martes, octubre 22, 2013

PREVIA Manchester United - Real Sociedad. El sueño es la victoria

De la Bella, en el partido de Leverkusen.
La Real juega al fin en el deseado escenario del Teatro de los Sueños (miércoles, 20.45, Old Trafford, Canal + Liga de Campeones 2). Pero debe hacerlo teniendo muy presente que el único sueño posible es la victoria. Ver a la Real allí es, efectivamente, el sueño del aficionado, pero eso no puede bastar para los once jugadores que salten al terreno de juego de tan mítica catedral. El sueño para ellos no tiene que ser otro más que la victoria. Tras las dos derrotas acumuladas hasta ahora por los de Jagoba Arrasate, por mucho que ambas fueran inmerecidas, puntuar es prácticamente imprescindible para mantener opciones de seguir adelante en la Champions. Ganar devolvería de pleno a la Real a la carrera por las dos primeras plazas. Y ese objetivo, la victoria, no es imposible. Es Old Trafford. Es el Manchester United. Pero para la Real es posible salir triunfante de un escenario así. Y entonces el sueño será una de las páginas más bonitas de la historia del equipo txuri urdin.

La Real viaja a Manchester con todo su primer equipo, incluyendo a los jugadores que no están disponibles para el técnico txuri urdin. La única excepción es Granero, todavía recuperándose de la operación de rodilla a la que se sometió hace unos días. Esa decisión hace que sea imposible aventurar qué jugadores descartará Arrasate. Además del mencionado Granero e Ifrán, sí parece que no podrán estar entre los 18 escogidos Estrada y Elustondo. El último entrenamiento celebrado en Zubieta dejó también en duda la presencia de De la Bella. Si finalmente el lateral izquierdo no puede estar en este partido, Arrasate no tendría que hacer ningún descarte, pues le quedarían 18 efectivos de la primera plantilla. Como ya suele ser habitual en los desplazamientos europeos, se suma Royo como tercer portero y único representante del Sanse en la expedición que viaja a tierras inglesas.

A pesar de la victoria en Valencia, el once que presentará la Real en Old Trafford podría tener algún cambio con respecto al de Mestalla. Bravo estará en la portería, con Carlos Martínez en la banda derecha, Mikel González e Iñigo Martínez en el centro y, si De la Bella no está finalmente disponible, José Ángel en la banda izquierda. Markel estará por delante de ellos. Se puede prever la vuelta de Xabi Prieto al once inicial, pero lo que no se sabe es a quién sustituirá. Quizá sea Pardo, esgrimiendo la mayor carga de partidos en los últimos días (jugó los dos con la selección sub-21, uno de ellos completo), con lo que Zurutuza seguiría en el once algo más retrasado. Griezmann y Vela serán de la partida y la única duda es el puesto de atacante. Como no jugó en Mestalla, cabría pensar que será Seferovic y no Agirretxe, pero no hay que descartar que el punta sea Vela, con Prieto en la derecha y que eso deje a Pardo en el once inicial. A la espera de los descartes oficiales, suplentes seguros parecen Zubikarai, Ansotegi, Cadamuro, Ros y Chory Castro.

La Real necesita puntuar para no ver reducidas al mínimo sus posibilidades no sólo de continuar en la Champions League sino incluso de aspirar a la tercera plaza para caer a la Europa League. El equipo realista ocupa la última posición con cero puntos y menos tres goles en el average general. El Manchester United es el líder del grupo A con cuatro puntos, los mismos que el Shaktar Donetsk aunque con mejor golaverage, y uno más que el Bayer Leverkusen. Old Trafford no es precisamente un fortín esta temporada. El Bayer perdió 4-2 en su visita de la primera jornada de Champions, pero en la Premier, competición en la que el rival realista es noveno a ocho puntos de la cabeza, ya han volado siete de los doce puntos posibles que podría haber sumado el equipo de David Moyes, que apenas ha marcado cuatro goles en casa y ha encajado tres. La Real como visitante ha sumado en tres de sus cinco salidas, dos empates y la victoria que consiguió el sábado pasado en Valencia. Old Trafford vivirá una invasión de casi 6.000 realistas, los afortunados que verán in situ uno de los partidos más históricos de los últimos tiempos.

Real Sociedad y Manchester United jamás se han cruzado en partido oficial. En tierras inglesas, el equipo txuri urdin sólo tiene un precedente, en la segunda eliminatoria de la Copa de la UEFA de la temporada 1975-1976, y el resultado fue un durísimo 6-0 para una Real entonces terriblemente inexperta en Europa, pues era su segunda participación en aquel torneo. Como visitantes, los realistas jugaron cinco choques en las dos ediciones que disputó de la vieja Copa de Europa, ganó uno (0-1 al Vikingur en la temporada 1982-1983) y perdió los cuatro restantes, aunque una de esas derrotas, el 2-1 ante el Celtic de Glasgow, le bastó para pasar de ronda. En su única participación en la ya renovada Champions League, en la temporada 2002-2003, la Real consiguió mejorar algo esas estadísticas. Jugó cuatro encuentros lejos de Anoeta, ganó uno, 1-2 al Galatasaray, al que habría que sumar la victoria ante el Olympique en Gerland por 0-2 en la previa de la presente temporada, empató otro (2-2 ante el Olympiakos) y perdió los otros dos.

sábado, octubre 19, 2013

VALENCIA 1 - REAL SOCIEDAD 2 Mestalla vuelve a ser el bálsamo

Mesatlla volvió a ser un bálsamo para la Real. El momento era complicado y la Real volvió a ganar al Valencia, por quinta vez consecutiva y por tercera en el estadio de la capital del Turia. El 1-2 final se logró después de una primera parte con algunas dudas pero mostrando una muy buena actitud defensiva, recuperando en el mejor momento posible esa pegada que tantos partidos resolvió la temporada pasada y realizando una más que aceptable segunda parte, en la que cerró todos los caminos al Valencia y generó las suficientes ocasiones como para subir el 0-2 al marcador, incluso poder ampliarlo y dejar en anécdota el postrero gol de Pabon. Mestalla es de nuevo un golpe de efecto en una situación en la que era más que necesario que la Real respirase, le demuestra que puede ganar en cualquier campo y sube la moral de un equipo que buscaba algo así para recordar al que fue hace no tantas semanas. Y todo eso, justo antes de Old Trafford.

Jagoba Arrasate admitió en la víspera que la Real no estaba para pensar en sueños europeos y puso en Mestalla el once prácticamente de gala que se esperaba, manteniendo la defensa de la pasada temporada, con un centro del campo formado por Markel, Pardo y Zurutuza, sin rotaciones para sus extremos y estrellas y escogiendo a Agirretxe en lugar de a Seferovic en punta. No hay mucha discusión sobre que ese, excepción hecha del recuperado pero aún no al cien por cien Xabi Prieto, es el mejor once que podía presentar el técnico realista con lo que tiene. A la larga acabó saliendo bien y dejando elementos esperanzadores, pero lo cierto es que en la primera mitad sus mejores armas no permitieron al equipo txuri urdin un juego que recordara al de sus mejores momentos, no ya de la temporada pasada sino incluso de ésta, porque no hay que olvidar que en los dos partidos ante el Olympique y en el arranque liguero ante el Getafe sí se vio a un gran equipo.

A falta de fútbol, la Real se encomendó a la brega. Pero sus fallos en el pase no facilitaban en absoluto la labor, bien cimentada no obstante por su defensa. Nada más arrancar el partido, un mal despeje de Griezmann obligó a De la Bella a cortar un avance de Feghouli, que ya encaraba el área, y se cargó con una tarjeta amarilla que supo defender bastante bien en los primeros 45 minutos. El Valencia tenía el dominio del balón, ante un doble pivote, el formado por Markel y Pardo, que pasó absolutamente desapercibido. El primero no actuó como el stopper que tendría que ser y el segundo no encontró su sitio para sacar el balón desde atrás. No es de extrañar que la primera ocasión txuri urdin, aunque hoy el equipo vistiera de naranja, llegara a balón parado. Griezmann estuvo muy cerca de romper el maleficio de las faltas directas y anotar una algo retirada del pico derecho del área. Su trallazo se marchó fuera por muy poco.

El fútbol de ataque del Valencia llegó más por insistencia que por calidad. Pudo adelantarse en el minuto 15. De hecho, Jonas marcó de cabeza. Por su gesto, dio la impresión de que el colegiado Hernández Hernández señaló que el balón había sobrepasado la línea de fondo en la parábola que cogió desde el córner, algo difícil de apreciar en la retransmisión televisiva, porque si lo que señaló fue falta sobre Carlos Martínez fue un regalo apreciable. Si el árbitro se quedó con dudas, acabó compensando rápidamente. El propio Carlos Martínez fue objeto de un claro penalti pocos minutos después, pero el colegiado tampoco señaló nada. Feghouli estuvo cerca del gol con un buen disparo desde la frontal y Postiga buscó un rechace de Bravo en un disparo con mucho efecto, pero Carlos Martínez, rapidísimo, frustró la ocasión. En realidad, era un partido de mucho ritmo, muy poco fútbol y escasísimas ocasiones de gol.

Hasta que se movió el marcador. Agirretxe arrastró a media defensa del Valencia, dejando que Zurutuza pusiera una magnífica asistencia de cabeza sobre Griezmann que no perdonó solo ante Guaita. Por primera vez desde que el Olympique visitara Anoeta, la Real se adelantó en el marcador. Y pudo sentenciar antes del descanso en un contragolpe formidablemente llevado por Vela, que cedió a Agirretxe para que éste, incomprensiblemente, echara el balón fuera. A Agirretxe se le notó aún muy lejos de su mejor forma y sin chispa, porque estas son las que el año pasado marcaba sin despeinarse. Esos cinco minutos finales sirvieron para que la Real se diera cuenta de que podía ganar en Mestalla. Y con la confianza que le daba el 0-1 arrancó la segunda parte mostrando una descomunal fortaleza defensiva, con un Mikel González sensacional, y una espléndida salida, ya con un Pardo entonado y con un Zurutuza que conectaba a las mil maravillas sobre todo con Griezmann.

Y así el primer cuarto de hora supuso una muestra evidente de la superioridad realista sobre el Valencia. Agirretxe falló una primera ocasión solo delante de Guaita, intentó un segundo remate de primeras algo más complicado y estuvo muy cerca de llegar a un sensacional pase de Zurutuza. En el minuto 58, un Pardo que ya estaba comodísimo sobre el césped de Mestalla enganchó un zapatazo sensacional desde la frontal del área y colocó el balón junto a la cepa del palo izquierdo del guardameta valencianista. Un golazo sensacional, perfecto para que el chaval vaya cogiendo las sensaciones que necesita y para que todo el mundo vea lo que puede aportar a la Real, no sólo juego sino también unos goles que la temporada pasada no llegaron desde esa línea (Markel e Illarramendi, los que conformaron el once tipo, no marcaron ninguno). El partido pareció cerrado en el mismo momento en el que el balón tocó la red.

