Mostrando entradas con la etiqueta Entrevista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entrevista. Mostrar todas las entradas

martes, mayo 06, 2008

JOSÉ RAMÓN EIZMENDI: “¿SI NO SE SUBE? COMO SE VA A SUBIR, NO HA LUGAR A LA PREGUNTA”

Estuvo trece partidos sentado en el banquillo del primer equipo de la Real. Vino del Sanse y al Sanse volvió cuando Iñaki Badiola decidió buscar un último revulsivo en la figura de Juan Manuel Lillo. José Ramón Eizmendi es un hombre de fútbol, convencido de la valía del trabajo que hace y dispuesto a dar la cara por la Real. Por su Real. Por nuestra Real. Ya sin la presión de ese banquillo que tantos entrenadores ha devorado en las últimas temporadas, Eizmendi se muestra convencido de que el año que viene volveremos a estar en Primera División. Cree en las armas actuales de la Real, en su vestuario, y también en lo que él mismo está ayudando a que sea la Real del futuro.

- ¿Por dónde anda José Ramón Eizmendi después de entrenar al primer equipo?
- Bueno, pues estamos con el segundo equipo, entrenando al segundo equipo e intentando seguir en el fútbol.

- ¿Qué tal el Sanse este año?
- Bien. Estamos en un equipo de formación, un equipo que continuamente tiene que ir mejorando y nos dedicamos a ello, a procurar que cada día los chavales sean mejores.

- Es el eterno debate, si Zubieta da jugadores suficientes para la Real o no.
- Yo creo que sí, yo creo que Zubieta da muchísimos jugadores. Sabemos que cada día el fútbol está más difícil. Antes se competía sólo contra jugadores nacionales, luego empezaron dos extracomunitarios, luego extranjeros, y ahora hay que competir contra todo el mundo. Cada vez es más difícil, somos una provincia muy pequeña y no es fácil sacar muchos jugadores.

- Creo que no me vas a dar ningún nombre, pero ¿hay algún jugador en el que tengáis muchas esperanzas puestas?
- No, nombres sabes que nada. Hay varios jugadores en el equipo que creo que tienen. Pero ya sabes que esto del fútbol es complicado y lo que hoy parece blanco mañana es gris y pasado mañana no sabes de qué color va a ser. Creo que hay cantera y hay jugadores con condiciones para poder llegar al primer equipo.

- ¿Cómo fue tu experiencia con el primer equipo?
- Buena, muy buena. Estoy contento de cómo fue la experiencia. Lo único que queda es que la Real Sociedad consiga el ascenso, y si al final lo consigue daremos todo por bien empleado.

- ¿Y se va a conseguir?
Espero que sí. Yo confío en que sí.

- ¿Cómo ves al equipo con respecto a sus rivales directos?
- Bien, yo lo veo bien, con posibilidades, con ilusión y con ganas y espero que logren la meta. Han pasado un año complicado y ellos han sabido sobreponerse, día a día, día a día, y espero que eso obtenga su premio.

- Hubo un momento en la temporada, todavía contigo en el banquillo, después de ganar en Albacete, que todo el mundo pareció dar por hecho el ascenso.
Las cosas son muy dadas a los polos opuestos y a llevarlas a los extremos. O muy bien o muy mal. Y ni tan bien, ni tan mal. Las cosas son complicadas, son difíciles y se está viendo que hasta el final no va a haber nada decidido. Hay que esperar hasta el final y ya veremos cómo queda todo.

- ¿Qué tal es la relación con Lillo desde que llegó?
- Buena, muy bien, fenomenal. Espero que tenga toda la suerte del mundo y que consigamos, y consiga, ascender al equipo.

- ¿Se está pensando ya en algún aspecto en el año que viene?
- ¿Qué va ser de éste? Siempre estás pensando, programando y haciendo cosas, pero todavía están en el aire muchas cosas.

- ¿Tienes algún papel en la elaboración de los planes del primer equipo?
- No, en absoluto. Yo soy entrenador del segundo equipo y nada más.

