domingo, enero 17, 2010

Él ya ha ascendido

Tanto hablar del ascenso en junio y resulta que José Luis Orbegozo se nos ha adelantado. Él ya ha ascendido a los cielos, a ese lugar en el que colocó a la Real hace ya tanto tiempo. Sí, el gol lo marcó Zamora, las paradas las puso Arconada, la magia era de López Ufarte y el timón lo tenía Ormaetxea, que por desgracia ya cogió ese ascensor hace algún tiempo. Pero el papel de Orbegozo fue determinante. Él se empeñó en que la Real tenía que ser un equipo de cantera. Se empeñó en que Zubieta fuera todavía más importante de lo que ya lo es hoy en día para los realistas. Se empeñó en que su pequeño equipo guipuzcoano podía convertirse en uno de los grandes. Se empeñó en que la Real encontrara un rincón en el corazón no sólo de todos los donostiarras, sino también de todos los guipuzcoanos, y de paso consiguió que otros muchos seguidores de fuera se hicieran de este inigualable equipo.

Lo que José Luis Orbegozo logró no cabe en tan pocas letras. Quien no haya vivido aquellos años y quien no los haya leído en libros de historia, en entrevistas plagadas de recuerdos, en vídeos repletos de nostalgia, no será capaz de entender que la Real que hoy tenemos no existiría sin la figura de este Presidente. Presidente, sí, con mayúscula, porque no hemos de tener miedo al decir que ha sido el mejor que hemos tenido en esta Historia nuestra que ya ha comenzado su segundo centenario. En este mundo del fútbol actual ya no quedan Orbegozos. Es más, ya no queda mucha gente que entienda la magnitud de su figura. Sólo así se puede explicar que la noticia de su muerte no aparezca en portada de los diarios deportivos en Internet, a veces ni siquiera en sus noticias. Sólo así se puede entender que ETB no abra su sección de deportes con el homenaje a su labor y a su persona.

Orbegozo es la Historia de la Real. La mejor Historia. Llegó a la Real en la temporada que culminó con el ascenso de Puertollano y se marchó habiéndola convertido en bicampeona de Liga, semifinalista de la Copa de Europa y campeona de la Supercopa. Ahí es nada. Se marchó anunciando que la Real estaba herida de muerte, que su futuro era muy negro. Y ese oscuro destino tardó años en alcanzarnos, pero ahora estamos viviendo las consecuencias. Orbegozo ha ascendido cuando la Real todavía no lo ha podido hacer, y seguro que eso es una espina que ha quedado clavada en su corazón antes de partir. Se marcha con su equipo, ese por el que tanto hizo y con el que tanto sufrió y disgrutó, en Segunda División.

No le conocí personalmente, aunque sí le pude ver en más de una ocasión en Anoeta. Qué rabia me da que no pueda celebrar el ascenso con todos nosotros, y en el lugar destacado. Junto a Alberto Ormaetxea. Junto a Genaro Celayeta. No sé si los jugadores que ahora tienen la labor de subir a Primera sabrán lo que tienen que saber de Orbegozo. Igual la mayoría de los de casa sí lo saben. Los de fuera seguro que no. Sería bueno que alguien se sentara unos minutos con ellos y les contara quién fue José Luis Orbegozo. Porque esta triste noticia, que ha teñido de luto este domingo que ayer se antojaba feliz por los 42 puntos y el liderato de la Real, es un motivo más para que todos ellos, los de casa y los de fuera, se sientan obligados a conseguir el ascenso a Primera.

Don José Luis, Presidente, descanse en paz.

sábado, enero 16, 2010

CELTA 0 - REAL SOCIEDAD 1 La costumbre de ganar

Ganar se ha convertido en una costumbre para esta Real. Sumar de tres en tres es absolutamente imprescindible para subir a Primera División. El equipo de Marín Lasarte ya ha conseguido acostumbrarnos a esta sonrisa que tenemos cada vez que juega la Real. Hoy sin juego brillante, pero con mucho peligro arriba. Muchísimo. Xabi Prieto sigue siendo un jugador decisivo y hoy ha sumado otra asistencia. Nsue ha vuelto con frescura al once y ha marcado el gol de la victoria. ¿Se ha sufrido? Sí, un poco. Pero no como otros años. El Celta no ha tenido demasiadas ocasiones para ganar. La Real sí para ganar y por más diferencia, a pesar de que muchas cosas salieran mal, de que se perdieran muchos balones, de que el juego fuera escaso, de que no se supiera matar el partido. La goleada en Alicante ante el Hércules marca un punto de inflexión en la temporada. La Real no pierde desde entonces. Diez jornadas ya. Y el cuarto clasificado cada vez se ve más lejos por esta bendita costumbre de ganar y sumar de tres en tres.

Lasarte se guardaba una sorpresa para la alineación inicial. A pesar de que en la rueda de prensa destacó el partido de Alberto de la Bella ante el Cádiz, el lateral catalán se ha quedado en el banquillo, dejando la banda izquierda de nuevo para Mikel González. Y el puesto vacante en el once lo ha ocupado Carlos Martínez, debutando por fin como titular esta temporada. El bravo lateral navarro consiguió en Vigo la oportunidad que no tuvo por una afección de garganta hace una semana. Charly ha tardado bastante en entrar en el partido, pero el Celta no lo ha sabido aprovechar. Y poco a poco el lateral txuri urdin ha empezado a cobrar protagonismo, sobre todo al forzar una tarjeta amarilla a Aspas que pocos minutos después ha sido determinante. Esta primera amarilla pareció rigurosa. La segunda, con el reglamento en mano, clara. Pero no deja de ser triste que en el fútbol sigan penalizando más acciones como sacar una falta antes de que el árbitro pite que una patada a la rodilla y por detrás.

En la víspera se temía la labor de Bernabé García, recordando su última actuación con la Real. Fue aquel día ante el Zaragoza en el que, por un penalti en el último minuto que el linier tuvo el valor de reconocer a algunos jugadores realistas como inexistente, volaron dos puntos de Anoeta y se marcó el principio del fin de las opciones de ascenso del equipo entonces dirigido por Lillo. Nada más comenzar la segunda parte, la grada de Balaídos cantó "manos arriba, esto es un atraco". No pareció para tanto, pero lo que está claro es que la actitud de Bernabé con la Real no fue la misma de aquella tarde-noche de comienzos de febrero del año pasado. Sólo hubo algún atisbo de compensación en una tarjeta amarilla a Ansotegi (colosal en defensa como toda la temporada; y al igual que Labaka, que sigue creciendo), la cuarta, que puede que en otras circunstancias no hubiera visto, y un gol anulado a Bueno por fuera de juego de los justos de verdad.

Antes de la expulsión, que llegó en el último minuto de la primera mitad, el Celta había dominado más que la Real, a la que Lasarte vio "relajada". Pero las mejores ocasiones eran del conjunto txuri urdin. No es la primera vez que ofrece exactamente eso. Y es muy bueno. Porque cuando domina es letal, pero cuando no domina también llega con más peligro y más veces que su rival en muchas ocasiones. Así se ganan partidos. Así se ganó en Castellón. Así se ganó hoy en Vigo. Así se sube a Primera, aunque por jugar como hoy se queden por el camino puntos como los de Villarreal B o Levante. Entre Bravo y Rivas sacaron bajo los palos la única ocasión que tuvo el Celta en esos primeros 45 minutos. Por contra, la Real tuvo tres, dos de ellas a balón parado (sobre todo un cabezazo de Prieto que provocó un paradón de Falcón) y la tercera en una espléndida jugada entre Xabi Prieto y Nsue, que le ganó el puesto en el once inicial a Sergio.

La entrada de Nsue permitió a Lasarte dotar de mayor movilidad a sus mediapuntas. Xabi Prieto, Nsue y Griezmann cambiaban posiciones continuamente, y eso daba muchas opciones en ataque. Sólo había un problema: la Real no tenía el balón con la frecuencia necesaria como para que esos movimientos crearan peligro. Muchas pérdidas de balón difíciles de explicar. Lo poco que se vio a Elustondo seguramente tuvo mucho que ver en el tono que adquirió el partido desde el primer minuto. Por eso, ya por delante en el marcador, acabó sustituído por Markel Bergara. La superioridad numérica no cambió demasiado el panorama. Sí pasó la Real a dominar algo más el juego y sí rondó más el área celtiña, pero las ocasiones tardaron en llegar. Y es que el gol de la Real fue la primera ocasión de la segunda mitad. Pase de Xabi Prieto (¡ocho asistencias ya!) y cabezazo de Nsue, muy parecido al que ya ejecutó ante el Córdoba y que valió tres puntos.

Y a partir de ahí la Real se desató y tuvo dos ocasiones clarísimas. Comenzó estos buenos minutos realistas Agirretxe lanzando el balón al palo tras otra gran jugada de Prieto. Nsue falló otra clarísima, ya con Bueno en el campo (sustituyó a Agirretxe), tras una jugada del uruguayo y Griezmann (que cobró más protagonismo en los primeros minutos de la segunda mitad, hasta que Lasarte decidió dar más estabilidad al centro del campo con la entrada de Sergio). El objetivo no podía ser más claro: matar el partido y evitar los errores que costaron dos puntos en Villarreal, también ante un rival con diez jugadores. Se consiguió sólo a medias. La mitad lograda es la importante porque se ganó, pero se sufrió. El Celta tiró de orgullo y estuvo muy cerca de empatar en una jugada en la que Bravo falló en otra salida (ojo a esto, ya falló hace una semana ante el Cádiz también por alto) y Labaka (cuarta tarjeta también para él) sacó al balón cuando parecía que se colaba.

La réplica la dio Bueno en tres ocasiones, las dos primeras a pase de Prieto. Enorme el diez realista pese a la intermitencia que se le sigue viendo. Entre medias apareció otra vez la suerte del campeón. Remate del Celta al palo. Sí, suerte del campeón. Por mucho que la Real tuviera un palo antes, estas son las jugadas que en años anteriores acababan en el empate, cuando la Real no tenía esa suerte. Lo hemos visto, lo hemos vivido, lo hemos sufrido en demasiadas ocasiones. Hoy el Celta no ha marcado en las ocasiones que ha tenido. Sí, la suerte del campeón. Una suerte que esta Real busca y muchas veces encuentra, y ahí está su mérito. El demérito está en no haber sabido hoy aprovechar los espacios que ha dejado el Celta y los numerosos contraataques de que ha dispuesto el conjunto realista en los últimos minutos. Los partidos hay que matarlos, por mucho que la Real sepa moverse en marcadores cortos, algo que aprendió ya con Lillo en el banquillo. A Lasarte no le gustó el partido, habló de un comienzo "displicente", de no marcar un 0-2 fácil y de tener mucho trabajo por delante. Pero con tres puntos más.

