El equipo txuri urdin había pasado en ese tiempo de temer por el descenso a pelear por Europa, por mucho que esa lucha fuera mucho más pobre en puntuación que en la mayoría de las temporadas precedentes. Y lo hizo, además, en la Liga, llegando a tocar el séptimo puesto, y por supuesto en la Copa. Fue ahí donde se vio a la Real más pura de esta temporada, esa que recibía goles sin que los rivales tuvieran que hacer demasiado, pero que no ofrecía jamás la rendición. La eliminatoria contra el Athletic, un doble 1-0, incluso abrió la puerta a imaginar una Real que hubiera solucionado sus problemas defensivos. La victoria en la final, durísima final, no hizo más que apuntar esa imagen positiva de la Real.

Ganar un título es lo máximo a lo que se puede aspirar en una temporada, y la Real lo logró. Ahora bien, eso no explica el tramo final de la temporada. Cierto es que tiene que haber un bajón emocional, pero es jugar con las aspiraciones del club la caída libre que protagonizó el conjunto txuri urdin después de levantar la Copa. Ocho partidos seguidos sin ganar para cerrar la Liga, uno de ellos antes de la final, es una temeridad cuando la posición final en la clasificación determina los ingresos que va a recibir el club, incluso cuando las opciones de descenso, por remotas que fuera, todavía seguían sobre la mesa. Europa estaba conseguida, sí, pero la Real salió de La Cartuja con opciones reales de ser quinta y llegó a la última jornada con mínimas opciones de ser séptima y algún cálculo de acabar incluso bordeando el descenso, del que se libró matemáticamente con un sufrido empate en Girona en la 36ª jornada. Al final, con el 1-1 en Cornellá-El Prat ante un Espanyol igualmente salvado, la Real fue décima. Y por el camino arruinó el homenaje a Aritz Elustondo en su despedida con una derrota ante el Valencia, encajando dos goles en el descuento y contra diez jugadores.

La temporada es histórica. Si olvidamos las sensaciones sobre el campo, ¿quién no firmaría ser décimos en Liga y levantar un trofeo, ya sea la Copa o el de una competición europea? Prevalecen los éxitos, mucho más en un equipo que no ha gozado de tantos a lo largo de su historia. Pero los problemas están ahí. No puede haber conformismo cuando se ha cerrado la Liga como el equipo más goleado, con una barbaridad de 61 goles encajados, uno más que el Oviedo, colista y descendido a Segunda con varias semanas de adelanto con respecto al final del torneo. No puede haber conformismo viendo el rendimiento de futbolistas a los que se aventuraba un papel importante y otros que no parecían contar y que han acabado siendo vitales. Hay mucho trabajo por delante y Matarazzo, al menos, parece ser consciente de ello. Pero que eso no oculte que el único equipo que ha ganado un título en el fútbol español en los últimos dos años que no fuera el Barcelona ha sido la Real Sociedad. No minimicemos lo que es histórico a todas luces, por comprensible que sea la desazón final.

jueves, mayo 21, 2026

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La lesión que truncó la carrera de Elkoro

Francisco Javier Elkoro tuvo una irrupción tardía en la Real, pero llegó a jugar 50 partidos. En el que sumaba su número 45, sufrió una gravísima lesión que le tuvo casi año y medio sin jugar y que acabó truncando su carrera deportiva, a la que puso punto final con solo 29 años. Pudo disputar cinco encuentros más tras recuperarse, pero ya no fue el mismo.

La lesión se produjo de manera fortuita, en un choque brutal con Salcedo en el Atlético de Madrid - Real Sociedad que se jugó el 18 de abril de 1976, en la imagen se ve cómo salió el jugador realista del Vicente Calderón. El impacto que tuvo aquella lesión centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y de nuevo insistimos en que estamos abiertos a cualquier sugerencia para seguir enriqueciendo este pequeño rincón txuri urdin.

jueves, mayo 07, 2026

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Las tandas de penaltis en las que sí participó Gajate

Agustín Gajate iba a ser el quinto lanzador de la tanda de penaltis de la final de la Copa del Rey de la temporada 1986-87. Luis Arconada, deteniendo el último tiro del Atlético de Madrid, evitó que el central tuviera que vivir el mayor momento de tensión imaginable en la disputa de un título. Pero Gajate, que nunca había tirado un penalti, tuvo que participar después de aquella final en dos tandas, en las que tampoco se escondió, y que depararon suerte desigual para la Real.

Una la ganó, otra la perdió. Y en la primera tuvo que repetir el lanzamiento. Todo lo que aconteció en esas tandas de penaltis que contaron con Gajate como lanzador después de que se librara de ser protagonista en aquella calurosa tarde de junio de 1987 en La Romareda centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Ya sabéis que tenemos por costumbre recordaros que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y, como siempre, que para nosotros será un placer escuchar cualquier sugerencia sobre partidos, personajes, temas, histerias o anécdotas que puedan tener encaje en este rincón txuri urdin.


jueves, abril 30, 2026

Corazón txuri urdin, el podcast. El gol del policía

Hay goles y goles, pero pocos habrán sido más extraños que uno de los que encajó la Real Sociedad en el partido de ida de los cuartos de final del Campeonato de España de la temporada 1918-19, con el Fútbol Club Barcelona como rival. Aquel gol, el segundo de un contundente 6-0, pasó a la historia como el gol del policía... porque fue un agente de la ley quien acabó introduciendo el balón en la portería sin que nadie supiera qué hacía dentro del campo.

Cómo sucedió ese gol y todo lo que aconteció en ese partido centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Aunque ya lo sabéis, nunca está de más que volvamos a recordaros que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y por supuesto, insistimos en que este es vuestro espacio y estamos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos.

jueves, abril 23, 2026

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La cuarta Copa, también por penaltis... y con muchas historias

El 18 de abril de 2026 ya ha quedado grabado para siempre con letras de oro en la Historia de la Real Sociedad, Ese día se consiguió la cuarta Copa para el palmarés txuri urdin, después de las de 1909, la del Club Ciclista, 1987 y 2021, en realidad correspondiente a 2020. Y es una Copa que ha dejado tantas historias que casi parece imposible resumirlas en unos pocos minutos.

Pero eso es Corazón Txuri Urdin, una forma de condensar todo lo que acontece en torno a hechos históricos como la conquista de la Copa de la temporada 2025-26, culminación del milagro Matarazzo, el nombre de un entrenador estadounidense que ha logrado una gesta impensable hace muy pocos meses. Todo lo que rodea a esta Copa y a su final centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y repetimos lo dispuestos y agradecidos que estaremos si queréis hacernos llegar cualquier sugerencia para aumentar este modesto rincón realista.

jueves, abril 16, 2026

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La primera victoria de la Real en Liga, en el Metropolitano y ante el Atlético de Madrid

La Real arrancó su andadura en el Campeonato Nacional de Liga, en la lejana temporada 1928-29, con un empate en Atotxa ante el Athletic. Para ver su primera victoria no hubo que esperar mucho, llegó en la segunda jornada, a domicilio y goleando, algo que no era tan frecuente en una época en la que los desplazamientos eran un hándicap notable para cualquier equipo de fútbol.

La primera víctima de la Real fue el Atlético de Madrid, al que ganó por 0-3 en el viejo Metropolitano. Todo lo que sucedió en aquel partido centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

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