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jueves, febrero 10, 2022

Corazón Txuri Urdin, el podcast: Las dos asistencias de gol de Alberto

Al final de la temporada 1995-1996, el nombre de Alberto López no solo fue el que apareció al frente de la clasificación de minutos jugados en Liga, 41 de los 42 partidos de la temporada, todos ellos completos, sino que el guardameta de la Real Sociedad se coló también en la lista de los asistentes de gol. Sí, portero, pero aún así dio dos pases de gol a lo largo de la temporada.

Con saques largos desde su propia área, Alberto asistió a De Pedro para macar uno de los goles realistas en el 3-5 con el que lograron la victoria en el Carlos Belmont de Albacete y el decisivo 2-3 con el que se cerró la temporada en El Sardinero de Santander, a cuyos segundos previos corresponde la imagen que acompaña estas líneas. Dos asistencias, dos, que centran esta semana el episodio de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y ya sabéis que estamos a vuestra disposición para sumar a este podcast, que queremos que sea tan vuestro como nuestro, cualquier tema, personaje o momento destacado de la Historia de la Real. Cualquier sugerencia será muy bien recibida.

sábado, abril 17, 2010

REAL SOCIEDAD 0 - ALBACETE 0 Nada que reprochar

Hoy a la Real no hay nada que reprocharle. Ha derrochado esfuerzo, buena actitud y ocasiones de gol. No ha hecho un partido perfecto, pero indudablemente se ha hecho merecedor a la victoria, a los tres puntos y a más de un gol en su casillero. Pero, el tópico es tozudo, el fútbol es así. El equipo txuri urdin lo ha hecho todo para ganar, incluso cuando el árbitro se ha convertido en el mejor activo de la táctica del Albacete de parar el partido lo más posible, ha dispuesto de numerosas opciones de adelantarse. Y el gol no ha llegado. El fútbol es así, sí. Otros días la Real ha ganado sin hacer tanto como hoy. Porque hoy ha hecho mucho más que lo suficiente para ganar. Los puntos se dan según lo que señala el marcador, y eso otorga a la Real uno más en su carrera a la Primera División. No lo despreciemos, por mucho que todos apostáramos hoy por un triunfo local. Porque hoy no hay nada que reprochar a la Real. Con este proceder, muchos partidos caerán de nuestro lado. Y el próximo, en Cartagena.

Lasarte ha decidido hacer un cambio más de los dos previstos. Riesgo ha sustituído a Zubikarai, y ha estado sobresaliente. No esperaba menos de él. Griezmann ha entrado por Johnatan y ha estado irregular. Generoso como siempre en su trabajo, incisivo como acostumbra de cara a la portería contraria, pero fallón en los pases, incluso en jugadas fáciles para un futbolista de su talento. Acabó fundido y sustituído. Y el tercer cambio, la sorpresa que se guardó el técnico realista para este encuentro fue la presencia de Sergio en la mediapunta en lugar de Zurutuza, que había comenzado la semana con molestias musculares y con el que seguramente Lasarte no quiso arriesgar. Sergio estuvo también irregular. Tuvo unas cuantas ocasiones para demostrar su capacidad como lanzador de jugadas de estrategia, pero ahí falló. Como siempre, Xabi Prieto fue el lanzador que más peligro llevó, pero sólo ejecutó las faltas de los últimos minutos.

Con estos elementos sobre el campo, la Real arrancó con vigor y fuerza. Había que hacer olvidar la imagen de Córdoba y Huelva y esa era, es y será siempre la mejor forma de hacerlo. Anoeta sigue teniendo algo que mueve a esta Real, algo que impulsa al equipo con una fuerza que lejos de sus muros no termina de encontrar. Hoy esa mística no se tradujo en una victoria, pero sí en una notable actuación. El Albacete salió valiente al césped de Anoeta, pero la diferencia de calidad entre uno y otro equipo se notó en algo esencial pero que hoy no se trasladó al marcador: la creación de ocasiones. Los manchegos llegaban con soltura y mérito hasta el área de Riesgo, pero apenas daban el último paso. Sólo en una ocasión probaron al meta realista, y éste respondió con una magnífica salida a los pies de Stuani. En cambio, la Real sí generaba ocasiones de peligro, hasta el punto de que el meta del Albacete se convirtió en el mejor jugador de su equipo con dos paradones de mérito.

Griezmann tuvo el gol muy cerca en dos ocasiones. La primera quizá lastró su partido. Un magnífico centro de Xabi Prieto lo mandó arriba de cabeza cuando lo tenía todo a favor para anotar el 1-0. Su grito de rabia evidenció que le había dolido más de lo normal. Luego tuvo un disparo que estuvo cerca de colarse entre las piernas del portero rival. Antes de eso, un defensa sacó un balón bajo palos tras un cabezazo de Prieto, Bueno se resbaló cuando encaraba ya la meta (no estuvo especialmente rápido) y ya cerca del final de la primera mitad Agirretxe tuvo la más clara, un cabezazo precioso, picado abajo como mandan los cánones, conectando un espectacular pase de Xabi Prieto de chilena tras un corner botado por Sergio. Fue la parada de la tarde, la que permitió al Albacete marcharse al descanso con el empate a cero inicial. Agirretxe había sustituído a Bueno, que se marchó lesionado tras un choque con un defensa del Albacete que, incompresiblemente, el árbitro convirtió en falta del uruguayo.

En la segunda mitad el escenario cambió levemente. El juego se inclinó más todavía sobre la portería de un Albacete que acusó el cansancio y en el que, seguramente, pesó mucho el deseo de conseguir el punto que ya tenían. Eso no impidió que en alguna ocasión buscaran el área de Riesgo. Y Riesgo respondió como se esperaba de él. La mejor jugada de los manchegos la frustró el meta txuri urdin con una gran intervención. Era la segunda vez que Asier tenía que aparecer. En las dos lo hizo con gran categoría. Dejó su portería a cero y eso es lo mejor que se puede decir de él, aparte de darle el merecido aplauso por su esfuerzo 21 partidos después de su última aparición sobre el campo.

Mucho más movido estuvo el partido en las cercanías de la meta del Albacete. Agirretxe buscó la escuadra con una vaselina que, quizá, podría haber tenido más opciones de gol de buscar el palo largo. Nsue, que había entrado ya por un agotado Griezmann, tuvo un cabezazo claro para adelantar a la Real. Carlos Martínez, incansable y digno siempre de aplauso en su banda derecha, tuvo una buena internada en la que debió intentar el tiro y no el pase que interceptó la defensa. Las ocasiones se iban acumulando y la Real quizá pagó la precipitación a la que le empujó que el balón no entrara y los minutos siguieran añadiéndose al reloj. Eso se notó en la segunda parte. Sin embargo, la lectura del partido es clara. Mejor que el rival, muchas opciones que no entraron y empate final. Inmerecido pero empate. Quizá también pesó cierto cansancio porque el ritmo del partido fue muy alto y, no lo olvidemos, ésta ha sido la semana más corta de la temporada para la Real. Pero, como decía, nada que reprochar.

A la Real, en la primera mitad, le falló cierta salida de balón. Rivas y Aranburu no estuvieron muy precisos y Sergio tampoco fue el enganche que necesitó el partido. En la segunda mitad esa faceta se mejoró. Los laterales estuvieron como siempre, fenomenal, aunque el partido estuvo mucho más volcado hacia la derecha. Xabi Prieto recibió todos los balones largos de Riesgo y Carlos Martínez siempre estuvo ahí para doblar y ofrecer alternativas. Bueno y Agirretxe tuvieron mucha movilidad y dieron opciones a otros jugadores. Pero no se ganó. Cosas del fútbol. Hoy la Real no dejó de ganar por la ansiedad de la clasificación o por un vértigo por su situación en la tabla que, en realidad, no existe. Al menos no existe más que en otros equipos. No hay síntomas de debilidad. Hoy, simplemente, se ha carecido del acierto de otros días, pero la Real ha hecho un buen partido.

En el tramo final del encuentro, el Albacete cortó el juego de la Real de todas las formas posibles. Y encontró un aliado perfecto en el árbitro, que pitó con mucha más facilidad en contra de la Real que a favor. Lasarte dijo que en el banquillo tuvo la sensación de que no había ecuanimidad. Y no la hubo. Habría que ver una jugada del primer minuto en la que pudo haber mano de un defensa del Albacete dentro de su área. Habría que ver una del final en la que en el barullo cayó un realista. ¿Penalti? Por lo visto están vetados en los partidos de la Real, así que más vale que no nos paremos a pensarlo o a pedirlos. Pero que el árbitro no fue ecuánime es un hecho. Quizá, a la espera de esas dos jugadas, no fue decisivo, pero fue molesto. El fútbol es mucho más fácil de pitar que todo eso, que señalar siempre peligro en las jugadas de ataque del equipo local.

La Real suma un punto más y sigue líder. De hecho, seguirá como líder pase lo que pase la semana que viene en Cartagena. Después de ese partido quedarán ocho jornadas para el final y la Real será líder. Valoremos eso. La victoria ayer del Levante le coloca en segunda posición, a la espera de lo que hagan mañana Betis y Hércules, ahora todavía a siete puntos del conjunto txuri urdin. El Levante es segundo y está a cuatro puntos. La situación, al margen de cualquier otra valoración que se quiera o se pueda hacer, es fabulosa. Lo que pasa es que la Real nos había malacostumbrado en Anoeta. Sumar todo lo que queda en casa nos auparía a los 71 puntos. Hay que sumar fuera. Y si es en Cartagena la semana que viene, mejor que mejor. El vaso no es que esté medio lleno. Está muy lleno. Hoy no se ha ganado. No se puede ganar siempre. Pero la Real sigue siendo líder.

viernes, abril 16, 2010

PREVIA Real Sociedad - Albacete. ¿Presión?

¿Presión? Para los perseguidores. Hemos estado ahí, sabemos lo que se siente. Pero ahora estamos en cabeza. La Real juega (sábado, 18.00 horas, Anoeta; ETB-1, Castilla-La Mancha Televisión, Telemadrid-La Otra) para mantener o aumentar las diferencias que mantiene con los equipos que quieren subir a Primera. Es el líder de Segunda. Y en Anoeta lo demuestra cada quince días, a pesar de que la imagen fuera de su estadio esté por los suelos en este momento de la temporada. Pero de eso ya se ocuparán Martín Lasarte y los suyos la próxima semana. Ahora toca Anoeta. Ahora toca el Albacete. Ahora toca apoyar a Riesgo, que estará bajo los palos. Y ahora toca volver a ganar para, al menos, mantener esa diferencia de seis puntos con respecto al cuarto clasificado en una jornada propicia para aumentarla, puesto todos los rivales directos juegan esta semana lejos de sus estadios.

