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jueves, enero 04, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El triste partido en el que Toshack batió el récord de Benito Díaz

John Benjamin Toshack es el entrenador que más partidos ha dirigido a la Real en toda su historia. Cuando superó a Benito Díaz, lo hizo en un partido que no dejó un recuerdo precisamente alegra, y ni siquiera se comentó en su momento el récord. Fue en un duelo en Anoeta contra el Rayo Vallecano que el equipo txuri urdin dejó escapar en unas circunstancias bastante penosas y en plena lucha por la permanencia.

Todo lo que sucedió en aquel encuentro, que se jugó apenas un par de semanas antes de que Toshack saliera ya para siempre de la Real y dejara el récord de partidos dirigidos en 386, centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre os indicamos, recordad que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. ¿Sugerencias para seguir nutriendo este podcast txuri urdin? Estaremos encantados de recibirlas.

jueves, enero 19, 2023

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Y Vallecas cantó "Clemente, vete ya"

Pocas veces se ha dado la circunstancia de que un estadio rival pida el cese de un entrendaor, pero es lo que le sucedió a Javier Clemente cuando ocupaba el banquillo de la Real. El conjunto txuri urdin cayó goleado por 4-1 en un día de infausto recuerdo y tras un inicio de temporada 2000-2001 para olvidar, y los aficionados realistas que estuvieron en Vallecas se hartaron y corearon "Clemente, vete ya". La afición del Rayo, ejemplar como siempre, colaboro hasta el punto de que todo el estadio madrileño se sumó al cántico.

Lo que sucedió aquel día y el inevitable cese de Clemente tras estos hechos y la derrota en el encuentro centran el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Ya sabéis, el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Toda recomendación que queráis hacernos para seguir ampliando este espacio será siempre muy bien recibida.



sábado, abril 30, 2022

PREVIA Rayo Vallecano - Real Sociedad. El reto de Vallecas

Vallecas es un reto. Lo es porque la Real llega a uno de los campos más bonitos de la Liga (domingo, 18.30 horas, Estadio de Vallecas, Movistar La Liga), pero esta vez sin el habitual desembarco de realtzales debido a que no habrá entradas para la afición visitante. Lo es porque es una plaza históricamente complicada para el equipo txuri urdin, aunque haya vivido allí alguna que otra alegría. Y lo es porque es la primera salida, de las tres que tendrá la Real antes de que acabe el campeonato, en esta miniliga de cinco partidos en la que los de Imanol parten en desventaja con respecto a sus rivales por plaza europea después de la injusta derrota ante el Barcelona, que para ser aún más dolorosa ha sido el único triunfo del equipo blaugrana en sus últimos cuatro partidos oficiales. Parafraseando a Imanol, no hay excusas, ni siquiera la ausencia de Silva otra vez por la sanción que pesa sobre él o la ya conocida ausencia de Oyarzabal, su emblema. No, no hay excusas. Con cariño siempre, porque Vallecas lo tiene más que merecido, pero a por el Rayo.

No hay demasiadas novedades en la lista de Imanol para viajar a Vallecas, y si miramos a la enfermería esto ya tenemos que considerarlo en líneas generales como una buena noticia. Y es que las ausencias siguen siendo las mismas, las a conocidas, sin que se incorporen nuevos inquilinos a la enfermería. Carlos Fernández y Monreal se enfrentan ya a un año en blanco, Barrenetxea y Oyarzabal ya sabían que no iban a volver a jugar en este curso, y Silva, el renovado Silva, en una de las grandes noticias de este último parón de la temporada, cumple ante el Rayo su segundo partido de sanción. A los por tanto veinte jugadores disponibles del primer equipo se suman tres potrillos, Djouahra, Ander Martín y Lobete. Este último se reincorpora a los mayores para este encuentro, sumándose a los dos compañeros del Sanse que se habían convertido en habituales en las últimas jornadas.

A priori, no habrá demasiados cambios en el once de Imanol, como no los está habiendo en las últimas semanas y se prevé que se mantenga la base, en cuanto a nombres y esquema. Remiro estará bajo palos, con una defensa formada por Zaldua y Rico en los laterales, aunque no se puede descartar la entrada de Gorosabel, y Le Normand y Zubeldia, aunque siempre cabe esperar el regreso a la titularidad de un Aritz que ha perdido su puesto en los últimos tiempos. Zubimendi y Merino encabezarán la sala de máquinas de la medular, y si se cumple con lo que hemos visto en los últimos partidos, Rafinha, Januzaj, Sorloth e Isak completarían el once txuri urdin. De ser así, tendrían muchas más opciones de empezar el partido en el banquillo Ryan como guardameta suplente, Pacheco, Aihen, Illarramendi, Guevara, Guridi, Portu, Ander Martín, Djouahra y Lobete.

La Real comenzó la jornada en sexta posición con 55 puntos, dos por debajo del Betis, a cinco de la Champions que cierra el Atlético, y con tres de ventaja sobre el Villarreal, séptimo, y siete sobre el Athletic, octavo. Con su victoria en el Camp Nou el Rayo ha alcanzado los 40 puntos y la salvación virtual, es undécimo. En las últimas siete jornadas, la Real solo ha perdido dos partidos, ante Real Madrid y Barcelona, sumando once puntos de 21 posibles. A domicilio ha ganado seis partidos, ha empatado cinco y perdido otros tantos. El Rayo suma una sola derrota en sus cinco últimos partidos que ha enderezado su rumbo. Como local, se ha dejado puntos en la mitad de los partidos, ocho, pero solo ha perdido cuatro. En Vallecas no gana desde el 2-0 al Alavés de la 18ª jornada. Desde entonces, tres empates y cuatro derrotas, no conoce la victoria en casa en la segunda vuelta.

Rayo y Real Sociedad han jugadoen Vallecas y en Primera División en 18 ocasiones, de las cuales solo cuatro acabaron con victoria del conjunto txuri urdin. El conjunto franjirrojo se llevó nueve de esos duelos y el resto, cinco, fueron empates. La Real nunca ha logrado una victoria más contundente que el 0-4 de la temporada 1978-1979, un día en el que marcaron Idígoras, Satrústegui en dos ocasiones y López Ufarte. El mismo resultado, 4-0, es el mejor del Rayo, en la campaña 2011-2012. Desde el último ascenso de la Real a Primera, en 2010, ha visitado Vallecas en seis ocasiones y no puede haber más igualdad, dos victorias para cada equipo y dos empates. La Real suma tres presencias en Vallecas sin perder, desde el 1-0 de la 2013-2014 y este es el único partido en el que se quedó sin marcar en sus cinco últimas visitas, en las que ha logrado diez goles.

El último precedente es el de la temporada 2018-2019, y el partido fue vibrante.  En diez minutos de locura, el Rayo logró una ventaja de 2-0. En el minuto 22, Comesaña enganchó un fenomenal disparo desde fuera del área ante el que nada pudo hacer Rulli para poner el 1-0, y apenas seis minutos después Embarba superó la salida del arquero argentino de la Real tras un sensacional pase de Trejo que Héctor Moreno no llegó a cortar. La Real reaccionó antes del descanso, y el propio Héctor Moreno puso el empate, rematando de cabeza en el segundo palo una falta lateral excepcionalmente botada por Illarramendi. Y aunque la Real mereció con creces el empate, este no llegó hasta el minuto 82. Su autor, Willian José, recogiendo en el área un balón que había quedado suelto tras la salida de Dimitrevski a los pies de Januzaj. Aunque quedaba tiempo, el reparto de puntos se consumó con ese 2-2 final.

jueves, septiembre 09, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El apagón de Vallecas

La visita de la Real Sociedad al Rayo Vallecano en la temporada 1993-1994 quedó marcada en la historia no solo por la dura derrota que sufrió el equipo de John Toshack, sino también por el apagón de las luces del recinto por culpa de una rata que decidió jugar con la instalación eléctrica del viejo campo de Vallecas.

Ese apagón, también futbolístico de una Real que hizo un muy mal encuentro, es el recuerdo de esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast sobre historias de la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Además, seguimos abiertos a sugerencias para que nuevos partidos, personajes o anécdotas se sumen a este podcast que aspira a mantener viva la historia de la Real.

sábado, agosto 21, 2021

PREVIA Real Sociedad - Rayo Vallecano. Anoeta, el mejor fichaje

Tras el varapalo de Barcelona, la Real abre la competición liguera en su estadio ante el Rayo Vallecano (domingo, 17.00 horas, Reale Arena, Movistar La Liga). Es el regreso de la afición a las gradas de Anoeta, aunque solo sea para ocupar un pobre 20 por ciento del aforo del remozado estadio, clara desventaja con respecto a sus competidores en la Liga que no termina de entenderse. Y ese, Anoeta, sus gentes, tiene que ser el mejor fichaje de la Real. Con sus dos incorporaciones en la enfermería, el calor del aficionado tiene que aportar ese punto que le faltó al equipo de Imanol durante la pandemia para hacer de su hogar el deseado fortín y luchar por objetivos un poco más altos que los que logró, esos que la alta inversión de sus rivales, como si fueran indiferentes a la crisis del negocio futbolístico en España, convierten en algo todavía más complicado. A los de Imanol les toca motivar a la afición, dolida tras la enésima derrota en el Camp Nou y la pobrísima imagen de la primera mitad de ese encuentro.

No habrá convocatoria hasta momentos antes del parte, pero es fácil intuir que el grueso de la lista de Imanol lo formanán los 19 jugadores disponibles de la primera plantilla que le quedan tras la nueva lesión de Illarramendi, que se une así a las ausencias de Ryan, Monreal, Rico y Carlos Fernández. De esa lista saldría Zubeldia, pero en principio sería ya para la próxima jornada. Eso supondría que Guridi entrara por primera vez en la grupo tras su extraña ausencia de la primera jornada y, por supuesto, que Isak ha superado ya las molestias que le impidieron debutar la pasada semana, como indicó el técnico txuri urdin en la previa. Sagnan y Willian José no entrarían en la convocatoria, al menos mientras el mercado de fichajes siga abierto, aunque Imanol negó que hubiera pacto alguno al respecto. Está por ver qué potrillos entrarán en la convocatoria para completarla, pero sí parece probable por lo que Urko González de Zárate, Cristo Romero y Julen Lobete se puedan colar entre los escogidos.

En el once inicial no se esperan en principio demasiadas novedades, aunque hay una que se antoja obvia. Remiro estará bajo palos. En la defensa el único cambio que puede producirse es el del lateral diestro, con el debut de Gorosabel por Zaldua, y parece más probable que repitan Aritz y Le Normand por el centro y Aihen en la banda izquierda. No hay muchas razones para pensar que no se volvamos a ver al mismo centro del campo, formando Zubimendi, Merino y Silva, al que el técnico retiró en el descanso en el Camp Nou para dosificar esfuerzos. Y arriba, con Oyarzabal fijo, la noticia será la entrada de Isak en el once, mientras que Januzaj y Portu se juegan la última plaza del once, con más opciones para el segundo. Imanol se guarda algunas cartas con jugadores que podrían tener oportunidades en el once, sobre todo Barrenetxea, que fue uno de los destacados en el partido inaugural de la Liga.

