La Real ha ganado hoy porque tenía que ganar. Porque tenía que dedicar la victoria a Genaro Celayeta. Porque es mejor que el rival, un Poli Ejido que sólo puso cierta tensión al final por la escasa renta conseguida por los txuri urdin. Porque lo mereció, por juego y por ocasiones. Y porque, con estos tres puntos, se pone otra vez en cuarta posición y a un punto del ascenso. La victoria, muy del estilo futbolístico de Celayeta, sobria, contundente a pesar de lo corto del marcador, sin florituras y en un partido de garra. Esté donde esté, Genaro habrá sonreído un poco al ver el gol de Iñigo Díaz de Cerio, otro más del delantero realista. Porque esta victoria es suya. Es de Genaro. Y de todos los realistas que, al cantar el gol, hemos pensando en el lateral derecho del equipo campeón de Liga de los años 80.
Esta nueva Real, ya con todos los fichajes de Badiola, que se presentaba en tierras almerienses consiguió el objetivo. Como se esperaba, Nacho y Víctor fueron titulares. Y aprobaron con muy buena nota, sobre todo el segundo. Influyeron mucho en el juego de ataque de la Real y el delantero conectó muy bien con Díaz de Cerio. Y es que la compatibilidad de los dos atacantes era uno de los problemas que la Real ha arrastrado durante toda la temporada. Aranburu jugó en el doble pivote junto a Garitano y eso le dio solidez al fútbol ofensivo de la Real, aunque el capitán fue el primer cambio de Eizmendi y habrá que ver cuál es su apuesta para el centro del campo la próxima semana en Anoeta frente a Las Palmas.
Pero en esta Real sigue habiendo un nombre propio: Iñigo Díaz de Cerio. Hoy pudo marcar bastantes goles ("he fallado un par de ellas", admitió después), pero sólo acertó una vez con la red del Poli Ejido. Suficiente. Ya son nueve los goles que ha marcado el canterano. Sus cifras ya superan las que han conseguido todos los delanteros realistas desde la temporada 2004-2005 (aquel año Nihat anotó 13 goles, una cantidad de tantos que Iñigo lleva camino de superar). Y para completar lo redondo de la tarde, después de tres semanas consecutivas encajando un gol, la Real volvió a dejar su portería a cero. No tuvo Riesgo mucho trabajo hoy y, de hecho, el primer lanzamiento con cierto peligro del Poli Ejido se produjo en el minuto 44 de la primera parte.
A pesar de todo, la puntería sigue siendo una asignatura pendiente de la Real. Hoy se debió ganar con comocidad. Fueron 22 los disparos que hizo el equipo de Eizmendi, aunque sólo cuatro fueron dentro de los tres palos. Convendría que este equipo se acostumbrara a rematar los partidos y acabar con la ilusión de los rivales cuanto antes, para evitar males mayores y perder más puntos en los últimos minutos, como ya sucedió en Soria o Salamanca. Pero es muy bueno la variedad. Víctor, Díaz de Cerio, Nacho, Xabi Prieto... Todos ellos tuvieron su ocasión de marcar al menos un gol. Y es que la aportación del centro del campo es tan importante como la de la delantera.
En cualquier caso, la victoria ha sido clara y solvente. La Real ha sido muy superior al Poli Ejido, equipo que, no lo olvidemos, sigue siendo el colista de la Segunda División, y el viento ha provocado más problemas que el rival. "No se puede pedir más a un jugador", dijo Eizmendi tras el partido, muy contento de la respuesta del equipo. Lo que está claro es que la Real está firmando una muy buena temporada como visitante, con sólo tres derrotas y ya cinco victorias lejos de San Sebastián. Buen síntoma. pero Anoeta sigue siendo la asignatura pendiente, porque se han escapado ya quince puntos. Pero no va mal la cosa, no.
