jueves, febrero 12, 2015

PREVIA Almería - Real Sociedad. La hora de la verdad

Agirretxe marcó la temporada pasada el gol que suponía el 1-2.
Es la hora de la verdad para la Real. El nivel de sufrimiento en lo que resta de temporada se podrá aventurar con más facilidad en función de lo que haga ante el Almería (viernes, 20.45, Estadio de los Juegos del Mediterráneo, Canal + Liga y Gol TV). Ganar no sólo rompería de una vez esa sequía de victorias a domicilio que se mantiene desde la pasada temporada, algo gravísimo por sí solo, sino que aumentaría claramente el colchón sobre los puestos de descenso, en una jornada en la que casi todos los demás implicados tienen encuentros ante los equipos de la parte alta de la tabla. Y, por qué no decirlo, daría moral a una plantilla alicaída. Falta hace, porque los siguientes escalones del calendario son pruebas exigentes, Sevilla en Anoeta y Valencia en Mestalla, y no sumar los tres puntos de Almería, una ciudad en la que nunca ha conseguido ganar la Real en sus pocas visitas, abocaría a los de David Moyes a volver a ofrecer su mejor cara ante los equipos más importantes de la Liga, con la dificultad que eso conlleva.

Una vez más, Moyes ha decidido ocultar sus planes. Como la Real viaja a Almería el mismo día del partido, después del último entrenamiento, se puede permitir el lujo de no dar la convocatoria hasta llegar al estadio. Lo único seguro, por tanto, está en la lista de bajas, formada por tres futbolistas, Carlos Martínez, Mikel González y Carlos Vela, siempre que no haya nuevos contratiempos de los que no se tengan noticia. Como el Sanse juega el domingo, la convocatoria de Imanol Alguacil no puede dar ninguna pista sobre la presencia de jugadores del filial. Contando a los ya habituales en el primero equipo Hervías y Aritz Elustondo, el técnico escocés cuenta a sus órdenes con 21 futbolistas, por lo que tendrá que realizar tres descartes. Parece lógico que el lateral del Sanse juegue esta semana en Segunda B ante el Guadalajara y, obviamente, otro de los descartes es Estrada, con lo que quedaría un nombre más para añadir a la lista, que se conocerá hora y media antes del encuentro.

Con el cambio obligado en la defensa por la lesión de Mikel González, no da la impresión de que el once inicial vaya a variar demasiado con respecto al que jugó ante el Celta. Así, Rulli estará en la portería y tanto Iñigo Martínez en el centro como Zaldua en la derecha son seguros. La principal duda del once está en ese otro puesto de central, que se disputan con idénticas opciones Ansotegi y Elustondo. No sería tampoco extraño que De la Bella recuperara el lateral izquierdo en lugar de Yuri. Lo normal es que por delante de ellos repitan Pardo y Granero, manteniendo a Markel en el banquillo. Quizá el partido llegue algo pronto para que Zurutuza sea titular, pero a Moyes le gustan estas sorpresas, así que el de Rochefort, Xabi Prieto, Canales y Chory Castro se juegan tres puestos, con muchas menos opciones para Hervías o para un cambio de sistema en el que jueguen los dos puntas. Por delante estará Agirretxe, que marcó la semana pasada y sigue por delante de Finnbogason, que aún espera anotar su primer gol en Liga.

La Real abre la jornada con este partido del viernes, y lo hace ocupando la duodécima posición con 23 puntos, cuatro por encima del descenso. Su rival, el Almería, es decimosexto con un punto menos y tres de margen con respecto a la terna de equipos que cierra la clasificación. Una semana más es obligado recordar que la Real es el único equipo que no ha ganado ningún partido lejos de su propio estadio y no es el peor en esta clasificación porque tres goles le permiten tener mejor average que el Espanyol, que ha sumado los mismos puntos. El conjunto txuri urdin ha logrado cinco empates en los diez partidos que ha jugado como visitante, y Moyes maneja estadísticas similares, con dos derrotas y tres empates. La Real también tiene otro reto, marcar más de un gol con el escocés, cosa que no ha hecho más que ante el Elche en Anoeta. O marcar de falta para que no se cumpla este sábado el quinto aniversario desde el último en esta suerte. El Almería es el peor equipo como local, sólo ha sumado seis puntos, una victoria (1-0 al Getafe) que además se produjo en su último partido en su estadio, y tres empates en los diez encuentros que ha disputado ahí.

Para colmo de males, viendo las estadísticas que debe romper, la Real visita una plaza en la que nunca ha conseguido ganar. Sólo son cuatro los precedentes, pero el resultado que no se ha dado nunca es el de la victoria txuri urdin. Por algo será. Los realistas consiguieron arrancar dos empates, a cero en la temporada del récord de imbatibilidad, la 1979-1980, y a dos, goles de Tamudo y Sutil, en la 2010-2011, la del regreso a Primera División tras tres años en Segunda. La Real campeona de Liga en la temporada 1980-1981 vivió en Almería uno de los ocho partidos que perdió, 3-2, con goles de Alonso y Satrústegui, y la pasada temporada, 4-3. La Real no ha ganado ni en el Franco Navarro, donde se jugaron los dos primeros enfrentamientos entre estos dos equipos, ni en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo, donde se han disputado los dos últimos. El equipo txuri urdin ni siquiera pudo ganar allí en Copa, en el único precedente, en la 2010-2011, con un resultado de 2-1 en el partido de vuelta, el jugado en la ciudad andaluza.

El encuentro de la pasada temporada, la 2013-2014, fue uno movido y de muchos goles, en el que la Real dejó escapar al menos un punto que tenía en la mano, ya en plena caída libre en el último tramo de la Liga, y con inusitado protagonismo de Ayza Gámez. Vela convirtió un penalti que no pareció serlo, el primero a favor de la Real en toda la temporada y estábamos ya en marzo, para hacer el 0-1. Óscar Díaz aprovechó un error defensivo para hacer el empate. Aunque la Real salió dormida en la segunda mitad, Ayza Gámez ayudó al anular un gol legal al Almería antes de que Agirretxe hiciera el 1-2. La Real se dejó llevar y el colegiado apuntaló el desastre. En apenas cinco minutos se inventó dos penaltis, y las dos jugadas se produjeron fuera del área, incluso la primera fue una infracción inexistente. Verza transformó ambas penas máximas. La Real reaccionó y consiguió empatar a tres a falta de cinco minutos para el final, con un disparo de Iñigo Martínez desde la frontal tras un córner. Con la Real volcada en busca de la victoria y el Almería pidiendo la hora, un mal despeje de De la Bella rebotó en Hicham y se convirtió en el 4-3 definitivo.