- Martí ha supuesto un salto de calidad enorme para la Real, ¿no?
- Sí, Martí es un gran jugador, uno más dentro de la plantilla de la Real Sociedad que está dando todo lo que tiene para ayudar a la Real, como creo que todos sus componentes. Es muy importante la dinámica de grupo. En la Real Sociedad creo que hay una gran dinámica de grupo, se ayudan y se apoyan mutuamente y eso es muy positivo.

- Todos los entrenadores que habéis pasado por la Real recientemente, tanto esta temporada como en las anteriores, destacáis siempre el vestuario...
- Sí, realmente es de destacar. Lo que hace falta es que eso dé sus frutos.

- ¿Y si no se sube a Primera?
- Como se va a subir, pues no ha lugar a la pregunta (risas).

- Antes del partido ante el Numancia, dijiste que se apoya menos al de casa. ¿Por qué lo dijiste y por qué en aquel momento?
- Todo partió de una entrevista que le hicieron a Gonzalo Arconada (entrenador del Numancia, ex entrenador de Sanse y Real), en la que comentó que se valoraba menos a los de casa que a los de fuera. Entonces, en una rueda de prensa me comentan a mí qué opinaba de eso y dije que estaba de acuerdo con Gonzalo Arconada en que se valora menos a los de casa que a los de fuera. No dije que no se les valore, dije que se les valora menos, que es completamente distinto. Ni sabía que me iban a preguntar. Y después, yo quería dar ánimos al equipo y pedir la unidad de todos y ponía muchas palabras técnicas, tanto en euskera como en castellano. Para eso escribí una nota, para no equivocarme a la hora de decirlo. Algún malintencionado, entre comillas, o alguna persona que no quería ver las cosas como yo las quería decir lo interpretó como si yo hubiera lanzado un panfleto. Nada más lejos de la realidad. Lo único que intentaba era decir lo mismo en euskera y en castellano y ser estrictamente correcto. Empezaron a mezclar temas, lo de la no valoración con lo de la nota, que no tiene nada que ver, porque yo no sabía que me iban a preguntar y empezaron a hacer cábalas y cuestiones. Yo creo que no me equivoqué, creo que cada uno tiene que pensar lo que ha hecho y ha dicho y ser responsable y consecuente con eso. El que haya pensado lo que haya pensado, él sabrá por qué lo ha pensado.

- ¿Y crees que hay algún motivo concreto para que se valore más lo de fuera, y más en un club como la Real, que vive de lo de casa?
- Yo he dado mi opinión y que cada uno analice por qué es así, o si es así o no. Yo creo que lo de casa tiene su valor y hay que dárselo, y creo que a veces le damos menos valor del que tiene.

- ¿José Ramón Eizmendi volverá alguna vez al banquillo del primer equipo de la Real? ¿O quiere volver al primer equipo?
- José Ramón Eizmendi es entrenador de la casa, es entrenador de la Real Sociedad y estoy encantado de seguir siendo entrenador de todo lo que es la Real Sociedad. A mí me gusta el fútbol y en estos momentos con la labor que estoy haciendo en el Sanse estoy encantado y no aspiro más que a seguir en el fútbol.

Entrevista realizada en las gradas del campo Alberto Ruiz de Colmenar Viejo (Madrid), el 5 de mayo de 2008. Eizmendi acudió hasta Madrid para ver al equipo juvenil de la Real, que juega allí esta semana la Copa de Campeones de la División de Honor de la categoría.

martes, septiembre 18, 2007

IÑIGO IDIAKEZ, EX JUGADOR REALISTA: “LA REAL ESTÁ RECUPERARANDO SU IDENTIDAD Y ESTO DARÁ SUS FRUTOS”

Cualquier aficionado de la Real conoce de sobra el nombre de Iñigo Idiakez. Disputó nada menos que 254 partidos con el equipo y marcó 36 goles. Debutó en noviembre de 1992, con apenas 19 años, pasó a formar parte de la primera plantilla en la temporada 94-95 y defendió su camiseta hasta la campaña 01-02. Corazón Txuri Urdin ha tenido el placer de entrevistar a Idiakez, que habla de su trayectoria en la Real, del presente del equipo y de su perspectiva personal en Inglaterra, donde defiende la camiseta del Southampton en la First Division. Desde la distancia, sigue siendo un realista más y tiene claro que, en este comienzo de la temporada en Segunda, “lo importante ahora es ganar”.

