miércoles, enero 16, 2019

PREVIA Real Sociedad - Betis. La primera final

Cvitanovic, en el último Real - Betis de Copa, en 1998.
La Real afronta la primera final de la temporada (jueves, 19.30 horas, Anoeta, beIN La Liga), y lo hace en enero. Finales son aquellos partidos en los que se juega algo trascendental y este ante el Betis es uno de esos encuentros, por mucho que sea la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey. La Real se juega seguir viva en un torneo que necesariamente tiene que ser ilusionante, en el que se pueden lograr proezas memorables y que recordaremos durante toda la vida y que, no lo olvidemos, es el camino más rápido y accesible para lograr un título y llegar a Europa. La Copa es todo eso y mucho más. Y como dijo Imanol antes del partido de ida, en el pecho de los jugadores que salten al césped de Anoeta hay un escudo que hay que defender por encima de todas las cosas. No vale tirar la Copa. No sirve asumir que este es un torneo que distrae de lo importante, porque esto también lo es. Y ya no hay más oportunidad para demostrarlo si queremos seguir vivos en el torneo.

Imanol Alguacil afronta una lista de bajas parecida a la que tuvo el pasado lunes para disputar el partido liguero contra el Espanyol. Gorosabel, Kevin, Zurutuza y Merquelanz son las ausencias ya conocidas. Navas y Pardo, aunque están bien, aún no se reintegran al grupo, y podrían hacerlo de cara al partido liguero del fin de semana en Vallecas y así apuntalar la idea de rotaciones que tiene el técnico realista. Y la buena noticia de la convocatoria es que Sandro abandona el grupo de ausentes para volver a la convocatoria. Eso provoca que se quede fuera Roberto López, el último de los seis debutantes que se han asomado al primer equipo en lo que llevamos de temporada. Quienes en cambio se quedan con el primer equipo, y da la sensación de que para mucho tiempo, son Le Normand y Aihen Muñoz. El único descarte por motivos técnicos es el de Llorente, al que Imanol va a dar así un partido de respiro.

Así las cosas, y sabiendo que Imanol va a apostar por cambios, el once es toda una incógnita. Da la sensación de que Rulli puede seguir bajo palos, sin descartar que Moyá vuelva tras la lesión que le impide jugar desde el cambio de entrenador. Probablemente veremos en defensa a Le Normand y Héctor Moreno como centrales y quizá haya cambios en los laterales para que entren Zaldua y Theo en lugar de Aritz y Muñoz. Illarramendi y Merino, este además sancionado para Vallecas, estarán con seguridad en el once, y está por ver si la apuesta de Imanol es apuntalar el centro del campo con Zubeldia, seguir apostando por Sangalli o retrasar un poco a Oyarzabal, que también apunta a titular, sea aquí o en zonas más adelantadas. Willian José parece seguro arriba y está por ver quién o quiénes entran junto a él. Januzaj y Juanmi parecen tener más papeletas que Sandro y Bautista.

La Historia está del lado de la Real con el resultado de hace una semana. El equipo txuri urdin salió con un 0-0 de un partido de ida copero jugado lejos de su estadio en 19 ocasiones, y nada menos que en 16 de ellas consiguió superar las eliminatorias. Es más, en dos ocasiones lo hizo con goleadas históricas, el 10-1 al Mallorca Atlético de la temporada 1986-1987 o el 7-1 al Deportivo de la 1956-1957. No cae eliminada con un 0-0 en la ida desde la campaña 1988-1989, cuando el mismo Deportivo logró un 1-1 en Atotxa y se clasificó por penaltis. Dos de esos 0-0 acabaron en un partido de desempate tras registrarse otra igualada en San Sebastián, pero en ambas ocasiones la Real fue mejor en ese tercer partido, superando 4-2 al Espanyol en la temporada 1951-1952 y 1-0 al Zaragoza en la 1956-1957. Anoeta solo ha vivido un partido en estas circunstancias, en la temporada 2014-2015, cuando el 0-0 logrado en Oviedo se hizo bueno con el 2-0 en casa.

Por contra, los datos históricos en la Copa contra el Betis no son tan buenos. La Real solo ha superado una eliminatoria de las cuatro que ha disputado contra el equipo verdiblanco, todas ellas a doble partido. Y de los cuatro partidos jugados en San Sebastián solo ganó dos, el 2-0 que le sirvió para remontar el duelo en la temporada 1964-1965 y el insuficiente 4-1 de la campaña 1930-1931, que no sirvió para levantar el 5-1 de la ida. En las dos últimas visitas del Betis en Copa, de hecho, no ha sido capaz de marcar un gol. El último, el que hizo Urreisti en el mencionado 2-0 del 9 de mayo de 1965. El último partido contra el Betis en Copa jugado en Anoeta fue el 14 de enero de 1998, y la victoria fue clara para los andaluces, 0-2, rompiendo además una imbatibilidad de la Real en Anoeta que se había prolongado durante nueve meses. Finidi marcó en el minuto 30 e Iván Pérez rompió las esperanzas realistas de remontar en el minuto 91.

domingo, enero 13, 2019

PREVIA Real Sociedad - Espanyol. Anoeta quiere gritar

Illarra hizo el empate la pasada temporada ante el Espanyol.
En esta extraña temporada que estamos viviendo, parece que las mayores alegrías llegan jugando la Real como visitante, pero Anoeta quiere gritar ya de alegría. La visita del Espanyol parece propicia para que lo pueda hacer (lunes, 21.00, Anoeta, Gol) y cerrar así de una manera más o menos holgada la primera vuelta. Solo una victoria en el ya remozado estadio es una losa muy grande como para luchar por grandes cosas, pero ganar en esta jornada ayuda a pensar de manera ambiciosa. Y sirve, además, para seguir midiendo el efecto Imanol, que como ya sucedió la temporada pasada ha llegado al equipo para dar fortaleza defensiva (ningún gol encajado en sus dos primeros partidos) y confianza a los pilares del equipo... y también a la segunda unidad. Por ahora el plan no podría estar saliendo mejor, pero para que la temporada depare alegrías mayores hay que convertir Anoeta, sin demora, en el deseado fortín.

Una semana más, la principal novedad de la convocatoria nace de Zubieta. Roberto López vuelve a una lista del primer equipo, después de asomarse por primera vez a la élite en el partido jugado en San Mamés, en el que no llegó a jugar. En caso de debutar, sería el sexto potrillo en hacerlo desde el comienzo de la temporada. Palabras mayores cuando desde fuera parece darse a Zubieta menos mérito que a otras canteras, porque la Real hace virtud de lo que para otros equipos sería un drama. El conjunto txuri urdin responde con la base a las ausencias, que para este partido ascienden a ocho nada menos. Cuatro son bajas ya conocidas por lesión, Kevin, Gorosabel, Merquelanz y Sandro, además de un Navas que todavía no está a disposición del técnico, Pardo, que arrastra molestias en el hombro desde el Bernabéu, y con dos más que se unen a esta lista tras el partido de Copa Zurutuza y Le Normand.

Con estas circunstancias, es lógico pensar que volverá a haber cambios en el once, para que seguramente el equipo se acerque mucho más al que jugó en Madrid y salió victorioso que el que arrancó un empate en el partido de ida copero ante el Betis. La gran incógnita, y ahora sí será un mensaje claro, es quién ocupará la portería, Rulli o Moyá. Zaldua y Theo ocuparán los laterales, probablemente con Llorente y Moreno como centrales. Por delante de ellos da la impresión de que jugarán Illarramendi, Zubeldia y Merino, con Sangalli esperando la ovación de Anoeta si le toca jugar en la segunda parte. Y arriba los que más opciones tienen de jugar parecen ser Oyarzabal, Januzaj y Willian José. El banquillo lo completarían entonces Aritz Elustondo, Aihen Muñoz, Juanmi, Bautista y Roberto López.

La victoria en el Santiago Bernábeu dio aire a la Real y volvió a poner al equipo más cerca de Europa que del descenso. Los de Imanol son undécimos con 22 puntos, a cuatro de la sexta plaza y cinco por encima de la decimoctava. Su rival, el Espanyol, es octavo con 24. Sobra decir que ganar ayuda a dar un salto en la clasificación y a mejorar los números de la Real en Anoeta, donde ha conseguido solo seis puntos y es el peor equipo de Primera como local, aunque con un partido menos que los que le preceden, Huesca y Rayo, que tienen siete puntos en casa. También es el que menos goles marca en casa, seis, Sus dos últimas comparecencias en Anoeta fueron derrotas. El Espanyol frenó la pasada jornada, venciendo al Leganés, una nefasta racha de seis jornadas seguidas perdiendo y es el segundo peor visitante, superando solo al Huesca. Ha ganado un partido lejos de su estadio, 0-2 precisamente al Huesca y ha empatado tres, ante Celta, Rayo y Valladolid. Lo demás, cinco derrotas.

Son 70 los precedentes, 68 de ellos en Primera División y el saldo histórico es favorable a la Real, con 42 victorias locales en la máxima categoría, trece del español y otros tantos empates. La estadística, en todo caso, se tuerce para la Real en los últimos años. Solo dos de las últimas diez visitas del equipo perico acabaron con triunfo txuri urdin, el Espanyol ganó en cuatro y empató otras tantas. La mayor goleada realista sigue siendo el 6-1 que logró en dos ocasiones, en las temporadas 1932-1933 con un hat trick de Urtizberea y tantos de Chivero, Tolete e Insausti, y en la 1943-1944, con dobletes de Ontoria y Unamuno para que Bidegain y Pérez redondearan el marcador. El más claro triunfo espanyolista es el 1-4 de la campaña 1934-1935. El único encuentro en Segunda, en la 1962-1963, y en una fase de permanencia, la 1954-1955, se los llevó la Real.

