viernes, abril 24, 2015

PREVIA Real Sociedad - Villarreal. Al menos, la revancha

El Villarreal, el último disgusto de la temporada 2013-2014.
De aquí a que acabe la temporada, con sólo seis partidos hasta que caiga el telón, la Real va a tener que ir buscando pequeños objetivos con los que satisfacer el ansia competitiva de disputar cada jornada. Contra el Villarreal (sábado, 22.00 horas, Anoeta, Cuatro), ese objetivo está claro: la revancha. Si hay un equipo que se ha atragantado a la Real estos años ha sido el castellonense y, en realidad, cualquiera de los entrenados por Marcelino, que siempre ha ganado en las siete visitas que ha rendido al estadio donostiarra. Esta temporada, el Villarreal no sólo goleó sin piedad a los de David Moyes en la primera vuelta, sino que les superó con cierta facilidad en la Copa del Rey, por mucho que el partido en Anoeta acabara con un empate a dos y fuera la única ocasión en la que Marcelino no ganó un encuentro en San Sebastián. Parece un pequeño objetivo, pero si de lo que se trata es de acabar la temporada con ilusión es en realidad mucho más importante de lo que se pueda presumir.

Si en las últimas semanas hubo bastante información para conocer los planes de Moyes, al menos para tener claras las ausencias, para afrontar el partido contra el Villarreal es francamente difícil aventurar nada ni siquiera de cara a una convocatoria en la que incluso podría colarse algún jugador del Sanse si es necesario. Lo único seguro es que Zaldua no estará por sanción. De las tres bajas que tuvo el técnico escocés para el partido en Elche, el que en teoría lo tiene mejor para volver es Finnbogason. A Iñigo Martínez el partido le llega algo justo y el hecho de tener tres choques en seis días hace indicar que Moyes no forzará su vuelta, aunque no es descartable que sí esté en el banquillo. Y Ansotegi ha tenido margen para recuperarse de la gripe que le impidió jugar en la última jornada, pero el técnico explicó que han sido varios los jugadores con síntomas en los últimos días, sin especificar más. Chory Castro también ha tenido molestias, con lo que hay muchas incertidumbres incluso de cara a la convocatoria que se conocerá hora y media antes del encuentro.

Si hay dudas en torno a los 18 escogidos, muchas más en lo que se refiere al once titular, ya que el míster realista adelantó cambios pensando en esos tres partidos en una semana. En otras palabras, no habrá un once tipo repetido ante Villarreal, Athletic y Levante. Rulli estará bajo palos y lo único seguro a partir de ahí, confirmado por el propio Moyes, es que Carlos Martínez volverá al lateral diestro. En principio, Ansotegi será uno de los centrales y esta vez el escocés sí tendrá que elegir entre Mikel González y Elustondo para el otro puesto de central. De la Bella podría tener continuidad, aunque el regreso de Yuri también es factible. Pardo volvería al centro del campo y su compañero en el doble pivote podría ser Zurutuza o Granero, con más opciones que Markel. Y por delante todo depende del estado físico de algunos futbolistas. Vela no estaría para jugar de inicio, según dijo Moyes, lo que indica que, si Chory Castro está bien, se repetiría la línea de tres formada con Xabi Prieto y Canales. En punta, Finnbogason podría tener su oportunidad por delante de Agirretxe.

Tras la derrota en Elche, la Real descendió a la duodécima posición, con sus 38 puntos, a ocho de la séptima posición, la última que daría acceso a la Europa League si el Barcelona gana la final de la Copa. Muy lejos en teoría, quedando sólo 18 por jugar. El Villarreal es sexto con 52, y ya se ha despedido de la lucha por la Champions League, cuya frontera está ya en los 65, mucho más lejos de lo que está la frontera europea para la Real. A pesar del último empate en Anoeta contra el Deportivo, la Real es bastante fiable en casa, donde ha sumado ocho victorias, cuatro empates y otras tantas derrotas. Sólo los seis primeros clasificados han ganado más partidos como local que el equipo txuri urdin. El Villarreal ha puntuado en trece de sus dieciséis salidas, de las cuales cuatro han sido victorias (0-2 al Levante, 1-3 al Celta, 0-2 al Córdoba y 0-1 al Atlético), aunque no ha ganado lejos de El Madrigal en todo 2015. La Real suma cuatro jornadas sin ganar, con dos puntos de doce posibles, pero el Villarreal llega hasta los seis encuentros sin sumar de tres en tres, con apenas cuatro puntos de 18 posibles.

La historia lanza el mejor aviso posible para la Real sobre el peligro de su oponente: de los once partidos que ha jugado contra el Villarreal, todos ellos en Primera División, sólo ha sido capaz de ganar dos y de empatar cuatro, con nada menos que cinco derrotas. Esas victorias realistas llegaron en la temporada 2001-2002 por 2-1, con goles de Aranburu y De Paula, y en la 2010-2011 por 1-0, tanto de Xabi Prieto en el partido de regreso a Primera. La mayor goleada del Villarreal fue el 0-4 de la temporada 2004-2005. En sus enfrentamientos contra el equipo castellonense, la escuadra txuri urdin sólo ha sido capaz de marcar once goles, con una media muy baja de un gol por partido, y nunca ha marcado más de dos (y la última vez fue que lo consiguió fue en el empate a dos de la temporada 2003-2004, hace ya once años). Y sólo dos jugadores de la actual plantilla de la Real han podido celebrar un gol ante el Villarreal en Anoeta, el ya mencionado de Xabi Prieto y los dos que ha marcado Vela en los dos últimos enfrentamientos.

La pasada temporada, la 2013-2014, el Real Sociedad - Villarreal fue una final por la sexta plaza a la que el equipo de Jagoba Arrasate llegó con menos interés que su rival, lo que hizo que la perdiera. A la Real, que tenía opciones de ser hasta quinta, incluso le valía el empate en esa última jornada para ser sexta y evitar una de las dos rondas previas de la Europa League, pero su actuación fue decepcionante. El 0-1 llegó antes de la media hora, en una jugada que retrató a la defensa realista y que nació de un saque de banda en el campo del Villarreal y que culminó Giovani de forma fulminante. Sin reacción en ese cuarto de hora final del primer acto, no empezó mal del todo la Real en la segunda mitad, con un cambio de esquema, pero el equipo visitante encontró huecos para que Uche hiciera el 0-2. Con veinte minutos por delante, nadie creyó en la remontada y el gol de Vela, ya en el descuento, fue únicamente de valor testimonial. La Real ni siquiera tuvo tiempo de volver a llevar el balón al área del Villarreal para buscar el empate salvador y despidió la temporada de una forma triste.