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lunes, febrero 02, 2015

"Nuestra Liga"

Markel, saludando a Casillas tras el 4-1.
Dice Markel Bergara que el Real Madrid no es de "nuestra Liga".  "Hay que hacer borrón de este partido y pensar que no era un objetivo prioritario de nuestra Liga. El siguiente encuentro sí que es de nuestra Liga y hay que ganar como sea al Celta", ha dicho ya en Donostia. Hay pocas excusas con las que explicar las derrotas que me resulten más penosas y detestables que esa, la de "nuestra Liga". ¿Era de "nuestra Liga" el Real Madrid cuando cayó en Anoeta en la segunda jornada de Liga? ¿Lo era el Barcelona cuando sufrió una nueva derrota en el estadio donostiarra hace no tantas semanas? ¿Es consciente Markel Bergara de que sin los nueve puntos sumados ante equipos que sin duda considerará que no son de "nuestra Liga" la Real estaría ocupando ahora mismo la última posición en la tabla y además de forma clara? ¿Qué clase de deportistas son estos que desprecian con tanta facilidad partidos que no sólo sirven para sumar tres puntos, como todos los demás de una Liga, sino que además se disputan en escenarios y ante rivales de categoría?

Para colmo, Markel es reincidente en estas dañinas opiniones, lo que evidencia algunos de los males que aquejan al club realista desde hace ya demasiado tiempo. En la temporada 2011-2012 se permitió el lujo de considerar que el Sevilla tampoco era de "nuestra Liga" cuando visitó Anoeta en la jornada 23 del campeonato liguero, una afirmación que resultó asombrosa ya que el equipo entonces en manos de Unai Emery apenas tenía dos puntos más que el de Philippe Montanier. Si se considera que aquel Sevilla no es de "nuestra Liga", ¿cómo no hacerlo con el Real Madrid en cualquier circunstancia? Entonces, la Real transitaba por la clasificación como un equipo desaprovechado, desangelado y conformista. Eso impidió que se luchara por el premio europeo en su primer año tras el ascenso, tal y como se podía apuntar al final de la primera vuelta. Eso hizo que la primera campaña de Montanier fuera terriblemente decepcionante. Y eso hizo que en la siguiente temporada, la 2012-2013, el equipo fuera siempre un paso por detrás para darse cuenta de las posibilidades reales que tenía de volver a Europa incluso por la puerta grande, la de la Champions League.

El despreciable conformismo con el que la Real afronta sus partidos ante Real Madrid y Barcelona es el mayor exponente de una actitud inaceptable, y que en los estadios de estos dos equipos roza ya el más absoluto patetismo. Es obvio que ante esos dos gigantes hay muchas posibilidades de caer derrotado. ¿Pero siempre? La Real, desde que volvió a Primera en 2010, encaja en sus visitas al Santiago Bernabéu una medida de 4,4 goles por partido y, por supuesto, ha perdido siempre. Lo hizo incluso en el único partido en el que plantó cara, el 4-3 de la temporada 2012-2013, un partido que por desgracia también evidencia el desdén realista hacia la posibilidad de sumar en el Bernabéu, pues perdió jugando contra diez jugadores madridistas durante 80 minutos, encajando hasta tres goles cuando ya tenía un jugador más que los blancos. Pero aunque se quiera explicar que siempre ha sido así y es una situación irremediable, resulta que en las ocho visitas anteriores al descenso de 2007, incluyendo años de la lucha por la permanencia, esa media de goles encajados era de sólo 1,75 y en ese tramo consiguió sumar una victoria y tres empates. Nada que ver con lo actual, se mire como se mire.

