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martes, mayo 28, 2019

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2018-2019 (9) Ellas son fantásticas... pero siempre lo han sido


La Real ha sido campeona por primera vez en 32 años, pero no ha sido el equipo masculino el que ha conquistado un trofeo ni el que ha llenado Alderdi Eder con el fervor de la gente txuri urdin. No, la gloria ha sido el equipo femenino, el joven equipo femenino que se fundó en 2004 y que ha ido cubriendo etapas hasta llegar a un título de Copa de la Reina histórico en muchos sentidos. Sobre todo, porque es el primero de la sección, y porque hoy no parece el techo de este equipo sino el punto de partida de algo mucho más grande. Ha sido uno de los momentos grandes de la temporada, el más grande.

Ellas son fantásticas, pero en honor a la verdad hay que decir que siempre lo han sido. El fútbol femenino no se acerca, ni en sueños, al grado de profesionalidad del masculino, y en esto tenemos la culpa todos. Salvo en contadas ocasiones, cuando el club ha cedido Anoeta para encuentros muy especiales como los derbis o la misma semifinal copera, la Real femenina no juega en un gran estadio, sino en Zubieta. No reúne al mismo número de aficionados, no suscita el mismo interés en patrocinadores.

Es por eso las jugadoras no ganan lo que realmente tendrían que ganar, por mucho que hayan sido ellas las que han protagonizado una ola de realismo que el equipo masculino no ha podido generar en los últimos años. La Real, esta Real tiene ahora el dulce aliado de la ilusión, y eso es algo que bien podría ser, como decíamos, un punto de partida maravilloso de algo especial. Tarde o temprano, el fútbol femenino será totalmente profesional y estas mujeres ahora entrenadas por Gonzalo Arconada, que ha tocado el cielo con ellas de una forma que quedo lejísimos de haber con el equipo masculino, han demostrado que se tiene que confiar en ellas. La Real, desde la piedra angular que es la renovación de Nahikari García que se daba por imposible, está obligada a crecer.

La Real finalizó la Liga en séptima posición, pero fue en la copa de la Reina donde logró hacer historia. El torneo cambió de formato esta temporada, jugándose el título los 16 equipos de la máxima categoría desde octavos de final y a partido único. La Copa en su formato más puro, ese que el fútbol masculino ya no quiere por intereses de vaya a saber quién. El equipo txuri urdin superó en octavos al Valencia por 1-2 y en cuartos al Rayo Vallecano por 4-0. Las semifinales, ya con Anoeta como escenario, vieron la clara victoria de las realistas por 3-1. Y en la final se conquistó la gloria contra pronóstico ante el Atlético de Madrid, remontando el gol inicial de las colchoneras con los tantos de Gallardo y Nahikari.

Ellas son fabulosas, sin duda, pero lo han sido siempre, cuando consiguieron los dos ascensos en tres años que llevaron al equipo a la élite, pero también en el proceso de asentamiento en la máxima categoría. Es decir, cuando la Real no era campeona. Todo este fervor generado por la Copa es maravilloso. Pero no olvidemos que antes de ser campeonas ya eran de la Real. Y lo serán siempre, también cuando los mayores éxitos deportivos no lleguen, aunque ojalá estén todavía por llegar.

Sí, ellas son fabulosas, pero ellas ya lo eran desde el otro gran equipo femenino que tiene la Real, el de hockey sobre hierba, que ha protagonizado otro momento glorioso de la temporada, aunque haya pasado algo más desapercibido. Nuestras chicas han sido subcampeonas de Europa. No importa que la final acabara con un contundente 7-0 contra el Amsterdam, anfitrión del torneo y uno de los favoritos, la Real hizo algo grande solo con su presencia y con la formidable victoria en la semifinal ante el Alster alemán, otro de los pesos pesados de este deporte. Ellas llevan años dignificando el deporte y engrandeciendo a la Real, por esfuerzo, por historial y por el orgullo con el que llevan el escudo y los colores blanco y azul.

