jueves, febrero 01, 2018

PREVIA Real Sociedad - Deportivo. Este es nuestro equipo

Así celebraron Prieto y Willian José el gol de la pasada temporada.
Después de unos días convulsos, llega el momento de que asumamos que nuestro equipo el que saltará al césped en la final ante el Deportivo (viernes, 21.00 horas, Anoeta, beIN La Liga). No formará parte de él Iñigo Martínez, quien ha dado la espalda a todo lo que ha defendido durante unos cuantos años por ganar más dinero. No será él, aún teniendo parte de culpabilidad en la situación en la que se encuentra la Real, quien ayudará a que la cosa mejore. No serán sus millones, los que él gane o los que ha dejado en las arcas del club, los que importen durante los siguientes 90 minutos, cruciales para el futuro del club, que necesita ganar para no verse en líos mayores, y también de forma más personal para Eusebio, que se juega el poco crédito que le ha dejado la nefasta racha en la que ha entrado desde que hace no tanto tiempo ganara tres partidos seguidos y fuera líder de la Liga. No es este el partido de Iñigo Martínez. Es el de la Real. Este es nuestro equipo y en él no caben jugadores que no quieran defender su escudo.

La noticia de la convocatoria es que Eusebio no quiere arriesgar con Zurutuza y le deja fuera de la lista aunque ya tenga el alta médica. Con la única baja por lesión de Carlos Martínez y a la espera de que el fichaje de esta ventana de invierno, Héctor Moreno, se incorpore a la dinámica del grupo, eran dos los jugadores que el técnico realista debía descartar por razones técnicas. Y, como ya es habitual, los elegidos han sido Rubén Pardo y Bautista. Ninguno de los dos ha salido en el mercado invernal, cuando parecía que sobre todo el primero de ellos estaba abocado a buscarse minutos fuera de la Real, y para ambos la vida sigue igual después del cierre de esta ventana de traspasos. Dada la configuración de la plantilla, resulta llamativo ver en la lista a tantos centrales como laterales, tres. Y Guridi, por supuesto, ya se ha afianzado en la lista tras regresar después de su lesión en la pasada jornada.

Por lo que dijo en la rueda de prensa previa al encuentro, Eusebio por un lado recuperará el esquema más habitual de esta temporada y lo hará con una alineación que volverá a tener a Rulli bajo palos. Con Odriozola y presumiblemente también el regreso de Kevin en la banda izquierda, la duda está en quién acompañara a Llorente en el centro de la zaga. Hasta ahora ha sido Navas, pero tanto el técnico como el presidente realista han hablado muy bien en las últimas horas de Elustondo, por lo que cabe pensar que tendrá una oportunidad. En el centro del campo podría entrar Guridi, al que se ve como el relevo natural de Zurutuza, para acompañar a Illarramendi y Xabi Prieto. La otra opción, Zubeldia para adelantar a Illarra. Y en ataque lo más probable es que jueguen Oyarzabal, Januzaj y Willian José, aunque no se puede descartar la entrada de Canales, ni en el centro del campo, ni en el ataque. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, De la Bella, Juanmi y Agirretxe.

La Real es decimoquinta con 23 puntos. Ya no mira a Europa, diez puntos por encima, sino que tiene que mirar todavía de reojo a la zona de descenso, a seis. Justo la cierra el Deportivo, decimoctavo, con 17 puntos, por lo que una nueva debacle en Anoeta metería a la Real de lleno en la lucha por no descender. Así de claro. El equipo de Eusebio llega después de cuatro derrotas consecutivas en un enero nefasto, y con una racha de un solo triunfo en las últimas diez jornadas. Ha logrado doce puntos en Anoeta, una cifra que solo supera como local la de cuatro equipos, los tres que ocupan plaza de descenso y el Levante, decimosexto. El Depor, por su parte, ha sumado solo dos puntos de los últimos 18 posibles y su último triunfo fue en la jornada decimoquinta, 1-0 ante el Leganés. Como visitante solo ha sumado seis puntos y ha ganado un partido, 1-3 ante Las Palmas y en las cinco salidas siguientes solo ha sumado un punto más.

Son 41 los precedentes que hay de visitas del Deportivo a Donostia. En Primera se han jugado 35 de esos encuentros, con apenas 16 victorias para la Real, menos de la mitad, diez para el equipo gallego, y nueve empates. El 7-1 de la temporada 1950-1951, con sendos dobletes de José María Pérez, Igoa y Alsúa, además de un gol de Barinaga, que fue el que abrió el marcador, sigue siendo la mayor goleada txuri urdin en estos enfrentamientos. Por contra, el 1-3 que se repitió en las campañas 1968-1969 y 1994-1995 es el marcador más holgado con el que conjunto deportivista ha vencido en San Sebastián. El Depor no gana en Anoeta desde el 0-1 de la temporada 2006-2007. Desde entonces, tres empates y dos victorias de la Real. El cuadro estadístico lo completan cuatro partidos en Segunda, tres victorias locales y una visitante, y dos en play-offs con un triunfo por cada equipo.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real venció por la mínima, 1-0, en un partido que sirvió para homenajear a los héroes de Puertollano medio siglo después de aquel ascenso a Primera que debió ser el definitivo y que tardó cuatro décadas en truncarse. El partido se decidió con un soberano cabezazo de Willian José al filo de la media hora de juego, tras un gran centro de Yuri, que se coló por toda la escuadra. El Depor, aunque estuvo algo mejor tras el descanso, no inquietó la portería de Rulli en todo el encuentro, y la Real sumó alguna que otra ocasión para ampliar su ventaja. Las más claras las tuvieron, ya en la segunda mitad, Oyarzabal con un espléndido disparo desde fuera del área que se le fue ligeramente por encima del larguero y Canales tras una galopada que finalizó con un disparo que repelió con fuerza el poste.

viernes, enero 26, 2018

PREVIA Villarreal - Real Sociedad. El futuro pasa por El Madrigal

Willian José, en el partido de la pasada temporada.
El futuro de la Real pasa por lo que haga en Villarreal (sábado 20.45 horas, El Madrigal, beIN La Liga). En un punto en el que el equipo está lejos de sus objetivos marcados en verano por una nefasta racha que dura ya 17 partidos y que se ha acentuado en los últimos nueve, habiendo olvidado ya lo que significa ganar, y más aún hacerlo fuera de casa, el equipo de Eusebio está obligado a reaccionar ya. De hecho, la reacción ya es tardía, pero no puede esperar más. Tanto da que se visite un campo difícil o uno sencillo, que el rival esté en forma o que esté sufriendo. Hay que ganar ya. El debate sobre el estilo se ha solapado ya con el de la continuidad de su técnico y una mala imagen en Villarreal sumado a la ausencia de puntos pondría ya en una situación muy complicada al técnico realista, a su presidente, Jokin Aperribay, y a su director deportivo, Loren Juarros. Evitar ese mal trago depende de estos tres puntos.

Dos buenas noticias y una sorpresa. Eso es lo que deja la lista de Eusebio para afrontar el teóricamente decisivo partido de Villarreal. Las dos buenas noticias las ofrecen Iñigo Martínez, que vuelve a la convocatoria, y Agirretxe, recuperado del susto que dio durante la semana y dispuesto a pelear por más minutos. La sorpresa, Kevin. El técnico le ha dejado fuera de la lista de 18 después de su mal partido de la pasada jornada ante el Celta. Los demás jugadores que se quedan en casa son los esperados. Car los Martínez y Zurutuza siguen recuperándose de sus respectivas lesiones, y aunque Eusebio dijo, seguramente más por Iñigo que por ellos, que espera que toda la plantilla se mantenga en esta ventana de fichajes, nuevamente descarta por motivos técnicos a los de siempre, Pardo y Bautista.

Hay muchas dudas en el once, que saldrá de lo que decida Eusebio entre las rotaciones por el mal momento que vive el equipo y su pretensión de mantener el estilo. Rulli es seguro, eso sí. En la defensa volverá Iñigo Martínez, pero queda por ver si Eusebio le colocará como central o como lateral. En función de eso, entrarían Navas o De la Bella, porque Odriozola y Llorente son seguros. En el centro del campo, con Illarramendi y Zurutuza como innegociables, está por ver la fórmula que escogerá el técnico. Lo normal es que repita Zubeldia, pero no se puede descartar que Illarra juegue de 4 y entre por delante Canales. En ataque, esta vez sí después del nuevo fiasco ante el Celta, lo normal es que juegue el pretendido ataque de gala, el que forman Oyarzabal, Januzaj y Willian José. De ser así, para el banquillo quedarían Toño Ramírez, Elustondo, Guridi ya con dorsal del primer equipo, Juanmi y Agirretxe.

La caída libre que lleva protagonizando la Real desde hace tiempo ha dado ya con sus huesos en la decimoquinta posición, que ostenta con 23 puntos, todavía siete por encima de la zona de descenso y ya a nueve de Europa. Su rival, el Villarreal, hasta hace nada pretendido rival realista por el éxito, es quinto con 34 y su lucha es por la Champions, de la que le separa un punto. El equipo txuri urdin solo ha sumado una victoria en sus últimos nueve partidos, seis puntos de 27 posibles y un único encuentro en el que no encajó ningún gol (el 0-0 de San Mamés), y lleva tres derrotas consecutivas. Eso sí, ha ganado tres de sus nueve partidos como visitante y ha empatado otros dos. El Villarreal, en cambio, lleva cinco jornadas sin perder, en las que ha logrado trece de quince puntos posibles y tres de sus cuatro victorias a domicilio, en campos como el Bernabéu, Mestalla y Balaídos. En El Madrigal solo ha perdido ante Sevilla y Barcelona, donde encajó cinco de los ocho goles que lleva en contra.

El Madrigal es un campo de sabores contrapuestos para la Real. La estadística general no es mala, son trece encuentros, de los que ha ganado tres y ha empatado cinco, con el mismo número de derrotas. Pero los datos cada vez son peores dado que el equipo txuri urdin acumula ya siete visitas sin lograr la victoria. La victoria más contundente para los realistas sigue siendo el 1-3 que logró en la temporada 2000-2001, con goles de Rekarte, Tayfun tras un portentoso centro raso de 40 metros de Xabi Alonso, e Idiakez. La mayor goleada recibida por la Real en Villarreal es el 5-1 de la temporada 2013-2014. Como se ha comentado, la Real no ha ganado en este campo desde el 0-2 de la campaña 2005-2006. Desde entonces, un empate en la temporada del descenso y, tras el regreso a Primera, cuatro derrotas y dos empates. De la actual plantilla, solo Agirretxe ha marcado en El Madrigal.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real dio guerra pero sucumbió en El Madrigal cuando la temporada estaba recién comenzada. Su buen arranque no se tradujo en ventaja en el marcador. El Villarreal pudo adelantarse pronto, tras un clarísimo penalti de Rulli sobre Sansone que Pato mandó fuera cumpliéndose el primer cuarto de hora de juego. El error, eso sí, espoleó al Villarreal. Apenas siete minutos después, Sansone hizo el primero para el equipo local en un mano a mano con el portero realista, al que engañó muy bien. Y tres después, en el 25, de nuevo Sansone marcó, esta vez con un disparo casi desde el centro del campo que pilló a Rulli adelantado. La Real reaccionó rápido, y a diez del descanso acortó distancias con un tiro cruzado de Yuri que puso fin a una buena jugada colectiva. En la segunda parte, con dominio de la Real, los dos pudieron marcar en ocasiones contadas aunque muy claras, pero el marcador ya no se movió.

miércoles, enero 24, 2018

¿Cuánta paciencia tuvo la Real con los entrenadores que cesó?

