viernes, septiembre 14, 2018

PREVIA Real Sociedad - Barcelona. Incontables razones para luchar

Juanmi y Willian José, los goleadores del año pasado.
Ser la Real y de la Real es algo diferente. Da igual las circunstancias, cada partido es especial. Pero este de la cuarta jornada de Liga, ante el Barcelona (sábado, 16.15 horas, Anoeta, beIN La Liga) nos da incontables razones para luchar. Anoeta estará de estreno. Las obras, las cerchas, el césped... Todo eso, aunque no haya acabado, será parte del pasado cuando ruede el balón en un campo diferente en el que ya no estarán las inservibles y nada utilizadas pistas de atletismo que hemos soportado durante quince años. En los prolegómenos, Imanol Agirretxe dirá adiós a su gente, y lo hará desde el césped aunque no de corto como a todos nos hubiera gustado. Volaremos primero con él y después serán sus ya ex compañeros los que nos hagan volar, los que nos recuerden que da igual que delante esté el campeón de Liga o el considerado mejor jugador del mundo porque el equipo que viste de txuri urdin tiene un plus, el emocional, que nadie puede igualar. Es un día especial, desde luego.

Mucho se ha hablado en estas dos semanas de las bajas con la que va a contar Garitano para afrontar el partido contra el Barcelona y la convocatoria confirma el diagnóstico. No se esperaban milagros y no los ha habido. Ni Willian José ni Sandro han suoerado las dolencias que tenían y se quedan fuera, junto a las ya conocidas ausencias de Llorente, Guridi, Januzaj y Merquelanz. Casi nada. El técnico txuri urdin, no obstante, ha decidido no recurrir al Sanse, lo que deja su convocatoria bastante corta de centrales y de atacantes. La gran novedad en la convocatoria es el regreso de Mikel Merino tras perderse por lesión el partido de Eibar. También vuelve a la convocatoria Gorosabel. Y la única buena noticia que deja la enfermería es que Navas, duda durante la semana, sí que se ha recuperado para entrar en la lista de 18.

Lo que sí que encierra muchas incógnitas es el once inicial, empezando ya por la portería. Rulli, recién estrenado con Argentina, buscar seguir, pero Moyá es ya una opción más que sería. Se espera que Navas empiece en el banquillo y los centrales sean Héctor Moreno y Elustondo, con los por ahora in negociables Zaldua y Theo como laterales. Illarramendi y Zubeldia parecen fijos en el centro del campo. Y Pardo, Zurutuza y Merino parecen jugarse dos plazas, multiplicando así el centro del campo, con Oyarzabal adelantando su posición para jugar arriba junto a Juanmi, que volverá a desempeñar ese papel de falso 9. Menos opciones parecen tener Gorosabel, Kevin, Sangalli y Bautista, que serán las bazas ofensivas que Garitano se guarde, salvo sorpresa. Pero, en todo caso, hay muchas opciones y dudas.

A pesar de la derrota de la pasada jornada, la Real se mantiene en una positiva octava posición con cuatro puntos, los mismos que tiene un gran pelotón de equipos que van desde el Levante, cuarto, hasta el Huesca, decimocuarto. A Anoeta llega el líder, el Barcelona, el único de los dos equipos que cuenta sus partidos por victorias (a nadie sorprenderá que el otro sea el Real Madrid) y uno de los tres invictos de la Liga (el tercero es el Celta, que suma dos victorias y un empate). Aún habiendo jugado sus tres primeros partidos fuera de casa, el equipo de Garitano ha marcado en todos ellos al menos un gol, y solo Madrid, Barcelona, Levante y Huesca han celebrado más tantos. Eso sí, los cinco goles encajados llevan a la Real a la cola de la clasificación, puesto que solo Huesca y Leganés han recogido más veces el balón de su portería. El Barcelona todavía no ha encajado ningún gol a domicilio, su único partido fuera, en Valladolid, terminó 0-1.

Son 71 los precedentes del Real Sociedad - Barcelona en Liga, por supuesto siempre en Primera División, y la historia ofrece datos positivos para el conjunto txuri urdin, que venció en 29 ocasiones, perdió en 24 y empató en los 18 restantes. Para encontrar la mayor goleada realista, 4-1, hay que retroceder hasta la temporada 1930-1931, tantos de Cholín, Bienzobas en dos ocasiones y Mariscal, y a la 1987-1988, con Górriz, Zamora por partida doble y José Mari Bakero como goleadores. El 0-6 de la temporada 2000-2001 sigue siendo el peor correctivo recibido por la Real ante el Barcelona en San Sebastián. La derrota de la pasada temporada puso fin a una inmaculada trayectoria en estos duelos tras el último ascenso, que había llevado a la Real a sumar cinco victorias y dos empates contra el Barça desde 2010.

Y eso que en ese partido de la temporada 2017-2018 las cosas empezaron muy bien para la Real. A los 11 minutos, Willian José conectó un cabezazo picado a pase de Kevin Rodrigues que sorprendió a Ter Stegen. González González, que no podía faltar a la fiesta, impidió que acto seguido llegara el 2-0, inventándose una falta previa a un disparo de Willian que rebotó en un defensa y descolocó al meta blaugrana. Aún así, la Real siguió apabullando al Barça y puso dos goles de por medio en el 34. Canales asistió a Juanmi para que este, a la media vuelta, disparara y con la colaboración de un defensa subiera el 2-0 al marcador. Pero en el 39 Paulinho hizo el 2-1, cogiendo a la defensa de la Real descolocada y abrió el melón de la remontada, que estalló en la segunda mitad. Suárez, de magnífica vaselina, empató en el 50, y en el 71 aprovechó un mal saque de Rulli y una empanada de toda la defensa realista para el 2-3. En el 85, Messi hizo de falta y ante la estatua de Rulli el 2-4 final.

lunes, septiembre 10, 2018

El último adiós a Agirretxe

Uno de los vuelos de Agirretxe en San Mamés.
Cuando puede que todavía no hayamos asimilado el mazado de su retirada, el sábado diremos adiós a Imanol Agirretxe. La despedida será de las grandes, porque al final, cuando las lesiones le han obligado a decir basta, todos nos hemos dado cuenta de que se va uno de los delanteros más grandes que han salido nunca de la cantera de Zubieta. No es una exageración. Hasta dónde podría haber llegado si se hubieran dado otras circunstancias es algo que nunca sabremos. El cariño y el fervor txuri urdin que ha sentido estos últimos días hace que se olviden muchas cosas, pero Agirretxe es, probablemente, uno de los canteranos que menos facilidades ha tenido para llegar a este momento de reconocimiento unánime.

Estos días hemos leído hasta la saciedad que debutó en la 2004-2005 de la mano de José María Amorrortu, pero quizá no todo el mundo sepa que no tuvo dorsal del primer equipo hasta la 2009-2010. Cuatro temporadas más tarde, y con esa cesión al Castellón de por medio. Y si ese número fue el 9 fue porque la incorporación de Carlos Bueno, el primero de los muchos delanteros fichados para jugar por delante de él, no se produjo hasta el final del verano. Para Martín Lasarte nunca fue el primero y jugó poco en esa temporada del ascenso. Llegaron Llorente, Tamudo, Ifrán, Finnbogason, Seferovic, Jonathas... Y aún así Agirretxe se seguía abriendo camino. Nunca superó los 2.200 minutos en una Liga de Primera División, 2.197 fue su tope, en la temporada 2011-2012, apenas el 64 por ciento de los minutos totales de la competición.

Y aún así, Agirretxe tiene dos marcas sensacionales. Su último gol, aquel que hizo ante el Málaga en febrero de 2016, le convirtió en el undécimo máximo goleador de la historia de la Real en Primera División. El undécimo, igualado con Paz, que también hizo 56 goles A pesar de sus suplencias, de sus cambios, de que no tuvo tantos minutos como otros, de su prematura retirada y de que pasó sus tres primeros años reales en el primer equipo en Segunda División. Y si hablamos de jugadores guipuzcoanos, solo hay tres que hayan celebrado más goles que él en la máxima categoría del fútbol español. Jesús Mari Zamora hizo 63 y Silvestre Igoa hizo 60. Después, Agirretxe.

Eso no le convierte en leyenda. Lo es. Podría haberlo sido mucho más. Aquella triste tarde en el Santiago Bernabéu tuvo lugar cuando tenía números de récord. Cuando su promedio amenazaba los 25 goles que hizo Meho Kodro en la temporada 1994-1995, convirtiéndole en el jugador de la Real que más tantos hizo en una sola temporada en Primera. Recordemos todo eso cuando Anoeta, el nuevo Anoeta, se convierta en el escenario de una nueva despedida que pondrá a prueba nuestras lágrimas. Imanol las merece también en este su último vuelo.

lunes, septiembre 03, 2018

Todos los ex jugadores y ex entrenadores de la Real en activo

Canales, Agirretxe y Odriozola, tres ex de la Real.
El pasado viernes se cerró el mercado de fichajes, por lo que es buen momento para recordar dónde se encuentran los ex realistas que todavía siguen en activo. Son bastantes, más de medio centenar, y juegan por todos los rincones del planeta. Y podrían ser más, pero en los últimos meses se han producido varias retiradas. No hace falta centrarnos en las de los jugadores que lo han hecho vistiendo la camiseta txuri urdin, caso de Xabi Prieto o Imanol Agirretxe, pero sí podemos recordar a Mikel Alonso, que ha acabado su carrera en el Real Unión, Juan Domínguez, que también ha dado sus últimos pasos sobre el césped en el conjunto de Irún antes de pasar directamente a entrenarlo, o Diego Rivas, que terminó su carrera en el Manchego. O también podríamos citar efímeros extranjeros que han colgado las botas o se han quedado sin equipo, como Fabio Felicio (lo fichó Bakero en la temporada del descenso), Boukary Dramé (estuvo en el segundo año en Segunda) o McDonald Mariga (aquel centrocampista que Montanier ponía en sus primeros días por delante de Illarramendi).

