jueves, agosto 28, 2008

PREVIA Real Sociedad - Las Palmas. Todos los que son

Vuelve la Liga, y con ella da inicio el segundo asalto de la Real para lograr el ansiado ascenso a la Primera División. Ojalá sea el definitivo. El regreso (sábado, 18.30 horas, Anoeta; ETB y Televisión Canaria) es ante un rival de entidad, un equipo que aunque lleva seis años en Segunda conoce sobradamente la Primera, uno que, dicen, puede ser el tapado en la lucha por los tres primeros puestos de la tabla. Llega a este punto la Real en una situación precaria, económica y deportivamente. La plantilla es corta, la temporada larga y los problemas, deportivos y extradeportivos, continuos. Pero ésta es la Real. Una Real en la que se da la curiosa y positiva circunstancia de que están todos los que son y son todos los que están. Eso, por encima de cuestiones numéricas, es lo mejor que le puede pasar hoy a este equipo. La defensa del escudo y la camiseta está garantizada. Se gane o se pierda el primer día. Con Geijo o sin él. Con más fichajes o con la plantilla que ya tenemos.

Juanma Lillo cuenta ya con una baja en su exigua plantilla de 18 jugadores. Markel Bergara es el único jugador que se pierde el primer partido por lesión. Díaz de Cerio se retiró por precaución del entrenamiento del miércoles, pero podrá jugar. Por lo visto durante la pretemporada, y aunque Lillo es un técnico dado a las sorpresas, lo normal es que el once con el que comience la Liga sea el formado por Bravo, Labaka, Mikel González, Castillo, Gerardo, Elustondo, Aranburu, Prieto, Sergio, Marcos y Díaz de Cerio. Un once de garantías, sin duda. La posición de Gerardo marcará la diferencia entre los esquemas que Lillo ha probado en pretemporada.

Este año no habrá que incidir en quién se queda fuera de la convocatoria, sino que el dato a recalcar es qué jugadores del Sanse están entre los 18 elegidos. Para este primer partido sólo se ha metido Agirretxe, que ha realizado una espléndida pretemporada y que, a la espera de algún fichaje de última hora, es ya el segundo delantero de la Real. Los 17 jugadores del primer equipo que están disponibles completan la convocatoria. Y ahí está incluído Diego Rivas, que sin haber demostrado todavía nada en el terreno de juego con la camiseta de la Real, ha dado una considerable lección al aceptar una brutal rebaja de su sueldo. Jugadores nacidos y salidos de Zubieta que ya han dejado o están a punto de dejar el equipo, aunque evidentemente no tenían una ficha tan alta como Rivas, no han tenido ese gesto. Hay que tomar nota de esas cosas.

Dicen los expertos que la Segunda División que ahora comienza será más dura que en años anteriores, sobre todo por la presencia de descendidos como el Zaragoza o el Murcia que optan claramente a regresar a Primera. Lo visto la temporada pasada no habla de un gran nivel, pero es la Segunda, y aquí ya sabemos que todos es posible. De hecho, una decena larga de equipos comienza la temporada con el ascenso como claro objetivo. Las Palmas no se lo ha querido marcar claramente, pero es uno de los que puede estar arriba, después de haber realizado una espléndida segunda vuelta la temporada pasada. En la pretemporada, el equipo canario ha cosechado muy buenos resultados, aunque tampoco se ha enfrentado a rivales de entidad. Anoeta será la primera gran prueba para el nivel que puede dar este equipo.

Los dos conjuntos que abren la temporada en Anoeta comparten una curiosa circunstancia. Ambos llevan cinco años sin debutar en Liga con una victoria, Las Palmas todos ellos en Segunda y la Real cuatro en Primera y el pasado en la división de plata. Y para continuar con las curiosidades, el árbitro de este encuentro será Romualdo Caballero Herreros, el mismo que ya arbitro el primer encuentro de la Real en Segunda de la pasada temporada. Aquel partido acabó con la victoria del Castellón por 0-2. Esperemos que no se repita la historia para la Real, como también cabe esperar algo más de suerte con los arbitrajes, que la pasada temporada fueron bastante perjudiciales para el equipo que entrenó primero Coleman, después Eizmendi y finalmente Lillo.

La visita a Anoeta de Las Palmas de la pasada temporada es uno de los días más felices del traumático primer año de la Real en Segunda. El partido finalizó 4-0 y fue el primer encuentro que colocó a la Real en puestos de ascenso. Díaz de Cerio abrió el marcador al poco de iniciarse el encuentro, y lo hizo de cabeza (en la imagen, la celebración). A pesar de lo abultado del marcador final, el partido fue duro. El 2-0 no llegó hasta el minuto 70, por medio de un derechazo imponente de Xabi Prieto. Víctor marcó los dos goles restantes en apenas dos minutos, el primero culminando una gran combinación entre Castillo y Díaz de Cerio y el segundo a centro de Prieto. La mayor goleada de la temporada pasada y, sin duda, uno de los mejores partidos. No pudo haber mejor recuerdo para Genaro Celayeta, a quien la que la afición txuri urdin perdió apenas una semana antes. Los goles fueron para él.

El encuentro de la pasada campaña ha sido el único que Real Sociedad y Las Palmas han jugado en Segunda División. En Primera, las visitas de los canarios a San Sebastián fueron realmente propicias para el conjunto txuri urdin. Sólo en uno de los 28 encuentros jugados hubo victoria visitante, el 0-1 de la temporada 67-68. Hasta en 22 ocasiones ha perdido Las Palmas frente a la Real en la capital guipuzcoana, siendo la más abultada el 6-0 que se registró tanto en la campaña 59-60 como en la 85-86. Sin embargo, las dos últimas visitas de Las Palmas en Primera se saldaron con sendos empates a uno. El último se produjo en la última jornada de la temporada 01-02. Aquel día, el conjunto canario descendió a Segunda, un descenso del que todavía no ha conseguido recuperarse con un nuevo ascenso a la máxima categoría.

lunes, agosto 25, 2008

Acostumbrados a no ganar en la primera jornada

Aunque parezca mentira, la competición vuelve a arrancar este sábado. Y la Real es uno de esos equipos que está acostumbrado a no empezarla con buen pie. Desde que el conjunto txuri urdin se trasladó a Anoeta, hace ya quince años, sólo en tres temporadas ha conseguido vencer en la primera jornada de Liga. Para la última de ellas hay que remontarse seis años, a la temporada 2002-2003, la del subcampeonato, y aquel gran 4-2 ante el Athletic de Bilbao. Nihat se convirtió aquel día en ídolo de la parroquía txuri urdin. También se venció en Anoeta en el arranque de la campaña 96-97, 1-0 al Sevilla, con gol de Imaz. Lejos de San Sebastián, se logró la victoria en la 94-95, 0-2 en Compostela con dos tantos de Kodro. El resto de los encuentros se dividen a partes iguales en empates y derrotas, seis en ambos casos.

Si hablamos del primer encuentro liguero en Anoeta, sea en la primera o en la segunda jornada, la estadística mejora bastante para la Real. De los quince encuentros, seis finalizaron con victoria. Además de los dos ya mencionados, habría que añadir los de las temporadas 95-96 (2-0 al Sporting de Gijón), 97-98 (1-0 al Rácing de Santander) 99-00 (4-1 al Atlético de Madrid, el día que el colombiano Bonilla disfrutó de su efímero éxito con dos goles) y 2005-2006 (2-1 al Alavés, con dos tantos de Barkero). Pero Anoeta no es tan determinante para la Real como otros campos sí lo son para otros equipos. El debut en el estadio del barrio de Amara ha dejado cinco empates (incluyendo el primer partido oficial en el nuevo estadio, ante el Zaragoza) y cuatro derrotas (la más dolorosa, el 1-3 ante el Athletic de la campaña 2001-2002).

Si quince años ha jugado la Real en Anoeta, quince van a ser, con la que comienza el sábado, las temporadas que ha disputado este equipo en Segunda División. Y el balance es bastante más positivo que en Primera. En las 14 anteriores campañas en la categoría de plata, la Real entró ganando en siete de ellas, aunque perdió seis y sólo empató en una ocasión. Los triunfos realistas, además, suelen ser por goleada, como el 7-0 de la temporada 39-40 al Arenas, el 7-1 al Ferrol de la 44-45, el 6-2 al Levante de la 46-47 o el 6-1 al Orense de la 61-62. Si contabilizamos el primer partido en casa de estas temporadas en Segunda, la Real sí sale ampliamente beneficiada: once victorias y sólo dos derrotas. Éstas, curiosamente, se registraron en la primera temporada que la Real jugó en Segunda (la 35-36, 2-3 ante el Arenas) y la última, la pasada (0-2 ante el Castellón, en la foto).

Esta temporada, como es sabido, el arranque liguero es frente a Las Palmas. Y, curiosamente, la Real ya ha debutado en Liga en dos ocasiones frente al equipo canario, ambas en el viejo Atotxa. Podría decirse este conjunto fue el que marcó el comienzo y el final del trieno más glorioso de la historia del conjunto txuri urdin. Con un Real Sociedad-Las Palmas se inició la temporada 79-80 y el 1-0 con el que finalizó el partido, gol de Idígoras, supuso el comienzo de la espectacular racha de 38 partidos sin conocer la derrota, una racha que aún hoy es la más larga que tiene equipo alguno imbatido en Primera. Y con un Real Sociedad-Las Palmas comenzó la temporada 82-83, el primer partido de Liga después de lograr el segundo título. El resultado aquel día fue de empate a uno y Uralde marcó el gol realista.

Se suele decir que un buen arranque es esencial para una buena temporada. Si pensamos en cómo empezó la Real del subcampeonato de 2003, no cabría la menor duda de la certeza de esa afirmación. Pero en Segunda, la historia de este equipo no se escribe del mismo modo. De los cinco ascensos que ha celebrado la Real a lo largo de su historia, dos de ellos se iniciaron con una victoria en la primera jornada y los tres restantes con derrota, incluyendo el último, el que se consumó en Puertollano en 1967. Empezar ganando tampoco le sirve a la Real de talismán. En cinco de las nueve temporadas que no se logró el ansiado ascenso sí se comenzó con victoria. ¿Qué sucederá el sábado? Ojalá que sea un triunfo txuri urdin. La afición se merece ya alegrías.

miércoles, agosto 20, 2008

"Este es vuestro equipo"

Viendo ayer la presentación de la Real, y viviendo el contexto en el que estamos inmersos, me acordaba de una de las mejores películas deportivas que se han hecho nunca. En Hoosiers, Gene Hackman interpreta a un polémica entrenador de baloncesto que va a parar a una pequeña escuela superior de Indiana para entrenar a su equipo. Para él es una última oportunidad de volver a la élite tras un conflicto vivido en su anterior equipo. En el pueblo le miran con recelo y le reprochan que no haya conseguido que la estrella del conjunto vuelva a jugar, después de abandonar el baloncesto tras la muerte del anterior entrenador, un padre para él.

En la presentación de ese pequeño equipo de Indiana, parte del público corea el nombre del jugador ausente. El entrenador coge el micrófono y lanza una arenga a los aficionados. "Esperaba que apoyaríais a los que están en el equipo, y no a los que no están en él. Estos seis jóvenes han decidido trabajar, han decidido sacrificarse (...) para representaros a vosotros, a esta escuela superior. Esa clase de compromiso merece y exige vuestro respeto. Este es vuestro equipo", es lo que les dice.

