domingo, octubre 25, 2015

LEVANTE 0 - REAL SOCIEDAD 4 Esta tiene que ser la Real

Vela, bigoleador ante el Levante.
Ha tardado nueve jornadas, pero al fin se ha visto la Real que presumimos que quiere David Moyes, explotando todas las virtudes que se le suponen al equipo txuri urdin. 0-4 en un campo en el que nunca había logrado ganar en Primera División, con dos goles deVela, un papel brillante de Xabi Prieto y Agirretxe, el regreso de las acciones decisivas de Rulli y una actuación estelar de quien no deja de ser el termómetro de este equipo, Zurutuza. Y con una defensa con bajas. Esta tiene que ser la Real, una que sepa defender, que presione arriba, que tenga constantes ayudas para frenar al rival y que, por fin, haga que la calidad que tienen los jugadores ofensivos no sólo desemboque en ocasiones de gol sino en los mismos goles que brillaron en el marcador del Ciudad de Valencia. 0-4, un resultado que no lograba el equipo txuri urdin a domicilio desde la temporada 2010-2011, con aquella brillante victoria en Getafe y que desde luego marca el camino a seguir de aquí en adelante. La Real ya ha llegado.

Para que ello fuera realidad, Moyes plantó en el Ciudad de Levante un once con tres novedades. Dos ya estaban anunciadas por las bajas de Reyes y De la Bella y no hubo sorpresa por ese lado, pues sus sustitutos fueron Mikel González y Yuri, deando todavía sin debutar a Ansotegi y Héctor, más sorprendente en el caso del segundo, que subió el verano al primer equipo y parecía haberse ganado la confianza del escocés en la pretemporada y que viajó a Valencia para ver el partido en la grada, ya que ningún lateral, ni él ni Carlos Martínez, se sentó en el banquillo. El tercer cambio fue el regreso de Xabi Prieto al once, dejando a Canales en el banquillo. El capitán respondió de una forma extraordinaria, sobre todo en una gran primera mitad, demostrando que un tiempo fuera del equipo no puede hacer daño a un jugador de su categoría. Al contrario, parece que le ha ayudado a encontrarse a sí mismo después de una larga travesía por el desierto.

La verdad es que la Real saltó al partido concienciada de que la victoria no podía esperar más. El ritmo alto del encuentro ayuda a creer todavía con más firmeza en el equipo txuri urdin, porque no sólo mantuvo la intensidad que proponía el Levante sino que la mejoró con una buena presión arriba y en el centro del campo que se tradujo en unos cuantos robos de balón y, esta vez sí, generando peligro cada vez que pisaba el área rival. Ni siquiera le hizo falta que el doble pivote formado de nuevo por Illarra y Markel tuviera que hacer un partido deslumbrante (aunque Illarra creció con claridad en la segunda mitad) para que el balón llegara arriba no sólo con facilidad sino incluso con calidad. Zurutuza, de hecho, se hartó de controlar balones largos, haciendo que incluso lo más sufrido en defensa pareciera una jugada bien planteada desde el principio. Como se ha venido diciendo, si la calidad de la Real aparece y se junta con la lucha mínima exigible, siempre habrá opciones.

El 0-1 llegó pronto, en el minuto 8, pero la Real debió adelantarse antes. Un sensacional pase de Prieto, tras una combinación con Zurutuza por la izquierda, lo remató Vela fuera de forma incomprensible y con todo a favor. Menos mal que el mexicano corrigió muy pronto su borrón, aunque le costara. Una descomunal volea de espaldas de Agirretxe que cruzó todo el campo de izquierda a derecha (una muy parecida hizo en el año de la Champions contra el Valencia) sirvió para que Vela se quedara completamente solo delante de Rubén. Su primer remate, un intento de vaselina para evitar la salida del guardameta, se estrelló en él, pero el segundo, ya a puerta vacía, se convirtió en el primer gol de Vela en lo que llevamos de temporada. Ojalá sea el subidón que necesita la estrella realista, porque el equipo le ha echado de menos y mucho. El gol, de hecho, le sirvió para conectarse a la categoría que estaban demostrando sus compañeros de ataque, y el partido así pareció ponerse de cara para la Real.