Eusebio, técnico de la Real.
La Real, dicen, no va a cesar a Eusebio Sacristán por el momento salvo hecatombe. Lógicamente, no hay un punto invariable que se pueda aplicar en todos los casos, en el que se pueda considerar que un entrenador pasa de ratificable a cesable, porque hay muchos factores que sirven para evaluar la situación. No hay dos situaciones análogas, ni siquiera dentro del mismo club o con los mismos dirigentes, pero viendo que sobrevuelan rumores sobre la destitución y que es un tema ya recurrente en las conversaciones de los aficionados en las redes sociales, no está de más evaluar hasta dónde ha estirado su paciencia la dirección del club con los entrenadores de los ha prescindido en el pasado más reciente.

Desde que la Liga premia la victoria con tres puntos, la Real ha cesado a diez entrenadores jugando en Primera División. Eso excluye dos salidas más, ambas en la temporada 2007-2008 en Segunda, las de Chris Coleman, que dimitió tras la llegada a la presidencia de Iñaki Badiola, y la de José Ramón Eizmendi, que dejó su puesto a Juan Manuel Lillo. Así, los cesados en estas algo más de dos décadas han sido hasta ahora Salva Iriarte en la temporada 1995-1996, Bernd Krauss en la 1999-2000, Javier Clemente y Periko Alonso en la 2000-2001, John Toshack en la 2001-2002, José María Amorrortu y Gonzalo Arconada en la 2005-2006, José Mari Bakero en la 2006-2007, Jagoba Arrasate en la 2014-2015 y, finalmente, David Moyes en la 2015-2016.

Para evaluar si se está teniendo más paciencia con Eusebio que con otros técnicos, vamos a recurrir a tres porcentajes, el de puntos conseguidos, el de derrotas cosechadas y el de triunfos logrados. Y para que la comparación tenga razón de ser, vamos a contar con los datos de la Real de la presente campaña en su caída libre, es decir, prescindiendo de las tres primeras victorias que logró en las tres primeras jornadas. En ese nefasto tramo de la Liga, el equipo entrenado por Eusebio ha sumado 11 de los 51 puntos en juego, el 21,56 por ciento de los puntos en disputa, ha perdido nueve de los 17 partidos jugados, el 52,94 por ciento, y apenas ha ganado tres de esos 17, el 17,64 por ciento. Esos son los números que han puesto al actual entrenador txuri urdin en el disparadero. ¿Son mejores o peores que los que tenían los diez cesados desde que cayó Iriarte?

En general, peores que la media. Empecemos a comprobarlo por los puntos sumados. Ese 21,56 por ciento de los puntos en juego logrado por Eusebio en estos últimos 17 partidos solo superan los logros de dos de los diez técnicos mencionados antes de su despido, el 20 por ciento de Arrasate (seis de 30), y el paupérrimo 9,5 por ciento de Bakero (solo dos de 21). Con quien menos paciencia se tuvo en este sentido fue con Iriarte, que cuando fue cesado había conseguido para la Real el 35,7 por ciento de los puntos en disputa, 15 de 42. El 35 por ciento de los puntos posibles, que al final de la temporada serán los 40 ansiados por todos los que equipos que buscan la permanencia, lo rozaban la Real de Amorrortu (34,9, 22 puntos de 63 posibles) y la de Toshack (34,4, 30 de 87).

Vayamos a las derrotas, que al final es lo que provoca una sensación tan triste como la del pasado domingo. Ahí la Real de Eusebio está en el grupo medio, con cinco datos peores y otros tantos mejores. Hay tres entrenadores que sufrieron lo indecible en este sentido. El que más, Arconada, que vivió seis derrotas en los ocho partidos que jugó (75 por ciento), pero muy cerca andan Bakero (cinco de siete, 71,4 por ciento) y Periko Alonso (siete de diez, lógicamente el 70 por ciento). El 52,94 por ciento de derrotas de la racha actual de la Real de Eusebio mejora los datos también de los equipos de Moyes (54,54 por ciento) y Arrasate (60 por ciento). La Real que menos perdía antes del cese de su técnico era la de Krauss, que cayó en cuatro de los nueve partidos que llegó a dirigir, el 44,4 por ciento.

Y finalicemos con las victorias. Ahí comprobamos que la Real de Eusebio solo gana más que las de tres de los diez entrenadores despedidos. Su 17,64 por ciento de triunfos solo mejora la cifra de los equipos dirigidos por Clemente (una en seis partidos, el 16,6 por ciento), Arrasate (una en diez, un evidente 10 por ciento) y, por supuesto, la de Bakero, que no llegó siquiera a conocer la victoria en los siete partidos que le dio la directiva realista antes de despedirle en la dramática temporada que concluyó con el descenso txuri urdin. En el lado opuesto, tanto Iriarte como Amorrortu fueron cesados a pesar de que la Real, con ellos, ganó el 28,5 por ciento de los partidos, cuatro de catorce en el caso del primero y seis de 21 en el del segundo.

¿Conclusión? No la hay, en realidad, precisamente porque ninguna situación es idéntica a otra. Eso sí, es evidente que Eusebio no puede agarrarse a los números del pasado ni tampoco rasgarse las vestiduras si llega un fatal desenlace para su futuro en el banquillo realista. La caída libre de la Real no se justifica solo en los números mencionados, pero es evidente que son unos cuantos los entrenadores que han perdido el banquillo txuri urdin con datos mejores que los que presenta el equipo en esta desastrosa racha de 17 partidos que ha situado a los realistas en una posición que nadie podía imaginar hace cuatro meses. Pero es en la que está. La cuestión es saber hasta dónde se puede estirar la paciencia si los buenos resultados no empiezan a llegar cuanto antes.

sábado, enero 20, 2018

PREVIA Real Sociedad - Celta. Anoeta no puede esperar más

Juanmi marcó así el 1-0 de la temporada pasada.
Después de una primera vuelta lastimosa, la Real arranca la segunda (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) con el ánimo de hacer las cosas mejor. Y Anoeta no puede esperar más. La siempre paciente afición realista necesita ya una alegría, porque en los últimos seis partidos oficiales que ha visto solo ha presenciado una victoria, y en cambio ha sufrido la eliminación copera más sonrojante de una ya de por sí triste trayectoria en la competición del KO y ha visto cómo se escapaba la primera plaza de su grupo de la Europa League. La Real tiene que reaccionar ya o el proyecto de Eusebio quedará herido de muerte y la temporada se empezará a parecer más a un suplicio que a la ilusionante campaña que se intuía en verano, cuando desde el club no se dudaba en proclamar que un título era posible. Sumar tres puntos es imprescindible. Veremos si la Real que vemos este domingo está a la altura del reto.

Nada nuevo en la convocatoria de Eusebio, y nada con respecto a lo que se veía venir durante la semana. Las bajas por lesión son las ya conocidas de Carlos Martínez, Iñigo Martínez y Zurutuza. Y los descartes han sido los ya esperados. El más analizable es el de Rubén Pardo, porque llega después de la ronda de entrevistas del míster realista en las que hablaba de él como si realmente contara aunque dejando claro que le ha explicado la situación al riojano. Si ni siquiera con la lesión de Zurutuza tiene un hueco en una lista de 18, es obvio que para Eusebio no vale y que el error de la dirección deportiva de prolongar la situación contractual de entrenador y jugador es algo absurdo por incompatible. También se queda fuera por motivos técnicos Bautista, algo que tampoco sorprende. Los que vuelven a la lista son Guridi y el recuperado De la Bella.

Tras los cambios por los que apostó Eusebio ante el Barcelona, da la impresión de que para recibir al Celta sí hará el número número de cambios posible con respecto a su once tipo. Jugará Rulli, después de otra semana en la que se ha hablado mucho de él y no para bien. La defensa, salvo sorpresa mayúscula, la conformarán Odriozola y Kevin en los laterales y Llorente y Navas por el centro, la misma que jugó ante el líder. La ausencia de Zurutuza se suplirá colocando a Zubeldia en el once como centrocampista más retrasado y adelantando a Illarramendi con Xabi Prieto. Y en el ataque volverán Oyarzabal y Januzaj para acompañar a Willian José. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, Aritz Elustondo, De la Bella, Guridi, Canales, Juanmi y un Agirretxe que todavía espera sus primeros minutos tras su última lesión.

La Real acabó la primera vuelta en la decimoquinta posición con apenas 23 puntos, casi tan cerca del descenso como de Europa. De las tres últimas plazas le separan siete puntos y de la clasificación europea seis, aunque por arriba tiene a ocho rivales en la misma situación, fuera de la zona europea, y por debajo, sin caer al descenso, solo a dos. Su rival, el Celta, está en el primer grupo, es undécimo con 25 puntos. El equipo txuri urdin llega con una sola victoria en los últimos ocho partidos y siendo el equipo más goleado de la Liga como local junto con el colista Las Palmas, con nada menos 21 tantos recibidos, y sumando solo tres triunfos en los diez partidos jugados en Anoeta. El Celta, por su parte, ha puntuado en la mitad de sus desplazamientos, cuatro victorias y un empate lejos de Balaídos, y solo los cinco primeros han sumado más que el equipo vigués como visitante. Además, es el segundo máximo goleador a domicilio tras el Barcelona. En las últimas tres jornadas, siete puntos.

En sus encuentros ante el Celta en Donostia, la historia es un aliado más de la Real. Han sido 54 choques ligueros, de los cuales 45 han sido en Primera. En la máxima categoría, el equipo txuri urdin ha sumado 27 victorias por tanto solo cinco del conjunto gallego y trece empates para completar la estadística. Esta se completa con ocho partidos en Segunda, con cinco victorias para la Real, una para el Celta y dos empates, y un encuentro más en la promoción de la temporada 1944-1945, que se saldó con triunfo realista por 4-3. La mayor goleada local es el 5-0 de la 1954-1955, goles de Paz, Elizondo, Zubillaga, Iriondo y Sarasqueta, aunque dos años antes, en la 1852-1953 venció por 7-2, con dobletes de Echeveste e Igoa y goles de Juan Francisco en propia puerta, Carlos y Barinaga. La pasada campaña el Celta rompió una racha de siete visitas consecutivas a Anoeta marcando, aunque solo venció en una de ellas, el 2-3 de la campaña 2015-2016.

