sábado, diciembre 12, 2015

GETAFE 1 - REAL SOCIEDAD 1 Agirretxe, suma y sigue

Agirretxe, otra vez protagonista.
Un gol más, un punto más. Agirretxe, suma y sigue. Y con él, la Real, que sacó un buen empate de Getafe, más que merecido y probablemente corto para lo que hizo sobre el césped del Coliseum, donde el mejor fue de largo un Guaita que evitó tres goles, uno por cada atacante realista, No es que el equipo txuri urdin diera un recital en Getafe ni tampoco que el partido fuera suyo siempre, de hecho volvió a colocarse por debajo en el marcador en una de esas jugadas que gustan muy poco a los entrenadores, en el primer minuto de la reanudación, pero fue el equipo que más buscó los tres puntos, y creyendo además en la idea de Eusebio. Si el técnico txuri urdin consigue engrasar esta maquinaria y sus jugadores se acercan a la perfección que busca, la Real va a ser un equipo muy difícil de batir, y más si Agirretxe prolonga su estado de gracia. Y sumando, como hizo en Getafe, todo sabe mucho mejor.
Por lo pronto, Eusebio está sabiendo ampliar el núcleo de futbolistas que pueden sentirse importantes en el equipo, y eso ya es interesante. A Bruma, Granero y Canales les premió por sus buenos minutos del choque ante el Eibar con la titularidad en Getafe, y no le dolieron prendas en sentar por ello a Xabi Prieto. Y la apuesta, la ya conocida. Acostumbrados a ver cómo el saque inicial es un pase atrás, la Real buscó tocar, tocar y tocar desde ese primer lance. A eso hay que añadir la velocidad de juego. No es que el txuri urdin sea un equipo fulgurante, pero ver a Agirretxe en los primeros minutos y a Vela poco antes del descanso sacando rápido de banda, intentando sacar provecho de una defensa no armada, es algo a lo que no estamos acostumbrados en los jugadores realistas. Con todo, el partido comenzó igualado, porque ninguno de los dos equipos era contundente.

De hecho, hubo muchas balas de fogueo en la primera mitad. Canales fue el primero en buscar la portería desde la frontal del área, flojo a las manos de Guaita, Agirretxe se resbaló dentro del área tras robar él mismo un balón y Juan Rodríguez mandó un balón flojito y bombeado hacia la portería de Rulli que el argentino envió a córner. Eso, y una tarjeta amarilla a De la Bella por una falta de concentración de Bruma, fue lo que sucedió en el primer cuarto de hora del partido. A partir de ahí, el toque realista comenzó a engrasarse, sobre todo por la izquierda, banda por la que conectó un par de combinaciones bastante interesantes. Una de ellas provocó el primer paradón de Guaita, a disparo de Vela tras recibir un pase hacia atrás de Canales. Tras el córner, el saque largo de Guaita se lo comió Reyes, por lo general bastante seguro en el corte pero no tanto en la colocación y alguna regañina de Iñigo Martínez le costó, y Álvaro, completamente solo ante Rulli le dio el balón mansamente.

El partido estaba bastante abierto, pero la superioridad realista parecía incuestionable. Agirretxe se fabricó una nueva ocasión que murió en las manos de Guaita, y Bruma buscó su jugada personal, desde campo propio, pero cuando había burlado a toda la defensa y parecía tenerlo todo a su favor para hacer el 0-1 disparó fuera, a la izquierda del guardameta del Getafe. El descanso no le sentó bien a la Real, como ya está dicho, porque salió de los vestuarios casi con el 1-0 en el marcador. No se había cumplido el primer minuto cuando un centro de Lafita desde la derecha lo cabeceó Sarabia entrando en el primer palo. No fue causa directa, pero el gol llegó justo por el lugar por el que Eusebio quiso cambiar algo en la segunda parte, ya que colocó a Vela en la izquierda de inicio, lo que provocó una situación peligrosa. El mexicano está para presionar demasiado en defensa, y De la Bella estaba amonestado. Eso le costó algún problema al lateral en la segunda mitad, pero sobrevivió.

