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viernes, febrero 13, 2015

ALMERÍA 2 - REAL SOCIEDAD 2 Un punto en el despropósito

Chory Cstro fue titular en Almería.
La Real firmó un nuevo despropósito a domicilio, aunque al menos esta vez le bastó para sumar un punto. Pero casi todo lo que hizo lo hizo mal. Concedió un penalti absurdo en una jugada que cualquier equipo juvenil defiende mejor, Rulli sufrió varios resbalones y estuvo a punto de armarla casi al final estrellando un saque en la espalda de Ansotegi, Zurutuza y Canales se marcharon lesionados, sus compañeros jugaban con ellos como si no estuvieran cojos, se cumplieron cinco años sin marcar de falta porque una de Canales se marchó rozando el palo y había un empeño total e incomprensible en desaprovechar las mejores bazas del equipo, como un Hervías eléctrico que ahora mismo resulta imposible comprender por qué no juega más. Y, con todo, un punto más. La Real no gana fuera de casa desde hace diez meses, y casi se puede decir que sale satisfecha simplemente porque fue capaz de empatar dos veces al Almería. Con qué poco se conforma ya el equipo txuri urdin.

Aunque perder el average con el Almería ya es una mala noticia que debería preocupar más, pudo ser peor, porque el arranque del partido invitó a pensar en el escenario más negro posible. Al final da un poco igual lo que decida un entrenador antes de un partido si su equipo salta al campo como si la cosa no fuera con ellos, y eso es lo que hicieron los once jugadores de la Real en Almería. Sin medias tintas, sin cortapisas. Porque en los seis primeros minutos de partido, y habiéndose detenido el juego dos de ellos para atender a Rulli, el equipo txuri urdin ya iba perdiendo, ya había cometido un penalti y ya había cedido dos córners. Sencillamente impresionante el despropósito, aunque sólo era un avance de lo que estaba por venir. Entrando así en un partido da igual que Moyes apostara por Ansotegi antes que por Elustondo, que mantuviera a Yuri o que diera la titularidad a Zurutuza para sentar a Xabi Prieto, y sobre todo da igual que mantuviera la apuesta por ese doble pivote que forman Pardo y Granero. Todo da igual porque lo que la Real parece necesitar es un psicólogo. O dos.

No hay otra forma de explicar que un equipo como este, que sigue sin saber lo que es ganar fuera de casa en toda la Liga y estando ya a mediados de febrero, no saliera a comerse a un equipo como el Almería, que hasta hace dos semanas no sabía lo que era ganar en casa y que no enseñó nada que hiciera temblar a la Real. El peor local contra el peor visitante. Y como el segundo era la Real, casi cualquiera habría podido adivinar cuál no iba a ser el resultado del partido en ningún caso, algo que finalmente se confirmó. Esa es la triste realidad de este equipo. Por eso, simplemente con un poquito de velocidad, que ni siquiera calidad, cualquier equipo desborda a la Real con una facilidad incalificable. Aún asumiendo que se entre peor que el rival a un partido, es difícil explicar la jugada que acaba en el penalti que pone en desventaja al equipo txuri urdin nada más comenzar el encuentro. Un balón centrado desde el flanco derecho del ataque almeriense cruzó toda el área, encontró dos despejes defectuosos hasta que cayó en pies de Thievy. Su mal control y la salida desesperada de Rulli acabó como tenía que acabar, en penalti.

El argentino, que no estuvo tan seguro como en otras tardes, estuvo cerca de detener el disparo de Verza, el mismo que hace un año ya convirtió dos penas máximas ante la Real, pero estaba muy bien tirado, abajo y cerca del palo, con lo que pararlo habría sido una heroicidad. Apenas un par de minutos de partido y la Real ya se enfrentaba al peor de los escenarios posibles. Los problemas del equipo txuri urdin eran globales, pero sobre todo motivados por algo esencial: la velocidad. Cada vez que el Almería tenía el balón, simplemente buscaba el área de Rulli. Lo lógico. Cada vez que lo tenía la Real, después de un par de toques estériles y al ralentí, a una velocidad cansina e impropia de Primera, acababa en algún defensor para que pegara el voleón arriba. Así da igual que se ponga el centro del campo más técnico posible, el que formaban Pardo, Granero y Zurutuza, porque no se le busca para salir con el balón jugado. Aún así, Pardo, que ni siquiera hizo un partido brillante, demostró que ha de ser el eje sobre el que se monte este equipo. Por muchos errores que cometa en la salida de balón, uno de los aspectos que debe pulir, sus buenos pases hacen fútbol siempre. Y roba, haciéndolo desde el minuto 1, mucho más de lo que ha robado Markel o cualquier otro.

Dado que el Almería no gozó de grandes ocasiones de gol, Yuri y Zaldua, sobre todo el segundo, fueron los que más sufrieron en esos minutos, abandonados a su suerte con demasiada frecuencia por Chory Castro y Canales. Mientras tanto, lo poquito bueno que hacía la Real era suficiente para que, después del gol y de los habituales minutos de desconcierto, el partido se fuera decantando hacia su lado. Sin alardes, sin florituras, simplemente porque la Real tiene más que el Almería, al margen de lo que demostrara sobre el césped del Estadio de los Juegos del Mediterráneo. Aún así, la primera ocasión de gol de la Real fue la que acabó en el empate. Y era ya el minuto 27 de partido. Una falta botada por Granero desde la banda izquierda, desde una posición relativamente alejada del área, fue peinada por Agirretxe, lo suficiente para despistar a un Julián que, la verdad, pudo hacer algo más. La jugada tendría que haber demostrado a la Real que tiene mucho que ganar a balón parado, pero la estrategia en Almería volvió a ser un sinsentido, con balones imposibles de rematar en demasiadas ocasiones. Uno cayó en condiciones de ser dirigido a la portería y Agirretxe lo envió dentro. Tiene más mérito del que se le da, incluso cuando las cosas no salen como le gustaría.

Lo malo es que siempre que la Real hace lo que parece más difícil, acaba empeorando su situación. Con el empate, el Almería se desmoralizó. Lógico, teniendo en cuenta que ha ganado uno de los once partidos que ha jugado en casa. ¿Qué hace la Real en ese caso? Jugar al mismo ritmo cansino y seguir dando facilidades para que sus bandas sean autopistas. No se nota hambre como para alejarse definitivamente de las posiciones de abajo, y eso es una realidad. Sin que hubiera ocasiones de gol en ninguna de las dos porterías, Thievy aprovechó una de esas oportunidades en las que se jugó un uno contra uno con Zaldua para dejarle sentado y echar atrás un pase perfecto desde la línea de fondo para que Hemed enviara el balón al fondo de la red sin que Rulli tuviera la más mínima oportunidad de sacarlo. Como todo puede empeorar, después del 2-1 y antes del final de la primera mitad Zurutuza se marchó lesionado. Su situación empieza a ser compleja, porque un jugador en el que se no se puede confiar físicamente es un jugador que roza la inutilidad. En Almería volvía a ser titular después de muchos meses y ni siquiera llegó sano al descanso, lesionándose además en una carrera normal, ni siquiera en un gran esfuerzo. El físico es un tema ya muy serio en la Real.

Como tantas otras veces, el equipo txuri urdin tuvo algún momento de lucidez en el partido, y este llego con el comienzo de la segunda mitad. Nada más reanudarse el partido, Xabi Prieto, en una de las poquísimas acciones en las que intervino en otro partido para olvidar, forzó una falta al borde del área. Quien recordara el dato pensaría en ese aniversario que se cumple este sábado, el quinto año sin marcar un gol de falta directa después del mítico de Bravo. Canales lanzó, y aunque la altura del balón era perfecta, el balón se le marchó ligeramente desviado a la izquierda de la portería de Julián. Ahí se fue la última ocasión para no celebrar ese tristísimo aniversario. Por fortuna, el propio Canales fue quien empató el partido en la jugada siguiente. Un gran pase en profundidad de Chory Castro, quizá su única acción destacada del partido, lo recogió el ex valencianista, que tuvo la sangre fría suficiente para regatear al guardameta almeriense y colocar el balón en la portería lejos del alcance de los defensas que intentaron evitar el gol. La tremendamente fría celebración de Canales es una de las muchas muestras de que el equipo no está para tirar cohetes.

A partir de ahí, dio la impresión de que el partido podía caer para cualquiera de los dos equipos, aunque ninguno estuvo realmente cerca de marcar. En las mejores opciones de cada equipo, Xabi Prieto provocó con un disparo lejano y no demasiado potente una parada en dos tiempos de Julián y Rulli tuvo que sacar un buen tiro de Hemed, al que todo el equipo realista dio demasiadas facilidades para controlar, girarse y buscar la portería realista. Ambos entrenadores, en todo caso, fueron ambiciosos con sus cambios. Moyes con los suyos dio entrada a Hervías por Canales y a Finnbogason por Chory Castro. El canterano se colocó de nuevo entre lo mejor de la Real aunque sólo sea por entusiasmo. Pero cuando estaba convirtiéndose en un problema para Macedo, sorprendentemente la Real dejó de buscarle, con lo que su chispa se acabó diluyendo en el partido. Del islandés casi es mejor ya ni hablar. Otro cuarto de hora más en el que sigue sin verse por ningún lado al máximo goleador de la liga holandesa. Incluso con él en el campo las soluciones que aporta Agirretxe acabaron desapareciendo.

El tramo final del partido, de hecho, fue claramente del Almería, aunque de nuevo sin ocasiones de gol claras. Como el fútbol brilló por su ausencia, Velasco Carballo encontró terreno abonado para hacer lo que ningún árbitro tendría que hacer, convertirse en protagonista, y de la forma más absurda. Es asombroso que en un partido en el que no hay piques, trifulcas ni jugadas polémicas acabe mostrando cuatro de las ocho tarjetas amarillas que enseñó por protestar, incluyendo una a un integrante del banquillo del Almería. Una de ellas, la de Yuri, le impedirá jugar la próxima semana ante el Sevilla. Dentro de las áreas, el colegiado no quiso saber nada, aunque tanto Agirretxe como Ansotegi le reclamaron penalti en alguna acción. No lo parecieron, pero como el nivel arbitral es tan paupérrimo como el futbolísitco en la Liga española, cualquier cosa habría sido posible. De hecho, viendo el penalti de Rulli, aún pareciendo claro, queda la duda por la forma en la que cae Thievy, que parece totalmente antinatural ante la forma en que es entrado por el guardameta argentino.