Efectivamente, el Celta no marcó en Anoeta en la temporada 2016-2017, en el encuentro que dio fin a la primera vuelta. Ganó la Real, 1-0, y eso le permitió dormir con los mismos puntos que el Atlético de Madrid, entonces cuarto clasificado. Fue un partido sin demasiados alardes futbolísticos, pero en el que la Real propuso algo más, sobre todo en la primera mitad. El Celta respondió mejor en la segunda, pero fue entonces cuando llegó el único gol del partido, el que dejó los tres puntos en casa. Juanmi hizo el gol, con un precioso cabezazo cruzado que sorprendió a Sergio Álvarez. Quedaban veinte minutos para el final, y el equipo gallego tuvo sus opciones de empatar en el tramo final, pero la Real se defendió bien y consiguió mantener tres puntos bien merecidos.

martes, enero 16, 2018

La tercera Real más goleadora del siglo... y la tercera más goleada

Uno de los cuatro goles que encajó la Real ante el Barcelona.
El gol. La salsa del fútbol, como se dice vulgarmente. Lo que permite ganar partidos, en definitiva. Y un buen baremo de lo bien o lo mal que lo está haciendo un equipo en un torneo que premia la regularidad como es la Liga. En el caso de la Real, un drama. Empezando por lo bueno, los 33 goles marcados con los que ha cerrado la primera vuelta de la Liga son una de las mejores cifras de su historia reciente. Es el tercer mejor registro anotado del equipo en lo que llevamos de siglo, en las quince temporadas que el conjunto txuri urdin ha cerrado en Primera División desde que dejamos atrás el siglo XX. Y no, los mejores registros no coinciden con las temporadas que la mayoría estarán pensando. Uno sí, el mejor, el de la temporada 2002-2003, el del subcampeonato, en la que la Real coronó los 19 primeros partidos invicta y con 36 goles a favor. La otra, la 2013-2014, la primera de Jagoba Arrasate, la única que completó, en la que los realistas hicieron los mismos tantos.

¿Qué explica entonces la paupérrima posición realista en la clasificación al final de la primera vuelta, la decimoquinta, cuando la pólvora que tiene arriba supera a la de dos de los cuatro equipos en Champions, con los 32 goles del Real Madrid y los 28 del Atlético? Los goles encajados. Ahí también tiene esta Real de Eusebio la tercera marca del presente siglo, pero en este caso por el lado negativo. Lleva ya 34 goles encajados nada menos, una cifra que en Primera División solo empeoran ahora mismo dos de los tres equipos que ocupan puestos de descenso, con los 37 del Deportivo y los 46 de Las Palmas. El conjunto txuri urdin solo encajó más goles en lo que llevamos de siglo en la temporada 2000-2001, cuando alcanzó la friolera de 39 goles en contra, y en la 2005-2006, cuando sumaba 36 tantos encajados. Sobra decir que en ambas ocasiones la lucha de los realistas era por la permanencia, sobre todo en la primera de ellas, aunque también cabe recordar que en las dos consiguió el objetivo y se mantuvo en Primera.

Por decirlo de una manera gráfica que pone sobre la mesa y explica en buena medida la extrañísima temporada que están protagonizando Eusebio y sus jugadores, resulta increíble comprobar que esta Real anota más goles que la que acabó clasificándose para la Champions League hace cinco años, en la campaña 2012-2013 (llevaba 28 tantos a favor), pero concede muchos más tantos que la que se fue a Segunda División en la 2006-2007 (eran 25 los goles encajados en aquella campaña de tan infausto recuerdo). Y dicho de otra manera, o se frena la sangría de goles, o esta Real se queda sin más objetivo que el de seguir jugando en Primera División, algo que parece pobre para una plantilla que presume de ser la más cara de la historia del club y que en agosto soñaba con ganar un título, algo de lo que ya se ha despedido en dos de las tres competiciones que disputa y que en la tercera sería un milagro con semejante sangría de goles encajados.

Con todo, y a pesar de la desilusión que provoca el decimoquinto puesto que ocupa la Real, no es la peor clasificación a estas alturas de los últimos años, ya que no es que estemos demasiado habituados a llegar al final de la primera vuelta con el equipo clasificado entre los diez primeros. Solo lo ha hecho en cuatro de las quince últimas Ligas en Primera. Era líder en la 2002-2003, novena en la 2012-2013, sexta en la 2013-2014 y quinta la pasada campaña. Por debajo del actual decimoquinto puesto finalizó la primera vuelta en otras tres ocasiones, colista en la 2000-2001 y decimonovena en la 2001-2002 y 2006-2007. Era igualmente decimoquinta en la 2003-2004 y en la 2011-2012. En tres de las cuatro últimas temporadas estaba en el ecuador de la competición por debajo de la décima plaza.

sábado, enero 13, 2018

PREVIA Real Sociedad - Barcelona. La hora de los valientes

Willian José, autor del gol realista de la pasada temporada.
La caída libre que experimenta la Real en la Liga tras las tres primeras victorias solo se puede frenar dando la cara desde ya y sin importar el rival. Y como el siguiente es nada menos que el líder de la competición, el invicto Fútbol Club Barcelona (domingo, 20.45 horas, Anoeta, Movistar Partidazo), hay que proclamar que es la hora de los valientes. Eusebio Sacristán tendrá que acertar, pero la valentía la van a tener que demostrar los once que salgan de inicio y los catorce que jueguen minutos. La Real tiene la capacidad de jugar, pero no lo hace. Tiene potencial ofensivo, pero no lo demuestra. Tiene defensas de nivel, pero el sistema no funciona adecuadamente. Las soluciones urgen, y el Barça no va a ser el mejor rival para darle la vuelta a una situación que desde hace tiempo es preocupante. Y además de la preocupación añadida por el arbitraje de González González, está además la misión histórica de salvaguardar el récord de imbatibilidad que mantiene la Real campeona de los años 80 superando a un Barcelona que empieza a amenazarlo.

Ninguna sorpresa en la convocatoria. Si acaso, la ausencia de Guridi después de haber vuelto a una lista la pasada jornada. Porque el resto es exactamente lo esperado. Van todos los de la primera plantilla salvo los descartados habituales, un Rubén Pardo que espera que se concrete su salida y un Bautista con demasiado poco protagonismo. Junto a ellos, verán el partido en la grada los tres lesionados, Carlos Martínez, Iñigo Martínez y De la Bella. Y como las tres bajas son en defensa y Eusebio solo tiene dos laterales puros, Gorosabel se une al grupo para afrontar el encuentro ante el Barcelona. La novedad, ya esperada, el retorno de Januzaj a la lista, en la que también entra Agirretxe. La lista es de 19 porque Eusebio ha llamado a tres porteros, porque Rulli es duda. El escogido para esa tercera plaza de guardameta es Garrancho.

Lo más previsible es que Eusebio no toque su once fetiche más allá de la obligada ausencia de Iñigo Martínez. De esta manera, jugarán Rulli bajo palos siempre y cuando esté en condiciones de hacerlo, Odriozola y Kevin Rodrigues en los laterales, con Raúl Navas y Llorente en el centro de la zaga. El centro del campo, el intocable, el que forman Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto. Y por delante de ellos, Januzaj regresará al once para acompañar a Oyarzabal y Willian José. Para el banquillo, si finalmente el descartado es Garrancho, quedarán Toño Ramírez, Elustondo, Gorosabel, Zubeldia, Canales, Juanmi y Agirretxe, esperando jugar sus primeros minutos tras la nueva lesión que le tuvo en el dique seco unos cuantas jornadas más.

La derrota en Leganés hizo a la Real bajar hasta la duodécima posición, con 23 puntos, una cifra bastante pobre. Los de Eusebio están a cinco puntos de Europa y ocho puntos por encima de nadie, con el peligro de quedar en tierra de nadie o incluso de sufrir. El Barcelona es el líder de la competición. Invicto, con quince victorias en los 18 partidos jugados. Lejos del Camp Nou, solo se ha dejado puntos en sus visitas al Metropolitano y a Mestalla, donde cosechó sendos empates después de ponerse por debajo en el marcador, y es el más goleador a domicilio, 19 en nueve encuentros. Los de Valverde llevan cuatro victorias seguidas. La Real, en cambio, apenas ha sumado un triunfo en sus últimos siete choques ligueros. En casa ha ganado tres de los nueve partidos jugados, con el mismo número de derrotas y empates, y solo un equipo ha encajado en su estadio más que los 17 goles que le han marcado a la Real en Anoeta, el colista Las Palmas.

Han sido ya 70 las visitas del Barcelona a San Sebastián, siempre en Primera, y el balance es favorable a la Real, que ha vencido en 29 de esos encuentros, ha perdido 23, mientras que los 18 restantes acabaron en empate. La Real ha superado al Barcelona por 4-1, su mejor resultado, en dos ocasiones. La primera fue en la temporada 1930-1931, con goles de Cholín, dos de Bienzobas y Mariscal, y la segunda fue en la 1987-1988, con un gol de Górriz, dos de Zamora y uno más de José Mari Bakero. Por contra, la peor derrota realista en Donostia ante el Barça fue el 0-6 de la temporada 2000-2001, con los seis goles del equipo culé en una primera mitad sonrojante y para no olvidar. Una vez más se pone en juego la espectacular racha de la Real ante el Barcelona, que no ha ganado en Anoeta desde el último ascenso txuri urdin, con cinco victorias de la Real y dos empates.

