viernes, septiembre 12, 2014

PREVIA Celta - Real Sociedad. Prueba lejos de Anoeta

Canales hizo su primer gol de realista en Balaídos.
Buena prueba de fuego para la Real la que supondrá la visita al Celta (sábado, 22.00 horas, Balaídos, Cuatro), pero más que por el rival, que también, por el hecho de jugar fuera de casa otra vez. El rendimiento de la Real de Jagoba Arrasate lejos del estadio de Anoeta sembró dudas la pasada temporada y eso no ha cambiado todavía en la actual, sobre todo tras la grave debacle de Krasnodar. Después de la histórica remontada ante el Real Madrid, el momento es perfecto para que el equipo txuri urdin dé un golpe sobre la mesa, gane lejos de casa y se aúpe desde el principio de la Liga a las posiciones de cabeza de la clasificación. El Celta, además, es un rival que gusta de un fútbol más abierto y eso, sobre el papel, da más opciones a que el partido lo decida la calidad, algo que tiene la Real en abundancia. Eso sí, el parón liguero no ha acallado en absoluto el debate sobre la forma de jugar y el sistema de Arrasate, por lo que el equipo también pasa una prueba en ese sentido.

La mala noticia para el técnico realista es que no podrá repetir el once que superó al Madrid la pasada jornada, ya que Zurutuza causa baja por unas molestias en su rodilla. La irregularidad en su disponibilidad sigue siendo el mayor enemigo del centrocampista. Éste es el único que no repite de la anterior lista, pero a cambio Arrasate ha recibido una buena noticia. Así, Zurutuza será suplido por Gaztañaga, que ya ha superado la lesión que le ha impedido debutar hasta el momento en partido oficial esta temporada. Rulli es la otra baja por lesión, ya conocida, en la convocatoria de 18 que ha confeccionado Arrasate. Finnbogason, que ya tiene el alta médica, tendrá que esperar un poco más para sumarse al grupo de los elegidos. Vela, que había despertado algunas alarmas durante la semana por su molesta fascitis plantar, no ha tenido ningún problema para entrar en el grupo. Por decisión técnica se quedan fueran Ansotegi y Estrada, que será difícil que entre en una lista salvo epidemia de lesiones.

Habiendo tenido dos semanas de margen con respecto al último encuentro, es previsible que Arrasate acerque su once lo más posible al que jugó contra el Real Madrid, con la ya anunciada ausencia de Zurutuza. De esta forma, jugarían Zubikarai bajo palos, Zaldua y De la Bella en los laterales, con Iñigo Martínez y Elustondo en el centro. Markel estaría delante de ellos, y la ausencia de Zurutuza se cubriría bien con Pardo o bien con Granero. Xabi Prieto, Canales, Chory Castro y Agirretxe completarían el once, en posiciones por definir en función de la colocación que decida Arrasate. De esta forma, el banquillo, además de con el centrocampista que decida dejar fuera el técnico realista, lo ocuparían Bardají, Mikel González, Yuri, Carlos Martínez, Gaztañaga y Vela. Viendo que eso dejaría pocas opciones ofensivas para el banquillo, quizá haya alguna variación en el once, escogiendo entre Canales y Chory Castro como acompañante de Agirretxe y jugando tanto Pardo como Granero.

La victoria en Anoeta ante el Real Madrid ha calmado la primera crisis de la temporada para la Real tras su eliminación europea, pero la competición, por menos exigente que vaya a ser a partir de ahora, no da un respiro. El equipo de Arrasate necesita convencer fuera de casa tras su derrota por 1-0 en la primera jornada en Eibar y los apuros que pasó como visitante en los dos partidos de la Europa League, ante Aberdeen (pese al 2-3 final) y Krasnodar (3-0). Los tres puntos que suma colocan a la Real en la octava posición de la Liga, a uno solo de la zona europea. El Celta es uno de los equipos que ahora mismo está por encima en la tabla, siendo tercero con cuatro puntos, los que consiguió venciendo por 3-1 al Getafe en Balaídos en la primera jornada y el que sumó en Córdoba tras el empate a uno. Los vigueses son también uno de los seis equipos que no conocen la derrota en estas dos primeras jornadas de Liga. Para la Real, Celta y Almería en Anoeta son dos jornadas interesantes para buscar un despegue en la clasificación antes de enfrentarse a dos en teoría rivales directos por Europa, Sevilla en el Pizjuán y Valencia como local.

Celta y Real Sociedad se han visto las caras en territorio gallego en 51 ocasiones. 42 de ellas se han producido en Primera División, con un balance muy favorable al equipo local, que ha vencido en 23 de esos partidos y sólo cayó derrotado ante el equipo txuri urdin en nueve ocasiones. Los diez duelos restantes acabaron en empate. La mayor victoria realista es el 2-5 de la temporada 2003-2004, con goles de Kovacevic, Milosevic en propia puerta, Xabi Alonso y dos de Nihat, en el partido que propició el cese de Miguel Ángel Lotina como entrenador del Celta. El equipo celtiña nunca ha superado ante la Real el 6-1 que logró en su primer enfrentamiento, el de la campaña 1941-1942. La estadística la completan nueve partidos en Segunda con un balance más parejo, con cuatro victorias para el Celta, dos para la Real y tres empates. Contando ambas categorías, los realistas acumulan seis visitas a Balaídos sin conocer la derrota, aunque cinco acabaron en empate y sólo se ganó en la 2009-2010, con gol de Nsue. Aquel día y viendo ese partido falleció el inolvidable José Luis Orbegozo.

La última vez que la Real pisó Balaídos fue en la jornada 33 de la temporada pasada, la 2013-2014, en plena cuesta abajo del equipo en su decreciente paso por la temporada, y no pasó del empate. Y eso que el equipo donostiarra comenzó el partido francamente bien, con buen juego y el primer gol de Canales con la Real. Eso llegó en el minuto 8. Pero a los veinte, los de Arrasate desaparecieron del partido y cedieron al mando al Celta, que no dudó en aprovecharlo para empatar al transformar Nolito un dudoso penalti de Iñigo Martínez sobre un Bermejo que se pasó toda la primera mitad buscando piscinazos. Aún así, la Real reaccionó rápido y Griezmann marcó en el 42, el que acabaría siendo su último gol con la camiseta txuri urdin. Nada más comenzar la segunda mitad, Aurtenetxe dejó al Celta con diez y la victoria parecía encarrilada. Pero ni la actitud de los jugadores en el campo ni las decisiones de Arrasate desde el banquillo contribuyeron a matar el partido y el Celta acabó empatando en el minuto 82, además al culminar Santi Mina una buena jugada del equipo local.