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jueves, septiembre 05, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El partido en el que la Real no hizo faltas

En el fútbol moderno parece imposible que un equipo termine los 90 minutos de un partido más el añadido sin hacer una sola falta, pero la Real fue el primero en hacerlo desde que en 2003 comenzaron a tomarse estos datos estadísticos de una manera profesional. Fue en la temporada 2017-18, en uno de los primeros partidos de Imanol Alguacil al frente del primer equipo, contra el Málaga y en La Rosaleda. Cero faltas y un partido impropio de quien pocos días atrás había goleado en Anoeta al Atlético de Madrid y soñaba con mantener vivo el sueño de pelear por las plazas europeas a pesar del mal año que se estaba viviendo con Eusebio Sacristán como entrenador.

No hacer faltas no acercó a la Real a puntuar, y de hecho sufrió el duro castigo de caer derrotado por 2-0 ante un Málaga que en la jornada anterior había certificado su descenso a Segunda. Todo lo que sucedió en aquel poco memorable partido del equipo txuri urdin centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre, os recordamos, el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace. Y cualquier sugerencia que queráis hacernos para continuar con este espacio será muy agradecida.

jueves, marzo 07, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Los dos milagros que salvaron la cabeza de Montanier

Todo el mundo recuerda que en su segunda temporada en la Real Philippe Montanier consiguió llevar al equipo a la Champions League. La primera, en cambio, fue mucho más complicada, hasta el punto de que el futuro del francés estuvo en el aire y pendiente de que la Real lograra ganar en Sevilla al Betis y después en Anoeta al Málaga. Tal era la amenaza que pendía sobre el técnico que, aunque en su momento se negó, años después se supo que estaba ya preparado Luis Aragonés para asumir el banquillo txuri urdin.

La Real ganó aquellos dos partidos con sendos milagros, primero en el Benito Villamarín con un gol desde el centro del campo de Iñigo Martínez, ya en el descuento, y después al Málaga en Donostia con una remontada en los dos últimos minutos del encuentro, con goles de Vela e Ifrán. Todo lo que sucedió en aquellos días centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos todas las semanas, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y, por supuesto, cualquier sugerencia para mantener vivo este espacio será siempre muy bien recibida.

sábado, diciembre 09, 2017

PREVIA Real Sociedad - Málaga. Escenario de crisis

Bautista hizo el 2-2 de la pasada temporada.
Si dejamos atrás las tres primeras victorias en las tres primeras jornadas que tanto hicieron soñar a la afición txuri urdin, efímero sueño, la Real arrastra números de descenso. Por eso, la visita del Málaga (domingo, 12.00 horas, Anoeta, beIN La Liga) se produce en escenario de crisis. No hay otra manera de verlo dada la sangría defensiva que sufre desde hace demasiado tiempo, la que ha provocado su caída libre en la Liga, su vergonzosa eliminación en la Copa y su triste final de primera fase en la Europa League, la única competición que hasta ahora ha dado una alegría al equipo txuri urdin. No parece además que se haya entendido la gravedad del problema que acucia a la Real, porque el mensaje es que se están haciendo las cosas bien. Y es verdad que el equipo de Eusebio marca y produce en ataque, pero cada jugada en ataque de sus rivales provoca el pánico es un sistema defensivo que parece de cristal. Y llega otro colista, como Las Palmas hace dos semanas, uno que para colmo no ha sumado punto alguno lejos de La Rosaleda. Ojo.

La cuestión es que la Real solo jugara la Liga hasta el mes de febrero, con lo que cabe pensar que habrá menos rotaciones en los próximos partidos. En este once, el que Eusebio saque para jugar contra el Málaga sí habrá cambios por las lesiones. No por las ausencias ya conocidas de Guridi y Agirretxe, pero sí por la de Kevin Rodrigues. Zurutuza, contra todo pronóstico, sí que ha llegado a tiempo para el partido y está en la lista de 18. Lo más llamativo de la convocatoria, no obstante, está en que Vela verá el partido desde la grada. Los últimos días del mexicano de txuri urdin tiene pinta de que van a estar lejos de la gloria que ha tenido casi siempre. Carlos Martínez también se reincorpora al grupo esperando sus primeros minutos en Liga, después de haber regresado tras su lesión en el encuentro copero ante el Lleida de tan infausto recuerdo.

Con la incógnita de Zurutuza y de si el tecnico decide forzar con él, lo normal será que Eusebio apueste por lo más cercano al once de gala que ha venido confeccionando ya desde la temporada pasada. Rulli seguirá en la portería, con Iñigo Martínez y Llorente en el centro de la zaga y Odriozola y De la Bella como laterales. Parece probable que Zuru espere en el banquillo para no forzar demasiado y que eso sirva para dar entrada a Zubeldia, buscando ese mayor equilibrio defensivo que tanto se echa en falta. Junto a él, jugarán Illarramendi y Xabi Prieto. Y en el ataque lo normal es que salgan de inicio Oyarzabal, Januzaj y Willian José. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, Elustondo, Carlos Martinez, Navas, Canales, Juanmi y Bautista.

La Real ya no bordea la zona europea, ha caído a la novena plaza con sus 19 puntos, pero aún está cerca, a dos del sexto clasificado, el Villarreal, aunque ya a nueve de la zona Champions, la misma distancia que le separaba de los puestos de descenso a comienzos de la jornada. El Málaga es último con solo ocho puntos. Como local, el equipo txuri urdin apenas ha sumado nueve puntos, superando solo a cinco equipos de la tabla. Los de Eusebio solo han ganado uno de sus últimos seis partidos, sumando seis de los últimos 18 puntos en juego. Y apenas ha dejado su portería a cero en dos partidos de Liga, en Anoeta ante el Villarreal y en Mendizorroza. Como local, solo Las Palmas ha encajado más que los 14 goles que ha recibido Rulli en Anoeta. El Málaga cuenta sus salidas por derrotas, siete, y solo ha marcado dos goles lejos de su estadio, ambos ante el Real Madrid aunque perdiera 3-2. Eso sí, suma seis puntos de los últimos doce posibles con dos victorias seguidas en casa.

Si nos fiamos de la historia, el Málaga es un rival complicado para la Real. De los 32 partidos en Primera, ni siquiera la mitad, solo catorce, acabaron con triunfo txuri urdin, seis duelos se los llevó el equipo andaluz y los doce restantes acabaron en empate. El 4-0 de la temporada 2000-2001 es la mayor victoria lograda por la Real, con goles de Idiakez, De Paula, Khokhlov y Tayfin. El 1-3 de la 2004-2005, el día que más claridad se llevaron los malacitanos los tres puntos. La estadística se completa con tres partidos en Segunda División, donde sí mejora mucho el balance para la Real, que ganó todos los encuentros. Eso sí, en Primera, y en sus últimas cuatro visitas, el Málaga ha conseguido aguantar sin perder en Donostia. Para el último triunfo realista hay que retroceder al 4-2 de la temporada 2012-2013. Desde entonces, tres empates y una derrota de la Real. Desde el ascenso, hay que sumar un triunfo más para cada equipo, con lo que la igualdad es absoluta.

La pasada temporada, la 2016-2017, el Málaga fue el último rival que llegó a Anoeta. Y la Real, aún jugándose la clasificación europea, no fue capaz de sumar los tres puntos en el encuentro en el que un lesionado Mikel González se despedía de la afición. Y eso que el partido empezó bien. Un inocente penalti sobre Illarramendi lo transformó con la maestría habitual Xabi Prieto mediada la primera mitad. El Málaga empató justo antes del descanso en una muy afortunada jugada, un disparo bestial de Juan Carlos que rechazó el larguero y cuyo rebote en la espalda de Rulli dejó a placer para que Luis Herández la empujara al fondo de la portería. A falta de un cuarto de hora, otro sensacional disparo, este de Recio, sí encontró la escuadra sin que Rulli pudiera hacer nada. Pero la Real se volcó sobre la portería de Kameni y consiguió el empate con un espléndido cabezazo de Bautista tras un sensacional pase de Iñigo Martínez. La Real seguía viva para la histórica jornada final en Vigo.

sábado, mayo 13, 2017

PREVIA Real Sociedad - Málaga. Ganar, el mejor homenaje

La celebración del gol de Agirretxe al Málaga en la pasada Liga.
Mikel González dejará la Real a final de temporada pero una lesión le impedirá despedirse de Anoeta sobre el césped, e Imanol Agirretxe no regresará a los terrenos de juego en esta Liga. De eso se ha hablado mucho durante la semana, pero la lucha europea en la que está enfrascada la Real hace que no sea tiempo de celebraciones y que tanto ara Mikel como para Imanol el mejor homenaje sea ganar en esta penúltima jornada al Málaga (domingo, 20.00 horas, Anoeta. Gol). Ganar para ocupar el puesto por el que tanto se ha luchado durante la temporada y que la puntuación más exigente que se recuerda ha hecho que sea carísimo entrar en Europa League. La Real no depende de sí misma, pero es optimista, quizá con más confianza en la última jornada que en la presente. ¿Pero quién sabe dónde se puede producir el fallo de cualquiera de los tres rivales en liza? Por eso, como dijo Rulli, hay que ganar y esperar. Y volver a hacerlo en una semana.

Se veía venir que ni Competión ni Apelación iban a corregir el enésimo borrón de González González en contra de la Real, con lo que la principal ausencia de la semana es la de David Zurutuza, que cumplirá un partido de sanción por su expulsión en Sevilla. Junto a él verán el partido en la grada los ya mencionados Mikel González y Agirretxe, con quienes Carlos Martínez comparte condición de lesionado. David Concha también cerrará la temporada desde la enfermería, aunque en su caso no entrar en las convocatorias es algo mucho más habitual. Como en el caso de los dos descartes por motivos técnicos, los ya más que habituales Markel Bergara y Gaztañaga. Y Eusebio mantiene tres del Sanse con los mayores, Odriozola, Zubeldia y Bautista.

Salvo sorpresa, solamente hay una duda en el último once de Eusebio que verá Anoeta en la presente temporada, que una vez más se acercará todo lo posible al equipo tipo del técnico txuri urdin. Rulli estará bajo palos, con Iñigo Martínez y Navas en el centro de la zaga, y Odriozola y Yuri en los laterales. El nombre que completará el once previsto será el que acompañe a Illarramendi y Xabi Prieto en el centro del campo. Zubeldia parece contar con más opciones, pero no se puede descartar ni a Granero ni a Canales. En el ataque lo normal es que salgan de inicio Oyarzabal, Vela y Willian José, pero tampoco es descartable que entre Juanmi. Los que seguro no formarán parte del equipo inicial serán Toño Ramírez, Zaldua, Elustondo y Bautista.

La pasada jornada sirvió a la Real para acercarse en un punto más a sus rivales. El equipo de Eusebio mantiene la séptima plaza con 62 puntos, los mismos que el Athletic y uno menos que el Villarreal. Hay que recordar que el average está perdido contra ambos, con lo que hay que sumar más que cualquiera de los dos para adelantarles. El Málaga, ya sin nada en juego, es undécimo con 45. La Real ha sumado trece de los últimos 18 puntos en juego, y en casa ha recuperado el tono. En Anoeta ha sumado diez victorias, cuatro empates y cuatro derrotas. Como visitante, el Málaga solo ha sumado más que seis equipos de la Liga. Lejos de La Rosaleda ha logrado trece puntos, con dos victorias y siete empates, el que más a domicilio. Los de Michel suman cuatro victorias consecutivas y solo ha perdido uno de sus últimos cuatro partidos como visitante, con dos triunfos y un empate.