A pesar de alguna que otra duda en defensa, paradójicamente más de Iñigo Martínez que de Mikel o Yuri, que eran las novedades, el dominio del partido era txuri urdin con claridad. Zurutuza pudo marcar con un toque algo flojo pero con mucha intención que buscaba la esquina inferior de la portería de Rubén, y el mismo realista gozó de una ocasión clarísima de cabeza, tras otro envío sensacional de Prieto, pero el guardameta levantinista sacó el balón con mucho acierto. Un pase de la muerte de Yuri, tras una formidable combinación por la izquierda, no encontró rematador. Y el 0-2 llegó con el protagonismo de dos de los hombres del partido. Un gran pase de Prieto lo remató Agirretxe para hacer su sexto tanto de la temporada. El Levante reaccionó con dos grandes jugadas. La primera, aún con 0-1, sirvió para que Rulli demostrara que también ha vuelto, con un paradón a bocajarro a Roger. La segunda, ya en el descuento, Roger se topó con el larguero.

En la segunda mitad, el panorama no cambió demasiado en los primeros minutos. El ritmo intenso del Levante y las muchas faltas que cometió, bastantes más del doble de las que Unidano Mallenco le indicó a la Real, no le bastaron para llegar con peligro en el arranque al área de Rulli, que prácticamente no tocó el balón tras el descanso hasta el minuto 22. Quizá por eso cometió un pequeño error en un córner, que despejó mal, regalando al Levante su primera ocasión clara del segundo acto, un disparo de Deyverson que el propio guardameta argentino desbarató. En ese ecuador del segundo tiempo fue cuando la Real pasó por sus peores minutos. Antes ya pudo haber marcado el 0-3, con un Zurutuza estelar como protagonista, primero con un buen remate de cabeza que se marchó fuera y después con una asistencia a la que Agirretxe no llegó por poco. Pero la Real, después de esas dos ocasiones, dio un claro paso atrás, rebajó su presión ofensiva y se vio obligada a defender más atrás.

Por eso llegaron las ocasiones del Levante. Ya con los tres cambios hechos en busca de la remontada y con tres atacantes en el césped, y sin que Moyes hubiera efectuado el primero, el equipo local buscó el gol con un disparo de Morales que se marchó pegado al poste a la derecha de Rulli. Rubén, el último cambio del Levante, cogió protagonismo, y la Real empezó a sufrir de una manera un tanto incomprensible, al menos viendo lo que había sucedido hasta entonces. Cada córner era un suplicio. Cada balón colgado, una prueba para los centrales. Moyes no frenó el partido hasta el minuto 75, cuando hizo su primer cambio, retirando a Agirretxe, ya sin posibilidad de intervenir en el partido por el mencionado paso atrás del equipo, para que entrara Chory Castro. Vela pasó a ocupar la posición más adelantada y Zurutuza centró su posición. Y eso le bastó a la Real para finiquitar el partido de una manera espectacular.

Y además con buenas noticias. Chory entró con ganas al campo, primero con una buena jugada con Yuri, después, ya con influencia en el marcador, con un disparo que desvió Illarramendi casi sin darse cuenta, como delataba su sonrisa después de celebrar el que ha sido su primer gol con la camiseta de la Real. El 0-3 ya provocó una desbandada en las gradas del Ciudad del Levante y el 0-4 fue una puntilla que se veía venir. Canales, que había entrado en el partido por el mejor de los 22 jugadores, un Zurutuza descomunal, metió un gran balón en el área, Chory lo prolongó y Vela picó el balón, esta vez sí con acierto, para sortear la desesperada estirada de Rubén. A Moyes le dio tiempo para  honrar a Vela por sus dos primeros goles de la temporada y hacer debutar al primer potrillo de la temporada, Oyarzabal, y a Undiano Mallenco para expulsar a Deyverson por un piscinazo clamoroso con el que el Levante coronó una mañana ruinosa.

Todo le salió redondo a la Real. Portería a cero y con una defensa de circunstancias, un buen saco de goles a favor con dos nuevos goleadores, incluyendo un Vela que al fin se estrenó, la racha de Agirretxe prolongándose sin un final visible, y con una firmeza en la presión que este equipo no había tenido en todo lo que llevamos de temporada. Sí, esta parece ser la Real que quiere David Moyes, a pesar de que el escocés se hubiera mostrado contento hasta ahora por el juego desplegado en las primeras jornadas, convencido de que había faltado sólo gol y suerte. No, faltaba mucho más. Todo lo que se vio en el Ciudad de Valencia. Para empezar, la actitud ganadora desde el minuto 1 que demostró el equipo, liderado, como en sus grandes partidos de los últimos años, por un Zurutuza enorme, secundado por la categoría de Prieto, Agirretxe y Vela, e incluso también con la pizca de suerte que echaba en falta Moyes. Así, sí. Ahora, a seguir.