Ha subido considerablemente con respecto a la pasada temporada el número de ex jugadores de la Real que jugarán en la Primera División española, y en la 2018-2019 serán un total de doce. El Eibar, con tres, y el Athletic, con dos, son los equipos que destacan. Y ojo, porque en Segunda División también se ha multiplicado el número de caras conocidas para la afición realista. En la categoría de plata habrá otros diez antiguos integrantes de la plantilla txuri urdin. Del resto, destacan los exóticos destinos de Eñaut Zubikarai, que ha hecho historia con un brutal récord de minutos sin encajar gol en el Auckland City de Nueva Zelanda, los cuatro ex jugadores que la Real tendrá en la liga de Chipre (al regreso de Toño Ramírez hay que sumar la aventura de Mikel González en su mismo equipo y la presencia de Ion Gaztañaga o Emilio Nsue) o el grupo que participa en la MSL norteamericana (Carlos Vela, Callens y Jonathan Estrada).

En el caso de los entrenadores, hay varios que todavía siguen en activo, pero lo curioso es que no todos ellos están haciendo funciones de técnico de un primer equipo y hay de todo, desde directores deportivos a ojeadores. Esa lista podría ser más amplia en el momento en el que David Moyes, Juan Manuel Lillo o Martín Lasarte cogieran un nuevo equipo en sus carreras. Las notas de color las ponen entrenadores de trascendencia tan diametralmente opuesta en la historia de la Real como John Toshack, que vive el fútbol ahora mismo en Irán, y Miguel Ángel Lotina, que se encuentra trabajando en China.

Esta es la lista completa de ex jugadores realistas que militan en otros equipos, también los cedidos y los entrenadores que han pasado por el banquillo de Anoeta que están en activo en estos momentos.

Abreu, Sebastián: Magallanes CF (Chile)
Albistegi, Alex: Mirandés
Bardají, Ander: Fuenlabrada
Bravo, Claudio: Manchester City (Inglaterra)
Bruma: Leipzig (Alemania)
Cadamuro, Liassine: Gimnastic de Tarragona
Callens, Alex: New York City FC (Estados Unidos)
Canales, Sergio: Betis
Capilla, Eneko: Cultural Leonesa
Carlos Martínez: Oviedo
Chory Castro: Club Nacional (Uruguay)
De la Bella, Alberto: Las Palmas
Demidov, Vadim: Stabaek IF (Noruega)
Elustondo, Gorka: Rayo Vallecano
Esnaola, Josu: Real Unión
Estrada, Jonathan: California Golden Bears (Estados Unidos)
Finnbogason, Alfred: Augsburgo (Alemania)
Fran Mérida: Osasuna
Garrido, Javi: Real Unión
Gaztañaga, Jon: AEL Limassol (Chipre)
Granero, Esteban: Espanyol
Griezmann, Antoine: Atlético de Madrid
Héctor Hernández: Tenerife.
Hernández, Iker: Burgos
Herrera, Germán: Rosario Central (Argentina)
Hervías, Pablo: Eibar
Iñigo Martínez: Athletic
Jonathas: Corinthians (Brasil)
José Ángel: Eibar
Markel Bergara: Getafe
Mikel González: AEK Larnaca (Chipre)
Nsue, Emilio: Apoel FC (Chipre)
Odriozola, Álvaro: Real Madrid
Olazabal, Oier: Levante
Oskitz Estefanía: Pasaia
Oyarzun, Alain: Numancia
Ramírez, Toño: AEK Larnaca (Chipre)
Reyes, Diego: Fernerbahce (Turquía)
Riesgo, Asier: Eibar
Ros, Javi: Zaragoza
Sangalli, Marco: Alcorcón
Sarpong, Jeffrey: AO Xanthi (Grecia)
Seferovic, Haris: Benfica (Portugal)
Sio, Giovanni: Montpellie Hérault (Francia)
Sutil, Paco: Martos CD
Vaughan, David: Notts County (Inglaterra)
Vela, Carlos: Los Angeles FC (Estados Unidos)
Víctor Casadesus: Alcorcón
Víctor López: Instituto AC Córdoba (Argentina)
Viguera, Borja: Numancia
Yuri Berchiche: Athletic
Zubikarai, Eñaut: Auckland City FC (Nueva Zelanda)

jueves, agosto 30, 2018

PREVIA Eibar - Real Sociedad. Ni historia ni mercado, un derbi que exige reacción

Willian José, en el partido en Ipurúa de la pasada temporada.
Qué final de agosto está teniendo la Real Sociedad. En esta semana ha visto la despedida de pilares de su última década como Agirretxe y De la Bella, hemos estado pendientes de las lesiones y hemos hablado de incontables nombres que interesan o pueden acabar fichando. Pero lo que toca es un derbi (viernes, 22.00 horas, Ipurúa, Gol). Fútbol, en definitiva, que nos aleje de las imágenes nostálgicas y de las noticias sobre el cierre del mercado. El duelo regional contra el Eibar, no olvidemos nunca que Gipuzkoa es la provincia más pequeña y cuenta con dos equipos en la élite, exige una reacción de los de Asier Garitano. No por clasificación, porque empezar la Liga con cuatro puntos de seis posibles habiendo jugado los dos partidos fuera de casa es un muy buen dato, pero sí por la preocupante imagen que dejó el equipo tras la lesión de Llorente y sobre todo en la segunda parte. Y sin olvidar que la Real no ha ganado en Eibar en Primera.

Jugar un viernes por la noche  y además en Eibar, permite que Garitano pueda esconder sus cartas un poco más de tiempo, ya que el último entrenamiento se celebra el mismo día del partido. Eso hace que las dudas que hay en la confección de la lista se mantengan hasta última hora. Aunque parecía que el técnico realista no iba a recuperar a ninguna efectivo, Navas y Moyá han terminando entrenando con normalidad, por lo que podrían entrar entre los 18 elegidos. Ya sin Agirretxe después de anunciar su retirada y con Guridi como lesionado de larga duración, el único al que Garitano no tendrá de los lesionados de hace una semana es a Januzaj. A él podría unirse Merino, que ha tenido molestias durante toda la semana. La noticia estará también en la situación de Merquelanz, descartado en los dos primeros encuentros y a la espera de una oportunidad.

A la espera de ver el estado físico de los jugadores que son duda y si Garitano decide arriesgar o no con ellos, el once inicial se presume muy parecido al de las dos primeras jornadas. Rulli estará bajo palos  con una defensa formada por Zaldua y Theo en los laterales y Héctor Moreno y Elustondo en el centro. Navas es el único que parece tener opciones de entrar. Con Illarramendi fijo, la confianza que el técnico está depositando en Zubeldia y la más que probable baja de Merino, parece que Pardo y Zurutuza se juegan un puesto en el once. Y en ataque lo más probable es que repitan Oyarzabal, Juanmi y Willian José. Más sorprendente, viendo lo sucedido en las dos primeras jornadas, sería que Garitano optará por los jóvenes de la plantilla, ya que Gorosabel, Kevin, Sangalli o Merquelanz aún no han debutado esta temporada.

Al finalizar la segunda jornada, la Real quedó en la séptima posición con cuatro puntos, como el quinto de los siete puntos que sumaron un empate y una victoria tras esos dos primeros encuentros y como uno de los nueve que todavía no conocen la derrota. El Eibar, por su parte, es penúltimo sin haber logrado todavía puntuar, el único equipo que está todavía a cero junto con el Rayo Vallecano. A pesar de haber jugado sus dos primeros partidos fuera de casa, y el tercero será el de Ipurúa, solo hay un equipo que haya marcado más goles que la Real, el Real Madrid, que suma seis. Y solo el Rayo, con cinco, ha encajado más goles que el Eibar, que ha recogido el balón de su portería en cuatro ocasiones.

Ipurúa no ha conocido todavía una victoria de la Real Sociedad en Primera División. Cuatro visitas, tres triunfos del Eibar y un empate. La estadística recuerda una paradoja curiosa, y es que la Real jamás había sido derrotada del campo armero jugando en Segunda o en Copa del Rey, por mucho que estos duelos siempre fueran de muy pocos goles. La victoria más amplia del Eibar es el 2-0 que logró en la temporada 2016-2017, después de dos victorias por la mínima (1-0 y 2-1) en las dos campañas anteriores. Ese 2-1 de la 2015-2016 es el derbi guipuzcoano en Primera en el que más goles se han visto. En Segunda, no obstante, la Real jamás cayó en Eibar. Venció por 0-1 en la temporada 2007-2008, con un gol de penalti conseguido por Gerardo, y empató a uno en la siguiente campaña. La otra forma de ver estas estadísticas es que la Real nunca ha logrado hacer dos goles en Eibar.