- Cuéntanos cómo le han ido las cosas a Iñigo Idiakez desde que dejó la Real, en el verano de 2002.
- Desde que salí de la Real la verdad es que he tenido de todo, buenas cosas y malas. Los dos años en Segunda División fueron duros, ya que el primer año fui al Oviedo y tenían muchos problemas de dinero y acabamos bajando. El segundo año fui al Rayo Vallecano de Julen Lopetegui y con él fue todo muy bien menos los resultados. Iban a llegar seguro pero le echaron y luego fue un desastre, y acabamos bajando. De allí me fui a Inglaterra y todo ha sido una auténtica maravilla.

- ¿Qué diferencias ves entre el fútbol español y el británico? Lo digo porque, aunque en la Real también anotaste goles, allí te has destapado como goleador.
- La gran diferencia que hay entre el fútbol de aquí y el de allí es la velocidad a la que se juega en Inglaterra, no se para nada el juego y los árbitros permiten mucho más. Y también es menos táctico que el de España.

- ¿Qué balance haces de tus ocho temporadas en el primer equipo de la Real?
- El balance que hago de mis años en la Real es increíble, muchos partidos jugados, mucha experiencia acumulada, jugar en el equipo en el que siempre has soñado jugar, acabar siendo el capitán del equipo de tus sueños... Pues lo que te digo, un sueño hecho realidad.

- Un jugador de tu estilo casi siempre gusta al aficionado, pero sólo al final pareció que eras titular de verdad. ¿Qué pasó para que no lo fueras durante más años?
- La verdad es que cuando llegas siempre es difícil y si no tienes un entrenador que apuesta por ti lo tienes más complicado, pero yo tuve suerte porque el gales apostó por mí muy fuerte y con paciencia. Yo creo que al final de mi carrera, menos cuando estaba lesionado, siempre he jugado con todos los entrenadores y siempre entre 26 y 30partidos. La valoracion es buena, no me puedo quejar. Como te digo, los ciclos hay que respetarlos y tener paciencia.

- ¿Cómo fue tu salida de la Real?
- Pasaron muchas cosas que tampoco me gusta recordar. Lo que sí que yo quería era quedarme, y entre mi ex representante, Chus Medina, el ex presidente de la Real y el entrenador en aquel momento me la jugaron, y al final el que siempre la paga en estos casos es el jugador. La verdad es que tuve mala suerte porque si el galés, Toshack, acaba la temporada y no le echan, yo ahora igual estaría todavía en la Real, porque él no me engañaba y sabía lo que quería de mí. Pero le echaron y el equipo lo cogió Olabe.

- ¿Qué entrenador te ha marcado más de los que has tenido a lo largo de tu carrera?
- Sin ninguna duda, John Toshack. Me dio la oportunidad de debutar, la de jugar, me hizo capitán, me hizo hombre, je, je.

- Seguro que tienes algún partido con la camiseta de la Real que guardes con especial cariño en la memoria. ¿Cuál o cuáles?
- Tuvimos muchos partidos buenos pero uno de los que tengo mejor sabor de boca fue el 5-0 que ganamos al Athletic (temporada 94-95), porque además yo metí un gol y fue un partido redondo. Y encima creo que jugamos al fútbol como nunca. Otro fue ante el Numancia (temporada 99-00), que estábamos muy mal en la clasificación y salí faltando 20 minutos, perdíamos 1-0 y metí los dos goles. Otro fue contra el Villarreal (temporada 00-01), que también estábamos muy mal y necesitábamos ganar, y ganamos 1-3 y metí un gol que hicimos de listos Javi (De Pedro) y yo.