La Real no despega, y ya no puede haber muchas esperanzas de que lo haga. Si a estas alturas no ha ganado fuera de casa, ya no se puede esperar con ilusión que lo haga de aquí a que se acabe la Liga, aunque probablemente algún día sumará los tres puntos. Si aún no ha marcado un gol de falta cinco años después, no se puede tener confianza en que rompa pronto esa nefasta estadística. Si marcando dos goles lejos de Anoeta por primera vez en la era Moyes no logra más que sumar un punto, es que algo va rematadamente mal. Lo único que queda es llegar al final de la temporada salvándola, llegando cuanto antes, y aunque sea de forma agónica y sin disfrutar a los puntos necesarios para que el descenso no sea cosa de la Real y pensar ya en una revolución absoluta. Punto a punto no se salva nadie, pero al menos el colchón sobre los tres últimos sigue ahí, sin reducirse a pesar de que la Real sólo ha ganado uno de los últimos cinco partidos. Pero que nadie deje de mirar hacia atrás por si acaso. Y más teniendo en cuenta que ahora llega el Sevilla y se viaja a Valencia. Vienen curvas.

jueves, febrero 12, 2015

PREVIA Almería - Real Sociedad. La hora de la verdad

Agirretxe marcó la temporada pasada el gol que suponía el 1-2.
Es la hora de la verdad para la Real. El nivel de sufrimiento en lo que resta de temporada se podrá aventurar con más facilidad en función de lo que haga ante el Almería (viernes, 20.45, Estadio de los Juegos del Mediterráneo, Canal + Liga y Gol TV). Ganar no sólo rompería de una vez esa sequía de victorias a domicilio que se mantiene desde la pasada temporada, algo gravísimo por sí solo, sino que aumentaría claramente el colchón sobre los puestos de descenso, en una jornada en la que casi todos los demás implicados tienen encuentros ante los equipos de la parte alta de la tabla. Y, por qué no decirlo, daría moral a una plantilla alicaída. Falta hace, porque los siguientes escalones del calendario son pruebas exigentes, Sevilla en Anoeta y Valencia en Mestalla, y no sumar los tres puntos de Almería, una ciudad en la que nunca ha conseguido ganar la Real en sus pocas visitas, abocaría a los de David Moyes a volver a ofrecer su mejor cara ante los equipos más importantes de la Liga, con la dificultad que eso conlleva.

Una vez más, Moyes ha decidido ocultar sus planes. Como la Real viaja a Almería el mismo día del partido, después del último entrenamiento, se puede permitir el lujo de no dar la convocatoria hasta llegar al estadio. Lo único seguro, por tanto, está en la lista de bajas, formada por tres futbolistas, Carlos Martínez, Mikel González y Carlos Vela, siempre que no haya nuevos contratiempos de los que no se tengan noticia. Como el Sanse juega el domingo, la convocatoria de Imanol Alguacil no puede dar ninguna pista sobre la presencia de jugadores del filial. Contando a los ya habituales en el primero equipo Hervías y Aritz Elustondo, el técnico escocés cuenta a sus órdenes con 21 futbolistas, por lo que tendrá que realizar tres descartes. Parece lógico que el lateral del Sanse juegue esta semana en Segunda B ante el Guadalajara y, obviamente, otro de los descartes es Estrada, con lo que quedaría un nombre más para añadir a la lista, que se conocerá hora y media antes del encuentro.

Con el cambio obligado en la defensa por la lesión de Mikel González, no da la impresión de que el once inicial vaya a variar demasiado con respecto al que jugó ante el Celta. Así, Rulli estará en la portería y tanto Iñigo Martínez en el centro como Zaldua en la derecha son seguros. La principal duda del once está en ese otro puesto de central, que se disputan con idénticas opciones Ansotegi y Elustondo. No sería tampoco extraño que De la Bella recuperara el lateral izquierdo en lugar de Yuri. Lo normal es que por delante de ellos repitan Pardo y Granero, manteniendo a Markel en el banquillo. Quizá el partido llegue algo pronto para que Zurutuza sea titular, pero a Moyes le gustan estas sorpresas, así que el de Rochefort, Xabi Prieto, Canales y Chory Castro se juegan tres puestos, con muchas menos opciones para Hervías o para un cambio de sistema en el que jueguen los dos puntas. Por delante estará Agirretxe, que marcó la semana pasada y sigue por delante de Finnbogason, que aún espera anotar su primer gol en Liga.

La Real abre la jornada con este partido del viernes, y lo hace ocupando la duodécima posición con 23 puntos, cuatro por encima del descenso. Su rival, el Almería, es decimosexto con un punto menos y tres de margen con respecto a la terna de equipos que cierra la clasificación. Una semana más es obligado recordar que la Real es el único equipo que no ha ganado ningún partido lejos de su propio estadio y no es el peor en esta clasificación porque tres goles le permiten tener mejor average que el Espanyol, que ha sumado los mismos puntos. El conjunto txuri urdin ha logrado cinco empates en los diez partidos que ha jugado como visitante, y Moyes maneja estadísticas similares, con dos derrotas y tres empates. La Real también tiene otro reto, marcar más de un gol con el escocés, cosa que no ha hecho más que ante el Elche en Anoeta. O marcar de falta para que no se cumpla este sábado el quinto aniversario desde el último en esta suerte. El Almería es el peor equipo como local, sólo ha sumado seis puntos, una victoria (1-0 al Getafe) que además se produjo en su último partido en su estadio, y tres empates en los diez encuentros que ha disputado ahí.

Para colmo de males, viendo las estadísticas que debe romper, la Real visita una plaza en la que nunca ha conseguido ganar. Sólo son cuatro los precedentes, pero el resultado que no se ha dado nunca es el de la victoria txuri urdin. Por algo será. Los realistas consiguieron arrancar dos empates, a cero en la temporada del récord de imbatibilidad, la 1979-1980, y a dos, goles de Tamudo y Sutil, en la 2010-2011, la del regreso a Primera División tras tres años en Segunda. La Real campeona de Liga en la temporada 1980-1981 vivió en Almería uno de los ocho partidos que perdió, 3-2, con goles de Alonso y Satrústegui, y la pasada temporada, 4-3. La Real no ha ganado ni en el Franco Navarro, donde se jugaron los dos primeros enfrentamientos entre estos dos equipos, ni en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo, donde se han disputado los dos últimos. El equipo txuri urdin ni siquiera pudo ganar allí en Copa, en el único precedente, en la 2010-2011, con un resultado de 2-1 en el partido de vuelta, el jugado en la ciudad andaluza.

El encuentro de la pasada temporada, la 2013-2014, fue uno movido y de muchos goles, en el que la Real dejó escapar al menos un punto que tenía en la mano, ya en plena caída libre en el último tramo de la Liga, y con inusitado protagonismo de Ayza Gámez. Vela convirtió un penalti que no pareció serlo, el primero a favor de la Real en toda la temporada y estábamos ya en marzo, para hacer el 0-1. Óscar Díaz aprovechó un error defensivo para hacer el empate. Aunque la Real salió dormida en la segunda mitad, Ayza Gámez ayudó al anular un gol legal al Almería antes de que Agirretxe hiciera el 1-2. La Real se dejó llevar y el colegiado apuntaló el desastre. En apenas cinco minutos se inventó dos penaltis, y las dos jugadas se produjeron fuera del área, incluso la primera fue una infracción inexistente. Verza transformó ambas penas máximas. La Real reaccionó y consiguió empatar a tres a falta de cinco minutos para el final, con un disparo de Iñigo Martínez desde la frontal tras un córner. Con la Real volcada en busca de la victoria y el Almería pidiendo la hora, un mal despeje de De la Bella rebotó en Hicham y se convirtió en el 4-3 definitivo.

domingo, septiembre 21, 2014

REAL SOCIEDAD 1 - ALMERÍA 2 Hoy salió cruz

La jugada del primer gol del Almería.
Cuando se vive en una montaña rusa, hay altos y bajos. Cuando se lanza una moneda, a veces sale cara y a veces cruz. Y hoy salió cruz, lo que propició la primera victoria del Almería en San Sebastián. A esta derrota se le pueden encontrar muchas explicaciones. La primera es que la Real desaprovechó sus mejores minutos de fútbol, porque debió llegar al descanso con un marcador no sólo favorable sino incluso holgado, pero se marchó al vestuario perdiendo cuando el Almería no hizo nada para adelantarse. El gol que supuso el 0-1, de hecho, llegó en un fallo realista, en una mala salida de Zubikarai que rebotó en De la Bella y en una jugada que debió ser anulada por fuera de juego. En la segunda parte, la salida de la Real fue muy mala y eso es lo que propició que el equipo visitante duplicara su ventaja. La mala suerte se cebó con la Real, que estrelló varios balones en la madera. Y la reacción en esta oportunidad con un 0-2 adverso no llegó hasta lo necesario para empatar, sólo con un gol de Chory Castro que dio emoción al final.

Como estaba previsto, Arrasate mantuvo su defensa ideal y las decisiones en las zonas más adelantadas las saldó dejando en el banquillo a Pardo para las zonas del centro del campo y a Chory Castro y Finnbogason para el ataque. O lo que es lo mismo, jugaron Granero, Canales, Xabi Prieto, Vela y Agirretxe. Y un día más, aunque sólo en la primera mitad, la movilidad de la Real en ataque dio sentido a las intenciones del técnico realista de centrarnos menos en los números que forman un dibujo que en la forma de jugar del equipo. Por momentos un 4-2-3-1, por momentos un 4-4-2, lo que la Real mostró en ataque fue una permanente movilidad de sus jugadores, con constantes apoyos de sus dos centrocampistas más adelantados y de sus laterales. Eso tiene sus riesgos, pero también es verdad que, a pesar de una cierta sensación de inquietud en algunas jugadas, el Almería no dispuso más que de una ocasión de gol en los primeros 45 minutos. En esa primera mitad, la Real fue muy superior pero el marcador no le sonrió.