El único resultado positivo que ha sacado la Real en Primera de Ipurúa fue el empate a cero que logró el equipo txuri urdin la pasada temporada, la 2017-2018. El partido se recuerda ahora con especial cariño porque fue el primero de Imanol Alguacil en el banquillo del primer equipo, después de tomar el relevo de manos de Eusebio Sacristán. El partido no fue bueno, se desarrolló en términos eminentemente defensivos y dejó muy pocas ocasiones en las dos porterías. Imanol, no obstante, tenía claro que había que frenar la sangría de goles que estaba sufriendo el equipo y se afanó en dotar a los suyos de un poder defensivo que no se había visto prácticamente en toda la temporada. Aunque la resaca fue dura y nadie parecía creer en la remontada, fue la primera piedra de la recuperación anímica de la Real, que incluso llegó a plantarse en Sevilla, a dos jornadas del final, pensando que se podía llegar a Europa.

jueves, agosto 23, 2018

PREVIA Leganés - Real Sociedad. Garitano vuelve a casa... ¿con la lección aprendida?

Illarra, en el encuentro de la temporada pasada en Butarque.
La Real le dio al Leganés de Asier Garitano un curso acelerado de lo que era la Primera División en su primera visita a Butarque. Y Garitano le dio la vuelta a la tortilla un año después. Pues bien, el ahora técnico txuri urdin regresa a Leganés desde el banquillo realista (viernes, 22.15 horas, Butarque, beIN La Liga), y la pregunta es si también tendrá la lección aprendida para enfrentarse a su ex equipo. Lo que está claro es que soluciones tendrá en la cabeza, viendo la forma en la que fue alterando a su equipo actual, la Real, en función de las circunstancias y el marcador de su partido en Villarreal. Este segundo encuentro, en el que el equipo realista buscará sumar tres puntos que seguramente le meterían de lleno en la zona europea, servirá además para ir viendo en qué medida pueden cambiar sus onces en función del rival, ya que el Leganés poco tiene que ver a priori con el Villarreal.

Si puede haber cambios en el once, donde no los hay es en la convocatoria. Garitano se lleva para el duelo ante el Leganés a los mismos 18 hombres en los que confío para medirse al Villarreal. Solo hay una diferencia con respecto a su primeralista, y es que Agirretxe se queda fuera esta vez por lesión, una vez más tiene que parar sin haber podido demostrarse a sí mismo que puede recuperar su mejor nivel y ha sumido en un mar de dudas a quienes anhelan su regreso. El resto de los ausentes repite condición por las mismas razones. Moyá, Navas y Januzaj, además del también lesionado de larga duración Guridi, siguen siendo baja por diversas dolencias físicas, mientras que los descartes por razones técnicas, tres en este caso, siguen siendo De la Bella, Gorosabel y Merquelanz. La ausencia más significativa es la de De la Bella, del que toda la semana se ha hablado por su posible marcha a Las Palmas y que, de esta manera, confirma que sigue siendo el tercer lateral izquierdo de la plantilla.

Es difícil anticipar qué cambios puede introducir Garitano en el once que se enfrentará al Leganés con respecto a la primera jornada, pero parece que no serán demasiados y que las principales variaciones estarán en sus posiciones sobre el césped de Butarque. Sí se puede decir con seguridad que Rulli estará bajo palos y que los laterales seguirán siendo Zaldua y Theo. En el centro podría colarse Elustondo, aunque tampoco sería nada descabellado que formaran de nuevo desde el inicio Llorente y Héctor Moreno. Sí se esperan cambios en el centro del campo. Illarramendi, Pardo y Merino parecen seguros, no tanto Zubeldia, que podría dejar su sitio bien a Zurutuza o bien para que cambie el dibujo y Juanmi forme junto a Oyarzabal y Willian José. Menos opciones parecen tener Zubiaurre, portero suplente, Kevin Rodrigues, Sangalli y Bautista, que esperarán su oportunidad en el banquillo.

El atípico calendario asimétrico y la necesidad de aplazar el estreno en casa por las obras en Anoeta provocaron que la Real afrontara un arranque liguero complicado, con tres partidos fuera de casa en las tres primeras jornadas. Pero la victoria en Villarreal ayuda a mirar el horizonte con mejor cara. El equipo txuri urdin cerró la primera jornada con tres puntos y se aupó a la séptima posición, la última de los que lograron ganar en este partido inaugural. El rival realista, el Leganés, comenzó con una derrota in extremis en San Mamés y ocupa la decimoquinta posición. Desde que la Real regresó a Primera, solo en una ocasión logró ganar sus dos primeros partidos, la pasada temporada, 2-3 en Vigo y 3-0 al Villarreal. La anterior ocasión en la que eso se dio fue en la 2002-2003, cuando superó al Athletic por 4-2 y 1-3 al Espanyol.

La historia entre Leganés y Real Sociedad es, todavía, muy escasa. Solo hay dos precedentes, los dos en Primera División porque nunca llegaron a cruzarse en Segunda, y la igualdad es absoluta, una victoria para cada equipo. La del equipo txuri urdin llegó en la primera ocasión en la que ambos conjuntos se enfrentaron en la temporada 2016-2017, con una exhibición de Zurutuza y de toda la línea de ataque del equipo txuri urdin. Willian José hizo el 0-1 y Xabi Prieto el 0-2 definitivo. El triunfo del Leganés tuvo lugar la pasada temporada, cuando el equipo pepinero venció por 1-0, gol de Pirés, en un partido que la Real tuvo dominado durante muchos minutos y que no solo no remató sino que acabó perdiéndolo con un gol de Pirés tras una salida inexplicable de Rulli. Lo mejor de aquel día, el gesto del Leganés de permitir que la Real jugara con la txuri urdin para no lucir así la publicidad de su patrocinador hasta el año pasado, en severos problemas entonces con la justicia.

lunes, agosto 20, 2018

La Real suma diez entrenadores debutando en Liga sin perder

Garitano, en su debut en Villarreal.
Cuando se recurre al tópico de "a entrenador nuevo, victoria segura", normalmente suele referirse a técnicos que dirigen su primer partido con la temporada ya en marcha, sustituyendo a otro inquilino del banquillo. Pero el debut es el debut, llegue a comienzos de una campaña o cuando ya ha echado a andar. Asier Garitano se estrenó con la Real en el Estadio de la Cerámica, y lo hizo con victoria, prolongando además una racha que no es nada fácil de conseguir. Con él, los últimos diez entrenadores que han dirigido al equipo txuri urdin han saldado ese primer encuentro en Liga sumando y sin conocer la derrota.

El último técnico realista que entró en el club conociendo las mieles de la derrota fue Chris Coleman. El galés fue quien dirigió a la Real en su último debuten Segunda, en Anoeta ante el Castellón, y el resultado fue de 0-2. En Primera, ese triste honor lo tiene Miguel Ángel Lotina, no por casualidad en la temporada 2006-2007, la que derivó en el último descenso del equipo a Segunda División. Su primer partido fue en la octava jornada de Liga, en Anoeta y ante el Villarreal, y el resultado fue de 0-1. Tras Coleman comenzó la extraordinaria racha de la Real, una que dura ya más de una década. En ese tiempo, el club ha confiado su banquillo a once técnicos diferentes, siete de ellos se estrenaron con victoria y los tres restantes lo hicieron con un empate.

Todavía en Segunda División, la Real tuvo tres entrenadores que se estrenaron sin perder. Los dos primeros llegaron en la temporada 2007-2008. José Ramón Eizmendi dirigió por primera vez al equipo en Córdoba, en la 21ª jornada, logrando un espléndido triunfo por 1-3. En la 32ª jornada cogió el relevo Juanma Lillo, también con triunfo, por 2-1 ante el Hércules en Anoeta. Con el arranque de la temporada 2009-2010, la Real confió su destino al uruguayo Martín Lasarte, y su equipo debutó con un empate a uno en Las Palmas. El propio Lasarte también debutó en Primera con triunfo, 1-0 ante el Villarreal en el arranque de la temporada 2010-2011.

En la máxima categoría del fútbol español han sido siete técnicos más los que han dirigido a la Real. Philippe Montanier entrenó su primer partido en El Molinón, al comienzo de la Liga 2011-2012, y ganó el equipo txuri urdin por 1-2. Jagoba Arrasate comenzó a escribir sus páginas en la historia de la Real en Liga con un 2-0 en Anoeta ante el Getafe. Arrasate también debutó con el equipo, en la previa de la Champions League en Lyon, con un memorable triunfo por 0-2. Asier Santana solo dirigió un partido, en la temporada 2014-2015, pero venció al Atlético de Madrid en la undécima jornada por 2-1. Una jornada después, el escocés David Moyes logró un empate a cero en Riazor, ante el Deportivo de la Coruña. Eusebio Sacristán también se estrenó con la Real de inmejorable manera, venciendo al Sevilla en Anoeta por 2-0 en la duodécima jornada de la temporada 2015-2016. Y la pasada campaña, Imanol Alguacil debutó con un 0-0 en Ipurúa, en la trigésima jornada.

