jueves, agosto 14, 2014

La Real fue el equipo 2013-2014 que más disparó con la zurda y el que menos con la diestra

Como cada año, la publicación de la Guía Marca permite analizar, con sus completos datos, algunos aspectos que durante la temporada 2013-2014 han podido quedar algo desapercibidos. Y hay una estadística muy curiosa para empezar: la Real es el equipo que más disparos a puerta realizó con la pierna izquierda de alguno de sus jugadores, 278, y el que menos hizo con la derecha, 114. El dato no es una sorpresa, puesto que la Real acumuló zurdos en sus alineaciones. De hecho, sólo Messi disparó más con su pierna izquierda (126) que los dos zurdos más importantes de la Real de la pasada campaña, Griezmann (74) y Vela (70). Griezmann fue, de hecho, el tercer jugador que más remató de la Liga (110), detrás de Cristiano Ronaldo (213) y Messi (159).

La importancia de Vela en el ataque txuri urdin fue superlativa y varios datos avala esa afirmación que pocos realistas pondrán en duda. Su efectividad en el remate con la pierna izquierda (del 20 por ciento) es la mejor del top ten de rematadores, superior a la de Messi (17,5 por ciento) o Bale (16,9). Las once asistencias que le contabiliza el diario le colocan como el cuarto mejor pasador de la Liga, por detrás de las 17 de Di María y las 12 de Susaeta y Koke. La Real convirtió en goles el 15,1 por ciento de los pases de esa naturaleza que dio su estrella. Y Vela fue el jugador txuri urdin que más jugadas protagonizó en el interior del área, el noveno de la Liga, igualando las 44 que hicieron por ejemplo Bale y Giovanni, aunque muy lejos de las 85 que hizo Diego Costa, líder de esta ránking.

Pero hay más. Vela fue el jugador de la Liga que más faltas sufrió, nada menos que 137, muy por encima de las 113 de su inmediato perseguido, Diego Costa. Pero es que el mexicano de la Real también es el jugador que más tarjetas amarillas y rojas provocó en sus rivales. Fueron 30 las amonestaciones y dos las expulsiones. Hay un salto importante entre la estadística de Vela en ese sentido y la de la Real como conjunto. Aún liderando el jugador la estadística individual, el equipo fue el noveno de la Liga en infracciones sufridas (543, una cada 14,3 minutos). La brecha se nota menos en las tarjetas amarillas, siendo la Real el tercero de los veinte con 114, por detrás de las 118 del Levante y las 115 del Athletic. En cuanto a las tarjetas rojas, los realistas sólo se beneficiaron de seis expulsiones rivales, menos que otros seis equipos de Primera.

Que la Real no es un equipo excesivamente fuerte y presionante se puede ver en varias estadísticas. Sobre todo en las que tienen que ver con las infracciones. Con apenas 447, el txuri urdin fue el tercer equipo que menos faltas cometió, por detrás de Real Madrid (444) y Barcelona (423). Con este número, no es de extrañar que la Real fuera, junto con el Villarreal, el equipo que menos partidos de sanción acumuló, sólo ocho; que fuera el segundo que menos tarjetas amarillas vio (76, las mismas que el Real Madrid y tres más que el Barcelona); y el que menos expulsiones sufrió (sólo una, las mismas que el Barça). El jugador que más faltas hizo fue Markel, con 53, pero se quedó en el 25º lugar de la competición, muy lejos de las 96 de David Barral. Y aunque se habló mucho de un equipo físicamente fundido, que lo fue en el tramo final del campeonato, eso no se notó en los partidos sueltos. La Real marcó más goles en las segundas partes (37) que en las primeras (25), y encajó prácticamente los mismos (27 antes del descanso, 28 después).

Los penaltis también penalizaron bastante a la Real. Sólo tuvo dos a favor, los dos transformados por Vela, y apenas superó a un equipo en este ránking, el Osasuna, que no disfrutó de ninguno. En cambio, fue castigada con siete penas máximas, de las cuales seis acabaron en gol, y alcanzó la séptimo posición en esta tabla, superada por cuatro equipos que lucharon por la permanencia (los diez del Granada, los ocho de Almería, Betis y Levante) y sólo dos de sus rivales europeos, el Sevilla (el único que acabó por encima de la Real en la clasificación, en quinta posición) y el Valencia, ambos con ocho. Los postes colaboraron aceptablemente con el equipo txuri urdin. Hasta quince disparos de sus rivales chocaron contra la madera (superados sólo por los 16 palos que recibió el Levante), aunque diez de los realistas también corrieron la misma suerte (lejos de los 20 del Barcelona y en séptima posición del campeonato).

Hay un dato que explica en parte por qué el txuri urdin fue el séptimo equipo que más goles encajó (55), y es que el realista es el decimosexto de la Liga en la estadística de recuperaciones de balón, con apenas 2.505, 65,9 por partido, y muy lejos de los 2.930 y 77,1 por partido del Athletic, que lidera esa tabla. El realista que más balones robó fue Iñigo Martínez, con 335, entrando en el octavo lugar de la Liga. La Real no destacó ni provocando fueras de juego a sus rivales (undécimo, con 81) ni en caer en esa infracción del reglamento (duodécimo, con 80). Y aún siendo el sexto equipos más goleador del campeonato liguero, la Real no sobresalió en sus centros al área. Como conjunto, fue el noveno, y su mayor centrador, a pesar de haber jugado sólo 24 partidos, fue Carlos Martínez, que intentó colocar 103 pases de peligro, en el puesto número 47 del campeonato y muy lejos de los 342 que envió Susaeta.

Como es bien sabido, la Real protagonizó otra temporada en blanco en lo que se refiere a libres directos. Lo que no es tan conocido es que uno de sus jugadores se aupó hasta el cuarto lugar de los lanzadores. Griezmann lanzó nada menos que 18 golpes franco y, obviamente, no marcó ninguno. Para encontrar un jugador que disparara un elevado número de ocasiones sin anotar al menos uno hay que ir hasta los 12 lanzamientos de Parejo. Según los datos de Marca, Real y Barcelona son los equipos más beneficiados por los goles en propia puerta, con cuatro a favor cada uno. Sin embargo, dos de ellos dejan dudas. El que cuentan como obra de Song en la visita del Barcelona a Anoeta tuvo remate previo de Elustondo y el de Damián con el Elche forma parte del hat trick que logró Griezmann aquel día.