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jueves, febrero 29, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcadt. El doble duelo contra el Alavés para celebrar el 50º aniversario de la Federación Gipuzkoana

En 1968, la Federación Gipuzkoana de Fútbol cumplió 50 años. Y para celebrar sus bodas de oro, entre otros muchos actos, convocó un partido doble que enfrentó a la Real Sociedad y al Alavés, primero en Mendizorroza y después en Atotxa, encuentro este que sirvió para que el equipo txuri urdin se presentara a su afición en aquel curso.

Todo lo que se vivió en esos dos partidos centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Añadimos, como siempre, que estaremos encantados de escuchar vuestras sugerencias para seguir tratando anécdotas, personajes o partidos significativos.

jueves, diciembre 09, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La Real se llevó el torneo de las bodas de plata del Zarautz

El Club Deportivo Zarautz, ahora Zarauzko Kirol Elkartea, cumplió sus bodas de plata en 1969, y para celebrar la efeméride quiso organizar un torneo de nivel, un cuadrangular en el que estuvieran la Real, el Athletic, el Osasuna y el Alavés. El viejo campo de Aritzbatalde acogió un torneo que el Athletic deslució un tanto al presentarse con el equipo filial, aunque con el zarauztarra Iribar bajo palos. De hecho, el arquero rojiblanco fue el mejor de su equipo, pero no pudo impedir que la Real de Andoni Elizondo comenzara aquella pretemporada levantando el trofeo otorgado por el Zarautz.

El devenir de este trofeo veraniego centra la entrega de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre, os recordamos que que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y ya sabéis que estamos a vuestra disposición para sumar a este podcast, que queremos que sea tan vuestro como nuestro, cualquier tema, personaje o momento destacado de la Historia de la Real. ¡Aceptamos sugerencias!

domingo, agosto 12, 2012

Ni adulación excesiva, ni derrotismo desmesurado

Queda una semana para que empiece la Liga. La Eurocopa y los Juegos Olímpicos han dejado poco margen a la nostalgia deportiva para el aficionado, pero casi todos los que estamos al pie del cañón jornada tras jornada sabemos que no hay nada como el fútbol de clubes. La Real, echábamos de menos a la Real. Y, una vez cerrada la pretemporada, vuelve la Real, arrancando su camino este domingo día 19 en el Camp Nou y finalizándolo el primer fin de semana de junio en Riazor. ¿Expectativas? Todas. ¿Dudas? Unas cuantas. La pretemporada es la época para hacer juicios de valor que luego la competición ratificará o desmentirá. Lo cierto es que los fichajes generaron euforia y los partidos de preparación, sobre todo los últimos, han hecho cundir cierto derrotismo. No creo que sea el momento de hacer juicios definitivos, de apostar por una adulación excesiva o por un derrotismo desmesurado. Pero sí hay que juzgar lo que se ve. No hacerlo sería una irresponsabilidad que ya hemos vivido en más de una ocasión.

Lo que yo veo, y todo esto no deja de ser más que una apuesta intuitiva que el técnico txuri urdin puede hacer saltar por los aires desde el próximo domingo, es que la segunda Real de Montanier va a ser como la primera. Que su camino es ahondar en las virtudes del equipo de la pasada temporada y tratar de solucionar los problemas, con el convencimiento absoluto de que esa es la vía no sólo más adecuada sino probablemente la única posible para este equipo. Y es ahí donde comienzan mis dudas. Cuando hablo de los paralelismos entre la Real 2012-2013 y la 2011-2012 es porque creo que el equipo va a seguir centrando sus posibilidades en ceder el balón, en el contraataque, en el acierto de Griezmann, Vela, Chory y Xabi Prieto a la hora de lanzar ofensivas fulminantes con toques rápidos y entradas desde los costados. Esas jugadas nos dieron muchos puntos en la Liga que terminó en mayo y Montanier tiene claro que esa tiene que ser su apuesta. Sin embargo, yo echo en falta más ambiciones. Con el centro del campo que puede alinear la Real, ese sueño que conforman Illarramendi, Pardo y Zurutuza (o Griezmann), creo que este equipo tiene, una vez más, más fútbol de lo que se verá.

