Mostrando entradas con la etiqueta Las Palmas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Las Palmas. Mostrar todas las entradas

jueves, septiembre 26, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Primer gol de Celayeta... y a la Copa de la UEFA

Fueron seis los goles que marcó Genaro Celayeta en su trayectoria en la Real Sociedad, que se extendió hasta los 302 partidos, una buena cifra para un lateral al que se recuerda por su buen trabajo atrás y no tanto por su proyección ofensiva. El primero de sus goles, además, tuvo un valor importantísimo, puesto que sirvió para certificar la clasificación de la Real para la Copa de la UEFA.

Ese gol llegó al final de su temporada de debut con el primer equipo, la 1978-1979, cuando Alberto Ormaetxea ya le había hecho disputados más de 30 partidos, en Atotxa y con Las Palmas como rival. Los canarios llegaron a la penúltima jornada a solo un punto de la Real, que era cuarta, y aquel partido era una final que la Real ganó por 2-0, inaugurando Celayeta el marcador. Todo lo que sucedió en ese final de la Liga centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

El podcast, como os recordamos siempre, se puede escuchar en Spotify, en este enlace. Y también os pedimos que nos ayudéis con vuestras sugerencias, cualquier personaje, partido o dato del que queráis que habemos no tenéis más que indicárnoslo.

jueves, mayo 23, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Cuando la Real rompió una racha que nunca había vivido: diez jornadas sin ganar

En la temporada 1975-1976, la Real llegó a encadenar diez jornadas sin conocer la victoria. En aquel momento se convirtió en el récord negativo, el equipo txuri urdin nunca llegó a jugar diez jornadas de Primera División sin haber conseguido ganar por lo menos en una ocasión.

El equipo de Josean Irulegi, que cogió las riendas de manos del cesado Andoni Elizondo, rompió la racha con una victoria ante Las Palmas en Atotxa, con goles de Idígoras y Muruzabal, este segundo en la foto que acompaña estas líneas. Todo lo que aconteció en ese partido y en la racha previa centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. ¿Sugerencias para seguir encontrando temas que tratar? Estamos a vuestra disposición...

jueves, febrero 01, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Cinco goles legales, dos anulados y dos penaltis ante Las Palmas

Marcar en un mismo partido cinco goles válidos, uno de ellos de penalti, tres de ellos anulados y disponer de una pena máxima más es algo muy poco habitual para un equipo en un partido de fútbol. Y sin embargo, eso fue lo que vivió la Real en la visita liguera de Las Palmas a Atotxa en la temporada 1969-1970.

Todo lo que aconteció aquel día centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos todas las semanas, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. ¿Sugerencias para seguir nutriendo este podcast txuri urdin? Estaremos encantados de recibirlas.


jueves, mayo 11, 2023

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Arconada, la remontada en Copa y los penaltis ante Las Palmas

La Real nunca ha levantado más de dos goles en contra en la Copa en una eliminatoria a doble partido, y la última vez hasta la fecha que lo hizo fue en la temporada 1975-1976. Al 3-1 que logró Las Palmas en el Insular respondió el equipo txuri urdin con un 2-0 en Atotxa. Como entonces no había desempate por el valor doble de los goles conseguidos en campo contrario, hubo que recurrir a la tanda de penaltis para dilucidar qué equipo pasaría de ronda, y ahí el protagonismo fue para el entonces jovencísimo portero realista, Luis Arconada.

Todo lo que sucedió en los dos partidos de aquella eliminatoria que remontó el equipo dirigido por Joxean Irulegi centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre hacemos, queremos recordaros que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Ya sabéis que si queréis que nosdetengamos en algún partido, anécdota o personaje de la Historia de la Real, no tenéis más que pedirlo.

jueves, abril 15, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. 1986, el año de los 6-0 en Atotxa

Durante muchos años, a la Real le cayó encima el sambenito de equipo defensivo, y en muchos tramos de su historia lo fue, cimentando sus éxitos desde atrás, desde legendarios guardametas y retaguardias férreas. Pero 1986 fue un año que demostró todo lo contrario de una manera tremenda: repitiendo el marcador de 6-0 en Atotxa hasta en tres ocasiones. En la segunda mitad de la temporada 1985-1986, el equipo entrenado por John Toshack se desmelenó en el apartado goleador de tal manera que ese fue el resultado que se llevaron Las Palmas, Valencia y Hércules, los dos primeros además en partidos consecutivos jugados en casa.

Aquella explosión goleadora, con la imagen del primero de esos tres partidos para ilustrarla, es el recuerdo que traemos esta semana a Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Y una semana más, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Además, tened siempre en cuenta que seguimos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas a este espacio centrado en la Historia de la Real.

sábado, noviembre 25, 2017

PREVIA Real Sociedad - Las Palmas. La euforia europea debe dar el salto a la Liga

La Real goleó 4-1 a Las Palmas en su última visita.
La Real está eufórica en Europa, clasificada ya para la próxima ronda de la Europa League, pero esas sensaciones tienen que dar ya el salto a la Liga, empezando por esta misma jornada (domingo, 16.15 Anoeta, beIN La Liga). Las Palmas llega a San Sebastián en situación precaria, como colista de Primera, pero todavía con Pako Ayestarán en el banquillo. La Real, lo dicho, con una oleada de optimismo derivada de su casi inmaculada trayectoria en el Viejo Continente pero también con la necesidad de que ese estado de ánimo se traslade de una manera más regular a su actuación en el campeonato liguero. El equipo txuri urdin necesita sumar de tres en tres para poder meterse, ya por fin, en la pelea europea que ahora mismo observa justo desde la barrera de la séptima posición. El partido es propicio para acercarse, pero por eso mismo también es peligroso.

Continuismo en la lista de Eusebio, a pesar de los cambios. Continuismo porque los que descansaron ante el Rosenborg, Llorente y Kevin, regresan al grupo, y también lo hace Zurutuza tras superar las molestias que le impidieron estar en el último duelo europeo. Y los que salen del grupo de 18 son los dos sustitutos de los defensas en Trondheim, Navas y De la Bella, y Rubén Pardo, que ahora mismo está en una posición muy delicada que, además, empeorará con toda seguridad cuando Guridi se recupere. Este, junto a Agirretxe, es el único futbolista que ocupa la enfermería realista. Carlos Martínez, aunque tiene el alta, todavía no entra en los planes de Eusebio. Con estos cambios, es fácil aventurar algunas de las modificaciones que el técnico realista introducirá en el once, uno más dentro de la política de rotaciones que ha abrazado Eusebio esta temporada para afrontar las tres competiciones.

Rulli, a pesar de que sigue emitiendo señales de que está muy lejos de su mejor forma, seguirá estando bajo palos, y parece seguro que la defensa la formarán Iñigo Martínez y Llorente en el centro y Odriozola y Kevin en las bandas. Eusebio podrá alinear a su centro del campo de gala, el que forman Illarramendi, Zurutuza, que volverá así al once inicial, y Xabi Prieto. Y en ataque la opción más segura sería apostar por Oyarzabal, Januzaj y Wiñlian José. Si se cumpliera esta previsión, el banquillo lo formarían Toño Ramírez como guardameta suplente, Elustondo, Zubeldia, Canales, Vela, Juanmi y Bautista. Mucha pólvora en el banquillo y muy pocas opciones defensivas, ya que Eusebio apuesta por Elustondo y Zubeldia como los polivalentes recambios que podrían hacer frente a cualquier eventualidad.

Con su empate en Montilivi, la Real mantuvo la séptima posición, ahora mismo en solitario tras la derrota del Betis, con sus 18 puntos. Está a tres de la zona de Europa League, que cierra ahora mismo el Villarreal, y a seis de la Champions, frontera que marca el Atlético de Madrid. Las Palmas, como se ha dicho, cierra la clasificación con tan solo seis puntos y está ahora mismo a cinco de la salvación. La Real suma tres partidos sin perder en Anoeta, pero solo ganó uno, el último, 3-1 ante el Eibar. Ninguno de los diez primeros clasificados suma menos puntos como local que la el equipo txuri urdin. Las Palmas llega a Anoeta con ocho derrotas consecutivas y con solo tres puntos lejos de su estadio, los que consiguió con el 1-3 logrado en La Rosaleda ante el Málaga en la tercera jornada de Liga. Mientras que solo Barcelona, Valencia y Betis han marcado más goles en casa que la Real, solo Betis y el propio Eibar han encajado más goles que los canarios como visitantes.

Donostia es una plaza que a priori debería asustar a Las Palmas, que además vivió allí su descenso de 2002, porque de las 33 veces que la ha visitado nada menos que 25 se han saldado con victoria de la Real. En los 30 partidos disputados en Primera, el equipo txuri urdin ganó 23, los canarios dos y los cinco restantes acabaron en empate. 6-0 es la mayor goleada realista, y se dio en dos encuentros, el de la temporada 1959-1960 con dos tantos de Paz y uno de Gallastegui, Rivera, Echarri y Gordejuela, y en la 1985-1986, cuando también hubo un doble, de Bakero, y cuatro goleadores más, Uralde, López Ufarte, Zamora y López Rekarte. Las dos victorias de Las Palmas ante la Real en San Sebastián fueron por 0-1, en las temporada 1967-1968 y en la 2015-2016. En Segunda ha habido tres choques, los tres en el último paso realista por la categoría, con dos victorias para la Real y un empate, precisamente en la temporada en la que se consiguió el regreso a Primera, la 2009-2010.

La pasada temporada, la Real logró una contundente victoria ante Las Palmas y rompió tres visitas seguidas sin vencer a los canarios. Y la estrella fue, precisamente, un ex jugador de Las Palmas, Willian José, que marcó dos goles. El primero llegó, de hecho, en el primer minuto de juego, lo que colocó a la Real en posición de mandar a su antojo en el encuentro. Los de Quique Setién, que habían comenzado la Liga de manera espléndida, fueron arrollados por los de Eusebio. A los 21 minutos el partido se decantó definitivamente para el cuadro txuri urdin. Boateng evitó el segundo gol de la Real con la mano, fue expulsado y Vela marcó el penalti. Con 2-0 y uno más sobre el equipo, los realistas disfrutaron. Zurutuza hizo el tercero pasado la media hora y Willian José firmó su doblete desde el punto de penalti, tras una pena máxima sufrida por Oyarzabal. En el minuto 55 Tana hizo el 4-1 final y casi propicio el pitido final aunque quedara más de media hora por jugarse.

jueves, febrero 23, 2017

PREVIA Las Palmas - Real Sociedad. Obligados a presionar

Yuri, en el encuentro ante Las Palmas de la pasada temporada.
Dados los horarios a los que está abocada la Real esta temporada, hay una clara obligación de presionar cada vez que toque abrir la jornada, como sucede en este caso ante Las Palmas (viernes, 20.45 horas, Estadio Gran Canaria, Gol). La idea del conjunto de Eusebio ha de ser convertir lo que es un horario que no gusta demasiado en un elemento de presión hacia sus rivales. Que el Villarreal o el Athletic vean que la Real se escapa. Y que el Sevilla o el Atlético de Madrid vea la sombra txuri urdin a sus espaldas y tengan claro que no van a poder confiarse si quieren clasificarse para la Champions otra vez. Ese tiene que ser el objetivo, y más después del tropezón en Anoeta de la pasada jornada, que obliga a sumar otra vez de tres en tres para que las metas más ambiciosas de la temporada no se difuminen antes de tiempo.