Esto fue así porque la Real mantuvo una intensidad defensiva muy buena que maniató por completo a los jugadores valencianistas. Sólo con la entrada de Canales pareció perder algo el control del mediocampo (más claramente cuando Pardo se marchó, a doce minutos del final, aunque Ros hizo un buen trabajo en su lugar). Mathieu tuvo una buena ocasión para marcar en una remate de volea dentro del área, pero hasta el minuto 35 no tuvo una jugada limpia el Valencia, y finalizó con el cabezazo fuera de Pabon. Los últimos minutos dejaron una buena noticia, la reaparición de Xabi Prieto (incluso algunos minutos para Chory, demasiado pocos para evaluarle), y otra mala, el gol del Valencia, que llegó en el descuento. Fue la única jugada en todo el partido en la que la Real dejó demasiado espacio a un atacante valencianista. Pabon anotó desde dentro del área ya sin tiempo para más, puesto que el colegiado mandó a los dos equipos a la ducha nada más sacarse desde el centro.

Es más que evidente que el deseo de todo el realismo es que estos tres puntos sean un punto de inflexión en la temporada. Por lo pronto, rompen una racha de siete jornadas sin ganar, suponen la primera victoria de la Liga lejos de Anoeta, impiden que la Real de Arrasate logre guarismos negativos históricos y alejan al equipo de la zona de descenso. No es poca cosa, aunque el juego de la primera parte siga sembrando dudas por la falta de esa velocidad más que permitía al conjunto txuri urdin desatascar partidos complicados y por la excesiva lentitud de un Agirretxe que está tardando mucho en coger la forma después de la lesión, incluso a pesar de su buen movimiento en el gol de Griezmann. El 1-2 de Mestalla sirve también para agarrarse a una máxima que hasta ahora se ha cumplido siempre: si la Real se adelanta en el marcador, acaba ganando. La segunda parte, desde luego, marca el camino a seguir y el buen partido de Pardo (que robó más balones que Markel, para aquellos que siguen pensando, Arrasate incluido, que no puede jugar de pivote más retrasado) invita a la esperanza. Ahora sí, ya se puede pensar en Old Trafford.

viernes, octubre 18, 2013

PREVIA Valencia - Real Sociedad. Competir para soñar

Celebrando el 2-5 de la temporada pasada en Mestalla.
Sin competir en la Liga no se puede soñar con Europa y el calendario ha querido dejárselo claro a la Real, colocando a su gran rival por la cuarta plaza la pasada temporada, el Valencia (sábado, 18.00 horas, Mestalla; Canal + Liga y Gol TV), justo antes de medirse de vivir uno de los partidos más hermosos de su historia, el de Old Trafford, y de arrancar un nuevo maratón de partidos como el que ha dejado a la Real en tan baja posición en la tabla y con cero puntos en la fase de grupos de la Champions League. Mestalla puede ser, por tanto, un lugar perfecto para reaccionar si obliga a la Real a recuperar su ansia por la competición sin pensar en lo que llegará más adelante. El equipo de Jagoba Arrasate necesita ya una victoria que permita reconducir el camino de la temporada. El parón de dos semanas tras la derrota de Vallecas tiene que ser decisivo para que esta fase de la competición permita remontar en las dos competiciones, antes de encarar la Copa ya en el primer fin de semana de diciembre.

Más que sorpresas, lo que ofrece la lista de Arrasate es una espléndida noticia, la del regreso de Xabi Prieto tras la lesión que se produjo en el Camp Nou, sin perder de vista además que esto le permitirá cumplir su sueño de estar también en Old Trafford. Él es la primera de las dos novedades que hay en la convocatoria con respecto al encuentro jugado en Vallecas hace dos semanas, antes del parón. La segunda novedad, mucho más esperada, es Mikel González. El central vuelve al grupo, y sin duda alguna también al once inicial, después de perderse el partido en Madrid por su paternidad. Los dos jugadores que se caen son Cadamuro y Elustondo, aunque sólo el primero de ellos por cuestiones técnicas. El segundo tiene una pequeña sobrecarga, sumándose en la enfermería a Estrada y los dos lesionados de larga duración, Granero e Ifrán.

Arrasate aseguró que no hay pensamientos de Champions League todavía y que todas las energías están puestas en el choque de Mestalla, por lo que se esperaba un once muy cercano al de gala. Bravo estará en la portería, con Carlos Martínez en la derecha, en principio De la Bella en la izquierda aunque José Ángel tiene opciones, y como centrales Iñigo Martínez y Mikel González. Markel estará por delante de ellos, en principio junto a Pardo y Zurutuza, con Griezmann y Vela en las bandas y la duda de Agirretxe o Seferovic en punta. Zubikarai, Ansotegi, Ros, Xabi Prieto y Chory Castro estarán en el banquillo a disposición del técnico txuri urdin. La única alteración más o menos plausible que podría sufrir este once se daría si Prieto está listo para ser titular, aunque parece poco factible que Arrasate arriesgue con él tras la lesión y con la cercanía del partido en Manchester.

La Real arranca la jornada en la decimoquinta posición, con siete puntos, uno por encima de la zona descenso y a seis de la sexta plaza, la última que da acceso a la Europa League. Las cifras hasta ahora no son buenas. Los de Arrasate llevan ocho jornadas sin ganar, sólo han vencido un partido (en la primera jornada al Getafe), sólo el Almería ha ganado menos veces (ninguna) y es el segundo equipo menos goleador (seis tantos, por cinco del Granada). El Valencia ocupa la séptima posición con 13 puntos, y aunque comenzó con dudas acumula cuatro jornadas sin perder y diez de los últimos doce puntos en juego. Como local, ha ganado tres partidos y ha perdido uno, 2-3 ante el Barcelona. La Real aún no ha conseguido la victoria a domicilio aunque ha empatado en dos de sus cuatro salidos, a uno ante el Elche y a cero ante el Levante. Sólo Betis, Rayo y Almería han marcado menos goles lejos de su propio estadio que la Real, que apenas suma dos dianas (la de Vela en el Martínez Valero y la de De la Bella en el Camp Nou).

Mestalla nunca ha sido un campo muy propicio para la Real, aunque en los últimos años las estadística no han sido malas en absoluto. Valencia y Real Sociedad se han visto las caras en 62 ocasiones, siempre en Primera División. El conjunto levantino venció en 41 y el donostiarra sólo en diez, con once empates. Sin embargo, en los últimos once años, y con ocho encuentros diputados, el equipo txuri urdin ha arrancado del feudo valencianista nada menos que dos victorias y cuatro empates. Bien es verdad que uno de esos empates, a tres, se produjo el día en el que se certificó el descenso a Segunda del equipo en la temporada 2006-2007, aunque la victoria tampoco habría servido para seguir en Primera. La mayor goleada realista ha sido precisamente su última victoria, el 2-5 de la temporada 2012-2013. El mayor correctivo recibido por la Real en Mestalla es el 7-1 de la campaña 1934-1935, Liga que acabó con el descenso a Segunda. El equipo realista ha vencido en sus dos últimas visitas a Mestalla, 0-1 en la 2011-2012 y el mencionado 2-5. ¿No hay dos sin tres?

Ese 2-5 de la temporada pasada, la 2012-2013, llegó después de la victoria en Málaga, en la anterior salida. Mestalla fue la prueba de fuego para el fútbol txuri urdin porque se llegó sin Illarramendi. Pardo y Zurutuza formaron el doble pivote y bordaron el fútbol. Y eso que el Valencia se adelantó en la primera jugada del partido por medio de Soldado. Pero la Real se hizo con el mando del partido con categoría. Se puso a jugar y paulatinamente hizo que el rival retrocediera. Mereció con creces el gol, Alves lo evitó en numerosas ocasiones, aunque el empate no llegó hasta que el equipo local se quedó con diez por una justa expulsión de Jonas. Acto seguido, De la Bella regateó sin tocar el balón a Alves y marcó uno de los goles del año. Mikel González hizo el 1-2, ya en la segunda parte, rematando un córner en el segundo palo. Un saque largo de Bravo y la asistencia de Vela acabaron en el 1-3, de Ifrán. El Valencia recortó distancias de nuevo con Soldado como goleador, pero rápidamente Agirretxe puso el cuarto y sentenció el partido. Vela, transformando un penalti que él mismo forzó, puso el 2-5 final.

domingo, octubre 13, 2013

FUENLABRADA 3 - REAL SOCIEDAD B 1 Sin opciones ante el nuevo líder

Royo no puede más que mirar cómo entra el 1-0.
La Real Sociedad B sufrió una clara pero quizá algo abultada derrota en su visita al Fuenlabrada, que con estos tres puntos se convierte en el nuevo líder del grupo II de Segunda B. Eso, y que esta sea la quinta victoria consecutiva del equipo que entrena Visnjic, puede dar idea de que la empresa de puntuar en tierras madrileñas no era nada sencilla. Pero si se complicó más de la cuenta fue porque el Sanse tardó mucho en entender el partido, dejó pasar casi toda la primera parte sin generar demasiado peligro y sólo en la segunda mitad encontró, aunque sin éxito, la forma de buscar las cosquillas al Fuenlabrada. Los dos goles de los locales en la primera mitad, en las que fueron prácticamente sus únicas ocasiones de peligro en ese periodo, dejaron el partido prácticamente sentenciado en su ecuador. La buena noticia, aunque escasa, es que el Sanse jamás se rindió y buscó siempre el gol, algo que encontró ya a última hora por medio de Kenan Kodro.

El 2-0 llegó antes del descanso.
Si ya era un partido difícil de antemano, con una Real buscando todavía su identidad en una trayectoria descendente en la clasificación y un Fuenlabrada en racha, el primer gol local fue un jarro de agua fría. Era el minuto 10 cuando el central Paco Aguza superó a toda la defensa realista, hoy de naranja, y conectó un buen cabezazo que superó con facilidad a un Royo que sólo pudo ver cómo el balón se colaba en su portería. El gol confirmó que el Sanse sufre mucho a balón parado. Pudo haber sido peor si el córner botado prácticamente a continuación del 1-0 por Antonio López hubiera encontrado portería en lugar de estrellarse en el larguero. El equipo txuri urdin sufría casi sin necesidad, porque el Fuenlabrada tampoco encontraba un juego fluido. Es verdad que el choque estaba más volcado sobre el área de Royo que sobre la de Basilio y que los locales tocaban el balón con cierta facilidad, pero no hubo ocasiones claras en ninguna de las dos porterías y el desplazamiento del balón era bastante espeso.