La racha es espléndida, ojalá tenga que pasar mucho tiempo para ver a un nuevo entrenador que la pueda prolongar. Eso será una espléndida señal de que Garitano logra triunfos en la Real.

viernes, agosto 17, 2018

PREVIA Villarreal - Rea Sociedad. La cuesta de agosto

Oyarzabal, en el encuentro de la temporada pasada.
Arranca la Liga y para la Real lo hace con una auténtica cuesta de agosto (sábado, 20.15 horas, Estadio de la Cerámica, beIN La Liga). No solo por el rival con el que se abre este rocambolesco calendario asimétrico que vamos a padecer, el europeo Villarreal, sino porque será el primero de los tres partidos consecutivos que el equipo txuri urdin jugará fuera de casa por las obras de Anoeta. Asier Garitano no tendrá una papeleta fácil para su estreno en el banquillo realista, y el partido será una prueba interesante para ver si las dudas que tiene el aficionado después del juego y los resultados de pretemporada se quedan en un recuerdo veraniego que nada tenga que ver con la competición. Lo que no se puede negar es que ha sido una preparación atípica en cuanto a las lesiones por la ausencia de las mismas y el once que presentará el técnico en Villarreal saldrá de sus elecciones personales más que de las obligaciones.

Para su primera convocatoria, Garitano solo tenía tres ausencias, y dos de ellas eran ya conocidas durante la semana, las de Moyá y Januzaj, la incorporación más tardía al grupo por su presencia en el pasado Mundial de Rusia. A ellos se ha sumado Navas, con alguna molestia muscular. Teniendo en cuenta eso, con los descartes para este primer partido se pueden sacar tres conclusiones, siempre teniendo en cuenta que todavía es pronto para eso y más teniendo en cuenta el gusto del nuevo técnico realista por cambiar de planteamiento ante cada partido diferente. La primera es que De la Bella es el tercer lateral izquierdo de la plantilla. La segunda, que Agirretxe está en la misma posición como delantero. Y la tercera, que Merquelanz va a tener que pelear mucho para entrar en las convocatorias si en esta primera estará ausente incluso con Januzaj lesionado. Pero, hay que insistir en ello, es pronto. El otro descarte técnico, más previsible, es el de Gorosabel.

Parece difícil aventurar un once para este arranque de la temporada, máxime si tenemos en cuenta que el dibujo, eso en lo que Garitano dice no creer, es una incógnita. La ausencia de Moyá elimina la primera gran decisión del técnico, que alineará a Rulli bajo palos. En defensa, Zaldua y Theo serán los laterales, presumiblemente con Llorente y Elustondo como centrales. En el centro del campo parecen tener más papeletas para ser titulares Illarramendi y Merino, con Pardo, Zurutuza y Zubeldia jugándose la tercera posición, dependiendo siempre del tipo de partido que quiera plantear Garitano. Con Oyarzabal y Willian José como fijos en el ataque, Juanmi parece la apuesta más firme para completar esa línea y Sangalli podría ser la sorpresa, en función del estado físico del primero, que ha sido duda durante la semana. En el banquillo esperarán su oportunidad Zubiaurre, Hector Moreno, Kevin Rodrigues y Bautista.

Desde que la Real volvió a Primera en 2010, ha arrancado la Liga jugando fuera de casa en cinco ocasiones y el bagaje, nada malo precisamente por jugarse fuera de Anoeta, es completamente parejo. Ganó en dos ocasiones, el 1-2 al Sporting de la temporada 2011-2012 y el 2-3 de la pasada temporada ante el Celta; empató en la temporada 2015-2016, a cero goles en Riazor con el Depor como rival; y cayó en los dos encuentros restantes, 5-1 en el Camp Nou en la campaña 2012-2013 y 1-0 en Ipurua en la 2014-2015, en el primer partido en Primera del Eibar. Garitano debutará como técnico de la Real, buscando ser el primero que lo hace con victoria como visitante desde que Philippe Montanier lograra esa victoria en Gijón en 2011. Tras él, los únicos debuts en estas circunstancias fueron los de David Moyes e Imanol Alguacil y ninguno de los dos perdió en su estreno, ambos empataron a cero en Riazor e Ipurúa. El último entrenador que dirigió su primer partido con la Real lejos de Anoeta y perdió fue José Mari Bakero, 2-1 en Getafe en la temporada 2005-2006.

Villarreal es ahora mismo un escenario complicado para la Real, ya que el equipo donostiarra lleva más de una década empeorando unos resultados que hasta el descenso de 2007 eran buenos en ese estadio. En total han sido 14 encuentros, todos ellos en Primera, con siete victorias para el Villarreal, tres para la Real y cinco empates. Pero para encontrar el último triunfo txuri urdin hay que irse ya al 0-2 de la temporada 2005-2006. Desde entonces, cinco derrotas y tres empates. O lo que es lo mismo, el equipo txuri urdin no ha logrado vencer en Villarreal desde que volvió a Primera en 2010. Su mayor goleada sigue siendo el 1-3 de la campaña 2000-2001, con goles de Rekarte, Tayfun e Idiakez, triunfo que tanto ayudó a lograr la permanencia aquel año. Y la mayor goleada recibida por el cuadro realista es el 5-1 de la temporada 2013-2014.

La pasada temporada, la 2017-2018, el partido tuvo un nombre propio, Toño Ramírez, y no precisamente por aspectos positivos. Eusebio decidió sentar a Rulli tras una serie de actuaciones terribles y permitió al canterano estrenarse en la Liga más de un año después de regresar a la Real. Pero lo hizo cambiando además el sistema, poniendo defensa de cinco, y generando un caos que devoró a la Real y al propio Ramírez en apenas 20 minutos. Para ese instante, el Villarreal ya ganaba por 3-0 y el partido estaba resuelto. Víctor Ruiz en el 5, Fornals en el 17 y Bacca en el 20 machacaron al conjunto de Eusebio, que tuvo una tímida reacción con gol de Llorente en el 24 y vio cómo se truncaban sus aspiraciones de remontar en el 34 con el cuarto tanto del equipo local, de Samu Castillejo. El gol de Willian José en el minuto 58 fue simple maquillaje, sin opciones reales de empatar.

miércoles, agosto 15, 2018

Xabi Prieto lo ha cambiado todo

La actualidad es tan vertiginosa y tozuda que ver el alcance real e histórico e de los hechos que vivimos es una tarea ardua y complicada. Sin necesidad de atreverse a soltar un absoluto que, en realidad, es imposible de afirmar, sí podemos decir que la Real Sociedad ha vivido una de las pretemporadas más convulsas y llena de temas y debates en los medios de comunicación y en ese lugar de encuentro tan distinto y todavía incontrolado que son las redes sociales. El nuevo Anoeta, los fichajes que llegan y que no llegan, el equilibrio entre canteranos y foráneos, el patrocinador todavía ausente, la tardanza en las salidas, su nuevo entrenador y los métodos de trabajo y de juego que va a aplicar... Hemos tenido de todo. Pero si algo va a quedar en el recuerdo por su trascendencia es la situación de Mikel Oyarzabal tras el enésimo intento de caza por parte del depredador Athletic en el coto de Zubieta.

Oyarzabal ha renovado con la Real, y eso es una espléndida noticia porque es evidente el carácter de jugador franquicia que tiene desde que dio el salto al primer equipo. Y hay muchas maneras de analizar lo que ha sucedido en estos últimos días. No vamos a entrar en el comportamiento del Athletic, de las singularidades de su filosofía que se ocupen ellos. Lo que nos atañe, lo que nos importa es que Oyarzabal ha decidido quedarse en la Real. Y es una tentación del presente que probablemente corroborará la historia decir que una de las razones ha sido Xabi Prieto. El capitán (que nos perdone Illarramendi, nuevo portador del brazalete, pero todavía no es fácil acostumbrarse a decir el ex capitán) ha dado una lección bestial durante toda su carrera. Su despedida fue la guinda, la visualización para el mundo entero de su mensaje, pero es su carrera lo que importa.

Prieto, por si hace falta recordarlo, es un One Club Men en el que equipo de Primera que más One Club Men ha tenido. Es decir, él ha mamado siempre el cariño por los colores que vistió y la importancia de defenderlos. Él se empezó a hacer hueco en un equipo en el que estaban los integrantes de una plantilla subcampeona de Liga, se asume que no lo tuvo fácil. Supo entender el valor de heredar la posición en el campo de un jugador de tanta categoría como Valeri Karpin. Sufrió con sus colores no solo un descenso, sino dos intentos fallidos de ascenso. Renovó cuando la Real estaba en uno de los momentos más convulsos de la historia, en una situación económica insostenible y con el presidente más polémico que ha tenido. Rechazó ofertas importantes. Y se convirtió en un líder, con el 10 en la espalda y el brazalete de capitán en el brazo.