Hasta que Eusebio no recupere a alguno de los lesionados, da la impresión de que el único movimiento que va a haber en sus convocatorias está en el nombre del central suplente. En esta ocasión es Elustondo quien se queda fuera de la lista y Mikel González quien ocupará una plaza en el banquillo. Y es que es evidente que Gaztañaga ya no va a tener oportunidades, como tampoco las va a tener Bardají de ascender esta temporada en el escalafón de porteros. Ellos son los dos descartes por decisión técnica junto con el mencionado Elustondo. Por supuesto, en la convocatoria se siguen colando los dos potrillos que, de momento, se van a convertir en habituales, Odriozola y Bautista. Las bajas por diversas dolencias físicas son las ya conocidas de Carlos Martínez, Markel Bergara, Agirretxe y Willian José.

Quedan pocas dudas con respecto a que Eusebio mantendrá su apuesta por el once tipo, o lo más cercano a este que pueda alinear, y se pueden dar por seguros hasta diez nombres de su equipo inicial para este encuentro. Así, Rulli estará bajo palos, con Odriozola y Yuri y en los laterales y Navas e Iñigo Martínez en el centro de la zaga. La medular volverá a ser cosa de Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto, mientras que Vela y Oyarzabal son fijos en el ataque. La duda vuelve a estar en quién suplirá a Willian José durante su periodo de baja. Da la impresión de que Juanmi volverá a ser el delantero titular, pero no se puede descartar que en esta ocasión sea Bautista quien asuma esa responsabilidad. Para el banquillo parecen fijos Toño Ramírez, Zaldua, Mikel González, Granero, Canales y David Concha.

La derrota ante el Villarreal alejó a la Real de la zona Champions. El equipo de Eusebio mantiene, eso sí, la quinta posición, a cuatro puntos del cuarto, el Atlético de Madrid, dos por encima del sexto, el Villarreal (que tiene el average ganado al cuadro txuri urdin), y con seis de ventaja sobre la séptima plaza. Las Palmas transita en mitad de la tabla, en la duodécima posición, con 28 puntos, sin urgencias y con un colchón de ocho puntos sobre el descenso. La Real sigue sin saber lo que es el empate lejos de Anoeta, seis victorias y cinco derrotas, y ha ganado en tres de sus últimas cuatro salidas. Las Palmas acumula tres derrotas consecutivas en Liga y solo una victoria en los últimos seis partidos. En su estadio, no obstante, apenas ha perdido un encuentro, precisamente el último, 0-1 ante el Sevilla, aunque también ha dejado escapar cinco empates. Eso sí, en su estadio han marcado 21 goles, más que la Real en Anoeta, que lleva 19.

Las Canarias ya no son unas islas tan malditas como solían serlo para la Real, al menos en lo que se refiere a Las Palmas. La estadística general es pobre para el cuadro realista, 32 encuentros y solo seis victorias de color txuri urdin. Pero en los últimos diez partidos en Primera el balance es bastante parejo, con tres triunfos para la Real, otros tantos empates y cuatro derrotas. En total, en la máxima categoría Las Palmas y Real Sociedad han jugado en 29 ocasiones, con 17 victorias locales, cuatro visitantes y ocho empates. La victoria realista más clara es el 0-3 de la temporada 1980-1981, con goles de Uralde, Diego y Kortabarria de penalti. Por contra, la mayor goleada de Las Palmas es el 4-0 logrado en la temporada 1968-1969. La estadística la completan tres encuentros en Segunda, en los que la Real no conoce la derrota, con dos victorias y un empate.

La pasada temporada, la 2015-2016, la visita a Las Palmas adquirió tintes históricos para la Real, pues aquel fue el último encuentro de David Moyes en el banquillo txuri urdin, cesado tras la clara derrota por 2-0 que se trajo de Gran Canaria. Después de sumar solo nueve puntos en las primeras diez jornadas, el equipo del técnico escocés se plantó en el estadio grancanario con un espíritu pobre y realizó un encuentro lamentable, en el que apenas inquietó la portería de Javi Varas y cayó derrotado con toda justicia. Mediada la primera mitad, en el minuto 28, Jonathan Viera hizo el 1-0. Y al poco de arrancar la segunda, en el 51, Araujo hizo el segundo. A partir de ahí, la Real apenas reaccionó y se rindió a la evidencia de que Las Palmas iba a convertirse en la bestia negra de la pasada campaña, con eliminación realista copera incluida y derrota en los dos encuentros de la Liga.

martes, septiembre 20, 2016

PREVIA Real Sociedad – Las Palmas. Alerta de desilusión temprana

Yuri, en el encuentro de la pasada temporada.
Estamos sólo en la quinta jornada de Liga y la Real ya convive con la alerta de desilusión temprana, con el peligro de transitar todavía en las primeras fases del campeonato pensando en que los objetivos más ambiciosos son una quimera. Su choque contra el por ahora equipo revelación, Las Palmas (miércoles, 22.00, Anoeta, Gol), es el que puede confirmar la tendencia o el que puede servir para cambiar la dinámica. En las manos de Eusebio y sus pupilos está cambiar las tornas y lograr la primera victoria de la temporada en Anoeta, un estadio cada vez más despoblado por esta desilusión que por el momento nadie parece frenar. Que el partido llegue entre semana y con un horario tan tardío tampoco parece ayudar a la Real, poco acostumbrada a sumar muchos puntos en esas circunstancias de tres partidos en una semana o franjas horarias extrañas.

Resulta curioso que Eusebio haya optado por esconder sus cartas y no dar a conocer su convocatoria hasta el mismo día del partido. Lo que está claro es que Agirretxe seguirá de baja, y con él también un Toño Ramírez que ya está casi recuperado pero que no llegará al encuentro. Zaldua, expulsado en el último encuentro, no estará tampoco por sanción. Al no tener más bajas, y dado que Aritz Elustondo sí está recuperado tras perderse el partido en Villarreal, Eusebio tendrá que prescindir de nada menos que cinco futbolistas. Seguro que el técnico realista recordará en estos momentos su deseo, expresado en voz alta de contar con una plantilla corta. Como Juanmi y Zurutuza terminaron tocados el choque del pasado domingo, no sería extraño que pudieran descansar pensando también en que estamos en una semana de tres partidos, para que puedan estar sin problemas en el derbi del próximo domingo ante el Eibar.

Esto, y el hecho de que la Real no termina de encontrar la forma de lograr victorias, invita a pensar en que habrá cambios en el once que Eusebio disponga ante Las Palmas. Rulli es fijo bajo palos, pero en defensa por fuerza tendrá que haber un cambio por la sanción a Zaldua. Carlos Martínez y Elustondo se juegan ese puesto. Tampoco se puede descartar que Mikel, el zaguero menos afortunado ante el Villarreal deje su puesto a Navas o al mismo Elustondo. Iñigo Martínez y Yuri son de momento intocables. Por delante de ellos, Illarramendi es fijo y Pardo podría volver a tener su oportunidad. Habrá que ver el estado físico de Zurutuza para completar el centro del campo, pero lo normal es que Oyarzabal parta de nuevo desde ahí. Por delante, Vela y William José parecen titulares claros y el último puesto se lo juegan entre Juanmi, en función de cómo se haya recuperado de sus molestias, Xabi Prieto, que sería así titular por primera vez esta temporada, o incluso David Concha.

Tras su victoria en la segunda jornada en El Sadar, la Real ha empezado a caer en la clasificación y ya ocupa la 13ª posición, con cuatro puntos, a dos de la zona de descenso que ahora mismo marca el Osasuna con dos puntos, y alejándose ya a cuatro de la europea que cierra el Villarreal en la sexta plaza con ocho. Las Palmas es, en cambio, la actual revelación de la Liga, ocupa la tercera posición sólo por detrás de los todepoderosos Madrid y Barcelona con 9 puntos, sólo ha perdido un encuentro y ha marcado al menos un gol en los cuatro que ha jugado, lo que le convierte en el tercer equipo con más goles del campeonato. De hecho, como visitante sólo el Barça ha marcado más tantos que el conjunto canario. La Real, en cambio, no ha ganado aún en Anoeta, donde sólo ha sumado un punto, y sólo ha perforado la portería contraria en una ocasión, la que le valió para sacar un punto ante el Espanyol. Aún más, no sabe lo que es ir por delante en el marcador ante su afición.

La historia indica que Las Palmas es uno de los visitantes que mejor se le han dado a la Real. En total han sido 32 las visitas de los canarios a San Sebastián y han vuelto a las islas derrotados en 24 ocasiones. De esos duelos, 29 han sido en Primera, con 22 victorias realistas, cinco empates y tan sólo dos triunfos visitantes. La mayor goleada txuri urdin, 6-0, se produjo en dos ocasiones, en la temporada 1959-1960, con dos goles de Paz y uno de Gallastegui, Rivera, Echarri y Gordejuela, y en la 1985-1986, con un doblete de Bakero y un tanto por cabeza de Uralde, López Ufarte, Zamora y López Rekarte. Siempre que Las Palmas ganó en Donostia lo hizo por 0-1, en las campañas 1967-1968 y en su última visita, en la 2015-2016. El cuadro histórico lo completan los tres enfrentamientos del último paso realista por Segunda, con dos victorias para la Real, 4-0 y 1-0 en las dos primeras visitas de Las Palmas, y un empate a dos en la campaña del ascenso, la 2009-2010.

Como se ha dicho unas líneas más arriba, Las Palmas se llevó el triunfo de Anoeta la pasada temporada, la 2015-2016, por 0-1, certificando además que el equipo canario fue la bestia negra txuri urdin del pasado ejercicio, con dos derrotas en la Liga y una eliminación en la Copa a manos de este conjunto. Tras un par de jugadas que Mateu Lahoz dejó seguir en el área canaria, Iñigo Martínez cometió un claro penalti en la realista. Rulli salvó los muebles deteniendo el disparo de Aythami. Las Palmas despertó, aunque sin claras ocasiones de gol, pero se encontró con la mejor opción posible con un libre indirecto dentro del área de Rulli, que acabó transformando el hoy realista Williams José. Quedaban siete minutos para el final de la primera parte, pero sólo hubo opciones reales de empatar. Mucho esfuerzo, presión y centros al área, pero apenas ocasiones claras de gol. Las Palmas se conformó con lo hecho y ni siquiera buscó el 0-2 a la contra, mientras la Real protagonizaba un nuevo ejercicio de impotencia.

sábado, marzo 19, 2016

REAL SOCIEDAD 0 - LAS PALMAS 1 La Real está muerta

Elustondo, de lo poco mínimamente salvable.
Ya no hay ninguna duda, la Real está muerta. Las Palmas, ganando 0-1 en Anoeta, ha terminado de matarla. Y como Eusebio no consiga insuflarle siquiera un aliento de vida, y más bien pronto, todavía acabará esta lamentable temporada sufriendo para mantener la categoría. La Real está muerta porque no reacciona ante nada. No por falta de esfuerzo, sino porque no encuentra la manera de responder a ninguna de las situaciones a las que tiene que hacer frente en los partidos. ¿Equipo cerrado? Sufre. ¿Equipo abierto? Lo mismo. ¿Marcador en contra? Ya podemos ponernos a rezar. ¿Actuación arbitral dañina? Ni pizca de carácter siquiera para sembrar la duda. Y sí, la Real lo intenta, se deja la vida, corre hasta la extenuación. Pero no puede. Igual es que no sabe, porque ya son demasiados partidos en los que esto sucede. Y si no sabe, es que urge cambiar algo. O todo. Porque si en una temporada no se es capaz de ganar un partido de cuatro a Las Palmas, es que la Real está en estado de ruina.

