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jueves, junio 20, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El primer gol de Llorente

Cuando Joseba Llorente jugó sus primeros minutos en Anoeta, en su segundo partido con el primer equipo de la Real, consiguió hacer realidad el sueño de cualquier potrillo y de cualquier aficionado: marcar el gol de la victoria en los últimos minutos. Su celebración se convirtió en una de esas imágenes que nadie puede olvidar.

Todo lo que aconteció aquel día centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Tal y como hacemos siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y si se os ocurren temas para futuras historias, no dudéis en indicárnoslas.




miércoles, abril 08, 2015

Sin delantero centro, dos victorias en veinte partidos a domicilio desde el ascenso

El último triunfo sin nueve, 0-1 en el Calderón en la 2012-2013.
Desde que la Real volvió a Primera División en el verano de 2010, uno de los movimientos más habituales de sus entrenadores en los partidos más complicados y previsiblemente duros que afronta el equipo lejos de Anoeta es sentar al delantero centro. Jugar con eso que se ha llamado falso nueve, o colocar en punta a jugadores que no están llamados a ocupar esa demarcación. David Moyes lo hizo en el Vicente Calderón y ese movimiento táctico volvió a fallar. Lo extraño es que siga siendo una fórmula tan habitual, cuando es una que no ha dado resultados casi nunca en estos cinco años. No es que sacar un punta nato sea la panacea y dé mejores resultados, pero Philippe Montanier, Jagoba Arrasate y el propio Moyes han optado por esa solución en veinte partidos en las últimas cuatro temporada (Martín Lasarte no lo hizo nunca, siempre alineó a Llorente, Tamudo, Agirretxe o Ifrán) y la Real sólo ha conseguido ganar en dos ocasiones, ambas en la temporada 2012-2013.

Ya no es que la Real no consiga victorias de esta manera, es que apenas ha sumado puntos. De los 60 posibles a los que ha optado fuera de casa y sin delantero centro, apenas ha logrado once, con esas dos victorias y cinco empates. El apartado goleador, además, es paupérrimo. El equipo txuri urdin apenas ha convertido de esta manera quince goles, menos de uno por encuentro, y sin embargo ha encajado nada menos que 42. En casi la mitad de estos encuentros, en nueve, no consiguió perforar la meta rival. Y a pesar de las claras intenciones defensivas que acarrea jugar sin delantero, sólo logró dejar su portería a cero en dos ocasiones. El castigo a este planteamiento fue mucho más cruel en cuatro de estos veinte partidos, en los que la Real encajó el 1-0 antes del primer cuarto de hora. Le sucedió en el Rayo 4 - Real 0 de la 2011-2012, en el Barcelona 5 - Real 1 de la 2012-2013, y esta misma temporada en este encuentro en el Calderón y en el 4-1 del Bernabéu.

De los cuatro técnicos que han apostado por esa fórmula, Montanier fue el que más insistió con ella. En su primera temporada en la Real jugó así en seis de sus 19 partidos a domicilio. El francés optaba con mucha facilidad por colocar a Vela como punta. Sin embargo, los resultados con este esquema fueron muy pobres: cuatro derrotas (3-2 contra el Levante, 4-0 contra el Rayo, 2-0 contra el Athletic y 1-0 contra el Getafe) y dos empates. El único éxito que se puede apuntar es el empate en Cornellá-El Prat, puesto que fue el mexicano quien puso a la Real 0-2 en la primera mitad, aunque aquel partido al final se acabara empatando. En Málaga, el empate fue a uno. Parecía que las cosas no iban a cambiar en la siguiente temporada, puesto que Montanier sumó tres derrotas más de esta forma (5-1 ante el Barcelona, 2-1 ante el Levante y 2-0 ante el Betis), pero luego ganó dos encuentros sin nueve, 1-2 en Zaragoza y 0-1 curiosamente en el Calderón. Al técnico francés le costó confiar en Agirretxe, vivió la imposibilidad de Llorente para competir al máximo nivel después de que la hernia le tuviera fuera de combate media temporada e Ifrán nunca fue de su gusto.

Arrasate dispuso de dos nueves claros desde el principio, Agirretxe y Seferovic. Aún así, en su primera temporada jugó en cuatro ocasiones sin ninguno de los dos, también con unos resultados bastante nefastos. Un empate a cero ante el Levante, dos derrotas por 4-0 ante el Atlético y 1-0 ante el Sevilla y otra igualada más, a uno, en San Mamés, y con un gol anotado precisamente por Agirretxe saliendo desde el banquillo. En el tiempo que Arrasate aguantó en el banquillo realista en la presente temporada, con Finnbogason como reemplazo de Seferovic, repitió esta disposición en Vigo, donde la Real se puso 2-0 por debajo en el marcador y Agirretxe, de nuevo como suplente, lideró la remontada y marcó el primero de los goles. Moyes ha sumado ya otros cuatro encuentros sin nueve, con tres derrotas contundentes (4-0 en Villarreal, 4-1 en el Bernabéu y el 2-0 del Calderón) y un empate, a uno en Granada. En estas dos últimas temporadas, la excusa para jugar sin nueve pasa por el bajo nivel dado por los fichajes, tanto Seferovic como Finnbogason, que hasta ahora han sumado entre los dos sólo 13 partidos como titulares en la Liga.

lunes, julio 01, 2013

Gracias y suerte, Flaco

Su primer gol con la Real, ante el Numancia.
Joseba Llorente no ha conseguido ser lo que quería en la Real. Ya se puede afirmar sin ningún atisbo de duda o de ilusión por un regreso milagroso, pero con un enorme poso de tristeza. Y es que Joseba Llorente ya no es jugador de la Real y, por tanto, no podrá completar sus ilusiones ni seguir derrochando la ilusión que desprendía cada vez que se ponía la camiseta txuri urdin. Le quedaba un año de contrato, de los cuatro que firmó, que tendría que haber comenzado hoy, pero justo hoy el club ha comunicado la rescisión del acuerdo. El Flaco no ha tenido suerte en la Real más que en su debut en Anoeta. Era su segundo partido con la camiseta del primer equipo, después de haber jugado unos minutos en Zaragoza todavía con Krauss de entrenador. El rival, el Numancia. Diez contra diez y 1-1 en el marcador. Clemente le pone en el campo por de De Paula. Como se suele decir, fue llegar y besar el santo. Salió en el 73 y el 76 estaba volviéndose loco tras marcar el tanto de la victoria. La primera vez que mostró el trance txuri urdin que le provocaba la emoción del gol. La afición realista sólo llegó a disfrutar de esos momentos en ocho ocasiones más.

