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jueves, diciembre 26, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. 130 horas y 1.800 kilómetros para lograr la victoria en Ferrol

Los viajes eran el auténtico enemigo de los equipos hace unas cuantas décadas por la cantidad de infortunios y retrasos que se podían sufrir. Por ejemplo, cuando la Real tuvo que rendir visita al Racing de Ferrol en la temporada 1948-49, partido que por cierto ganó por 3-4, salió de Donostia el viernes a primera hora de la mañana y regresó el miércoles por la tarde.

Todo lo que pasó en esas 130 horas para recorrer 1.800 kilómetros centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace. Además, ya sabéis que estamos a vuestra disposición para ampliar este espacio con los partidos, personajes o anécdotas que querái

domingo, marzo 30, 2008

REAL SOCIEDAD 1 - RÁCING DE FERROL 2 Digan lo que digan, esto es un escándalo (y el fútbol se analiza después)

No voy a engañaros. Cuando el Rácing de Ferrol marcó el segundo gol, comencé a escribir la crónica. Pensaba hablar del mal juego, de la falta de ideas en ataque, del nerviosismo atrás y de todo lo que la Real ha hecho mal a lo largo del partido, como consecuencia de una mala racha deportiva que dura ya tres semanas. Pero no. No puedo. Digan lo que digan, porque es una parte decisiva de este deporte. Me una rabia tremenda tener que analizar sólo el juego de la Real cuando la actuación arbitral ha sido tan determinante, y no lo voy a hacer. No es ocultar lo que ha hecho mal la Real. Es abrir los ojos y ver todo lo que nos rodea.

Hay que reconocer (y decir, estamos obligados a ello como parte del análisis) que lo de hoy ha sido un escándalo. Y sumado a lo que llevamos viendo en los últimos tiempos, huele muy mal. El árbitro ha hundido a la Real. Así de claro. Por muy mal que haya jugado el conjunto txuri urdin, que lo ha hecho, ese es el análisis esencial que debe hacerse de este partido. Por muchos motivos que se han ido viendo a lo largo del partido, pero esencialmente, es lo que afecta al final al resultado que refleja el marcador, porque el árbitro dio la ventaja al Rácing de Ferrol con un penalti inexistente y, en el arreón final de la Real, le anuló un gol sin que nadie sepa muy bien por qué.

Lo de hoy no es un hecho aislado. No lo es y cada vez es más indignante. No es un cabreo en caliente de una mala tarde arbitral, es el momento álgido de una horrenda temporada de los colegiados con este equipo. Son muchos puntos los que se han quedado en el limbo por cuestiones que nada tienen que ver con los méritos futbolísticos de la Real o de sus rivales. Ya son demasiados y tendrían a la Real en una situación bien distinta a la que vive hoy. Además del gol anulado en el descuento y del penalti de los últimos minutos de la primera parte, Díaz De Cerio fue objeto de una agresión en la primera parte. Nadie la vio. Vaya por Dios. Y en la segunda mitad, bien es verdad que ya con el 0-2, Delibasic sufrió una patada (con el balón en juego aunque en manos del portero) que, en lugar de saldarse con penalti y roja, finalizó con amarilla al delantero realista. Y Nacho se fue lesionado por una dura entrada que no fue castigada.

Todo es bastante inexplicable. Pero comienza a ser rutinario, durante toda la temporada y, sobre todo, en los últimos partidos. Para ganar parece a veces que hay que superar el rival y demasiadas decisiones arbitrales. A lo mejor es demasiado para esta Real que se ha sobrepuesto a muchas situaciones extrañas en esta temporada. Hoy nos ha pitado un árbitro que tenía una media de más de siete tarjetas por partido y que sólo ha sacado una al Rácing de Ferrol, que contaba sus partidos por victorias locales y que hoy ha acabado con triunfo visitante. No deja de ser curioso, y así lo reflejo. Eizmendi ha llegado a pedir una reflexión a fondo para conocer de verdad por qué se genera violencia en los campos de fútbol. Más claro, agua.