Eusebio sacó el once más fácil, el más factible, el de más nivel, pero en el que no se pasa factura a la paupérrima temporada de muchos de sus futbolistas. Ni una sola sorpresa en el once. Diego Reyes por delante de Mikel González. Illarra y Pardo manejando el juego del equipo. Oyarzabal siendo ya insustituible. Y Vela completamente perdonado después de su salida nocturna en Madrid. El mensaje, claro: los pesos pesados tenían que ser los que lograran la victoria que diera la necesaria tranquilidad clasificatoria. La salida de la Real, a pesar de la frialdad de la tarde donostiarra, fue positiva. Nada para tirar cohetes, pero Las Palmas perdía el balón sin llegar a la línea del centro del campo porque la presión era intensa, y eso permitió las primeras opciones de gol. Primero probó suerte Illarramendi con una falta directa, en inmejorable posición, pero lanzó el balón arriba. Y después fue Pardo, también desde la frontal pero en juego, con un disparo que atrapó Javi Varas sin moverse del sitio.

No tardó en convertirse Mateu Lahoz en el primer gran protagonista del partido. Primero volvió a recordar lo mucho que le cuesta pitar faltas a favor del equipo de casa, algo que no es nada nuevo en partidos de la Real. Después hubo una jugada, un centro desde la banda derecha, en la que se pidieron dos penalti consecutivos, primero a Jonathas y después a Yuri, y los dos pudieron ser penas máximas bastante señalables, sobre todo la primera. A renglón seguido, el colegiado no tuvo ninguna duda en señalar penalti en el área contraria, y esta vez acertando, ante la enésima temeridad de Iñigo Martínez, mostrando de nuevo de forma evidente la razón por la cual no es un fijo en las convocatorias de la selección española y quién sabe si las reticencias de la Real a darle el contrato que sus condiciones merecerían. Su zancadilla a Aythami fue clarísima e innecesaria. Pero Jonathan Viera telegrafíó su disparo de tal manera que Rulli despejó el penalti con seguridad.

Disponer del penalti, a pesar de desperdiciarlo, sí desperezó a Las Palmas, algo a lo que también contribuyeron algunos errores de la Real. Un mal pase de Yuri, bastante impreciso en el encuentro, le costó la amarilla a Illarramendi por un claro agarrón. La respuesta realista fue un cabezazo de Vela, que arrancó metido en el partido para ir diluyéndose sin remedio y que no tardó en provocar la amarilla para Garrido, que Varas atrapó sin muchos problemas. El peligro de la Real se alternaba en las dos bandas, pero la derecha, con Xabi Prieto allí volcado, cobraba ventaja gracias a los balones que metían tanto Elustondo como Vela. El mexicano, de hecho, puso un balón de oro a Jonathas, que pifió el remate, a pesar de estar libre de marca, en la enésima demostración de que su nivel está siendo demasiado pobre para la inversión económica que ha hecho el club y la confianza que ha deposito en él Eusebio tras la lesión de Agirretxe y tras su efímera buena racha goleadora.

Aunque Las Palmas no conseguía generar ocasiones claras de gol, el partido estaba mucho más abierto de lo que le interesaba a la Real y sobrepasando el ecuador de la primera mitad se podía dar por equilibrado. A excepción de cuando Oyarzabal entraba en juego y ponía algo de luz, a los realistas les costaba mucho todo, atacar y defender. Para muestra, otra de Jonathas, que tras una salida defectuosa de Javi Varas lo único que pudo hacer fue apoyarse en su marcador y echar el balón hacia atrás. Y para seguir con el espectáculo dantesco en el que poco a poco se iba convirtiendo el partido, Mateu Lahoz decidió volver a convertirse en el protagonista. Lo que nunca debe de ser un árbitro. El colegiado señaló un libre indirecto dentro del área, por un juego peligroso cometido por Iñigo Martínez. ¿Lo era? Sí. ¿Se pita? Nunca. Y para colmo, Mateu dio validez al gol cuando el libre indirecto no fue tal, el balón no pareció moverse con el primer toque antes de que disparara William José, y si lo hizo fue mínimamente. Mateu no dudó, claro.

En todo caso, para complementar el show del colegiado, que tampoco es sorprendente a pesar de la buena fama que sigue teniendo, la Real también aportó el suyo. El balón entró llorando, después de que nadie de la barrera colocada sobre la línea de gol emprendiera siquiera una mínima carrera para obstaculizar el disparo. Como si nadie quisiera evitar el gol. El 0-1 provocó el incendio que se esperaba ante la increíblemente triste temprorada de la Real. Hasta los primeros silbidos de la grada, que se hicieron más palpables cuando el equipo enfiló el túnel de vestuarios para el descanso, denotaban la apatía que merece este decepcionante equipo que, con muy pocas excepciones, no se está ganando el derecho a seguir vistiendo esta camiseta. Y Las Palmas olió la sangre y estuvo cerca de marcar el segundo en varias ocasiones, la más clara ya en el descuento a cargo de El Zhar, que se topó con el cuerpo de Rulli. Para colmo, la Real tenía que dar gracias por marcharse al descanso perdiendo sólo por un gol, y ese agradecimiento se lo tenía que dar a su guardameta, muy seguro ante Las Palmas.

La debacle en la que se estaba convirtiendo el partido sí pareció espolear a la Real en el segundo tiempo, con un Pardo dominante, pero que también fue desapareciendo, como el equipo en su conjunto. En todo caso, en esos minutos el balón rondó el área de Las Pal mas y en sólo cinco minutos el equipo realista generó dos clarísimas ocasiones de gol, una a placer que Jonathas de nuevo volvió a tirar fuera incomprensiblemente (por si acaso, y aunque estaba en línea con el balón, el asistente de Mateu señaló fuera de juego), y después una maravillosa rosca de Oyarzabal que encontró el paradón de Javi Varas. A pesar del justificado enfado de la afición, ese poquito bastó para que se enchufara al encuentro, una lección que el equipo no suele aprender, que va a estar a los suyos de su lado a poco que les ofrezca. Y quien ofrece en esta Real es Oyarzabal, a quien los jugadores de Las Palmas no paraban de frenar en falta y eso, al menos, permitía una acumulación de tarjetas que, cómo no, no se aprovechó. Como las jugadas de estrategia, otro enorme lunar para el equipo de Eusebio.

El partido entró en una situación muy similar a la que ya se vivió en Vigo. A remolque en el marcador y presionando al rival en el área. Pero, claro, esa situación hace que cada salida de Las Palmas se convirtiera en peligro asegurado, por mucho que el equipo canario no supiera cerrar el partido a pesar de las evidentes facilidades que fue dando la Real con el paso de los minutos. Así, al cuarto de hora, Tana probó suerte desde la frontal y volvió a toparse con la espléndida parada de Rulli, con diferencia el mejor realista del partido. Tras esa jugada, Eusebio movió ficha con lo poquito que tenía en el banquillo y quizá lamentando su frase de la víspera, esa en la que dijo manejar otras alternativas a la convocatoria de Bautista. Zurutuza entró en el campo por un Xabi Prieto desaparecido una semana más y que escuchó algunos silbidos. Pero la Real seguía sin reaccionar en serio, e incluso fue Las Palmas quien más cerca estuvo del gol, en una contra que Illarra supo resolver cuando la situación parecía realmente peligrosa.

Zurutuza dinamizó la línea de ataque y empezó a meter buenos balones. Y cuando fue él quien se internó en el área y fue derribado por David García, Mateu Lahoz decidió que lo de pitar penaltis para los dos equipos no iba con él. Tan malo es, que regaló un córner que en ningún caso se había producido. Pero la Real había colocado el partido en un todo o nada. Sin apenas defensas, cada balón despejado por Las Palmas tenía opciones de convertirse en un contraataque que acabara siendo el 0-2. En una de esas jugadas, Elustondo tuvo que hacer una falta clara y vio la amarilla. Y, en realidad, los realistas no eran capaces de transformar su desesperación en peligro, porque los llamados a marcar diferencias, Vela y Jonathas, desparecieron. Sin opciones de ataque, y de eso sólo tiene la culpa él cuando hay un filial para solventar estas situaciones, las decisiones de Eusebio en el partido no eran más que colocar hombres de refresco, sin cambio táctico alguno. Primero metió a Carlos Martínez por Elustondo y después a Granero por Pardo.

Pero la Real se pasó tantos minutos sin generar ocasiones claras de gol que dio la impresión de que Las Palmas estaba haciendo lo que quería. Muchos centros a ninguna parte, muchos balones metidos sin que ningún realista los entendiera, Granero generó estupefacción con alguno de ellos, y el último remate de Jonathas, forzado pero sin conseguir siquiera que el balón saliera dirigido hacia la portería de Javi Varas fue el perfecto resumen de otro partido más en el que la Real ofreció una imagen deplorable. Dado que el empate parecía absolutamente imposible, lo que resulta increíble en esos minutos es que no llegara el 0-2. Lo tuvo Dani Cstellano, pero su remate para coronar la enésima contra de Las Palmas fue horrible. El final del partido, de los más tristes que se recuerdan porque no hubo ni la más mínima opción de empatar.

La pitada con la que Anoeta despidió a su equipo fue merecidísima. La Real, sí, está muerta. No está enterrada porque el nivel de la Liga es lamentable, y, con todo, el colchón sobre el descenso sigue siendo amplísimo, de ocho puntos. Pero eso es lo único que puede celebrar la Real, que hay demasiados equipos de un nivel lamentable o que no se han dado cuenta, como Las Palmas, que está dos puntos por debajo, que son mucho mejores que la Real. Cuatro partidos ante los canarios. Ni una victoria. Eliminados de la Copa. Un entrenador cesado por el desastre que se vivió en las islas. Y ahora una derrota demoledora. La Real suma cinco jornadas sin ganar, dos puntos de quince posibles. En esta situación, casi parece una burla hacia los aficionados que aquellas cuatro victorias seguidas, ya olvidadas, pudieran hacer pensar en Europa. Este equipo no lo merece. Como la afición no merece este equipo. Y ojo, que en el calendario vienen curvas y la Real no está salvada.

viernes, marzo 18, 2016

PREVIA Real Sociedad - Las Palmas. El termómetro de la desilusión

Así hizo Labaka el 2-2 de la última visita de Las Palmas, en 2010.
Cuando en verano se formó la plantilla más cara de la historia de la Real Sociedad, seguro que en los altos estamentos del club no veían posible que la jornada 30 (sábado, 18.15 horas, Anoeta, Canal + Liga) fuera un termómetro de la desilusión txuri urdin. Pero eso es exactamente lo que es, ya que el equipo realista está en tierra de nadie, sin opciones europeas y con la salvación prácticamente certificada a poco que gane uno o dos partidos más, con una plantilla que no ha dado la talla y con el único objetivo ya de demostrar que hay alguna razón para volver a confiar en parte de este grupo para que lidere un nuevo proyecto ilusionante la próxima temporada. Eso lo tendrá que hacer en todos los partidos que le restan a esta triste Liga, empezando por el de Las Palmas, el rival maldito de esta temporada, causante del cese de David Moyes hace ya una vuelta y artífice de la eliminación copera ya con Eusebio Sacristán a los mandos del equipo.