La situación de ese equipo ficticio de baloncesto no tiene nada que ver con la Real, pero el discurso de arenga sí. Hay quien cree que esta Real no puede luchar por el ascenso. Hay quien piensa que el sistema defensivo se va a convertir en un suplicio y en un coladero. Hay quien piensa que la plantilla es muy corta. Hay quien opina que el Sanse no podrá sustentar al primer equipo. Hay quien piensa que los rivales de pretemporada no sirven para medir el nivel de este equipo ni para preparar la temporada que nos espera. Hay quien prefiere destacar el conflicto laboral con los médicos que el análisis deportivo. Hay quien piensa que la Real se va a pique por muchos frentes.

Pero, de entre todo lo que se piensa, se dice y se calla estos días, sólo hay una cosa que es cierta por encima de toda duda. Este es nuestro equipo. A algunos parece que hay que recordárselo continuamente.

lunes, agosto 18, 2008

La hora del Sanse... y la del talento

Que la plantilla de la Real es corta es una obviedad. Pero lo que no se está diciendo lo suficiente es que es una necesidad. Tres razones justifican que no haya un exceso de jugadores. En primer lugar, y desde luego la más importante, la económica. No hay dinero para comprar jugadores y punto. Gangas hay pocas. Si aparece alguna se aprovecha y listo, pero si no aparece no se puede crear de la nada. En segundo lugar, la deportiva. El año pasado la Real se movía con un grupo de 27 jugadores. Y eso provocó que cuando algunos saltaron al campo lo hicieran sin ritmo (lo de Novo fue el ejemplo más claro). Y en tercer lugar, por el Sanse. El filial debe ser la base de este club. Si falla el primer equipo, es ahí donde debe mirar siempre la Real. Quien lo merezca, subirá a la Real. Lillo parece tenerlo claro.

Ahora mismo la Real tiene 21 jugadores en la primera plantilla (son los que aparecen en la web oficial, contando a Zurutuza). Sobran tres, que son los transferibles: Diego Rivas (aunque ahora se dice que tiene opciones de quedarse si no aparece una buena oferta), Mikel Alonso y Dalibor Stevanovic. Se habla de tres incorporaciones que están al caer: Fran Mérida, Víctor (ambos regresarían cedidos, como en la pasada temporada) y Geijo (la directiva del Levante pide 600.000 euros, pero sus administradores concursales aceptan la oferta de 300.000 realizada por la Real). Si se produjeran las tres salidas y las tres entradas, la plantilla de la Real quedaría bastante bien compensada en líneas generales.

Los problemas que presenta ahora mismo la Real y que Lillo tiene dos semanas para solventar están en dos puestos clave: el mediocentro y la delantera. Markel Bergara está llamado a triunfar por su categoría, pero tiene una mala suerte increíble con las lesiones. Ahora estará un mes de baja y podrá debutar, como pronto, en la tercera jornada de Liga. El año pasado, cuando deslumbró ante el Málaga en Anoeta, también se lesionó y acabó perdiendo toda opción de regresar al once. Es, por tanto, la hora de Elustondo, su momento de demostrar que tiene fútbol en sus botas. Pero no hay recambio claro para su posición. Rivas podría ser esa alternativa, pero, lo admito, no me hace mucha gracia que siga en la Real después de lo poquísimo que demostró en el año del descenso.

En la delantera también hay escasez de efectivos (Díaz de Cerio tendrá que confirmar lo que apuntó el año pasado, que es el auténtico goleador de este equipo), aunque los fichajes de Víctor y Geijo nos devolverían una vanguardia de garantías. Pero si no llegan más refuerzos (que todo es posible; que a nadie se le olvide que estamos en Segunda y en proceso concursal), se acentuaría la sensación de que es la hora del Sanse. La Real debe ser un equipo de cantera y hay que administrar bien los minutos para que el segundo equipo se sienta parte activa de este equipo. Basta de contentarnos con medianías de fuera cuando chavales de aquí lo pueden hacer, al menos, igual de bien. No se trata de regalar un puesto en el primer equipo a nadie, sino de no cerrar las puertas.

Y con la hora del Sanse llega la hora del talento. La Real no tiene una mala plantilla, ni mucho menos. No la tenía el año pasado aunque muchos quisieron rebajar su nivel y tampoco la tiene ahora. Con el nuevo sistema que quiere emplear Lillo, y aunque no me gusta nada hablar de números porque me parece la parte más ficticia del fútbol (ahí estoy plenamente de acuerdo con el técnico realista), lo cierto es que la apuesta es seria y arriesgada. Y, qué demonios, me gusta. Estoy cansado de ver que equipos abiertamente inferiores a la Real dominan los partidos. Tenemos calidad. Enseñémosla. Y aquí hay un jugador que tiene más responsabilidad que el resto: Xabi Prieto. Es la hora del Sanse, es la hora del talento. Y, por tanto, debe ser la hora de Xabi Prieto.

miércoles, agosto 13, 2008

PARTIDOS INOLVIDABLES Real Sociedad 2 - Real Madrid 2 (93-94)

Hace hoy quince años, la Real jugó su primer partido en Anoeta. Un partido amistoso, en un día de fiesta, pero no por eso deja de ser el primero. Una jornada inolvidable, la primera en la que el equipo txuri urdin pisó su nueva casa. Y no ganó la Real aquel día, pero se disfrutó como si lo hubiera hecho. Ante un rival de entidad, el Real Madrid, el conjunto de Toshack dio una muy buena imagen. No ganó, pero se adelantó dos veces en el marcador. Loren anotó el primer gol en el nuevo campo, colocando el balón por bajo en un mano a mano con Buyo. El realista, recién aterrizado de nuevo en San Sebastián tras su paso por Bilbao y Burgos, dijo que quería marcar el primer gol. E incluso le anularon uno por un dudoso fuera de juego antes de marcar el que definitivamente pasaría a la historia.

Océano adelantó por segunda vez a la Real, en otro mano a mano con el portero madridista, pero esta vez picándole el balón por encima. Por el Madrid, Butragueño empató las dos veces. No se le daba mal al Buitre jugar en San Sebastián, no. Unos cuantos años antes, en la temporada 87-88, con un Real Madrid ya campeón y una Real Sociedad ya subcampeona, también anotó los goles que subieron el 2-2 definitivo al marcador. Aquel día tampoco quedaba ya mucho en juego, como el 13 de agosto de 1993, el día en que la Real inauguró Anoeta. La Real pudo ganar con el gol anulado y pudo perder con las muchas ocasiones del Madrid, pero Alberto estuvo muy bien y lo evitó.

Aquel día, el fútbol fue casi lo de menos. Anoeta abría sus puertas a los realistas por primera vez y la organización de la fiesta Kaixo Anoeta supo estar a la altura. Desde una hora antes del comienzo del partido, medio centenar de chavales vestidos con el uniforme de la Real trasladaron un trozo de césped de Atotxa para colocarlo en el centro de Anoeta. La gente se volvó con todos ellos, en especial con una pequeña que tuvo la mala suerte de tropezar y caer al suelo durante su relevo.
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El balón llegó al campo nada menos que en parapente, y así pudo comenzar el partido. "Ha sido un día precioso", admitió Toshack después del partido contra el Madrid, rival que se escogió, entre otros motivos, porque el club blanco le debía a la Real un partido amistoso por el fichaje de Lasa (qué tiempos aquellos en los que se miraba la economía incluso para estas cosas. Pero, claro, era otra época y había un gran presidente en el palco...).
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Benito Floro, el entrenador visitante, se deshizo en elogios. "Anoeta es una maravilla. La ceremonia ha sido sencilla, amena, y a pesar de las antipatías, el público ha acabado aplaudiendo al Real Madrid. El partido ha sido fenomenal y se han visto cuatro goles. Más no se puede pedir. Todo ha salido extraordinario", dijo. Toshack admitió que el Madrid "disfrutó de mejores ocasiones a lo largo del encuentro". "Quizás a mis jugadores les pesó la responsabilidad de la inauguración de Anoeta, pero no hay que olvidar que enfrente tenía a un equipo como el Real Madrid", añadió.
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Tras el fútbol llegó el fin de fiesta. Anoeta, en plena Semana Grande donostiarra, se llenó de espectáculo. Hubo música a cargo de Luz Casal, Oskorri y Javier Gurruchaga y la Orquesta Mondragón. Hubo luz y sonido en un número sencillo y hermoso. Y todo acabó de forma feliz. Dando la bienvenida a un estadio que ya nos ha acompañado durante los últimos quince años de nuestras vidas. "Es muy grande", reconocía Pedro Soroeta en El Diario Vasco tras el partido. La comparación con el viejo y entrañable Atotxa era inevitable. Pero Anoeta era el futuro de la Real. Y, quince años después, lo sigue siendo.
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Real Sociedad: Alberto, Fuentes, Alaba, Pikabea, Uría, Carlos Xabier (Lumbreras), Oceano (Albístegui), Imaz (Larrañaga), Alkiza (Guruzeta), Loren y Kodro (Luis Perez).
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Real Madrid: Buyo, Llorente, Sanchís (Nando), Alkorta, Lasa, Michel, Hierro, Prosinecki (Milla), Luis Enrique, Butragueño (Alfonso) y Zamorano (Dubovski).
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Goles 1-0, minuto 26, Loren; 1-1, minuto 53, Butragueño; 2-1, minuto 54, Océano; 2-2, minuto 60; Butragueño.
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Árbitro: Joaquín Urío Velázquez. Amarilla a Hierro y Alkorta.
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Anoeta, lleno absoluto.

sábado, agosto 09, 2008

Adiós sin pena ni gloria

Lo fundamental para vestir la camiseta de la Real, y más en la compleja situación en la que vive el club, es querer hacerlo. Skoubo no quería y ya no es jugador de la Real. La ecuación es simple. Se cumple el deseo del jugador y del club. El delantero ya no será más ese jugador al que todos esperamos y muchos creían ya que no formaba parte de la plantilla. Skoubo ha entrado en la historia pasada de la Real. La suya es una historia triste, la de un muy buen jugador que no colmó las expectativas que él mismo generó sobre el campo. La de un goleador que apenas marcó goles y que los que marcó están perdidos en la nebulosa que forma el olvido. La de un futbolista que durante los últimos dos años se ha sentido y le hemos sentido muy poco como tal. Un lastre que, por buenas cualidades futbolísticas que tuviera, no tenía ya sitio en la Real.

Tengo claro que si Skoubo se hubiera quedado en la Real y no hubiera tenido lesiones, habría sido el delantero que marcara veinte goles esta temporada. Clarísimo. Y por eso es una pena que se vaya. Pero vista la historia, era difícil mantener la confianza en él. O que él mismo mantuviera confianza en su futuro en la Real. El traspaso es una buena solución, la mejor en la actual tesitura. Y a pesar de que es un negocio ruinoso más que deja la breve labor de José Mari Bakero en la Secretaría Técnica del club txuri urdin (quizá en la que menos culpa tenga el ex jugador de Real y Barça, todo hay que decirlo), sacar 350.000 euros más otras cantidades por objetivos por un delantero que apenas ha jugado en los dos últimos años supone una operación positiva.