Real Sociedad y Málaga han jugado en Liga en 34 ocasiones, y los números no son demasiado favorables al equipo txuri urdin. De los 31 jugados en Primera, la Real ganó 14, seis fueron triunfos para el Málaga y los once restantes acabaron con empate. Ojo, que el Málaga lleva cuatro temporadas consecutivas sin perder en Anoeta y ha puntuado en siete de los últimos once. La última victoria de la Real es el 4-2 de la temporada 2012-2013. La mayor goleada realista ante el Málaga es el 4-0 de la temporada 2000-2001, con tantos de Idiakez, De Paula, Khokhlov y Tayfun, mientras que el triunfo más holgado del equipo andaluz es el 1-3 de la campaña 2004-2005. El cuadro histórico lo completan tres partidos en Segunda con pleno realista de victorias, las dos primeras en los años 40 por 2-0 en la Liga 1946-1947 y por 5-1 en la 1948-1949, y la última en la temporada 2007-2008 por 2-0.

El encuentro de la pasada temporada, la 2015-2016, está en el recuerdo por ser el último que, hasta ahora, ha disputado Agirretxe con la Real. No estaba recuperado de su lesión en el tobillo, pero aún así Eusebio tuvo que recurrir a él por las bajas en ataque. El 9 realista salió en los minutos finales y marcó el gol del empate. La Real llegó a este encuentro después de cuatro victorias consecutivas, pero no pudo lograr la quinta, en un partido atractivo para el espectador. El Málaga se adelantó a los diez minutos de la segunda mitad, al culminar Cop una buena jugada del equipo entonces entrenado por Javi Gracia. Oyarzabal y Bruma fueron los que más intentaron el gol, y Pardo, gran partido el suyo, colgó muchos balones al área que no encontraron rematador por las muchas faltas del equipo visitante. A diez del final, Agirretxe hizo el empate en clara posición de fuera de juego. No fue el gol del cojo, pero casi. Se olía la remontada, pero la Real no logró ese segundo gol.

domingo, febrero 28, 2016

REAL SOCIEDAD 1 - MÁLAGA 1 Agirretxe vuelve para rescatar un punto

Agirretxe regresa, Agirretxe marca.
La Real no pudo lograr la quinta victoria consecutiva, pero al menos consiguió rescatar un punto en un partido complicado, a cara de perro, ante un Málaga que siempre complica mucho las cosas en sus visitas a Anoeta de los últimos años. Ese punto lo rescató Imanol Agirretxe, que reapareció en la segunda mitad y se aprovechó de una clarísima situación de fuera de juego para subir el empate al marcador, después de que el Málaga se adelantara en el tramo inicial de la segunda mitad y después se limitara a tratar de defender su renta. A los puntos, por ocasiones y por ser el equipo que llevó el peso durante más minutos, quizá la Real mereció la victoria, y el sensacional partido de Rubén Pardo bien tendría que haber servido para que el Málaga se marchara de vacío de Anoeta, pero no se le pueden restar méritos al equipo de Javi Gracia y tampoco hay que olvidar que el tanto del empate no debió subir al marcador. Al menos se sigue sumando, y eso siempre es bueno.

Antes de llegar a ese frenético final en el que la victoria y la remontada parecieron posibles, Eusebio no se reservó ninguna sorpresa en el once y alineó a los once jugadores previstos. Como era más que previsible, el centro del campo lo formaron Reyes, Pardo y Xabi Prieto, y los tres hombres de ataque fueron Bruma, Vela y Oyarzabal. El canterano fue el hombre más adelantado, solventando así la única duda que quedaba por aclarar en el once. Sea por las ausencias o por el planteamiento siempre molesto para la Real de Javi Gracia, lo cierto es que el partido fue muy parejo. Incluso el Málaga pareció entrar mucho mejor en él, y en los primeros cinco minutos ya disfrutó de dos saques desde la esquina y una buena ocasión en la que Rulli tuvo que salir a los pies de Juanpi para evitar el 0-1. El problema para la Real en defensa era que sus laterales se veían desbordados y en ataque que no conseguía sacar el balón con claridad de su área. La conclusión es obvia: la ausencia de Illarramendi le hizo daño al plan de Eusebio y Gracia sabía que iba a ser así.

En todo caso, la Real mostró poderío ofensivo. Sobre todo Oyarzabal fue quien sostuvo al equipo txuri urdin en los primeros minutos, y estuvo cerca de marcar desde la línea de fondo aprovechando un despiste de Kameni que Undiano Mallenco convirtió en saque de puerta, además de provocar la amarilla para Recio. Bruma también lo intentó desde la frontal, y de nuevo Kameni se confío y estuvo a punto re regalar el gol, pero eran los minutos de dominio más claro del Málaga, que gozó entonces de sus mejores ocasiones. Un disparo de Cop desde la frontal lo despejó con firmeza Rulli hacia su lateral derecho, y muy poco después Iñigo Martínez se vio obligado a cortar con un agarrón una internada de Juanpi que le habría dejado solo frente al guardameta realista. Undiano Mallenco, demasiado políticamente correcto en la señalización de faltas por leves toques y quisquilloso sobre todo con los defensas realistas, sí acertó en esta ocasión al mostrarle la tarjeta amarilla al central realista, amonestación que le supondrá además un partido de sanción.

En esa falta, Recio buscó la escuadra a la derecha de Rulli y no le faltó demasiado para encontrarla. Con la mayor entrada en juego tanto de Yuri como de Zaldua, la Real volvió a tomar la iniciativa del partido llegando al ecuador de la primera parte. Kameni desbarató con una buena parada un disparo de Xabi Prieto, aunque la jugada ya estuviera anulada por fuera de juego. Poco a poco los realistas fueron encerrando al Málaga y en el tercer córner consecutivo que consiguieron forzar, el balón acabó estrellado en el larguero tras un barullo en el que entraron al remate tanto Reyes como Oyarzabal. La respuesta del Málaga estuvo muy cerca de convertirse en el primer gol del partido, pero el sensacional cabezazo de Charles se marchó lamiendo el poste izquierdo de Rulli. Los minutos finales de la primera mitad fueron de la Real, aunque sólo Bruma estuvo cerca del gol, con un disparo, tras un centro al segundo palo de Zaldua y de primeras, que no consiguió colocar entre los tres palos.

La segunda mitad pareció comenzar con el mismo dominio realista con el que finalizó la primera. A Xabi Prieto le faltaron unos pocos centímetros para llegar a rematar un sensacional envío de Pardo, que ya se había hecho dueño y señor del partido, y Bruma protagonizó una buena jugada en la que buscó el pase para Oyarzabal, cuyo disparo se estrelló en la defensa. Pero cuando parecía que el dominio de la Real era más claro, llegó el jarro de agua fría. Una buena jugada del Málaga que no pareció del todo bien defendida y en la que Iñigo Martínez rompía la línea del fuera de juego acabó convirtiéndose en el 0-1. Recio buscó la subida de Morales por la banda derecha del ataque visitante y su pase mordido, además de evitar a Rulli con ese defecto en la trayectoria del balón, sirvió para que el esférico llegara a los pies del mejor jugador del Málaga, Cop, para que este lo introdujera sin oposición en la portería realista. Tocaba remar, y en este caso la Real remó mucho. Con poco brillo, e incluso si se quiere con algo de precipitación por momentos, pero con muchísimo corazón.

Las continuas faltas del Málaga permitieron a Pardo colgar varios balones al área, y el Málaga, aunque no Kameni, sufrió lo suyo para defenderlos. El más peligroso fue uno de los primeros, que encontró una buena peinada de Xabi Prieto que nadie acertó a alcanzar en el segundo palo. La Real tuvo muy poca claridad en los metros finales en esos minutos, a pesar de tener al Málaga prácticamente embotellado y de mover el balón con cierta facilidad en torno a la frontal del área. El juego siempre pareció más volcado sobre la derecha, donde se juntaban con mucha frecuencia Zaldua, Xabi Prieto, Vela, más desacertado que en jornadas precedentes, y Oyarzabal. Y choca que Eusebio no viera que el partido necesitaba romperse, más cuando esta ha sido la primera semana en mucho en la que sí tenía pólvora en el banquillo como para añadir esa chispa al desarrollo del juego. Su primer cambio, doble para meter a Granero y Agirretxe, llegó nada menos que en el minuto 74, cuando el Málaga empezaba ya a tener razones fundadas para creer que podría sacar los tres puntos de Anoeta sin necesidad de que Kameni se erigiera en el héroe del encuentro.

Así, después de que Undiano continuara con su malísimo arbitraje plagado de faltas y tarjetas (llegó a mostrar nueve, cuatro para la Real, cinco para el Málaga) y siendo cómplice de las continuas pérdidas de tiempo y parones en el juego que beneficiaban al equipo visitante (si los mismos árbitros dicen que los cambios son 30 segundos y las lesiones un minuto, ¿cómo pudo añadir sólo tres minutos con seis cambios realizados, una larga atención a Albentosa y esas mencionadas pérdidas de tiempo?), Agirretxe tardó apenas siete minutos en demostrar que dos meses de lesión no han frenado en absoluto sus brutales números de la temporada. Paradójicamente, con la ayuda además del equipo arbitral comandado por Undiano. Un balón colgado al área lo impulsó de cabeza Xabi Prieto en posición legal, pero quien sí estaba en fuera de juego era Agirretxe, que aún así cazó el balón en el aire de forma inapelable para Kameni. Las protestas del Málaga, completamente justificadas. Aún así, quedaban seis minutos y se olía ambiente de remontada en la fría noche donostiarra.

Pero Eusebio prefirió ser cauto, quizá demasiado. Se conformó con sumar a su delantero centro, a Granero en un centro del campo más técnico y a bajar a Reyes a la defensa (los sustituidos fueron un Bruma peleón y un Mikel González que protagonizó una buena actuación), pero no quiso meter más madera. Y estaba el partido para cometer locuras. Locuras que, quién sabe, igual habrían dado al traste con ese punto tan sudado, pero quedaban seis minutos, nueve con el pírrico descuento que ofreció Undiano, y estaba en el banquillo un chaval con números acreditados de goleador en el Sanse y que seguro que tenía sed de sangre. Bautista se quedó sin debutar y Eusebio no agotó el tercer cambio en un partido de muchísimo desgaste. Aún así, los once realistas sobre el campo no cesaron de intentarlo, y volcaron su ataque a la izquierda. Primero fue Oyarzabal quien buscó el pase de la muerte desde la línea de fondo para que Agirretxe no pudiera controlarlo, y el partido acabó con una cabalgada de Yuri por la misma banda que tampoco encontró un pase claro ni un rematador afortunado.

