domingo, octubre 26, 2008

REAL SOCIEDAD 2 - CASTELLÓN 3. Quien tenga una solución, que dé un paso al frente

El día que más necesaria era la victoria se ha producido la mayor catástrofe posible. La victoria del Castellón ha sido justa. Justísima. Más justa aún que la de hace un año, en el sopapo de bienvenida a esta pesadilla que es la Segunda División. Y ya es decir. Es la primera derrota de Lillo en Anoeta, la primera vez que el técnico realista ve a su equipo encajar nada menos que tres goles en el estadio donostiarra. El modelo futbolístico ha vivido el mayor fracaso posible, porque absolutamente nada ha funcionado. Y esta vez ni siquiera ha estado bien el portero. Bravo ha podido hacer mucho más en los dos primeros goles del Castellón. ¿Alguien tiene una solución? Que dé un paso adelante. Porque ahora sólo hace falta quien esté dispuesto a sumar. Quien quiera restar, puede salir de Anoeta, siguiendo el mismo camino que tomó mucha gente tras el tercer gol del Castellón, sin ver siquiera el gol de Agirretxe. La Real pasa por su peor momento desde aquella triste tarde de junio de 2007, la del descenso en Valencia. Así de duro. Así de simple. Y no por la clasificación, sino por el ánimo.

Porque puestos a buscar aspectos positivos, hay muy pocos. Esta Real se está convirtiendo en un resucitador de rivales. Lo vimos en Sevilla, ante un equipo que todavía no había ganado. El resultado fue un 1-0 y una imagen deplorable de la Real. Lo vimos en Vigo, ante un Celta que estaba a las puertas de una crisis severa y que arrolló al equipo txuri urdin. Y hoy un equipo que todavía no había ganado fuera de Castellón ha marcado nada menos que tres goles como visitante. En Anoeta. Ante la Real. El txuri urdin era el segundo equipo menos goleado y hoy, sólo hoy, ha encajado tres. ¿Soluciones? Hoy ninguna. El cambio de sistema ya no sirve ni antes ni durante los partido. Y si por nombres tiene que ser, tampoco se encuentran vías de escape, porque lo hasta ahora salvable hoy ha naufragado. Empezando por la portería. Justo la semana en la que Bravo vuelve a hablar de su futura salida de la Real, hace uno de sus peores partidos en el equipo txuri urdin. Seguro que le va a pasar factura.

Si queremos mirar rayos de esperanza, sólo hay tres. Y muy ténues, porque la derrota no permite más. Carlos Martínez, el único que aguanta el nivel de entusiasmo que necesita la grada siquiera para no caer en una profunda depresión. Suya es la jugada que finaliza en el córner que acabó en el primer gol realista, y el destino ha sido cruel con él convirtiéndole en el autor del primer tanto del Castellón. Pero eso no desluce sus prestaciones. Díaz de Cerio, que al menos ha roto dos agónicas sequías goleadoras, la propia (no anotaba desde la tercera jornada, ante el Murcia) y la de la Real (que no veía puerta desde que empezó el partido del Alavés marcando a los 13 segundos). Y Agirretxe, que ha vuelto a debutar con gol, como hiciera ante el Málaga en una ya lejanísima tarde de 2005. Estábamos entonces en Primera, por cierto. ¿Lo demás? Casi mejor evitar los adjetivos. Porque están empezando a conseguir que la gente deje de creer por completo en la Real y pocas cosas peores que esa se pueden dar este podrido entorno en el que estamos viviendo estos oscuros días.

Hoy sobre el campo se han visto síntomas de descomposición, y eso es lo que hay que frenar cuanto antes. Una cosa es jugar mal y otra cosa es arruinar todo lo bueno. Pocas ocasiones, jugadores desesperados, tarjetas absurdas, faltas estúpidas, fallos atrás... Y lo peor de todo es que la Real había conseguido hoy hacer lo más difícil: romper una larguísima racha sin marcar y empatar un partido en el que el rival estaba siendo abiertamente superior. Pero desde la siguiente jugada, otra ocasión del gol del Castellón, ha quedado claro que no se iban a encontrar más caminos que los de la fortuna. Buscar la superioridad en el centro no funciono al principio, sacar extremos en la segunda mitad tampoco. Ahí sólo la locura en la que se instaló el partido pudo favorecer a la Real. Pero nunca el fútbol. Y los jugadores tienen que empezar a asumir una responsabilidad que hasta ahora esquivan. Las críticas ya tienen que ser sobre todo a ellos, porque son los que fallan y no dan todo lo que les tienen que exigir.

"Lo que tenemos que hacer es ocuparnos y lo antes posible", dijo Lillo. El técnico no quiso lanzar muchas críticas, no quiso sumarse a la corriente que seguro va a dominar la semana y lo que sí quiso dejar claro es que nadie tiene claves infalibles para conseguir ganar los partidos. "No es nada fácil jugar a esto", dijo. Ojalá esas afirmaciones no supongan un vacío de ideas. Porque estamos en una dinámica en la que durante la semana no hacemos más que oír buenas palabras, leer noticias de grandes entrenamientos, de un técnico muy preparado, y de un equipo preparado para resurgir. Pero llega el fin de semana y ya llevamos seis semanas recibiendo bofetadas. No hay presión de la grada contra el equipo. No hay rivales que nos apabullen como pueda hacerlo el Barça. Lo único que tenemos realmente en contra son las lesiones, pero no puede ser excusa porque hay un filial detrás que puede ofrecer buenas noticias. Es absolutamente imprescindible encontrar ya alguna solución. Y tiene que ser ante el Nastic. Pero, claro, también tenía que ser ante el Castellón. Y en Girona. Y ante el Xerez.