Tengo la impresión de que Montanier volverá a formar un grupo de jugadores mucho más corto que la plantilla que tiene y que habrá algunos jugadores, y probablemente algunos importantes, que se sientan como Joseba Llorente la temporada pasada. Atrás parece que habrá pocas dudas. Bravo es indiscutible en la portería y, salvo lesión o sanción, jugará los 38 partidos de Liga, dejando a Zubikarai la Copa (¿será ésta por fin la temporada en que tomemos en serio la competición en la que más factible parece alcanzar noches gloriosas?). Los centrales titulares, una vez traspasado Demidov, son Iñigo Marttínez y Mikel González, con la gran incógnita del papel que tendrá Cadamuro. Las inoportunas lesiones de Carlos Martínez le han sacado de la lucha por la titularidad en el lateral derecho. Y parece evidente que José Ángel parte con ventaja sobre De la Bella en el izquierdo. Estos cinco jugadores inician la Liga con la etiqueta de titular y sólo un percance o su baja forma les sacará a priori del once tipo de la temporada. A partir de ahí es donde empiezan las quinielas y, sobre todo, las dudas.

Uno de los debes de Montanier que esta pretemporada no ha aclarado es la posición de Illarramendi en esta Real. Para mí, al margen de su error en el último amistoso, es el 4 más claro que hay en este equipo, pero parece que la apuesta del francés para ese puesto, bastante discutida entre la afición, seguirá siendo Elustondo. Y ojo a lo que esto implica. Markel parece arrancar como su suplente, lo que manda a Illarra a los otros dos puestos del centro del campo, que tendrá que pelear con Pardo, Zurutuza y Ros. Que Montanier haya colocado en pretemporada en esa zona a Xabi Prieto parece una probatura que no se repetirá en Liga salvo puntualmente, pero Griezmann le ha dado ahí mayor resultado y no será descabellado que desempeñe ese cometido en Anoeta contra rivales de la parte baja. Empieza a dar la impresión de que Pardo no va a poder asumir galones en el equipo y eso tiene su peligro. Él disfrutará de cada minuto en el campo, pero cada suplencia, sobre todo si se sigue ganando minutos en el campo como la temporada pasada, es un paso más para perder al jugador. La polivalencia de Ros pienso que le pasará factura. Resolverá cambios de minuto 70, pero veo difícil que Montanier piense en él para el once.

Y llegamos al ataque, donde o mucho me equivoco o la situación no va a ser nada distinta de la vivida la pasada temporada. Hay seis, juegan tres y cinco entran en la convocatoria. Sólo Montanier sabe lo que hará cada semana, pero mi impresión es que Ifrán y Agirretxe (no lo olvidemos, segundo máximo goleador txuri urdin de la pasada Liga con diez tantos) van a ser los grandes damnificados de esta situación. Lo del uruguayo, por mucho que se haya hablado bien de él esta pretemporada, no tiene muchos visos de cambiar salvo, al menos para mí, sorpresa mayúscula. En el caso de Agirretxe, ya la pasada temporada vio muchos partidos desde el banquillo, sobre todo fuera de casa, para jugar con lo que ahora se llama falso nueve, que no fue otro que Vela. Ahora Montanier cuenta con un jugador más que se acomoda a su estilo, Chory Castro. Cabe pensar que su tripleta de atacantes más habitual sería la formada por Griezmann, Vela y Chory... lo que también restará minutos a Xabi Prieto, probablemente cuarta opción, siendo Agirretxe la quinta e Ifrán la sexta. Sarpong, aunque haya dispuesto de minutos en pretemporada, no cuenta.

A día de hoy no se puede juzgar más que el trabajo de la dirección deportiva. Muy bueno, sin duda. Gran fichaje a bajo coste el de Vela. Gran movimiento para traer al final de su contrato a Chory. Y estupenda la cesión de José Ángel, que viene a cubrir una de las taras de la plantilla que se ha venido detectando con facilidad en los últimos años, la competencia en el lateral izquierdo. A pesar de las salidas de Aranburu y Llorente (que, en realidad, no contaba), la plantilla parece haber crecido en consonancia con el objetivo del club. Crecer, sí. Es esa palabra que sirvió para explicar la destitución a Martín Lasarte y que, se mire como se mire, no se justificó con lo que la Real de Montanier ofreció sobre el campo en la Liga 2011-2012. La pretemporada es sólo eso y no sirve para hacer sentencias de ningún tipo, pero yo ahora mismo tengo una opinión clara sobre la Real. Creo que tiene una plantilla muy ilusionante y un entrenador que, por ahora, me despierta las mismas dudas con las que cerré la pasada temporada. Queda una semana para empezar a ver si esta Real está para la permanencia, para la miad de la tabla o para cotas mayores. Y, sobre todo, para ver cómo quiere llegar a sus objetivos, algo que para mí es tan importante o más que su clasificación final.

