lunes, mayo 21, 2018

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2017-2018 (1). Nunca unas expectativas tan altas fueron tan poco satisfechas

Durante muchos años, en la Real hubo cierto recelo, incluso miedo, a hablar de objetivos elevados. Y eso se rompió en la pasada pretemporada. Se hablaba de estar arriba, de soñar con un gran camino en la Europa League, de repetir una buena actuación en la Copa y se pronunció la palabra maldita: títulos. Se hablaba de la posibilidad de que la Real fuera campeona. Las dos competiciones de eliminatorias, la Copa y la Europa League, se fijaron como algo prioritario para este objetivo, ya que la Liga se antoja imposible en este fútbol de poderosos y millonarios gigantes. Habían pasado 30 años desde el último título, la Copa del Rey de 1987, y 29 desde la última final, en la misma competición. Y sí, el club hablaba de buscar un título y lo hacía en serio. Pero el fútbol nos despertó a bofetadas. Nunca unas expectativas tan altas fueron tan poco satisfechas. Un triste caminar en la Liga, un pobre resultado en Europa cuando se llegó a la fase de las eliminatorias y, sobre todo, una debacle humillante e inesperada en la Copa destrozaron el sueño.

Y eso que el arranque de la temporada fue inmejorable, confirmación de que el equipo estaba en condicional al menos de luchar por cotas importantes. La Real ganó sus tres primeros partidos de Liga y llegó a ser líder de Primera División, posición que no ocupaba desde la inolvidable temporada 2002-2003, y convirtió dos de sus tres primeros partidos en la Europa League en las mayores goleadas logradas en su devenir continental desde que se asomó a este escenario del fútbol internacional en los años 70. Pero ahí comenzaron a truncarse todos los objetivos. Tres derrotas consecutivas en la Liga y el desastre ante el Zenit mostraron que la Real tenía un gran problema defensivo. No era un equipo fiable ni seguro. Tenía dinamita arriba, pero su retaguardia era de cristal. Jugadores intocables en la primera temporada completa de Eusebio Sacristán estaban mostrando un nivel bajísimo y la política de rotaciones del técnico para afrontar las tres competiciones estaba muy lejos de funcionar como le hubiera gustado.

La mejor demostración de la montaña rusa emocional en la que se habían convertido los partidos de la Real fue el 4-4 de su encuentro ante el Betis en Anoeta en la séptima jornada de Liga. Al equipo txuri urdin se le había olvidado defender y sobrevivía porque veía gol con facilidad. En esas siete primeras jornadas de Liga, Rulli había encajado nada menos que 17 goles, una tendencia que Eusebio nunca llegó a revertir. Con momentos de alivio como las victorias en los derbis ante Alavés y Eibar, la situación de la Real se complicó hasta el extremo con dos fracasos consecutivos en Anoeta ante dos colistas, el empate a dos contra Las Palmas y la derrota por 0-2 ante el Málaga, y sobre todo con el histórico ridículo copero. Una eliminatoria encarrilada ante el Lleida con el 0-1 de la ida y con un 2-0 al descanso del partido de vuelta se convirtió en un drama incomparable. El equipo catalán marcó tres goles en media hora y echó a la Real a la primera de la competición que ansiaba ganar.

Ahí el proyecto de Eusebio quedó definitivamente herido de muerte, pero el club no lo quiso ver. Volcó todas sus apuestas en la Europa League, a pesar de que el equipo falló en los dos partidos ante el Zenit. La Real fue segunda en su grupo, lo que le arrebataba el factor campo para la eliminatoria, gracias a que en los dos partidos contra el equipo ruso este ni siquiera tuvo que ser mejor que los realistas, solo aprovechar sus clamorosos errores defensivos. Con la eliminación copera y el descanso europeo, el técnico minimizó la aportación de la segunda unidad de su plantilla, retomó su práctica de buscar un once tipo, la manera de proceder que tan buen resultado le dio un año antes. Pero esta vez las cosas no salían como entonces. Salvo tirones emocionales como la victoria ante el Sevilla en la despedida de Carlos Vela, que dejó la Real en el mercado de invierno para marcharse a la Liga americana, o la respuesta canterana y de orgullo que motivó la traición de Iñigo Martínez, que meses atrás había aceptado una de las capitanías del equipo, la trayectoria estuvo llena de sinsabores.

Sirva como ejemplo la victoria del Barcelona en Anoeta, que a la postre fue una de las causas de que esta temporada se haya perdido uno de los bienes más preciados que tenía la entidad, el récord de imbatibilidad. La Real destrozó al Barcelona en una primera parte memorable, en la que si no logró una ventaja más amplia fue porque de nuevo González González se encargó de ello. Pero en la segunda parte se hundió de tal manera que el Barcelona no solo remontó sino que además lo hizo con claridad, hasta llegar al 2-4. La Real cayó a la zona media de la clasificación, mirando más hacia abajo que hacia arriba y suspirando por el regreso de la competición europea como bálsamo de sus males domésticos. Pero la Europa League se convirtió en otra losa más y terminó de enterrar todas las ilusiones puestas en esta temporada. El rival que cayó en suerte, el Salzburgo, llegó a semifinales, pero, como el Zenit, no demostró ser mejor que la Real. Le bastó con aprovechar las flaquezas defensivas de la Real para empatar a dos en el descuento en Anoeta, y cuando estaba contra las cuerdas en terreno austriaco sacó provechó de un penalti cometido por Rulli, que además se lesionó al intentar pararlo sin éxito, y dejó fuera a la Real.

Estábamos en febrero y la temporada parecía acabada. Pero la Liga devolvió a la Real a la cruda realidad, la de que todavía era necesario asegurar la posición en Primera. Es verdad que el bajo nivel de puntos de los tres descendidos nunca puso en verdadero peligro la permanencia, pero el temor a que alguno de ellos encadenara dos o tres victorias seguidas y pusiera en apuros a los de Eusebio aumentó con la racha que siguió a la eliminación europea, una victoria en cinco partidos y cuatro puntos de quince posibles. El triunfo en Anoeta del Getafe, que protagonizó algo inédito al superar a la Real en los dos partidos de la Liga por 2-1 y después de que el equipo txuri urdin se adelantara en ambos encuentros, puso punto final a la era de Eusebio y, lo que es más trascendente, a la de Loren Juarros como director deportivo. La Real dio un giro salvaje en un domingo que tardará en olvidarse. Aunque tardó unos días en oficializarse, Roberto Olabe volvía a la dirección deportiva que dejó unos meses antes por causas que el club nunca quiso aclarar del todo y se le dio el mando del equipo temporalmente a un Imanol Alguacil que estaba llevando al Sanse a lo más alto.

La labor de Imanol fue sobresaliente. Por un lado, dio a la Real una espectacular seguridad defensiva, la misma que venía demostrando su Sanse. Y por otro, reactivó a jugadores apartados y dormidos. De esa manera, estuvo cuatro partidos sin encajar un gol, sumó tres victorias consecutivas, venció después en el derbi ante el Athletic y, a pesar de la triste derrota ante un descendido Málaga, consiguió lo imposible: que en la jornada 36 se jugara una final en Sevilla por la séptima plaza, que daba pasaporte europeo. Aquel partido se perdió, pero recuperar esa ilusión por hacer algo en mayo en una temporada que parecía muerta en febrero es algo que tiene mucho mérito. Y, al menos, la despedida ha sido digna, hasta con la enésima derrota en el Camp Nou. Xabi Prieto lo ha marcado todo. Absolutamente todo. No es muy frecuente despedir a una leyenda que haya disputado más de 500 partidos con la camiseta de la Real, cifra que celebró en la ya icónica imagen agarrando el escudo tras su gol ante el Villarreal. Solo hay cuatro más que hayan llegado a esa cifrra. El capitán se va y nos deja un poco huérfanos, pero nos ha recordado, aunque nunca lo olvidemos, qué significa la Real.

La temporada, en todo caso, ha sido mala. Es obligado reconocerlo. Nada de pensar, como hacía Eusebio, que el camino era correcto. No lo ha sido en toda la temporada. Y no corregirlo es lo que ha provocado tanta frustración. Toca aprender, coger fuerza y después del verano demostrar que esto ha sido un accidente.

domingo, mayo 20, 2018

Galería del Fuenlabrada - Real Sociedad B

Buen resultado de la Real Sociedad B en Fuenlabrada, en el partido de ida de la primera eliminatoria del play off de ascenso a Segunda División. Mereció más el Sanse en la primera mitad y sufrió algo más en la segunda. En ambas sufrió un muy mal arbitraje, con un colegiado más pendiente del banquillo txuri urdin que del juego contundente del Fuenlabrada. El 0-0 siempre tiene el peligro de la cada vez más absurda norma del valor doble de los goles en campo contrario en caso de empate, pero el equipo realista demostró por qué ha llegado hasta este punto.

En este enlace podéis ver algunas de las imágenes de este encuentro.


sábado, mayo 19, 2018

PREVIA Barcelona - Real Sociedad. Imanol busca la hazaña de Expósito

Xabi Prieto, la pasada campaña en el Camp Nou.
No eran las mismas circunstancias, pero sí que hay semejanzas. Javier Expósito cogió el equipo en la temporada 1990-1991, cuando lo dejó Marco Antonio Boronat, y bajo su mando la Real ganó en el Camp Nou después de hacer pasillo al Barcelona. Imanol Alguacil busca la hazaña que logró el mítico Expósito en la jornada que cierra esta agridulce temporada (domingo, 20.45 horas, Camp Nou, beIN La Liga). Hazaña, sí, porque pocos campos han sido tan perjudiciales para la Real como el estadio culé y porque ya empieza a haber generaciones que no recuerdan a un equipo txuri urdin saliendo victorioso de esa plaza, ni tan siquiera con un punto bajo el brazo. Y no podemos olvidar, aunque la fiesta fuera el pasado fin de semana, que este va a ser el último partido de Xabi Prieto en la Real Sociedad. Ojalá que el escenario y el equipo honren un día tan significativo para la historia del club y se cuelen en la fiesta de Iniesta, que dice adiós al Barça, y en la del propio campeón coronado.

El contador se parará en 532. Ese será el número de partidos que Xabi Prieto tendrá en su historial, siempre con la Real Sociedad, después de los minutos que seguro tendrá en el Camp Nou. El capitán se despedirá del fútbol de corto, no así Carlos Martínez de la Real, que se queda en San Sebastián junto con los también lesionados Héctor Moreno, Guridi y Agirretxe. Estas ausencias limitan mucho las opciones de que la Real acabe la temporada con 20 de sus jugadores marcando al menos un gol, solo Pardo de entre los que viajan a Barcelona tiene su casillero por estrenar. Teniendo en cuenta estas bajas, Imanol, que también cierra su etapa en el banquillo del primer equipo, tan efímera como exitosa, sólo tenía que hacer un descarte entre los jugadores de campo, y el escogido ha sido Kevin Rodríguez. También se queda fuera de la convocatoria Toño Ramírez.