Viendo el peso que ha tenido Llorente en los anhelos realistas de los últimos años, casi sorprende que apenas marcara nueve goles en los 64 partidos que llegó a disputar. Mucho más que de esos 64 sólo 24 contaran con él en el once inicial. Al final, jugó exactamente el mismo número de encuentros con el primer equipo como en el Sanse, mala señal para cualquier canterano, y con el filial vio portería en 26 ocasiones. Con los potrillos marcaba cada 190 minutos, con los mayores cada 261. Cierto es que no tuvo suerte con los compañeros con los que le tocó compartir delantera cuando subió a la Real, Kovacevic, Nihat y De Paula, pero también que en aquella primera etapa, que se prolongó hasta el final de la temporada del subcampeonato, estuvo infrautilizado. La eterna canción del delantero canterano, que siempre parece tenerle un poco más difícil para encontrar su sitio en la Real. Agirretxe, que no tuvo la suerte de dar una victoria con su primer gol, puede dar fe de ello.

Tras marcar al Deportivo, en la 2010-2011.
Cuando regresó a la Real lo hizo como estrella. Era el fichaje ilusionante en el regreso a la Primera División. Fue caro para los parámetros económicos en los que se puede mover la Real, tres millones de euros, pero venía de un Villarreal de Champions y cumplió con lo que prometía: trajo ilusión. Y fútbol. Su primera vuelta fue extraordinaria, marcó cuatro goles en los 18 partidos que jugó, 15 de ellos como titular. Asistía, peleaba y se convirtió así en uno de los líderes de una Real que, efectivamente, ilusionaba y en su regreso a Primera bordeaba ya los puestos europeos. Pero apareció la maldita hernía que truncó por completo ese feliz regreso a la Real. El último encuentro que jugó fue en Getafe, donde la Real logró un rotundo 0-4. Llorente no marcó aquel día pero hizo un partidazo descomunal. Ese fue el adiós real de Llorente, del gran Llorente, del delantero que algunos siempre quisimos ver en el primer equipo y que sacaba sonrisas al verle triunfar en Eibar, Valladolid y Villarreal. Siempre un peldaño más alto que el anterior.

Aquel Llorente es el que tiene que permanecer en la retina. Después de la lesión, tristemente se fue haciendo evidente que él ya no estaba para competir a ese nivel (con una excepción, le sigo considerando muy responsable del 4-1 copero ante el Granada, el que permitió romper una racha de más de veinte años sin eliminar a un equipo de Primera) y que Montanier no le daba los minutos que la gente quería. Nunca se llegó a explicar correctamente lo que estaba sucediendo, y por eso la situación de Llorente se acabó convirtiendo en un problema. Aunque el inicio de su cesión a Osasuna fue esperanzador (gol al Barcelona incluido), poco a poco se pinchó esa burbuja. Y llegamos al punto en el que la rescisión del contrato es un acierto. Es una buena noticia para el jugador y para el club. Se habla mucho estos días de la posibilidad de que Llorente cuelgue las botas y deje el fútbol. Qué lástima que se vaya sin haber conseguido triunfar de verdad en la Real. Qué lástima. Muchas gracias por el sincero intento, Flaco. Y mucha suerte.


miércoles, agosto 01, 2012

Capricho de entrenador

Ya es un hecho. Joseba Llorente no formará parte de la Real Sociedad 2012-2013 y jugará cedido en Osasuna. Mucha gente ha celebrado la noticia, y entiendo sus razones. La Real no se puede permitir el lujo de tener jugadores que no cuenten, más cuando cobran tanto y más aún cuando se trata de referentes en el vestuario (por edad y por trayectoria). La entiendo, pero yo no aplaudo esta cesión. En primer lugar, porque la Real se queda sin veteranos. Llevamos años escuchando que este equipo paga sus pecados de juventud y de repente facilitamos la salida simultánea de Aranburu y Llorente. No comparto, no puedo compartir ese movimiento. La veteranía es necesaria, para solventar partidos complicados pero también para hacer crecer a esos jugadores jóvenes que tanta ilusión han despertado en la afición txuri urdin. Montanier sólo cuenta con un jugador que llegue a los 30 años, Ansotegi. Faltará algo en el vestuario realista, creo que queda sobradamente demostrado con la magnífica despedida que ha protagonizado Llorente en la sala de prensa, y espero que no tengamos que arrepentirnos de ello.

Pero más que eso, que puede salir bien porque al fútbol no se juega al fin y al cabo con el DNI, lo que me preocupa es el motivo de la salida de Llorente. No hay otro, y lo ha reconocido el delantero, que el hecho de que a Montanier no le gusta, que prefiere otros atacantes y que en la plantilla hay muchos (ojo, que a lo mejor nos llevamos una sorpresa con los minutos que puedan tener Zurutuza o Agirretxe). Eso quedó claro con los hechos, que no con las palabras, a lo largo de toda la temporada pasada. Y a mí, ya entonces, me sonaba a capricho de entrenador. El técnico del primer equipo tiene una misión muy sencilla de explicar: su trabajo es sacar rendimiento de la plantilla que le ofrece el club. Me gusta que se conforme de acuerdo a lo que quieren tanto el entrenador como la dirección deportiva, hasta ahí todo correcto. Pero no me gusta que el entrenador decida de esta forma. El club hizo una importante inversión en Llorente hace dos veranos y es evidente que Montanier no ha sabido sacar partido de ella. Y, ojo, no es el único jugador del que no supo sacar partido.