Llegó en el mercado de invierno de la temporada 05-06, entre otros junto a Mark González. Y marcó cinco goles valiosísimos para lograr la permanencia en Primera aquel año. Su gloriosa competenetración con Nihat en su segundo partido, en el derbi ante el Athletic que acabó con empate a tres goles, hizo soñar con un nuevo delantero mágico. Como en su día lo fueron Aldridge, Kodro o Kovacevic. Pero no. Sus cinco goles fueron en Anoeta y fuera de casa su rendimiento bajó. Pero la confianza en él seguía intacta para la nueva temporada. Hasta que empezó su calvario de lesiones y las esperanzas se fueron diluyendo como un azucarillo en agua. Bakero le esperó. Lotina le esperó y formó parte, casi sin que nos enteráramos, de la plantilla que bajó a Segunda. Iriarte le esperó. Lillo sólo le pudo alinear a la desesperada en la última jornada de la temporada pasada. Pero ya nunca llegó.

Sale de la Real por la puerta de atrás. Sin pena ni gloria. Su paso por San Sebastián ha sido, salvando su contribución en los primeros seis meses, un querer y no poder. Y lo peor de todo es que, siendo el buen jugador que es, es probable que nadie le eche de menos. Hoy sí se nota su ausencia porque la Real se queda corta, muy corta, de efectivos en la delantera. Sólo Díaz de Cerio y los chavales del Sanse. Pero en cuanto vuelva a llegar otro delantero, quizá nadie se vuelva a acordar de Skoubo.

miércoles, agosto 06, 2008

Hasta dentro de un año, Asier

No voy a negar que mi primera reacción ante la salida de Riesgo de la Real fue de una absoluta incredulidad. Creo en Asier como el portero que debe defender la meta txuri urdin. Fue, sin duda y a pesar de sus carencias, uno de los pilares del equipo la pasada temporada, seguramente el mejor jugador de la plantilla, el más decisivo y el que más puntos aseguró. No contar con él en el año que debe ser el del ascenso de la Real es un golpe duro, por muy bien cubierta que esté la portería del equipo. Bravo me gusta, pero siempre he preferido a Riesgo. Por buen portero y por ser de la cantera. Pero la situación económica heredada de anteriores presidencias obliga a hacer sacrificios como éste.

Por eso la primera reacción fue de cierta indignación y de absoluta impotencia. Riesgo quería jugar toda la vida en la Real y el lodazal que crearon los responsables del club (antes de que llegara Badiola, por si alguien se ha olvidado ya) se lo ha impedido. Yo quería que siguiera llevando el escudo de la Real en la camiseta y eso me lo han quitado quienes han llevado a mi equipo a una situación cercana a la ruina económica. Disfruto viendo cómo un portero del Sanse da el salto al primer equipo y defiende su portería durante años. Como Arconada. Como Alberto. Como esperaba que lo hiciera Riesgo. Me han truncado esa posibilidad, al menos durante un año y eso pesa en el ya maltrecho ánimo de cualquier aficionado realista. Pero lo cierto es que un análisis frío de la operación deja muchos más puntos de acierto que de crítica.

Estaba asumido que uno de los dos porteros de la primera plantilla, Riesgo o Bravo, iban a salir. El Aston Villa ofreció más de cuatro millones de euros por Asier, pero los ingleses se echaron finalmente atrás. El Recreativo de Huelva ha conseguido la cesión del porterio guipuzcoano con una opción de compra por un valor similar. Lo más probable, dicen, es que no la haga efectiva al final de la temporada, con lo que Riesgo volvería a la Real. Pero por su cesión va a pagar 350.000 euros y 150.000 más si los andaluces consiguen la permanencia en Primera. Es decir, medio millón de euros, además del ahorro del sueldo del meta, una magnífica inyección de dinero a las maltrechas arcas realistas. Mucho y necesario dinero.

Si la Real consigue el premio del retorno a Primera, y si el Recre no hace efectiva la opción de compra, Riesgo volverá a ser portero de la Real para la campaña 2009-2010, y lo hará con un año más de experiencia en la máxima categoría que no le va a venir nada mal, al contrario. La meta txuri urdin seguirá contando mientras tanto en Segunda con un meta de primer nivel. Bravo (parece que hay mucho interesado en vender hoy en la prensa que el chileno está a punto de abandonar también la Real, pero las cosas no son así; estamos en concurso de acreedores y si sale una buena oferta el chileno se marchará, lógicamente, pero a día de hoy es poco probable, puesto que no se han recibido ofertas serias por él), y con la apuesta por un meta del filial, Zubikarai, algo obligado y deseado para un equipo de la filosofía que tiene la Real.

La cuestión económica, en cuanto a ingreso y alivio de las nóminas, está bien cubierta. La deportiva parece que también, tanto por parte de Riesgo como por parte de la Real. Hay algunos peligros, claro está. Lo más preocupante sería que Asier no jugara. El Recre es un equipo a priori destinado a luchar por la permanencia y todos sabemos el baile de técnicos que suele producirse en la parte baja de la tabla y los peligros que eso tiene para los jugadores en los que sí confía el técnico saliente. Ojalá que no sea el caso de Riesgo. Calidad tiene de sobra para jugar en Primera, pero nunca se sabe y más hablando de un puesto de confianza como es la portería. En la Real, Bravo se perderá varios partidos si es convocado por su selección, como parece bastante seguro que sucederá. Para empezar, no estará en la segunda jornada, en el importante partido en Zaragoza. Será la hora de Zubikarai, pero ese peligro parece que Lillo lo tiene bien calculado. Ojalá salga bien.

A pesar de los inconvenientes, da la sensación de que la salida de Riesgo y la forma en que lo hace es la mejor opción para la Real. Badiola ha acertado, porque había que mover ficha ya y asegurar un dinero que permita reforzar la plantilla. A Asier sólo cabe desearle toda la suerte del mundo (porque sigue siendo un portero de la Real y realista y porque, además, reportará más dinero al club) y decirle que nos vemos dentro de un año, cuando volverá al equipo txuri urdin y le recibiremos encantados. Y que sea en Primera.

lunes, agosto 04, 2008

Hasta el final

Algunos medios de comunicación es probable que no se hagan eco mañana de la noticia (como han decidido delibera y sorprendentemente ignorar cualquier novedad sobre el tema), pero hoy Iñaki Badiola ha dado una rueda de prensa conjunta con el agente FIFA José González, el que presentó la denuncia por el presunto intento de compra del partido que jugaron Sevilla Atlético y Málaga. Dos son las principales conclusiones que puede sacar el aficionado de la Real de esta comparecencia pública. En primer lugar, que el equipo txuri urdin no va a jugar en Primera División el año que viene. Los plazos y la desidia federativa lo impiden. En segundo lugar, que la Real, mientras siga presidida por Badiola, irá hasta el final con esta denuncia. Ambas cosas tienen una importancia capital.

Si la Real no va a conseguir el ascenso de esta forma, se elimina desde ya la parte más interesada de esta desagradable cuestión. No se podrá acusar a la Real de perseguir el ascenso en los despachos (concepto que, de todos modos, me hace mucha gracia; en caso de que se demostrara la compra, ¿no habría sido el Consejo, el presidente y el hombre que puso el dinero en el Málaga quienes hubieran intentado conseguir ese ascenso en los despachos...?), porque tal ascenso es una quimera. Badiola ha reconocido que si Competición hubiera atendido la denuncia habría cabido la posibilidad de una Primera División de 21 equipos. Una aberración, por cierto, una huída hacia adelante más de este vergonzoso fútbol en el que nos movemos. Un intento de contentar a todos, incluso a los que cometen irregularidades.

Esto tendría que haberse resuelto enseguida, pero no ha habido interés. Además de las novelescas excusas de Competición, Apelación tiene el recurso de la Real desde hace nada menos que doce días y todavía no ha movido ficha. Delirante, como lo es el hecho de que este asunto esté vivo desde comienzos de junio y apenas haya dado un primer paso en dicho Comité. E indignante por encima de todo. ¿Es realmente cierto que a nadie le interesa en el fútbol español, incluso en las instancias deportivas superiores, esclarecer una denuncia por compra de un partido? ¿Tan difícil es investigar y, en su caso, probar que algo así se ha producido? Duele pensar que si los protagonistas fueran otros, el tratamiento habría sido también muy diferente.

Y como el ascenso es prácticamente imposible (y pongo el prácticamente sin convencimiento alguno de que aún haya alguna rendija abierta que permita pensar en ello), se me antoja todavía más importante aquello de seguir hasta el final. Esta cruzada, porque ya no hay otra forma de calificar el clamar en el desierto que protagonizamos por este asunto ante la indiferencia más absoluta de quienes deben velar por la limpieza de la competición, debe servir para sentar un precedente. Es la primera vez que se muestran pruebas de un intento de compra. Es la primera vez que hay una denuncia de alguien que se mueve dentro del fútbol. Y eso tiene que contar para algo. Si hay normas, que se cumplan. Y si no gustan, que se cambien. Pero que se acabe ya esta pantomina de mirar hacia otro lado.

Además, ha habido muchos interesados en pintar a la Real como la mala de la función. Decían que la Real primaba a todo el mundo, a los rivales de Sporting y Málaga por ganar a sus rivales por el ascenso y a los equipos que luchaban contra el conjunto de Lillo directamente por dejarse perder. No se acusaba, se daba por hecho. Sin pruebas, claro, pero eso a quién le importa. Y, aunque muchos que se autoproclaman realistas no vean nada grave en ello, e incluso se sirven de este asunto para mofarse de Badiola, a mí no me hace gracia que me acuse de tramposo quien precisamente se vale de trampas para ganar. Es una cuestión de orgullo, de honra y de espíritu deportivo. Badiola ya ha aclarado que piensa lo mismo. Y me alegro muchísimo de que así sea, de que este asunto no muera por la desidia (¿interés?) federativa y periodística que tenemos. Me alegro que el silencio que se ha guardado hasta ahora desde el club no suponga agachar las orejas ante una injusticia y pasar página.

Yo me sumo al carro de Badiola. Seguiré hablando de este tema, sin pedir el ascenso para la Real, entre otras cosas porque ya no va a llegar. Pensaré en el partido contra Las Palmas del día 31, pero sin olvidarme de la denuncia. Yo no voy a desistir de este asunto porque me parece de una gravedad suprema. Lo hermoso del fútbol es ver 90 minutos de lucha deportiva entre dos equipos y eso ha sido violentado. Esa es su razón de ser. Lo que nos lleva a un estadio cada domingo. No será ni la primera ni la última vez que pase. Pero hay que hacer lo imposible por poner freno a esta desvergüenza. La Real ya no va a sacar nada de esto, pero hay que arrojar luz sobre el pozo negro que es el fútbol en estos momentos. Caiga quien caiga. Y yo, desde luego, tengo pocas dudas de que entre los que acabarán cayendo tienen asientos garantizados Lorenzo Sanz y compañía.

martes, julio 29, 2008

Quince años de Anoeta

Hoy se cumplen quince años desde la inauguración oficial de Anoeta, un debut que no llegó con un partido de la Real, sino con unos campeonatos europeos junior de atletismo. Para conmemorar el aniversario de la primera vez que el equipo txuri urdin jugó en Anoeta hay que esperar hasta el próximo día 13 de agosto. Fue ese día de 1993 cuando tuvo lugar la fiesta Kaixo Anoeta, en la que el Real Madrid actuó como invitado de honor. Loren anotó el primer tanto en un partido que finalizó con empate a dos, Butragueño anotó los dos goles merengues y Océano, el mismo autor del último gol oficial en Atotxa, completó el marcador. Alkizamarcó el primer gol oficial en Anoeta, en la segunda jornada de la Liga 93-94, en un partido contra el Zaragoza que también acabó 2-2.