En el último partido oficial del curso, y teniendo en cuenta el rival, no se puede descartar ninguna opción para el once inicial, empezando por la portería. Da la impresión de que podría jugar Moyá, con Elustondo y De la Bella como laterales y Navas y Llorente por el centro. Illarramendi es innegociable en el centro del campo, y Pardo podría tener otra oportunidad ante un rival importante en lugar de Zurutuza. Canales, Oyarzabal y Willian José parecen filos y la plaza restante se la jugarían Juanmi y Januzaj. Para el banquillo quedarían Rulli, Odriozola, Zubeldia, Xabi Prieto y Bautista. En todo caso, nada parece descartable en este último partido de Liga y ante el campeón.

Como ya es sabido, no hay grandes objetivos clasificatorios. La Real es décima con 49 puntos y arranca la jornada final con la única posibilidad de superar a un equipo, el Eibar. Por detrás sí que hay varios que tienen a la Real a tiro, hasta el decimoquinto, el Levante, que tiene 46. El equipo de Imanol llegó al encuentro final habiendo sumado cuatro victorias en los últimos siete encuentros, los que ha dirigido el técnico que arrancó la temporada con el Sanse, con dos derrotas y un empate. Es decir, 13 de 21 puntos, un ritmo que sin duda habría dejado al equipo en Europa. El Barcelona es campeón desde hace ya dos jornadas y viene de ver frenado su récord de imbatibilidad con la derrota ante el Levante de la pasada jornada. El Camp Nou es el único estadio que no ha visto todavía un triunfo visitante en toda la Liga. La Real busca su quinta victoria a domicilio, después de las logradas en Balaídos, Riazor, Mendizorroza y el Estadio de Gran Canaria.

La historia señala Barcelona como el peor lugar para la Real. Por estadística global y por la de los últimos años. En la primera, el equipo txuri urdin tiene el demoledor balance de haber visitado el estadio del Barça en 70 ocasiones, con 60 victorias para el equipo local, siete empates y apenas tres triunfos realistas. El último de ellos, en la temporada 1994-1995. La estadística reciente es todavía más sangrante: las últimas 20 visitas de la Real al Camp Nou, 20, se han saldado con derrota. Ningún equipo ha perdido tantas veces allí de manera consecutiva. El triunfo más claro logrado por la Real es el 1-3 de la temporada 1978-1979, con goles de Satrústegui, Idígoras y Zamora. En el carrusel de goleadas que ha sufrido el conjunto realista en la Ciudad Condal, el 8-2 de la campaña 1950-1951 sigue siendo el correctivo más severo que ha vivido.

En el último duelo entre ambos, en la pasada temporada, la 2016-2017, la Real plantó cara y mereció sacar algo del Camp Nou. El equipo arrancó bien y tuvo una clarísima ocasión de Oyarzabal para adelantarse, pero pasado el cuarto de hora un disparo de Messi desde la frontal se convirtió en el 1-0. En el minuto 37, una jugada con varios rebotes la convirtió el astro argentino en el 2-0 que parecía augurar la goleada habitual. Pero la Real reaccionó. En el 42, un disparo de Iñigo Martínez rebotó en Umtiti y puso el 2-1. Había esperanza. En la siguiente jugada, en el 44, Messi dejó solo a Alcácer para hacer el 3-1 de disparo cruzado. Y ya en el descuento de estos minutos locos de la primera mitad, un sensacional pase de Willian José lo introdujo Xabi Prieto en la red con un sutil toque.marca de la casa. La Real no se rindió e hizo una muy brava segunda mitad, tuvo ocasiones pero se quedó sin premio.

martes, mayo 15, 2018

La Real podría cerrar la temporada con 20 goleadores individuales por primera vez

Willian José y Oyarzabal, máximos goleadores de la temporada.
Nunca jamás en la historia de la Real Sociedad se han registro 20 goleadores diferentes en las diferentes competiciones de una sola temporada. Y ahora mismo el equipo txuri urdin puede presumir de que hasta 19 de sus jugadores hacen celebrado al menos un tanto. Las dos opciones que tiene para llegar a tan espectacular cifra son Imanol Agirretxe, si llega al partido del Camp Nou, Carlos Martínez o Rubén Pardo, que son los tres que podrían jugar en el encuentro final de la temporada. Para tener una idea de lo atípico que resulta en el fútbol moderno un reparto tan amplio de los goles, no hay más que mirar a los equipos grandes, los que llevan más goles que nadie. En el Barcelona son ahora mismo 17 los jugadores que han marcado al menos un gol. En el Real Madrid, 15. Y, sí, en la Real 19. Puede que no sea gran cosa dentro de una temporada tan abiertamente decepcionante, pero al menos es la mejor muestra del potencial ofensivo que sí ha tenido la Real en la presente campaña.

Así, el reparto de los goles que ha realziado la escuadra txuri urdin en las tres competiciones que ha jugado, Liga, Copa y Europa League, es el siguiente: Willian José (20), Oyarzabal (14), Juanmi (10), Illarramendi, Llorente (7), Canales (5), Januzaj (4), Aritz Elustondo, Xabi Prieto (3), De la Bella, Bautista, Navas (2), Odriozola, Zubeldia, Zurutuza, Kevin Rodrigues, Vela, Iñigo Martínez y Héctor Moreno (1). Willian José es el máximo goleador en Liga y Europa League, con 15 y 5 goles respectivamente, mientras que la efímera participación de la Real en la Copa hace que haya tres jugadores con un único tanto, Canales, Juanmi y Llorente.

En la práctica, lo que quiere decir que la Real tenga 19 goleadores diferentes es que ya han marcado todos los jugadores que tienen dorsal del primer equipo a excepción lógicamente de los tres porteros y de los ya mencionados Carlos Martínez, Guridi, Pardo y Agirretxe. También han llegado a jugar con los mayores dos potrillos del Sanse, Guevera y Gorosabel, y no lograron ver puerta tampoco en sus escasos minutos.

La mejor marca de la historia de la Real en cuanto a número de goleadores estaba en 17. Esos fueron sus anotadores en tres temporadas. Sucedió por primera vez en la temporada 1997-1998, batiendo el récord de quince que se había establecido en la temporada 1959-1960. Entonces, bajo el mando del alemán Bernd Krauss, la Real hizo 67 goles entre Liga y Copa, repartidos entre Kovacevic (20, Craioveanu (7), De Paula (6), De Pedro (5), Gracia, Loren, Aldeondo (4), Cvitanovic, Idiakez (3), Kühbauer, Mutiu (2), Antia, Aranzabal, Luis Pérez, Mutiu, Pikabea y Rekarte (1). Sabido es que aquella temporada llevó a la Real a la tercera posición de la Liga y a la clasificación para la Copa de la UEFA.

En la 1999-2000, que arrancó con Krauss y continuó con Javier Clemente, también fueron 17 los goleadores, aunque la Real solo convirtió 43 tantos entre Liga y Copa. Se repartieron entre De Paula (9), Idiakez (5), Jankauskas (4), Aranburu, Bonilla, De Pedro, Khoklhov (3), Pikabea, Sa Pinto (2), Aldeondo, Antía, Aranzabal, Bakero, Guerrero, Loren, Llorente y Rekarte (1). El ya batido récord se igualó por última vez en la temporada 2013-2014, con los X goles que marcó la Real entre Liga, Copa y Champions, con Jagoba Arrasate en el banquillo. Sus autores fueron Vela (21), Griezmann (20), Agirretxe (8), Seferovic (4), Pardo (3), Chory Castro, Ansotegi, Xabi Prieto, Iñigo Martínez, Mikel González, Javi Ros, Canales (2). Markel Bergara, Zurutuza, Elustondo, José Ángel y De la Bella (1).

La temporada que menos goleadores individuales tuvo fue la 1930-1931, con apenas seis jugadores que vieron puerta, aunque entonces fue en una temporada de solo 20 partidos y la forma de jugar al fútbol no tuviera nada que ver con la actual. Entonces el reparto fue entre Paco Bienzobas (15), Cholín (12), Garmendia (7), Custodio Bienzobas (6), Mariscal (5) e Ilundain (1). La Real no baja de los diez goleadores diferentes desde que en la temporada 1983-1984 los tantos se los repartieran entre solo nueve jugadores: López Ufarte (17), Uralde (15), Bakero (13), Zamora (5), Orbegozo (3), Begiristain, Larrañaga, Celayeta y Górriz (2). En el presente siglo, la cifra más baja fue la de los once goleadores de la pasada campaña, la 2016-2017, cuando los tantos los hicieron Juanmi (15), Willian José (14), Vela (10), Xabi Prieto (8), Oyarzabal, Iñigo Martínez (4), Yuri, Zurutuza, Bautista (3), Illarramendi y Navas (1).

viernes, mayo 11, 2018

PREVIA Real Sociedad - Leganés. Un día de gloria y agradecimiento

Xabi Prieto, ante el Leganés la temporada pasada.
La Real no lucha este sábado por un título. No va a conseguir la clasificación europea. Lo que suceda en Anoeta no se contará en las primeras páginas de los periódicos ni abrirá los informativos. Pero esto es la gloria que hace de la Real un equipo grande. Ante el Leganés (sábado, 16.15 horas, Anoeta, beIN La Liga), la Real y su gente despiden a Xabi Prieto, su capitán, su emblema, un jugador de enorme talento que ha jugado más de 500 partidos en el equipo, se dice pronto, y que es todo lo que representa el club. Canterano, de procedencia y de corazón. Capitán ejemplar. Callado y responsable. Y muy bueno. Un jugador que decidió quedarse en la Real cuando muchos abandonaron el barco en los malos momentos. Uno que ahora dice adiós porque quiere, y no porque el fútbol le retire. Gracias, Xabi. Y gracias, Txarli, porque el bravo Carlos Martínez también deja la Real después de una década. Son dos de esos jugadores que devolvieron a la Real a Primera y nos hicieron exigir Europa como algo normal. Todo lo bueno que se diga de ellos será poco. El aplauso de Anoeta será un justo reconocimiento a dos grandes.

Jueguen poco o mucho, la extraordinaria noticia es que tanto Xabi Prieto como Carlos Martínez están en la convocatoria para el encuentro en el que han de despedirse de Anoeta. Aunque Imanol quiere que la fiesta quede para después del partido, porque ganarlo es el mejor homenaje posible a los que dicen adiós, también sabe que despedirse en el campo es mucho más especial. El hueco en la lista lo tienen también gracias a que el técnico se lleva a todos los disponibles a excepción del tercer portero, Toño. Los que se quedan fuera son por lesión o molestias. El que más posibilidades tenía de haber llegado era Aritz Elustondo, pero Imanol decidió no forzar. Junto a él se quedan fuera Zubeldia, Guridi, Januzaj y Agirretxe, que salvo recuperación milagrosa para jugar en Barcelona en el último encuentro cerrará la temporada sin haber visto puerta.