Quizá se pueda trazar un paralelismo con el encuentro de la temporada pasada, también en Anoeta, frente al Rácing de Ferrol. Aquel día, los gallegos vencieron por 1-2. El partido parecía sentenciado en el minuto 90 y un gol de Carlos Martínez (no es casualidad; para mí sería titular indiscutible y todo un símbolo de lo que debe ser la Real) hizo soñar con el empate. Pero la diferencia está en que aquel día se perdió, a pesar del horrendo partido que se hizo, por la actuación arbitral. Hoy no. Hoy se ha perdido por pura impotencia. Hoy no se ha forzado un final de infarto. Hoy el equipo no ha conseguido arrastrar a la grada. Hoy no ha jugado la Real, sino unos cuantos jugadores que han vestido una camiseta txuri urdin. Y así no podemos ganar. Hoy el Castellón, que ya para siempre será una pesadilla dentro de este mal sueño que es nuestro paso por la Segunda División, ha sido mucho mejor que la Real. Y ha profanado el fortín que ya no es Anoeta.

El momento es grave y, aunque estamos en el mes de octubre y el ascenso se decide en junio, no hay más que mirar la clasificación para darse cuenta. Ahora mismo son seis los puntos que separa a la Real de los puestos de ascenso y nueve los que nos alejan del líder. El equipo de Lillo se ve ahora mismo en la decimoquinta posición, con sólo tres equipos y otros tantos puntos por encima de los puestos que envían a un infierno aún mayor, la Segunda B. Y que nadie entienda de estas palabras que la mirada debe dirigirse hacia abajo, porqeu en ningún caso debe ser así. Sigo plenamente convencido de que este equipo tiene potencial de sobra para luchar por el ascenso. Pero sólo si es lo que debe de ser, si se deja la piel sobre el campo, si hace que los rivales sepan que es la Real su contrincante, un equipo con una historia envidiable que tiene que volver a aquellos lugares de los que nunca debió salir. ¿Alguien sabe cómo hacerlo? Que dé un paso adelante. Ya.

6 comentarios:

PatiodeCaballos dijo...

Que gozada, verdad Badiola?. Un dia mas Lillo ha sufrido ese virus que sufren los entrenadores y que les hace sorpresivamente cambiar de sitema y hacer alineaciones raras como la de hoy sin zurdo en el centro del campo y sin bandas. Haber si ahora Badiola vuelve ha hacer fichajes "ilusionantes" en diciembre para mejorar la cosa, por que ha este paso, lucharemos por no descender...

Rubén dijo...

Es mi imaginación, ¿o el comentario de arriba se ceba con Iñaki Badiola? ¿Acaso es culpable el presidente de que la Real esté más cerca de Segunda B que de primera a día de hoy? ¿Acaso es Badiola culpable de que la Real esté en Segunda División?

Badiola es el culpable de que haya alguien dirigiendo a la Real Sociedad. Cosa que de no ser por él, nadie quiso acerse cargo de un equipo en ruinas, sin rumbo... Si el equipo no es mejor es simplemente porque no hay recursos para éllo.

Sobre la situación, al margen de todos los temas institucionales y presidenciales, estamos en un momento crítico. Al bloqueo deportivo ya se une el mental y ahí es cuando se entra en una fase peligrosa. La victoria, más que 3 puntos, ahora supone un desahogo y una liberación vital si queremos seguir mirando hacia arriba.

Es cierto que los ascensos se consiguen en junio, pero también es cierto que se pierden en noviembre, diciembre y enero. Sigue habiendo tiempo, claro que sí. Pero no podemos pensar que por ser la Real Sociedad, va a ser más fácil. El año pasado nos quedó claro.

Un abrazo!

Rubén dijo...

Perdona, pero he cometido un error imperdonable de ortografía en mi comentario. He puesto "acerse" sin "h". Lo siento.

Miki dijo...

Ayer tuve un tremendo bajón. Y lo peor es que no fue por el resultado.

Después me puse a leer un poco el foro de DV y terminé bastante frustrado. En serio, parece que hay bastante gente deseando que pierda la Real para entrar a atacar principalmente a Badiola y Lillo.

Vamos, que me da que si seguimos así cambiaremos de nuevo de entrenador (ninguno vale en la Real, que curioso) y tampoco a mucho tardar de presidente.

Y me da una pena enorme, porque veo que van a terminar con nuestra Real. No te digo más que hasta pensé en dejar de ser seguidor blanquiazul si es que eso es posible.

PatiodeCaballos dijo...

Badiola de lo unico que no es culpable es de haber descendido la real a segunda. Si no se presentó nadie mas fué por que no podia superar sus "fichajes-mentira". Prometió que si no se subía él pagaria los fichajes de diciembre y la realidad es que el no los ha pagado y que los tiene que pagar la real. Dijo que pondría dinero, pero todos conocemos la realidad. Los jugadores llevan desde diciembre sin cobrar. Creo tambien que la real va ha mejorar, daros cuenta que ayer tenia tres bajas importantes, Prieto, elustondo y Marcos. Haber si como dijo Lillo el viernes "igual perdermos el domingo y luego ganamos seis seguidos", ojala ocurra así.

cityground dijo...

Otra decepción, toda la semana preocupados de la falta de gol y resulta que fallamos en defensa contra el Castellon.

Badiola tiene su parte de culpa pero que no nos vendan la moto que es el único culpable de como esta la Real a día de hoy.

Al menos marco Aguirreche, viendo lo poco que hay arriba habría que contar con el para el primer equipo.