- Tu último partido con la Real fue el día en que se tributó una despedida por todo lo alto a Loren. En los últimos años, muchos jugadores, sobre todo de la cantera han salido de la Real por la puerta de atrás. Le pasó a compañeros tuyos como Aranzabal o De Pedro, y el pasado verano a Rekarte o a Darko. ¿Por qué crees que un club como la Real ha llegado a tener ese trato por los jugadores más emblemáticos?
- A la salida que tuvo mi quinta tampoco se le dio muchas vueltas en aquel momento, hasta que el año pasado pasó con Darko. Yo siempre dije que a los jugadores de la cantera se les debería mimar mucho más, ya que lo damos todo por el club al que amamos y desde mi salida se veía que el club iba mal encaminado. Luego casi se queda campeón y parece que todo está bien, pero al final ha sido un desastre. En un equipo como la Real tiene que haber un ciclo de jugadores de casa que tiren del carro como cuando estábamos nosotros, que teníamos a Loren, Albistegui, Lumbreras, etc. Si no, al final acabas como han acabado, en Segunda, y es una pena.

- Lástima que salieras del equipo justo la temporada antes de la lucha por el subcampeonato. ¿Cuántas veces has pensado en aquella campaña y lo que seguro te hubiera gustado estar en el vestuario de Anoeta?
- Está claro que esa temporada hubiera sido una maravilla estar, pero el fútbol es así y me tocó ir a otra parte y aprender otras cosas.

- Jugaste en Oviedo y Rayo Vallecano en Segunda. ¿Ves tan diferente esa categoría con respecto a la Primera? ¿Crees que la Real va a sufrir tanto como se dice?
- El problema de la Segunda División es que te piensas que vas a subir el primer año y sin despeinarte ya que has estado muchos años en Primera, y lo difícil es acostumbrarse a la categoría. Si encima fichas bien, pues te irá mejor. La Real este año está claro que lo va a pasar mal, pero parece que tienen una idea de futuro que puede ser buena si hay paciencia. Aunque todos sabemos que en el fútbol lo que predomina no es la paciencia, son los resultados. La Real está recuperando su identidad y eso dará sus frutos.

- ¿Cómo viviste el descenso de la Real la pasada temporada? ¿Por qué crees que la Real finalmente no pudo quedarse en Primera tras tantos años de sufrir en la parte baja de la tabla?
- Eso ya te lo he explicado un poco antes. Creo que los ciclos, acertar en fichajes, que salgan buenos jugadores de la casa, apoyo al equipo en los partidos de casa, mentalidad positiva, etc. Son muchas cosas que, si faltan, te hace que al final el equipo baje.


- Tu experiencia en el fútbol inglés te ha permitido conocer algo más de cerca tanto a Chris Coleman como a David Vaughan. ¿Qué nos puedes contar de ambos que todavía no sepamos?
- La verdad es que les conozco poco. Coleman estaba en la Premier pero sí que decían que le gustaba que su equipo juegue al fútbol. Y Vaughan la verdad es que me enfrenté contra él el año pasado y le ganamos 6-0, y él era el mejor jugador del equipo (Crewe Alexandra). Pero parece que puede ser interesante para la Real, ya que es joven y no ha costado mucho dinero.

- La Real ha renovado su apuesta por los jugadores de casa, algo que estaba algo perdido en los últimos años. ¿Crees que ese es el camino a seguir en la Real o, por el contrario, es ya inviable en el fútbol moderno?
- Lo de la apuesta de casa me parece muy interesante. Pero la verdad es que se necesita tiempo, porque subir a diez u once jugadores de golpe es muy difícil. Pero alguna vez se tenía que volver a las andadas, y ojalá que sea para siempre, eso me gustaría.

- ¿Qué esperas de esta temporada en el Southampton?
- Lo que espero en el Southampton es que me respeten las lesiones, que he tenido alguna, y que subamos a la Premier, ya que creo que tenemos un equipo muy majo para hacerlo.