El once es una auténtica incógnita en muchos sentidos. Moyá estará bajo palos, eso parece seguro, y a priori la defensa la deberían formar Navas y Llorente en el centro, sin descartar que entre Héctor Moreno por el segundo, y Odriozola y De la Bella en los laterales. Illarramendi y Zurutuza formarán el doble pivote, con opciones para que Pardo entre una vez cumplida su sanción. Y en ataque, si todo va según el guion más habitual, lo único que tendrá que decidir Imanol es el sustituto de Januzaj, toda vez que Oyarzabal, Canales y Willian José parecen fijos. Juanmi parece ser el que más opciones tiene de entrar también en el once. Rulli, los homenajeados Carlos Martínez y Xabi Prieto, Kevin Rodrigues y Bautista parecen tener menos opciones de entrar en el último once de la temporada en Anoeta.

A efectos clasificatorios, el partido no tiene ya demasiada importancia. Solo la de quedar lo más arriba posible, que, en realidad, no es poca cosa. La Real es undécima con 46 puntos, ya ocho por debajo de la séptima plaza con solo seis por jugar. El Leganés, decimoséptimo con 40, libre también de todo peligro. El equipo de Imanol pugna con Eibar y Girona por la novena plaza. Y por mejorar sus números en casa, ya afortunadamente enderezados, para ser el octavo equipo que alcanza las diez victorias como local. Con Imanol, la Real está invicta en su campo y lo ha ganado todo, tres victorias consecutivas en Anoeta. El Leganés solo supera a domicilio a los tres equipos que van a bajar a Segunda, con apenas doce puntos sumados, tres victorias y otros tantos empates. Llega a Anoeta después de lograr un solo punto de los últimos doce posibles y como visitante no gana desde la octava jornada de Liga, habiendo perdido sus últimos cuatro encuentros.

Con un único precedente, el de la temporada pasada, la estadística obliga a decir que la Real busca ganar su primer partido en Anoeta ante el Leganés. Y como la historia no deja demasiados datos que aportar, siendo como es esta una jornada de homenajes, es obligado hacer lo propio con el Leganés. No es nada habitual en el fútbol moderno que un equipo tenga gestos como los que ha tenido el equipo madrileño con la Real en la presente temporada. En el partido de la primera vuelta, el Leganés accedió a jugar en su propio estado con la camiseta suplente para facilitar que la Real no tuviera que saltar al campo con la publicidad de Qbao tras el escándalo vivido. Y en este encuentro de vuelta, en el que el cambio de camisetas tendría que haber sido al revés, ha renunciado a ejercer esa opción para que la despedida de Xabi Prieto sea de txuri urdin. Gracias, Leganés, Gracias por hacer que el fútbol siga siendo fútbol.

Como se ha dicho, el único precedente es de la temporada 2016-2017, y la Real, en plena lucha por Europa, no fue capaz de ganar. Tras gozar los dos equipos de alguna ocasión clara de gol, fue el Leganés el que se adelantó en el marcador. A le media hora de juego y tras una salida algo blanda de Rulli a los pies de Szymanowski, el propio jugador pepinero recogió el balón y a la media vuelta colocó una buena vaselina por encima del arquero argentino. Odriozola, el mejor de los realistas, estuvo en todas las jugadas. Pudo sufrir un penalti en la primera parte pero no se lo pitaron, y un gran caracoleo en el área en la segunda mitad, en el minuto 53, le permitió dar un espléndido pase atrás para que Juanmi hiciera el empate. La mejor ocasión para ganar la tuvo Willian José en el segundo palo a la salida de un córner, pero no enganchó bien el balón y el empate ya no se movió.

jueves, mayo 03, 2018

PREVIA Sevilla - Real Sociedad. La última bala

Zurutuza, en el partido de la pasada temporada.
Con lo mal que se ha pasado durante la temporada, hay que agradecer a Imanol Alguacil que haya llevado a la Real a tener una última bala, una última oportunidad de llegar hasta el final luchando por llegar de nuevo a Europa. Eso es este Sevilla - Real Sociedad (viernes, 21.00 horas, Ramón Sánchez Pizjuán, Gol). Y tiene su valor, porque cuando la Real cesó a Eusebio Sacristán todos dimos la temporada por terminada. Imanol ha logrado que no sea así con una racha espléndida, con cuatro victorias de los seis partidos que ha dirigido. Y quedan tres encuentros. El mismo número de puntos que separa ahora mismo al equipo txuri urdin de la séptima plaza. El Sevilla, además, es un rival directo y quizá el gran rival a batir. Solo quizá, porque ahora mismo la séptima posición es del Getafe. Lo que está claro es que, sin ganar en Sevilla, Europa se esfuma. El reto está servido y la Real, la que destrozó al Atlético, la que superó con suficiencia al Athletic, la que goleó al Girona, es capaz de afrontarlo y demostrar si todavía puede seguir soñando.

Imanol no ha tenido que elegir para hacer la convocatoria, no ha podido hacerlo, y se lleva a Sevilla los 17 jugadores disponibles que tiene del primer equipo, quitando a uno de los tres porteros, papel que otra vez vuelve a ser para Toño Ramírez. Para completar la convocatoria, entra Gorosabel, que regresa al primer equipo desde un tiempo largo de ausencia. Esto se debe a que uno de los jugadores predilectos de Imanol, Aritz Elustondo, acabó más que tocado en el derbi y se queda fuera por lesión, por lo que hay que reforzar el lateral diestro, la posición que más inquilinos ha tenido en esta temporada. Junto a Aritz se quedan en tierra Carlos Martínez, Guridi, Xabi Prieto y Agirretxe, además de Rubén Pardo, que cumplirá el partido de sanción por su expulsión ante el Athletic.

Qué difícil resulta saber qué once va a salir en el Sánchez Pizjuán. Si que da la sensación de que este puede ser el equipo titular en el que menos cambios haya desde que Imanol se hiciera cargo del primer equipo, pero aún así resulta complicado. Parece que jugará Moyá de nuevo bajo palos, con Odriozola y De la Bella en los laterales y Navas y Héctor Moreno en el centro. Illarramendi y Zurutuza volverán a comandar el centro del campo, y Juanmi parece el único que podría entrar en la línea de mediapuntas para la que parecen favoritos Oyarzabal, Januzaj y Canales, con Willian José, por supuesto, en punta. Menos opciones parecen tener Rulli, Gorosabel, Llorente, Kevin Rodrigues, Zubeldia y Bautista.

La Real es décima con 46 puntos, está a tres de la séptima plaza, aunque con el average perdido con el Getafe, que es el equipo que ocupa ese lugar. El Sevilla tiene dos más, 48, es octavo, pero tiene un partido menos, con lo que tiene la opción de sumar hasta doce puntos de aquí al final. El equipo txuri urdin llega a este encuentro sumando cuatro victorias en los últimos seis partidos, 13 de los últimos 18 puntos, mientras que el Sevilla lleva precisamente seis partidos sin lograr una victoria, lo que ha desembocado en el cese de Montella y la llegada de Caparrós. Solo hay cinco equipos que hayan sumado menos puntos como visitante que la Real, pero en los últimos tres encuentros lejos de Anoeta solo ha perdido uno. El Sevilla, por su parte, ha ganado la mitad de los 16 partidos que ha jugado como local, pero en los últimos cinco solo suma una victoria por dos empates y otras tantas derrotas.

La antigua maldición del sur que azotaba a la Real se ha visto algo revertida en los últimos años ante el Sevilla. Eso sí, los datos son negativos. De los 58 partidos que han jugado estos dos equipos en la ciudad hispalense, siempre en Primera, 33 se han saldado con triunfo sevillista, trece con victoria txuri urdin y los doce restantes acabaron en empate. La mayor goleada realista, 0-3, se produjo en dos de sus visitas, en la temporada 1976-1977, con doblete de Satrústegui y un gol más de Gaztelu, y en la 1983-1984, con tantos de Orbegozo, Uralde y López Ufarte. El 7-2 de la campaña 1934-1935 es el mayor correctivo sufrido ante el Sevilla por el conjunto realista. Desde el regreso a Primera en 2010, la Real casi ha puntuado tantas veces como se ha ido de vacío, dos victorias, un empate y cuatro derrotas.

La curiosidad es que el Sevilla-Real Sociedad de la pasada temporada, la 2016-2017, se jugó hace justo un año, el 5 de mayo y también en viernes. Y el equipo de Eusebio sacó un punto valioso con sufrimiento. A los 40 minutos, Sarabia adelantó al Sevilla aprovechando un error de Navas y una más que probable falta por juego peligroso sobre Martínez. La Real hizo una mala primera parte, pero se recuperó en la segunda. A los 61 minutos, Vela aprovechó un regalo de la defensa sevillista tras un buen centro de Canales para poner el empate en el marcador. La injusta expulsión de Zurutuza, en una jugada en la que muy probablemente ni siquiera tocó a Vitolo, que cayó poco después al suelo tras chocar con Odriozola, puso a la Real contra las cuerdas, otras más de González González, pero supo aguantar el empate que mereció en la segunda mitad y que mantenía al equipo txuri urdin en la carrera por Europa.

miércoles, mayo 02, 2018

'100 nombres que hicieron grande a la Real', un libro en el que perderse

La historia de la Real es tan maravillosa que no hay libro que sea capaz de abarcarla. Esfuerzos como el de Kike Marín en 100 nombres que hicieron grande a la Real son de los que nos ponen la piel de gallina. Porque la Real es eso, una emoción. En otros sitios vivirán del brillo de sus trofeos, de la grandilocuencia de sus cifras económicas o del número de páginas que y minutos que sus rutilantes estrellas ocupan en los medios de comunicación. Pero la Real es otra cosa, y para entenderlo en toda su magnitud el trabajo de Marín es tan irreprochable como necesario. De la A de Arconada a la Z de Zamora, como dice el subtítulo del libro, estas páginas son un canto de amor al fútbol más romántico, el que se construye desde el momento y no desde la estadística.

Tan inabarcable es la Real, que el propio Kike Marín se da cuenta de que con 100 nombres no le basta para decir todo lo que lleva dentro, todas las historias y personajes que sienten la necesidad de ensalzar como parte imborrable de nuestras vidas.No siempre hay un solo nombre en cada capítulo. Hay más de 100 en sus páginas. Porque uno lleva a otro. No podemos hablar de Kovacevic sin De Pedro. De Górriz sin Gajate. De Anoeta sin Atotxa. Y así con todo, porque la historia de la Real está viva, es puro sentimiento, y el autor del libro la recorre con la naturalidad de quien la ha vivido desde hace muchos años y de quien la conoce desde aquello que el tiempo no le ha permitido experimentar en primera persona.