Esa superioridad txuri urdin comenzó a plasmarse casi desde que el balón echó a rodar, y ya desde el primer minuto quedó claro que la Real iba a sufrir en sus ataques por dos razones fundamentales: los palos y el balón parado. Un Vela enchufadísimo en el arranque del encuentro estrelló un balón en el larguero en el minuto 5, un precioso disparo con la zurda desde el pico derecho del área. La conexión entre el mexicano, Prieto y Canales en esos primeros minutos era un constante quebradero de cabeza para la defensa del Almería, y dio para que los córners se convirtieran en el mayor problema de la Real. Los de Arrasate llegaron a forzar tres consecutivos en esos primeros minutos y superaron la docena a lo largo del partido, pero no supo generar peligro nunca. Cambió los lanzadores, Granero y Canales al principio, Chory en la segunda parte cuando entró, pero no hubo manera de que el equipo andaluz sufriera en esas jugadas. Pero sí lo hacía ante las embestidas realistas con el cuero en movimiento.

Agirretxe también se estrelló en el palo en una jugada en la que apenas tenía ángulo para rematar. El nueve realista estuvo muy activo e intentó muchas veces generar peligro, pero no tuvo suerte. La ocasión más clara estuvo a punto de convertirse en uno de los mejores goles de la historia de Anoeta, cuando él solo se enfrentó a tres defensores, los dejó sentados y conectó un buen disparo al que Rubén respondió con una espléndida parada. Y fue doble esa intervención, porque en el rechace también respondió con mucho acierto al disparo de De la Bella. El partido era ya de victoria clara de la Real, a pesar de que una pérdida de balón absurda en el centro del campo permitió a Zongo protagonizar la primera ocasión del Almería, con un disparo que se marchó al lateral de la red. El muy buen inicio de la Real se tomó un respiro pasados los veinte minutos y a la media hora llegó el mazazo. Un balón centrado desde la izquierda encontró una mala salida de Zubikarai, cuyo blando despeje de puños se estrelló en la cara de De la Bella y acabó en el fondo de la portería.

Esa jugada, por cierto, debió ser anulada por fuera de juego, pero Estrada Fernández no indicó nada y dio validez al gol. El colegiado, además, se convirtió en cómplice de la táctica del Almería, que pasaba por perder tiempo desde el primer minuto. Fue tan evidente esa actitud que Anoeta silbó en muchas ocasiones a Rubén por este motivo, pero Estrada Fernández no sólo no llegó a amonestar al guardameta del Almería sino que descontó apenas un segundo en la primera mitad, donde esa pérdidas de tiempo fueron palpables. El gol dejó a la Real en cierta situación de shock, pero antes del descanso tuvo una nueva y clarísima ocasión de gol en los pies de Vela. El mexicano, tras ganarse muy bien la posición con el cuerpo, en una maniobra que domina a la perfección, enganchó un zapatazo con la pierna izquierda que se fue sorprendentemente al lateral de la red. La Real se fue al descanso perdiendo pero lo que en realidad merecía era una victoria incluso por más de un gol. Cosas del fútbol.

Donde si hay una clara responsabilidad de los realistas en el resultado final es en la segunda mitad. Su salida tras el descanso fue bastante mala, sin tensión, con enormes fallos tácticos de colocación y fallos en los pases que en la primera mitad no se produjeron. Y para colmo de males, el gol llegó cuando el Almería aprovechó el inmenso talón de aquiles que tiene este equipo en la presente temporada: a balón parado, al saque de un córner. Ante una muy tardía reacción de Iñigo Martínez, mal partido el suyo, y libre de una marca anterior, Dos Santos se elevó con facilidad y puso su cabezazo en la escuadra a la derecha de Zubikarai, haciendo inútil su estirada. Ese 0-2 sí se estaba viendo venir, y de hecho Hemed se había topado con el larguero en la primera jugada del Almería en la segunda mitad. Aunque entre medias Granero tuvo una opción de disparo que se le fue arriba, eso fue un espejismo dentro de una segunda mitad muy decepcionante. Y es que la Real volvió a demostrar la irregularidad que tanto le está pesando.

Por tercera jornada consecutiva, el equipo txuri urdin se colocaba dos goles por debajo. Contra el Real Madrid se logró la remontada completa, contra el Celta llegó hasta el empate y hoy tocó perder. Arrasate intentó reactivar al equipo de la misma forma que lo hizo en Vigo, colocando al Chory Castro sobre el campo en un lugar de un Canales que fue de más a menos y que ya había desaparecido del partido. La entrada del uruguayo no tuvo el mismo efecto que en Balaídos y la Real pasó unos minutos de mucho sufrimiento. Si en la primera mitad cada llegada de los realistas al área de Rubén tenía aroma de peligro, en la segunda era totalmente al revés. La Real no sabía cómo detener al Almería porque su centro del campo naufragó, con un Markel bastante intrascendente, como siempre en ataque pero hoy también en defensa, y ya ninguna ayuda de Granero en las tareas defensivas. Tras sufrir alguna molestia durante la semana y ya con tarjeta amarilla, Markel, de hecho, fue el segundo cambio del partido y Pardo fue su recambio.

El juego de la Real tampoco mejoró con ese cambio y el sufrimiento continuó, hasta el pronto de que Zubikarai mantuvo al equipo dentro del partido con dos paradas de mucho mérito, ambas a disparos de Hemed. El partido demostró que con la marcha de Bravo, la Real ha perdido seguridad área pero la agilidad de su ahora guardameta titular está ahí. Lo malo es que hoy eso costó al menos un punto. Para entonces, Arrasate ya había agotado sus balas y tuvo que hacerlo por lesión. Zaldua tuvo que dejar el partido por molestias en el tobillo y entró Carlos Martínez. La opción de Finnbogason tuvo que quedarse en el banquillo. La llama de la esperanza se encendió con la expulsión de Dubarbier, que vio dos tarjetas amarillas justas y se marchó del partido. El Almería supo gestionar sus faltas, logrando que muchas no fueran sancionadas, acumulando pérdidas de tiempo y haciendo que incluso el banquillo parara el partido a conveniencia. Desde allí, Soriano vio la amarilla y Francisco, técnico almeriense, directamente la roja.

En realidad, que el Almería estuviera con diez no se notó demasiado y sus ideas en ataque siempre estuvieron más claros que los de la Real. Quedaban solo seis minutos cuando Chory Castro volvió a dar razones para considerarle como algo más que un revulsivo. El uruguayo bajó muy bien el balón dentro del área, se giró y marcó con mucha categoría. Sumando el tiempo de añadido, unos nada escandalosos cuatro minutos, a la Real le quedaban diez minutos para gestar la tercera remontada consecutiva y el equipo txuri urdin tuvo dos ocasiones muy claras para lograr el empate. La primera fue una falta en la frontal, forzada por Vela, que Pardo colocó por debajo de la barrera y se estrelló contra el poste, con Rubén ya batido. Se prolonga así esa ya inverosímil maldición realista en los lanzamientos de libre directo desde que Bravo hiciera aquel gol en la primavera de 2010 ante el Nastic. Ya en el descuento, Carlos Martínez apenas pudo peinar la pelota en una falta colgada sobre el área y la terrible salida de Rubén no tuvo consecuencias.

La Real perdió su segundo partido de la temporada, el primero en Anoeta, por culpa de la irregularidad que Arrasate todavía no ha sido capaz de atajar. El equipo entró muy bien al partido, acusó de forma excesiva el injusto mazazo de verse por debajo en el marcador y dio al Almería la posibilidad de aumentar su renta con demasiada facilidad. Y sí, tuvo el espíritu de acabar el partido en el área rival, algo también facilitado por su superioridad numérica de los últimos minutos, pero es evidente que no siempre se puede remontar un 0-2. Dos de tres no es mala estadística pero la derrota tenía que llegar. Obviamente, el problema está atrás, porque la Real ha encajado ya siete goles en cuatro partidos. Frenar esa sangría de goles es esencial para que los muchos argumentos ofensivos del equipo, aunque apenas se prolonguen media hora, basten para ganar muchos partidos. La derrota, inesperada, confirma lo poco que disfruta la Real en las semanas de tres partidos, pero obliga ahora a sumar, y hacerlo bien, ante dos rivales directos.

sábado, septiembre 20, 2014

PREVIA Real Sociedad - Almería. Arranca una semana muy importante a medio plazo

José Ángel hizo así el 3-0 final del partido de la pasada Liga.
La Real arranca con su partido ante el Almería (domingo, 12.00 horas, Canal + Liga, Gol TV) una semana muy importante. Tras un arranque liguero en el que el equipo ha mostrado lo mejor y lo peor, los tres partidos de los próximos siete días ayudarán a determinar qué objetivos se puede marcar el conjunto txuri urdin de aquí a final de 2014. Convertir Anoeta en el fortín siempre soñado, algo que de momento se ha hecho con la gran victoria ante el Real Madrid y que se viene haciendo en los últimos años, y alcanzar una regularidad que es la gran asignatura pendiente, serán las claves para sumar de tres en tres y entrar por méritos propios en la zona noble de la clasificación. El Almería es, a priori, el rival más asequible de los tres que tendrán esta semana los realistas, ya que Sevilla y Valencia parten como claros rivales en la lucha por Europa, pero el partido no tiene por qué resultar fácil. Ninguno lo ha sido esta temporada para la Real, ni en las previas europeas ni en lo poco que llevamos de Liga y ni la historia ni el nombre juegan entre el minuto 1 y el 90.

Las dos únicas bajas que tiene Jagoba Arrasate para este partido eran ya conocidas, Rulli y Zurutuza, y la buena noticia que adelantó el técnico txuri urdin es que el centrocampista estará de vuelta para la próxima semana. De esta forma, de la lista de 18 elegidos tenían que caerse tres jugadores más. Uno será casi siempre fijo, Dani Estrada, y los otros dos en esta ocasión han sido Ansotegi, que ya se quedó fuera en el desplazamiento a Vigo, y Yuri, que deja sitio a la única novedad para este encuentro, el regreso de Finnbogason tras caer lesionado en el partido de vuelta de la Europa League ante el Aberdeen. Este será por tanto el primer partido en el que Arrasate pueda contar con todos sus delanteros. Chory Castro, Agirretxe, Vela y el mencionado Finnbogason están en condiciones de ser titulares, y aunque islandés y mexicano están llamados a jugar un papel más importante sus otros dos compañeros fueron los artífices de la remontada en Vigo, con lo que entrar el once se pone mucho más caro.