La foto escogida por Oyarzabal y la Real para anunciar su renovación no es casual, con el escudo y la efigie de su capitán. Xabi Prieto lo ha cambiado todo. Siempre habrá casos como el de Iñigo Martínez, de eso no hay duda. Pero Xabi Prieto ha conseguido que cualquier canterano crea que hay más grandeza en vestir para siempre la camiseta de tu equipo que en hacerte aún más millonario en un lugar que no está en tu corazón. Canteranos de la Real y de cualquier otro equipo, como ha demostrado Hugo Mallo con sus palabras de recuerdo al realista tras renovar con el Celta y rechazar los cantos de sirena económicos de la Premier a la que tantos jugadores de la Liga se han ido este verano. Oyarzabal, con su renovación, con su segunda negativa a los euros que engordan la cuenta bancaria del Athletic, sigue los pasos de Xabi Prieto. Y él mismo comienza a convertirse así en un modelo a seguir para quienes tienen el corazón txuri urdin.

domingo, julio 15, 2018

Januzaj, el realista mejor clasificado en la historia del Mundial

Januzaj, celebrando su gol ante Inglaterra.
Aunque el Mundial sigue siendo una asignatura pendiente para la Real Sociedad, Rusia 2018 ha finalizado con un dato histórico para el club. Nunca uno de sus jugadores había finalizado la competición entre las tres mejores selecciones de una Copa del Mundo. Adnan Januzaj ha conseguido ese honor al formar parte de la Bélgica de Roberto Martínez que cayó en semifinales ante Croacia y ganó el partido por el tercer puesto ante Inglaterra. Hasta ahora, el jugador txuri urdin mejor clasificado en una Copa del Mundo había sido Ignacio Eizaguirre, que fue el portero suplente de España en el Mundial de Brasil 1950, en el que la selección ocupo la cuarta plaza final. Cabe recordar que en aquel entonces no se jugaban semifinales, sino una fase final con cuatro equipos.

Januzaj no ha tenido una participación excesivamente estelar en Rusia 2018, no ha formado parte del grupo de la máxima confianza de Martínez, pero sí ha brillado. Jugó un solo encuentro, el último de la primera fase ante Inglaterra y fue el autor del primer gol del partido. Fue sustuido en el minuto 86, y ya no volvió a pisar el césped en el resto de la competición. Januzaj recogió el testigo goleador de Haris Seferovic, autor del último gol mundial insta de un jugador txuri urdin en la edición de 2014.El suizo marcó en la victoria de su país ante Ecuador hace cuatro años, solo unas semanas antes de que se anunciara su traspaso al Eintracht de Frankfurt.

Los otros dos jugadores realistas que estuvieron en el Mundial tuvieron una participación desigual. Alvaro Odriozola no llegó a debutar con España. Nacho y Carvajal ocuparon la demarcación de lateral derecho en los cuatro partidos disputados por el combinado dirigido por Fernando Hierro. Quién sabe lo que habría pasado si hubiera seguido como seleccionador Julen Lopetegui, al parece su gran valedor para fichar por el Real Madrid. Héctor Moreno sí fue uno de los titulares de México. Jugó completos los tres partidos de la primera fase y se perdió por acumulación de amonestaciones el de octavos de final, en el que Brasil superó a la tricolor. Esas dos amarillas las vio habiendo cometidos solo cinco faltas, una de ellas un penalti.

El otro dato que habla de la Real en este Mundial es que por segunda vez un canterano txuri urdin alcanzó la final y se alzó con el título. Antoine Griezmann ya puede presumir de ser campeón del mundo, del mismo modo que Xabi Alonso logró el título con España en el Mundial de Sudáfrica 2010. Griezmann, eso sí, añade que es el primero que marca un gol, el que hizo de penalti para poner el 2-1 en el marcador ante Croacia. Aunque ninguno de los dos vistiera ya la camiseta txuri urdin cuando se convirtió en campeón del mundo, no está mal esa infalibilidad de nuestros canteranos en las finales de la mayor competición de selecciones.

martes, junio 05, 2018

El Mundial tendrá tres representantes realistas

A pesar de la decepcionante temporada que ha hecho la Real Sociedad, tres de sus futbolistas estarán presentes en el Mundial de Rusia que comenzará en pocos días. Álvaro Odriozola está entre los 23 elegidos de Julen Lopetegui en la selección española, Héctor Moreno cumplió los pronósticos y estará con el combinado mexicano de Juan Carlos Osorio y finalmente Adnan Januzaj ha conseguido el objetivo de ser uno de los escogidos por Roberto Martínez para jugar en la selección belga. La Real es el séptimo equipo de la Liga española que más internacionales aportará a la cita mundialista, por detrás de los 15 del Real Madrid, los 14 del Barcelona, los 9 del Atlético de Madrid, los 6 del Sevilla, los 5 del descendido Deportivo de la Coruña y los 4 del Villarreal.

Este dato demuestra la buena salud internacional que tiene la Real desde hace ya algún tiempo. Es una buena cifra que da continuidad a la del pasado Mundial, el que se celebró en 2014 en Brasil, una cita que llegó después de una temporada en la que el equipo txuri urdin disputó la Champions League. Entonces fueron cuatro sus representantes en la mayor cita futbolística a nivel de selecciones: Antoine Griezmann (Francia), Claudio Bravo (Chile), Haris Seferovic (Suiza) y Liassine Cadamuro (Argelia). En este Mundial, Bravo superó el récord de minutos y partidos mundialistas de un jugador de la Real que hasta ese mundial compartían Luis Arconada y Periko Alonso con los cinco encuentros completos que jugaron en el Mundial de España 82.

Aquella Copa del Mundo que se jugó después de que la Real lograra su segundo título liguero sigue siendo la que más representantes del equipo txuri urdin tuvo. Hubo un total de seis realistas en aquella selección española que dirigió José Santamaría. Además de los dos mencionados, acudieron a la cita mundialista Roberto López Ufarte, Jesús Mari Satrústegui y Peio Uralde. Por aquel entonces, la Real, como es sabido, no tenía jugadores extranjeros que pudieran engrosar la lista de mundialistas en otros combinados. Desde España 1982 hasta Brasil 2014 la Real no había podido presumir de tener más de un representante en esta competición. El último jugador txuri urdin que jugó en un Mundial con la selección española fue Javi De Pedro, que estuvo presente en la Copa del Mundo que se jugó en 2002 en Corea del Sur y Japón.

domingo, mayo 27, 2018

RESUMEN DE LA TEMPORADA (y 7) Detalles

· Illarramendi, el más utilizado
Si hay un jugador indiscutible en la Real, ese es Asier Illarramendi. El centrocampista es, con diferencia, el que más ha jugado entre las tres competiciones que ha disputado la Real, un total de 3.738 minutos repartidos en 44 partidos, de los que solo inició como suplente en tres y apenas fue sustituido en dos. Más de 3.000 minutos jugaron otros cuatro integrantes de la plantilla realista, Odriozola, Oyarzabal, Willian José y Rulli. En el otro extremo, el jugador de la primera plantilla que menos tiempo ha tenido sobre el césped ha sido Guridi, apenas 49 minutos repartidos en cuatro encuentros. Por número de partidos, el que menos ha jugado es Carlos Martínez, solo dos, para un total de 92 minutos. Son los dos únicos que no llegaron a los 100 minutos vestidos de corto.

· El once tipo
Ha sido una temporada extraña en muchos sentidos, por salidas y entradas, por el cambio de entrenador y por la modificación del esquema, pero si atendemos al número de minutos jugados de los 25 jugadores utilizados por Eusebio e Imanol a lo largo del curso, el once tipo estaría formado por Rulli en la portería, Odrizola y De la Bella en los laterales, Llorente y Navas en el centro de la defensa, Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto en el centro del campo y Oyarzabal, Canales y Willian José en ataque.

· Canales, el revulsivo preferido, Januzaz, el más sustituido
Si miramos las cifras de los cambios, sacamos dos conclusiones. Canales, el jugador que más partidos jugó, un total de 45, no pasa de ser el séptimo jugador de la plantilla por minutos porque la mitad de las veces que jugó, 17 de sus 34 partidos, lo hizo entrando desde el banquillo. Fue el cambio predilecto, aunque seguido muy de cerca por Juanmi y Bautista, que entraron al campo por un compañero en 16 ocasiones. Por contra, el jugador que más veces salió del partido para dar entrada a un compañero fue Januzaj, lo hizo también en casi la mitad de los días que jugó, en 17 de sus 35 participaciones de la temporada. Le siguieron Juanmi (que solo jugó completos siete de los 39 partidos en los que tuvo minutos) y Xabi Prieto, ambos con 16 sustituciones.

· Líder de Primera
El triste resultado de la temporada ha enterrado este hecho, pero la Real fue líder de Primera División tras finalizar la tercera jornada de Liga. Es importante destacarlo porque no es habitual. De hecho, es algo que no se producía desde la 36ª jornada de la temporada 2002-2003, justo antes del por muchos motivos inolvidable viaje a Vigo que acabó costando una Liga más que merecida.