Lasarte ha introducido dos cambios en la convocatoria que desplazó a Huelva. El primero de ellos es obligado, pues la expulsión de Zubikarai le impide estar ante el Albacete. Mandaluniz será el quinto portero en entrar en una lista del equipo esta temporada, y eso que tenemos cedido en Tenerife a Toño Ramírez, quien hace no tantos meses estaba señalado como segundo portero de la Real, siendo Zubikarai el titular en ese planteamiento que se hizo de cara a esta temporada. La segunda novedad es el regreso de Mikel Labaka, tras la lesión que le produjo una cobarde entrada sufrida en Salamanca. El sacrificado es Esnaola, quien no será fácil que vuelva a tener minutos, a no ser que medie otra epidemia de lesiones y sanciones en el centro de la zaga. El once, a priori y a pesar de la mala imagen ante el Recre, no tendrá demasiadas modificaciones con respecto al último que presentó el técnico realista.

Sí se espera la entrada de Griezmann tras el descanso que le dio Lasarte en el último partido. Johnatan Estrada no fue de lo peor que enseñó la Real en su último desplazamiento, ni mucho menos (y así lo dijo el técnico en su rueda de prensa previa a este partido) pero sigue habiendo mucha diferencia a favor del potrillo francés. El once de Lasarte será, probablemente, el compuesto por Asier Riesgo en la portería; De la Bella y Carlos Martínez en los laterales (Dani Estrada podría volver la semana que viene, veremos qué hace Lasarte cuando vuelva a tener a sus dos laterales diestros); Mikel González y Ansotegi en el centro (la presencia de Labaka en la lista da cierta incertidumbre a la composición final de la defensa); Diego Rivas y Aranburu en el doble pivote; Xabi Prieto, Zurutuza (una vez recuperado de las molestias que le impidieron entrenar al comienzo de la semana) y Griezmann en el medio del campo; y Bueno sólo en punta.

Tampoco sería descabellado que entrara Agirretxe, al que Lasarte dio minutos en Huelva después de unos cuantos partidos de ostracismo. En el banquillo estará de nuevo el canterano Illarramendi, que parece que la próxima semana ya dejará de nuevo el puesto a Markel, si éste se recupera finalmente de su lesión como está previsto. Todos los ojos estarán puestos en la portería de la Real. Riesgo volverá a defenderla, cuando la apuesta de Lasarte por Zubikarai ante el Hércules, tras la lesión de Bravo, parecía que iba a impedirle estar ahí de nuevo. Asier es un gran portero y tiene sobradas condiciones para jugar en la Real. Cuando jugó al principio de la temporada, algunos le silbaron. Hoy sus condiciones no han variado. No ha renovado y no parece que lo vaya a hacer. Seguramente se irá en junio. Pero quiere celebrar el ascenso como un realista más. Eso le honra, mucho más de lo que hasta ahora se le ha reconocido. Seguro que está a la altura.

A pesar de los tres meses sin ganar fuera de casa, la situación de la Real sigue siendo óptima gracias a su tracyectoria en Anoeta. Ha ganado doce de los 16 partidos que ha disputado en San Sebastián, y suma ya cuatro consecutivos con victoria. El equipo txuri urdin sabe que ganar los cinco que le restan como local le daría, incluso perdiéndolo todo fuera, un total de 73 puntos, y eso podría bastar para subir a Primera. Todos sus rivales en esa lucha juegan esta semana fuera. La Real saltará al césped sabiendo lo que ha hecho el Levante en Girona y jugará al mismo tiempo que el Cartagena en Tarragona. El domingo a mediodía el Betis visitará Balaídos, y por la tarde el Hércules visitará al Numancia, último tren para los sorianos si pretenden engancharse a la lucha. Los 58 puntos del conjunto txuri urdin le sitúan cuatro por encima de su primer perseguidor, el Cartagena, y seis por delante de Betis, Levante y Hércules. Pase lo que pase esta jornada, la Real seguirá en el liderato, pero es una buena oportunidad de dar ese ansiado golpe sobre la mesa y encarrilar el ascenso antes de la final que jugará en Cartagena dentro de una semana.

La Historia ofrece señales contradictorias contra el Albacete. Si bien en Primera hay una gran igualdad entre los dos equipos (tres victorias para cada equipo y un empate en los siete partidos disputados), en Segunda hay una aplastante superioridad txuri urdin (dos partidos, dos victorias de la Real). Las dos últimas visitas del equipo castellanomanchego a Anoeta en Primera se saldaron con derrota realista, por 0-1 en la temporada 2003-2004 y por 0-2 en la siguiente. Antes de eso, el Albacete sólo había ganado en su primera visita a San Sebastián, en la campaña 91-92, todavía en el viejo Atotxa. Para la Historia quedó la aplastante goleada de la 95-96, un rotundo 8-1 con dos goles de Pürk, tres de Gica Craioveanu (su único hat trick en la Real), otros dos de Luis Pérez y el último de Emery (único tanto con el primer equipo del hoy entrenador del Valencia). En Segunda, ambas victorias llegaron tras el descenso de 2007 y ambas tuvieron el mismo marcador: 1-0.

La pasada campaña la Real venció al Albacete cuando sus esfuerzos por llegar a los puestos de ascenso estaban a punto de morir, apenas a seis jornadas para el final de la Liga. El equipo de Juanma Lillo ganó de la forma más surrealista e inesperada, con un gol en propia puerta del Albacete en el descuento, cuando los manchegos había hecho lo indecible para mantener un punto con un jugador menos por una expulsión a falta de un cuarto de hora para el final. Muy mal partido de la Real, que no fue capaz de aprovechar sus poquísimas ocasiones de gol, algunas incluso sin portero bajo palos. El Albacete apenas inquietó la meta realista, pero el equipo txuri urdin estaba inquieto por sí solo. Y pese a todo, se ganó. Pero quedaban quince puntos en juego y la distancia con respecto al ascenso era de ocho puntos. Imposible. Como al final resultó ser.

En la primera vuelta, Albacete y Real Sociedad empataron a cero en un partido anodino, muy aburrido, sin ocasiones claras de gol por ninguno de los dos bandos y en el que, curiosamente, la portería txuri urdin estuvo ya defendida por Riesgo. La Real se lanzó a por la victoria sólo al final, en diez minutos en los que puso cerco a la portería manchega aunque, eso sí, sin claras opciones de alterar el marcador inicial. Xabi Prieto, sin hacer ni mucho menos un gran partido, fue el jugador más entonado, y Bueno, que salió en la segunda mitad, al menos inquietó a la defensa del Albacete. La Real, en todo caso, estaba ya instalada en los puestos de ascenso y sumaba fuera de casa, algo importante ya que como visitante venía de encajar los cinco goles de Alicante. Se perdieron dos puntos, pero se sumó uno. Vaso medio lleno o medio vacío, a gusto del espectador.

sábado, noviembre 14, 2009

ALBACETE 0 - REAL SOCIEDAD 0 Aburrimiento inofensivo

No es la Real un equipo que haya generado un torrente de ocasiones de gol en los tres años que lleva ya en la Segunda División, pero es difícil encontrar un partido en el que haya llegado tan poco a la portería contraria como en el de hoy. El de Albacete ha sido un partido muy aburrido, de juego inofensivo por parte de los dos equipos. Ninguno de los dos conjuntos ha tenido realmente ocasiones de gol. El Albacete tuvo alguna llegada por la inercia de jugar como local y la Real las tuvo al final, llegando mucho más entera que su rival a los últimos minutos, pero realmente sin opciones reales de marcar. Con este panorama, el empate a cero era el resultado más fácil de esperar, aunque el sabor de boca que deja es muy malo por las opciones del final y porque el partido se antojaba relativamente asequible (sensación que, además, el Albacete ha corroborado).

La alineación que presentó Martín Lasarte en el Carlos Belmonte ha sido más o menos la esperada. Sin cambios en la defensa, con el regreso de Elustondo y con la inclusión de Sergio en la mediapunta. Y como suele pasar con demasiada frecuencia en la Real, quien aprovecha unos minutos finales en la segunda parte no suele responder tan bien cuando, acto seguido, se le concede la titularidad. Sergio no ha tenido opciones de generar fútbol, como tampoco Elustondo, que se ha parecido mucho más al de las primeras jornadas de Liga que al jugador que nos ilusionó la temporada pasada y justo antes de lesionarse. Griezmann tampoco estuvo, que en esta ocasión se diluyó en uno de esos partidos para olvidar que todo equipo tiene durante una temporada. Algo se vio a Xabi Prieto, quizá el jugador más entonado durante todo el partido, pero nada demasiado claro.

Bien arropado por la defensa, Riesgo no tuvo que intervenir en todo el partido. Notario, meta del Albacete, tampoco. Y eso sí que es negativo para una Real de la que todos hemos destacado la calidad que tiene arriba. Agirretxe prolonga una semana más su sequía goleadora, y ya sí que empieza a ser preocupante. No ya porque no marque, sino porque ni siquiera tiene ocasiones de gol. Al nueve realista le ha pesado el mal partido que ha hecho el equipo y, sobre todo, que durante 80 minutos ni siquiera haya buscado la victoria. Y esto es lo preocupante, porque en los últimos diez sí que se ha lanzado el equipo de Lasarte a por los tres puntos y ha rondado la portería del Albacete. Esos minutos han dejado claro que la Real es mucho más equipo que el Albacete, pero, visto desde el prisma contrario, colocan en el debe del equipo que haya tirado a la basura la mayor parte del encuentro y hayan despreciado la opción de conseguir, cómodamente, una victoria en el Carlos Belmonte.

¿Por qué en esos diez minutos se ha conseguido llegar al área rival todo lo que no se había logrado previamente? Quizá los cambios hayan tenido algo que ver, sobre todo la entrada de Carlos Bueno, que en un partido entre dos equipos inofensivos ha sido capaz de poner algo de picante, lucha y entrega. Ante la poca calidad desplegada en el césped, eso parecía suficiente para que uno de los dos equipos desequilibrara el marcador. Pero a la Real se le hizo tarde, no tuvo tiempo suficiente como para pasar del dominio territorial y del cerco al área (que no a la portería) de Notario. El uruguayo, de todos modos, también acumula una nefasta racha de cara a puerta, aunque con menos minutos que Agirretxe. Johnatan Estrada también apareció en esos instantes finales. Quizá los cambios tendrían que haber llegado antes, ya que el rival no asustaba y las carencias en el centro del campo parecían obvias.

El lastre con el que se encontró el entrenador fue la sustitución obligada de De la Bella. El lateral no está respondiendo a las expectativas y hoy, además de haber recibido un golpe, se había ganado a pulso el cambio por su juego, por algunas pérdidas de balón y porque vio una tarjeta amarilla a los tres minutos de partido. Labaka salió por él en el descanso y Mikel González volvió a verse desplazado a la banda izquierda. Se reforzó la defensa como hacía falta, pero eso dejó al técnico sólo dos balas para intentar ganar el partido. Las gastó, pero tampoco sirvió. La Real hizo un partido sencillamente para olvidar, sorprendente si tenemos en cuenta el claro objetivo con el que se viajó a Albacete y que la victoria ante el Recreativo hizo olvidar el varapalo de Alicante. La Real fracasó donde menos se esperaba ante un contrario como el Albacete: en la creación, en la posesión de balón y en la generación de ocasiones.