La temporada pasada, la 2016-2017, aunque fue uno de los dos empates que el Barcelona ha arrancado en los últimos siete campeonatos ligueros, fue probablemente el mayor baño futbolístico que recibió de la Real. El equipo de Eusebio arrolló al de Luis Enrique. La Real mereció adelantarse en una formidable primera parte en la que el Barcelona ni pasó del centro del campo, salvo con un disparo lejano de Suárez aprovechando un error de Zurutuza que ni siquiera cogió la portería de Rulli. Ya en la segunda parte, el argentino hizo un paradón en una falta de Neymar, justo antes de que una pillería de Vela permitiera a Willian José cabecear el balón al interior de la portería de Ter Stegen. Casi a continuación, empató Messi, cazando una buena asistencia de Neymar. Aunque el Barça pudo hacer el 1-2, la Real, con Vela al mando, debió ganar en el tramo final por un posible penalti a Willian José y sobre todo por un gol que se anuló a Juanmi por un fuera de juego que solo vio Gil Manzano.

miércoles, enero 10, 2018

'El escudo del balón cosido', historia txuri urdin en primera persona

Portada del libro 'El escudo del balón cosido'.
A nadie se le escapa que la Real la forman sus aficionados. A nadie que entienda de verdad lo que es la Real, al menos. Por eso es una delicia leer libros como este El escudo del balón cosido, en el que Miguel Fernández Ubiría nos cuenta exactamente lo que dice el subtítulo del libro, la historia de El niño que se hizo de la Real para siempre. O lo que es lo mismo, la historia del club txuri urdin vista a través de sus propios ojos y según la fue viviendo, en primera persona, a veces de una manera muy intensa, otras más alejada, sabiendo dónde estaba el autor en cada acontecimiento digno de mención en el devenir del equipo que con más o menos intensidad nos quita el sueño en cada partido. Porque la Real es justo eso, vivirla, y vivirla en primera persona. Todos sabemos dónde estábamos en los días clave, en la Liga de Gijón, en la Copa de Zaragoza, en el descenso a Segunda, en el regreso a Primera. Y esos momentos pueden extenderse o ser más modestos en número en función de nuestra edad, pero es lo que hace que amemos a la Real. No nos engañemos, es así.

Miguel, porque a un autor que nos cuenta estas cosas con tanta sinceridad hay que dirigirse por su nombre de pila, de la manera más personal y cercana que exige su relato, traza en el libro una modesta historia del equipo de nuestros amores y desvelos. Pero donde el libro crece es en las distancias cortas. Crece en su admiración infantil por Larzabal, en la manera en la que nos transmite cómo olía Atocha, en sus escapadas desde el trabajo para poner la radio y ver si la Real se convertía en bicampeona de Liga, en cómo su padre le transmitió su amor por los colores blanquiazules, y hasta en los agradecimientos con los que cierra el libro recordando a su pareja y el "perjuicio causado por mis estados de ánimo". Los que a todos y cada uno de nosotros, queramos o no, nos provoca la Real, porque la felicidad de la Real es la felicidad de los realistas, claro está, y eso es justo lo que se ve con claridad a lo largo de las más de 250 páginas de este libro publicado por Ediciones Anaquel en 2016.

Como dice el gran Iñaki Gabilondo en el prólogo del libro, y su sola presencia ya es garantía de que el seguidor de la Real va a encontrar algo interesante en las páginas venideras, El escudo del balón cosido va sobre sentimientos, sobre un sentimiento txuri urdin en Donostia y lejos de allí, lo que, quizá de manera involuntaria, sirve de reconocimiento a tantos seguidores de la Real que tienen que vivir su pasión sin pisar habitualmente las gradas de Anoeta. Y sirve también de guía para conocer lo esencial de la historia de su equipo. La historia, esa gran olvidada en un mundo en el que solo cuenta el anterior partido. Miguel sabe de esa historia y la explica muy bien, maneja bien los datos, y sin necesidad de ser exhaustivo en todo momento, precisamente porque esto es un relato y no un libro de texto, sí que sirve para que un seguidor, realista o no, entienda el devenir del equipo.

Lo bueno del libro de Miguel es que se trata de una obra única, personal a intransferible que todos podemos (¿debemos?) complementar con nuestras propias vivencias personales, que sirven para construir este relato con la misma emoción. Porque todos, como él, tenemos nuestra propia historia sentimental de la Real Sociedad, pero es a Miguel a quien le tenemos que agradecer que abra el fuego y que nos proponga el juego de contar nuestras propias anécdota.

El libro se puede comprar en la Librería Lagun (Calle Urdaneta, 3), en la Librería Donosti (Plaza de Bilbao, 2) y en el Kiosco Txuri Urdin (Plaza Ferrerías, junto al estadio de Anoeta).

sábado, enero 06, 2018

PREVIA Leganés - Real Sociedad. El necesario regalo de Reyes

Xabi Prieto hizo el 0-2 de la temporada pasada en Leganés.
La Real necesita hacerse un regalo de reyes en su visita a Leganés (domingo, 12.00 horas, Butarque, beIN La Liga). Lo necesita si quiere seguir metida en la lucha por la Liga, si quiere olvidar que la mayor parte de sus rivales han empezado compitiendo en la Copa del Rey que los de Eusebio Sacristán tiraron a la basura con su indigna actuación ante el Lleida. Lo necesitan para prolongar la dinámica positiva de los dos últimos encuentros, el empate en San Mamés y la victoria ante el Sevilla que sirvió como la mejor despedida posible a Carlos Vela. El primer partido sin el mexicano, el primero de un periodo que la Real tiene que rentabilizar antes del regreso de la Europa League en febrero, servirá para probar la amplitud que el técnico ve en su plantilla y que muchos no terminan de ver. Es necesario el regalo de Reyes en forma de tres puntos. Viendo la tabla, el carbón sería hasta peligroso.

Durante la primera semana del año, Eusebio manejó tres dudas y el resultado ha sido el esperado. Iñigo Martínez llega a tiempo para el partido de Leganés, pero tanto De la Bella como Januzaj no. La noticia, en todo caso, está en el regreso de Guridi, que entra en su primera convocatoria del año y puede regresar a los campos de juego después de la lesión que sufrió en abril del año pasado. Su presencia y la ausencia por decisión técnica de Rubén Pardo supone la puntilla final a la carrera del riojano en la Real, que seguramente aprovechará el mercado de invierno para salir y si la dirección deportiva actúa con inteligencia tendría que ser ya una salida definitiva para no arruinar del todo su carrera. Carlos Martínez y Agirretxe, aunque ya tienen el alta médica, tendrán que seguir esperando para competir por un puesto en el equipo.

En este mes de enero descargado de la Copa del Rey por la negligencia realista, parece evidente que Eusebio recuperará su costumbre de tener un once más o menos fijo. Rulli estará bajo palos, y en la defensa lo más normal es que jueguen Iñigo y Llorente por el centro y Odriozola y Kevin en las bandas. Existe la opción de mantener a Iñigo en la banda izquierda, donde ya jugó ante el Sevilla, con lo que entraría Navas, pero lo normal es que esté en el centro. Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto formarán el centro del campo. Y la otra duda está en el ataque, en el nombre del acompañnte de Oyarzabal y Willian José, que se disputan Juanmi y Canales, con más opciones a priori para este. En el banquillo partirán, junto a los dos descartados de los ya mencionados y salvo sorpresa, Toño Ramírez, Elustondo, Zubeldia, Guridi y Bautista.

La victoria ante el Sevilla permitió que la Real no se quedara descolgada de la lucha por Europa y que no se hundiera en la apretada parte central de la tabla. Los de Eusebio son novenos con 23 puntos, a cuatro del sexto, el Villarreal. El Leganés, con un partido menos, el aplazado contra el Real Madrid, es decimotercero con 21 puntos. La Real, después de cinco jornadas sin ganar, acumula dos sin perder. Como visitante solo seis equipos han simado más que sus once puntos, con tres victorias y dos empates en ocho partidos, pero la Real no gana fuera desde la octava jornada, 0-2 ante el Alavés. Desde entonces, dos derrotas y dos empates lejos de Anoeta. El Leganés solo ha ganado tres de sus siete partidos como local, pero lleva una muy mala racha, con una sola victoria en sus últimos siete encuentros, 3-1 ante el Villarreal, con el que cortó la de cuatro derrotas seguidas. Solo el Athletic ha marcado menos en casa que el Leganés, apenas seis goles, pero esos son los mismos que ha encajado.

Leganés y Real Sociedad solo se han visto las caras en partido liguero jugado en la localidad madrileña en una ocasión, en la temporada 2016-2017, la primera de los pepineros en la máxima categoría del fútbol español. Y vieron a una Real imponente, que ganó por 0-2 pero que mostró sobre el césped una superioridad todavía mayor, comandada por un Zurutuza imperial. Antes de la media hora, Carlos Martínez enganchó un formidable centro desde la derecha que Willian José, inmenso partido el suyo, coronó con un testarazo brutal. Ya en la segunda parte, Xabi Prieto cerró el partido aprovechando en el interior del área el rechace de Serantes a un duro disparo de Zurutuza desde la frontal. Quedaba media hora para el final y gracias a un formidable trabajo de los de Eusebio el Leganés nunca tuvo la impresión de poder meterse en el partido. Rulli apenas tuvo que intervenir y Vela pudo ampliar el marcador para la Real.

sábado, diciembre 30, 2017

Diez momentos que marcaron 2017

Acaba 2017, un año que pasará a la historia por un motivo fundamental, el regreso de la Real a competiciones europeas, pero  otros muchos momentos han definido el devenir de los últimos 365 días. Estos son diez de los más importantes.

· El debut de Odriozola
Sería un tópico decir que pocas veces hemos visto un debut tan deslumbrante como el de Álvaro Odriozola, porque la Real se está acostumbrado a sacar jóvenes talentos cada año, pero el del lateral diestro es imponente. Su primer partido fue ante el Málaga, en el segundo partido liguero del año, aprovechando las lesiones de Zaldua y Carlos Martínez, pero ya nadie le ha conseguido arrebatar el puesto de titular. Sus incansables carreras, su incisiva vocación ofensiva y sus asistencias le han convertido en un referente, en internacional con la selección española menos de nueve meses después de dar el salto de Segunda B a Primera y en objeto de deseo de los grandes.

· El Barcelona ganó en Anoeta... en Copa
La maldición del Barcelona en Anoeta se prolongó a finales de 2016 con el mayor baño de juego que ha recibido en el estadio donostiarra, con un 1-1 final tremendamente injusto. Pero el equipo blaugrana comenzó 2017 ganando por fin en Anoeta. Lo hizo en Copa y gracias a un penalti que cometió de manera inocente Elustondo, que se comió el amago de Neymar. El brasileño fue quien marcó desde los once metros, dando ventaja al Barcelona en una eliminatoria que la Real consiguió mantener hasta el minuto 80 del partido de vuelta en el Camp Nou, a pesar de caer derrotada también allí al final por un contundente 5-2.

· 50 años del ascenso de Puertollano
Los hitos hay que celebrarlos. Puertollano es un lugar mítico en la historia de la Real, fue allí donde se consiguió el ascenso más duradero del club. Después de aquel 2-2 ante el Calvo Sotelo que sirvió para volver a Primera la Real se mantuvo 40 años de manera ininterrumpida en la división de honor del fútbol español. En los prolegómenos del encuentro celebrado en Anoeta ante el Deportivo, la Real y sus gentes honraron a los héroes de Puertollano. Historia viva de la Real Sociedad que siempre tendrá un lugar en el corazón de la afición txuri urdin.