Cinco equipos perdieron sus partidos en la primera jornada y Real Sociedad y Rayo fueron dos de ellos. El equipo txuri urdin ocupa la decimoctava posición en la clasificación, sin puntos, y solo por encima de Alavés y Rayo Vallecano, farolillo rojo dela tabla por el 3-0 que le endosó el Sevilla en el arranque de la Liga. La Real vuelve a Anoeta, donde la temporada pasada solo fue capaz de ganar nueve de los 19 partidos que disputó, a pesar de marcar 34 goles en su estadio, una cifra que solo superaron Atlético de Madrid y Barcelona. Eso sí, tras la derrota por 1-2 ante el Sevilla que enterró sus opciones de pelear por la Champions, acumula tres victorias seguidas en Anoeta. Contando con la derrota en la primera jornada de la presente temporada, el Rayo acumula x partidos sin ganar lejos de su estadio en Primera División. Desde que ganó 0-1 al Alavés en enero de 2018, suma nueve derrotas, ocho de ellas seguidas, y solo un empate, a dos en Balaídos en la última jornada de la 2018-2019.

Real Sociedad y Rayo se han enfrentado en partido de Primera División disputado en suelo donostiarra en 18 ocasiones, y los números son muy favorables al equipo txuri urdin, que suma once victorias, cuatro empates y solo tres derrotas. El 5-0 de la temporada 2002-2003 se mantiene como la mayor goleada realista al conjunto rayista, marcando aquel día De Pedro y Karpin, ambos de penalti, Nihat en dos ocasiones y Tayfun. El Rayo nunca ha ganado por más de un gol de diferencia, y la vez que más marcó fue en el 2-3 de la campaña 2013-2014. Ojo, porque en sus últimas cuatro visitas el balance es negativo: dos victorias del Rayo, una de la Real y un empate. El cuadro estadístico se completa con tres encuentros en Segunda División, con balance todavía más abrumador para los locales: dos victorias y un empate. La Real siempre le marcó al menos un gol al Rayo, salvo en una ocasión, el 0-1 registrado en el partido entre ambos equipos de la temporada 2014-2015, la última victoria del Rayo en Anoeta.

La última vez que Real y Rayo se vieron las caras en Anoeta, en la temporada 2018-2019, el resultado fue de empate. Y eso que el partido no pudo empezar mejor para el equipo txuri urdin. A los 5 minutos, Bautista emprendió una cabalgada desde la línea del centro del campo, pillando por sorpresa a la defensa rayista, y haciendo el 1-0 engañando a Alberto con su disparo. La remontada del Rayo llegó en cinco minutos. En el 31 Advíncula aprovechó un clamoroso error de Rulli, que no pudo recoger un balón bombeado a pesar del toque de un delantero que pudo señalarse como falta, y en el 36 Trejo aprovechó un penalti de Zaldua sobre Bebé para poner por delante a su equipo. La Real pudo empatar en el minuto 78, al cabecear Willian José al fondo de la Real un buen pase de Zaldua al segundo palo. A pesar de que quedaba margen para devolver la remontada, el marcador ya no se volvió a mover y hubo reparto de puntos.

sábado, enero 19, 2019

PREVIA Rayo Vallecano - Real Sociedad. De la decepción copera a la reconstrucción liguera

Aritz marcó en la última visita a Vallecas, 2015-2016.
La Real 2018-2019 no será campeona. No es que eso sea una obligación, pero el adiós en la Copa del Rey ha acabado con esa ilusión, una que todavía algunos mantienen año tras año a pesar del triste devenir del equipo txuri urdin en la competición y aunque su adiós de este año ha sido de los más honrosos que se recuerdan, sin haber perdido ninguno de los dos partidos ante el Betis. Pero de la decepción copera, casi sin solución de continuidad, hay que pasar a la reconstrucción liguera, con un primer paso ante el Rayo (domingo, 18.30, Estadio de Vallecas, beIN La Liga). Imanol ha devuelto a la Real lo que, por encima de todo, no tenía con Garitano: victorias. Dos en dos partidos. Y eso ha conseguido que, aunque por fútbol todo parezca lejano, Europa sea una realidad alcanzable en la clasificación. La Real ronda los puestos europeos y está en el tren de cabeza de los aspirantes a las competiciones continentales. Pero para ser un contendiente digno y soñar con el premio final Imanol todavía tiene que exprimir mucho más a su plantilla.

Entre la enfermería y Zubieta copan, semana tras semana, las noticias que se producen antes de cada partido. Por si nos faltaba una causa de baja en este curso, Bautista se cae de esa lista con una apendicitis. Se hayan hecho las cosas mejor o peor esta temporada, a la Real también le ha mirado un tuerto. Pero ahí está Zubieta para alegrarnos, está semana con la llamada a Guevara, que podría jugar su primer partido con los mayores está temporada, y aspira a seguir ahí como lo han hecho Robin Le Normand y Aihen Muñoz. Su convocatoria se debe a que Pardo no se ha recuperado, a que Zurutuza sigue fuera y a que Merino tendrá que cumplir un partido de sanción por su expulsión ante el Espanyol. Además, regresa por fin Raúl Navas. En cambio, Kevin, Gorosabel y Merquelanz siguen con sus respectivos procesos de recuperación.

En el once hay bastantes dudas tanto arriba como en defensa y algunas certezas, las del centro del campo. El primer debate está en la portería, donde parece que Rulli ahora mismo está por delante de Moyá en las preferencias de Imanol. En la defensa, parece que Llorente y Héctor Moreno serán los centrales, y menos seguro es quien saldrá en los laterales. Aihen y Theo en la izquierda y Zaldua y Aritz en la derecha tiene opciones parejas, aunque será interesante ver cuales son las elecciones del técnico realista en estos puestos. En el centro del campo parece hacer pocas dudas porque las ausencias marcan una elecciones claras. No da la sensación de ser la opción más evidente que Guevera entre en el once, aunque tampoco es descartable, por lo que jugarían Zubeldia, Illarramendi y Sangalli, los tres centrocampistas disponibles del primer equipo. Arriba, Oyarzabal, Januzaj y Willian José tienen todas las papeletas para salir de inicio. Para el banquillo quedarían Navas, Juanmi y Sandro.

Los dos triunfos consecutivos con los que se han saldado los dos primeros partidos en Liga de Imanol han colocado a la Real en una interesante octava posición, con 25 puntos, a tres de la zona europea, ahora marcada por el Getafe, sexto, y seis por encima del descenso. Esa frontera la delimita precisamente el Rayo, decimoctavo con 19 puntos y a solo dos de la zona de salvación. El equipo txuri urdin sigue siendo un visitante notable, el segundo mejor de la Liga solo detrás del Barcelona, gracias a que ha ganado la mitad de los partidos que ha jugado fuera, cinco de diez. Y su última salida fue nada menos que el triunfo en el Santiago Bernabéu. El Rayo, por su parte, ha dejado escapar puntos en siete de los diez partidos que ha jugado en Vallecas, y llega al partido con tres victorias consecutivas, dos de ellas jugando en su estadio. Como local, el conjunto vallecano es el que más goles recibe y el segundo que más marca de la competición.

Si miramos a la historia, Vallecas no es un territorio propicio pero sí ha dado puntos. Son 20 los precedentes, 17 de ellos en Primera División, y casi la mitad han terminado con empate o victoria realista, cuatro y cuatro respectivamente. Los otros nueve encuentros, triunfos locales. Rayo y Real han logrado sus mayores victorias entre sí por el mismo resultado. La mayor goleada lograda por el equipo txuri urdin fue el 0-4 que se logró en la temporada 1978-1979, cuando marcaron Idígoras, Satrústegui por partida doble y López Ufarte. Y el triunfo más claro de los rayistas, el 4-0 de la campaña 2011-2012. Igualdad total desde el regreso de la Real a Primera, con cinco partidos jugados, dos victorias para cada equipo y un empate. En Segunda se vieron las caras en tres ocasiones y también resultados partidos, un triunfo para realistas y franjirrojos y un empate.

El último precedente tuvo lugar en la temporada 2015-2016. La Real saltó al campo de Vallecas con camisetas de ánimo a Sergio Canales, lesionado de gravedad en el Bernabéu unos días antes. Entonces lo de Agirretxe no parecía tan grave como acabó siendo. El primer gol del partido, para el Rayo, lo marcó un hoy realista, Diego Llorente, al rematar con poderío aéreo un saque de esquina. Empató, también de cabeza pero en una falta lateral que Rubén Pardo sacó con maestría, Aritz Elustondo. No se había llegado aún a la media hora de juego. Nada más empezar la segunda mitad, Jozabed convirtió un mano a mano con Rulli en el 2-1. En el minuto 63, Bruma conectó un sensacional derechazo de volea tras un córner botado también por Pardo. Hubo reparto de puntos y el marcador ya no se movió más en un partido con más goles que fútbol.

domingo, diciembre 16, 2018

De Madrid al infierno

El equipo que la Real presentó en Getafe, su última visita a Madrid.
Durante mucho tiempo se habló de la maldición del Sur, esa que aquejaba a la Real cuando visitaba campos de Andalucía, en los que tradicionalmente siempre ha cosechado unos resultado bastante pobres, incluso cuando el equipo vivía sus eras gloriosas. Pero si ahora hubiera que hablar de alguna maldición, esta se posaría en la Comunidad de Madrid. De sus últimas nueve visitas, hasta a cinco equipos diferentes (Real Madrid, Atlético de Madrid, Rayo Vallecano, Getafe y Leganés), ha perdido ocho y ha empatado uno, con un balance goleador demoledor: 20 goles en contra y solo seis a favor, con cuatro encuentros sin llegar si quiera a celebrar siquiera un tanto. Para encontrar la última victoria en Madrid, hay que remontarse a los primeros encuentros de la temporada 2016-2017. La Real venció por 0-2 en Leganés en la décima jornada de Liga.

Ahí comenzó una fase dramática de la Real en tierras madrileñas. Esa  misma temporada 2016-2017 en la que logró su única victoria histórica en Leganés, cayó después con claridad ante Real Madrid, 3-0, y Atlético, 2-0. La pasada temporada, la 2017-2018, la Real contó por derrotas sus cuatro visitas a la Comunidad de Madrid. Getafe fue la primera, por 2-1, con el equipo txuri urdin adelantándose además en el marcador y viendo cómo los azulones remontaban en el último cuarto de hora del partido. Después fue el debut en el Metropolitano, 2-1, también con remontada local. Todavía en la primera vuelta, el Leganés, con Garitano en el banquillo madrileño, venció por 1-0 a la Real. Y concluyó el periplo por tierras madrileñas con una nueva sonrojante goleada en el Santiago Bernabéu, nada menos que 5-2 se llevó el equipo entrenado por Eusebio Sacristán.

En la presente temporada, la Real ya ha jugado tres partidos en la Comunidad de Madrid, y al menos ha logrado su único punto en esta serie en el primer partido que disputó, ante el Leganés, en Butarque. Y a pesar de llegar a disponer de un cómodo 0-2, los de Asier Garitano se dejaron empatar en la segunda mitad, en un encuentro que, por ocasiones y por sensaciones, merecieron perder. Después llegó la triste derrota en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid, por 2-0, en un partido en el que no llegaron a inquietar a Oblak en ninguna ocasión. A estos dos se suma ya la derrota por 1-0 en Getafe, en el Coliseum Alfonso Pérez. Y la maldición amenaza, porque el fin de semana del 5 y 6 de enero la Real visitará al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, y en el del 20 y 21 al Rayo en Vallecas.