Quince años, otras tantas temporadas, catorce de ellas en Primera y una última en Segunda. Los muros de Anoeta han visto más de 300 partidos, dos competiciones europeas (la UEFA de la temporada 98-99 y la Champions de la 03-04). El descenso no se vivió allí, sino lejos de Anoeta, en Mestalla, pero el estadio donostiarra sí vivió la tristeza del no ascenso de la pasada temporada. Días felices, los del subcampeonato, la goleada al Madrid de los galácticos, el buen fútbol de la Real de Krauss o los alivios por la salvación ante Barcelona o Celta.

Darko Kovacevic tiene su nombre escrito en letras de oro en la historia de estos quince años como el jugador que más veces ha perforado las porterías del estadio. Nada menos que 68 goles le ha visto marcar la parroquia de Anoeta, entre Liga, Copa, Champions y UEFA. Muy lejos le siguen De Paula con 37, Kodro con 36 y Nihat con 30. El Atlético de Madrid es el equipo que más veces ha perdido ante el conjunto txuri urdin en Anoeta, nada menos que diez de sus doce visitas, en las que nunca ha conseguido ganar. Y a pesar de que la Real sólo ha vencido en cinco de los catorce duelos, el Athletic de Bilbao es el equipo que más goles ha encajado en sus visitas a Anoeta, nada menos que 27.

Barcelona, Deportivo y Valencia comparten el honor de ser el club que más veces ha salido victorioso de Anoeta, con cinco de catorce. Y el conjunto blaugrana es el que más goles le ha marcado a la Real en este estadio, nada menos que 23. Y es que la mayor goleada encajada por la Real, el 0-6 de la temporada 00-01, con Javier Clemente como entrenador txuri urdin, ayudó mucho a engordar esta fatídica estadística. En Primera, sólo hay un equipo que ha visitado Anoeta y no ha perdido, el Lleida (una única visita, una victoria), mientras que en Segunda son cinco, tres de los cuales volverán a visitar el estadio la próxima temporada. Rácing de Ferrol y Poli Ejido podrán presumir de estar invictos en él un año más, mientras que Castellón, Eibar y Córdoba se lo tendrán que ganar sobre el campo.

El 8-1 al Albacete de la temporada 95-96 se mantiene como la mayor goleada conseguida por la Real en Anoeta. Por detrás, destaca la tarde de gloria de Luis Pérez en el 6-0 al Logroñés de la temporada 94-95, la misma campaña en la que el Athletic salió vapuleado en el histórico 5-0, con hat trick de Kodro. Idéntico resultado se llevó el Rayo en la temporada del subcampeonato, la 02-03. Desde luego, para ver espectáculos goleadores en San Sebastián, hay que ir a Anoeta a ver al Athletic o al Real Madrid. Con los bilbaínos, la media de goles por partido es de 3,37 y con los madrileños de 3,21. En Segunda, la mayor goleada fue el 4-0 al Xerez.

Anoeta cumple quince años, y lo hace siendo ya de forma indiscutible la casa de la Real. Nadie que lo viera y viviera olvidará jamás Atotxa, pero hoy la Real ya pertenece a Anoeta. Cuántos recuerdos tenemos ya de este largo periodo de tiempo. Cuántos partidos hemos visto ya de la Real allí. Cuantos días que recordar y cuántos que olvidar. Y parece que fue ayer cuando Loren se plantó delante de Buyo y marcó el primer gol, cuando colocaron el trozo del cesped de Atotxa en el centro del campo del nuevo campo. Cuando todos pensamos que aquello no tenía nada que ver con el viejo Atotxa, que la pista de atletismo nos colocaba muy lejos de los jugadores a los que antes se podía tocar. Y, pese a todo, cuánto cariño le hemos cogido ya al estadio...

domingo, julio 27, 2008

La maldición de la publicidad

Ahora que se ha anunciado que el Athletic de Bilbao va a poner publicidad en sus camisetas, dejando así de ser el único equipo en no haber abrazado ya esta forma de financiación, no está de más recordar que la Real tiene una particular maldición con su patrocinio. Desde que optó por colocar el nombre de una firma comercial en la elástica txuri urdin, la Real no ha conseguido ganar ningún título. Dicho así, tamnpoco impresiona demasiado, pues la Real no es un club acostumbrado a luchar por las cotas más altas. Pero impacta más al recordar que el último día que este equipo jugó sin publicidad, el 27 de junio de 1987, se proclamó campeón de la Copa del Rey en Zaragoza y en una preciosa final disputada ante el Atlético de Madrid.

Con el comienzo de la temporada 87-88, la camiseta de la Real tuvo su primera publicidad: Niessen. Esta empresa estuvo tres años con el equipo txuri urdin. En la primera campaña, la Real fue subcampeona de Liga y perdió la final de Copa contra el Barcelona, una final en la que era el equipo guipuzcoano el que partía como favorito, algo inaudito hasta entonces por la gran diferencia de potencial entre el equipo txuri urdin y el blaugrana. ¿Maldición por la publicidad? El caso es que la Real no ganó. Los extranjeros llegaron a este equipo con la publicidad de Niessen, una firma que se mantuvo tres años como patrocinador del equipo.

En la temporada 90-91 se produjo el primer cambio de patrocinador. Bankoa se mantuvo hasta el final de la temporada 94-95. Con esta publicidad, la Real jugó la Copa de la UEFA en dos ocasiones y sólo pudo ganar una de las tres eliminatorias que jugó. En la última campaña de Bankoa, Toshack fue cesado, inaugurando una frenética etapa en el banquillo realista, de cambios contínuos, que todavía no hemos podido dar por finalizada. ¿Maldición por la publicidad? El caso es que desde entonces sólo tres entrenadoradores han conseguido iniciar y finalizar la misma temporada en el banquillo realista, Javier Irureta, Bernd Krauss y José Mari Amorrortu.

Con la campaña 95-96 comenzó el patrocinio de Krafft. Hasta el final de la temporada 99-00, la leyenda que lucía la Real en sus camisetas era la de Krafft Auto. Desde la 00-01 y hasta el final del contrato de publicidad, en la 02-03, se cambió a Krafft Professional. Fue con ésta última camiseta cuando la Real se quedó a las puertas de volver a ser campeona de Liga, cuando la dura realidad acabó con el sueño en Vigo. ¿Maldición por la publicidad? Seguramente no, pero la Real no logró, 16 años después de alcanzar la gloria copera en Zaragoza, ese título tan merecido.

El salto a la Champions League se produjo con un nuevo cambio de patrocinador. La empresa de seguros Fiatc se convirtió en la primera firma no guipuzcoana en sponsorizar a la Real. El adiós de Fiatc se produjo nada menos que con el histórico descenso a Segunda División, después de 40 años en la máxima categoría. ¿Maldición por la publicidad? Quién puede saberlo... Y ya en Segunda, Belca se colocó en la camiseta txuri urdin y vivió el triste no ascenso, la durísima derrota en Vitoria. Belca afronta ahora su segundo año. ¿Se romperá la maldición de la publicidad y podremos celebrar un ascenso que, tal y como están las cosas, vale más que un título...?

viernes, julio 25, 2008

Renovación salvaje

Desde que descendió a Segunda División, la renovación que está sufriendo la plantilla sólo se puede calificar de salvaje. Ha habido movimientos muy acertados y otros más que discutibles, pero en líneas generales, y a la espera de la configuración definitiva del plantel que luchara por segundo año consecutivo por volver a Primera, se puede afirmar que la Real es hoy un equipo muy distinto del que agonizó en la máxima categoría en la temporada 2006-2007. Y, teniendo en cuenta las restricciones económicas que ha tenido la Real en estos oscuros tiempos, la mayoría de los movimientos se pueden considerar acertados. Se habla mucho del cambio de rumbo que imprimió Badiola al llegar, pero no hay tantas diferencias como algunos se empeñan en hacer ver.

En aquella campaña del descenso, hasta 30 jugadores vistieron la camiseta de la Real (Jauregi también formaba parte de aquella plantilla, pero no llegó a jugar un solo minutos por los problemas que provocaron su retirada del fútbol). Hoy ya son 16 los que saben seguro que no volverán a disputar un partido más con la camiseta txuri urdin, entre ellos Diego Rivas, que todavía no ha salido de la Real pero lo hará seguramente en las próximas fechas. El club ha conseguido librarse de jugadores que no debieron llegar nunca, como Herrera, Víctor López, Novo, Jesuli o Fabio Felicio. El otro lado de la moneda lo representan Kovacevic (al que sigue siendo imcomprensible que no se le hiciera una oferta para jugar en Segunda), Savio o Martí, profesionales que ojalá hubieran seguido en el equipo y que por distintas causas lo dejaron.

De los 14 jugadores que siguen, diez son de la cantera. La apuesta por Zubieta sigue viva. Siguen llegando nombres que pueden ocultar esa percepción (situación acentuada desde que Badiola es presidente, cierto), pero hay algunos al parecer muy interesados en magnificar esa situación y negar que los potrillos siguen teniendo hueco. De los seis jugadores que forman parte del primer equipo y que no bajaron hace sólo un verano, dos son los primeros fichajes de esta temporada (Sergio Rodríguez y Marcos) y cuatro son canteranos: Zubikarai (que se quedará en el equipo si Riesgo o Bravo son traspasados), Carlos Martínez, Castillo y Markel. A éstos habría que sumar a Agirretxe (que sí llegó a disputar algún minuto con el primer equipo en el año del descenso, aunque su presencia fue tan testimonial como la de Estrada o Elustondo) o Viguera.

Y otro dato que apuntala la fe en la cantera. De los 17 jugadores que han dejado la Real en los dos últimos veranos (a los 16 que jugaron en la temporada del descenso habría que sumar a Gorka Larrea), sólo cinco eran potrillos: Rekarte, Gari Uranga, Garrido, Mikel Alonso y el propio Larrea. Los dos primeros terminaron contrato y la Real no hizo nada por renovarlos, quizá más acertadamente en el primer caso, aunque el segundo tenía también cierta oposición en la grada. A Garrido se le traspasó con la confianza de que la banda izquierda estaba cubierta (y lo sigue estando; a Castillo habría que sumar los que vienen desde el Sanse, Balenziaga, Morgada y Sarasola). Ingresó un dinero importante y el equipo no notó su ausencia. Aunque lo mejor sería que continuara, algo parecido sucedería si Castillo tuviera que ser traspasado este año.