Como la Real no logró ese gol del triunfo, se queda en cuatro la racha de victorias consecutivas, pero tal y como fue el partido ante el Málaga el punto no es malo. La Real se ha acostumbrado a no perder, y una racha de trece de quince puntos posibles no es algo a desdeñar en absoluto, e incluso permite ir al Vicente Calderón el próximo martes con menos presión y con la sensación de que no es algo imposible sumar allí también. Cada vez que Gracia se presenta en Anoeta se intuye una noche de perros, y esta vez no fue una excepción. Al contrario, se agravó con los imposibles horarios que la Liga impone a la Real y el temporal que hizo que apenas algo más de 12.000 valientes realistas estuvieran en las gradas. Pero el equipo txuri urdin peleó, encontró de nuevo al mejor Pardo, confirmó que Oyarzabal es una de las grandes noticias de la temporada, vio cómo Agirretxe sigue en plena vena goleadora y demostró que, ahora mismo, si alguien quiere ganar a esta Real va a tener que pelear mucho.

viernes, febrero 26, 2016

PREVIA Real Sociedad - Málaga. A por todas

Pardo, en la visita del Málaga a Anoeta de la pasada campaña.
La Real está en el mejor momento de la temporada y ya sólo puede tener un pensamiento: para que haya premio al final de la Liga hay que ir a por todas en cada partido. El primero después de cuatro victorias consecutivas y de vencer en el derbi en San Mamés, el primero tras sentir que su objetivo ahora sólo puede ser la lucha por Europa, mide su buen estado de forma, y lo hace contra el del Málaga (sábado, 22.05, Anoeta, La 1). De hecho, el Málaga también aspira a meterse de lleno en la pelea por la sexta plaza y llega con el aval del espléndido trabajo del ex realista Javi Gracia. La Real sigue contando con bajas importantes, y ya no sólo por lesión, ya que el partido en San Mamés dejó una elevada factura en forma de partidos de sanción, pero la espléndida racha del último mes, en la que el equipo txuri urdin sólo se habría visto superado en una hipotética clasificación por Barcelona y Real Madrid, invita claramente al optimismo.

Muchísimas noticias en la convocatoria, bastante inesperadas algunas, y tanto para bien como para mal. Hay tres bajas que no formaban parte del plan, las de Oier Olazabal, la de Markel Bergara y, probablemente la más descorazonadora, la de Zurutuza, porque unas nuevas molestias musculares frenan su regreso al equipo. Además, como ya era conocido, las tarjetas vistas en San Mamés hacen que Elustondo, Illarramendi y Jonathas no puedan formar parte del grupo. Por contra, la espléndida noticia que deja esta convocatoria es el regreso de Agirretxe, todavía y con diferencia el máximo goleador del equipo, que aún no ha podido jugar en 2016 después de lesionarse en el último partido del año pasado en el Santiago Bernabéu. Ante tan numerosas ausencias, son cuatro los potrillos que se cuelan en la lista. Al ya habitual y consolidado Oyarzabal se suma Bardají como portero suplente, Capilla y Bautista.

Las bajas harán que el once que presente Eusebio ante el Málaga tenga novedades. No en la portería, donde Rulli será titular. Iñigo Martínez y Mikel González serán los centrales y lo normal es que Zaldua y Yuri ocupen los laterales. Por delante de ellos, el técnico tendrá que escoger para tres puestos entre Reyes, Pardo, Xabi prieto y Granero, probablemente quedándose este último en el banquillo. Y la gran incógnita es quién jugara en punta. Parece pronto para que Agirretxe vuelva como titular, aunque no es descartable. Lo más probable es que la posición más adelantada la ocupe Vela u Oyarzabal, ambos fijos en el once, con opciones también para que Bautista, que lleva 12 goles con el Sanse esta temporada, debute con los mayores y lo haga además como titular. Si no hay debut ni tampoco regreso del máximo goleador, lo normal es que Bruma vuelva al once. De esta manera, quedarían con seguridad para el banquillo Bardají, Héctor y Capilla.

Lograr doce de doce puntos posibles ha disparado a la Real en la tabla, alcanzando ahora mismo la novena posición con 33 puntos, a cinco de la zona europea. El Málaga, por su parte, está tres puestos y dos puntos por debajo. El equipo realista suma cinco victorias en doce partidos jugados en Anoeta, de ahí que no sea ni mucho menos uno de los más goleadores en su propio estadio (16 goles), pero en los cuatro últimos ha hecho de su campo el deseado fortín, con tres triunfos y un empate, diez puntos de doce posibles. El equipo de Javi Gracia es el quinto menos goleado a domicilio, ha puntuado casi en la mitad de sus salidas, tres victorias (1-2 al Rayo, 0-1 al Levante y 1-2 de nuevo ante el Eibar) y tres empates (0-0 ante el Real Madrid y Athletic y 1-1 ante Las Palmas) en 13 partidos, pero ojo, porque todos los resultados positivos los ha conseguido en sus últimos ocho partidos fuera, perdiendo sólo ante dos equipos de la zona noble, 2-1 ante el Sevilla y 1-0 ante el Villarreal.

Hay 33 precedentes entre ambos equipos en partidos de Liga jugados en Donostia, 30 de ellos en Primera División. En la máxima categoría, la Real ganó 14 de esos choques, seis se fueron para Málaga y los diez restantes se saldaron con empate. La goleada más abultada lograda por el equipo txuri urdin en estos partidos es el 4-0 de la temporada 2000-2001, cuando marcaron Idiakez, De Paula, Khokhlov y Tayfun. La victorias más clara del Málaga es el 1-3 de la campaña 2004-2005. Además, el Málaga se ha acostumbrado a puntuar recientemente en Anoeta, lo ha hecho en seis de los últimos diez partidos disputados en el estadio donostiarra, con tres victorias y otros tantos empates, y no pierde desde el 4-2 logrado por la Real en la campaña 2012-2013. Desde entonces, el equipo realista no ha conseguido marcarle ningún gol al Málaga y sólo ha sumado un punto de seis posibles contra el equipo andaluz.

La pasada campaña, la 2014-2015, dejó una de esas victorias del Málaga, por 0-1, y fue el partido que le costó el puesto de entrenador realista a Jagoba Arrasate. El equipo txuri urdin firmó un partido lamentable, indigno de la presión que se había puesto sobre la cabeza del técnico y de la defensa del mismo que habían hecho los jugadores en las jornadas previas. Con todo, Zurutuza pudo adelantar a la Real en la primera mitad con un cabezazo que repelió la madera. En el minuto 50, Juanmi culminó una buena contra para hacer el 0-1, aprovechando una alarmante pasividad de toda la Real, que no se reactivó ni con los cambios y que se entregó a su destino con una enorme dejadez. Fue, efectivamente, el último partido de Arrasate en el banquillo de Anoeta, que estalló contra un equipo al que en diez jornadas de Liga aún no había visto ganar más que en una ocasión y que coronaba así un catastrófico inicio de temporada, temprana eliminación europea incluida.

domingo, octubre 04, 2015

MÁLAGA 3 - REAL SOCIEDAD 1 Iñigo arrastra a la Real a la autodestrucción

La Rosaleda esta vez no fue talismán para la Real.
La Real sigue en espiral de autodestrucción, y en La Rosaleda tuvo al protagonista más inesperado: Iñigo Martínez. Como ya le sucedió hace dos años, su convocatoria para la selección española ha provocado una actuación lamentable del central realista, hasta ahora el mejor realista de la temporada a excepción de las alertas de exceso de desconfianza que mostró en la primera media hora del derbi. Iñigo falló estrepitosamente en los tres goles del Málaga, especialmente en los dos primeros, que además llegaron en los primeros seis minutos del partido, lastrando cualquier posibilidad de que Málaga fuera, como en temporadas anteriores, la plaza del despegue txuri urdin. Y se puede argumentar que la respuesta del equipo fue incluso notable por momentos, que Agirretxe volvió a dar muestras de su gran estado de forma, gol incluido, pero el hecho de terminar de nuevo el partido contra diez y no haberlo aprovechado es una losa más para el equipo de David Moyes. La Liga sigue avanzando y sigue sin haber signos de grandeza.

El caso es que Moyes apostó por la continuidad, con un único cambio y además obligado con respecto al once que jugó contra el Athletic en Anoeta. La baja de Granero devolvió a Pardo la titularidad, y el resto fueron los mismos del derbi. Pero la continuidad se topó de bruces con un auténtico drama, y además completamente imprevisto viendo los puntos fuertes de este inicio de la temporada. Iñigo Martínez celebró su regreso a la selección española de la manera más catastrófica posible. En apenas siete minutos cometió dos errores descomunales y permitió que el equipo que no había sido capaz de marcar un solo gol en seis partidos, en 540 minutos nada menos, hiciera dos en ese cortísimo intervalo de tiempo. Charles hizo los dos goles a placer. La Real lleva tiempo sin saber cómo entrar en los partidos, pero el arranque que protagonizó en La Rosaleda pasará a los anales de la historia negativa de los últimos tiempos. Sencillamente dramático, y precisamente en un escenario que este equipo venía conquistando con cierta facilidad en los últimos años.

El desbarajuste que vivió la Real en los primeros minutos fue de órdago, algo absolutamente injusticable y un lastre que este equipo no se puede permitir. Pero, al menos, la reacción fue inmediata. En realidad, para variar, sin mucho fútbol, pero el carácter, eso que también se echa de menos, al menos se dejó ver también en el equipo txuri urdin. En el minuto 14, un sensacional envío de Zurutuza encontró la cabeza de Agirretxe, en un sensacional desmarque que, de nuevo, le confirma como el delantero de este equipo y el que mejor sabe entender las características de sus compañeros. Si llega a marcar el segundo en un extraordinario remate en el minuto 20, esta vez a pase de De la Bella, habría sido difícil que alguien pudiera discutirle su titularidad en un tiempo largo, pero su remate se marchó junto a la cepa del palo a la izquierda de Kameni. Para cuando llegó esa jugada, la Real había igualado bastante el juego.

El estado de nervios en que estaba sumido el equipo tras los dos descomunales fallos de Iñigo permitió que el Málaga siguiera llegando con cierta claridad a la frontal del área de Rulli, pero la Real parecía manejar el balón con algo más de soltura que el equipo local. Por eso, llegó un nuevo centro, esta vez desde la derecha, de Elustondo, que de nuevo encontró la cabeza de Agirretxe. Esta vez, el balón fue manso a las manos de Kameni, pero demostró que la Real había sabido recuperarse del momento más delicado de lo que ha vivido el equipo hasta el momento. Pero, claro, el 2-1 y la necesidad de empatar mantenía opciones para que el Málaga aprovechara espacios. Así llegó un tiro de Duda desde bastante lejos que Rulli se comió y dejó muerto en la frontal del área pequeña, pero tuvo una reacción a la altura de muy pocos y evitó el gol de Cop en su disparo a bocajarro. Una por otra.