Mirar la clasificación se está convirtiendo en una actividad placentera y feliz. La Real duerme líder, con 42 puntos y a la espera de lo que haga mañana el Hércules en Vallecas. A la espera de la jornada dominical, nadie ha sumado más a domicilio que el equipo de Lasarte. El conjunto txuri urdin sigue siendo el máximo goleador de la categoría. Sus cualidades siguen firmes: es un equipo peligrosísimo arriba, es un equipo que no necesita hacer un partidazo para sumar de tres en tres, que cuando no domina el juego sí tiene las ocasiones más claras, y que tiene una defensa formidable a pesar de que hoy ha saltado al campo con un debutante en la temporada y, de nuevo, con un central en el lateral. Por muy ajustados que sean los marcadores, esta Real no hace sufrir. No como la de años anteriores. Esta Real sigue impulsando nuestros sueños. El sueño de subir a Primera de nuevo. Y con dos partidos en casa en el horizonte, donde van ocho victorias consecutivas. Soñar es gratis.

viernes, enero 15, 2010

PREVIA Celta - Real Sociedad. Buscando fuera a la Real de Anoeta

La Real busca fuera de casa parecerse algo más a la intratable Real de Anoeta (Balaídos, sábado, 18.00 horas; ETB-1). Y no es que los números del equipo de Martín Lasarte a domicilio sean malos, ni mucho menos. De hecho, si vence en Vigo tiene muchas papeletas de convertirse en el mejor equipo a domicilio de la Segunda División. Pero sí es cierto, y el técnico lo ha reconocido, que las sensaciones no son igual de buenas lejos de San Sebastián, y como muestra los dos últimos compromisos, ante Castellón y Villarreal B. Ese es el principal reto al que hace frente la Real en su último desplazamiento de la primera vuelta, buscando además ese título honorífico de campeón de invierno, para lo que necesita sumar un punto más que el Hércules en los dos partidos que restan o, de sumar los mismos puntos, conjugar una diferencia de tres goles en el average general en los 180 minutos que le restan a la primera mitad del campeonato. Nada es descabellado, pues si algo es esta Real hoy es fiable.

Lasarte se ha quedado sin mediapunta para este partido. Zurutuza no se ha recuperado todavía de su lesión y se queda en San Sebastián y Aranburu vio ante el Cádiz la quinta tarjeta amarilla. El técnico cuenta con varias opciones. Toda vez que descartó cambiar de sistema (lo que elimina la posibilidad de un trivote con Markel Bergara y la de dos delanteros, con Bueno y Agirretxe juntos), parece que el puesto se lo juegan Sergio y Nsue, con más opciones para el segundo, titular durante un periodo más o menos largo hasta la semana pasada, cuando no jugó ni un minuto por el regreso de Griezmann. La entrada de Nsue bien podría provocar que el mediapunta fuera Xabi Prieto o Griezmann, jugadores que ya han pasado por esa demarcación. En cualquier caso, esos parecen los elegidos para formar la línea de tres mediapuntas por detrás, una semana más, de Agirretxe, de nuevo máximo goleador del equipo tras su tanto al Cádiz.

No parece que vaya a haber más cambios en el once inicial. De esta forma, jugarían Bravo; Mikel González, Ansotegi, Labaka, De la Bella; Diego Rivas, Elustondo, Xabi Prieto, Nsue, Griezmann; y Agirretxe. Podría haber movimientos en defensa, pero por lo que adelantó Lasarte en la rueda de prensa no parece probable. Labaka ha tenido molestias durante la semana pero da la impresión de que estará en el once. De la Bella parece que se ganó el puesto la semana pasada y eso relegaría de nuevo al banquillo a Carlos Martínez y colocaría a Mikel González en la banda derecha por segunda semana consecutiva y tercer partido en esta temporada. Si Labaka no pudiera jugar, lo normal sería ver una defensa compuesta por Mikel González y Ansotegi en el centro y Carlos Martínez y De la Bella en los laterales, pero lo normal es la primera opción. En lugar del sancionado Aranburu, el que entra en la convocatoria es el todavía inédito Borja Viguera.

La Real se mantiene en la segunda posición en la tabla. Si vence o empata en Balaídos, quedará a la espera de lo que el Hércules haga en Vallecas ante el Rayo, el domingo por la mañana, para saber si recupera el liderato. La cuarta posición la ocupa ahora mismo el Cartagena con 30 puntos, nueve menos que el equipo txuri urdin (aunque el Rayo, con un partido menos, podría tener 31 puntos de ganarlo; ocho por detrás del liderato). El de Lasarte es el conjunto más goleador de la categoría junto con su próximo rival, el Elche (31 tantos cada uno) y para convertirse en el mejor equipo a domicilio deberá vencer en Balaídos y esperar que el Nastic no puntúe en Elche. La Real encadena nueve jornadas sin conocer la victoria, y como visitante ha sumado seis de los últimos doce puntos en juego, tres empates y una victoria desde que cayó goleada en el Rico Pérez de Alicante. Poco se ha hablado esta semana de quien arbitra el encuentro. Se trata de Bernabé García, el hombre que privó a la Real de la victoria ante el Zaragoza la pasada campaña, un partido que marcó el principio del fin de las opciones de ascenso. Ojalá mañana no haya que hablar de él.

Tradicionalmente, Vigo no ha sido una plaza demasiado propicia para la Real. De los 48 encuentros jugados, tanto en Primera como en Segunda, el equipo txuri urdin sólo ha ganado en diez ocasiones y ha perdido en nada menos que 27. Por muchos partidos que se jueguen allí, Balaídos siempre será el estadio en el que se le escapó a este equipo su tercera Liga, la que tanto mereció en la temporada 02-03, ante nueve mil ilusionados realistas que dejaron allí todo su aliento y todas sus lágrimas. Aquel día la Real perdió 3-2. Desde entonces, sólo perdió una vez, en la temporada 05-06. El resto, una victoria y tres empates. En Primera, el úntimo triunfo realista fue el 2-5 de la campaña 03-04, con goles de Kovacevic, Milosevic en propia puerta, Xabi Alonso y dos de Nihat. En la 06-07, Celta y Real bajaron de la mano después de que en Anoeta se respirara algo de ilusión por la permanencia ganando a los vigueses. Fue la última victoria realista en Primera hasta la fecha. En Segunda División la Real sólo venció en Vigo en uno de los ocho encuentros jugados. Fue en la temporada 66-67, la del ascenso de Puertollano, con un solitario gol de Arzak.

El encuentro de la temporada pasada en Liga fue la segunda visita de la temporada a Balaídos, después de que la Real fuera eliminada de la Copa a manos del Celta en un nefasto día de los de Lillo. El partido del torneo de la regularidad fue muy distinto. El Celta dominó, pero sin crear demasiadas ocasiones de gol. La Real tampoco tuvo opciones demasiado claras de llevarse los tres puntos, pero sí la de mayor peligro, un mano a mano de Estrada con el portero que lanzó contra el cuerpo del guardameta celtiña. Fue un partido de poco juego y mucho sufrimiento, de mucho centrocampismo y de poco estilismo que confirmó que el gran problema de la Real, y más después de la lesión de Díaz de Cerio, estaba en la falta de gol. Con el punto cosechado en Balaídos, la Real alcanzaba cinco semanas sin perder y parecía enderezar un poco el rumbo y encontrar un camino que le permitiera sobrevivir a las lesiones que habían cortado su buen juego de las primeras jornadas de la temporada.

sábado, enero 09, 2010

REAL SOCIEDAD 4 - CÁDIZ 1Imparable Real

La Real está imparable. La goleada de hoy hay que entenderla con matices, porque en realidad el Cádiz ha sido un magnífico rival que no ha merecido una goleada tan severa. Pero es que esta Real es mucha Real. Y cuando además tiene la suerte de cara, al equipo contrario tiene que parecer poco menos que casi imposible vencer en San Sebastián. Porque hoy el conjunto de Martín Lasarte ha tenido suerte cuando la ha necesitado, sí, pero que eso no sirva para menospreciar todo lo que deja hoy el equipo txuri urdin: ha remontado el partido, ha acabado goleando, ha lanzado dentro de los tres palos un elevadísimo porcentaje de sus tiros a puerta y la victoria habría sido más amplia de no haber mediado otra nefasta e incomprensible actuación arbitral. Tres puntos más, llegamos a los 39, que es una cifra sobresaliente. Ocho victorias consecutivas en Anoeta. Ocho. Y la sensación de que este equipo tiene hechuras de campeón. Suena a gloria, pero la gloria no llega hasta junio.

La alineación ha sido más o menos la esperada, con la triste noticia de que Carlos Martínez no ha sido finalmente titular. No tiene suerte esta temporada el bravo lateral navarro, esperemos que le sonría algo más a partir de la próxima semana. La solución escogida por Lasarte ha sido la esperada, con De la Bella en el lateral izquierdo y Mikel González en el derecho. La misma de Alicante. Y aunque el resultado ha sido diametralmente opuesto al de aquel día, se puede decir que la apuesta ha salido medio mal. El catalán ha cuajado una buena primera parte y se ha ido diluyendo poco a poco, aunque ha tenido arrestos para hacer alguna subida en los últimos minutos, con el partido ya decantado para la Real. Mikel González, en cambio, ha sufrido muchísimo. Tanto en defensa, donde en más de una ocasión se ha visto desbordado, como en ataque, donde ha pagado con creces el hecho de no ser lateral. La nieve acumulada al borde del terreno de juego pagó el enfado de Mikel tras desaprovechar en la segunda mitad una buena dejada de Xabi Prieto.

El partido ha empezado con una Real arrolladora. Dos llegadas de peligro y una clarísima ocasión de Aranburu a pase de, quién si no, Xabi Prieto. Lo imposible era fallarla, pero el capitán lanzó el balón, desde la línea del área pequeña, contra los pies del único defensa cadista que había bajo palos. Debió ser el 1-0, pero lo que llegó fue el 0-1 en la siguiente jugada. Y llegó de la forma más inesperada. Bravo hizo una salida mala, despejó el balón peor y dejó la portería vacía para que Diego Tristán empujara el balón a su interior. Ya es noticia que Bravo falle. Pero ya sabemos que si falla una vez lo normal es que no vuelva a hacerlo en todo el partido. Y no lo volvió a hacer. Pero en ese momento fue un mazazo. ¿Sería hoy el día en que acabaría la racha de la Real en Anoeta? Pues no.

Cinco minutos después empató la Real. Sólo cinco minutos después. ¿El carácter que faltó en Villareal quizá? El gol vino a redimir el fallo anterior. Su autor, Aranburu. Ni adrede se podía planear mejor la forma de hacer la remontada. Las aguas volvían a su cauce, al partido que más o menos podíamos esperar. Pero no fue así porque el Cádiz no quiso. El equipo andaluz, necesitadísimo de puntos, llegó a Anoeta con ganas de jugar al fútbol. Y ya lo creo que jugó. Le falta veneno arriba, y a eso contribuyó que llegara con lesiones arriba y que Diego Tristán tuviera que retirarse del campo mediada la primera mitad. Pero es un buen equipo. Ojalá Javi Gracia tenga tiempo de sacar al Cádiz de los puestos de descenso. A tenor de lo visto hoy ante la Real parece que se lo merece. La primera parte fue muy buena, muy entretenida, se pasó volando. Y es que había dos equipos jugando al fútbol, y eso que las condiciones no eran precisamente las mejores, bajo una intensísima nevada y con un césped medio congelagdo.

Lo cierto es que la Real debió irse al descanso con ventaja en el marcador, y la razón de que no lo hiciera hay que buscarla en el arbitraje. El linier marcó cuatro fueras de juego a la Real. En uno de ellos, Agirretxe marcó gol y fue anulado. Ese fue el único en el que el asistente acertó. En los otros tres cometió fallos clamorosos, privando al menos de dos unos contra uno de delanteros realistas (Agirretxe y Griezmann) con el portero cadista sin oposición alguna de la defensa. El propio árbitro principal tuvo un tono anticasero, señalando con falta cada intervención de Diego Rivas (le sacó tarjeta amarilla en una acción en la que el manchego se enfadó muchísimo con el jugador rival al que seguramente ni tocó) y dejando de señalar algunas infracciones a favor de la Real, incluyendo un agarrón entre la falta al borde del área y el penalti que sufrió Agirretxe. Faltaba lo mejor del árbitro, pero eso llegó al final. Luego vamos.