martes, julio 03, 2012

Hemos vuelto

La Real ha sido madrugadora este año y ya ha vuelto a los entrenamientos. La foto de grupo del primer día, la imagen de las incorporaciones del equipo y la primera rueda de prensa del entrenador. Todos esos detalles son los que hacen que siempre, irremediablemente, se parta de cero cada verano. Las dudas de la temporada anterior forman parte ya del pasado, aun teniendo todavía a Philippe Montanier como comandante del barco en esta nueva travesía. El capitán es ya Xabi Prieto, aunque tanto los jugadores como los aficionados nos sintamos raros al ver una estampa del equipo sin la figura de Aranburu. A mediados de agosto todo empieza de nuevo, sin ataduras. No valen excusas ni viejas explicaciones. Ni siquiera los viejos temores. La Real 2012-2013 ya está en marcha y no tiene por qué repetir aciertos o errores de la Real 2011-2012.

Sin embargo, el pasado está ahí por algo y no se puede olvidar. Eso es lo que tienen que tener en cuenta la Real y sus responsables esta temporada. A muchos, entre los que me incluyo, nos costó entender la falta de ambición que se respiró durante la pasada Liga. La excusa estaba en la juventud del equipo y en la falta de experiencia con el grupo y en la Liga española de Montanier. Ya no valen esas excusas. El grupo tiene un año de experiencia en Primera División y sólo habrá en la plantilla un jugador que no haya debutado en la máxima categoría, Javi Ros (que tuvo, no lo olvidemos, su bautismo de fuego con el primer equipo hace ya tres años, por lo que algo sabrá acerca de qué va esto). ¿Y Montanier? En el técnico siguen puestas muchas miradas, y con razón.

En su primera rueda de prensa, el francés ha explicado que el reto es mejorar la pasada temporada. No me quito de encima la sensación de que está hablando más de cuestiones clasificatorias que de otras cosas que generaron más frustración en el último año que la propia tabla, pero aún así es cierto. Hay que mejorar. Hay que mejorar mucho y en muchos aspectos. La Real cuenta con una buena plantilla que hace que el mensaje de Xabi Prieto en la víspera, ejerciendo ya de capitán, me haya convencido muchísimo. Hay equipo para pelear por grandes objetivos. Con todos los defectos exhibidos desde el regreso a Primera y a pesar de que la permanencia ha sido el único objetivo que se ha permitido este equipo a sí mismo, Europa no ha estado en realidad tan lejos en ninguna de las dos campañas. Es hora de dar un paso al frente del que todos se hagan responsables. No darlo sería una profunda decepción.

Esa incógnita, en todo caso, planeará sobre el equipo hasta los dos primeros meses de competición. Será entonces cuando muchas dudas comiencen a resolverse. Y, a menos que el verano nos traiga movimientos, será entonces cuando sepamos si es verdad que Montanier cuenta con todos los jugadores de su plantilla. Llorente e Ifrán siguen estando en el centro del pensamiento del aficionado txuri urdin. Toda la temporada pasada, las vacaciones y la primera rueda de prensa del entrenador no han servido para aclarar en nada su futuro, más bien al contrario. Quizá ahora no se puede decir mucho más de lo que ha afirmado Montanier, que en pretemporada cuenta con todos y que ya veremos si hay salidas durante el verano, pero no me contenta esa incertidumbre. Hemos vuelto, pero el verano, por mucho que la Liga vaya a empezar antes que nunca, será largo para todos.

lunes, julio 18, 2011

¿Fichajes? Ya hay fichajes

Fue terminar la Liga y empezar a hablar de fichajes. En el caso de la Real, ese debate comenzó unos días más tarde porque teníamos las manos llenas con el despido de Martín Lasarte y la llegada de Philippe Montanier, pero ha llegado con fuerza debido a que el equipo txuri urdin es uno de los tres que todavía no han contratado a ningún futbolista nuevo, junto al Barcelona y al Racing de Santander. No creo andar muy desencaminado si digo que la amplia mayoría de la masa social realista considera necesarios unos cuantos fichajes. Y yo, me vais a permitir que me deje llevar de nuevo por mi sempiterno optimismo con respecto a la Real, no lo tengo tan claro. ¿Fichajes? Ya tenemos fichajes. ¿Cómo podemos considerar si no a Illarramendi, Ros, Cadamuro, Iñigo Martínez, Albistegi e Iker Hernández? ¿No se les puede dar esa consideración a jugadores como Agirretxe, Ifrán o Llorente? El primero no contó en la pasada temporada y los otros dos se perdieron media Liga cada uno por lesión.