La estructura del libro hace que su disfrute sea múltiple. Se puede leer de principio a fin. Se puede saltar de un capítulo a otro. Se puede recorrer el presente del equipo a través de presencias indiscutibles, como la de Illarramendi, y otras más debatibles como la de Juanmi (a pesar de su gol en Vigo, el que nos llevó a Europa hace un año, seguro que muchos no ven tan evidente su inclusión en este listado), la era del equipo campeón con las dos figuras inmortales ya citadas y otras como Celayeta, López Ufarte o Satrústegui. Nos permite conocer a los jugadores extranjeros más importantes, a Kovacevic, a Kodro, a Karpin,o a Aldridge. Y a presidentes Orbegozo o Uranga, entrenadores, desde el inolvidable Ormaetxea al gran Benito Díaz.

Pero si hay algo que 100 nombres que hicieron grande a la Real hace como pocos libros es recordarnos que la Real es mucho más que lo que se vive dentro del terreno de juego. Hay lugares, médicos, delegados, utilleros, periodistas, nombres que han construido la leyenda txuri urdin con la misma fortaleza que el once que todos nos sabemos de carrerilla, el de El Molinón. Aintzane Encinas nos recuerda que hay una sección femenina en el club de la que nos podemos sentir orgullosas, Parxi Alcorta la grandeza de la tradición más bonita que perdura en el fútbol actual, la de los cohetes para anunciar los goles, Plácido Eceiza el fervor de una afición organizada en grupos como la Peña Anastasio. Y así mil historias, que no cien, un millón en realidad, contadas a medio camino entre el amor a unos colores, el necesario rigor periodístico y el respeto a la historia.

Kike Marín ha sabido condensar en pequeñas píldoras de dos páginas vidas enteras dedicadas a la Real Sociedad, y a su vez trazar con ellas un recorrido histórico de más de cien años del que todos tendríamos que saber más para valorar todavía con más intensidad los logros de un equipo al que ninguno de nosotros podremos dejar de querer nunca. Con libros así, todo es más fácil. Son más de 200 páginas de pura emoción txuri urdin, de recuerdos comunes y personales, de hermosos descubrimientos y de emotivos recuerdos. Nunca estarán todos los que son, porque la Real es inagotable, pero los que están son suficientes para entenderlo. Una joya para degustar tantas veces como uno quiera.

viernes, abril 27, 2018

PREVIA Real Sociedad - Athletic. Una alegría imprescindible

Illarramendi, en el partido de la temporada pasada.
Ganar el derbi (sábado, 16.15 horas, Anoeta, beIN La Liga) no va a curar una mala temporada. Pero es una alegría imprescindible. La Real nos lo ha hecho pasar mal. Hemos vivido desilusiones una detrás de otra. Días tristes. Partidos grises, por no decir nada. Y ya toca compensar. Dejar, de verdad, algo que pueda saborearse. La machada que permitiera soñar con la clasificación europea no va a ser ya casi con total seguridad, con lo que quedan pequeños sabores, como la pasada victoria ante el Atlético de Madrid, este último derbi de la temporada ante el Athletic o la visita en la última jornada al Camp Nou. Solo queda eso. Así que todo lo que no sea dejar hasta la última gota de sudor sobre el campo será muy difícil de justificar. Y sí, vuelve aquel central al que encumbramos como capitán mientras, por lo visto, en su mente todo tenía color rojiblanco. Anoeta dictará sentencia y no parece que se vaya a equivocar.

Si ya es bastante impredecible como entrenador, qué difícil va a ser aventurar los planes de Imanol para el derbi en estas circunstancias, después de su primer descalabro en el primer equipo y sin mucho margen de maniobra por las lesiones. Para empezar, ha convocado a los 19 jugadores que tiene disponibles, excepción hecha del tercer portero, que en la actual tesitura es claramente Toño Ramírez, con lo que tendrá que hacer un descarte que se conocerá al llegar el equipo a Anoeta. Los que se quedan fuera son los cuatro lesionados, Carlos Martínez, Xabi Prieto, Guridi y Agirretxe. Quizá el descarte haya que buscarlo en la línea defensiva, ya que la polivalencia de Aritz Elustondo hace que el técnico realista tenga a su disposición cuatro hombres que pueden jugar de central y otros tantos que se adaptan a la demarcación del lateral.

La primera gran decisión será la del portero que colocará bajo palos. Rulli parece tener ventaja sobre Moyá, pero nada es descartable. En defensa, y aunque hay muchos escenarios posibles, lo más normal es que jueguen Odrizola por la derecha, De la Bella por la izquierda y Navas y Elustondo en el centro. Illarramendi es fijo en el centro del campo, más después de haber descansado en Málaga, y Pardo podría ser su acompañante, jugándose el puesto con Zurutuza. Oyarzabal y Januzaj parecen también fijo, como Willian José, y está por ver si la tercera plaza en la línea de mediapuntas es para Juanmi o para Canales. Menos opciones parecen tener Llorente, Héctor Moreno, Kevin Rodrigues, Zubeldia y Bautista, aunque Imanol ya nos ha acostumbrado a que sus onces tengan muchas sorpresas.

La derrota ante el colista y ya descendido Málaga enterró casi todas las opciones que la Real podría haber tenido de luchar por Europa. La séptima plaza queda a cinco puntos de los 43 que tiene la Real, undécima en la tabla, con solo quince por jugarse. El equipo txuri urdin es el primero de los cuatro equipos vascos, que se suceden en la clasificación hasta el decimocuarto lugar que ocupa el Athletic con 40. Con Imanol en el banquillo, la Real solo ha perdido uno, el último, de los cinco últimos partidos. El Athletic, al contrario, suma una victoria en unas últimas cinco jornadas. Anoeta dista mucho de ser un fortín, pero se va recuperando. La Real suma ocho victorias, tres empates y seis derrotas como local. El Athletic, por su parte, ha ganado cuatro de los 17 partidos jugados lejos de San Mamés, perdiendo ocho y empatando siete.

Clara ventaja histórica en los derbis jugados en San Sebastián, siempre en Primera División. Se han disputado 70, con 33 victorias de la Real, 20 del Athletic y 17 empates. Toca romper una racha, ya que Anoeta no ve una victoria realista ante el equipo bilbaíno desde enero de 2014, cuando se impuso por 2-0. Desde entonces, dos empates y una derrota. Sin ese último resultado negativo, la Real había encadenado cuatro derbis sin perder, dos victorias a los que siguieron dos empates. La mayor goleada txuri urdin sigue formando parte de los sueños de los aficionados realistas, el 5-0 que se produjo en dos ocasiones, en el mítico día de la ikurriña, en la temporada 1976-1977, con sendos dobles de Gaztelu y Satrústegui y un gol más de Zamora, y el logrado en la 1994-1995, con tres goles de Kodro y uno por cabeza de De Pedro e Idiákez. La victoria realista más clara es el 1-7 logrado en la temporada 1929-1930.

La pasada temporada, Real y Athletic pugnaban por Europa, y aunque al final la balanza de la batalla global se decantó en el último segundo del lado txuri urdin con el gol de Juanmi, el derbi se lo llevó el equipo rojiblanco. A la media hora, una liviana zancadilla de Xabi Prieto se convirtió en un penalti que Raúl García no desperdició y que Rulli estuvo cerca de parar. A los diez minutos de la reanudación, un mal pase atrás de Odriozola al que ni Martínez ni Rulli reaccionaron adecuadamente, permitió que Iñaki Williams marcara el 0-2 a placer. No fue el día de la Real, pero Sánchez Martínez, casualmente el mismo colegiado que arbitrará este derbi, cercenó cualquier posibilidad de remontada inventándose una falta de Raúl Navas en el salto para anular un gol a todas luces legal. Quedaban minutos para que, con el 1-2, al menos se viviera un final diferente, pero el marcador no volvió a moverse y los tres puntos volaron de Anoeta.

martes, abril 24, 2018

Imanol, dos derbis como jugador de la Real sin conocer la derrota

Imanol entrena junto a Kodro y Oceano en la semana de su primer derbi.
Han pasado ya unos cuantos años desde que el banquillo de la Real tuviera un inquilino que supiera lo que es un derbi vasco desde el césped. El último en haberlo disputado como jugador fue José Mari Bakero, entrenador txuri urdin en 2006. Doce años más tarde, el banquillo de Anoeta recibe a Imanol Alguacil para un partido de la máxima rivalidad regional. Y aunque el otrora lateral diestro estuvo en la plantilla de la Real entre las temporadas 1991-1992 y 1998-1999 (abandonó el equipo en el mercado invernal de esa campaña con dirección al Villarreal), coincidir primero con Miguel Fuentes y sufrir después la irrupción de López Rekarte hizo que solo disputara dos derbis vascos en San Sebastián, uno en Atotxa y el otro ya en Anoeta.

De las participaciones de Imanol en los derbis se desprenden dos curiosidades. La primera, que no conoce la derrota. Es más, casi como si fuera una premonición de su punto fuerte como entrenador, nunca vio al Athletic marcar un gol a la Real. El segundo dato anecdótico es que no jugó completo ninguno de los dos derbis que disputó, en ambos fue titular y en ambos fue sustituido en la segunda parte.

El primero de los derbis que jugó fue el de la temporada 1991-1992. Fue en la jornada décima, cuando Imanol era un joven potrillo que estaba comenzando su andadura en el primer equipo de la Real. Aquel día, el 16 de noviembre de 1991, dejó el campo en el minuto 62. Toshack optó por sacrificarle con 0-0 en el marcador, viendo la superioridad futbolística sobre el Athletic, para poner toda la pólvora en el campo. En su lugar sacó a Loinaz. La Real acabó ganando ese derbi por 2-0 con goles de Oceano de penalti en el minuto 69 y con otro en propia puerta en el minuto 77, curiosidades de la vida, convertido por el hoy técnico del Athletic, Cuco Ziganda.

La segunda y última aparición de Imanol en los derbis fue en la temporada 1993-1994, en el primero de estos encuentros que se jugó en Anoeta. Fue el 8 de mayo de 1994, en la 37ª jornada de Liga, un día que pasó a la historia por ser la despedida de tres ilustres realistas. Juan Antonio Larrañaga, el único campeón de Liga txuri urdin que llegó a jugar en Anoeta, ponía fin a su carrera futbolística, y Oceano y Carlos Xabier, dos de los extranjeros más importantes de la historia de la Real, dejaban el club. Imanol fue titular y esta vez fue sustituido en el minuto 77. Toshack buscaba el mismo efecto que dos años antes dando entrada a Luis Pérez, pero esta vez no consiguió mover el 0-0 inicial.

sábado, abril 21, 2018

PREVIA Málaga - Real Sociedad. La base para seguir soñando

Juanmi hizo el 0-2 en el último Málaga - Real Sociedad.
Quién nos iba a decir hace poco más de un mes que la Real podría encarar el final de la temporada con ilusión. Jugar contra el descendido Málaga (domingo, 16.15 horas, La Rosaleda, beIN La Liga) es un paso más en esa ilusión, sea la de subir en la tabla o solo para recuperar la fe perdida en los últimos meses, y como tal ha de encararse. Imanol se ha convertido en solvente guardián de esa ilusión y en muy poco tiempo la ha contagiado a todo el realismo. Esa labor, de coronarse todavía mejor, está llamada a ser recordada durante mucho tiempo. Pero por el momento, disfrutamos con una Real que ha recuperado su construcción desde la fortaleza defensiva y que en ataque tiene un potencial salvaje. Esas son sus armas, eso es lo que, como ante el Atlético de Madrid, toca ahora demostrar ante el colista. No hay rival pequeño, no hay partido que no tenga importancia.