La pasada temporada, la 2017-2018, el Espanyol sacó un empate de Anoeta. Su premio lo cimentó desde el comienzo del partido. En el minuto 9, Leo Baptistao se adelantó de cabeza a la salida de Rulli dentro del área pequeña y puso el 0-1 en el marcador. Pau López se convirtió en el mejor jugador del Espanyol y detuvo las ocasiones más claras del conjunto txuri urdin, sobre todo disparos de Oyarzabal desde varias posiciones. El gol del empate llegó en el minuto 69 después de un soberbio jugadón de Januzaj por la banda izquierda, un prodigio de técnica y velocidad que culminó con un pase atrás desde la línea de fondo que Illarramendi no desaprovechó. La Real, en todo caso, no tuvo demasiadas ocasiones claras a partir de ese momento para darle la vuelta al marcador. Ya en el descuento, Illarra fue expulsado por doble amarilla. Vio las tarjetas en el 86 y en el 91.

miércoles, enero 09, 2019

PREVIA Betis - Real Sociedad. Y ahora, a demostrar que la Copa es un objetivo real

Luis Pérez, en el último Betis - Real de Copa, en 1998.
No ha hecho falta más que un partido, la sonora, histórica e importante victoria en el Santiago Bernabéu, para que Imanol haya conseguido por segunda vez que la Real se reconozca a sí misma. Pero esto es fútbol y cada partido es una nueva reválida. Ahora, con el Betis como rival, toca demostrar que la Copa es un objetivo real (jueves, 20.30 horas, Benito Villamarín, beIN La Liga). Superar al Betis implicaría llegar a unos cuartos de final que, además de ser muy poco habituales en las últimas décadas para el equipo txuri urdin, provocarían la sensación de que se está realmente en la pugna por el título. Y eso, en una temporada con tantos debates y problemas como la presente, sería oro puro. Si la victoria en el Bernabéu ha sido un homenaje a todos aquellos grandes realistas que nunca habían logrado una, la Copa es otra herida histórica que merece la pena luchar para que quede cerrada cuando antes. Eso pasa, ahora mismo, por Sevilla.

Es obvio que el nombre propio de esta convocatoria es el de Luca Sangalli. Poco más de dos meses después de sufrir un ictus y del último partido que jugó, el del Wanda Metropolitano, el canterano recupera su hueco en el equipo y entra en la lista para este encuentro de Copa. Pocas noticias pueden generar más felicidad que su regreso a la normalidad. Sangalli abandona así una lista de bajas de las que siguen formando parte  Navas, Kevin, Gorosabel, Merquelanz y Sandro. A ellos, ademas, se suma Rubén Pardo, que acabó el encuentro del Bernabeu que sirvió para verle resucitar de nuevo con molestias en un hombro. Quien regresa a la lista y calienta el debate en la portería es Moyá. Y también se suma al equipo Theo, después de haber cumplido su penitencia contractual con el Real Madrid. Esto provoca que Ahien Muñoz, debutante con el primer equipo el pasado fin de semana, se quede fuera de los 18 elegidos.

El once es toda una incógnita, ya que Imanol, que eso sí ha garantizado que hay que defender el escudo y saldrá a por todas, aún no ha afrontado semanas de Liga y Copa con la Real, por lo que habrá que ver cuánto sucumbe a las rotaciones. El primer detalle interesante del once será saber si apuesta por mantener a Rulli después de su partidazo en Madrid o si recupera a Moyá. En la defensa, parece seguro que Zaldua y Theo volverán a los laterales, y entre Aritz, Llorente, Moreno y Le Normand se juegan los dos puestos de central. De entre los cinco centrocampistas, cuatro parecen jugarse los puestos en el once. Illarramendi, Zubeldia, Merino y Zurutuza, uno se quedará fuera seguramente con Sangalli. Y en ataque todo parece posible, desde la entrada de Bautista o Juanmi para dar descanso a Willian José o Januzaj. Oyarzabal parece algo más intocable.

Llegar a cuartos de final implica superar a un rival que tradicionalmente no se le ha dado bien a la Real en la Copa. Han sido cuatro los duelos contra el Betis, todos en eliminatorias a doble partido, y el equipo txuri urdin solo ha sido capaz de superar uno de ellos. Eso fue en la temporada 1964-1965, y además con mucho mérito, pues la Real militaba entonces en Segunda y el Betis jugaba en Primera, pero ganó en Sevilla por 1-2 y lo confirmó con un notable 2-0 en Atotxa. Aquella de los años 60 es, de hecho, la única victoria realista en Copa en el campo del equipo bético. El primer choque copero entre estos dos equipos fue en la temporada 1930-1931, con un 5-1 en Sevilla que no se pudo remontar con un elogiable 4-1 en Atotxa. En los 90 se vieron las caras dos veces, ambas jugando primero en Anoeta y ambas cayeron del lado del Betis. En la 1994-1995 los resultados fueron de 0-1 y 3-1 y en la 1997-1998 de 0-2 y 1-1.

En aquella última visita de la Real al Betis en Copa, el partido de vuelta resultó un trámite. El equipo de Krauss nunca pareció demasiado convencido de remontar el buen resultado que el conjunto sevillano se trajo de Anoeta, y el 1-0 que hizo Oli en el minuto 22 pareció suponer la sentencia de la eliminatoria. La Real, al menos, no perdió el encuentro gracias a un gol de Aldeondo en el minuto 80, aprovechando una asistencia de Cvitanovic. En esta temporada, la 2018-2019, la Real ya ha visitado el Benito Villamarín en Liga. La imagen fue buena pero el resultado adverso. El equipo de Quique Setién superó al de Garitano con un gol de Júnior en el minuto 33. El jugador bético se quedó completamente solo en el segundo palo en un córner, en un clamoroso error de la defensa realista y marcó a placer. Pau se bastó para desbaratar las mejores ocasiones de la Real, especialmente dos de Sandro, aunque también Zurutuza y Willian José también estuvieron cerca del gol.

sábado, enero 05, 2019

PREVIA Real Madrid - Real Sociedad. Imanol como remedio

Bautista marcó la pasada temporada en el Santiago Bernabéu.
Quién sabe cómo interpretará la historia el segundo debut de Imanol Alguacil como entrenador de la Real Sociedad (domingo, 18.30 horas, Santiago Bernabéu, beIN La Liga). Hay que esperar todavía unas horas para que el titular comience a definir ese regreso, pero mucho más para que entendamos lo que significará para la Real. A corto plazo, ganar al Real Madrid en su estadio es una hazaña que solo han conseguido tres entrenadores realistas, lo que le pone en una tesitura histórica. A medio, le toca salvar una temporada en la que había puestas muchas ilusiones y que se ha torcido de una manera casi impensable. Y a largo plazo todo es posible. Imanol tiene que ser un nombre de futuro. Es un entrenador joven que cuenta con el beneplácito de todo el mundo por carácter, por su labor en el Sanse y por sus resultados en el primer equipo. Se le ha presentado como el remedio a todos los males. Y su reentrada va a ser muy exigente.

La primera lista de Imanol habla de un mayor equilibrio por líneas del que habían tenido las últimas convocatorias de Garitano. Eso se concreta en que Barrenetxea, de momento, no tendrá continuidad directa con los mayores tras su debut en el último partido del año y que Pardo vuelve a ser uno más. La gran noticia, no obstante, está en la convocatoria de Aihen Muñoz, el lateral zurdo del Sanse, que además apunta a titular. Y Le Normand, al que Imanol conoce a la perfección, mantiene su sitio en el primer equipo. Moyá no estará por lesión, al igual que Sandro y los ya conocidos Kevin y Merquelanza, como tampoco viajan a Madrid Navas y Sangalli, ambos con el alta médica y en el caso del segundo una noticia maravillosa, porque el nuevo técnico tuxri urdin no quiere arriesgar con ellos. Theo no podrá jugar por contrato al figurar esa condición en la cesión del Real Madrid, y a cambio Zaldua vuelve a la lista.

El once que presentará Imanol en el Bernabéu es toda una incógnita, aunque una certeza evidente: Rulli será el portero. En defensa, parece lo más probable que se produzca el debut de Aihen Muñoz en el lateral zurdo, y lo lógico sería que Zaldua ocupara el derecho, aunque el hecho de regresar de lesión también da opciones a Aritz Elustondo. Cualquiera de los cuatro centrales podría entrar en el once, pero quizá, por el escenario que es, pesen los galones de Llorente y Héctor Moreno. Si Imanol apuesta por dos centrocampistas, está por ver quién acompañará a Illarramendi, Pardo o Zubeldia. Merino o Zurutuza podrían estar por delante, con Oyarzabal, Januzaj y Willian José como hombres más adelantados. Para el banquillo quedarían Zubiaurre como guardameta suplente, Le Normad, Juanmi y Bautista.

La clasificación ya aprieta. La Real es decimoquinta con 19 puntos y el descenso, zona que ahora marca el Athletic, está a solo tres puntos. Europea está a siete. Pero para soñar, primero hay que respirar. El Real Madrid tampoco vive en paz, es cuarto y a siete puntos del líder. El equipo txuri urdin cerró 2018 con cuatro derrotas consecutivas, pero sigue siendo uno de los mejores visitantes, ya que solo el Barcelona ha sumado más puntos lejos de su estadio. La Real, 13 puntos, con cuatro victorias y un empate, aunque tres de sus cuatro últimas salidas se saldaron con derrota. El Madrid, por su parte, ha dejado escapar puntos en dos de sus ocho partidos en casa, el empate a cero con el Atlético y el 1-2 del Levante. Eso sí, suma diez de los últimos doce puntos en juego y nadie encaja menos goles en casa, solo tres, y ha ganado sus tres últimos partidos en casa con su portería a cero.

Si tenemos en cuenta la historia, la Real visita el peor escenario posible. De 71 encuentros jugados, todos ellos en Primera División, 52 acabaron con victoria del Real Madrid y solo tres con un triunfo txuri urdin. Los 16 encuentros restantes fueron empates. La mayor goleada realista es el 1-4 de la temporada 2003-2004, presentación en sociedad de Xabi Prieto con dos goles, uno de penalti a lo Panenka y tantos de Kovacevic y De Paula. El 9-1 que encajó la Real en Chamartín en la temporada 1968-1969 no solo es el mayor correctivo ante el Madrid sino también el peor resultado de la Real como visitante en toda su historia. La reciente tampoco da alegrías, porque el equipo donostiarra acumula nueve derrotas consecutivas en este escenario. La última vez que puntuó, el 1-1 con gol de Mark González en la lejanísima temporada 2005-2006.