Las dudas en el equipo titular parecen afectar únicamente a la zona ofensiva, porque atrás todo parece definido y sólo una posible rotación de efectivos ante una semana de tres partidos trastocaría la defensa ideal de Arrasate. Así, jugarían Zubikarai bajo palos con Bardají en el banquillo, Zaldua y De la Bella en las bandas y Elustondo e Iñigo Martínez por el centro. No es descartable, en todo caso, que entren Carlos Martínez o Mikel González. Dado que Markel ha tenido molestias, no sería descabellado que la gran novedad fuera ver a Gatzañaga por primera vez esta temporada como titular. Da la impresión de que saldrán tres elegidos de entre Pardo, Granero, Xabi Prieto y Canales, y otros dos más de entre Chory, Agirretxe, Vela y Finnbogason. En el primero es más complicado aventurar una hipótesis, mientras que en el segundo lo normal sería que jugaran el mexicano y el islandés, que debutaría así en la Liga y que busca marcar su primer gol oficial con la Real, algo que no consiguió en sus primeros partidos, en la eliminatoria europea ante el Aberdeen.

El realista es uno de los tres equipos que ha comenzado la Liga cubriendo todos los resultados posibles, la victoria, el empate y la derrota, respectivamente ante Real Madrid, Celta y Eibar. Sus cuatro puntos le han llevado a la séptimo posición, por detrás de los seis equipos que aún no han perdido ninguno de sus encuentros, sólo un punto por debajo del último que ahora ocupa plaza europea, el Granada, y a tres de la cuarta plaza, la que da acceso a la Champions League. Su rival, el Almería, no ha empezado bien la temporada y es uno de los cinco conjuntos que aún no conocen el triunfo. Ocupa la decimoséptima posición, justo por encima de los tres que descenderían, con dos puntos, gracias a sus empates en casa ante dos rivales a priori directos, Espanyol y Córdoba. Su único partido como visitante se saldó con una derrota por 1-0 ante el Getafe. La Real, en cambio, cuenta sus apariciones en Anoeta por victorias en esta temporada. En la Europa League venció por 3-0 al Aberdeen y por 1-0 al Krasnodar y en Liga, como se ha dicho, superó al Real Madrid por 4-2.

Si por estadística fuera, el partido no habría ni que jugarlo. Cuatro veces ha visitado San Sebastián el Almería y las cuatro, todas ellas en Primera División, acabaron con victoria de la Real. El equipo andaluz, además, sólo ha sido capaz de marcar un gol en esos cuatro duelos. Hay que remontarse a la temporada 1979-1980 para encontrar el primer choque entre ambos equipos, que se saldó con un 1-0 gracias al gol de Satrústegui. La temporada siguiente, el equipo de Alberto Ormaetxea venció por 3-1, haciendo los tantos realistas Satrústegui en dos ocasiones y Zamora. Hubo que esperar tres décadas para la siguiente visita del Almería, en la temporada 2010-2011, la que supuso el regreso de la Real a Primera, y el resultado entonces fue de 2-0, siendo Tamudo y Ansotegi los goleadores. Y el último encuentro entre ambos equipos fue el de la temporada pasada, que es la mayor goleada realista al equipo andaluz de esta breve historia, puesto que el marcador fue de 3-0.

La Real llegó a ese encuentro de la 2013-2014 lamiéndose las heridas de su tercera derrota consecutiva en la Champions, la de Old Trafford con miles de realistas en la grada, y el Almería lo hizo como colista de Primera. La diferencia entre uno y otro equipo se notó y la Real venció con relativa facilidad, en un partido en el que no hubo rival y en el que los de Arrasate sestearon durante bastantes minutos. A eso ayudó que el primer gol llegara pronto, en el minuto 12, al rematar Griezmann en el segundo palo la peinada de Xabi Prieto a un saque de banda. El Almería parecía albergar ya pocas esperanzas de puntuar y todas se desvanecieron en los cinco minutos que transcurrieron entre el segundo y el tercer gol, en los primeros compases de la segunda mitad. Era el minuto 49 cuando Griezmann, de nuevo de cabeza, hizo el segundo, culminando un buen pase de José Ángel. Y fue en el 55 cuando la Real logró el 3-0 definitivo, convertido por el propio lateral, después de un buen regate y un mejor zurdazo. El Almería gozó a partir de entonces de algunas ocasiones, más por la desidia de la Real que por su buen hacer, pero Bravo mantuvo su portería a cero.

martes, marzo 25, 2014

ALMERÍA 4 - REAL SOCIEDAD 3 Dar ventaja al rival provoca estos despropósitos

Uno de los muchos lamentos que provocó el partido.
La Real cayó derrotada en Almería. Otra vez. Sigue siendo una ciudad en la que nunca ha conseguido ganar un partido oficial. ¿La explicación? Compleja, muy compleja. Pero el caso es que dio ventaja al rival y ese mismo rival, que al comienzo del partido ocupaba la penúltima posición de la tabla, la aprovechó. Con sus méritos y con el despropósito en que se convirtió el partido. Despropósito txuri urdin por muchas razones, pero sobre todo por la injustificable suplencia de Rubén Pardo cada vez que hay elección. En menor medida que Montanier, pero Arrasate está pecando de lo mismo... y eso que no consigue hallar un centro del campo que haga olvidar que el riojano no juega. Y a eso hay que añadir el despropósito arbitral de un incompetente Ayza Gámez, uno de los peores árbitros de la historia del fútbol español, que de puro malo que es se equivocó en todas las facetas de su trabajo. La derrota llegó en el descuento y por un gol de rebote, sí, pero el despropósito ya era tal que dio lo mismo. Porque en Almería se enterraron las posibilidades de llegar a la cuarta plaza en un porcentaje elevadísimo.

El once de la Real fue más o menos el esperado. Con las ausencias, la defensa estaba clara: la misma del once tipo de la temporada pasada. Y parecía obvio, como así fue, que arriba Arrasate iba a desplegar toda la dinamita. Pero el centro del campo es el mayor quebradero de cabeza del equipo. No se ha terminado todavía de analizar el daño que ha hecho Illarramendi al dejar abandonada a la Real. Arrasate ha conseguido a marchas forzadas que el equipo mantenga cierta solidez, pero no ha recuperado la imaginación y el fútbol vertiginoso del equipo que se apoyaba en el de Mutriku. Hay dos jugadores que han sido fundamentales para los mejores momentos de la Real en ese sentido. Uno es Zurutuza, pero sólo cuando está en forma. Cuando no lo está, como ahora, es un lastre para el juego realista. Y el otro es Pardo, que casi siempre que hay elección se acaba quedando en el banquillo. Partidos como el de hoy, en el que dos de los tres medios del equipo, Markel y Zurutuza, están lejísimos de lo que necesita la Real, abren debates y perjudican a los jugadores del primer equipo que tienen poco justificadas etiquetas de intocables habiendo otras opciones.

Esa es la primera lección que deja el partido, que incluso con un once competitivo se dio ventaja al rival, porque la Real es mucho más que el Almería. Muchísimo más. Y en los primeros 25 minutos del partido debió dejarlo completamente sentenciado, incluso dejando sin ser necesario que el equipo local manejara la pelota y tuviera un mayor porcentaje de posesión de balón. Cada vez que el equipo txuri urdin llegaba a las inmediaciones del área de Esteban, había peligro. Y Agirretxe fue el jugador que con más ahínco buscó su portería, sobre todo con un zurdazo desde la parte derecha del área que estuvo muy cerca de sorprender al guardameta local. A los 20 minutos, y ya mereciendo ir por delante, la Real se encontró con un escenario desconocido, con un penalti, el primero de la Liga. Y para colmo fue un penalti que quizá no debió señalarse porque la mano de Trujillo no pareció punible. Ayza Gámez, recién salido de la nevera, comenzaba su recital. Vela, infalible, colocó el 0-1 en el marcador engañando perfectamente a Esteban. La Real siguió jugando para marcar el 0-2. Lo tuvieron Griezmann en dos ocasiones, Canales y Vela, pero no llegó.

Y como tantas veces le ha sucedido a la Real esta temporada lejos de Anoeta, la ventaja inicial fue insuficiente para controlar el partido porque el centro del campo rival jugó bastante a sus anchas. No fue la única máxima que se cumplió. Óscar Díaz no había marcado ningún gol en la temporada. ¿Saben quién marcó? Evidentemente, Óscar Díaz. Ante las enormes lagunas que había en el centro del campo de la Real, sacó de su posición a un Mikel González que no termina de coger la forma y después le ganó en carrera. La salida a destiempo de Bravo también ayudó a que el atacante almeriense le superara con demasiada facilidad. A pesar de que la Real debía estar prácticamente goleando, se marchó al descanso con ese empate a uno. El recital que dio Canales en la primera mitad, jugando por tres, no bastó para conseguir una merecida ventaja. Y eso sin olvidar que la igualada campeaba en el marcador por el penalti con el que Ayza Gámez comenzó a ser lo peor con diferencia del partido. A partir de ahí, comenzó a perdonar tarjetas amarillas al Almería, sobre todo a un Soriano que no paró de golpear y de protestar.

En la segunda mitad, y también hay costumbre en eso, la Real salió dormida. El Almería, que necesitaba la victoria para salir de la zona de descenso, se fue a por ella con descaro. Sin demasiada calidad, porque no la tiene, pero con mucho corazón, que ahí superó por completo a la Real. Aún así, ese arreón inicial de los locales no duró mucho y el equipo txuri urdin volvió a sumar ocasión tras ocasión. La tuvo Canales primero con un disparo desde fuera del área y Griezmann después. El francés falló algo imperdonable, un mano a mano con Esteban, después de que Agirretxe le dejara completamente solo. A partir de ahí, el despropósito cobró forma definitiva. Ayza Gámez anuló un gol legal al Almería, al anotar Verza en el segundo palo en posición perfectamente habilitada, en uno de los incontables córners que la Real regaló a los locales. En la jugada siguiente, Agirretxe puso de nuevo por delante a la Real con un gol de jugadorazo. Encaró a Estaban y le superó con una perfecta vaselina desde la frontal del área. ¿Controló el partido el equipo txuri urdin a partir de ahí? En absoluto. Arrasate mantuvo la cerrada confianza en los once titulares, algo que hace siempre, vaya bien o vaya mal el partido, y eso acabó costando caro.