De hecho, la Real coronó con su última derrota en el coliseo madridista una marca bochornosa, al convertirse en el segundo equipo que recibe cuatro o más goles en cinco visitas ligueras consecutivas en toda la historia del campeonato, después del Murcia, o sea que no será tan habitual o tan asumible el actual registro realista. ¿Cómo se puede seguir justificando de esta forma que un equipo como la Real, de gloriosa historia y dos títulos de la Liga en su palmarés, apenas haya podido saborear las mieles del triunfo en Chamartín en tres de las 68 veces que ha jugado allí? Si "nuestra Liga" es lo único que importa, la Real tiene un problema esta misma temporada, porque en la segunda vuelta aún tiene que visitar los estadios de Barcelona, Atlético de Madrid y Valencia, equipos que sin duda tampoco se considerarán como parte de esta "nuestra Liga", a pesar de que en Mestalla el equipo txuri urdin suma tres victorias en sus tres últimas comparecencias. Cuando suenan esas dos palabras, "nuestra Liga", es cuando no queda más remedio que entender que jugadores como Bravo argumenten su decisión de marcharse de la Real en la falta de ambición. Y donde no hay ambición, crece el miedo. El miedo a revivir pesadillas por la supervivencia no tan lejanas en el tiempo.

martes, marzo 25, 2014

Markel se estrena como goleador tras 142 partidos

Markel celebra ahí el gol de Vela antes de anotar el suyo.
El gol de Markel Bergara en Almería, insuficiente finalmente para puntuar aunque cuando llegó en el minuto 85 del partido era el empate a tres, fue el primero que consiguió el mediocentro realista como jugador profesional. El de Elgoibar ha necesitado nada menos que 142 partidos para cantar un gol en primer persona, a lo que habría que sumar también los 55 encuentros que jugó con el Sanse, en los que no había logrado anotar. En total, fueron 9.581 minutos con el primer equipo y 3.837 en el filial antes de lograr ese gol de cabeza. Es verdad que Markel no es un jugador que se prodigue demasiado en los disparos e incluso no suele ser de los más activos en las jugadas de estrategia, por lo que tampoco es un dato extraño.

Antes de este gol, era el jugador actual del primer equipo que más partidos había jugado sin haberse convertido en goleador. De los 24 jugadores que tiene la primera plantilla de la Real Sociedad, sin contar por el momento en ese grupo a Zaldua, Gaztañaga y Sangalli, los tres potrillos que han jugado esta temporada sus primeros minutos en la Real, sólo había cuatro jugadores que no se hubieran estrenado en esta faceta. Se trata del portero Zubikarai (no hay que olvidar que Bravo sí marcó, siendo de hecho el último realista en marcar de falta directa aunque lo hiciera en el año 2010), Granero (con apenas seis partidos jugados antes de su lesión), Canales (que ya ha participado en nueve encuentros) y el propio Markel. No obstante, tanto Granero como Canales sí habían sido goleadores con sus anteriores equipos, Getafe, Real Madrid y Queens Park Rangers en el caso del primero y Racing de Santander y Valencia en el del segundo, que no llegó a convertirse en goleador con la camiseta madridista.

Por llamativa que sea la cifra de partidos que ha necesitado Markel para estrenarse, aún le faltaban bastantes más para superar al realista que más veces vistió la camiseta txuri urdin sin celebrar un tanto. Ese no es otro que José Mari Martínez. El mítico capitán realista, defensa central del equipo que logró el ascenso de Puertollano y del primero que se clasificó para jugar competiciones europeas, jugó nada menos que 373 partidos con la Real entre 1964 y 1976 y nunca convirtió un tanto. Ricardo Suárez, también defensa de la Real entre 1949 y 1956, disputó 200 partidos sin ser goleador. En esta lista de no goleadores con más partidos de los que ya ha jugado Markel, le siguen Nemesio Arana, que acumuló 166 encuentros entre 1927 y 1936; Eliseo Murillo, que se enfundó la camiseta del primer equipo en 165 partidos entre 1977 y 1985; y Javier Sagarzazu, con 154 partidos entre 1983 y 1987.

martes, octubre 08, 2013

Markel y Elustondo, catorce veces titulares juntos en siete años

Markel y Elustondo, en el partido de Leverkusen.
En los dos últimos encuentros oficiales de la Real, el de Champions en Leverkusen y el de Liga en Vallecas, coincidieron en el once titular Markel Bergara y Gorka Elustondo. Y eso es noticia, a pesar de que ambos llevan juntos en el primer equipo nada menos que siete años. Elustondo debutó en la Real en la temporada 2006-2007, de la mano de Lotina y ante el Celta en Balaídos. Desde entonces, ha sido titular en 98 de los 119 partidos que ha jugado. Markel debutó poco menos de un año después, en Las Palmas, en la primera y única eliminatoria de Copa que jugó la Real en la temporada 2007-2008. Él suma 86 encuentros en el once inicial de los 120 que ha disputado. Y sí, es noticia que ambos posen en el once titular porque contando estos dos últimos partidos esa circunstancia sólo se ha dado en un total de catorce encuentros, nueve de Primera División, tres de Segunda, uno de Copa (en los años que el equipo pasó en la categoría de plata) y uno de Champions. Total en los partidos con Markel y Elustondo en el once inicial, 9 de 39 puntos posibles y una eliminación copera.