Para mí, son fichajes, ya lo creo que lo son, porque mejoran lo que tenía la Real en la competición que acabó hace ya casi dos meses. Sobre todo los potrillos que suben desde el Sanse. Quienes defienden el cese de Lasarte suelen esgrimir que es una decisión valiente, que indica que el club ha decidido no acomodarse y buscar cotas más altas. Un perfil alto en los fichajes, que es el que se está viendo en los nombres apuntados en la prensa, también denota valentía y esas ganas de progresar. Pero si esas opciones no son viables al final, fichar por debajo de lo deseado y buscado es un signo de lo contrario, de cobardía. Y lo es porque la Real ya tiene un equipo hecho. Un buen equipo además, aunque se desconfíe demasiado de él. Los fichajes, todos los que vengan de fuera, tienen que mejorar lo que ya tiene el equipo txuri urdin. Si no, estamos dando pasos en falso, estamos acometiendo huídas hacia adelante y a muy corto plazo, estamos (entonces sí) cortando el camino a quienes intentan dar el salto al primer equipo desde las categorías inferiores.

Vi el partido del sábado en Beasain. Un partido de pretemporada, sin duda. Pero vi cosas que la Real no tenía el año pasado. Vi a Ifrán como un puñal por la banda. Vi a Illarramendi controlando una amplísima zona del centro del campo. Vi a Mikel González e incluso a Iñigo Martínez arriesgándose a salir con el balón jugado desde atrás. Vi una gran movilidad en los tres hombres del centro del campo como nunca tuvo el doble pivote. Sí, obviamente era el primer partido y ante un rival de mucha menor entidad que la Real. Pero las pretemporadas sirven para esto, para ajustar lo que quiere el entrenador y comprobar si los jugadores que tiene le sirven para sus propósitos. Tengo que reconocer que andaba entre los escépticos cuando se dijo que Montanier quería jugar con un 4-3-3. Pero, tal y como ya me sucedió con el 3-4-3 de Lillo, empiezo a estar convencido de las posibilidades que tiene. Y eso con sólo un partido jugado, un partido además lleno de las imprecisiones típicas del verano.

Portería y defensa no van a dar muchos quebraderos de cabeza. Bravo será el titular y queda por ver si este año Loren es capaz de colocar al portero que ha puesto en el mercado (Zubikarai), a diferencia de lo que sucedió en la 2009-2010, cuando quiso vender a Bravo y Riesgo para ganar dinero y no colocó a ninguno de los dos. En el lateral derecho, Carlos Martínez y Estrada pelearán por el puesto. El izquierdo, el punto más débil todavía de esta Real, es de De la Bella, con Cadamuro o Mikel González como recambio de emergencia. Por el centro sobra uno o quizás dos entre los Demidov, Ansotegi, Mikel González, Labaka, Cadamuro e Iñigo Martínez. Pero a partir de ahí no sé si somos conscientes de lo que ya tenemos y de que cada semana habrá jugadores importantes que se queden en el banquillo. Y es ahí donde tendrá que entrar en juego la pregonada valentía de Montanier. Sólo hay tres puestos en el centro del campo y otros tres en el ataque. Una obviedad, claro, pero ahora pongamos nombres a esos tres puestos.

En la primera línea de tres tienen encaje Elustondo, Markel, Aranburu, Zurutuza e Illarramendi, a los que habría que sumar a Albistegi y Ros así como al fichaje que todo el mundo da por seguro que llegará para esa línea. ¿Griezmann? Igual el francés le encuentra acomodo ahí, no lo descartaría del todo. ¿Quiénes se quedarán primero fuera del equipo y después del once titular? Se me antoja una difícil elección. Illarramendi viene muy fuerte, pero Elustondo está ante la oportunidad de su vida en el puesto en el que Lillo le hizo explotar antes de sufrir una grave lesión. ¿Zurutuza al banquillo? Es el jugador de más calidad. ¿Aranburu? El capitán acabó la Liga en una forma espléndida. Ros me ilusiona, y lo hará más si gana en llegada al área y explota el gol que tiene (11 en 84 partidos con el Sanse). Sólo juegan tres, insisto, y, para mí, el nivel puede ser muy alto en esta zona del campo, por paradójico que sea la que más dolores de cabeza ha dado a los últimos entrenadores de la Real.