Los tres puntos de hoy, además de romper la pequeña racha de dos partidos sin ganar, colocan a la Real de nuevo a las puertas de los puestos que dan derecho al ascenso a Primera. Los de Eizmendi son cuartos, a un punto de un Elche que ha ganado hoy al Sporting. De lo apretado que está el vagón de cabeza de Segunda pueden dar fe los sportinguistas esta semana más que nadie. Del tercer puesto han pasado al sexto. Los ilicitanos se han colocado terceros (y eso da un inmenso valor a la visita de la Real a Elche, dentro de dos semanas) y mucho ojo al Castellón, que acumula cuatro victorias en los últimos cinco partidos y es quinto a un punto de la Real. El Eibar, que la semana pasada nos dejó el disgusto del empate en Anoeta, hoy nos ha dado la alegría de ganarle al Celta. Del tercero al undécimo clasficado apenas hay seis puntos. Cualquier puede dar todavía el zarpazo. Sigue quedando mucho.
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domingo, febrero 10, 2008
sábado, febrero 09, 2008
PREVIA Poli Ejido - Real Sociedad. La nueva Real, el mismo objetivo
El objetivo no cambia. Sigue siendo el regreso a la Primera División. Pero el equipo que veremos este fin de semana (domingo, 17.00 horas, Municipal de Santo Domingo, sin televisión) será la nueva Real. Tres de los cuatro fichajes que ha traído a San Sebastián Iñaki Badiola estarán, con casi total seguridad, en el once inicial. La nueva Real. Pero el objetivo es el mismo. Ganar, sumar de tres en tres y colocarse ya, de una vez por todas, en los tres primeros puestos. La oportunidad es inmejorable. Enfrente estará el colista, el Poli Ejido, y los de Eizmendi están obligados a romper una pequeña racha negativa que sólo ha permitido sumar siete de los últimos quince puntos en juego y cuatro de los últimos nueve.Eizmendi mantendrá el esquema con dos delanteros para jugar frente al Poli Ejido. Díaz de Cerio se ha convertido ya en el induscutible de esa pareja, por delante de un Delibasic que seguramente se quedará en el banquillo para ver el debut de Víctor con la camiseta txuri urdin. En la banda izquierda estará a buen seguro Nacho, sobre todo teniendo en cuenta que el otro zurdo del equipo, Vaughan, se ha quedado fuera de la convocatoria. Aranburu podría ocupar el doble pivote junto a Martí (el tercero de los fichajes que será titular), aunque se jugará el puesto en el centro del campo con Garitano. Elustondo no ha entrado finalmente en la convocatoria por lesión.
El único fichaje de Badiola que esperará su oportunidad en el banquillo será Fran Mérida. En la defensa, y ante la baja de Carlos Martínez una semana más por lesión, los laterales serán para Castillo y Gerardo (una vez cumplida su sanción) y en el centro de la defensa lo más probable es que repitan Mikel González y Ansotegi. Xabi Prieto, que sigue siendo fijo en la derecha, completaría el once. Dentro de las muchas ausencias en la convocatoria que habrá cada semana con una plantilla de 27 jugadores, destaca la ausencia del galés Vaughan y del argentino Víctor López. Novo, pese a quedarse en la Real hasta final de temporada, todavía no ha entrado en ninguna lista desde que se cerró el mercado invernal. Gari Uranga cumple partido de sanción y Skoubo, una vez más, está lesionado. Completa la lista de ausencias Markel Bergara y el lateral del Sanse Balenziaga.
La Real encadenará dos jornadas consecutivas frente a rivales de la parte baja de la tabla, esta semana el Poli Ejido, que es el colista de la categoría con 21 puntos, y la próxima Las Palmas en Anoeta. Seis puntos asequibles, que no fáciles, para lanzar el asalto a los puestos de ascenso. Esta jornada es la séptima en la que el equipo aspira a colocarse entre los tres primeros (o al menos con los mismos puntos que el tercero), pero todavía no lo ha conseguido en toda la temporada. Es más, la Real falló en cuatro de esas seis oportunidades. Elche y Sporting, cuarto y tercero en la tabla, se enfrentan mañana a mediodía en tierras alicantinas, por lo que la Real tiene una espléndida oportunidad de ponerse delante de uno o de los dos equipos. Para entrar en puestos de ascenso, también sería necesario que el Eibar sumara en Ipurúa ante el Celta. Los eibarreses, después de empatar en Anoeta, buscarán evitar la tercera derrota consecutiva en casa y, de paso, echarían una mano a la Real.