Que ambos jugadores hayan formado de inicio el centro del campo txuri urdin en tan pocas ocasiones (en realidad habría que contar doce, porque en uno de los partidos, el de Vigo de la pasada temporada, Elustondo jugó como central improvisado por las ausencias) encuentra una múltiple lectura. La primera que se puede hacer es que ambos jugadores han pasado largos periodos de tiempo lesionados desde que llegaron al primer equipo, con lo que han podido coincidir más bien poco. De hecho, en las temporadas 2008-2009 y 2011-2012 no llegaron a estar juntos en ningún once. La segunda, y sin ánimo de que se entienda como un menosprecio a su alineación conjunta (cada realista es un entrenador, hay quien considera que pueden jugar ambos y quien cree que no debería hacerlo ninguno), es que casi todos los entrenadores que han pasado por la Real, desde Miguel Ángel Lotina hasta Philippe Montanier, han encontrado mejores fórmulas que ésta. Y hay una tercera lectura, también sumamente interesante, que se desprende de los datos, fríos y asépticos, y es que es una fórmula que la Real usa para contener, no para crear.

La cifra más expresiva de todas las que se pueda dar sobre el funcionamiento de la dupla Markel-Elustondo es que con ella la Real sólo ha sido capaz de ganar dos partidos, una cifra muy baja. El primero de esos triunfos fue el que inauguró esta lista de coincidencias en el once inicial, en la temporada 2007-2008 ante un Málaga líder de Segunda y en Anoeta, en un día en el que la Real todavía en manos de Chris Coleman jugó la gran mayoría del partido con once jugadores criados en Zubieta. El segundo, ya en Primera, en la temporada 2010-2011, fue el triunfo por 1-2 en Málaga. En los once restantes, en los que el juego y particularmente el juego ofensivo fue bastante paupérrimo en la mayoría de los ocasiones, llegaron nada menos que ocho derrotas de la Real. Algunas de ellas muy dolorosas y sangrantes, como el partido de Copa ante el Rayo de la temporada 2009-2010, el encuentro más cercano al día en el que la Real cumplió cien años de vida, y que se saldó con un 0-2, o el contundente 5-1 en el Camp Nou con el que se abrió la temporada 2012-2013.

Parece evidente que colocar a ambos jugadores en el centro del campo es una apuesta más defensiva que otras con las que pudieron jugar los técnicos realistas. Ese mencionado encuentro en el Camp Nou, en el que se desplazó a Illarramendi al puesto más adelantado del centro del campo, es una prueba concluyente. También lo es el hecho de que sólo dos de los catorce partidos en los que han coincidido en el campo se jugaron en Anoeta. Los otros doce, como visitante. Con ese mediocentro que hace unos días jugó en Champions, la Real no pudo ganar en los campos de los dos filiales con los que se enfrentó en Segunda, 0-0 ante el Sevilla Atlético en la temporada 2007-2008 (en un partido en el que el equipo txuri urdin no llegó a realizar ni un solo disparo a puerta) y 1-1 ante el Villarreal B en la 2009-2010. Martín Lasarte fue el entrenador que más oportunidades dio a esa dupla, nada menos que siete, dos de ellas en su primera temporada, en Segunda, y cinco en el regreso a Primera División. En la 2012-2013 Montanier les usó en tres ocasiones, una de ellas con Elustondo de central.