Da rabia este resultado, visto además el rival, porque se le escapa a la Real una opción de abrir hueco en la clasificación en un partido que, salvo accidente rocambolesco, parecía imposible perder. El equipo de Martín Lasarte duerme a un punto del líder, el Cartagena, que si gana mañana se asegurará el liderato pase lo que pase la próxima semana en Anoeta. Si vence el Hércules, la Real caerá a la tercera posición, y si el Betis ganara los dos partidos que tiene pendientes (el de mañana y el aplazado) saldría de los puestos de ascenso. El equipo txuri urdin, y a la espera del Betis, tenía asegurado mantener una plaza entre los tres primeros pasara lo que pasara en Albacete. Pero el objetivo en tierras manchegas era abrir hueco y eso no se ha conseguido. El punto y la portería a cero son las únicas buenas noticias que saca la Real de este desplazamiento, que en realidad es algo positivo. Lo demás, aburrido. Muy aburrido.

jueves, noviembre 12, 2009

PREVIA Albacete - Real Sociedad. Objetivo: abrir hueco

La Real viaja a Albacete (sábado, 18.00 horas, Carlos Belmonte, ETB-1) con un claro objetivo: abrir hueco con respecto al cuarto clasificado y consolidar de forma duradera su posición entre los tres primeros de la tabla, los que al final subirán a Primera División. Después de lograr la mejor racha en Anoeta desde que se produjo el descenso en el verano de 2007 (cuatro victorias consecutivas), ahora toca evitar que se produzca la peor como visitante desde aquel triste día en Valencia. El equipo txuri urdin no ha perdido, en esta etapa en Segunda División, tres partidos seguidos lejos de San Sebastián. Ahora acumula dos, sus dos únicas derrotas de la temporada, ante Levante y Hércules. El Albacete parece un rival más asequible que estos dos y, además, la Historia juega a favor de la Real, a pesar de que su última visita se saldó con un injustísima derrota.

Martín Lasarte repite convocatoria, a excepción del portero. Claudio Bravo, a pesar de que Alemania suspendió el encuentro de este sábado ante Chile por la muerte del meta germano Enke, y dado que tiene otro amistoso este próximo martes, no jugará en Albacete con la Real. Zubikarai es su relevo en la lista de 18 y, presumiblemente, Asier Riesgo volverá a estar bajo los palos. Él ha sido el escogido por el técnico realista para suplir a su portero titular cada vez que Bravo ha estado convocado con su selección. Riesgo todavía no conoce la derrota en los tres encuentros que ha disputado esta temporada. Si la convocatoria apenas cambia, el once es una incógnita y tan factible parece que se acerque al que jugó ante el Recreativo como que haya cambios.

La única línea en la que no los habrá con seguridad será en la defensa: Estrada, Ansotegi, Mikel González y De la Bella estarán en el once, salvo sorpresa mayúscula (el único recambio natural para alguno de estos cuatro jugadores que figura en la convocatoria es Labaka). A partir de ahí, casi todo es una incógnita. Elustondo, que todavía no ha entrado en el campo desde su lesión, está de nuevo en la lista y tiene muchas opciones de volver al equipo, lo que sentaría a Diego Rivas (que está para jugar, a pesar de romperse la nariz hace una semana, aunque tendrá que hacerlo con una máscara protectora). Aranburu, Xabi Prieto y Griezmann parecen tener un lugar seguro en el centro del campo, pero las posiciones que ocupen dependerán del esquema escogido por Lasarte y del resto de jugadores que entren en el once.

Tras la lesión de Zurutuza, la posición que más quebraderos de cabeza parece estar dando al técnico es la mediapunta. Sólo Lasarte sabe quién jugará en Albacete en esa posición. Podrían hacerlo Griezmann (jugó algunos minutos la semana pasada en esa posición; esto abriría la posibilidad de que Johnatan Estrada entrara en la izquierda), Xabi Prieto (poco probable, puesto que Nsue no estuvo cómodo en la derecha hace una semana), Nsue (es donde mejor rindió en los primeros partidos de la temporada), Sergio (suyo fue el pase de gol a Griezmann ante el Recre), Aranburu (sus mejores actuaciones de la pasada campaña fueron ahí) y Agirretxe. Esta sería la opción si se confirmara lo que ha probado Lasarte durante la semana, Agirretxe y Bueno en el once titular. Ambos llevan tiempo sin marcar. El último tanto del canterano fue en la jornada cuarta, ante el Girona, y el del uruguayo en la quinta, ante el Huesca.

La última salida de la Real se saldó con la abultada derrota en Alicante. El equipo de Lasarte ha perdido las dos últimas jornadas que ha jugado lejos de su estadio, por lo que no puntúa como visitante desde la gran victoria (1-3) en Soria ante el Numancia. Sacar tres puntos de tierras manchegas haría que el equipo txuri urdin dependiera de sí mismo la próxima semana para recuperar el liderato, pues es el Cartagena el próximo equipo que pasará por Anoeta. El líder, con dos puntos de ventaja sobre el equipo txuri urdin y sin haber perdido todavía un solo encuentro, juega el domingo en casa ante el Nastic. Una victoria de los catalanes daría de nuevo a la Real la primera posición, mientras que el empate le valdría al Cartagena para mantener su privilegiada posición por el gol average. Más que esa plaza, lo que importa es la distancia con respecto al cuarto clasificado, ahora mismo a cuatro puntos (aunque podrían ser dos si el Betis gana el partido aplazado que tendrá hasta comienzos de diciembre).

Siendo el Carlos Belmonte es un campo talismán para la Real, la Historia y la estadística juegan del lado del conjunto blanquiazul (que presumiblemente jugará de rojo). De las nueve visitas que le ha rendido, tanto en Primera como en Segunda División, cinco se saldaron con triunfo txuri urdin y otras dos con empate. Inolvidable es el 3-5 de la temporada 95-96, con dos goles de Karpin y uno de Albístegui, De Pedro y De Paula. La única derrota realista en Albacete jugando en Primera División se produjo en la campaña 2003-2004. La Real estaba pensando en el encuentro de Champions League que iba a disputar días después en Turín ante la Juve y se vio sorprendida por el equipo local, a pesar del golazo de Nihat, que sólo maquilló el 3-1 final. Si en Primera la estadística está claramente del lado de la Real, en la categoría de plata, el balance es parejo: una victoria y una derrota para cada equipo.

Esa derrota se produjo la pasada temporada. Fue un buen partido del equipo de Lillo. Marcos anotó el gol txuri urdin, pero no sirvió para sumar por dos fallos puntuales que costaron dos goles (de Bravo en el primero, de Markel Bergara en el segundo, en el último minuto) y por la nefasta actuación del árbitro que más puntos arrebató a la Real la pasada temporada, uno que subió a Primera División el pasado verano por méritos que cualquier que le haya visto arbitrar está obligado a poner en duda. Además de un arbitraje calamitoso en su conjunto, debió expulsar a Diego Costa por una entrada terrorífica, minutos antes de que anotara el gol del triunfo del Albacete, gol que, además, logró en posición de fuera de juego. En la primera parte, y delante del mismo linier, a Marcos se le anuló un gol legal por un fuera de juego que no existió. Y, para colmo, el propio Marcos acabó expulsado en el descuento por una inofensiva faltita en el centro del campo.

sábado, mayo 16, 2009

REAL SOCIEDAD 1 - ALBACETE 0. Una victoria surrealista y un tanto triste

La estadística dirá que la Real ha cumplido. Ha ganado su partido ante el Albacete. El modo en el que se ha producido la victoria ha sido poco menos que surrealista, con un gol en propia puerta, en el tiempo de descuento y jugando contra diez jugadores manchegos. Ya es surrealista sin profundizar mucho en lo que ha sucedido durante el partido, pero haber visto los 90 minutos que se han disputado hoy en Anoeta hace además que la sensación que deje este triunfo sea de tristeza. Tristeza por las cosas que ha hecho y las que no ha hecho la Real sobre el cesped. Y tristeza porque han ganado los tres equipos que preceden en la tabla al conjunto, por lo que la victoria no sirve para recortar ni un punto al tercer clasificado. La Real se queda a ocho puntos del ascenso. Quedan quince en juego. Lo posible se ha alejado hoy de lo probable a pesar de que los tres puntos se han quedado donde debían para soñar más con el objetivo final. ¿Los imposibles existen? Como poco, una semana más de sufrimiento.

El análisis racional del partido comienza con el planteamiento de Lillo, cuatro defensas otra vez, como en Alicante, con Carlos Martínez y Castillo en las bandas, y Abreu como único delantero. Ni el gol de Agirretxe hace una semana ni el deseo de tantos de ver jugar juntos al uruguayo y a Necati alteraron el plan preferido por el técnico desde que Aranburu es baja: Xabi Prieto por el centro como mediapunta y Marcos y Moha por las bandas. Hasta el análisis racional se inunda de surrealismo, y ese planteamiento se le cayó en parte a Lillo cuando a la media hora Carlos Martínez se tuvo que marchar tras recibir un golpe en la cabeza en un salto. El plan no varió mucho, puesto que su sustituto fue Gerardo. El resultado al descanso, en todo caso, el mismo de casi siempre en Anoeta: 0-0. Tampoco varió el plan del técnico cuando Mikel González (el único de los apercibidos que vio una amarilla y no podrá estar en Salamanca) también pidió el cambio por lesión: apareció Ansotegi sobre el cesped. Hasta ahí el análisis racional, porque lo sucedido en Anoeta obedece mucho más a lo irracional.

La Real hizo la primera parte habitual, anodina, con pocas ocasiones de gol y poco fútbol, algo atropellada en el centro del campo y sin claridad arriba. Lo que hemos visto en tantas ocasiones, pero esta vez con el grado surrealista de ver al equipo txuri urdin fallando incluso sin portero bajo los palos. Hasta en dos ocasiones salió lejos de su área el meta albaceteño y en las dos los jugadores realistas no fueron capaces de disparar a puerta. El análisis, en todo caso, similar al de siempre: a los puntos, la Real fue superior a su rival, tuvo ocasiones y el Albacete no, y eso le hizo acreedor a un gol que le diera ventaja. Pero la sensación general es de que los jugadores realistas no se imponían a los manchegos, no demostraban la superioridad que les supone e incluso demostraban cierta apatía que a más de uno le llevó a pensar que el equipo pensaba ya en las vacaciones. Los goles que iban cayendo en los partidos de los rivales por el ascenso aumentaban esa sensación. Nadie cedía y sólo la Real era incapaz de ir ganando su partido.