La serie histórica confirma que Madrid es el auténtico territorio maldito. En Primera, ha jugado 167 partido, y ha perdido 117. Solo ha ganado 16 veces en 90 años de Liga. Y los 36 partidos restantes acabaron en empate. La última victoria ante el Atlético de Madrid es el 0-1 de la temporada 2012-2013. Y la última en el Santiago Bernabéu, el 0-4 de la 2003-2004.Son demasiados años ya sin coronarse en estos campos, sobre todo en el coliseo madridista. Para la Real, de Madrid al infierno. O casi.

lunes, septiembre 24, 2018

PREVIA Real Sociedad - Rayo Vallecano. El nuevo Anoeta quiere cantar ya su primera victoria

Bautista marcó su primer gol con la Real ante el Rayo en 2016.
Mientras seguimos inmersos en el más que justificado debate sobre el juego de la Real de Asier Garitano, lo cierto es que el rendimiento del equipo fuera de casa en cuanto a puntos es algo notable. Falta Anoeta, el nuevo Anoeta, que por ahora ha podido ver muy poco a los suyos por las obras, por lo que hay ganas de cantar ya una primera victoria en el remozado estadio. Bien podría ser, más bien tendría que ser para que las críticas sobre la forma de jugar no se agudicen, ante el Rayo Vallecano (martes, 21.00 horas, Anoeta, Gol). El equipo rayista llega en descenso y la Real bordeando ya los puestos europeos. El descanso que además dio Garitano a hombres clave ante el Huesca hace pensar que esta fecha está marcada en rojo en el calendario del equipo txuri urdin para dar la primera alegría en vivo a los suyos.

La noticia de la convocatoria es clara, la entrada en la lista de 19 del joven francés Näis Djouahra, del que no se ha tardado en trazar un prematuro parentesco futbolistico con Antoine Griezmann. Djouahra está, además, para quedarse, ya que Garitano se lleva un hombre de más en previsión de que Navas pueda abandonar la concentración para disfrutar de su paternidad, lo mismo que sucedió en Huesca. Si ha de irse, entrará Le Normand. Si no, será el joven central francés el descartado. Por una razones o por otras, las ausencias ya eran conocidas. Las últimas, la de Theo y Juanmi, expulsados en Huesca, que se unirán a los lesionados Llorente, Merquelanz, Januzaj y Sandro, este último todavía sin debutar en el primer equipo. Ante tantas ausencias obligadas, no hay descartes por motivos técnicos, lo que hace que Girona el, todavía in edito esta temporada, se cuele también en la lista.

Garitano dijo en la víspera del partido que él no hace rotaciones, aunque es más un debate terminológico que real, porque habrá cambios en el once inicial. La portería sigue siendo objeto de debate, pero parece que seguirá jugando Rulli. Por delante de él repetirán Aritz Elustondo y Héctor Moreno, con Zaldua por la derecha y Kevin con su primera oportunidad en la izquierda. Illarramendi volverá al equipo inicial, y parece que Merino también seguirá en el equipo. Puede que sea Zubeldia el que descanse, con lo que Pardo y Zurutuza podrían entrar para completar el centro del campo, con Oyarzabal y Willian José por delante de ellos. Aunque acertar los onces de Garitano no es sencillo, parece que Moyá, Le Normand o Navas, Gorosabel, Sangalli, Djouahra y Bautista tienen menos opciones de ser titulares.

La Real es novena en la tabla con sus siete puntos, solo uno por debajo ya de la zona europea, que ahora mismo cierra el Girona desde la sexta posición, y con un margen de cuatro sobre los tres últimos. Precisamente uno de ellos es su rival de esta jornada, el Rayo Vallecano, que tiene un partido menos, pero suma solo tres puntos y ocupa la decimonovena posición. Eso sí, su única victoria hasta la fecha la consiguió fuera de casa, 0-1 en Huesca, como la Real la pasada jornada. Los de Garitano buscan sumar dos victorias consecutivas por primera vez en la temporada y su primer triunfo en casa. Y volver a dejar la portería a cero, algo que solo consiguió precisamente en tierras oscenses el viernes pasado. Otro paralelismo que deja la trayectoria de los dos equipos, el Rayo también dejó su portería a cero por primera y única vez en Huesca. Mientras la Real ha marcado en todos sus partidos, el Rayo no celebrado todavía dos goles en un único encuentro y solo lleva tres en cinco encuentros.

La historia deja números favorables a la Real en sus enfrentamientos con el Rayo en San Sebastián. Han sido veinte los encuentros previos en Liga, de los cuales 17 han sido en Primera División. El equipo txuri urdin ganó once de esos encuentros, empató tres y perdió otros tres. La mayor goleada realista es el 5-0 de la temporada del subcampeonato más reciente, la 2002-2003. Aquel día marcaron De Pedro y Karpin de penalti ambos, Nihat en dos ocasiones y uno más de Tayfun. El triunfo más holgado del Rayo llegó en la temporada 2013-2014, cuando se impuso por 2-3. Ninguna de sus tres victorias ha sido por más de un gol. En Segunda, el Rayo nunca ha ganado en Donostia. La Real se impuso en dos partidos y el tercero de los jugados en la categoría de playa acabó en empate. De esos 20 encuentros, el equipo realista celebró al menos un gol en 19 de ellos, solo se quedó sin marcar en el 0-1 de la 2014-2015.

La última vez que Real Sociedad y Rayo Vallecano se vieron las caras fue en la temporada 2015-2016, en un partido de agrio recuerdo para el equipo madrileño. Era le penúltima jornada de Liga y los visitantes debían ganar para seguir luchando por la permanencia. La Real, en cambio, ya había dado la temporada por finalizada. Aún así, la el equipo txuri urdin ganó por 2-1. El equipo entonces dirigido por Eusebio Sacristán se adelantó pronto en el marcador, en el minuto 12, con un gran disparo de Oyarzabal. El Rayo llevó más peligro a partir de ahí, aunque las ocasiones de la Real fueron clarísimas, incluyendo una de Vela que no se sabe cómo no fue el 2-0. Eso llegó a los pocos minutos de la segunda mitad, cuando Bautista se estrenó como goleador en Primera. Javi Guerra recortó distancias y Jaime Latre dio emoción al partido con su arbitraje y la expulsión de Granero, pero el marcador no se volvió a mover y la Real se quedó los tres puntos.

domingo, mayo 08, 2016

REAL SOCIEDAD 2 - RAYO VALLECANO 1 El futuro es brillante... si se cuida

Oyarzabal hizo el primero y asistió en el segundo.
Ganó la Real. Ganó porque aprovechó la endeblez defensiva de su rival, un Rayo que venía con el agua al cuello y que se jugará su futuro en la última jornada. Y ganó porque tiene una cantera que le augura un futuro brillante si es capaz de cuidarlo. Ganó porque tiene perlas como Oyarzabal y Bautista, que fueron los autores de los dos tantos. Qué clase de ambos. Qué combatividad. Qué ilusión verles dejarse la vida por la camiseta txuri urdin, incluso en partidos en los que ya no hay objetivos clasificatorios claros. La Real ganó por su cantera. Pero también ganó porque a lo que suministre Zubieta hay que sumar incorporaciones de calidad como las de Rulli. El argentino, que puede haber jugado su último partido en Anoeta, sostuvo al equipo solventando las mejores ocasiones del Rayo. Y aunque Jaime Latre volvió a dar razones para pensar que Anoeta es un campo que le motiva para mal, la Real supo gestionar su inferioridad numérica final por expulsión de Granero y pudo aguantar las embestidas del Rayo.

Para lograr esta victoria, Eusebio sólo se salió en un caso del guión previsto, el de plagar el banquillo de potrillos y apostar por los hombres del primer equipo. De la Bella volvió al lateral izquierdo y Yuri, habitual titular de la temporada, vivió el partido desde el banquillo. Y la única elección real que tenía era en el centro del campo, donde apostó por Granero y no por Pardo, que jugó en la segunda mitad y que se enfrentó a algún silbido que no tiene mucho sentido. Con estos mimbres, la Real encaró el partido bastante mejor que hace unas jornadas ante el Getafe. Nada espectacular, porque la Real ya está pensando en las vacaciones, pero al menos compitió con suficiente dignidad. El Rayo, eso sí, mostró una mayor intensidad. Lógico, puesto que era el equipo vallecano el que se estaba jugando la vida. Pero lo cierto es que tampoco se notó tanto. En cualquier caso, y como ya sucedió ante el Getafe, la simple inercia permitió a la Real ponerse por delante en el marcador.

El gol llegó pronto, en el minuto 12, y en realidad fue la primera acción de verdadero peligro de ambos equipos en el encuentro. Y su autor fue Oyarzabal, confirmando que el potrillo es la mejor noticia que ha dejado esta temporada para la Real. Fantástico el disparo del canterano desde la frontal, con el balón muy arriba y buscando el palo a la derecha de Juan Carlos. Calidad y olfato. El guardameta rayista, eso sí, hizo mucho para que ese disparo se convirtiera en el 1-0. La variación en el marcador hizo que el Rayo despertara y fuera del todo consciente de la situación que vivía, ya inmerso en los puestos de descenso, y así empezó a sumar llegadas de peligro. La primera la tuvo al cuarto de hora Pablo Hernández, pero su disparo desde el punto de penalti tras una buena internada de Embarba, aunque dejó congelado a Rulli, no cogió portería. En el 23 Embarba de nuevo se topó con Rulli, que evitó el empate con una parada milagrosa con el cuerpo.

Con el Rayo mucho más volcado, y sabiendo de los inmensos problemas defensivos que tiene el equipo de Paco Jémez, era lógico pensar que la Real podía gozar de ocasiones claras. ¿Pero tan claras como la que tuvo Vela? Si el Rayo acaba descendiendo a Segunda es por jugadas como la del minuto 25, cuando un balón cedido atrás encontró la carrera del mexicano. Vela sorteó con facilidad a Juan Carlos, pero después, a saber por qué, no tiró a puerta, dio tiempo a que llegara Crespo y, con la punta de la bota, le arrebatara el balón a la otrora estrella txuri urdin. Este es el Vela de la temporada 2015-2016, quedó retratado en una sola jugada, confirmándose como un jugador que ya no sabe marcar ni con todo a favor y la portería vacía. Y o se le recupera o lo mejor es deshacerse de él de la forma más honrosa y ventajosa posible, porque duele ver a así a quien tanto ha dado a la Real.

Como si fuera un partido roto, a partir de ahí se repartieron las ocasiones, pero siempre pareció llevar más peligro el Rayo. La Real pudo hacer el 2-0 en un pase desde la banda de Vela a Prieto, que tenía todo el espacio del mundo. El capitán, que no es el jugador más rápido del equipo, no llegó a ganar la posición con claridad para rematar, también porque fue claramente agarrado, y tuvo que dejar el balón atrás para la llegada de Oyarzabal, cuyo disparo desde la frontal lo atrapó bien Juan Carlos. Antes, Rulli volvió a demostrar que es el realista que ha llegado al final de la temporada en mejor estado de forma con una nueva parada a Embarba, que remató de cabeza con mucha claridad. Después de la ocasión de Oyarzabal, Embarba tuvo de nuevo la opción de empatar en una jugada personal en la que entró trompicado en el área, protestó un penalti que no pareció existir y aún así consiguió disparar para que el balón se marchara muy cerca del palo a la derecha de Rulli.