En el arranque de esta temporada, parecía que Markel y Elustondo se disputarían el puesto de 4. Pero los dos últimos partidos demuestran que para Arrasate no sólo no es descabellado que jueguen juntos, sino que da la impresión de que forman parte de su once tipo (si es que finalmente hace esa apuesta más o menos clara por once hombres, como la que acabó haciendo Montanier en la segunda vuelta de la temporada pasada), habida cuenta de que han tenido continuidad en el once después de un partido de Champions y sorteando las rotaciones. Y eso es noticia, porque Elustondo y Markel no han jugado juntos hasta ahora porque todos los entrenadores han encontrado fórmulas mejores, independientemente de los largos periodos de ambos en la enfermería. Son muchos los medios que han estado por delante: Garitano, Martí, Aranburu, Diego Rivas o Illarramendi han jugado muchos más partidos que ellos cuando han estado disponibles. Elustondo tuvo algunos partidos consecutivos junto a Garitano con Eizmendi de entrenador y Markel fue el preferido de Montanier junto a Illarramendi. Pero que jueguen juntos es algo prácticamente nuevo.

Y socialmente contestado, no hay que olvidar tampoco ese aspecto de esta situación. Markel y Elustondo tienen una fama que los datos respaldan de alguna manera. También hay que considerar lo que supone su titularidad conjunta para otros jugadores de la plantilla, sobre todo teniendo en cuenta que a Lasarte se le cesó, entre otras razones, por preferir a Diego Rivas antes que Illarramendi... y Elustondo. En Vallecas parecía obvio que entraría Rubén Pardo, que no jugó ningún minuto en Leverkusen, por la política de rotaciones que ha venido aplicando Arrasate desde que es el entrenador del primer equipo, pero sólo salió a la desesperada cuando el Rayo marcó el penalti en el minuto 89. Buena parte de la afición (y de la prensa) insiste en pedir minutos para el riojano. Montanier le despreció y Arrasate continúa teniendo algunos gestos poco positivos con el canterano. Aunque ya le ha dado más de la tercera parte de los minutos que le dejó el francés en toda la temporada 2012-2013 y casi los mismos que en la 2011-2012, Elustondo ha jugado en esta más que él (479 minutos, por 393 de Pardo) incluso habiendo pasado por la enfermería. ¿Seguirá Arrasate con esta apuesta por Markel y Elustondo, desafiando los números que presentan ambos jugadores y perpetuando la situación de banquillo de Pardo? Sólo él sabe la respuesta.
Once inicial del Real Sociedad - Málaga (2007-2008).
Todos los partidos con Markel y Elustondo en el once inicial
2007-2008
Real Sociedad 2 - Málaga 0
Sevilla Atlético 0 - Real Sociedad 0
2009-2010
Real Sociedad 0 - Rayo Vallecano 2
Villarreal B 1 - Real Sociedad 1
2010-2011
Osasuna 3 - Real Sociedad 1
Málaga 1 - Real Sociedad 2
Zaragoza 2 - Real Sociedad 1
Atlético de Madrid 3 - Real Sociedad 0
Sevilla 3 - Real Sociedad 1
2012-2013
Barcelona 5 - Real Sociedad 1
Celta 1 - Real Sociedad 1
Osasuna 0 - Real Sociedad 0
2013-2014
Bayer Leverkusen 2 - Real Sociedad 1
Rayo Vallecano 1 - Real Sociedad 0

martes, enero 29, 2013

¿De verdad confía Montanier en Pardo?

Sus razones tendrá Philippe Montanier para no haberle alineado, no sé cuáles porque le cuesta dar explicaciones coherentes sobre este asunto, pero no ver a Rubén Pardo en el equipo titular de la Real que saltó el pasado sábado al césped de Balaídos a mí me dolió. Y es un dolor más que habitual, pues el chaval no encuentra el papel que seguramente tendría que tener en el equipo por calidad, por progresión y por méritos cada vez que se asoma al césped. En todas las ocasiones en que se le ha preguntado a Montanier por este jugador, ha utilizado evasivas e incluso ha asegurado que confía en el futbolista, que fue él mismo quien pidió que se incorporara en la pretemporada del verano de 2011 y que es un jugador muy valioso. Sin embargo, los datos no engañan. Pardo no es titular en la Real, y sólo lo ha sido cuando las lesiones se convirtieron en una plaga. Si se quedara ahí, la situación no sería tan grave. Sería una simple elección de futbolistas por parte del entrenador. Pero comparando los datos de Pardo en estas dos últimas temporadas con los de las dos primeras temporadas en la Real de Markel y Elustondo es evidente que algo no está bien.