¿Soluciona algo la cesión? La verdad es que no, independientemente del resultado que le dé Llorente a Osasuna. Si se sale, volvería a la Real pero si Montanier se mantiene en el banquillo txuri urdin para entonces el problema sería exactamente el mismo. Si fracasara en Pamplona, la cesión habría sido un fiasco del que la Real no habría sacado provecho... y el problema sería exactamente el mismo dentro de un año incluso si en el banquillo de Anoeta se sentara un entrenador que no sea el francés, que tendría que lidiar con un jugador con un año más perdido. Pero ahora pensemos por un momento en el peor de los escenarios. ¿Y si Montanier es cesado a lo largo de la Liga porque esta Real sucumbe en su nuevo intento de crecer y Llorente mientras tanto está haciendo que Osasuna, como la temporada pasada y muy por encima de la Real de Montanier, luche por Europa? ¿Cómo explicaría el club ese fracaso? Loren estaría así en una situación incómoda que él no habría generado, sino que sería consecuencia de este capricho de entrenador.

Aunque no se dijera con la suficiente fuerza, la garra de Llorente fue uno de los motivos por los que la temporada pasada se rompió el maleficio copero. El 4-1 ante el Granada en el partido de ida de la primera ronda que jugamos llevaba su sello y recuerdo haber leído en la crónica de Mikel Recalde para Noticias de Gipuzkoa que su trabajo de motivación a todo en el equipo durante el calentamiento fue para enmarcar. Ahora perdemos su raza. Perdemos su veteranía. Sus goles no tanto porque el año pasado no anotó ninguno, pero todos los que marque para Osasuna van en contra de nuestros intereses. No, no creo que la cesión de Llorente sea un motivo para estar satisfechos. Pone en tela de juicio todas las explicaciones que se dieron durante el último año sobre su suplencia, las de Montanier en primer lugar, y no soluciona el problema. Si acaso, lo pospone. Porque yo sí veo a Llorente triunfando en Osasuna. Es más, le deseo toda la suerte del mundo. Y me será difícil no cantar sus goles aunque, por un capricho de entrenador, lleve una camiseta roja y no una txuri urdin.

sábado, junio 23, 2012

El auténtico reto del verano

El verano es esa época del año en el que la inquietud del seguidor txuri urdin pasa necesariamente por lo que puede pasar con los mejores jugadores de la plantilla de la Real y los cantos de sirena que provengan de otros equipos, y, por otro lado, por los fichajes que puedan venir. Este año, aún con la Eurocopa de por medio, se está hablando mucho de ambas cosas y yo tengo que reconocer que no siento demasiada inquietud en ninguno de estos dos terrenos y sí en otros aspectos. Pero vayamos por orden. Me sorprende que haya nombres de jugadores realistas en tantas listas de intereses de otros equipos. No, por supuesto, por su calidad, porque llevo tiempo defendiendo que tenemos muy buenos futbolistas en la plantilla, pero sí por la casi absoluta imposibilidad de que se vayan a otros equipos.

La totalidad de los realistas del primer equipo tienen una cláusula de rescisión de 30 millones de euros. Lo primero que hay que tener claro es que, salvo bombazo inverosímil, nadie va a pagar esa cantidad por ningún jugador txuri urdin. Nadie. No está el horno para bollos y de ahí que apenas se hayan producido movimientos, y todos muy económicos, en el largo mes transcurrido desde el final de la Liga. Económicamente, sólo supondría una amenaza la posibilidad de que el Athletic ingresara los millones que se dice que podría dejar Javi Martinez si se marcha a Alemania. Clarificado esto, y a tenor de lo que han ido expresando y demostrando con sus actos los realistas que aparecen en la lista de los vecinos (Iñigo Martínez, Illarramendi, Zurutuza y, sí, Griezmann), no parece probable que ningún realista dé ahora el paso de tomar la A8.

Gracias a la buena gestión económica de los últimos años (y, menos mal, al ansiado alivio que supondrá el pago de la deuda de Mediapro con el club, una noticia que todos hemos recibido con satisfacción), lo cierto es que la Real no necesita vender. Ni quiere hacerlo. Aperribay lo ha dicho por activa y por pasiva. También sabe que sería muy difícil que el aficionado entendiera una venta consentida, y más al Athletic, por mucho que se le ocurriera presionar a algún jugador. El año pasado ya se mostró firme ante la insuficiente oferta del Atlético de Madrid por Griezmann, y eso que los coqueteos públicos del francés hicieron que buena parte de la afición se pusiera en contra del jugador en aquellas fechas, lo que sin duda hubiera facilitado al presidente la explicación de su venta.

También se dice que el Real Madrid vuelve a la carga por Pardo. Dado que descarto por completo que el club aceptara una oferta de diez millones de euros por él, el único motivo para la reflexión que me produce este asunto es que, según algunas fuentes, lo quieran en las oficinas del Bernabéu para el Castilla, recién ascendido a Segunda, y no para el primer equipo blanco. Casi resulta insultante esa perspectiva, pero no hay que perder de vista que Montanier no le dio a Pardo en Primera los minutos que se mereció con sus actuaciones en la máxima categoría. Quizá la visión del Madrid esté vinculada a este hecho. ¿Iñigo Martínez? Quizá en algún momento Madrid o Barça sí se vuelvan locos y paguen su cláusula, pero no veo probable que lo hagan este verano. El equipo culé sí necesita centrales, pero no creo que se lance ahora a por Iñigo por ese precio.