La gran noticia de la semana está en los regresos de Zurutuza y de Carlos Martínez, y en que la enfermería realista se está quedando casi vacía, hasta el punto de que la única noticia preocupante sigue siendo la muy prolongada ausencia de Agirretxe, después de haber vuelto efímera y precipitadamente tras la lesión que sufrió en el Santiago Bernabéu en el último partido del año pasado. Junto a él, están fuera Raúl Navas, que no hay que olvidar que aún todavía no ha debutado con la Real, y Canales, que no jugará más en esta temporada. Entrando los dos potrillos ya habituales e inamovibles de la convocatoria, los que se quedan fuera por decisión técnica son Zaldua, De la Bella y, la más sorprendente de todas, la de Bruma, un jugador cuya estrella parece estar apagándose en el equipo txuri urdin, y cuya exclusión vuelve a reducir las opciones ofensivas de Eusebio en el banquillo.

Rulli, obviamente, estará bajo palos. Lo normal es que la defensa la formen Elustondo y Yuri como laterales, e Iñigo Martínez y Reyes como centrales. Sería muy sorprendente que Illarramendi y Pardo no formaran en el centro del campo, y, a la espera de alguna sorpresa, es desde la tercera plaza de la línea media donde comienzan las dudas. Si Eusebio sigue el patrón habitual, Xabi Prieto cerraría esa terna, pero no se puede descartar el regreso de Zurutuza. Si Vela es titular, como parece a tenor de las declaraciones del técnico, lo sería junto a Oyarzabal y Jonathas, pero si el mexicano sigue empezando como suplente, sería el capitán quien jugara en la banda. En el banquillo quedarían Olazabal como guardameta suplente, Carlos Martínez, Mikel González, Héctor, Markel y Granero. Si cabe esperar alguna sorpresa es porque con ese once lo más ofensivo que quedaría en el banquillo sería Héctor.

Con su racha de cuatro jornadas sin ganar, la Real vuelve a estar más cerca de la zona de descenso, a ocho puntos, que de la europea, a diez de la séptima plaza y a doce de la sexta. Las Palmas, que ha enderezado el rumbo con Quique Setién al frente, está en la decimoquinta posición y tiene un colchón de tres puntos sobre los tres últimos. Tras cuatro victorias consecutivas, la Real suma otras cuatro jornadas sin ganar, con dos empates a uno consecutivos en Anoeta y dos derrotas fuera que han alejado a los de Eusebio de la lucha por Europa. Los realistas suman cinco victorias en Anoeta en los 14 partidos que ya han jugado, pero suman un mes sin vencer en su estadio, desde el 3-0 al Granada. El Real Madrid frenó una racha de tres victorias consecutivas de Las Palmas, pero hay un registro histórico importante en juego, y es que el equipo canario nunca ha ganado tres veces seguidas como visitante en Primera, algo que lograría si triunfa en Anoeta. Estos, de hecho, son los dos únicos partidos que ha ganado fuera.

La historia depara pocos rivales más propicios para la Real en su estadio que Las Palmas. 31 veces ha visitado Donostia y sólo ha logrado una victoria y seis empates. En Primera se han cruzado en 28 ocasiones, con 22 victorias de la Real, cinco empates y el mencionado triunfo visitante, que se produjo por 0-1 en la temporada 1967-1968. La mayor goleada txuri urdin, un 6-0, se repitió en dos ocasiones, en las campañas 1959-1960 (dos goles de Paz y uno de Gallastegui, Rivera, Echarri y Gordejuela) y 1985-1986 (dos de Bakero y uno de Uralde, López Ufarte, Zamora y López Rekarte). A pesar de que Las Palmas lleva veinte partidos sin ganar en Anoeta, 23 si sumamos los datos de Segunda (dos victorias para la Real y un empate), sus dos últimas visitas en Primera y la última en la categoría de plata acabaron en empate.

El último duelo en Primera, el de la temporada 2001-2002, tuvo un sabor muy amargo para Las Palmas, ya que con el 1-1 que se registró en aquella última jornada de Liga el equipo canario se marchó a Segunda. Jorge adelantó a los canarios de penalti a los 20 minutos, pero cuando los resultados de otros campos condenaban a Las Palmas al descenso Kovacevic pudo empatar en el minuto 77. La última visita de este rival a Anoeta se produjo en Segunda, en la temporada 2009-2010, y el resultado también fue de empate, aunque a dos goles, en un disputadísimo partido bajo la lluvia que pudo acabar de cualquier manera. Todos los goles, en la segunda parte. Se adelantó la Real por medio de Carlos Bueno, pero Las Palmas le dio la vuelta al partido en tres minutos con sus dos primeras llegadas, con goles de Rondón y Darino. Y pudo hacer el 1-3, que Carlos Martínez salvó bajo palos justo antes de que Labaka lograra un punto de orgullo haciendo el 2-2 en el minuto 89.

miércoles, diciembre 16, 2015

REAL SOCIEDAD 1 - LAS PALMAS 1 ¿Por qué juega la Copa la Real?

Pardo, de lo poco salvable en el enésimo fracaso copero.
¿Porque juega la Copa la Real Sociedad? ¿Por qué? Si no la quiere. No le interesa. No sale a disputarla como se hacía antaño. No siente la posibilidad de remontar como algo vibrante, ni tampoco la de pasar rondas. Ni siquiera el sueño de jugar una final. Pasan los jugadores, pasan los entrenadores y lo que en realidad pasa son los años sin que llegue una alegría. Todo en la Copa parece orquestado para que el ridículo txuri urdin sea todos los años innovador. En esta ocasión, después de dejarse remontar en Gran Canaria, dejó que Las Palmas se llevara un empate de Anoeta, acabó con diez jugadores sobre el campo por la expulsión de su portero, Oier, y para colmo ese lamentable árbitro que es Pérez Borbalán, uno que además suele portarse con mucha inquina con la Real, colaboró con las pérdidas de tiempo del equipo canario y dejó de señalar un clarísimo penalti por mano en una falta lanzada por Illarramendi. Ni escribiéndolo aposta.

Antes de que se consumara el enésimo ridículo copero y tal y como se esperaba, Eusebio optó por mezclar titulares y suplentes en su equipo titular. Pocas dudas había en el once. La primera, el pivote defensivo, y aunque Markel tenía opciones de entrar, el técnico realista prefirió seguir con Illarramendi al mando, con Pardo y Xabi Prieto por delante de él. Y en la línea de ataque, Vela fue el sacrificado de inicio y Canales el beneficiado, con Olazábal y el ya anunciado Jonathas como referentes ofensivos. Pero la sensación de que en la Copa da igual todo planeó durante todo el encuentro. Da igual qué jugadores salten al campo, qué entrenador haya en el banquillo, cuál sea el resultado de la ida o dónde se esté jugando la vuelta. La Copa es una enfermedad para la Real que parece incurable, con algún esporádico conato de ardor guerrero como las semifinales de hace dos años, pero como un mal que nadie parece ser capaz de superar.

Y el caso es que el partido no empezó nada mal para los intereses de la Real, que debió ponerse por delante en el marcador en el minuto 3. Un sensacional pase de Illarramendi lo cazó Jonathas en el interior del área, realizó un formidable control con la pierna derecha y disparó a continuación con la izquierda en una acción técnicamente brillante, pero Lizoain respondió con una descomunal parada, probablemente la mejor que ha visto Anoeta esta temporada. Con buenas subidas de los laterales y una muy interesante movilidad de Canales, Pardo tuvo una buena opción con un disparo desde la frontal que le salió centrado. El partido estaba exactamente donde le interesaba a la Real. Jonathas volvió a tener una clara ocasión tras un sensacional centro de Canales, pero su remate de cabeza salió muy plano y no cogió portería.

Entre medias, Nauzet Alemán pudo adelantar a Las Palmas en una contra en la que dio la sensación de que la Real pecó de dejadez. Su disparo, afortunadamente, fue a las manos de Oier. Pero ese fue el mejor indicativo de que el equipo txuri urdin, aún con aparente pólvora en ataque, pecaba de una gran fragilidad en defensa. Cuando Valerón sentó a Pardo y estuvo a punto de colocar el balón junto al palo a la derecha de Oier con la suavidad de un golfista buscando el hoy, el partido ya estaba decantado completamente para Las Palmas. El equipo de Quique Setién se puso a tocar el balón a su antojo, hasta el punto de que la Real ni siquiera olía la pelota. Posesiones interminables que, eso sí, el equipo rival no sabía hacer llegar al área de Oier. Sólo le hizo falta una y con eso machacó la eliminatoria. Fue en el minuto 36. El guardameta realista tuvo que hacer dos intervenciones, la primera para sacar un disparo desde fuera del área de Nauzet y la segunda en el rechace de William José. Ese córner que forzó se convirtió en el gol del equipo canario, un inapelable cabezazo del propio William José.

De ahí al final de la primera mitad, la Real penó por el campo, resignada como tantas y tantas veces a su infortunio copero. Sin ganas, sin espíritu y sin ilusión. Algo les debió decir Eusebio en el descanso, eso al menos sí hay que concedérselo al entrenador realista, porque el equipo txuri urdin que volvió de los vestuarios no se parecía al que dejó el campo quince minutos antes. Incluso lanzó un mensaje claro, un reto al equipo, retirando del campo a un casi inédito Oyarzabal para poner en el campo al mayor peso pesado que tenía en el banquillo, a Vela. Y tan diferente comenzó siendo la Real que un robo de Xabi Prieto sirvió para que Canales enganchara un descomunal zambombazo desde fuera del área que se convirtió en el empate a uno cuando ni siquiera se había llegado al primer minuto de juego. Pero esta Real no entiende de estados de ánimo y desperdició su momento. Hasta Anoeta, frío como el hielo hasta entonces, vio que con el empate a uno se abría una puerta a la esperanza, y el equipo pareció entenderlo durante unos minutos que acabaron evaporados.

Tan desesperante fue la actuación realista, que hasta dos jugadores vieron tarjeta amarilla por caídas dentro del área. Primero Xabi Prieto por la protesta de un tímido agarrón de Garrido, y después Illarramendi por caer sin mucho motivo pero ni levantar la voz para pedir nada. ¿Ocasiones de gol? Pues la verdad es que no muchas y no demasiado claras. Alguna llegada de un Pardo que sí estaba creciendo en el encuentro, algún intento desafortunado de Jonathas antes de desaparecer por completo del encuentro (¡cómo se notó la ausencia de Agirretxe, aunque sólo hubiera sido para tratar de apretar en los minutos finales!), un disparo en jugado de estrategia de Yuri que se estrelló en un defensa... La gasolina le duró a la Real unos veinte minutos siendo generosos. A partir de ahí, el dominio lo recuperó Las Palmas. De nuevo sin llegar a la portería de Oier, jugando en el alambre porque un gol realista mandaba la eliminatoria a la prórroga, pero con una seguridad con la que ya querría jugar la Real cuando tiene ventaja en el marcador.