Vamos primero con los datos que servirán para entender la situación. Elustondo debutó en el primer equipo en la temporada 2006-2007, con Miguel Ángel Lotina de entrenador y con la Real luchando por seguir en Primera División, algo que no consiguió. En esa temporada, fue convocado en diez partidos y jugó seis, cinco de ellos como titular. La siguiente temporada, ya en Segunda y con tres entrenadores diferentes (Chris Coleman, José Ramón Eizmendi y Juan Manuel Lillo), entró en 27 convocatorias, disputó 19 encuentros y en 15 de ellos figuró en el once inicial. Esta Liga 2007-2008, con Coleman todavía en el banquillo, fue la del debut de Markel. Estuvo entre los 18 elegidos en 12 ocasiones, y apenas jugo cuatro choques, siendo titular en tres de ellos. La siguiente campaña, la 2008-2009, le fueron mucho mejor las cosas a Markel, convocado en 30 partidos, de los que jugó 26 y 24 de ellos como titular.

Markel y Elustondo son dos jugadores que han tenido largas lesiones. Sin embargo, en esas dos temporadas, el primero acumuló 42 convocatorias, 30 partidos y 27 titularidades, con 2.204 minutos de juego. Elustondo entró en la lista en 27 ocasiones, 25 saltó al césped y 20 lo hizo desde el principio, sumando 1.784 minutos. Los números de Pardo son muy distintos. El riojano no se ha enfrentado ni con situaciones clasificatorias al límite que recorten la confianza en jugadores inexpertos, con cambios de entrenador o con lesiones. En su primer año entró en 24 convocatorias, jugó 15 partidos pero sólo dos como titular. En la presente temporada, ha estado en la lista de 17 de los 21 partidos disputados, habiendo jugado en 15 de ellos y en ocho como titular. Total, 40 convocatorias, 30 jugados y 10 de ellos como titular. ¿Los minutos de Pardo? Una cifra sensiblemente inferior a la de sus dos compañeros cuando daban sus primeros pasos en el primer equipo: 1.113. Este último dato es el que produce enorme sorpresa.

Rubén Pardo sólo ha tenido como entrenador a Philippe Montanier, quien proclamó a su llegada a San Sebastián que no miraría la edad de los futbolistas si merecían jugar y poco a poco ha ido matizando aquella declaración. El canterano ha sido titular en diez ocasiones cuando en un número de convocatorias muy similar Elustondo le dobla y Markel casi le triplica. Ellos dos tuvieron que convencer a cuatro entrenadores diferentes y, cuando las lesiones se lo permitieron, se hicieron hueco con todos ellos de forma más o menos continuada. Y eso teniendo en cuenta el gran número de jugadores que ha tenido la Real en esas temporadas en las posiciones del centro del campo. Cuando la Real bajó, Elustondo tuvo que compartir demarcación con Juanito, Diego Rivas, Mikel Alonso, Garitano y Aranburu. En el primer año en segundo, tanto Elustondo como Markel se sumaron a la nómina de centrocampistas defensivos junto a los mencionados Garitano y Aranburu, además de Larrea y Martí. Pero en el fondo da igual.

Desde que Markel y Elustondo coinciden en el primer equipo, ambos jugadores han formado juntos en el once inicial de la Real apenas en diez ocasiones, de las cuales la mitad acabaron con derrota txuri urdin. Parecen muy pocas para cinco temporadas y media, incluso contando con esos largos periodos de inactividad. Pardo ha jugado como titular los mismos partidos, diez, en esta temporada y media que lleva con el primer equipo, y la mitad de ellas fueron triunfos de la Real. Supongo que todo queda dicho si recordamos que Mariga estuvo convocado en 17 partidos, jugó 14, 10 como titular y sumó 949 minutos. Hasta hace sólo cuatro jornadas, y a pesar de haber estado nada más que cuatro meses de competición en San Sebastián, Mariga había jugado más minutos que el riojano. ¿Confianza en Pardo? La confianza es otra cosa. Markel y Elustondo, incluyendo sus lesiones, sí tuvieron confianza. Pardo no. Y lo demás son excusas mal explicadas.