Nada más comenzar la segunda parte, la Real vivió la aparición de eso que llaman la suerte del campeón. Con la pinta que tiene este equipo, no puede ser otra cosa. Un despeje de la defensa del Cádiz rebota en un compañero y el balón se queda muerto, y sin portero bajo palos, a los pies de Agirretxe. El nueve realista hizo así el 2-1, quizá cuando menos lo esperaba. La suerte del campeón. Ahí empezaron los peores minutos de la Real. El Cádiz no tuvo ocasiones claras de gol en toda la segunda parte, pero llegaba con tanta facilidad al área de Bravo y con tanto fútbol ensus pies que el resultado parecía peligrar. Digo parecía porque, insisto, sí hubo sensación de peligro, pero no de gol. Y entonces apareció la suerte del campeón por segunda vez. Elustondo lanza una falta con potencia, rebota en la rodilla de un defensa y descoloca al portero. 3-1 y partido sentenciado.

Quedaban algo más de diez minutos y el Cádiz bajó los brazos. En su situación, lo más normal. Sólo tuvo tiempo para tener su única ocasión clarísima de gol, un centro precioso a la espalda de los centrales que encontró un mal remate de cabeza que se marchó fuera. Sólo quedaba tiempo para la sentencia al contraataque. Y para que Johnatan Estrada saliera al campo y dejara algunos detalles más que interesantes. Quizá la buena marcha del equipo sirva para recuperar a jugador que vimos en la pretemporada. Quizá. Pero la estrella fue Griezmann. Al recital de caños de la primera mitad, sumó el cuarto gol del equipo. Un magnífico contraataque que culminó con un lanzamiento precioso. Parece un tanto fácil, pero es un golazo. Tan golazo como maravillosa fue su celebración lanzándose al montón de nieve más allá de la línea de fondo. Qué felicidad. La suya y la nuestra.

Con el tiempo ya cumplido, otro contaataque acabó con gol de Xabi Prieto. Era el 5-1, pero el linier, el otro, no el de la primera parte, no quiso que fuera gol. ¿Por qué? Pues no es posible adivinarlo. Xabi Prieto corre siempre por detrás del balón, con lo que el fuera de juego era imposible. Pero lo pitó. Quizá le pareció que el 5-1 era un resultado demasiado abultado para el Cádiz. A saber. Lo único que queda es esperar que fallos tan clamorosos como el de hoy no se produzcan en partidos de marcadores apretados y que nos dejen disfrutar del fútbol. Del de un Griezmann que sigue saliéndose y que, toques del entrenador al margen, merece siempre un sitio en este equipo. Del de un Xabi Prieto que, a pesar de desaparecer algunos minutos y seguir demostrando su intermitencia, es el único que ha sabido leer los peores minutos del partido. Del de una defensa ejemplar, aunque hoy no haya funcionado precisamente al altísimo nivel al que nos tiene acostumbrados.

La Real suma su octava victoria consecutiva en Anoeta y alcanza los 39 puntos. La mitad del camino, que decía ayer, porque parece complicado que con 78 se escape al ascenso (aunque eso lo sucedió al Hércules la temporada pasada), y todavía a dos jornadas del final de la primera vuelta. Eso quiere decir que queda un mundo. Pero también que el camino es inmejorable. El equipo txuri urdin duerme de líder, a la espera de lo que hagan mañana Hércules y Cartagena en el partido que les enfrenta. Y con el Numancia en la tercera posición. ¿A que ahora sabe todavía mejor aquel 1-3 de las primeras jornadas en Soria? Ni siquiera el borrón de Alicante se recuerda ya demasiado en el gol average. Con el marcador de hoy, la Real ya tiene más 14, sólo un tanto menos que el Hércules en esta balanza. Cómo pinta esta Real. Imparable. Ojalá que no pare.

viernes, enero 08, 2010

PREVIA Real Sociedad - Cádiz. La mitad del camino

La mitad del camino marca mucho y es justo ahí donde puede llegar la Real en esta jornada (sábado, 18.00 horas, Anoeta; ETB-1, Telemadrid-La Otra). Si gana al Cádiz, sumará 39 puntos. Más o menos la mitad de los 78 que garantizan el ascenso y dos jornadas antes de llegar al ecuador de esta interminable Segunda División. Una posición magnífica para soñar con estar entre los tres primeros en junio. La jornada, además, ofrece algún enfrentamiento directo entre rivales por el ascenso, con lo que sacar tres puntos otra vez en Anoeta supondría un paso importantísimo para conseguir el objetivo. Y mejorar una marca ya histórica, ya que los de Martín Lasarte buscan nada menos que la octava victoria consecutiva en casa. De paso, se disiparán algunas de las dudas que parece haber generado el empate ante el Villarreal B.

Para lograr los tres puntos ante el Cádiz, Lasarte ya se ha encontrado el primer gran escollo de la temporada en forma de lesión. El técnico adelantó en la rueda de prensa del jueves que supliría la ausencia por lesión de Estrada (veremos cuánto tiempo está fuera, que ya tenemos malas experiencias muy recientes con los plazos) con Carlos Martínez, pero el lateral navarro parece no tener suerte esta temporada. Se lesionó el primer día de la pretemporada, y eso le quitó un puesto que parecía suyo al ser el único lateral derecho de la primera plantilla. Y ahora que su sustituto está lesionado y el técnico le confirma en el once, él es duda. Una infección en las vías respiratorias hace que su concurso mañana esté a estas horas en el aire y que Lasarte haya realizado una convocatoria de 19 jugadores para el caso de que no pueda estar disponible.

En caso de no jugar Carlos Martínez, y dado que el técnico ha incluído a De la Bella y Sarasola en la convocatoria, lo más normal es que Mikel González pase a jugar a la banda derecha y deje vía libre a uno de los dos laterales zurdos del equipo, presumiblemente De la Bella. Esa fue la fórmula escogida en la primera ausencia de Estrada, en Alicante y ante el Hércules, cuando Dani cumplió un partido de sanción por acumulación de amonestaciones. En cualquier caso, los centrales del once titular seguirán siendo Ansotegi y Labaka, por delante del incuestionable Bravo bajo los palos. Por delante de ellos, Diego Rivas recuperaría el puesto junto a Elustondo tras cumplir su partido de sanción. Markel volverá al banquillo después de no haber aprobado en Villarreal.

En la parte ofensiva del once hay alguna incógnita. Xabi Prieto es inamovible del equipo titular y el técnico confirmó que Carlos Bueno, recién aterrizado desde su país (en el que ha permanecido más tiempo del deseado para solucionar los problemas burocráticos que le impedían regresar), no jugará de inicio, aunque sí ha entrado en la convocatoria. Agirretxe tendrá una nueva oportunidad de parecerse al de los primeros meses de Liga. Las otras dos plazas del centro del campo, ante la ausencia por lesión de Zurutuza, parecen jugársela tres hombres: Griezmann, Nsue y Aranburu. El joven francés fue fundamental en los minutos que tuvo en Villarreal, pero en las últimas jornadas Lasarte viene apostando por Nsue. Aranburu perdió hace algunas semanas su puesto en el once, pero es un jugador importante para el técnico. Su presencia, no obstante, podría entenderse como una apuesta más conservadora que juntar a Nsue y Griezmann.

El empate en Villarreal ante el único filial de la categoría le supuso a la Real la pérdida de la primera posición en la clasificación, pero tiene los mismos puntos que el nuevo líder, el Hércules, y está plenamente confirmada en los puestos de ascenso desde hace ya muchas jornadas. De lograrse la victoria ante el Cádiz, ésta es una jornada muy propicia para meter distancia a algunos rivales directos. Los alicantinos reciben el domingo por la mañana la visita del tercer clasificado, el Cartagena. Cuarto y séptimo, Numancia y Betis, se enfrentan en Soria. Y quinto y noveno, Rayo y Córdoba, hacen lo propia en tierras andaluzas. Junto a la Real, el otro equipo de la parte alta que se enfrenta a un rival de abajo es el Nastic, que recibe al Celta. El equipo txuri urdin tiene al cuarto clasificado a siete puntos.

Ojo a las bajas temperaturas, que pueden dar más de un susto. El césped de Anoeta aguantó muy bien la nevada que cayó justo antes del partido contra el Betis porque se disputó a las doce de la mañana y porque salió el sol. En pleno temporal, el hielo puede ser un gran enemigo ante el Cádiz. Con el conjunto gaditano viene un viejo conocido de la afición realista. Javi Gracia es su entrenador y, por desgracia para él y para los cadistas, no pasa por su mejor momento. Hay quien dice que en Anoeta se jugará la continuidad en el cargo. Los gaditanos llegan a San Sebastián en el decimonoveno puesto, el último de los que llevan a Segunda B, con un punto menos que el Celta, el equipo que ahora mismo marca la salvación.

La historia es muy benévola con la Real en sus enfrentamientos como local contra el Cádiz. El conjunto andaluz sólo ha ganado una vez en San Sebastián, en los catorce encuentros que ha jugado. Fue en la fase de ascenso a Primera de la temporada 39-40, y el resultado fue de 0-1. En Primera, de los doce partidos disputados, nada menos que diez se saldaron con triunfo de la Real. Casi un pleno. El Cádiz, que apenas ha marcado dos goles y ambos en Atotxa, sólo consiguió empatar a cero en las temporadas 88-89 y 90-91. La mayor goleada a favor de la Real fue el 6-1 de la campaña 77-78, con goles de López Ufarte, Alonso, Zamora, Idígoras y dos de Satrústegui.

En el partido de hace dos años, la única vez junto a aquella fase de ascenso en la que estos dos equipos no se han visto las caras en Primera, el resultado fue de empate a cero. Fue un partido malo, de lo peor que se ha visto en este tránsito por la categoría de plata que suma ya su tercer año. El Cádiz vino a llevarse un punto y se lo llevó. La Real, perdida en su juego, fue incapaz de evitarlo. Al final tuvo algunas ocasiones de gol, pero el equipo de Coleman parecía negado en esta faceta del juego. Y en otras muchas. Este era el sexto empate de la Real en los últimos siete partidos. Y los puntos que se habían escapado ya de Anoeta, sin cerrarse la primera vuelta, eran ya 15 de 24. A partir de aquí, el equipo enderezó el rumbo y se metió de lleno en la pelea por el ascenso.

domingo, enero 03, 2010

VILLARREAL B 1 - REAL SOCIEDAD 1 Carbón para la Real

Hoy la Real se ha ganado a pulso encontrarse carbón bajo el árbol en la noche del martes. Es el regalo que tienen que traer los Reyes por lo visto hoy. Los demás regalos los dejaremos para junio, no vaya a ser que la euforia haya tenido algo que ver. Hoy no ha funcionado nada. Ni el equipo que ha saltado al campo, ni los cambios obligados en el once, ni las jugadas a balón parado, ni las sustituciones de Lasarte, ni la superioridad que ha tenido el equipo txuri urdin sobre el campo durante más de media hora. Ni siquiera la ambición y la voluntad del equipo han sido las mínimamente exigibles. El daño ha sido el menor de los posibles viendo lo que se ha visto en el campo, y la Real se ha traído un punto. Sobre el papel, sacar un empate fuera de casa es positivo. Viendo el partido no. Viendo el partido y la clasificación da pena comprobar lo que se ha escapado. Sólo dos puntos, sí, pero de qué manera. Contra diez, contra un filial y dejando una sensación muy triste sobre el campo.

Lasarte sólo ha introducido los dos cambios obligados en el once y la conclusión que han dejado sus sustitutos es lo mucho que se ha echado de menos a Diego Rivas y a Carlos Buenos. Sin Rivas en el campo, nadie ha sido capaz de robar un balón en esa franja, lo que, sobre todo en la primera mitad, otorgó una libertad absoluta a los centrocampistas del Villarreal B en la frontal del área realista. Markel Bergara naufragó, como por desgracia suele hacerlo cuando le toca la responsabilidad de entrar en el once inicial, y a diferencia de lo que había mostrado este año cuando ha salido desde el banquillo. Y Elustondo, sin un fuerte sostén a su lado, es mucho menos Elustondo. Ni a balón parado ha sido capaz de hacer nada. Agirretxe también defraudó. Hoy tenía una gran ocasión para demostrar que tiene que tener más minutos, que es tan válido o más que Bueno. Pero hoy se ha notado, y mucho, la ausencia del uruguayo. No sólo por los goles, sino por que hoy no se ha visto al Agirretxe decisivo en el juego que conocimos a principio de temporada.