· Willian José, máximo goleador
En una temporada de muchísimos goles, el nombre que ha vuelto a destacar es el de Willian José. En total, marcó 20 goles, 15 de ellos en Liga y los cinco restantes en la Europa League. Fue el máximo goleador txuri urdin en las dos competiciones. Oyarzabal hizo 14 goles y cierra el Top 3 Juanmi, que llegó a 10.

· 19 goleadores, cifra histórica
Nunca antes en la historia de la Real tantos jugadores habían celebrado al menos un gol en partido oficial. Han sido 19. A los ya mencionados Willian José, Oyarzabal y Juanmi hay que sumar a Illarramendi, Llorente (ambos con siete), Canales (cinco), Januzaj (cuatro), Elustondo, Xabi Prieto (ambos con tres), De la Bella, Bautista (dos cada uno), Odriozola, Zubeldia, Zurutuza, Kevin, Navas, Vela, Iñigo Martínez y Héctor Moreno (uno cada uno). Los jugadores del primer equipo que no llegaron a marcar ningún tanto son Carlos Martínez, Rubén Pardo, Guridi y Agirretxe.

· Tercer máximo goleador de la Liga
Parece mentira viendo la duodécima posición en la clasificación final, pero la Real ha sido el tercer equipo más goleador de la competición. Sus 66 goles solo los superan los 99 del Barcelona, campeón, y los 94 del Real Madrid, tercero. El problema ha estado en que, aunque la etapa de Imanol ha aliviado un poco esa carga,el equipo txuri urdin ha sido el sexto más goleado, con 59. Sus guardametas solo han recogido menos balones del interior de sus porterías que los de Celta (60), Betis, Málaga (ambos con 61), Las Palmas (74) y Deportivo (76).

· Anoeta nunca vio tantos goles
Y además, por partida doble. La Real nunca había marcado tantos goles en Anoeta como lo ha hecho en esta Liga, un total de 47. 56 en total si contamos todas las competiciones, gracias a los 10 que marcó en sus cuatro partidos de la Europa League y los dos del único encuentro de la Copa que acogió el estadio donostiarra. La otra parte está en los goles totales, ya que ningún estadio de Primera ha visto en los 19 encuentros de Liga tantos goles como Anoeta, un total de 76, una media de cuatro tantos por encuentro.

· El Depor, el mejor rival
No fueron muchos los equipos contra los que la Real logró ganar los dos partidos de Liga, solo dos, Alavés y Deportivo. Pero el gallego, descendido a Segunda, se llevó además las dos mayores goleadas de la Real en la Liga. En Anoeta los gallegos cayeron por 5-0, correctivo que también se llevó el Girona, y en Riazor el resultado fue de 2-4. La Real no perdió ninguno de sus dos encuentros ligueros contra Betis (dos empates)., Eibar, Girona, Athletic (empate fuera y victoria en Anoeta en todos los casos) y Las Palmas (empate en Anoeta y victoria como visitante). Por contra, perdió los dos partidos contra Real Madrid, Valencia, Getafe, Málaga y Barcelona.

· Las dos mayores goleadas de la historia en Europa
Aunque la despedida de Europa fue amarga, la Real dejó para la historia sus dos mayores goleadas en competición continental. El 0-6 ante el Vardar fue el mejor resultado logrado jamás por el equipo txuri urdin en sus viajes por el Viejo Continente. Y el 4-0 al Rosenborg en Anoeta, la victoria más clara lograda en casa. Ambos registros estaban en poder de la Real de Bernd Krauss que jugó la Copa de la UEFA de la temporada 1998-1999, con el 2-4 ante el Sparta de Praga y el 3-0 ante el Spartak de Moscú.

· Canales, máximo asistente
A nadie se le escapa que, aún dentro de su irregularidad, ha sido la mejor temporada en la Real de Canales. Y eso se nota, por ejemplo, en el número de asistencias que ha repartido en partido oficial, un total de 11. Nadie ha dado tantas como él, aunque Oyarzabal y Xabi Prieto se han quedado cerca, con ocho cada uno. En esta clasificación se repite lo que sucede con los goleadores, porque todos los integrantes del primer equipo han logrado dar al menos un pase de gol menos Carlos Martínez, Rubén Pardo, Guridi y Agirretxe. Cuanto menos, curioso.

· Ni una sola derrota en los derbis
En una temporada tan irregular como la recién finalizada, sorprenda la precisión que ha tenido la Real en los derbis. Ni una sola derrota en los seis disputados. Al Alavés le ganó los dos partidos, 0-2 en Mendizorroza y 2-1 en Anoeta, mientras que ante Eibar y Athletic sumó cuatro de los seis puntos en juego, ganando como local y empatando como visitante, además con el mismo resultado, 3-1 en San Sebastián y 0-0 lejos de la capital guipuzcoana. No obstante, la Real no ha sido el mejor equipo vasco de Primera, honor que se ha llevado el Eibar.

· Dos canteranos debutaron
No ha sido un año especialmente prolífico para las irrupciones desde la cantera, pero dos potrillos vivieron su primera aparición con el primer equipo, los dos todavía con Eusebio en el banquillo, que en su etapa ha dado la alternativa a ocho futbolistas del Sanse. Gorosabel fue el primero en hacer acto de presencia, en Liga y ante el Levante. El lateral derecho fue un buen recambio de Odriozola durante el primer tercio de la temporada. El segundo y último en debutar fue Guevara, aunque este lo hizo de manera testimonial en la Copa y ante el Lleida.

· Una roja directa, cinco dobles amarillas
La única expulsión por roja directa fue la que sufrió Rubén Pardo en el derbi ante el Athletic en Anoeta. Además de ese castigo, otros cinco jugadores realistas vieron el final del partido desde los vestuarios tras ser expulsados por doble amarilla: Illarramendi, Llorente, Odriozola, Zubeldia y Navas, este en el partido europeo ante el Salzburgo. Illara, por cierto, fue el jugador que más tarjetas amarillas vio en toda la temporada, un total de once, superando en tres las ocho que vio Llorente.

sábado, mayo 26, 2018

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2017-2018 (6) El intenso curso del reelegido Aperribay


Es francamente difícil saber qué puede pasarle por la cabeza al presidente de la Real, Jokin Aperribay, después de una temporada como la que ahora finaliza. En su pretemporada, el escenario era inmejorable. La Real estaba en Europa, la posición del club era más ambiciosa que nunca y se hablaba de volver a ser campeones, económicamente la fortaleza era innegable, el gran sueño del presidente de reformar Anoeta parecía ya imparable y para colmo el arranque ligero fue tan perfecto que hasta los más escépticos se pudieron plantear si las cosas iban a salir a las mil maravillas. Pero todo lo que le pudo salir mal a Aperribay a partir de ese momento, le salió incluso peor. Menos mal que la estructura de Anoeta fue cayendo para dar paso a esa ilusión que durante tanto tiempo ha perseguido, porque de no haber sido así la figura del presidente podría haber quedado en muy mal lugar en la temporada en la que seguramente ni se le hubiera pasado por la cabeza que iba a vivir con tanto sufrimiento.

Lógicamente, lo deportivo manda incluso para juzgar lo que sucede en los despachos. Hablamos de un club de fútbol, no hay otra forma de verlo. Y ahí, hay que reconocer que Aperribay tuvo la suerte de acertar en el tramo final de la temporada, porque la ola de ilusión generada por Imanol ha frenado muchos descontentos. Podremos discutir si se acierta devolviéndole al Sanse, como en realidad es deseo del técnico, pero eso es una cuestión que dependerá mucho del éxito o el de fracaso de su sucesor en el banquillo, Asier Gartiano. La gestión de la despedida de Xabi Prieto, por discutible que pueda resultar la cuestión de la sustitución del escudo, también ha jugado a su favor. A las leyendas se las despide como lo que son, y la Real lo está haciendo. No es poca cosa, sobre todo si tenemos en cuenta que se han roto varias de las líneas rojas que a Aperribay le ha costado tanto mantener. E incluso ha tenido que dar algún volantazo bastante radical para lo que estamos acostumbrados. Lo que sí es evidente es que al presidente realista hay que juzgarlo por los hechos y no tanto por sus palabras, en algunas ocasiones huidas hacia adelante poco defendibles.

Si la temporada hubiera terminado peor, a Aperribay le hubiera perseguido durante mucho tiempo el deseo expresado en público de que Eusebio continuara muchos años en la Real pocos días antes de destituirle. La paciencia con el técnico, cuando los síntomas de deterioro era tan claros, queda como el gran error de la temporada. Si Imanol, con solo nueve partidos por delante, pudo reavivar la llama europea apagada en realidad con los terribles dos primeros tercios del campeonato, qué no habría hecho en Liga y Europa League de haber tenido tiempo. Y la defensa a ultranza de su director deportivo, Loren Juarros, contrastó con la recuperación de Roberto Olabe para sucederle apenas unos meses después de que el ex portero saliera del club precisamente porque la presencia de Loren era un obstáculo insalvable en su idea de modernizar el club. Técnico y director deportivo cayeron el mismo día, en una jornada inusitada para el presidente, y sin que ninguno de los dos diera la cara en rueda de prensa para despedirse.