martes, julio 28, 2009

Tres jugadores, la misma oportunidad

Desde que se produjo el descenso a Segunda División, la Real vive en el complicado alambre de tener la cantera como base tanto por necesidad como por elección. Hay que reconocer lo complejo de convencer a la gente de que haces lo que quieres cuando no tienes otra posibilidad. No es descabellado decir que el éxito o el fracaso de esa apuesta descansa ya casi exclusivamente en los jugadores que ahora mismo están en el primer equipo. Viéndolo con absoluta frialdad, el modelo será un éxito si llega el ascenso. Si no se consigue, casi todos lo darán por fracasado. Porque serían ya tres tentativas con esa hoja de ruta sin volver donde este equipo debe estar siempre. Porque los logros, los debuts y las buenas sensaciones quedan eclipsadas por el hecho de seguir un año más viendo Anoeta con sus gradas a medio poblar y con rivales que no despiertan ilusión.

Entre los jugadores de la cantera, los hay que ya llevan muchos años, que ya han demostrado, en mayor o menor medida, más o menos tiempo, un potencial suficiente al menos para vestir esta camiseta. Aranburu, Mikel González, Ansotegi, Labaka, Elustondo o Xabi Prieto formarían este grupo Los hay que acaban de aterrizar, y que todavía son capaces de despertar ilusión y progresar. Agirretxe es su cabeza visible, pero también hay que incluir a Sarasola, Esnaola, Viguera, Zubikarai y los que todavía están a caballo entre el Sanse y la Real. Pero hay tres jugadores en la primera plantilla realista que han salido ya de este segundo grupo pero no han encontrado acomodo en el primero. Y por eso están ante la oportunidad definitiva. Si esta temporada no demuestran su valía, algo que todavía no han terminado de hacer, estarán en una situación difícil. Me refiero a Carlos Martínez, Dani Estrada y Markel Bergara.

Los tres presentaron credenciales ilusionantes cuando llegaron al primer equipo. Charlie debutó con unas ganas que sus compañeros no demostraban y, siendo un defensa, aportó dos goles y mucho amor propio. Estrada ascendió al primer equipo, todavía en Primera División, con unos números anotadores en el Sanse muy interesantes para un extremo y con cierta polivalencia. Y Markel ha sido inernacional en todas las categorías y es de los pocos potrillos de los que venimos oyendo hablar desde hace años. Pero el primer equipo y lo que le rodea han devorado ya por completo las expectativas que se tenían en ellos. Hoy la gente recuerda del lateral su limitada técnica y sus muchas lesiones (de hecho, ahora mismo está lesionado y se va a perder buena parte de la pretemporada). Al extremo por no haber dejado huella cuando ha jugado y, dos campañas y media después, por no haber anotado todavía un solo gol con el primer equipo. Y al mediocentro por no haber podido suplir lo que Elustondo ofreció al equipo antes de lesionarse la pasada campaña y por no haber dado un auténtico salto de calidad, a pesar de haber dejado atrás las lesiones que le taparon en su primer año.

Todavía es pronto para saber el protagonismo que Martín Lasarte quiere dar a estos tres jugadores. Parece que, a pesar de la salida de Gerardo y de la baja de Carlos Martínez, la Real no va a fichar un lateral derecho y que el puesto se lo van a jugar el propio Carlos Martínez y Dani Estrada, con lo que al menos uno de los dos tendrá que dar un paso al frente si quiere triunfar en la Real. Da la sensación de que Markel lo va a tener mucho más complicado. Pugna con la credibilidad que se ganó Diego Rivas en el final de la temporada pasada (y con los elogios que le ha dedicado públicamente el entrenador), con la ilusión que despertó Elustondo en lo poco que pudo jugar, con la veteranía de Mikel Aranburu y con el empuje de los potrillos Illarramendi (se especula con el interés del Athletic y es internacional en categorías inferiores), Ros (una de las mejores noticias de la pasada campaña) y Albistegi (del que se habablan maravillas durante la anterior pretemporada, justo antes de que se lesionara de gravedad).