No sería justo cargar las tintas sobre las dos novedades en el once, porque, como decía al principio, hoy no ha funcionado casi nada. La defensa sí (hasta el gol del Villarreal B, que pareció evitable, todo hay que decirlo), y sobre todo el portero. Bravo sólo tuvo que intervenir una vez, pero lo hizo con una mano antológica que salvó el 1-0. Zurutuza se multiplicó en el centro del campo, pero sin demasiado acierto con el balón. Aún así, fue de lo mejor del equipo una vez más. Nsue tocó mucha bola, pero con escasa valentía a la hora de encarar y más bien poco acierto. Agirretxe ni apareció. ¿Xabi Prieto? Después de la exhibición que dio en el último partido del año ante el Betis, cabía esperar mucho más de él. El Villarreal B lo sabía, y cada balón que llegaba a sus dominios, aunque no lo bajara el diez realista, acababa en falta. Ahí se fraguó la expulsión de Musacchio, con la única decisión táctica acertada que ha tenido la Real durante el partido, la constante presencia de Zurutuza en esa banda. Él fue quien provocó la segunda amarilla del defensa local.

Lejos de mejorar las prestaciones y la velocidad exhibidas en la primera mitad, ya deficientes, la Real encaró su superioridad numérica con una lentitud algo exasperante. Pensando que el gol tenía que llegar por simple inercia. Craso error. Eso provocó que no se notara la inferioridad del Villarreal en ningún momento y se diluyera el efecto de la expulsión (quizá la única decisión acertada en todo el partido de un arbitraje calamitoso y demencial en muchas ocasiones). Lasarte metió tarde los cambios, pero los dos primeros eran los que estaba viendo todo el mundo que eran necesarios. Markel dejó su sitio a Aranburu y Nsue salió para dar entrada a Griezmann. Y no tardó mucho en ponerse la Real en ventaja, aprovechando los mejores minutos del partido. No es que bordara el fútbol, pero comenzó a hacer algunas cosas con sentido, mejoro el orden en el campo y las ayudas se multiplicaron. Tampoco era difícil que llegara esa mejora.

El gol lo inventaron entre Griezmann y Zurutuza. El francés fue el que consiguió una de las primeras internadas de peligro por banda en todo el partido y sacó un centro atrás desde la línea de fondo. No fue un centro especialmente bueno, acorde con la sensación que estaba dejando el partido (si era bueno el movimiento y la internada, no podía serlo el pase), pero Zurutuza consiguió bajarlo y su disparo acabó dentro. Dio la sensación de que el equipo vio el trabajo hecho. Y ese es un defecto que la Real no había mostrado esta temporada, más bien al contrario. Hasta ahora, la Real había ganado partidos que muchos veían empatados. Hoy ha dejado de ganar porque lo ha visto cerrado. El gol es una clara muestra. Un centro desde la banda izquierda llegó con facilidad al segundo palo, Mikel González se confió y permitió el remate en escorzo de Marco Rubén. Bravo tampoco había cerrado su portería, confiando en su defensa. Gol, empate y cara de tonto que se nos quedó a todos.

Tampoco la reacción posterior de la Real fue la esperada. Pesó el gol y pesó la lluvia. Como explicó el técnico realista, el Villarreal B llegó más y tuvo más dominio del balón, pero las ocasiones más claras las tuvo la Real. En la primera parte, Nsue cometió un gravísimo error al colocarse en fuera de juego en una jugada clarísima y anulada con justicia. Casi en el descuento de esa primera mitad, Agirretxe erró por completo al jugarse en solitario un contraataque que debió ceder a Nsue para que marcara a puerta vacía. En la segunda mitad, la primera aparición de Xabi Prieto (al que sólo se vio en el tramo final del partido) fue un preciso centro a Ansotegi que éste lanzó fuera sin oposición alguna y a puerta vacía. Ocasiones ha habido para ganar, pero es difícil entender el empate como injusto. El buen hacer del Villarreal B se mereció ese punto.

Pero el problema de hoy ha sido que la Real no ha sido capaz de leer lo que necesitaba el partido. Cada presión arriba era una ocasión de gol realista o un balón perdido por el Villarreal. En una jugada así llegó la expulsión. Pero la presión no fue constante ni tuvo continuidad en el centro del campo, que dejó mucha libertad de movimiento al equipo local. Ni Estrada (que acabó injusta y sorprendentemente expulsado por una falta que ni siquiera cometió) ni Mikel González (sigue siendo ahí donde se nota que no es lateral) entendieron que el equipo necesitaba de sus subidas. El equipo no entendió lo que tenía que hacer cuando consiguió adelantarse en el marcador, a pesar de que el gol local fue el único tiro a puerta del Villarreal B en toda la segunda parte. La sensación fue floja. Porque parecía un partido muy asequible para ganar y no se ha conseguido.

Lo que sí es cierto, y eso hay que decirlo cuando se gana y cuando se pierde, es que al final de la temporada no nos acordaremos de cómo ha jugado la Real hoy. El punto conseguido en Villarreal vale exactamente lo mismo que el que se trajo el equipo de Vallecas, siendo la imagen del equipo diametralmente diferente en estos dos partidos. El equipo txuri urdin pierde el liderato en la primera jornada del año por culpa del borrón cometido en Alicante contra el Hércules. Alicantinos y donostiarras tienen 36 puntos, dejan al Cartagena a seis puntos y la cuarta posición, que ahora mismo está en poder del Numancia, a siete puntos de distancia. Es mucho, pero podía ser más. Esa es la agridulce sensación que deja un mal partido. Se debió ganar, se pudo ganar, habría sido todo un golpe sobre la mesa, aunque el juego no haya sido bueno. Pero es un empate, se suma un punto y se añade una jornada más a la racha de partidos sin perder, que ya alcanza los ocho. Sigue quedando mucho para junio.

sábado, enero 02, 2010

PREVIA Villarreal B - Real Sociedad. ¿Feliz año nuevo?

Comienza 2010 con la incógnita de si será finalmente el año feliz que todos esperamos. Y con la duda de saber si será un feliz año nuevo en su primer partido (domingo, 17.00 horas, Ciudad Deportiva; Canal + Liga y Gol TV). La visita a un filial siempre entraña problemas y mucho más si es en la jornada inaugural del año, después de las fiestas navideñas y del parón en una espléndida racha de juego y resultados para la Real de Martín Lasarte. Pero esta Real está demostrando, en su tercera temporada en Segunda, que ha aprendido de los errores de campañas pasadas. Dos son los retos con los que se enfrenta esa vez: filial y comienzo de año. Y si a eso añadimos el objetivo de mejorar los números fuera de casa para complementar la espléndida marcha en Anoeta, el partido lo tiene todo.

Lasarte está obligado a hacer dos cambios con respecto al equipo de las dos últimas semanas. Tanto Diego Rivas como Carlos Buenos vieron ante el Betis, en el último partido de 2009, la quinta tarjeta amarilla y no podrán ser de la partida en Villarreal. Sus huecos en la convocatoria los ocupan Sergio y Viguera. No parece probable que ninguno de los dos tenga un sitio en el once titular. El puesto del manchego se lo disputarán Markel Bergara y Mikel Aranburu, mientras que arriba no hay ninguna duda de que el sustituto del uruguayo será Imanol Agirretxe, que tendrá la ocasión de entrar en el once casi dos meses después. El 9 realista lleva cinco goles, los mismos que Bueno, pero no anota desde que diera el triunfo sobre la campana ante el Cartagena, hace cinco jornadas.

El resto del once inicial será bastante parecido a lo que se ha visto en las últimas semanas. Bravo estará en la portería y la defensa la formarán Estrada, Ansotegi, Labaka y Mikel González. Quizá De la Bella tenga la oportunidad de jugar en la que fue su casa hace unos años, pero parece poco probable que Lasarte haga cambios ahí. Elustondo estará en el pivote con Markel o Aranburu. Por delante, Xabi Prieto y Zurutuza parecen fijos, y cabe pensar que Griezzman podría tener una posibilidad de regresar a la titularidad en la banda izquierda. Hasta ahora el puesto estaba siendo de Nsue, pero el del Betis no fue su mejor partido y quizás Lasarte opte por un cambio. Y arriba, Agirretxe, con Viguera en el banquillo esperando sus primeros minutos de la temporada en su segunda convocatoria.

El escenario condicionará el partido sin lugar a dudas. No parece de recibo que un club con la Historia de la Real tenga que jugar en una ciudad deportiva, aunque es lo que marca la competición y así hay que aceptarlo. El Sevilla llevó este partido contra su filial al Sánchez Pizjuán, pero el Villarreal no ha querido hacer lo propio y jugar en El Madrigal. Allá cada cual con sus decisiones. La Real buscará allí romper otro gafe: el de los malos comienzos de año. En su primera temporada en Segunda, la Real cayó derrotada en el descuento en Salamanca. El 3-2 fue producto de un inexistente penalti que Riesgo estuvo cerca de detener, pero la Real volvió sin puntos de tierras castellanas. Y hace justo un año también el último minuto decidió el partido. El Córdoba marcó entonces el empate a dos con el que le quitó dos puntos importantísimos a la Real de Lillo.

La tranquilidad para la Real está ahora en la clasificación, que le da margen para tener algún tropiezo. Después de su brillante victoria ante el Betis sigue siendo líder, pero el Hércules mantiene el ritmo y está a sólo dos puntos del conjunto txuri urdin. Los alicantinos visitan al Albacete en unas horas. Hasta seis de los nueve equipos que están colocados detrás de la Real juegan el sábado, y otro más el domingo a las 12.00 horas, así que los de Lasarte tendrán una radiografía muy completa de la jornada antes de salir a jugar. La distancia con la cuarta plaza es de ocho puntos y la marca el Rayo. Los vallecanos tienen un partido complicado en casa ante el Levante, que parecía un rival por el ascenso pero que lleva unas semanas en baja forma y ha caído hasta la undécima posición con 22 puntos. La Real encadena ya siete jornadas consecutivas sin perder, pero como visitante sólo está empezando a recuperarse de una mala racha que empezó con sus dos únicas derrotas de la temporada. Gracias a su última victoria, en Castellón, suma cinco de los últimos quince puntos en juego.

Villarreal es una plaza que históricamente no se le ha dado mal a la Real, aunque cabe recordar que el escenario no será El Madrigal, sino la Ciudad Deportiva del conjunto amarillo, y que el rival será el filial y no el once contra el que la Real se había acostumbrado a jugar en Primera. Contra su primer equipo, los realistas han disputado ocho encuentros, de los que tres se saldaron con victoria txuri urdin, otros tres con empate y sólo dos con derrota. La Real no cae en Villarreal desde la temporada 2003-2004. En su último encuentro allí, en la temporada del descenso a Segunda, la Real arrancó un empate a uno. Savio marcó el gol de la Real en un partido que se debió ganar, pero en el que Lotina no se arriesgó a meter un segundo delantero en el campo, ni siquiera cuando los locales se quedaron con diez jugadores.

