martes, mayo 05, 2015

El Camp Nou, el último gran reto

Pasillo en la 1990-1991 y después la última victoria en el Camp Nou.
Si la Real de nuestros días tiene todavía un último gran reto al que hacer frente, ese es el Camp Nou, un escenario en el que no ha logrado cuajar ninguna actuación mínimamente decente. Hay campos en los que el conjunto txuri urdin tiene números muy negativos, pero visitar el del Barcelona obliga a afrontar unas cifras apabullantes. Los realistas se han medido al Barça en partido de Liga disputado en la Ciudad Condal en 67 ocasiones y ha perdido en nada menos que 57 de ellas, sumando únicamente siete empates y tres victorias. Del último triunfo están a punto de cumplirse 24 años, pues fue el 18 de mayo de 1991 cuando la Real venció por 1-3 a un Barcelona al que acababa de hacer pasillo como campeón de Liga con un gol de Atkinson y dos de Aldridge. Los otros dos triunfos en suelo barcelonés fueron el 1-3 de la campaña 1978-1979, con tantos de Satrústegui, Idígoras y Zamora, y el 2-3 de la 1985-1986, con dos goles de Zamora y uno de Gajate.

Los datos que convierten las visitas de la Real al Barcelona en afrentas anuales no se quedan ahí, en los términos más generales. Si hablamos de los goles marcados y encajados, el resultado es igualmente deplorable. El cuadro realista ha encajado en esos 67 partidos un total de 174 goles, una media de 2,6 tantos por encuentro, y solamente consiguió salir de Las Corts o del Camp Nou sin recoger el balón del fondo de su portería en cuatro ocasiones, en los cuatro empates a cero que cosechó en las temporadas, 1967-1968, 1968-1969, 1979-1980 y 1983-1984. Como la última vez que dejó su portería a cero fue entonces, eso supone que la Real ha encajado al menos un gol en los últimos 27 partidos en el Camp Nou. Más contundente aún, sólo ha conseguido marcar allí 38 goles, lo que da una pobrísima media de 0,5 tantos por encuentro, algo lógico si tenemos en cuenta que no logró gol en nada menos que 42 de esas 67 visitas. Y nunca ha sido capaz de marcar en más de tres temporadas consecutivas, lo hizo entre las campañas 1988-1989 y 1990-1991 (4-1, 2-2 y 1-3) y 2011-2012 y 2013-2014 (2-1, 5-1 y 4-1).

Ese, de hecho, es el único dato positivo que puede encontrar en los últimos años porque la estadística se oscurece aún más si nos ceñimos al periodo posterior a sus últimas gestas en el Camp Nou. De la última victoria, como ya se ha dicho, han pasado 24 años. Y del último empate se cumplieron en abril 20 años. Fue el 1-1 de la temporada 1994-1995, con un gol de Imaz en las postrimerías del encuentro. Desde entonces, la Real acumula nada menos que 16 derrotas consecutivas. En esos 16 encuentros, ha encajado 45 goles (2,8 de media) y sólo ha llegado a responder con ocho (0,5 por partido). Ni siquiera los equipos realistas que destacaron en la clasificación en las dos últimas décadas pudieron sacar algo positivo del Camp Nou: ni la Real de Bernd Krauss que fue tercera en la 1997-1998 (3-0), ni la de Raynald Denoueix que mereció ganar la Liga en la 2002-2003 (2-1) ni tampoco la de Philippe Montanier que llegó a la Champions en la 2012-2013 (5-1).

Y aún más. Sólo tres de los jugadores que visten ahora mismo la camiseta de la Real Sociedad han podido celebrar un gol en el Camp Nou con ella. Sólo tres. Y ninguno de ellos, obviamente, sirvió para sumar. Vela hizo el 2-1 en la temporada 2011-2012, marcador que ya no se movió más; Chory Castro el 0-1 en la 2012-2013, en un partido que acabó 5-1; y De la Bella subió el 3-1 al marcador en la 2013-2014, antes de que el Barça hiciera un gol más. Un detalle a destacar en ese sentido es que no hay ni un solo canterano actual que sepa lo que es marcar en Barcelona. Esta es una generación de futbolistas que ha conseguido muchas cosas en poco tiempo. Es verdad que la campaña 2014-2015 deja un sabor decepcionante que no se puede borrar, pero no hay que olvidar que la base del equipo sigue siendo la misma que logró el ascenso a Primera en 2010, que logró la clasificación para la Champions en 2013 y que, aunque fuera ya en plena curva descendente, logró el pase europeo por segunda temporada consecutiva. El Camp Nou es uno de los retos que le falta a ese grupo de futbolistas.