Imanol sigue fiel a lo que ha venido demostrando desde que ha llegado al primer equipo, y ya desde la convocatoria adelanta cambios y movimiento. Vuelven a la lista Moyá, Llorente y Agirretxe, portero y delantero tras superar problemas físicos y el central después de descansar por decisión del entrenador. Entran por Toño Ramírez, que ya tendrá difícil colarse en alguna convocatoria sin lesión o sanción mediante, Raúl Navas, al que le toca descansar, y Bautista, que parece estar todavía por detrás de Agirretxe. Son los tres descartados por motivos técnicos. Junto a ellos, se quedan en tierra los lesionados Carlos Martínez, Guridi y Xabi Prieto.

El once de Imanol para este partido tiene varios focos de atención, pero el fundamental es la portería, tendrá que elegir por primera vez entre Moyá y Rulli. En defensa, entrará Odriozola, lo que llevará a Elustondo al centro de la zaga presumiblemente junto a Héctor Moreno, y Kevin en la banda izquierda. Por delante da la sensación de que volverá Zurutuza, seguramente por Pardo y con Illarramendi manteniéndose en el once. Y en ataque puede entrar Juanmi por Oyarzabal o Canales, con Januzaj tratando de prolongar la categoría que demostró ante el Atlético y Willian José en punta. Menos opciones parecen tener Llorente, De la Bella, Zubeldia y Agirretxe.

La Real, después de sus tres victorias consecutivas, es undécima con 43 puntos. La séptima plaza está a cinco puntos, la sexta a ocho. Y, ojo, la Real tiene ganado o igualado el average con todos los rivales que le preceden en la tabla inmersos en esta pelea a excepción del Getafe, lo que da un punto a favor en su gesta europea si finalmente logra engancharse del todo a ella. El Málaga, por su parte, es colista y ya no puede conseguir la permanencia, suma solo 17 puntos por los 34 que ya tiene el Levante, decimoséptimo clasificado. La Real llega a este encuentro lanzada, con diez de los últimos doce puntos en juego, con cuatro jornadas sin encajar gol y con un entrenador que no conoce la derrota. El equipo txuri udin ha puntuado en la mitad de sus 16 salidas, incluyendo tres de las cuatro últimas. El Málaga lleva tres derrotas consecutivas y es el equipo que menos partidos ha ganado como local, solo tres, dos de ellos a equipos que luchan por Europa como son Celta y Villarreal.

Hay 35 precedentes de encuentros entre el Málaga, con la actual o con su antigua denominación, y la Real Sociedad. De ellos, 31 han sido en Primera. Y el balance es mejor de lo que puede parecer dentro de sus números negativos. Quince fueron triunfos del Málaga, once de la Real y los siete restantes acabaron en empate. La victoria más clara de la Real fue el 2-4 de la temporada 1952-1953, en un día en el que Igoa anotó tres goles y Paz redondeó el marcador. Por contra, la peor derrota realista en Málaga es el 5-2 de la campaña 1949-1950, en el primer encuentro que jugaron ambos equipos. La estadística se completa con tres partidos en Segunda, con dos triunfos para el Málaga y uno para la Real.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real ganó en Málaga y lo hizo bien, aunque los goles no llegaran hasta la segunda mitad. A los cinco minutos de la reanudación, el equipo txuri urdin tuvo suerte en el lanzamiento de una falta a cargo de Iñigo Martínez. El balón rebotó en la barrera y despistó completamente al portero local. En el 62, un córner cabeceado por Willian José encontró en el segundo palo a un Juanmi que no perdonó y que tampoco quiso celebrar el gol ante su ex equipo. No fue un buen partido de la Real, pero sí supo aprovechar los problemas defensivos de su rival y también la lesión de Sandro, su máximo goleador. El Málaga se hundió con el 0-2 y en los minutos finales Oyarzabal tuvo una gran ocasión para hacer el tercero, algo que evitó Kameni con una espléndida estirada.

miércoles, abril 18, 2018

PREVIA Real Sociedad - Atlético de Madrid. Luchar hasta el final

Zurutuza, en el encuentro ante el Atlético de la pasada Liga.
Desde hace ya demasiadas jornadas está asumido que la Real no va a disputar competiciones europeas la próxima temporada. El cese de Eusebio es una consecuencia directa de esa renuncia de facto. Pero la llegada de Imanol Alguacil ha reactivado el deseo, quizá imposible, de lograr esa gesta. Pero lo cierto es que si la Real gana al Atlético de Madrid (jueves, 19.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) se pondrá a cinco puntos de la séptima plaza con quince puntos por jugarse y con un duelo en el Ramón Sánchez Pizjuán en la jornada 36 que, quién lo hubiera dicho hace solo un mes, podría hasta tener tintes de final. Hay que luchar hasta el final. Y eso, con Imanol, se aplica a cada partido y, por qué no, a la propia temporada, por deprimente que haya sido hasta este momento. Soñar es gratis. Y más cuando casi todos habíamos dado ya la temporada por acabada.

Hay dos noticias relevantes en la lista de Imanol para afrontar el partido ante el Atlético. Por un lado, las bajas. Se quedan fuera Llorente y Agirretxe, el caso del primero parece ser parte de una rotación natural y el segundo se cae del grupo a pesar de haber realizado sin problemas el último entrenamiento y después de haber sido duda a lo largo de la semana. Para cubrir estas dos plazas, vuelven a la lista tanto Odriozola como Bautista. Y la segunda gran noticia, el alta más significativa, es el regreso de Gero Rulli después de su lesión y de que la Real fichara a Moyá durante su tiempo de baja. El argentino será titular en un partido que seguramente le habría hecho ilusión jugador a Moyá ante su ex equipo. Carlos Martínez, Guridi y Xabi Prieto completan la lista de ausencias, estos tres por motivos médicos.

A priori no habrá demasiados cambios en el once, pero sí habrá movimientos en la línea defensiva. Rulli ocupará la portería que en Las Palmas ocupó Toño Ramírez. Lo normal es que Odriozola vuelva al lateral derecho, lo que llevará a Elustondo a compartir el centro de la zaga con Navas, y De la Bella podría entrar por Kevin. La otra opción es que Imanol aguante a Odriozola en el banquillo y quien entre en el centro sea Héctor Moreno. Illarramendi y Zurutuza repetirán en el centro del campo y también da la impresión de que Canales, Oyarzabal, Januzaj y Willian José repetirán en las posiciones más adelantadas. Imanol nos ha acostumbrado en muy poco tiempo a que siempre haya alguna sorpresa, pero a priori Pardo, Zubeldia, Juanmi y Bautista parecen tener menos opciones de salir de inicio.

Los tres partidos de Imanol han llevado a la Real a la undécima posición con 40 puntos. El descenso lógicamente ya es una sombra olvidada y lo único que queda es seguir creciendo en la tabla, por poco que se pueda. Pero la séptima plaza está a los 48 puntos de un Sevilla que ya ha jugado en esta jornada. Su rival, el Atlético de Madrid, es segundo con 71, su objetivo es afianzar el subcampeonato, los cuatro puntos de ventaja que tiene sobre el Real Madrid. El equipo txuri urdin sigue buscando una mejora en sus números como local, donde solo cinco equipos han sumado menos, a pesar de que solo Real Madrid y Barcelona han marcado más goles en sus estadios que los que ha visto Anoeta de la Real. Los de Imanol, eso sí, llegan con tres jornadas sin perder y sin encajar un solo gol. El Atlético ha ganado nueve de los 16 partidos que ha jugado como visitante, aunque no gana fuera desde finales de febrero. Eso sí, suma como la Real siete puntos de los últimos nueve en juego.

Se han jugado ya 65 encuentros en San Sebastián entre Real Sociedad y Atlético de Madrid, siempre en Primera División, y el balance es positivo para el conjunto txuri urdin, que logró la victoria en 33 de ellos, empató 14 y perdió en los 18 restantes. Tras el ascenso, el equipo rojiblanco se convirtió en una auténtica bestia negra del txuri urdin. Pero de las tres últimas visitas que ha rendido a Anoeta, dos se han saldado con triunfo local. La victoria más abultada de la historia es el 6-1 de la temporada 1951-1952, con Alsua, Barinaga, Epi, dos de Igoa y Ontoria. Por contra, la mayor victoria del Atlético es el 0-4 que ha logrado en dos ocasiones, en la campaña 1984-1985 y en la 2011-2012, uno de los cinco triunfos que ha logrado el equipo madrileño desde el regreso de la Real a Primera en 2010.

La pasada temporada, la 2016-2017, el triunfo fue realista. Claro y merecido, además. Todo el fútbol que desplegó la Real y toda la superioridad que se vio sobre el césped no cristalizó hasta la segunda mitad y con decisiones arbitrales, acertadas eso sí, de por medio. Y es que la Real ganó 2-0 con dos goles anotados desde el punto de penalti. Yuri provocó el primero al adentrarse en el área y ser zancadilleado por Gabi. Carlos Vela lo mandó a la izquierda de un Oblak que se lanzó a su derecha y puso en ventaja a la Real. Era el minuto 53. En el 74, el propio Vela provocó la segunda pena máxima regateando dentro del área. Y esta vez fue Willian José quien lo transformó. Lanzó al mismo lado que Vela, pero la sutileza del mexicano se convirtió en potencia en los pies del brasileño. La Real supo mantener su ventaja y las pocas aproximaciones que tuvo el Atlético las solventó Rulli.

martes, abril 17, 2018

Imanol, números históricos en sus primeros tres partidos

Imanol, en el encuentro ante Las Palmas.
Imanol Alguacil no cumplió aquel dicho de que a entrenador nuevo, victoria segura, pero nadie podrá quejarse de la forma en la que ha revitalizado a un equipo que parecía muerto y que en realidad solo estaba dormido. Muy dormido. Tres partidos han sido suficientes para verlo con claridad. Y es que el resultado en estos tres partidos no es nada habitual para un entrenador debutante en la Real, hasta el punto de que podemos calificarlo como histórico sin necesidad de exagerar un ápice, al menos en lo que se refiere a dos registros tan llamativos como trascendentes.

El primero, la portería a cero en los tres primeros encuentros. Cero goles encajados ante Eibar, Girona y Las Palmas. Tan histórico es que solo un entrenador de la Real podía presumir hasta ahora de haberlo conseguido en Primera en sus tres primeros encuentros en el equipo. Fue Ángel Segurola, que cogió el banquillo txuri urdin al comienzo de la temporada 1970-1971, en una etapa en la que se estaba empezando a consolidar la permanencia más extensa en Primera y a construir desde abajo los cimientos del equipo campeón de los 80. La Real arrancó entonces aquella Liga empatando a cero en Sabadell, ganando en Atocha al Elche por 2-0 y sumando una nueva igualada sin goles en Sarriá ante el Espanyol.