Mikel Alonso y Larrea viven algo parecido. Al mayor de los Alonso se le cedió al Bolton y ahora al Olympiakos (si finalmente se quedan con él, algo que no está confirmado oficialmente), pero es que la cantera aprieta en su puesto. Jóvenes como Elustondo o Markel pisan fuerte y hay que darles cancha ya. El número de extranjeros, además, se ha reducido notablemente. De los nueve que jugaron el año del descenso, se ha pasado a los tres que hay ahora, y uno de ellos, Stevanovic, no cuenta para el futuro. Y queda por ver si Bravo es traspasado. A la espera de fichajes, Skoubo sería el único extranjero de la plantilla. Los españoles no vascos son ahora mismo tres, cuando en la 2006-2007 jugaron hasta seis.

Lo que está claro es que este tiempo ha dejado muy claro cuál es el mejor camino a seguir para la Real. Hay que seguir apostando por Zubieta, hacer dinero con aquellos canteranos que, aunque valiosos, sean prescindibles por la pujanza desde el Sanse, como sucedió con Garrido. Hay que apostar por fichajes de fuera que actúen de referentes. Nunca más jugadores fugaces como Felicio o Vaughan que no llegan a vestir ni en diez ocasiones la camiseta de la Real, o claramente discutibles como Víctor López. Cesiones, sí. Aligeran la carga económica y pueden dar rendimiento a corto plazo. Pero hay que lograrlas en verano, no esperar a diciembre para tratar de reconstruir la plantilla a la desesperada.

Se habla de Moha para reforzar el extremo izquierdo. Se habla de canteranos para garantizar un relevo en el lateral zurdo. Se habla de Iván Campo y Basinas para darle veteranía al mediocentro y a la defensa. Se habla de Geijo y Beausejour para reforzar la delantera. Se habla de la cesión de un par de jóvenes del Arsenal, entre ellos Fran Mérida. Y, sobre todo, se habla de recuperar por fin a Skoubo para la Real. Si el danés se queda y vuelve a ser el delantero importante de su primera temporada, si se concretan esos fichajes (o de similar categoría; es ridículo pensar en algo mejor en Segunda y en pleno concurso de acreedores, seamos más realistas que nunca) y se apuesta por la calidad de los canteranos que hay ya en la primera plantilla, mi confianza en la Real es absoluta y la posibilidad del ascenso más real aún que la pasada temporada. El regreso a Primera, insisto, será el 21 de junio de 2009. Lo dije, lo repito y lo mantengo. Por difícil que se vea el futuro.

martes, julio 22, 2008

Competición legaliza de facto la trampa

El Comité de Competición ha decidido que no hay motivo alguno para pensar que Lorenzo Sanz compró o intentó comprar para el Málaga partido alguno de la pasada temporada. No estoy de acuerdo con su decisión, obviamente, y confió en que la Real la recurrirá. No porque vaya a obtener algo, no, pero sí por amor propio. Porque si había motivos para presentar esa denuncia, que los había, más aún los hay para seguir adelante con este tema. No porque se pueda lograr el ascenso a Primera División, una ilusión que la Justicia deportiva ya se ha encargado de matar, sino porque es necesario por el bien del fútbol. Sinceramente, yo me conformaba con una sanción económica, un simple lavado de cara que reconociera los hechos, a pesar de que el reglamento tenga unas previsiones totalmente distintas. Algo que dijera que hay una actuación por debajo de la mesa. Pero ni eso.

Confieso que tenía ciertas ilusiones en la decisión del Comité. Durante los últimos días había signos positivos para el futuro de la Real. Que si estaba sobre la mesa el estudio de una Liga de 21 equipos en Primera, que si así se garantizaba que no habría protestas en Málaga... Incluso que la Real no haya cerrado los fichajes de jugadores libres como Iván Campo o Moha me hacía pensar que en el club se esperaba con cierta esperanza el fallo de Competición, algo que corroboraron en las horas previas a la decisión final tanto el portavoz del Consejo como Juanma Lillo. Colocar a la Real en Primera sin descender al Málaga incluso solucionaba la papeleta que ahora le espera al Comité de Apelación con el Cádiz, al que le podría haber dado la razón sin descabalar la Liga en Segunda. Pero no. Competición no ve motivos para sancionar al Málaga o a Lorenzo Sanz.

Con cinco folios, el Comité despacha el caso y dice que no cabe sanción alguna para nadie. El propio texto de Competición, más que un rechazo a las tesis de la Real, son una agresión en toda regla. Una agresión no sólo a la Real (a la que sibilina y sutilmente acusa casi de comprar al agente para que denunciara al Málaga; pero, y lo digo a sabiendas de que si lo hiciera podría haber sanción para la Real, ni ahí tiene el Comité la suficiente valentía como para actuar, se limitan a tirar la piedra y esconder cobardamente la mano, como han hecho en todo este asunto), sino al espíritu deportivo en sí mismo. Y eso es lo más grave. Otros han intentado insultar a la Real (no insulta quien quiere, sino quien puede), pero resoluciones así apuntan claramente a la destrucción de lo poco que queda de deporte en el fútbol.

Olvidemos por un momento todas las motivaciones que pueda esconder este caso, todos los intereses ocultos y públicos que puedan existir. Olvidemos por un momento que la Real se agarraba a esta opción para subir a Primera, que para el Málaga la consecuencia podría haber sido regresar a Segunda. Olvidemos que se haya dicho que es una venganza personal del agente José González contra Lorenzo Sanz. Olvidemos todo eso. Sin eso, y una vez escuchada la dichosa grabación con la que empezó todo este embrollo allá por la primera semana de junio, lo que es innegable es que Lorenzo Sanz habla de primas a terceros. Por ganar y por perder. Al Tenerife, que jugaba contra la Real, y al Sevilla Atlético. Es innegable.

Pero, en una pirueta sólo posible en el mundo del fútbol y, quizá, sólo en el fútbol español, el Comité lo niega. Estos señores que deben velar por la limpieza de la competición afirman que "la propia conversación está llena de hipótesis, conjeturas, posibilidades abiertas, afirmaciones y negaciones y no puede inferirse de la misma ninguna actuación ilícita" y sentencian que "inferir a partir de la conversación transcrita que el club denunciando ha podido contribuir, aun en grado de tentativa o ideación, a alterar deportivamente un resultado, es un ejercicio de laboratorio insostenible".

Conclusión, el Comité acaba de legalizar de facto la compra de partidos siempre y cuando no se publicite con todo lujo de detalles. Mientras no haya una grabación en la que el presidente de un equipo concreto diga "os vamos a pagar x euros para que os dejéis perder", el Comité no se dará por enterado ni tampoco investigará la cuestión. No bastará tampoco que lo diga alguien claramente relacionado con un club, tendrá que ser su máximo dirigente. Competición ni siquiera entra a evaluar la relación de Lorenzo Sanz con el Málaga. Para qué, claro, si estaba decidido de antemano que no iba a haber sanción... ¡Queda oficialmente inaugurada la barra libre para comprar partidos, amigos presidentes del fútbol español! ¿O ya lo estaba y lo que hay en este mundo es una vista gorda escandalosa?

Pero es más, el Comité casi implora a los intermediarios, en especial a los agentes que se vean envueltos en casos así que no denuncien y que mantengan, de existir, sus comportamientos ilícitos. Lo hace con los palos que le da a José González ("por más que invoque su condición de agente, no actúa en cuanto a tal", dicen de él; ¿qué importancia tiene eso?, me pregunto yo) y porque censura su "atípica e incomprensible" conducta al denunciar. El papel de José González, según su denuncia, era el de mediador entre el Málaga y el Sevilla Atlético y el Tenerife. Y el Comité lo tiene claro. Si un agente es contactado para comprar partidos, que no se le ocurra cambiar de opinión. De lo contrario, su conducta sería "errática". ¿Le importa más al Comité que González "parece haber dejado de actuar independientemente del referido club (la Real)" que la posibilidad de que su denuncia sea cierta? Inaudito.

Dos detalles más sirven para pensar que algo huele realmente mal en todo este asunto. En primer lugar, que el propio Comité utilice uno de los cuatro escasos puntos de la argumentación jurídica de su fallo para justificar su inaceptable retraso en decidir. Como si la entrega de una denuncia en "otro departamento" pudiera retrasar tanto un caso. No puede haber nadie que se crea eso, de verdad. La explicación más obvia, y en eso seguro que coincidirá conmigo cualquiera, es que lo han retrasado para que el tiempo juegue en contra del recurso. Para que se acabe la Liga, para que se hagan las inscripciones de los equipos en la correspondiente división, para que la Ley Concursal paralice la capacidad de la Real de acudir a la Justicia ordinaria. Si esto pasa en marzo, lo normal es que se hubiera resuelto en una semana. Pero sucedió con la Liga casi finalizada. Y eso ha sido una losa insalvable para la Real.

Y el segundo asunto que indica que algo turbio se mueve por estos lares. El periódico que menos eco se ha hecho de todo el proceso es, precisamente, el que logró la filtración de la resolución del Comité. Marca fue el primero en dar la noticia cuando hasta ahora había echado toda la tierra que había podido sobre este asunto (un mal que ha afectado también a demasiada prensa guipuzcoana, que ha encontrado en este asunto un motivo más para atacar a Iñaki Badiola incluso por encima de los intereses y las auténticas posibilidades de la Real). Yo no acuso a nadie, porque nada sé (cosa bien distinta sucederá en algunos despachos del fútbol español, claro...) pero ¿soy el único al que le parece sospechoso?

Cuánta cobardía, cuánto oscurantismo, cuando inmoralidad y qué poca Justicia. Suerte para todos el año que viene. Por lo visto, algunos la vamos a necesitar más que otros. Pero resistiremos. El corazón txuri urdin seguirá latiendo con más fuerza que nunca.

Nota: El siguiente vídeo, subido en Youtube, contiene el corte de audio de la conversación entre Lorenzo Sanz y el agente (y las mofas de algunos supuestos profesionales de otro medio que ha preferido reírse en lugar de investigar, la cadena SER). Que cada cual juzgue sin que la pasión le nuble.

domingo, julio 20, 2008

Hermanos vascos

El Athletic ha vuelto a hacer de las suyas. No es la primera vez que roba jugadores de la cantera de la Real, ni mucho menos, así que tampoco deberíamos asustarnos. Pero, después de leer la noticia de que dos cadetes han tomado la autopista hacia la capital vizcaína, me he acordado de aquellas desafortunadísimas declaraciones que hizo David Albelda hace algo más de un año, cuando la Real se estaba jugando la supervivencia en Primera y tenía que visitar el Reyno de Navarra. "De los equipos vascos tengo malas experiencias. Ya sabemos como son", dijo entonces, insinuando que la Real sacaría tres puntos de Pamplona con absoluta seguridad, pero no por sus méritos sino porque Osasuna se iba a dejar ganar.

Ya sabemos cómo sucedieron las cosas. Y aunque ya sabemos que no lo va a hacer, todavía estamos esperando que se disculpe. En Segunda, pero con la dignidad de seguir esperando. La grada osasunista vio con perplejidad aquel día cómo corrían algunos jugadores de Osasuna, más preocupados de las ofertas de otros equipos por vencernos que de otra cosa. Fue ese día, y no otro, cuando la Real recibió la puntilla para bajar a Segunda. Y la puntilla la propinó Osasuna, no otro equipo.

