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jueves, enero 27, 2022

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La empatía de Belenguer

Cuando en la temporada 2006-2007 la Real estaba luchando por su supervivencia en Primera División, el equipo y el millar de aficionados que estuvieron a su lado en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe se llevaron una sorpresa muy desagradable añadida a la derrota en aquel partido. El público local, cuando vio en el marcador el definitivo 1-0, coreó a los realistas el doloroso "a Segunda, a Segunda" con el que se quiere hundir a un equipo moribundo.

Pero aquel día la Real encontró un aliado inesperado, David Belenguer, el capitán del Getafe, que mandó callar a su propia afición y se portó como un auténtico caballero durante todo el partido. Ese gesto deportivo del jugador azulón, que sintió una empatía lejos de lo habitual para con los realistas, es lo que recordamos esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, os recordamos que que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y ya sabéis que estamos a vuestra disposición para sumar a este podcast, que queremos que sea tan vuestro como nuestro, cualquier tema, personaje o momento destacado de la Historia de la Real. ¡Aceptamos sugerencias!

sábado, enero 22, 2022

PREVIA Real Sociedad - Getafe. Vuelve la Liga entre sueños de Copa

La gran victoria en Copa ante el Atlético de Madrid ha reavivado la ilusión de alcanzar otra vez una final en el torneo del KO, pero entre los sueños coperos siempre aparece la Liga (domingo, 18.30 horas, Reale Arena, Movistar La Liga) para recordar a los de Imanol que no pueden dormirse si quieren completar una temporada sobresaliente y repetir clasificación europea. Hay apreturas en esa zona de la tabla, por arriba y por abajo, y el equipo txuri urdin perdió el colchón que tenía con su mala racha para poner fin al pasado año. Pero estamos ya en 2022, con ilusiones renovadas, con un fútbol recuperado y con una nueva racha de victorias que seguir alimentando ante un rival que merece el respeto de ser uno de los que más han puntuado en Anoeta y que han rentabilizado con creces y hasta ahora el cambio de entrenador. Anoeta tiene que volver a jugar a favor de un equipo que necesita seguir creciendo con su gente para aspirar a algo grande de nuevo.

Hay cambio de cromos en la lista después del partido copero ante el Atlético de Madrid. Como estaba previsto, Isak vuelve a la lista después de perderse la gran noche entre semana. Silva, aunque era duda por ausentarse del entrenamiento del viernes, también ha entrado en la convocatoria de 23 jugadores que ha preparado Imanol para medirse al Getafe. Los que no estarán son dos de los que sí jugaron el miércoles, Aihen por un golpe y Zubimendi por las molestias que están limitando este curso su participación en el equipo. A ellos se sume la ausencia de Merino por sanción, tras cumplir el ciclo de cinco tarjetas amarillas, y los lesionados ya conocidos: Monreal, Barrenetxea y Carlos Fernández. En la lista entra de nuevo Turrientes tras pasar la covid y se mantienen Lobete y Djouahra, además de Ayesa como tercer portero.

Habrá que ver el once por el que apuesta Imanol, empezando por la misma portería, ya que todo el mundo daba por seguro que Ryan sería el titular ante el Atlético y no pudo estar por una indisposición. Como siempre, le disputará el puesto a Remiro. En defensa, lo normal es que Gorosabel vuelva a la rotación en la derecha y Rico a la izquierda, con Aritz y Le Normand por el centro. Guevara repetirá en el centro del campo, y no sería nada descabellado ver juntos a Rafinha y Silva, con opciones también para Turrientes. Y en ataque volverá Isak, con Oyarzabal y Januzaj por los costados. En principio, partirían desde el banquillo Ayesa, Pacheco, Zubeldia, Zaldua, Illarramendi, Guridi, Portu, Djouahra, Lobete y Sorloth.

A pesar de la mala racha con la que cerró 2021, la Real sigue aspirando a todo, es quinta con 33 puntos, los mismos que el cuarto, el Atlético, y a cuatro del Betis, tercero con un partido más, con dos de ventaja sobre el séptimo, el Rayo. Su rival, el Getafe, comienza la jornada desde la decimosexta posición con 21, cuatro por encima del descenso. La Real ganó al Celta para romper una racha de seis jornadas sin ganar y busca mejorar sus números en Anoeta, donde ha ganado la mitad de sus partidos ligueros, cinco de diez, con tres empates y dos derrotas. A pesar de todo, es el equipo menos goleador como local de toda la Liga, solo siete goles. El Getafe es otro bien distinto al del inicio de la Liga con Quique en el banquillo y suma cuatro victorias en las últimas ocho jornadas, aunque ninguna fuera de casa, donde empate dos partidos y solo perdió por la mínima ante el Sevilla. Junto al Levante, eso sí, es el único equipo que todavía no conoce la victoria como visitante y solo ha marcado tres goles lejos de Getafe.

Por historia, el Getafe es un rival muy incómodo para la Real. De las trece ocasiones en las que se han visto las caras en Donostia, siempre en Primera División, el equipo txuri urdin solo ha sido capaz de ganar en cuatro, las mismas veces que ganaron los azulones, con cinco empates para completar la estadística. 3-0 es la mayor victoria que ha conseguido la Real ante el Getafe, y es un resultado que se produjo en dos ocasiones, la primera de ellas en la temporada 2005-2006 con goles de Nihat, Aranburu y Xabi Prieto y la segunda en el último precedente, el de la pasada campaña. Eso sí, el Getafe nunca ha marcado más de dos tantos en Anoeta y todas sus victorias han sido por el mismo resultado, 1-2. Al dejar la Real a cero al Getafe en el último encuentro disputado entre ambos rompió una racha de cuatro partidos consecutivos en Anoeta con los dos equipos marcando al menos un gol. La Real acumula tres choques seguidos, en ambos campos, sin perder contra el Getafe, algo que aún no ha superado.

La pasada temporada, la 2020-2021, la Real se impuso con comodidad al Getafe por 3-0. Abrió el marcador Mikel Oyarzabal desde el punto de penalti, con su seguridad habitual, tras una mano de Olivera para cortar un centro de Portu. Después de ocasiones clamorosas como un remate en plancha de Isak que se habría convertido en el golazo de la tarde, la Real redondeó el abultado marcador en los minutos finales En el 79, Merino recibió en el área una falta botada por Oyarzabal y tuvo tiempo de controlar y batir con tranquilidad al portero getafense, David Soria. Y apenas dos minutos después, Portu robó un balón en el centro del campo que le permitió encarar al guardameta para levantar el balón por encima en su salida y poner el 3-0 definitivo en el marcador. El Getafe no opuso resistencia en una victoria merecida y justa para el conjunto txuri urdin.

sábado, octubre 02, 2021

PREVIA Getafe - Real Sociedad. La intensidad no se negocia

Da igual el número de bajas, que sigue siendo altísimo, da igual la clasificación y la posibilidad de alcanzar el liderato, no importa que el rival llegue sin haber conseguido todavía puntuar en la Liga y desde la última posición de la tabla. Nada cuenta, solo que la intensidad de la Real no se negocia, ni en Europa ni en la competición doméstica (domingo, 18.30 horas, Coliseum Alfonso Pérez, Movistar la Liga). Imanol tiene clarísimo el camino por el que el equipo txuri urdin tiene que seguir progresando y no ha dudado en calificar de final este partido, el tercero de una semana de mucha exigencia. Y sí, lo es, porque si la Real quiere aspirar en mayo a estar en la zona noble de la Liga partidos como estos son los que pueden marcar la frontera entre el éxito y el fracaso. No hay más dudas que las que las propias circunstancias y el rival puedan provocar, porque esta Real de Imanol, juegue mejor o peor, y tenga las ausencias que tenga, ha marcado un camino que solo puede conducir al éxito y al orgullo.

La mejor noticia antes del parón de selecciones es que Imanol ha recuperado a dos de los diez lesionados que tenía. Barrenetxea ya volvió para enfrentarse al Mónaco e Isak, como estaba previsto, lo hace para viajar a Getafe. Ambos, según ha dicho el técnico realista, están para jugar algunos minutos, aunque no hay que descartar que esté jugando al despiste, como ya hizo con Zubeldia la pasada semana. El regreso del jugador sueco hace que se rebaje el número de canteranos que se suman a la expedición txuri urdin para este encuentro, pero sigue siendo notable. Romero, Turrientes, Djouahra y Lobete están entre los 21 elegidos por Imanol para hacer frente al encuentro ante el colista, uniéndose a los 17 jugadores sanos que tiene de la primera plantilla. Casi sorprende que no se caiga nadie después de la exhibición física que está dando la Real en una situación tan precaria como la que está viviendo.

No es fácil adelantar qué once sacará Imanol en Getafe, pero algunos aspectos sí parecen claros, sobre todo si finalmente los dos hombres que recupera el técnico no van a ser de la partida. Remiro, en principio, repetirá bajo palos, aunque no es descartable que Ryan vuelva a tener otra oportunidad en breve. La defensa la formaría Gorosabel y Aihen en las bandas y se espera el regreso de Le Normand para hacer pareja en principio con Aritz. En el centro del campo Zubimendi y Merino parecen más que fijo, y no hay que descartar que Turrientes forme de inicio. Y en ataque, en principio y si nos fiamos de lo que ha dicho Imanol, podrían repetir los mismos que jugaron ante el Mónaco, Oyarzabal, Januzaj y Portu, aunque la opción de que Lobete sea titular en detrimento de uno de los dos últimos tampoco es descabellada. Para el banquillo en principio quedarían, junto a uno de los dos porteros, Zubeldia, Zaldua, Romero, Guevara, Robert Navarro, Djouahra, Barrenetxea e Isak.

La Real defiende una posición privilegiada, la segunda, la que ocupa con 16 puntos, aunque con un partido más que el Sevilla, tercero con 14, y esta a un solo punto del líder, el Real Madrid. El Getafe ha arrancado la temporada de la peor manera posible, es colista y el único equipo que aún no ha sumado ningún punto: siete partidos y siete derrotas en su casillero. A pesar de haber recibido cuatro goles en el Camp Nou, la Real ya tiene golaverage favorable como visitante: siete a favor por seis en contra, y llega a este partido habiendo sumado cinco victorias y un empate en las últimas seis jornadas. El equipo de Imanol ha marcado al menos dos goles en sus tres salidas hasta la fecha, y tres para ganar en Granda. Solo ha dejado de marcar en un partido, el 0-0 en Anoeta ante el Sevilla. El Getafe no es solo que haya perdido todos sus partidos, también los tres en casa, es que en el Coliseum solo ha marcado un gol, en el 1-2 logrado por el Atlético de Madrid, y se ha quedado sin ver portería en cinco de los siete partidos jugados.

No es precisamente Getafe un lugar que se le dé especialmente bien a la Real. Ha jugado allí en trece ocasiones, ha perdido en ocho de ellas, ha ganado en tres y el cuadro estadístico lo completan dos empates más. No obstante, los encuentros más recientes han parecido igualar algo más la balanza. En sus últimas siete visitas, el equipo txuri urdin sacó dos victorias y otras tantas igualadas. El 0-4 de la temporada 2010-2011 es el triunfo más claro logrado allí por la Real, con goles de Griezmann, Xabi Prieto de penalti y Aranburu en dos ocasiones. El Getafe nunca le ha marcado más de dos goles a la Real, por lo que el 2-0 de la campaña 2004-2005 es su mayor victoria ante los realistas y la única en la que logró ganar por más de un gol de diferencia. El conjunto donostiarra suele marcar casi siempre en Getafe, de sus últimos ocho partidos solo en uno, el 1-0 de la temporada 2018-2019, se fue del Coliseum sin anotar al menos un gol.