Y es triste tener que hacerlo cuando tenemos un equipo en el que nadie finge penatis, nadie se tira ni exagera entradas, nadie se emplea con violencia, nadie complica la vida a los árbitros con sus protestas y, además, tenemos una afición que no ha generado ningún incidente, ni en casa ni en los desplazamientos fuera de San Sebastián. Como decía Eizmendi después del partido, esto no debe entenderse como una reacción a una derrota. No tiene nada que ver con eso (como admitía Aranburu, "igual suena a excusa barata" por el resultado), sino que es una situación mucho más profunda ante la que demasiada gente se tapa los ojos.

Dicho esto, es cierto que hay que mirar a muchos sitios, más allá de la actuación arbitral, para entender el varapalo que se ha vivido hoy en Anoeta, a pesar de que Eizmendi dijo en rueda de prensa que "no hemos jugado tan mal". Lo primero, lógicamente, es analizar lo que se ha hecho desde el banquillo. Eizmendi no ha sabido atajar la depresión futbolística y de resultados que arrastra la Real desde hace dos semanas. En Albacete, hace ya cuatro jornadas, se acabó el vendaval ofensivo realista que nos había ilusionado desde el comienzo de 2008, y ha desaparecido de forma preocupante. El técnico realista ha mantenido el esquema (aunque haya superioridad numérica del rival, el Rácing de Ferrol no puede superar a fútbol al centro del capo realista) y, prácticamente, los jugadores. Los cambios realizados durante los partidos no funcionan, como no han funcionado en realidad en ningún momento de la temporada.

Sólo se pueden destacar un par de detalles que ha dejado Mérida (hoy, finalmente, primer cambio en la segunda parte, 35 minutos que no han sido determinantes pero algo sí se ha visto). Otro día más, la Real ha acabado sin zurdos en la banda izquierda. La escasez de ocasiones claras de gol se agrava cuando no se es capaz de rematar con peligro ni uno solo de casi una decena de córners a favor. Sin fútbol, eso hay que reconocerlo, la Real ha vuelto a tirar de orgullo y eso ha permitdo el gol de Carlos Martínez y el arreón final que acabó con la protesta tumultuosa al árbitro por el empate anulado. Pero llegó muy tarde. Muy, muy tarde. La Real tiró demasiados minutos a la basura. Eizmendi despreció los diez primeros de la segunda parte (que fueron, además, los mejores del Rácing de Ferrol, con claras llegadas al área de Riesgo), y los jugadores no sacaron ese orgullo hasta que vieron el doloroso 0-2 en el marcador de Anoeta.

Y es que no hay que mirar sólo a la banda, también hay que hacerlo al campo. En la primera parte, Nacho ("está mejor", se limitó a decir Eizmendi en la rueda de prensa posterior al partido, lo que apunta a que no será una lesión importante) y Xabi Prieto tuvieron alguna incursión, pero nada más. El resto de jugadores no existieron en ataque. Víctor fue sustituido y si Eizmendi busca cambios quizá sea él el sacrificado la semana que viene ante el Hércules. Díaz de Cerio sigue dejándolo todo en el campo, pero no acierta de cara a puerta. Si Skoubo fuera una opción realista... Y Prieto, con toda su calidad, no puede permitirse el lujo de desaparecer de los partidos como lo ha hecho en la segunda parte de hoy. Es el jugador de más clase de Segunda, pero si no lo demuestra, es un valor inútil. Encima, el segundo gol es un error del mejor defensor de la temporada, Mikel González. Quizá un error aislado, quizá algo que deba entenderse en el rendimiento general de todo el equipo.

Hoy la situación es complicada. Son tres derrotas consecutivas, algo que no habíamos vivido todavía en toda la temporada y son cuatro puntos (tres reales y el gol average particular) los que nos separan de los puestos de ascenso. Ni siquiera los demás resultados pueden consolar a los realistas en la una tarde muy mala. Ni Sporting, ni Elche ni Castellón han podido ganar sus partidos, pero todos ellos han sacado en esta jornada un punto más que el conjunto txuri urdin. Los ilicitanos han empatado ya a puntos a la Real y el Celta, rival realista dentro de dos semanas, también recorta un punto y todavía podría soñar con el ascenso. Se pierde el primero de los dos partidos consecutivos en casa que muchos esperábamos como el aldabonazo definitivo para el asalto a los tres primeros puestos.