Para la segunda línea de tres, la cosa es aún más complicada, y eso que Tamudo ya no está en el equipo. Pero que Agirretxe, Llorente, Xabi Prieto, Griezmann e Ifrán opten a esos tres puestos ya complica mucho la aceptación del once liguero que Montanier configure cada semana. Y eso sin contar a Sarpong y Sutil, jugadores que, al margen de la concepción que tengamos de ellos cada uno de nosotros, todos colocamos por el momento en un escalón más bajo e incluso en riesgo de seguir en el equipo. Tengamos en cuenta que se ha hablado de un fichaje para la parte izquierda e incluso del de un delantero. El overbooking está servido y eso sin haber podido calibrar todavía si Iker Hernández está en disposición de dar el salto al primer equipo durante esta temporada (no digo ya en la pretemporada). Sobra decir que mantengo en Agirretxe toda la confianza del mundo, más después de sus dos goles del sábado, y Llorente, si su lesión está curada, es una garantía. ¿Y por la izquierda? ¿Griezmann o Ifrán? Porque Xabi Prieto es, con Bravo y De la Bella, el único indiscutible del once en estos momentos.

Ahora, después de este primer análisis surgido del debut en la premtemporada y de la configuración actual de la plantilla, pensemos con frialdad: ¿necesitamos fichajes? Igual sí. Pero si los hay, que mejoren lo que hay. Si no, recordemos lo que somos, tengamos claro que la Real es un equipo de cantera. Y apostemos por la valentía de no fichar si no es posible incorporar a alguien que mejore lo que ya tenemos. Al final, el tema de los fichajes no deja de ser un reflejo de la escasa confianza que a veces mostrarmos en las posibilidades de nuestros propios jugadores. Para mí, Illara y Agirretxe son dos grandes fichajes para la Real. El primero de hecho, el segundo de derecho. Grandísimos. Ya lo creo que lo son. Y ojalá lo demuestren a lo largo de la temporada.

lunes, agosto 23, 2010

Confianza absoluta

Qué cosas. Durante buena parte de la temporada pasada, la parte en la que todavía algunos sectores de aficionados y medios de comunicación dudaban de que la Real pudiera consiguier el ascenso, el argumento era que ese equipo no duraría en Primera. Que sí, que podíamos subir, pero que el descenso un año después era una realidad mucho más que probable. Yo no estuve de acuerdo entonces, tampoco lo estoy ahora. Tengo una confianza absoluta en los jugadores que conforman la plantilla de la Real, como la tenía hace un año. Porque yo hace un año sí creía que el equipo de Martín Lasarte acabaría entre los tres primeros, por razones que van más allá del confesado amor que profeso a estos colores y a este escudo. Tendemos a infravalorar demasiado lo que tenemos y a sobrevalorar lo que hay ahí fuera. Y por eso este año repito un mensaje de ilusión: tengo confianza absolua en que la Real no estará entre los tres últimos y creo que, si se dan los detalles necesarios, la temporada puede ser muy buena para el equipo.

A una semana del comienzo de la Liga, hay algo en lo que apenas se está reparando, y es que el once inicial con el que la Real se enfrentará en Anoeta al Villarreal, al menos con el que seguro le gustaría comenzar a Lasarte, es casi el mismo que logró el ascenso. Sólo cambiaría el delantero. Llorente por Carlos Bueno. Pero el resto del equipo sería el mismo que ganó al Celta en Anoeta y que maravilló en Cádiz para lograr el ascenso. No estarán seguramente Zurutuza por lesión y Griezmann porque casi se acaba de incorporar al equipo tras sus exiguas vacaciones, pero no se enfrentarán al Villarreal muchos jugadores que no estuvieran hace pocos meses en el encuentro ante su filial. Confiaba en ellos hace un año y confío en ellos ahora. Y, además, sostengo que la plantilla está mejor configurada que la de la temporada 2009-2010. Es lo que permite tener algo de dinero. No mucho, porque la inversión de la Real apenas supone algo más de cutro millones de euros (la mitad de lo que gana en bruto Xabi Alonso al año en el Madrid, por dar una referencia), pero eso marca la diferencia. La diferencia entre penar en Segunda y vivir en Primera.