La pasada temporada, la 2017-2018, la Real sufrió el habitual correctivo sin oposición que suele llevarse del Bernabéu. Si había un plan, este saltó por los aires en la primera jugada del partido. Un centro fácil de Cristiano, un remate sin oposición de Lucas Vázquez, y un 1-0 para arrancar el encuentro antes de que muchos aficionados se hubieran sentado. En el minuto 27, Cristiano Ronaldo hizo el 2-0 rematando solo desde el punto de penalti. En el 34, fue Kroos quien amplió el marcador con un buen tiro desde la frontal. En el 37, Cristiano otra vez, de cabeza en un córner sumó el 4-0. Y al Madrid le dio tiempo a estrellar dos balones en los palos. Sin ánimo, en una segunda parte que sobró, Bautista recortó distancias, Cristiano firmó un hat trick después de aprovechar un regalo de Rulli e Illarra hizo el 5-2 definitivo ya sin opción alguna de evitar un nuevo sonrojo en el Bernabéu.

miércoles, enero 02, 2019

El día que Imanol jugó, marcó y ganó en el Santiago Bernabéu

Imanol, abajo y en primer plano, aquel día en el Bernabéu.
"Los puntos eran muy importantes para nosotros. Teníamos que sacar algo positivo como fuera y no hay mejor campo para hacerlo que el Bernabéu". Ojalá Imanol Alguacil pueda pronunciar estas mismas palabras en torno a las 20.30 horas del próximo 6 de enero, pero sí son las que pronunció el 24 de abril de 1994. Aquel día, el entonces lateral derecho txuri urdin y hoy entrenador del primer equipo, había contribuido con un gol a la segunda victoria conseguida por la Real Sociedad en el estadio del Real Madrid en toda la historia, un formidable 0-2 con John Toshack en el banquillo y un once formado por Alberto, el propio Imanol, Loren, Larrañaga, Pikabea, Lumbreras, Guruzeta, Oceano, Alkiza, Luis Pérez y Kodro, y en el que también jugaron Fuentes y Carlos Xavier ya en la segunda mitad.

La Real llegó aquella temporada al Santiago Bernabéu en la decimotercera posición con 31 puntos, dos por encima de la zona de promoción que cerraba el Rayo Vallecano y con ocho puntos todavía en juego. Es decir, todavía había que garantizar la permanencia. Y el equipo txuri urdin venció. Después de aguantar las acometidas blancas durante toda la primera mitad, en la primera jugada de la reanudación, Kodro culmina en carrera un jugadón sensacional de Alkiza con sensacional asistencia al hueco. El Madrid lo intenta, lanza incluso dos balones a los palos. Imanol fue quien cerró el marcador, después de dos regates sobre la línea de la frontal del área y un disparo seco con su pierna derecha. Fue uno de los siete goles que hizo con la camiseta de la Real.

Imanol podría haber tenido otro papel en el partido, porque mediada la segunda mitad tuvo una ocasión inmejorable para haber sentenciado mucho antes el encuentro. Llegó hasta el punto de penalti, donde recibió un pase de Kodro totalmente libre de marca, pero lanzó el balón fuera, a la izquierda de Buyo. El realista falló lo fácil y convirtió lo difícil, cosas del fútbol. "Menos mal que he metido en esa segunda o tercera ocasión, porque mi orgullo estaba dolido. Mi gol ha servido para ganar el partido y me marcho muy contento", decía entonces el realista, que salió del Bernabéu convencido de que "estos dos puntos nos van a dar mucha tranquilidad para afrontar los ´últimos partidos que nos quedan sin tanta presión". Ahora hay más partidos y más presión. ¿Pero y si sus frases del próximo día 6 se parecen a estas...?

domingo, diciembre 30, 2018

Diez momentos que marcaron 2018

Estamos a punto de dar carpetazo a 2018, un año que no tiene demasiados recuerdos agradables para la Real, a pesar de que la hemos visto jugar en Europa, de brillantes debuts de canteranos o del salto a un nuevo estadio sobre los cimientos del nuevo, porque tres entrenadores, muchas derrotas y resultados decepcionantes han afectado y mucho al devenir de estos últimos doce meses. Siempre hay momentos que, para bien o para mal, sobresalen, y, además del 20º aniversario del asesinato de Aitor Zabaleta que no queremos dejar de nombrar pero que no queremos que quede solo como un recuerdo puntual, estos son los diez que han marcado 2018.

· La traición que unió al realismo
Que un jugador formado en la cantera decida marcharse al Athletic de Bilbao no es algo nuevo. Nunca es agradable, pero estamos acostumbrados. La forma en la que Iñigo Martínez decidió cruzar la A-8, no obstante. Fue sangrante. Lo hizo después de aceptar una de las capitanías, cuando el mercado de invierno tocaba a su fin, con un mensaje irreal de grandeza en el destino al que se marchaba y confirmando que su cabeza hace tiempo que no estaba en la entidad txuri urdin, cosa que por desgracia se veía en el campo. Su marcha hizo que la Real cerrara filas emocionales. Y al margen de los resultados del ex realista en Bilbao, fue impresionante que en el 5-0 que logró la Real ante el Deportivo Aritz Elustondo, su relevo evidente celebrara su gol, golpeando el escudo en el pecho.

· El domingo de los cristales rotos
La derrota de la Real en Anoeta ante el Getafe desencadenó una de esas jornadas difíciles de olvidar. El club prescindió al mismo tiempo de su entrenador, Eusebio Sacristán, que no había podido remontar el vuelo tras la triste eliminación europea ante el Salzburgo y una victoria en cinco encuentros, y a su director deportivo, Loren Juarros, abriendo la puerta al regreso de Olabe. Fue el 18 de marzo, un domingo que pasará a la historia de la Real por la contundencia de las decisiones tomadas. El técnico enterró su propia obra por no saber adaptarse a su necesario desarrollo, pero, no lo olvidemos, llevó a la Real a Europa con momentos de mucha brillantez, y el director deportivo pagó su alta contestación social, que en las redes sociales parecía abrumadora, y dejó de ser el responsable que más tiempo llevaba en ese cargo en Primera, un larga década que inició en Segunda División y que, también hay que decirlo, tuvo sus grandes aciertos.

· Imanol, el entrenador interino más deseado
¿Cómo es posible que en solo nueve partidos un técnico interino, un ex jugador del primer equipo que hizo su carrera pero no formó parte de la leyenda, se convirtiera de repente en santo de la devoción de todo el realismo? Imanol Alguacil, espléndida labor la suya en el Sanse, se convirtió en el salvavidas, y dejó claro desde el principio que no iba a continuar. Eso no le impidió, en solo nueve partidos, recuperar la ilusión hasta por llegar a Europa, jugando una final en Sevilla en la jornada 36. Lo más importante, no obstante, es que hizo que la Real recobrara la autoestima perdida, se diera cuenta de su calidad y de que estaba capacitada para cosas más grandes. El destrozo que le hizo al Atlético de Madrid con tres golazos, el vapuleo al Girona o que el primer gol encajado llegara al cuarto partido muestran que con Imanol la Real volvió a ser la Real. Esa base es lo que cimentó su regreso al primer equipo para cerrar una etapa de enormes dudas, la de Asier Garitano.

· Se va el récord de imbatibilidad
Durante casi cuatro décadas, la Real ha mantenido el récord de imbatibilidad de la Liga española. 32 jornadas desde el comienzo de una misma temporada, 38 en total. La Real de Alberto Ormaetxea fue más grande en ese sentido que equipos campeones de auténtica antología. El Barcelona batió esa macar. El equipo dirigido por Ernesto Valverde estuvo 36 jornadas sin caer derrotado, hasta que perdió en la 37ª jornada ante el Levante por 5-4, y sumando las siete jornadas finales de la campaña anterior, con Luis Enrique como técnico, alcanzó 43 partidos seguidos sin derrota. La Real permitió también ese récord, porque se dejó remontar ante el Barça en Anoeta, cuando dominaba su partido por un claro 2-0 y acabó perdiendo por 2-0. Estuvo en nuestra mano y lo dejamos escapar.

· Xabi Prieto, la despedida del capitán
El día que Xabi Prieto anunció su retirada, el corazón de la Real se detuvo durante unos segundos. Un One Club Man puro y duro, esencial para entender lo que significa llevar la camiseta txuri urdin. Un jugador que nunca quiso irse de la Real porque aquí lo tenía todo, y uno que se despidió, de la mano de otro jugador muy querido como es Carlos Martínez, en una vuelta al campo antológica y sencilla, al más puro estilo de la Real. Lesionado en su última acción en forma, el lanzamiento, cómo no, de un penalti, suerte en la que ha sido el gran maestro de la última década larga. Se fue con victoria, 3-2 al Leganés, y con sus compañeros llevando su rostro en el escudo. Porque sí, aunque fuera debatible, Xabi Prieto es el escudo de la Real.

· Agirretxe dice adiós
Hay despedidas brillantes y hay otras injustas. Imanol Agirretxe intentó seguir, pero no lo consiguió, por mucho que su esfuerzo y su categoría merecieran un final mucho más feliz. Después de aquella lesión de hace tres años en el Santiago Bernabéu, esa lesión de la que siempre parecía salir y una y otra vez recaía, el delantero realista empezó la pasada pretemporada con la ilusión de ser el mismo de siempre. Pero su cuerpo le impidió lograr ese sueño y le obligó a colgar las botas. Su despedida, siendo el autor del primer gol simbólico del nuevo Anoeta, fue maravillosa. Puede que nunca se haya marchado con tanto cariño un jugador al que le ha costado tanto ser reconocido sobre el terreno de juego. Puede que fuera tarde, pero con su lucha nos dimos cuenta de que él ha sido el auténtico gran 9 de la última década.

· El nuevo Anoeta
El sueño de Jokin Aperribay siempre ha sido la reforma de Anoeta. Le ha costado lo suyo, casi una década de su mandato, pero lo ha conseguido. Ha habido detalles que han alimentado polémicas, desde los precios de los nuevos abonos hasta la visibilidad desde ciertas zonas, pasando por la forma del nombre de "Real Sociedad" en la tribuna superior o hasta el, eso sí, muy criticable estado de su césped, muy lejos de su muy merecida fama de alfombra, pero el nuevo Anoeta ya está aquí. Aún no está completo, pero ya lo estamos viendo, con la Aitor Zabaleta en su fondo acabado, con su cercanía al campo que no teníamos desde hace 25 años. Fue imposible no verlo, antes de su estreno ante el Barcelona, y emocionarse aunque fuera un poquito.

· Enorme victoria en San Mamés
Los derbis son especiales, pero mucho más cuando las victorias que se consiguen en ellos están cargadas de matices. Si Asier Garitano quería ver una Real sobre el campo, es la que se vio en San Mamés. Una, además, en la que no pudieron jugar hombres de tanto peso como Theo, Zaldua, Llorente, Merino, Januzaj o Willian José, una en la que fueron titulares nueve canteranos entre los que estaban Gorosabel, Pardo, Bautista o Sangalli, una que jugó con un corazón inmenso, una en la que Oyarzabal se convirtió en el líder del equipo, anotando con una tranquilidad fascinante dos goles de penalti y en la que Sangalli coronó su brillante actuación con el segundo gol. La Real ganó en San Mamés 1-3 y triunfo de la manera en la que tendría que haber jugado toda la temporada. Aquel día, grande, fue en todo caso una excepción.