Será la primera vez que el cuadro txuri urdin visite Ejido en partido de Liga. El partido de la primera vuelta fue la primera vez que la Real jugó frente al Poli Ejido... y perdió, a pesar de que los almerienses llegaron a Anoeta tal y como están ahora, como colistas. Quizá aquel partido fue uno de los momentos más duros de la temporada. Los de Ejido ganaron 0-1, con un gol de Jorge Molina a falta de seis minutos para el final, tras una manifiesta inoperancia ofensiva de la Real. Era el cuarto partido oficial de la temporada y la Real ya había perdido los dos de casa y estaba eliminada de la Copa. Afortunadamente, una vuelta más tarde las cosas han cambiado. Para bien, aunque a veces no lo parezca.
domingo, septiembre 09, 2007
REAL SOCIEDAD 0 - POLI EJIDO 1. Desilusión brutal
Lo de la Real empieza a no tener ya calificativos. Cuatro partidos en la temporada. Tres derrotas (dos en casa, en el fortín que debía ser Anoeta) y una victoria que llegó con un solo gol de penalti. Eliminados ya de la Copa. Sin absolutamente nada que ofrecer. Parece que seguimos sin saber lo que es la Segunda División. Cuatro partidos y ninguna alegría. Pasa el tiempo y no hay noticias de la Real que queremos, de una Real que, juegue bien o mal, por lo menos se presente cada fin de semana en el cesped como un equipo de fútbol. Demasiadas cosas le faltan a este equipo y ya estamos a mediados de septiembre. Una desilusión brutal. Nadie se podía imaginar hace no tanto tiempo que la Real pudiera llegar a perder con el Polideportivo Ejido. Con el Polideportivo Ejido, insisto, y que nadie lo interprete como una falta de respeto al equipo almeriense.
Malo es que la Real no domine un partido en Anoeta contra un equipo como el Poli Ejido. Malo es que lleguemos al final del partido pensando en que puede marcar cualquiera de los dos equipos, y que, por supuesto, lo haga el Poli Ejido en el minuto 88. Malo es que sigamos sin cantar goles. Pero lo peor de todo es que el equipo de Coleman empieza a dar la sensación de que todo eso no va a llegar. Duro decirlo, pero mejor decirlo ahora que no cuando nos tengamos que arrepentir. El técnico galés pide tiempo. Y tiene razón en pedirlo. El equipo es joven, las caras nuevas muchas y los cambios demasiados. Pero lo que vemos no respalda la petición. Pedir tiempo es normal cuando los resultados no llegan pero se ven tantas cosas positivas como negativas en el campo. Pero es que, con cuatro partidos oficiales, es realmente complicado buscar luces en el juego realista.
No se ve nada funcionando. Decir que el juego no es lo vistoso que prometía Coleman al llegar a Donosti se queda dramáticamente corto. Sin balón, la Real no muerde como debiera, porque eso es lo mínimo que se puede exigir a un equipo como éste que pena por el infierno de la Segunda División. No somos capaces de cortar las jugadas de ataque estáticas, ni los contraataques, ni las jugadas a balón parado. Con balón, no hay demasiadas (habría que decir casi ninguna) ocasiones de gol. Por algo la Real sólo lleva un gol de penalti en cuatro partidos oficiales. Y eso que hoy venía el colista de Segunda con una defensa con bajas. Pero es que tampoco hay juego fluido. No hay jugadas imaginativas. No hay prácticamente nada. Es que ni siquiera se tira dentro de los tres palos, aunque sea desde larga distancia, que para eso no hace falta triangular hasta el interior del área.