Nada está perdido. Hay que mirar ya al Hércules. Pero hoy es un día nefasto. Por todo.

sábado, marzo 29, 2008

PREVIA Real Sociedad - Racing de Ferrol. Ganar o ganar

Ganar o ganar. Eso es lo que tiene que hacer la Real ante el Racing de Ferrol (domingo, 17.00 horas, Anoeta, sin televisión). No tiene otra salida. Para subir a Primera, y para recuperarse de las dos derrotas consecutivas ante Numancia y Sporting de Gijón, no hay mejor bálsamo que los tres puntos. Y, además, es hora ya de hacer de Anoeta ese fortín que se ha anhelado durante toda la temporada y que, por unos u otros motivos, todavía no se ha conseguido visualizar. Ganar es el único objetivo posible mañana para el equipo de José Ramón Eizmendi. Delante estará un equipo que lucha por no descender a Segunda B, pero daría igual que estuviera el Madrid o el Barcelona. Es necesario ganar y demostrar que esta Real merece ser de Primera.

Para lograr los tres puntos, y a pesar de los dos últimos varapalos, Eizmendi contará con las mismas armas. Es muy probable que no haya grandes cambios en el once inicial. Lo único que está claro es que Ansotegi no jugará junto a Mikel González en el centro de la zaga, ya que se ha caído de la convocatoria. Labaka será el segundo central, ya que no hay más defensores en la convocatoria. Apuesta arriesgada la de Eizmendi, que parece querer transmitir un mensaje: la Real saldrá a ganar y no tendrá que pensar en defender el resultado. La opción de emergencia más clara para el central en caso de tener un imprevisto en forma de lesión o expulsión parece ser Garitano.

El resto del once, salvo sorpresa mayúscula, será idéntico al que jugó en Gijón. Riesgo estará, cómo no, en la portería. Los laterales seguirán siendo Carlos Martínez y Gerardo, ya que Castillo no ha entrado en los 18 elegidos, a pesar de que ya ha cumplido su sanción. Martí y Aranburu dirigirán el encuentro desde el medio del campo. Nacho y Prieto ocuparán las bandas y Víctor y Díaz de Cerio estarán en el ataque. Se ha especulado durante la semana con que Fran Mérida podría tener más minutos que de costumbre en este partido, pero eso no podremos verlo hasta el mismo partido. Y Elustondo vuelve a una convocatoria después de algunas semanas de ausencia. Mérida y Elustondo se han ganado en los entrenamientos que el técnico cuente más con ellos.

Eizmendi, aunque no haga cambios de inicio después de una semana en la que han arreciado las críticas contra él (algunas injustas y oportunistas, otras muy bien razonadas), ha entendido que el mensaje debe ser arrollador. Sólo vale ganar. Y no hay más que mirar a la convocatoria para darse cuenta de ello. En la convocatoria hay ocho jugadores de corte netamente ofensivo. Quitando a los porteros, eso supone la mitad. Y es que la Real necesita atacar, generar ocasiones y marcar goles. Porque lleva dos partidos y medio sin ver puerta, desde que Díaz de Cerio anotara el entonces 0-2 en Albacete mediada la primera parte.

Enfrente estará un Rácing de Ferrol que mantiene la duda de Jonathan Pereira (un jugador que ha sonado durante la semana como futuro refuerzo de la Real) y que está en posición de descenso a pesar de que en las últimas cinco semanas sólo ha perdido contra el líder Numancia. Una victoria podría devolver a la Real a los puestos de ascenso sólo si el Sporting de Gijón pierde en su visita a Balaídos, partido que se disputará al mediodía del domingo. El Celta está ahora mismo en X posición, a seis puntos de la Real y no hay que olvidar que, tras el partido en casa ante el Hércules, Vigo será la siguiente salida de la Real. Además del Celta, los dos perseguidores que mantienen más opciones de cara a la lucha por el ascenso a Primera juegan fuera de casa. El Elche lo hace en Cádiz y el Castellón en Vitoria frente al Alavés.