Puede que, con todo, lo más difícil para Aperribay haya sido la marcha de Iñigo Martínez al Athletic. Uno de sus grandes logros al frente de la entidad, uno que no ha perdido valor, no nos engañemos, es que ha sido capaz de frenar los cantos de sirena desde el otro lado de la A-8. El Athletic ha tocado lo tocable y lo intocable, y lleva años pinchando en hueso. Aperribay ha construido una Real en la que tiene mucha importancia la cantera, incluso en una temporada en la que los foráneos han tenido una presencia más importante que la de años anteriores. El canterano juega en la Real porque así lo desea. El club no puede llegar a las cifras monetarias del vecino, pero ofrece algo más. Esa labor tiene mérito, por mucho que luego surjan jugadores que enmascaren sus ambiciones económicas en argumentos de anhelos deportivos que el fútbol niega. Pero sí, la marcha de Iñigo le hizo mucho daño a Aperribay, por mucho que supiera aprovechar el fervor txuri urdin que generó su huida por ejemplo renovando a Elustondo, uno que sí valora el escudo que lleva. Y apostando, porque es obvio que hay que hacerlo ante el depredador natural de la Real, por cláusulas anti-Athletic.

Toda la tranquilidad que tuvo Aperribay en materia deportiva, excesiva a todas luces en el mantenimiento del técnico, contrastó con la rápida respuesta ante problemas de calado que también ensombrecieron la temporada. Adidas falló por última vez a la Real con una camiseta polémica que multiplicó las rayas como nunca a lo largo de la historia de la Real, y el presidente respondió cerrando la segunda etapa de la multinacional vistiendo al club y anunciando el cambio de marca deportiva para el próximo curso. Qbao tiñó de vergüenza el patrocinio de la camiseta, y la Real tuvo reflejos para eliminar su presencia, favor incluido de un Leganés que se ha ganado la admiración de todos, e incluso encontrar un nuevo patrocinador con el que terminar la temporada. Y, también hay que decirlo, acertó dando al equipo femenino la oportunidad de jugar el último partido del ya viejo Anoeta antes de que su anhelada remodelacion, de lo que más orgulloso estará Aperribay con diferencia, le comenzara a dar el aspecto qué lucirá la próxima temporada.

Y además, el presidente fue reelegido sin oposición, producto del ya conocido control de facto que tiene entre el accionariado y con una ausencia total de oposición, algo que, todo sea dicho, es tradición en el club. No hay que pasar por alto esta cuestión, porque en no pocos mentideros se hablaba de que, una vez puesta en marcha la reforma de Anoeta, el presidente daría un paso a un lado. No lo hizo y tiene ante sí un nuevo mandato de cinco años. Desde luego, ha sido un año realmente intenso para Aperribay, uno de luces y sombras. Y en general las sombras se las ha dado el césped y las luces los despachos.

viernes, mayo 25, 2018

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2017-2018 (5) Loren, la caída que parecía que nunca iba a llegar

Una de las noticias de la temporada ha sido la salida del club de Loren Juarros, el director deportivo. Se podría decir que ha sido incluso la más trascendente, aunque los fichajes, las despedidas y los entrenadores atraen más la atención de medios y aficionados. Loren era el que más tiempo llevaba en ese cargo de entre todos los clubes de Primera. Se hizo con el puesto en Segunda División, tras el brevíismo paso por el club de Pako Aiestarán, y aguantó hasta el tormentoso domingo de abril en el que también se despidió a Eusebio Sacristán. Si hay una figura que Jokin Aperribay ha protegido hasta la extenuación, esa ha sido la de Loren. Si hay alguien que ha esquivado la responsabilidad de todos los errores y problemas que ha tenido el club en su gestión deportiva de la última década, ese ha sido Loren. Y sin embargo, cayó. Parecía que nunca iba a llegar ese momento, pero se produjo. Y el problema es que no es nada fácil hacer un juicio sobre las circunstancias que envuelven a su salida porque nadie las ha querido aclarar convenientemente.

Resulta evidente que su poder en la Real era grande. Si no, es imposible explicar que la pasada temporada Roberto Olabe llegara al club y saliera con la misma velocidad para después ser repescado, con palpable satisfacción por ambas partes, en cuanto Loren salió de la estructura deportiva txuri urdin. Pero al mismo tiempo nunca se le ha colocado como el hombre que tomaba las decisiones. Todas, fichajes, altas, bajas y ratificaciones, eran "de club". Así se vendían. ¿Fue Loren quien apostó por mantener a Eusebio contra viento y marea? ¿Fue él quien fichó a Januzaj? ¿Tomó las decisiones de no traspasar a Pardo o de ceder a Zaldua y Markel? La responsabilidad compartida ha evitado muchos juicios de valor directo sobre Loren que, en todo caso, nunca terminó de gozar del cariño de la afición.

Y el caso es que el balance de su gestión, a grandes rasgos, tendría que ser muy positivo. Con luces y sombras lógicamente (cuánto daño le hicieron sus fichajes de delanteros hasta acertar con el de Willian José), pero el periodo histórico que abarca su gestión arranca con una Real deprimida y arruinada, en el pozo de la Segunda División, y concluye con el equipo asomándose a Europa con cierta frecuencia y consolidado en Primera, con traspasos millonarios para sustentar la economía del club (Illarramendi, Griezmann, Iñigo Martínez y en menor medida Bravo o Yuri, todos ellos han dejado buenos millones en las arcas realistas) y con una continua afluencia de potrillos al primer equipo, que es algo que hay que exigir a cualquier director deportivo de la Real. Contado así, no suena nada mal. Pero razones había para acabar su etapa. No solo por el juicio entre aciertos y errores, sino por la evidente desconexión con el entrenador, más de facto que de palabra, que está en la base del fracaso de la temporada recién finalizada. Lo que al final le costó el puesto tanto a Loren como a Eusebio es que no pudieron o no supieron entenderse.

Un director deportivo está obligado a tomar las mejores decisiones para que una temporada vaya bien. Y en esta no lo hizo. Mantener a Eusebio desde la eliminación copera fue un error que rozó el desastre, y Loren tiene su responsabilidad en ello, por acción o por omisión. No se entienden decisiones como la continua apuesta por Pardo si era de sobra conocido que su entrenador no contaba con él. No tiene sentido subir a Bautista al primer equipo si va a ser un tercer delantero que juegue los minutos de la basura. No parece lógico ceder a un centrocampista como Markel si eso va a provocar que las convocatorias del entrenador se queden siempre cojas en el centro del campo. Tampoco una inversión de más de diez millones de euros en un jugador llamado a ser estrella al que el entrenador no sabe sacar rendimiento. O que no se lograra renovar a un jugador como Canales, que nunca contó tanto para los entrenadores de la Real ni dio tanto rendimiento como cuando ya todo el mundo sabía que se iba. Ni siquiera la salida a plazos de Vela, que no llegó a dar buen rendimiento hasta el mercado invernal en el que ya sabía que se iba a marchar. O incluso dar una de las capitanías del equipo a un jugador que, internamente, todos debían saber que tenía la cabeza en marcharse.

La falta de entendimiento entre Loren y Eusebio hizo que una plantilla que a priori parecía mejor que la que llevó a la Real a Europa dejara en todo momento la sensación de estar descompensada. Y lo está por otro problema de calado que el aficionado de a pie no consigue comprender, la gestión médica. Si se piensa fríamente, el equipo txuri urdin ha teniendo en su plantilla cinco fichas de menos. Las de los ausentes Vela e Iñigo Martínez y las de los lesionados Carlos Martínez, Guridi y Agirretxe. Las aportaciones de cinco jugadores, cuatro de ellos pilares de la Real que llegó a Champions, fueron nulas. Y la dirección deportiva nunca tomó cartas en el asunto. Eso acabó minimizando buenos movimientos a la hora de fichar, porque Llorente y Januzaj en verano y Héctor Moreno en el mercado de invierno fueron aciertos, independientemente de que su resultado pudiera haber sido mejor, y sobre todo porque se logró mantener a casi todo el equipo que logró el pase a la Europa League. Lo de Yuri. eso sí, fue inexplicable. Vender a precio de saldo (a eso hemos llegado en este mareante fútbol moderno) a un titular indiscutible a un equipo que rompió la banca por Neymar es absurdo. Nadie va a tener esa consideración de rebajar activos con la Real, y no se entiende por qué el club la tuvo con el PSG.

Y ahora llega Olabe. Si Loren y su sustituto eran incompatibles, y eso quedó claro aunque no se dijera en su momento, se entiende que muchas cosas van a cambiar en la Real.

jueves, mayo 24, 2018

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2017-2018 (4) Imanol, un revulsivo memorable

Cuando Eusebio Sacristán fue cesado, la Real tomó una decisión complicada. No fichó a su verdadero sustituto, sino que optó por darle el mando del equipo de manera interina a Imanol Alguacil, entrenador de un Sanse que luchaba entonces por clasificarse para el play off de ascenso a Segunda División B. Si hubiera salido mal, el daño podría haber sido descomunal, con el primer equipo sufriendo, el filial descabezado y un entrenador de futuro quemado demasiado pronto precisamente porque parte del acuerdo era que regresara al segundo equipo para la próxima temporada. Pero gracias al trabajo de Imanol, nada salió mal. Al contrario. Para comprobar el espléndido resultado de la maniobra, no hay más que ver cómo recibió la afición a Imanol en Zubieta cuando acudió a ver el último partido del Sanse en la temporada regular, entre vítores y aplausos. Imanol, de manera casi inesperada, ha generado una ola de entusiasmo que parecía impensable hace apenas dos meses.