No me inquieta tampoco el tema de los fichajes. Sigo pensando en la debilidad que tiene la Real en el lateral izquierdo, pero el club ya ha descartado moverse por ese lado, así que sería una inquietud baldía. Creo que perdemos una oportunidad de mejorar, pero eso no se podrá evaluar hasta que comience la Liga. Evidentemente, me gustaría que Vela siguiera siendo txuri urdin. Conoce la Liga, conoce al entrenador y conoce el vestuario. Si vuelve, sería un gran fichaje, porque ésta vez volvería en propiedad, no como cedido. Y si no vuelve, lo cierto es que, en cuanto a efectivos, el ataque está bien cubierto con el fichaje de Chory Castro, que dejaría a Montanier, incluso sin el mexicano, con el mismo número de atacantes de los que disponía la temporada pasada. Curiosamente, es ahí donde sí siento inquietud.

Una de las teorías que Montanier sostuvo durante la pasada temporada es que disponía de seis atacantes (Xabi Prieto, Griezmann, Vela, Agirretxe, Llorente e Ifrán), de los que sólo cinco tenían cabida en sus convocatorias y sólo tres disfrutarían en su esquema de una plaza en el once inicial. Si vuelve Vela, eso quiere decir que dos se quedarán fuera siempre. Y no hay que ser demasiado intuitivos para saber que esos dos serán Llorente e Ifrán (Sarpong, obviamente, ni siquiera cuenta en estos pensamientos). Mi inquietud viene por el hecho de que no se ha sido claro desde ninguna de las partes implicadas a la hora de explicar el papel que jugaron estos dos delanteros la pasada temporada y el que están destinados a desempeñar en la próxima.

Inquieta que se publique que Montanier les ha dicho a ambos que no cuenta con ellos y que Ifrán afirme después que el presidente le ha dicho que sí cuentan. Inquieta que nadie haya sido capaz de explicar si Llorente no jugaba por su estado físico o porque no era del gusto del entrenador. Montanier se equivocó mucho con ellos la pasada temporada. Les alineó poco y cuando les puso lo hizo casi siempre mal, y dio explicaciones muy insatisfactorias y a menudo contradictorias para razonar sus ausencias. Habrá que confiar en que haya aprendido la lección, pero sería interesante saber desde el primer momento qué piensa el técnico txuri urdin y cuáles son las posibilidades reales que tienen Llorente e Ifrán en la Real 2012-2013, vuelva o no Carlos Vela. Porque la Real no es precisamente un equipo que se pueda permitir el lujo, ni económico ni deportivo, de desperdiciar jugadores. Clarificar esta situación es el auténtico reto de este verano.

jueves, enero 27, 2011

El ejemplo a seguir

Parece que nos quedamos sin Llorente para toda la temporada. Y antes de que se desborde el catrastrofismo si el Almería consigue puntuar en Anoeta el sábado, es conveniente incidir en varios detalles. El primero de todos pasa por quitarse el sombrero ante Joseba. Temporadón el suyo, aunque dentro de algunos años lo único que se mirará es que anotó sólo cinco goles. Ni siquiera se comprobará cuántos partidos jugó. Pero el valor de Llorente no está únicamente en las veces que mete el balón en la portería contraria, no. De hecho, su última acción reseñable, en Villarreal, fue una perfecta asistencia de cabeza a Aranburu para que fuera él quien marcara. No es la primera que da. Su taconazo a Xabi Prieto en la primera jornada de esta Liga, también curiosamente ante el Villarreal, quedará como una de las mejores acciones de la temporada. Y su trabajo. Qué manera de vaciarse en un terreno de juego, sirviendo como punta de lanza de una de las grandes armas de esta Real, la presión arriba. Y su experiencia. Qué forma de enseñar a los demás lo que es jugar con la camiseta txrui urdin. Es un ejemplo del camino a seguir para cualquiera.

¿Se acaba el mundo en su ausencia? No. Y él mismo sería el primero en decirlo. Hagamos memoria. Llorente se lesionó después de la primera jornada de Liga. A partir de ahí, cada vez que ha jugado lo ha hecho con molestias. Sin estar al cien por cien pero ha jugado. Cuando no lo hizo, su sustituto fue Tamudo. Gol en Almería. Gol ante el Real Madrid en Anoeta. Gol en Pamplona. Gol en tres jornadas consecutivas Ninguno de los tres sirvió para ganar, pero es que el problema de esta temporada para la Real no es el gol. El problema está atrás. ¿Otro dato para confirmarlo? Todos y cada uno de los partidos en los que Bravo ha conseguido dejar la portería a cero han acabado con victoria txuri urdin. Ni un solo empate a cero en lo que llevamos de temporada. Es decir, que goles se hacen. Y los hará Tamudo. O Agirretxe, que ya ha marcado uno en en Liga (al Deportivo) con tan solo 29 minutos de juego y otro en Copa en 160 minutos distribuídos entre los dos partidos ante el Almería, precisamente el rival de este sábado. O Aranburu, que ha superado sus mejores cifras goleadores. O Xabi Prieto, que está en promedio de hacerlo. Griezmann tiene gol, Zurutuza marcará alguno más... y los centrales todavía no han anotado, cuando todos sabemos que sobre todo Ansotegi siempre consigue alguno. Yo estoy tranquilo por ese lado.