Salvo esos detalles que el Málaga estuvo cerca de aprovechar, lo cierto es que el dominio del partido era claramente de la Real. Agirretxe, crecido por este espectacular inicio de temporada que ahora cabe preguntarse por qué Moyes no lo aprovechó desde la primera jornada, estuvo a punto de marcar el segundo con una maravillosa vaselina que Kameni ni olió y que se estrelló en el larguero. Pero las buenas sensaciones del final de la primera mitad volvieron a esfumarse con el arranque de la segunda. Esta vez, los nervios los protagonizaron De la Bella y Rulli en una jugada rocambolesca. El lateral pifió un despeje en un centro al segundo palo y, por puro azar, el balón acabó en el palo. La ansiedad fue tal, que De la Bela, en lugar de despejar el balón a córner se limitó a pararlo, y Rulli, con una ingenuidad increíble, lo agarró con los manos. Un libre indirecto de libro. Duda estrelló el balón en Rulli y la Real salvó la situación.

La respuesta, de nuevo, llegó a través de un Agirretxe que sigue con un nivel espléndido. Su disparo con rosca encontró una sensacional parada de Kameni. Y poco después, una fantástica jugada al primer toque no la supieron culminar ni Canales ni Vela de una forma bastante sorprendente. Y de nuevo Agirretxe probó suerte de cabeza, pero no encontró portería con su testarazo. El Málaga mantenía la sensación de peligro pero también es cierto sin inquietar en nada a Rulli. A pesar de sus despistes, el fútbol dio a la Real una oportunidad de redimir sus pecados con una nueva superioridad. Tissone vio la segunda tarjeta amarilla por una durísima entrada a Zurutuza y después de haber visto la amarilla en la primera mitad por una mano igualmente clara que, sorprendentemente, protestó de forma ostensible. Y pudo ser aún más grave para el Málaga si Del Cerro Grande hubiera sido valiente y hubiera expulsado a Charles por una patada que lanzó a Reyes desde el suelo para después darle una colleja.

Quedaba un cuarto de hora y para entonces Moyes ya había puesto sobre el césped a Jonathas, y sin quitar a Agirretxe, lo cual fue un claro mensaje ofensivo. Poco después, y justo después de que Vela se comiera un buen pase al segundo palo que remató francamente mal con la cabeza cuando debía haberlo hecho con el pie, lo apostó todo. Bruma y Xabi Prieto entraron al partido por Canales y Elustondo. La Real pasó a jugar con una defensa de tres. El ataque txuri urdin, que sí llevaba peligro al área de Kameni, se estrelló en el fuera de juego. Primero fue Vela el que forzó una buena parada de Kameni desde posición antirreglamentario, y después fue Agirretxe el que remató a gol pero adelantado, como también lo estaba Jonathas. A diferencia de lo que sucedió ante el Betis, la superioridad realista sí se notó, sus centros desde las bandas fueron continuos y los remates aparecieron.

Pero como sucedió en Sevilla, la Real no fue capaz de materializar su superioridad numérica en el marcador e incluso sufrió un nuevo mazazo. De nuevo, Iñigo fue protagonista negativo de la jugada, al no ser capaz de encontrar un balón que había tratado de despejar con la cabeza, y casi cometer un penalti clarísimo antes de que Charles firmara un hat trick para un equipo que, hay que insistir en ello, hasta este día no había sido capaz de hacer un solo tanto. Era ya el último minuto del partido, con lo que se cerró así por completo la posibilidad de que la Real rescatara un punto de una nueva actuación demasiado marcada por sus errores, unos errores que siguen siendo bastante difícil de explicar. Que llegue una derrota así perdiendo la fortaleza defensiva que hasta ahora había sido el gran argumento realista, es un quebradero de cabeza más para Moyes.

La Real llega a este nuevo parón en una situación delicada. Sólo seis puntos en siete jornadas, una única victoria y con Agirretxe monopolizando la tarea goleadora, en la que Vela no aparece y tampoco da signos de mejora y en la que demasiados jugadores siguen decepcionando de una forma bastante evidente. Si cuando regrese la Liga, que lo hará con un partido complicado en Anoeta contra el Atlético de Madrid, al que sólo ha conseguido derrotar en una ocasión desde el ascenso, la Real no da signos de mejora, la situación de Moyes no será nada cómoda. Cerca ya de llegar a los 38 partidos que completarían una temporada virtual, se intuyen algunas cosas pero no se termina de ver cómo va a jugar la Real para ganar partidos de una forma asidua. Y eso ya empieza a ser claramente preocupante. Mucho más cuando La Rosaleda ha visto desmoronarse al pilar que hasta ahora protegía al equipo, Iñigo Martínez. Se acaban las oportunidades y la Real sigue sin reaccionar.

viernes, octubre 02, 2015

PREVIA Málaga - Real Sociedad. La Rosaleda, ¿escenario de otro despegue?

Celebrando el gol de Pardo la temporada pasada en La Rosaleda.
Ni un calendario asequible ni un derbi en Anoeta han servido para que la Real despegue. ¿Será Málaga (sábado, 22.05 horas, La Rosaleda, La 1) el lugar donde se produzca de nuevo ese acontecimiento como en temporadas anteriores? Mirando la historia reciente, los Málaga - Real Sociedad han sido puntos de inflexión felices en las temporadas realistas, y estando ya en la séptima jornada va siendo hora de que el conjunto entrenado por David Moyes explicite de una forma evidente y continua a qué quiere jugar y qué va a ser capaz de conseguir esta temporada. Para ello, deberá prolongar el buen hacer defensivo que sí está teniendo el equipo bajo el mando de Rulli, Iñigo Martínez y Reyes, pero tendrá que mejorar sus prestaciones ofensivas, dado que sólo dos jugadores han conseguido ver puerta en lo que llevamos de Liga (Agirretxe lleva cuatro y Jonathas uno) y su gran estrella, Vela, está muy lejos de lo que es capaz de ofrecer.

El centro del campo va a ser el gran quebradero de cabeza de Moyes para el partido ante el Málaga. Illarramendi, Markel y Granero han sido dudas durante la semana, y los dos primeros sí han entrado en una lista de veinte jugadores está vez sí facilitada por el técnico txuri urdin en la víspera del encuentro. Al margen de estas dudas, la gran noticia de esta jornada es el estreno de Carlos Martínez en el grupo, después de no haber podido jugar ni un solo minuto en pretemporada ni, por el momento, en partido oficial. Zaldua, en cambio, sigue al margen del grupo, del mismo modo que Navas, Héctor y Oyarzun, jugadores que tampoco no se han podido estrenar esta temporada. Estos son todos los que se han quedado fuera de la lista provisional para La Rosaleda, junto con Ansotegi, el único jugador que no viaja en principio por motivos técnicos, aunque no sería la primera vez que trasciende un problema físico después de que un jugador no entre en los planes de Moyes.

Dado el buen rendimiento defensivo del equipo, no parece probable que haya cambios en defensa para el once inicial, con Rulli bajo palos, Iñigo Martínez tras el anuncio de su regreso a la selección y Reyes en el centro de la zaga, y De la Bella y Elustondo en los laterales. Illarramendi, si está en condiciones, será nuevamente titular, y su acompañante lo más probable es que sea Pardo, a tenor de las molestias que ha tenido Markel y la ausencia de Granero. En la línea de tres mediapuntas Vela parece tener el puesto asegurado a pesar de estar lejos de su mejor versión, y Xabi Prieto, Bruma, Canales y Zurutuza se jugarían los dos puestos restantes, en principio con ventaja para los dos primeros. Menos probable parece que Chory Castro salga desde el inicio por primera vez en la temporada, aunque no es descartable. Y arriba la pugna entre Jonathas y Agirretxe sigue viva, quizá está vez con más opciones para el primero.

Tras el empate en el derbi, la Real quedó en la duodécima posición con seis puntos, tres por encima del descenso y cinco por debajo de la zona europea. Su rival, el Málaga, ocupa precisamente la última de las plazas del descenso, la decimoctava. El conjunto de Javi Gracia es el único de Primera que aún no ha conseguido marcar ningún gol y el único, junto al Levante, que no ha celebrado ningún triunfo. El reto para la Real de cara a este partido sigue estando en su actuación como visitantes. Tras ganar 0-3 en Granada, busca su segunda victoria seguida lejos de Anoeta, algo que no consiguió en toda la temporada pasada y sólo una vez en la 2013-2014. En lo que llevamos de Liga, los de Moyes, además, han conseguido dejar a cero su portería en cuatro ocasiones, pero no han marcado en otros tantos partidos.

La historia dice que la Real ha visitado Málaga en 33 ocasiones, con un balance bastante positivo para ser un campo del sur, tradicionalmente malos para la Real. En Primera han sido 30 los encuentros jugados, con nueve victorias realistas, siete empates y ca2007-2008. Contando precisamente esa victoria en Segunda, la Real le ha tomado la medida a La Rosaleda y no ha perdido en sus últimas siete visitas a Málaga, seis de ellas en Primera, con  dos empates y cuatro triunfos.
torce triunfos locales. El triunfo txuri urdin más claro es el 2-4 de la temporada 1952-1953, con un hat trick de Igoa y un gol más de Paz. El 5-2 del primer encuentro entre ambos conjuntos, en la temporada 1949-1950, sigue siendo la mayor goleada del Málaga. El cuatro estadístico se completa con tres partidos en Segunda División, dos de los cuales acabaron con victoria del equipo andaluz y el último de ellos con 0-2 para la Real, en la temporada.

La pasada temporada, la 2014-2015, la Real consiguió un meritorio empate ante un Málaga que estaba en plena lucha por las posiciones europeas que finalmente no consiguió. Los locales arrancaron arrolladores, pero la Real defendió bien, e incluso llegó al descanso habiendo generando más peligro que su oponente. Al comienzo de la segunda mitad, el equipo malagueño volvió a imponerse, ahora con claridad, y aprovechó que Rulli no mandó en su área como acostumbra para hacer el 1-0, obra de Recio. La entrada de Pardo con menos de media hora de juego por delante fue determinante. Primero, porque ayudó a que el centro del campo jugara con más tranquilidad, pero sobre todo porque él fue el autor del gol del empate, un buen disparo de la frontal después de una acertada dejada de Finnbogason. El empate casi enterró las quiméricas opciones europeas de la Real, pero fue un buen punto en un partido muy disputado.

domingo, abril 05, 2015

MÁLAGA 1 - REAL SOCIEDAD 1 Construyendo el futuro

Markel fue la única novedad de Moyes en Málaga.
El empate que ha conseguido la Real en La Rosaleda es una buena noticia, pero una que apunta más a un ilusionante futuro todavía en construcción que a un presente que ya no parece que vaya a servir para que el final de la Liga tenga objetivos claros. Europa, la séptima plaza, la que tiene el Málaga, está a ocho puntos, que habrían sido cinco en caso de haber logrado la victoria, y eso parece todo un mundo con nueve jornadas para el final y el complejo calendario que tiene el equipo txuri urdin. Remontar cinco hubiera sido heroico, pero por qué no pensar en la machada. Pero ocho no. Ocho parece algo impensable. No es realista y, siendo justos, no sería el premio que merece la temporada de la Real. Pero, ojo, porque hay buenos detalles. En frío, empatar en Málaga es un buen resultado. Hacerlo después de ponerse por debajo en el marcador, mucho más. Y hacerlo sabiendo que el gol, un golazo de Pardo, nació de una buena idea de Finnbogason es un motivo para la ilusión. Futura, sí, pero ilusión al fin y al cabo. Recordemos cómo estaba el equipo hace una vuelta y valoremos lo que es ahora la Real.