No hace falta ahondar más en la situación que se encontró Imanol al llegar al primer equipo, pero sí merece la pena detenerse en los grandes logros del técnico, que son muchos y que cobran más valor precisamente por la depresión por la que pasaba el equipo cuando cayó en sus manos. Quienes hubieran seguido su trayectoria previa en el Sanse sabían que la manera en la que Imanol construye sus equipos es desde la defensa. Dejar la portería a cero se convirtió en su primera obsesión. Y consiguió tan buen resultado que tardaron cinco partidos en hacerle un gol a su Real. Puede que eso mismo impidiera un triunfo en Eibar, en su partido de debut, en el que claramente priorizó no encajar a acabar marcando, pero después, con Anoeta como punto fuerte (cuatro victorias en los cuatro partidos que dirigió en el estadio realista), encontró la clave para hacer que el equipo mostrara todo lo que no había sido capaz de hacer hasta entonces.

Para empezar, Imanol cambió el esquema de juego. Del 4-3-3 de Eusebio se pasó al 4-2-3-1 que durante tanto tiempo ha usado la Real con éxito. De una manera inesperada y poco deseada, la lesión de Xabi Prieto puso fáciles las cosas para Imanol, porque dejó el mando del equipo a Illarramendi y Zurutuza. Pero, y ahí está el segundo gran acierto del técnico interino, probablemente el fundamental, integró a todos los jugadores en su plan. En apenas nueve partidos usó a toda su plantilla, exceptuando al lesionado Guridi e incluyendo al propio Prieto y a Carlos Martínez para que pudieran despedirse sobre el césped. Pero, además, utilizó a muchos jugadores de una manera mucho más inteligente de lo que lo hizo Eusebio. Aunque se vieran sus preferencias, nunca sintió la necesidad de repartir galones de titularidad ni de hacer que nadie se sintiera marginado. Recuperó a Pardo y a Elustondo, despreciados por su predecesor en el banquillo, tuvo tiempo hasta para intentar rehabilitar a Rulli, mostró lo que Januzaj puede hacer para convertirse en la estrella que tenía que ser o en lo que Juanmi, Oyarzabal o Canales pueden hacer si se les saca su máximo nivel.

Si en lo futbolístico Imanol supuso un salto hacia adelante, en lo emocional lo ha sido con mucha más claridad. Él mismo se descartó para continuar la próxima temporada, a pesar de que sus buenos números, y el hecho de recuperar la ilusión por luchar por la última plaza europea hasta la jornada 36, le convirtiera a ojos de muchos en candidato para seguir en el banquillo txuri urdin. Eso le hace ganar puntos por humildad. Su ambición es la Real, no el banquillo del primer equipo. Y quizá por eso celebra los goles casi como un aficionado más. O saluda a los jugadores a los que sustituye como lo haría un seguidor a la salida de Anoeta. Imanol ha logrado una implicación emocional con la Real que hacía mucho tiempo que no se veía. Y eso, aunque su aportación haya sido solo de nueve partidos, tiene un valor inmenso. Entre otras cosas porque resulta evidente que cualquier potrillo que llegue al primer equipo después de pasar por sus manos va a dar el salto sabiendo exactamente lo que es la Real. No se puede hacer más en menos tiempo, y por ello Imanol es, con diferencia, el mayor triunfador de la temporada txuri urdin.

miércoles, mayo 23, 2018

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2017-2018 (3) Eusebio dilapida su propio éxito

Dicen que el fútbol es un deporte sin memoria, y puede que sea cierto. Eusebio Sacristán, desde luego, puede sentir que esa máxima se cumple por la forma en la que se puso fin a su etapa en la Real Sociedad, pero nadie podrá negar que fue él mismo quien dilapidó su propio éxito. Porque lo tuvo, y al margen del nivel de aceptación que tuviera su modelo futbolístico no se puede negar que iluminó a un equipo que estaba en una espiral bastante oscura. Cuando cogió el banquillo del que el club sacó a David Moyes, se encontró con un equipo con buena materia prima, no en vano seguía buena parte de la plantilla que había llegado a la Champions League un par de años antes, pero que estaba anímica y futbolísticamente hundido. En media temporada le devolvió la autoestima. En la siguiente, con tramos de muy buen fútbol, llevó a la Real a la parte alta de la tabla y a Europa. Pero ahí, en la siempre difícil temporada de tres competiciones, falló en casi todo.

Eusebio arrancó la temporada con un mensaje claro: el once tipo de la 2016-2017 era historia. Jugar Liga, Copa y Europa League obligaba a estirar la plantilla. Pero el técnico hizo de la política de rotaciones su primer problema. No solo no fue capaz de implicar a toda la plantilla, dejando un grupo de marginados bastante amplio y constantemente señalado, de lo que puedan dar fe por ejemplo Rubén Pardo o Aritz Elustondo, sino que además no fue capaz de replicar el nivel que dieron los puntales del equipo para llegar a la competición continental. En realidad, casi ningún jugador alcanzó lo que puede dar, y en eso, cuando es algo tan extendido en una plantilla, algo tiene que ver el entrenador. Esa falta de confianza en el grupo hizo que en sus últimos meses, ya sin la Copa, apostara de nuevo por un once tipo, pero eso acabó sobrecargando y agotando sobre todo a su centro del campo ideal, Illarra, Zurutuza y Xabi Prieto. Los tres tuvieron lesiones y problemas para llegar al minuto 90 con demasiada frecuencia.

Eso era, además, un mal endémico del equipo. A la Real de Eusebio le pesaba todo en los partidos. El técnico nunca fue capaz de frenar la sangría de goles que destrozó su esquema táctico primero y a sus dos porteros después. Falló en el cambio de sistema, cuando apostó por una defensa de cinco que naufragó en Villarreal, y no supo gestionar con qué hombres podía sustentar sus apuestas. El ejemplo claro es el momento en el que sentó a Rulli en aquel encuentro en el Estadio de la Cerámica y dejó a Toño a los pies de los caballos, con un sistema nuevo que apenas ensayó, ante un rival que olía la sangre y debajo de una portería que estaba siendo examinada con lupa después de los constantes errores de Rulli. No hay más que ver lo que dijeron, tras su cese, algunos jugadores de la plantilla como Juanmi o Elustondo, o la sangrante comparación de la exigencia física de sus entrenamientos que hicieron los cedidos Markel Bergara o Joseba Zaldua.

Pero lo que realmente cavó la tumba de Eusebio fue su falta de autocrítica. En su primera temporada fue capaz de amoldar su apuesta de toque a una mayor fortaleza defensiva, y eso de hecho fue lo que propició su mayor racha de victorias consecutivas, incluyendo una en San Mamés, pero en su campaña final siguió avanzando sin parecer darse cuenta de que lo hacía en dirección a un precipicio. Siempre hablaba de que la Real estaba en el camino correcto, de que perseverando se iban a lograr resultados. Y eso tenía su sustento en el gran poderío ofensivo que ha mostrado la Real, indudable por cantidad y por variedad de goleadores, pero no en un fútbol real. Cada balón a la espalda de la defensa era un drama. Con demasiada frecuencia asistíamos a partidos en los que un dominio abrumador de la pelota apenas se traducía en ocasiones de peligro. El primer tiro a puerta del rival era gol con frecuencia. Y los cambios rara vez servían para algo positivo. El ocasional espectáculo ofensivo no tenía el equilibrio necesario para que eso redundara con regularidad en éxitos en forma de triunfos y puntos.

Se puede decir que el resto de los entrenadores sabía cómo jugaba la Real mejor que el inquilino del banquillo de Anoeta. Cuando la fórmula funcionaba, era espléndida. Es lo que llegó al equipo txuri urdin a Europa, y lo que provocó picos de gran fútbol, como ante el Villarreal o en la primera parte ante el Barcelona. Pero Eusebio no supo aprender, no tuvo la capacidad de adaptarse, ni siquiera gestionó correctamente con la dirección deportiva la composición de una plantilla que para él tenía diferentes niveles, y perdió el rumbo que tan claro decía tener. Su apuesta fue una huida hacia adelante, un cerrar los ojos y confiar en los astros volvieran a alinearse por sí solos. Y con eso desplazó a algunos jugadores, quemó a otros y no fue capaz de mantenerse a flote. Tan dura fue su caída que Aperribay, un presidente tan poco incisivo con sus entrenadores, acabó cesándole después de desear que se mantuviera durante años en el equipo. Y, aunque le pese al técnico, fue un cese tan justo como necesario viendo la deriva en la que había caído la Real.