Con tan poco en juego para la Real en este partido, la noticia estuvo en que Vela salió del partido en el descanso, en una situación que dará mucho que hablar. Tras su fallo clamoroso, culminación de una temporada terrible, Anoerta le despidió con pitos. Y Eusebio le sustituyó por el hombre más aplaudido de hace una semana, Bautista. ¿El futuro por el pasado? En los próximos meses lo sabremos. Paco también era consciente de que había que cambiar algo, porque su Rayo no mandaba ni en el campo ni el marcador y Javi Guerra sustituyó a Embarba. Pero si el equipo madrileño había dejado dudas en la primera mitad, el arranque de la segunda fue demoledor para sus pretensiones. Zurutuza tuvo una primera ocasión de cabeza, a los tres minutos de la reanudación, tras un fantástico pase de Prieto. Y a los cinco minutos, una espléndida contra conducida por Zurutuza la convirtió en una jugada de gol clarísima Oyarzabal con un sensacional pase atrás que Bautista convirtió con un disparo preciso en un golazo, su bautismo anotador en Primera.

La desesperación del Rayo se llevó por delante todo el peligro que sí consiguió llevar en la primera mitad, y de hecho fue la Real el equipo que más cerca estuvo del gol. Una nueva asistencia de Prieto, que demostró que la calidad no se pierde con la edad, no la remató Zurutuza tampoco se entiende muy bien por qué y permitió que Juan Carlos sorteara el peligro. Oyarzabal dio un paso adelante impresionante en la segunda mitad y se convirtió en una pesadilla para el Rayo. A pesar del entusiasmo de los chavales y a que Prieto encontró más acierto que en buena parte de la temporada, la Real perdonó el tercero. Y el partido se abrió por dos razones. La primera, el golazo que marcó Javi Guerra desde la frontal del área. La segunda, otro arbitraje desvergonzado de Jaime Latre, que él sabrá por qué perdonó la segunda amarilla a Crespo cuando derribó a De la Bella y después sacó una exageradísima roja directa a Granero por un pie arriba que rozó el estómago de Trashorras. No es nuevo esto de Jaime Latre en Anoeta, no.

Para entonces, Eusebio ya había hecho su segundo cambio, Pardo por Zurutuza, y reaccionó para hacer el tercero de forma inmediata, para dar entrada a Bruma por Oyarzabal. El cambio tenía un objetivo claro, el que Bruma evidenció pocos instantes después al conducir una buena contra, pero culminar la acción dando un pase imposible a Bautista. Pero, claro, este es Bruma, un jugador que decide mal casi siempre. Incluso tuvo una opción de uno contra uno después, dentro del área, y tampoco consiguió salir del reagte. Y hasta una tercera ocasión, en la que disparó con rosca a las manos de Juan Carlos. El Rayo, empujado por la necesidad y metiendo a todos sus delanteros en el campo, se fue a por el empate de forma ya casi descabellada. Manucho tuvo una buena opción de cabeza, pero Rulli la sacó a córner. Miku pudo provocar algo más, pero se llevó el balón con la mano y abortó la ocasión. Y ya en el descuento, Juan Carlos subió a rematar dos córners consecutivos pero el guardameta argentino de la Real mostró su autoridad por arriba.

La Real ganó su último partido de la temporada en Anoeta y al menos dejó un buen sabor de boca por lo que tendría que destacar siempre, por sus chicos de cantera y por sus extranjeros de calidad. Claro, que en ese segundo apartado también queda la malísima impresión que una vez más deja Vela. E incluso, por qué no decirlo, el comprobar que esta victoria realista ha puesto en aprietos al Rayo, cuando Vallecas es el mejor de los escenarios para vivir un partido de la Real. El equipo txuri urdin, incluso sin hacer el partido del siglo, ha mostrado una profesionalidad elogiable, la que tendría que mostrar siempre, y al menos ha sido capaz de dejar un triunfo a los suyos con un protagonismo que siempre alegra, el de dos chicos jóvenes que están llamados a dar muchas tardes de gloria a la Real. Eso es lo que cuenta. Y que al menos la Real llega a la última jornada en disposición de ser octava. Pírrico premio para un equipo que con sólo un poco más habría estado en la pelea por Europa. Qué pena da pensar eso.

sábado, mayo 07, 2016

PREVIA Real Sociedad - Rayo Vallecano. Un día incómodo

Vela, en el encuentro de la pasada temporada ante el Rayo.
Penúltima jornada de Liga y un día incómodo para la Real Sociedad (domingo, 17.00 horas, Anoeta, Canal + Liga). Muy incómodo, en primer lugar porque en realidad no hay nada en juego, y ya se sabe cómo reacciona la Real ante esa eventualidad. Después, por las numerosas bajas con las que cuenta Eusebio, nada menos que un tercio de su plantilla. Además, por la necesidad de ganar para que la temporada no sea todavía peor en Anoeta, donde la Real apenas ha sido capaz de ganar seis encuentros en lo que llevamos de Liga. Por supuesto, por la incertidumbre sobre el futuro de demasiados futbolistas, que en realidad no saben si se están despidiendo de Anoeta. Y sobre todo porque llega un equipo, el Rayo Vallecano, que ha vencido en sus dos últimas visitas a Anoeta y que jugará con el agua al cuello y con toda una invasión de sus aficionados, que serán más de 1.500.

Está pasando bastante desapercibido el hecho de que Eusebio está afrontando el final de la temporada con una primera plantilla muy mermada por las lesiones. Así, son nueve las bajas que tiene el técnico realista para competir en esta penúltima jornada, siete por lesión (Iñigo Martínez, Raúl Navas -que va a terminar la temporada sin debutar-, Carlos Martínez, Héctor, Canales, Jonathas e Imanol; sólo el delantero brasileño parece tener opciones de jugar antes de que acabe la temporada) y dos por sanción (Zaldua y Markel), lo que convierte la lista del técnico realista para el encuentro ante el Rayo en un buen escaparate para el Sanse. Hasta cinco jugadores con dorsal del filial están en la lista, uniéndose el lateral diestro Odriozola, el centrocampista Zubeldia y el delantero Bautista a los ya habituales Elustondo y Oyarzabal. Además, vuelve a la lista Carlos Vela, después de cumplir su encuentro de sanción por acumulación de amonestaciones ante el Real Madrid.

No es tarea fácil saber qué once sacará Eusebio, aunque lo lógico es que apueste por el bloque que representa el primer equipo. Así, lo más normal es que, con Rulli bajo palos, la defensa la forman Elustondo y Yuri como laterales y Mikel González y Diego Reyes como centrales. Por delante de ellos, Illarra y Zurutuza son fijos, y la tercera plaza del centro del campo se la disputan Granero y Pardo, quizá la única gran duda del once inicial y que quizás, sólo quizás, pueda dar algunas pistas de futuro sobre los planes de Eusebio sobre estos dos futbolistas. Y muy sorprendente sería que la línea de ataque no estuviera dispuesta con Xabi Prieto, Vela y Oyarzabal. En el banquillo estarían con seguridad Oier Olazabal, Odriozola, Zubeldia (los dos potrillos esperarán desde ahí sus primeros minutos con el primer equipo), De la Bella, Bautista y Bruma.

La Real es undécima con 42 puntos. Su tope ahora mismo es el octavo lugar, el que ocupa el Málaga con 45, pero todavía podría caer hasta la decimoquinta plaza, la que ahora está en poder del Deportivo con 39, empeorando aún más los números de esta decepcionante temporada. El Rayo está fuera de descenso, en la decimoséptima plaza, pero con los mismos puntos que sus dos perseguidores, Sporting y Getafe. La Real es el decimoquinto equipo de la Liga si contamos sólo los partidos disputados en casa, con apenas seis triunfos, cinco empates y 23 puntos. El Rayo es el tercero peor a domicilio, con diez puntos y una única victoria lejos de Vallecas, 0-1 ante Las Palmas en la lejana cuarta jornada de Liga. La Real acumula cuatro jornadas sin ganar y ha perdido sus dos últimos partidos en Anoeta, ambos ante equipos madrileños, 1-2 ante el Getafe y 0-1 ante el Real Madrid. El Rayo, por su parte, sólo ha sumado uno de los últimos nueve puntos posibles.

El equipo de Vallecas era uno de los rivales más propicios para la Real en su propio estadio, pero los dos últimos años han cambiado esa tendencia. En total, han sido 19 encuentros, con doce victorias de la Real, cuatro empates y sólo tres derrotas. En Primera, son once los triunfos realistas, y todos los éxitos rayistas en terreno donostiarra se han producido en la máxima categoría. La mayor goleada conseguida por el conjunto txuri urdin es el 5-0 de la temporada 2002-2003, la del gran subcampeonato realista, con tantos de De Pedro, Karpin, dos de Nihat y uno más de Tayfun. El Rayo nunca ha ganado en San Sebastián por más de un gol, y la vez que más tantos hizo fue en el 2-3 de la temporada 2013-2014. El 0-1 de la temporada pasada fue la primera vez que la Real se quedó sin marcar ante el Rayo en toda la historia. El cuadro estadístico lo completan tres partidos en Segunda, en los cuales el equipo realista está invicto, con dos victorias y un empate.

La pasada campaña, la 2014-2015, el Rayo se llevó el triunfo en un partido horrendo, sobre todo en su primera mitad, que no vio ocasiones destacadas hasta su tramo final, a pesar de la expectativa de un partido abierto. Pero ni uno ni otro equipo fueron capaces de trenzar jugadas, sino que mostraron una inusual debilidad futbolística. En la segunda mitad, la Real trató de llegar algo más a la portería de un Rayo que se mostró demasiado conformista para sus necesidades clasificatorias, Y aún así, el equipo vallecano se acabó llevando el partido de la manera más sencilla, poniendo un balón al área buscando a su jugador más alto, Manucho, que se adelantó a De la Bella para hacer el 0-1 y dar los tres puntos al Rayo. Aunque quedaban diez minutos por jugarse, la Real fue incapaz de reaccionar y no gozó de la más mínima ocasión para lograr el empate, por lo que Anoeta despidió al equipo con una sonora pitada para coronar una muy insatisfactoria primera vuelta de la Liga.

domingo, enero 03, 2016

RAYO VALLECANO 2 - REAL SOCIEDAD 2 Goles, poco fútbol y al menos un punto

Elustondo, partidazo y gol.
Al menos un punto. Eso es lo que sacó al Real de Vallecas en un partido de muchos goles, que estuvo mucho más cerca de perder que de ganar aunque el empate se pueda considerar justo y en el que no hubo demasiado fútbol. Tanto es así, que tres de los cuatro goles del encuentro llegaron en jugadas de estrategia y el cuarto en un descomunal error realista que permitió una galopada en solitario de 50 metros. Curioso que los goles llegaran de esta forma en un partido que se presuponía que iba a ser tan abierto, y que de hecho lo fue. Paco y Eusebio son dos entrenadores que gustan de un juego alegre y vistoso, pero en el que los fallos forman parte de lo cotidiano. Visto así, lo cierto es que el empate era el resultado más probable para este encuentro, aunque no saque de pobres a ninguno de los dos contendientes.