Lasarte cuenta, este año sí y al menos sobre el papel, con dos jugadores por puesto. Pero dos jugadores, en algunos puestos incluso más, que sí van a luchar por jugar con dignidad e igualdad. El año pasado había jugadores que no tenían recambio y hay que reconocer que hubo algo de suerte. Suerte en que De la Bella apareciera cuando lo hizo. En que Griezmann deslumbrara como lo hizo. En que no se echaran en falta los goles de Agirretxe cuando no estaba Bueno y los de Bueno cuando no estaba Agirretxe. En que apenas nos diéramos cuenta del fracaso estrepitoso de dos de los fichajes, Johantan Estrada y Songo'o. O en que las muchas lesiones de Zurutuza fueran encontrando diferentes relevos de garantías en el once inicial. Esas circunstancias, pese a producirse, no mermaron a la Real. Pero esos son los detalles que pueden decidir el destino de un equipo cada temporada. El destino es impredecible, pero a estas alturas de la temporada lo que se puede decir es que la Real ha puesto mucho de su parte para que el destino no le amargue el regreso a Primera.

Puestos a encontrarle un problema a la plantilla de la Real, echo de menos carácter sobre el césped. Y con carácter no quiero decir que no haya capacidad para enfrentarse a las adversidades o que vea blando al equipo. Pero echo en falta el liderazgo, la mala leche y el conocimiento absoluto del fútbol (de todo tipo de fútbol) que, por recordar a la última gran Real, ponían en el campo Karpin y Schürrer, sobre todo el ruso. Eso le falta a esta Real. En alguna medida lo aportó la temporada pasada Carlos Bueno y quizá coja el relevo en este terreno Joseba Llorente. Quizá. Pero faltan Karpin y Schürrer. Lo digo como si todos los equipos lo tuvieran, pero no es verdad, y esa es la ventaja de la Real. Lo de Schürrer quizá lo supliremos con la categoría que tienen los centrales de este equipo (confianza absoluta, sí, en Mikel González y Ansotegi), pero si tuviéramos a Karpin yo no me conformaría con escuchar que el objetivo de esta Real es sólo la permanencia. ¿Lo es? Partido a partido, que es lo que funciona.

miércoles, julio 21, 2010

Allá vamos otra vez

Hace poco más de un mes estábamos dando carpetazo a la temporada 2009-2010 y ya hemos empezado de nuevo. Es la dinámica del fútbol moderno, una perversa montaña rusa en la que no hay tiempo material para el descanso. Y de ese desaguisado que es el calendario del fútbol tienen buena culpa la Liga de Fútbol Profesional y la Federación Española. Ellos son los responsables de que los seguidores de equipos que militaban en Segunda llegáramos tarde al disfrute del Mundial, de que la Real haya tenido menos vacaciones que 17 de sus 19 rivales de la próxima temporada o de que jugadores jóvenes que ya han dado el salto al profesionalismo, caso de Griezmann en la Real, tengan que disputar con sus selecciones, en estas fechas estivales, competiciones internacionales que tendrían que servir de promoción al fútbol base y no de chicos que ya han llegado a la élite. Algún día alguiten tendrá que poner fin a estas barbaridades, pero lo cierto es que ese día parece lejano.

Con inconvenientes o sin ellos, la Real 2010-2011 ya está en marcha. O al menos buena parte de esa Real, puesto que ha habido ya siete bajas (Bueno, Songo'o, Johantan Estrada, Riesgo, Sergio, Nsue y Sarasola) y sólo han llegado dos jugadores, además de los cuatro del Sanse que inician la pretemporada con el equipo (y de los que Lasarte ya ha anunciado que dos se quedarán con los mayores) y las ausencias temporales de Griezmann y de Bravo, el único mundialista del equipo txuri urdin. Y a la espera de que lleguen esos tres o cuatro fichajes anunciados, sólo queda cruzar los dedos para que efectivamente lleguen y no nos suceda como el año pasado con los porteros, que mucho anunciar y después pocos resultados. A día de hoy, el mejor once de la Real se parece mucho al de la temporada pasada (sólo un cambio, Llorente por Bueno) y con eso Lasarte puede hacer un buen once para Primera, no me cabe la menor duda, pero no competir durante las 38 jornadas.

Quizá ese sea el primer elemento en el que mi visión es discordante con respecto a la de la mayoría de aficiuonados en estas fechas. Muchos creen que la Real que subió a Primera no daría la talla en esa categoría y estaría abocada a un nuevo descenso. Yo discrepo y sí veo nivel. Estoy deseando ver qué hacen De la Bella, Carlos Martínez, Griezmann o Zurutuza en esta categoría. Quiero ver si Ansotegi y Mikel González siguen demostrando la jerarquía que exhibieron en Segunda. Tengo ganas de saber si Xabi Prieto sigue siendo igual de decisivo. Y estoy seguro de que Llorente cantará muchos goles. Pero si algo nos demostró la experiencia en Segunda es que un once no basta. La Real sufrió mucho con las lesiones de Díaz de Cerio, Elustondo, Bueno o Xabi Prieto. Hace falta banquillo. Y banquillo de verdad. No canteranos subidos con calzador para hacer número (eso fueron Sarasola, Esnaola o Viguera, a tenor de la poca confianza que Lasarte depositó en ellos) o foráneos de dudosa calidad o rendimiento (¿hace falta decir que estoy pensando en Johantan Estrada o Songo'o?).