Y lo estoy, además, porque la historia me permite estarlo. Los dos últimos grandes delanteros de la Real, Darko Kovacevic y Nihat Kahveci, han tenido lesiones de larga duración vistiendo la camiseta txuri urdin. ¿Pasó algo? Sí, que la Real perdió a un gran jugador durante meses, pero no se derrumbó por ello. Ojo, que estamos hablando de Kovacevic y Nihat nada menos. Y la Real sobrevivió. Como sobrevivirá ahora a la lesión de Llorente. ¿Por qué? Porque el éxito de este equipo es colectivo. Está claro que grandísimos jugadores han vestido la camiseta realista, pero el punto fuerte es el grupo, el equipo, la colectividad. Ese es el auténtico valor histórico de la Real, pero también uno de los aportes esenciales de Martín Lasarte a este conjunto. Por eso hay que estar tranquilos. Y lo digo antes del partido del Almería, y lo seguiré diciendo aunque el resultado de este fin de semana sea adverso. Porque la Real es la Real. Y sabiendo que Llorente es un ejemplo a seguir, la Real en sí misma también lo es con sus valores. Y los valores no se pierden porque falte un jugador. Habrá que cambiar cosas, porque la de Llorente es una baja importante y porque cada jugador es diferente. El contexto, que decía Lillo. Pero la Real seguirá siendo la Real, ya lo veréis.

martes, agosto 17, 2010

Delanteros de Zubieta

Orgullosos de la cantera de porteros que siempre hemos tenido (Zubikarai ya se ha ganado un lugar en el corazón de todo realista aunque el titular sea Bravo), tranquilos por la fortaleza de los defensores que forjamos (punto fuerte del equipo en los últimos tiempos) y algo abrumados por la enorme cantidad de centrocampistas que llegan al primer equipo de la Real (o que suenan, porque a los Elustondo, Markel o Aranburu, hace años que venimos sumando a Illarramendi, Albistegi o Ros), quizá no seamos conscientes de los muchos delanteros que están saliendo de Zubieta. Desde que Aldridge llegó a San Sebastián en 1989, el delantero siempre ha sido el fichaje foráneo más recurrente de la Real. Pero desde que se marcharon Nihat y Kovacevic (y a pesar de que también han vestido la camiseta txuri urdin Germán Herrera, Delibasic, Abreu y Carlos Bueno), algo ha cambiado. Quizá la situación económica ha tenido algo que ver, pero ya no extraña que un delantero de casa llegue al primer equipo. Y eso me parece una gran noticia.

Todavía no hay decisión oficial sobre Borja Viguera, si se quedará en el primer equipo de la Real o se le buscará acomodo en algún equipo de Segunda o, como se dijo al comienzo de la pretemporada, Segunda B. Hoy Mundo Deportivo dice que se quedará. Ojalá. El caso es que la pasada temporada, la de su debut en el primer equipo, fue nefasta para él. Probablemente no habría tenido ficha si la situación económica del club hubiera permitido un fichaje. Era obvio que Lasarte no confiaba en él y fue el último jugador de la plantilla en saltar al campo durante la temporada. No marcó ni un gol en los escasos minutos que jugó. Y resulta que ahora está siendo la sensación de la pretemporada, como el año pasado lo fue Griezmann. Se ha fichado a Llorente, a Tamudo, a Ifrán. Y Viguera, pese a todo, se está dejando la vida por seguir en la Real. No sé si se quedará. No sé si jugará mucho o poco. No sé si se le desplazará a alguna de las bandas para facilitar su entrada en el equipo (¿como recambio de Prieto?). Lo que sí sé es que me encanta que a la Real lleguen jugadores como Viguera. Ojalá tenga suerte. Aquí o donde esté.

Llorente es, seguramente, el delantero canterano que más sufrió la presencia de delanteros foráneos. Kovacevic y Nihat fueron mucho para la Real y Joseba les pilló en su mejor momento. Y estaba también De Paula, que con la excepción de la temporada del subcampeonato acostumbraba a marcar un buen número de goles todos los años. Llorente aceptó cesiones y nunca se le escuchó queja alguna. Importaba más la Real y sólo se vio su trabajo. Y sus goles. Se ganó a pulso que durante muchos años algunos nos preguntáramos por qué no se dio una oportunidad real a este chico en el primer equipo. No la tuvo, no nos engañemos. Cierto que era difícil sentar al serbio o al turco, pero los dos tuvieron lesiones largas y ahí Llorente ya no estaba (qué bueno que Martín Lasarte no va a cometer ese error y haya apostado por tener una delantera amplia). Sé que es imposible que la Real le hubiera repescado antes por cuestiones económicas, pero también ha quedado claro que, si ha vuelto, es porque lo que quiere Llorente es vestir la camiseta txuri urdin y triunfar con ella. Más vale tarde que nunca. Y es que no se me olvida esa cara de felicidad cuando, siendo casi un niño, marcó su primer gol con la Real. Así da gusto ver a un jugador con esa camiseta.

El de Agirretxe es un caso singular. Iba para estrella cuando marcó su primer gol con la Real, con 17 años, allá en 2005. Nadie se atrevió a darle la alternativa real en el primer equipo. Quizá dio el salto muy pronto y no estaba listo, quizá también porque ahí empezaron los peores años de la Real en Primera. Al final llegó. Y llegó, en realidad, gracias a la lesión de Díaz de Cerio. Se ganó primero la oportunidad de jugar y después la de llevar el 9 a la espalda logrando un mejor promedio de goles por minuto que Abreu. El espectacular comienzo de la pasada temporada y la noable primera vuelta parecían consolidarle como el delantero de la Real, pero en la segunda vuelta todo cambió para él. Por eso, ahora ya no es el 9 de la Real aunque mantenga el número. Por eso, no sabemos cuánto va a jugar esta temporada y no son muchos los que creen que podrá adelantar a Llorente o Tamudo (no digamos ya cuando Ifrán se recupere, si es tan bueno como dicen). Agirretxe está en el momento más crucial de su carrera. La próxima temporada determinará si va a ser un jugador importante para el equipo txuri urdin o si, por el contrario, se deja adelantar por otros delanteros de casa y de fuera. Yo no creo que hayamos escuchado su última palabra, tengámosle fe.