Moyes tiene claro que no va a introducir muchas variaciones en su once tipo, y que eso, también, una idea ya para la próxima temporada, cuando la confección de la plantilla sea a su gusto. La ausencia final de Vela, que no se sentó ni en el banquillo, era una invitación a pensar en que repetirían los mismos jugadores de las últimas semanas, pero el técnico escocés se reservó una sorpresa: sentó a Pardo y colocó en el centro del campo al hasta ahora gran damnificado de la confianza que ha depositado en el riojano, Markel Bergara. El resultado no fue especialmente alentador. Que el Málaga quisiera unos primeros minutos arrolladores tampoco ayudó a que el centro del campo realista se asentara. Pero, en realidad, esa sensación fue más bien un espejismo, ya que el equipo local no consiguió traducir su dominio en momentos de verdadera inquietud para Rulli, por mucho que el balón sí rondara el área realista con frecuencia. Las únicas excepciones fueron dos goles anulados, el primero a Juanmi por un claro fuera de juego, en una jugada que se inició por una mala salida de Markel, y el segundo a Amrabat por una igualmente evidente falta a Ansotegi.

Esa situación de partido se extendió hasta el primer cuarto de hora, y después despertó la Real. Zaldua, que cada vez parece más cerca de su mejor versión, fue su animador con una buena galopada por la banda derecha, aunque se le apagara la luz cuando ya había entrado en el área del Málaga. Justo a continuación, un sensacional centro con rosca de Chory Castro desde la banda derecha estuvo a punto de alcanzarlo Agirretxe en el segundo palo. Esa fue la fase más abierta del partido, en la que los dos equipos gozaron de ocasiones claras. Pero más en cantidad y en claridad fueron para la Real, aunque primero intentara golpear el Málaga, con Samu buscando marcar de tacón en un córner pero enviando el balón a las manos de Rulli. Mala defensa realista en esa estrategia, por cierto, y ese es un problema que no termina de atajarse. Pero a continuación Canales puso a prueba a Kameni con un disparo desde la frontal que el guardameta malaguista atajó con seguridad y al filo de la media hora Granero malogró una ocasión clarísima con un disparo defectuoso, tras llegarle el balón rebotado de un defensa.

Aunque se jugó con mucho ritmo, la pugna entre los dos equipos se parecía a una tablas técnicas porque ninguno se imponía con claridad. Con un Granero muy acertado en el centro, a pesar de ese gol cantado que desparovechó, la salida de la Real era más que notable, y la conexión entre Chory, Canales y Xabi Prieto, el más desaparecido de los tres, siempre provocaba dolores de cabeza para el Málaga. Los andaluces, que sí conseguían sobrepasar la primera línea de presión txuri urdin, no conseguían que eso supusiera inquietud alguna para Rulli. Del Cerro Grande pareció perdido, pero en el desconcierto momentáneo del centro del campo realista en las salidas locales sí dejó una factura importante, una amarilla para Markel. En ese último cuarto de hora de la primera mitad, sólo la Real pudo mover el marcador. Justo al filo del descanso, Chory gozó de una espléndida ocasión, un muy buen zurdazo que de nuevo detuvo Kameni, mostrando unos reflejos impresionantes. A pesar de que la Real sufrió en el primer cuarto de hora, casi se puede afirmar sin problemas que hizo más méritos que su rival para marcar en estos 45 minutos iniciales.

La segunda mitad comenzó como la primera, sólo que en el primer cuarto de hora el Málaga esta vez sí fue capaz de traducir su dominio de posesión y territorio en ocasiones claras de gol. La primera jugada tras volver de los vestuarios fue un cabezazo de Juanmi que Zaldua envió a córner también con la testa. Rosales provocaba problemas por la banda, Darder buscaba el disparo desde lejos y Amrabat se había convertido oficialmente en un dolor de cabeza para todo el entramado defensivo de Moyes, ya que acabó forzando tarjetas para amarillas para Iñigo Martínez y Ansotegi (los dos se perderán el partido del Calderón por acumulación de amonestaciones), además de la que ya había conseguido que viera Markel en la primera mitad. Y llegó el gol porque ahora el Málaga sí estaba mandando como para ganar. La forma en la que llegó fue algo sorprendente, porque un Rulli habitualmente seguro por alto no intentó imponerse en su área pequeña para impedir el remate de Recio a tres metros de la línea de gol, tras una falta eso sí muy bien botada por Castillejo.

La Real había dejado pasar sus mejores ocasiones en la primera mitad y se veía por debajo en el marcador, algo que tampoco es extraño en esta temporada. Rulli incluso tuvo que evitar el 2-0 en un mano a mano con Darder. Justo después llegó la jugada que tendría que haber servido para revitalizar al equipo, de la misma manera que la internada de Zaldua hizo esa función en la primera mitad. El equipo txuri urdin gozó de un clarísimo contragolpe de tres para tres. Markel lo condujo, quizá demasiado viendo la posibilidad de meter un balón en profundidad a Chory para que su velocidad hiciera el resto. Cuando metió el balón, y aunque lo hizo de manera ventajosa, el control del uruguayo fue malo y ya no tuvo terreno para reaccionar. Kameni recogió un balón manso cuando seguro que temía, como poco, una ocasión clarísima. Quizá por el exiguo 1-0 o quizá por esa jugada, Moyes reaccionó en busca del empate con un doble cambio. Fue raro que Granero fuera el primer sustituido, no que entrara Pardo, y Hervías suplió a un Canales más apagado que de costumbre.

Pardo sí se hizo con el mando del centro del campo y empezó a mover al equipo, pero la ausencia de Granero a su lado hizo que los cambios no fueran del todo efectivos y que el partido pareciera todavía más roto. Y fue extraño el movimiento de Moyes pensando sobre todo en que Markel, a su mal partido, tenía que añadir la tarjeta amarilla que amenazaba con dejar al equipo con uno menos si el Málaga conectaba alguna contra, y que su expulsión impediría que le alineara en el Calderón como central de urgencia. El caso es que el partido se detuvo en la zona de trascendencia, se enredó en el centro del campo y ninguno de los dos equipos llegaba con claridad. Moyes se jugó su última baza y puso sobre el césped a Finnbogason en lugar de Chory. Y el islandés, quién sabe si por la confianza del gol logrado la semana pasada, se mostró con mucha más decisión de la que había enseñado hasta ahora. No es que tuviera demasiadas ocasiones de demostrar nada, pero sus dos primeros balones los tocó con mucho acierto y visión de juego. El segundo, de hecho fue la dejada a la frontal del área para que Pardo enganchara un precioso disparo ante el que nada pudo hacer Kameni.

No eran los mejores minutos de la Real y el empate no se veía con claridad, pero sí que la Real lo estaba intentando. Eso dio cierta justicia al empate, porque ese espíritu es el que permite sacar puntos de campos complicados como La Rosaleda. Y eso, aunque para esta temporada seguramente llegará demasiado tarde por el lamentable inicio de competición que protagonizó el equipo y que incluso hizo pensar en que la temporada sería una lucha por la superviviencia, hace tener esperanza en el futuro. La Real no concedió gran cosa de ahí al final, y lo más claro que tuvo el Málaga fue un córner en el que todo el equipo local pidió con tanta vehemencia un penalti que ni ellos mismos se creían que el errático Del Cerro Grande tendría que haber reaccionado con una amarilla. A eso sumó la falta que tuvo ya con el tiempo de añadido prácticamente cumplido, una falta que le costó la amarilla a Rubén Pardo por adelantarse en la barrera y que Rulli atrapó con seguridad. La Real, por su parte, gozó de una ocasión en los pies de Zaldua, que disparó arriba desde la frontal después de que Finnbogason, sí, Finnbogason, le dejara el balón de tacón.

El equipo txuri urdin no pudo ganar y el milagro europeo con el que se podía soñar después de las tres últimas victorias parece esfumarse de forma ya casi definitiva (a la desventaja de ocho puntos hay que sumar el average perdido con los malacitanos), a la espera de una última brizna de ilusión si favorece lo que pueda suceder en el Vicente Calderón el martes y la moral que eso pueda insuflar al equipo si el Málaga pincha en Eibar y esa séptima plaza vuelve a acercarse. Pero el empate es, en sí mismo, bueno. Permite a la Real demostrarse a sí misma que tendría que haber estado peleando con un escalón superior en la Liga, y sobre todo confirma unos números francamente buenos, con sólo una derrota en los últimos ocho partidos. El equipo, con sus malos momentos en los encuentros, ya es capaz de plantar cara de una forma más evidente a casi cualquier rival, y eso que ni el físico ni un patrón claro de juego le permiten mantener sus puntos fuertes durante periodos que se acerquen a los 90 minutos de partido. Pero hay cosas que invitan a pensar en un buen futuro. A falta de objetivos claros esta temporada, toca afianzar eso con trabajo para el futuro.

sábado, abril 04, 2015

PREVIA Málaga - Real Sociedad ¿Sólo la tranquilidad en juego o también Europa?

Vela fue el goleador de la Real en Málaga en el 0-1 de la 2013-2014.
Quién le iba a decir a la Real, con las dificultades que ha tenido a lo largo de la temporada, que llegaría al mes de abril pensando si una victoria en Málaga (sábado, 22.00 horas, La Rosaleda, Cuatro) le serviría solamente para lograr la tranquilidad definitiva en la clasificación, ya que parece imposible el descenso con 39 puntos ni mediando una debacle sin precedentes, o si se mete así otra vez de lleno en la pelea por Europa. No ganar hace que la distancia con respecto al séptimo puesto, el que ocupa el Málaga se convierta en prácticamente insalvable, pero sumar los tres puntos abre un horizonte completamente nuevo. Muy difícil en todo caso, porque habría que salvar cinco puntos más de desventaja en nueve jornadas con más partidos fuera que en casa y con el Athletic de por medio en la clasificación, pero al menos sería un requiebro ilusionante en una temporada con muchos días para olvidar. Málaga ha sido en los últimos años una plaza que ha despertado a la Real y, además, está en juego conseguir la victoria 200 como visitante en Primera.

David Moyes repitió con su costumbre de no anunciar la convocatoria en la víspera, aunque el hecho de tener dos partidos fuera de casa en un margen de cuatro días y no regresar a San Sebastián tras el primero de estos encuentros simplifica las cosas. De esta manera, el técnico realista se ha llevado, primero a Málaga y luego a Madrid, a todos los componentes del primer equipo más Hervías, ya uno más del grupo. Por las informaciones que se han conocido durante la semana, el único descartado para este primer choque tendría que ser De la Bella, con una lesión muscular, aunque la ausencia de más información y algunos precedentes hace que se abra la posibilidad de que sí esté, al menos para el Vicente Calderón. El propio técnico realista aseguró en su rueda de prensa del jueves que Vela era duda para el partido. Si el méxicano pudiera estar entre los 18 escogidos y el lateral catalán no, Moyes tendrá que elegir a tres descartes más. En realidad serían dos, dando por seguro a Dani Estrada entre ellos.