Ya en la categoría de plata, el Eibar, un equipo que tiene un convenio firmado con la Real sacó dos puntos de Anoeta, perdiendo todo el tiempo del mundo con el empate, como habrían hecho con cualquier otro equipo. Esos dos puntos, seguramente, le podrían haber dado el ascenso al equipo txuri urdin. Y ya en plena Ley Concursal para la Real, el Eibar ha anunciado la ruptura unilateral de dicho convenio, ayudando en muy poco a la ya compleja situación que vive el club. Creo que está todo dicho con recordar que el Alavés, el equipo que nos privó de subir a Primera en aquella triste tarde en Vitoria, es el equipo vasco que mejor nos ha tratado recientemente.

Y el Athletic... Ay, el Athletic... ¿Cuántas veces hemos oído buenas palabras hacia la Real desde Bilbao? Cantos de sirena. En realidad, falsedades que quieren enmascarar la realidad. Para el Athletic, la existencia de la Real es un problema. A nivel de cantera, se llevan jugadores de la base txuri urdin siempre que pueden. Luego, ironías de la vida, se quejan cuando ellos son el pez chico y viene uno más grande. Y a nivel de primer equipo, sólo es cuestión de tiempo hasta que nos volvamos a encontrar con una situación desagradable, generada siempre desde Bilbao. ¿Nos hemos olvidado ya de cómo contrararon a Loren? ¿A Etxeberria? ¿A Zubiaurre? ¿Quién será la próxima perla de Zubieta que provoque un nuevo cisma entre los dos clubes? Badiola, no te dejes engañar. Dijiste que si solucionabas lo de Zubiaurre con la directiva bilbaína, el Athletic sería tu segundo equipo. En Bilbao no lo ven igual. Por aquí ya no queda romanticismo que rascar. Eso murió cuando San Mamés nos cantó aquello de "a Segunda, a Segunda".

Estos hermanos vascos que, según Albelda, tanto podrían haber hecho por la Real no se han distinguido precisamente por sus atenciones con el conjunto txuri urdin, ni se han dejado ganar precisamente sus partidos cuando la Real ha necesitado los tres puntos (no es eso lo que espero, me limiuto a pedir respeto y un trato acorde al que la Real da a los demás equipos) ni han tenido un comportamiento ejemplar fuera del campo con declaraciones y otras actuaciones fuera de tono. Quizá vaya siendo hora de asumir que ya no hay hermanos, que cada uno mira por lo suyo y que no hay colaboración posible con ninguno de ellos. Quizá.

jueves, julio 17, 2008

Las dudas del calendario

Todas las temporadas espero con impaciencia el calendario. Hay que ver si el arranque es duro, con quiénes nos vamos a tener que jugar los cuartos en las últimas jornadas, las fechas propicias para viajar para ver en directo al equipo a esas ciudades que tenemos cerca... Siempre hay un punto de ilusión para conocer el sorteo. Pero este año no. Porque este año, llamadme iluso, tengo una duda. ¿A qué calendario tengo que mirar? ¿Al de Segunda? ¿O al de Primera? No puede ser bueno que a mediados de julio los comités tengan todavía por resolver asuntos que pueden decidir el futuro deportivo de algunos equipos, no...

Ayer Iñaki Badiola presentó al Comité de Competición un dossier que, según algunas informaciones, era bastante completo sobre el presunto intento de compra del Sevilla Atlético en el partido que jugó ante el Málaga en la pasada temporada. Y prometió dos grabaciones más (que en principio entregaría a lo largo de este jueves) que corroborarían las tesis más favorables al club realista. El Comité se reúne de nuevo mañana viernes, aunque ya se apunta que entonces no habrá una resolución definitiva del caso, sino que habría que esperar al siguiente viernes, día 26 de julio. ¿A qué calendario miro? No tengo respuesta todavía.

Con este panorama, no me he detenido en realidad a mirar que el sorteo nos ha deparada un debut en Anoeta contra Las Palmas, que después jugamos contra dos recién descendidos (Zaragoza y Murcia) que medirán el potencial de la Real y de sus rivales por ascender, que la Liga acaba para la Real en Elche, que el primer derbi será en la jornada quinta frente al Alavés o que no jugaremos este año dos partidos seguidos fuera de casa o como locales. No, no me he detenido todavía en esos detalles. Y es que no dejo de pensar que el calendario de Primera ofrece un Atlético de Madrid - Málaga en la primera jornada...

miércoles, julio 16, 2008

GRANDES GOLES: REKARTE (Valladolid 0 - Real Sociedad 4, 97-98)

Desde que alcanzara la gloria a comienzos de los años 80, y excepción hecha del subcampeonato de hace cinco años, la Real ha tenido dos grandes equipos: la primera Real de Toshack, aquella en la que todavía estaban Arconada o Zamora junto a nuevas promesas de Zubieta; y la Real de la primera temporada de Krauss. En aquella temporada, la 97-98, la Real volvió a soñar con ganar la Liga por primera vez desde que Arconada alzara las dos copas de campeón. En la primera vuelta presentó una tarjeta de 17 partidos sin perder. Tras sufrir la primera derrota en más de tres meses en Santander, el equipo txuri urdin se recuperó goleando al Madrid en Anoeta por 4-2. Y después visitó Valladolid. Aquel fue el día en el que la Real y los realistas descubrimos que el fútbol puede ser fácil. Sólo hace falta trabajo, compenetración y calidad.
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El Valladolid había salido dominando, pero poco a poco la Real se fue haciendo con el partido. Y en el minuto 30 sucedió. Rekarte parte desde la posición de lateral izquierdo. Cede el balón a Aranzabal, aquel día extremo ante la baja de De Pedro. Aranzabal, con la pierna izquierda, cruza el balón hacia el pico del área, sin que pueda interceptarlo un primer defensa. Ahí llega Rekarte, que ha seguido la jugada, y con un toque hacia adelante se libra de otro pucelano. Un recorte con la pierna derecha hacia el interior del área le basta para librarse de otro defensa más (Julio César, que años después sería realista de forma efímera). Un cuarto cede con un segundo quiebro de Rekarte. Y, ya con espacio y desde el punto de penalti, el lateral realista engancha un derechazo que busca la escuadra izquierda de César. La encuentra. El balón rebota en el larguero y cae dentro. Gol. Golazo. El primer paso de una gran goleada txuri urdin aquel 1 de febrero de 1998.
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El Diario Vasco no escatimó elogios hacia el lateral que Krauss había hecho debutar en el primer equipo en la primera jornada de aquella Liga, en el Nou Camp. "Extraordinario partido del de Arrasate en todos los aspectos. La banda izquierda fue suya. Defendió con enorme superioridad y atacó con decisión y peligro. Marcó un golazo en una jugada que llevaba intentando toda la temporada. Fue, sin duda, su mejor partido en la Real". Tito Irazusta, en el mismo periódico, se congratulaba del "debut espectacular" de Rekarte en la faceta anotadora. As le consideró el crack del encuentro. "Fenomenal partido del lateral donostiarra en ataque y en defensa. Rubricó una gran jugada con el primer gol realista".
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En los diez años que Rekarte visitó la camiseta de la Real, jugó 338 partidos y marcó cuatro goles. Dejó la plantilla con el descenso a Segunda y cuando muchos realistas no éramos ya capaces de recordar a aquel lateral que nos deslumbró en sus primeros años en el primer equipo. La horrenda gestión del Consejo de Fuentes y De la Peña le impidió despedirse de la afición, sin saber si el club quería que continuara vistiendo la camiseta txuri urdin en la categoría de plata. Tampoco recibió la insignia de oro y brillantes que le corresponde por el tiempo que ha sido realista. Cansado de esperar una oferta que nunca llegó, fichó por el Almería de Emery, con quien coincidió en el Sanse. Sólo jugó diez partidos en la temporada pasada. Hoy el Almería, sin Emery, no cuenta con él y le ha dicho que se busque la vida. ¿El final de su carrera? Qué lástima acabar así... Pese a que en los últimos años en la Real estuvo sencillamente horrible, Rekarte dejó buenos recuerdos. Como este gran gol.

domingo, julio 13, 2008

¿Y si no empieza la Liga...?

Estamos ya a mediados de julio y el futuro es de lo más incierto. Y no, no estoy hablando de la situación económica de la Real, ni tampoco de la viabilidad del club, ni mucho menos de la configuración de la plantilla txuri urdin de la próxima temporada. En todo eso confío de sobra, a pesar de todo. Me refiero al lío en el que nos ha metido la incompetencia de los comités que tienen que velar por el buen funcionamiento de la Liga. A día de hoy, hay peligro real de que la Segunda División no comience a finales de agosto, tal y como está previsto. ¿Agorero? ¿Pesimista? No, me temo que no. No se le está dando importancia a los turbios asuntos que hay en juego en estos momentos, pero es posible, ya lo creo que es posible. Seguramente no pasará, claro, porque todo el mundo acabará lavándose las manos, pero el riesgo está ahí y hay que valorarlo seriamente.

Los comités deportivos afrontan en los próximos días dos decisiones vitales que afectan al futuro de la Liga en Segunda. El primero de estos asuntos se debe a que el Cádiz está peleando en los despachos por no bajar a Segunda B. Denunció una alineación ilegal de un jugador del Hércules en el último partido de Liga. Si le dan la razón y los tres puntos de ese partido, el equipo gaditano saldría de los puestos de descenso, a los que caería el Córdoba (rival de la Real en aquella última jornada que ya parece tan lejana en el tiempo). Pero parece ser que no se puede descender a un equipo que no haya cometido irregularidad alguna una vez finalizada la competición. Por ello, si no pudiera bajar el Córdoba y el Cádiz estuviera salvado, se hablaba de una Liga de 23 o 24 equipos en Segunda, algo que las altas esferas se apresuraron a negar.

El Comité de Competición no aceptó el recurso del Cádiz, que lógicamente ha acudido ahora al de Apelación, convencido de que tiene toda la razón. Se espera una decisión en los próximos diez días, entre el viernes 18 y el lunes 21. Sea cual sea ese dictamen, lo normal es que la parte afectada negativamente acuda al Comité Español de Disciplina Deportiva y, de no prosperar ahí el recurso, incluso a la Justicia ordinaria. Y el Cádiz ya ha anunciado que, de no conseguir de la justicia deportiva la permanencia en Segunda, solicitará a un juez la paralización del comienzo del campeonato liguero tanto en Segunda como en Segunda B. Y lo normal sería que se lo concediesen, puesto que se da el supuesto de daño irreparable en el caso de que, finalmente, le den la razón al Cádiz dentro de uno, dos o tres años. ¿Quién puede devolver al Cádiz tres años en Segunda o un puesto en esa división dentro de tres temporadas? Nadie, eso es obvio.

Pero es que la Real también tiene su parte en todo esto. El próximo miércoles, nada menos que el 16 de julio, mes y medio después de tenerse conocimiento de este tema, un mes después del final de la Liga, el Comité de Competición tomará una decisión sobre la denuncia a Lorenzo Sanz por el caso de la presunta compra del Sevilla Atlético para que se dejara perder contra el Málaga. Hasta ahora lo ha postergado y ninguneado, lo que no hace que se puede ser muy optimista desde el prisma txuri urdin. ¿Pero se imagina alguien que el Comité decida finalmente sancionar al Málaga con lo que está previsto en el reglamento, es decir, con seis puntos? El Málaga lleva un mes planificando una plantilla en Primera y la Real el mismo tiempo haciendo lo propio en Segunda. Nuestro club se ha visto obligado a acogerse a la Ley Concursal. ¿Y si ahora resulta que el próximo año la Real juega en Primera? No va a suceder, claro, pasa lo mismo que con el Cádiz, pero pensar en la posiblidad evidencia el descontrol absoluto en el que vive el fútbol español.