Así transcurrió una primera mitad insulsa hasta que el Sanse encontró un castigo demasiado severo a la frialdad del encuentro. En el minuto 39, una jugada de Carlitos por la banda izquierda apenas encontró oposición en Etxabeguren y Elustondo, y desde la linea de fondo pudo meter el balón atrás para que Antonio López subiera el 2-0 al marcador. Con claro dominio local, sin duda, pero el partido no estaba para un resultado tan severo. Al Sanse le costaba muchísimo sacar el balón jugado, con una gran presión de los locales y continuos robos de balón en la medular (enorme trabajo de Pachón bajando al centro del campo), y dependía de balonazos que un batallador Iker Hernández nunca tuvo opciones de bajar. Sólo al final y en tres córners consecutivos consiguieron los de Asier Santana que el equipo local tuviera que preocuparse por su portería, pero en ninguno hubo remates claros. Destacaba Zaldúa, tanto en defensa como en continuas subidas por la banda izquierda. Y eso que jugó mermado por la tarjeta amarilla que vio en el minuto 14 por una clara mano, e incluso con el susto de ver cómo se reclamó la segunda de nuevo por otra mano.

Si no lo estaba ya, el 3-0 sentenció el partido.
En la reanudación el escenario cambió. El partido frío de la primera mitad dejó paso a otro en el que hubo alternativas por parte de los dos equipos y, sobre todo, en el que el Sanse dio un evidente paso adelante y sí vio los caminos para buscar el gol, sobre todo por medio de un Oyarzun que estuvo en buena parte de las acciones de peligro. En el minuto 55, Iker Hernández pidió penalti en una entrada dentro del área de Josué, que bien pudo tocar al delantero realista al meter la pierna en su avance. El árbitro, Pena Varela, muy bien colocado, dejó seguir el juego pese a las protestas de Iker y Sangalli, que estaba junto a la jugada. En el minuto 61, Oyarzun tuvo la mejor ocasión del Sanse, al estrellar un precioso zapatazo en el larguero de la portería de Basilio. Eran con diferencia los mejores minutos de los realistas, que ahora sí estaban metidos en el partido y no merecían el contundente 2-0 que campeaba en el marcador.

Cuando comenzaron los cambios de ambos equipos, el Sanse pareció diluirse durante unos minutos y Royo tuvo bastante trabajo que, a pesar de alguna duda en sus salidas, solventó con mucho acierto y mantuvo cierta vida para su equipo en este encuentro. Santana comenzó a mover el banquillo quizá algo tarde, confiado en que el buen arranque de la segunda mitad diera algún fruto, ya en el minuto 69. Hervías entró por Sanz en ese minuto y la apuesta ofensiva llegó seis minutos después, cuando Kenan Kodro suplió a Zaldúa. Un delantero por un lateral, buscando una muy difícil remontada. El valiente cambio llegó justo después de Basilio salvara el 2-1 en un uno contra uno de nuevo frente a Oyarzun. En el minuto 80, Santana agotó sus cambios dando entrada a Odriozola por un Sangalli muy batallador pero que sólo pudo entrar en juego en los minutos finales de la primera mitad y en algunos instantes de la segunda. Pero Borja, que acababa de entrar en el terreno de juego, marcó el 3-0 en la siguiente jugada y puso punto final al partido.

Así marcó Kenan Kodro el 3-1 final.
Al menos en cuanto a su resultado, porque la Real, con un Odriozola que dejó unos muy buenos minutos finales por la banda derecha, no bajó los brazos ni siquiera con ese castigo, injusto por lo abultado que no por su signo. El mal llamado gol del honor llegó en el minuto 89, cuando Elustondo cedió en el pico del área a Kodro y éste se buscó el hueco para un disparo que Basilio no pudo detener. El filial realista siguió empujando aunque sabía que la derrota era inevitable, y pudo marcar el segundo en un córner que forzó ya en el descuento, pero el propio Kodro no pudo encontrar un remate claro y el balón se paseó por el área local. El Sanse, como el primer equipo, no conoce la victoria desde la primera jornada de Liga y suma ya siete jornadas sin puntuar. Hoy perdió en el estadio del nuevo líder, un Fuenlabrada que no conoce la derrota y que suma cinco victorias consecutivas. Eso y la buena segunda mitad son los argumentos a los que agarrarse. Pero una derrota es una derrota que duele independientemente de las circunstancias. La reacción no llegó en Fuenlabrada, pero empieza a urgir.

Aquí, galería de imágenes del partido en A través del Objetivo.

martes, octubre 08, 2013

Markel y Elustondo, catorce veces titulares juntos en siete años

Markel y Elustondo, en el partido de Leverkusen.
En los dos últimos encuentros oficiales de la Real, el de Champions en Leverkusen y el de Liga en Vallecas, coincidieron en el once titular Markel Bergara y Gorka Elustondo. Y eso es noticia, a pesar de que ambos llevan juntos en el primer equipo nada menos que siete años. Elustondo debutó en la Real en la temporada 2006-2007, de la mano de Lotina y ante el Celta en Balaídos. Desde entonces, ha sido titular en 98 de los 119 partidos que ha jugado. Markel debutó poco menos de un año después, en Las Palmas, en la primera y única eliminatoria de Copa que jugó la Real en la temporada 2007-2008. Él suma 86 encuentros en el once inicial de los 120 que ha disputado. Y sí, es noticia que ambos posen en el once titular porque contando estos dos últimos partidos esa circunstancia sólo se ha dado en un total de catorce encuentros, nueve de Primera División, tres de Segunda, uno de Copa (en los años que el equipo pasó en la categoría de plata) y uno de Champions. Total en los partidos con Markel y Elustondo en el once inicial, 9 de 39 puntos posibles y una eliminación copera.

Que ambos jugadores hayan formado de inicio el centro del campo txuri urdin en tan pocas ocasiones (en realidad habría que contar doce, porque en uno de los partidos, el de Vigo de la pasada temporada, Elustondo jugó como central improvisado por las ausencias) encuentra una múltiple lectura. La primera que se puede hacer es que ambos jugadores han pasado largos periodos de tiempo lesionados desde que llegaron al primer equipo, con lo que han podido coincidir más bien poco. De hecho, en las temporadas 2008-2009 y 2011-2012 no llegaron a estar juntos en ningún once. La segunda, y sin ánimo de que se entienda como un menosprecio a su alineación conjunta (cada realista es un entrenador, hay quien considera que pueden jugar ambos y quien cree que no debería hacerlo ninguno), es que casi todos los entrenadores que han pasado por la Real, desde Miguel Ángel Lotina hasta Philippe Montanier, han encontrado mejores fórmulas que ésta. Y hay una tercera lectura, también sumamente interesante, que se desprende de los datos, fríos y asépticos, y es que es una fórmula que la Real usa para contener, no para crear.

La cifra más expresiva de todas las que se pueda dar sobre el funcionamiento de la dupla Markel-Elustondo es que con ella la Real sólo ha sido capaz de ganar dos partidos, una cifra muy baja. El primero de esos triunfos fue el que inauguró esta lista de coincidencias en el once inicial, en la temporada 2007-2008 ante un Málaga líder de Segunda y en Anoeta, en un día en el que la Real todavía en manos de Chris Coleman jugó la gran mayoría del partido con once jugadores criados en Zubieta. El segundo, ya en Primera, en la temporada 2010-2011, fue el triunfo por 1-2 en Málaga. En los once restantes, en los que el juego y particularmente el juego ofensivo fue bastante paupérrimo en la mayoría de los ocasiones, llegaron nada menos que ocho derrotas de la Real. Algunas de ellas muy dolorosas y sangrantes, como el partido de Copa ante el Rayo de la temporada 2009-2010, el encuentro más cercano al día en el que la Real cumplió cien años de vida, y que se saldó con un 0-2, o el contundente 5-1 en el Camp Nou con el que se abrió la temporada 2012-2013.

Parece evidente que colocar a ambos jugadores en el centro del campo es una apuesta más defensiva que otras con las que pudieron jugar los técnicos realistas. Ese mencionado encuentro en el Camp Nou, en el que se desplazó a Illarramendi al puesto más adelantado del centro del campo, es una prueba concluyente. También lo es el hecho de que sólo dos de los catorce partidos en los que han coincidido en el campo se jugaron en Anoeta. Los otros doce, como visitante. Con ese mediocentro que hace unos días jugó en Champions, la Real no pudo ganar en los campos de los dos filiales con los que se enfrentó en Segunda, 0-0 ante el Sevilla Atlético en la temporada 2007-2008 (en un partido en el que el equipo txuri urdin no llegó a realizar ni un solo disparo a puerta) y 1-1 ante el Villarreal B en la 2009-2010. Martín Lasarte fue el entrenador que más oportunidades dio a esa dupla, nada menos que siete, dos de ellas en su primera temporada, en Segunda, y cinco en el regreso a Primera División. En la 2012-2013 Montanier les usó en tres ocasiones, una de ellas con Elustondo de central.

En el arranque de esta temporada, parecía que Markel y Elustondo se disputarían el puesto de 4. Pero los dos últimos partidos demuestran que para Arrasate no sólo no es descabellado que jueguen juntos, sino que da la impresión de que forman parte de su once tipo (si es que finalmente hace esa apuesta más o menos clara por once hombres, como la que acabó haciendo Montanier en la segunda vuelta de la temporada pasada), habida cuenta de que han tenido continuidad en el once después de un partido de Champions y sorteando las rotaciones. Y eso es noticia, porque Elustondo y Markel no han jugado juntos hasta ahora porque todos los entrenadores han encontrado fórmulas mejores, independientemente de los largos periodos de ambos en la enfermería. Son muchos los medios que han estado por delante: Garitano, Martí, Aranburu, Diego Rivas o Illarramendi han jugado muchos más partidos que ellos cuando han estado disponibles. Elustondo tuvo algunos partidos consecutivos junto a Garitano con Eizmendi de entrenador y Markel fue el preferido de Montanier junto a Illarramendi. Pero que jueguen juntos es algo prácticamente nuevo.