La duda del mexicano hace que se abra la posibilidad de que el técnico realista repita alineación otra semana más. De esta manera jugarían Rulli bajo palos, con Iñigo Martínez y Ansotegi en el centro de la zaga, con Yuri y Zaldua y en los laterales, Pardo y Granero formarían el doble pivote, con Xabi Prieto, Canales y Chory Castro en la línea de tres mediapuntas y Agirretxe cerraría el once como delantero. El hecho de que el pasado fin de semana hubiera un parón liguero invita a pensar que el cansancio no es un factor que pueda llevar a Moyes a cambiar de planes, pero puestos a aventurar modificaciones en el once no es descartable que se pudieran colar en el once Mikel González o Zurutuza, ambos plenamente recuperados ya después de sendas lesiones. Los demás, excepción hecha de Vela y a la espera de la convocatoria definitiva, tendrían menos opciones de hacerse con un hueco de titular.

La Real comienza la jornada en la novena posición con 36 puntos, once puntos ya por encima de la zona de descenso y a ocho de la séptima plaza que ocupa el Málaga con 44. Esa posición da el acceso a la Europa League si el Barcelona gana la final de la Copa del Rey al Athletic, con lo que, aún estando todavía muy lejos, se convierte en el último objetivo con premio de la temporada. El equipo txuri urdin ha sumado doce de los últimos quince puntos en juego y suma tres victorias consecutivas después de caer en Valencia. Su troiunfo en Getafe en la última salida hizo que dejara de ser el peor equipo visitante, justo antes de encarar dos partidos seguidos lejos de Anoeta, este y el del Vicente Calderón. El Málaga ha sumado ocho victorias en los catorce partidos que ha jugado en La Rosaleda, aunque el Real Madrid, el Almería y el Espanyol, los dos primeros por 1-2 y el último por 0-2, han conseguido allí los tres puntos. En caso de victoria realista, el average podría jugar su importancia, por lo que hay que recordar que el Málaga ganó en Anoeta por 0-1.

Estadística e históricamente, Málaga no es mala plaza para la Real en los 32 encuentros que ha disputado. 29 de ellos se han jugado en Primera División, con un balance de nueve victorias realistas, 14 del Málaga y seis empates. Es decir, la Real ha salido más veces de Málaga con puntos que de vacío. El triunfo más holgado del conjunto txuri urdin es el 1-5 que logró en la temporada 2004-2005, con dobletes tanto de Kovacevic como de Nihat y un tanto más de Labaka. El 5-2 de la campaña 1949-1950, en el primer duelo que protagonizaron ambos equipos, es la mayor goleada lograda por el Málaga. La Rosaleda no ha visto una derrota de la Real desde el regreso txuri urdin a Primera en 2010. Desde entonces, tres victorias y un empate. La racha, en realidad, se extiende hasta los cinco partidos sin perder (y trece de quince puntos) contando la última visita en Segunda, el 0-2 de la temporada 2007-2008. En Segunda esa ha sido la única victoria de la Real, los otros dos partidos jugados en esa categoría acabaron con triunfo local.

El Málaga - Real Sociedad de la pasada campaña, la 2013-2014, acabó con el triunfo de los visitantes por 0-1. El equipo de Jagoba Arrasate saltó al césped de La Rosaleda con ganas de fulminar el partido por la vía rápida y jugó veinte minutos muy buenos, con bastantes ocasiones de gol. En el 9, Vela culminó una sensacional jugada de ataque en la que participaron Pardo, Griezmann y José Ángel, incluso Seferovic con un desmarque que facilitó el tanto del mexicano. El Málaga se sacudió el dominio en torno a la media hora, pero no generó muchas ocasiones. En la segunda mitad, la Real renunció al balón y el Málaga intensificó su dominio, aunque los contragolpes realistas llevaban más peligro que los ataques locales, abortados con categoría por Ansotegi y Bravo sobre todo. Duda y Santa Cruz gozaron de buenas ocasiones, pero el arquero chileno de la Real estuvo muy seguro. La Real logró así tres puntos que entonces parecían importantes para seguir pensando en la lucha por la Champions, de la que acabaría muy descolgada.

domingo, noviembre 02, 2014

REAL SOCIEDAD 0 - MÁLAGA 1 Basta ya

Es increíblemente difícil explicar qué le pasa a esta Real, que está en una deriva impresionante. La explicación sencilla es que Jagoba Arrasate ha terminado de firmar un fracaso que ni siquiera su falta de experiencia podía justificar y que, con el maravilloso debut en la previa de la Champions de la temporada pasada era imposible de imaginar. Da pena ver en qué se ha convertido un equipo que, por muchos fallos de planificación que tenga, reúne una espléndida colección de jugadores. Y es indignante ver cómo estos futbolistas que se llenan la boca semana tras semana defendiendo a su entrenador acaban mostrado partido tras partido una cara triste, sin alma, descorazonadora y que además, no se maquilla siquiera con algún marcador medianamente útil. La Real está en una caída libre que, y esto es lo más grave, no tiene fin a la vista. Otra derrota ante otro equipo que no demostró nada. Otra decepción que, además, se veía venir. Y todo tras una semana rocambolesca, indignante e impropia de un club como la Real. Basta ya.

Parece ya evidente sin ningún atisbo de discusión que la primera medida a tomar, que no la última, ha de ser el cese de Jagoba Arrasate. No es el único culpable, pero sí es el primer cambio que puede generar un efecto positivo en el equipo. Mantenerle sería ya una temeridad inverosímil de Jokin Aperribay. Y si se admite el error que se ha venido cometiendo desde hace ya bastantes, meses, hay también responsabilidad en la dirección deportiva. Pero los jugadores, que son los que se están yendo de rositas, han de llevarse una cuota de responsabilidad mucho mayor. Mirando el once de la Real, nadie podría decir que es malo. Hay tanta calidad en sus jugadores que resulta inverosímil que el único fútbol que se ve en los realistas proceda del entusiasma del chaval recién llegado, Hervías, que fue de largo el mejor en este match point para Arrasate que, como la semana pasada y la anterior, se dejó pasar ante equipos que no mostraron un nivel como para llevarse por delante al equipo txuri urdin.

Pero, claro, cuando no se consigue que los jugadores saquen lo mejor de sí mismo acaba resultando imposible que el equipo rinda como debe. Por eso, el partido fue infumable. Y no es de recibo que durante tres partidos que se entendieron como finales la actuación del equipo haya sido tan insulsa. Se cuentan con los dedos de una mano las ocasiones de gol que generó la Real contra el Getafe, contra el Córdoba y con el Málaga, y así es bastante difícil ganar un partido. También lo es si el equipo txuri urdin siempre encaja un gol, y mucho más cuando en todos los partidos de la Liga salvo la semana pasada el marcador siempre registra en primer lugar un tanto rival. Y por mucho que hablen los jugadores de la Real durante la semana, ver lo que ofrecen en cada partido resulta insostenible. Por eso el cambio es necesario, y mucho más viendo que la inyección de algo diferente llegó ante el Málaga por Hervías. Su irrupción se asemeja a la de Zaldua la pasada temporada y, viendo esta deriva, hay que temer que acaba apagándose si nadie lo remedia.

¿Fútbol? Prácticamente nada. Entusiasmo sí, tampoco a radudales, pero al menos en eso sí se ha notado una ligerísima mejora en el equipo desde la semana pasada. Pero si este es todo el margen de progreso que puede ofrecer el equipo, el propio Arrasate tendría que entender que ya no hay solución posible. En toda la primera mitad, la Real apenas dispuso de una ocasión de gol. Un cabezazo de Zurutuza, pasada la primera media hora, que se estrelló en el larguero. En una Liga normal, podríamos llevarnos las manos a la cabeza por la cantidad de veces que se ha estrellado ya la Real con los palos, pero viendo el descalabro continuo del equipo ya no quedan ni ganas de recurrir a la mala suerte. O los árbitros, por mucho que estén mostrándose tan decisivos en contra de la Real en lo que llevamos de temporada. Pero eso llegará al contar cómo fue la segunda mitad. Mientras los de Arrasate perdían el tiempo con un juego insulso, el Málaga tampoco es que bordara el fútbol. De hecho, si la Real tuvo una ocasión, de los andaluces apenas se puede contar media.

Sí, eso es todo lo que se puede decir de la primera mitad. Tal cual. El 0-0 era el único resultado posible. Y eso resulta imperdonable ante el carácter definitivo el partido. La segunda mitad, además, empeoró bastante las sensaciones porque el Málaga, aún sin disparar sobre la portería de Zubikarai, casi un espectador durante todo el partido, daba la sensación de que se iba a llevar el partido. No por tremendismo, que estaría ya bastante justificado dada la situación del equipo, sino porque esas son las sensaciones que transmite la Real. En esos minutos, sólo Zaldua parecía tener claro que había que sofocar el incendio como fuera. Salvó el gol de Amrabat en el minuto 50, y fue el único jugador que estuvo atento atrás. A pesar de que el naufragio parecía evidente, los cambios sólo llegaron al Málaga, y los dos primeros por lesión. Pero eso incluso pareció mejorar al conjunto de Javi Gracia. O quizá es que la Real se hundía por momentos sin importar el rival o las circunstancias del partido.

Los cambios de la Real, además, no funcionaron y parecieron obedecer más a la desesperación y a las ganas de no molestar que a la búsqueda de soluciones a la total ausencia de fútbol. Que Arrasate volviera a señalar a Pardo convirtiéndole en el primer cambio es un síntoma de desesperación. Obviamente, el canterano no está en la mejor de las formas, pero quizá habría que replantearse ya de una vez si el club ha tomado las decisiones correctas intentando convertirle en un jugador que no era y arrebatándole la frescura que mostró cuando Montanier le alineaba con cuentagotas. Ahora juega más y se le ve menos. Sería bueno tomar decisiones ya con él porque, obviamente, las que se han tomado no han sido acertadas. Entró Agirretxe, para solucionar un problema perpetuo en la Real, y es que con Vela de delantero centro el equipo pierde más que gana. Eso sí, no es que el mexicano haya adoptado todavía el papel de estrella que se le presupone.

En esa situación llegó el gol del Málaga. Un contraataque, cómo no. Y uno que nadie supo frenar, ni dentro ni fuera del reglamento. Zurutuza pudo hacer falta. Yuri también. Pero esta Real no es que sea blanda, es que es ingenua. Y eso cuesta puntos. Ante el Málaga, dos más. La contra del Málaga fue espléndida, cierto, pero qué fácil resulta atacarle a la Real. Fue, además, la primera ocasión de gol real del equipo visitante, algo que tampoco es tan extraño ya que acabe siendo gol. El pase de Mrabat a la espalda de la defensa y Juanmi remató a placer. A partir de ahí, siempre pareció más cerca el 0-2 que el 1-1. La tristeza se instaló ya definitivamente en el equipo, siendo proporcional al enfado de la grada, que acabó estallando en silbidos y pañuelos. Lógico, justo y necesario. De hecho, Darder debió hacer el 0-2 ya en el descuento en una jugada muy similar a la del único gol del partido, pero estrelló el balón en el palo. Sólo habría hecho algo mayor el incendio.