Los comités tienen parte activa y decisiva en ese descontrol. Ellos debieran velar por la limpieza de este deporte y se limitan a quedar una vez por semana para leer actas arbitrales y dictar sanciones rutinarias. A la primera noticia de un intento de compra de un partido o de una prima a terceros (ilegales, me permito recordar), lo que tendrían que hacer es investigar de oficio. Pero no. Están muy ocupados... haciendo nada. Noticias, rumores y acusaciones sobre maletines y sobres han volado durante meses, entre los equipos que luchaban por subir y los que lo hacían por no bajar. Y nadie ha hecho nada para evitarlo. Convivimos con la ilegalidad y a nadie le importa. La Segunda División es una jungla peor de lo que nos podíamos imaginar. Y no estoy hablando de lo que sucede en el campo cada fin de semana.

Pensemos en las consecuencias que puede tener todo esto si las decisiones finales favorecen a Cádiz y Real Sociedad. La Real estaría en Primera, pero, debido a la Ley Concursal, sus recursos para hacer una plantilla competitiva estarían seriamente menguados. Sufriríamos para seguir en la élite, sin duda. Pero al menos estaríamos allí. El Málaga, que está pensando como un Primera, tendría que adecuarse otra vez a Segunda. Vistas estas hipotéticas consecuencias, no creo que el club andaluz dejara pasar la oportunidad de presentar una demanda por daños y perjuicios contra las altas instancias futbolísticas, ante la desidia mostrada en este asunto. La Segunda tendría 23 o 24 equipos. El Rácing de Ferrol daría palmas con las orejas, porque sería probablemente el equipo que completaría la Segunda División en este último caso. Y no me pongo a pensar los malabares que habría que hacer para buscar fechas si la competición no empieza a finales de agosto...

Siendo justos, el cisma que provocaría la paralización de la Liga es algo que el fútbol español se tiene totalmente merecido. Porque está dirigido por incompetentes. Porque la justicia deportiva no es tal en este deporte. Porque no parece importarle ni a los clubes (que deben pensar que pueden salir favorecidos con estas prácticas), ni a los medios (que en su triste faceta de forofos se limitan a denunciar sólo lo que les interesa como aficionados), ni a los dirigentes federativos (aquí sí que no hay explicación honrosa posible...). Y ya va siendo hora de que alguien haga algo. Por eso, todo mi apoyo para el Cádiz. El Córdoba se ganó la permanencia en el campo y también la defiendo. No sé si el Cádiz tiene la razón, porque en el fútbol cada cual interpreta la reglamentación a su manera. Pero el Cádiz tiene que llegar hasta el final. Y ojalá consiga que le den la razón. Quizá así alguien quiera abrir los ojos y ver lo que sucede en las cavernas del fútbol.

jueves, julio 10, 2008

No es lo que esperaba del Eibar

Vaya por delante que siento una gran admiración por el Eibar, un equipo realmente modesto que, con un presupuesto muy reducido ha demostrado durante las dos últimas décadas que se puede competir con nobleza y solvencia en Segunda División. Vaya también por delante que cada fin de semana, esté donde esté la Real, siempre miro el resultado del Eibar y me alegra ver que saca sus partidos adelante. Y pongo eso por delante porque no quiero que nadie piense que hay rencillas deportivas detrás de lo que voy a decir. Más bien al contrario, lo que hay es muchísimo respeto y cariño, seguramente el mismo que sienten casi todos los aficionados de la Real por este club vecino.

Pero lo que tengo que decir hoy del Eibar no es precisamente positivo. Es que no esperaba unas declaraciones como las que ha hecho su presidente, Jaime Barriuso. No creo que la situación actual de la Real esté como para que supuestos amigos echen más leña al fuego y lancen torpedos de forma indiscriminada. No entiendo que un club amigo y convenido prefiera recurrir a los medios de comunicación para expresar sus quejas antes que levantar un teléfono y hablar directamente con el presidente de la Real. Por supuesto que es lícito que reclame lo que es suyo, y si la Real le debe dinero, lo acabará pagando, Ley Concursal mediante. Pero el fútbol es algo más que una empresa, al menos para la masa de aficionados. Y el cariño que uno puede sentir por el Eibar se ve defraudado por actuaciones así.

Lo que más me llama la atención de las palabras de Barriuso es que lo quiere todo. Dice, por un lado, que el convenio está roto porque la Real no ha pagado. Vale, perfecto. Si hay que romper, se rompe. Pero por otro lado insiste en pedir la cesión de dos jugadores del Sanse, Balenziaga y Viguera, tal y como se recoge en ese convenio. No lo entiendo. De verdad que no lo puedo entender. ¿Rompemos un convecio por un impago cuando el club está en una situación de especial trascendencia histórica pero a la vez reclamamos el cumplimiento de las partes que más nos benefician? Como poco, inconcebible. Por no decir hipócrita. Además, resulta imposible que la Real tenga claro a estas alturas de la temporada si va a contar con los chavales para el primer equipo. El cuerpo técnico está recién nombrado y la plantilla, en parte gracias a la Ley Concursal, a medio hacer. Sorprenden, por tanto, estas urgencias del Eibar precisamente ahora.

En los malos momentos, lo que uno espera de los amigos es que sean comprensivos. Si no tenemos ni siquiera eso, la amistad es bastante dudosa. Se convierte en interés puro y duro. En la jornada 2 de la pasada temporada, la Real visitó Ipurúa y el Eibar sacó de aquel partido, sólo en concepto de taquilla, cerca de 150.000 euros, nada menos que el 5 por ciento de su presupuesto total. No creo que otro equipo de Segunda haya dejado un montante siquiera cercano en las arcas azulgranas. ¿Se acuerdan ahora de eso o de las cesiones de jugadores realistas que ha disfrutado? No. Ahora dan por roto el convenio de forma unilateral y reclaman que, para no depender del presidente de turno de la Real, se cree una fundación. Y lo curioso es que ya existe algo así, Kirolgi, una fundación creada en 1998 para fomentar el desarrollo del deporte guipuzcoano.

Quizá, con el no ascenso a Primera, quien debiera pensar en estos convenios sea la Real Sociedad. Porque uno echa la vista atrás y no deja de pensar que el Eibar le quitó a la Real dos puntos en Anoeta que, al final, seguramente hubieran sido decisivos para regresa a la élite del fútbol español. Con esos dos puntos, la Real habría afrontado la última jornada en la segunda posición. Y antes de la penúltima, se podría haber permitido el lujo de perder en Vitoria, sabiendo que una victoria en Anoeta frente al Córdoba en la última jornada (ganar en casa, lo mismo que hicieron el 15 de junio Málaga y Sporting con la ventaja de saberse por delante de la Real) le garantizaba el ascenso. La conclusión es que un club que recibe suvenciones de la Real colaboró en su no ascenso y, por tanto, en su situación actual. Y la pregunta queda en el aire: ¿merece la pena colaborar, económica y deportivamente, con un equipo que es rival de la Real puesto que está en la misma categoría?

miércoles, julio 09, 2008

Badiola da las necesarias aclaraciones

El presidente de la Real, Iñaki Badiola, ha mantenido una reunión con los distintos medios de comunicación que siguen la actualidad del club para informarles de todo lo que se mueve en estos días, que no es poco. Mi primera impresión es buena, muy buena. Ha aclarado unas cuantas cosas que estaban en el aire y ha despejado algunas dudas. Siguen quedando algunas cuestiones por aclarar, pero hay que dar tiempo al tiempo. La situación de la Real tampoco está como para exigir demasiado. Hay mucho trabajo por hacer para que el 21 de junio de 2009 este equipo vuelva a estar en Primera, y eso es lo más importante.

Lo primero que han aclarado Badiola y su Consejo es que si la Real hubiera ascendido a Primera División, no estaríamos hablando de la Ley Concursal. Pero que nadie se equivoque de enemigo porque, a tenor de lo que dicen los rectores del club, la decisión se toma a raíz de los datos de la due diligence, cuando se sabe de la verdadera importancia del agujero económico. "El 4 de mayo conocimos que los fondos negativos eran de -25 millones de euros, por lo que si no se ascendía era inevitable acogerse a la causa concursal. Nos vendieron una foto que no era la que es", explicó Badiola. Más claro, agua. Y en esto también entra la labor de la Diputación. Estoy plenamente de acuerdo en las dudas sobre su actuación pasada. El control y la vigilancia que parecen tener ahora sobre Badiola no lo tuvieron sobre anteriores consejos. Más vale tarde que nunca, pero se echa en falta algo más de ecuanimidad.

Comparto con Badiola un pesar: lo poco que parece haber calado el contenido de la due diligence. Tanto tiempo demandando algo así, y cuando se cuenta, el malo parece Badiola Si todo lo dicho es cierto, estamos ante prácticas lamentables que han sangrado a la Real durante años. Y se habla de ello como si no importara. Eso, y no otra cosa, es lo que ha provocado la triste situación en la que vivimos hoy. Aunque alguno prefiera olvidarlo, Badiola no estaba en la Real cuando bajó a Segunda o cuando Miguel Fuentes se sentó en la sala de prensa de Anoeta, como presidente del club, para anunciar que había riesgo de desaparición. De las tiendas en China no voy a dudar y comparto que sus beneficios sean para reforzar a la Real y no para tapar los agujeros que dejaron los anteriores rectores. La Real tiene que aprender a gestionarse con lo que genera. Si viene algo más, perfecto, pero basta ya de endeudarse de forma salvaje para traer a jugadores de la categoría de Viáfara, Peiremans, Collet, Demetradze o Víctor López.

Todo lo que se movió en torno a Francis Cagigao también parece quedar claro. A tenor de lo que explica Badiola y por lo que hemos visto en los últimos meses, el ojeador del Arsenal tiene un puesto importante en todos los sentidos en el club londinense, un puesto que no va a dejar por el pírrico sueldo que le puede ofrecer una Real Sociedad en Segunda y acogida a la Ley Concursal. Es lógico que la Real le quisiera y es lógico que él dude. Chapeau para él si está colaborando con este club sin ganar un euro. Falta nos hace gente así. Ojalá alguien pudiera confirmar que ha visto a Cagigao en Anoeta, porque si, como dice Badiola (y yo no voy a dudarlo sin motivos), ha estado en 14 partidos de la pasada temporada, todas las dudas estarían ya despejadas. ¿Para qué necesita la Real un director deportivo que cobre un dinero que el club no tiene si se puede poner en marcha un organigrama con Lillo al frente y con técnicos de casa? Me gusta la idea.

En cuanto a los fichajes, Badiola confirma que hay movimiento. Primero, se da por hecha la contratación de Sergio Rodríguez, a priori una incorporación interesante. Segundo, "vamos a tener la prioridad en los cedidos en el Arsenal", lo que podría suponer el regreso a la Real de Fran Mérida (y la confirmación de que los agoreros que decían que nadie querría venir a este equipo era una barbaridad; en este caso, Mérida no sólo querría venir, sino incluso regresar). Badiola ha dicho que no se ha llamado ni a Gari ni a Delibasic, y ahí quedan dudas. El primero habló de algún contacto con el club. ¿Se ha producido o no? Y el segundo colocó a la Real como prioridad. ¿Se le va a llamar o los técnicos buscan otra cosa?