Tampoco entiendo algunas de las visiones que se están teniendo sobre este regreso a Primera. Parece que algunos lo están viviendo como si nunca hubiéramos estado en la máxima categoría. Parece que Madrid o Barça jamás han pasado por Anoeta (y qué decir ya de Atotxa...). Parece que nuestros derbis hubieran sido siempre con el Eibar o el Real Unión. Comparto la ilusión de regresar a la élite, que no se me malinterprete, celebré como el que más el ascenso y creo que es una gran noticia que en la Real, por fin, se hable con ilusión antes de empezar una temporada. Pero este equipo pertenece a la Primera División. Es el único lugar posible en el que se moverá con comodidad. Es donde ha ido escribiendo las páginas más brillantes no sólo de su propia historia sino la del fútbol español. La Real es muy grande, no lo olvidemos. Si lo hacemos, estamos infravalorando lo que representa su escudo, su camiseta y su historia. No me va a cegar el brillo ajeno, porque la Real siempre ha tenido el suyo propio. Ilusión siempre, pero sin perder la memoria.

Y, una vez conocido el calendario, tampoco comparto muchos de los análisis que pueblan los periódicos estos días. Se habla de un comienzo y un final muy exigentes, de un tramo medio más asequible y de una primera vuelta en Anoeta con los partidos más complicados. Creo que es un error mirar así el calendario ahora mismo, porque la filosofía que nos ha llevado a Primera es precisamente la contraria, la de ir partido a partido. Cierto es que aquí sí habrá rivales a priori superiores a la Real, cosa que en Segunda no sucedía, pero los tres puntos valen igual ante todos, luchen por la Liga, por Europa o por la salvación. Nos fuimos a Segunda hace tres años por ceder una derrota y dos empates ante los últimos tres rivales que tuvimos, y sólo el Osasuna tenía algo remotamente en juego. Y me acuerdo de aquella Real de la temporada 90-91 que, en una campaña en la que cesó a Boronat para evitar el escenso y puso en su lugar al gran Javier Expósito, es la única que consiguió ganar en una misma competición en los campos de Barcelona, Real Madrid y Valencia. Partido a partido. No hay otra manera.

Ahora a los aficionados sólo nos queda esperar. Queda algo más de un mes para el inicio de la LIga. Estamos en manos de Lasarte, del trabajo físico que Balbi haga con la plantilla y de lo que Loren y Javi Pérez hagan en los despachos. Entre medias, veremos los amistosos de siempre, haremos nuestras cábalas sobre el once que debutará el último fin de semana de agosto contra el Villarreal y todos, sin excepción, empezaremos a pensar a qué puede aspirar la Real. Allá vamos otra vez. Pero con la mirada alta, que por mucho que seamos un equipo recién ascendido también seguimos siendo la Real.

domingo, julio 29, 2007

Luces y sombras del primer ensayo

Primer partido de pretemporada, primer partido de Chris Coleman en el banquillo de la Real y primeras conclusiones sobre el equipo a menos de un mes para el inicio de la Liga. Real y Lagun Onak empataron a un gol en un encuentro en el que el técnico galés alineó dos onces diferentes, uno en cada tiempo. Jugaron todos los disponibles menos Cifu, cuyo traspaso, dicen, está a punto de producirse definitivamente.

La distancia con respecto al equipo y la imposibilidad de ver el partido (retransmitido por ETB, pero no por ETB Sat, la que se puede ver en Digital +), hace que lo que sigue sea en realidad un resumen de las impresiones que tuvieron los periodistas que sí vieron el partido, ya que yo no pude hacerlo. El descenso a Segunda y la falta de PPV va a provocar que en algún partido de la temporada me suceda lo mismo (espero que sean los menos posibles, entre viajes y partidos televisados). En cualquier caso, hay van las primeras conclusiones de esta nueva Real.