Desde luego que son fantásticas. ¿Cómo podrían no serlo si cada día nos dan razones para creer en ellas? Son la Real, tanto como cualquier otro estamento del club.

domingo, noviembre 23, 2014

CLUB DE CAMPO 3 - REAL SOCIEDAD 0 La Real se deja el liderato en Madrid

El 1-0 llegó de penalti córner.
Tuvo que ser de nuevo en el Club de Campo. La exigente prueba que siempre supone la cancha madrileña para la Real supuso la segunda derrota de la temporada, la pérdida del liderato, que se lo queda el propio Club de Campo, e incluso de la segunda posición, que ahora ocupa el Polo. El resultado, que trunca una racha de seis victorias consecutivas, fue merecido, e incluso pudo ser más contundente que el 3-0 que reflejó el marcador final. El equipo de Xabier Gorrotxategi pagó una mala primera mitad y, sobre todo, la diferencia de acierto en los penalti córners. Si la Real dispuso de hasta cuatro y no logró materializar ninguno, el Club de Campo marcó los dos primeros de los tres que tuvo y llevó al marcador una losa demasiado pesada, incluso a pesar del buen inicio de las neskask de txuri urdin tras el descanso.

El partido ya comenzó torcido para la Real, con un Club de Campo que salió al terreno de juego con ganas de dominar. No obstante, en el primer cuarto no hubo grandes ocasiones de peligro en ninguna de las dos porterías a excepción del primer penalti córner que desaprovecharon las realistas, bien ejecutado por Emma pero con una respuesta sensacional de la guardameta local. A pesar de la clara posesión de la pelota en poder del Club de Campo y el juego discurriendo muy cerca de la portería de María, el segundo cuarto comenzó algo frío. Pero en su ecuador se dispararon las hostilidades y el intercambio de ocasiones. Una internada de las madrileñas por la banda derecha provocó su mejor llegada del encuentro. Respondió Poli con una sensacional galopada que finalizó Emma con un disparo fuera, y la misma jugadora lo intentó sin éxito en el minuto siguiente.

Así fue el 2-0, también de penalti córner.
A renglón seguido, cuando quedaban menos de cinco minutos para el final del segundo cuarto, el Club de Campo se cobró su primer penalti córner del encuentro y lo ejecutó con maestría, logrando un auténtico golazo gracias una ejecución perfecta de la jugada de estrategia. Hasta el descanso, la Real sufrió para mantener la desventaja por la mínima, pero tras el ecuador salió con mucha fuerza en busca del empate. El partido cambió, el dominio era realista y la portería que se rondaba era la del Club de Campo. Ese tercer cuarto fue claramente de color txuri urdin, pero las neskak fallaron todas sus oportunidades de igualar, las buenas jugadas en las que conectaron Poli y Emma y hasta tres penalti córners que lanzaron en un intervalo de apenas cuatro minutos. Patri tuvo la ocasión más clara en el segundo de ellos, pero su disparo se fue arriba.

El 3-0 definitivo, esta vez en jugada.
Cuando el empate parecía más que posible, las opciones de la Real acabaron nada más iniciarse el último cuarto. Apenas había transcurrido medio minuto y el Club de Campo hizo el 2-0, de nuevo aprovechando un penalti córner, sellando de forma casi definitiva el destino del partido. Al equipo txuri urdin, que ya no tuvo opciones de remontar, se le hizo larguísimo este cuarto final. Encajó el 3-0, esta vez en jugada, cuando quedaban más de once minutos de partido, y de ahí al final sólo el Club de Campo pudo mover el marcador, sobre todo con un nuevo penalti córner a nueve del final y con otra clarísima ocasión todavía con siete minutos por delante. A pesar del buen tercer cuarto, la derrota de la Real fue justa. La cancha del Club de Campo, nuevo líder y no hay que olvidar que vigente campeón de Liga y Copa de la Reina, sigue teniendo la categoría de maldito para la Real, aunque hoy no haya nada que objetar al resultado.

domingo, mayo 25, 2014

CLUB DE CAMPO 1 - REAL SOCIEDAD 1 (4-5) La Real asalta el Club de Campo en los shoot outs

La alegría final de las neskak.
Es tan grande lo que está haciendo la Real en los últimos años que ya quedan pocas montañas que subir. Una de ellas era ganar en el Club de Campo y romper así una maldición que se ha llevado por delante algún título más de los que ya han conseguido las neskak. Pues bien, el primer partido de la final de la División de Honor ha llevado a la Real a asaltar por fin el campo madrileño, y de qué forma, gracias a un carácter indomable, a una segunda parte extraordinaria y al acierto en la tanda de shoot outs, que vino a añadir un punto más de emoción a un partido vibrante, sin demasiadas ocasiones claras y sin ningún penalti córner para ninguno de los dos equipos. La Real se sobrepuso a una mala primera mitad, en la que el Club de Campo consiguió adelantarse y consiguió un empate tan merecido que dio la sensación de que las locales se escaparon vivas.