Y cuarto, que en la operación de Carlos Villanueva no se han hecho tan mal las cosas como algunos pintaban, aunque puede que algún detalle del comportamiento con el Audax Italiano no haya sido todo lo correcto que hubiera sido deseable. Se ha valorado el precio y la situación del club. Es normal que, en situación de concurso, la Real no se gaste tres millones de euros en un jugador. Es lo que costó Rivas y, estando en Primera, muchos pensamos que era una barbaridad. Y ojo: los técnicos "preferían a otro. Y ése va a venir". Es decir, que hay un plan B mucho más barato que Villanueva. Insisto, no olvidemos la situación en la que nos encontramos, que no hay dinero, que hay tres administradores que tienen que supervisar todas las decisiones que se tomen.

Las salidas también se mueven. Víctor López ya no es jugador de la Real. Creo que todo el mundo podrá coincidir en lo difícil que hubiera sido sacar dinero por este jugador, y más pensando en su regreso a Argentina (como parece que va a suceder), ya que los clubes de aquel país son vendedores, no compradores. Darle la carta de libertad es un acierto, porque la Real se libera de una de las fichas más altas que tenía y aligera parte de la deuda contraída con los jugadores en junio. La venta de un portero también parece garantizada y tiene toda la lógica del mundo. Si es imprescindible vender, Riesgo o Bravo son quienes más dinero pueden dejar. Será una pena despedirse de uno, pero es tontería tener dos porteros de nivel para que uno se quede todos los días en el banquillo. Mikel Alonso parece que se quedará en Olympiakos. El día que nos anuncien los traspasos de Diego Rivas y Stevanovic, este capítulo estará muy bien encaminado.

Y un par de dudas maliciosas. Ahora que Badiola anuncia un recorte del 30 por ciento de los sueldos de los jugadores, hay cierto sector de la prensa que lo considera un ataque inaceptable a quien salta al cesped domingo tras domingo. Curiosamente, cuando el Consejo de Denonerreala propuso a la plantilla reducir su sueldo y pagar parte en función de objetivos (vamos, si se subía a Primera División), los atizados fueron los jugadores. ¿Tendrá algo que ver eso con el enfrentamiento entre Badiola y El Diario Vasco? El periódico denuncia que no fue invitado a esta reunión con los distintos medios y, sin embargo, sí aparece en la lista que ha facilitado la Real a través de su web. Cada uno que crea a quien quiera. Yo ya he dicho muchas veces que no me gustan los linchamientos ventajistas...

sábado, julio 05, 2008

"¿Quién va a querer venir a la Real?"

No sé cuántas veces, en las últimas semanas, habré escuchado ya esta pregunta pesimista y maliciosa. "¿Quién va a querer venir a la Real?". Eso dicen quienes anteponen la actual situación económica del club (penosa y triste, sin duda) a lo que significa la Real Sociedad, por historia, por tradición, por estructura y por afición. Eso dicen quienes sólo buscan el ataque continuado al actual Consejo de Administración del club, incluso poniendo en peligro la estabilidad y el futuro del mismo. Eso dicen personas mucho más interesadas que realistas. Porque no es realista todo el que dice serlo, no. Y no deja de ser curioso que escuchemos estos días más sentimiento realista desde fuera de la Real que desde dentro.

"Aunque sé que tiene problemas ahora, continúa siendo un destino muy apetecible para cualquier futbolista por muchas razones, la historia, afición... La Real está entre los diez mejores clubes de España. Para mí es un reto muy importante y en mi cabeza sólo estará devolver al equipo a Primera, que es donde debe estar". Esto lo acaba de decir Sergio Rodríguez, quien seguramente se va a convertir en el primer fichaje de la Real 2008-2009. Riojano de nacimiento, centrocampista, ha pasado por Lleida, Cádiz (la foto es de su presentación con los cadistas, al inicio de la temporada 2006-2007) y Alavés. Sólo por estas palabras, espero que no haya problemas en su contratación y se convierta en jugador realista.

En las últimas semanas ya ha habido dos jugadores (Sergio Rodríguez y antes Iván Campo) que han dejado fatal a estos agoreros que creen que nadie vendría hoy a la Real. Ambos han dejado claro los valores por los que fichar por este equipo (repito lo que ha dicho Sergio Rodríguez, por si alguno de esos realistas de pacotilla todavía no lo ha asimilado: "entre los diez mejores clubes de España") siempre será interesante para muchos futbolistas. Estos supuestos realistas que no son capaces de entender desde dentro lo que significa este club han escuchado ya dos voces desde fuera que comprenden mucho más a la Real de lo que ellos la podrán comprender jamás. Que saben que estan hablando de un club importante y respetable, por muchos problemas que pueda tener ahora mismo. Saben que es un equipo de Primera, aunque circunstancialmente esté en Segunda.

Por desgracia, eso no lo oímos todos los días. Y por desgracia, eso cada vez lo oímos menos desde dentro de la Real. Ya va siendo hora de que los realistas de verdad alcemos nuestra voz y nos rebelemos contra este menosprecio masivo que atenta contra el corazón realista. Quien no piense como Sergio Rodríguez no tiene ningún sentido que vista la camiseta de txuri urdin. Quien no sienta este equipo como él ha demostrado sentirlo, incluso antes de ser jugador de la Real, no tendría que vender carnets de realista. La Real es mucho más importante que todo eso. Si lo saben fuera, ¿porque dentro cuesta tanto reconocerlo y decirlo?

jueves, julio 03, 2008

Las dudas de la Ley Concursal

Ya estamos metidos de lleno en esta aventura incierta que es la Ley Concursal. Durante las últimas semanas, los medios han ido desgranando lo que es, así que no incidiré mucho más en ello. Tampoco soy experto en economía o en derecho, así que poca luz podría aportar sobre lo que le espera a la Real. Sólo puedo decir que mantengo el optimismo. Málaga y Sporting pasaron por la Ley Concursal y hoy están en Primera. La Real tiene una buena base y puede aspirar a hacer fichajes interesantes. Aquí no encontrará nadie mensajes agoreros. La Ley es una solución para clubes en situación de quiebra, como está la Real desde hace años. Y las responsabilidades no hay que buscarlas ahora, sino hace mucho tiempo.

Lo primero que hay que decir es que la Ley Concursal protege a los trabajadores de la Real por encima de todos los demás acreedores. Cuando se salden las deudas, ellos serán los primeros en cobrar. Y eso incluye tanto a los jugadores como al resto de empleados del club. Lo que parece claro, eso sí, es que la plantilla del club se reducirá y habrá despidos. El recorte drástico del presupuesto tendrá ese terrible efecto negativo, por necesario que sea para devolver a la Real a los parámetros económicos de los que nunca debió salirse. Porque la Real nunca ha sido un club rico pero desde que Luis Uranga se marchó de la Presidencia ha actuado como tal y, por tanto, por encima de sus posibilidades.

A los jugadores, en todo caso, les resta credibilidad si utilizan este argumento para escapar de la Real. Porque al final cobrarán, aunque no sea inmediatamente. La Real podrá fichar jugadores y hacer todas las operaciones que considere conveniente (aunque tendrán que tener el visto bueno de los administradores que nombre el juez). En lo que interesa de verdad al aficionado, que son los fichajes, no hay nada prohibido en la Ley. Sólo el dinero que tenga la Real pondrá límites a lo que pueda fichar. Los equipos que se meten en este proceso suelen tirar de jugadores que acaban contrato y de cesiones. Y en este sentido que a nadie se le olvide que la Real disfrutó de cinco cesiones el pasado año, cinco jugadores que han dado un buen rendimiento. Habrá que buscar más y mejor en el mercado, pero jugadores habrá, que nadie tenga la más mínima duda.

Dicen los que entienden de este tipo de procesos que la Real tiene una ventaja y es que dos acreedores acumulan buena parte de la deuda, Kutxa y la Diputación, lo que facilita la negociación. El beneficio inmediato es que impide cualquier medida administrativa contra la Real (en la práctica, el descenso a Segunda B) por impago a los jugadores. A partir de ahora, y como ha dicho uno de los letrados que creó la Ley, Bernardo Pinazo, la Real tendrá que asumir una economía de guerra. En román paladino, no gastar un euro más de lo que pueda generar. Por eso su presupuesto para la próxima temporada se verá reducido en más de un 50 por ciento, hasta quedarse en algo más de diez millones de euros. Por eso los despidos y por eso habrá que buscar salida a jugadores con sueldos elevados que no cuenten (y el ejemplo perfecto sería Rivas, fichado como estrella en Primera y que vuelve tras su cesión al Cádiz).

Ahora bien, hay dudas que surgen de todo este proceso, explicaciones que habría que dar y exigir. El letrado Bernardo ha asegurado que hace dos años el Consejo que presidía Miguel Fuentes se interesó por la posibilidad de acogerse a esta Ley. No sólo no se hizo sino que agravó la situación económica. ¿Por qué no se adoptó esa economía de guerra cuando la situación era tan precaria? Y cuando Badiola denuncia las irregularidades que desvela la famosa due diligence, las críticas son a Badiola. No lo entiendo, de verdad. Durante años se ha vivido en la creencia popular y mediática de que los Consejos de Astiazarán, Fuentes y compañía son los que han llevado a la Real a la situación en la que está y ahora algunos sólo tienen ganas de acusar a Badiola incluso de lo que no ha hecho. Perfecto, así sin duda se ayuda a la Real.

Pero la actuación de Badiola también genera dudas que tendrá que resolver. Si la Ley Concursal era inevitable, ¿cómo es posible que tuviera apalabrado el fichaje de Carlos Villanueva (que ya nadie espera ver de txuri urdin) por más de tres millones de euros? ¿Cómo es posible que haya presentado un escrito al alcalde de San Sebastián con una oferta de compra de Anoeta por 17 millones de euros? ¿Cómo es posible que se hablara de la fusión con el Bruesa de baloncesto o con el Txuri Urdin de hockey sobre hielo? ¿De dónde iba a salir todo ese dinero? ¿Aquella era humo o es que el ascenso a Primera División era la solución de todos los males de la Real? ¿Era la Ley Concursal evitable si la Real hubiera finalizado la temporada entre los tres primeros?

Badiola debería aclarar estos extremos por el bien de su propio proyecto, porque hay gente que empieza a creer que las promesas del presidente de la Real hay que cogerlas con alfileres. Y mucho más después de la confirmación definitiva de que Francis Cagigao no será el director deportivo de la Real, después de estar nada menos cinco meses hablando de él y de su futura presentación. La misma determinación a la hora de afrontar y publicar la due diligence (de la que me gustaría conocer más datos y más precisos para saber qué achacar a qué presidente) es la que debe tener ahora para no maquillar la realidad de la Real. Ni a los trabajdores, ni a los jugadores, ni a los accionistas ni tampoco a los aficionados. Lo que está claro es que tiene una tarea dura y de gran trascendencia para la Real. Y aunque sólo fuera por eso, ya tendría mi apoyo. Suerte y al toro, presidente.