La pasada temporada, la 2020-2021, la Real sacó la victoria de Getafe. Venció por la mínima, con un gol logrado a la media hora de partido. Un gran centro de Zaldua al segundo palo lo remató con potencia Oyarzabal. El balón se estrelló en el larguero pero Isak, que había seguido muy bien la jugada, no tuvo más que empujar con la cabeza el balón al fondo de la portería sin oposición alguna. El partido tendría que haber cambiado de manera radical en la segunda mitad, pero incomprensiblemente González Fuertes dejó en amarilla una salvaje entrada de Cucho Hernández sobre Illarramendi. Hubo cierta justicia poco después cuando Bordalás fue expulsado tras un encontronazo con Barrenetxea, al que acudió a defender con muchísimo carácter Carlos Fernández. El ex del Sevilla, de hecho, fue el jugador que más cerca estuvo de volver a mover el marcador, pero su disparo no salvó la salida del portero. Tres puntos muy valiosos que, en realidad, nunca estuvieron en riesgo.

sábado, febrero 13, 2021

PREVIA Getafe - Real Sociedad. La Liga siempre es la clave

Hay brillo en los grandes duelos, y más si estos son continentales. A la Real le espera una cita preciosa ante el Manchester United en la Europa League, por mucho que las circunstancias de nuestra realidad lo vaya a afear un tanto, pero la Liga siempre es la clave. No hay Europa sin Liga y no hay brillo en el Viejo Continente si la competición doméstica acarrea disgustos. No hay mejor rival para que tengamos eso presente que el Getafe (domingo, 14.00 horas, Coliseum Alfonso Pérez, Movistar la Liga), porque su forma de jugar y de pelear los partidos nos va a recordar que no podemos dejarnos llevar por las campanillas de futuras emociones. Para ganar al Getafe hay que estar en el momento y en el lugar indicados. No se gana con la calidad del juego mostrada previamente ni con las hazañas que estén por venir. Se gana peleando. Imanol lo sabe, ahora toca que sus muchachos le respalden con una victoria necesaria para proseguir la reconquista de lo perdido en la nefasta racha de los últimos meses.

A pesar de todas las dudas que parecía haber durante la semana, Imanol ha dado muy buenas noticias con su convocatoria. Tanto Oyarzabal como Portu, que daba la impresión de que no iban a llegar al partido de Getafe, están en la lista de 23, lo mismo que Ayesa, después de haber defendido la portería del Sanse el sábado por la tarde. Como en la enfermería quedan ya muy pocos inquilinos, esa lista se reduce ya a Moyá y Sangalli, el técnico txuri urdin se ve obligado a realizar dos descartes de entre los integrantes de la primera plantilla. Y los dos elegidos para este partido son Sagnan, el central que siempre ha parecido generar dudas para el preparador realista, y Roberto López, que según Olabe no quiso salir en el mercado de invierno en busca de minutos. Con estas cuentas, casi sobra decir que Imanol no llama a ningún potrillo más que Ayesa, que no jugará salvo inconveniente en forma de lesión o expulsión de Remiro.

Con el duelo ante el Manchester en Turín en el horizonte y sobre todo las molestias que durante la semana han tenido Oyarzabal y Portu, puede que haya algún cambio en el once inicial. No, desde luego, en la portería, donde estará Remiro. Aritz y Le Normand da la impresión de que estarán en el centro de la zaga, flanqueados probablemente por Gorosabel y Aihen, para que Monreal pueda llegar fresco al choque europeo. Illarramendi y Merino son fijos en el centro del campo, y da la impresión de que Silva podría completar esa línea y volver así a la titularidad. Por delante de ellos, lo más seguro es que estén Januzaj e Isak y que la última plaza del once, para no forzar a Oyarzabal, la ocupen Barrentexea o Merquelanz. Para el banquillo quedarían Ayesa, Zubeldia, Zaldua, Monreal, Zubimendi, Guevara, Guridi Bautista y Carlos Fernández.

Tras retomar la senda de la victoria, la Real vuelve a mirar hacia arriba en la clasificación. Es sexta con 35 puntos, a uno del quinto, el Villarreal, y a siete del cuarto, el Sevilla, que todavía tiene un partido menos. Su rival, el Getafe, es decimotercero con 24 puntos, y está más cerca de la zona de descenso, solo cuatro puntos de margen, que de las plazas europeas. El equipo txuri urdin, que salía de una mala racha nefasta, puede presumir ahora de que no conoce la derrota en la segunda vuelta, dos empates y un triunfo, y sigue siendo un muy buen visitante, con cinco victorias y tres empates en los once partidos que ha disputado lejos de Anoeta, siendo el tercer máximo goleador a domicilio con 18 tantos, solo por detrás de los 21 que suman Real Madrid y Barcelona. El Getafe tiene como local números bastante escasos, solo cuatro victorias en once partidos, y apenas nueve goles marcados. Eso sí, en su campo solo ha encajado ocho goles. Llega tras dos derrotas consecutivas y con solo una victoria en sus últimos ocho partidos en casa. Su estadio solo ha visto más de un gol del Getafe en una ocasión, el 3-0 al Betis.

La Real ha visitado Getafe en doce ocasiones, siempre en Primera División y sus resultados en esta plaza del sur de Madrid no son especialmente buenos, ya que solo ha cosechado dos victorias y dos empates, mientras que ha caído derrotada hasta en ocho ocasiones. La mayor goleada lograda allí por el conjunto txuri urdin es la de su primer triunfo, el 0-4 de la temporada 2010-2011 con goles de Griezmann, Xabi Prieto de penalti y dos de Aranburu. El Getafe nunca ha marcado más de dos tantos a la Real en su campo y su victoria más holgada es el 2-0 de la temporada 2004-2005, la única vez que vencieron por más de un gol de diferencia y la primera vez que se enfrentaron e impusieron a la Real. Las últimas tres visitas del equipo donostiarra a Getafe se han saldado con derrota. Solo uno de sus siete últimos duelos se ha quedado sin marcar el equipo visitante, en el 1-0 de la campaña 2018-2019, y a pesar de ello solo ha servido para ganar en una ocasión, el 0-1 de la 2014-2015, y empatar en otras dos.

En el último precedente, el de la 2019-2020, el Getafe se impuso con polémica en un duelo que antes del partido se antojaba como una lucha por la Champions pero acabó siendo por la Europea League, quela Real sí consiguió y el Getafe no. A los 20 minutos de juego, Cordero Vega se inventó literalmente un penalti en una jugada en la que Hugo Duro pisa a Le Normand. El VAR mantuvo un silencio todavía más incomprensible y Mata transformó la pena máxima en el 1-0. El colegiado también señaló fuera de juego cuando Januzaj consiguió enviar al fondo de la red un sensacional pase al hueco de Oyarzabal, pero esta vez la tecnología sí intervino y validó un tanto que la Real estaba mereciendo. La derrota vino de la forma más dura, en el minuto 83 y con un error clamoroso de toda la defensa, que se quedó dormida, dejó que Jorge Molina sacara de banda sin oposición y buscando dentro del área a Mata, que anotó por bajo ante Remiro. Debutó Pacheco en el centro de la zaga, dando una muy buena imagen.

domingo, junio 28, 2020

PREVIA Getafe - Real Sociedad. Una final distinta a la que esperábamos

Le Normand, en el partido de la pasada Liga en Getafe.
Con la competición detenida por el coronavirus, el Getafe Real Sociedad de la jornada 32 se antojaba como el duelo directo por la Champions League, con permiso sobre todo del Atlético de Madrid, que era el gran damnificado en aquellos momentos y estaba fuera de la máxima competición continental. Pues bien, ni realistas ni getafenses han vivido un inicio ideal y los dos están ahora lejos de lo que esperaban. Sigue siendo una final (lunes, 22.00 horas, Coliseum Alfonso Pérez, Gol), pero ya no por la Champions sino por Europa, y da la sensación de ser todavía más final para el equipo de Imanol, que no ha ganado desde el reinicio y que parece un equipo distinto. Sin perder de vista, por supuesto, lo que hagan Cordero Vega con el silbato y Álvarez Izquierdo en el VAR, porque le pese a quien le pese las actuaciones arbitrales son tanto o más culpables que el pobre inicio del equipo en la situación actual de la tabla. Con arbitrajes normales, la Real tendría que tener unos cuantos puntos más.

Por primera vez desde que arrancó esta atípica fase de la Liga que nos ha tocado vivir, Imanol ha optado por no ofrecer la convocatoria en la víspera. No hay en realidad demasiadas armas que ocultar cuando hasta 23 futbolistas pueden formar parte del grupo, pero así lo ha decidido el técnico txuri urdin. No da la sensación de que esto tenga algo que ver con la posibilidad de recuperar jugadores, ya que aunque Imanol habló de la opción de que Barrenetxea entrara en el grupo antes de que acabe la Liga no será precisamente para este encuentro a tenor de lo que sabemos. Sangalli, ya confirmada su baja de seis meses, Illarramendi y Guevara son los otros jugadores que se pierden seguro el coche por lesión. Llorente, que ante el Celta cumplió ciclo de amonestaciones, no lo hará por sanción. Por eso, además de Pacheco, tiene opciones de colarse en la convocatoria Aranbarri junto a los demás potrillos que ya habitualmente completan la lista.

Es todo un juego de adivinación saber dónde rotará Imanol, pero sí sabemos seguro dónde no lo hará, en la portería. Remiro será el arquero titular como de costumbre, con una defensa a priori formada por Aritz y Le Normand por el centro y Zaldua y Monreal en las bandas. Zubeldia volverá al centro del campo después de los buenos minutos de Zubimendi, acompañando a Merino y Odegaard, aunque el bajo estado de forma del noruego y el hecho de ser uno de los habituales sustituidos por este motivo le pone también en posición algo más dudosa de lo que podíamos haber imaginado. Oyarzabal parece el único fijo en ataque, seguramente acompañado por Januzaj, de lo mejor de la Real en el reinicio, y quizá Isaak. Willian José y Portu tienen también sus opciones para jugar. Aihen, Gorosabel y los potrillos acompañarán seguramente en el banquillo a los potrillos que esperarán su oportunidad en la segunda mitad.

A pesar de las cuatro jornadas sin ganar y de sumar uno de doce puntos posibles, la Real mantiene la séptima posición, europea si no se juega la final de Copa. Tiene 47 puntos, a uno de la sexta plaza, a seis ahora mismo de una Champions que parece ya muy complicada y solo uno por encima de su máximo perseguidor, el Valencia. El Getafe, por su parte, es quinto con 49 puntos. El duelo se antoja decisivo y hay que recordar el average particular, ahora en manos del Getafe por el 1-2 de Anoeta. Lejos de casa, la Real ha puntuado más de lo que ha perdido, seis victorias y dos empates por siete derrotas, el último triunfo en Eibar por 1-2, en el primer partido sin público, el único antes de la suspensión. Es la única victoria que ha conseguido en sus cinco últimos partidos como visitante, lo demás son cuatro derrotas. El Getafe tampoco ha ganado en el reinicio, pero suma por empates sus tres últimos partidos y acumula cuatro jornadas sin ganar como local, una derrota y tres igualadas.

La historia de los donostiarras contra el equipo azulón, corta y reciente, indica que Getafe no es un sitio de grandes recuerdos para la Real. Sus once encuentros previos se han disputado siempre en Primera División, y el balance es muy positivo para los locales, con siete victorias, solo dos triunfos de la Real y otros tantos empates. El día de mayor gloria para el equipo txuri urdin fue el 0-4 que logró en la temporada 2010-2011, con goles de Griezmann, Xabi Prieto de penalti y dos más de Aranburu. El Getafe nunca ha goleado a la Real, y su victoria más clara es el 2-0 de la temporada 2004-2005. Los realistas solo se han impuesto en uno de los seis últimos partidos en Getafe, y acumulan dos derrotas consecutivas en el Coliseum. Son choques de marcadores cortos, nunca se han marcado más de cuatro goles en ninguno de los precedentes.