· Sangalli nos puso el corazón en un puño
La noticia nos heló a todos el corazón. Tras jugar en el Wanda Metropolitano, un día en el que tuvo visbilidad por una salvaje patada en la cabeza de Saviz que se zanjó con una insuficiente tarjeta amarilla, se informó de que Luca Sangalli había sufrido un ictus leve. Las noticias desde el principio fueron tranquilizadoras. Animó y mucho verle en Anoeta para apoyar a sus compañeros pocos días después. Y nos alegró definitivamente el fin de año verle de nuevo entrenando con el equipo. Pero el fútbol ya ha tenido suficientes tragedias como para que situaciones como esta no nos dejen en vilo. Si el shock por la noticia es uno de los momentos de 2018, su reaparición en los terrenos de juego será, sin duda, uno de los de 2019.

· El debut de Barrenetxea
La última gran noticia del año ha sido el debut de un chaval. Eso no es noticia en la Real, un equipo que está acostumbrado a sacar chavales de su cantera con mucha facilidad. Pero Barrenetxea añade un matiz historia: su edad. Sus primeros minutos en el primer equipo llegaron en el último partido del año, la derrota ante el Alavés, cuando contaba con 16 años y 359 días. En toda la historia de la Real, solo uno jugador puede presumir de haber vivido ese primer día con los mayores con menor edad, Irastorza, que debutó el 4 de febrero de 1934 en un 4-0 en Les Corts ante el Barcelona. Y Barrenetxea, además, se convirtió en el primer jugador nacido en el siglo XXI en debutar en la Liga. Histórico, sin duda, además de ser la última decisión de calado de Garitano en la Real antes de su cese. Y un motivo de orgullo.

miércoles, diciembre 26, 2018

La Real es el tercer peor equipo de 2018

El fútbol no se juega por años, sino por temporadas. Con semejante obviedad, se puede relativizar un dato que, no obstante, habla de una trayectoria que habría que tener muy en cuenta, porque es una que no habla tanto de entrenador como de grupos. No se trata de minimizar la responsabilidad de Asier Garitano en la situación actual de la Real, pero los datos son tozudos. El que aquí manejamos se refiere a los 17 equipos que han jugado todo 2018 en Primera División, excluyendo a los tres descendidos (Deportivo, Las Palmas y Málaga) y a los tres equipos que subieron a la máxima categoría del fútbol español el pasado verano (Rayo Vallecano, Huesca y Valladolid). Y en esa clasificación, la Real es el tercer peor equipo. El tercero. Puesto de descenso, se mire como se mire.

En total, la Real ha sumado 45 puntos en los 38 partidos de Liga jugados en 2018. Por detrás solo están el Leganés, precisamente el anterior equipo de Garitano, con 41 puntos, y el Athletic que han dirigido Ziganda, Berizzo y ahora Gaika Garitano, que apenas ha sido capaz de sumar 38 puntos. No se trata de compararse contra el Barcelona, que ha sido el mejor equipo del año con 85 puntos, pero es llamativo lo lejos que habría quedado la lucha por las plazas europeas de jugarse el fútbol por años en esta irreal clasificación. El sexto equipo que más puntos sumó el Sevilla, con 61. Igualmente chocante es que equipos de esos que dicen luchar por la permanencia hayan superado por tanto a la Real. El Alavés, último verdugo txuri urdin en 2018, ha logrado 60 puntos. El Getafe, 57. Y hasta el Girona se ha ido a los 50.

Y la situación podría ser peor si la Real no hubiera disfrutado del oasis de Imanol Alguacil al frente del equipo. Eusebio Sacristán dirigió doce partidos y sumó diez puntos, el 27,8 por ciento de los puntos en juego. Garitano lleva 17 encuentros con 19 puntos de los 51 posibles, el 37,2 por ciento. Imanol estuvo en el banquillo realista nueve partidos y llegó a dar al equipo 16 puntos, el 59,2 por ciento de los puntos. Dicho de otra manera, si en esos nueve partidos se hubieran sumado los registros de Garitano o de Eusebio, la Real se habría quedado con seis o siete puntos menos. Lo que es lo mismo, habría sido el peor o el segundo peor equipo de 2018. Si la media de Imanol se trasladara al año, el equipo txuri urdin se habría ido a los 67 puntos, una cifra solo por debajo de la marca de Barcelona, Atlético de Madrid y Real Madrid. O lo que es lo mismo, ritmo de Champions.

Lógicamente, estos cálculos no son reales. No todos los equipos suman o pierden los mismos puntos ante descendidos y ascendidos, y eso es obvio que afecta a esta clasificación final. Pero sí habla de potenciales y de realidades. Y en el caso de la Real quiere decir que tiene la capacidad de estar arriba, porque lo ha demostrado, porque en esa efímera etapa de Imanol jugó contra equipos de arriba y de abajo, pero también ejecuciones que están muy lejos de lo que podría dar.

jueves, diciembre 20, 2018

PREVIA Real Sociedad - Alavés. Turrón del duro

Illarramendi, goleador la pasada temporada ante el Alavés.
Qué de vaivenes y altibajos emocionales está teniendo la temporada 2018-2019 para la Real, temporada que echa el cierre del año ante el Alavés (viernes, 21.00 horas, Anoeta, Gol). Por eso, tras casi un mes sin disfrutar de un triunfo, los de Asier Garitano se han expuesto a unas Navidades de turrón del duro, porque la zona de ascenso se ha acercado demasiado y ya quedan muy pocos equipos que separan a la escuadra txuri urdin de los tres sufridores. Por eso no queda otra que ganar en el último derbi de 2018, ante un Alavés que ya no es el de comienzos de Liga pero que amenaza seriamente con devolvernos a ese equipo aspirina en el que se convierte la Real a poco que alguna estadística lo permita. Y sí, el Alavés viene después de cuatro jornadas sin ganar y sin vencer en Anoeta desde la temporada 2001-2002. Ganar o muchas curvas. Y sí, turrón del duro. No hay más.

Como casi siempre que el calendario le da esa posibilidad, Garitano se guarda la convocatoria para el día del partido. Durante la semana han sido muchos los jugadores del Sanse que han participado en los entrenamientos del primer equipo, por lo que no parece descabellado pensar que alguno de ellos, más allá de Le Normand, se acabará colando entre los 18 elegidos. La lista de ausentes no cambia mucho. Gorodabel, que cayó lesionado en Getafe, Kevin, Navas, Zaldua, Sangalli pese a las excelentes noticias que han llegado esta semana desde Zubieta y Merquelanz serán las bajas de esta jornada. Y el foco parece puesto, una vez más, en Pardo, jugador que Garitano parecía hacer recuperado pero al que ha devuelto al ostracismo que padeció con Eusebio, y al que ya dejó fuera de la lista la pasada jornada pese al déficit de centrocampistas que tiene el técnico txuri urdin.

En el once se esperan cambios con respecto al equipo que perdió el Getafe. No en la portería, donde Moyá volverá a colocarse. La defensa probablemente la formarán Llorente y Le Normand por el centro, no hay razones para que el joven francés pierda la titularidad después de ser la mejor noticia del rendimiento del equipo en las últimas semanas  y Aritz y Theo en los laterales, donde no hay más opciones. En el centro del campo se da por segura la entrada de Zurutuza, pero la incógnita es si suplirá a Zubeldia para jugar más al ataque o a Illarramendi por su bajo estado de forma. En teoría, la apuesta seguirá siendo ofensiva para acabar con la ausencia de goles, por lo que habrá cuatro jugadores atacantes, con Oyarzabal y Januzaj seguros y más opciones para Juanmi y Willian José que para Sandro y Bautista. A la espera de saber si entra algún potrillo en la lista, da la impresión de que Rulli, Pardo y Héctor Moreno tiene todas las papeletas para comenzar el partido en el banquillo.

Las tres derrotas consecutivas que ha sufrido la Real han llevado a los de Garitano a bordear los puestos de descenso. El equipo es decimoquinto con 19 puntos, cuatro por encima delas tres últimas plazas y a seis ya de la zona europea, zona que precisamente cierra el Alavés con 25 puntos. La Real solo ha sumado más puntos en casa que el Huesca, el único equipo que no ha ganado en su campo, con una única victoria en siete encuentros. Con el ya mencionado Huesca comparte el dudoso honor de ser el que menos goles ha marcado como local. Después de ganar al Celta en Anoeta, suma tres derrotas consecutivas y un gol en esos tres partidos. El Alavés, pese a ser uno de los equipos revelación, ha aflojado el ritmo y solo ha sumado dos puntos de los últimos doce posibles y a domicilio es uno de los que más pierde, cinco partidos, aunque ganó tres, 0-1 a Valladolid y Celta y 1-5 al Rayo.

Aunque sobre el campo no cuente para nada, la historia juega claramente a favor de la Real en sus derbis contra el Alavés disputados en San Sebastián. En Primera División son trece los precedentes, con ocho victorias para el equipo donostiarra y solo una para el vitoriano, con cuatro empates para completar el cuadro. No son estos derbis partidos de muchos goles, y la mayor goleada ante el Alavés es el 4-1 de la temporada 1931-1932, día en el que marcaron Cholín, Bienzobas, Chivero y Garmendia. Los babazorros solo lograron ganar en San Sebastián en la temporada 2001-2002, por 1-2. Los últimos cuatro duelos antes el Alavés se han saldado con victoria de Real. Y en Segunda División jugaron en seis ocasiones, sin que la Real conozca la derrota, ganó en cinco ocasiones y empató en el encuentro restante.