La apuesta de Eusebio fue la esperada, y si la única duda parecía estar en el centro del campo, en el acompañante de Markel e Illarra, el escogido fue Pardo por delante de Prieto. Esa variante hace que Illarra juegue más adelantado que nunca, y no fue raro verle en posiciones de mediapunta y en ocasiones hasta como el jugador realista más adelantado. La noticia del once, en todo caso, es que Elustondo parece confirmarse como central. El partido que jugó en Vallecas le coloca claramente por delante de Ansotegi, Reyes y Mikel González como acompañante de Iñigo Martínez. El otro gran aspecto a destacar es que Eusebio mantiene una confianza en Vela que no termina de verse recompensada. Es verdad que el mexicano intentó acercarse a lo que puede hacer, pero no fue decisivo en ninguna de sus intentonas. Se le espera y, sin Agirretxe, se le necesita.

Como a Jonathas, que no se encuentra a sí mismo y a quien los doce goles de Agirretxe y la forma en que le ha superado esta temporada parecen estar pesándole más de lo que debería. Él fue quien tuvo la primera opción del encuentro para la Real, pero Llorente le ganó en la carrera en el minuto 2 y permitió que Yoel agarrara con facilidad un balón que olía a 0-1, y tampoco aprovechó un buen balón que metió Vela un minuto después. La Real, de hecho, entró bastante bien en el encuentro. Entendió la forma de hacer daño a la defensa del Rayo, siempre bastante adelantada. Vela también gozó de una buena ocasión cuando, en esos primeros minutos, más y mejor intentó encontrar las cosquillas a la defensa rayista. Pero fue el equipo local el que golpeó primero. Al cuarto de hora, la Real volvió a demostrar que no domina la defensa de las jugadas de estrategia e Iñigo Martínez se dejó ganar la posición en el salto por Llorente, cuyo cabezazo fue imposible para Rulli.

La Real de Eusebio, sin que eso sea culpa del técnico, se ha acostumbrado a empezar los partidos por debajo en el marcador. Y como el técnico resaltó después en la rueda de prensa que siguió al encuentro, al menos eso quiere decir que el equipo tiene carácter para no darse por vencido. En Vallecas hizo frente a esa prueba en dos ocasiones y respondió en los dos. Aún así, lo pasó mal. Los minutos que siguieron al 1-0 no fueron buenos y la Real sufrió. Pero fue un encuentro de pocas ocasiones y el Rayo sólo pudo hacer el 2-0 en una falta lateral botada por Trashorras que sacó Rulli a córner con seguridad. En ataque, el equipo txuri urdin estaba algo atascado por el centro, a pesar de que su intención parecía ser abrir las bandas con Vela por un lado y Bruma por otro. Y precisamente cuando Bruma se atrevía a encarar, el peligro era mayor. El empate, de hecho, llegó en una falta provocada por Bruma que botó Pardo y que Elustondo remató con categoría, entrando desde atrás y siempre con ventaja sobre su marcador en la carrera.

Como la Real con el 1-0, el Rayo acusó el 1-1. El dominio del encuentro pasó al bando txuri urdin, pero las opciones de ponerse en ventaja sólo llegaron, qué curioso, a balón parado. Pardo mandó arriba una falta muy similar a la del gol de Elustondo, qué gran partido el suyo, el central realista mandó fuera otro cabezazo y Carlos Martínez cerró la primera mitad con otro cabezazo en plancha que no encontró portería. Antes de eso, Mateu Lahoz había dejado ya alguna píldora de lo sobrevalorado que está, mostrando una tarjeta amarilla a Markel en una jugada en la que se había resbalado y perdonándosela a Yuri al cortar claramente un contragolpe. Nada demasiado escandaloso, pero a los puntos el partido parecía que podía decantarse para la Real, Más cuando la primera acción de peligro la provocó de nuevo Vela, arrollado con una dura entrada en la frontal del área por Llorente. Esa falta la mandó Pardo a las manos de Yoel.

Pero como ya sucedió en la primera mitad, cuando más controlado parecía el encuentro, llegó el gol del Rayo. Un despiste tremendo de todo el equipo y una presión muy flojita permitieron que el Rayo mandara un balón largo que Jozabed persiguió completamente solo y partiendo desde su propio campo. En el uno contra uno, definió con una tranquilidad asombrosa y puso el 2-1 en el marcador. La Real, nuevamente, reaccionó bien y al menos llevó a su rival hacia su área. Y ahí fue cuando, de nuevo, el protagonismo arbitral fue claro. Mateu es un colegiado que no controla los partidos tanto como se dice que lo hace, sobre todo porque interpreta midiendo demasiado. Jonathas no es el tipo de jugador que le cae especialmente bien y se nota. Escamoteándole algunas faltas en su pelea contra la defensa rayista, era evidente que en esas pugnas no le iba a señalar nada a favor, mucho menos dentro del área. A media hora del final pidió penalti y pudo serlo. Pero en lo que no hay duda es que en la siguiente jugada, cuando se escapaba de Llorente, este debió ver la segunda amarilla y Mateu no quiso sacarla. No quiso. No es cuestión de interpretaciones, porque Jonathas encaraba el área.

Esa falta, por cierto, la sacó Bruma, que parece que está cogiendo muchísima confianza. No es un jugador que acierte en sus decisiones tanto como debería, pero es un diablo que provoca auténticos quebraderos de cabeza en sus rivales. Su disparo en ese libre directo acabó en córner y en ese saque de esquina, botado por un Pardo muy acertado en Vallecas en esa faceta estratégica del juego en la que suele dejar mucho que desear, lo remató a placer Bruma en el segundo palo. Completamente solo, sí, pero con un espléndido golpeo de primeras, sin dejar caer la pelota y a la que dio la suficiente fuerza como para que nadie la oliera. Con el 2-2 en el marcador, Eusebio quiso ir a por el partido. Illarra pidió el cambio por unas molestias y puso sobre el césped a Xabi Prieto. Es decir, quitó a un jugador que estaba ejerciendo de mediapunta por un mediapunta auténtico. Lástima que no se notara demasiado la entrada en el partido del capitán, porque en Vallecas olía a sangre y la Real, como es costumbre, no lo supo aprovechar.

De hecho, los minutos finales del encuentro fueron claramente para el Rayo, espoleado por su incansable afición. Bebé tuvo la mejor ocasión rayista al poco de empatar la Real, pero Rulli respondió a su gran jugada con una espléndida parada. Ojo al guardameta realista, que con su actuación en la doble visita a Madrid demuestra que está recuperando su mejor nivel. Mateu amonestó a Yuri por protestar lo que había sido una falta clara y que acabó en un córner para el Rayo, y poco después también pudo perdonarle la roja. Luego terminó de enervar a la grada acerándose a la banda a que le arreglaran el receptor de señale de sus asistentes, para luego añadir simplemente tres minutos a la segunda mitad. Mientras la Real se quedaba en los casis, casi llega Vela a un centro de Yuri y casi conecta Bruma un buen disparo desde la frontal, el Rayo generaba cada vez más peligro. Lo más claro, un zapatazo de Bebé que casi encuentra la escuadra y un despeje de Rulli en dos tiempos, el segundo con el pie y desde el suelo, tras un disparo de Trashorras.

Vela tuvo la última opción del partido para la Real cuando aún quedaban diez minutos por jugar, con una jugada que se le quedó para su zurda, como tantas veces ha marcado, pero que estrelló en un defensa. A partir de ahí, todo fue para el Rayo salvo el sufrimiento, realista por completo Eusebio no supo parar el partido con algún cambio, y de hecho no llegó a agotarlos. Sólo puso en el campo a Chory Castro, sorprendentemente para retirar a Bruma. A balón parado y colgando balones, el Rayo fue embotellando a la Real, pero en esos minutos finales, a pesar de la presión, Rulli ya no tuvo que intervenir y el marcador no se volvió a mover. La Real sigue mostrando luces y sombras, pero al menos evitó la derrota en Vallecas levantando dos marcadores en contra. Perder en Vallecas hubiera sido grave, sobre todo porque el Rayo le habría sobrepasado en la tabla. Sumar de uno en uno es insuficiente y todo vuelve a depender de lo que se haga en Anoeta contra el Valencia, pero al menos sigue habiendo detalles para la esperanza.

sábado, enero 02, 2016

PREVIA Rayo Vallecano - Real Sociedad. Urgencias en Vallecas

La Real goleó en Vallecas la pasada temporada.
El Rayo Vallecano - Real Sociedad es un partido de urgencias (domingo, 12.00 horas, Campo de Vallecas, Canal + Liga). Los dos equipos tienen motivos para confiar en la reacción, pero lo cierto es que ambos están en una situación delicada. Más los locales, en puestos de descenso, pero el equipo de Eusebio Sacristán, después de la desvergüenza arbitral que le condujo a la derrota en el Santiago Bernabéu, necesita sumar ya de tres en tres. A la parte más dura del calendario, la que está afrontando estas jornadas, aún le resta la visita del Valencia a Anoeta, partido con el que finalizará la primera vuelta, pero no sumar en ambos podría condenar a la Real a llegar al ecuador del campeonato en zona de descenso, algo que en verano, antes de que arrancara la Liga, no imaginarían muchos realistas. Por eso urge la reacción, es necesario entender que es un partido de urgencias y lograr tres puntos balsámicos.

La factura que deja el partido del Bernabéu va mucho más allá de lo que González González quiso hacer y de hecho hizo, y Eusebio tiene dos nuevas bajas que sumar a Raúl Navas, Zurutuza y Granero. Canales no volverá a jugar en lo que queda de temporada y la lesión de Agirretxe le tendrá unas cuantas semanas fuera del equipo. La principal novedad de la lista es el regreso de Oyarzabal, al que parece evidente que el técnico realista quiso proteger dejándole fuera en el complicado escenario madridista pero con el que sigue contando. Teniendo en cuenta que tanto él como Elustondo siguen con el primer equipo, hay otros cuatro jugadores que se quedan fuera de la convocatoria por decisión técnica. Con la entrada de Ansotegi y Chory Castro, quienes se quedan fuera son Mikel González, Reyes (quizá la ausencia más sorprendente), Zaldua, Oyarzun.

El once tendrá que cambiar por fuerza con respecto a lo que se vio en el Bernabéu, e incluso el sistema sería diferente si Eusebio vuelve a su habitual 4-3-3. Rulli seguirá bajo palos, previsiblemente con la misma defensa que se opuso al Madrid, la que formaron Carlos Martínez y Yuri en los laterales e Iñigo Martínez y Elustondo como centrales. Illarramendi estará en el centro del campo, probablemente con Markel de nuevo, y parece lógico pensar que la buena segunda parte de Pardo le hará un hueco en el once, probablemente en pugna con Xabi Prieto. Y el trío ofensivo lo formarían Bruma, Vela y Jonathas. De esta manera, quedarían para el banquillo Oier como guardameta suplente, Ansotegi, De la Bella, Héctor, Chory Castro y Oyarzabal.

El bajo nivel de puntuación de la Liga hace que los 16 puntos que tiene la Real le basten por el momento para vivir en la decimoquinta posición. Eso sí, sólo está a dos puntos de la zona de descenso, la que cierra ahora mismo el Granada con 14 puntos, los mismos que tiene el Rayo, que es decimonoveno. El equipo txuri urdin ha sumado la mitad de sus puntos a domicilio, los ocho que le dieron sus dos victorias (0-3 al Granada, 0-4 al Levante) y sus dos empates (0-0 ante el Depor, 1-1 ante el Getafe). El rayista, por su parte, sólo ha sumado más puntos como local que otros cinco equipos de la Liga. En su estadio ha logrado tres victorias (2-1 al Sporting, 3-0 al Espanyol y 2-1 al Granada) y un empate (a cero, contra el Valencia). Si la Real lleva tres jornadas sin ganar, con el único punto que sumó en su visita al Getafe, el Rayo acumula cuatro derrotas consecutivas, con un balance goleador de 16 tantos en contra y cuatro a favor.