La pasada temporada, la 2018-2019, el triunfo del Getafe fue el más corto posible, 1-0, y además con un muy tempranero gol de Jorge Molina, que no tuvo más que impulsar el balón al fondo de la portería de Moyá después de una mala salida de este tras un error de Gorosabel. Djené pudo aumentar la cuenta del Getafe con un balón al larguero. Juanmi tuvo las mejores ocasiones para empatar tanto en la primera parte con un mano a mano que quiso terminar con una fallida vaselina como en la segunda con un cabezazo a centro de Oyarzabal que obligó a David Soria a hacer la parada del partido, pero los de Asier Garitano no fueron capaces de terminar el partido apretando la portería local. Dos derrotas consecutivas colocaban ya al equipo mirando hacia abajo a mediados de diciembre.

sábado, octubre 05, 2019

PREVIA Real Sociedad - Getafe. Vista al frente

Oyarzabal le marcó al Getafe la pasada temporada.
Hay ocasiones en las que perder no es un paso atrás. La derrota de la Real en Sevilla no pareció serlo, porque se produjo de una manera muy distinta a la goleada de la pasada temporada en el mismo escenario. No pasará factura siempre y cuando el equipo txuri urdin sea capaz de derrotar al Getafe (domingo, 18.30 horas, Reale Arena, Movistar La Liga) y recuperar la senda del triunfo que le llevó a luchar por el liderato hace una semana. Imanol cuenta con prácticamente toda su plantilla, lo que le da un margen muy amplio para escoger, y una vez superada la semana de tres partidos ha tenido tiempo suficiente para recuperar al equipo. En Sevilla fue superado, pero aún así estuvo vivo hasta el final, incluso mermado por problemas estomacales de algunos jugadores. Y su entrenador buscó soluciones durante el encuentro, algo que seguramente será útil ante un rival tan duro y rocoso como suele ser el Getafe.

Con la enfermería prácticamente vacía, con Illarramendi como único inquilino, Imanol sigue afrontando una dura prueba cada semana para elegir a los 18 jugadores que forman la convocatoria. Cinco son las ausencias por decisión del técnico, y dos de ellos todavía esperan entrar por primera vez esta temporada en una lista. Sagnan todavía no parece estar en el nivel que pide Imanol tras arrancar la temporada lesionado, y Pardo, a pesar de los elogios que le dedicó el técnico en la víspera, sigue siendo descartado jornada tras jornada a pesar de no haber tenido ningún percance físico. Los otros tres descartados para este encuentro ante el Getafe son Gorosabel, Le Normand y Zurutuza, que pasa de la titularidad en Sevilla a la grada después de ser uno de los jugadores más criticados en ese encuentro. Llorente, que comenzó la semana sin participar en los entrenamientos después de ser sustituido en el descanso en el partido del Pizjuán, ha podido entrar en la convocatoria sin problemas.

La portería es la primera incógnita del once que se enfrentará al Getafe. El último partido en Anoeta lo jugó Remiro, que debutó así con la Real, pero Moyá recupero el puesto en Sevilla. Da la impresión de que jugará de nuevo el primero. En defensa, con Llorente recuperado, lo normal es que repita junto a Aritz por el centro, con Zaldua y Monreal en los laterales. Zubeldia, Merino y Odegaard parecen seguros en el centro del campo. Y si hay una duda más será el acompañante de Oyarzabal y Willian José en el ataque. Portu, Januzaj y Barrenetxea se juegan esa última plaza en el once. No parece que este vaya a ser un once con demasiadas sorpresas. De esta manera, y a la espera de las dudas que despeje Imanol, el banquillo lo completarán Aihen, Sangalli, Guevara e Isak. Los tres canteranos parecen contar con con pocas opciones de ser las sorpresas del once, mientras que Isak siempre parece tener papeletas para jugar, aunque sea unos minutos en la segunda parte.

La derrota en Sevilla impidió que la Real fuera líder en la jornada séptima, pero sigue estando en las posiciones de cabeza de la tabla. El equipo txuri urdin es quinto con 13 puntos, a dos del líder, el Real Madrid. Su rival, el Getafe, ha empezado la Liga lejos de la cabeza, es decimosexto con 7 puntos, dos por encima de la zona de descenso. La Real apenas ha perdido uno de sus cuatro últimos encuentros y ha ganado sus dos partidos en Anoeta. Además, lo ha hecho sin encajar ningún gol, y es el único equipo de la Liga que aún no ha recibido tanto alguno como local, y busca encadenar la quinta victoria consecutiva, después de acabar la pasada campaña con otros dos triunfos. El Getafe aún no ha ganado lejos de su estadio, pero ha empatado dos de los tres partidos que ha jugado como visitante, 1-1 ante el Betis y 3-3 ante el Valencia, y solo ha perdido y por la mínima en el Wanda Metropolitano.

Pocos rivales ha habido más incómodos que el Getafe en la historia más reciente de Anoeta, ya que ha puntuado en siete de sus diez visitas al estadio donostiarra, todas ellas en Primera División. La Real solo ha conseguido ganar tres de esos encuentros, por dos victorias del conjunto madrileño y nada menos que cinco empates para completar la estadística. El 3-0 de la temporada 2005-2006, con goles de Nihat, Aranburu y Xabi Prieto, es la mayor goleada que ha logrado el equipo txuri urdin ante el azulón. El Getafe nunca ha marcado más de dos goles en Anoeta y siempre que ha ganado lo ha hecho por la mínima y por el mismo resultado, 1-2. Fue en las temporadas 2014-2015 y 2015-2016. En las últimas cuatro visitas del Getafe a Anoeta no se ha quedado ninguna portería a cero y se han registrado goles de los dos equipos.

La pasada temporada, la 2018-2019, la visita del Getafe sirvió precisamente para inaugurar la racha de victorias de la Real en su estadio que todavía está vigente. Y eso que el equipo madrileño llegaba a Donostia luchando por la Champions. Un claro penalti cometido sobre Merino que solo fue señalado gracias al VAR lo convirtió Willian José en el 1-0 engañando al portero visitante. Corría el minuto 21. Ya en la segunda parte, el propio Willian José dio una sensacional asistencia al primer toque desde la banda izquierda tras recibir una apertura de Barrentxea, y Oyarzabal, también sin controlar hizo un magnífico 2-0. Mucho habría cambiado el partido si el árbitro hubiera señalado alguno de los dos penaltis que reclamó el Getafe, cometidos por Willian José en la primera parte y, todavía más claro, por Rulli en la segunda. Cuando el equipo madrileño hizo el 2-1, en el minuto 89 y con una buena rosca de Samu Saiz, ya no hubo margen para mucho más.

sábado, abril 27, 2019

PREVIA Real Sociedad - Getafe. ¿Y hacia dónde mira la Real?

Oyarzabal, en el partido de la temporada pasada.
La Real ya no mira hacia Europa. Ni el mayor de los optimistas podría hacerlo ya después de que el Villarreal truncara el deseo de Imanol de sumar dos triunfos consecutivos en casa que reactivaran la esperanza. ¿Pero hacia dónde mira la Real ahora? Por el momento no hay amenaza en los puestos de descenso, que están a siete puntos con solo doce por jugar, pero si hay algo que el equipo txuri urdin ha llevado mal en los últimos ha sido jugar sin objetivos clasificatorios. Objetivos hay, claro está, porque si no hay reacción el puesto de Imanol va a quedar en entredicho, y porque hay muchos jugadores señalados. Por no hablar de los despachos y el palco. La temporada está teniendo un tramo final terrible del que hay que sacar conclusiones y, por supuesto, encontrar responsables. Maquillar la despedida se antoja imprescindible desde ya.

De manera bastante sorprendente, Imanol ha decidido convocar para este encuentro a 22 jugadores, por lo que tendrá que hacer cuatro descartes antes del pitido inicial. La decisión no obedece al estado físico de alguno de sus futbolistas, quizá sólo Navas pueda entrar en esas circunstancias, ya que los ausentes son los mismos cinco que ya conociamos: Llorente, Zubeldia, Illarramendi, Zurutuza y Januzaj, además de Merquelanz, al que en teoría no utilizará el técnico txuri urdin en estos cuatro últimos partidos de la temporada. El resto están en la lista junto con los potrillos esperados: Le Normand, Aihen Muñoz, Zubimendi para compensar la escasez de efectivos del centro del campo y Barrenetxea, además de la novedad de Roberto López. Habrá que ver si Imanol apuesta por la ilusión de ver a los chavales o por la responsabilidad del primer equipo en la resolución de una temporada que está dejando un sabor de boca muy amargo.

Con esta convocatoria, el poco tiempo de descanso y la actual situación clasificatoria y anímica del equipo, es francamente difícil aventurar qué once iniciará el encuentro. Si se puede decir que Rulli se mantendrá en la portería y que Le Normand tiene opciones de entrar en el equipo si Navas no está en condiciones de acompañar a Elustondo en el centro de la zaga, aunque también podría volver Héctor Moreno. Será interesante ver a quién da Imanol el lateral izquierdo tras escuchar Theo silbidos de la grada de Anoeta y del buen rendimiento habitual de Muñoz, y Zaldua se mantendrá en la derecha. En principio, Merino, Pardo y Sangalli repetirán en el centro del campo, con la alternativa de Zubimendi, más que probablemente para suplir al riojano. Y arriba podría haber algún cambio pero la apuesta más segura parece ser la de Juanmi, Oyarzabal y Willian José, a pesar del nulo resultado ofensivo del pasado encuentro.

La nueva derrota en casa, ante el Villarreal, ha anclado a la Real en la undécima posición con 41 puntos. Ya no mira a Europa, y el descenso lo tiene a siete puntos, marcado ahora por el Girona con 34. El Getafe, en cambio, es cuarto con 55 y está metido en la lucha por la Champions por méritos propios. La Real afronta otra vez dos partidos consecutivos en casa sin poder sumar seis puntos, apenas ha logrado una victoria en los últimos diez partidos y siete de los últimos 30 puntos en juego, y como local está entre los peores de la Liga, solo ha conseguido más puntos en casa que los cuatro últimos y el Villarreal. El Getafe suma nueve de los últimos quince puntos en juego y cinco jornadas sin perder, y fuera de casa solo ha caído en dos encuentros, por 2-0 ante Real Madrid y Atlético. Lejos del Coliseum Alfonso Pérez ha empatado nada menos que once partidos y ha ganado cuatro. Solo el Barcelona ha puntuado en tantos partidos como visitante.

El Getafe es un equipo que puede presumir de tener un balance positivo en sus visitas a la Real Sociedad. Diez partidos, todos ellos en Primera División, y ha puntuado nada menos que en ocho ocasiones, con tres victorias y cinco empates. El equipo txuri urdin, por tanto, solo ha podido ganar al Getafe en dos partidos jugados en Donostia. La victoria más abultada, el 3-0 de la temporada 2005-2006, con goles de Nihat, Aranburu y Xabi Prieto. Siempre que el Getafe ha salido de Anoeta con los tres puntos lo ha hecho ganando por 1-2. El último triunfo txuri urdin ante los azulones jugando como local data ya de la temporada 2013-2014, con goles de Vela y Seferovic. Desde entonces, tres derrotas consecutivas para la Real, con el paréntesis del equipo madrielño en Segunda División en la temporada 2016-2017.