Contra filiales la Real presenta malos números a domicilio. Desde que cayó a Segunda en el verano de 2007, sólo se ha visto las caras con el equipo B del Sevilla, y no consiguió ganar en ninguno de los dos enfrentamientos disputados en la ciudad andaluza. En la primera temporada, con Chris Coleman en el banquillo, el equipo txuri urdin hizo un mal partido en el que no disparó a puerta ni una sola vez. El buen hacer de Riesgo permitió el 0-0 final. La mala actuación realista de entonces se empeoró incluso en la segunda visita. El Sevilla Atlético, ya colista cando se jugó el encuentro en la sexta jornada, ganó por 1-0 y fue la única victoria que cosechó en toda la primera vuelta. Fue, problemente, el peor partido que ha jugado la Real en esta andadura por la categoría de plata del fútbol español.

lunes, diciembre 28, 2009

GRANDES GOLES: KHOKHLOV Y DE PAULA (Real Sociedad 3 - Real Madrid 0, 01-02)

Cuando se presentó el Real Madrid en Anoeta el 27 de abril de 2002, la Real luchaba por seguir en Primera. Ganar era imprescindible porque el pozo del descenso estaba a sólo dos puntos con tres jornadas por jugar. Y de lograr el triunfo, el último partido en Anoeta ante Las Palmas podía ser un drama. Anoeta fue el estadio de las grandes noches. Tras un disparo de Munitis al larguero, Darko Kovacevic adelantó a la Real de penalti. La infracción la había cometido Helguera sobre Aranzabal. Qué penalti tan tonto pero qué bien nos supo. 1-0 y 30 minutos por jugar. Y entonces llegaron los dos golazos. Dos. Porque de aquel día no se puede recordar sólo uno y obviar el otro.

Minuto 82. Galopada de Aranzabal. Cede el balón a Khokhlov. El ruso recibe la bola justo en el pico del área, en la banda izquierda del ataque txuri urdin. Makelele está frenta a él. Le regatea saliendo hacia fuera. Delante tiene a Helguera. El ruso sale un paso más del área y avanza en paralelo a la frontal del área. Pisa el balón y se frena, se va hacia su izquierda. Helguera le sigue, pero siempre un paso por detrás. Khokhlov aprovecha el amago y se va hacia la derecha. Ahí está el hueco. Arma su pierna derecha y dispara en dirección hacia la portería. César se lanza y roza el derechazo del ruso con el guante. No es suficiente. El balón entre en la portería madridista. 2-0 y partido sentenciado. Todo el equipo se va a por el ruso. Ese gol puede valer la salvación. Anoeta estalla de felicidad.

Minuto 90. Tayfun está encerrado en el banderín de corner, perdiendo tiempo, esperando el pitido final para que la alegría se desborde. Cede el balón atrás a Rekarte, y éste decide meter el balón en el área con la pierna izquierda. En el punto de penalti espera De Paula en la mejor de sus disposiciones: saliendo desde el banquillo y esperando pescar algo. Idiakez no le ve e intenta llegar al balón. Lo roza, cambia ligéramente su trayectoria. Da igual. De Paula ya está preparado para enganchar una espectacular volea con su pierna derecha. Sin dejar botar el balón. César ni lo huele. Los defensas tampoco. Cuando el balón impacta en el palo, todos sabemos que acaba dentro de la portería. 3-0. Lo de antes era alegría. Lo de ahora es simplemente felicidad. Un paso de gigante para permanecer en Primera y ante el Real Madrid. Un Real Madrid que días después ganó su novena Copa de Europa. El campeón del Viejo Continente cayó en Anoeta.
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"Mejor, imposible que nos salgan las cosas. Personalmente estoy satisfecho por el partido que he hecho y por el golazo que he metido, pero lo más importante de todo es que ese gol nos ha dado tranquilidad para lograr tres puntos ante todo un Real Madrid", dijo Khokhlov tras el partido. "Fue el ruso quien, en una acción memorable, sentando a tres rivales, noqueó al Madrid", escribió Xabier Isasa en Mundo Deportivo. De "un gol marca de la casa, con su frialdad habitual" calificó Pedro Soroeta en El Diario Vasco el tanto de Khokhlov. "Su gol fue un prodigio de clase", tuvo que reconocer Santiago Segurola en El País.
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El gol de De Paula, que sólo estuvo trece minutos en el campo, no cosechó tantos elogios en la prensa pero su mérito es muy elevado también. "Una ocasión y un gol. Y vaya gol que le hizo a César, que no vio el balón hasta que estuvo en su portería", decía de la actuación del nueve realista El Diario Vasco."Estoy contento porque he marcado un gol más. Un delantero vive de los goles y yo intento aprovechar los minutos que me dan", añadió De Paula. La Real tuvo que posponer la salvación una semana. Mantuvo matemáticamente la categoría con otra gran victoria, 1-3 en Valladolid. Pero para los que estuvimos allí, la salvación de aquel año se consiguió a lo grande. En Anoeta y goleando al Real Madrid.

martes, diciembre 22, 2009

Una de horchata

La primera vez que vi a Xabi Prieto en directo fue en febrero de 2004, unos meses después de que debutara en Copa con la Real. Salió quince minutos en el derby de aquel año contra el Athletic de Bilbao en Anoeta. No le dio tiempo a hacer mucho, la verdad. La primera vez que le vi de titular fue el 23 de mayo de ese mismo año. En el Santiago Bernabéu. La Real ganó 1-4 y Xabi hizo dos goles. El primero de aquel día, un voleón magnífico desde fuera del área, era también el primero que marcaba con la camiseta del primer equipo. Ese lo vi desde la distancia, en la portería más alejada del asiento que ocupé en la grada. El segundo fue un penalti a lo Panenka. Ese lo vi muy cerquita. Y Xabi Prieto desde entonces se convirtió en mi gran esperanza. Todos tenemos algún canterano al que cogemos un cariño especial. Para mí, desde aquel día, es Xabi Prieto.

Lo malo de Xabi es que no tiene sobre el campo el carácter que mostraba su predecesor en la banda derecha, Valeri Karpin. Por eso, hay mucha gente que no deja de recordárselo y que no aprecia el fútbol de Xabi tanto como yo. En mi casa suelen caer motes a los jugadores, motes que suelen ponerse por las cualidades menos aprciadas de los futbolistas. Xabi Prieto es el horchata. Ya sabéis, por aquello de que por las venas le corre horchata en vez de sangre. Y tengo que reconocer que es un mote que no me gusta. Al menos, no lo comparto. ¿Que Xabi Prieto no pega las broncas de Karpin? De acuerdo. ¿Sangre en las venas? Ya lo creo que la tiene, pero no es roja sino txuri urdin. Eso lo ha demostrado tantas y tantas veces que ya ha conseguido que esté fuera de toda duda. Pero le faltaba un partido como el del domingo para convencer a muchos escépticos de que su fútbol es mucho más.

Ante el Betis, Xabi hizo todo lo que sabe hacer. Dominó el partido como quiso, desbordó por su banda como si no tuviera marcador, dio una asistencia, marcó un gol, dio pases, hizo regates, ordenó a sus compañeros. Fue el 10 de este equipo, y no sólo porque lo diga su camiseta. Hoy todo el mundo se deshace en elogios hacia Xabi. Merecidos elogios, claro. Para mí, es mucho más que eso. Es un reconocimiento a mi canterano. A aquel chaval que me encandiló en el Bernabéu hace cinco años y medio y que hoy es ya todo un veterano y uno de los capitanes del equipo. A ese jugador al que tanto exijo porque sé que tiene muchísimo que ofrecer. Y de paso esos elogios han servido para que ya todo el mundo crea que esta Real puede terminar la Liga entre los tres primeros y recuperar su puesto en la élite.

Si Xabi Prieto es el horchata, yo estas navidades, que por fin son felices, no quiero brindar con cava ni con champagne. Lo haré con horchata, claro, a la salud de Xabi, de la Real y del liderato. Y en junio, por el ascenso. Feliz Navidad para todos.

domingo, diciembre 20, 2009

REAL SOCIEDAD 2 - BETIS 0 Grande Real, imperial Xabi Prieto

Quien avisa no es traidor, la crónica de hoy va a estar plagada de elogios a la Real y a sus jugadores. Pero plagada de verdad. Lo de hoy ha sido una demostración de fuerza, de poderío, de grandeza, de calidad. Ha caído en Anoeta el Betis, que se queda a nueve puntos del equipo txuri urdin. Se ha sumado la séptima victoria consecutiva en casa. La séptima. No es fácil llegar a esos números, no, y más vale que nos demos cuenta de lo que supone. Aunque sea en Segunda. Y mirando uno por uno los jugadores que han estado hoy en el campo, todos se han salido. Cada uno en lo suyo y todos con una capacidad de trabajo, de esfuerzo y de compromiso encomiable. Y si la vista se va hacia la clasificación sólo se puede hablar de felicidad. Ocho puntos al cuarto clasificado, líder por tercer jornada consecutiva. Y con una respuesta de líder. Grande. Y con un Xabi Prieto imperial.

Aunque se esperaba algún cambio en el once (Griezmann o Aranburu), Martín Lasarte ha dado continuidad a los que ganaron en Castellón y golearon en Anoeta al Real Unión. Nsue por la izquierda, Zurutuza en la mediapunta, Xabi Prieto por la derecha y Bueno en punta. Eso en teoría, porque en la práctica la Real ha vivido por la derecha. Xabi Prieto ha hecho un partido descomunal y ha conseguido volcar todo el partido hacia su zona. Pero todo. El fútbol ha sido grande en esa parcela y el diez realista ha hecho su encuentro más completo en Segunda. Con una asistencia en el primer gol, su séptima de la temporada, y con el segundo gol (¡qué clase!), el que resolvía definitivamente el partido y el cuarto de esta campaña. No es sólo lo que hace con el balón en los pies, es la sensación de peligro que genera. Es el fútbol que mueve. Es todo lo que tiene dentro. Es el Xabi Prieto que todos esperamos. El jugador del partido sin ninguna duda, en su encuentro 200. Felicidades, Xabi.

Y a pesar del partidazo de Prieto, lo cierto es que todos han estado sensacionales. Carlos Bueno estuvo metido en todos los fregados. Marcó un gol legal que le anularon por fuera de juego en el minuto siete. Adelantó finalmente a la Real con un tanto (quinto de la temporada) que a pesar de las protestas béticas no pareció falta (Bueno salta hacia arriba en vertical y el jugador del Betis se incrusta debajo de él, por eso la parte superior del cuerpo del uruguayo se coloca sobre el de su rival; quizá en la segunda parte, todavía con 1-0, sí pudo haber un penalti por mano de Labaka). Y corrió como lo hace siempre. En la parte negativa, vio su quinta amarilla y no estará en Villarreal en el primer partido del año. No pasa nada. Esta Real tiene mucho, mucho banquillo. Y lo han demostrado los que han salido hoy. Aranburu ha salido para dar la asistencia a Xabi Prieto en el segundo gol (Martín Lasarte no pudo ocultar su felicidad de que fuera Aranburu protagonista de ese tanto), Griezmann ha creado peligro y Markel la estabilidad habitual en el centro del campo y hasta una llegada a la frontal que casi acaba en gol.

La primera parte fue de gran dominio de la Real. Pero grande, y más teniendo en cuenta el rival que había enfrente. Bastantes ocasiones de gol, más posesión (no estamos todavía tan acostumbrados a tener más balón que el rival), ventaja en el marcador... y el Bravo salvador de siempre, cuyo nombre Anoeta ha coreado con toda justicia. Dos grandes paradas que han mantenido el 1-0 y siempre una sensación de seguridad aplastante. En la segunda mitad, el equipo de Marín Lasarte ha cedido algunos metros, el Betis ha dominado más pero no ha sido capaz de generar ninguna ocasión clara de gol, nada que forzara a Bravo a intervenir. ¿El mérito de eso? Hay que buscarlo en una defensa descominal. Cómo mando Ansotegi, cómo crece Labaka con un central tan seguro a su lado, qué prodigio es ver a Mikel González cortando balones como siempre y hasta adquiriendo los hábitos ofensivos de un gran lateral, y qué despliegue físico de Estrada.