A pesar de la amplitud de la plantilla de la Real y del deseo de Eusebio de no pedir fichajes, se notó que no tenía demasiadas balas hábiles en el banquillo. El segundo cambio en un partido que se le estaba escapando por momentos fue meter a un Chory Castro que sí revitalizó bastante el ataque realista, pero llegó en el minuto 74. El uruguayo entró bastante bien por la izquierda y metió buenos balones. En uno de ellos, un defensa amarillo estuvo a punto de introducir el balón en su propia portería, adelantándose a un Jonathas que se quedó con el molde por detrás de él, esperando simplemente que le llegara el esférico en lugar de lanzarse como loco a por él. Para entonces, Fernández Borbalán, uno de los muchos árbitros mediocres que hay en el fútbol español, ya se había convertido en cómplice de las pérdidas de tiempo de Las Palmas, nefasta actuación que coronó añadiendo sólo tres minutos a la segunda mitad. Esa fue la faceta más molesta de su arbitraje, pero no la más decisiva.

Eso llegó en el minuto 39, cuando una falta botada por Illarramendi fue desviada por un integrante de la barrera claramente con la mano, haciendo que el balón cogiera una parábola que obligó a Lizoain a intervenir para mandar el balón a córner. Nadie vio el penalti en el campo, nadie lo protestó y todos, de esta manera, contribuyeron a hacer de la Real el equipo blando del que todo el mundo parece aprovecharse. Todos son más inteligentes que los realistas, y duele comprobarlo en cada partido. No es que la Real hubiera merecido más, pero de nuevo la actuación arbitral fue decisiva. Borbalán añadió un episodio más al sainete copero realista llegando ya al añadido, esta vez acertando. Oier salió a lo loco, mal posicionado y peor coordinado, arrolló a Asdrúbal y vio la tarjeta roja directa. Tan justa como innecesaria. Eusebio, presa de la desesperación de no tener ya más recursos, iba a introducir en el campo a Markel, no se sabe muy bien para qué, y al menos pudo rectificar para poner a Rulli y no terminar, encima, con un jugador de campo bajo palos.

La Real vuelve a caer en la Copa a las primeras de campo, alarga su patética estadística contra equipos de Primera División (dos victorias ante equipos de la máxima categoría desde el año 1988), su tristístimo balance de remontadas (la última, hace 18 años y ante un equipo de Segunda) y da una puñalada más a una temporada que, siendo optimistas, ya se puede calificar de decepcionante salvo reacción de grandeza en la segunda vuelta que, la verdad, es difícil esperar. Las Palmas, casi sin despeinarse, ha eliminado a la Real con una comodidad inaudita, sufriendo únicamente durante menos de media hora de una eliminatoria de 180 minutos, con dos goles de córner y uno de penalti. Y sí, viendo que no hay ambición de ningún tipo en el club, que no hay responsabilidad alguna en el inagotable carrusel de decepciones en el torneo del KO, resulta inevitable preguntarse por qué juega la Real la Copa. Lo único que consigue es ofrecer dos noches de frustración a los ingenuos que sigan pensando que este torneo es algo bonito. Para la Real dejó de serlo hace demasiado.

PREVIA Real Sociedad - Las Palmas. El reto histórico de remontar

Arconada, parando el penalti que dio el pase en la 1975-1976.
Remontar un 2-1 en Copa puede parecer una tarea relativamente asequible, pero es algo que la Real no consigue desde hace nada menos que 18 años, y entonces lo hizo ante un equipo de Segunda, el Xerez. El 2-1 con el que Las Palmas superó al equipo txuri urdin en el debut copero de esta temporada vuelve a poner a los realistas ante el histórico reto de remontar (miércoles, 21.00 horas, Anoeta, Multifútbol) y sirve además de prueba para saber cuáles son las verdaderas aspiraciones de Eusebio Sacristán en la competición del KO. Hasta ahora, todas sus decisiones han sido valientes, pero en la ida de la Copa decidió dar minutos a todos los suplentes de su plantilla, y aunque algunos de ellos volverán a tener una oportunidad parece que el partido de vuelta tendrá a más titulares con la camiseta puesta y sobre el campo. Una prueba de fuego como esta y un reto a la historia de este calibre, por nimio que parezca, bien merece ese esfuerzo.

Siendo la remontada el objetivo, Eusebio se ha encontrado con un gran contratiempo, y es la baja de su máximo y deslumbrante goleador, Agirretxe, quien junto con Granero y ambos por molestias musculares derivadas del duelo de Getafa se suma a la lista de bajas que componen Zaldua, Navas, Mikel González y Zurutuza. En la lista de 18, conformada con el grueso de la primera plantilla y sin atisbo de experimentos, se mantienen los dos potrillos ya habituales, Elustondo y Oyarzabal. Los únicos que se quedan fuera por decisión técnica son De la Bella y Diego Reyes, que recuperó el sitio en Getafe por la lesión de Mikel. Y han entrado, como cabía esperar, jugadores que no están apareciendo demasiado esta temporada, ni para David Moyes ni ahora para Eusebio, como son Ansotegi, Chory Castro, Oyarzun y Héctor.

El once, en principio, se parecerá mucho más al habitual de Eusebio en la Liga que al completamente renovado del partido de ida contra Las Palmas. En todo caso, Oier será el guardameta titular y debutará así en Anoeta. Lo normal es que la defensa la formen Carlos Martínez y Yuri en los laterales mientras que Iñigo Martínez y Ansotegi por el centro, ya que no hay más centrales en la convocatoria. Por delante, gana enteros la opción de colocar a Markel como pivote para dar algo de respiro a Illarramendi, y dos volantes más ofensivos como Pardo y Xabi Prieto, ambos suplentes en Getafe. Y por delante se da por segura la presencia de Jonathas, antes incluso de saber que Agirretxe se perdería el partido, y habría que ver quiénes serán sus acompañantes, con bastantes opciones para Oyarzabal y Vela. De esta forma, el banquillo lo completarían Rulli, Canales, Oyarzun, Héctor, Chory Castro y Elustondo.

Como ya se dijo antes del encuentro de ida, han sido cuatro las eliminatorias en las que se han cruzado Real Sociedad y Las Palmas y el balance es de empate, dos clasificaciones para cada equipo. No obstante, como la última vez que se cruzaron fue en una eliminatoria a partido único que se jugó en las islas, este choque copero sólo se ha disputado en tres ocasiones en Donostia, todas ellas hasta ahora en Atotxa. De esos tres partidos, la Real ganó en dos, certificando además su clasificación en ambos, 4-1 en la temporada 1953-1954 (los cuatro goles de Sarasqueta) y 2-0 en la 1975-1976. Las Palmas ganó 0-2 en el encuentro restante, también de vuelta, de la temporada 1973-1974. La última remontada protagonizada por al Real fue en la temporada 1997-1998, cuando levantó el 1-0 que logró el Xerez en Chapín con un 4-2 marcado por el único hat-trick de Kovacevic en la Real. Desde entonces Anoeta ha visto seis partidos con posibilidad de remontada y nunca se ha conseguido. El último 2-1 que remontó es el que logró el Atlético de Madrid en la 1987-1988, al que la Real dio la vuelta con un 3-1 certificado por Loren, Begiristain y López Rekarte.

La última vez que la Real recibió a Las Palmas en competición de Copa fue en la mencionada temporada 1975-1976. En la ida, el equipo insular había vencido por 3-1, lo que obligaba a una gran remontada. Y la Real remontó con un gran encuentro. Marcó el 1-0 al cuarto de hora, al remachar Satrústegui un balón de Diego que había devuelto el larguero. La igualada en la eliminatoria llegó a los cinco minutos de la segunda mitad, cuando Idígoras envío a gol un despeje fallido de Noly. Como el valor doble de los goles en campo contrario aún no estaba en vigor, Real Sociedad y Las Palmas fueron a la prórroga, y como no hubo goles en los treinta minutos añadidos, la suerte de la eliminatoria se decidió en los penaltis por 3-1, con Arconada como el héroe de la eliminatoria, ya que detuvo dos, los lanzados por Páez y el guardameta de Las Palmas, Carnevalli, además del que lanzó fuera Noly tras golpear en el palo. Por la Real marcaron Murillo, Kortabarria y Muruzabal, a Uranga se lo detuvo Carnevalli, sin que fuera necesario el quinto lanzamiento.

viernes, diciembre 04, 2015

LAS PALMAS 2 - REAL SOCIEDAD 1 Poco daño para tanto despropósito

Chory Castro fue titular y no aprovechó la oportunidad.
La Real sigue viva en la Copa. Esa es la noticia después de otra lamentable actuación que, de haber sido la Copa en España el torneo justo que tendría que ser, habría dado con los huesos del equipo txuri urdin en la calle, el lugar que le correspondía con este justísimo 2-1 con el que se condenó ante Las Palmas. A pesar de haberse puesto en ventaja, también hay que decir que con un gol regalado, los realistas despreciaron esa situación, no jugaron a nada, ni a dominar ni a buscar contras, vieron como el equipo canario remontaba el encuentro de penalti y de córner, ahondaron en la leyenda negra en esta competición fallando un penalti que no se sabe muy bien por qué lanzó Pardo y dieron gracias de que no hubiera otra pena máxima más cometida por Illarramendi y de que Las Palmas no pusiera complicadísima la eliminatoria con un tercer gol que mereció. El plan B falló, y sólo se pueden destacar algunas intervenciones de Oier, el gol de Bruma y la aparición de Canales en la segunda mitad. El resto, un despropósito. Y aún así, queda la vuelta.

Tal y como estaba previsto, Eusebio tiró de banquillo, al menos de lo que ha sido su banquillo en los dos primeros encuentros que ha dirigido en la Real. Sólo su centro del campo, el formado por Illarramendi y un Pardo que está empezando a perder de forma casi definitiva la opción de convertirse en el jugador con el que soñamos, puede tener la vitola de titular por el momento, y a tenor de lo visto en este debut copero de momento no parece que muchos jugadores hayan dado el salto necesario para entrar en el once liguero de forma habitual. Bruma y su actividad constante, aunque le pierda el individualismo, y las ganas y el talento de Oiarzabal parecen ser los únicos. Porque el once que sacó el técnico realista, aún mejorando la tristísima actuación que el equipo brindó en el partido liguero en este mismo escenario y que le costó el puesto a David Moyes, no dio la sensación en ningún momento de dominar el encuentro. Y eso que Las Palmas también tiró de suplentes para afrontar el encuentro.

El caso es que el partido no empezó mal. El ritmo y que los dos equipos salieran a buscar la portería rival, aunque no la encontraran ni por asomo, parecía beneficiar a quien a priori tiene mejor plantilla, por mucho que se acentúe cada vez más la sensación de que este equipo está sobrevalorado después de que dos entrenadores, Arrasate y Moyes, hayan fracasado en sacar lo mejor de sus jugadores. Cuando se encontraban los realistas de más supuesto talento, el juego parecía fluir. Las combinaciones entre Pardo, Chory Castro y un Oiarzabal que no dejaba de moverse por todos los flancos del ataque, además de las diabluras de Bruma por la banda izquierda, por muy alocadas que pudieran parecer, causaban inquietud en la defensa de Las Palmas, aunque sin inquietar a Lizoain. La primera vez que el guardameta local tuvo que preocuparse de verdad en una jugada el balón acabó en el fondo de su red. Una indecisión de su defensa la enganchó Oiarzabal, muy atento, y el guardameta opuso su cuerpo para evitar el 0-1, pero el rechace lo recogió Bruma, quien puso el balón en la escuadra a la izquierda del portero, anotando su primer gol con la camiseta de la Real.