La pasada temporada, la 2017-2018, el Getafe se llevó la victoria de Anoeta por el mismo resultado de siempre, 1-2, y tras la pitada de la grada este partido se convirtió en el último de Eusebio en el banquillo realista, cesado por un declive alarmante. Y eso que la Real empezó teniendo ocasiones, como un buen disparo de Willian José desde la frontal que se estrelló en el palo. El brasileño fue quien adelantó al equipo txuri urdin antes de la media hora de juego con un magnífico testarazo a pase de Zubeldia. La remontada del equipo madrileño se comenzó a gestar de la manera más dolorosa, en el tiempo de añadido de la primera parte y en una jugada de estrategia, al cabecear Djené un saque de esquina sin ninguna oposición defensiva. En el 51, Ángel Rodríguez mandó a la escuadra un certero disparo desde la frontal tras una carrera en la que varios realistas le acompañaron sin atreverse a meter el pie, ni para robar el balón ni para hacer falta.

domingo, diciembre 16, 2018

De Madrid al infierno

El equipo que la Real presentó en Getafe, su última visita a Madrid.
Durante mucho tiempo se habló de la maldición del Sur, esa que aquejaba a la Real cuando visitaba campos de Andalucía, en los que tradicionalmente siempre ha cosechado unos resultado bastante pobres, incluso cuando el equipo vivía sus eras gloriosas. Pero si ahora hubiera que hablar de alguna maldición, esta se posaría en la Comunidad de Madrid. De sus últimas nueve visitas, hasta a cinco equipos diferentes (Real Madrid, Atlético de Madrid, Rayo Vallecano, Getafe y Leganés), ha perdido ocho y ha empatado uno, con un balance goleador demoledor: 20 goles en contra y solo seis a favor, con cuatro encuentros sin llegar si quiera a celebrar siquiera un tanto. Para encontrar la última victoria en Madrid, hay que remontarse a los primeros encuentros de la temporada 2016-2017. La Real venció por 0-2 en Leganés en la décima jornada de Liga.

Ahí comenzó una fase dramática de la Real en tierras madrileñas. Esa  misma temporada 2016-2017 en la que logró su única victoria histórica en Leganés, cayó después con claridad ante Real Madrid, 3-0, y Atlético, 2-0. La pasada temporada, la 2017-2018, la Real contó por derrotas sus cuatro visitas a la Comunidad de Madrid. Getafe fue la primera, por 2-1, con el equipo txuri urdin adelantándose además en el marcador y viendo cómo los azulones remontaban en el último cuarto de hora del partido. Después fue el debut en el Metropolitano, 2-1, también con remontada local. Todavía en la primera vuelta, el Leganés, con Garitano en el banquillo madrileño, venció por 1-0 a la Real. Y concluyó el periplo por tierras madrileñas con una nueva sonrojante goleada en el Santiago Bernabéu, nada menos que 5-2 se llevó el equipo entrenado por Eusebio Sacristán.

En la presente temporada, la Real ya ha jugado tres partidos en la Comunidad de Madrid, y al menos ha logrado su único punto en esta serie en el primer partido que disputó, ante el Leganés, en Butarque. Y a pesar de llegar a disponer de un cómodo 0-2, los de Asier Garitano se dejaron empatar en la segunda mitad, en un encuentro que, por ocasiones y por sensaciones, merecieron perder. Después llegó la triste derrota en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid, por 2-0, en un partido en el que no llegaron a inquietar a Oblak en ninguna ocasión. A estos dos se suma ya la derrota por 1-0 en Getafe, en el Coliseum Alfonso Pérez. Y la maldición amenaza, porque el fin de semana del 5 y 6 de enero la Real visitará al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, y en el del 20 y 21 al Rayo en Vallecas.

La serie histórica confirma que Madrid es el auténtico territorio maldito. En Primera, ha jugado 167 partido, y ha perdido 117. Solo ha ganado 16 veces en 90 años de Liga. Y los 36 partidos restantes acabaron en empate. La última victoria ante el Atlético de Madrid es el 0-1 de la temporada 2012-2013. Y la última en el Santiago Bernabéu, el 0-4 de la 2003-2004.Son demasiados años ya sin coronarse en estos campos, sobre todo en el coliseo madridista. Para la Real, de Madrid al infierno. O casi.

viernes, diciembre 14, 2018

PREVIA Getafe - Real Sociedad. Un necesario punto de despegue

Así hizo Oyarzabal el gol de la Real en Getafe en la 2017-2018.
La Liga esta temporada está tremendamente igualada. Dos triunfos seguidos hacen que se pueda soñar con cotas muy altas y dos derrotas seguidos nos llevan a temer el sufrimiento de la zona baja de la tabla. La Real vive entre esas dos aguas desde el comienzo de la Liga y su irregularidad no hace más que alentar miedos. Su partido en Getafe (sábado, Coliseum Alfonso Pérez, 13.00 horas, beIN La Liga) puede suponer el necesario punto de despegue para que, de una vez por todas, Anoeta impulse al equipo txuri urdin, o en cambio puede convertirse en el día en el que la mirada se vaya hacia abajo, hacia la zona descenso, esa que en un momento u otro reaccionará y empezará a apretar lo suyo. Si vemos a la Real visitante, segundo mejor equipo del campeonato en estas lides, se podrá pensar en la victoria. Si aflora el equipo de altibajos y rendimiento dubitativo, puede ser un día de mucho sudor frío.

La convocatoria tiene una noticia con nombre propio: Ander Barrenetxea. El chaval, con apenas 16 años y cerca de cumplir los 17 podría convertirse en uno de los jugadores más jóvenes en debutar con la camiseta del primer equipo en caso de tener minutos en Getafe. La otra noticia está en defensa. Y es que Garitano tendrá que afrontar otra jornada más con la ausencia de cuatro de sus ocho defensores. En Getafe no estarán Zaldua, Kevin Rodrigues, Navas y Aritz. La buena noticia, en todo caso, es el regreso de Llorente y que Le Normad, después de su brillante aparición en Primera, se mantenga en el grupo. Y un tercer foco en la convocatoria: Pardo. El riojano ha sido otra vez el descarte de Garitano por motivos técnicos. Algo sigue pasando con él y nadie parece hablar claro de este tema. Zurutuza llega al partido y siguen siendo baja, como es sabido, Sangalli y Merquelanz.

El once, nuevamente condicionado por las ausencias, arrancaría con Moyá bajo palos. La defensa podría estar formada por Gorosabel y Theo en los laterales y Llorente y Le Normand como centrales. El chaval del Sanse, desde luego, ha mostrado nivel para seguir de titular. Zubeldia volverá en el centro del campo, presumiblemente junto a Illarramendi. Merino y Zurutuza se juegan el último puesto del centro del campo, con más opciones para el primero, y sería extraño no ver a Oyarzabal, Januzaj y Willian José por delante de ellos. Si estos fueran los planes de Garitano, en el banquillo quedarían Rulli, Héctor Moreno, el único defensa, y toda la artillería de ataque, con Bautista, Sandro, Juanmi y el posible debutante Barrenetxea. Aún con algún retoque en el once inicial, parece obvio que la convocatoria está bastante descompensada y que algún contratiempo en forma de lesión o expulsión obligará a improvisar bastante.

Con la derrota en casa ante el Valladolid, la Real descendió hasta la decimotercera posición con 19 puntos. Europa está a solo tres, los 22 que tiene ahora mismo el Levante, el puesto que tendrían los de Garitano de haber ganado su último partido. El descenso, marcado por el Athletic, está a cinco. Su rival de esta jornada, el Getafe, es octavo con 21 puntos. El equipo txuri urdin es el segundo equipo que más puntos suma a domicilio, 13, solo por detrás de los 14 del Barcelona, y ha marcado los mismos goles que el conjunto blaugrana, 14. El Getafe es un equipo irregular en su estadio, que ha perdido tantos partidos como ha ganado, tres, y ha empatado otro, aunque es el segundo que menos goles ha encajado como local, solo cuatro, uno más que el Real Madrid. Mientras la Real llega a esta jornada con dos derrotas consecutivas, el Getafe lo hace con cuatro puntos de seis y con una única derrota en los seis últimos encuentros.

No son muchos los antecedentes del Getafe - Real Sociedad, siempre en Primera División, pero bastante para decir que la localidad del sur de Madrid no es demasiado favorable para el equipo txuri urdin, ya que ha perdido allí seis de los diez encuentros jugados y solo ha ganado dos. La mayor goleada lograda por el equipo txuri urdin fue su primer triunfo en tierras getafenses, el 0-4 de la temporada 2010-2011, con goles de Griezmann, Xabi Prieto de penalti y dos de Aranburu, en el último gran partido que jugó Joseba Llorente en la Real. El triunfo más claro del Getafe es el 2-0 de la temporada 2004-2005, el primer duelo entre ambos equipos. La Real solo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos en Getafe, media perfecta que se ajusta al resultado histórico de estos enfrentamientos.

La pasada temporada, la 2017-2018, la Real perdió en Getafe un partido que debió ganar y en el que al final ni siquiera fue capaz de sostener el empate. Todo se puso de cara muy pronto, cuando una sensacional galopada de Januzaj por la banda derecha, su primera gota de calidad en la Real, culminó con un pase que Oyarzabal convirtió en gol con un disparo cruzado al primer toque. Odriozola tuvo un mano a mano con el portero local nada más comenzar la segunda mitad pero no consiguió hacer el 0-2. Ya en el minuto 78, Ángel Rodríguez hizo el gol del empate tras bajar con el pecho un buen pase al interior del área. En el 85, Jorge Molina hizo el 2-1 de penalti, lanzándolo a la derecha de Rulli. El autor del penalti, Iñigo Martínez, en una entrada temeraria pero en la que no queda claro que tocara a Rodríguez. La Real se quedó así sin tiempo ni espíritu para tratar al menos de igualar el encuentro.

viernes, marzo 16, 2018

PREVIA Real Sociedad - Getafe. Un día más o el primer día del mañana

Oyarxabal, en el último duelo en Anoeta ante el Getafe.
La Real escoge. El partido ante el Getafe (sábado, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) puede ser un día más de esta triste temporada que estamos viviendo, el primero desde la asunción definitiva de que el curso ya está perdido, o puede ser el primer día del mañana. Si el equipo txuri urdin opta por la versión apática de su visita al Espanyol, la Liga se va a hacer eterna y habrá que ver si Anoeta, por mediovacío que está de público y de gradas, dicta sentencia como todavía no lo ha hecho en lo que llevamos de competición. Si la Real, en cambio, da muestras de estar viva podrá hacer que estas diez jornadas, inútiles sobre el papel, sirvan para algo. No es una tesitura fácil, pero es la que se han buscado técnico y jugadores con el pobre nivel mostrado hasta ahora y haciendo que la Real, sin las tres primeras jornadas, lleve un ritmo casi de descenso.

Las convocatorias de Eusebio, sin construirse con grandes sobresaltos, sí que es verdad que de vez en cuando dejan ciertas noticias que sorprenden. La ausencia de Pardo, la caída en desgracia de Kevin Rodrigues o la alternancia de Bautista entre los minutos de la basura y la grada no pueden pillar a nadie por sorpresa. La salida de la convocatoria de Elustondo sí que es algo más difícil de entender, y más viendo lo mal que defendió la Real en Barcelona la pasada jornada. Ellos cuatro son las ausencias por motivos técnicos, que se unen a las conocidas bajas por lesión de Rulli, Carlos Martínez y Xabi Prieto. Zubeldia ha superado unas molestias para entrar en la lista, a la que vuelve Guridi y a la que también se incorpora el potrillo Gorosabel.

Eusebio tiene la disyuntiva de volver a optar por la continuidad o lanzarse con lo que ha probado en Zubieta durante la semana, un esquema en el que entre Willian José y Agirretxe. La ausencia de Bautista lo hace más improbable, pero es difícil aventurarse. Moyá estará bajo palos, con una defensa seguramente formada por Odriozola y De la Bella en los laterales y Héctor Moreno y Navas en el centro. Illarramendi y Zurutuza parecen fijos en el centro del campo, y el estado de Zubeldia puede determinar si este juega de cuatro o si entra Guridi para colocarse algo más adelantado. O incluso Canales, repitiendo en una zona en la que falló mucho hace una semana. Y en ataque, con Willian José seguro, se abren todas las posibilidades para el propio Canales, Juanmi, Januzaj, Oyarzabal o el mencionado Agirretxe. En el banquillo sí estarán con toda probabilidad Toño Ramírez, Gorosabel y Llorente.