Y socialmente contestado, no hay que olvidar tampoco ese aspecto de esta situación. Markel y Elustondo tienen una fama que los datos respaldan de alguna manera. También hay que considerar lo que supone su titularidad conjunta para otros jugadores de la plantilla, sobre todo teniendo en cuenta que a Lasarte se le cesó, entre otras razones, por preferir a Diego Rivas antes que Illarramendi... y Elustondo. En Vallecas parecía obvio que entraría Rubén Pardo, que no jugó ningún minuto en Leverkusen, por la política de rotaciones que ha venido aplicando Arrasate desde que es el entrenador del primer equipo, pero sólo salió a la desesperada cuando el Rayo marcó el penalti en el minuto 89. Buena parte de la afición (y de la prensa) insiste en pedir minutos para el riojano. Montanier le despreció y Arrasate continúa teniendo algunos gestos poco positivos con el canterano. Aunque ya le ha dado más de la tercera parte de los minutos que le dejó el francés en toda la temporada 2012-2013 y casi los mismos que en la 2011-2012, Elustondo ha jugado en esta más que él (479 minutos, por 393 de Pardo) incluso habiendo pasado por la enfermería. ¿Seguirá Arrasate con esta apuesta por Markel y Elustondo, desafiando los números que presentan ambos jugadores y perpetuando la situación de banquillo de Pardo? Sólo él sabe la respuesta.
Once inicial del Real Sociedad - Málaga (2007-2008).
Todos los partidos con Markel y Elustondo en el once inicial
2007-2008
Real Sociedad 2 - Málaga 0
Sevilla Atlético 0 - Real Sociedad 0
2009-2010
Real Sociedad 0 - Rayo Vallecano 2
Villarreal B 1 - Real Sociedad 1
2010-2011
Osasuna 3 - Real Sociedad 1
Málaga 1 - Real Sociedad 2
Zaragoza 2 - Real Sociedad 1
Atlético de Madrid 3 - Real Sociedad 0
Sevilla 3 - Real Sociedad 1
2012-2013
Barcelona 5 - Real Sociedad 1
Celta 1 - Real Sociedad 1
Osasuna 0 - Real Sociedad 0
2013-2014
Bayer Leverkusen 2 - Real Sociedad 1
Rayo Vallecano 1 - Real Sociedad 0

domingo, octubre 06, 2013

"Jagoba, mueve el banquillo"

Antes del partido, fiesta de las aficiones.
Vallecas es algo tan bonito para un aficionado de la Real que cometeríamos un error si no lo repitiéramos cada vez que se produce, si no recordáramos lo mismo que el club vallecano enfatiza por megafonía antes de cada Rayo Vallecano - Real Sociedad, que el fútbol es un deporte que tiene que unir a las aficiones. Eso sucede siempre en este encuentro, siempre, sin excepción y para orgullo del seguidor franjirrojo y del txuri urdin. Pone la piel de gallina que una enorme pancarta realizada por aficionados locales recordara el nombre de Aitor Zabaleta. O que la afición txuri urdin se uniera a la ya clásica reivindicación de los emblemáticos Bukaneros ("Presa, vete ya"), y que incluso coreara el nombre del Rayo en los prolegómenos del partido. Ese aplauso cruzado entre las dos aficiones es siempre lo más bonito que deja una jornada al año, aunque los grandes medios de comunicación vivan únicamente pendientes del resultado y los detalles más absurdos de los partidos de sus dos únicos equipos. Peor para ellos.

Es cierto que el modesto estadio madrileño no vivió ayer una invasión txuri urdin como la que aconteció la pasada temporada, Aún así, fue notable. "No te has pasado conduciendo y estaremos en Donosti, ¿verdad?", le decía un aficionado del Rayo a otro cuando se dispersó la marea realista que recibió a su equipo. Pero esta invasión tiene aún más mérito, porque no va acompañada de una racha de triunfos ni sigue al mismo equipo arrollador de hace unos meses. Hay una diferencia entre viajar para ver ganar a la Real y viajar para ver a la Real. Y así, varios centenares de realistas poblaron una de las gradas superiores del estadio, llegados desde Gipuzkoa pero también desde los sitios más dispares, también por supuesto de Madrid. Y no pararon de animar en todo el partido. La suya fue la enésima demostración de fervor, fidelidad y saber estar en un campo del fútbol español. Y es en la derrota cuando más agradecen gestos de sus jugadores, gestos que ayer no llegaron de la forma merecida. Cuando hace unos meses la Real venció en este mismo escenario por 0-2 y parecía afianzar de una forma casi definitiva esa gran cuarta plaza que finalmente consiguió con algo más de sufrimiento, todo eran risas y alegría. Eso es fácil de compartir. La derrota de ayer no. Así que no queda más que felicitar al jugador que sí tuvo un gesto para con el aficionado y lamentar que no fuera algo meditado, organizado y general.

La grada ocupada por la afición txuri urdin.
Y hubo un momento que también es necesario destacar. Mediada la segunda parte, el Rayo ya había agotado sus tres cambios cuando la Real todavía no había hecho el primero. "Jagoba, mueve el banquillo" gritó la afición. Quizá algo tímidamente, pero con la suficiente fuerza como para que se escuchara con nitidez. El cántico es continuación del que escuchaba Montanier ("gabacho, mueve el banquillo") y que tan poco gustaba en algunos sectores, que lo llegaron a tachar de falta de respeto. Pero la afición suele ser sabia, y más una como la de la Real, que jamás ha abandonado al equipo, en ninguna situación, ni siquiera en Segunda y en una ruina que por momentos parecía irreversible. Y si ve algo con tanta claridad como para unirse en un grupo amplio y corearlo, es que hay algo a lo que atender. "Entendíamos que el equipo estaba bien, que estaba muy entero. Los cambios normalmente suelen ser para buscar algo diferente. Tampoco veíamos por qué había que hacer los cambios porque el equipo estaba bien". Esa fue la respuesta de Arrasate en la rueda de prensa tras el partido.

Hace dos años, la Real salió de Vallecas como colista después de encajar un mucho más contundente 4-0 y fue el día en el que la gente entonó, una de las primeras veces que lo hizo, el famoso "Montanier, dimisión". Hace trece años fue en Vallecas donde se coreó con fuerza un "Clemente, vete ya" al que se unió la afición vallecana con la misma firmeza y cariño con la que la realista entonó ayer el "Presa, vete ya". "Jagoba, mueve el banquillo", pidió el aficionado txuri urdin, como se lo pedía a Montanier para arreglar uno de los defectos más comentados de su Real, la enorme tardanza en realizar las sustituciones, un mal que parece que se prolonga tras la marcha del francés. En Vallecas, Arrasate sólo hizo un cambio útil, en el minuto 70, y los dos últimos ya con el 1-0 en el marcador y para jugar los minutos de descuento. La Real jugará otros dos partidos lejos de Anoeta antes de que el estadio realista pueda pronunciarse, pero Vallecas siempre ha dejado pinceladas de sabiduría. Y de lo impresionante que es la afición de la Real. Esa es la mejor lección del partido de ayer.

sábado, octubre 05, 2013

RAYO VALLECANO 1 - REAL SOCIEDAD 0 La Real se autodestruye con su conformismo

El once de la Real en Vallecas.
La Real cayó derrotada en Vallecas y lo hizo autodetruyéndose, con un gol de penalti en el último minuto del partido, después de una actuación tan pobre como la del rival, aunque en una segunda mitad en la que fue mejor que el Rayo. Lecturas se pueden hacer muchas, independientemente de que el árbitro acertase o no en la señalización del penalti, que no lo hizo, pero una en la que coincidirá necesariamente todo el mundo es la que recuerda que es el segundo partido consecutivo que se va en el último suspiro y en una jugada a balón parado. Eso, méritos al margen, es un mazazo enorme en lo anímico y seguramente también en lo futbolístico, porque, aunque lejos del nivel que sí exhibió en la segunda mitad de Leverkusen, la Real sí estaba siendo mejor que su oponente. Y el conformismo llegó durante el partido, después del partido y, en realidad, en todo lo que llevamos de temporada.

No se preveían muchas novedades con respecto al once que batalló en Leverkusen, y Arrasate cumplió. Más, incluso, de lo esperado, porque dio la impresión de que el estadio vallecano vio lo que va a ser su once tipo, siempre que las rotaciones y las ausencias obligadas como hoy la de Mikel González no se interpongan en su camino, con un centro del campo formado por Markel, Elustondo y Zurutuza. El damnificado, y eso suena a algo conocido, es Pardo. En ese once ideal sólo parece haber una duda, el ariete. Y Agirretxe, hoy titular en Vallecas parece ir ganando la batalla a Seferovic por una cabeza, que se diría en el argot de la hípica. La fórmula supone una renuncia explícita a sacar el balón jugado desde atrás y obliga a que Zurutuza y los tres atacantes, en constante cambio de posición, hagan un trabajo enorme.

La mejor ocasión de la Real. Agirretxe, fuera sin portero.
La primera parte fue viva pero mala. Se notaba en exceso que había sobre el césped dos equipos que necesitaban ganar pero que tampoco querían perder. Muchas imprecisiones, muchos huecos en el centro del campo y ocasiones que, en realidad, no llegaron como fruto del juego acertado de los contendientes sino más bien de errores, pérdidas de balón o jugadas de estrategia. El Rayo fue, indudablemente, el equipo que más cerca estuvo del gol en el primer acto, porque estrelló dos balones en la madera. En el minuto 28,  fue el larguero, en una ocasión motivada por una indecisión de Iñigo Martínez. Y en el 42, el palo de derecho de Bravo salvó el gol en un cabezazo tras una falta botada desde la derecha. Iñigo Martínez también lo había evitado en el minuto 23, cortando milagrosamente un avance rayista que enfilaba ya a Bravo en solitario.

¿Y la Real? El equipo de Jagoba Arrasate renunció a sacar el balón desde atrás, y los lanzamientos en largo se convirtieron en su arma predilecta. Bravo e Iñigo Martínez eran los que llevaban las riendas de la salida de balón. A falta de Xabi Prieto, el jugador que mejor sabe ganar de cabeza esos pases desde la retaguardia, hasta Griezmann tuvo que emplearse en esa tarea. Aún así, la Real rondada con cierta facilidad las inmediaciones de la portería realista. El problema no fue la falta de pólvora, sino incluso el paso previo. Costaba pensar en cómo generar peligro y se tomaron decisiones muy equivocadas. La más flagrante fue un imposible disparo de Markel con la pierna izquierda, que de no mediar el despeje de un defensa rayista habría acabado probablemente en saque de banda. Lo más claro fue una doble indecisión entre Vela y Agirretxe en el minuto 38, pero ni así se exigió más de la cuenta al meta rayista.