Pero es que ahí no acaba el entramado defensivo de la Real, y eso es otro de sus grandes valores. Elustondo está recuperando el ilusionante nivel que ofreció a comienzos de la temporada pasada, y eso lo agradece el equipo. Y lo agradece Diego Rivas, que también se perderá el partido de Villarreal por tarjetas. Y Zurutuza, ¡qué inmenso esfuerzo también el suyo! Todos los jugadores, también Nsue, que ha colaborado desde el principio en la sensación de peligro que siempre rondaba la portería del Betis. El juego ha sido magnífico, con el balón y sin el balón, en ataque y en defensa, ofreciendo tal cantidad de alternativas y variantes que hacen de esta Real un equipo temible, durísimo de batir y tremendamente solvente. Un serio, muy serio candidato al ascenso, porque sabe jugar, sabe luchar y sabe sufrir en partidos que ofrecen condiciones muy diferentes.

Y es que el gran mérito de esta Real es que sabe jugar en todas las situaciones que ofrece un partido. Salvo el tropezón en Alicante, la trayectoria de la Real es grande e intachabale. Y Anoeta está siendo clave en esta felicidad. Siete victorias consecutivos y ya un hueco en la Historia de este club para la Real de Martín Lasarte gracias a ese récord. El primer hueco en la Historia, porque el más importante espera en junio, con el ascenso. El cuarto clasificado, el Rayo Vallecano, se queda a ocho puntos de distancia. El Hércules, segundo clasificado, sigue dos por debajo. Se acaba el año del centenario y se acaba con la mejor situación en años. Esta vez somos felices. Esta vez estamos disfrutando. Esta vez somos líderes. Que 2010 sea definitivamente nuestro año, aquel en el que la Real recupere el puesto que le corresponde entre los grandes. Sí, este año la Navidad sí es feliz. A disfrutarla.

sábado, diciembre 19, 2009

PREVIA Real Sociedad - Betis. El partido del año

Es el partido del año (domingo, 12.00 horas, Anoeta, Canal +). Y el año es el del centenario, con lo que queda claro que es realmente importante este partido ante el Betis. Es, junto con el Zaragoza de la temporada pasada, el rival de más alto nivel con el que se ha cruzado la Real en esta andadura por Segunda que cubre su tercera etapa. Es un rival directo por el ascenso, que tras un inicio dubitativo ya está metido de lleno en la pelea. Y llega con el conjunto txuri urdin de líder y con la posibilidad de dar un golpe sobre la mesa de esta Liga que nadie esperaba hace algunos meses. Es el partido del año, sí. Un partidazo. Una victoria realista supondría el mejor cierre a este 2009 de sinsabores iniciales, celebraciones todavía presentes e ilusión final.

Los 18 elegidos por Martín Lasarte son los mismos que ganaron en Castellón, con un solo cambio. De la Bella entra por Sarasola, y eso parece que sólo implica un cambio en el lateral izquierdo que ocupará el banquillo. El técnico realista aparca de nuevo la rotación de los porteros tras la prueba de Asier Riesgo en Inglaterra (¿significará eso que se esperan noticias desde Londres?) y que Zubikarai se afianza como segundo portero de la plantilla. La lista, en todo caso, no permite adelantar demasiado sobre las intenciones del entrenador y sobre el once que planea sacar ante el Betis, más allá de que Bravo es el portero titular y que la defensa será, presumiblemente, la misma de las últimas citas, la formada por Estrada, Ansotegi, Labaka y Mikel González, de nuevo en el lateral izquierdo.

Se ha especulado durante la semana con la posibilidad de que Lasarte saque un equipo más reforzado en el centro del campo dado el nivel del rival. Eso podría dar entrada a Aranburu en la mediapunta, normalmente por delante de Elustondo y Diego Rivas. Tras una semana de especulaciones sobre Griezmann (¿por qué ese empeño en especular siempre?), es probable que el chaval francés recupere su puesto en la banda izquierda. El sacrificado podría ser Nsue, toda vez que Xabi Prieto parece inamovible del once inicial. Si Aranburu no es el mediapunta, la siguiente opción más probable sería Zurutuza, que ya jugó de salida en Castellón. Bueno ha sido el delantero titular de las últimas jornadas, pero no es descabellado pensar que Agirretxe forme parte del once ante el Betis.

Ganando este encuentro, la Real seguirá siendo líder por tercera jornada consecutiva (y quinta alterna). En caso de que no lograra esa victoria, sólo el Hércules podría arrebatarle la cabeza de la tabla, y para ello tendría que vencer a otro equipo que soñaba con el ascenso pero que en las últimas jornadas se ha quedado algo rezagado, el Recreativo. El Betis es tercero, a seis puntos de la Real. Una derrota verdiblanca en Anoeta agrandaría la brecha a nada menos que nueve puntos. Y un punto menos, ocho, es la distancia a la que se podría quedar el cuarto clasificado si la Real suma esa nueva victoria, ya que quinto y sexto, Salamanca y Rayo, se enfrentan entre sí. Puede ser una jornada importante para esta Liga y para que la Real abra un hueco soñado.

La victoria de la Real tendría además tintes históricos. Con el triunfo alcanzado ante el Real Unión, el conjunto txuri urdin encadenó una racha de seis victorias consecutivas en Anoeta (Huesca, Salamanca, Córdoba, Recreativo y Cartagena cayeron en San Sebastián antes que los irundarras), igualando el mejor registro logrado desde que abandonó el viejo Atotxa. Éste data de la temporada 95-96, cuando el entrenador realista era Javier Irureta. Entonces se venció a Racing de Santander, Atlético de Madrid, Sevilla, Celta, Valladolid y Zaragoza. Ganar al Betis supondría batir esa marca, que todavía está lejos de las trece victorias consecutivas que se lograron en Segunda en la temporada 48-49. Aquella campaña, la Real lo ganó todo en casa. Y subió, claro.

Como histórico que es del fútbol español, el Betis ha jugado en muchas ocasiones contra la Real. En concreto, 41, tres de ellas en Segunda División. En la categoría de plata, la estadística es impecable para el conjunto txuri urdin, con tres victorias. La última de ellas, en la temporada 46-47, es también la más abultada: 3-0 (Vázquez y dos de Pérez). En Primera División, la Real ganó 23, empató diez y perdió sólo cinco de los 38 enfrentamientos disputados. La mayor goleada a favor es el 6-0 que se consiguió en dos ocasiones, en la campaña 61-62 (tres de Villa, Echarri, Rivera y Herrera; aquel año se bajó a Segunda y no se subió hasta cinco años después, en Puertollano) y en la 71-72 (dos de Boronat y Ansola, uno de Urreisti y Arzak). La peor derrota se produjo en la 03-04, con un duro 0-4 a favor de los béticos.

La última visita del Betis a Anoeta fue en la temporada del descenso de la Real, la 06-07 y el partido acabó con el 0-0 inicial. El equipo ya entrenado por Miguel Ángel Lotina seguía sin conocer la victoria, y eso que era la undécima jornada de Liga. El conjunto txuri urdin tuvo sus opciones en la primera mitad, sobre todo por medio de Díaz de Cerio, aunque sin elaborar nada de juego y más por casualidad que por otra cosa. En la segunda parte, la Real sufrió mucho para aguantar la igualada ante un Betis entrenado por un viejo conocido, Javier Irureta. Era el segundo partido consecutivo en Anoeta y los dos se saldaron con empate, un bagaje insuficiente como para pensar en abandonar el farolillo rojo de la clasificación que entonces ya se había ganado a pulso la Real.

miércoles, diciembre 16, 2009

Cien

No hay número que hayamos repitido más a lo largo de este año. Cien. No podía ser de otra forma en el año del centenario de la fundación de este club que tantas horas de alegrías y penas nos da a todos los realistas. Al margen de esa celebración, el cien ha vuelto con fuerza en este final de año gracias a la casualidad. Cien partidos son los que cumplió la Real en este paso por Segunda con su victoria en Castellón. Y cien son los encuentros que alcanzó Mikel González con la camiseta txuri urdin en ese mismo choque. Esos tres números cien son buenos. Muy buenos. El centenario parece haber dado una fuerza inusitada a esta Real. Los cien partidos en Segunda no sólo se festejaron con victoria y liderato, sino que, con los números en la mano y a pesar de no haber logrado aún el ascenso, no han sido malos. Al menos han servido para frenar la sangría perdedora que atenazó a este equipo en sus últimos años en Primera. Y los cien de Mikel González, tras su renovación, son una espléndida noticia.

Esos tres centenares son los que nos tienen que demostrar que esta Real puede y tiene que ser ambiciosa, pensar a lo grande, soñar con imposibles y hacer disfrutar a los realistas. Y si el cien ha marcado este año, empezar a pensar en los doscientos como muestra de esa ambición. Esos son los partidos como txuri urdin, doscientos, que cumple Xabi Prieto el domingo. Y esa sí que es una espléndida noticia, porque da muestras de esa ambición que mencionaba. La ambición de ayudar a la Real, de hacer que recupere su grandeza y su puesto en la Primera División. En esto, Mikel y Xabi tienen mucho en común. Cuántas veces se ha publicado que estaban fuera de la Real, que preferían seguir sus carreras lejos de Anoeta, que pensaban emigrar a Bilbao, y resulta que los dos han renovado sus contratos con este equipo militando en Segunda División. Otros optaron por irse, ellos se quedaron. Nunca me cansaré de recordar lo mucho que me gusta esa mentalidad, lo mucho que agradezco ese gesto.

Con el partido del Betis se cierra 2009, el año del centenario. Y como ha sido un centenario en Segunda, con toda la tristeza que eso supone, qué mejor forma de cerrarlo que contra el Betis, con uno de esos pocos partidos en la categoría de plata que nos recuerdan que somos de Primera. Y como líderes, que no se nos olvide. No sé si todo el mundo tiene el mismo recuerdo que yo del partido contra el Betis en la temporada del subcampeonato. Después de años de sufrimiento, de lucha agotadora por la permanencia en Primera, aquel día, en la tercera jornada de Liga, recuperé la ilusión con un partidazo que ni siquiera ganamos. Con Darko bordándolo. Con un empate a tres protentoso. Con la magia del fútbol. Con la categoría de la Real. Esta temporada no hace falta recuperar la ilusión ante el Betis, pues el liderato y la posibilidad de volver a Primera en junio es ya suficientemente ilusionante. Pero qué bonito sería ganar para cerrar el año del centenario.

El cien nos ha empujado hasta aquí, hasta el partido del domingo. Ahora toca pensar en los doscientos. La mejor forma de hacerlo es que la primera página del segundo centenario sea brillante, esplendorosa y feliz. Que narre cómo se consiguió el ascenso. Porque tres años soñando con él sin que se haga realidad es demasiado tiempo.

sábado, diciembre 12, 2009

CASTELLÓN 0 - REAL SOCIEDAD 1 Y también se gana jugando mal

Para subir a Primera División es fácil convenir en que hay que ganar muchos partidos. Cuando se juega bien, se da por supuesto que la victoria es la consecuencia lógica (aunque, obviamente, no sucede siempre en este ilógico mundo del fútbol). Pero los equipos que acaban subiendo son, precisamente, los que también ganan cuando no juegan bien. La Real es ya uno de esos equipos. Por derecho propio, por el trabajo de los técnicos y de los jugadores y por ese factor suerte que en los dos años anteriores nos fue bastante esquivo. Hoy el equipo txuri urdin ha hecho un mal partido, pero se ha aprovechado de un gol a balón parado en la primera mitad para conseguir tres puntos de oro, tres puntos que permiten mirar al resto de la jornada con una tranquilidad que no nos es tan familiar como para despreciarla y tres puntos que garantizan que la Real llegará al parón invernal en puestos de ascenso.