Pasaban cositas positivas, detallitos que demuestran que este equipo tiene capacidad de hacer su trabajo bien (y la primera fue una gran combinación nada más comenzar el partido entre Moha, Xabi Prieto y Carlos Martínez) pero nunca parece bastar para ganar o cerrar partidos. En la segunda parte, el partido adquirió un tono alocado que acercó más al Albacete a la victoria. Bastante más. Bravo tuvo que sacar una buena mano y Diego Rivas (quizá el mejor del partido porque fue el único que cumplió por completo con su cometido sobre el campo) tuvo que despejar un remate que ya había batido al chileno desde la misma línea. ¿Mejoró el Albacete tanto como para poner en aprietos a la Real? En absoluto. Los visitantes no demostraron prácticamente nada y su táctica quedó limitado a lanzar balones a Diego Costa para ver qué hacía. Y Diego Costa solito creó una sensación de zozobra en la defensa realista absolutamente inusitada e injustificada. Cada jugada del Albacete parecía tener mucho más peligro del que en realidad llevaba. El dominio del balón seguía siendo de la Real pero no parecía que los jugadores de Lillo supieran qué hacer con él.

En ese escenario surgió el, hoy por hoy, único jugador capaz de desequilibrar: Xabi Prieto. Casi todas las jugadas de ataque de la Real pasaron por sus botas, tanto en la primera parte cuando jugó por el centro como en la segunda cuando acabó en su costado natural, el derecho. Sí, Xabi es un jugador inconstante, y sí, no está marcando las diferencias que cabría esperar de él. Pero hoy por hoy debiera ser el jugador al que nos tenemos que agarrar para esperar algo diferente. Pero ni siquiera sus acciones brillantes bastaron para que la Real diera la sensación de poder llevarse el partido. A doce minutos del final, el Albacete se quedó con diez jugadores en una jugada absolutamente surrealista, otra más, que jamás debió acabar con una tarjeta roja, aunque no se notó que el Albacete tuviera un jugador menos. Labaka acabó casi de delantero centro esperando balones que nadie colgaba. Pero ni así. Es difícil encontrar en esos doce minutos alguna ocasión clara de gol, casi ni disparos a puerta, aunque antes Abreu sí tuvo una buena oportunidad que sacó con una buena mano abajo el meta visitante.

Cuando casi todo el mundo pensaba ya en el final, en cerrar el partido y probablemente la temporada, llegó el gol. Y todavía nadie sabe cómo. Pasaba ya minuto y medio del 90. La Real inició un contraataque producto de la mala gestión del Albacete de los últimos minutos, y acabó en gol. Necati intentó meter un balón cruzado para propiciar un uno contra uno, Mainz se lanzó al suelo para cortar el centro y el cuero cogió dirección hacia la portería. Mainz estaba como a treinta metros de la portería, pero el meta se había adelantado y el despeje le pillo a contrapie. El balón entró llorando. La fortuna, que tantas veces le ha sido esquiva a la Real esta temporada, esta vez sonrió a los realistas, y trajo algo de equilibrio al sopapo que recibió este equipo en el descuento precisamente en Albacete. Gol. Hubo quien lo cantó con una explosión de alegría inusitada. A mí me costó por el surrealismo que rodeó al partido. A los puntos la Real merecerá la victoria, como dijo Lillo en la rueda de prensa, no lo dudo, pero la sensación que estaba dejando el partido era de tristeza, de desazón, de impotencia. Y con los resultados que se estaban dando en otros campos directamente era un canto fúnebre para la temporada y las opciones de ascender. El gol permite seguir con vida. Menos vida, pero vida al fin y al cabo.

La distancia con respecto al objetivo es la misma que hace dos horas, pero con un partido menos. La Real sigue teniendo la posibilidad de llegar a 75 puntos gracias a que ha roto una racha de dos meses sin ganar en Anoeta y suma de nuevo dos victorias consecutivas. Pero la sensación ha sido horrible. Y no sólo por el hecho de que todos los equipos que aspiran a subir ganen con facilidad sus partidos, incluso goleen, mientras que la Real sufre lo indecible para lograr triunfos. Lo cierto es que el equipo txuri urdin tiene hoy los mismos puntos que hace un año a estas alturas, pero el escenario es radicalmente distinto. El ascenso está muy lejos. Pero las matemáticas, la ingenuidad del soñador y el realismo absoluto obligan a pensar que todavía es posible. La siguiente estación, Salamanca. Si de allí no sale la Real con un recorte de puntos con respecto al tercero, será muy difícil seguir creyendo. Quedarían doce puntos en juego, y ocho de desventaja con tres equipos por adelantar. Pero hay que seguir. La camiseta obliga. Y debiera obligar hasta un punto en que la Real ofreciera algo más que hoy. Porque lo de hoy ha sido surrealista y un tanto triste.

viernes, mayo 15, 2009

PREVIA Real Sociedad - Albacete. "La Real, la hostia, la Real"

"La Real, la hostia, la Real". Eso lo importante ahora y no cualquier otra cosa. Desde el partido de esta jornada (sábado, 18.30 horas, Anoeta; Televisión Castilla-La Mancha) y hasta el 21 de junio, lo esencial es lo que el equipo haga sobre el césped. La frase inicial es de Lillo. Yo lo llevo diciendo más de dos años, los que llevamos inmersos en la espiral depresiva en la que te sume la cercanía de la Segunda División primero y su vivencia en primera persona después. Sólo por este camino se puede conseguir el difícil sueño de alcanzar los 75 puntos, cifra que hasta el día de hoy siempre ha dado el ascenso. Sólo por ese camino se puede acercar lo que hoy todavía es posible, volver a Primera, a lo probable. Porque es bastante improbable que este equipo esté en condiciones de meterse al final entre los tres primeros, de acuerdo. Pero ¿cuántas veces nos ha sorprendido el fútbol con situaciones que parecían imposibles? Hasta que no lo sea, "la Real, la hostia, la Real".

Para afrontar el primero de los seis partidos que le restan, Lillo vuelve a completar la convocatoria con un jugador del Sanse, toda vez que el filial ya ha completado su competición. El centrocampista Javi Ros se mete en la lista. Junto a él, 17 jugadores del primer equipo, todos los disponibles. Las lesiones de Díaz de Cerio, Elustondo y Sergio son ya conocidas y habituales a la hora de confeccionar el grupo que tiene que afrontar los partidos. Se unen a estas bajas Dramé (intrascedente puesto que tampoco cuenta para el técnico) y Aranburu, quienes también estuvieron ausentes hace una semana en Alicante. Durante la semana, Markel Bergara ha tenido molestias que le hicieron ser duda para este encuentro, aunque finalmente ha entrado en la convocatoria y, después de las alabanzas que le dedicó el técnico en su rueda de prensa semanal, lo más probable es que entre en el equipo.

Como siempre, es toda una quiniela adivinar los planes de Lillo. En su comparecencia, restó importancia a la elección de un sistema u otro. Parece probable, en todo caso, que de salida volverá a optar por un esquema de tres defensas tras haber utilizado cuatro en Alicante. Al haberse recuperado Markel, lo normal es que Diego Rivas esté junto a él en el centro del campo y en función del esquema escogido Gerardo completará el trivote o estará en el lateral derecho. Aunque no pasan por su mejor momento, los dos hombres de más calidad del equipo, Xabi Prieto y Marcos, apuntan a la titularidad, y delante estará Abreu, buscando su undécimo gol en 16 jornadas disputadas. Para la mediapunta se abren muchas opciones. El gol de Agirretxe en Alicante le da opciones. Necati parece tener menos. Otra alternativa sería colocar a Moha en una banda y meter a Xabi Prieto por dentro. Pero como siempre, todo esto es una incógnita cuya solución sólo la conoce Lillo.

La jornada, como las anteriores, obliga a ganar a la Real. Que los cinco primeros, como el conjunto txuri urdin, lograran tres puntos la pasada jornada hace un poco más difícil el objetivo. Los realistas deben ir paso a paso. Primero, ganar su partido. Eso será esencial en ésta, como en todas las jornadas que restan para el final. Y después, sólo después, echar un vistazo a otros partidos para ir recortando poco a poco esa abismal distancia de ocho puntos que ahora mismo mantiene el tercer clasificado con respecto a los nuestros. Después de cada jornada, trazaremos de nuevo la relación entre lo posible y lo probable. Así, ojalá, hasta el 21 de junio. Esta semana la mayoría de los candidatos al ascenso juega a la misma hora que la Real. Así lo hacen Hércules y Tenerife (se enfrentan en Alicante), Zaragoza y Rayo (reciben a dos equipos muy necesitados de puntos para evitar el descenso, el Celta y el Córdoba). Para el domingo queda el encuentro del Xerez, ante el Castellón.

La historia no es demasiado benévola con la Real en sus enfrentamientos como local ante el Albacete, aunque sí le da ventaja al equipo realista. En total, los castellanomanchegos han visitado San Sebastián en ocho ocasiones y han conseguido puntuar en la mitad, con tres victorias y un empate, todos ellos en Primera División. En casa se quedaron cuatro triunfos. También es cierto que el Albacete siempre será un rival de grato recuerdo por ser la víctima de la mayor goleada conseguida en los 16 años que la Real lleva compitiendo en Anoeta. En la temporada 95-96, y con Javier Irureta como entrenador, los realistas vencieron nada menos que 8-1 a un equipo que ya había descendido a Segunda División. Gica Craioveanu marcó aquel día su único hat trick en la Rea. El austriaco Pürk y Luis Pérez anotaron dos goles cada uno y Emery, el hoy entrenador del Valencia, remató la faena con su único tanto con el primer equipo txuri urdin.

En la pasada campaña se produjo el único precedente disputado en Segunda División. La Real consiguió ante el equipo castellanomanchego su segunda victoria como local. El equipo entrenado por Chris Coleman jugó un correcto partido, dominando casi por completo a un rival muy encerrado atrás, aunque sin generar demasiadas ocasiones de gol, un mal que acompaña a este equipo desde su regreso a la categoría de plata. Garitano adelantó a los donostiarras cuando faltaba algo más de media hora para finalizar el encuentro. Su gol, a la salida de un corner, demostró que las jugadas a balón parado tienen una importancia capital en Segunda División. Y a partir de ahí se complicaron algo las cosas, coincidiendo también con la entrada en el campo del ex realista Barkero. El Albacete se estiró en busca del empate y estuvo cerca de conseguirlo. Pero Asier Riesgo, de lo mejor de la Real en el comienzo de la temporada, mantuvo su portería a cero con seguridad. El equipo sumaba cuatro jornadas consecutivas sin perder. Ahí se quedaría la racha, puesto que el siguiente partido fue la visita al Numancia.

