viernes, mayo 08, 2015

PREVIA Barcelona - Real Sociedad. ¿Juez de la Liga?

Iñigo Martínez tratará de nuevo de frenar a Messi.
Quién le iba a decir a la Real que el calendario le guardaba una caprichosa sorpresa para la jornada 36. Y es que su visita al Barcelona (sábado, 18.00 horas, Camp Nou, Canal + Liga y Gol TV) puede resultar decisiva para decidir al campeón de la Liga. Para que el partido tenga influencia en esa batalla es obviamente imprescindible que el equipo txuri urdin puntúe en el que es de largo el peor de los escenarios para los realistas, que visita eso sí entre dos partidos de semifinales de Champions para el Barça, y que después el Real Madrid aproveche esa hipotética gesta de los de David Moyes. Sus muchachos tendrán que dar la cara ante un rival de los de la zona noble de la Liga, que han perdido en Anoeta pero ante los que la Real, paupérrima como visitante durante todo el campeonato, no ha sido capaz de alcanzar un nivel decente como visitante. Y tendrá que sacudirse la sensación de que la temporada ha llegado ya a su fin en una última cita de importancia en la que, paradójicamente, siguen en juego las últimas opciones de pelear por una séptima plaza que matemáticamente es posible aunque prácticamente imposible de alcanzar.

Sorprende que Moyes haya decidido ocultar la convocatoria también para este partido debido a que no hay mucho margen para la elección, algo que sólo se entendería si hubiera algún que otro jugador del Sanse entre los 18 elegidos, por mucho que no parezca probable si tenemos en cuenta que el filial viaja a Madrid para sellar la permanencia en Segunda B. Del primer equipo, es conocida la baja de Zurutuza, operado ya y con el regreso previsto para el inicio de la próxima temporada, y hay que contar ya también con la ausencia de Pablo Hervías, cedido para el final de la Liga a Osasuna. De esta manera, y dado que el Comité de Apelación perdonó la injusta expulsión de Mikel González en San Mamés por no hacer penalti alguno, sólo habría que descartar a dos jugador, y todas las papeletas para ser uno de ellos las tiene Dani Estrada, que vive sus últimas semanas en la Real salvo sorpresa mayúscula. El otro es la única incógnita de la lista, y probablemente sea uno de los centrales.

Es complicado, una vez más, avanzar el once inicial que Moyes presentará en el Camp Nou. Lo que se puede dar por seguro es que Rulli estará bajo palos, que Iñigo Martínez y el perdonado Mikel González serán los centrales y que, muy probablemente, se jugará de nuevo sin delantero centro, dejando a Vela como jugador más adelantado. Se puede intuir que los laterales serán Zaldua y De la Bella, pero no se puede descartar ni a Carlos Martínez ni a Yuri. Parece lógico que dos de los centrocampistas sean Markel y Pardo, y las dudas sobre el resto dependen del sistema que escoja Moyes para enfrentarse al Barça. La teoría es que, con Agirretxe y Finnbogason en el banquillo, Canales (que volvería tras su ausencia de la pasada convocatoria y sin que Moyes haya querido explicar las razones), Granero, Chory Castro y Xabi Prieto se jugarían tres posiciones. En realidad, da la impresión de que sólo hay una en juego, por la que optarían Canales y Chory.

La Real es undécima, con 43 puntos. La séptima plaza, último objetivo antes de que la temporada se acabe, está a cinco puntos. Parece imposible con sólo nueve en juego y nadie parece estar pensando en ello, pero las matemáticas todavía dan opciones. El Barcelona es líder de la competición con 87 puntos, el doble de los que tiene el cuadro txuri urdin, con dos puntos de ventaja sobre su único perseguidor posible, el Real Madrid. La Real sigue entre los peores conjuntos de la categoría a domicilio, con 11 puntos y una única victoria lejos de Anoeta, el 0-1 en Getafe. Sólo el Granada, con 10, ha sumado menos lejos de su propio campo. El Barcelona, a pesar de su liderato, no es el mejor equipo como local, pero tiene unos números espectaculares: quince victorias y dos derrotas, ambas por 0-1 ante el Celta y el Málaga. Eso sí, el conjunto blaugrana lleva once partidos sin perder, en los que ha sumado diez victorias y un empate (a dos en Sevilla). La Real rompió ante el Levante una racha de cinco partidos sin ganar, pero ya acumula tres sin perder, con cinco puntos de nueve posibles.

Con la historia en la mano, la Real está llamada a sufrir mucho. Ha jugado 67 partidos de Liga en Barcelona, todos ellos en Primera, y sólo ha vencido en tres y empatado en siete, con la contundente cifra de 57 derrotas. Siempre que la Real marcó tres goles, ganó en el Camp Nou: 1-3 en la temporada 1978-1979 (tantos de Satrústegui, Idígoras y Zamora), 2-3 en la 1985-1986 (dos de Zamora y uno de Gajate) y 1-3 en la 1990-1991 (Atkinson y dos de Aldridge). La mayor goleada sufrida por el conjunto txuri urdin es el 8-2 de la campaña 1950-1951. De la última victoria de la Real están a punto de cumplirse 24 años, pero del último empate ya han pasado dos décadas, fue el 1-1, gol de Imaz, de la 1994-1995. Desde entonces, el Camp Nou ha visto 16 victorias consecutivas del Barcelona sobre la Real, sólo interrumpidas por los tres años que el cuadro realista estuvo en Segunda. La Real, eso sí, lleva tres años seguidos marcando un gol en Barcelona, algo que sólo había conseguido una vez en su historia, entre la 1988-1989 y la 1990-1991.

El partido de la pasada campaña, la 2013-2014, no tuvo historia desde antes de comenzar. Jagoba Arrasate aprovechó que la visita al Camp Nou llegó en partido entre semana y que todavía había Champions para rotar y dar tanto descanso a sus jugadores que incluso Sangalli, Cadamuro, Estrada o Ros fueron titulares. Por si había alguna duda sobre las facilidades que iba a dar la Real, Neymar adelantó al Barcelona en el minuto 4, en una jugada terriblemente defendida. Y apenas tres minutos después Messi hizo el 2-0 aprovechando otro error de la zaga realista. Y para completar un arranque aciago, a los 20 minutos Prieto se marchaba lesionado y casi en la siguiente jugada Busquets hacía el 3-0 con un disparo desde la frontal. En la segunda mitad, una de las pocas acciones positivas de la Real en todo el partido acabó con el gol de De la Bella, pero nadie pensó en la remontada. A menos de un cuarto del final, Bartra sumó el 4-1 definitivo.