- Esquema claro de juego. Coleman viene a apostar con un fuerza por un 4-4-2 con rombo cuando el rival lo permita. Quiere que sus equipos tengan el balón y dominen los partidos. Muy buen comienzo, porque la Real está obligada a mandar en Segunda. El técnico ya ha dicho que el esquema no será fijo, pero no está mal la apuesta ofensiva qye devuelva a este equipo el carácter de ser grande, que lo es por mucho que Lotina y otros se empeñaran en demostrar lo contrario. La Real no juega con rombo desde la época de Bernd Krauss. Y no nos fue nada mal con el alemán, aunque contara con otros jugadores, claro está...

- Buscando el toque. Este es el aspecto más complejo al que va a tener que hacer frente Coleman. Para dominar los partidos, hay que tocar mucho y bien el balón, y al galés no le asusta imponerlo. ¿Pero tiene la Real equipo para este tipo de juego? Esa es la pregunta que hay que hacerse. Las valoraciones que Coleman hizo durante sus primeros días invitaban al optimismo. Falta mucho rodaje, por supuesto, pero ayer costó mucho hacer ese fútbol de toque ante un rival de inferior categoría que, eso sí, apostó por cerrarse en su área (más después de marcar su gol en el minuto 7) como harán muchos de los rivales de la Real este año, especialmente en Anoeta. Habrá que ver a este equipo con Elustondo como director de juego para saber si tenemos capacidad para tocar.

- Se mantiene la ineficacia goleadora. Ante un rival de menor entidad (Tercera División, dos por debajo de los realistas) la Real podía y debía haber marcado más goles. Ocasiones tuvo, sobre todo por el trabajo de Díaz de Cerio, aunque también por el cansancio de los jugadores del Lagun Onak, puesto que la mayoría llegaron en la segunda parte. Sólo Gari, que está llamado a ser un jugador muy importante esta temporada (ya dije que le eché mucho de menos en el tramo final de la pasada campaña), pudo marcar un gol. Debe crecer la aportación goleadora del centro del campo. El año pasado, la sequía en pretemporada fue un dato que no se atendió a tiempo. Que no nos pase lo mismo este año.

- La importancia de no perder. Vale, el rival era el Lagun Onak. Vale, el empate llegó en el minuto 90. Vale, es pretemporada. Pero esta Real tiene que aprender a no perder cuando no pueda ganar, como le sucedió ayer. ¿Cuántos puntos se nos ha ido en las últimas temporadas por no saber empatar? La Liga en Segunda tiene 42 partidos, 21 en casa y 21 fuera. Ganar en casa y empatar fuera garantiza el ascenso. Que no se nos olvide, que un punto puede ser siempre valioso. Y más si se marca un gol en el 90 (tiro de memoria al decir que el año pasado la Real sólo ganó un partido con un gol en los últimos instantes, ante el Osasuna en la primera vuelta).

- Falta un killer en el área. Parece que el entendimiento entre Gari y Díaz de Cerio fue muy bueno, y que a Oskitz y Agirretxe les faltó algo más de rodaje. Pero falta el 9, el Satrus, el Aldridge, el Kodro, el Darko que hemos tenido casi siempre en la Real. Su fichaje parece necesario, a la espera otro año más de lo que pueda hacer Skoubo, que sí podría cobrar una importancia capital en la Real si juega como en sus primeros partidos hace dos años.

- ...y falta sobre todo un extremo izquierdo. Todos los jugadores que pasaron ayer por la banda izquierda son diestros. En la primera parte del encuentro ante el Lagun Onak fue Aranburu quien ocupó esa demarcación (otra temporada, otras circunstancias, pero Lotina también le colocó allí en sus primeros partidos en la Real y no aportó demasiado). En la segunda rotaron Novo y Markel Bergara. Hay que hacer ese fichaje ya. Y que sea de calidad, como dice Coleman. Reconociendo sin dudarlo la enorma calidad que tenía De Pedro, no es ésto un reproche hacía él, quién nos iba a decir que íbamos a echar tantísimo de menos al último gran extremo zurdo que ha pasado por la Real...

- Que nadie saque conclusiones definitivas. El error en el que cae la Real de los últimos tiempos es querer saber ya el resultado de la temporada casi antes de que empiece. A todos nos encanta sacar conclusiones y que sienten cátedra. Pero lo cierto es que queda todavía un mes para el inicio de la Liga y una victoria o una derrota ante el Castellón no va a definir completamente el devenir de la competición en Segunda. Después de tantas temporadas instalados en el pesimismo, que no cunda ahora (como parece que se intuye ya en algunos comentarios a las noticias en Internet del empate a uno con el Lagun Onak) cuando hay tantas novedades en el horizonte (entrenador, potrillos, forma de jugar, división en la que estamos...). Queda mucho todavía.