En tierra de nadie, pero en la zona baja de ese triste lugar. Así quedó la Real tras su derrota en el RCDE Stadium, decimocuarta con 33 puntos, trece por encima de la zona de descenso que ahora mismo marca Las Palmas y a diez del séptimo puesto, que será europeo, y que ocupa el Girona. Su rival, el Getafe, tiene tres puntos más que la Real y apura su última opción de reengancharse a esa lucha en la élite, por difícil que lo tenga en estos momentos. El equipo txuri urdin ha enderezado un poco su trayectoria en Anoeta, donde suma tres victorias consecutivas, pero ha dejado escapar puntos en ocho de los 14 partidos que ha disputado como local. Anoeta es el campo en el que más goles se ven, y solo Barcelona y Real Madrid suman más goles en su estadio que los 32 de la Real. Solo los tres equipos en descenso han sumado menos a domicilio que el Getafe, nueve puntos en 13 partidos y una sola victoria, 1-2 ante el Leganés en la tercera jornada de Liga.

El Getafe no es precisamente un visitante cómodo para la Real en los escasos nueve precedentes que hay de estos enfrentamientos en Donostia, todos ellos en Primera División. El balance es totalmente parejo, con dos victorias para cada equipo y nada menos que cinco empates. La victoria más abultada de la Real se produjo en la temporada 2005-2006, cuando el equipo txuri urdin superó al azulón por 3-0, goles de Nihat, Aranburu y Xabi Prieto. En las dos ocasiones que ha ganado el Getafe en Anoeta lo hizo por el mismo resultado, 1-2, en las temporadas 2014-2015 y 2015-2016, lo que hace que las dos últimas visitas del equipo madrileño a Anoeta se hayan saldado con triunfo visitante. La última victoria local, el 2-0 de la temporada 2013-2014, con goles de Vela y Seferovic.

La última vez que se vieron las caras Real Sociedad y Getafe en Anoeta, en la temporada 2015-2016, el triunfo efectivamente voló hacia tierras madrileñas. Y lo hizo a pesar de que los madrileños, embarcados en una lucha por la permanencia que no lograron, llevaban 13 partidos consecutivos sin ganar lejos de su estadio cuando se presentaron en San Sebastián. La Real hizo un partido paupérrimo, y eso que entonces sí tenía alguna posibilidad factible de acercarse al séptimo puesto, no como en esta ocasión. Pero los de Eusebio la despreciaron ante un rival que nunca dio la sensación de estar jugándose la vida. Sin nada de fútbol en Anoeta, la Real se adelantó con un gol de Vela, aprovechando un rechace tras una jugada de Oyarzabal. Pero, sin tensión en las filas locales, el Getafe le dio la vuelta. Segundos antes del descanso empató Sarabia. Y Álvaro Vázquez hizo el 1-2 al marcar un penalti cometido por Oier, que sustituía al sancionado Rulli.

sábado, octubre 28, 2017

PREVIA Getafe - Real Sociedad. A seguir crecidos lejos de Anoeta

Canales, en el último encuentro en Getafe, 2015-2016.
A estas alturas, y viendo los resultados cosechados en Anoeta, es lícito decir que la Real está dando una mejor cara lejos de su estadio. La siguiente prueba, Getafe (domingo, 12.00, Coliseum Alfonso Pérez, beIN La Liga), una que clasificatoriamente parece menos exigente pero que seguro dará problemas al equipo txuri urdin, porque no es una plaza cómoda para la Real históricamente hablando, aunque haya puntuado allí en sus tres últimas visitas. Lo que está claro es que mientras se sigan escapando puntos de Anoeta Eusebio va a tener que seguir dependiendo de que sus muchachos rasquen puntos fuera a domicilio, ante un equipo en el que jugará Markel, con el que solo hay cláusula del miedo en Anoeta. Y habrá que hacerlo, además, con un centro del campo sin Illarramendi ni Zurutuza, dos de las tres piezas esenciales para Eusebio.

Aunque Eusebio no hubiera decidido llevar a cabo su política de rotaciones esta temporada, habría tenido muy difícil mantener su once tipo. Dos son las bajas nuevas que afrontará en esta jornada. Por un lado, Illarramendi cumplirá el partido de sanción que conlleva su expulsión del pasado lunes. Por otro, una gastroenteritis ha tumbado a Kevin. Tras el redebut de Toño Ramírez en la Copa el pasado jueves, Rulli volverá a la portería salvo sorpresa mayúscula. Por delante de él, jugarán Odriozola, que regresa, y De la Bella en las bandas, y lo más probable es que la pareja de centrales la formen Iñigo Martínez y Llorente. La otra posibilidad es Elustondo, ya que Navas es el único jugador que Eusebio ha dejado fuera de la convocatoria por motivos técnicos.

El centro del campo que nos sabíamos de carrerilla se le queda muy cojo a Eusebio con las ausencias de Illarra y Zurutuza, que no ha llegado a tiempo de Getafe pero que está a punto de reaparecer. Así, Zubeldia jugará de 4 y la duda es quién acompañará al incombustible Xabi Prieto. Pardo y Guevara son los que más opciones tienen, pero no se puede descartar a Canales. La punta de ataque la formarán probablemente Juanmi, Oyarzabal y Willian José, también con opciones para Januzaj y Vela. Quienes parece que estarán seguro en el banquillo son Toño, Gorosabel y Bautista. A las bajas ya mencionadas hay que sumar a los que ya llevan tiempo en la enfermería, Carlos Martínez y Agirretxe, además de Guridi.

El empate que se dejó la Real el pasado lunes ante el Espanyol impidió el asalto a la zona europea. El equipo txuri urdin es noveno con 14 puntos, a dos de la sexta plaza, ahora en poder del Villarreal. El Getafe, por su parte, es decimocuarto con nueve puntos, y tiene un colchón de tres puntos sobre las plazas de descenso. Los datos animan a pensar en un partido con goles. Para empezar, solo tres equipos han sumado más que la Real a domicilio, pues el equipo de Eusebio cuenta con tres victorias y una derrota en los cuatro partidos disputados lejos de Anoeta, y el que perdió ante el Levante es el único en el que no logró marcar ningún gol. Números opuestos los del Getafe en casa, una sola victoria, 4-0 ante el Villarreal, y tres derrotas, eso sí ante equipos habituales de la zona noble, Real Madrid, Barcelona y Sevilla. Ante el equipo andaluz fue la única ocasión en la que el Getafe no marcó en su casa.

La historia habla de nueve partidos jugados por la Real en Getafe, siempre en Primera División y con un balance favorable a los azulones, que ganaron en cinco de ellos. El conjunto txuri urdin ganó en dos ocasiones y empató en otras dos. Si la Real deja su portería a cero en Getafe, gana. Así sucedió en su victoria más amplia, el 0-4 de la temporada 2010-2011 con goles de Griezmann, Xabi Prieto de penalti y dos de Aranburu, y en el 0-1 de la 2014-2015 con un tanto de Iñigo Martínez. Nunca le ha marcado el Getafe más de dos goles a la Real, y 2-0 en su triunfo más abultado, el de la temporada 2004-2005, precisamente el del primer duelo en el que estos dos equipos se vieron las caras. El cuadro realista no pierde en Getafe desde la temporada 2012-2013, desde entones ha sumado dos empates y una victoria.

El último Getafe-Real Sociedad, el de la temporada 2015-2016, llegó poco después de que Eusebio se hiciera cargo del banquillo txuri urdin. Los realistas entraron bien en el partido e hicieron una buena primera mitad en la que dejaron muy marcadas sus señas de identidad. Pero estuvieron cerca de arruinar su buen trabajo al encajar el 1-0 en el primer minuto de la segunda mitad, al cabecear Sarabia un buen centro de Lafita. Pero la Real reaccionó bastante bien y provocó que Guaita se convirtiera en el mejor jugador del encuentro, deteniendo hasta tres clarísimas ocasiones de la Real. Cuando el empuje de los de Eusebio parecía estar bajando fue cuando llegó el empate. Su autor, Agirretxe, al rematar en el segundo palo una falta botada por Granero y peinada por Jonathas. El Getafe reclamó un fuera de juego posicional de Reyes, que no hizo nada por tocar el balón pero que estaba en su trayectoria en posición ilegal. El gol valió y, aunque quedaba tiempo, el marcador no se movió más.

jueves, abril 21, 2016

REAL SOCIEDAD 1 - GETAFE 2 Derrota de una Real patética que exige una revolución

De la Bella, de lo poco rescatable ante el Getafe.
La Real es, hoy por hoy, un equipo patético. Es indigno jugar un partido como lo ha hecho el equipo de Eusebio ante el Getafe. Un Getafe horrible, que ha demostrado por qué llevaba 13 jornadas sin ganar y un marcador de 21-0 en sus partidos como visitante, y que si ahora mismo tiene alguna posibilidad de seguir en Primera es porque la Real da pena. Aún así, ha ganado 1-2. Y da tanta pena lo que se ha visto que exige una revolución. Ha sido un espectáculo penoso. Indigno de la camiseta que llevan. No puede ser que, año tras año, cuando sienten que han cumplido objetivos mínimos, se dejen llevar y protagonicen actuaciones tan paupérrimas como las de este encuentro. No es ya que adulteren la Liga, que lo hacen, es que son un insulto a quienes se dejan el dinero, el tiempo y la vida para disfrutar con el fútbol y con la Real. Y nadie parece ser consciente en el club de cuánto daño está haciendo esto. Cuántos niños están perdiendo su afición por la Real. Cuando adultos están desvinculándose emocionalmente de su equipo de siempre. Otra derrota humillante y otro final de temporada que se antoja triste y árido.

El once de Eusebio no fue nada revolucionario, lo que de alguna manera hacía anticipar la debacle. Obviamente, la principal novedad estaba en la portería, donde Oier ocupaba el puesto del sancionado Rulli. Los otros cambios, en realidad, eran bastante naturales. Ni la entrada de De la Bella por Yuri, la de Pardo por Illarramendi, ni la Jonathas por Prieto suponen cambios radicales. En cualquier caso, el temor era evidente, y es que la Real no se tomara muy en serio el partido, habida cuenta su situación clasificatoria y despreciando la posibilidad de acercarse a cinco puntos del Sevilla, séptimo clasificado. ¿Temor? No, certeza en realidad. Las enseñanzas de los últimos años no han calado en el club, que hace tiempo que dejó de dar importancia al estado de ánimo de sus aficionados después de temporadas de fracasos y desilusiones, y Eusebio, que sí ha demostrado ser un gran motivador en las grandes noches, no ha sido todavía capaz de frenar esta apatía de los días más pequeños.

Lo sorprendente es que el rival, un Getafe que en teoría llegaba a Anoeta jugándose la vida, demostró ser un equipo horrendo, justificando claramente esas trece jornadas sin conocer la victoria que se trajo a este encuentro y que la Real, obviamente, premió con regalos a granel. De haber tenido enfrente un rival de verdad y seriamente metido en la competición, la Real habría salido goleada. No hay más que recordar lo que hizo el Granada hace un año en Anoeta, de donde salió con un triunfo nada menos que por 0-3 para coronar otra inane actuación txuri urdin cuando nada tenía ya en juego. Y ojo, que el calendario todavía ofrece el viaje a Villarreal y la visita del Real Madrid a Anoeta. Para colmo, el partido comenzó torcido para los azulones, que en San Sebastián jugaron de rojo, ya que en poco más de un cuarto de hora, tenía dos jugadores amonestados, que además salen de Anoeta sancionados para la próxima jornada, uno de ellos, Roberto Lago, además lesionado, y claramente superados por una Real jugando a medio gas.