Marcar fuera de casa en una eliminatoria de Copa es un primer objetivo bastante trascendente, y la Real lo había conseguido con apenas once minutos disputados. Con ese resultado de 0-1 y ante la disyuntiva de buscar el segundo con el dominio de la posesión que parece querer Eusebio o buscar la contra, la Real se quedó no obstante en una indefinición peligrosa. Las Palmas, sin demasiado esfuerzo, comenzó a adueñarse del encuentro pero le costó mucho probar a Oier. Su primera parada, de hecho, fue una falta con la que Williams José le probó por su palo, y el guardameta realista acertó a sacar a un lado. Ese detalle cobró trascendencia apenas tres minutos después, cuando una contra del equipo local tras un córner a favor de la Real (precisamente cuando no debe suceder nunca y cuando tantas veces le ha pasado al cuadro txuri urdin en los últimos años) acabó en penalti, una falta asombrosamente inocente de Reyes. Oier detuvo el lanzamiento de Asdrúbal con una buena estirada, pero falló en el gesto técnico del despejo, dejó el balón muerto en el centro del área y el mismo Asdrúbal no tuvo más que empujar el balón para hacer el empate.

Las Palmas había conseguido darle la vuelta a la inercia del partido. La lesión de Bigas, causada por el lamentable estado del terreno de juego, algo que tampoco parece importar demasiado en el fútbol español por la frecuencia con la que se ven firmes así, frenó ligeramente el ímpetu de Las Palmas y la Real recuperó algo de iniciativa. Eso le sirvió para que la leyenda negra copera volviera a hacer acto de presencia. Una muy inocente acción de Garrido, que frenó a Chroy Castro en su carera para proteger una cesión a Lizoain la convirtió Álvarez Izquierdo en penalti. Lo más justo parecía un libre indirecto por obstrucción, pero es que este colegiado tiene problemas severos a la hora de interpretar lo que ve, como en una entrada criminal en la primera mitad sobre Oiarzabal que convirtió en saque de banda o en otra durísima plancha con los dos pies que sufrió Illarramendi y que dejó en un libre indirecto. El caso es que aquí pitó penalti. Sin los lanzadores habituales, Xabi Prieto y Vela, sorprendió que Pardo cogiera el balón, estando en el campo jugadores como Chory Castro y Oyarzun. Lizoain paró el lanzamiento de Pardo y despejó el balón a un lado, a diferencia de lo que hizo Oier.

Sin juego que ofrecer, sigue siendo grave que la Real no domine la estrategia. Y viene a ser irónico que el 2-1 con el que Las Palmas volteó el encuentro llegara desde la esquina, desde el mismo córner desde el que llegó el lanzamiento que acabó en el gol que eliminó al equipo realista en este mismo estadio en 2007. Con una defensa terrible, estática e incluso dio la impresión de que algo improvisada, Hernán cabeceó a placer, lo que le permitió picar la pelota y mandarla junto al palo, lejos del alcance de Oier. Ese córner, por cierto, llegó en una jugada en la que Illarramendi pareció cometer penalti, y que abrió la veda para que los jugadores amarillos intentaran que la locura de arbitraje de Alvarez Izquierdo les beneficiara. Lo único que consiguieron fue una tarjeta amarilla a William José por un piscinazo al borde del área, después de que lo intentara dentro y Ansotegi le abroncara con fuerza.

En la segunda mitad, si un equipo mereció el gol fue Las Palmas. Oier tuvo que sacar un par de buenas manos, sobre todo un paradón a William José en un disparo desde la frontal. Eusebio no podía estar satisfecho con lo que estaba viendo y al cuarto de hora de la reanudación introdujo un doble cambio. Entraron al campo Héctor, muy activo, y Jonathas, en lugar de un Oyarzun algo decepcionante y un Chory Castro que se va apagando poco a poco. Los efectos en el juego de la Real pasaron completamente desapercibidos. De hecho, en los siguientes minutos Oier tuvo bastante trabajo, a pesar de que Reyes pudo marcar en un córner. En el último cuarto de hora, la Real al menos le echó coraje al encuentro y buscó el 2-2. La mejor ocasión la abortó, cómo no, Álvarez Izquierdo, cuyo asistente señaló un fuera de juego inexistente que privó a Jonathas de un clarísimo uno contra uno con Lizoain. Bruma también tuvo una clarísima ocasión tras un gran pase de Canales, el último de los cambios de Eusebio y con diferencia lo mejor de la Real en este triste encuentro, pero la mandó arriba con todo a favor.

Después de la enésima decepción en el Camp Nou, ha llegado la enésima decepción en la Copa. En apenas cinco días la Real ha agrandado sus dos más grandes deudas históricas y lo ha hecho poniendo la responsabilidad en prácticamente todos los jugadores de su plantilla, puesto que el once que jugó en Barcelona y el que lo ha hecho en el debut copero no han tenido nada que ver. Las rotaciones han demostrado ser eso, y no la evidencia de que la Real tiene la gran plantilla que muchos podríamos presuponerle. Pasan las fechas, pasan los partidos, y este equipo no reacciona. Es pronto, obviamente, para Eusebio, pero a pesar de que lleve poco tiempo en el banquillo realista, obviar los ridículos o minimizarlos es un camino seguro hacia la autodestrucción. Ya no es perder, y menos una derrota remontable como esta en un partido de vuelta que la Real desde luego tendrá que encarar de este mundo. Es perder siendo remontados, fallando un penalti, demostrando tantos problemas en su fútbol y sumando tantos nombres individuales a una decepción que, ya en pleno diciembre no se atenúa lo más mínimo.

miércoles, diciembre 02, 2015

PREVIA Las Palmas - Real Sociedad. ¿Rotaciones o plantilla?

Este gol de Las Palmas eliminó a la Real en la 2007-2008.
Desde hace algunos años, la Copa se ha convertido para los equipos de Primera División en una excusa, no siempre demasiado justificada, para hacer rotaciones. El equipo copero suele presentar siete u ocho variaciones con respecto al equipo que juega la Liga, y eso es algo peligroso que hace no tanto años ni siquiera se contemplaba. Ese parece que va a ser el plan de la Real de Eusebio de Sacristán en su primer paso en el torneo del KO (jueves, 22.00, Estadio de Gran Canaria, Canal + Liga) ante un rival que, irónicamente, fue el que provocó el cese de David Moyes superando a la Real en el torneo de la regularidad hace apenas unas semanas por 2-0. No obstante, Eusebio ha apelado a la plantilla. Es decir, una buena actuación en Copa puede abrir las puertas de la titularidad en Liga. Además, está el aliciente histórico, porque la deuda contraída por el equipo txuri urdin en esta competición no ha quedado lavada con las semifinales alcanzadas hace dos temporadas y porque no está la todavía maltrecha moral del equipo para soportar demasiados golpes inesperados.

El hecho de que Eusebio aún no haya podido ver a todos sus jugadores en acción hace que la presencia de futbolistas del Sanse sea totalmente testimonial. Sólo Oyarzabal se cuela entre los 18 escogidos, y probablemente lo haga como titular, después de haber salido en la segunda mitad de los dos partidos que ya ha dirigido el nuevo técnico realista. Por razones médicas, Eusebio no puede contar con Raúl Navas, Markel y Zurutuza. La buena noticia está en que recupera efectivos como Oier, Zaldua y Jonathas, aunque quizá sea pronto para que reaparezcan desde la titularidad, siendo el guardameta el que más opciones tiene de formar parte del once inicial. Por decisión técnica, se quedan fuera de la lista cinco jugadores del primer equipo, que son Yuri, Mikel, Xabi Prieto, Vela y Agirretxe.

En principio será Oier quien esté bajo palos, aunque no es descartable que Eusebio no quiera correr riesgos y se mantenga Rulli. Por delante de ellos, la defensa será inédita esta temporada, con Carlos Martínez y De la Bella en los laterales, y Diego Reyes y Ansotegi por el centro. Eusebio no tiene mucho margen de elección en el centro del campo, donde Pardo por su sanción en Liga es seguro y Granero tiene casi las mismas posibilidades de estar en el once. Oyarzun podría completar la línea de tres centrocampistas, mientras que en el trío más adelantado se colocarían Chory Castro, Héctor y Oyarzabal, aunque los buenos minutos finales de Bruma en el Camp Nou también le dan alguna opción de estar en el equipo inicial. Para el banquillo quedarían Iñigo Martínez, Zaldua, Illarra, Canales y Jonathas.

Las Palmas y Real Sociedad se han visto las caras en la Copa en cuatro ocasiones. El balance, un empate. El equipo canario y el equipo txuri urdin pasaron en dos de esas cuatro eliminatorias. Las Palmas lo hizo en los octavos de final de la temporada 1973-1974, superando a la Real en los dos encuentros, 1-0 en el Insular y 0-2 en Atotxa, y en la primera ronda de la 2007-2008, venciendo por 1-0 a partido único a un conjunto realista recién descendido a Segunda. La Real, por su parte, logró el pase a la siguiente ronda en la campaña 1953-1954, cuando un 4-0 en Atotxa, con cuatro goles de Sarasqueta, decantó el 0-0 logrado en las islas, y en los cuartos de final de la 1975-1976, de forma mucho más apurada, en los penaltis y después de remontar con un 2-0 en Donostia el 3-1 con el que los realistas cayeron en el Insular. A pesar de ese empate, la Real siempre perdió en Copa en sus visitas a Las Palmas y sólo ha sido capaz de marcar un gol, el que hizo Satrústegui en 1976.

El último precedente copero, el de la temporada 2007-2008, es uno de los más sonrojantes de la triste historia de la Real en esta competición desde que alcanzara las dos finales de 1987 y 1988. El equipo txuri urdin y el canario militaban en Segunda División y el sorteo quiso que la eliminatoria se jugara en las Islas Canarias. Las Palmas se quedó con diez jugadores en el minuto 2, por una durísima entrada de Juanpa a Castillo. Lejos de aprovechar la superioridad, la Real firmó un partido lamentable y encajó en un córner, a los 23 minutos, el gol que certificaría su eliminación, obra de Juanma. Los de Chris Coleman no supieron qué hacer para dar la vuelta al partido, apenas tuvieron ocasiones de gol y el partido además terminó como el rosario de la aurora, con la expulsión de Skoubo, Xabi Prieto y hasta dos integrantes del banquillo realista, el delegado Juantxo Trecet y el masajista Josu Busto.

jueves, noviembre 05, 2015

PREVIA Las Palmas - Real Sociedad. Moyes, en el alambre

La Real celebra su último gol ante Las Palmas, en la 2009-2010.
A nadie se le escapa que David Moyes está en el alambre. Puede que no al borde de su destitución, aunque una nueva derrota ante Las Palmas (viernes, 20.30 horas, Estadio Gran Canaria, Canal + Liga) le dejaría realmente tocado y ante un ultimátum de muy difícil supervivencia, recibiendo al Sevilla y visitando después el Camp Nou, pero negar la importancia de esta undécima jornada sería no aceptar la realidad. La Real ha desperdiciado el asequible arranque del campeonato y ahora está ya obligada a sumar donde sea. Las Palmas, un equipo que está en la zona baja, tendría que ser un rival propicio para el despegue que no termina de llegar. Y llega ya o probablemente ya no llegará de la mano de Moyes, un técnico que apenas supera en tres puntos los registros de Jagoba Arrasate de la pasada temporada y que, de no ganar, prácticamente calcará el inicio de esa Liga 2014-2015 que se llevó por delante de la cabeza de su predecesor.