Como teníamos fe en un chaval llamado Oskitz Estefanía. Cuando tenía quince años, ya se hablaba de él como la nueva perla de Zubieta y llegó a saltar a las páginas de los medios deportivos más importantes por el siempre presunto interés del Athletic en él. Debutó con el primer equipo de la Real muy pronto, con diecisiete años y en su segunda temporada en el Sanse. Y nunca más se volvió a saber de él. Nunca llegó a hacerse la foto oficial con el primer equipo. Nunca jugó más que los partidos de relleno, las eliminatorias pobres de la Copa y poco más. Hasta que al final de la temporada 2008-2009 la Real anunció que Oskitz quedaba desvinculado del club. Quienes no podemos seguir la actualidad del filial más de cerca, no sabremos nunca qué pasó con este chaval. Dicen que ha tenido lesiones que le impidieron llegar a la élite. Tras pasar por el Écija, acaba de fichar por un equipo de Tercera División, la Arandina. El caso es que se nos ha quedado por el camino. Y no sé muy bien de quién es la culpa, si es que se le puede echar la culpa a alguien.
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Y aunque salen muchos nombres de delanteros canteranos, el único que ha sido titular indiscutible en algún momento y hasta ahora es Iñigo Díaz de Cerio. Me imagino lo que habrán sentido la amplia mayoría de aficionados de la Real cuando se hayan enterado de que jugará cedido en el Córdoba. Él, que cambió el equipo txuri urdin por el Athletic de Bilbao porque su única pretensión, dijo, era deportiva, la de jugar en Primera División. Qué cosas. La Real ya está en Primera y él se va a Segunda, después de verse relegado la pasada temporada a ser el quinto o sexto delantero del Athletic. Fue una decepción importante la actitud de Díaz de Cerio cuando se estaba hablando de su renovación. No sé qué habría pasado de haber seguido él en la Real, pero vistos los resultados creo que podemos decir que no se le ha echado de menos. Lo que me da pena es que no todos los jugadores que salen de Zubieta demuestren lo mismo que Llorente cuando marcó aquel primer gol. O que Agirretxe cuando ha trabajado tanto por llegar al primer equipo. O que Viguera cuando logre triunfar aquí. Distintos caminos, desde luego. Que cada cual siga el suyo.

miércoles, agosto 04, 2010

Comprando gol

El gran problema de la Real en los últimos años ha estado en la delantera. El gran rendimiento que ha dado el equipo atrás, tanto en la portería como en la defensa, es indiscutible y además Bravo, Zubikarai, Ansotegi o Mikel González han ido creciendo con los partidos y con los años. Y aunque mucho se podría hablar sobre su centro del campo y su capacidad para generar juego, creo que la mayoría convendremos en que la gran carencia de la Real ha sido la suerte suprema del fútbol, el gol. Los datos lo avalan. El equipo txuri urdin bajó a Segunda en la temporada 2006-2007 marcando sólo 32 goles. Se salvaron Athletic con 44, Betis con 48 o Levante con 37. En Segunda, la Real no consiguió subir en la temporada 2007-2008 con 55 goles anotados (sexto goleador de Segunda, a seis de los 61 del Sporting, y en una temporada que fue en general bastante pobre desde el punto de vista anotador) y en la 2008-2009 con 48 (décimo equipo de la categoría, lejísimos de los ¡¡¡82!!! que marcó el Hércules).

Colectivamente, se hace difícil recordar una goleada de la Real. Partidos en los que ha habido muchas ocasiones sí perduran en la memoria reciente de los realistas, pero con muchos goles convertidos no. Y ese que la primera vuelta de la Real de Lasarte se ha quedado en el imaginario colectivo como bastante goleadora Con Lillo como entrenador, se marcaron cuatro goles a Xerez y Las Palmas en la primera campaña en Segunda. Ese es el topetxuri urdin en la división de plata. Pero es que, excepción hecha del oasis que fue la temporada del subcampeonato de 2003, la Real no superaba los cuatro goles a favor en un partido desde que metió cinco en Málaga a finales de 2004. Y entonces marcaron dos goles cada uno Kovacevic y Nihat, dos de los mejores delanteros que ha tenido la Real en toda su historia. Con su marcha (incluso todavía con la presencia de Darko) acaba la Real goleadora de comienzos de siglo y da comienzo este oscuro periodi del que hablamos.

Y es que el análisis colectivo bien podría encontrar un análisis paralelo en lo indiviudal. Desde que Kovacevic y Nihat lucharan por la Liga, el Pichichi y hasta el Balón de Oro (ambos estuvieron entre los 50 nominados, el turco recibió dos puntos), sólo un delantero realista ha luchado por ser el máximo goleador de la competición (y no olvidemos que hemos pasado tres años en Segunda siendo, sobre el papel, uno de los equipos más fuertes). Fue Díaz de Cerio en la temporada 2007-2008, cuando anotó 16 goles. La pasada campaña, el máximo anotador realista fue Bueno con doce tantos. La anterior, Abreu con once. El año del descenso, fue Savio con sólo cinco, y eso que llegó en el mercado invernal. En la 2005-2006, ni siquiera fue un delantero el que logró este honor, sino que fue Xabi Prieto, con nueve goles. Y en el recuerdo quedan los delanteros que han pasado por la Real con mucha más pena que gloria y sin que dieran el mínimo exigible para vestir esta camiseta: Delibasic, Necati, Germán Herrera. Y eso sin remontarse ya a los tiempos de Demetradze o Bonilla.