El equipo txuri urdin, con lo mínimo, parecía ser infinitamente mejor que el Getafe. De la Bella, con diferencia el mejor atacante realista, era una pesadilla para la defensa visitante cada vez que subía la banda. Eso sí daba igual que para la ocasión la Real jugara con un delantero centro por primera vez en semanas, porque Jonathas sigue siendo incapaz de aportar nada al equipo, ni siquiera un olfato de nueve que debió dejarse en Elche, como se vio en un centro espléndido de De la Bella que se quedó sin rematador. Oyarzabal fue el otro gran protagonista de lo mejor del equipo de Eusebio y suyo fue el mérito de que el 1-0 subiera al marcador. De la Bella efectuó con presteza un saque de banda para que el canterano tuviera tiempo y colocación para meter el balón en el área. Sin remate claro, el rechace de Guaita cayó muerto a los pies de Vela para que hiciera gol casi sin querer. La forma en que el mexicano celebró el tanto, con una frialdad casi insultante para el fútbol profesional en el que nos movemos y llevando de nuevo el brazalete de capitán, fue la mejor demostración del poco interés que tenía el partido para el equipo txuri urdin.

Tras el gol, la Real se dejó llevar definitivamente, cumpliendo los peores augurios de quienes temían que el equipo no mostrara afán competitivo alguno en estos duelos que restan para alcanzar las soñadas vacaciones. La segunda mitad del primer acto fue una oda a la desidia en la que un Getafe igualmente horrendo parecía que no iba a marcar ni aunque un jugador de la Real cogiera el balón con las dos manos y lo impulsara dentro de la portería de Oier. Moi Gómez pifió primero un remate franco en el punto de penalti. Después Pardo frenó con un notable esfuerzo una contra del equipo getafense que pareció nacer en fuera de juego. E Iñigo Martínez hizo el regalo habitual que sigue manchando su hoja de servicios intentando un regate absurdo en la línea de fondo, resbalándose, y dejándole el balón a Sarabia, cuyo centro al segundo palo lo acabó mandando Buendía a las nubes en una posición inmejorable. Pese a la nula categoría que demostró el Getafe, el empate se olía y acabó llegando segundos antes del minuto 45, al rematar Sarabia con toda la ventaja del mundo un centro de Álvaro Vázquez.

Cuando se llegó al descanso, cada equipo había disparado una vez entre los tres palos. Así de malo era el partido, con un equipo incapaz y otro al que ya es difícil poner calificativos. Ni Oier ni Guaita habían hecho parada alguna. Y el resultado, por tanto, era de 1-1. Tan malo fue lo de la primera mitad, que la Real al menos pareció salir tras el descanso pensando que algo más tenía que hacer. Pudo adelantarse por medio de Vela, que intentó por enésima vez esta temporada sin éxito su rosca habitual, estrellándola esta vez en un defensa. Jonathas gozó de un cabezazo totalmente desmarcado, pero su remate tuvo una precisión inexistente e inusual para alguien que presume de ser un delantero. Y entre ambas acciones, un balón que Vergini impulsó con la mano al girarse sobre el suelo bien pudo ser penalti. No señaló nada Sánchez Martínez, un árbitro tan malo como malencarado que consintió muchas acciones del Getafe que merecieron tarjeta y que, sin embargo, no dudó en amonestar por ejemplo a Granero por protestar. Y es que Anoeta sigue siendo una plaza increíblemente cómoda en la que arbitrar.

El ejemplo no tardó en llegar, incluso asumiendo que pudo estar bien señalado. Oier, hasta entonces prácticamente inédito, midió francamente mal una salida a los pies de Álvaro Vázquez, que vio el cielo abierto cuando el guardameta realista se fue innecesariamente al suelo, dejó la pierna atrás y se dejó caer sin más. ¿Penalti? Probablemente. Pero qué fácil caen los futbolistas profesionales de hoy en día. Y qué fácil pitan penalti algunos árbitros, sobre todo si lo comparamos con el barrido que sufrió Vela hace muy pocos días en Eibar y que Melero López no quiso señalar. Ante el Getafe, Sánchez Martínez sí tuvo ganas de pitar. Pitó, y el Getafe no perdonó. Álvaro Vázquez lanzó el balón sin mirar y por el centro de la portería, pero Oier ya se había vencido hacia su derecha. Como en Eibar, y ante un rival en crisis y con incontables jornadas sin ganar, la Real se dejó remontar un marcador a favor. Y lo peor de todo es que ya no sorprenden situaciones así.

Eusebio quiso reaccionar pronto, pero de nuevo padeció las deficientes convocatorias que confecciona. ¿Delanteros? Ninguno. ¿Hombre con gol? Menos aún, porque al Sanse no se le han dado las oportunidad que probablemente ha merecido visto el rendimiento del primer equipo.Y cuánto daño le ha hecho a la Real la lesión de Agirretxe, con cuyos goles habría conseguido que la temporada hubiera sido muy diferente. El técnico realista señaló claramente a Pardo, levemente silbado, para colocar sobre el césped a Granero. Y se rindió a la evidencia, como lo había hecho en las jornadas precedentes cuando le dejó sin minuto alguno, de que su delantero no lo parece y sentó a Jonathas, con protestas más evidentes aún por parte del público, poniendo en el campo a Bruma, tan revolucionado como siempre. Poco efectos tuvieron los cambios sobre el partido, tampoco la posterior sustitución de Markel para dar entrada a Xabi Prieto, que es todo lo ofensivo que podía hacer Eusebio. Y el caso es que la Real tuvo opciones para empatar, sobre todo un buen remate de Vela a pase de Elustondo que se fue algo cruzado o un disparo lejano de Granero que Guaita envió a córner, incluso alguna acción de Bruma, muy prometedora pero mal acabada.

Pero en realidad era imposible, e incluso pudo encajar algún gol más. La Real perdió porque no quiso jugar. Habrá excusas de todos los colores, pero cuando esta situación se repite siempre es porque tiene unas causas enquistadas. La Real, hoy por hoy, demuestra siempre que sólo tiene ambición en momentos puntuales, y no entiende el daño que está haciendo a su gente dejándose llevar de esta manera. Esta derrota ante un colista que demostró por qué lo era es de las que hacen daño. O, mejor dicho, de las que deberían hacer daño. Porque, en realidad, no lo va a hacer. No va a provocar una catarsis, una revolución o siquiera un atisbo de autocrítica. Y eso es lo peligroso. Jagoba Arrasate, David Moyes y ahora Eusebio encadenan tres finales de temporada terribles. Los dos primeros ya vivieron las consecuencias al iniciar la siguiente temporada. O las cosas cambian, o el futuro de Eusebio ya parece escrito para ser cesado en noviembre cuando la Real, otra vez más, prolongue un patético final de campaña. Pero antes, hay que insistir en ello, quedan cuatro partidos más. Cuatro ocasiones de que la herida sea más o menos profunda.

miércoles, abril 20, 2016

PREVIA Real Sociedad - Getafe. A evitar un árido final de temporada

Zurutuza, en el encuentro de la pasada campaña ante el Getafe.
La Real ya sólo tiene un objetivo esta temporada, y no es otro que evitar un árido final de Liga que aumente la desilusión que va a dejar este curso futbolístico, incluso a pesar de sus momentos puntuales de alegría, que los ha habido. La primera de las cinco estaciones que le restan es incómoda (jueves, 20.30, Anoeta, La 1) porque quien visita el estadio realista es el colista, un Getafe que sin duda tiene mucho más en juego que el equipo txuri urdin. Bien haría en todo caso Eusebio Sacristán en echar un vistazo a la historia reciente del club para comprobar lo mucho que vicia un mal tramo final de temporada cuando los objetivos mínimos ya se han extinguido, y que fuera consciente de que la afición necesita salir de este tortuoso año, decepcionante a todas luces, con alguna alegría más en el zurrón. No es que ganar al Getafe sea una gesta que vaya a recordarse durante años, pero no hacerlo ahondará una depresión que necesita un proyecto que debe consolidarse la próxima temporada.

La noticia antes del partido la ha ofrecido el propio Eusebio, que ha decidido prescindir de Yuri e Illarramendi por motivos técnicos, especialmente sorprendente en el caso del mediocentro, a los que dará descanso debido a que no pensaba colocarles en el once inicial. Estas ausencias se unen a las ya conocidas por lesión de Carlos Martínez, Canales y Agirretxe, además del todavía inédito Raúl Navas, y a la de Rulli por sanción. De esta manera, Zaldua y Héctor, los dos sacrificados de la pasada jornada, vuelven a la convocatoria, en la que siguen los dos potrillos habituales, Elustondo y Oyarzabal, y también Bardají. Este se mantendrá como guardameta suplente, ya que la recuperación de Oier, que también vuelve a la lista, retrasará su debut en el primer equipo cuando parecía estar ante su gran oportunidad.

Para hacer frente al colista, el once de Eusebio sufrirá algunos cambios. El primero, en la portería, donde Oier Olazabal jugará por primera vez desde que la Real cambió de técnico. Por delante de él, De la Bella y Elustondo serán los laterales, y sería extraño que Diego Reyes e Iñigo Martínez no estuvieran en el centro de la zaga. En el centro del campo el abanico de posibilidades deja cinco hombres para tres puestos. Markel, Pardo, Zurutuza, Granero y Xabi Prieto se juegan esas tres plazas. Y para el ataque, parece bastante probable que Jonathas vuelva a jugar después de un par de jornadas sin hacerlo, y la duda es saber si Eusebio dará descanso a alguno de sus titulares habituales para que juegue Bruma. Oyarzabal y Vela podrían descansar, pensando en el partido de Villarreal y en los tres encuentros de esta semana. Para el banquillo quedarían con seguridad Bardají, Mikel González y Héctor.

La derrota en Eibar certificó que la Real finalizará la temporada en tierra de nadie. Comenzó la jornada en la décima posición, con 41 puntos, doce por encima de la zona de descenso y a ocho de la séptima posición, la última que puede dar el pasaporte europeo. Su rival, el Getafe, acude a Anoeta en situación desesperada, en última posición, con 28 puntos, y a dos de la salvación. La Real ha sumado en casa 27 puntos, gracias a sus siete victorias y cuatro empates, pero sus números recientes no so buenos, y sólo ganó al Barcelona en los últimos cuatro partidos que jugó en Anoeta. El Getafe, por su parte, es el peor visitante de la competición, sólo ganó 1-2 al Sporting en la jornada 18 y empató a cero contra el Celta y a dos contra el Valencia. Sus otros trece partidos lejos del Coliseum madrileño se cuentan por derrotas. El conjunto azulón está en una caída libre brutal, encadena ya trece jornadas sin ganar, en las que sólo ha sido capaz de sumar dos puntos de 39 posibles.

Hay ocho precedentes, todos ellos en Primera División, y los resultados son algo engañosos. Hasta la pasada temporada, la 2014-2015, en la que los madrileños lograron el triunfo por 1-2, el Getafe no sabía lo que era vencer en Anoeta. No obstante, si se miran los datos desde otro punto de vista, el equipo madrileño ha puntuado en seis de esas ocho ocasiones en el estadio donostiarra, donde ha sumado además cinco empates y donde sólo ha caído derrota en dos encuentros. La mayor goleada, y la primera victoria que logró la Real ante el Getafe, fue el 0-3 de la temporada 2005-2006, con goles de Nihat, Aranburu y Xabi Prieto. Tras aquel encuentro, el Getafe fue capaz de encadenar cuatro visitas seguidas empatando. Tras el ascenso de la Real en 2010, de hecho, la igualdad es total: un triunfo para cada equipo y tres empates.

