sábado, mayo 16, 2015

PREVIA Real Sociedad - Granada. Anoeta despide un curso decepcionante

Vela marcó ante el Granada en el 1-1 de la pasada temporada.
La Real jugará ante el Granada el último partido en su estadio de esta Liga (domingo, 19.00 horas, Anoeta, Canal + Liga y Gol TV), cerrando así un curso que ha resultado decepcionante. No hay alicientes clasificatorios para los realistas más que el apuntado por David Moyes, acabar la Liga entre los diez primeros, y tampoco será un partido de despedidas claras debido a que el club todavía no ha comunicado qué sucederá con los jugadores que finalizan contrato. Hay otro objetivo más, acabar la segunda vuelta sin conocer la derrota en Anoeta. E incluso, para quienes presten atención a ese detalle, una victoria realista ayudaría al Eibar, inmerso en la lucha por la permanencia con el Granada como uno de sus rivales. Pero en realidad lo más interesante para el aficionado txuri urdin, despedidas aparte, será ver cómo solventa Moyes la ausencia de casi todos sus centrocampistas y si hay alguna oportunidad para jugadores del Sanse.

Contando incluso con Estrada, Moyes sólo cuenta con 17 jugadores del primer equipo, pero siguiendo la costumbre habrá que esperar hasta poco antes de comenzar el partido para saber cómo completa la convocatoria. El partido del Camp Nou dejó tres sancionado, Rulli, Pardo y Granero, a quienes se suma Zurutuza, ya operado y de baja hasta el arranque de la próxima pretemporada. Por lo tanto, habrá al menos un jugador del filial, que tiene que ser el portero suplente, en la lista para afrontar el último partido de la temporada en Anoeta. En todo caso, el enorme déficit de centrocampistas podría llevar a Moyes a incluir algún potrillo más y dejar fuera a algún integrante de la primera plantilla. Los jugadores que terminan contrato son el ya mencionado Estrada, Zubikarai, Ansotegi y Elustondo. En principio, parece que sólo el central seguiría en el equipo, con lo que será importante ver los gestos de los otros tres para tener algo más de información sobre su futuro.

La suspensión de Rulli permitirá a Zubikarai jugar el que podría ser su último partido en la Real. Por delante de él, en principio repetirían Iñigo Martínez y Mikel González como centrales tras su espléndido partido en el Camp Nou, y probablemente también sigan en el once Carlos Martínez y De la Bella como laterales. Moyes habló de la posibilidad de cambiar la forma de jugar, con lo que tiene dos opciones en el centro del campo. La primera es apostar por un doble pivote mal considerado, el que forman Markel y Elustondo. La segunda, dejar a Markel como único medio de contención y colocar una muy ofensiva línea de mediapuntas con Vela, Xabi Prieto, Canales y Chory. En la primera opción, uno de los cuatro citados se quedaría en el banquillo. Finnbogason en principio cuenta con más opciones que Agirretxe para ser el punta. Una tercera vía sería apostar por la cantera, por ejemplo con Eneko Capilla, que ya debutó con el primer equipo ante el Levante.

Ya sin opciones matemáticas de alcanzar la séptima plaza, la Real quiere eso sí despedir la temporada en Anoeta con una victoria. El equipo txuri urdin es duodécimo con 43 puntos, y ya sólo podría llegar a ser octavo si todos los resultados le favoreciesen. Su rival, el Granada, está en la decimoctava posición con 31, los mismos que tiene el equipo que le precede fuera del descenso, el Deportivo, y el que le sigue, el Eibar. Si la Real vence, se garantizará ser el séptimo equipo de la Liga como local, y si el Villarreal no gana al Málaga sería el sexto. También busca cerrar una segunda vuelta sin caer en Anoeta, donde ha sumado cinco victorias y tres empates desde que el Rayo salió de allí con los tres puntos. El Granada es el peor equipo a domicilio del torneo, sólo ha sumado diez puntos, con dos victorias y cuatro empates, y es, con diferencia, el más goleado lejos de su campo con 47 tantos en 18 partidos, una media de 2,6 por encuentro. Eso sí, el equipo andaluz viene de ganar dos partidos seguidos que le han devuelto la ilusión por la permanencia.

Han sido 22 los enfrentamientos entre Real Sociedad y Granada en Primera, en Segunda y en promociones, y el equipo andaluz sólo ha ganado dos veces en San Sebastián. En la máxima categoría han sido 17 los encuentros jugados, con doce victorias realistas, cuatro empates y un triunfo visitante, el 0-2 de la temporada 1973-1974. La mayor goleada realista es el 5-1 de la campaña 1968-1969, con dos goles de Urtiaga y tres de Arzak. En Segunda son tres los partidos disputados, con un triunfo (igualando la máxima goleada en Primera, 5-1, en la 1948-1949) y dos empates. Además, ha habido dos enfrentamientos en promociones. En la campaña 1954-1955 jugaron por la permanencia de la Real y el cuadro txuri urdin logró su mayor victoria ante el Granada, 6-1, con dos goles de Saraqueta, uno de Zubillaga y tres de Igoa, y en la 1940-1941 jugaron por el ascenso y los granadinos consiguieron la que entonces era su primera victoria en tierras donostiarras, 1-2. El Granada no ha ganado en Anoeta, pero suma dos empates consecutivos.

El último de esos dos empates fue la pasada campaña, la 2013-2014, cuando la Liga, como ahora, estaba tocando a su fin, entonces en la jornada 36 y con una Real desinflándose a marchas forzadas. Y eso que el equipo de Jagoba Arrasate hizo un buen partido, generó gran cantidad de ocasiones de gol y mereció con creces la victoria. Pero pagó de la forma más cruel su incapacidad para cerrar los partidos. La Real dominó en el primer cuarto y el Granada buscó sus opciones a partir del minuto 20. A pesar de las muchas llegadas de ambos, se llegó con el 0-0 al descanso. En tres minutos, Teixeira Vitienes expulsó primero a Recio por doble amarilla y después a Mikel González por roja directa. El gol de la Real llegó a doce minutos del final en una espléndida jugada, con asistencia de De la Bella y preciosa volea de Vela. El partido parecía ganado, pero ese fue el error de la Real. Y el empate llegó en el descuento, cuando Ighalo aprovechó su posición en fuera de juego para marcar sin que el árbitro lo anulase. Empate injusto, pero empate al fin y al cabo.