La alineación de Lasarte ha sido la más lógica dentro de las posibilidades que había en la previa. Mikel González ha ocupado el lateral izquierdo, la mediapunta ha sido para Zurutuza y la banda izquierda para Nsue, dejando a Griezmann en el banquillo, junto con Agirretxe. ¿Ha funcionado la fórmula? La verdad es que no, hoy la Real no ha conseguido imponerse en casi ninguna faceta del juego, especialmente en el lado creativo. El conjunto txuri urdin no ha gozado de ocasiones de gol y se ha parapetado, eso sí con cierta eficacia, en un gol logrado a los 19 minutos por Labaka en un corner, peinado (otra vez) por Xabi Prieto y muy mal defendido por el Castellón. A balón parado la Real ha demostrado de nuevo un gran poderío, con otro gol de un central pero sobre todo sacando todos los balones que el equipo local ha colgado sobre el área de Bravo. Todos.

Pero ahí, justo ahí, es donde han empezado los problemas de la Real. Un altísimo porcentaje de los despejes desde atrás han sido francamente malos. O al contrario sin opción alguna para los atacantes realistas o al centro del área, abriendo posibilidad de segundas jugadas para el Castellón. El centro del campo, siempre en la faceta constructiva, ha sido un espectador del partido. Elustondo ha sido arrollado por la forma de jugar desplegada hoy en Castalia, aunque Diego Rivas, también una vez más, se ha hartado a robar balones. No ha sido muy eficaz porque no ha habido buena salida de balón, pero al menos ha privado al Castellón de tener ocasiones claras en la primera mitad. Sólo una gran mano de Bravo que evitó el empate al filo del descanso, un empate que habría sido mucho premio para un Castellón decepcionante, a pesar de que era y sigue siendo el colista.

En la segunda mitad, el Castellón hizo algo más. Le puso coraje al partido y consiguió meter más balones dentro del área de la Real, equipo al que consiguió echar atrás. Demasiado atrás en ocasiones. Y ahí volvió a aparecer Bravo, que sigue demostrando jornada a jornada que la Segunda División es una categoría que se le queda pequeña. El chileno, además, tiene un embrujo especial con sus postes. Un disparo a la madera casi al final del partido prolongó su magnífica relación con los palos de su portería y permitió que la Real saliera de Castellón con los tres puntos. El sufrimiento final se pudo haber evitado si el equipo hubiera aprovechado el peligro que llevaba Nsue (probablemente el mejor del partido, en especial en la primera mitad) y si Carlos Bueno hubiera anotado la más clara ocasión del partido para los realistas, un cabezazo dentro del área que le salió a las manos del portero.

Bueno no ha marcado, pero hoy nos ha demostrado que su valía en los partidos sigue creciendo. Su forma de ser y de jugar es muy útil. Hoy el colegiado Pino Zamorano ha dado una lección más del bajísimo nivel que tiene el arbitraje. En la primera mitad, y sin que hubiera pasado absolutamente nada, mostró tres tarjetas amarillas a los jugadores de la Real y ninguna a los del Castellón. Cuando esa tendencia se trasladó a las faltas, Carlos Bueno bajó a presionar un balón y cometió falta. Sus protestas le costaron la tarjeta amarilla. Y aunque quedaba media hora para el final del partido, la Real no vio ninguna amonestación más. Y eso que Mikel González se jugó la segunda amarilla en un agarrón en la esquina a un jugador rival. El Castellón vio dos desde ese momento. Bueno puso sobre el césped otro elemento del juego que el conjunto txuri urdin llevaba años sin poder disfrutar y, con toda seguridad, influyó en el listón y los destinatarios que Pino Zamorano tenía para las tarjetas.

Cuando el partido se acercaba a su final, el jugador que mejor supo leerlo fue el de siempre, Xabi Prieto. El 10 realista sigue sin cuajar un gran partido en esta temporada, sigue sin hacer que su enorme calidad dé el resultado que esperamos quienes confiamos en él, pero tiene una enorme capacidad para marcar diferencias. La entrada en el campo de Markel y de Aranburu también contribuyó a serenar las acometidas del Castellón durante buena parte de la segunda mitad, pero el equipo se echó demasiado atrás. Hoy ha sido un partido de trabajo, de lucha y de entrega. No era el día de un fútbol de salón. No era un día de buen juego. Pero sí de demostrar que éste es un equipo campeón. Para sacar tres puntos. Porque, como dijo Lasarte, al final de la temporada no nos acordaremos del gran juego en Vallecas, sólo del punto logrado. Del de hoy no nos acordaremos por su mal juego, sino por los tres puntos.

Y son tres puntos que nos acercan a Primera División, que es el objetivo único y primordial de la temporada. Empiezan a jugar ahora los rivales de la Real y lo hacen sabiendo que el líder saca nueve puntos al cuarto clasificado y se ha asegurado un puesto de ascenso antes del parón invernal. Y ahora llega el reto de ganar al Betis, conseguir la séptima victoria consecutiva en Anoeta y batir así el récord histórico en el nuevo estadio. Historia, bonita palabra para hablar de esta Real. Todavía no se puede usar, es pronto, queda muchísima Liga por delante. Pero qué buena pinta tiene este equipo cuando es capaz de sacar resultados jugando bien y jugando mal, con sus mejores armas y con una gran capacidad de trabajo. La Real es líder. Sigue siendo líder, porque es la primera vez que logra una defensa eficaz de la cabeza de la tabla. Sigamos soñando, sigamos disfrutando.

viernes, diciembre 11, 2009

PREVIA Castellón - Real Sociedad. No hay rival pequeño

Si la Real juega en Castellón (sábado, 16.00 horas, Castalia; Canal+ Liga y Gol TV) pensando que no hay rival pequeño, tendrá mucho ganado. Porque la concentración será fundamental para que en el terreno de juego se vea la diferencia que tiene que haber entre el líder de Segunda, la Real, y el colista, el Castellón. Con la espectacular racha que acumulan los de Martín Lasarte en Anoeta y la magnífica imagen que dejó el equipo en su último desplazamiento (Vallecas), ha llegado la hora de que se rompa la racha de cuatro partidos consecutivos como visitante sin lograr la victoria. La visita al farolillo rojo es una oportunidad ideal de demostrar que esta Real va en serio, que no se relaja y que es capaz de sumar ante toda clase de equipos. Habrá quien no lo piense, pero ganar en Castellón será otro golpe sobre la mesa.

Lasarte, que hasta ahora se ha demostrado como un técnico poco dado a realizar cambios en sus convocatorias, introduce tres para el viaje a tierras levantinas, y alguno de ellos es sorprendente. No se puede calificar así el regreso de Mikel González, tras cumplir su partido de sanción en la cita ante el Real Unión del pasado sábado. Sin embargo, no estaba dentro de los planes que Sarasola regresara a la lista ocupando el puesto de Carlos Martínez. Y más después de que el lateral derecho disputara ante los irundarras sus primeros minutos de la temporada. El tercer cambio es obligado. Sergio se cae por lesión y entra en su lugar Johnatan Estrada. Sin contar del todo en ese grupo a Carlos Martínez, seguimos teniendo dos jugadores desaparecidos y olvidados por el entrenador: Esnaola (que esta semana ha estado lesionado) y Viguera.

El once inicial está lleno de incógnitas. Parece lógico pensar que Mikel González regresará al once, pero dado el escaso nivel que sigue ofreciendo De la Bella es difícil adelantar si estará en el centro de la defensa o de nuevo en el lateral izquierdo (no es su puesto, pero ante el Rayo, por ejemplo, cuajó un partido soberbio, e incluso estuvo cerca de marcar un gol al final). Incluso Sarasola podría saltar de la grada al once, aunque eso parece menos probable. Labaka esperará a conocer la ubicación de Mikel para saber si se mantiene en el once titular, toda vez que el bigoleador de la semana pasada, Ansotegi, ha adquirido ya galones difíciles de perder. Estrada estará una vez más en el lateral derecho. Lo normal es que delante de ellos se vuelvan a situar Elustondo (sigue creciendo, ya ha igualado a Xabi Prieto como el máximo asistente del equipo) y Diego Rivas.

En ataque se abren también varias incógnitas. Xabi Prieto es fijo, y tras los dos goles (Rayo y Real Unión) y otras tantas expulsiones de jugadores rivales (Cartagena, con la ayuda de Griezmann, y Real Unión) que ha conseguido Carlos Bueno en las últimas tres jornadas parece que el uruguayo mantendrá el puesto de titular por delante de Agirretxe. Griezmann ha disputado dos partidos un tanto grises ante Rayo Vallecano y Real Unión, por lo que no sería descabellado pensar en que Lasarte le dé descanso. El buen rendimiento de Nsue y el gusto del técnico por Zurutuza invitan a pensar que ellos dos pueden ser los acompañantes de Xabi Prieto en la línea de mediapuntas, pero sólo Lasarte y sus colaboradores saben quiénes saltaran al césped de Castalia.

Nada menos que 18 puntos separan a la Real del Castellón en la tabla clasificatoria, pero eso no decide los resultados de los partidos, y más si tenemos en cuenta lo mal que se le han dado al conjunto txuri urdin los enfrentamientos con los equipos de la parte baja en este tránsito por la Segunda División. En cualquier caso, la Real afronta el partido como líder y con la necesidad de ganar para mantener esa plaza independientemente de lo que hagan el Hércules ante el Girona y el Cartagena ante el Salamanca. Las tres anteriores defensas del liderato no fueron exitosas para el conjunto de Martín Lasarte (sólo en Vallecas dio imagen de líder siéndolo en la tabla). Y también hay que romper el gafe del Levante esta temporada, puesto que sus dos únicas derrotas llegaron en la Comunidad Valenciana, ante Levante y Hércules. La Real encadena seis victorias consecutivas en Anoeta, pero cuatro jornadas sin ganar fuera de casa.

No es Castellón un lugar muy ventajoso, históricamente hablando, para la Real. De las once veces que ha jugado allí, sólo en tres se ha traído la victoria. En Primera sólo logró vencer en la temporada del bicampeonato, la 81-82, por 1-3 con dos goles de López Ufarte y otro de Satrústegui, y en la 89-90 por 0-2, goles de Mentxaka y Aldridge. La última visita en esta categoría fue en la campaña 90-91 y se saldó con el único empate que se ha traído el conjunto txuri urdin de Castalia, 1-1 con tanto de Aldridge. El resto en la máxima categoría son cuatro derrotas, la más abultada de ellas el 5-0 de su primera comparecencia allí, en la temporada 41-42. En Segunda han sido cuatro los encuentros disputados y los tres primeros se saldaron con derrota, la más contundente el 3-0 de la temporada 40-41.

La única victoria de la Real en Castellón siendo equipo de Segunda fue, precisamente, la pasada temporada. Y fue, además, en un gran partido del conjunto entrenado por Juanma Lillo. El técnico dispuso un once sin un delantero claro y así volvió locos a los jugadores castellonenses. Xabi Prieto hizo un partidazo y marcó el primer gol de la tarde tras un pase preciso de Carlos Martínez. Agirretxe, nada más saltar al campo en la segunda mitad, hizo el segundo con un magnífico remate de cabeza en una postura muy forzada. Y Marcos, tremendo partido también el suyo, puso el 0-3 final. La de Castalia fue la cuarta victoria consecutiva de una Real que se resistía a dejar morir sus opciones de ascenso mediada la segunda vuelta, y que con este triunfo se situaba, al menos, a tiro de los puestos de ascenso. La esperanza se tornó baldía en poco tiempo. Cómo han cambiado las cosas en poco menos de un año.

sábado, diciembre 05, 2009

REAL SOCIEAD 4 - REAL UNIÓN 1 La vida es sueño

La vida es sueño y, por una vez, el sueño lo protagoniza la Real. Líder otra vez, una victoria cómoda y amplia, incluso sin jugar un buen partido. Cuatro goles realistas, lo que no se producía en Anoeta desde marzo de 2008. Se acaba la racha negativa en los derbis en Anoeta. Seis victorias consecutivas como local. Y hoy han jugado ocho de los diez primeros de la clasificación y sólo han ganado tres: el equipo txuri urdin, el Numancia y el Salamanca. ¿Se puede pedir más? Quizá sí, quizá ahora es cuando llegamos a ese momento en que el equipo es tan solvente que acabaremos pidiéndole más. Que además de ganar juegue bien. Que se produzca el ascenso y que el éxito llegue incluso a algunas jornadas del final de la Liga. Esto es un sueño, porque las dos primeras temporadas en Segunda se acercaron mucho más a la pesadilla. Ahora llega el momento de disfrutar.