Si hay un encuentro de la presente temporada que la Real ha merecido ganar sin ningún género de dudas, es el que jugó en Albacete en la primera vuelta. Y, paradojas de la vida, lo perdió. Que el equipo txuri urdin, después de desplegar un fútbol magnífico y de que Marcos anotara un espléndido gol, saliera de allí sin puntos tuvo dos causas muy concretas. En primer lugar, los dos fallos garrafales que costaron los dos tantos del equipo local. El primero, en una falta que bota delante de Bravo sin que nadie la despeje y acaba dentro. El segundo, tras un mal despeje hacia atrás de Markel Bergara. El segundo factor que llevo a la Real hacia la victoria fue el arbitraje. El gol que apuntilló a la Real se produjo en el descuento. Lo anotó un jugador que tenía que haber sido expulsado previamente y que, para más inri, estaba en clarísimo fuera de juego. En la primera parte, un claro uno contra uno de Marcos que acabó en gol sí se anuló por posición antireglamentaria que no existía. Y el propio Marcos fue expulsado de forma surrealista. Fue una de las muchas masacres arbitrales que ha sufrido la Real esta temporada.

sábado, diciembre 13, 2008

ALBACETE 2 - REAL SOCIEDAD 1 Muy suicidados, algo asesinados

La Real se suicidó hoy en el Carlos Belmonte de Albacete en dos jugadas puntuales. Lo que se encontró el equipo txuri urdin en tierras manchegas fue un rival muy flojito al que debió ganar con cierta claridad. Tuvo sobradas ocasiones para lograrlo. No un vendaval ofensivo, desde luego, pero sí casi una veintena de balones al área en faltas y córners y tres o cuatro grandes jugadas. Necati debió marcar, tuvo dos oportunidades muy claras, pero está visto que no está en su momento todavía. El suicidio vino, además de por la manifiesta y desaprovechada superioridad, por los dos goles encajados. Dos cantadas, una del portero y otra de la defensa, han costado los tres puntos. Pero si la Real se ha suicidado, también ha sido en parte asesinada. Quien quiera mirar para otro lado, que lo haga, pero el arbitraje ha sido otra vez prevaricador. Sobre todo por la clarísima y no sancionada expulsión de Diego Costa, autor del definitvo 1-2. Suicidio y asesinato. Las dos cosas. Quizá más la primera que la segunda, pero no se puede hablar de una sin mencionar la otra.

La alineación de Lillo fue más o menos la esperada, aunque quizá fue algo sorprendente su elección del lateral derecho. Carlos Martínez se quedó al final en el banquillo y eso restó poderío ofensivo al equipo, aunque pronto se vio el porqué de la elección de Lillo. Los problemas que, decían, estaba teniendo el Albacete a balón parado los quiso explotar el técnico colgando al área toda falta que pasara de la línea del centro del campo. Y su lanzador fue Gerardo. En la primera parte, colgó una docena de envíos, bastantes menos en la segunda, a lo que habría que sumar casi una decena de córners, y apenas se creó verdadero peligro en uno en el que Necati andaba por allí. Zozobra en la defensa del Albacete sí, pero no hubo verdadero peligro de la Real. Con ese asedio en forma de faltas, no deja de ser paradójico que el gol del Albacete llegara precisamente así, en una falta colgada sobre el área de la Real que Bravo, directamente, se tragó tras el bote. Debió salir y no lo hizo. El balón entró sin que nadie lo tocara. Y nos quedamos con cara de tontos.

Ese gol dio al traste con la seguridad defensiva de la que alardeamos de la forma más absurda. El segundo gol del Albacete, en el último minuto del partido, ahondó en esa sensación. Y es grave porque en partidos exigentes la Real ha mostrado una fortaleza atrás absolutamente magnífica y ha tenido que ser un rival realmente flojo el que ha sacado las vergüenzas de la Real. En dos jugadas puntuales y sin que se pueda reprochar absolutamente nada a los centrales (no vaya a ser que alguien aproveche de forma oportunista la ausencia de Mikel González). El fallo de Bravo en el primero tuvo su continuación en una más que defectuosa dejada de Markel Bergara hacia atrás que aprovechó Diego Costa partiendo en una posición de fuera de juego imposible de sancionar porque el pase no fue de un compañero suyo. Es un drama caer así ante un equipo que tan poco asustó.

La Real demostró sobradamente merecer los tres puntos y seguramente incluso con algún gol de ventaja. Pero ya se sabe que los goles no se merecen, sino que se marcan. El equipo txuri urdin anotó el primero cuando empezó a parecerse al equipo de los comienzos de la temporada. Cuando conectaron los dos mejores jugadores de la plantilla: Xabi Prieto y Marcos. Xabi, que acabó el partido sustituido y seguramente muy cansado, lleva dos asistencias de gol desde que volvió al equipo. Es el mejor jugador de este equipo y me parece inverosímil dudar de él. Moha desniveló para mal el buen papel del centro del campo, mostrándose muy ausente durante todo el partido. Pedía a gritos el cambio, pero Lillo esta vez tardó mucho en reaccionar y en apostar por la victoria. Sus cambios fueron ofensivos, pero hacer sólo dos (y en los últimos diez minutos) contradice la confianza que mostró en los canteranos en la víspera del partido. Debieron salir Illarramendi (para suplir a un Markel que sigue sin dar un pase adelante y se ve siempre superado por Diego Rivas) y Zurutuza o Estrada, además del cambio cantado que era incluir a Agirretxe.

Si la primera mitad estuvo marcada por las interrupciones y los balones colgados al área, la segunda parte fue claramente txuri urdin. La conexión Marcos-Xabi Prieto y las ocasiones de Necati (que, eso sí, tendría ya que haberse estrenado; ocasiones ha tenido de sobra para hacerlo) debieron ser suficientes para lograr una victoria claramente merecida. El empate era poco para los méritos realistas. Y al final nos vamos de vacío. Sorprendente. Inaudito. Se puede poner el adjetivo que se quiera. Pero lo que está claro es que éste es uno de los partidos que la Real tenía que haber ganado fuera de casa. Seguramente el mejor que ha jugado la Real lejos de Anoeta, excepción hecha de la segunda mitad en Zaragoza. Uno de esos partidos que, ganados, al final de la temporada te colocan arriba. Una de esas ocasiones de ganar dos partidos seguidos, algo que sigue sin hacer todavía esta temporada.

Pero además de hablar del equipo es inevitable censurar la actuación arbitral. Otra semana más. Y aunque Lillo no quiera hacerlo (quizá es la mejor actitud, visto lo visto hasta ahora y lo que seguramente nos espera), es obligado para quienes hemos visto el partido desde fuera. "Los errores son muy lógicos en el fútbol, no creo que tenga la culpa de nada", dijo el técnico realista cuando se le preguntó por la actuación arbitral. Pero, una vez más, los errores cayeron todos del lado txuri urdin. Casualmente. En la primera mitad, Marcos acabó marcando (eso sí, ante la pasividad del portero) un uno contra uno que el linier, sólo el linier, pensó que era fuera de juego. En la segunda mitad, Diego Costa, que fue el autor del segundo gol del Albacete, debió ser expulsado por una durísima entrada a Castillo. Tuvo mucha tibieza para las patadas que recibió de forma insistente la Real, sobre todo Xabi Prieto, pero no la tuvo después para expulsar a Marcos por una más que dudosa falta en el centro del campo, ya en el descuento. Como ya expulsó este mismo árbitro a Carlos Martínez desde el banquillo ante el Eibar. Siempre tiene la Real una doble vara de medir en lo disciplinario y en las decisiones puntuales siempre sale perjudicado. Mal asunto. "Te cansa", dijo Castillo sobre los árbitros al comparar la entrada que sufrió él y la roja que vio Marcos. Estoy con él. Muy cansado.

Se ha perdido una oportunidad espléndida de sumar dos triunfos consecutivos, pero quien piense que se ha perdido alguna guerra es que no conoce a esta Real. El equipo txuri urdin volverá a levantarse, que nadie lo dude. Hoy se ha esfumado la posibilidad de dormir con los mismos puntos que el tercer clasificado y, seguramente, la opción de acabar el año entre los tres primeros. Pero nadie en la categoría de plata gana fácil, nadie encadena con sencillez dos triunfos y nadie encaja dos derrotas seguidas. La igualdad es la nota de esta Segunda División, y eso hace que haya muchos equipos vivos en la lucha por el ascenso y en condiciones de llegar a final de temporada con opciones. La Real es uno de ellos. A pesar del varapalo, yo no tengo duda alguna de que va a ser así.

viernes, diciembre 12, 2008

PREVIA Albacete - Real Sociedad. De seis en seis y con lo justo

Sumar de seis en seis. La segunda victoria consecutiva por primera vez en lo que va de temporada es lo que busca la Real en Albacete (sábado, 18.30 horas, Carlos Belmonte, ETB-1; continúa la tortura deportiva para quienes no vivimos en Euskadi, a quienes se nos cercena semana tras semana la posibilidad de ver a nuestro equipo por televisión con una mínima calidad: ¡Seguimos queriendo ver a la Real!). Y lo hará bajo mínimos, porque cuenta nada menos que con seis bajas, todas ellas ya conocidas de antemano: Díaz de Cerio, Elustondo, Sergio, Dramé y Mikel González no estarán por lesión y Aranburu por sanción. No es nueva la situación, ya que la semana pasada fueron también seis las bajas (se ganó con suficiencia al Alicante) y durante toda la temporada las ausencias están siendo una constante. Pero el grupo sigue adelante y cerca de los puestos de cabeza.

La ausencia más preocupante para Lillo, por ser la única novedosa, es la de Mikel Aranburu. Ante el Alicante el capitán vio su quinta tarjeta amarilla y tendrá que cumplir un partido de sanción, lo que obligará al técnico a inventar un nuevo centro del campo. No sería de extrañar que Lillo colocara de nuevo el doble pivote formado por Diego Rivas y Markel Bergara. En caso de jugar con uno de ellos en solitario, y como suele ser habitual fuera de casa, el manchego parte con más opciones. Por delante, se especula con la posibilidad de que Xabi Prieto forme parte del once titular por primera vez desde la lesión, pero lo justo que llegó de fuerzas al final del partido del Alicante y que Lillo no confirmara su titularidad en su rueda de prensa del jueves (como sí confirmó en su día su regreso a las convocatorias) lleva a pensar que partirá otra vez desde el banquillo.

En la defensa, Carlos Martínez (el único jugador que recupera Lillo con respecto al anterior partido) tiene bastantes papeletas para recuperar la titularidad por la derecha, lo que daría opciones a Gerardo en el centro del campo. El resto de la zaga no presentará cambios: Ansotegi y Labaka serán los centrales (buena prueba de fuego para ellos, tras el buen nivel ofrecido en Anoeta la semana pasada) y Castillo jugará por la izquierda. Necati en punta seguirá buscando su primer gol, o al menos el primero que validen los árbitros, puesto que ya ha visto anulados dos tantos suyos conseguidos de forma legal. Bravo sigue siendo indiscutible en la portería y las dudas estarán, como casi siempre, en el centro del campo. Marcos, en todo caso, tiene muchas papeletas de ser titular después de haberse quedado en el banquillo hace una semana. Cuatro potrillos completan la lista: Agirretxe (que ya fue titular por primera vez ante el Alicante), Zurutuza, Illarramandi y el central Esnaola. Los dos primeros ya saben lo que es jugar en el primer equipo; los otros dos esperan su primera oportunidad.