El precedente más reciente tuvo lugar la temporada pasada, la 2017-2018, y la victoria fue, como se ha dicho, para la Real. El encuentro se puso a favor muy pronto, y a los once minutos el equipo txuri urdin ya ganaba por 2-0. A los seis minutos, Héctor Moreno se estrenó como goleador en la Real rematando un córner botado por Canales. Y cinco minutos después, Illarramendi aprovechó el rechace del portero del Alavés tras un disparo de Bautista en jugada individual para sumar el segundo. Pedraza recortó distancias en el 39 rematando solo en el segundo palo un buen centro desde la derecha. Todavía en la primera mitad, el larguero salvó el empate pero tras el descanso todas las ocasiones fueron para la Real. Fue increíble que el resultado no fuera más abultado con las ocasiones que tuvieron Zurutuza o Willian José, que reaparecía tras su lesión. la 2008-2009.

domingo, diciembre 16, 2018

De Madrid al infierno

El equipo que la Real presentó en Getafe, su última visita a Madrid.
Durante mucho tiempo se habló de la maldición del Sur, esa que aquejaba a la Real cuando visitaba campos de Andalucía, en los que tradicionalmente siempre ha cosechado unos resultado bastante pobres, incluso cuando el equipo vivía sus eras gloriosas. Pero si ahora hubiera que hablar de alguna maldición, esta se posaría en la Comunidad de Madrid. De sus últimas nueve visitas, hasta a cinco equipos diferentes (Real Madrid, Atlético de Madrid, Rayo Vallecano, Getafe y Leganés), ha perdido ocho y ha empatado uno, con un balance goleador demoledor: 20 goles en contra y solo seis a favor, con cuatro encuentros sin llegar si quiera a celebrar siquiera un tanto. Para encontrar la última victoria en Madrid, hay que remontarse a los primeros encuentros de la temporada 2016-2017. La Real venció por 0-2 en Leganés en la décima jornada de Liga.

Ahí comenzó una fase dramática de la Real en tierras madrileñas. Esa  misma temporada 2016-2017 en la que logró su única victoria histórica en Leganés, cayó después con claridad ante Real Madrid, 3-0, y Atlético, 2-0. La pasada temporada, la 2017-2018, la Real contó por derrotas sus cuatro visitas a la Comunidad de Madrid. Getafe fue la primera, por 2-1, con el equipo txuri urdin adelantándose además en el marcador y viendo cómo los azulones remontaban en el último cuarto de hora del partido. Después fue el debut en el Metropolitano, 2-1, también con remontada local. Todavía en la primera vuelta, el Leganés, con Garitano en el banquillo madrileño, venció por 1-0 a la Real. Y concluyó el periplo por tierras madrileñas con una nueva sonrojante goleada en el Santiago Bernabéu, nada menos que 5-2 se llevó el equipo entrenado por Eusebio Sacristán.

En la presente temporada, la Real ya ha jugado tres partidos en la Comunidad de Madrid, y al menos ha logrado su único punto en esta serie en el primer partido que disputó, ante el Leganés, en Butarque. Y a pesar de llegar a disponer de un cómodo 0-2, los de Asier Garitano se dejaron empatar en la segunda mitad, en un encuentro que, por ocasiones y por sensaciones, merecieron perder. Después llegó la triste derrota en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid, por 2-0, en un partido en el que no llegaron a inquietar a Oblak en ninguna ocasión. A estos dos se suma ya la derrota por 1-0 en Getafe, en el Coliseum Alfonso Pérez. Y la maldición amenaza, porque el fin de semana del 5 y 6 de enero la Real visitará al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, y en el del 20 y 21 al Rayo en Vallecas.

La serie histórica confirma que Madrid es el auténtico territorio maldito. En Primera, ha jugado 167 partido, y ha perdido 117. Solo ha ganado 16 veces en 90 años de Liga. Y los 36 partidos restantes acabaron en empate. La última victoria ante el Atlético de Madrid es el 0-1 de la temporada 2012-2013. Y la última en el Santiago Bernabéu, el 0-4 de la 2003-2004.Son demasiados años ya sin coronarse en estos campos, sobre todo en el coliseo madridista. Para la Real, de Madrid al infierno. O casi.

viernes, diciembre 14, 2018

PREVIA Getafe - Real Sociedad. Un necesario punto de despegue

Así hizo Oyarzabal el gol de la Real en Getafe en la 2017-2018.
La Liga esta temporada está tremendamente igualada. Dos triunfos seguidos hacen que se pueda soñar con cotas muy altas y dos derrotas seguidos nos llevan a temer el sufrimiento de la zona baja de la tabla. La Real vive entre esas dos aguas desde el comienzo de la Liga y su irregularidad no hace más que alentar miedos. Su partido en Getafe (sábado, Coliseum Alfonso Pérez, 13.00 horas, beIN La Liga) puede suponer el necesario punto de despegue para que, de una vez por todas, Anoeta impulse al equipo txuri urdin, o en cambio puede convertirse en el día en el que la mirada se vaya hacia abajo, hacia la zona descenso, esa que en un momento u otro reaccionará y empezará a apretar lo suyo. Si vemos a la Real visitante, segundo mejor equipo del campeonato en estas lides, se podrá pensar en la victoria. Si aflora el equipo de altibajos y rendimiento dubitativo, puede ser un día de mucho sudor frío.

La convocatoria tiene una noticia con nombre propio: Ander Barrenetxea. El chaval, con apenas 16 años y cerca de cumplir los 17 podría convertirse en uno de los jugadores más jóvenes en debutar con la camiseta del primer equipo en caso de tener minutos en Getafe. La otra noticia está en defensa. Y es que Garitano tendrá que afrontar otra jornada más con la ausencia de cuatro de sus ocho defensores. En Getafe no estarán Zaldua, Kevin Rodrigues, Navas y Aritz. La buena noticia, en todo caso, es el regreso de Llorente y que Le Normad, después de su brillante aparición en Primera, se mantenga en el grupo. Y un tercer foco en la convocatoria: Pardo. El riojano ha sido otra vez el descarte de Garitano por motivos técnicos. Algo sigue pasando con él y nadie parece hablar claro de este tema. Zurutuza llega al partido y siguen siendo baja, como es sabido, Sangalli y Merquelanz.

El once, nuevamente condicionado por las ausencias, arrancaría con Moyá bajo palos. La defensa podría estar formada por Gorosabel y Theo en los laterales y Llorente y Le Normand como centrales. El chaval del Sanse, desde luego, ha mostrado nivel para seguir de titular. Zubeldia volverá en el centro del campo, presumiblemente junto a Illarramendi. Merino y Zurutuza se juegan el último puesto del centro del campo, con más opciones para el primero, y sería extraño no ver a Oyarzabal, Januzaj y Willian José por delante de ellos. Si estos fueran los planes de Garitano, en el banquillo quedarían Rulli, Héctor Moreno, el único defensa, y toda la artillería de ataque, con Bautista, Sandro, Juanmi y el posible debutante Barrenetxea. Aún con algún retoque en el once inicial, parece obvio que la convocatoria está bastante descompensada y que algún contratiempo en forma de lesión o expulsión obligará a improvisar bastante.

Con la derrota en casa ante el Valladolid, la Real descendió hasta la decimotercera posición con 19 puntos. Europa está a solo tres, los 22 que tiene ahora mismo el Levante, el puesto que tendrían los de Garitano de haber ganado su último partido. El descenso, marcado por el Athletic, está a cinco. Su rival de esta jornada, el Getafe, es octavo con 21 puntos. El equipo txuri urdin es el segundo equipo que más puntos suma a domicilio, 13, solo por detrás de los 14 del Barcelona, y ha marcado los mismos goles que el conjunto blaugrana, 14. El Getafe es un equipo irregular en su estadio, que ha perdido tantos partidos como ha ganado, tres, y ha empatado otro, aunque es el segundo que menos goles ha encajado como local, solo cuatro, uno más que el Real Madrid. Mientras la Real llega a esta jornada con dos derrotas consecutivas, el Getafe lo hace con cuatro puntos de seis y con una única derrota en los seis últimos encuentros.

No son muchos los antecedentes del Getafe - Real Sociedad, siempre en Primera División, pero bastante para decir que la localidad del sur de Madrid no es demasiado favorable para el equipo txuri urdin, ya que ha perdido allí seis de los diez encuentros jugados y solo ha ganado dos. La mayor goleada lograda por el equipo txuri urdin fue su primer triunfo en tierras getafenses, el 0-4 de la temporada 2010-2011, con goles de Griezmann, Xabi Prieto de penalti y dos de Aranburu, en el último gran partido que jugó Joseba Llorente en la Real. El triunfo más claro del Getafe es el 2-0 de la temporada 2004-2005, el primer duelo entre ambos equipos. La Real solo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos en Getafe, media perfecta que se ajusta al resultado histórico de estos enfrentamientos.

La pasada temporada, la 2017-2018, la Real perdió en Getafe un partido que debió ganar y en el que al final ni siquiera fue capaz de sostener el empate. Todo se puso de cara muy pronto, cuando una sensacional galopada de Januzaj por la banda derecha, su primera gota de calidad en la Real, culminó con un pase que Oyarzabal convirtió en gol con un disparo cruzado al primer toque. Odriozola tuvo un mano a mano con el portero local nada más comenzar la segunda mitad pero no consiguió hacer el 0-2. Ya en el minuto 78, Ángel Rodríguez hizo el gol del empate tras bajar con el pecho un buen pase al interior del área. En el 85, Jorge Molina hizo el 2-1 de penalti, lanzándolo a la derecha de Rulli. El autor del penalti, Iñigo Martínez, en una entrada temeraria pero en la que no queda claro que tocara a Rodríguez. La Real se quedó así sin tiempo ni espíritu para tratar al menos de igualar el encuentro.

sábado, diciembre 08, 2018

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. Soñar desde la base

Pardo, en la última visita del Valladolid, en la 2013-2014.
La Real es un equipo que se construye desde abajo, desde la base. Los cambios importantes suelen afectar mucho a este equipo, y los comienzos de Asier Garitano han sido una muestra perfecta de ellos. Y los contratiempos, por duros que sean, se resuelven también desde esa base insustituible e incomparable que es la cantera de Zubieta. El partido ante el Valladolid (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) es una prueba más para los sueños que la Real construye desde la base. Ganar implica entrar de lleno, por fin, en una lucha europea que hace unas semanas parecía más lejana por sensaciones que por puntos. Y de ganar se haría con una defensa de circunstancias, de escasa edad, demostración de que las bajas no pueden con un equipo en el que siempre hay una hornada de chavales dispuestos a suplir con corazón, garra y entrega a cualquier jugador que falte del primer equipo.