La Real ha visitado Vallecas en 19 ocasiones, y es un campo que no se le da del todo bien pero en el que ha conseguido puntuar con cierta frecuencia. En Primera División han sido 16 los choques, con un balance de nueve victorias rayistas, tres empates y cuatro victorias de la Real. La mayor goleada txuri urdin en el 0-4 de la temporada 1978-1979, cuando marcaron Idígoras, Satrústegui en dos ocasiones y López Ufarte. Con el mismo resultado, 4-0, el Rayo consiguió su victoria más clara ante la Real Sociedad en la 2011-2012. Desde que los dos equipos volvieron a Primera, la Real en 2010 y el Rayo en 2011, no se ha producido ningún empate y hay igualdad total, dos victorias para cada equipo. La estadística se completa con tres partidos en Segunda, con igualdad total, una victoria para cada equipo y un empate. A pesar de haber perdido allí diez veces, la Real sólo se ha ido sin marcar en seis partidos de los 19 jugados.

La pasada temporada, la 2014-2015, la Real visitó Vallecas en la última jornada y ya sin nada en juego. El equipo de David Moyes cerró el año futbolístico con una muy buena victoria por 2-4, producto de que los dos equipos jugaron relajados. La Real se puso con un claro 0-2 con un esquema sin delantero centro claro. Vela aprovechó un error del Rayo en la salida desde atrás para hacer el 0-1 y una gran volea de Chory Castro aumentó la ventaja realista. Al filo del descanso, Bueno recortó distancias después de unos minutos buenos del Rayo que exigieron bastante de Rulli, y el empate llegó en el minuto 63, al rematar de cabeza Morcillo un córner a favor de los locales. La Real empezó bien la segunda mitad y sin embargo se encontró con el empate, pero su reacción fue espléndida. Moyes volvió al 4-2-3-1 habitual y, con apenas cuatro minutos sobre el campo, Agirretxe hizo el 2-3 en el 73. Y un minuto después, Elustondo marcó un gran gol desde fuera del área, despidiéndose con él de la Real.

sábado, mayo 23, 2015

RAYO VALLECANO 2 - REAL SOCIEDAD 4 La Real más demoledora cierra el curso con goleada

El último once de Moyes esta temporada.
Puede que no sirva en realidad de mucho, pero la Real despidió la temporada con una gran victoria y, sobre todo, con mucha más dignidad de la que dijo adiós a Anoeta hace una semana. De la debacle del 0-3 al Granada se pasó a la versión más efectiva y demoledora del equipo de David Moyes, que ganó  2-4 en Vallecas, aprovechando prácticamente casi todas sus ocasiones de gol, mostrando un porcentaje de acierto inédito en este equipo durante toda la temporada. Ese fue el principal mérito del equipo para cerrar el curso con victoria, pero no el único. Es cierto que la clasificación había liberado por completo a Rayo y Real, pero hay que valorar que el equipo supiera despertar después de que el huracán vallecano en que Paco Jémez ha convertido a este equipo empatara el 0-2 que pusieron Vela y Chory Castro. Con carácter y con el martillo, la Real marcó dos goles más, cuyos autores fueron Agirretxe para certificar que sigue teniendo olfato goleador y Elustondo para decir adiós a la Real.

Moyes no quiso cerrar la temporada sin volver a insistir en ese esquema sin delantero centro que tan poco resultado le da a este equipo y que ahonda en la poca confianza que el escocés parece tener en Agirretxe y las dudas que todavía le genera Finnbogason. Y en esta ocasión el experimento salió bien a medias, porque aunque ese esquema sirvió para poner un claro 0-2 en el marcador también es cierto que la victoria llegó con el esquema más reconocible sobre el campo. Aunque le dio unos minutos finales reparadores, Carlos Martínez fue el gran damnificado de la debacle ante el Granada y Zaldua, que acabó el partido de extremo, le sustituyó en el lateral diestro. Lo demás, lo esperado, con Mikel manteniéndose en el centro de la zaga, Markel como pivote único y la variante ofensiva del centro del campo, con Granero y Pardo por delante de él. Chory Castro, Canales y Vela formaron la línea más adelantada, con la habitual movilidad que le pide Moyes a sus atacantes.

Estando en juego sólo cuestiones estadísticas y anecdóticas, hay que agradecer que Rayo y Real saltaran al campo dispuestos a disputar el partido con seriedad y ofrecer al menos un buen espectáculo para cerrar la temporada. Se notó, eso sí, que la clasificación no era un problema para ninguno de los dos y que no había ninguna necesidad de volverse locos buscando la portería rival desde el primer minuto. De esa manera, no pasó nada significativo casi hasta el minuto 10, cuando De la Bella estuvo a punto de marcar en la portería de Rulli al enviar a córner un centro desde el flanco izquierdo del ataque rayista. En ese saque de esquina, el Rayo tuvo la mejor ocasión de la primera mitad, un espléndido testarazo de Bueno que repelió el larguero. Poco después, de nuevo Bueno estuvo cerca del gol en una jugada personal que Mikel acabó desbaratando y enviando a córner.

Como de costumbre, a la Real le costó mucho generar ocasiones de peligro ante la portería rival, y eso se vio con mucha claridad en el primer acto del encuentro. Pero esta vez, en cambio, sí hubo una efectividad casi absoluta y dos de las tres primeras llegadas de peligro acabaron en el fondo de la portería de Toño. Pasado el cuarto de hora, lo que despertó a la Real fue una de las subidas de Zaldua, menos insistentes que las de un De la Bella mejorado con respecto al  tono general de la temporada, a pesar de un error al comienzo de la segunda mitad en la que regaló una falta y se cargó con una justa amarilla por proteger mal un balón que no llegaba a salir. Morcillo cortó esa internada de Zaldua en busca ya del área con una aparatosa entrada que también le costó la amarilla. Canales lanzó directamente a puerta esa falta desde el pico derecho del área y Toño tuvo que enviarla a córner. Esa fue la ocasión clara de gol de la Real que no acabó dentro. Las dos siguientes sí lo harían.

El 0-1 llegó como consecuencia de la insistencia del Rayo de sacar el balón jugado desde atrás. Un error de su defensa en esas circunstancias es letal, y eso fue lo que sucedió. Canales robó el balón en la izquierda y no tuvo más que mandar el balón al centro del área, donde esperaba Vela. Con la única oposición de la salida a la desesperada de Toño, el mexicano no desperdició el regalo. Apenas dos minutos después, Pardo robó un balón en la frontal y aunque tenía posición de tiro desplegó su portentosa visión de juego para mandar un balón cruzado a Chory Castro, a lo que el uruguayo respondió conectando una formidable volea que el guardameta rayista ni siquiera pudo oler. A partir de ahí, todo lo que sucedió en la primera mitad lo hizo el Rayo, por lo que se podía intuir que el 0-2 no iba a ser el resultado al descanso.

A la media hora, un centro de Manucho desde la derecha lo encontró Bueno en el segundo palo y el balón salió repelido entre la mano de Rulli y la madera. Bueno tuvo otra gran ocasión a balón parado, pero su falta directa se marchó por muy poco a la izquierda de un guardameta realista que ahí no pudo más que hacer la estatua. El argentino sí tuvo que emplearse a fondo casi a continuación para sacar un disparo de Trashorras desde la frontal, pero la jugada continuó y Bueno ahí sí fue capaz, con justicia por pura insistencia, de enviar el balón al fondo de la portería realista para hacer el primero del Rayo y recortar distancias en el marcador. Era el minuto 42 y la Real estuvo a punto de suicidarse ante del descanso, con un error de Mikel González que él mismo subsanó.

De hecho, la Real respondió bien a ese nuevo escenario y en la segunda mitad salió decidida a buscar el tercero. Vela, Canales y Granero comenzaron a conectar mejor y con más inteligencia. Pero siempre fallaba el último pase. Bien por imprecisiones o por fueras de juego, la mejora en las combinaciones realistas no desembocó en ninguna ocasión de gol clara. El Rayo, en cambio, sí generaba peligro. O, por lo menos, inquietaba a la Real, porque sus opciones acabaron en reclamaciones. Bueno marcó, pero lo hizo en fuera de juego. Y un centro que rebotó en el cuerpo de Mikel González fue solicitado como mano, pero no lo fue. Lo curioso es que un error del árbitro facilitó el gol del empate. Zaldua envió despejó desde el suelo con la mano, y el árbitro, en lugar de señalar falta, dio córner. Y en ese saque de esquina, formidablemente ejecutado, empató el Rayo. El balón, peinado en el primer palo, llegó hasta el segundo para que Morcillo rematara con claridad.

Cuando más cerca parecía la Real de inquietar a Toño se encontró con ese empate. Pero su reacción fue espectacular, e incluso recordó a aquel equipo que finiquitaba partidos en pocos minutos. Y fue clave el movimiento de Moyes. Antes del empate había sustituido a Markel por Elustondo, y de hecho dejando a Pardo en una posición más de cuatro, pero el cambio decisivo fue el de Agirretxe por un Granero que hizo un enorme esfuerzo. El esquema de la Real volvió a ser el 4-2-3-1 de casi siempre. Y con sólo cuatro minutos en el campo, en el 73, Agirretxe marcó. En realidad, fue un nuevo error del Rayo, que dejó libre de marca a Chory para que sirviera el balón al delantero realista y este hiciera el 2-3. Apenas un minuto después, Elustondo conectó un rechace en la frontal del área y marcó un gran gol. La piña que formaron todos los realistas a su alrededor pareció dejar claro que este ha sido el último partido de Elustondo en la Real. No es mala forma de despedirse.

El partido quedó finiquitado con ese 2-4, aunque, y de nuevo hay que agradecerlo, tanto Real como Rayo mantuvieron el esfuerzo de buscar más. Fue el equipo txuri urdin el que más cerca estuvo de aumentar su renta, con ocasiones de Vela (que no acertó a picar la pelota para salvar la salida de Toño), de Canales (que presionó al portero rayista y estuvo a punto de aprovechar su error en el despeje), de Agirretxe (cuyo disparo desde la frontal fue manso a las manos de Toño) y de nuevo Canales, forzando en esta ocasión la mejor parada del guardameta rayista con su lanzamiento lejano. La temporada terminó con fiesta, porque jugar en Vallecas siempre es una fiesta independientemente del resultado, pero esa fiesta fue completa gracias a que la Real cumplió sus objetivos: ha sumado contra los 19 equipos de Primera, algo que sólo ha hecho el Barcelona, y ha conseguido no ser el peor equipo a domicilio del campeonato. Algo es algo. Y ahora, a trabajar que la próxima temporada no sea tan decepcionante como esta ya recién acabada.

viernes, mayo 22, 2015

PREVIA Rayo Vallecano - Real Sociedad. En el fútbol siempre hay objetivos

Este es el penalti que provocó el 1-0 de la pasada temporada.
En el fútbol siempre hay objetivos. La Real no tiene ninguno de los que se suelen considerar importantes antes de cerrar la liga ante el Rayo (sábado, 18.30 horas, Estadio de Vallecas, Canal + Liga y Gol TV), pero sí otros que tienen su trascendencia. Si no puntúa, el equipo txuri urdin será el peor a domicilio del campeonato, como mucho con los mismos puntos del colista y descendido Córdoba. Y si saca al menos un empate, podrá presumir de ser el único equipo junto al campeón, el Barcelona, de haber sumado contra todos sus 19 rivales. Pueden parecer objetivos banales, pero dado que la Real es un equipo que se deja llevar con demasiada facilidad cuando ya ha conseguido la salvación y no tiene suelos europeos, no hay más que ver el sonrojante 0-3 ante el Granada de hace sólo una semana, sería bueno que tuvieran claro que sí hay cosas en juego. Eso y, sobre todo, el respeto al escudo que lucirán en la camiseta los elegidos por David Moyes para despedir la Liga.