Desde la semana pasada, y como ya es norma en este equipo, ha habido muchas polémicas en la actualidad de la Real, y más si hay rueda de prensa del presidente Badiola. Se ha hablado poco del Albacete, como no se habló nada del Alicante o de cualquiera de los rivales anteriores del equipo txuri urdin. Pero ese es el enorme mérito de Lillo y los suyos. Que en este ambiente mantienen una admirable concentración en cada partido y ofrecen cada fin de semana lo mejor de sí mismos. Y esta semana el asalto a los puestos de ascenso en caso de victoria en Albacete es, aunque complicado, factible. La Real tiene por delante en la tabla y a su alcance, siempre que sume los tres puntos, a tres equipos que tienen partidos muy complicados: el Castellón recibe al líder, al Xerez; el Hércules visita al Tenerife; y el Zaragoza se desplaza a Vigo. En esta igualadísima Segunda División cada vez está más claro que sumar dos victorias seguidas cambia por completo la perspectiva.

Un detalle más de este partido que no debe pasar desaparecibido a priori, y del que ojalá no tengamos que acordarnos tras el encuentro, es el nombre del árbitro. Será González González, el mismo que perpetró el desaguisado contra el Eibar, el que expulsó a Carlos Martínez por nada, el que suspendió el partido sin interesarse por el estado de salud de Lillo, el que no vio falta en la lesión de Díaz de Cerio. Un árbitro no puede pitar al mismo equipo sin que pasen cuatro jornadas. Han pasado exactamente cuatro desde el partido ante los armeros, lo que supone que el Comité ha designado a este árbitro para la Real en la primera ocasión que ha tenido. Incluso forzando la máquina, puesto que este colegiado pitó la semana pasada y suelen tener una jornada de descanso. Es, como poco, una provocación, y no puede verse de otra forma aunque algunos quieran ponerse una venda. Esperemos que no sea nada más que eso, pero, como decía hace un par de días, los creyentes de las teorías conspirativas empiezan a tener demasiados elementos en los que apoyarse.

Albacete siempre ha sido una buena plaza para los intereses de la Real, ya que sólo ha perdido una vez allí en los ocho partidos que ha disputado. Fue en la temporada 2003-2004, apenas cuatro días antes de viajar a Turín para jugar frente a la Juventus en Champions. Otros tiempos, sin duda. En los siete encuentros que ambos equipos jugaron en Primera, la Real consiguió cuatro victorias. Pero la última visita en la máxima categoría, en la temporada 2004-2005, finalizó con un empate a dos de sabor agridulce. Un Albacete ya descendido pasó por encima de la Real en la primera mitad del encuentro, pero el equipo txuri urdin remontó en los minutos finales con goles de Óscar De Paula y Gari Uranga. La Real, en cualquier caso, jugó aquel partido con la concentración propia de un equipo que ya estaba salvado de cualquier peligro y no tenía aspiraciones en la parte alta de la tabla.

El de la temporada pasada ha sido el único enfrentamiento hasta la fecha en Segunda entre Albacete y Real. Y ganó la Real de Eizmendi. La exhibición de los primeros 60 minutos fue prodigiosa. Por el Carlos Belmonte la gente se preguntaba cómo era posible que la Real no fuera el equipo destacado de la categoría. Martí dominó el centro del campo, Nacho marcó su primer gol con la camiseta txuri urdin y el por entonces habitual gol de Iñigo Díaz de Cerio puso un claro 0-2 en el marcador. Pero la Real creyó que el partido estaba ganado y eso se acaba pagando. El Albacete, ya con el ex realista Barkero sobre el campo, empezó a llegar con peligro y marcó el gol que dejaba el aire el resultado final. La postrera expulsión de Mikel González no hizo sino acrecentar el miedo a perder. Pero los tres puntos se fueron con la Real. Y la Real se metió aquel día en puestos de ascenso. No duraría mucho esa posición de privilegio, pero de Albacete salió la afición txuri urdin convencida de que hoy estaría en Primera. Pero no fue así, la Historia se escribió de otra forma.

lunes, marzo 10, 2008

"Trátame de tú"

Ayer conocí al presidente de la Real. Ayer crucé unas palabras por primera vez con Iñaki Badiola. Y la impresión fue muy buena. Le saludé en el descanso del partido. Le conté que era ya la quinta vez que viajaba para ver a la Real esta temporada, que venía desde Madrid, que en su día fundé una Peña y que hoy tengo este blog. Y me escuchó con atención y con interés. Me gustó su actitud hacia mí. No rehuyó la conversación con alguien a quien no conocía y lo primero que me dijo que me encantó: "Trátame de tú". Utilizo el usted cuando no conozco a alguien porque hay gente que se toma a mal que no le des ese trato. Pero no me gusta usarlo. Me gusta la familiaridad y la cercanía del tuteo. Iñaki Badiola me lo ofreció y me escuchó. Me gustó, la verdad es que me gustó...

Charlar unos momentos con el presidente de la Real (que no dudó en decirme que subimos "seguro", con la misma confianza con la que lo proclama en los medios de comunicación) es una de las ventajas de haber visto el partido desde el palco del Carlos Belmonte, una experiencia en la que también debuté. ¡Qué gozada (por utilizar la misma expresión que tanto le gusta a Badiola) el trato de la directiva del Albacete! No llevan mucho en el cargo y se han encontrado serios problemas económicos y directivos. Son buena gente y reciben a todo el mundo con los brazos abiertos. Ojalá tengan suerte y el Alba no baje a Segunda B. Lo tiene difícil, pero no imposible.

Albacete, su estadio y su gente son otro motivo por los que no me gustaría que bajara el equipo. Es la segunda vez que voy y es la segunda vez que vuelvo encantado. El trato es magnífico y se puede animar a la Real con total libertad. Sí, hay cuatro energúmenos que mezclan deporte y política con un desconocimiento absurdo, pero en general es una ciudad maravillosamente acogedora con la Real y sus gentes. Es muy fácil ver camisetas txuri urdin por las calles durante todo el día, por el centro de la ciudad y en las cercanías del estadio. Y el club tuvo la deferencia de poner las entradas para la afición visitante a diez y quince euros, facilitando que se acercara mucha gente. ¡Qué gozada!

Y el respeto a la Real era absoluto. Va a ser verdad que ahora metemos miedo... "Si les dejamos tocar, no tenemos nada que hacer", decía un portero antes de que empezara el partido. "Qué diferencia de juego", decía un aficionado durante el partido, ya en el mismo palco, comparando a su equipo con el txuri urdin. "Con lo que ha jugado en la primera parte, que nos han barrido, y qué forma de complicarse el partido", dijo otro (al que, por cierto, no le gustó esta camiseta de la Real...) al ver la expulsión de Mikel González. La Real deja huella allí por donde va. No hay más que ver la foto del equipo. Tres críos vestidos de txuri urdin se inmortalizaron con la Real. Sólo uno con el Albacete. Pero que tengan suerte los manchegos. Ojalá que la próxima vez que vuelva sea en Primera.

ALBACETE 1 - REAL SOCIEDAD 2 Una exhibición... y una pájara

Una exhibición. Eso es lo que ofreció ayer la Real en Albacete. Fútbol de muchos kilates, jugadas de todo tipo, ocasiones de todos los colores y un acierto anotador contundente. Cada llegada al área era un incendio en la grada del Carlos Belmonte, que dedicaba sonoras pitadas a los suyos al ver la manifiesta inferioridad de su equipo. Pero algo pasó al poco de comenzar la segunda parte. El juego cambió y la Real reculó. La solvencia dejó paso al temor. Y en esto que marcó el Albacete y se temió por el triunfo. Pero no por el empuje honesto pero sin muchos argumentos del Alba, sino por la suficiencia de la Real. La misma que le llevó a dejarse empatar hace una semana en Anoeta frente al Xerez, la misma que puso en peligro la victoria en Albacete. El equipo, que, por cierto, ganó su primer partido con la camiseta amarilla y verde, debió pensar que estaba ganado. Y no lo estaba. Nunca lo está hasta que pita el árbitro.

Hay que reconocer que estamos en el mejor momento de esta atípica temporada que está ofreciendo la Real en Segunda. El equipo recuperó la tercera posición, la que le da derecho a regresar a la Primera División. El juego es muy bueno y se generan suficientes ocasiones como para pensar que el triunfo siempre estará a tiro. Los fichajes funcionan mejor incluso de lo esperado (Nacho marcó en Albacete su primer gol, con dedicatoria incluida para su hijo recién nacido; Víctor dio otra asistencia y estuvo muy bien en tareas ofensivas; y Martí... lo de Martí es de otro mundo, juega otra Liga distinta a la de los demás). Tenemos al máximno goleador en jugada de Segunda (gran partido y gran gol de Díaz de Cerio) y al mejor portero. Todo parece que marcha bien y por eso la euforia y la alegría son constantes en el sentimiento realista.

Pero no todo es oro. La suficiencia tiene un peligro. Cuando no se mata un partido, se vive con problemas. Incluso cuando se tienen dos goles de ventaja. Elche fue un problema, porque el mejor partido de la temporada a todos los niveles no sirvió para que la Real sumara tres puntos. El encuentro en Anoeta ante el Xerez obligó a empezar de nuevo el partido cuando quedaban sólo quince minutos y había que volver a comandar el marcador. Y Albacete ofreció la cara más defensiva de este dilema. La Real aguantó el marcador. Pudo marcar el tercero en innumerables ocasiones de casi todos sus jugadores de ataque. Pero no lo marcó. Y sufrió atrás. Ya lo que creo que sufrió (y los muchísimos realistas que había en la grada con el equipo). Sobre todo cuando a pocos minutos del final la Real se quedó con diez. Técnico y jugadores niegan que sea relajo, que sea suficiencia, y ojalá tengan razón. Pero ojo. Algún día una de estas pájaras puede costar un disgusto y los puntos tienen muchísimo valor ya.