Este verano la Real ha apostado por comprar gol. Ya ha fichado a Llorente y a Tamudo. Se habla también de Ifrán y Pacheco, y parece que incluso podrían venir los dos. Jo Alves parece descartado. Muchos nombres, muchos fichajes. Y me parece no sólo razonable, sino acertadísimo apostar por refuerzos en esta zona del campo. Me gusta, además, que sean jugadores veteranos, aunque eso para algunos puede ser un motivo en contra de la contratación de estos jugadores. Tengo en mente el modelo de aquella Real que luchó por la Liga. Toshack consolidó el modelo de juventud en la campaña anterior (y Xabi Alonso fue su emblema). Olabe como director deportivo y Denoueix como entrenador le dieron veteranía a ese equipo (ficharon a Schürrer y Karpin). Lasarte ya ha consolidado a los jóvenes (Griezmann, Agirretxe, Carlos Martínez, Estrada, Elustondo...) y ahora necesita la veteranía.

Tamudo, además, viene a demostrar que el perfil de jugador que puede fichar la Real ha cambiado definitivamente y eso parece haber despertado reticencias en algunos sectores. Es un perfil diferente por procedencia (¿no queremos que se fiche fuera lo que Zubieta no da? Tanto me da que procede de Cataluña que de Serbia si es bueno y económicamente viable) y por categoría. Cierto es que estamos hablando de un jugador en la recta final de su carrera y que la pasada temporada vivió tiempos conflictivos (nunca del todo bien explicados) en el Espanyol, pero se trata de un jugador internacional con una cifras goleadoras impresionantes. La Real se fue a Segunda por aspirar a un perfil de jugador como el de Germán Herrera. Ahora, incluso siendo un recién ascendido, aspira a más. Uno no sabe si eso será responsabilidad del entrenador, del director deportivo, del presidente o de todos en conjunto, pero me parece un salto de calidad necesario para que la Real no viva eternamente pendiente de las tres últimas plazas de Primera División.

Todo aquel que vista la camiseta de la Real tendrá que demostrar su valía a partir del último fin de semana de agosto. Lo que digamos antes no valdrá nada a partir del comienzo de la competición. Pero sí tengo una cosa clara. Si Lasarte consiguió que el equipo txuri urdin subiera a Primera siendo el décimo máximgo goleador de Segunda (53 tantos, por 67 de Elche y Rayo; el Cádiz se fue a Segunda B con sólo tres goles menos que la Real), sin un goleador que pugnara por el Pichichi y sin un delantero de referencia (Bueno se pasó media temporada fuera de forma o lesionado y Agirretxe falló en la segunda vuelta), ¿qué podría hacer con cuatro o cinco atacantes de categoría en la plantilla? Estoy deseando ver cómo gestiona el uruguayo tanto potencial atacante. Y ansioso por ver cómo se suman al reto centrocampistas de calidad como Xabi Prieto, Griezmann o Zurutuza. Nadie tiene asegurada la llave del gol, pero se está trabajando para descerrajar esa puerta. Y eso es imprescindible para vivir una temporada bonita e ilusionante.

miércoles, febrero 06, 2008

El sueño de todo realista

Cuántos recuerdos me ha despertado este vídeo. Cuántas ilusiones, las de cualquier realista. Todos hemos soñado con llegar a vestir la camiseta de la Real, todos nos alegramos cada vez que un jugador del Sanse debuta con el primer equipo y marca un gol. Porque esto es la Real. Esto. Y no todo lo que hemos visto en los últimos años. La Real es un orgullo que nadie nos podrá quitar, un sueño que nunca podremos realizar pero que veremos cada cierto tiempo realizado en estos chavales jóvenes que un buen día visten la camiseta txuri urdin por primera vez.

Este reportaje lo emitió Canal + en El Día Después, en su día el mejor programa de fútbol que se hacía, porque encontraba historias preciosas en todos los campos, no sólo en los del Real Madrid o el Barcelona como sucede ahora en todos los espacios deportivos. Y la Real encontraba de vez en cuando su hueco con historias como ésta, el debut en Anoeta de Joseba Llorente. No era la primera vez que vestía la camiseta txuri urdin, eso sucedió en Zaragoza el 3 de octubre de 1999. Pero aquel día, ante el Numancia, el 28 de noviembre del mismo año, saltó por primera vez al cesped de Anoeta para defender la camiseta del primer equipo. Con su nombre a la espalda y el número 27. Y marcando un gol.

Fue Bernd Krauss quien le hizo debutar en la Real, pero fue Javier Clemente quien le dio la alternativa en Anoeta. Llorente perteneció a la Real hasta el final de la temporada 2003-2004, aunque esa última campaña y la 2000-2001 las pasó cedido en el Eibar. Con la camiseta txuri urdin jugó 24 partidos y anotó cuatro goles, y tuvo alguna que otra escasa aparición en la temporada del subcampeonato (aquel cabezazo al larguero el día del Betis en Anoeta, que habría supuesto un precioso 4-3 para la Real...). Ya en el Sanse marcó 26 goles en 64 partidos y hoy casi todos los realistas nos alegramos de cada gol que marca en el Valladolid y nos apena que no los esté metiendo en la Real. Pero el fútbol es así...

martes, abril 24, 2007

Alberto y Llorente logran el ascenso a Primera

Dos ex jugadores de la Real Sociedad han logrado el ascenso a Primera División con el Real Valladolid. Se trata de Alberto López y Joseba Llorente. A los dos, mi más sincera enhorabuena. Ojalá que el año que viene les podamos ver a ambos en Anoeta, lo que significaría que la Real finalmente no ha descendido y que tanto Alberto como Llorente juegan en la división que les corresponde por su categoría.