Y ahí el sueño que se está cumpliendo es el de Le Normand, que por las bajas en el centro de la zaga ha encontrado un hueco al que se quiere aferrar y en el que está demostrando que se lo puede poner más que complicado a los teóricos titulares. Navas, Llorente y Elustondo son baja, por lo que el francés con dorsal del Sanse tiene el puesto al lado del recuperado Héctor Moreno, que ha superado el golpe que se dio en la cabeza contra el Celta para mantenerse en la convocatoria. En defensa hay otra novedad, y es que Aihen Muñoz, lateral izquierdo del filial, se cuela entre los 18 para suplir la ausencia por molestias físicas de Kevin Rodrigues. También vuelven Gorosabel y Rubén Pardo, este para compensar la baja de Zurutuza y evitar un déficit todavía mayor de centrocampistas. Como ya es sabido, la lista de ausencias la completan Merquelanz y Sangalli.

El once inicial ante el Valladolid es difícil de anticipar, como siempre con Garitano y su apuesta tan alejada de un once tipo, aunque hay algunas cosas que parecen claras. Moyá mantendrá la portería, los únicos centrales sanos, Le Normand y Héctor Moreno, comandarán la zaga, con Zaldua y Theo en los laterales. Por delante de ellos, lo normal es que jueguen Zubeldia, Illarramendi y Merino, que supliría a Zurutuza, con Oyarzabal, Januzaj y Willian José en punta. Aquí es donde más variables podrían darse, quizá con un centrocampista menos y Oyarzabal algo más atrás, y tampoco se puede descartar de esa manera que Sandro vuelva a ser titular en Anoeta. Rulli, Gorosabel, Muñoz, Pardo, Juanmi y Bautista completarían el banquillo de ser estos los planes de Garitano para hacer frente al Valladolid.

Con su inmerecida derrota ante el Betis, la Real se quedó en la novena posición con 19 puntos, a solo dos de la zona europea que cierra el Levante con 21 en la sexta plaza. Su rival, el Valladolid, tiene dos puntos menos, 17, y ocupa la decimoquinta posición, con un amplio colchón de seis sobre los puestos de descenso. Pese a su última victoria en Anoeta, 2-1 ante el Celta, la Real sigue siendo un pésimo equipo como local, con solo una victoria y seis puntos sumados, superando solo a un equipo en esa clasificación, al colista Huesca que tiene tres. Eso es lo que ha frenado hasta ahora la escalada de la Real. A pesar de su última derrota, el equipo de Garitano se ha acostumbrado a sumar, siete de doce posibles en las cuatro últimas jornadas. El Valladolid no es un rival cómodo a domicilio, ya que ha puntuado en cinco de sus siete salidas, dos victorias (0-1 ante Villarreal y Betis) y tres empates (0-0 ante el Girona y Getafe, 3-3 ante el Celta). Eso sí, ha perdido en sus dos últimas salidas y suma cinco partidos sin ganar.

El Valladolid es un visitante históricamente muy asequible para la Real. Han jugado en 40 ocasiones, de los cuales 37 han sido en Primera División, y de ellos 25 se los llevó el equipo txuri urdin, con nueve empates y solo tres victorias del equipo pucelano. Anoeta vivió trece de esos encuentros, con once triunfos locales y solo uno para el Valladolid. La mayor goleada es el 6-0 logrado por la Real en la temporada 2001-2002, con dos goles de Tayfun y Xabi Alonso, Khokhlov, De Paula y Luiz Alberto completando la lista de anotadores. El Valladolid logró su victoria más holgada en su único triunfo en Anoeta, el 1-3 de la campaña 2003-2004. La historia se completa con dos partidos en Segunda, con dos victorias para la Real incluyendo la mayor goleada de su historia, 14-2 en la temporada 1940-1941, y un encuentro en la fase de ascenso de la Liga 1942-1943 que finalizó con un vibrante empate a cuatro goles.

La última vez que el Valladolid pisó Anoeta fue en la temporada 2013-2014, y el triunfo se lo quedó la Real por la mínima. El gol, además, llegó pronto, en el minuto 23 de la primera mitad. Su autor, Carlos Vela, con una preciosa vaselina que superó la salida del portero del Valladolid después de recibir una sensacional asistencia de Rubén Pardo. La primera parte fue un monólogo realista en el que pudieron marcar Seferovic, Vela de nuevo o Canales. Pero el segundo gol no llegó, tampoco en otra clara ocasión de Seferovic en la segunda mitad. Eso abrió la puerta a que el Valladolid soñara con el empate, que pudo lograr en un uno contra uno de Óscar con Bravo que solventó bien el guardameta chileno. La jugada absurda llegó en el descuento, cuando el árbitro convirtió una cesión a Bravo para que botara él una falta en un lanzamiento ya sacado y en un libre indirecto dentro del área que, afortunadamente para la Real, se sacó sin consecuencias.

martes, diciembre 04, 2018

PREVIA Real Sociedad - Celta. La Copa marca la Liga

Muruzabal marca en el último Real - Celta de Copa, en la 1975-1976.
A estas alturas, y después de tantos bochornos acumulados a lo largo de los años, a nadie se le escapa que la Copa puede marcar lo que sucede en la Liga. La competición del KO le ha llegado a la Real en un momento en el que parece consolidarse en el torneo de la regularidad, por lo que no es descabellado pensar que el partido de vuelta de la eliminatoria de dieciseisavos de final de la Copa ante el Celta (miércoles, 20.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) puede ser un empujón anímico considerable en caso de triunfo y un frenazo importante si el equipo txuri urdin queda eliminado. A este segundo acto llegan los de Asier Garitano con la ventaja que da el gol marcado en Balaídos para hacer el empate a uno, pero es una ventaja exigua y hasta engañosa. Hay que pensar en ganar, porque esa es la mejor manera de evitar debacles como la de hace un año ante un equipo mucho menos poderoso que el Celta.

Otra vez más, como le gusta al preparador realista cada vez que los horarios se lo permiten, habrá que esperar a las horas previas al partido para conocer la convocatoria de Garitano. Y está vez está más complicado que nunca acertar con sus intenciones. El entrenador txuri urdin dijo en rueda de prensa que los dos únicos ausentes, excepción hecha de las bajas de larga duración que suponen Merquelanz y Sangalli, son Raúl Navas y Diego Llorente. Eso quiere decir que cuenta con Aritz Elustondo y Jon Bautista, que han entrenado pero que se perdieron el partido del domingo por lesiones musculares. No parece que vaya a arriesgar con ellos, aunque nunca se sabe. Lo normal es que Le Normand siga en la lista y también en el once, y además tienen sus opciones de entrar Barrenetxea y Naïs. Los dos optan a tener su primera oportunidad con el primer equipo, aunque hasta ahora, en fechas más señaladas por las ausencias, Garitano ha preferido la cautela con ellos.

El once, en palabras del entrenador, será el mejor. Cabe aventurar que Rulli seguirá defendiendo la portería realista en la Copa y que la defensa la formarán Héctor Moreno y Le Normand en el centro y Zaldua, que descansó el domingo, y probablemente Kevin como laterales. Puede que las grandes sorpresas de la alineación residan en el centro del campo, donde tanto Merino como Pardo aspiran a colarse en el once, junto a Illarramendi y Zubeldia. Quizá, eso sí, este última pueda descansar en este encuentro por primera vez en la temporada. Arriba tambien hay dudas. Parece lógico pensar que Januzajz suplente en Sevilla, será de la partida, y puede que acompañando a Sandro y Willian José. Casi todo, no obstante, son elucubraciones, porque las dudas, los estados de forma, las rotaciones y las sorpresas que suele guardarse el técnico, con el añadido además de que la Copa invita a mostrar cosas diferentes, hacen de este once uno muy abierto.

Esta es la séptima ocasión en la que la Real y el Celta se ven las caras en la Copa del Real. De las seis anteriores, el equipo txuri urdin pasó en cuatro y cayó en dos. Se ha cumplido ya la primera máxima histórica con el partido de ida, puesto que el cuadro realista nunca logró ganar en Vigo en esta competición. 1-1 fue el resultado del partido también de dieciseisavos de final en la temporada 1950-1951 y entonces la Real hizo valer el contundente 4-1 de Atotxa, en una campaña en la que el equipo entrenado por Benito Díaz llegó a la final, perdiéndola ante el Barcelona. También se logró un empate en Vigo, a cero, en la temporada 1975-1976, y en la vuelta la victoria por 2-1 bastó para que los realistas pasaran de ronda, con dos goles de Muruzabal. Ese fue el último Real - Celta copero que se vio en San Sebastián hasta la fecha. En cuatro de las cinco eliminatorias previas a doble partido, la de 2008-2009 fue en un solo acto y fue en Balaídos, la Real consiguió ganar en San Sebastián.

Desde el ascenso de 2010, hace ya ocho años, Anoeta ha sido escenario solo de quince partidos y el balance es desigual. La Real ha ganado seis, ha empatado seis y ha perdido los tres restantes. Ojo, porque el equipo txuri urdin ha perdido sus dos últimos partidos de Copa en Anoeta, 0-1 ante el Barcelona en la temporada 2016-2017 y 2-3 ante el Lleida, en la más sonrojante eliminación de toda su historia por la forma en la que se produjo, en la 2017-2018. El último triunfo realista en la competición del KO fue el 3-1 ante el Villarreal de la 2016-2017, que después hizo valer en tierras castellonenses con un 1-1. Una de las eliminatorias a doble partido disputadas desde el último regreso a Primera deparó un 1-1 en el partido de ida jugando la Real como visitante y Anoeta certificó la clasificación realista. Fue en la temporada 2013-2014, con el Algeciras como rival, y con un contundente 4-0 en el encuentro de vuelta.

sábado, diciembre 01, 2018

PREVIA Betis - Real Sociedad. Europa a la vista

Moyá debutó con la Real en el Benito Villamarín la pasada Liga.
Es pronto, pueden pasar muchas cosas y esta Liga nos está enseñando que ganar o perder dos partidos seguidos puede cambiar por completo la perspectiva. Entretenidos con debates como la renovación de Zurutuza y la despedida del hasta esta semana segundo de Garitano, Rubén de la Barrera, ha pasado algo desapercibido el hecho de que la Real, esta irregular Real, se ha colocado a solo un punto del Real Madrid, que por mal que esté siempre será el Real Madrid. Así que soñar con la tercera victoria seguida ante el Betis (domingo, 12.00 horas, Benito Villamarín, beIN La Liga) no solo es prolongar una semana más la felicidad puntual sino entrar de lleno en una pelea por Europa que hace no tantas semanas parecía muy, muy lejana. Las dos victorias seguidas han llevado a esa lucha, y tres no harían más que consolidar los objetivos. Estamos en un momento muy trascendente de la temporada y bien harían los realistas en entenderlo y salir al Villamarín con el cuchillo entre los dientes. Europa está a la vista. Conquistémosla desde ya.