El final enormemente feliz del partido no era nada fácil de prever en el descanso del encuentro. En los primeros 35 minutos, y aunque fue un partido algo áspero y sin demasiadas llegadas de peligro en ninguna de las dos porterías, dio la impresión de que a la Real, otra vez más, le podía pesar el escenario y el rival. Aunque en defensa las neskak parecían muy concentradas y no hacían demasiadas concesiones, no acertaban a sacar la bola jugada, dando más opciones al Club de Campo de rondar la portería de María López. Sólo alguna internada de Patri Maraña o de Lucía Ybarra por la banda derecha parecía generar alguna inquietud en el Club de Campo, pero en realidad no hubo disparos con peligro. Las locales, jugando mucho más en campo rival y robando bolas en zonas más comprometidas, acabaron adelantándose a los 17 minutos de partido, por medio de Abelairas. No es que se sufriera demasiado atrás, pero las sensaciones ofensivas no invitaban al optimismo y el gol del empate parecía muy lejano cuando los árbitros mandaron a los equipos al vestuario.

Patri, a punto de marcar el empate.
Pero todo cambió en la segunda mitad. Las realistas, que por algo son las campeonas de la División de Honor, dieron una lección de fe y coraje, y también por momentos de cómo jugar al hockey. Una impresionante arrancada desde atrás de Chiara Tiddi cogió por sorpresa a toda la defensa local. Su pase encontró el disparo de Lucía y la intervención de la portero del Club de Campo, pero la bola llegó hasta Poli Guajardo, que la envió de nuevo al área para que Patri Maraña hiciera a placer el gol del empate. Apenas se habían jugado nueve minutos de la continuación y las sensaciones eran muy diferentes a las de la primera mitad. Aunque en alguna contra el Club de Campo pudo dar algún susto importante, la Real se hizo con el mando del partido y estuvo muy cerca de culminar la remontada. La ocasión más clara fue de María Gómez, prácticamente desde el mismo lugar desde el que Patri consiguió marcar, pero esta vez la defensa estuvo acertada a sacar la bola antes de que se convirtiera en el gol de la victoria.

El primer partido de la final tuvo que decidirse en los shoot outs. Y ahí cualquier cosa podía pasar. Tras errar las dos primeras lanzadoras de cada equipo, Chiara y Poli las de la Real, llegaron los primeros goles. Se adelantó el Club de Campo, pero empató Lucía con mucha seguridad y mandando callar a la parte más maleducada de la afición local, la de siempre en este escenario, lo que soliviantó aún más a los autores de lamentables gritos que parecen más propios del hooliganismo futbolero más despreciable que de un deporte como el hockey. Volvió a adelantarse el Club de Campo, y al fallar Itxaso Sánchez el cuarto lanzamiento de la Real las locales tuvieron un match ball. El impresionante esfuerzo de María hizo que la lanzadora madrileña no encontrara los huecos y, aunque finalmente marcó, lo hizo fuera de tiempo. La responsabilidad de hacer el empate fue para María Gómez y no falló, aunque transformó la igualada con mucho suspense, tras una primera parada de la guardameta y casi sobre la bocina.

Así celebró María el gol que finalmente fue decisivo.
Al arrancar la segunda tanda, el orden varió. La Real tiró primero y Lucía dio una brutal muestra de personalidad al ser la primera lanzadora. Ante los gritos cada vez más intensos de esa ruidosa y no siempre correcta afición local, la realista volvió a marcar con una seguridad aplastante. Llegó el empate a tres en la tanda, Chiara se sacó la espina de su fallo inicial poniendo el 3-4, el Club de Campo volvió a poner las tablas en el marcador y María volvió a marcar, como ya hiciera en la primera tanda después del rechace de la portera, a la que regateó con maestría, y casi sin tiempo. La victoria quedaba en manos de María, que consiguió detener el lanzamiento definitivo y mandar la bola lo suficiente lejos como para que la segunda intentona de la jugadora local no cogiera después portería. La Real ganó por un total de 5-6, 4-5 en la tanda, y sumó su primera victoria en esta final. La semana que viene las neskak tendrán dos opciones de levantar de nuevo la copa que confirmaría lo que ya todos sabemos, pase lo que pase en los dos partidos que quedan, que éstas son nuestras campeonas.