Rompiendo costumbres, para este último encuentro Moyes ha facilitado una lista de 20 jugadores. Viajan, por tanto, todos los disponibles del primer equipo, más los potrillos Snaz y Capilla, que ya estuvieron citados la pasada jornada, el primero todavía a la espera de debutar y el segundo dispuesto a jugar su tercer partido con el primer equipo. Regresan al grupo los tres sancionados de la pasada jornada, Rulli, Pardo y Granero. En la lista de bajas, a Zurutuza y Estrada se suma también Xabi Prieto, que pasa por el quirófano para solucionar sus molestias de tobillo y estar a punto para el comienzo de la próxima pretemporada. Los dos descartes, como es habitual, se conocerán prácticamente al mismo tiempo que el once inicial. Uno de los centrales será uno de ellos, y el otro es la incógnita que presenta la última lista de la campaña del técnico escocés.

Viendo los movimientos que hay en la convocatoria, por fuerza habrá novedades en el once de Moyes, aunque el escocés confirmara en su comparecencia ante la prensa que apostará por los jugadores del primer equipo y no por los potrillos, con lo que el equipo no tendrá un aspecto revolucionario. En principio, Rulli volverá a colocarse bajo los palos. En la defensa repetirán Carlos Martínez y De la Bella como laterales e Iñigo Martínez y Mikel González como centrales, pero nada se puede descartar, siendo Iñigo el único verdaderamente seguro. Por delante de ellos, Pardo jugará sin lugar a la duda, y la ausencia de Xabi Prieto invita a pensar que junto a él estará Markel y que Granero podría jugar más adelantado, aunque se juega el puesto con Chory Castro y Canales. Dos de ellos acompañarán a Vela en la línea de centrocampistas ofensivos. Y por delante de ellos habrá un nueve, siendo difícil aventurar si este será Finnbogason, como ha venido siendo en las últimas semanas, o Agirretxe.

La jornada no tiene mayor misterio clasificatorio. La Real terminará la temporada en la posición que ocupa, la duodécima que ahora mismo le dan sus 43 puntos. Su rival, el Rayo, es décimo con 49 y tampoco se juega nada, está a tres puntos de la séptima plaza pero los averages en caso de posibles empates no le dan opción alguna de lograr el billete europeo que daría en caso de victoria del Barcelona en la final de Copa. El equipo txuri urdin sí tiene el objetivo de no acabar la temporada como peor equipo a domicilio, sumando once puntos y una sola victoria, el 0-1 logrado precisamente en tierras madrileñas, en Getafe. Para ello está obligado a sumar más puntos que el Córdoba en su visita al Eibar. El equipo de Moyes no ha llegado bien al tramo final de la Liga, sólo ha ganado uno de los últimos nueve partidos y lleva dos derrotas consecutivas. El Rayo ha ganado ocho de los 18 partidos jugados en su estadio y acumula cuatro jornadas sin perder, sumando ocho de doce puntos posibles. La última de sus ocho derrotas en Vallecas fue el 0-2 ante el Real Madrid de la jornada 30.

Rayo Vallecano y Real Sociedad han jugado un partido liguero en 18 ocasiones y la barriada madrileña, un escenario formidable para la afición realista, nunca ha sido en cambio un buen escenario para el equipo txuri urdin. En Primera han sido quince los encuentros, con un balance claramente favorable a los vallecanos, que ganaron nueve de ellos. La Real sólo arrancó tres victorias y otros tantos empates. El triunfo más claro fue el 0-4 de la temporada 1978-1979, con dos goles de Satrústegui y uno de Idígoras y López Ufarte. La mayor goleada sufrida es el 4-0 de a temporada 2011-2012. En Segunda División sí hay igualdad absoluta: tres partidos, una victoria para cada equipo (0-1 para la Real en la temporada 1966-1967, en el primer duelo entre ambos equipos, y 4-1 para el Rayo en la 2008-2009) y un empate (3-3 en la 2009-2010). Siempre que la Real ha marcado dos o más goles ha sacado al menos un punto de Vallecas, siempre los tres si esa circunstancia se ha dado en Primera División.

La pasada campaña, la 2013-2014, la Real cayó derrotada por 1-0, en un partido horrible que marcó el punto más bajo de la temporada para el equipo de Jagoba Arrasate. La ínfima calidad del fútbol desplegado por ambos conjuntos no impidió que hubiera algunas ocasiones claras. En la primera mitad, de hecho, el Rayo estrelló dos balones en la madera de la portería de Bravo. En la segunda mitad fue la Real el equipo que asumió el mando del partido, con muy poco fútbol eso sí, y debió marcar en una ocasión clarísima para Agirretxe, que mando el balón fuera con el guardameta rayista, Rubén, lejos de su marco. La Real pagó cara su falta de ambición cuando en el último minuto Estrada Fernández imaginó un penalti de Bravo en una jugada en la que el chileno pareció no tocar a Jonathan Viera. El mismo atacante rayista transformó el penalti con seguridad y provocó que Arrasate, ya en el descuento, agotara los dos cambios que le faltaban por hacer, por supuesto ya sin tiempo para evitar la derrota.

sábado, enero 17, 2015

REAL SOCIEDAD 0 - RAYO VALLECANO 1 La autodestrucción de la Real sigue imparable

Markel se marchó lesionado.
La Real sigue en una senda de autodestrucción que empieza a tener visos de ser imparable y cayó en Anoeta ante un Rayo Vallecano de un nivel también bajísimo pero que decidió el partido de la única forma de que la Real no pudiera hacerlo: a balón parado. El equipo txuri urdin no juega a nada, ahora incluso menos que con Jagoba Arrasate en el banquillo, y la fortaleza defensiva que sí se ha conseguido con el escocés no sirve de nada si cuesta un mundo perforar la portería contraria. Lo peor de todo es que, semana tras semana, el equipo evidencia unos signos de falta de trabajo que hacen cuestionarse los entrenamientos a puerta cerrada o el juego al escondite de la convocatoria, porque el resultado es paupérrimo en todos los casos, y eso es algo que se ve de una forma alarmante en las jugadas de estrategia, continuamente despreciadas por un equipo que cuenta en sus filas con Pardo, Granero, Prieto, Chory, Canales o Vela, jugadores con buen toque que desperdician estas jugadas una y otra vez. Y el Rayo marcó de córner, mal defendido, claro. No es ya que la autodestrucción continúe, es que no se le ve el final todavía con 19 partidos por delante.

A Moyes la táctica del despiste le empieza a resultar un tanto superflua, porque su confianza en los mismos jugadores siempre hace que se pierde la utilidad de esconder sus cartas. Salvo problemas serios, da la impresión de que Rulli, Iñigo, De la Bella Markel, Granero, Xabi Prieto, Canales, Vela y Agirretxe van a tener plaza fija. Con el lateral diestro y el otro puesto de central habrá que esperar algo más porque normalmente Moyes no los ha tenido a todos disponibles, con lo que su elección es más bien por descarte. Lo que ya empieza a ser un tanto desesperante es que dé igual lo que salga o con que actitud lo haga, porque el resultado futbolístico es paupérrimo por defecto. Algunos días con más acierto, como el del Elche, algunos con más corazón, como el del Barcelona, pero Moyes todavía no ha dirigido un buen partido de la Real, aunque la mejoría en defensa con respecto a la etapa anterior sea algo que los datos refuerzan con mucha facilidad. Es verdad que la plantilla no la ha hecho él y que muchos vicios son heredados, pero el escocés está en la obligación de aportar algo más ya.

De esta forma, el espectáculo que ofrecieron Real y Rayo fue sencillamente deplorable, especialmente en una primera mitad infumable. Un fútbol insulso, aburrido, sin garra y sin objetivos claros, un movimiento de balón sin sentido y sin instinto, con una Real no ya abusando sino viviendo literalmente del patadón (y ahí Rulli, de momento, no se acerca al acierto que podía tener Bravo) de una forma casi intolerable, y un Rayo completamente incapaz de convertir su mayor dominio de la pelota en alguna jugada no ya con peligro sino con el más mínimo criterio en las inmediaciones del área realista. Puestos a destacar algo de la Real, es fascinante ver las opciones que puede tener un equipo cuando sí coloca a un delantero centro, puesto que Agirretxe peleó, bajó balones e incluso gozó de un par de ocasiones decentes, a pesar de no poder coronar su partido con algo de acierto. Pero eso es todo lo que el equipo no ha tenido con Finnbogason en el campo. Y también merece ser destacado una semana más Aritz Elustondo, demostrando que hay filial del que tirar vista la incapacidad creativa absoluta que hay en el primer equipo.

Hasta ahí lo reseñable. En el páramo futbolístico que fue la primera mitad, aderezado por un Melero López empeñado en convertir en falta cualquier mínimo roce y que todavía no se sabe por qué no amonestó con amarilla el corte en falta que hizo el Rayo de un contragolpe lanzado por Vela en el último minuto de la primera mitad, la Real tuvo las mejores ocasiones. Agirretxe estuvo cerca del gol en dos opciones, la primera fabricada por él mismo, escorado hacia un lado, con una preciosa maniobra hacia dentro y la segunda con un disparo desde la frontal, ambas repelidas por Toño. Vela tuvo también su opción, pero su disparo acabó en córner. El Rayo no disparó hasta el minuto 40, pero en el tramo final probó en dos ocasiones más a Rulli. El guardameta argentino tuvo que detener primero en dos tiempos un disparo de Trashorras y a continuación Manucho se mostró como un delantero torpe al no meter el pie para rematar un balón a puerta vacía, todo un regalo para una Real que ya se veía por debajo en el marcador. En la contra, Granero disparo desde fuera del área pero su lanzamiento no cogió portería.

Ese último minuto, frenético, fue lo único en el primer acto que respondió al partido atractivo y abierto que se podía intuir con la visita del Rayo. Y la segunda parte no sólo no supuso una mejora, al menos desde el punto de vista de una Real desconocida y sin soluciones, sino que ahondo en la enorme impotencia que provoca el equipo de Moyes en una grada ya tan cansada que vive el paso de los minutos en silencio, sabedora de que no hay nada por lo que emocionarse. Y eso que hubo un atisbo de reacción cuando realizó el único cambio posible para que la Real tenga por fin algo de fútbol: entró Pardo y se retiró Markel, aunque la decisión no fue futbolística sino médica, pues el titular sufrió un problema en el tobillo en la primera mitad y no aguantó más. Pero fue salir el riojano y el equipo txuri urdin se reactivó. Con él en el césped, el Rayo se echó algo más atrás, la salida de balón no era la imposible quimera que había provocado la conversión en pateador de Rulli y el fútbol parecía fluir. Un cambio de juego suyo hizo que, en dos toques más, Agirretxe dispusiera de una buena ocasión. Pero fue un espejismo porque esta Real ni se coloca bien, ni se mueve adecuadamente, ni sabe desplegar nada de lo que se haya podido entrenar en Zubieta.