A la falta de decisiones por parte del banquillo realista se sumó al espectáculo, cómo no, el omnipresente Ayza Gámez. En apenas cinco minutos, se inventó nada menos que dos penaltis a favor del Almería en los que cometió el doble error de sancionar una infracción que no existió y convirtiéndolas en penaltis cuando no fueron dentro del área. En la primera, Carlos Martínez no parece tocar al atacante almeriense y, en todo caso, estaba fuera del área. En la segunda, en una jugada propiciada por el cansancio de Canales y la falta de ayudas, Mikel González tiró el brazo para tratar de agarrar a Aleix estando claramente fuera, pero el almeriense se dejó caer con estrépito dentro. Verza aprovecha la irracionalidad del árbitro para dar la vuelta al partido anotando ambas penas máximas. Entre medias, el despropósito en que se había convertido el partido hizo que la Real no fuera capaz de marcar en una jugada en la que pudo hacerlo hasta en tres ocasiones, siendo la más clara un suave desvío de Agirretxe que Mané sacó sobre la línea, sin que el balón llegara a entrar. Puede que ese fuera el único acierto en todo el partido de Ayza Gámez, un árbitro que va a la nevera cuando pita a los grandes pero que no pasa nada si destroza partidos de esos que en la Liga de los otros 18 son importantes.

Con el partido perdido y en el minuto 72, Arrasate movió el banquillo. Muy tarde, como ya es costumbre. La solución, obvia, era poner a Pardo sobre el terreno de juego. La cuestión es que hacerlo en una situación desesperada y con la sombra de la duda sobre su cabeza siempre hace que Pardo juegue más acelerado de lo que debe. Por tanto, no fue la solución que habría sido desde el once titular. El sustituido fue un fundido Canales, que, hay que recordarlo, tuvo que correr por tres, hacia el área rival y hacia la propia. El segundo cambio fue colocar a Xabi Prieto por un desafortunadísimo Zurutuza. Al menos el técnico txuri urdin vio que el problema de la Real estaba en el centro del campo. Y en el 81, ya tocando la corneta en una ofensiva sin cuartel pero ya deslabazada, puso sobre el césped a Chory por Mikel González, retrasando a Markel al centro de la zaga. La heroica bastó para empatar a balón parado cuando todavía quedaban cinco minutos para el final. Chory puso el balón en el segundo palo con una falta botada desde la derecha y ahí, convenientemente agarrados por la defensa Agirretxe e Iñigo, Markel estaba solo para anotar su primer gol como profesional.

Era el empate a tres y quizá en la única decisión claramente acertada de todo el partido, la Real entendió que debía ir a por el cuarto. Colgando balones, lo más que sacó fue el perdón a De la Bella de, hay que insistir en ello, un calamitoso Ayza Gámez que no puede seguir ni un día más en la élite del fútbol español, si es que eso sigue significando algo en nuestro fútbol. El lateral realista golpeó claramente con el codo en la cara a Aleix y debió ver la tarjeta roja. Pero nada. Y cuando el Almería, su banquillo, sus jugadores y sus aficionados clamaban por el final del partido y al menos mantener un punto, se encontraron un gol que ya nadie esperaba. Fue mala suerte, pero también una temeridad. De la Bella despejó con virulencia un balón que estaba a la altura del punto de penalti con Hicham a medio metro. El rebote podría haber salido para cualquier rincón del Estadio de los Juegos del Mediterráneo pero salió justo al interior de la portería, junto al palo y sin que Bravo pudiera hacer nada. El chileno encajó cuatro goles en un partido en el que apenas tuvo que intervenir. Sólo un tiro de Iñigo Martínez, ya casi de delantero, pudo dar el empate a la Real, pero lo mandó fuera.

Así se le escaparon los tres puntos a la Real en un partido que, visto lo que tenían ambos equipos, se tuvo que haber ganado con bastante comodidad. Y no son sólo los tres puntos perdidos. Es la oportunidad de luchar por la cuarta plaza, que ya se queda a nueve puntos con otros tantos partidos por jugar. La lucha ahora ya, después de fracasar ante dos equipos en puestos de descenso, el Rayo y el Almería, es por la quinta posición, ante un Sevilla en racha que le ha arrebatado esa primera plaza que da acceso a jugar la Europa League. Es inconcebible perder en Almería marcando tres goles, habiendo recibido el primer penalti a favor de la temporada e incluso con el primer gol como profesional, casi siete años después de su debut, de Markel Bergara. Pero la Real sufrió el despropósito arbitral y se condenó por sus propios errores. Es el cuarto mejor equipo de Primera División pero no va a ocupar esa posición al final por más razones que la acumulación de partidos. Y derrotas como la de Almería están en el centro del debate sobre esas causas. El despropósito generalizado se llevó por delante a los de Arrasate y tres puntos que debió lograr.

domingo, marzo 23, 2014

PREVIA Almería - Real Sociedad. Arranca una semana clave

La Real empató a dos en su última visita liguera a Almería.
Arranca una semana clave para la Real, y lo hace en Almería (lunes, 22.00 horas, Estadio de los Juegos del Mediterráneo, Cuatro). Es clave porque será la última de la temporada con tres partidos. También porque los de Jagoba Arrasate jugarán contra tres equipos de la parte baja de la tabla con la necesidad de sumar de tres en tres para seguir persiguiendo doble objetivo de reafirmarse en la quinta plaza y mantener las opciones de luchar por la cuarta. Y finalmente porque dos de esos tres partidos serán fuera de casa, donde el rendimiento del equipo txuri urdin ha bajado bastante desde que la Liga ha entrada en 2014. El técnico txuri urdin ha recuperado a toda su plantilla, incluyendo los lesionados de más larga duración, para afrontar el tramo decisivo de la temporada. Ahora toca recuperar las mejores sensaciones y sumar victorias. Volver a la Champions bien vale un sprint final memorable.

Y aunque la enfermería no le ha dado demasiado guerra a Arrasate esta semana a la hora confeccionar su convocatoria, sí que ha provocado que dos jugadores no puedan estar a sus órdenes. Se trata de Zaldua y Seferovic, ambos con molestias con las que no ha querido arriesgar el técnico realista. Zubikarai no ha entrenado y tampoco ha entrado en la lista por motivos personales, sin más aclaración, y ya era conocida la ausencia de José Ángel, que vio la quinta tarjeta amarilla ante el Valencia y tendrá que cumplir la sanción esta jornada. Con estas ausencias, en principio nada demasiado traumático, Arrasate sólo ha tenido que hacer un descarte más, y ése sigue siendo Dani Estrada. De esta forma, los que vuelven a la lista con respecto al último encuentro liguero son Royo como guardameta suplente, Carlos Martínez, Ansotegi y Ros. Arrasate, como ya es costumbre, ha preferido cubrir las ausencias con la primera plantilla antes que buscar un recambio por puesto en el filial.

Bravo estará bajo palos y en la línea defensiva sólo hay una duda, quién acompañará a Iñigo Martínez en el centro de la defensa. Al salir Ansotegi de una lesión, lo lógico es que sea Mikel González. Después de mucho tiempo, los laterales volverán a ser los de la temporada pasada, Carlos Martínez y De la Bella. Markel, a priori, sigue siendo intocable en el pivote, y los dos otros puestos del centro del campo tienen casi tantos candidatos como convocados. Ros y Xabi Prieto se antojan como los suplentes más claros, pero entre Pardo, Elustondo, Zurutuza y Canales podría jugar cualquiera, y más pensando en que de nuevo hay partido el jueves. Vela y Griezmann parecen también titulares seguros y el último elegido dependerá del sistema que prefiera Arrasate para este encuentro, aunque lo lógico sería mantener a Agirretxe después de recuperar el olfato goleador con el decisivo tanto ante el Valencia. Royo y Chory Castro completarían el banquillo.

Como el Almería - Real Sociedad cierra la jornada, el equipo de Arrasate saltará al césped sabiendo los resultados de sus rivales, y sobre todo conociendo que la victoria del Athletic (aunque no era en principio una jornada propicia para que pinchara) obliga a ganar para que la cuarta plaza no se aleje demasiado. La jornada comenzó con el equipo txuri urdin en la quinta plaza con 46 puntos, seis puntos por debajo de su objetivo de Champions, y el Almería en la decimonovena con 26, dos por debajo del umbral de la salvación. En lo que llevamos de 2014, la Real sólo ha ganado uno de los cinco partidos que ha jugado lejos de Anoeta, en Málaga por 0-1, y es el noveno equipo de la Liga a domicilio, aunque haya ganado cuatro partidos y empatado otros tantos de los 14 que ya ha jugado como visitante. El Almería sólo ha ganado cuatro de los trece partidos disputados en su estadio, ha empatado el mismo número y ha perdido cinco. El equipo andaluz suma cinco jornadas sin ganar, sumando sólo un punto, y no gana en casa desde que batió al Atlético de Madrid por 2-0 en la jornada 23.

La historia de los Almería - Real Sociedad es todavía corta, pero nada favorable a los intereses de la Real, puesto que el Estadio de los Juegos del Mediterráneo es uno de los pocos de Primera donde no conoce la victoria. De los actuales, le queda éste, el nuevo Los Cármenes y el todavía por visitar nuevo San Mamés. La Real ha jugado en Almería en tres ocasiones en partido liguero, siempre en Primera División, perdiendo una de ellas y empatando en las otras dos. Lo curioso es que el equipo que no consiguió ganar en el antiguo Franco Navarro fue el campeón de comienzos de los 80. En la temporada de la imbatibilidad, la 1979-1980, empató a cero. En la campaña siguiente, en la que la Real ganó la Liga, perdió por 3-2, marcando Alonso y Satrústegui. Completa el cuadro el 2-2 de la temporada 2010-2011. Ni siquiera en Copa pudo ganar la Real en el estadio almeriense, donde jugó en esa misma campaña en la vuelta de la eliminatoria y perdió por 2-1. Agirretxe, autor de ese gol, es el único jugador que ha visto puerta allí.