Lo peor es que Coleman está empezando a mostrar muchas debilidades, y eso sí que asusta. Lo único que puede salvar a la Real en los momentos más duros de la temporada (tiemblo al pensar que no sean éstos, porque la imaginación no me da para pensar lo que puede empeorar esto) es creerse que el camino que lleva es el correcto, por mucho que no lleguen los resultados. Es increíble que tras cuatro partidos oficiales no se busquen soluciones urgentes. Es increíble que no hayamos visto todavía un cambio en el descanso; que Agirretxe, con 0-0 en Anoeta ante el Poli Ejido, no tenga más que cinco minutos sobre el campo (se lo critiqué a Lotina y se lo critico a Coleman) y en un cambio de delantero por delantero. Es inconcebible que le quitemos la delantera titular al Sanse para que sólo juegue uno y tan poco.
Sigo pensando que Elustondo debe tener ya su oportunidad y que tener a Xabi Prieto en el banquillo es un lujo que no se puede permitir este equipo, donde estuvo durante casi 70 minutos. El nefasto rendimiento que tuvo en la pasada temporada, la del descenso, le está pasando mucha factura, en lo futbolístico y también en cuanto a la afición, que llega a dudar si tiene un sitio en la Real. Pero es, de largo, el futbolista de más calidad de la plantilla. Su primer balón acabó con la mejor ocasión de gol (¿la única?; qué triste me parece tener que preguntarme si sólo hemos tenido una ocasión en todo un partido contra el Poli Ejido...) del partido, un remate a la madera de Díaz de Cerio. Estrada se merece minutos, pero hoy por hoy Prieto es uno de los pocos jugadores auténticamente de Primera División que tiene este equipo.
Es increíble que a estas alturas de temporada tengamos que preguntarnos si saben jugar al fútbol unos profesionales que hasta hace nada defendían la camiseta de este equipo en Primera División. El problema no es la juventud, no, no nos equivoquemos. El problema ya es que no es ni de calidad, porque, recuerdo, el equipo que ha ganado hoy en San Sebastián era el colista de la Segunda División. El problema empieza a ser de actitud. Uno se baja a los campos de tierra que hay en todas las ciudades, en todos los barrios, y ve chavales mucho más animosos que los que hoy visten la camiseta de la Real. Compromiso ya. Porque si no las consecuencias pueden ser realmente catastróficas. Porque como dijo el entrenador del Poli Ejido, "en Segunda hay que hacer mucho más para sobrevivir". Coleman dice que no hay un problema de compromiso. Pues si eso es así, yo no acabo de entender nada de lo que está sucediendo esta temporada.
Que no haya soluciones desde el banquillo es preocupante. Si no me fallan las cuentas, ya son 21 los jugadores que han debutado este año con la Real. Sólo faltan por jugar el defenestrado Novo, el portero suplente (Bravo), Elustondo (al que todavía ve el técnico de pretemporada) y el lesionado Larrea. Menos mal que el entrenador galés quería una plantilla corta. Las soluciones del técnico durante los partidos tampoco llegan ni en forma ni en tiempo. Los cambios son tardíos y, normalmente, sin cambiar puestos. Eso sólo lo hizo el primer día y se equiovocó. Es hora de reflexionar porque, por muy vergonzoso que haya sido el comienzo de la temporada para la Real, todavía no se ha perdido nada. No sé si el mucho tiempo que tardó Coleman en salir a dar la pertinente rueda de prensa fue un síntoma del estado de la Real.
Pero hay que tener muy claro que estamos en la jornada 3 de Liga y ya estamos viviendo en un incendio. El colista gana en Anoeta, campo en el que la Real todavía no ha marcado. Pitada del público en los dos partidos como local, cada vez con más pañuelos y cada vez con más gritos de "directiva dimisión" que la presidenta dirá otra vez que no ha escuchado. Otra vez en la parte baja de la tabla, mucho más cerca del descenso, a dos puntos, que del ascenso, a cuatro, en el puesto 14º. Ni en mi peor pesadilla me imaginaba esta impotencia. Pidiendo tiempo no se puede arreglar esto. Se arregla trabajando en Zubieta las jugadas a balón parado, trabajando los movimientos ofensivos y defensivos con y sin balón. Se arregla con calidad (que hay más de la que estos jugadores se atreven a mostrar), con cambios y con soluciones. Las ideas están muy bien y soy el primer defensor de un fútbol agradecido para el aficionado, pero el terrible espectáculo que ofrece la Real sólo se puede arreglar ya con trabajo.