· Alegría europea en el 93
Volver a Europa siempre es una alegría, pero materializarlo cuando ya casi nadie lo espera es algo incomparable. La Real sufrió mucho en la segunda mitad de la temporada pasada y puso en peligro su pasaporte a la Europa League. En la última jornada no dependía de sí misma. Pero como el Athletic caía en la despedida del Vicente Calderón, le bastaba en empatar en Vigo para ser sexta. Con 1-1 en el marcador de Balaídos, Hjulsager conectó un brutal disparo en el minuto 90 que se coló por la escuadra de Rulli. Pero en el 93, en el último instante, cuando todo parecía perdido, un cabezazo de Juanmi a la salida de un córner hizo justicia y le devolvió a la Real la plaza que merecía.

· Las lágrimas de Agirretxe
Pocas veces un partido de pretemporada es significativo. Pero el que jugó la Real ante el Groningen el pasado 2 de agosto sí lo fue. Después de 522 días, los que habían transcurrido de la lesión que sufrió en un brutal choque con Keylor Navas, Agirretxe reaparecía. Lo hacía en un campo modesto, en un partido sin brillo. Pero marcó con un brillante cabezazo. Y Agirretxe lloró. Lágrimas de felicidad por haber encontrado la luz al final del túnel. Las malditas lesiones no le han abandonado, y todavía esperemos el regreso de verdad del 9 realista, pero aquel día todos fuimos muy felices con un sencillo gol de pretemporada.

· El partido 500 de Xabi Prieto
Alcanzar 500 partidos con la Real es algo al alcance de muy pocos. Xabi Prieto, el capitán, lo logró ante el Villarreal. Un sueño hecho realidad para un jugador que simboliza como pocos lo que significa la Real y, aún más, ser de la Real. La historia quiso agradecer a Xabi la fidelidad a unos colores y le dio una noche mágica en la que dio una asistencia y, sobre todo, marcó un gol. Las imágenes de su celebración, agarrándose el escudo que descansa sobre su corazón, son la mejor muestra de lo que siempre ha sido, es y será la Real Sociedad, un equipo que necesita más jugadores como él.

· Líder de Primera quince años después
La errática trayectoria que ha tenido la Real en la primera parte de la temporada 2017-2018 ha hecho que sea una anécdota, pero el equipo txuri urdin finalizó la tercera jornada como líder de la Primera División. Un detalle menor en una campaña en la que obviamente la Real no va a luchar por el título, pero igualmente hermoso. Porque la última vez que el cuadro realista encabezó la clasificación fue en la 2002-2003. La última vez que estuvo al frente de la tabla fue antes de jugar aquel partido de Vigo en el que una merecida Liga se esfumó. Ganar en Vigo (2-3), al Villarreal (3-0) y al Deportivo (2-4), primera vez que la Real vencía los tres primeros partidos de una Liga, le permitió disfrutar de esa posición.

· La vergonzosa eliminación copera ante el Lleida
Hay borrones que no se deberían olvidar. Lo que la Real hizo en la Copa ante el Lleida es una profunda vergüenza para el escudo, para la camiseta y para su historia. Una eliminatoria ante un equipo de Segunda B que dominaba por 3-0 a media hora del final se convirtió en un sainete inenarrable, en el que el Lleida logró hacer tres goles en un Anoeta semivacío y logrando la clasificación por el valor doble de los goles en campo contrario. El coladero defensivo que ha sido la Real en esta primera mitad de la temporada tuvo aquí su manifestación más deshonrosa.

· Goleadas históricas en la Europa League
Aunque el final de la fase de grupos de la Europa League no fue el mejor, no se puede negar que la Real está haciendo historia en Europa. Ante el Rosenborg logró su  mayor goleada europea en casa, un 4-0 con dos tantos de Llorente, uno de Zurutuza y otro en propia puerta de Skjelvik que superó el 3-0 logrado ante el Spartak de Moscú en la temporada 1998-1999. Y después rubricó su potencial goleador con un antológico 0-6 ante el Vardar, con cuatro goles de Willian José y uno más de Oyarzabal y De la Bella, que mejoró el 2-4 logrado ante el Sparta de Praga también en 1998 en aquella Copa de la UEFA con Bernd Krauss como entrenador.

· La despedida de Carlos Vela
Si alguien hubiera escrito cómo tenía que ser la despedida de Carlos Vela de la Real Sociedad, probablemente no lo habría hecho mejor que de la forma en que salió todo. La Real sufrió para ganar al Sevilla y lo hizo, finalmente, por 3-1. Vela recibió el calor de Anoeta antes de empezar el partido, encendiendo móviles y linternas en el minuto 11 para honrar el número que ha vestido en los últimos años y cantando el gol que cerró el encuentro. Lo marcó Vela, sí. Y lo celebró besando el escudo de la Real, un escudo que conocería poco cuando llegó y que ha aprendido a querer durante unos años en que jugador y equipo han crecido a la par. Una despedida a la altura de su leyenda.

martes, diciembre 19, 2017

PREVIA Real Sociedad - Sevilla. Que el adiós de Vela sea una fiesta en el marcador

Vela, en el partido ante el Sevilla de la pasada temporada.
La Real no está para fiestas, pero le ha caído una en el peor momento y ante el peor rival (miércoles, 21.30, Anoeta, beIN La Liga). El equipo txuri urdin está obligado a despedir a Carlos Vela, uno de los extranjeros más importantes de su historia, como se merece, pero la fiesta tiene que ser en el campo. No será fácil que el Sevilla sea un convidado de piedra, pero hay que superarle. Y no está la Real en la mejor de sus rachas, sumando cinco partidos sin ganar en la Liga, con una despedida cuestionable de la primera fase de la Europa League y con una sonrojante eliminación copera a sus espaldas. Pero hay que ganar. La fiesta a Vela no tiene que ser la que, se dice, se había preparado en Madrid tras el partido en el Wanda Metropolitano para aprovechar un día de fiesta. La fiesta ha de ser sobre el césped de Anoeta y en su marcador. Porque si no, habrá poco margen para fiestas. El descenso estará más cerca que Europa aunque la distancia pueda ser pareja. Y la crisis se habrá prolongado ya demasiado.

Eusebio ha dejado más dudas que otra cosa en la víspera del encuentro, porque ha explicado que hay algún jugador con molestias, sin aclarar quién o quiénes, y ha confeccionado una convocatoria de 19 jugadores, de la que habrá un descarte antes del encuentro. Aunque cuentan ya con el alta médica, y como era previsible, el técnico realista no ha querido incluir en la lista a Guridi y Agirretxe, que contarán ya a partir del año nuevo. Junto a ellos verán el partido en la grada los tocados Carlos Martínez y Kevin Rodrigues y el descarte habitual, Rubén Pardo, de cuya salida en enero ya se está hablando, seguramente en forma de cesión aunque realmente sea algo absurdo si se piensa seguir contando con Eusebio para un futuro más o menos largo. Los que regresan, a la espera del descartado, son Elustondo y Bautista.

Es previsible que Eusebio saque todo lo que tiene, y la duda es si el homenaje a Vela antes del partido y en el minuto 11 se coronará con la titularidad. Rulli estará en la portería, con Iñigo Martínez y Llorente como centrales, a los que escoltarán en las bandas Odriozola y De la Bella. Lo más probable. Si se repite el once que jugó en San Mamés, que es el equipo tipo de Eusebio ya con certeza, saldrían Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto en el centro del campo y Januzaj, Oyarzabal y Willian José en punta. Da la impresión de que podría haber alguna sorpresa, incluso teniendo en cuenta que este es el último partido del año, pero es difícil aventurar cuál sería. A la espera de esa decisión de Eusebio y de saber qué jugador se queda en la grada, presumiblemente un atacante, el resto de la convocatoria la forman Toño Ramírez, Elustondo, Navas, Zubeldia, Canales, Vela, Juanmi y Bautista.

La clasificación dice que, pese a la crisis de resultados en la que vive la Real, no hay nada perdido todavía. El equipo es undécimo, sí, pero a solo cuatro puntos de Europa. El descenso, eso sí, está a ocho. El Sevilla es quinto con 29 puntos, con un margen de seis sobre el séptimo y a solo dos de las plazas Champions que cierra el Real Madrid. El equipo txuri urdin está obligado a enderezar su rumbo en Anoeta, donde apenas ha logrado nueve puntos, dos victorias y tres empates, y ha ganado uno de sus siete últimos partidos de Liga, porque solo Alavés y Las Palmas han sumado menos como locales. El Sevilla, en todo caso, no es el visitante más fiero. Es verdad que ha ganado tres partidos, pero ha perdido los otros cinco y solo cinco equipos han marcados más goles lejos de sus estadios. Mientras la Real lleva cinco jornadas sin ganar y apenas ha logrado tres de los últimos quince puntos, el Sevilla suma dos partidos sin victoria y con un punto de seis posibles.

Han sido 78 ya los precedentes en partido liguero celebrado en San Sebastián, todos ellos en Primera División, y el balance es bastante favorable a la Real. El equipo txuri urdin ha logrado 34 victorias por solo siete del sevillano, con 17 empates para completar la estadística. En Anoeta también hay ventaja para la Real, con nueve victorias, cinco empates y cuatro derrotas, y esos datos son parecidos a los que se han dado desde el ascenso realista de 2010, acumulando cuatro victorias y un empate, por solo dos triunfos del Sevilla. El 5-0 de la temporada 1949-1950, con goles de Epi, Caeiro, Basabe y dos de Pérez Payá es la goleada más contundente conseguida ante el Sevilla. Por su parte, el conjunto andaluz logró su triunfo más rotundo la pasada temporada, la 2016-2017, cuando se impuso por un claro 0-4 que superó el 1-3 de la temporada 2006-2007.