El encuentro de la 2010-2011 fue la primera y por ahora la última vez que la Real jugó en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo. El equipo txuri urdin arrancó muy bien el partido y para el minuto 7 ya ganaba, con el primer gol de Tamudo con la camiseta de la Real. Piatti empató en el minuto 20. Pero una gran jugada de Aranburu permitió, pasada la media hora, que Sutil se estrenara también como goleador realista. La Real desperdició su ventaja por segunda vez, pero en la segunda de una forma mucho más cruel: en el último minuto del partido y no sabiendo defender la táctica más vieja, el balón a la olla. Ulloa acertó tras un fallo de Mikel González en el salto y subió el empate a dos final al marcador. En el partido de la primera vuelta de la presente temporada, la 2013-2014, la Real batió al Almería, que llegó a Donostia como colista de Primera, por un claro 3-0, con dos goles de Griezmann y uno más de José Ángel. Fue el día en el que Vela escuchó algunos silbidos de la grada de Anoeta.

domingo, octubre 27, 2013

REAL SOCIEDAD 3 - ALMERÍA 0 Sensaciones contradictorias en una victoria imprescindible

Griezmann, bigoleador.
Que la Real ganara hoy al Almería, colista de la categoría, era absolutamente imprescindible. Y lo ha hecho, con un marcador claro y contundente, de esos que se quedan cerca de la goleada y que tienen el valor añadido de dejar a cero la portería propia. Pero las sensaciones han sido contradictorias. Viendo chispazos de buen fútbol, en realidad se ha respirado en Anoeta muy poco ambiente competitivo. En eso puede que hayan tenido mucho que ver las limitaciones de un Almería voluntarioso pero insuficiente para acercarse al nivel que, incluso con cierta desidia, puede mostrar la Real. Esa desidia y una serie de lagunas muy evidentes dejan cierto margen para la preocupación, porque con esta misma actuación no se habría ganado a muchos rivales de la Liga española. Pero importaba ganar y se ha ganado, con jugadas que han recordado a la verdadera Real, con Griezmann reivindicándose con dos goles, José Ángel firmando su mejor partido, un buen Rubén Pardo, pero con apreciables silbidos a Vela y una sequía ya demasiado prolongada de Agirretxe.

Como él mismo había anunciado, Arrasate hizo algunos cambios con respecto al once que presentó en Manchester y esos cambios fueron inteligentes y funcionaron. José Ángel fue el mejor realista sobre el campo, tuvo una muy destacada actuación tanto en defensa como en ataque y la coronó con una asistencia y un gol. Pardo evidenció, una vez más aunque no de una forma tan constante como en otros días, que merece una mayor confianza que se extienda a los partidos importantes. Chory Castro sigue sin alcanzar el nivel que dio en muchas de sus apariciones de la temporada pasada, pero se le vio implicado y dejó algunos detalles interesantes. Y con la titularidad del uruguayo, Vela fue el sacrificado, algo que venía pidiendo a gritos por su bajo nivel de las últimas semanas y por algunas declaraciones que ha realizado, de esas que suelen molestar al aficionado y que hicieron que fuera apreciable aunque no atronadoramente pitado cuando saltó al césped en la segunda mitad.

El once inicial de la Real ante el Almería.
A la Real le vino muy bien que su arranque, sin alardes pero mucho más intenso que en partidos anteriores, finalizara con el 1-0. Chory y Xabi Prieto provocaron peligro antes de que Griezmann hiciera el primer tanto del partido, en el minuto 13. Y llegó de la forma menos acostumbrada. Un saque de banda largo de Chory lo peinó Xabi Prieto, para demostrar una vez más que la Real podría aprovechar mucho más su superioridad aérea, y Griezmann se anticipó a su marcador en el segundo palo para llevar su testarazo al fondo de las mallas. El gol, lejos de tranquilizar a la Real, espoleó a un Almería que a falta de dominio en las áreas le puso mucha casta al partido, siempre sin pensar en el duro castigo del marcador. Y sin necesidad de que Bravo tuviera que intervenir demasiado, sólo para atajar un disparo de Dubarbier ya muy escorado, lo cierto es que el equipo txuri urdin sufrió en esos minutos. Sufrió porque ni se apreció una buena colocación de sus jugadores, ni los laterales recibían ayuda, ni el doble pivote controló las llegadas de la segunda línea del Almería.

Sin forzar demasiado la máquina, se veía que cuando se juntaban los buenos la Real superaba con mucha claridad al Almería. Sucedió así en una espléndida combinación entre Pardo, Prieto y Griezmann, o cada vez que José Ángel subía la banda. Ya en el minuto 34, un centro del lateral estuvo a punto de rematarlo Agirretxe dentro del área pequeña. Salvo esos chispazos, las sensaciones eran más pobres de lo que indicaba el marcador. Anoeta, algo desangelado. El juego, tibio. El rival, escaso. De hecho, el partido no se complicó más por la inocencia del Almería, porque la defensa txuri urdin nunca pareció demasiado contundente en líneas generales. Lo mejor, en ese sentido, es que se recuperó la chispa en oleadas que tantos puntos dio la temporada pasada y que hoy bastó para sentenciar el partido en apenas cinco minutos ya en la segunda mitad, los que transcurrieron entre el 50 y el 55, entre el 2-0, obra de Griezmann, de nuevo de cabeza y a pase de José Ángel, y el 3-0, convertido por el propio lateral en una jugada en la que burló a un defensa y colocó un muy buen zurdazo lejos del alcance de Esteban.

Esos dos goles resumen a la perfección la gran mayoría de las buenas noticias del partido, junto con un Pardo que sigue exhibiendo cualidades de las que el juego de la Real adolece sin él (y que brillan ante un desacertado Markel a su lado), como unos pases en largo que entre otras cosas tendrían que haber llevado a Griezmann hasta su primer hat trick, pero el control tras el envío en largo dele riojano, cuando el francés podía encarar con toda la ventaja del mundo al meta del Almería, fue defectuoso. Los de Francisco, sobre todo tras los cambios (se le hundió el castillo de naipes porque su equipo encajó el 3-0 en la jugada siguiente al doble cambio que introdujo ya casi a la desesperada) tuvieron también en la segunda parte unos minutos en los que se mostraron superiores a una Real a la que nuevo se le vio cierta desidia, en la que sus jugadores no bajaban como tendrían que hacerlo, y que dio el partido por terminado, quizá con razón viendo el marcador, pero privando de un resultado aún más contundente a una afición necesitada de alegrías.

En realidad, la Real estuvo cerca del gol en varias ocasiones, pero evidenció ahí que el estado anímico y de forma de Agirretxe es ya uno de sus principales problemas. El de Usurbil mantiene con cierta solvencia los movimientos inteligentes que la temporada pasada le convirtieron en una referencia del juego de la Real, más allá de sus goles. Pero cada vez que intenta disparar a puerta pasa algo, hasta el punto de que no es capaz de generar peligro. Arrasate le dio hoy los 90 minutos intentando que sumara su primer gol de la temporada, pero no hubo manera ni siquiera ante el colista, y ni siquiera encontró portería en los dos disparos más claros de los que dispuso. El Almería no inquietó de verdad a Bravo hasta el minuto 85, cuando el chileno sacó con la pierna y ya en el suelo un disparo a bocajarro de Tébar. Para entonces, los cambios de Arrasate, correctos pensando en la semana de tres partidos y los merecimientos durante el partido, habían permitido a Anoeta ovacionar a Griezmann y recordarle a Vela el enfado que tienen muchos realistas con él. Y ver a Ros unos minutos en el campo, demostrando también que no desentona en este equipo.

El marcador final en Anoeta.
La Real ganó, ganó bien y ganó relativamente fácil. Un 3-0 es un resultado lo suficientemente contundente como para que no se pueda cuestionar la justicia de su victoria. Pero la timidez del Almería facilitó mucho la tarea, encajando goles, sobre todo los dos primeros, que otras defensas no habrían permitido. Y es que, independientemente del resultado, lo que llevará a la Real de nuevo a la lucha por las plazas europeas (finalizará la jornada a tres o cuatro puntos de esa zona) es descubrir el remedio a sus carencias y explotar sus mejores virtudes. Que Griezmann recupere el acierto y sea con diferencia el máximo goleador del equipo con cuatro tantos, que José Ángel evidencia que hay relevo para De la Bella, que Pardo siga creciendo y pidiendo a gritos una responsabilidad mayor, es algo que hay que aprovechar. La debilidad en la salida del juego que se tiene con Markel y que el equipo se haya partido con tanta facilidad, que Agirretxe esté negado de cara a portería o recuperar al mejor Vela son cuestiones que bien haría Arrasate en analizar. Pero dos victorias consecutivas alegran el espíritu. Siguiente parada, Valladolid.

sábado, octubre 26, 2013

PREVIA Real Sociedad - Almería. Curando heridas

Así marcó Ansotegi al Almería en la 2010-2011.
Con el poco tiempo que da la competición para lamentar la tercera derrota europea, vuelve la Liga (domingo, 19.00 horas, Anoeta, Canal + Liga, Gol TV). La visita a San Sebastián del Almería, el colista, tiene que servir para curar heridas y que el equipo de Jagoba Arrasate vuelve a creer en sí mismo de una manera inequívoca después del triunfo en Valencia y la decepción de Manchester. Aquellos tres puntos ligueros necesitan el refrendo de una nueva victoria en Anoeta, innegociable por la condición de colista de su visitante y porque queda mucha Liga y muchas opciones todavía de enderezar el rumbo que torcieron las siete jornadas consecutivas sin conocer la victoria. Y será un buen termómetro para medir el verdadero estado futbolístico y anímico del equipo, si permanece Valencia como punto de inflexión o si la desilusión europea pesa más en el ambiente, en una nueva semana de tres encuentros de Liga.

La convocatoria de Arrasate para afrontar el partido ante el Almería es prácticamente calcada a la que hizo para el choque de Champions contra el Manchester United. Sólo hay un cambio con respecto a aquella, De la Bella descansa y su lugar lo ocupa José Ángel, tanto en la lista como en el once titular. El lateral catalán es el único descartado por decisión técnica (y eso deja en la convocatoria únicamente dos laterales, lo que coloca a Cadamuro como recambio de emergencia en la banda en caso de ser necesario), ya que los otros cuatro jugadores de la primera plantilla que no utilizará el técnico txuri urdin están en la enfermería. Estrada y Elustondo son los dos que menos tiempo estarán ahí, aunque se desconocen plazos y fechas para la vuelta de ambos. Granero e Ifrán, como es de sobra conocido, todavía tienen meses por delante, menos en el caso del uruguayo.