Con todo, la Real se recuperó rápido. ¿Y quién evitó que eso se trasladara al marcador? Guaita. Tuvo el empate Agirretxe, al rematar a bocajarro un magnífico centro de Bruma, pero el guardameta sacó un balón que era gol claro y se llevó una enorme ovación del muy frío Coliseum, en el que siempre se escuchó más al valiente grupo de realistas que siempre puebla uno de los fondos del Coliseum, por mucho que el partido de Getafe se haya jugado ya en todos los horarios infames posibles. El Getafe buscó claramente la sentencia a la contra, pero nunca llegó a tener ocasiones claras. De hecho, Rulli fue casi un espectador durante todo el partido. Eusebio entendió la necesidad de empatar el partido porque era algo accesible y volvió a apostar por los dos delanteros sobre el campo, colocando a Jonathas por Vela, un cambio que ya hizo la semana pasada y que siempre algo de incertidumbre sobre la situación del mexicano.

El empate de la Real, no obstante, llegó cuando el ataque txuri urdin no era demasiado claro. Y llegó en la estrategia, algo novedoso si tenemos en cuenta de que una vez más se dejaron pasar unos cuantos córners sin generar demasiado peligro. Era el minuto 23 cuando Granero botó una falta, Jonathas tocó el balón de cabeza y entonces Reyes estaba en posición de fuera de juego, pero como el mexicano no llegó a tocar el balón, Agirretxe llegó desde atrás y marcó un gol de pillo. ¿Gol legal o anulable? La verdad es que parece difícil negar la influencia de Reyes en la jugada, y eso justifica las quejas de los jugadores del Getafe, que se quedaron impasibles esperando que el colegiado señalara la posición antirreglamentaria. Pero al mismo tiempo, esas explicaciones que dan los árbitros retirados que comentan en los medios justifican también la legalidad del gol, puesto que Reyes no llega a tocar el balón en ningún momento. Parece fuera de juego, pero si los árbitros no aclaran las jugadas seguirá habiendo polémicas como esta que sólo se resuelven mediante el periodismo de bufanda.

El caso es que el gol subió al marcador, es el duodécimo de Agirretxe en la presente temporada, una cifra brutal y muy valiosa. Con el empate en el marcador, la Real se sintió espoleada y su dominio se acrecentó. No lo pudo aprovechar entre otras cosas porque cuando el reloj marcaba la media hora de la segunda mitad Guaita coronó su gran noche con otro enorme paradón a Jonathas. El brasileño estuvo algo fallón en el resto de sus intervenciones, pudo haber hecho más por ejemplo tras una gran recuperación de un Elustondo que abandonó el campo al final completamente exhausto para que Carlos Martínez jugara los últimos minutos, pero en esa intervención de Guaita sí mereció el gol.  Antes de ese último cambio, Eusebio introdujo a Xabi Prieto en el partido por Canales, buscando más posesión, más balón y más dominio. El Getafe sólo tuvo una jugada clara para ganar, fue en el minuto 43 y fue consecuencia de esa ambición de ir a por el partido que mostró la Real, pero ni siquiera hubo disparo y el empate no se movió antes de que el árbitro decretara el final del partido en un momento que desató las iras del Getafe porque veían una opción de contra.

Cuatro partidos de Lioga lleva Eusebio en la Real y ha sumado en tres, perdiendo únicamente en el Camp Nou. No es mal balance, y más teniendo en cuenta que Agirretxe sigue dando cuantiosos motivos para seguir disfrutando de la que ya se puede decir sin tapujos que va a ser su mejor temporada en la élite salvo descomunal debacle, pero sigue notándose que su equipo está todavía en fase de aprendizaje. Es normal, pero es evidente. Y sí, como Eusebio sea capaz de sacar todo el rendimiento a esta plantilla, el techo de la Real se va a elevar mucho. Por lo pronto, la Real ya no juega sufriendo, comienza a divertirse, y eso es una señal espléndida. Claro que eso también puede dejar cierta sensación frustrante cuando el marcador se pone en contra, algo que sólo ha evitado la Real con su nuevo entrenador en el 2-0 ante el Sevilla. Pero estamos de pretemporada, en realidad. Una exigente con puntos en juego y sin tiempo de margen. Sumando, eso sí, todo se ve mucho mejor.