Efectivamente, la última vez que se vieron las caras Real y Sevilla el triunfo fue nítido para los visitantes. Fue una derrota justa, porque el Sevilla demostró una fortaleza y una contundencia asombrosas, pero el resultado fue muy abultado y duro para una Real que rompió así una racha de quince partidos ante este rival marcando al menos un gol. Y eso que los de Eusebio no arrancaron mal, pero a los 25 minutos un mal despeje de Rulli permitió a Ben Yedder hacer el 0-1. A partir de ahí, todo fue cuesta arriba. Cuatro minutos después, otra mala intervención en defensa, esta vez de Yuri, acabó con el segundo tanto del delantero sevillista. Para terminar de rematar la debacle en la retaguardia, un despeje fallido de Elustondo que Sarabia hiciera el 0-3. Con el partido ya completamente muerto, en el minuto 83, Ben Yedder se coló entre los centrales como un cuchillo y firmó su hat-trick y el 0-4 definitivo.

viernes, diciembre 15, 2017

PREVIA Athletic - Real Sociedad. Derbi de urgencias

Así adelantó Zurutuza a la Real en San Mamés la pasada campaña.
No podría llegar el derbi vasco en peor momento (sábado, 16.15 horas, San Mamés, beIN La Liga). O puede que sea en el mejor momento. Porque lo que está claro es que un derbi de urgencias. Real y Athletic han caído eliminados en la Copa por un Segunda B, los dos han pasado a los dieciseisavos de la Europa League con luces y sombras en la fase de clasificación y los dos llevan una errática trayectoria en la Liga que ha dado con sus huesos, ya a mediados de diciembre, en mitad de la tabla, la Real en caída libre y el Athletic sin conseguir despegarse de los de descenso que lleva semanas bordeando. Pero solo dos puntos separan a ambos equipos, con lo que la victoria, de alguna simbólica manera, vale doble. Y la Real la necesita para cerrar una muy mala racha y la percepción de que su estilo está en entredicho. Quien sabe si Eusebio, en un campo que precisamente ha visto dos versiones muy distintas de su Real, se guarda algún as en la manga o si verás la misma propuesta de las últimas semanas, en un intento más de que funcione.

No deja de ser curioso que justo antes del derbi la noticia sea que los tres descartes de Eusebio sean tres canteranos que no terminan de encontrar su hueco con el técnico realista. Poca sorpresa ya con los nombres de Pardo o Bautista, claramente la última preferencia de Eusebio en las líneas medias y de ataque, quizás sea más debatible la presencia en la lista de los descartes de Aritz Elustondo. Oyarzabal había hecho saltar las alarmas en Zubieta pero estará en San Mames. Todavía no están listos ni Guridi ni Agirretxe, aunque cada vez queda menos para volver a verles sobre el terreno de juego. La ausencia también conocida de Kevin Rodrigues hace que Carlos Martínez vuelva a tener hueco entre los 18 escogidos.

Los precedentes y las informaciones de la semana hacen que haya una sola duda en el once. No hay ninguna en la retaguardia, donde jugarán Rulli bajo palos, Iñigo Martínez y Llorente en el centro de la defensa y Odriozola y De la Bella en las bandas. Con Illarramendi y Zurutuza como innegociables, la duda es si Eusebio apostará por un centro del campo más firme, como en el Wanda Metropolitano, con Zubeldia por detrás de ellos, o si buscará un once más parecido a su idea, con el centro del campo completado con Xabi Prieto. Parece difícil que el capitán se pierda su último derbi en San Mames, con lo que Januzaj podría ser el sacrificado. Arriba estarán Oyarzabal y Willian José. Para el banquillo quedan Toño, Carlos Martínez, Navas, Canales, Vela y Juanmi.

Tras su derrota ante el entonces colista, el Málaga, la Real cayó a la décima posición con 19 puntos. Está a dos de la última plaza europea, la sexta, que ocupa el Villarreal, y siete por encima del descenso. El Athletic, tras ganar en el campo del Levante, subió a la decimocuarta posición, con 17 puntos. El equipo txuri urdin solo ha logrado una victoria en sus últimos siete partidos, seis de 21 puntos posibles, lo que ha devorado su espectacular arranque de Liga. El conjunto bilbaino, por su parte, llega con cuatro jornadas sin perder en las que ha sumado esos seis puntos para los que la Real ha necesitado tres partidos más. Son los dos peores equipos de las diez últimas jornadas. Los de Eusebio suman como visitantes las mismas victorias que derrotas, tres, y mantiene una honrosa sexta plaza en la clasificación contando solo los partidos a domicilio. Los de Ziganda apenas suman más puntos como locales que cuatro equipos. Han logrado nueve de 21 y no ganan en San Mamés desde que superaron al Sevilla a mediados de octubre. Desde entonces, dos empates y una derrota.

Ya han sido 70 los derbis ligueros que se han disputado en Bilbao, siempre en Primera División, y la estadística es una aliada más del Athletic. La Real solo ha ganado en 13 ocasiones, a los que suma 19 empates, y ha caído derrotada en 38 de esos encuentros, más de la mitad. El 1-4 de la temporada 1987-1988, con dos goles de Begiristain, uno de Loren y otro de Bakero, sigue siendo la goleada más contundente lograda por el conjunto txuri urdin en San Mamés, sea el antiguo o el actual. El Athletic, por su parte consiguió su mejor resultado ante la Real en la temporada 1934-1935, un 7-0. Desde el último ascenso, los datos ya no son tan favorables a los locales, puesto que la Real ha ganado en dos ocasiones, ha empatado otros tantos partidos y ha perdido tres.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real sufrió su primera derrota en el nuevo San Mamés, y lo hizo de una manera entonces sorprendente pero que hoy se ha convertido casi en norma. El equipo de Eusebio cayó víctima de su estilo y de su fragilidad. Porque todo se puso de cara cuando Zurutuza adelantó a la Real al cuarto de hora, aprovechando un córner y entrando completamente solo casi por el centro del área. Con el partido controlado, la Real se dejó empatar con demasiada facilidad a los cinco minutos de la reanudación. Munian disparó sin oposición desde la frontal del área y puso el balón lejos del alcance de Rulli. Un despropósito de jugada que inició una mala cesión de Navas a Rulli acabó con una vaselina de Aduriz para remontar. Y sin que la Real se diera cuenta, estaba siendo goleada. En el 71 y otra jugada absurda en defensa, Williams hizo el 3-1. Iñigo Martínez recortó distancias en el 82 con un sensacional cabezazo, pero solo maquilló el resultado.

domingo, diciembre 10, 2017

Sin las tres primeras victorias, la Real empeoraría los números del descenso de 2007

Illarramendi, cabizbajo, ante otro gol más encajado.
Hace exactamente tres meses, la Real ilusionaba. Tres victorias seguidas en Liga le permitieron volver al liderato de Primera, algo que el equipo txuri urdin no saboreaba desde su gloriosa temporada 2002-2003, la del subcampeonato que mereció el título, y el comienzo en Europa había sido inmejorable ante el Rosenborg. Han pasado solo tres meses desde aquello y ahora la referencia no es una Real grande, sino la Real del descenso. Si obviamos aquellas tres primeras victorias logradas en el campeonato liguero, las logradas a domicilio ante Celta y Deportivo y la que vio Anoeta ante el Villarreal, el equipo de Eusebio suma ahora mismo un porcentaje de puntos menor que el que logró el equipo entrenado primero por José Mari Bakero y después por Miguel Ángel Lotina en toda la campaña 2006-2007, la que acabó con 40 años de prolongada y durante mucho tiempo memorable historia en Primera División.

Desde luego, y aunque el miedo es libre, pensar que lo único en lo que puede pensar la Real de Eusebio es en la permanencia parece exagerado, al menos por ahora. Pero los datos son contundentes y no permiten demasiado optimismo. La Real 2006-2007 acabó la temporada sumando 35 puntos en 38 jornadas, lo que supone el 30,7 por ciento de los puntos en juego. Si contamos solo los partidos de Lotina, fueron 33 de 93 puntos posibles, un 35,9 por ciento. La de Eusebio lleva ahora mismo el 42,2, 19 de 45 puntos posibles. Es decir, de momento este equipo está con sus números por encima de lo cosechado por aquel de tan triste recuerdo, incluso si obviamos el catastrófico inicio de Liga con Bakero, esas siete jornadas sin conocer la victoria. Pero quitemos ahora esos tres triunfos con los que abrió la Liga la Real de Eusebio y que ahora ya parecen de otra época. Serían 10 de 36 puntos lo que ha sumado la Real, un 27,7 por ciento, números que ya empeoran los del equipo con el que se acabó en Segunda División, con mucho si solo cogemos la etapa de Lotina.

Vamos a los goles, auéntico talón de aquiles actual del equipo de Eusebio. Es evidente que las cifras anotadoras son buenas. A pesar de partidos como el que sufrido ante el Málaga, en el que daba la sensación de que era imposible batir al meta visitante y no precisamente por sus intervenciones, no está en tela de juego el potencial ofensivo de la Real. Pero los tantos encajados son las que están matando cualquier aspiración que pueda tener el conjunto realista. Son 28 goles los que ha recibido Rulli en los quince partidos de Liga que ya hemos visto, 1,9 de media, una cifra insostenible para cualquier equipo que quiera mirar hacia arriba. Y por si no queda claro ese carácter devastador de los números de la Real del presente, volvamos a la temporada del descenso, en la que Asier Riesgo primero y Bravo después encajaron 47 goles en 38 partidos. ¿La media? 1,2 por encuentro. Con Lotina, 33 en 31 partidos, 1,1 por encuentro.

Ha tenido que ganar el colista, el Málaga, en Anoeta, para que Eusebio admita que está preocupado. Estas cifras, desde luego, dan razones para la intranquilidad. Y viene el derbi en San Mamés.

sábado, diciembre 09, 2017

PREVIA Real Sociedad - Málaga. Escenario de crisis

Bautista hizo el 2-2 de la pasada temporada.
Si dejamos atrás las tres primeras victorias en las tres primeras jornadas que tanto hicieron soñar a la afición txuri urdin, efímero sueño, la Real arrastra números de descenso. Por eso, la visita del Málaga (domingo, 12.00 horas, Anoeta, beIN La Liga) se produce en escenario de crisis. No hay otra manera de verlo dada la sangría defensiva que sufre desde hace demasiado tiempo, la que ha provocado su caída libre en la Liga, su vergonzosa eliminación en la Copa y su triste final de primera fase en la Europa League, la única competición que hasta ahora ha dado una alegría al equipo txuri urdin. No parece además que se haya entendido la gravedad del problema que acucia a la Real, porque el mensaje es que se están haciendo las cosas bien. Y es verdad que el equipo de Eusebio marca y produce en ataque, pero cada jugada en ataque de sus rivales provoca el pánico es un sistema defensivo que parece de cristal. Y llega otro colista, como Las Palmas hace dos semanas, uno que para colmo no ha sumado punto alguno lejos de La Rosaleda. Ojo.

La cuestión es que la Real solo jugara la Liga hasta el mes de febrero, con lo que cabe pensar que habrá menos rotaciones en los próximos partidos. En este once, el que Eusebio saque para jugar contra el Málaga sí habrá cambios por las lesiones. No por las ausencias ya conocidas de Guridi y Agirretxe, pero sí por la de Kevin Rodrigues. Zurutuza, contra todo pronóstico, sí que ha llegado a tiempo para el partido y está en la lista de 18. Lo más llamativo de la convocatoria, no obstante, está en que Vela verá el partido desde la grada. Los últimos días del mexicano de txuri urdin tiene pinta de que van a estar lejos de la gloria que ha tenido casi siempre. Carlos Martínez también se reincorpora al grupo esperando sus primeros minutos en Liga, después de haber regresado tras su lesión en el encuentro copero ante el Lleida de tan infausto recuerdo.