Fiel a sus costumbres, el técnico escocés ha decidido no adelantar ninguna decisión con su convocatoria y se ha llevado a las Islas Canarias un total de 21 jugadores, los 20 disponibles del primer equipo más Oyarzabal, el potrillo que debutó con los mayores en el 0-4 ante el Levante y que vuelve a tener una oportunidad por la ausencia de Jonathas. El delantero brasileño se una a una lista de bajas que forman además Raúl Navas, De la Bella, Zaldua y Zurutuza. El lateral diestro es la noticia negativa, ya que no consigue estar disponible de una forma regular y no ha superado sus molestias. Illarramendi, que también había sido duda durante la semana, sí ha viajado, aunque el propio Moyes no dio por seguro que esté apto para jugar. La buena noticia de la convocatoria es el regreso de Granero, que incluso tiene opciones de volver al once titular.

Las ausencias ya obligan a Moyes a realizar algunos cambios con respecto al equipo que jugó y perdió en Anoeta ante el Celta. Rulli seguirá bajo palos, y seguros en defensa son Carlos Martínez por la derecha, en lo que supondrá su debut esta temporada, Iñigo Martínez en el centro y Yuri en la izquierda. Reyes tiene opciones de regresar al once, aunque también podría continuar Mikel González. Las ausencias hacen que Markel Bergara parezca fijo de nuevo en el mediocentro, y su acompañante dependerá del estado físico de Illarra. Si está, jugará. Si no, Pardo y Granero se juegan la otra posición. Vela y Xabi Prieto parecen seguros en la línea de mediapuntas, y la ausencia de Zurutuza le abrirá la puerta de la titularidad probablemente a Canales, sin descartar a Bruma o incluso a Chory Castro. Y Agirretxe, en plena racha goleadora, se mantendrá como delantero centro.

La Real ocupa la 16ª posición, con sólo nueve puntos en su haber. La distancia que le separa del descenso es apenas de dos puntos y Europa está a siete, que es lo que separa al equipo txuri urdin del sexto clasificado, ahora mismo el Eibar. Su rival, Las Palmas, es penúltimo y ha sumado sólo seis puntos, por lo que el partido tiene una enorme trascendencia. La Real sólo ha sido capaz de ganar lejos de Anoeta, por 0-3 al Granada y 0-4 al Levante, y de hecho es el noveno equipo de la Liga a domicilio. Los realistas han ganado dos de sus últimas tres salidas, pero sólo suman cuatro de los últimos quince puntos en total. Las Palmas, por su parte, ya se ha dejado puntos en cuatro de los cinco partidos que ha jugado en su estadio, dos empates y dos derrotas, y sólo ha sido capaz de derrotar al Sevilla por 2-0 en el quinto encuentro del campeonato. Desde entonces, el equipo canario sólo ha sumado un punto en las últimas cinco jornadas.

Si atendemos a los datos históricos, Las Palmas de Gran Canaria no es una buena plaza de la Real, pero la historia reciente de estos duelos dice casi lo contrario. En total han sido 31 encuentros los jugados allí, con seis victorias de color txuri urdin, nueve empates y 16 derrotas. En Primera son 28 partidos, con cuatro triunfos realistas, los 16 locales y ocho igualadas. En los últimos 35 años, desde que la Real dio el escalón al olimpo de la Liga, el balance en Primera es claramente favorable, con tres victorias y otros tantos empates y derrotas en los nueve partidos en los que el equipo ha visitado la isla desde la temporada 1979-1980 hasta la 2001-2002, último encuentro en la máxima categoría. Y en Segunda el dato es todavía mejor. La Real jugó ante Las Palmas en sus tres años en la división de plata y no perdió nunca allí, sumando dos victorias y un empate. Es decir, que en los últimos 35 años, la Real sólo ha perdido tres de los doce partidos que ha jugado ante Las Palmas y ha ganado casi la mitad, cinco.

La última vez que el equipo txuri urdin pisó Gran Canaria en partido liguero fue en la temporada 2009-2010, en la primera jornada de aquella Liga que acabó en el ascenso realista. Con Martín Lasarte debutando en el banquillo, el equipo arrancó un merecido empate en un partido de mucho ritmo. Se adelantó la Real con un gol de Agirretxe antes de la media hora de juego, un muy buen gol en jugada personal. Pero los realistas no pudieron aguantar la victoria, y justo al borde del descanso Cejudo empató aprovechando un fallo de Estrada. En la segunda parte, ambos conjuntos pudieron ganar. La Real gozó de muchas ocasiones y Bravo tuvo dos grandes intervenciones para evitar la derrota. Para encontrar el último partido en Primera hay que retroceder hasta la mencionada campaña 2001-2002. La Real, todavía dirigida por John Toshack, no pudo sacar más que un empate a cero, en un mal encuentro que no sirvió para sacar al equipo del descenso al final de la primera vuelta.

