martes, septiembre 23, 2014

PREVIA Sevilla - Real Sociedad. Mal rival para tanta necesidad

Canales, en el partido de la pasada temporada.
La derrota contra el Almería en el primero de los tres partidos de esta semana, en el que a priori era el más asequible, hace que la Real llegue necesitada ante un mal rival para exhibir urgencias, el Sevilla (miércoles, 22.00 horas, Sánchez Pizjuán, Canal + Liga, Gol TV). La victoria ante el Real Madrid impidió que se diera antes del parón el peor de los escenarios posibles con el calendario del conjunto txuri urdin, pero esta última derrota ha compensado los efectos de aquel triunfo. Por eso, esta semana no puede acabar de vacío, porque de lo contrario habrá más que ruido mediático o en las redes sociales en torno al equipo. La de Sevilla es ya una de las plazas más complicadas de la Liga, no hay que olvidar que su buen arranque de temporada es prolongación de la espléndida segunda vuelta que realizó en la anterior, y la Real tendrá que gestionar esa condición del rival para sacar allí lo mejor de sí misma. Un partido complicado en un muy mal momento es lo que los de Jagoba Arrasate tendrán que convertir en un buen encuentro para sumar, cambiar tendencia y convencer.

Y hay sorpresas en la lista de Arrasate para afrontar este importante encuentro. La primera la anunció él mismo en la rueda de prensa anterior a este encuentro, al encontrarse Pardo convaleciente de una gastroenteritis. La segunda es también sorprendente aunque por motivos técnicos, y es que se queda fuera del grupo Carlos Martínez. Lo trascendente de esta decisión del técnico txuri urdin viene por el hecho de que Zaldua acabó tocado el partido contra el Almería, de hecho fue sustituido por esas molestias en el tobillo, y con la ausencia de Carlos Martínez se queda sin recambio en la lista de 18. Los dos jugadores que entran en la convocatoria en lugar de los dos ausentes mencionados son Ansotegi y Yuri. Como ya sucedió en la pasada jornada, Rulli y Zurutuza son las bajas por lesión, aunque el centrocampista en principio no tendrá problema para volver al grupo de cara al próximo fin de semana. El otro descarte es el que será más que habitual a lo largo de la temporada, Dani Estrada.

Arrasate adelantó dos o tres cambios pero no una revolución. Y en respuesta a las críticas por su actuación ante el Almería, el técnico confirmó que bajo palos estará Zubikarai, con lo que Bardají tendrá que seguir esperando su debut en el banquillo. Las alabanzas de Arrasate a Mikel y a Ansotegi y los problemas en la estrategia hacen que la defensa esté más en el aire que nunca. En principio, lo normal sería que no hubiera cambios y jugaran Zaldua, Elustondo, Iñigo Martínez y De la Bella, pero todo parece posible. Incluso las sorpresas en el centro del campo, con la entrada de Gaztañaga e incluso con un sistema de juego más defensivo con éste acompañando a Markel. Ante las bajas, Granero parece seguro en el centro del campo. Si el  técnico elige uno de los dos pivotes defensivos canteranos, Xabi Prieto y Canales repetirían en el centro del campo. Y descartado Finnbogason por el propio Arrasate para ser titular, parece que Vela, Agirretxe y Chory Castro se jugarán las dos posiciones de ataque.

Al no vencer al Almería, partido señalado para dar el salto a la zona noble, la Real ha caído a la segunda mitad de la clasificación. Con sus cuatro puntos, el equipo txuri urdin ocupa la duodécima posición, dos puntos por encima del descenso y a tres de la zona europea. Su rival, el Sevilla, ocupa la segunda posición, siendo el único conjunto que de momento parece seguir con claridad el intratable ritmo del Barcelona. El equipo hispalense tiene ya diez puntos y un colchón de cuatro sobre el séptimo clasificado, que ahora mismo es el Real Madrid. La Real es un equipo de contrastes: sólo cinco equipos superan sus siete goles anotados (los tres primeros entre ellos, y todos del octavo al primer puesto), pero al mismo tiempo sólo siete han encajado más goles que la Real (todos por debajo en la clasificación a excepción del Real Madrid, goleado precisamente en Anoeta). Como local, el Sevilla suma un empate, a uno ante el Valencia, y una victoria, 3-1 ante el Espanyol. Lejos de Anoeta, la Real no ha ganado y sólo ha sumado un punto, ante el Celta, ya que en la primera jornada perdió ante el Eibar.

La historia recuerda con fuerza que el Sevilla no es el mejor rival que puede visitar la Real. De los 55 encuentros jugados, todos ellos en Primera División, el equipo txuri urdin sólo ha conseguido doce victorias y once empates, con 32 derrotas. De las últimas ocho visitas, desde la victoria de la temporada 2002-2003, sólo una ha terminado con triunfo realista, el 1-2 de la 2012-2013, con goles de Rakitic en propia puerta y Agirretxe. La mayor goleada que ha encajado la Real en Sevilla fue la de su primera visita, 7-2 en la temporada 1934-1935, aunque también perdió en dos ocasiones más por la misma diferencia de goles, 5-0, en las campañas 1947-1948 y 1953-1954. El triunfo realista más holgado, 0-3, se dio en dos ocasiones. Satrústegui en dos ocasiones y Gaztelu lo hicieron posible en la temporada 1976-1977 y Orbegozo, Uralde y López Ufarte en la 1983-1984. No obstante, la Real marcó un gol más en el 3-4 que Epi, Bravo dos veces y Caeiro materializaron en la Liga 1949-1950. El Pizjuán siempre será el escenario de la única derrota de la temporada 1979-1980, 2-1, que costó el que habría sido el primer título de Liga para la Real.

La pasada campaña, la 2013-2014, la Real se llevó un serio batacazo en el Sánchez Pizjuán, aunque sólo cayó por 1-0. Arrasate quiso repetir el esquema que le dio el brillante triunfo unos días antes frente al Barcelona, pero Emery imaginó un partido diferente y le salió mejor la jugada. Hubo más ocasiones que juego porque ambos equipos mostraron talento arriba y severos problemas en el centro del campo. El gol no llegó hasta el tramo final, hasta el minuto 77, cuando Gameiro culminó una buena contra del Sevilla, aprovechando una mala entrega de Vela. La Real buscó el empate a la desesperada, pero en esos minutos finales fue cuando más lejos estuvo de la portería de Beto. Aquel partido fue clave y probablemente el arranque del desplome realista en la clasificación del último tramo de la Liga. Porque la Real fue a Sevilla luchando por la cuarta plaza y salió con el average perdido con el equipo que, aunque entonces estaba por detrás, finalmente ocupó la quinta posición.