Lo que está claro es que el once mágico de Eizmendi se tiene que tomar un descanso y se va a quedar en cinco jornadas consecutivas sobre el campo. La expulsión de un Mikel González que pareció más dubitativo que de costumbre obligará a cambiar el centro de la defensa. Labaka fue quien ocupó su lugar en el descuento en Albacete y estuvo muy enchufado en el partido en unos minutos difíciles. Parece evidente que se ha ganado un puesto en el once titular de la semana que viene. Y la duda estará de nuevo en los laterales. Atrás no acaban de cerrar bien ni Gerardo ni Castillo, sobre todo el primero. De hecho, Gerardo fue el primer sustituido en el partido, aunque esto se pudo deber, sobre todo, a que ya tenía una tarjeta amarilla (recordemos que Eizmendi acostumbre a sacar del campo a jugadores amonestados). Estrada fue su recambio. Para mí Carlos Martínez sigue siendo un nombre imprescindible, aunque sea en la convocatoria.
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La brillante aparición de Labaka y de Garitano (fundamental en el tramo final del partido en la parcela defensiva) demuestra que la Real tiene plantilla y debe emplearla. La pájara de la segunda mitad debe ser, también, un toque de atención a los que juegan, que no se sientan con el puesto asegurado a pesar de la apuesta de Eizmendi por ese once. El centro del campo perdió el dominio del juego, tanto ofensivo como defensivo. Víctor se olvidó de la tarea de presionar la salida del rival y eso habría muchas posibilidades al Albacete en el centro del campo. Los laterales vivieron demasiado alegremente y los huecos, no especialmente bien aprovechados por el ataque manchego, fueron una constante. A esa pájara sobrevivieron los dos mejores hombres de la Real esta temporada. Díaz de Cerio siguió a lo suyo, siguió generando fútbol ofensivo y ocasiones. Acabó muerto. Y el segundo nombre es el de Riesgo. Apenas tuvo que intervenir pero cazó un balón fundamental cerca del final, de esos que te comes con facilidad cuando estás frío. También hay que destacar la labor de Nacho, el jugador que mejor retuvo el balón en ese final de nervios.
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La Real acumula seis jornadas ya sin perder. Pero ojo, que en cuatro de esas seis jornadas los rivales eran los cuatro equipos que ahora mismo ocupan las plazas de descenso a Segunda B. Sí, no hay rival pequeño en Segunda y cualquiera puede darte un disgusto, pero la diferencia futbolística entre la Real y esos cuatro equipos es abismal. El único rival más o menos directo al que se ha enfrentado el equipo txuri urdin en esta exitosa tanda es el Elche. Y no se pudo ganar. Este análisis cobra mayor importancia si cabe ante el calendario que le espera a la Real. La próxima semana, Anoeta recibe la visita del líder, un Numancia que parece sólido y que defiende, además, el 2-1 que consiguió frente a los blanquiazules en Soria. Y después será el equipo de Eizmendi el que rinda visita al Sporting, que parece el principal rival por el ascenso. Ganar estos dos partidos coloca a la Real casi en Primera División. Casi. No caigamos en la suficiencia.
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sábado, marzo 08, 2008

PREVIA Albacete - Real Sociedad. La Real abandona las excusas y abraza la grandeza

La Real va a Albacete a ganar (domingo, 17.00 horas, sin televisión; a pesar de que se dijo que todos los partidos de los realistas como visitantes se iban a televisar, la causa es la jornada electoral y la imposibilidad de adelantar el encuentro al sábado). Así lo ha dicho el técnico txuri urdin, José Ramón Eizmendi. Ganar. Ese es el objetivo. Se han acabado ya las excusas. No cuentan ni lesiones, ni sanciones, ni el viento, ni el campo, ni el rival. Nada. La Real, que acumula ya cinco jornadas sin perder (once de quince puntos posibles), ha abrazado la grandeza que se le supone en una categoría en la que no debiera estar y la obligación de disputar todos los encuentros con la necesidad de sacar tres puntos. Para subir a Primera es necesario sumar triunfos. Nueve o diez pueden valer. Que el primero de ellos sea en Albacete y después a hacer de Anoeta el fortín que debió ser durante toda la temporada.
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Eizmendi, salvo sorpresa mayúscula, volverá a repetir el once que ha escogido para llevar a la Real de vuelta a Primera. Riesgo, Gerardo, Ansotegi, Mikel González, Castillo, Martí, Aranburu, Xabi Prieto, Nacho, Víctor y Díaz de Cerio volverán a salir de inicio por quinta jornada consecutiva. Es casi imposible mantener a los mismos jugadores durante tanto tiempo. En la Real no se pudo hacer ni siquiera en la temporada del subcampeonato. Y si las lesiones y las sanciones no lo evitan, puede que tengamos once para rato. Sólo uno de esos once elegidos está a una tarjeta de cumplir sanción, el lateral izquierdo Castillo. Parece muy difícil que nadie logre el privilegio de colarse en el once titular si no sucede algo muy grave.
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Y es que en esta Real es complicado incluso meterse en la convocatoria para cada partido. Los 18 elegidos son los mismos que la semana pasada, los mismos que en las dos semanas anteriores, a excepción de la ausencia de Vaughan por lesión. Gari Uranga ocupó la plaza del galés hace una semana y, de momento, la mantiene. Además del extremo zurdo, sólo se queda fuera por lesión Skoubo. El resto de jugadores no han podido ganarse la confianza del entrenador. La ausencia más llamativa sigue siendo la de Carlos Martínez, que no ha jugado ni un solo minuto desde la llegada de Eizmendi. Una semana más, no habrá laterales entre los suplentes y los elegidos para cubrir una emergencia serían Estrada o Mikel González.
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El rival será un Albacete que vive momentos delicados. Está en el puesto 20 con 26 puntos, a cuatro de la salvación. Los manchegos estrenan en casa nuevo entrenador, Máximo Hernández, que debutó la pasada semana en Ferrol empatando a uno contra el Rácing. La Real es cuarta con 45 puntos, los mismos que tiene el Sporting, tercero. Los gijoneses juegan en casa ante un Hércules que campa por la zona media de la Segunda División. Numancia y Málaga, los equipos que lideran la tabla, juegan contra equipos de la zona baja. Los primeros reciben al Rácing de Ferrol y los segundos visitan Las Palmas. Por detrás, ningún equipo con opciones de ascenso podría coger a la Real esta jornada, gracias al hueco de cuatro puntos abierto con el Elche, sexto clasificado (quinto es el Sevilla Atlético, que no puede ascender).
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Albacete y Real Sociedad no se han enfrentado nunca en Segunda División. En Primera lo han hecho en siete ocasiones y el balance es bastante favorable al equipo txuri urdin, ya que ha logrado cuatro victorias y dos empates en tierras manchegas, con 13 goles a favor y sólo diez en contra. La Real sólo perdió una vez, 3-1, en la temporada 2003-2004, apenas unos días antes de jugar en Turín un partido de Champions ante la Juve. Todo un contraste. La última visita realista a Albacete se saldó con un empate a dos goles. Los locales ya estaban descendidos pero querían despedirse de su afición con una victoria en su último partido en casa. Pacheco, en dos ocasiones, anotó para el Alba en la primera parte. La Real no reaccionó hasta el tramo final. Primero De Paula y después Gari Uranga llevaron el empate al marcador. El Albacete acabó con diez jugadores y viendo cómo se le anulaba un gol en el descuento.
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En la primera vuelta de esta temporada 2007-2008, Real y Albacete protagonizaron en Anoeta un mal partido, aunque muy disputado. El dominio fue del equipo txuri urdin, pero apenas tuvo ocasiones de gol. A los doce minutos de la segunda parte, Garitano enganchó un rechace de un córner en la frontal del área y su disparo, tras rozar en un defensa del Albacete, acabó en gol la celebración, en la imagen). El partido parecía encarrilado, pero el Albacete, que sacó al campo al ex realista Barkero nada más ponerse en desventaja en el marcador, se hizo con el dominio y tuvo algunas ocasiones para empatar. Pero Riesgo estuvo, una vez más, en su sitio. Victoria mínima para la Real. Ojalá que mañana también podamos hablar de tres puntos más en el casillero realista.
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(Nota: Viajo mañana a Albacete para ver el partido en directo. No sé aún cuando publicaré la crónica, con las habituales fotografías del encuentro, si en la misma noche del domingo o en la mañana del lunes)

sábado, octubre 06, 2007

REAL SOCIEDAD 1 - ALBACETE 0. El valor de las jugadas a balón parado

En Inglaterra, cuando el equipo local saca un córner, la hinchada lo celebra como si fuera un gol. Es increíble ver a enloquecido al público que pueblas las gradas de esos preciosos campos ingleses por lo que en Anoeta no deja de ser una incidencia más del juego. Los británicos entienden que las jugadas a balón parado son de las que pueden decidir partidos, sobre todo aquellos en los que sus jugadores no son capaces de crear muchas ocasiones de gol. Hoy la Real ha descubierto esa vía para ganar partidos. Casi habría que decir que la ha redescubierto, después de unos cuantos años oscuros en los que era incapaz de generar peligro real en las jugadas a balón parado. Hoy Garitano, encima con el pie que le ha tenido preocupado en las últimas fechas, ha abierto el marcador en el rechace de un córner sacado por Vaughan. Era el octavo córner que sacaba la Real. Y ha sido decisivo.

La Real sigue descubriendo cómo serán los partidos en Segunda y hoy ha dado un paso más en esa triste historia. El Albacete hoy ha venido a encerrarse atrás, con defensa de cinco, y a buscar un contraataque que le pudiera dar los tres puntos. Y el plan le ha salido bien, en el aspecto defensivo, hasta ese gol de Garitano. Ha sido así porque la Real no ha sido capaz de generar demasiadas ocasiones de gol, no ha buscado con peligro a esa defensa, las bandas no han cobrado el protagonismo que se espera de un partido cerrado como éste. Quizá hoy era un día para haber colocado a un delantero centro de referencia, a Delibasic, que sustituyó a Díaz de Cerio cuando quedaba un cuarto de hora, o a Skoubo (el danés, que todavía no está para 90 minutos, ni siquiera llegó a saltar al campo), pero eso ya nunca se sabrá. Es lo que tiene el fútbol, que una vez acabado el partido todos podemos lanzar nuestras hipótesis de lo que hubiera pasado en otras circunstancias.

Pese a todo, no comenzó mal el partido la Real, robando balones bastante arriba y ejerciendo el dominio que se suponía lógico antes del pitido inicial, el dominio que cedió el Albacete desde el principio. Pero no llegaban las ocasiones y la primera parte transcurrió con más pena que gloria. En la segunda, el gol de Garitano parecía que iba a abrir el partido, pero tampoco fue así. Las porterías, salvo alguna jugada aislada del Albacete que salvó Riesgo con una gran intervención, se mantuvieron bastante tranquilas. Delibasic pudo tener su ocasión, pero la falta con la que cortaron su contraataque dejó al Albacete con diez jugadores por tarjeta roja. Y el mismo Delibasic dio un gol cantado a Aranburu, que éste lanzó fuera ya en el descuento. Y así, sin mucha más historia, el partido llegó a su final.

Las bazas del Albacete llegaron cuando apostó por el fútbol de ataque y no por la defensa a ultranza del 0-0. Hablando claro, cuando su cuestionado entrenador decidió olvidarse de la defensa de cinco y poner a Barkero en el campo. Los motivos por los que el ex realista nunca llegó a triunfar en Anoeta son y seguirán siendo un misterio. Es un jugador de clase, capaz de crear mucho fútbol. Hoy ni siquiera ha sido titular en el Albacete, el colista de Segunda, pero ha generado muchísimo peligro desde la banda izquierda. Casi todas las opciones de los castellano-manchegos nacieron de sus botas, ya sea en forma de centros, de faltas o de córners. Como muestra decir que el Albacete forzó el primer corner en el primer minuto del partido; el segundo no llegó hasta la primera jugada de Barkero.