- ¿Le quedan muchos años a Idiákez como jugador profesional o te veremos dentro de poco sentado en un banquillo?
- Espero jugar por lo menos esta temporada y dos más. Luego ya se verá.

- ¿Te ves entrenando a la Real en el futuro?
- Lo de entrenador también llegará.

¡No os olvidéis de visitar la web oficial de Iñigo, http://www.idiakez.com/!

martes, mayo 01, 2007

JUANTXO TREZET, DELEGADO DE LA REAL: “LOTINA APUESTA POR LA SALVACION”

Aprovechando la visita de la Real a Getafe, Corazón Txuri Urdin charló unos minutos con el delegado del primer equipo, Juantxo Trezet. Cualquiera que haya tenido relación de algún tipo con el club, conoce de sobra a Juantxo, un gran tipo con el que da gusto hablar. Y que, desde su privilegiada posición, tiene muchos recuerdos e historias de nuestro vestuario, de nuestros jugadores, de nuestros entrenadores.

- Como mucha gente no la conocerá al detalle, háblame de tu función como delegado del primer equipo de la Real.
- Soy el encargado de montar toda la logística concerniente al primer equipo: pretemporada, Liga, Copa, todos los partidos que jugamos.

- En una entrevista, la mujer de Karpin dijo: “Para nosotros, Juantxo es la Real”.
- Bueno, también tengo esa función, de alguna manera acoger al jugador extranjero que viene a nuestro equipo. Mi función es la de integrarle rápidamente en el entorno de la ciudad y ayudarle en todo lo que pueda. Desde buscar su casa hasta alquilar el coche, todo.

- ¿Cuál de ellos es el que más guerra te ha dado?
- Yo creo que nadie me da guerra. Me lo tomo como un trabajo y la verdad es que son chicos agradecidos. La satisfacción que te da el verles que se integran, que van funcionando, eso ya para mí es superpositivo. No me dan guerra.

- Seguro que alguno te ha pedido algo extraño y tienes alguna anécdota...
- Hay cosas extrañas que no se pueden decir (risas). Una vez me llamó uno a altas horas de la madrugada, que estaba en un aeropuerto en Italia y no podía salir del país. Entonces tienes que levantarte y empezar a mover teléfonos, contactos, para que esta persona pudiera salir del país.

- No me dices quién es, ¿verdad?
- No, no (risas).

- Con los entrenadores, ¿qué tal?
- Primero tienes un periodo de adaptación, porque cada uno es diferente. Son gente con la cual tienes que colaborar estrechamente. Mi trabajo con los entrenadores es confeccionar la hoja de ruta que llamamos, ver con ellos cómo va a ser la logística del equipo: el viaje, la estancia, los entrenamientos...

- ¿Cómo es el Lotina que no conocemos?
- Es una persona sencilla, amena y comprometida.

- No sé si me lo vas a contestar, pero ¿Lotina se cree que nos salvamos o es la imagen que da al exterior?
- El tiene ese objetivo muy claro, él apuesta por la salvación

- ¿Y el equipo cómo está anímicamente?
- En la situación en la que nos encontramos actualmente, el equipo está vivo y es positivo.

- ¿Hay algún jugador que te haya sorprendido en ese aspecto?
- No podría mencionar a uno en concreto. En este grupo más o menos todos mantienen el mismo nivel de creer que se puede conseguir.

- ¿Cuál ha sido tu mejor momento desde que estás en la Real?
- El subcampeonato de Liga.

- ¿Algún momento en concreto?
- Yo creo que el mejor momento es cuando se gana un partido. Un subcampeonato marca mucho, pero yo creo que para mí son todos los momentos en que se ganan partidos. Porque tu trabajo también va en función de esto. Tú haces un trabajo, como los doctores, como los masajistas, como el encargado de material, como todos los que estamos aquí metidos, y el resultado final es positivo. Eso te hace sentirte que tú también has estado ahí y, lógicamente, que tú has ganado también.