Y un reconocimiento obligado. Casi 15.000 valientes ocuparon una localidad en Anoeta en el segundo partido de la temporada. Barvo por ellos, porque empieza a ser una heroicidad o un ejercicio de masoquismo acudir al estadio donostiarra con algún atisbo de ver algo positivo. No sé si hubiera sido capaz de escribir algo aquí si llego a ver lo que hoy ha pasado en Anoeta. Inconcebible.
Malo es que la Real no domine un partido en Anoeta contra un equipo como el Poli Ejido. Malo es que lleguemos al final del partido pensando en que puede marcar cualquiera de los dos equipos, y que, por supuesto, lo haga el Poli Ejido en el minuto 88. Malo es que sigamos sin cantar goles. Pero lo peor de todo es que el equipo de Coleman empieza a dar la sensación de que todo eso no va a llegar. Duro decirlo, pero mejor decirlo ahora que no cuando nos tengamos que arrepentir. El técnico galés pide tiempo. Y tiene razón en pedirlo. El equipo es joven, las caras nuevas muchas y los cambios demasiados. Pero lo que vemos no respalda la petición. Pedir tiempo es normal cuando los resultados no llegan pero se ven tantas cosas positivas como negativas en el campo. Pero es que, con cuatro partidos oficiales, es realmente complicado buscar luces en el juego realista.
No se ve nada funcionando. Decir que el juego no es lo vistoso que prometía Coleman al llegar a Donosti se queda dramáticamente corto. Sin balón, la Real no muerde como debiera, porque eso es lo mínimo que se puede exigir a un equipo como éste que pena por el infierno de la Segunda División. No somos capaces de cortar las jugadas de ataque estáticas, ni los contraataques, ni las jugadas a balón parado. Con balón, no hay demasiadas (habría que decir casi ninguna) ocasiones de gol. Por algo la Real sólo lleva un gol de penalti en cuatro partidos oficiales. Y eso que hoy venía el colista de Segunda con una defensa con bajas. Pero es que tampoco hay juego fluido. No hay jugadas imaginativas. No hay prácticamente nada. Es que ni siquiera se tira dentro de los tres palos, aunque sea desde larga distancia, que para eso no hace falta triangular hasta el interior del área.
Lo peor es que Coleman está empezando a mostrar muchas debilidades, y eso sí que asusta. Lo único que puede salvar a la Real en los momentos más duros de la temporada (tiemblo al pensar que no sean éstos, porque la imaginación no me da para pensar lo que puede empeorar esto) es creerse que el camino que lleva es el correcto, por mucho que no lleguen los resultados. Es increíble que tras cuatro partidos oficiales no se busquen soluciones urgentes. Es increíble que no hayamos visto todavía un cambio en el descanso; que Agirretxe, con 0-0 en Anoeta ante el Poli Ejido, no tenga más que cinco minutos sobre el campo (se lo critiqué a Lotina y se lo critico a Coleman) y en un cambio de delantero por delantero. Es inconcebible que le quitemos la delantera titular al Sanse para que sólo juegue uno y tan poco.
Sigo pensando que Elustondo debe tener ya su oportunidad y que tener a Xabi Prieto en el banquillo es un lujo que no se puede permitir este equipo, donde estuvo durante casi 70 minutos. El nefasto rendimiento que tuvo en la pasada temporada, la del descenso, le está pasando mucha factura, en lo futbolístico y también en cuanto a la afición, que llega a dudar si tiene un sitio en la Real. Pero es, de largo, el futbolista de más calidad de la plantilla. Su primer balón acabó con la mejor ocasión de gol (¿la única?; qué triste me parece tener que preguntarme si sólo hemos tenido una ocasión en todo un partido contra el Poli Ejido...) del partido, un remate a la madera de Díaz de Cerio. Estrada se merece minutos, pero hoy por hoy Prieto es uno de los pocos jugadores auténticamente de Primera División que tiene este equipo.