Así marcó el Rayo el 1-0, de penalti.
La segunda mitad cambió el panorama. No por un vendaval de fútbol, ni mucho menos, pero la Real consiguió que el Rayo no se acercara con peligro a la portería de Bravo en toda la segunda mitad. Y poco a poco fue generando ocasiones de gol, no demasiado claras porque la claridad es una de las calidades que ha perdido esta temporada el equipo txuri urdin, pero sí fueron jugadas en las que se intuía que podía llegar el gol. A los cinco minutos, Vela colgó un balón al segundo palo tras un córner botado en corto pero Iñigo Martínez no llegó. Dos minutos después, de nuevo tras un envío de un Vela que se estaba conectando al partido, Agirretxe se revolvió en la frontal del área para introducirse en el área, pero el meta rayista alcanzó el balón antes que él. En el 16, Elustondo probó fortuna desde lejos. Y en el 26 llegó la más clara ocasión, en un jugadón de Vela por la banda derecha que finalizó con un pase atrás que Agirretxe, incomprensiblemente, mando fuera con toda la portería vacía. Si se desaprovechan esas opciones, ganar es imposible.

Después de esa jugada, y de que se lo pidiera la grada con una frase que ya había escuchado antes su predecesor, Arrasate movió el banquillo. Retiró del terreno de juego a Zurutuza y colocó en el césped a Seferovic. El suizo protagonizó un espléndido desmarque en su primera acción sobre el césped, y la jugada finalizó con un disparo cruzado de De la Bella, que bien pudo ser gol. En el minuto 35, el propio Seferovic pudo lograr el tanto que rompiera el empate en un contragolpe lanzado por Griezmann, pero su disparo encontró la respuesta del meta rayista. Tras esa ocasión, el partido entró en una fase más igualada, en la que ninguno de los dos equipos estuvo cerca del gol. Hasta la jugada del penalti. Un penalti absurdo por la zona en la que se produce, pero que el árbitro no dudó en señalar. Y gol. Porque los penaltis son otra cruz de la Real y de Bravo. Que no sea, ya ni siquiera hace que la derrota duela más de lo que ya duele.

El marcador final.
El equipo txuri urdin suma nueve partidos oficiales sin ganar, siete de ellos de Liga y la renta con respecto a la zona de descenso que le dieron los empates que fue cosechando en las jornadas previas se está evaporando lentamente. Es increíble que un equipo que llegó como un auténtico ciclón a finales de agosto, para superar con enorme brillantez al Olympique en la previa de la Champions, haya comenzado octubre en una situación ruinosa, en la que se conforma con muy poco (hoy, a pesar de desarrollar un fútbol flojo y cargado de errores, con pensar que la derrota ha sido injusta y que en la segunda mitad estaba siendo mejor) y en la que está lejísimos de explotar las condiciones que tiene la plantilla. Ese y no otro es el principal problema de esta Real, que, como la de Montanier en su primera temporada y en el comienzo de la segunda, aún no se ha permitido creer que es mejor que muchos de sus rivales. Y cuando esta Real se conforma, no es ni la sombra del equipo que puede llegar a ser.

viernes, octubre 04, 2013

PREVIA Rayo Vallecano - Real Sociedad. Urgencias en octubre

Agirretxe, bigoleador en Vallecas la temporada pasada.
Hace unos pocos meses, la Real llegó a Vallecas en plena espiral de ilusión. Esta vez (sábado, 18.00 horas, Estadio Municipal de Vallecas, Canal + Liga, Gol TV) lo hace con urgencias. Y estamos en el mes de octubre. Pero la mala racha llega ya a ocho partidos sin conocer la victoria, seis de Liga y dos de Champions, y es urgente que la Real recupere ya la senda de los buenos resultados con los que comenzó la campaña (con tres victorias seguidas, una en Liga y los dos partidos de la previa continental). El equipo de Jagoba Arrasate no está teniendo un primer tramo de temporada fácil, lastrado por las lesiones, por sus propios problemas y por la falta de triunfos. No tendrá fácil romper esa racha porque visita el feudo de otro equipo con urgencias, un Rayo que, como la Real, no gana desde la primera jornada, pero que ocupa el farolillo rojo de la clasificación. El ambiente, como es habitual en este precioso duelo, será de hermanamiento entre las dos aficiones.

El técnico txuri urdin no ha introducido más que cambio en la expedición que viaja a Madrid con respecto al grupo finalmente escogido de 18 jugadores para medirse en Alemania al Bayer Leverkusen. Se queda en tierra Mikel González, no por motivos técnicos o físicos sino por su paternidad, y entra en la lista José Ángel, que fue el último descartado para el encuentro de Champions. En la enfermería se mantienen Xabi Prieto, Dani Estrada y los dos que todavía tardarán meses en incorporarse, Ifrán y Granero. Afortunadamente, el choque europeo no ha dejado secuelas y los tocados, como es el caso de Zurutuza, han entrado en la lista sin problemas. Con respecto al último encuentro liguero, el de Anoeta frente al Sevilla, las novedades son Cadamuro y Javi Ros.

Dado que tras esta jornada vuelve a haber un parón en la Liga por los encuentros de selecciones, no se esperan demasiadas rotaciones en el once que presente Arrasate en Vallecas. Bravo será una vez más el portero titular. En la defensa son seguros Carlos Martínez en la derecha e Iñigo Martínez en el centro. Ansotegi y Cadamuro se juegan el otro puesto de central y no parece que De la Bella vaya a abandonar la banda izquierda. En la línea de tres centrocampistas se puede dar por segura la presencia de Pardo, el único que no jugó en Leverkusen. Elustondo y Markel se juegan el puesto por detrás y si está en condiciones Zurutuza completará ese trío. Por delante, Vela y Griezmann parecen nuevamente seguros, mientras que Sefrerovic y Agirretxe vuelven a disputarse la punta de ataque. Zubikarai, José Ángel, Ros y Chory Castro parecen suplentes seguros.

Real y Rayo comparten una estadística muy negativa: seis jornadas sin conocer la victoria, desde que el equipo txuri urdin venció 2-0 al Getafe y el rayista 3-0 al Elche en la primera jornada de Liga. La Real, no obstante, suma un total de siete puntos gracias a los cuatro empates logrados, y ocupa la decimotercera posición, cuatro puntos por encima de la zona de descenso y a cinco de la europea. Como visitante, ha cosechado dos empates (Elche y Levante) y una derrota (Camp Nou). El Rayo acumula seis derrotas consecutivas, una nefasta racha que ha llevado al conjunto madrileño a la última posición de la tabla, debido a que es el equipo más goleado y el que menos tantos ha logrado. Vallecas no vivirá el impresionante desembarco de aficionados realistas que aconteció el año pasado, en plena lucha de la Real por la cuarta plaza, pero como siempre habrá una nutrida representación de hinchas vestidos de blanco y azul, que recibirán el habitual calor de la inigualable afición vallecana.

La Real ha visitado Vallecas en un total de diecisiete ocasiones, catorce de ellas en Primera División. En la máxima categoría, el saldo es favorable a los locales, que derrotaron el equipo donostiarra en ocho de esas ocasiones. La Real, por su parte, venció en tres y empató en otras dos. La mayor goleada txuri urdin sigue siendo su primer triunfo en este campo, el 0-4 logrado en la temporada 1978-1979, con dos goles de Idígoras y uno de Satrústegui y López Ufarte. El más claro triunfo vallecano, que llegó por el mismo número de goles, es el 4-0 de la 2011-2012. La Real, que no logró ganar entre las temporadas 1992-1993 y 2011-2012 (en nueve encuentros, apenas dos empates), sólo consiguió dejar su puerta a cero en cuatro de esos catorce partidos. El cuadro histórico se completa con tres enfrentamientos en Segunda División, con igualdad absoluta, una victoria para cada equipo (0-1 para la Real en la 1966-1967, 4-1 para el Rayo en la 2008-2009) y un empate (grandioso partido, igualado a tres, en la 2009-2010).

En el encuentro de la temporada pasada, la 2012-2013, la Real dio una exhibición en Vallecas. Arropada por varios miles de aficionados, y presionada por un Valencia conjurado para ganar todos los partidos que le restaban en la temporada para arrebatarla la cuarta plaza, el equipo de Montanier pasó por el campo madrileño en plan campeón. No había transcurrido ni un cuarto de hora cuando el marcador ya registraba el 0-2 que a la postre resultaría definitivo. Agirretxe fue el autor de los dos tantos, el primero rematando un gran pase de De la Bella, y el segundo tras un servicio de Xabi Prieto. Ambos goles llegaron en el fondo junto al que estaba la hinchada txuri urdin. Aunque el Rayo trató de equilibrar la balanza con dos cambios incluso en la primera mitad, fue imposible. Quien más cerca estuvo siempre de aumentar el marcador fue la Real, incluso con un claro penalti no pitado sobre Prieto, aunque no hubo más goles.

miércoles, octubre 02, 2013

Bayer Leverkusen 2 - Real Sociedad 1 ¿Quién ha maldecido a la Real?

Vela hizo así el gol del empate.
¿Quién ha maldecido a la Real? ¿Quién y por qué? No hay razones futbolísticas para explicar por qué se ha marchado de vacío el conjunto txuri urdin del BayArena, que se ha plantado en Alemania con muchos argumentos durante buena parte del encuentro, ha sufrido cuando ha tenido que hacerlo, ha dominado en una segunda parte sensacional, ha debido ganar, y ha encajado dos goles, ambos a balón parado y en los minutos de descuento de las dos mitades del encuentro. Y, que quede bien claro, ha sufrido otro pernicioso arbitraje que evidencia que no todos los equipos tienen eso que llaman "arbitrajes Champions". El partido contra el Shaktar se comenzó a escapar con el arbitraje y hoy ha sucedido lo mismo. Son demasiados elementos que juegan en contra y que impiden que la Real, hoy reconocible y elogiable durante muchos minutos aunque obviamente haya elementos para el debate en su disposición de hoy, consiga saborear las ya muy merecidas mieles del triunfo.