Con la incógnita de Zurutuza y de si el tecnico decide forzar con él, lo normal será que Eusebio apueste por lo más cercano al once de gala que ha venido confeccionando ya desde la temporada pasada. Rulli seguirá en la portería, con Iñigo Martínez y Llorente en el centro de la zaga y Odriozola y De la Bella como laterales. Parece probable que Zuru espere en el banquillo para no forzar demasiado y que eso sirva para dar entrada a Zubeldia, buscando ese mayor equilibrio defensivo que tanto se echa en falta. Junto a él, jugarán Illarramendi y Xabi Prieto. Y en el ataque lo normal es que salgan de inicio Oyarzabal, Januzaj y Willian José. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, Elustondo, Carlos Martinez, Navas, Canales, Juanmi y Bautista.

La Real ya no bordea la zona europea, ha caído a la novena plaza con sus 19 puntos, pero aún está cerca, a dos del sexto clasificado, el Villarreal, aunque ya a nueve de la zona Champions, la misma distancia que le separaba de los puestos de descenso a comienzos de la jornada. El Málaga es último con solo ocho puntos. Como local, el equipo txuri urdin apenas ha sumado nueve puntos, superando solo a cinco equipos de la tabla. Los de Eusebio solo han ganado uno de sus últimos seis partidos, sumando seis de los últimos 18 puntos en juego. Y apenas ha dejado su portería a cero en dos partidos de Liga, en Anoeta ante el Villarreal y en Mendizorroza. Como local, solo Las Palmas ha encajado más que los 14 goles que ha recibido Rulli en Anoeta. El Málaga cuenta sus salidas por derrotas, siete, y solo ha marcado dos goles lejos de su estadio, ambos ante el Real Madrid aunque perdiera 3-2. Eso sí, suma seis puntos de los últimos doce posibles con dos victorias seguidas en casa.

Si nos fiamos de la historia, el Málaga es un rival complicado para la Real. De los 32 partidos en Primera, ni siquiera la mitad, solo catorce, acabaron con triunfo txuri urdin, seis duelos se los llevó el equipo andaluz y los doce restantes acabaron en empate. El 4-0 de la temporada 2000-2001 es la mayor victoria lograda por la Real, con goles de Idiakez, De Paula, Khokhlov y Tayfin. El 1-3 de la 2004-2005, el día que más claridad se llevaron los malacitanos los tres puntos. La estadística se completa con tres partidos en Segunda División, donde sí mejora mucho el balance para la Real, que ganó todos los encuentros. Eso sí, en Primera, y en sus últimas cuatro visitas, el Málaga ha conseguido aguantar sin perder en Donostia. Para el último triunfo realista hay que retroceder al 4-2 de la temporada 2012-2013. Desde entonces, tres empates y una derrota de la Real. Desde el ascenso, hay que sumar un triunfo más para cada equipo, con lo que la igualdad es absoluta.

La pasada temporada, la 2016-2017, el Málaga fue el último rival que llegó a Anoeta. Y la Real, aún jugándose la clasificación europea, no fue capaz de sumar los tres puntos en el encuentro en el que un lesionado Mikel González se despedía de la afición. Y eso que el partido empezó bien. Un inocente penalti sobre Illarramendi lo transformó con la maestría habitual Xabi Prieto mediada la primera mitad. El Málaga empató justo antes del descanso en una muy afortunada jugada, un disparo bestial de Juan Carlos que rechazó el larguero y cuyo rebote en la espalda de Rulli dejó a placer para que Luis Herández la empujara al fondo de la portería. A falta de un cuarto de hora, otro sensacional disparo, este de Recio, sí encontró la escuadra sin que Rulli pudiera hacer nada. Pero la Real se volcó sobre la portería de Kameni y consiguió el empate con un espléndido cabezazo de Bautista tras un sensacional pase de Iñigo Martínez. La Real seguía viva para la histórica jornada final en Vigo.

miércoles, diciembre 06, 2017

PREVIA Real Sociedad - Zenit. Europa balsámica

Zurutuza, en el partido jugado en Rusia ante el Zenit.
Pase lo que pase en el último encuentro de la fase de grupos de la Europa League (jueves, 21.05, Anoeta, beIN Max 3), para la Real es un auténtico bálsamo. No quiere decir esto que dar una mala imagen ante el Zenit no le vaya a pasar factura, al contrario, pero es verdad que el equipo txuri urdin, inmerso en una profunda crisis en la Liga y no digamos ya en la Copa después de ver el sorteo por televisión, necesita alegrías. Y Europa las está proporcionando. Por resultados, por juego, por goles y sobre todo por llegar a este último encuentro con los deberes hechos y jugándose la primera plaza del grupo con un equipo que partía con la etiqueta de favorito, no en vano era el único que puede presumir de poseer algún título continental. Como oportunidad, un partido muy bonito. La Real puede dar un golpe en la mesa y asegurarse jugar la vuelta de los dieciseisavos en Anoeta. Pero perder no empañará el hecho de que el equipo realista seguirá en la competición en febrero.

Al contrario de lo que ha venido sucediendo en muchos encuentros europeos, sobre todo fuera de casa, Eusebio esta vez sí ha escogido los 18 jugadores que afrontarán el último partido de esta fase. Y los descartes son los previsibles. Se trata de Carlos Martínez, uno de los señalados tras la eliminación copera, donde se vio su falta de forma tras su larguísima lesión; Raúl Navas, claramente el cuarto central de la plantilla en estos momentos; Rubén Pardo, al que habría que buscar una solución definitiva toda vez que está más que claro que su futuro en la Real es bastante negro; y Bautista, que también es el último entre las preferencias del técnico en el ataque. Junto a ellos, verán el partido en la grada los lesionados Agirretxe y Guridi.

No es fácil saber cuál va a ser el once que va a presentar Eusebio, si priorizará el primer puesto en la Europa League o la recuperación ya más que necesaria en la Liga. Lo que está claro es que la columna vertebral será más que reconocible. Rulli estará en la portería, y lo normal es que Iñigo Martínez y Llorente sean los centrales, con Odriozola y De la Bella como laterales. Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto seguirán formando el centro del campo. Y en el ataque es donde están las dudas. Parecen seguros Januzaj y Willian José, pero el tercer puesto se lo juegan Juanmi, Vela, Oyarzabal y Canales sin que parezcan claras las intenciones del técnico. Toño Ramírez, Elustondo, Kevin José y Zubeldia parecen suplentes seguros.

Las cuentas están claras. La Real es segunda con doce puntos. El Zenit, primero con trece. El que gane ocupará la primera posición del grupo L y el que pierda será segunda. Al Zenit, eso sí, le vale el empate. No hay más discusión ni posibles empates. Quien pase como primero tendrá la ventaja de enfrentarse en los dieciseisavos de final contra uno de los segundos de grupo de la Europa League, o uno de los cuatro peores terceros de la Champions. La Real, en todo caso, evita en este primer cruce decisivo tanto al Zenit como a los equipos españoles de la competición. La Real llega a esta última jornada como el máximo goleador de la competición, con quince. El Zenit es uno de los nueve equipos invictos de la Europa League, junto a Villarreal, Milán, AEK de Atenas, Atalanta, Olympique de Lyon, Sheriff Tiraspol, Salzburgo y Lazio. Solo los italianos han sumado tantos puntos como el Zenit y solo estos dos conjuntos han logrado más puntos que la Real.

El Zenit será el tercer equipo ruso que visite Anoeta, y la historia es muy favorable a la Real ya que consiguió la victoria en ambas ocasiones. La primera fue en la Copa de la UEFA de la temporada 1998-1999, cuando el Dinamo de Moscú fue derrotado con un contundente 3-0 bajo un diluvio con dos goles de Kovacevic y uno de De Paula. Ese resultado remató el 2-3 del partido de ida. La segunda, en la última ronda previa de la Europa League de la campaña 2014-2015, con el Krasnodar como rival. Aquel día Xabi Prieto hizo el 1-0 definitivo, que no fue suficiente ante la debacle en tierras rusas, un 3-0 que dejó fuera a la Real. Anoeta fue también el escenario del último partido de las dos fases de grupos, ambas de Champions, y el equipo txuri urdin no ganó en ninguna. Eso sí, el 1-1 ante el Galatasary de la 2003-2004 bastó para clasificarse, mientras que en la 2013-2014 el 0-1 ante el Bayer Leverkusen era ya intrascendente, pues la Real estaba ya eliminada.

lunes, diciembre 04, 2017

Penalti a la Real, gol (casi) seguro

Willian José anota el último penalti a favor de la Real.
Si analizamos todos los penaltis lanzados a lo largo de la historia de la Liga, el porcentaje de acierto está en torno al 75 por ciento. Si nos ceñimos a los penaltis lanzados por la Real Sociedad en las últimas seis temporadas, contando la presente, ese porcentaje se dispara hasta el 95,6. Xabi Prieto, Vela y Willian José son los artífices de un dato que resulta espectacular, pues entre los tres han conseguido transformar 22 de las últimas 23 penas máximas que los árbitros han señalado a favor del conjunto txuri urdin. Solo ha habido un fallo en estas seis Ligas, el del mexicano ante el Valencia en la temporada 2016-2017, en el encuentro disputado en el estadio de Anoeta. Todos los demás, gol. Si hay penalti a la Real, podemos decir que casi seguro que acabará en el fondo de la portería rival, y eso es algo que da una tranquilidad impresionante.

La racha, no deja de ser curioso, arrancó después de una temporada aciaga desde el punto de penalti, la 2011-2012. La Real solo dispuso de dos penaltis a favor en esa Liga y falló los dos. Más casualidades, ambos penaltis fueron contra el Betis, uno en la primera vuelta y otro en la segunda, y en ninguno de los dos encuentros se encontraba sobre el césped su gran especialista de la última década, Xabi Prieto. Agirretxe falló el del partido en Anoeta y Griezmann el del Benito Villamarín. A partir de ahí, con el penalti que Vela anotó ante el Zaragoza ya en la temporada 2012-2013, comenzó esta espectacular racha txuri urdin.