domingo, noviembre 25, 2012

Que la Copa deje de ser este suplicio

Desde la temporada 1995-1996, la Real acumula demasiadas noches tristes en la Copa del Rey, un torneo que para casi todos los equipos tiene algún recuerdo hermoso. Demasiadas eliminaciones sonrojantes. Demasiadas humillaciones ante equipos de inferior categoría. Demasiados minutos fatídicos y demasiados goles en el último suspiro. Demasiadas tantas de penaltis perdidas en las circunstancias más lamentables. Demasiado deshonor. Tras la gran iniciativa del club para llevarnos a creer en la remontada, ha llegado la hora de romper con todo esto y demostrar que la Copa puede volver a ser esa competición emocionante, competida con dignidad y de grandes noches entre semana. Ha llegado la hora de hacerlo dejando en el olvido el registro histórico de no haber remontado nunca un 2-0 en el partido de ida. Y ha llegado la hora de hacer historia en el mejor de los sentidos. Estos que siguen son los vergonzosos recuerdos que tiene de la Copa del Rey toda una generación de realistas, recuerdos que hay que refrescar para no tropezar en la misma piedra por enésima vez. Que los realistas que jueguen este martes contra el Córdoba tengan muy presentes estas eliminaciones.
· Temporada 1995-1996, Numancia - Real Sociedad
La Real hizo el ridículo en Soria ante un Numancia de Segunda División B, entrenado por Miguel Ángel Lotina, y perdió 2-0 en el partido de ida. En los trece primeros minutos del partido encajó los dos goles a balón parado, el primero de penalti y el segundo en una jugada de estrategia, y apenas disparó entre los tres palos del equipo soriano. En la vuelta, parecía que se iba a remontar. De Pedro marcó en el minuto 8, Karpin igualó la eliminatoria en el 30. Y ahí desapareció el equipo de Salva Iriarte, que incluso se quedó con diez en el minuto 86, por expulsión de Aranzabal. Incapaz la Real de marcar un gol, se llegó a la tanda de penaltis. Imaz falló el último de los cinco primeros y prolongó el empate. La Real acabó perdiendo en el décimo. Por la expulsión, el lanzador fue Alberto, no había otro. Echeverría, portero del Numancia, confesó después que se tiraba alternativamente a la derecha y a la izquierda. Y así paró dos.
· Temporada 1996-1997, Osasuna - Real Sociedad
Con un Osasuna de Segunda, a doble partido y sin ganar ninguno de los dos choques. Así cayó en la Copa la Real de Jabo Irureta, que en Liga estuvo luchando por clasificarse para la Copa de la UEFA durante prácticamente toda la temporada. El partido de ida comenzó torcido, con un gol de Gane en el minuto 2. Era noviembre ya y Osasuna ganó aquel día su primer partido en casa de la temporada ante una Real con un trivote formado por Yaw, Imaz y Mild. Osasuna pudo sentenciar en la ida. En la vuelta, ya con el equipo titular, los navarros resistieron los ataques de una Real muy desdibujada gracias a la gran actuación de su guardameta, López Vallejo. En un contraataque mediada la segunda mitad De Freitas sentenció la eliminatoria. El gol de Kovacevic en el minuto 83 no sirvió para nada.
· Temporada 1999-2000, Logroñés - Real Sociedad
Tras dos años consecutivos siendo eliminados por un equipo de Primera, sin acierto pero con algo más de honor, la Real volvió a las andadas ya con Javier Clemente de entrenador, pero con una nueva forma de hacer el ridículo ante el Logroñés, de Segunda B, y con Marco Antonio Boronat en su última aventura como entrenador. Esta vez no encajó el primer gol en el partido de ida. Las Gaunas vio el 0-1 de Idiakez a la media hora y cómo los locales remontaron en una segunda mitad horrenda de la Real. El segundo gol, para colmo, vino en el descuento. Un 2-1 fuera no es un mal resultado, pero la debacle llegó en la vuelta. Una Real incapaz, que no generó apenas ocasiones de peligro, acabó perdiendo 0-1 en el minuto 90, con un gol encajado en un córner. El Logroñés ganó los dos partidos de la eliminatoria. Lo único bueno que dejó el partido de vuelta fue el debut con el primer equipo de un jovencísimo Xabi Alonso.
· Temporada 2000-2001, Beasain - Real Sociedad
Se cambió el modelo de la Copa y se pasó a jugar a partido único contra los rivales de menor entidad para que los clubes se concienciaran y así evitar ruinosas experiencias como la de la Real. Pero el equipo txuri urdin no se dio por aludido y añadió un fracaso más en la lista ya entonces sangrante de desastres. Cesado ya Clemente, se hizo cargo del equipo Periko Alonso. Y él apostó por un once bastante titular, pero con una defensa de tres centrales, para jugar contra el Beasain de Gonzalo Arconada. Otra vez encajó un gol pronto, en el minuto 6, y el Beasain pudo aumentar más el tanteo en esos primeros minutos. Pero la Real reaccionó y empató a la media hora por medio de Khokhlov. Aún así, nada cambió. El Beasain fue mejor y el segundo gol, en el minuto 63, de penalti, anotado como el primero por Sukia, hizo justicia y prolongó la leyenda negra de la Real.
· Temporada 2001-2002, Hospitalet - Real Sociedad
Otro contundente fracaso ante un Segunda B y a partido único. La excusa esta vez fue el césped artificial del Nou Municipal de Hospitalet. Pero fue eso, una excusa. Con Toshack de entrenador y un equipo en el que lo más llamativo fue el debut del portero del Sanse Llorca, el equiupo txuri urdin hizo el ridículo en tierras catalanas.Encajó un gol de falta directa, convertido por Javi García, en el minuto 15, y después otro de contragolpe, de Siscu, en el 64 para acabar con la tímida reacción de la Real. Y a partir de ahí, el juego se niveló, se volvió insulso y la Real pareció tirar el partido. Que Gabilondo acabara marcando en el minuto 90 el 2-1 definitivo no hizo sin agrandar la herida de haber perdido de nuevo contra un equipo de inferior categoría.
· Temporada 2002-2003, Zaragoza - Real Sociedad
Ni siquiera la brillante Real subcampeona de Liga fue capaz de romper el mal fario copero. Cierto que en un sorteo dirigido le tocó el peor rival posible, un Zaragoza recién descendido a Segunda, pero las circunstancias de la eliminación llevaron a pensar en que la Real tiraba sistemáticamente la Copa. Soriano hizo el 1-0 al cuarto de hora, rematando un córner sin oposición alguna. Pero cinco minutos después todo se puso de cara. Komljenovic comete penalti sobre Kovacevic y, de forma muy rigurosa, López Nieto expulsa al zaragocista. De Pedro, infalible, pone el 1-1. Pero en el minuto siguiente, un Zaragoza ya con diez, puso el 2-1, también de penalti, gracias a una mano de Rekarte. A partir de ahí, la Real protagonizó un sublime ejercicio de impotencia que se coronó en el minuto 88 con el 3-1 definitivo, obra de Drulic. 70 minutos contra un Segunda División con un jugador menos no fueron suficientes para que la Real rompiera su nefasta racha en la Copa.
· Temporada 2003-2004, Alavés - Real Sociedad
Con canteranos y suplentes afrontó la Copa la Real de Champions entrenada por Raynald Denoueix. La fórmula bastó para pasar la primera eliminatoria ante el Oviedo, con el 1-2 de Gabilondo en el último minuto, pero no para superar al Alavés en la siguiente ronda. Y el caso es que una joven Real en la que jugaron seis futbolistas con dorsal del filial (Zubiaurre, Azpilikueta, Garrido, Xabi Prieto, Oskitz y Domínguez) no hizo un mal partido. De hecho, se adelantó pronto en el marcador, con un gol de Mikel Alonso en el minuto 17. Pero en tres minutos fatídicos, muy cerca del final, la Real tiró de nuevo la eliminatoria. En el minuto 81 Rubén Navarro hizo la igualada tras un mal despeje en un córner y solo dos minutos después Kiko hizo el segundo. La Real acumulaba entonces ocho jornadas sin ganar en la Liga y estaba clasificada para los octavos de la Champions, por lo que obviamente no estaba pensando en la Copa.
· Temporada 2004-2005, Mirandés - Real Sociedad
Eliminar al Burgos en primera ronda, por 1-3 y remontando gracias a la entrada en el campo de Kovacevic, solo sirvió para pasar una eliminatoria, pero no para evitar un nuevo ridículo. El verdugo fue el Mirandés, que en aquel momento ocupaba la última posición en su grupo de Segunda B. A pesar de que Anduva recibió el diluvio universal, Mejuto González se empeñó en jugar. Un campo tan encharcado como embarrado, propio de otras épocas y no de la primera década del siglo XX, condicionó por completo el partido, que acabó con 0-0, e igualó mucho las fuerzas de ambos contendientes llevando el choque a la vertiente más física del fútbol. La prórroga tampoco vio goles de ninguno de los dos equipos y el ganador tuvo que dilucidarse en la tanda de penaltis. Kovacevic y Mikel Alonso fallaron los dos primeros de la Real. Pero el Mirandés también falló su tercer y quinto lanzamientos, con lo que Arteta forzó el desempate. El Mirandés marcó, De Paula falló y la Real fue eliminada.
· Temporada 2005-2006, Zamora - Real Sociedad
Una de las eliminaciones más sangrantes de una larguísima lista de fracasos fue esta. La Real hizo una primera parte paupérrima y encajó el 1-0 a la salida de un corner, obra de San Miguel en el minuto 36. Pero tres minutos después se encontró con un golpe de fortuna. El portero local, Vilches, derriba a Gari Uranga dentro del área. Penalti y expulsión. De Paula lanza el penalti y lo falla, pero queda por delante toda la segunda parte. La Real sale arrolladora tras del descanso y marca el propio De Paula, de cabeza, en el minuto 56. Pero el equipo de Amorrortu, incomprensiblemente, se frena y deja pasar los minutos por una superioridad que no llega a plasmar en el marcador. Tras 80 minutos con diez jugadores, el Zamora llega al premio de los penaltis. Y ahí la Real supera sus desastres. A Boris se lo para José Luis. Novo lo tira fuera. Agirretxe al larguero tras tocar el guardameta. Y Garrido al poste. Cuatro tiros. Ningún gol. Cinco penaltis en el encuentro y los cinco desperdiciados. El Zamora gana la tanda fallando tres de sus cinco lanzamientos y sin que la Real agote el quinto. Un sainete impensable.
· Temporada 2006-2007, Málaga - Real Sociedad
La eliminación de esta temporada no fue culpa de la Real, pero suma en esta lista. Los culpables fueron dos árbitros, Rubinos Pérez y Megía Dávila, pero dolió igual. La Real perdió contra un Málaga de Segunda por 4-1 en el partido de ida. No recibía cuatro goles fuera en Copa desde 1979, y fue el Valencia de Kempes el que se los hizo. Díaz de Cerio adelantó a la Real, pero Rubinos concedió el empate de Salva en falta y en las protestas expulsó a Rekarte y Novo. Con nueve durante 45 minutos, la goleada parecía inevitable. La debacle le costó el puesto a José Mari Bakero. Ya con Lotina en el banquillo, la Real planteó el partido para remontar. Marcó Díaz de Cerio en el minuto 7. Lo hizo de nuevo en el 75. Quedaban quince minutos para marcar un gol más y eliminar al Málaga. Pero Megía Dávila no quiso. Perdonó incontables tarjetas al Málaga y, ya en el minuto 80, concedió el 2-1, convertido por Chengue Morales, a pesar de que lo había conseguido tras una clarísima falta a Mikel González.
· Temporada 2007-2008, Las Palmas - Real Sociedad
Que la Real estuviera en Segunda solo sirvió para mejorar un aspecto de las habitualmente trágicas eliminaciones: que sus rivales ya no eran de inferior categoría sino también de Segunda. Pero nada más. Al equipo txuri urdin le tocó en suerte Las Palmas cuando todavía se estaba aclimatando a la categoría. Y en el minuto 2 de partido todo parecía ponerse de cara, cuando Juanpa era expulsado con roja directa por una brutal patada sobre Castillo. Pero la Real ni cogió el mando del partido ni creó ocasiones de gol en la portería de Nacho González. Y, jugando contra diez durante 88 minutos, acabó perdiendo el partido al marcar Juanma un gol de cabeza tras un saque de esquina mediada la primera parte. A partir de ahí, estuvo mucho más cerca el 2-0 de Las Palmas que el 1-1 de la Real, que incluso acabó con nueve por las autoexpulsiones de Skoubo y Xabi Prieto. El equipo dirigido por Coleman tampoco se sacaba la espina de la Copa, perdía el segundo de los tres partidos que había disputado y solo había marcado un gol de penalti.
· Temporada 2008-2009, Celta - Real Sociedad
Lillo parecía que sí se iba a tomar la Copa en serio. En el arranque de la temporada, su Real eliminó con brillantez al Zaragoza, a partido único y en Anoeta, con un gol de Marcos. A Lillo, por cierto, le expulsaron ese día por primera vez en su carrera. Pero en la segunda ronda regresaron las peores sensaciones, jugando contra el Celta y en Balaídos. Dinei marcó los dos goles del equipo gallego, haciendo fácil la victoria. El primero llegó en el minuto 22, el segundo en el 64. El equipo txuri urdin, con un partido horrendo, no llegó a disparar ni una sola vez entre los tres palos que defendía Falcón. Y así es imposible marcar un gol. El mejor, de largo, fue Zubikarai, que con cinco paradas de mérito evitó que la Real saliera goleada de esta edición de la Copa. Alguno recordará aquel partido como el del debut de Dramé, un sospechoso fichaje que apenas jugó dos encuentros con la camiseta realista.
· Temporada 2009-2010, Real Sociedad - Rayo
Si en los dos primeros años en Segunda se perdió en la Copa fuera, a la tercera se probaron las mieles del fracaso en Anoeta. Cierto es que el Rayo jugó un buen partido y que era un conjunto mucho más rodado y conjuntado que el de Martín Lasarte, pero hubo un detalle que agravó el nuevo fiasco copero, y es que el partido se jugó solo cinco días antes de la fecha en la que el club cumplió cien años de vida. Fue el fracaso del centenario, afortunadamente solventado meses más tarde con el ascenso a Primera. Sería injusto colocar esta derrota al nivel de otras de las que aparecen aquí, porque la Real tuvo ocasiones para disputar la clasificación, sobre todo en los pies del debutante Griezmann, y encajó el segundo gol cuando más cerca parecía el empate. Pero los goles de Pachón en el minuto 20 y de Rubén Castro en el 85 dictaron el nombre del ganador.
· Temporada 2010-2011, Almería - Real Sociedad
Con el regreso a Primera tampoco cambió el panorama. Tocó en suerte el Almería de otro viejo conocido, Juanma Lillo. Con el primer partido en casa y con un claro 2-0 a la media hora de juego, tantos de Sarpong y Elustondo, parecía imposible vaticinar la debacle. Pero la Real de la segunda mitad fue irreconocible y el Almería remontó el partido hasta ganarlo por 2-3. Primero se marcó Ansotegi en propia puerta y después Ulloa hizo dos goles, el primero de ellos ayudándose de la mano y el segundo en un contragolpe tras disparar Xabi Prieto al palo. Fue un mazazo difícil de explicar. En el partido de vuelta no se puede decir que la Real no intentara ganar en Almería por los dos goles de diferencia que necesitaba, pero le faltó convicción y fue muy blanda. Dejó que los de Lillo se pusieran 2-0, 5-2 en la eliminatoria, y el gol de Agirretxe a falta de 40 minutos solo sirvió para que, con el 2-1 y todavía dos goles más por marcar para forzar la prórroga, algún iluso imaginara una remontada que nunca llega.
· Temporada 2011-2012, Mallorca - Real Sociedad
La Real de Montanier se quitó un lastre histórico descomunal eliminando al Granada. Desde 1988 no superaba a un equipo de Primera División, desde aquel histórico 0-4 en el Bernabéu en semifinales. Sin embargo, la ilusión se rompió en la siguiente eliminatoria. Esperaba un derbi en cuartos y un camino sencillo hasta la final, pero la Real despreció de nuevo la competición. Con el Mallorca como rival, la Real logró un 2-0 en el partido de ida gracias a Aranburu y Agirretxe. Cuando Ifrán marcó en la isla el 0-1, la eliminatoria parecía sentenciada. Pero la Real superó todos los bochornos precedentes y encajó cuatro goles en los últimos seis minutos de la primera mitad, incluyendo un robo de Chory Castro a Zubikarai por la espalda cuando el guardameta realista había depositado el balón en el suelo. En la segunda parte, el marcador llegó hasta el 6-1 antes de que Montanier reaccionara para salvar la eliminatoria. La noche copera más negra de la historia de la Real.