Jagoba Arrasate hizo una apuesta clara con su once, colocando en el centro del campo esa fórmula maldita, con Markel y Elustondo por detrás de Zurutuza. Su idea era contener la fortaleza ofensiva del Bayer con el juego colectivo, con ese doble pivote y con la defensa de gala, junta por primera vez en la temporada, y dejar en manos de los cuatro de arriba las opciones de gol. Un plan controvertido, porque ese doble pivote siempre ha resultado maldito para la Real, y que sin duda con la derrota le costará algunas críticas a Arrasate. Y los primeros minutos del partido justificaron esas críticas. El Bayer impuso un ritmo endiablado que comenzó arrollando a la Real. ¿Habría superado con tanta claridad a la Real con otro centro del campo? Fútbol ficción, imposible de decir, pero superado por supuesto que estaba y tampoco tenía salida de balón. Bravo sostuvo entonces al equipo, deteniendo un disparo en el minuto 3 y otro en el 20. El siguiente córner lo cabeceó fuera Kiessling cuando lo más fácil parecía meterlo.

Habiendo sobrevivido la Real a esos minutos y al enorme peligro en la estrategia del Bayer, poco a poco el partido se fue igualando, con una exhibición de Zurutuza y de De la Bella, los mejores realistas. Y el equipo txuri urdin quiso recordar que también tiene pólvora, por muy mojada que esté. Una falta de Griezmann encontró un despeje de Leno francamente lejos de la ortodoxia que acabó en córner como pudo entrar en su portería. A continuación, un trallazo de Elustondo desde la frontal se topó, ahora sí, con la buena respuesta del guardameta alemán. La Real había hecho lo más complicado, igualar la balanza de un partido que había comenzando sumamente complicado para sus intereses y en el terreno de juego de un temible equipo alemán, el único que sigue la estela de Bayer y Borussia en la Bundesliga. Pero el Bayer encontró un aliado en uno de los asistentes del ruso Karasev, que demostró que eso de "arbitraje Champions" quiere decir en demasiadas ocasiones arbitraje casero. Griezmann marcó el gol del empate y su linier lo anuló por un inexistente fuera de juego.

El partido, como ya sucedió con el del Shaktar en Anoeta, cambió radicalmente y en contra de la Real, por una decisión arbitral no demasiado compleja de tomar. Y así llegamos a los fatídicos minutos finales de la primera mitad. Mikel González perdió un balón saliendo a despejar a la banda derecha que Kiessling estuvo a punto de convertir en el 1-0. Y de nuevo Mikel tuvo que cortar en falta un peligro avance de Son, en la misma frontal del área. Esa falta sí permitiría a los alemanes adelantarse. Con un poderío aéreo descomunal, no especialmente bien contrarrestado por la Real, Rolfes cabeceó y forzó a Bravo a realizar una gran estirada, pero el chileno dejó el balón muerto casi sobre su línea de gol y el propio jugador alemán que había rematado en primera instancia tuvo tiempo de llegar al balón antes que la defensa realista. Pasaban ya unos segundo del minuto 45 cuando la Real recibió un mazazo que habría sido de justicia en los primeros minutos pero que después de nivelar el juego, de sus dos ocasiones y de la decisión arbitral que impidió injustamente su empate, resultó un castigo demasiado duro.

En la segunda parte, el escenario cambió radicalmente. El partido ya no estaba nivelado. Estaba claramente decantado del lado de la Real. Sin cambios en sus once jugadores ni en su disposición táctica, quizá Arrasate y los suyos se dieron cuenta por fin de que, como decía Zurutuza en la víspera, se estaban conformando con poco y recordaron la ingente cantidad de fútbol que atesora este equipo en sus botas. Y se fueron brillantemente a por el partido. Vela por fin apareció. Y cuando está el mexicano, la Real empieza a crecer. Es muy cierto que el centro del campo no sujetaba como sin duda pensaba Arrasate que lo haría, fueron muchas las perdidas de balón en esa franja del terreno, y muchas las faltas favorables al Bayer. Indudable que el doble pivote formado por Markel y Elustondo obligó a Zurutuza a realizar un trabajo descomunal que, eso sí, le convirtió en el mejor del partido y que le hizo retirarse al final, todavía con 1-1, medio cojo. Pero la Real jugó como sabe durante muchos minutos, espoleada además por el gol del empate, que no tardó en llegar.

Vela, quién si no, se adelantó a Hilbert dentro del área y derribó al mexicano. El árbitro ruso señaló el claro penalti. Vela, a falta de Xabi Prieto, asumió la responsabilidad de lanzarlo y no lo hizo bien. Aumentando el mal fario que persigue a esta Real, Leno lo detuvo, pero Vela estuvo rapidísimo y consiguió marcar el rechace. El empate ponía el partido en una fase completamente diferente. Y el cambio podría haber sido más radical si Karasev se hubiera atrevido a impartir justicia en la acción posterior al gol. Elustondo buscó el balón del fondo de las mallas y sin venir a cuento Leno le agarró violentamente del cuello y le lanzó al suelo. Eso, con el juego detenido, es una agresión de libro, y si alguien lo duda que mire la cara de agresividad que tenía el guardameta al perder la cabeza en ese instante. Eso merece una tarjeta roja. En juego es amarilla, como demostró sacándosela con acierto a Vela apenas cinco minutos después en una acción terriblemente similar. Pero no se atrevió a hacer justicia y, de nuevo, perjudicó ostensiblemente a la Real. No sería la última vez.

En dos minutos, y antes del carrusel de cambios, la Real debió desnivelar el marcador con dos acciones clarísimas. Primero fue Elustondo quien mandó fuera un disparo desde la frontal del área pequeña y después fue Vela quien no supo aprovechar un uno contra uno clarísimo, uno como ha marcado tantos, uno en el que pudo convertir él mismo el gol o servírselo en bandeja a un Seferovic que creció muchísimo en la segunda mitad. Y después un disparo de Griezmann también se pudo convertir en el ya muy merecido 1-2. Pero la Real, una vez más, dejó pasar sus mejores ocasiones. Arrasate introdujo entonces su primer cambio, y no pareció acertado. Sacó del campo a un buen Seferovic que parecía estar a gusto para introducir a un Agirretxe que aún no ha alcanzado la chispa que le llevó la temporada pasada a ser el máximo goleador del equipo. Se notó en una jugada en la que pudo encarar a Leno y un defensa llegó para arrebatarle el balón por la espalda. Después introdujo a Chory, aún muy fallón, por un Griezmann desafortunado. Y cuando iba a retirar a Vela para meter a Ros, Zurutuza pidió el cambio y fue él el sustituido.

Los cambios de Arrasate no mejoraron al equipo y llegaron, de nuevo, muy tarde. Hay lecciones que sacar de sus movimientos. Estaba demasiado claro que no iba a tocar el doble pivote aunque pareciera necesario para crecer y, como sucedió en muchos momentos de la temporada, se evidenció que no hay confianza en algunos jugadores. Y por sorprendente que parezca a estas alturas, Pardo sigue siendo uno de ellos. El partido pedía a gritos su dominio del desplazamiento en largo, que sin duda, con el partido ya partido y con los alemanes algo desquiciados, hubiera dado más oportunidades a Vela, Griezmann y Agirretxe. Pero se quedó sin jugar. Y otra vez el partido se decantó del lado alemán en los minutos finales de este segundo. ¿Por el nulo efecto de los cambios? Puede ser. O simplemente porque son alemanes y lo llevan en la sangre. Bravo evitó el gol en una espléndida salida, y después en una embarullada jugada en la que debió ver una amarilla que le perdonó el árbitro, y Carlos Martínez y Mikel González frustraron el disparo de un atacante del Bayer, que se acabó marchando él solo por la línea de fondo.

Y llegamos al descuento. Una clarísima falta sobre Markel en la salida desde el área realista encontró la complicidad del árbitro ruso, que no dudó en señalar, entonces sí, la inconsciente zancadilla con la que el mediocentro realista desahogó la frustración de la jugada. Duele la tibieza con la que se evalúan los arbitrajes que sufre la Real cuando otro tipo de prensa se llena la boca con villaratos, platinatos y demás términos absurdos. Hoy el arbitraje ha perjudicado a la Real. Así de sencillo. El gol de Griezmann no es dudoso, sino legal. La roja a Leno es discutible, sino obligada. Y la falta a Markel Bergara no es un justo castigo a su reacción, sino una decisión errónea del colegiado. Si estas tres jugadas no cambian el resultado del partido, que alguien diga qué lo puede hacer. Esa falta, ya en el minuto 91, la convirtió Hegeler en un cruel e injusto 2-1 que dejó a la Real sin tiempo para reaccionar. Bravo sostuvo a la Real en los peores momentos, pero su cruz con los libres directos tiene que encontrar una solución ya. O al menos un equilibrio por sus compañeros en la otra portería, imposible si él fue el último en anotar así en gol todavía en Segunda División.

La Real fue mejor que el Shaktar y perdió. Fue mejor que el Bayer y perdió. Ni inexperiencia, ni Champions, ni nada. Esto es fútbol. El único tópico aplicable es aquel que reza que el que perdona lo paga. Y otro elemento a valorar, ineludible, es que la Real debió adelantarse contra los ucranianos desde el punto de penalti por la infracción que sufrió Prieto y hoy con el gol de Griezmann. Eso es así y forma parte del análisis del juego. Ni excusas de perdedor ni nada parecido. El fútbol no está siendo justo con la Real, pero los números ya pesan. Son ocho partidos seguidos sin ganar entre Liga y Champions, dos derrotas, 0 puntos y la cuarta y última posición del grupo en la competición continental. La clasificación para los octavos de la Champions se ha complicado mucho y depende ya de una o dos machadas ante el Manchester United. Pero quien quiera bajarse del carro, que lo haga. Igual ellos y los Diablos Rojos se llevan una sorpresa al mismo tiempo. No hay mal que cien años dure ni maleficie deportivo que no pueda romperse. Y este se va a romper más pronto que tarde. Tiene que hacerlo porque ni siquiera un deporte a veces tan injusto como el fútbol puede serlo durante tanto tiempo.

martes, octubre 01, 2013

PREVIA Bayer Leverkusen - Real Sociedad. El futuro en Europa, en juego

Iñigo Martínez, en el partido ante el Shaktar.
Segunda jornada de la fase de grupos de la Champions League (miércoles, 20.45 horas, BayArena, Canal + Liga de Campeones 2) y el futuro de la Real en la competición está ya en juego. La derrota en el primer partido, disputado en Anoeta frente al Shaktar Donetsk, obliga a los de Jagoba Arrasate a sumar al menos un punto en su visita al Bayer Leverkusen para no tener que depender de una doble machada ante el equipo más poderoso del grupo, el Manchester United. Ganar devolvería todas las opciones de pasar a octavos de final de esta competición y puntuar colocaría al equipo txuri urdin en el buen camino para conseguir en consuelo de la tercera plaza y caer a la Europa League. Pero es evidente que, al margen de los efectos clasificatorios, la victoria se antoja importante para la moral de un grupo que no canta un triunfo desde que derrotó al Olympique de Lyon en la previa y que ha pasado todo el mes de septiembre sin sumar tres puntos de una vez.