Todos los precedentes de este encuentro se celebraron en Segunda División. El equipo ferrolano ha visitado San Sebastián en seis ocasiones. Y las seis han acabado con victoria de la Real, algunas con grandes goleadas como el 5-1 del primer enfrentamiento, en la temporada 40-41, o el 7-1 de la campaña 44-45, un día en el que Ontoria marcó tres goles. La última vez que el Ferrol visitó a la Real fue hace nada menos que casi 42 años, en el año que culminó con el ascenso de Puertollano. Aquel día la victoria fue mínima y sufrida. Marco Antonio Boronat anotó el único gol del partido en el minuto 78.

El partido de la primera vuelta fue malo, muy malo. Y acabó como empezó, con empate a cero. Alguna que otra ocasión hubo en el partido, alguna gran parada de Riesgo, un disparo al palo de Pereira, y un jugadón de Castillo que acabó con un disparo rechazado por la madera. Nada más empezar el partido, Díaz de Cerio fue objeto de un clamoroso penalti no pitado y apenas protestado, sorprendentemente, ni siquiera por el autor de la jugada. Aunque hoy la gente no se lo pueda creer, dos de los cambios que Chris Coleman introdujó aquel día en la segunda mitad fueron Stevanovic y Skoubo. El de Ferrol fue el primero de cuatro empates consecutivos y la tercera jornada sin ganar, después de las derrotas en Soria y ante el Sporting en Anoeta.

sábado, octubre 27, 2007

RACING DE FERROL 0 - REAL SOCIEDAD 0. El sufrimiento de siempre en el tramo final

Partido malo y aburrido durante muchos minutos el que ha disputado la Real en Ferrol y que ha finalizado como empezó, con empate a cero goles. No consigue la Real completar 90 minutos de un partido de forma competitiva. Le cuesta mucho llegar al tramo final del juego en condiciones de ganar o, al menos, de mantener un empate que durante la mayor parte del encuentro no corrió excesivo peligro. Pero en ese tramo final, la última media hora que tanto nos está costando en esta Segunda División, el Racing tuvo un lanzamiento al larguero y forzó dos paradones de Riesgo, además de alguna otra jugada de peligro. Este escenario no es nuevo, lo hemos visto ya demasiadas veces esta temporada y le ha costado puntos importantes a la Real.

¿Cuestión física? ¿Piscológica? ¿Ambas? Difícil de decir, aunque sí parece que algún jugador no llega en condiciones físicas al final, como es el caso de Aranburu, que ya la semana pasada ante el Sporting perdió muchos balones en estos minutos finales. Chris Coleman admitió el nerviosismo final, pero se mostró contento de que esta vez la Real no encajó un gol y rescató un punto. Nunca es malo puntuar fuera de casa, y más después del sufrimiento final, pero las dos derrotas precedentes obligaban al equipo de Coleman a buscar algo más en Ferrol. Son ya tres semanas sin ganar, y eso es mucho para un equipo que quiere aspirar a los puestos de cabeza.

Y es que a la Real le sigue faltando gol. La causa más obvia de esa debilidad es que apenas se generan ocasiones de gol. Ni remates ni jugadas de peligro, y eso es lo preocupante de la actual situación de la Real. Lo decía Darko Kovacevic esta semana en una entrevista publicada por Mundo Deportivo, que ahora en el Olympiakos tiene al menos tres ocasiones por partido y gracias a eso mete por lo menos una. La Real ha tenido, en todo el partido, apenas dos verdaderas ocasiones de gol y, lo que es más paradójico, las dos las ha tenido el lateral derecho, Carlos Martínez. En la primera parte, un defensa local sacó un cabezazo suyo sobre la misma línea, y en la segunda lanzó al palo un balón tras una muy buena pared de Delibasic. Bien por el bravo lateral derecho realista, que confirma los buenos augurios que apuntó en la primera jornada.