Eso sí, la marca de la Real de Segurola parece francamente difícil de batir en nuestros días, pues no encajó su primer gol hasta los 550 minutos de Liga, en el minuto 10 de la séptima jornada del campeonato. Vicente, del Granada, ponía en ese momento el primero de los dos goles que supusieron la primera derrota de la Real en el campeonato en el primer día en el que vio su portería perforada. Antes de eso, los de Segurola lograron dos empates a cero más, ante el Real Madrid en Atocha y en el Luis Casanova ante el Valencia, y ganaron al Sevilla por 1-0, hasta llegar a esos 550 minutos sin goles en contra. Para superar esa marca, la Real de Imanol deberá aguantar su portería a cero ante Atlético de Madrid y Athletic en Anoeta y Málaga y más de diez minutos ante el Sevilla como visitante.

El segundo registro que hace histórico este arranque del nuevo y en teoría por ahora efímero técnico realista es el número de puntos sumados. La Real de Imanol ha logrado siete de los nueve puntos en juego, el máximo histórico en este club, puesto que ninguno de sus entrenadores consiguió ganar sus tres primeros partidos en el equipo realista en Primera División. Y esos siete puntos son algo que solo había conseguido la Real con un nuevo entrenador en el banquillo y en la máxima categoría del fútbol español en tres ocasiones anteriores.

Lo hizo Benito Díaz en el arranque histórico del campeonato liguero, en la temporada 1928-1929, empatando en Atocha contra el Athletic, ganando 0-3 en el Metropolitano al Atlético y superando en San Sebastián al Barcelona por el mismo marcador. Lo repitió Roberto Olabe, el flamante nuevo director deportivo de la Real, cuando le dieron el equipo en la 2001-2002, tras el cese de John Toshack, ganando 1-0 al Espanyol en Anoeta, 0-2 al Mallorca en su estadio, y empatando en casa a uno con el Deportivo. Hasta Imanol, Olabe era el único que lo había conseguido tras un cese previo, cogiendo el equipo mediada la temporada. El último en lograr siete puntos de nueve posibles en su debut fue el siguiente técnico, Raynald Denoueix, ganando 4-2 al Athletic en Anoeta y 1-3 al Espanyol en el Lluís Companys y empatando a tres en Donostia ante el Betis.

Y se puede añadir un detalle más a tener en cuenta para entender la importancia de estos números, la diferencia de goles. La Real de Imanol tiene un claro 6-0. Para empezar, es solo el segundo de los seis últimos técnicos realistas que logran un saldo goleador favorable, el anterior fue Jagoba Arrasate (4-3 en el arranque de la temporada 2013-2014). Pero, sobre todo, el que ha logrado es el mejor saldo de la historia. Solo en una ocasión se había vivido un +6 en los tres primeros partidos de un técnico en la Real, el 7-1 de la mencionada campaña 1928-1929 bajo el mando del mítico Benito Díaz. Casi nada.

viernes, abril 13, 2018

PREVIA Las Palmas - Real Sociedad. Ganar fuera, siguiente escalón

Xabi Prieto celebra el gol del triunfo de la 2016-2017.
La Real de Eusebio ganaba fuera de casa con mucha facilidad en su primera temporada completa al frente del equipo, pero han pasado seis meses después de la última vez que se sumaron los tres puntos a domicilio. Ese objetivo, por modesto que parezca, se ha convertido en este punto en el siguiente escalón en la tarea de recuperar la confianza que se ha marcado el club con la designación de Imanol como técnico hasta final de temporada. Y tiene cierto nivel simbólico que el rival sea Las Palmas (sábado, 18.30 hora peninsular, Estadio Gran Canaria, beIN La Liga), ya que visitó Anoeta como colista, ahora es penúltimo, y sacó un empate muy doloroso para el equipo txuri urdin. Lógicamente, no es una venganza lo que busca la Real, pero sí esa nueva inyección de autoestima necesaria para que la temporada se despida con buen sabor de boca pese a ser la más traumática en unos cuantos años por todo lo que ha sucedido y por las expectativas defraudadas.

Dos futbolistas que parecía que iban a llegar a este encuentro finalmente no están en la expedición realista. Rulli y Odriozola siguen sin incorporarse al grupo, y se quedan en tierra junto a los lesionados Moyá, Carlos Martínez, Guridi y Xabi Prieto. Bautista, que también ha tenido problemas físicos y aún no ha podido jugar con Imanol, tampoco viaja a las Islas Canarias. Por contra, entran todos los jugadores disponibles del primer equipo, incluyendo a Illarramendi después de haber cumplido ante el Girona un partido de sanción, y Zubiaurre, meta del Sanse que estará en el banquillo, esperando a que se produzca el atípico hecho de que cuatro porteros diferentes lleguen a ponerse bajo palos en una temporada.

Viendo la revolución que hizo Imanol para jugar ante el Girona después de su debut en Eibar, y teniendo en cuenta que afrontamos la última semana de tres partidos de la temporada, el once es una incógnita. Sí parece seguro que Toño estará bajo palos, con una defensa formada por Elustondo y Kevin en los laterales y Navas y Héctor Moreno por el centro. Illarra volverá al centro del campo, pero a partir de ahí hay muchas más dudas. Pardo y Zurutuza, los dos brillantes la pasada semana, se juegan el otro puesto en el centro del campo. Oyarzabal y Januzaj parecen fijos, y la duda está en la tercera plaza del tridente de mediapuntas. No será descabellado que Pardo se mantuviera atrás y Zurutuza entrara ahí. Si no, Canales y Juanmi pugnan por esa plaza. Y en ataque estará Willian José. Menos opciones parecen tener Zubiaurre, Llorente, De la Bella, Zubeldia y Agirretxe, pero Imanol ha demostrado que podemos esperar mucho más que lo previsible.

Los tres puntos que sumó la Real con la goleada al Girona auparon a los de Imanol a la decimotercera plaza con 37 puntos. Todavía hay quien sueña con un sprint final glorioso que acerque a la Real a la lucha europea, pero sigue siendo tierra de nadie, con catorce puntos de ventaja sobre el descenso y a diez de la sexta plaza, nueve de la séptima. Las Palmas es penúltimo con 21 y se juega sus últimas posibilidades de luchar por la salvación, que marca ahora mismo el Levante con diez puntos más que los canarios. La Real de Imanol suma dos jornadas sin encajar gol y cuatro de seis puntos posibles. El equipo txuri urdin no gana fuera desde el 0-2 en Mendizorroza de la octava jornada, el 14 de octubre del pasado año. Las Palmas, por su parte, suma nueve jornadas sin conocer la victoria, solo ha ganado dos partidos en lo que llevamos de año y apenas ha sumado los tres puntos en juego en cuatro de los 15 encuentros disputados como local. En el Gran Canaria solo ha marcado 14 goles y ha encajado 30.

Las islas afortunadas no lo son tanto para la Real, como evidencia su estadística general como visitante ante Las Palmas, pero ya no es un dato tan terrible como lo era hace tiempo. El equipo txuri urdin ha jugado ante este rival en 33 ocasiones, 29 de ellas en Primera División. En la máxima categoría, la Real ha ganado en cinco ocasiones, empatado en ocho y perdido en 17. Eso sí, la victoria de la temporada pasada desniveló la igualdad más reciente. Los últimos once partidos en Primera arrojan un saldo de cuatro victorias realistas, tres empates y otras tantas derrotas. El triunfo más abultado es el 0-3 de la temporada 1980-1981, en un día en el que marcaron Uralde, Diego y Kortabarria de penalti. El 4-0 de la 1968-1969 es la mayor goleada canaria. El cuadro estadístico lo completan tres partidos en Segunda División, con un bagaje espléndido para la Real, que ganó en dos ocasiones y empató en la restante.

En el último precedente, el de la temporada pasada, la 2016-2017, efectivamente la Real salió del Gran Canaria con los tres puntos. Y hubo dos responsables claros. La Real ganó con un gol de Xabi Prieto cuando quedaba poco más de un cuarto de hora para el final. El capitán realista recogió un mal pase del portero canario, Varas, y envió el balón al fondo de la red sin oposición. Si el equipo txuri urdin había llegado a ese punto del encuentro con opciones de ganarlo fue porque Rulli, como ya hemos dicho de vuelta al equipo, hizo probablemente su mejor partido del curso, con no menos de cuatro intervenciones de mucho mérito, salidas a bocajarro y buenas estiradas, que impidieron que Las Palmas se adelantara en el marcador. La Real tuvo algunas ocasiones también, pero Las Palmas fue mucho mejor. Xabi Prieto y Rulli decantaron la balanza del lado txuri urdin.

sábado, abril 07, 2018

PREVIA Real Sociedad - Girona. Al público hay que darle

Agirretxe, doblete en la última visita del Girona, en 2009.
La frase es de Imanol. "Al público hay que darle". No hay mejor filosofía para entender todos y cada uno de los partidos que juega la Real. Este sobre la mesa una clasificación europea, una permanencia en Primera o un partido clasificatoriamente intrascendente como este que enfrenta al equipo realista con el Girona (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga). Pero una cosa son las palabras y otra los hechos. Y a la Real le han faltado muchos hechos en lo que llevamos de temporada. El empate a cero en Eibar demostró que la prioridad de Imanol es frenar la sangría de goles que ha hecho que el equipo sufra en la parte baja de la clasificación durante toda la temporada. Ahora toca confirmarlo y, al mismo tiempo, demostrar que en Anoeta hay que sentirse obligados a hacer más. A no encajar y a marcar. A sumar de tres en tres. A ganar partidos. Y a darle al público, que lleva ya mucho sufrimiento acumulado como para negárselo.

Por segunda semana consecutiva, Imanol se queda sin margen para tomar grandes decisiones en lo que se refiere a los nombres que forman su convocatoria. Como hace una semana para el derbi guipuzcoano con el Eibar, se lleva a todos los disponibles del primer equipo y suma a Gorosabel, lo que hace que haya una sobrepoblación de defensas, tres centrales, tres laterales y el polifacético Elustondo. Aunque parecía que iban a recuperarse antes, Rulli y Xabi Prieto siguen sin estar disponibles. Lo de Carlos Martínez es el enésimo expediente X médico que hay en la Real y Guridi y Bautista siguen con sus procesos de recuperación. A esta lista se une Odriozola, por las molestias que sintió en la última jugada del partido de Ipurúa, y también Illarramendi, que cumple partido de sanción. La buena noticia para esta semana es la reincorporación de Canales al grupo.