Pero lo cierto es que está todo en manos de Carlos, Dani y Markel. El éxito de cualquiera de estos tres jugadores, o de los tres, dará mayor credibilidad a la apuesta de cantera que debe ser siempre símbolo de este club. Y curará también algunas de las heridas que han dejado Castillo o Díaz de Cerio, jugadores que han menospreciado la posibilidad de vestir esta camiseta que tanto queremos. Reconozco que tengo más confianza en Carlos Martínez que en Estrada y Markel. Quizá porque del lateral esperaba menos y me ofreció mucho en su primera campaña. Quizá porque de los otros dos esperaba mucho y no he visto aún demasiado. Quizá los tres han pasado por ese síndrome de la segunda temporada, que tan difícil parece para tantos profesionales. Quizá. Pero ahora parten de cero, con una nueva oportunidad y con un entrenador que les acaba de conocer. Que tengan suerte, porque su suerte será, probablemente, la de la Real.

jueves, marzo 12, 2009

Renovaciones

Markel Bergara me está pareciendo una de las decepciones de la temporada. Esperaba mucho más de él, a tenor de la fama que viene arrastrando desde hace años y de su presencia en las selecciones inferiores. La pasada temporada me disgustó que no se le dieran oportunidades a un jugador que se consideraba tan prometedor, y más cuando el juego en el centro del campo de la Real no era el esperado. Esta campaña, en cambio, está jugando casi siempre, mucho más desde la lesión de Elustondo. Y tengo la sensación, creo que bastante compartida, de que Markel no está dando el nivel que muchos esperábamos de él. Dicen que la segunda temporada en el primer equipo es siempre la más dura, y es un mal que ya hemos visto en muchos jugadores. Esta temporada, sin ir más lejos, es una definición que podría adecuarse a otros como Carlos Martínez o Dani Estrada (aunque éste tampoco destacara demasiado en la primera).

A pesar de estas consideraciones negativas, tengo que valorar como una buena noticia la renovación de Markel Bergara. Me explico. Si queremos que la Real sea el club de cantera con el que soñamos, el producto de Zubieta hay que cuidarlo mejor de lo que se ha hecho en los últimos años. Con un poco de confianza, ese Llorente que marca goles decisivos en la Champions con el Villarreal hoy podría ser jugador txuri urdin. Con él no se tuvo paciencia, no se le dieron partidos y simplemente se dejó que su contrato se consumiera. Miremos a Barkero. Lleva nueve goles con el Numancia en Primera. Es verdad que Barkero sí tuvo oportunidades en el primer equipo, oportunidades que no aprovechó, pero tampoco se tuvo paciencia con él. Incluso ver a Gari Uranga goleando con el Castellón debiera ser una seria advertencia para la estrategia que se debe seguir con los canteranos.

Tengo claro que Markel todavía no ha progresado lo que debiera. La pregunta que tendríamos que hacernos y, mucho más importante, que tendrían que hacerse los técnicos de Zubieta, es si puede dar ese salto de calidad. Con la renovación entiendo que la respuesta es afirmativa, que confían de sobra en él, que le ven margen de mejora, que piensan que puede convertirse en un jugador importante y de futuro en el centro del campo de la Real. A pesar de que a mí todavía no me ha convencido, tengo que considerar la renovación de Markel como una alegría, y más porque supone por fin un cambio en los contratos que firman los jugadores con el club, acomodando sus ingresos a la división en la que juegue la Real.

A mí me hubiera dolido dejar que se extinguiera el contrato de Markel y verle el año que viene o dentro de dos años triunfando en un Valladolid, un Espanyol, un Recreativo o, por qué no, un Athletic. Es una sensación que seguramente sentiremos con Díaz de Cerio y cabe la posibilidad de que también pasemos por ello con Castillo. Yo lo tengo claro: Dramé no tiene sitio en la Real. Como tampoco lo tenían Herrera, Jesuli, Juanito, Mladenovic, Viáfara, Stevanovic y compañía. Los de la cantera tienen sitio siempre que se dejen la vida por la Real. No se les pide ser superclases, aunque de vez en cuando salga alguno como Xabi Alonso, pero sí una entrega total.

Markel tiene ahora la oportunidad de demostrar por un lado a los técnicos del club que no se han equivocado con él, y por otro a los aficionados de la Real que debemos creer en una política de cantera bien hecha. No va a ser fácil, pero está en su mano y en la del resto de la plantilla txuri urdin. Empezando por el partido de este sábado, en el que el empieza el futuro de la Real.