Lasarte alineó dos novedades en el once. Una de ellas ya estaba prevista, pues De la Bella sustituyó al sancionado Mikel González. El lateral catalán sigue sin dar algo que justifique su fichaje y que le ponga por delante no ya de Sarasola, sino de Morgado, el lateral del Sanse fichado a bombo y platillo al Alavés en la era de Badiola. El otro cambio fue la suplencia de Aranburu por primera vez en toda la temporada desde que regresó de su lesión, una suplencia adecuada porque en los últimos partidos no estaba dando el nivel que se espera de uno de los pocos jugadores realistas que ha tenido trayectoria en Primera e incluso ha disputado competiciones europeas. Su sustituto fue Nsue, y aportó exactamente lo que se espera de él: velocidad y gol. Es un buen fichaje y lo sigue demostrando. Suyo fue el cuarto gol de la tarde, bien es cierto que gracias a la colaboración del portero del Real Unión, que salió de forma alocada y sin posibilidad de llegar al balón.

Lo cierto es que los irundarras han colaborado decisivamente en la victoria de la Real y ese cuarto gol fue sólo una muestra, quizá la menos decisiva pues el partido ya parecía casi decidido a pesar del pequeño empuje con el que el Unión salió en la segunda mitad. Pero fue un equipo muy blandos en defensa, que además de concedir el cuarto gol a Nsue también facilitó los dos (¡dos!) que anotó Ansotegi en sendos corners. El primero llega tras recoger Elustondo en la línea de fondo el rechace de un primer saque de esquina que él mismo había botado. La pasividad de la defensa del Unión sólo ha sido comparable a la tibieza del marcaje a Ansotegi en el posterior remate. El segundo gol del central realista llegó al remachar en el segundo palo una espléndida dejada de cabeza desde el primero de Xabi Prieto. Pero la marca de la defensa visitante al jugador más alto de la Real, y uno de los más peligrosos a balón parado, se puede calificar de muchas formas menos de buena.

Para llegar a esa situación en la que la Real se ha permitido el lujo de golear, el delantero hizo su trabajo previamente. Bueno ya está donde se le esperaba. Con el que ha anotado hoy en el minuto nueve de partido, el uruguayo lleva ya cuatro goles, pero su eficacia no se limita sólo a eso. Sigue forzando una gran cantidad de faltas, lo que da ocasiones a la Real de poner en práctica la estrategia (hoy dos goles de esta forma, aunque los dos de córner), y hoy incluso ha dejado con diez jugadores al Real Unión gracias, también hay que decirlo, a un árbitro tarjetero que no ha querido saber nada dentro de las áreas (y eso le ha llevado a no pitar un claro penalti sobre Zurutuza en la segunda mitad, cuando la victoria txuri urdin ya era clara e inevitable; hay una jugada dudosa de Dani Estrada en el área realista que el entrenador irundarra solicitó, pero que no queda claro si es penalti).

El buen momento del uruguayo no sólo será bueno para él, sino que seguro que despierta lo mejor de Agirretxe, ahora limitado a los últimos minutos del partido (lo que también dio frutos ante el Cartagena). Y seguro que dentro de poco Lasarte tendrá la opción de alinear a los dos. Pero a falta de más goles de los delanteros, que llevan buenas cifras, la gran noticia que deja el partido es la pegada txuri urdin. Y, ojo, siete goles en dos partidos en los que apenas se ha mencionado a Griezmann. Cuatro goles en Anoeta son un bien que sólo cabe calificar de precioso. La temporada pasada, la Real no fue capaz de marcar más de dos goles en ninguno partido. En ninguno. Y en el primer año de esta etapa en Segunda sólo llegó a los cuatro en dos ocasiones, ante Las Palmas y Xerez. La Real, como demostró en Vallecas, tiene mucha pegada. Y muchos jugadores capaces de marcar gol.

Son momentos de euforia, pero Lasarte sigue teniendo trabajo. Atrás ha habido algunos desajustes, quizá parecidos a los que en Vallecas costaron los goles del Rayo, pero la gran diferencia de calidad entre el equipo madrileño y el irundarra es lo que ha determinado que hoy la Real no sufriera. Bravo apenas ha tenido que hacer una o dos intervenciones de relativo mérito, pero desde luego nada para destacar. El Real Unión ha sido un equipo blandito e inofensivo, que con este 4-1 ha caído a puestos de descenso. También de blandita se puede calificar a la defensa de la Real en el único gol del Unión, obra de Juan Domínguez, un gol además que no debe encajar el equipo nunca, en el descuento de la primera mitad. Y una lección para aprender es la tarjeta absurda que se ha llevado Labaka ya en el tramo final del partido, por hacer una faltita en el centro del campo. Hoy no cuenta, pero cuando se le sancione nos acordaremos.

Por supuesto, el fútbol de la Real no ha sido brillante, y las grandes noticias están en que Zurutuza siga sumando minutos y en el debut esta temporada de Carlos Martínez, que por fin ha dispuesto de los minutos finales para que Lasarte probara a Estrada en el extremo. Pero eso es lo que hace a un equipo grande, y más en Segunda División. Si no se juega bien, hay que ser capaces de sacar adelante los resultados. Porque cuando sí se juega bien, las victorias llegarán casi siempre. No menospreciemos este logro de la Real, que lo ha buscado sin conseguirlo más que a rachas en sus dos primeras temporadas en Segunda. No es tan fácil ganar partidos en Segunda. El Cartagena y el Rayo han perdido. El Córdoba, el Hércules y el Elche han empatado. Salamanca y Numancia han ganado en casa por la mínima. La Real ha goleado. Y ha conseguido la sexta (sí, sí, la sexta) victoria consecutiva en casa. Queda mucho, pero la vida, ahora, por fin, es sueño. Soñemos, que junio está cada vez más cerca.

viernes, diciembre 04, 2009

PREVIA Real Sociedad - Real Unión. Un derbi para alcanzar seis victorias seguidas

La Real afronta un derbi para afianzar el sueño de ser ese equipo poderoso en Segunda que acabe ascendiendo a Primera (sábado, 18.00 horas, Anoeta, ETB-1). Viene de realizar una magnífica actuación en Vallecas y de encadenar cinco victorias consecutivas en Anoeta. El objetivo es llegar a la sexta en un derbi y luego ir a por la séptima en un enfrentamiento directo por el ascenso. El hecho de tratarse de un partido de rivalidad regional, con el plus de motivación que traerá además el Real Unión, hace que la tarea sea de todo menos fácil, a pesar de la mucha distancia que hay entre los dos equipos en la clasificación. La Real, además, necesita sacarse la espina de los derbis en Segunda. Y dar otro golpe sobre la mesa. No por el rival, sino por la racha, por el juego y por la clasificación. Ojo, que el Betis está a tres puntos y será el próximo equipo en pasar por Anoeta.

Para afrontar este derbi, el primero y único de la temporada en Anoeta, Lasarte cuenta prácticamente con los mismos jugadores que viajaron a Madrid. La única novedad viene obligada por la sanción de Mikel González, que vio en Vallecas su quinta tarjeta amarilla. Entra en la convocatoria Carlos Martínez, pero el sustituto del central reconvertido en el once inicial será con seguridad De la Bella, que contará así con una nueva oportunidad aunque su nivel esté lejos del esperado. Cualquier otra solución sería una sorpresa, toda vez que Sarasola se queda fuera. La rotación de porteros sigue aparacada y Zubikarai entra de nuevo en la lista. Lasarte no quiso aclarar a qué se debe la ausencia de Asier Riesgo y se limitó a decir que obedece a una razón que conocen portero y entrenador.

Dando por seguros en el once a Bravo, Estrada, Ansotegi, Labaka y De la Bella detrás y Xabi Prieto y Griezmann delante, hay dos interesantes pugnas en el once. Tres hombres se juegan los dos primeros puestos del centro del campo: Elustondo, Diego Rivas y Aranburu. Casi habría que decir que se juegan un puesto entre los dos últimos, pues Elustondo parece seguro. Rivas tiene en contra que su pareja con Elustondo no ha terminado de funcionar en muchos partidos y Aranburu que no pasa por su mejor momento, y Vallecas fue un claro ejemplo. Arriba, Agirretxe, Bueno y Zurutuza se juegan dos puestos. No sería descabellado pensar que de inicio salgan los dos delanteros, puesto que el propio técnico elucubró en rueda de prensa con la posibilidad de no forzar demasiado a Zurutuza. Tampoco hay que descartar que Aranburu siga en la mediapunta o incluso que entre Nsue.

La euforia que desató el papel de la Real en Vallecas no esconde que en Madrid se quedó el liderato txuri urdin. Tres jornadas lo ha ocupado, y en las tres lo ha perdido. La clasificación ahora está más apretada que nunca por arriba. Cartagena, Hércules y Real tienen los mismos puntos, 26, aunque la goleada en Alicante que recibió el equipo de Martín Lasarte pesa ahora mismo mucho en el gol average y deja al conjunto txuri urdin en la tercera posición. Los dos primeros tienen partidos complicados esta semana. El Cartagena viaja a Soria para enfrentarse al Numancia y los alicantinos viajan al feudo del sorprendente Córdoba, que está a cinco puntos de la cabeza. La cuarta posición es del Betis, que está a sólo tres puntos tras ganar su partido aplazado ante el Villarreal B. Su visita al colista, el Murcia, será muy importante para definir cómo queda la Segunda División al final de la jornada.

Aunque el Real Unión es un rival habitual en las pretemporadas de la Real, ambos equipos llevan casi 45 años sin verse las caras. La última vez fue en la temporada 64-65, con los dos jugando en Segunda. El resultado en Atotxa fue de 1-3, una contundente victoria para los irundarras que Mendiluce maquilló de penalti en el último minuto. Aquel era el cuarto enfrentamiento entre los dos conjunto guipuzcoanos en la categoría de plata. Antes de ese, la Real había ganado dos (el más rotundo, el 6-2 de la campaña 40-41) y empatado otro. En Primera se repite la estadística: dos victorias para la Real, un empate y un triunfo unionista. La última visita del Real Unión en esta categoría es la mayor goleada realista: 5-0 en la temporada 31-32, con dos goles de Paco Bienzobas, y uno de Cholín, Chivero y Garmendia.

Con tantos años sin ver este derbi guipuzcoano, la mirada de la historia y de la estadística también se detiene en los derbis vascos que ha jugado la Real en este periplo en Segunda que transita ya por su tercer año. Y los datos no son buenos. Eibar y Alavés jugaron en Anoeta en las dos anteriores campañas y descendieron a Segunda B el pasado verano. Los eibarreres no conocen la derrota en el estadio de Anoeta, gracias a los dos empates que se llevaron, 1-1 en la campaña 07-08 y 0-0 en la 08-09. El Alavés sí cayó en su primera visita al estadio donostiarra, por la mínima y con un tanto de Elustondo en el último minuto. El año pasado los vitorianos arrancaron un empate a un gol. Toca alejar fantasmas y cambiarlos por ilusión.