Imanol tendrá que mostrar si el plan en Eibar era episódico y obligado por el rival o si es el 4-2-3-1 es lo que podemos esperar hasta el final del curso, que es lo que parece más probable. Moyá seguirá bajo palos, y da la impresión de que la defensa será la misma que en Ipurúa, la formada por Elustondo y De la Bella en los laterales y Navas y Llorente en el centro. Zubeldia será el sustituto de Illarra en el centro del campo, en el que presumiblemente se mantendrá Zurutuza. Por delante de ellos, podría entrar Januzaj por Juanmi o repetir el tridente ofensivo de la pasada jornada, con Oyarzabal y Willian José completando el once. Menos opciones parecen tener Toño Ramírez, Héctor Moreno, Gorosabel, Kevin Rodrigues (aunque este podría ser la sorpresa en el equipo inicial), Pardo, Canales y Agirretxe.

Resulta triste comprobar que el empate en Ipurúa solo sirvió para poner un punto más de ventaja sobre los puestos de descenso y que la tierra de nadie es el único escenario posible para la Real. El equipo realista es decimoquinto con 34 puntos. El descenso lo marca Las Palmas con 21, trece menos que los del equipo de Imanol. Europa, casi a la misma distancia, a doce. Y con 24 por jugarse. Su rival, el Girona, sí está inmerso en la lucha europea, es octavo con 44, a dos de la séptima plaza. La Real lleva tres jornadas sin ganar y suma una sola victoria en sus seis últimos partidos. Como local, el equipo txuri urdin solo ha sumado más puntos que los cuatro últimos. Solo lleva 15 de 45 posibles, la tercera parte. El Girona ha sumado en nueve de sus quince salidas, con cuatro victorias y cinco empates, aunque de las últimas ocho perdió cinco y ganó una. Los catalanes suman dos jornadas sin ganar después de tres victorias seguidas, y eso les ha sacado de la zona europea.

Dado que el Girona se estrena en Primera División en la presente campaña, no hay precedentes de visitas a San Sebastián en la máxima categoría. Sí los hay en Segunda, cinco concretamente, y el dato más significativo, probablemente también el que sirva para poner en alerta a la Real, es que el conjunto catalán no conoce la victoria en Donostia. Perdió en sus cuatro primeras visitas y empató en la última. La victoria más clara de la Real fue el 5-1 de la temporada 1948-1949, con dos goles de Arguiñano y uno de Caeiro, Pérez y Alsua. El equipo txuri urdin siempre ha marcado en sus partidos en San Sebastián ante el Girona, y en cuatro de sus cinco enfrentamientos marcó en más de una ocasión. Solo en el 1-0 de la temporada 1942-1943 no llegó a anotar un segundo gol. Y otra curiosidad, en tres de las cinco temporadas en las que se cruzó la Real con el Girona en Segunda acabó celebrando el ascenso.

El último precedente data, precisamente, de la temporada del regreso a Primera División, la 2009-2010, pero de cuando ese ascenso estaba todavía muy lejos. Fue en la cuarta jornada y la Real, con dos partidos en Anoeta, aún no era capaz de ganar ante su público. Una mala primera parte realista hizo que el Girona se fuera con ventaja al descanso, gol de Kike Ratón, que pudo ser más amplia de no mediar un doble paradón de Bravo al exrealista Moha. Pero Martín Lasarte fue ambicioso en el descanso. Xabi Prieto le dio un pase sensacional a Agirretxe para empatar. Y jugando fenomenal y mereciendo la remontada, llegó el mazazo del segundo del Girona. Lo hizo Peragón con un disparo desde fuera del área. La Real pareció rendirse, pero encontró el gol del empate por obra y gracia de su delantero, Agirretxe, que firmó el segundo esta vez a pase de Elustondo. El partido se volvió loco a partir de ahí, pero ya nadie movió el marcador.

lunes, abril 02, 2018

Imanol, noveno entrenador del Sanse que llega a la Real

Imanol Alguacil, en su estreno con la Real, en Ipurúa.
Si la Real es un club de cantera, tiene que serlo para todo, también para sus entrenadores. Y eso se ha dado con cierta frecuencia en la historia del club. No quiere decir esto que no haya que fichar técnicos, porque hay nombres vitales para entender la historia del equipo txuri urdin que han venido desde fuera, incluyendo al preparador con más partidos de la historia realista, John Benjamin Toshack. Tampoco que el paso por el Sanse sea obligatorio para alcanzar el primer equipo, ni siquiera en los técnicos que llegan al cargo desde la estructura de Zubieta, como fue el caso de Jagoba Arrasate. Pero sí que es interesante comprobar que Imanol Alguacil se ha convertido en el noveno entrenador que ha tenido el equipo filial de la Real y que se sienta también en el banquillo del primer equipo. Ojo, nueve los 17 que se han dirigido los destinos del filial desde que en 1957 se convirtió en el equipo fundamental de la cantera realista con su ascenso a Tercera División. Y otro dato importante: desde 1957, 32 técnicos han dirigido al primer equipo. Eso quiere decir que el 28,1 por ciento pasó antes por el Sanse. Casi uno de cada tres. Cantera también en ese aspecto, desde luego.

El salto del filial a los mayores fue directo para cinco entrenadores, incluyendo ya a Imanol. Perico Torres fue el primero en protagonizarlo, entrenó al filial entre 1958 y 1962, llevando al filial a Segunda División, y al comienzo de la temporada 1962-1963 pasó al primer equipo. Gonzalo Arconada también dio ese salto sin salir del club. Entrenó al filial cinco años, hasta enero de 2006, cuando sustituyó de manera efímera a José María Amorrortu. Se da la circunstancia de que Arconada es el único que puede presumir de haber entrenado a Real, Sanse y Real femenina, cargo que ocupa en la actualidad. José Ramón Eizmendi también fue solución de emergencia, también fue protagonista de un breve paso por el primer equipo y también fue cesado, en la temporada 2007-2008. Se hizo con el banquillo tras la dimisión de Chris Coleman y dejó su puesto a Juanma Lillo, aunque en su caso volvió al Sanse cuando dejó el banquillo del primer equipo. Finalmente, Asier Santana solo entrenó un partido, la victoria ante el Atlético de Madrid en la temporada 2014-2015, como nexo entre Jagoba Arrasate y David Moyes, pero su salto fuer directo y después se convirtió en el segundo entrenador del escocés primero y de Eusebio después.

Los otros cuatro llegaron a la Real saliendo del club tras dirigir a su filial. Joseba Elizondo fue el primer entrenador del Sanse, pero para llegar a la Real, donde logró la importante permanencia en la promoción jugada en 1960 contra el Córdoba, tuvo que pasar antes por el Real Unión. El siguiente en seguir un camino no consecutivo entre el Sanse y la Real fue el mítico Javier Expósito, figura clave en la historia de la cantera realista, entrenador del Sanse durante las dos décadas en las que se forjó el equipo campeón, y que en 1982 dejó ese banquillo. Al de la Real no llegó, aunque fuera de manera provisional, hasta 1991, y entonces logró la mítica primera victoria en Liga en el Santiago Bernabéu. Salva Iriarte hizo un cursillo más amplio, entrenando al Sanse cuatro años, pasando a ser el segundo de Marco Antonio Boronat en 1989, siéndolo también de John Toshack y ocupando el puesto del galés ya en 1994. Tras ser cesado, también volvió al Sanse posteriormente. Periko Alonso dirigió al Sanse en el salto a los años 90, se marchó a ocupar los banquillos de Beasain, Eibar y Hércules y acabó como solución de emergencia en la Real cuando se cesó a Javier Clemente, en el año 2000. Tan mal le fue y tan desencantado acabó, que decidió retirarse de los banquillos.

Es verdad, y así hay que decirlo también, que a este recurso continuo no han seguido largas carreras al frente del primer equipo. El que más partidos ocupó el banquillo realista fue Iriarte, que estuvo 41 partidos y es ahora mismo el vigesimosegundo técnico con más encuentros dirigidos. El que menos, obviamente, Santana, que solo estuvo en un encuentro. Si todo va según lo previsto e Imanol dirige a la Real hasta el final de la Liga sumará nueve encuentros como su técnico y superará los ocho de Arconada y tendrá que esperar a una oportunidad futura para superar los nueve de los diez de Periko Alonso y los once de Eizmendi.

Los entrenadores del Sanse que no han llegado a entrenar a la Real fueron Rafael Mendiluce, Mikel Etxarri, Inaxio Kortabarria, Roberto López Ufarte, Iñaki Eskibel, Imanol Idiákez, Meho Kodro y Luki Uriarte.

sábado, marzo 31, 2018

PREVIA Eibar - Real Sociedad. En busca de una victoria inédita

Oyarzabal lamentando la última derrota en Ipurúa.
La Real no sabe lo que es ganar en Ipurúa en Primera División. Es más, tampoco ha empatado. Y solo ha marcado un gol en sus tres visitas al feudo armero en la máxima categoría del fútbol español. Si el equipo txuri urdin quiere encontrar motivaciones para estas nueve tristes jornadas de la Liga, no va a encontrar nada mejor que esto, además de ser el partido que servirá para que Imanol Alguacil debute como técnico del primer equipo (domingo, 18.30 horas, Ipurúa, beIN La Liga). La Real busca una victoria inédita que sirva, además, para demostrar que de verdad empieza una nueva etapa, una que al menos permita acabar con buen pie la temporada más decepcionante en mucho tiempo y que, además, sirva para que veamos el verdadero potencial de la plantilla y el grado de renovación que va a necesitar ahora que Roberto Olabe ya está de nuevo a bordo del barco realista.

Las cartas con las que jugará Imanol en su debut son una incógnita, pero la convocatoria sí ha dejado una primera noticia de relevancia: Rubén Pardo vuelve al grupo después de meses marginado por Eusebio. En realidad, el nuevo técnico txuri urdin no ha tenido mucho margen para escoger, ya que se lleva a los 18 jugadores disponibles del primer equipo. Todos los que se quedan fuera lo hacen por problemas físicos o por no estar plenamente recuperados de las molestias que tenían. El último en unirse a esa lista es Bautista, que pierde así la primera oportunidad de conseguir más minutos con el nuevo técnico. Junto a él, Rulli, Carlos Martínez, Xabi Prieto, Canales y Guridi siguen su proceso de recuperación.

Tanto el once como el esquema de juego son una incógnita, pero lo que sí está claro es que la primera gran decisión que tiene que tomar Imanol se aplaza por la ausencia de Rulli. Así, Moyá seguirá bajo palos. En la defensa, el único nombre seguro es el de Odriozola, y del resto, realmente, podría jugar cualquiera, aunque De la Bella tiene ventaja en el lateral izquierdo sobre Kevin y en principio Llorente y Elustondo podrían ser los centrales. En el centro del campo, está por ver si Imanol mantiene el centro del campo de Eusebio, el que forman Zubeldia, Illarramendi y Zurutuza o si Pardo tiene por fin una oportunidad. Y arriba, con Willian José fijo, el resto de atacantes se juegan las otras dos plazas.