En el mencionado encuentro de la 2014-2015, el triunfo voló a tierras madrileñas, y lo hizo contra todo pronóstico y de una manera muy dolorosa. El partido fue malo de solemnidad, con continios errores en el pase, una mala disposición táctica y prácticamente nulas ocasiones de gol en ambas porterías, y en ningún momento dio la impresión de que los jugadores se partieran la cara por su entonces ya muy discutido entrenador, Jagoba Arrasate. En la segunda mitad, la Real mejoró algo, y la entrada de Hervías le dio algo de chispa a su juego. Tanto fue así que el canterano fue el autor del primer gol del partido, en el minuto 82, al rematar un pase de la muerte de Vela. Pero la Real, que había hecho lo más difícil, se dejó sorprender de forma inexplicable. Yoda hizo dos goles, en el 89 y en el 92, y dejó a los realistas hundidos, incapaces de explicarse cómo pudieron defender tan mal esas dos jugadas para conservar ese 1-0 que tanto había costado hacer.

sábado, diciembre 12, 2015

GETAFE 1 - REAL SOCIEDAD 1 Agirretxe, suma y sigue

Agirretxe, otra vez protagonista.
Un gol más, un punto más. Agirretxe, suma y sigue. Y con él, la Real, que sacó un buen empate de Getafe, más que merecido y probablemente corto para lo que hizo sobre el césped del Coliseum, donde el mejor fue de largo un Guaita que evitó tres goles, uno por cada atacante realista, No es que el equipo txuri urdin diera un recital en Getafe ni tampoco que el partido fuera suyo siempre, de hecho volvió a colocarse por debajo en el marcador en una de esas jugadas que gustan muy poco a los entrenadores, en el primer minuto de la reanudación, pero fue el equipo que más buscó los tres puntos, y creyendo además en la idea de Eusebio. Si el técnico txuri urdin consigue engrasar esta maquinaria y sus jugadores se acercan a la perfección que busca, la Real va a ser un equipo muy difícil de batir, y más si Agirretxe prolonga su estado de gracia. Y sumando, como hizo en Getafe, todo sabe mucho mejor.
Por lo pronto, Eusebio está sabiendo ampliar el núcleo de futbolistas que pueden sentirse importantes en el equipo, y eso ya es interesante. A Bruma, Granero y Canales les premió por sus buenos minutos del choque ante el Eibar con la titularidad en Getafe, y no le dolieron prendas en sentar por ello a Xabi Prieto. Y la apuesta, la ya conocida. Acostumbrados a ver cómo el saque inicial es un pase atrás, la Real buscó tocar, tocar y tocar desde ese primer lance. A eso hay que añadir la velocidad de juego. No es que el txuri urdin sea un equipo fulgurante, pero ver a Agirretxe en los primeros minutos y a Vela poco antes del descanso sacando rápido de banda, intentando sacar provecho de una defensa no armada, es algo a lo que no estamos acostumbrados en los jugadores realistas. Con todo, el partido comenzó igualado, porque ninguno de los dos equipos era contundente.

De hecho, hubo muchas balas de fogueo en la primera mitad. Canales fue el primero en buscar la portería desde la frontal del área, flojo a las manos de Guaita, Agirretxe se resbaló dentro del área tras robar él mismo un balón y Juan Rodríguez mandó un balón flojito y bombeado hacia la portería de Rulli que el argentino envió a córner. Eso, y una tarjeta amarilla a De la Bella por una falta de concentración de Bruma, fue lo que sucedió en el primer cuarto de hora del partido. A partir de ahí, el toque realista comenzó a engrasarse, sobre todo por la izquierda, banda por la que conectó un par de combinaciones bastante interesantes. Una de ellas provocó el primer paradón de Guaita, a disparo de Vela tras recibir un pase hacia atrás de Canales. Tras el córner, el saque largo de Guaita se lo comió Reyes, por lo general bastante seguro en el corte pero no tanto en la colocación y alguna regañina de Iñigo Martínez le costó, y Álvaro, completamente solo ante Rulli le dio el balón mansamente.

El partido estaba bastante abierto, pero la superioridad realista parecía incuestionable. Agirretxe se fabricó una nueva ocasión que murió en las manos de Guaita, y Bruma buscó su jugada personal, desde campo propio, pero cuando había burlado a toda la defensa y parecía tenerlo todo a su favor para hacer el 0-1 disparó fuera, a la izquierda del guardameta del Getafe. El descanso no le sentó bien a la Real, como ya está dicho, porque salió de los vestuarios casi con el 1-0 en el marcador. No se había cumplido el primer minuto cuando un centro de Lafita desde la derecha lo cabeceó Sarabia entrando en el primer palo. No fue causa directa, pero el gol llegó justo por el lugar por el que Eusebio quiso cambiar algo en la segunda parte, ya que colocó a Vela en la izquierda de inicio, lo que provocó una situación peligrosa. El mexicano está para presionar demasiado en defensa, y De la Bella estaba amonestado. Eso le costó algún problema al lateral en la segunda mitad, pero sobrevivió.

Con todo, la Real se recuperó rápido. ¿Y quién evitó que eso se trasladara al marcador? Guaita. Tuvo el empate Agirretxe, al rematar a bocajarro un magnífico centro de Bruma, pero el guardameta sacó un balón que era gol claro y se llevó una enorme ovación del muy frío Coliseum, en el que siempre se escuchó más al valiente grupo de realistas que siempre puebla uno de los fondos del Coliseum, por mucho que el partido de Getafe se haya jugado ya en todos los horarios infames posibles. El Getafe buscó claramente la sentencia a la contra, pero nunca llegó a tener ocasiones claras. De hecho, Rulli fue casi un espectador durante todo el partido. Eusebio entendió la necesidad de empatar el partido porque era algo accesible y volvió a apostar por los dos delanteros sobre el campo, colocando a Jonathas por Vela, un cambio que ya hizo la semana pasada y que siempre algo de incertidumbre sobre la situación del mexicano.

El empate de la Real, no obstante, llegó cuando el ataque txuri urdin no era demasiado claro. Y llegó en la estrategia, algo novedoso si tenemos en cuenta de que una vez más se dejaron pasar unos cuantos córners sin generar demasiado peligro. Era el minuto 23 cuando Granero botó una falta, Jonathas tocó el balón de cabeza y entonces Reyes estaba en posición de fuera de juego, pero como el mexicano no llegó a tocar el balón, Agirretxe llegó desde atrás y marcó un gol de pillo. ¿Gol legal o anulable? La verdad es que parece difícil negar la influencia de Reyes en la jugada, y eso justifica las quejas de los jugadores del Getafe, que se quedaron impasibles esperando que el colegiado señalara la posición antirreglamentaria. Pero al mismo tiempo, esas explicaciones que dan los árbitros retirados que comentan en los medios justifican también la legalidad del gol, puesto que Reyes no llega a tocar el balón en ningún momento. Parece fuera de juego, pero si los árbitros no aclaran las jugadas seguirá habiendo polémicas como esta que sólo se resuelven mediante el periodismo de bufanda.

El caso es que el gol subió al marcador, es el duodécimo de Agirretxe en la presente temporada, una cifra brutal y muy valiosa. Con el empate en el marcador, la Real se sintió espoleada y su dominio se acrecentó. No lo pudo aprovechar entre otras cosas porque cuando el reloj marcaba la media hora de la segunda mitad Guaita coronó su gran noche con otro enorme paradón a Jonathas. El brasileño estuvo algo fallón en el resto de sus intervenciones, pudo haber hecho más por ejemplo tras una gran recuperación de un Elustondo que abandonó el campo al final completamente exhausto para que Carlos Martínez jugara los últimos minutos, pero en esa intervención de Guaita sí mereció el gol.  Antes de ese último cambio, Eusebio introdujo a Xabi Prieto en el partido por Canales, buscando más posesión, más balón y más dominio. El Getafe sólo tuvo una jugada clara para ganar, fue en el minuto 43 y fue consecuencia de esa ambición de ir a por el partido que mostró la Real, pero ni siquiera hubo disparo y el empate no se movió antes de que el árbitro decretara el final del partido en un momento que desató las iras del Getafe porque veían una opción de contra.

Cuatro partidos de Lioga lleva Eusebio en la Real y ha sumado en tres, perdiendo únicamente en el Camp Nou. No es mal balance, y más teniendo en cuenta que Agirretxe sigue dando cuantiosos motivos para seguir disfrutando de la que ya se puede decir sin tapujos que va a ser su mejor temporada en la élite salvo descomunal debacle, pero sigue notándose que su equipo está todavía en fase de aprendizaje. Es normal, pero es evidente. Y sí, como Eusebio sea capaz de sacar todo el rendimiento a esta plantilla, el techo de la Real se va a elevar mucho. Por lo pronto, la Real ya no juega sufriendo, comienza a divertirse, y eso es una señal espléndida. Claro que eso también puede dejar cierta sensación frustrante cuando el marcador se pone en contra, algo que sólo ha evitado la Real con su nuevo entrenador en el 2-0 ante el Sevilla. Pero estamos de pretemporada, en realidad. Una exigente con puntos en juego y sin tiempo de margen. Sumando, eso sí, todo se ve mucho mejor.

jueves, diciembre 10, 2015

PREVIA Getafe - Real Sociedad. Un partido para crecer

Iñigo Martínez hizo el gol del triunfo en Getafe la pasada campaña.
El segundo partido de Liga a domicilio de Eusebio Sacristán en el banquillo de la Real Sociedad (viernes, 20.30 horas, Coliseum Alfonso Pérez, Canal + Liga) es una espléndida oportunidad para crecer. El término, que lo usó el propio preparador realista en la rueda de prensa previa al encuentro, no es nada casual. En Anoeta, dos partidos, dos victorias. Fuera, dos partidos, dos derrotas. El Camp Nou, como el propio Eusebio reconoció, le llegó demasiado pronto para que el equipo hubiera aprendido lo que él quier de sus jugadores, y de ahí su pobre resultado, y el choque copero contra Las Palmas fue una decepción importante. Getafe simboliza, por tanto, un momento clave de la temporada y para la andadura del nuevo técnico, además porque vencer allí supondría lograr por primera vez dos victorias consecutivas, algo que hoy en día es oro puro para abandonar la parte de abajo de la tabla y empezar a mirar ya a esas plazas europeas que todavía están lejos pero que siguen siendo accesibles.

Son cinco las bajas con las que cuenta Eusebio para afrontar este choque, y todas ellas eran conocidas antes del último entrenamiento de la semana. Así, Yuri será baja por sanción, mientras que la enfermería la ocupan Mikel González (que ya no volverá hasta 2016), Raúl Navas, Zurutuza y el más preocupante de todos, Zaldua, que no termina de incorporarse a la dinámica del grupo. Como se cuelan dos jugadores del Sanse en la lista, los ya más que habituales Elustondo y Oyarzabal, son cuatro los futbolistas que Eusebio descarta por decisión técnica, y los cuatro están también acostumbrándose a ver los partidos desde la grada esta temporada: se trata de Ansotegi, Héctor, Oyarzun y Chory Castro. Eusebio alabó la profundidad de su plantilla y probablemente vuelvan a contar con una oportunidad en la vuelta de Copa ante Las Palmas, pero hoy por hoy su futuro en la Real parece más bien complicado.

Así las cosas, el once se parecerá mucho al que ha venido alineando Eusebio en los partidos que ya ha dirigido, con los principales cambios en la defensa. Rulli estará bajo palos. Siendo baja tanto Yuri como Mikel, parece previsible que De la Bella y Diego Reyes les suplan. La línea más retrasada la completarán Iñigo Martínez por el centro y Elustondo en la banda derecha. Por delante de ellos, siendo fijo Illarramendi, la duda está en quién será su primer acompañante, si Pardo una vez cumplido su partido de sanción o un Granero que finalizó muy entonado el derbi ante el Eibar. No parece probable que en los cuatro puestos restantes haya cambios, con lo que continuarán en el once titular Xabi Prieto, Canales, Vela y Agirretxe. En el banquillo, en el que no habrá ningún central, estarían Oier, Carlos Martínez, Markel, Bruma, Jonathas y Oyarzabal.