El triunfo es bueno e importante, a pesar del retroceso en el juego exhibido hace quince días en Anoeta ante el Elche. Pero no por eso hay que olvidar los detalles que debe mejorar la Real, por mucho autobús que haya puesto el Albacete en su área. El fundamental sigue estando en la delantera, puesto que hoy el gol lo anotó un centrocampista, jugadores importantes pero que no pueden ocupar el papel de los delanteros. Han jugado ya hasta seis delanteros distintos en lo que llevamos de Liga, y sólo Díaz de Cerio ha visto el fondo de la portería (dos goles de los ocho que ha marcado el equipo). El contraataque de la Real tampoco funciona del todo. El Albacete dejó muchos huecos al final y no se aprovecharon (salvo en la jugada en la que Delibasic forzó que el Albacete se quedara con diez), lo mismo que el día del Elche, en el que se sufrió de todos modos mucho más que hoy.

En defensa, que el nivel medio es bastante bueno, hay jugadas en las que cunde el pánico. Y esas, como en Xerez, son de las que cuestan puntos. La Real en eso está teniendo suerte y los puntos que tanto arriesga se están quedando en San Sebastián. También está teniendo suerte con los arbitrajes, y parece que la Real en Segunda es mucha Real. A excepción de la masacre en Las Palmas en el partido copero, la Real ya ha tenido tres penaltis a favor y hoy el rival se ha quedado con diez por segunda vez. Y dicen que ha podido haber un penalti a favor del Albacete en su primer ataque del partido. Aprovechar la marea es importante, porque nunca se sabe si puede cambiar.

Hoy la noticia es que la Real, después de sumar diez de los últimos doce puntos en juego, duerme en quinta posición (por detrás, sólo el Nastic puede empatar ese registro si gana mañana en casa al Elche), empatada a puntos con tercero y cuarto clasificados, Numancia y Racing de Ferrol, que se enfrentan mañana en tierras gallegas. Ya estamos ahí, dispuestos a afrontar el tramo de la temporada que va a marcar cuáles son las aspiraciones reales de este equipo. Con sufrimiento, sin mucho juego salvo el día del Elche, con cuatro triunfos conseguidos por la mínima (un marcador "muy delicado", como ha reconocido Coleman), pero seguimos mirando hacia arriba. Y eso es una gran noticia.

viernes, octubre 05, 2007

PREVIA Real Sociedad - Albacete. Mirando hacia arriba

La Real ya mira hacia arriba y, tras el empate ante el Xerez, una victoria en casa ante el Albacete (sábado, 18.30 horas, Anoeta, ETB 1; no he podido confirmar si otras televisiones autonómicas también lo ofrecen, aunque es bastante probable; estad atentos a la programación de mañana) puede catapultar a los de Chris Coleman a los primeros puestos de la tabla. No es que tenga gran importancia en este momento de la temporada, como dijo el técnico galés, pero seguro que sí despierta cierta ilusión entre unos aficionados cansados de ver vagar a la Real por los infiernos del fútbol. La Real lleva tres partidos sin perder, pero todavía presenta una deficiente estadística en casa, con dos derrotas y una sola victoria, además con sufrimiento. Ganar es muy importante para acostumbrarnos a sumar de tres en tres, sobre todo en Anoeta.
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Y para conseguir los tres puntos, Coleman parece que seguirá apostando por el mismo once de las últimas jornadas. Esto es, Riesgo, Gerardo, Labaka, Víctor López, Castillo, Aranburu, Garitano, Xabi Prieto, Vaughan, Gari y Díaz de Cerio. Los dos delanteros extranjeros, Delibasic y Skoubo, ya están disponibles, pero los canteranos se han ganado el puesto con fútbol y goles. Vaughan arrastra molestias y es duda, pero lo más probable es que juegue. De no hacerlo, Prieto pasaría a la izquierda y Estrada volvería a tener una oportunidad en la derecha. La mejor noticia desde la enfermería es que Larrea ya está a disposición del ténico. Markel y Stevanovic todavía tendrán que esperar a la próxima semana.
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Coleman, en su última rueda de prensa antes del partido, lo dejó muy claro: "Rotar por rotar no me gusta. Los únicos problemas que podemos tener es con los internacionales, por el cansancio y los viajes, pero ahora sólo me planteo que cada domingo jueguen los mejores. Sólo llevamos seis partidos, no puede haber problemas de cansancio". Lo comparto al cien por cien. Como muchas de las afirmaciones de este galés que parece tener la cabeza muy bien amueblada. El entrenador insiste en que el objetivo pasa por estar arriba, pero también que quiere jugar bien al fútbol y tener ocasiones de gol, aunque eso genere riesgos en la defensa. Coleman me gusta, me parece sereno y sensato. Y se está ganando la confianza del aficionado poco a poco.
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El Albacete llega a Anoeta como colista y sumido en una grave crisis. Su técnico, Quique Hernández, parece que se juega el puesto en este partido. El equipo albaceteño, que a priori era uno de los rivales por la cabeza y ha diseñado una plantilla para luchar por el ascenso, sólo ha sumado un punto en los seis partidos disputados, el que consiguió ante el Xerez en tierras andaluzas (empató allí a un gol, como hizo la Real hace seis días). Barkero, que apunta a titular y que ha avisado que su equipo juega mejor de lo que refleja la clasificación, se enfrentará a la Real por primera vez. Ojo, que el anterior colista que visitó Anoeta, el Poli Ejido, se llevó los tres puntos hace no tantas jornadas como para que hayamos olvidado la lección.
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Además, no es el Albacete un equipo que se le dé especialmente bien a la Real en San Sebastián, a pesar de que la mayor goleada de la historia de Anoeta (8-1) fue ante este equipo. Ha jugado en Donosti en siete ocasiones, todas ellas en Primera División, y ha puntuado en cuatro, tres victorias y un empate. La última vez que jugó en Anoeta fue en la temporada 2004-2005 (la foto es de aquel encuentro) y ganó por 0-2. Pacheco marcó los dos tantos de los castellano-manchegos. Amorrortu, entonces entrenador del equipo txuri urdin, no se andó con paños calientes a la hora de definir cómo había sido el partido: "Ha sido mi tarde más difícil desde que soy entrenador de la Real". Una justa derrota ante un equipo que a final de temporada acabaría descendiendo.

lunes, marzo 26, 2007

PARTIDOS INOLVIDABLES Real Sociedad 8 - Albacete 1 (1995-1996)

Hace ya once años, la Real anotó la que sigue siendo la mayor goleada de la historia de Anoeta, el estadio inaugurado en 1993. 8-1 venció al Albacete en una tarde que merece ser recordada a pesar de que no estuviera delante el Real Madrid, el Barcelona o el Athletic de Bilbao. A pesar de que la Real no estuviera luchando por la Liga, ni siquiera por la salvación. Para encontrar una goleada similar, hay que remontarse nada menos que al año 1933, cuando la Real le endosó un 8-0 al Racing de Santander.

Aquella tarde tuvo tres nombres propios. El primero, el de Gica Craioveanu. El rumano, que había tardado en demostrar su calidad con la camiseta de la Real, anotó su primer y único hat trick en San Sebastián. El asutriaco Purk marcó dos goles. Tras llegar a la Real para sustituir a Etxeberria, sólo jugó como realista aquella temporada. Y Luis Pérez, el eterno Luis Pérez que siempre acababa jugando, el "Butragueño de la Real" como le bautizó John Toshack, marcó otros dos.

La Real llegaba en un momento de la temporada en la que todo estaba ya acabado. La derrota en Tenerife de la jornada anterior dejaba al equipo entrenado por Irureta (que había sustituido a Iriarte mediada la temporada), con muy pocas opciones, por no decir ninguna, de clasificarse para la Copa de la UEFA. Pero aún así, la Real, con nueve jugadores de la cantera en el once inicial, dio una inmensa muestra de profesionalidad y ganó dos de los últimos tres partidos de la temporada. Éste ante el Albacete y en la última jornada en Santander, en un partido en el que la Real acabó sin extranjeros sobre el campo. Entre medias, Díaz Vega privó a la Real de una nueva jornada de gloria ante el Athletic de Bilbao y los vizcaínos empataron a dos en Anoeta.

Fue un partido extraño por momentos. Muy floja la entrada en Anoeta, precisamente por esa ausencia de objetivos y la debilidad del rival. Ni siquiera 20.000 realistas presenciaron esta histórica jornada. Y los que acudieron recibieron a Karpin, ya entonces con un pie en el Valencia, con más silbidos que aplausos. Para colmo, el árbitro se inventó el penalti que supuso el único gol del Albacete y que entonces era el empate a uno. Pero la Real quería ganar y quería ganar bien.

Por eso se lanzó al ataque con un despliegue pocas veces visto en Anoeta y destrozó a los castellano-manchegos. Al descanso la Real ya ganaba 3-1. En el primer minuto de la segunda parte anotó el cuarto y a partir de ahí todo salió a pedir de boca. Incluso marcó un tanto Emery, hoy más que exitoso entrenador en Segunda División, y que estaba dando los primeros pasos de su corta carrera como futbolista en Primera. Su gol de cabeza fue el mejor de la tarde.

"La Real ha hecho un fútbol muy bueno, de calidad y profundidad, y, además, hemos estado muy acertados en el remate (...). No es demérito del Albacete. Nosotros hemos jugado muy bien", explicó Irureta tras el encuentro. Un desolado Iñaki Sáez, que entonces entrenaba al Albacete, aseguró que la Real "se ha sacado de la manga el mejor partido de la temporada". "No ha tenido ninguna fisura y ha finalizado casi todas sus jugadas de ataque perfectamente. Creo que han ido más balones dentro de la portería que fuera", añadió. Fue todo un partidazo. De los que ya no se ven.


Real Sociedad: Alberto, Fuentes, Loren, Pikabea (Imaz, 83’), Aranzabal, Imanol (Karpin, 6’), Albistegi, Luis Pérez, Purk, De Pedro (Emery, 56’), Craioveanu.
Albacete: Balaguer, Manolo (Kasumov, 65’), Coco, Vasilijevic, Tomás, Ortega, Josico, Zalazar, Bjeliça (Jesús, 65’), Pedro Riesco (Maqueda, 65’), Luna.

Goles: 1-0, minuto 14, Purk; 1-1, minuto 17, Zalazar (penalti); 2-1, minuto 30, Craioveanu; 3-1, minuto 35, Luis Pérez; 4-1, minuto 46, Purk; 5-1, minuto 60, Emery; 6-1, minuto 65, Craioveanu; 7-1, minuto 72, Luis Pérez; 8-1, minuto 81, Craioveanu.

Árbitro: Fernández Marín. Amarilla a De Pedro, Albistegi, Loren, Maqueda y Karpin.
Anoeta, 18.914 espectadores.

El Diario Vasco: “Goleada histórica. Pim, pam, pum... ¡gol!”
Marca: “La octava sinfonía de los donostiarras”.
AS: “La Real Sociedad le hace un ocho al Albacete”.