La derrota ante el Getafe que le costó el puesto a Eusebio dejó a la Real en la decimoquinta posición con 33 puntos, en la mejor definición de la tierra de nadie, doce puntos por encima de la zona de descenso y diez por debajo de esa séptima posición que conduciría a las interminables previas de la Europa League. Su rival, el Eibar, es undécimo con 39 y lucha por reengancharse todavía a esa pelea europea. La Real no gana fuera de casa desde la octava jornada, desde que superó al Eibar. Era su tercera victoria en cuatro partidos como visitante. Desde entonces, ha empatado tres y ha perdido siete. Y en las últimas cinco jornadas, solo una victoria. Los dos últimos partidos, además,acabaron en derrota. Solo cinco equipos han sumado menos lejos de sus estadios. El Eibar, por su parte, ha ganado en casa casi la mitad de lo que ha jugado, siete de quince partidos, pero ha perdido cinco y solo ha ganado uno de los últimos tres y llega a este partido con un punto de los últimos nueve y, como la Real, dos derrotas consecutivas.

Tres visitas de la Real a Ipurúa, tres derrotas. Se puede contar la historia de muchas maneras, pero la estadística es terrible. El derbi guipuzcoano en territorio armero solo conoce un ganador, el Eibar. Da igual que solo sean tres derrotas, son ya demasiadas. Que sean partidos de muy pocos goles queda en evidencia al recordar que el 2-0 de la temporada 2016-2017 es la victoria más clara del Eibar. Zurutuza es el autor del único gol realista en Ipurúa en Primera, en el 2-1 de la campaña anterior, la 2015-2016. Todas las victorias del Eibar fueron por un único gol de diferencia. El pleno de derrotas en la máxima categoría contrasta con la estadística en Segunda. En la división de plata se jugaron dos encuentros, la Real ganó el primero, en la campaña 2007-2008, por 0-1, gol de penalti de Gerardo, y empató a uno el segundo, en la temporada siguiente, con un gol de Aranburu.

Efectivamente, en el último precedente entre Eibar y Real Sociedad en casa del primero, el triunfo se lo quedó el equipo azulgrana por 2-0. El partido se torció en el minuto 23, cuando Sánchez Martínez expulsó a Elustondo con roja directa por una mano dentro del área, tras un cabezazo a quemarropa y sin que el realista sacara el brazo para interrumpir la trayectoria del balón, en una de esas jugadas que ni los propios árbitros dicen claramente si es penalti. Pedro León lo mandó a las nubes, pero el partido se convirtió para la Real en un sufrimiento inevitable, en el que nunca estuvo cerca de sacar algo. Los goles, eso sí, no llegaron hasta la segunda mitad, y con más infortunio todavía. En el minuto 57, Illarra desvió al interior de la portería de Rulli un centro de Escalante. Y Bebé hizo el definitivo 2-0 ocho minutos después, con un fuerte disparo desde fuera del área.

viernes, marzo 16, 2018

PREVIA Real Sociedad - Getafe. Un día más o el primer día del mañana

Oyarxabal, en el último duelo en Anoeta ante el Getafe.
La Real escoge. El partido ante el Getafe (sábado, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) puede ser un día más de esta triste temporada que estamos viviendo, el primero desde la asunción definitiva de que el curso ya está perdido, o puede ser el primer día del mañana. Si el equipo txuri urdin opta por la versión apática de su visita al Espanyol, la Liga se va a hacer eterna y habrá que ver si Anoeta, por mediovacío que está de público y de gradas, dicta sentencia como todavía no lo ha hecho en lo que llevamos de competición. Si la Real, en cambio, da muestras de estar viva podrá hacer que estas diez jornadas, inútiles sobre el papel, sirvan para algo. No es una tesitura fácil, pero es la que se han buscado técnico y jugadores con el pobre nivel mostrado hasta ahora y haciendo que la Real, sin las tres primeras jornadas, lleve un ritmo casi de descenso.

Las convocatorias de Eusebio, sin construirse con grandes sobresaltos, sí que es verdad que de vez en cuando dejan ciertas noticias que sorprenden. La ausencia de Pardo, la caída en desgracia de Kevin Rodrigues o la alternancia de Bautista entre los minutos de la basura y la grada no pueden pillar a nadie por sorpresa. La salida de la convocatoria de Elustondo sí que es algo más difícil de entender, y más viendo lo mal que defendió la Real en Barcelona la pasada jornada. Ellos cuatro son las ausencias por motivos técnicos, que se unen a las conocidas bajas por lesión de Rulli, Carlos Martínez y Xabi Prieto. Zubeldia ha superado unas molestias para entrar en la lista, a la que vuelve Guridi y a la que también se incorpora el potrillo Gorosabel.

Eusebio tiene la disyuntiva de volver a optar por la continuidad o lanzarse con lo que ha probado en Zubieta durante la semana, un esquema en el que entre Willian José y Agirretxe. La ausencia de Bautista lo hace más improbable, pero es difícil aventurarse. Moyá estará bajo palos, con una defensa seguramente formada por Odriozola y De la Bella en los laterales y Héctor Moreno y Navas en el centro. Illarramendi y Zurutuza parecen fijos en el centro del campo, y el estado de Zubeldia puede determinar si este juega de cuatro o si entra Guridi para colocarse algo más adelantado. O incluso Canales, repitiendo en una zona en la que falló mucho hace una semana. Y en ataque, con Willian José seguro, se abren todas las posibilidades para el propio Canales, Juanmi, Januzaj, Oyarzabal o el mencionado Agirretxe. En el banquillo sí estarán con toda probabilidad Toño Ramírez, Gorosabel y Llorente.

En tierra de nadie, pero en la zona baja de ese triste lugar. Así quedó la Real tras su derrota en el RCDE Stadium, decimocuarta con 33 puntos, trece por encima de la zona de descenso que ahora mismo marca Las Palmas y a diez del séptimo puesto, que será europeo, y que ocupa el Girona. Su rival, el Getafe, tiene tres puntos más que la Real y apura su última opción de reengancharse a esa lucha en la élite, por difícil que lo tenga en estos momentos. El equipo txuri urdin ha enderezado un poco su trayectoria en Anoeta, donde suma tres victorias consecutivas, pero ha dejado escapar puntos en ocho de los 14 partidos que ha disputado como local. Anoeta es el campo en el que más goles se ven, y solo Barcelona y Real Madrid suman más goles en su estadio que los 32 de la Real. Solo los tres equipos en descenso han sumado menos a domicilio que el Getafe, nueve puntos en 13 partidos y una sola victoria, 1-2 ante el Leganés en la tercera jornada de Liga.

El Getafe no es precisamente un visitante cómodo para la Real en los escasos nueve precedentes que hay de estos enfrentamientos en Donostia, todos ellos en Primera División. El balance es totalmente parejo, con dos victorias para cada equipo y nada menos que cinco empates. La victoria más abultada de la Real se produjo en la temporada 2005-2006, cuando el equipo txuri urdin superó al azulón por 3-0, goles de Nihat, Aranburu y Xabi Prieto. En las dos ocasiones que ha ganado el Getafe en Anoeta lo hizo por el mismo resultado, 1-2, en las temporadas 2014-2015 y 2015-2016, lo que hace que las dos últimas visitas del equipo madrileño a Anoeta se hayan saldado con triunfo visitante. La última victoria local, el 2-0 de la temporada 2013-2014, con goles de Vela y Seferovic.

La última vez que se vieron las caras Real Sociedad y Getafe en Anoeta, en la temporada 2015-2016, el triunfo efectivamente voló hacia tierras madrileñas. Y lo hizo a pesar de que los madrileños, embarcados en una lucha por la permanencia que no lograron, llevaban 13 partidos consecutivos sin ganar lejos de su estadio cuando se presentaron en San Sebastián. La Real hizo un partido paupérrimo, y eso que entonces sí tenía alguna posibilidad factible de acercarse al séptimo puesto, no como en esta ocasión. Pero los de Eusebio la despreciaron ante un rival que nunca dio la sensación de estar jugándose la vida. Sin nada de fútbol en Anoeta, la Real se adelantó con un gol de Vela, aprovechando un rechace tras una jugada de Oyarzabal. Pero, sin tensión en las filas locales, el Getafe le dio la vuelta. Segundos antes del descanso empató Sarabia. Y Álvaro Vázquez hizo el 1-2 al marcar un penalti cometido por Oier, que sustituía al sancionado Rulli.

lunes, marzo 12, 2018

La Real inutiliza el poderío de Willian José

Willian José celebra su gol en el RCDE Stadium.
Hay datos y estadísticas que en el fútbol moderno pueden resultar engañosos, y en la Real vivimos instalados en la pequeña gran mentira que supone la posesión. Pero otros ofrecen una radiografía bastante exacta de lo que es un equipo. No hay muchas dudas en que uno de los aspectos más brillantes del equipo txuri urdin en esta triste y decepcionante temporada es el rendimiento de Willian José. El brasileño lleva doce goles en la Liga. Solo hay siete jugadores que hayan marcado más en el campeonato liguero y, primer indicativo de que algo se está haciendo mal en la Real, todos ellos pertenecen a equipos que están por encima en la clasificación, todos están entre los diez primeros, es decir, en la lucha por Euroipa de la que se ha descabalgado ya  el equipo de Eusebio, probablemente de manera definitiva con su derrota en el RCDE Stadium.

Hay otro dato que resulta todavía más descorazonados con respecto al rendimiento de Willian José y lo mal que lo está aprovechando la Real. El ariete txuri urdin es junto a Stuani, del Girona, precisamente uno de los jugadores que ha marcado más que él, el delantero de la Liga que en más ocasiones ha marcado el 1-0. Nada menos que ocho de sus dos goles han servido para abrir el marcador, para abrir la lata, para marcar esa ventaja psicológica que otros equipos saben convertir directamente en victorias. Pues bien, de esos ocho encuentros que arrancan con un tanto de Willian José, la Real solo ha sido capaz de ganar tres, ha perdido cuatro y ha empatado uno. Dicho de otra manera, el equipo realista solo ha sumado 10 de los 24 puntos que podrían haber asegurado las dianas de Willian José.

El máximo goleador txuri urdin es, de esta manera, el jugador que más sufre otro dato que confirma la descorazonadora temporada de la Real. El equipo de Eusebio es el que más remontadas ha sufrido por parte de sus rivales, en cinco partidos comenzó ganando y acabó perdiendo. Le sucedió en Getafe, 2-1 tras el gol de Oyarzabal, y en las cuatro derrotas que siguieron al 1-0 logrado por Willian José: Atlético de Madrid (2-1), Barcelona (2-4), Celta (1-2) y ahora Espanyol (2-1). Curiosamente, esta victoria del equipo dirigido por Quique Flores es la primera remontada de esta Liga que logra. No parece casualidad que haya llegado ante la escuadra txuri urdin y, para colmo, tras el 0-1 logrado por Willian José. Una muestra más de que la Real está inutilizando el poder goleador de su delantero.