Con su victoria ante el Eibar, la Real ha conseguido ya auparse hasta la decimotercera posición de la tabla, con quince puntos, poniendo ya un margen de seguridad de cuatro sobre la zona de descenso que marca el Granada con 11 y acercándose a siete de los puestos europeos que acaban con los 22 puntos del Deportivo. El Getafe es decimoquinto con un punto menos que el conjunto txuri urdin, 14. La Real busca lograr dos triunfos consecutivos por primera vez en la temporada y sumar su tercera victoria fuera de casa, siendo el noveno equipo de la tabla en esa faceta gracias a los siete puntos logrados. El Getafe, si bien a domicilio no ha conseguido ganar todavía, basa su cuenta de puntos con sus actuaciones como local, donde ha ganado cuatro de los siete partidos que ha jugado, habiendo perdido en su casa únicamente contra el Granada (1-2) y el Barcelona (0-2). Los madrileños sólo han ganado uno de sus últimos seis partidos, sumando cuatro de 18 puntos posibles.

La Real ha jugado en Getafe en ocho ocasiones, siempre en Primera División, y ha conseguido dos victorias y un empate, mientras que el conjunto azulón ha derrotado al equipo txuri urdin en cinco de esos duelos, un bagaje que choca con el goleador, porque en los Getafe - Real Sociedad los locales han marcado diez goles y los realistas nueve. Las dos victorias visitantes llegaron en las temporadas 2010-2011 por 0-4 (goles de Griezmann, Xabi Prieto de penalti y dos de Aranburu) y 2014-2015 por 0-1 (tanto de Iñigo Martínez). Esos son los dos únicos partidos en los que la Real logró mantener su portería a cero, lo que históricamente supone que encajar elimina la posibilidad del triunfo. Eso sí, el Getafe nunca le ha marcado más de dos goles a la Real, y su victoria más clara es el 2-0 del primer partido que disputaron ambos equipos, en la campaña 2004-2005. En los dos últimos duelos, la Real ha salido del Coliseum getafense con algún punto en la cartera, y no pierde allí desde el 2-1 de la temporada 2012-2013.

El resultado de la pasada campaña, la 2014-2015, fue el mencionado 0-1 y supuso la primera victoria lejos de Anoeta en toda la temporada, en el decimotercer partido como visitante. Fue, además, la primera vez que la Real ganó dos encuentros seguidos, idéntico objetivo al que tiene en esta ocasión en el mismo escenario madrileño. Rulli mantuvo con vida a la Real con un recital en la primera mitad, parando todo lo parable y hasta alguna cosa imparable. David Moyes no se pudo marchar satisfecho a los vestuarios más que con la actuación de su portero, pero en la segunda mitad el panorama cambió. La Real salió mandando y coronó veinte minutos muy buenos con el gol de cabeza de Iñigo Martínez que al final le daría los tres puntos, en una falta lateral sacada por Granero. A partir de ahí, el equipo txuri urdin cambió su forma de jugar y decidió tratar de aguantar el resultado. Y lo hizo, en parte, porque el colegiado no señaló un claro penalti sobre Sarabia.

martes, marzo 17, 2015

GETAFE 0 - REAL SOCIEDAD 1 La Real dinamita gafes y fantasmas en Getafe

La celebración del gol realista.
Si uno cree en las señales, Getafe tenía que ser el sitio en el que la Real ganara su primer partido fuera de casa. A la decimotercera intentona, el equipo txuri urdin consiguió esos tres puntos lejos de Anoeta, dinamitando el gafe que acompaña a ese número 13. Lo hizo en un campo históricamente nefasto para sus intereses, donde sólo había ganado una vez. Y sumando por primera vez en esta Liga dos victorias seguidas, y repitiendo alineación por primera vez en 27 jornadas. Venció en el lamentable horario de los lunes, como ya había roto la maldición de los matinales del domingo con su vibrante remontada ante el Sevilla. Ganó con un gol a balón parado, con suerte porque el rebote en Guaita fue decisivo para que el balón cabeceado por Iñigo Martínez entrara en la portería getafense. Y, en una temporada en la que poco podía agradecer la Real a quienes han de impartir justicia sobre el césped, con la colaboración arbitral, porque el penalti que sufrió Sarabia justo después del tanto realista fue clamoroso, por mucho que Melero López se hiciera el sueco. Y el fantasma del descenso se ve ya muy, muy lejano. Como para creer en gafes.

Efectivamente, David Moyes repitió la alineación que ganó al Espanyol hace una semana. El mensaje parece evidente, y es que la confianza del escocés en estos once hombres es total. No importa que la Real siga sin encontrar un patrón de juego claro, que no domine del todo los partidos y que haya fases de excesivo sufrimiento sobre el césped, dando igual que el rival tenga el nivel del Getafe o el del Real Madrid. O incluso que el banquillo se queden caros fichajes extranjeros como Finnbogason y jugadores hasta hace poco intocables como Markel o De la Bella. Estos son sus jugadores y quien quiera entrar en el once va a tener que sudar tinta. Viendo que el mensaje de Moyes también se dirige hacia la próxima temporada, hay muchas interpretaciones que hacer. La primera la hizo la afición realista que se congregó en el Coliseum getafense, cuyo primer cántico tuvo un destinatario claro: "Rulli, quédate". La frase cobró aún más significado con el brutal partido del argentino y teniendo en cuenta que el palco del estadio estaban Loren y el mismísimo Luis Arconada. Más señales.

Y eso que el partido no empezó nada bien para los intereses realistas. De hecho, la primera parte fue bastante mala, y lo sorprendente es que el Getafe no se marchara al descanso con ventaja en el marcador. Rulli se empezó en que la Real no perdiera el partido y comenzó a lucirse en el minuto 12, cuando despejó con la pierna un disparo casi a bocajarro que Alvaro conectó ante la pasividad de toda la Real, que le dejó internarse en el área con facilidad. La parsimonia fue un mal síntoma del juego de la Real, que dejó tocar al Getafe con mucha facilidad. Ocho minutos después, Pedro León conectó un zapatazo desde fuera del área que rebotó en el larguero, con el guardameta realista ya batido. En la jugada siguiente, minuto 21 ya, la Real dio las primeras señales de vida, con un disparo fuera de Granero. La conexión entre este, Canales y Prieto parecía la mejor arma realista, pero se daba con cuentagotas y a muy poca velocidad. Rondando la media hora, Sarabia cruzó un balón peligrosísimo que no encontró rematador. Juan Rodríguez la tuvo a continuación, pero su disparo se marchó a córner. Y ahí empezó el recital de Rulli.

Minuto 37. El argentino sacó a córner un disparo de Pedro León, al que llegó incluso aunque dio la impresión de resbalarse ligeramente. Minuto 45, Rulli volvió a impedir el gol de Pedro León tras una fantástica volea, con una de esas paradas grandes, abajo y a su izquierda, que hablan de la categoría de un portero, también por el momento del partido en el que llegó, justo antes del descanso. Y minuto 46, el guardameta protagonizó una maravillosa intervención doble ya desde el suelo, la segunda acción con la cara, en la última jugada del primer tiempo. Por mucho que antes de esas memorables apariciones finales Agirretxe tuviera un clarísimo cabezazo cruzado que se marchó fuera y que pudo significar el 0-1, si la Real volvió de los vestuarios con posibilidades de ganar el partido fue la extraordinaria actuación de su portero. Aún no se sabe si Loren seguirá o no en la Real, pero su trabajo más inmediato antes de que expire su contrato es sin dudar lograr que el arquero siga en San Sebastián por lo menos una temporada más. Fue Rulli el que sostuvo al equipo y Moyes no quiso desaprovechar la oportunidad que le brindó su número 1.

Por eso, la Real que saltó al césped en la segunda mitad no tuvo nada que ver con la de la primera. Si la lentitud excesiva a la hora de conectar pases marcó los primeros 45 minutos, Moyes debió de leerles la cartilla en el descanso porque el ritmo fue muy diferente. Y habiendo al menos una intensidad igual en los dos contendientes, la Real tiene que ser mejor que el Getafe, por mucho que la clasificación no lo mostrara con claridad antes de este partido. Y lo demostró en unos veinte minutos bastante buenos. A los cinco minutos de la reanudación, Canales disparó contra Guaita, que por fin tuvo que emplearse para evitar un ataque realista. A los nueve, Agirretxe probó una tijera desde la frontal del área, pero no encontró el premio del gol. Chory, que pareció resucitar tras el descanso, probó fortuna desde una posición algo escorada hacia la izquierda, pero el balón se marchó fuera. Y el uruguayo protagonizó una espléndida galopada por su banda que, tras una pared con Canales, finalizó en un centro a Xabi Prieto, que hizo una dejada de nuevo a Canales para que este estrellara el balón en la defensa. Una ocasión clarísima que no fue gol precisamente porque a la Real le falta velocidad a la hora de ejecutar el que estaba siendo un buen fútbol de toque.

Granero, que había cogido el mando del partido después de una primera parte en la que dejó bastante solo a Pardo en la labor de tratar de jugar desde atrás, fue quien inició la jugada del gol. Con mucha picardía, y soliviantando al público local, adelantó ligeramente la posición desde la que debía botar una falta lateral, desde el lado derecho del ataque realista. Su centro encontró el certero cabezazo de Iñigo Martínez, pero fue necesaria la involuntaria colaboración de Guaita para que el balón acabara entrando. Como en las dos últimas temporadas, la Real se puso por delante en el Coliseum, pero esta vez sí iba a conseguir el premio de los tres puntos. Y eso que el gol marcó un antes y un después en su forma de jugar el partido. La Real dominante de los primeros minutos se convirtió en una sufridora, que buscaba más el contragolpe que el dominio, por mucho que el Getafe ya no tuviera ocasiones tan claras como las que salvó Rulli en la primera mitad. La más clara, de hecho, fue un disparo de Velázquez tras un córner que se marchó fuera, a la izquierda del argentino.

Es indiscutible, eso sí, el penalti que Melero López debió señalar justo después del 0-1, un derribo a Sarabia al alimón entre Iñigo Martínez y Granero que provocó que saltara al unísono todo el banquillo del Getafe, que protestaran todos sus jugadores sobre el césped y que la grada se cogiera un monumental y lógico cabreo. Lo cierto es que el arbitraje fue una ruleta rusa en la que nadie sabía qué iba a pitar el colegiado y para qué lado, pero el premio gordo le tocó a la Real con esa jugada. Moyes trató de enfriar el partido cuando el Getafe tenía la pelota y colocó a Markel en lugar de un Granero que se marchó ovacionado del estadio en el que jugó dos temporadas. Y, sin embargo, trató de dinamizar el ataque con Hervías por Chory Castro. El canterano, como siempre, dio mucha movilidad y la chispa que siempre suele faltarle a la Real, aunque seguro que enfadó a Moyes cuando, con el tiempo cumplido, decidió meter un balón en el área en lugar de irse al córner. Eso fue en el minuto 33. Después, poca cosa. Los cambios pararon el partido y el Getafe ya no supo llegar a la portería de Rulli.

La Real ganó por la mínima porque supo sufrir en Getafe, mostró el carácter necesario para superar sus peores minutos del partido y después para aguantar la ventaja mínima con la que Moyes ya se ha mostrado convencido de que se va a manejar su equipo con frecuencia. La buena noticia es que, una vez por delante, el sufrimiento fue mínimo, más allá de la bronca que montó el colegiado con el penalti no señalado, y que se enlazan dos jornadas consecutivas sin encajar ningún tanto. Obviamente la ausencia de Vela es crítica para este equipo, pero los resultados sin el mexicano han sido bastante buenos, y eso hay que valorarlo como algo más que un ejercicio de supervivencia. Por momentos incluso se ve el juego que parece que quiere implantar Moyes, aunque la primera parte se pareciera mucho más a demasiados partidos decepcionantes que ha jugado la Real esta temporada fuera de casa. Y por fin se ganó fuera de casa. Por fin. Al menos este nefasto registro no alcanzó el año que ya amenazaba con cumplirse sin esa ansiada victoria. Con estos tres puntos, el descenso ya es un fantasma que no acecha a la Real. Ahora toca pelear por lo máximo que se puede alcanzar, el octavo puesto.