Resulta obligado comenzar a desgranar este registro, no obstante, con los números de Xabi Prieto, que en toda su carrera ha anotado 23 de los 24 penaltis que ha lanzado. Si él hubiera sido el único lanzador de la Real desde que debutara en el primer equipo, allá por la temporada 2003-2004, su leyenda habría sido absolutamente escandalosa. Pero tanto en Primera como en Segunda ha habido bastantes jugadores que han llegado a disparar desde los once metros, desde Karpin o Nihat cuando todavía era un joven debutante a Víctor, Abreu o incluso Gerardo en Segunda, hasta llegar a los mencionados Vela y Willian José. El capitán realista, no obstante, ya ha dejado muy atrás su único fallo, en la temporada 2006-2007 y ante el Athletic, y ha convertido los siete que ha lanzado en estas seis últimas Ligas.

El que más penaltis ha anotado en este tiempo es, efectivamente, el mexicano Carlos Vela, que ha transformado diez. Sus porcentajes, aún siendo impresionantes, no llegan a la categoría de los de Prieto, aunque solo ha fallado un penalti con la camiseta de la Real, el mencionado ante el valencianista Alves. Los dos, de todos modos, han perdido protagonismo en esta faceta y ahora el primer lanzador txuri urdin es Willian José, que hasta ahora presenta una hoja de servicios inmaculada desde los once metros, cinco lanzamientos y cinco goles.

Su efectividad no es el único dato interesante en torno a los penaltis que ha tenido la Real a favor en las últimas seis campañas. De los 21 partidos en los que ha dispuesto de una pena máxima, solo perdió tres, y cada uno con un lanzador diferente: 4-3 ante el Real Madrid en el Santiago Bernábeu en la 2012-2013, convertido por Xabi Prieto; de nuevo 4-3 ante el Almería en la 2013-2014, tras el gol de esta suerte convertido por Vela; y finalmente el 2-1 en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid, con gol realista convertido por Willian José tras una pena máxima.

Las temporadas en las que más penaltis ha anotado la Real en esta horquilla son la 2012-2013 y la 2016-2017, con siete en cada una. La que menos, la 2015-2016, cuando solo disfrutó del penalti que transformó Xabi Prieto ante el Deportivo. Por rivales, de los quince equipos contra los que ha podido disfrutar de un penalti a favor, al que más penas máximas ha marcado la Real en estos años ha sido el Atlético de Madrid, con tres. Al Valencia le ha disparado el mismo números de penaltis, pero contra el equipo che se produjo el único fallo de esta racha.

domingo, diciembre 03, 2017

La Real ha dejado escapar 12 puntos después de ir ganando

Ante el Atlético, tres puntos más dilapidados.
Dicen que en el fútbol lo más difícil es abrir la lata, marcar un gol, ponerse en ventaja. La Real lo hace mucho, y esta temporada está increíblemente lejos de saber aprovecharlo. El equipo de Eusebio ha conseguido ponerse por delante en diez de los catorce partidos que ha jugado ya en esta Liga, y solo ha sido capaz de ganar la mitad de ellos. En otras palabras, se le han escapado ya doce puntos que tenía conseguidos con un marcador favorable. Getafe y Atlético de Madrid le remontaron el 0-1 inicial, reduciendo la posibilidad de sumar tres puntos en cada encuentro a marcharse de regreso a San Sebastián de vacío. Además, el conjunto txuri urdin consiguió remontar un marcador adverso y ponerse por delante para acabar empatando ante Betis y Las Palmas, ambos encuentros en Anoeta. Otros dos puntos por cada uno de ellos que volaron del casillero realista. Y en Girona se puso por delante y no logró ganar, solo pudo sacar un empate a uno. Otros dos. En total doce puntos que han volado.

¿Y cuántos ha recuperado la Real viéndose por debajo en el marcador? Solo cinco, menos de la mitad de los que ha perdido, aunque en realidad esa cifra tendría que reducirse a tres. La razón está en que la única remontada completa que ha conseguido ejecutar el equipo de Eusebio fue la de la primera jornada, ante el Celta. El equipo vigués se puso hasta dos veces por delante, 1-0 y 2-1, y acabó perdiendo 2-3. Los otros dos puntos que recuperó tras estar por detrás en el marcador, de hecho forman parte de las decepciones antes mencionadas, los empates ante Betis y Las Palmas después de ir ganando en algún momento del partido, con lo que en realidad, más recuperar un punto se acabaron perdiendo dos en cada uno de esos encuentros.

Quién marca el primer gol en sus duelos también dice mucho de esta Real. El equipo de Eusebio solo ha ganado cuatro de los siete partidos en los que hizo el 1-0. Ha sumado trece de 21 puntos de esta manera. Poco más de la mitad. Sin embargo, solo ha ganado un encuentro de los que empezó perdiendo, sumando cinco puntos de los 21 posibles. ¿Conclusión? Es muy fácil remontar a la Real y es muy complicado que la Real remonte. Así de sencillo. Si los de Eusebio hubieran ganado todos los partidos en los que tuvo ventaja en el marcador, tendría ahora 30 puntos y no los 19 que tiene y estaría metida de lleno no en la pelea por Europa, de la que se siente más lejos de lo que realmente está, sino por la Champions. Si a eso sumamos la dolorosa e histórica remontada que protagonizó el Lleida en la Copa, resulta evidente que los ambiciosos objetivos que se marcó el club se quedan en nada mientras no se encuentren soluciones a este problema.

viernes, diciembre 01, 2017

PREVIA Atlético de Madrid - Real Sociedad. Obligados por dignidad

Odriozola, en el partido de la pasada temporada en el Calderón.
Hay pocos escenarios en los que se exija menos a la Real que en el estadio del Atlético de Madrid. Santiago Bernabéu y Camp Nou. Nada más. La historia no es benévola, y el equipo de Simeone se ha colocado en una posición en estos últimos años en la que el equipo txuri urdin no le ha molestado demasiado. Pero la histórica debacle copera hace que la única forma en la que la Real puede afrontar este partido (sábado, 16.15 horas, Wanda Metropolitano, beIN La Liga) sea como si fuera una final. Como si fuera el último y no hubiera más. La Real está obligada por dignidad.  Obligada porque una deshonrosa noche como la del miércoles no se puede esquivar con el olvido. Los once que jueguen, los tres que salten después, los que simplemente se vistan y el cuerpo técnico, todos, están obligados a pedir perdón por la infame noche ante el Lleida de la única forma posible, devolviéndole al escudo parte de la dignidad que le robaron con una derrota histórica e injustificable.

Tras la debacle del miércoles, Eusebio ha optado por la vía más fácil. Dos jugadores tenía que dejar fuera de la convocatoria por motivos técnicos, y nadie podrá sorprenderse de los elegidos, Carlos Martínez y Rubén Pardo. El primero acabó sin fuelle, agotado tras once meses sin jugar, y el segundo es claramente el jugador que menos le gusta a su técnico. Juega cuando no queda más remedio en la política de rotaciones de esta temporada. Con este panorama, quizá el club habría tenido que ser valiente y venderle. Porque ahora mismo se está destruyendo la carrera de Pardo, así de claro, y eso es algo que no merece ninguno de nuestros jugadores. Junto a ellos, verán el partido en la grada el sancionado Llorente y por razones médicas los tres nombres ya conocidos de antemano, Guridi, Agirretxe y un Januzaj que no se ha recuperado del virus que ya le impidió jugar en Copa.

Como en la Copa hubo rotaciones, lo normal es que el once que juegue en el Wanda Metropolitano se acerque mucho al once preferido de Eusebio. Rulli volverá a la portería tras descansar en la Copa y ya con visos de jugar todo lo que queda en la temporada, con Iñigo Martínez y Navas en el centro, con Odriozola y Kevin como laterales, ambos regresando a la titularidad. El centro del campo lo volverán a forma Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto. Y en el ataque hay una plaza en el aire, toda vez que Oyarzabal y Willian José parecen fijos, incluso aunque el canterano, inicialmente descartado, tuviera que suplir a Januzaj en la convocatoria ante el Lleida. Canales y Juanmi parecen disputársela. Da la impresión de que Aritz Elustondo, De la Bella, Zubeldia y Bautista tienen muchas menos papeletas de formar en el once inicial y acompañar a Toño Ramírez en el banquillo.

El empate de la pasada jornada ante el colista, Las Palmas, impidió que la Real pudiera asomarse a las plazas europeas, y sigue siendo séptima, con 19 puntos y a dos de la sexta plaza. El Atlético de Madrid es tercero, ocho puntos por encima del cuadro txuri urdin, con 27. Aunque el Wanda Metropolitano es vulnerable, y tres equipos de los cinco que han pasado por allí han sacado un empate, todavía nadie ha ganado como visitante en el nuevo estadio atlético, un estadio en el que apenas se ven goles, cinco de los locales y dos de sus rivales en los cinco partidos disputados. El Atlético es, de hecho, uno de los tres equipos invictos de la competición junto a Barcelona y Valencia. La Real, por su parte, es el quinto mejor visitante de la Liga, con diez puntos sumados a domicilio, con tres victorias y un empate. Eso sí, el equipo realista no ha ganado en sus dos últimas salidas y solo ha sumado los tres puntos en uno de los últimos cinco partidos jugados.

Tras las visitas a Real Madrid y Barcelona, la historia determina que viajar a Madrid para jugar contra el Atlético ofrece el peor de los pronósticos. De los 65 partidos que han jugado ambos equipos en la historia de la Liga, todos ellos en Primera, 46 se saldaron con triunfo local, solo seis con triunfo txuri urdin y los 13 restantes fueron empates. Tan complicado es esta salida que la victoria más holgada lograda por la Real es el 0-3 de la temporada 1928-1929, en el primero de los encuentros entre ambos equipos, con goles de Bienzobas, Cholín y Kiriki. La peor goleada sufrida aconteció en el antiguo Metropolitano, el 6-2 de la temporada 1942-1943. Desde la temporada 2006-2007, si la Real marcó, al menos puntuó. Lo malo es que no marca desde la última vez que ganó, 0-1 en la temporada 2012-2013 con un tanto de Xabi Prieto. Desde entonces, cuatro derrotas, 10 goles en contra y, efectivamente, ninguno a favor.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real cayó por la mínima pero sin opciones reales de sacar algo de su última visita al Vicente Calderón. Sin Illarramendi y con Zubeldia, de hecho fue este último el mejor del partido, el equipo txuri urdin estuvo siempre a merced de los colchoneros. Filipe Luis hizo el único gol del partido al filo de la media hora tras una doble combinación en la frontal del área. Antes del descanso, el Atlético tuvo que marcar algún gol más, pero falló ocasiones increíbles, sobre todo una doble de Torres, y Rulli sacó alguna que otra jugada de gol. En la segunda parte la Real mantuvo cierto control del partido pero sin llegar a crear ninguna ocasión verdaderamente clara. Las pocas llegadas que tuvo murieron sin problemas en las manos de Oblak. De hecho, y a pesar de lo mal que lo pasó la grada del Calderón, siempre estuvo más cerca el 2-0 que el 1-1.