También es cierto que para ese momento el árbitro ya había actuado decisivamente sobre el partido. Weligton, uno de esos jugadores que exhiben una actitud deleznable sobre el campo, debió ser expulsado, por una agresión en tres actos a Vela. Le golpeó impunemente en esas tres ocasiones y debió ver la roja. Pero en Anoeta el reglamento cambia con demasiada frecuencia. Cuando Weligton tuvo que ser expulsado, el resultado era todavía de 0-0. Pero nunca pasa nada a favor de la Real, y eso tampoco puede ser. Su nefasta situación futbolística no justifica este desprecio arbitral tan continuado. Arrasate tampoco contribuyó a que la Real ganara en algo con sus dos cambios restantes, que llegaron tarde y que no encontraron eco en el juego. Un decepcionante Yuri se marchó para que entrara Granero. La sobrepoblación en el centro del campo no dio resultado. Después, con sólo cinco minutos por jugar, entró Finnbogason, que pasó completamente desapercibido, por Canales. Y nada de nada.

La Real volvió a perder. Son ya ocho jornadas, se alcanzan registros negativos históricos y la inacción ya no puede ser la respuesta. No hay nada que funcione, más allá del entusiasmo de Hervías y los coletazos del que mostró Zaldua cuando subió al primer equipo. Ni el balón parado, ni el juego colectivo, ni la defensa, ni los jugadores de forma individual. Nada. Y es inconcebible. No se puede esperar eternamente una mejora que semana tras semana está todavía más lejos de producirse. La Real está muerta. El encefalograma no es que sea plano, sino que está enterrado en las profundidades de una sima deportiva que da vergüenza viendo los nombres con los que juega la Real. Arrasate no debió sentarse en el banquillo ante el Málaga, otro equipo más que se lleva la victoria en Anoeta sin necesidad de mostrar nada de fútbol, y Aperribay se equivocó manteniéndole. Las decisiones tendría que haber llegado ya. Y deben llegar cuanto antes. Basta ya, sí, basta ya.

viernes, octubre 31, 2014

PREVIA Real Sociedad - Málaga. Una final en las peores circunstancias

Agurretxe, en el encuentro ante el Málaga de la 2013-2014.
Vuelve a repetirse el hecho de que la Real afronta una final (sábado, 22.00 horas, Anoeta, Cuatro), pero las circunstancias son ya las peores imaginables para jugar tan decisivo partido. Si los malos resultados y el pobre juego ya habían puesto a Jagoba Arrasate en el disparadero, la decisión del Consejo de Administración que preside Jokin Aperribay de mantenerle durante uno o dos partidos más mientras le busca un sustituto no sirve más que para enrarecer el ambiente, aumentar la confusión y prolongar la agonía de un proyecto que, salvo milagro, está completamente muerto. De esta forma, la Real afronta el primero de los dos partidos que jugará en Anoeta de forma consecutiva con la obligación de vencer para no caer en puestos de descenso, incluso en el farolillo rojo de la clasificación, iniciar el milagro y evitar que se desate un incendio como no se ha visto en mucho tiempo entre la siempre paciente afición txuri urdin. El sábado a las 22.00 horas la situación es grave. ¿Cómo será dos horas después? La respuesta, en Anoeta.

A diferencia de lo que ha hecho en otras ocasiones Arrasate cuando el partido se juega en un horario tan nocturno, esta vez sí hay una convocatoria de 18 desde la víspera del encuentro. Y sólo hay novedad con respecto al grupo que viajó a Córdoba, además obligada. Xabi Prieto se lesionó en el tobillo en ese último entrenamiento, por lo que no estará ante el Málaga. Su lugar en la lista lo ocupa Gaztañaga. Además del capitán, siguen fuera por lesión Rulli, Elustondo y De la Bella, aunque por las informaciones que se han venido publicando en los últimos días parece que los tres se sumarán pronto a las opciones que tenga el entrenador txuri urdin Entre los escogidos se mantiene Hervías. Una vez más, no habrá ningún lateral suplente en el banquillo, puesto que Estrada y Carlos Martínez son los dos descartados por decisión técnica, algo que ya empieza a ser bastante habitual.

Arrasate confesó en la rueda de prensa de este viernes que tiene claro el once que dispondrá ante el Málaga desde el pasado lunes, desde que recibió la confirmación del presidente de que él dirigiría el encuentro, y que los entrenamientos de la semana no han hecho más que reafirmarle. En la retaguardia persiste la duda habitual. Zubikarai en la portería, Zaldua y Yuri en los laterales e Iñigo Martínez en el centro son fijos, pero falta saber quién será el acompañante de este último, Mikel González o Ansotegi. Markel mantiene a priori el carácter de innegociable, y en principio habrá dos volantes por delante de él, puestos que se juegan Pardo, Zurutuza, Granero y puede que incluso Canales. Chory Castro y Vela parecen tener el puesto asegurado, mientras que en punta también se mantiene la duda entre Agirretxe y Finnbogason, con más papeletas para el islandés a pesar de la pobre versión que ha ofrecido hasta ahora. Bardají, Gaztañaga y Hervías completarán en principio el banquillo.

La Real arrancó la jornada en la decimoséptima posición, con apenas seis puntos y una victoria en nueve jornadas. Los puestos europeos están ya a diez puntos, y obviamente las miradas en este momento de la temporada se han de dirigir hacia abajo. Los tres equipos en puestos de descenso tiene sólo un punto menos que el realista. El Málaga, en cambio, ocupa la séptima plaza con quince puntos, a uno de la zona europea. Los de Jagoba Arrasate acumulan ya siete jornadas sin conocer la victoria y suman apenas tres de los últimos 21 puntos en juego. Sólo los tres equipos en descenso y el Almería han sumado menos como locales que los cuatro puntos de la Real, que esta temporada ya ha visto cómo se han llevado la victoria dos equipos que no habían ganado nunca en San Sebastián, Almería y Getafe. A pesar de su posición en la tabla, el Málaga es el duodécimo equipo a domicilio. Ganó 1-2 al Córdoba, empató a dos ante el Espanyol y cayó derrotado ante el Valencia (3-0) y el Getafe (1-0).

La historia da una relativa ventaja a la Real en sus enfrentamientos con el Málaga. En total han sido 32 los partidos disputados en San Sebastián entre ambos equipos, 29 de ellos en Primera División. En la máxima categoría, el equipo txuri urdin ganó 14 de esos choques, aunque dejó escapar puntos en más ocasiones, empatando diez y perdiendo cinco. La mayor goleada realista es el 4-0 de la temporada 2000-2001, con tantos de Idiakez, De Paula, Khokhlov y Tayfun. El 1-3 de la temporada 2004-2005 es la victoria malaguista más clara. El cuadro lo completan tres partidos disputados en Segunda División, con dominio absoluto para la Real, que ganó los tres, siendo el 5-1 de la temporada 1948-1949 (dos goles de Gastón y uno de Caeiro, Ontoria y Alsua) es el resultado más abultado para el conjunto realista. La Real de Montanier despegóen sus dos temporadas venciendo al Málaga, 3-2 en Anoeta en la 2011-2012 con dos goles milagrosas de Vela e Ifrán en el descuento y 1-2 en la 2012-2013.

En el encuentro de la pasada temporada, la 2013-2014, el Málaga consiguió arrancar un punto de Anoeta en pleno periplo Champions de la Real. El marcador no se movió, ninguno de los dos equipos fue capaz de hacer un gol en un encuentro pesado, plomizo y con escasas ocasiones de gol, en la que sólo hubo algunos chispazos de calidad que recordaron a la Real de la temporada anterior, pero nunca un juego fluido que acercara al equipo a la victoria. La segunda parte fue de dominio algo más claro de los de Arrasate, pero las opciones de marcar fueron limitadas. Griezamnn y Seferovic, ambos saliendo desde el banquillo, gozaron de las más claras, pero sus remates fueron bastante defectuosos. El Málaga se conformó con el empate a cero en la segunda parte y ni si acercó a la portería de Bravo. Teixeira Vitienes realizó un arbitraje horrible, aunque no hubo jugadas que alteraran decisivamente el resultado del encuentro.

martes, febrero 18, 2014

MÁLAGA 0 - REAL SOCIEDAD 1 Sufrir para escalar

La Real celebra el gol de Vela, que dio los tres puntos.
Jornada perfecta para la Real. El equipo de Jagoba Arrasate saltó al césped de La Rosaleda sabiendo que habían perdido los dos equipos que le preceden en la tabla, Villarreal y Athletic, y que los dos que le siguen, Sevilla y Valencia, habían empatado entre sí, con lo que ganar en Málaga suponía cerrar esta 24ª estación de la Liga de una forma insuperable. Y el conjunto txuri urdin sacó los tres puntos de un estadio que se ha convertido en talismán en los últimos años. Lo hizo con un golazo, anotado por Vela pero achacable a la calidad de todo el equipo del centro del campo en adelante. Casi a partir de ese momento, la Real se diluyó de todas las facetas del juego salvo de la defensiva y comenzó algo más de una hora de sufrimiento para mantener ese 0-1 y llevarse los tres puntos de vuelta a Donostia. Esta vez, y aunque es mal camino para conseguir victorias, sufrir dio su fruto y sirve para escalar. Con estos tres puntos, la cuarta plaza sigue ahí como claro objetivo.

El equipo que dispuso Arrasate, con un centro del campo formado por Markel, Pardo y Canales estrenando titularidad, estaba pensado para mandar y la Real salió mandando. Pocas veces lo habrá hecho con más comodidad que en los primeros veinte minutos del encuentro de Málaga. Pardo se imponía deliciosamente en el campo con y sin balón, robando como ya es bastante habitual más balones que Markel, que siempre mejora sus números en las segundas partes y con los partidos más rotos (un balón cortado al descanso, seis en total). Canales se mostraba con mucho acierto en una parcela de campo muy amplia y la conexión con Vela era notable. El Málaga, en cambio, salió asustado, quién sabe si por lo que demostró la Real desde el primer minuto o porque su situación en la tabla clasificatoria ya empieza a apretar. Bravo fue un espectador de lujo en esos minutos, pero incluso la línea defensiva txuri urdin veía el partido con una placidez bastante inusual.

La Real buscó el primero a balón parado, y Seferovic mandó arriba un córner botado por Pardo a la frontal. Era el minuto 2. Para el 7, la Real ya había decidido que quería ganar el partido por la vía rápida. Una sensacional asistencia de Canales, casi de espaldas, dejó a Vela presto para encarar a Caballero, pero estorbado por la defensa conectó un disparo muy flojo que atrapó sin problemas el guardameta argentino. El gol no tardó más que tres minutos más en llegar y fue un jugadón extraordinario. Pardo lo inició con un sensacional cambio de juego que atrapó Griezmann en la banda izquierda. Tras controlar el balón, su pase por arriba a la carrera de José Ángel encontró el magnífico desmarque de Seferovic hacia dentro, llevándose a dos defensas, y la magnífica entrada de Vela desde el segundo palo para rematar así a placer. Lo dicho, un gol extraordinario, de esos que si marcan los intocables adalides del tiki-taka se ven una y otra vez en los informativos. Y Vela pudo ser aún más decisivo, pero por algún extraño motivo la patada que le dio en el minuto 39 Antunes ya en el suelo, después de ganarse la amarilla con la falta, se quedó sin sanción.