Arrasate adelantó cambios en el once inicial y tres equipos diferentes en los partidos de Liga que se jugarán esta semana, pero no revoluciones. En todo caso, podría haber modificaciones en todas las zonas del campo con respecto al de Old Trafford, cambios además muy difíciles de adelantar salvo las entradas de José Ángel y Chory. Bravo será titular, los laterales serán Carlos Martínez y José Ángel y la duda está en si el técnico rotará en el centro de la defensa para dar descanso a Mikel González o Iñigo Martínez e introducir a Ansotegi y Cadamuro. En el centro del campo también hay dudas. Pardo será probablemente de la partida, pero si hay descanso para Markel el planteamiento será mucho más ofensivo. Zurutuza podría jugar junto al riojano, con Prieto por delante para que coja minutos tras la lesión. En caso de jugar Markel, Zurutuza parece tener más papeletas para ser suplente. Chory estará con casi total seguridad en el once, probablemente sentando a Vela, y el once lo completarían Griezmann y Agirretxe, con más opciones que Seferovic, titular en Inglaterra. Para completar la lista de 18, falta nombrar a Zubikarai y Ros.

La Real comenzó la décima jornada en la duodécima posición, sumando diez puntos y estando a seis de la zona europea y tres por encima de los puestos de descenso. El Almería es colista con tres puntos y es el único equipo de Primera que aún no conoce la victoria, lo que ha puesto a su técnico, Francisco, en una situación muy delicada, hasta el punto de que estuvo a punto de ser cesado esta semana. Como visitante apenas ha empatado un partido, el primero que jugó lejos de su estadio, en Getafe y a dos goles. No obstante, el equipo andaluz ha marcado en tres de sus cuatro partidos como visitante. La Real aún no ha despegado en Anoeta, donde ha dejado escapar ya siete de los doce puntos en juego y sólo ganó su primer partido, 2-0 precisamente ante el Getafe. Y tendrá que mejorar sus números anotadores, porque en Anoeta apenas ha convertido cuatro goles. Sólo Levante, Granada y Celta han marcado hasta ahora menos de los goles como local.

No hay muchos encuentros para la estadística entre Real Sociedad y Almería, ya que esta es la quinta temporada en Primera del conjunto andaluz y en Segunda nunca se cruzaron ambas escuadras. Ya que en una de esas temporadas en la máxima categoría de los andaluces la Real estaba en la de plata, ésta será por tanto la cuarta vez que se vean las caras estos dos equipos. En las tres anteriores, pleno de victorias para el conjunto txuri urdin, con una clara bestia negra para el Almería: Satrústegui. El máximo goleador de la historia de la Real hizo el 1-0 definitivo de la temporada 1979-1980 y dos del 3-1 de la 1980-1981 (el otro lo hizo Zamora). A esos dos encuentros hay que sumar el 2-0 de la temporada 2010-2011. El gol del segundo encuentro fue el único que consiguió marcar el conjunto andaluz en sus visitas a Donostia. Eso sí, el Almería sí ha conseguido ganar en Anoeta, lo hizo por 2-3 en la eliminatoria copera de la ya mencionada temporada 2010-2011, casualmente con un ex entrenador realista en su banquillo, Juan Manuel Lillo.

La última vez que el Almería visitó Anoeta en Liga, en la temporada 2010-2011, cayó por ese mencionado 2-0. La Real de Martín Lasarte respondió con un buen partido a la lesión de Llorente y su sustituto, Tamudo, fue fundamental en la victoria. Clos Gómez fue el claro protagonista de la primera mitad porque dejó sin señalar al menos dos penaltis que favorecían a la Real, perdonó varias tarjetas amarillas que incluso podrían haber dejado con diez jugadores al Almería y después concedió el primer gol txuri urdin, que tendría que haber anulado por fuera de juego. Fue Tamudo quien estaba en posición antirreglamentaria antes de ceder el balón a Ansotegi para que hiciera el 1-0 al filo del descanso. En la segunda parte, el diluvio que cayó sobre Anoeta afectó más al Almería y la Real supo entender mejor el partido, muy bien guiada por Zurutuza. Tamudo consiguió el definitivo 2-0 a once minutos del final, tras una dejada de cabeza de Labaka, cerrando así una victoria muy merecida.