Después de algunas semanas con noticias halagüeñas desde la enfermería, esta jornada presenta problemas para Garitano, en defensa sobre todo. Y es que el único central del primer equipo sano es Héctor Moreno. Navas, Aritz y Llorente, el último en caer, están lesionados, por lo que Le Normand vuelve a entrar en una convocatoria que se queda muy coja de centrales. Ellos se unen a las ausencias de larga duración, las de Sangalli y Merquelanz, y también a Bautista, baja de última hora para este encuentro. La buena noticia es que regresa Illaramendi después de cumplir su partido de sanción. Las ausencias atrás hacen que Kevin también se cuele de nuevo entre los 18 elegidos, entre los que no se encuentra finalmente Barrenetxea, que tendrá que seguir esperando para debutar con el primer equipo.

El once tiene algunas incógnitas, pero parece lógico pensar que Moyá seguirá bajo palos, que los laterales serán Zaldua y Theo y que los puestos de central serán para Héctor Moreno y Le Normand, que debutaría así con el primer equipo. La otra opción que puede barajar Garitano para recomponer la defensa ante las ausencias es la de colocar a Zubeldia de central, pero eso implicaría descuadrar su centro del campo predilecto, algo que probablemente no hará. Lo lógico es que la medular la formen el propio Zubeldia, Illarra, Zurutuza y Oyarzabal, con Januzaj y Willian José completado el once. Rulli, Gorosabel, Kevin, Pardo, Merino, Juanmi y Sandro parecen tener más papeletas para comenzar el encuentro en el banquillo, aunque ya estamos acostumbrados a que el técnico realista se reserve alguna que otra sorpresa.

La Liga está tan apretada que dos victorias consecutivas te hacen replantearte los objetivos. Es lo que le ha sucedido a la dubitativa Real de comienzos de temporada, que ha sumado seis puntos consecutivos con sus victorias ante Levante y Celta y se ha aupado a la octava posición con 19 puntos, uno menos que el Real Madrid, que cierra la zona europea, y a cinco de la Champions. El Betis todavía no ha dado ese salto y es decimocuarto con 16. El equipo txuri urdin es el mejor visitante de Primera, suma 13 puntos, cuatro victorias y un empate en las siete salidas que ha protagonizado y la única en la que se quedó sin marcar al menos un gol fue la del Wanda Metropolitano, ante el Atlético. Esa es la última derrota realista, desde entonces suma siete puntos de nueve posibles. El Betis, por su parte, ha cosechado el mismo número de victorias, empates y derrotas en el Benito Villamarín, dos. El equipo andaluz suma cuatro derrotas en los últimos seis partidos.

Aunque la historia reciente invita a pensar lo contrario, ya que los nuestros han vencido allí en cinco de los nueve últimos partidos disputados y han puntuado en seis, los números de la Real en sus visitas al Betis no son históricamente buenos. Ha jugado allí en 44 ocasiones en Primera División y 24 fueron victorias locales, nueve duelos se los llevó el equipo txuri urdin y los once restantes acabaron en empate. Los realistas lograron su victoria más holgada en dos ocasiones, en la temporada 1985-1986 y en la 1987-1988. En ambas ocasiones venció por 1-3, la primera con goles de López Ufarte, Bakero y Begiristain y la segunda con tres tantos de Loren. La peor goleada recibida es el 5-1 de la temporada 1960-1961. En Segunda División se cruzaron en cuatro ocasiones, con dos triunfos para cada equipo.

La pasada temporada, la 2017-2018, se rompió una racha consecutiva de trece visitas sin empates. El marcador inicial no llegó a moverse, lo que dice mucho del buen debut de Miguel Ángel Moyá con la camiseta de la Real. El Betis puso el dominio y las mejores ocasiones, obligando al arquero realista a hacer dos grandes paradas, tanto en un uno contra uno como con una estirada para detener un disparo desde fuera del área. La Real, en todo caso, tambien pudo marcar en una buena jugada entre Canales y Odriozola, con disparo final del lateral que se marchó fuera por poco, y en una jugada en la que la buena presión de Oyarzabal estuvo a punto de provocar el fallo de Adán en el regate. En todo caso, no llegó a moverse el marcador en el duelo entre los equipos de dos viejos conocidos, Quique Setién y Eusebio Sacristán.

domingo, noviembre 25, 2018

PREVIA Real Sociedad - Celta. Victoria inaplazable... otra vez

Así marcó Willian José al Celta la pasada temporada.
Un equipo que aspira a la parte noble de la clasificación no se puede permitir el lujo de estar hasta diciembre sin conseguir una victoria como local. La Real afronta su sexta oportunidad de lograr ese primer triunfo (lunes, 21.00 horas, Anoeta, Gol) ante un Celta en apuros, con entrenador nuevo y casi en vísperas de que los gallegos visiten San Sebastián también en la Copa del Rey. Cinco partidos sin ganar en casa son una barbaridad, pero aún más que en los tres últimos Anoeta ni siquiera haya podido cantar un gol de los suyos. La victoria es inaplazable. O tiene que serlo si de verdad esta temporada tiene que servir para algo en lo clasificatorio, porque no es la primera vez que se lanza este mensaje y porque ahora mismo los de Asier Garitano transitan en tierra de nadie, y lo hacen gracias a su sobresaliente hoja de servicios lejos de casa. Pero en casa, en la nueva casa aunque todavía esté en obras, la alegría ya no puede esperar más. Se dan todas las circunstancias para que se celebre ya la primera victoria.

Ya es sabido que a Garitano le gusta esconder sus cartas, con más razón esta jornada que se juega en casa, en horario nocturno de lunes y con la duda de Mikel Oyarzabal que se suma a las ausencias en el centro del campo. Lo que sí tenemos claro es que Illarramendi no estará, porque le toca cumplir un partido de sanción, que Elustondo tendrá que parar un par de semanas por lesión y que se mantienen las ausencias más prolongadas, las de Navas, Merquelanz y Sangalli. En principio podríamos asistir al regreso de Zaldua, que de estar para jugar entraría directamente en el once inicial, pero también al de Merino, y seguramente Zubeldia, que dejó el partido del Levante con molestias, también estará a disposición del técnico. En función de cómo estén los integrantes del primer equipo, en la lista podrían entrar dos potrillos, el central Le Normand y el atacante Barrenetxea, de solo 16 años.

Entre las dudas por estado físico y la extraña situación, que deja buenas sensaciones fuera como para repetir equipo pero que luego en casa decepciona, no va a ser nada fácil aventurar el once inicial por el que apueste Garitano para esta jornada. Todo hace pensar que la defensa la formarán Zaldua y Theo en los laterales con Llorente y Héctor Moreno por el centro, estos dos como únicos centrales del primer equipo disponibles para el técnico. Zubeldia, Pardo, Merino y Zurutuza optan a tres posiciones, mientras que lo normal es que en ataque veamos a Januzaj, Juanmi y Willian José. A priori, Rulli como portero suplente, Gorosabel, Kevin, Bautista y Sandro, junto con los jugadores de los equipos filiales con los que quiera contar Garitano tienen menos opciones de entrar en el equipo que arranque el encuentro ante el Celta.

La victoria de la Real ante el Levante, la cuarta del curso a domicilio, dejó al equipo txuri urdin en la décima posición con 16 puntos, a cuatro de Europa y seis por encima del descenso. El Celta es decimocuarto con dos puntos puntos. La Real, que aún no ha ganado dos partidos seguidos, es uno de los cinco conjuntos que todavía no saben lo que es ganar un partido en casa, pero es el mejor clasificado de los cinco por su trayectoria lejos de Anoeta. Los de Garitano apenas han marcado tres goles ante su afición y han sumado tres empates en cinco partidos. No es solo que se sumen ya cinco partidos sin ganar en Anoeta, es que en los tres últimos ni siquiera se ha conseguido marcar un gol. El Celta ha sumado cinco puntos como visitante, gracias a su victoria 1-2 ante el Levante y a sus empates en campos tan difíciles como Mestalla y el Benito Villamarín. Ojo, los gallegos han marcado al menos un gol en todas sus salidas.

Si nos fijamos en la historia, el Real Sociedad - Celta se ha producido en 55 ocasiones en Liga, 46 de ellas en Primera División. En la categoría de honor, el equipo txuri urdin se impuso en 27 ocasiones, en seis lo hizo el gallego y los trece encuentros restantes acabaron en empate. En Segunda División la Real ganó en cinco ocasiones, el Celta en una y las otras dos hubo igualada. La mayor goleada realista es el 5-0 de la temporada 1954-1955, en un partido en el que marcaron Paz, Elizondo, Zubillaga, Iriondo y Sarasqueta. Dos años antes, en la 1952-1953, el triunfo de Real fue por 7-2, con dos goles de Echeveste e Igoa y uno más de Juan Francisco en propia puerta, Carlos y Barinaga. El 1-3 e la 1970-1971 es la victoria celtiña más clara. Y atención, porque el Celta ha ganado en dos de sus tres últimas visitas a Anoeta.

La última victoria visitante fue la temporada pasada, la 2017-2018, y eso que el partido se puso de cara para la Real muy pronto. A los diez minutos, un sensacional pase de Xabi Prieto lo cabeceó a la red Willian José. Pero diez minutos más tarde, un absurdo penalti por mano de Juanmi permitió a Iago Aspas poner las tablas en el marcador. El partido deparó ocasiones para los dos equipos, y la Real, todavía en la primera mitad, tuvo la opción de ponerse por delante desde el punto de penalti, pero Willian José estampó el balón en el larguero. Era la primera pena máxima que fallaba con la camiseta de la Real. En la segunda mitad, con el Celta siempre dando mayor sensación de peligro aunque el equipo txuri urdin sobara más el balón, llegó el 1-2. Su autor fue Maxi Gómez, cabeceando un córner en el primer palo. La Real ya no tuvo opciones reales de empatar y cayó derrotada.

jueves, noviembre 08, 2018

PREVIA Levante - Real Sociedad. El gol no se olvida

Llorente, en el partido ante el Levante de la pasada temporada.
¿Se puede olvidar un equipo de marcar goles? La Real lleva tres partidos sin hacerlo y dicen por ahí que los males de la escuadra txuri urdin se empezarán a olvidar cuando Willian José vuelva a ser el que era. Y eso, claro está, significa goles. Pero los goles los marcan todos, como evidenció el altísimo número de goleadores que presentó la Real en el curso pasado, y estos tantos no están llegando. El gol no se olvida, no. Pero ya toca hacer memoria y hacer que el hecho de que el último tanto realista fue en San Mamés, hace ya un mes, sea un pequeño borrón en una temporada de demasiados claroscuros. La primera oportunidad para marcar, ante el Levante, en el partido que abre la jornada (viernes, 21.00 horas, Ciutat de Valencia, Gol). Y que esos goles que se marquen, además, sirvan para sumar, porque la Real no sabe lo que es sumar de tres en tres desde el derbi en San Mamés. Aquel en el que marcó Sangalli. Con el ritmo emocional de esta temporada, algo muy lejano ya.