Es increíble que a estas alturas de temporada tengamos que preguntarnos si saben jugar al fútbol unos profesionales que hasta hace nada defendían la camiseta de este equipo en Primera División. El problema no es la juventud, no, no nos equivoquemos. El problema ya es que no es ni de calidad, porque, recuerdo, el equipo que ha ganado hoy en San Sebastián era el colista de la Segunda División. El problema empieza a ser de actitud. Uno se baja a los campos de tierra que hay en todas las ciudades, en todos los barrios, y ve chavales mucho más animosos que los que hoy visten la camiseta de la Real. Compromiso ya. Porque si no las consecuencias pueden ser realmente catastróficas. Porque como dijo el entrenador del Poli Ejido, "en Segunda hay que hacer mucho más para sobrevivir". Coleman dice que no hay un problema de compromiso. Pues si eso es así, yo no acabo de entender nada de lo que está sucediendo esta temporada.
Que no haya soluciones desde el banquillo es preocupante. Si no me fallan las cuentas, ya son 21 los jugadores que han debutado este año con la Real. Sólo faltan por jugar el defenestrado Novo, el portero suplente (Bravo), Elustondo (al que todavía ve el técnico de pretemporada) y el lesionado Larrea. Menos mal que el entrenador galés quería una plantilla corta. Las soluciones del técnico durante los partidos tampoco llegan ni en forma ni en tiempo. Los cambios son tardíos y, normalmente, sin cambiar puestos. Eso sólo lo hizo el primer día y se equiovocó. Es hora de reflexionar porque, por muy vergonzoso que haya sido el comienzo de la temporada para la Real, todavía no se ha perdido nada. No sé si el mucho tiempo que tardó Coleman en salir a dar la pertinente rueda de prensa fue un síntoma del estado de la Real.
Pero hay que tener muy claro que estamos en la jornada 3 de Liga y ya estamos viviendo en un incendio. El colista gana en Anoeta, campo en el que la Real todavía no ha marcado. Pitada del público en los dos partidos como local, cada vez con más pañuelos y cada vez con más gritos de "directiva dimisión" que la presidenta dirá otra vez que no ha escuchado. Otra vez en la parte baja de la tabla, mucho más cerca del descenso, a dos puntos, que del ascenso, a cuatro, en el puesto 14º. Ni en mi peor pesadilla me imaginaba esta impotencia. Pidiendo tiempo no se puede arreglar esto. Se arregla trabajando en Zubieta las jugadas a balón parado, trabajando los movimientos ofensivos y defensivos con y sin balón. Se arregla con calidad (que hay más de la que estos jugadores se atreven a mostrar), con cambios y con soluciones. Las ideas están muy bien y soy el primer defensor de un fútbol agradecido para el aficionado, pero el terrible espectáculo que ofrece la Real sólo se puede arreglar ya con trabajo.
Y un reconocimiento obligado. Casi 15.000 valientes ocuparon una localidad en Anoeta en el segundo partido de la temporada. Barvo por ellos, porque empieza a ser una heroicidad o un ejercicio de masoquismo acudir al estadio donostiarra con algún atisbo de ver algo positivo. No sé si hubiera sido capaz de escribir algo aquí si llego a ver lo que hoy ha pasado en Anoeta. Inconcebible.
