viernes, febrero 06, 2015

PREVIA Real Sociedad - Celta. La hora del equipo

Vela hizo los cuatro goles al Celta en la pasada temporada.
Si los integrantes de la primera plantilla de la Real quieren demostrar su verdadera valía, ha llegado el momento de hacerlo con la ausencia de Carlos Vela (sábado, 22.00 horas, Anoeta, Energy). El mexicano es la estrella, el faro y el máximo goleador del conjunto, de hecho ha marcado tantos goles como el resto de sus compañeros, y es evidente que son muchos los realistas que han dado ya un nivel muy superior al que están mostrando esta temporada. Es la hora del equipo Además, la paupérrima trayectoria de la Real fuera de casa obliga a que en Anoeta no se pueda fallar si se quiere mantener cierta tranquilidad. La confluencia de estas circunstancias hace que la visita del Celta, derrotado hace un año curiosamente con cuatro goles de Vela, sea un partido trascendental. Y para mayor desgracia, se jugará un sábado a las diez de la noche en pleno temporal de frío y nieve, lo que seguramente mermará la entrada en Anoeta y demostrará una vez más que la "f" de la LFP es casi una broma de mal gusto.

David Moyes retoma la costumbre de retrasar la convocatoria hasta hora y media antes del comienzo del encuentro, aunque en esta ocasión el club ha dado información adicional, y es que están concentrados todos los jugadores disponibles del primer equipo, a los que se suman Aritz Elustondo y Hervías, y con la excepción de los lesionados Carlos Martínez y el ya mencionado Vela. Eso quiere decir que Canales no está descartado, a pesar de que tuvo que retirarse lesionado en el descanso del partido del Santiago Bernabéu y de que se considerara bastante improbable que estuviera ante el Celta. De esta manera, habrá tres descartes. Uno de ellos será obviamente Dani Estrada, mucho más con la presencia de Aritz, y la incógnita está en los otros dos. Moyes de momento no quiere tirar del Sanse, aunque no descartó hacerlo en el futuro si dan el nivel sobre el césped en el filial.

Rulli estará en la portería, y en el centro de la zaga parece difícil que no sigan Iñigo Martínez y Mikel González. La opción más plausible es que Zaldua y De la Bella recuperen la titularidad en los laterales, aunque tampoco se puede descartar que sigan Aritz y Yuri. Y a partir de ahí todo depende de cómo pretenda Moyes reemplazar a Vela. Si se mantiene el esquema habitual, Markel, Granero y Pardo se juegan dos puestos. Tras los elogios que el escocés dedicó al riojano por su partido en el Bernabéu, no parece lógico que sea él el sacrificado. Zurutuza podría volver a la titularidad en la mediapunta, con lo que sería Xabi Prieto quien ocupase la banda derecha. Chory Castro sería titular por la izquierda. Y Agirretxe seguiría en punta. Cabe la posibilidad de que juegan Agirretxe y Finnbogason juntos, con lo que lo más probable es que sea Chory quien se quede en el banquillo.

La derrota en el Santiago Bernabéu hizo retroceder a la Real hasta la decimotercera posición, manteniendo sus 22 puntos y viendo reducido su colchón sobre el descenso a tan solo cuatro. El Celta fue uno de los equipos que aprovechó la última jornada para adelantar a los de Moyes. El equipo gallego es décimo con 24 puntos. La Real sólo ha perdido uno de los cinco partidos que ha dirigido el escocés en Anoeta, 0-1 ante el Rayo, y ha vencido en tres. Como local es el noveno equipo de la Liga, lo que demuestra que, con todo, su temporada en Anoeta no es tan terrible como sí lo es lejos de su feudo. El Celta, en cambio, sería duodécimo si sólo contaran los partidos a domicilio, dato que puede empeorar porque cinco de los equipos que estarían por debajo sólo han disputado diez encuentros, y apenas ha ganado dos (uno de ellos, el 0-1 en el Camp Nou, siendo el único equipo que ha ganado al Barcelona en su estadio) y empatado tres de los once que ha disputado lejos de Balaídos. Los gallegos cuentan por derrotas sus seis últimas salidas, y ganando 1-0 al Córdoba la pasada jornada rompieron una racha de diez jornadas sin sumar los tres puntos.

Por historia, hay pocos rivales que dejen unos números más positivos para la Real que el Celta. En el Campeonato de Liga han jugado en 51 ocasiones. De las 42 que se han producido en Primera División, el equipo gallego sólo ha logrado la victoria en cuatro. La Real se quedó los puntos en 26 ocasiones y las doce restantes acabaron en empate. La mayor goleada realista es el 5-0 de la temporada 1954-1955, con goles de Paz, Elizondo, Zubillaga, Iriondo y Sarasqueta, aunque anotó más goles en el 7-3 de la 1952-1952, con dos tantos de Echeveste e Igoa, uno de Carlos y Barinaga, y uno más en propia puerta de Juan Francisco. La victoria más clara del Celta es el 1-3 de la campaña 1970-1971. Ese es el único triunfo del Celta en Atotxa, los otros tres llegaron en Anoeta, donde el balance es de ocho victorias realistas en quince partidos, cuatro empates y esos tres triunfos del Celta. El cuadro se completa con nueve enfrentamientos en Segunda, seis para la Real (incluyendo el día del ascenso en la 2009-2010), uno para el Celta y dos empates.

En el encuentro de la temporada pasada, la 2013-2014, la Real protagonizó la gran remontada de la Liga ante el Celta, con Vela como estrella absoluta de la noche. Con Zaldua debutando en el primer equipo, y además como titular, el mexicano adelantó a la Real a los cinco minutos de partido, después de que Muñiz Fernández le hubiera anulado ya un tanto, legal por su posición, que es la que señaló el colegiado, pero no por la de Chory. Pero el Celta reaccionó y golpeó hasta en tres ocasiones. La Real despertó con el 1-2, que llegó en apenas cinco minutos y en los dos primeros disparos de los gallegos, pero aún así cayó el tercero a los diez minutos de la reanudación. Ahí, cuando todo parecía perdido, la Real se desató y Vela explotó. El mexicano hizo el 2-3 de cabeza, en un córner. Después forzó la segunda amarilla para Fontás. El tercero llegó en fuera de juego, pero subió al marcador. Y casi sin tiempo para que el Celta se diera cuenta del vendaval, hizo el cuarto, cerrando una remontada épica. Todo en apenas veinte minutos frenáticos y de un fútbol excepcional.