lunes, septiembre 14, 2015

Empezar sin gol, paradójico sinónimo histórico de éxito

Kodro, máximo goleador de la 1991-1992.
Tras las tres primeras jornadas de Liga, la Real sigue sin haber conseguido su primer gol. Es la tercera vez que inicia así un campeonato liguero, y curiosa y paradójicamente en las dos anteriores esa sequía anotadora fue el trampolín para una temporada espléndida. Sucedió en la temporada 1968-1969, con Andoni Elizondo como técnico, cuando se sobrepuso a ese inicio sin marcar firmando una espléndida campaña, finalizando en séptima posición, lejos de los agobios por la permanencia que se podían prever para un equipo que jugaba su segunda temporada en la élite tras el ascenso de Puertollano de 1967 y la promoción contra el Valladolid de un año después. Y volvió a repetir ese inicio en la 1991-1992, con John Toshack en el banquillo, cuando acabó ascendiendo hasta la quinta posición y logrando la clasificación para la Copa de la UEFA.

En la primera de esas dos ocasiones, la Real sumó tres puntos en ese arranque, puesto que sus tres primeros partidos, contra Barcelona y Granada a domicilio y contra el Pontevedra en Atotxa, acabaron con el resultado inicial. La sequía la rompió Arzak, haciendo el primer gol realista en el 2-1 con el que se superó al Zaragoza en su visita a Donostia, en el cuarto encuentro del campeonato. En los treinta partidos de que constó aquella Liga 1968-1969, el equipo txuri urdin acabó marcando 36 tantos, incluyendo algunas suculentas goleadas como el 5-1 al Granada o el 4-0 al Valencia, y eso que se quedó sin marcar en otros siete partidos más, hasta sumar nada menos que diez. El máximo goleador realista fue Urtiaga, que hizo once tantos.

El arranque de la temporada 1991-1992 fue todavía más catastrófico, porque sólo se sumó un punto en esas tres primeras jornadas. La Real empezó perdiendo 2-0 en Barcelona, empató sin goles en Atotxa ante el Zaragoza, y cayó en Oviedo por el mismo resultado que en la jornada inicial. Entonces llegaron a ser cinco las jornadas sin marcar, el peor inicio goleador de la historia realista, con el 0-2 que logró el Atlético en Atotxa y el 1-0 con el que salió la Real de El Sadar. Luis Pérez hizo el primer gol en la jornada sexta, en el 3-1 al Valencia en el que debutó y se lesionó Kodro, al final el máximo goleador de aquella plantilla con 13 tantos. La Real acabó sumando 44 goles en los 38 partidos de Liga, y estuvo en otros siete partidos más sin marcar, hasta un total de doce.

Desde el ascenso a Primera en 2010, la peor marca goleadora es la que cosechó el equipo en la temporada pasada, la 2014-2015, con apenas 44, dos más que los que logró en la primera de Philippe Montanier, la 2011-2012. El menor número de partidos sin marcar fue el logrado en la primera Liga tras el ascenso, la 2010-2011, cuando el equipo de Martín Lasarte marcó en todos los encuentros salvo en cinco. Desde ese ascenso, la Real sólo ha estado tres partidos seguidos sin marcar en una ocasión, en la ya mencionada primera Liga de Montanier, cuando sumó de forma consecutiva un 0-1 en Anoeta ante el Real Madrid, un 4-0 en Vallecas ante el Rayo y un empate sin goles en casa ante el Espanyol.