Alberto ha disputado esta temporada 30 partidos, 29 de ellos como titular y ha encajado sólo 18 goles. Llorente es el máximo goleador de Segunda con 17 goles en 27 partidos. En la Real, el guardameta disputó 377 partidos y es el segundo portero que más ha veces ha vestido la camiseta realista, sólo superado por Arconada. El delantero, al que la Real nunca debió dejar escapar, jugó 24 veces con el primer equipo y anotó cuatro goles.

viernes, diciembre 22, 2006

Los fichajes de invierno de la Real

La Real ha recurrido al mercado de invierno en numerosas ocasiones. Salvo uno de ellos, los fichajes han tenido siempre el objetivo de lograr la permanencia, tal y como sucede en la presente temporada. Aunque se han cometido algunos errores, lo cierto es que esta segunda oportunidad para reforzar la plantilla le ha venido casi siempre de maravilla a la Real. A la espera de conocer los fichajes que se puedan poner a las órdenes de Lotina para el año nuevo, es hora de hacer un repaso a los jugadores que han llegado a San Sebastián en Invierno en temporadas precedentes.

·1997-1998
Cvitanovic. El primer refuerzo invernal llegó con la Real luchando por los puestos altos de la clasificación, en una temporada en la que se alcanzó el tercer puesto. Krauss quiso a Cvitanovic para sustituir a Gica Craioveanu. Sin embargo, el rumano jugó más que el croata, que tardó en coger la forma pero acabó bien la temporada, con tres goles en 17 partidos. No llegó a cuajar en la Real.

· 1999-2000
Jankauskas. El lituano llegó para compensar el fiasco de Bonilla. Empezó muy bien, marcando desde el día de su debut en el Calderón, pero fue perdiendo poder goleador. Pese a todo, colaboró en la salvación con cinco goles. No acabó de gozar del beneplácito de la afición. Salió de la Real con el regreso de Kovacevic.
Khokhlov. La indiscutible calidad del ruso, que maravilló a Anoeta en su primer partido, frente al Oviedo, tuvo siempre como enemigo la frialdad de este jugador. Khokhlov marcó tres goles vitales para dejar a la Real en primera, uno en el decisivo encuentro de San Mamés que certificó la salvación matemática.

· 2000-2001
Demetradze. El primer gran fiasco. El georgiano llegó con la vitola de estrella, fue un jugador caro, pero apenas jugó en la Real. Vino a San Sebastián pasado de peso y nunca demostró ser un jugador profesional.
Julio César. La defensa fue la prioridad de los fichajes de invierno de esta temporada. Este brasileño, al que ya se había visto en Valladolid y Real Madrid, llegó cedido desde el Milán. Jugó 16 partidos de categoría y fue fundamental en la salvación.
Llorente. Dos goles en nueve partidos anotó este joven delantero salido de Zubieta, pero que estaba cedido en el Eibar. A pesar de que prometía tardes de gloria, nunca llegó a triunfar en la Real.
Luiz Alberto. Formó junto a Julio César la nueva pareja de centrales del equipo, y respondió con nivel, aunque menos que su compañero. Tampoco llegó a cuajar del todo en la Real aunque permaneció varias temporadas en el equipo.
Xabi Alonso. Clemente le había cedido al Eibar. A Toshack le pareció una barbaridad. El galés le dio el mando del equipo a la mayor perla que ha salido de Zubieta en los últimos años y no defraudó. Permanece en el recuerdo su partido en Villarreal, donde prácticamente se consiguió la salvación y donde dio una asistencia de antología a Tayfun.

· 2001-2002
Jauregi. Estaba cedido por la Real en el Eibar y Toshack le repescó, pero fue Olabe quien le dio los galones del centro de la defensa, donde jugó junto a Kvarme. Ya nadie volvió a colocarle como mediocentro, puesto para el que en principio llegó a la Real.
Kovacevic. Darko regresó a la Real previo pago de una auténtica millonada al Lazio, pero el serbio no sólo lo vale sino que lo compensó con creces. En esta temporada anotó un gol cada dos partidos, un total de ocho, vitales para lograr la permanencia. Que Darko es el jugador más importante de la Real en los últimos tiempos es algo que pocos pueden discutir.
Nihat. Llegó a San Sebastián como capricho de Toshack, y lo hizo más tarde de lo que hubiera sido deseo del galés por culpa de una lesión en la rodilla. En la fase final de esta temporada jugó de extremo derecha, algo alejado del área, y anotó sólo un gol. Su explosión llegaría en la temporada siguiente, ya de delantero.
Westerveld. Llegó anunciando que era un portero “bueno en todo” y no lo demostró en esta campaña, aunque sí en las siguientes que permaneció en San Sebastián. En todo caso, Toshack le colocó en la portería en lugar de Alberto y Olabe le mantuvo.

· 2005-2006
Mark González. El salvador de la Real en esta temporada. Llegó desde Liverpool, donde no podía jugar por problemas con su permiso de trabajo y demostró lo que es el compromiso en el fútbol, aunque él no iba a jugar en ningún caso en Segunda con la Real. Cinco decisivos goles en 16 partidos ayudaron, y mucho, a conseguir la permanencia.
Skoubo. Deslumbró ante el Athletic, en su segundo partido con la Real, primero como titular, con un golazo y dos asistencias. Después fue bajando el nivel, aunque acabó marcando cinco goles que también sirvieron para lograr la permanencia. Suyo fue el último gol de la temporada, ante el Celta, el día que se logró la salvación matemática.
Stevanovic. Aunque jugó 15 partidos, no dejó ningún detalle, ninguna huella que haga presumir que es un jugador válido para la Real. Marcó un gol que no sirvió para evitar la derrota ante el Alavés y el cese de Amorrortu.
Viáfara. El colombiano, mediocentro, no demostró nada en la Real, a la que llegó como cedido. La Real no ejerció la opción de compra. Sufrió dos expulsiones en once partidos que jugó.