Esta vez no hay sorpresas en la convocatoria y las rotaciones sólo afectan al potrillo que ha venido completando las últimas listas del técnico txuri urdin. Arrasate, que en la competición europea está apostando claramente por los hombres disponibles del primer equipo, se lleva a Leverkusen a veinte jugadores, los 19 disponibles de su plantilla más Royo como tercer guardameta. Los que se quedan fuera son los que ocupan la enfermería, Granero e Ifrán son los de larga duración y Estrada y Xabi Prieto los que tardarán menos en reincorporarse al grupo. Con respecto a la lista para el partido en Anoeta ante el Sevilla del pasado fin de semana, se incorporan Javi Ros y Cadamuro, y el que sale, a la espera del último descarte que se producirá ya en tierras alemanas, es el potrillo Hervías. Está en esa lista Griezmann, que terminó tocado el encuentro contra el equipo hispalense, aunque por ese motivo habrá que esperar para saber si no es el descartado junto a Royo.

La Real alineará en el BayArena su defensa de gala, con Bravo en la portería, Mikel González e Iñigo Martínez en el centro y como laterales Carlos Martínez y De la Bella, que volverá al once después de que José Ángel jugara ante el Sevilla. Markel Bergara ocupará el pivote defensivo y por delante de él lo previsible es que jueguen Pardo y Zurutuza. El trío ofensivo dependerá en primer lugar del estado físico de Griezmann. Si está para jugar, lo normal es que él y Vela sen fijos y que Agirretxe y Seferovic, quizá con alguna opción más para el suizo, se jueguen el puesto de delantero centro. Salvo sorpresa, y a la espera de conocer el nombre del último descartado, Zubikarai, Ansotegi, Cadamuro, José Ángel, Elustondo Ros y Chory Castro parecen suplentes seguros.

En el arranque de esta segunda jornada de Champions, la Real ocupa la última posición del grupo A, empatada a cero puntos precisamente con el Bayer Leverkusen, pero con peor golaverage que los germanos. Mientras el equipo txuri urdin caía 0-2 ante el Shaktar, el alemán lo hacía en Old Trafford por 4-2. Para ascender en la clasificación, los de Arrasate están obligados a ganar en Alemania, en el primero de los dos partidos partidos consecutivos que jugarán en la Champions como visitantes, el próximo en terreno del Manchester United. La Real busca su primer tanto en esta fase de la competición en plena sequía goleadora (apenas cuatro goles en los seis últimos partidos ligueros). El Bayer es tercero en la Bundesliga, es el único que sigue la estela de Bayern Munich (al que recibirá el próximo fin de semana) y Borussia Dortumnd, y ha ganado cuatro partidos que ha jugado en su estadio, con doce goles a favor y cuatro en contra Habrá casi 2.500 seguidores realistas en las gradas del BayArena. Ambos equipos tendrán un ojo puesto en el otro partido del grupo, que se jugará a la misma hora, el Shaktar Donetsk - Manchester United, y que enfrenta a los dos conjuntos que sumaron tres puntos en la primera jornada.

Bayer Leverkusen y Real Sociedad nunca se han enfrentado en partido oficial. El cuadro txuri urdin sí ha jugado en Alemania en tres ocasiones, con suerte dispar aunque nunca ha ganado allí. De ingrato recuerdo fue su primer viaje a tierras germanas, pues cayó por 2-1 ante el Hamburgo en las semifinales de la Copa de Europa de la temporada 1982-1983 con aquel famoso gol en fuera de juego que truncó el sueño de jugar una final continental o, al menos, el de forzar la prórroga en aquel encuentro. Las otras dos visitas fueron en la misma temporada, en la 1988-1989. La primera de ellas fue uno de los grandes partidos de la Real en Europa, un 2-2 en el estadio del Colonia que hizo bueno el 1-0 de la ida y permitió la clasificación del equipo para los cuartos de final de la Copa de la UEFA. En esa ronda, el rival fue el Stuttgart, el viaje a Alemania fue en el partido de ida y acabó por 1-0, resultado que la Real pudo igualar en la vuelta antes de caer en los penaltis.

sábado, septiembre 28, 2013

REAL SOCIEDAD 1 - SEVILLA 1 Ni chispa, ni suerte... ni justicia

La Real suma otro punto que, visto lo visto, se antoja tan insuficiente como los que sumó en los campos de Elche y Levante, que no le permitirá recortar el hueco que ya hay con los equipos de la zona noble y que alarga a seis la racha de partidos sin ganar. Es muy cierto que a la Real le faltó chispa, como en tantos otros partidos de la temporada, y es algo que cada parece más inadmisible por la enorme calidad de sus hombres de ataque. También es cierto que tampoco tuvo suerte, primero porque el Sevilla anotó en su primera llegada a puerta, en el minuto 17, y luego por jugadas como el cabezazo al palo que lanzó Vela ya en la segunda mitad. Y lo que no hubo es justicia. Sin miedo a que la afirmación moleste, un equipo que juega como el Sevilla no merece el premio de los puntos. Uno que cercena con faltas dañinas todas las salidas del rival, que acumulando seis tarjetas amarillas y una roja da la sensación de que se ha librado de muchísimas amonestaciones, uno que pierde tiempo, que se burla del árbitro y del rival. Pero ahí llegamos al árbitro, uno que escamoteó un clarísimo penalti a Vela. Y la única explicación posible es que no quiso pitarlo. Él sabrá.

Jagoba Arrasate conformó una buena alineación, pero que deja una evidencia, ahora ya del todo clara, que tampoco se puede pasar por alto: se tiró a la basura el partido del Camp Nou. A partir de esa certeza, todo lo que dispuso el técnico realista sobre el césped para luchar contra el Sevilla, y teniendo en cuenta las bajas, tenía sentido. Los centrales titulares, José Ángel por De la Bella, Carlos Martínez en busca de su mejor forma en la derecha, Pardo y Griezmann por delante de Markel Bergara, con Chory y Vela en las bandas y Agirretxe en pinta. Con esa disposición, el arranque de partido fue el previsible, con una Real dominando en la posesión, pero con la ya habitual ausencia de chispa, y el Sevilla esperando atrás para no dar espacios a los hombres realistas de ataque. Quizá el único que se salía de ese guión fue José Ángel, muy participativo e incisivo. Pardo lo intentaba, moviendo el balón en corto y en largo. Pero fallaba, efectivamente, esa chispa. Si Griezmann y Vela no se convierten de nuevo en los jugadores desquilibrantes que son, el balón no llegaba a Agirretxe y el gol empieza a ser una misión imposible.

La primera jugada de verdadero peligro acabó con un claro penalti sobre Vela. Y hay que decirlo con absoluta rotundidad, sin miedo y sin los aspavientos con los que se analizan las actuaciones arbitrales cuando son otros equipos los que juegan: un claro penalti. Con la misma rotundidad se puede lamentar que Velasco Carballo no quisiera pitarlo, porque efectivamente no quiso pitarlo, no hay otra explicación porque tuvo que ver la jugada con meridiana claridad. El mexicano superó a Pareja, y el sevillista le agarró primero y le colocó el brazo en la cara después, impidiendo que su regate fuera efectivo y dando tiempo a Alberto Moreno para llegar al despeje. Viene a ser curioso que ante este tipo de jugadas los árbitros se quejen de los jugadores que simulan y, sin embargo, fuercen a los futbolistas a intentar el piscinazo porque así parece tener más opciones de que se pite penalti. Es esa deleznable frase de muchos comentaristas deportivos cuando dicen "si se deja caer, lo pita". Y que nadie lo dude, porque además Velasco Carballo lo ha demostrado hoy, si esa infracción se comete en el centro del campo la señala.

Sólo cinco minutos después de ese penalti, que cambia por completo el partido, el Sevilla se adelantó. Y aunque haya quien quiera ver un fallo de Iñigo Martínez, da la impresión de que es simplemente una buena jugada, un buen pase de Rakitic a la espalda de la defensa, un sensacional control de Jairo, y un buen toque para superar a Bravo en su salida. La Real vivió entonces los peores minutos del partido, cuando dio la impresión de que el Sevilla podía lanzarse a por el segundo y finiquitar el encuentro. No lo hizo, y fue porque no quiso. El equipo de Emery decidió, conscientemente, fortificarse en torno a su área, buscar jugadas individuales de 40 o 50 metros o balones largos que recorrieran la misma distancia. Y es verdad que pudo hacer el 0-2 en el minuto 41, cuando Trochowski, a puerta vacía, lanzó el balón fuera de forma incomprensible.

La Real no dio demasiadas señales de vida en la primera mitad, al menos no las que es capaz de dar, pero sí fue entonándose poco a poco y haciendo que mejorara su juego de toque en el centro del campo, aún siendo lento y careciendo de esa ya famosísima chispa. Griezmann, increíblemente fallón durante casi todo el partido, dispuso de las dos ocasiones de gol realistas de la primera mitad. El fallo en la primera es absolutamente incomprensible en un jugador de su clase. Después de una grandísima jugada de la Real, una de esas que confirma que la genialidad sigue ahí esperando explotar en el momento menos pensado (y, por favor, que sea más pronto que tarde), el francés intentó enganchar el balón de primeras cuando tenía todo el tiempo del mundo para controlar y fusilar a Beto. En la segunda, se le quedó el balón perfecto para disparar con la zurda por el flanco izquierdo del área, pero su lanzamiento fue muy defectuoso. El Sevilla, con más bien nada, se marchó a los vestuarios ganando.

En la segunda parte, además, el equipo de Emery decidió dar otro paso atrás y seguir fomentando las malas artes del antifútbol, con patadas a destiempo, corte sistemático de salidas de la Real por el centro, pérdidas de tiempo y tantas otras cosas, esas con las que la Real no sabe lidiar. Así, acumuló tantas amonestaciones que al final a Velasco Carballo no le quedó más remedio que expulsar a Cala y dejar al equipo sevillista con diez hombres cuando apenas quedaban cinco minutos para el final, pero con un equipo así siempre da la sensación de que se han ido de rositas ante tanta acción miserable, como la misma tomadura de pelo del propio Cala de quitarse las espinilleras en pleno campo después de ser expulsado o el patético teatro de Jairo en los instantes finales para detener el partido durante casi dos minutos, como si le hubiera roto el pómulo, y acto seguido pedir el reingreso en el terreno de juego. El fútbol no quiere evolucionar y frenar actitudes que, hoy por hoy, sólo tienen cabida en este deporte y, aún más, serían impensables en otros muchos.