- Creo que con eso ya me has contestado, pero ¿cuál es el peor momento?
- Cuando se pierde (risas).

- ¿Se nota tanto el empuje de la afición en el campo?
- Sí, muchísimo. Yo creo que el gran hándicap que tenemos nosotros es el estadio de Anoeta, la pista de atletismo. El cambio de Atotxa a Anoeta nos repercutió negativamente. La afición, si la sientes encima, yo que estoy en el banquillo, te motiva, y al jugador mucho más.

- ¿Qué tal con los árbitros?
- Muy bien. Mi relación con ellos es estupenda. Incluso con Undiano Mallenco, con Alberto, que me expulsó, pero sigo teniendo una buena relación con él.

- ¿Qué pasó aquel día (Juantxo fue expulsado en el derbi de San Mamés de esta temporada por las protestas de todo el banquillo tras señalar como penalti en contra de la Real una mano de Aduriz)?
- Aquel día nos metieron una buena. Un error del linier. Nosotros nos dimos cuenta, no por el hecho de verlo en el campo, no teníamos una buena visión. Pero teníamos al lado un medio de comunicación que nos dijo que se había equivocado de pleno. Son errores que hay que asumir, lógicamente no lo hacen queriendo. Como parece que el cuarto árbitro es una persona que había tomado más protagonismo, pues se lo dijimos a él para ver si de alguna manera se podía enmendar el error. Alberto tomó una buena decisión, se acercó al cuarto árbitro, pero este tenía la misma información que nosotros. El árbitro le preguntó si había visto él la jugada y le dijo que no, que se remitía al medio de comunicación. Alberto tomó la decisión que debía tomar.

- Tú fuiste futbolista. Cuéntame cómo fueron aquellos años.
- Es un tema que siempre me gusta contar porque yo creo que el fútbol ahora se vive de otra manera, sobre todo el fútbol base. En mi época, con 14 años, mis padres me enviaron a un colegio de Salesianos fuera del entorno de mi pueblo. De ser un chico de pueblo, me abrí a la ciudad. Allí conocí a más gente, y estaba más metido en el deporte en ese colegio. Un día vino un señor que vino con el anuncio del Cola-Cao famoso, haciendo malabarismos, y pidió un portero. Yo me puse de portero y las paraba todas. Había un chico que se llamaba Enrique Peláez, que llegó a jugar en Primera en el Hércules, y me dijo que podía fichar por la Real. Me dijo que si me elegían en las pruebas me daban unas botas de fútbol y un pase para ir a Atotxa. Aquello para mí fue una cosa que no me la creía. Fui a las pruebas, yo no tenía ni guantes, ni pantalones, ni nada, iba con un pantalón corto y una camiseta y era un campo de cemento y me comí hasta las piedras. Fiché por la Real, me dieron mis botas, mi pase para ir a Atotxa y poco a poco fui subiendo de categoría hasta llegar al juvenil, que incluso entrenaba con el Sanse. Me gustan mucho las motos, con el primer dinerillo que gané me compré una moto a escondidas y me di un batacazo que me rompí las muñecas. Fue un calvario. Cuando empecé con el Sanse estaba ya lesionado, con tres o cuatro operaciones, y no pude continuar. Pedí ayuda al club a ver si me podían dar un trabajo. Empecé de administrativo con un contrato de seis meses y ya llevo 25 años.

- Y con una gran relación con todo el mundo, aficionados, peñas, jugadores...
- Creo que he hecho de todo. Empecé haciendo recados, poniendo sellos en las cartas... Mi objetivo era aprender y la verdad es que estoy muy satisfecho conmigo mismo de haber conseguido lo que he conseguido en este club. Estoy muy agradecido al club y lógicamente el club está muy agradecido hacia mí.

- Para acabar, la pregunta del millón: ¿Nos salvamos?
- Yo estoy convencido de que sí, estoy convencido de que sí. Veo al grupo cómo está... Yo creo que sí.