domingo, noviembre 25, 2012

Que la Copa deje de ser este suplicio

Desde la temporada 1995-1996, la Real acumula demasiadas noches tristes en la Copa del Rey, un torneo que para casi todos los equipos tiene algún recuerdo hermoso. Demasiadas eliminaciones sonrojantes. Demasiadas humillaciones ante equipos de inferior categoría. Demasiados minutos fatídicos y demasiados goles en el último suspiro. Demasiadas tantas de penaltis perdidas en las circunstancias más lamentables. Demasiado deshonor. Tras la gran iniciativa del club para llevarnos a creer en la remontada, ha llegado la hora de romper con todo esto y demostrar que la Copa puede volver a ser esa competición emocionante, competida con dignidad y de grandes noches entre semana. Ha llegado la hora de hacerlo dejando en el olvido el registro histórico de no haber remontado nunca un 2-0 en el partido de ida. Y ha llegado la hora de hacer historia en el mejor de los sentidos. Estos que siguen son los vergonzosos recuerdos que tiene de la Copa del Rey toda una generación de realistas, recuerdos que hay que refrescar para no tropezar en la misma piedra por enésima vez. Que los realistas que jueguen este martes contra el Córdoba tengan muy presentes estas eliminaciones.
· Temporada 1995-1996, Numancia - Real Sociedad
La Real hizo el ridículo en Soria ante un Numancia de Segunda División B, entrenado por Miguel Ángel Lotina, y perdió 2-0 en el partido de ida. En los trece primeros minutos del partido encajó los dos goles a balón parado, el primero de penalti y el segundo en una jugada de estrategia, y apenas disparó entre los tres palos del equipo soriano. En la vuelta, parecía que se iba a remontar. De Pedro marcó en el minuto 8, Karpin igualó la eliminatoria en el 30. Y ahí desapareció el equipo de Salva Iriarte, que incluso se quedó con diez en el minuto 86, por expulsión de Aranzabal. Incapaz la Real de marcar un gol, se llegó a la tanda de penaltis. Imaz falló el último de los cinco primeros y prolongó el empate. La Real acabó perdiendo en el décimo. Por la expulsión, el lanzador fue Alberto, no había otro. Echeverría, portero del Numancia, confesó después que se tiraba alternativamente a la derecha y a la izquierda. Y así paró dos.
· Temporada 1996-1997, Osasuna - Real Sociedad
Con un Osasuna de Segunda, a doble partido y sin ganar ninguno de los dos choques. Así cayó en la Copa la Real de Jabo Irureta, que en Liga estuvo luchando por clasificarse para la Copa de la UEFA durante prácticamente toda la temporada. El partido de ida comenzó torcido, con un gol de Gane en el minuto 2. Era noviembre ya y Osasuna ganó aquel día su primer partido en casa de la temporada ante una Real con un trivote formado por Yaw, Imaz y Mild. Osasuna pudo sentenciar en la ida. En la vuelta, ya con el equipo titular, los navarros resistieron los ataques de una Real muy desdibujada gracias a la gran actuación de su guardameta, López Vallejo. En un contraataque mediada la segunda mitad De Freitas sentenció la eliminatoria. El gol de Kovacevic en el minuto 83 no sirvió para nada.
· Temporada 1999-2000, Logroñés - Real Sociedad
Tras dos años consecutivos siendo eliminados por un equipo de Primera, sin acierto pero con algo más de honor, la Real volvió a las andadas ya con Javier Clemente de entrenador, pero con una nueva forma de hacer el ridículo ante el Logroñés, de Segunda B, y con Marco Antonio Boronat en su última aventura como entrenador. Esta vez no encajó el primer gol en el partido de ida. Las Gaunas vio el 0-1 de Idiakez a la media hora y cómo los locales remontaron en una segunda mitad horrenda de la Real. El segundo gol, para colmo, vino en el descuento. Un 2-1 fuera no es un mal resultado, pero la debacle llegó en la vuelta. Una Real incapaz, que no generó apenas ocasiones de peligro, acabó perdiendo 0-1 en el minuto 90, con un gol encajado en un córner. El Logroñés ganó los dos partidos de la eliminatoria. Lo único bueno que dejó el partido de vuelta fue el debut con el primer equipo de un jovencísimo Xabi Alonso.
· Temporada 2000-2001, Beasain - Real Sociedad
Se cambió el modelo de la Copa y se pasó a jugar a partido único contra los rivales de menor entidad para que los clubes se concienciaran y así evitar ruinosas experiencias como la de la Real. Pero el equipo txuri urdin no se dio por aludido y añadió un fracaso más en la lista ya entonces sangrante de desastres. Cesado ya Clemente, se hizo cargo del equipo Periko Alonso. Y él apostó por un once bastante titular, pero con una defensa de tres centrales, para jugar contra el Beasain de Gonzalo Arconada. Otra vez encajó un gol pronto, en el minuto 6, y el Beasain pudo aumentar más el tanteo en esos primeros minutos. Pero la Real reaccionó y empató a la media hora por medio de Khokhlov. Aún así, nada cambió. El Beasain fue mejor y el segundo gol, en el minuto 63, de penalti, anotado como el primero por Sukia, hizo justicia y prolongó la leyenda negra de la Real.
· Temporada 2001-2002, Hospitalet - Real Sociedad
Otro contundente fracaso ante un Segunda B y a partido único. La excusa esta vez fue el césped artificial del Nou Municipal de Hospitalet. Pero fue eso, una excusa. Con Toshack de entrenador y un equipo en el que lo más llamativo fue el debut del portero del Sanse Llorca, el equiupo txuri urdin hizo el ridículo en tierras catalanas.Encajó un gol de falta directa, convertido por Javi García, en el minuto 15, y después otro de contragolpe, de Siscu, en el 64 para acabar con la tímida reacción de la Real. Y a partir de ahí, el juego se niveló, se volvió insulso y la Real pareció tirar el partido. Que Gabilondo acabara marcando en el minuto 90 el 2-1 definitivo no hizo sin agrandar la herida de haber perdido de nuevo contra un equipo de inferior categoría.
· Temporada 2002-2003, Zaragoza - Real Sociedad
Ni siquiera la brillante Real subcampeona de Liga fue capaz de romper el mal fario copero. Cierto que en un sorteo dirigido le tocó el peor rival posible, un Zaragoza recién descendido a Segunda, pero las circunstancias de la eliminación llevaron a pensar en que la Real tiraba sistemáticamente la Copa. Soriano hizo el 1-0 al cuarto de hora, rematando un córner sin oposición alguna. Pero cinco minutos después todo se puso de cara. Komljenovic comete penalti sobre Kovacevic y, de forma muy rigurosa, López Nieto expulsa al zaragocista. De Pedro, infalible, pone el 1-1. Pero en el minuto siguiente, un Zaragoza ya con diez, puso el 2-1, también de penalti, gracias a una mano de Rekarte. A partir de ahí, la Real protagonizó un sublime ejercicio de impotencia que se coronó en el minuto 88 con el 3-1 definitivo, obra de Drulic. 70 minutos contra un Segunda División con un jugador menos no fueron suficientes para que la Real rompiera su nefasta racha en la Copa.
· Temporada 2003-2004, Alavés - Real Sociedad
Con canteranos y suplentes afrontó la Copa la Real de Champions entrenada por Raynald Denoueix. La fórmula bastó para pasar la primera eliminatoria ante el Oviedo, con el 1-2 de Gabilondo en el último minuto, pero no para superar al Alavés en la siguiente ronda. Y el caso es que una joven Real en la que jugaron seis futbolistas con dorsal del filial (Zubiaurre, Azpilikueta, Garrido, Xabi Prieto, Oskitz y Domínguez) no hizo un mal partido. De hecho, se adelantó pronto en el marcador, con un gol de Mikel Alonso en el minuto 17. Pero en tres minutos fatídicos, muy cerca del final, la Real tiró de nuevo la eliminatoria. En el minuto 81 Rubén Navarro hizo la igualada tras un mal despeje en un córner y solo dos minutos después Kiko hizo el segundo. La Real acumulaba entonces ocho jornadas sin ganar en la Liga y estaba clasificada para los octavos de la Champions, por lo que obviamente no estaba pensando en la Copa.
· Temporada 2004-2005, Mirandés - Real Sociedad
Eliminar al Burgos en primera ronda, por 1-3 y remontando gracias a la entrada en el campo de Kovacevic, solo sirvió para pasar una eliminatoria, pero no para evitar un nuevo ridículo. El verdugo fue el Mirandés, que en aquel momento ocupaba la última posición en su grupo de Segunda B. A pesar de que Anduva recibió el diluvio universal, Mejuto González se empeñó en jugar. Un campo tan encharcado como embarrado, propio de otras épocas y no de la primera década del siglo XX, condicionó por completo el partido, que acabó con 0-0, e igualó mucho las fuerzas de ambos contendientes llevando el choque a la vertiente más física del fútbol. La prórroga tampoco vio goles de ninguno de los dos equipos y el ganador tuvo que dilucidarse en la tanda de penaltis. Kovacevic y Mikel Alonso fallaron los dos primeros de la Real. Pero el Mirandés también falló su tercer y quinto lanzamientos, con lo que Arteta forzó el desempate. El Mirandés marcó, De Paula falló y la Real fue eliminada.
· Temporada 2005-2006, Zamora - Real Sociedad
Una de las eliminaciones más sangrantes de una larguísima lista de fracasos fue esta. La Real hizo una primera parte paupérrima y encajó el 1-0 a la salida de un corner, obra de San Miguel en el minuto 36. Pero tres minutos después se encontró con un golpe de fortuna. El portero local, Vilches, derriba a Gari Uranga dentro del área. Penalti y expulsión. De Paula lanza el penalti y lo falla, pero queda por delante toda la segunda parte. La Real sale arrolladora tras del descanso y marca el propio De Paula, de cabeza, en el minuto 56. Pero el equipo de Amorrortu, incomprensiblemente, se frena y deja pasar los minutos por una superioridad que no llega a plasmar en el marcador. Tras 80 minutos con diez jugadores, el Zamora llega al premio de los penaltis. Y ahí la Real supera sus desastres. A Boris se lo para José Luis. Novo lo tira fuera. Agirretxe al larguero tras tocar el guardameta. Y Garrido al poste. Cuatro tiros. Ningún gol. Cinco penaltis en el encuentro y los cinco desperdiciados. El Zamora gana la tanda fallando tres de sus cinco lanzamientos y sin que la Real agote el quinto. Un sainete impensable.
· Temporada 2006-2007, Málaga - Real Sociedad
La eliminación de esta temporada no fue culpa de la Real, pero suma en esta lista. Los culpables fueron dos árbitros, Rubinos Pérez y Megía Dávila, pero dolió igual. La Real perdió contra un Málaga de Segunda por 4-1 en el partido de ida. No recibía cuatro goles fuera en Copa desde 1979, y fue el Valencia de Kempes el que se los hizo. Díaz de Cerio adelantó a la Real, pero Rubinos concedió el empate de Salva en falta y en las protestas expulsó a Rekarte y Novo. Con nueve durante 45 minutos, la goleada parecía inevitable. La debacle le costó el puesto a José Mari Bakero. Ya con Lotina en el banquillo, la Real planteó el partido para remontar. Marcó Díaz de Cerio en el minuto 7. Lo hizo de nuevo en el 75. Quedaban quince minutos para marcar un gol más y eliminar al Málaga. Pero Megía Dávila no quiso. Perdonó incontables tarjetas al Málaga y, ya en el minuto 80, concedió el 2-1, convertido por Chengue Morales, a pesar de que lo había conseguido tras una clarísima falta a Mikel González.
· Temporada 2007-2008, Las Palmas - Real Sociedad
Que la Real estuviera en Segunda solo sirvió para mejorar un aspecto de las habitualmente trágicas eliminaciones: que sus rivales ya no eran de inferior categoría sino también de Segunda. Pero nada más. Al equipo txuri urdin le tocó en suerte Las Palmas cuando todavía se estaba aclimatando a la categoría. Y en el minuto 2 de partido todo parecía ponerse de cara, cuando Juanpa era expulsado con roja directa por una brutal patada sobre Castillo. Pero la Real ni cogió el mando del partido ni creó ocasiones de gol en la portería de Nacho González. Y, jugando contra diez durante 88 minutos, acabó perdiendo el partido al marcar Juanma un gol de cabeza tras un saque de esquina mediada la primera parte. A partir de ahí, estuvo mucho más cerca el 2-0 de Las Palmas que el 1-1 de la Real, que incluso acabó con nueve por las autoexpulsiones de Skoubo y Xabi Prieto. El equipo dirigido por Coleman tampoco se sacaba la espina de la Copa, perdía el segundo de los tres partidos que había disputado y solo había marcado un gol de penalti.
· Temporada 2008-2009, Celta - Real Sociedad
Lillo parecía que sí se iba a tomar la Copa en serio. En el arranque de la temporada, su Real eliminó con brillantez al Zaragoza, a partido único y en Anoeta, con un gol de Marcos. A Lillo, por cierto, le expulsaron ese día por primera vez en su carrera. Pero en la segunda ronda regresaron las peores sensaciones, jugando contra el Celta y en Balaídos. Dinei marcó los dos goles del equipo gallego, haciendo fácil la victoria. El primero llegó en el minuto 22, el segundo en el 64. El equipo txuri urdin, con un partido horrendo, no llegó a disparar ni una sola vez entre los tres palos que defendía Falcón. Y así es imposible marcar un gol. El mejor, de largo, fue Zubikarai, que con cinco paradas de mérito evitó que la Real saliera goleada de esta edición de la Copa. Alguno recordará aquel partido como el del debut de Dramé, un sospechoso fichaje que apenas jugó dos encuentros con la camiseta realista.
· Temporada 2009-2010, Real Sociedad - Rayo
Si en los dos primeros años en Segunda se perdió en la Copa fuera, a la tercera se probaron las mieles del fracaso en Anoeta. Cierto es que el Rayo jugó un buen partido y que era un conjunto mucho más rodado y conjuntado que el de Martín Lasarte, pero hubo un detalle que agravó el nuevo fiasco copero, y es que el partido se jugó solo cinco días antes de la fecha en la que el club cumplió cien años de vida. Fue el fracaso del centenario, afortunadamente solventado meses más tarde con el ascenso a Primera. Sería injusto colocar esta derrota al nivel de otras de las que aparecen aquí, porque la Real tuvo ocasiones para disputar la clasificación, sobre todo en los pies del debutante Griezmann, y encajó el segundo gol cuando más cerca parecía el empate. Pero los goles de Pachón en el minuto 20 y de Rubén Castro en el 85 dictaron el nombre del ganador.
· Temporada 2010-2011, Almería - Real Sociedad
Con el regreso a Primera tampoco cambió el panorama. Tocó en suerte el Almería de otro viejo conocido, Juanma Lillo. Con el primer partido en casa y con un claro 2-0 a la media hora de juego, tantos de Sarpong y Elustondo, parecía imposible vaticinar la debacle. Pero la Real de la segunda mitad fue irreconocible y el Almería remontó el partido hasta ganarlo por 2-3. Primero se marcó Ansotegi en propia puerta y después Ulloa hizo dos goles, el primero de ellos ayudándose de la mano y el segundo en un contragolpe tras disparar Xabi Prieto al palo. Fue un mazazo difícil de explicar. En el partido de vuelta no se puede decir que la Real no intentara ganar en Almería por los dos goles de diferencia que necesitaba, pero le faltó convicción y fue muy blanda. Dejó que los de Lillo se pusieran 2-0, 5-2 en la eliminatoria, y el gol de Agirretxe a falta de 40 minutos solo sirvió para que, con el 2-1 y todavía dos goles más por marcar para forzar la prórroga, algún iluso imaginara una remontada que nunca llega.
· Temporada 2011-2012, Mallorca - Real Sociedad
La Real de Montanier se quitó un lastre histórico descomunal eliminando al Granada. Desde 1988 no superaba a un equipo de Primera División, desde aquel histórico 0-4 en el Bernabéu en semifinales. Sin embargo, la ilusión se rompió en la siguiente eliminatoria. Esperaba un derbi en cuartos y un camino sencillo hasta la final, pero la Real despreció de nuevo la competición. Con el Mallorca como rival, la Real logró un 2-0 en el partido de ida gracias a Aranburu y Agirretxe. Cuando Ifrán marcó en la isla el 0-1, la eliminatoria parecía sentenciada. Pero la Real superó todos los bochornos precedentes y encajó cuatro goles en los últimos seis minutos de la primera mitad, incluyendo un robo de Chory Castro a Zubikarai por la espalda cuando el guardameta realista había depositado el balón en el suelo. En la segunda parte, el marcador llegó hasta el 6-1 antes de que Montanier reaccionara para salvar la eliminatoria. La noche copera más negra de la historia de la Real.