Aún así, el partido en la segunda mitad estaba volcado sobre el campo de un Rayo sorprendentemente conformista y que fió todas sus opciones, es verdad, a una opción segura: la total ausencia de gol en los jugadores realistas. Vela protagonizó un partido horrible y desganado, con lo que la mejor arma de la Real se desactivó sola y sin que se entienda el porqué. Canales, que aportó alguna buena conducción en la primera mitad hizo de nuevo el habitual camino descendente en los partidos y Xabi Prieto celebró su partido 400 con otra actuación inane. Sólo Agirretxe daba la impresión de ser algo más, pero su partido estuvo lejos de ser perfecto salvo en la entrega incondicional a la causa. El mejor ejemplo, el portentoso control orientado que hizo dentro del área en el minuto 72, dejando el balón en posición perfecta para disparar pero lanzando el balón muy por encima del larguero de Toño cuando parecía una opción propicia. Esa jugada llegó justo después de que Vela reclamase un penalti, que por supuesto Melero López no iba a señalar, puesto que lo único que hizo contra la defensa del Rayo fue engordar en la segunda mitad el número de tarjetas vistas por sus jugadores de forma tan exagerada como intrascendente para el partido.

A 13 minutos del final, Moyes hizo un cambio de apariencia extraña pero que fue por unos calambres, retirando del campo a Aritz Elustondo, con diferencia de lo mejor de la Real, para dar entrada a Chory Castro. Lo que sobre el papel podría parecer un cambio ofensivo, en realidad fue un movimiento difícil de entender, pues colocó a Xabi Prieto como lateral para defender a un recién ingresado en el campo Alex Moreno, que menos mal que alternó malas colocaciones en fueras de juego con algo de egoísmo cuando llegó hasta el área y no hizo sangre en el agujero abierto por Moyes por la ausencia de los dos laterales diestros del primer equipo. El escocés, en todo caso, tiene otras preocupaciones evidentes. Uno de las incontables jugadas a balón parado desaprovechadas por la Real, esta vez un córner, resultó en un contragolpe del Rayo que acabó también en la esquina. El equipo de Paco Jémez, a pesar de su conformismo, no dudó en aprovechar esa oportunidad de oro para ganar el partido. Simplemente lanzó un balón al punto de penalti para que lo rematara su jugador más alto, Manucho, horriblemente cubierto por un De la Bella que está firmando, con diferencia, su peor temporada en la Real.

Quedaban apenas nueve minutos para el final y la reacción de la Real fue inexistente, otro motivo para la preocupación porque hasta eso ha perdido el equipo txuri urdin. Moyes, que había retrasado unos cuantos minutos su tercer cambio sin que se entienda muy bien por qué viendo a Finnbogason ya listo en la banda, lo sacó a la desesperada por Granero. Por supuesto, el islandés apenas llegó a tocar la pelota en los siete minutos que quedaban para que finalizara el encuentro. Fueron unos minutos eternos, una muestra absoluta de impotencia y de falta de hasta los más mínimos criterios futbolísticos para competir al más alto nivel. Una falta lateral botada por Canales contra la barrera fue la gota que colmó el vaso de esa impotencia y la demostración de que entre la regeneración futbolísitca que necesita este equipo está el ejercicio continuo durante la semana de las jugadas de estrategia. La Real no sólo perdió el partido ante un Rayo menor, reflejo de la ínfima calidad de la Liga en la que los realistas siguen paseándose con mucha más pena que gloria, sino que murió absolutamente entregada, algo que tendría que ser inaceptable para el club y para su técnico y que Anoeta reprochó con una pitada en cuanto Melero López señaló el final del encuentro.

Si todavía podía haber algún resquicio para la duda, con esta derrota la Real ha zanjado cualquier debate: el objetivo es la permanencia. No hay otro. Y es más, se va a sufrir por conseguirla. 19 puntos en 19 partidos es la peor marca de la Real desde la temporada del descenso, la 2006-2007, cuando sumó 13, y una media muy justa para salvar la temporada en mayo tras la jornada 38ª, porque visto lo visto igual 38 puntos sí bastan. Lo más tranquilizador es el lamentable nivel de tantos equipos de la competición, porque parece evidente que la Real va a ganar muy poquitos partidos por sus propios méritos, pero el calendario es ya un enemigo muy a tener en cuenta porque fuera de casa, donde la Real sigue siendo el único equipo que no ha conseguido ganar, tendrá que jugar contra cinco de los siete primeros clasificados, además de visitar San Mamés, en un partido que ahora mismo tiene ya tintes de tragedia griega. Sin fútbol, sin pizarra, sin trabajo y sin ilusión, esta inesperada derrota viene a confirmar que la Real está llamada a penar por la Liga de aquí a mayo a menos que haya una reacción clara y contundente a todos los niveles.

viernes, enero 16, 2015

PREVIA Real Sociedad - Rayo Vallecano. Objetivo, recuperar la ilusión

Iñigo Martínez abrió el marcador ante el Rayo la temporada pasada.
No hemos llegado al final de enero, pero con su eliminación en la Copa ante el Villarreal la Real ya ha perdido todos los objetivos ilusionantes de la temporada, salvo milagro descomunal en la Liga para remontar una desventaja imposible con respecto a los puestos europeos. En otras palabras, quedan cuatro meses de competición en los que la Real tiene como objetivo no pasar apuros en el torneo de la regularidad, algo que en teoría no debería suceder, y recuperar la ilusión de cara a la próxima temporada, comenzando por los dos partidos seguidos que jugará en Anoeta, el primero de ellos ante el Rayo Vallecano (sábado, 16.00 horas, Anoeta, Canal + Liga y Gol TV). Y este es un rival interesante para ver las prestaciones de la Real, para comprobar si está dispuesto a jugar como suele hacerlo el Rayo, de una forma ofensiva y desatada, y si es capaz de generar las ocasiones de gol que tanto le cuesta hacer para que los realistas encuentren por fin el acierto de cara al gol que tanto les falta.

David Moyes ya ha fijado definitivamente como norma la decisión de no comunicar el nombre de los 18 convocados para cada partido hasta hora y media antes de su celebración, con lo cual en la víspera de los encuentros será imposible saber no ya qué jugadores están entre los elegidos, sino incluso cuáles de ellos ocupan la enfermería. La mejor referencia posible va a ser el partido anterior, y en ese caso las ausencias por lesión fueron las de Zurutuza y Carlos Martínez. El primero seguirá de baja por el momento y se desconoce una fecha de regreso, mientras que el segundo está en la categoría de dudoso. No obstante, la buena noticia es que Zaldua estará ya disponible, con lo que Moyes no tendrá problemas para alinear a un lateral derecho del primer equipo si así lo desea, después de las oportunidades que ha tenido Aritz Elustondo en la Copa. En principio, el partido contra el Villarreal no dejó ningún tocado más, lo que da al técnico escocés el margen más amplio para escoger a los convocados.

No hay ninguna duda de que Rulli estará bajo palos, que Iñigo Martínez será uno de los centrales y de que De la Bella recuperará el lateral izquierdo. Está por ver cómo completa Moyes la defensa. Viendo las molestias de Carlos Martínez, Zaldua tiene muchas opciones de regresar a la titularidad, y habrá que prestar especial atención al otro puesto de central, que se juegan Mikel González, Ansotegi y Elustondo, disponibles los tres a la vez en igualdad de condiciones por primera vez con el escocés. Markel, que descansó en la Copa y que tampoco jugó el último partido liguero por sanción, recuperaría su puesto en el doble pivote, con Granero o Pardo a su lado. Cabría pensar que el primero tiene más opciones, pero no se puede descartar nada, ni siquiera que ambos sigan en el once. Como ya sucedió en Copa y una vez que Vela es seguro siempre en la línea de tres mediapuntas salvo problemas físicos, Xabi Prieto, Canales, Chory Castro u Hervías se juegan las otras dos plazas. Y en ataque lo normal es que Agirretxe mantenga la titularidad por delante de Finnbogason, aunque eso es también una incógnita.

La Real arrancó la jornada en la duodécima posición con 19 puntos, sólo tres por encima de la zona de descenso que ahora marca el Levante. Los puestos europeos, sin embargo, se mantienen a una distancia sideral de 13 puntos, que es la ventaja que le saca el Villarreal desde la sexta posición. Su rival, el Rayo, precede a la Real en la clasificación con un punto más, con 20. La Real sigue mejorando sus números en Anoeta, donde suma tres victorias y un empate en sus cuatro últimos partidos y donde no cae desde la décima jornada, 0-1 ante el Málaga, la tercera y hasta ahora última derrota en su campo que ha sufrido el equipo en los nueve partidos que ha disputado como local. Moyes sólo ha perdido uno de los siete partidos que ha dirigido, lo que con la victoria de Asier Santana ante el Atlético hace que el equipo sume una sola derrota en ocho jornadas. El Rayo es mejor visitante que local y ha ganado cuatro partidos lejos de Vallecas, 0-2 al Levante, 0-1 al Granada y al Almería y 1-2 al Getafe.

La estadística en los Real Sociedad - Rayo Vallecano es muy favorable al equipo txuri urdin en las 18 ocasiones en que se ha dado este partido. En Primera han sido 15 los choques, con diez victorias de la Real, tres empates y sólo dos derrotas. La mayor goleada realista sigue siendo el 5-0 de la temporada 2002-2003, con goles de De Pedro y Karpin, ambos de penalti, dos de Nihat y uno más de Tayfun. Las dos victorias del Rayo han sido por la mínima, 1-2 en la 1992-1993 y 2-3 en la 2013-2014. La estadística se completa con tres encuentros más en Segunda División, en los que el equipo madrileño no conoce la victoria y sólo empató en una ocasión, a uno, en la temporada 2008-2009. No obstante, la Real no pasó del 1-0 en las dos victorias cosechadas, en la 1966-1967 y en la 2009-2010, ambas temporadas coronadas con el ascenso a la máxima categoría. Tanto en Primera como en Segunda, la Real siempre le ha marcado al menos un gol al Rayo en sus visitas a Atotxa o a Anoeta, con una media de 2,3 tantos por encuentro.

Aunque venía de sufrir dos contundentes goleadas en Anoeta, ambas por 4-0, el Rayo rompió la tendencia la pasada temporada, la 2013-2014, venciendo por 2-3 en el estadio donostiarra. Y pocos podían imaginar que ese iba a ser el resultado final viendo el gol de cabeza de Iñigo Martínez al minuto de juego. Álvarez Izquierdo, pésimo arbitraje el suyo, respondió casi en la siguiente jugada señalando un risible penalti de José Ángel, lo que permitió el empate de Larrivey. Con ambos porteros muy tranquilos, Pardo hizo el 2-1 al filo del descanso, tras rebotar su disparo desde la frontal en un defensor. Un partido que parecía dominado se perdió en una segunda mitad lamentable en la que toda la Real falló, incluido Arrasate desde el banquillo. En el primer minuto tras la reanudación, Bueno aprovechó una mala defensa realista para empatar y Rochina hizo el 2-3 definitivo en el minuto 66, dejando a la Real sin reacción de ahí al final del partido. Aunque el Rayo fue mucho mejor sin discusión, marcó tres de sus cuatro disparos entre los tres palos, y la Real fracasó a la hora de buscar el empate.