A pesar de que el equipo toca mucho en el centro del campo (durante la primera parte se vio bastante más que en la segunda), es poco lo que ofrece la Real en ataque. Apenas lanzó contraataques peligrosos cuando el Racing se volcó sobre la portería contraria, sólo ese que acabó con el lanzamiento al palo de Carlos Martínez. La Real no llega ni siquiera a una media de un gol por partido, tiene nueve en diez jornadas, y acumula ya dos partidos sin perforar la portería contraria. Los dos goles que le marcó al Elche son el actual tope goleador de este equipo en igualdad de condiciones (los tres goles le cayeron a Las Palmas con diez jugadores). Otra jornada más, los delanteros no mojaron (Delibasic y Díaz de Cerio fueron titulares y Skoubo se quedó casi inédito en los minutos que jugó en la segunda parte). Eso, y no otra cosa, es lo que más necesita ahora la Real: goles. Y no los tiene. Si no se reacciona por ahí, de nada vale el resto.

Tampoco es que el Racing de Ferrol tuviera muchas más ocasiones, ya que en la primera parte ni siquiera probó a Riesgo, que sigue siendo en todo caso de lo mejor de la Real en este comienzo en Segunda División. Pero en la segunda los locales forzaron mucho más la máquina, jugaron más, entraron mucho en el área de la Real y, aún sin tener excesivos lanzamientos a puerta, lo más normal es que hubiera marcado un gol. No hay velocidad, no hay creatividad ofensiva. No hay nada que evidencie que la Real pueda llevar peligro. No se ven las diferencias que tendrían que marcar jugadores que han disputado muchos partidos en Primera División. Y sin goles es imposible sacar tres puntos de un partido. Lo preocupante es que no hay gran evolución en el juego. Es obvio que hay mejoría, pero esa leve mejoría no se traduce en nada efectivo en el terreno de juego.

Coleman apostó por repetir el sistema de los últimos minutos jugados en Soria. Un mediocentro por detrás, Garitano, dos pivotes por delante, hoy Elustondo y Aranburu (nueva prueba en la izquierda para suplir a Vaughan; tampoco parece la solución), Xabi Prieto de mediapunta y dos delanteros. Aquel día, los laterales sufrieron muchísimo al no tener la ayuda de un extremo. Hoy el sufrimiento no ha sido tanto por esta causa, pero tampoco se ha aprovechado ese control del juego que ha tenido la Real por el centro del campo, al menos durante la primera parte. La posesión no se convierte en juego ofensivo. Y no ha sido la presión del Rácing de Ferrol la que provocara errores de la Real, ya que el partido apenas tuvo faltas. Le sigue faltando algo a la Real que impide llegadas claras al área. Y así el gol es un objetivo casi imposible. Al menos hoy los de Coleman no han tirado el punto inicial.

Y esta vez nos podemos sentir perjudicados por el árbitro. Díaz de Cerio sufrió un claro penalti a los ocho minutos de juego. Apenas hubo protestas de los jugadores de la Real a un colegiado que ya tenía fama de casero, y eso sorprende porque el resto de equipos, y más en Segunda, no suele ser tan condescendiente con el trencilla. Coleman explicó tras el partido que los árbitros en la división de plata son "muy irregulares" y que ha pedido a sus chicos que eviten dirigirse airadamente a los colegiados en estos casos. Por lo visto, la experiencia de Las Palmas, en la Copa del Rey, donde la Real acabó con dos jugadores expulsados, ha calado en el técnico galés.

La Real dormirá en la décima posición, con 14 puntos. Mañana, en todo caso, la Real podría ser superada por otros cuatro equipos. El ascenso está ahora mismo a seis puntos, pero de ganar mañana el Numancia al Nastic el equipo soriano se escaparía a nueve, una distancia que empieza a ser considerable. Malos augurios, aunque tirar la toalla a estas alturas de la temporada no deja de ser una insensatez habida cuenta de la enorme cantidad de puntos que quedan en juego...

viernes, octubre 26, 2007

PREVIA Racing de Ferrol - Real Sociedad. Cambios obligados para recuperar la buena senda

La Real busca en Ferrol (sábado, 18.30 horas, La Malata, ETB-1 y ¿otras autonómicas?) recuperar la senda victoriosa después de dos derrotas consecutivas ante Numancia y Sporting de Gijón, dos derrotas que han alejado al cuadro txuri urdin de los puestos de ascenso. Ganar podría colocar a la Real, en el mejor de los casos, en la quinta posición en la tabla. Para conocer el puesto final, acostumbrados ya a jugar los sábados (ya son tres fines de semana consecutivos con partido adelantado), habrá que esperar al domingo. Chris Coleman, tan poco amigo de los cambios cuando las cosas van bien, va a tener que hacerlos, pero de forma obligada y no sólo por estos dos resultados negativos. La Real que viaja a Ferrol tiene varias bajas de importantes y muchas dudas que resolver antes de saltar al campo.