sábado, septiembre 08, 2007
PREVIA Real Sociedad - Poli Ejido. Exigencia máxima por segunda vez en la temporada
Después de sólo tres partidos oficiales, la Real se enfrenta por segunda vez a una situación de exigencia máxima(domingo, 19.00 horas, Anoeta). Después del ridículo en la primera jornada ante el Castellón, ganar en Ipurua se convirtió casi en una obligación. Después de la vergonzosa debacle copera, la victoria en casa ante el Polideportivo Ejido, de momento colista de la Segunda División, es imprescindible para mantener cierta ilusión. Porque lo peor de las dos derrotas no ha sido perder tres puntos y caer eliminados en la Copa, ni mucho menos. Lo peor ha sido la imagen dada.-
Coleman sigue diciendo que el principal objetivo de la temporada, sin olvidar la posibilidad del ascenso, es hacer que los jóvenes progresen. Pero es que las miradas críticas y cansadas de los aficionados no se dirigen a los jóvenes. Son precisamente dos jóvenes, Castillo y Carlos Martínez, ambos debutantes en el primer equipo, quienes se están llevando casi todos los elogios. La mejora en el juego de todo el equipo es ya una obligación, y más en Anoeta. Ganar en casa y empatar fuera garantiza el ascenso, con bastante margen de error. Hoy estamos sólo un punto por debajo de esa media, la misma distancia que nos separa ahora mismo de los puestos de ascenso. Sin ser un objetivo irrenunciable, el tercer puesto debe ser el mínimo al que debe mirar la Real.
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Para afrontar el encuentro de esta semana, Coleman se enfrenta a varias bajas y el once, de centro del campo hacia adelante, es una incógnita. No están en la convocatoria Delibasic (lesionado) y Skoubo (sancionado, afortunadamente sólo con un partido, después de su autoexpulsión en Las Palmas), por lo que la delantera se la jugarán Díaz de Cerio y Gari. Agirretxe, en busca de más minutos de los que nunca se atrevió a darle Lotina, y Viguera, la delantera titular del Sanse, estarán en el banquillo. Vaughan presumiblemente volverá a ser titular por la izquierda y queda por ver quién estará en la mediapunta y en la derecha (el buen hacer de Estrada podría volver a dejar a Prieto en el banquillo).
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A priori tanto Aranburu como Garitano parecen seguros en el mediocentro, aunque quizá Coleman quiera dar la primera oportunidad de la temporada a Elustondo. En la defensa, los laterales, con la lesión de Carlos Martínez, serán para Gerardo y Castillo. Y los centrales son ujna incógnita también. El técnico galés ha cambiado la pareja defensiva en todos los partidos que ha disputado la Real de momento, así que habrá que esperar a minutos antes del inicio del partido para salir de dudas. Bravo tampoco está en la convocatoria, puesto que como Stevanovic está concentrado con su selección, pero Riesgo, en todo caso, ha comenzado muy bien la temporada (al margen de pequeños detalles a mejorar como los saques de portería) y por el momento parece tener el puesto asegurado.
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Si la obligación de ganar es importante, también lo es la de buscar la portería contraria con el descaro y la imaginación que pide el entrenador. Porque hay un dato muy preocupante de este inicio de temporada, y es que la Real todavía no ha marcado ningún gol en juego. Tres partidos oficiales, sólo un tanto a favor y de penalti. Y no es que las ocasiones sean ni abundantes ni claras precisamente. Para marcar, hay que tirar a puerta. Y no estaría de más que jugadores como Estrada, Prieto, Aranburu o el mismo Vaughan tuvieran órdenes directas de buscar tiros lejanos desde el principio.
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Llega a Anoeta un equipo con el que nunca se había enfrentado antes la Real. Y llega como colista de la Segunda División, a pesar de que el año pasado no tuvo excesivos problemas para mantener la categoría. Con dos derrotas contundentes en Liga (4-0 y 1-3) y eliminado como la Real de la Copa del Rey (1-0, aunque con un jugador menos, algo que suele importar en estos choques salvo al parecer si la Real es uno de los contendientes), el Poli Ejido parece un rival propicio para que el equipo txuri urdin se saque la espina de Las Palmas. Pero ojo, que estos son los partidos que se le atragantan la Real. Los de Coleman deberán demostrar, ante un equipo que probablemente se cerrará atrás, que tener la posesión del balón cuenta para algo en el fútbol. Anoeta estará expectante y emitirá un juicio según lo que ofrezca el equipo.
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