La superioridad de la Real alcanzó más o menos hasta el minuto 20. No es que el Málaga bordara el fútbol a partir de ese minuto, ni mucho menos, pero con un mejor posicionamiento en el campo y una presión algo más acertada consiguió que el equipo txuri urdin se olvidara del magnífico trato que le había dado al balón en el primer cuarto del partido. Pero la virtud realista en Málaga fue que cerró por completo los caminos al equipo local, que no fue capaz de disparar sobre la portería de Bravo hasta pasada la media hora. El autor del disparo fue Iakovenko, que acabó el partido con un turbante que le tuvieron que retocar tres veces tras un choque fortuito con Iñigo Martínez, y sorprendentemente sin la tarjeta amarilla que merecieron sus cinco faltas. Bravo estuvo seguro en esa acción y en todos los balones que le llegaron. En la primera parte el chileno sólo tuvo que intervenir en esa jugada y en otro disparo centrado de Darder, en el último minuto, que atrapó en dos tiempos.

En la segunda mitad, la Real renunció ya por completo a la pelota, abrazó el sufrimiento que ya se intuía en el tramo final del primer acto y se encomendó a la heroica para sacar los tres puntos de La Rosaleda. Por lo que hizo la Real, bien pudo ser así, pero lo cierto es que no hubo más épica porque el Málaga no fue capaz de generar demasiadas ocasiones de gol y la seguridad de Bravo bastó para conjurar el peligro que rondaba la portería txuri urdin. Eso y el partidazo de Ansotegi, un auténtico mariscal en el centro de la defensa, que cumple cada vez que juega, además de la mejoría de Zaldua, que sufrió mucho en la primera mitad pero que en la segunda no sólo se entonó sino que fue el más valiente al ataque. El arrojo del lateral canterano estuvo a punto de darle el premio del gol, en una contra que montó junto a Vela a los diez minutos de la reanudación. Poco después, Seferovic disparó desde la frontal pero Caballero atrapó sin problemas en dos tiempos.

Para cuando llegaron esos dos ataques consecutivos de la Real, ya había avisado el Málaga con un disparo cruzado de Amrabat que no cogió portería. Los locales trataron de intensificar su dominio con los cambios, y poco a poco lo fueron consiguiendo. En respuesta, Arrasate trató de apuntalar el centro del campo. Colocó sobre el césped a Zurutuza y Xabi Prieto por un Canales muy interesante pero de más a menos y un Seferovic que sigue protagonizando actuaciones ingratas (no sólo por su responsabilidad, aunque es obvio que Arrasate quería algo más de la presión que aporta el suizo). Los cambios no funcionaron porque el control del partido estuvo siempre lejos de los méritos de la Real. En todo momento dio la impresión de que Pardo tenía que trabajar por tres, y ese sobreesfuerzo es lo que le convirtió en el tercer cambio del técnico realista, que dio minutos a Elustondo.

Duda, que entró en el descanso, y Roque Santa Cruz, la última bala del sancionado Schuster, fueron quebraderos de cabeza constantes para la defensa realista, el primero a balón parado y el segundo en los balones largos. Estos dos jugadores gozaron de las más claras ocasiones para el equipo local, pero Bravo estuvo segurísimo, atajando primero con firmeza una falta lanzada por Duda que le botó justó delante y sacando con las manos abajo un disparo cruzado de Santa Cruz. Ya en el descuento, de nuevo Santa Cruz pudo nivelar el partido, pero Iñigo Martínez se lanzó al suelo como un jabato para interceptar su disparo desde la frontal del área y conjuró el peligro. El partido acabó cuando Xabi Prieto tiró de oficio para forzar la amarilla de Duda en un despeje.

La Real sacó de Málaga tres puntos valiosísimos, que tenían un valor añadido viendo cómo había transcurrido la jornada antes de que el partido de La Rosaleda supusiera su punto final en el infame horario de los lunes. No lo hizo jugando un buen partido, porque hubo demasiados jugadores desconectados, ausentes o por debajo de su nivel. Seferovic sigue sin aportar lo que se espera de él e incluso se lo llegó a recriminar Griezmann en una jugada, a Markel le pasó por encima el partido (especialmente la primera mitad, aunque en la segunda sí ayudó mucho colaborando con los centrales), José Ángel estuvo dubitativo, Zaldua tuvo que pelear demasiado para que no le hicieran peligro por su banda, Griezmann estuvo desacertado en las pocas ocasiones en que pudo conectar con el balón y Zurutuza, clave para el juego realista, no llegó a entrar en el partido. Pero todo el equipo sufrió, corrió y presionó como tiene que hacerlo en los partidos en los que el fútbol no aparece. Eso que no normalmente no es suficiente en este partido es lo que le permite a la Real sumar tres puntos más y llegar a los 40. A cuatro de la Champions y escalando.

domingo, febrero 16, 2014

PREVIA Málaga - Real Sociedad. Concentrados ya en la Liga

Xabi Prieto hizo el gol de la victoria la temporada pasada.
Por penúltima vez en lo que queda de temporada, pues ya sólo queda una jornada de miércoles, la Real vuelve a la Liga sin tiempo para lamentarse por su partido entre semana (lunes, 22.00 horas, La Rosaleda, Cuatro). Champions y Copa ya son historia y al equipo txuri urdin ya sólo le queda el torneo de la regularidad de aquí a que se acabe la competición en mayo. Y el objetivo es claro: la cuarta plaza. Para ello, la primera parada es Málaga, una ciudad que no se le ha dado nada mal en los últimos años y ante un equipo, el local, que no está viviendo días fáciles, muy lejos de las posiciones de privilegio y con mucha irregularidad. Toca olvidar ya lo más exigente de esta temporada, lo que ha llevado a jugar miércoles y domingo prácticamente de forma ininterrumpida desde el mes de agosto, y buscar el ritmo parecido al del tramo final de la pasada campaña para volver a escuchar la música de Champions o, al menos, asegurar la plaza de Europa League que ya está defendiendo.

Viendo las novedades, hay decisiones importantes en la convocatoria de Jagoba Arrasate. Salen de la lista Agirretxe por lesión, Gaztañaga para volver de momento al Sanse (con el que ya jugó este sábado) y Ros, y entran Iñigo Martínez tras su sanción, Markel Bergara y Diego Ifrán, que se estrena así en una convocatoria tras la lesión que sufrió el pasado verano. Junto a Agirretxe, los únicos jugadores que siguen lesionados son Estrada y Granero. Eso quiere decir, en primer lugar, que se recupera la normalidad en el centro del campo, con Ros como primer descartado. Después, en los laterales, que Zaldua está ahora mismo por delante de Carlos Martínez y que De la Bella aún no tiene ritmo de competición a ojos de su entrenador. Y tercero, que se recupera la versión original del centro del campo, con Markel y Elustondo como los jugadores a los que acudir en la posición de cuatro y en principio Gaztañaga de nuevo en el filial para seguir sumando minutos de competición.

Teniendo en cuenta estos detalles, el once que puede presentar Arrasate arrancaría de nuevo con Bravo bajo palos, finalizada la titularidad de Zubikarai en la Copa. En la defensa hay tres puestos a priori seguros, los de Zaldua y José Ángel en los laterales y el de Iñigo Martínez en el centro. La duda es quién le acompañara, aunque lo lógico es que vuelva la pareja habitualmente titular, la que forma Iñigo con Mikel González. Por delante de ellos estarán Markel y Pardo, éste segundo después de no jugar ni un minuto contra el Barcelona, aunque no se puede descartar que el acompañante de Markel sea Zurutuza. El propio Zurutuza, Prieto y Canales se juegan la posición de mediapunta. Vela y Griezmann serán titulares salvo sorpresa y la ausencia de Agirretxe le abre al técnico la posibilidad de jugar otra vez sin nueve puro, lo que daría un puesto en el once a Chory Castro. Seferovic es la otra opción. Ansotegi, Elustondo e Ifrán, que parecen tener menos opciones de ser titulares, completarían el banquillo.

Una jornada más y pase lo que pase en su partido y en el de sus rivales, la Real no se moverá de la sexta plaza que ocupa con los 37 puntos que suma. El Villarreal, que ya ha perdido su partido de esta jornada (aunque tiene el average particular ganado y siete goles de diferencia en el general), tiene 40, mientras que el Sevilla había sumado seis puntos menos que la Real en las primeras 23 jornadas. El Málaga está en zona de peligro y antes de iniciarse la jornada era decimosexto con 24 puntos. A domicilio, la Real ha logrado trece puntos, gracias a tres victorias y cuatro empates, aunque sólo ha sumado un punto y ha encajado nada menos que once goles en sus tres últimas salidas. Fuera no conoce la victoria aún en 2014. En general, tras empatar en Anoeta contra el Levante, el equipo txuri urdin suma cinco de los últimos quince puntos en juego. El Málaga como local es muy poco fiable y ha ganado los mismos partidos que ha perdido, cinco, con un único empate. Aunque sólo ha caído en uno de los últimos cuatro en La Rosaleda, suma en total apenas cuatro de los últimos 18 puntos en disputa y viene de caer goleado en Vallecas.

La Historia dice que la Real ha puntuado en casi la mitad de sus viajes a Málaga. De 31 partidos jugados, nueve acabaron con victoria txuri urdin y seis en empate. En Primera División han sido 28 los encuentros, con 14 victorias para el Málaga, ocho para la Real y las seis igualadas que se han producido entre ambos contendientes. La victoria más clara de la Real es el 1-5 de la temporada 2004-2005, con dos goles de Kovacevic y Nihat y uno más de Labaka. La peor goleada sufrida por el conjunto donostiarra es el 5-2 de su primer partido en Málaga, en la temporada 1949-1950. Completan la estadística tres encuentros en Segunda, con una victoria realista (0-2 en la 2007-2008) y dos derrotas (ambas en los años 40, 4-2 en la temporada 1946-1947 y 3-1 en la 1948-1949). El equipo realista ha vencido en tres de sus últimas cuatro visitas y empató en la otra, no pierde en La Rosaleda desde el 3-1 de la temporada 2005-2006 y apenas ha cosechado esa derrota en sus últimas nueve visitas.

La última vez que se vieron las caras en La Rosaleda, en la temporada 2012-2013, la Real encontró en Málaga un punto de inflexión en su hasta entonces errática trayectoria con Montanier como técnico. En el único partido en el que Illarramendi y Pardo jugaron juntos en el centro del campo, la Real se exhibió por momentos, gracias también a que cobró ventaja en el primer minuto. Chory robó el balón, se lo cedió a Ifrán, y éste desde la banda izquierda envío el cuero a Vela para que hiciese el 0-1. Conteniendo francamente bien al Málaga, el equipo txuri urdin encajó el empate defendiendo muy mal un córner, ya en el minuto 36, en el que Saviola consiguió llevar el balón al fondo de la portería. Aunque el Málaga dominó el arranque de la segunda mitad gracias a los cambios, fue la Real el equipo que marcó. Xabi Prieto recibió un rechace dentro del área y regateó con su temple habitual a Caballero para marcar a puerta vacía. Zubikarai salvó después el empate. En Málaga, lugar entonces de Champions, cambió el rumbo de la Real para llegar precisamente a ese objetivo.