El principal problema está en el extremo izquierdo. Vaughan se ha resentido de unas molestias en el pubis, de las que fue operado antes de venir a la Real, y deja cojo al equipo por la banda izquierda por un periodo de tiempo indefinido, que podría ser incluso de meses. El equipo ha sufrido mucho cuando el galés no ha estado en el campo y Coleman todavía no ha encontrado un buen relevo. Por ese puesto han pasado Gari, Xabi Prieto y Novo. Quizá opte el técnico galés por Aranburu. No es un buen puesto para él, pero como solución de emergencia quizá sea la más oportuna para no perder el equilibrio en el sistema. Otra baja es la de Gerardo, ésta por tarjetas. Carlos Martínez, que no juega desde la segunda jornada, volverá al lateral derecho para confirmar las buenas sensaciones que dejó en el primer partido, en Anoeta ante el Castellón.

La pareja de centrales es también una incógnita. Los hasta ahora titulares, Víctor López y Labaka, han sufrido molestias durante la semana y son duda, al igual que Mikel González. Sólo Ansotegi está en perfectas condiciones y Coleman ya ha apuntado que, en caso de necesidad, Garitano podría actuar en el centro de la defensa. Eso, y un posible cambio de sistema para compensar la baja de Vaughan, da opciones a Markel Bergara y a Elustondo. Larrea entra en la convocatoria por primera vez y vuelve Stevanovic, aunque a Ferrol han viajado 21 jugadores y tres verán el partido desde la grada. La delantera también es una incógnita, primero porque no se sabe si serán uno o dos delanteros los que salten al campo y segundo porque no se saben los nombres que estarán en el once titular.

Son muchos los objetivos que busca la Real en Ferrol. Por supuesto, una victoria que evite una mayor distancia con respecto a la tercera plaza. Ahora mismo son siete los puntos que separan a la Real del ascenso. Muchos a estas alturas, pero ni mucho menos una distancia insalvable, puesto que queda mucho en juego. Ganar permitirá a la Real ascender al menos dos posiciones en la tabla y podría colocarse incluso en quinta posición. Como ya dije la pasada semana, cuando no pudo ser, es hora de que la Real dé un paso al frente y acabe con los fantasmas. Para ello, deberá cerrar la puerta a goles a balón parado y en los últimos minutos, los dos grandes males que está padeciendo el equipo de Coleman en este duro inicio de la temporada en Segunda División.

Ganar supondría adelantar al Racing de Ferrol, que es sexto en la tabla con un punto más que la Real. Los gallegos no son un equipo especialmente fiable en casa (de cuatro partidos, dos derrotas y sólo una victoria, ante Las Palmas, colista ahora mismo de Segunda), pero sí rocoso defensivamente, a pesar de que sólo ha sumado un punto en sus últimos tres partidos. Un aspecto que puede tranquilizar a la Real es que no es un equipo que maneje con solvencia las jugadas a balón parado. Ha marcado dos tantos de falta directa, pero ningún en jugadas de falta o córner. Que no se rompa la tendencia con la Real, porque entonces el problema se agravaría mucho más.

No será la primera vez que la Real juegue en campo del Rácing de Ferrol, aunque sólo los más mayores tendrán algún recuerdo de esos encuentros. La última vez que el equipo txuri urdin jugó allí fue en la temporada del último ascenso a Primera, la 66-67. El resultado aquel año fue de 0-1 para los realistas. Los Racing de Ferrol-Real Sociedad han sido siempre partidos con goles y, casi siempre, favorables al equipo visitante. De siete visitas, cuatro victorias, dos empates y sólo una derrota para el cuadro donostiarra, por 4-2 y en el primer encuentro que jugaron, en la temporada 40-41. En los anales de la historia de la Real está el 0-8 logrado en la campaña 42-43. Eran otros tiempos, claro...