Arrasate confirmó que no es demasiado amigo de los cambios en el descanso y prefirió mover una pieza con los hombres que ya tenía sin introducir a nadie de refresco. Lo único que hizo fue darle a Vela la mediapunta y devolver a Griezmann a la banda. Pero el mexicano, salvo un chispazo puntual, deambula por los partidos como ausente. Es obvio que tiene mucha calidad, pero hace falta algo más, la Real necesita ese algo más. Y, de nuevo, cuanto antes. Aún así, él fue el primero en disparar al lateral de la red y él fue quien debió marcar en el minuto 56, pero su cabezazo, tras forzar Agirretxe una mala salida de Beto, se estrelló en el palo, y el balón, que pudo salir a cualquier lado, le cayó en las manos al guardameta sevillista. Además de chispa, a la Real le faltó suerte en ataque. Es verdad también que a renglón seguido Bravo salvó el segundo del Sevilla en una jugada de Jairo, individual porque no podía ser de otra forma.

La Real recuperó algo de fortuna, por fin, en el minuto 65. Un centro de Vela al segundo palo lo remató Griezmann y lo sacó Beto, pero el realista aprovechó la pasividad del defensa que le marcaba para meter de nuevo el pie y hacer el gol. Un respiro para esta Real poco afortunada que, al menos, daba 25 minutos para luchar por la victoria. Curiosamente, con el empate el Sevilla quiso estirar líneas. Y dio sensación de peligro aunque, en realidad, exigiera poco de Bravo en esos minutos. Pero la Real también se fue a por el partido, ya con Seferovic en el campo (entró por un inofensivo Chory Castro que no termina de aprovechar lo más mínimo de los minutos que le ha dado Arrasate en lo que llevamos de temporada). Arrasate tardó mucho en hacer el segundo cambio (un despistadísimo Zurutuza tuvo cinco minutos tras relevar a un buen Pardo) e incluso se quedó sin hacer el tercero.

En los últimos minutos, lo único que sucedió fue la expulsión de Cala. El Sevilla es uno de esos equipos, odiosos desde los ojos del rival, que pierde tiempo, desquicia al oponente y domina eso que todos llaman antifútbol cuando lo sufren pero que nadie se esfuerza en desterrar del fútbol. La Real no tuvo la calma suficiente para abordar este tramo final del partido, eso tampoco es una novedad, y se perdió en centros demasiado alejados y en prisas que acabaron en pérdidas de balón y que restaron opciones de llegar al área. Velasco Carballo dio cinco minutos de descuento, y decidió pitar el final cuando se llegaba al 50:02. En Anoeta no se descuenta más tiempo para conseguir la victoria, como sí le ha sucedido entre grandilocuentes polémicas a otros equipos, pero de este no se hablará, como tampoco del penalti a Vela. Es lo que tiene jugar uno de los ocho encuentros que para la Liga de Fútbol Profesional son el relleno de la lucha de dos por el título.

El marcador final.
La Real pudo perder, pero mereció ganar. Jugó ante un equipo de esos que saca de sus malas artes y de su puntual acierto futbolístico un premio excesivo. Y jugó con su estilo, sin duda lento y sin chispa, a años luz de los momentos más brillantes de la temporada pasada pero fiel a su idea. No tuvo suerte en los momentos clave del partido, ni en defensa ni en ataque. Mereció ganar por ocasiones y por ser el único equipo en el terreno de juego que quiso jugar al fútbol y lograr el triunfo basándose exclusivamente en las mejores posibilidades que ofrece este deporte. Es verdad que Arrasate sembró algunas dudas más sobre sus rotaciones y sobre sus cambios, pero es complicado reprocharle algo al equipo. Los reproches, de existir, son frutos de una racha de seis partidos sin ganar (siete con el de Champions) que pocos imaginaban en la feliz noche ante el Olympique de Lyon. Urge recuperar a los cracks y el olfato goleador. Esas dos cosas darán chispa. Pero mientras no lleguen, la Real seguirá acumulando méritos para ganar, menos que el año pasado, suficientes si esto fuera una partida de ajedrez, pero no en el marcador porque la victoria no llega.

viernes, septiembre 27, 2013

PREVIA Real Sociedad - Sevilla. Nobleza obliga

Carlos Martínez, en el encuentro de la temporada pasada.
El calendario no deja respiro tras la controvertida derrota en el Camp Nou. La Real recibe al Sevilla en la séptima jornada de Liga (sábado, 20.00 horas, Anoeta. Canal + Liga y Gol TV). Nobleza obliga, el equipo txuri urdin deberá ofrecer una imagen diametralmente opuesta a la que se vio ante el Fútbol Club Barcelona si no quiere que los murmullos aparezcan en la grada. Se juega antes de viajar a Leverkusen para un duelo trascendental en el devenir europeo de la Real, pero cabe pensar que nadie estará pensando en ello después de cinco jornadas sin ganar y apenas un gol en los cuatro últimos partidos oficiales. Urge ganar para que el equipo, que de nuevo volverá a estar mermado por las lesiones, recupere las sensaciones que tuvo hasta el encuentro de vuelta contra el Olympique de Lyon y que después sólo encontró en momentos puntuales. Y urge ganar para que no empiece a cundir el nerviosismo, más externo que interno seguramente pero nerviosismo en todo caso.

Sumando dos nuevas ausencias obligadas por lesión, las de Dani Estrada y Xabi Prieto, era obvio que Jagoba Arrasate iba a introducir novedades en su convocatoria. Pero aún así hay alguna sorpresa, hasta el punto de que hay cinco cambios con respecto a la expedición que viajó a Barcelona. Se incorporan Mikel González y Carlos Martínez después de rotar la pasada jornada, y lo harán volviendo al once. Están en la lista Elustondo y Zurutuza después de superar sendas lesiones, de forma algo sorprendente en el caso del primero porque se desconocía su periodo exacto de baja. Y se une igualmente Hervías, que de tener minutos se convertiría en el tercer jugador del Sanse en debutar en el primer equipo en lo que llevamos de temporada. Además de los dos lesionados ya citados, se caen Cadamuro, Sangalli y Ros, los tres titulares en el Camp Nou. Estrada y Prieto se unen en la enfermería a los dos lesionados de larga duración, Ifrán y Granero.

Bravo estará nuevamente bajo palos, con una defensa en la que sólo parece haber una duda, la del lateral izquierdo. Carlos Martínez, Mikel González e Iñigo Martínez parecen fijos, y De la Bella y José Ángel se juegan el puesto restante, aunque tampoco sería demasiado sorprendente que, con el decisivo partido de Champions en Alemania dentro de cuatro días, Arrasate diera descanso a Iñigo y jugara Ansotegi. Markel y Elustondo vuelven a jugarse la primera plaza del centro del campo, el primero arrastrando partidos y el segundo saliendo de lesión. Lo más normal es que por delante del elegido jueguen Pardo y Zurutuza. En la línea atacante, Vela es seguro tras no jugar ni un sólo minuto en el Camp Nou. El otro extremo se lo juegan Griezmann y Chory, con opciones para este segundo, y el puesto en ataque lo disputan Agirretxe y Seferovic, con más posibilidades para el primero. La convocatoria la completan Zubikarai y el ya mencionado Hervías.

La Real comenzará la séptima jornada de Liga en la duodécima posición, por detrás del Celta a causa del average general, con los seis puntos que ya tenía antes de visitar el Camp Nou, y ahora mismo más cerca de los puestos de descenso (tres puntos por encima) que de los que dan acceso a competición europea (a cinco). Su rival, el Sevilla, dejó el farolillo rojo y los puestos de descenso con su goleada al Rayo, su primera victoria en Liga, ocupa la decimocuarta posición y cuenta con cinco puntos. Lo más preocupante de los números del conjunto txuri urdin es que con sus cinco goles marcados ahora mismo sólo supera a dos equipos en ese ámbito, Granada y Valladolid. En casa, los de Arrasate suman una victoria, un empate y una derrota, y contando con el partido europeo ante el Shaktar Donetsk Anoeta no canta un gol desde el que le hizo Xabi Prieto al Atlético de Madrid en la tercera jornada. El Sevilla no conoce la victoria a domicilio, empató su primera partido a cero en el campo del Levante y perdió de forma consecutiva en el Camp Nou (3-2) y Mestalla (3-1)

Históricamente hablando, el Sevilla es un rival bastante propicio para la Real. De las 54 ocasiones en las que se han enfrentado en encuentro de Liga, todas ellas en Primera División, 32 acabaron con victoria txuri urdin, 16 en empate y sólo seis con triunfo sevillista. Curiosamente, la mitad de esas victorias del Sevilla han llegado en Anoeta y de forma consecutiva, en las temporadas 2005-2006 (1-2), 2006-2007 (1-3) y 2010-2011 (2-3). Aún así, el balance en este estadio sigue siendo positivo para la Real, que se quedó con los tres puntos en seis de los catorce partidos disputados en él. Salvo en los dos primeros encuentros en Anoeta, el Sevilla siempre ha encajado goles en este recinto, con lo que lleva doce partidos seguidos recogiendo el balón de su portería al menos en una ocasión. La mayor goleada del conjunto donostiarra es el 5-0 de la temporada 1949-1950, con goles de Epi, Caeiro, Basabe y dos de Pérez Payá. Aquel 1-3 de la temporada del descenso txuri urdin, con José Mari Bakero todavía en el banquillo, es el más claro triunfo sevillista.

La pasada temporada, la 2012-2013, la visita del Sevilla llegó en el tramo final de la primera vuelta, cuando la Real comenzaba a tomar velocidad de crucero. Y el equipo hispalense sucumbió merecidamente en Anoeta. La primera acción destacada de los locales llegó en el minuto 18 y acabó en gol. En golazo. Una magnífica cabalgada de Griezmann desde la izquierda y hacia el centro se embelleció con una doble pared con Xabi Prieto y Vela para que el mexicano culminara la jugada superando a Diego López y subiendo el 1-0 al marcador. La Real salió con ganas de sentenciar el partido en la segunda mitad, pero se encontró con un fallo de Bravo en la salida que regaló el empate al Sevilla. El autor del 1-1, Medel. En el minuto 69, un espléndido pase de Carlos Martínez lo remató al fondo de las mallas De la Bella, poniendo el 2-1 con el que acabó el partido. Y acabó así por una prodigiosa parada de Bravo, respondiendo a un cabezazo de Negredo en los minutos finales y redimiéndose así de su error en el gol sevillista.