Es curioso que con tan poco margen de elección, el que le da la nómina de ausentes siempre alta desde el comienzo de la temporada, Asier Garitano decida con tanta frecuencia dejar la elección de los 18 convocados para el mismo día del partido. En esta ocasión solo tendrá que dejar fuera a un jugador, ya que cuenta con cuatro ausentes, Zaldua, Merino, Merquelanz y Sangalli. Navas ya está plenamente incorporado al grupo y Zurutuza, que ha sido el tocado más visible durante la semana, la finalizó sin problemas. No se espera que el técnico txuri urdin eche mano del Sanse y el descartado podría ser, siguiendo decisiones anteriores, Gorosabel o Bautista, aunque ya se sabe que con Garitano siempre hay margen para las sorpresas.

No se esperan demasiadas en el once, aunque puede haber movimientos en el centro del campo. Moyá estará bajo palos, y repetirán en los laterales Aritz y Theo. En el centro de la defensa da la impresión de que serán Llorente, que celebrará así su convocatoria con la selección española, y Navas los elegidos, relegando a Héctor Moreno a la suplencia. En el centro del campo, Zubeldia e Illarramendi se mantendrán y es a partir de ahí cuando empiezan las dudas más claras. Pardo podría volver al equipo, y el centro del campo se podría apuntalar con Zurutuza y Oyarzabal, con Januzaj y Willian José en punta. Juanmi y Sandro serían así las bazas ofensivas que queden en el banquillo, donde a la espera del descarte también estarían Rulli, Gorosabel, Kevin Rodrigues y Bautista.

La clasificación todavía no ahoga, pero aprieta. La Real es decimotercera con trece puntos, muy lejos de las expectativas y de la zona europea, que pese a todo cierra el Real Madrid con solo cuatro puntos más. Es la misma diferencia que tiene el equipo txuri urdin sobre el descenso. Su rival, el Levante, es séptimo con 17 puntos, los mismos que el sexto clasificado. Pese al duro traspiés del Wanda Metropolitano y sumar ya tres partidos sin ver puerta y sin ganar, la Real sigue siendo uno de los mejores equipos a domicilio, ha sumado diez de 18 puntos posibles. Nadie ha logrado más, aunque el Barcelona los tiene con un partido menos lejos del Camp Nou. El Levante ha ganado cuatro de sus últimos cinco partidos, incluyendo en el Bernabéu, y empató el restante. Como local, eso sí, ha dejado escapar puntos en tres de los cinco encuentros disputados, los tres primeros de Liga en casa además, derrotas ante Celta (1-2) y Sevilla (2-6) y empate con el Valencia (2-2).

La estadística es un severo problema para la Real en el campo del Levante. Nueve visitas en Primera División, con seis dos derrotas, dos empates y una única victoria, un glorioso 0-4 en la temporada 2015-2016, con dos goles de Vela, uno de Agirretxe y otro de Illarramendi. No ha sufrido la Real grandes goleadas en el campo valenciano, y su peor derrota es el 2-0 de la temporada 2006-2007, en la Liga que acabó con el último descenso txuri urdin. En los últimos cuatro encuentros que ha disputado allí la Real solo perdió en una ocasión, precisamente la última. En Segunda División la historia ha sido mucho más benévola para la Real ante el Levante, con cuatro partidos y dos triunfos para cada uno.Además, en la temporada 1939-1940 se vieron las caras en la fase de ascenso y el triunfo fue de 0-3 para la Real.

El Levante se llevó, y con mucha claridad, el último duelo entre los dos equipos. 3-0 fue el resultado de uno de los peores partidos realistas de la pasada campaña, la 2017-2018. Nada parecía aventurar semejante debacle cuando el partido estaba a punto de llegar al descanso con 0-0, pero un voleón impresionante de Chema se convirtió en el 1-0 en el minuto 45. La Real no tenía pegada y no se acercó al empate en ningún momento, lo que abrió las puertas de la goleada, que se certificó en los minutos finales del partido. En el 75 Morales hizo el 2-0 de penalti, una acción tan discutible como ingenua de Odriozola. Rulli, que había hecho algunas paradas de mérito en la primera mitad sobre todo, vio cómo el balón se le coló por debajo del cuerpo. Y en el 89, la puntilla. Una falta al borde del área de Llorente, que además supuso su segunda tarjeta amarilla, la convirtió Bardhi en el 3-0 definitivo.

sábado, noviembre 03, 2018

PREVIA Real Sociedad - Sevilla. Anoeta quiere felicidad ya

El Real - Sevilla del año pasado fue la despedida de Vela.
Parece casi cosa de broma decir que estamos ya en noviembre y que la Real todavía no conoce la victoria en Anoeta, pero es cierto. Y parece mentira que, con semejante trayectoria como local, el equipo de Garitano no esté hundido en las profundidades de la tabla, pero es igualmente cierto. Nueva oportunidad, y de nivel, la que ofrece el partido ante el Sevilla (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) para sumar por primera vez tres puntos en el remozado y todavía en obras estadio realista. Por incómodo que sea el rival, el equipo txuri urdin no puede esperar más, debe buscar esa siempre anhelada condición de fortín para su propio estadio y hacer que la cercanía de las gradas vuelva a sumar puntos, los que siempre se achacaron a la pista de atletismo, los que nos hagan recordar, aunque sea levemente, que el espíritu de Atotxa sigue vivo entre nosotros. Y, desde luego, para dedicarle el triunfo a Luca Sangalli.

Aprovechando que la Real vuelve a Anoeta y no hay desplazamiento en la víspera, Garitano ha vuelto a esconder sus cartas para el duelo ante el Sevilla y no ha ofrecido convocatoria en la previa, pero en realidad tampoco tiene mucho margen para elegir. A Vigo ya se llevó a los 18 jugadores del primer equipo que tenía disponibles y para este fin de semana el único al que puede recuperar es a Navas, lo que provocaría un único descarte, presumiblemente un atacante porque es la única línea en la que tiene a todos los jugadores disponibles, aunque tampoco sería descartable un defensa. De entre los lesionados que todavía mantiene el equipo, Merino sigue siendo el que más cerca parece estar de reaparecer, pero una semana más verá el partido desde la grada. Fuera también se quedan Zaldua, Sangalli y Merquelanz.

Habrá cambios en el once inicial con respecto a la Copa, volverán habituales y probablemente el ataque se parecerá más al que finalizó el partido en Balaidos. Moyá volverá a la portería y lo más normal es que Gorosabel regrese al leteral diestro con Aritz y Llorente como centrales. La primera duda evidente está en el lateral izquierdo, si se mantendrá Kevin o si Theo sigue también en Liga tras su sanción. Illarramendi volverá al centro junto a Zubeldia y probablemente Pardo, con Oyarzabal, Juanmi y Willian José en las posiciones más avanzadas. Como siempre, con Garitano los onces están sujetos a muchas sorpresas, pero a la espera del descarte parecen tener menos opciones de jugar de inicio Rulli, Héctor Moreno, Navas, Zurutuza, Januzaj. Sandro o Bautista.

La Real, tras su derrota en el Wanda Metropolitano, quedó en la duodécima posición con doce puntos, a cuatro de Europa, cinco por encima del descenso, en lo que dentro de unos meses sería tierra de nadie pero que a estas alturas de campeonato es todavía salvable o empeorable. Su rival, el Sevilla, es tercero con 19, a dos del líder. La Real ha sumado dos puntos en casa, solo el Huesca ha logrado menos, y todavía no sabe lo que es vender ante su público en los cuatro partidos jugados. El Sevilla no conoce las medias tintas como visitante, o gana, y lo ha hecho en tres ocasiones ya, o pierde, ocurrió en las dos restantes. La Real suma cinco puntos en sus últimos cinco partidos, un ritmo insuficiente, el Sevilla ha ganado cinco de los últimos seis y solo perdió en el Camp Nou para cederle el liderato al Barcelona. Solo en los campos de Getafe, Villarreal y Huesca se han visto menos goles que en Anoeta, ocho en cuatro partidos.

Hay mucha historia entre Real Sociedad y Sevilla, 59 encuentros de Liga, todos ellos en Primera División, y con un balance favorable al conjunto txuri urdin, que se alzó con la victoria en más de la mitad de ellos, 35. El Sevilla solo ganó en siete ocasiones y arrancó empates en los 17 encuentros restantes. La mayor goleada realista sigue siendo el 5-0 logrado en la temporada 1949-1950, con goles de Epi, Caeiro, Basabe y dos de Pérez Payá. Por contra, el Sevilla ganó con la mayor claridad en la temporada 2006-2007, la del último descenso realista, por 1-3. Desde el posterior ascenso, la ventaja sigue siendo para la Real, aunque con ocasionales disgustos. Los realistas han vencido en cinco de los ocho encuentros disputados ante el Sevilla en Anoeta, con dos victorias del equipo andaluz.

La pasada campaña, la 2017-2018, el Real Sociedad - Sevilla fue un partido especial porque supuso la despedida de Carlos Vela. El adiós fue todo un sueño para el mexicano y para los realistas. El partido comenzó bien, con un gol de Iñigo Martínez en el minuto 18, de cabeza y a centro de Illarra. Al filo del descanso empató Ben Yedder, con un disparo lateral que se coló entre las piernas de Rulli. En un partido de mucha brega, la Real no logró marcar hasta el minuto 76, con el primer tanto con el primer equipo de Zubeldia, culminando una espléndida galopada de Oyarzabal. Con el 2-1, Eusebio puso a Vela en el campo sustituyendo a Canales. Anoeta le recibió con un precioso mosaico de luces, las velas que alumbraron su trayectoria en la Real y el mexicano respondió de la mejor manera posible, haciendo el 3-1 en la última jugada del partido, marchándose de Anoeta manteado, ovacionado, con su conocida sonrisa y besando el escudo.