domingo, marzo 16, 2014

CLUB DE CAMPO 0 - REAL SOCIEDAD 0 (3-1) La Copa sigue siendo maldita para la Real

No pudo ser. La Real, subcampeona.
No hay manera de que la Real se saque de encima la maldición de la Copa. Por cuarto año consecutivo, las neskak se han quedado a las puertas de la gloria y han perdido la final de esta competición. Sufrió primero en dos ocasiones el dominio del Club de Campo, después cayó contra el Valdeluz y hoy ha vuelto a sucumbir ante el Club de Campo, en el campo del equipo madrileño. Y esta vez, aunque el arbitraje tuvo el habitual tono casero, no hay más explicación que el mal partido de las realistas, el peor de los tres que han jugado en esta competición, que apenas generaron ocasiones de peligro y que sufrieron para llegar con el empate inicial a la tanda fatídica de shoot-outs, donde las jugadoras del Club de Campo fueron mucho más efectivas. No deja de ser curioso que el equipo madrileño se lleve esta Copa de la Reina sin haber ganado ninguno de los tres partidos que ha disputado, superando a sus tres rivales en los strokes.

En honor a la verdad, la maldición de la Copa era también, y sigue siendo, la del Club de Campo. En ese terreno de juego siempre pasa algo que priva a las realistas de la victoria. Hoy ese algo tuvo que ver con la propia Real, atenazada desde el principio y sin la entereza con la que superó a Egara y Atlètic Terrassa en las dos eliminatorias anteriores. La maldición del Club de Campo, la del equipo, se dio por superada tras ganar la Real ante este conjunto la final de la pasada Liga, pero incluso en aquella final a tres partidos no se consiguió la victoria en el Club. Y esa maldición persiste. Lo cual, eso también hay que decirlo, no impide considerar justa la victoria del equipo madrileño, que durante los 70 minutos reglamentarios, y especialmente en la segunda mitad, fue el que más intento lograr la victoria, aunque sus mejores ocasiones llegaran en los penalti córners.

Chiara Tiddi convirtió así el primer shoot-out para la Real.
Todas sus ocasiones fueron en este tipo de jugadas salvo la primera, en la que María evitó con una gran intervención el 1-0 para el Club de Campo, cuando aún se estaba jugando el minuto 8 de la primera mitad. La Real reaccionó bien, y estuvo a punto de marcar en su siguiente jugada, pero sobre todo desperdició un penalti córner, el único que tuvo en el encuentro, en el que Patri Maraña sí encontró el hueco para el disparo pero no la portería. María Gómez tuvo instantes después una nueva ocasión de gol, y a partir de ese momento, poco después del cuarto de hora de juego, el dominio ya fue para el Club de Campo, aunque en el primer tiempo ya no dispuso de ocasiones claras que inquietaran a la portera realista, María López. Los dos finalistas no estaban mostrando precisamente el mejor de sus juegos en esta final de la Copa de la Reina.

Quizá por el fuerte calor para estas fechas que presidió el partido, quizá por el cansancio acumulado, quizá por la maldición copera, lo cierto es que la Real en la segunda parte sufrió mucho a merced de los ataques del Club de Campo. Las madrileñas llegaron a forzar hasta cuatro penalti córners en un cuarto de hora escaso y a las neskak les costó lo indecible llegar con vida al final del tiempo reglamentario. Es verdad que hubo algunos instantes de cierto asedio sobre la portería madrileña y algún contraataque pudo terminar en algo más, pero no se llegó a disponer de verdaderas opciones de perforar su portería. Los shoot-outsparecían inevitables y a la Real sólo le quedaba agarrarse a la enorme categoría de María para detener los lanzamientos del Club de Campo y a que la maldición liguera con el equipo madrileño se rompió precisamente en una tanda de estas características en la Liga 2012-2013.

María Gómez no marcó y la Real dijo adiós a la Copa.
Pero esta vez la Real no salió victoriosa en esa suerte del hockey. Se adelantó el Club de Campo y Chiara Tiddi empató en el primer shoot-outdel equipo txuri urdin. Las esperanzas de la Real se multiplicaron cuando las madrileñas erraron su segundo intento, pero a partir de ahí todo salió mal. Primero falló Patri, el marcador se puso después en 2-1, Maider Altuna tampoco consiguió acertar con la portería y el Club de Campo hizo el 3-1, obligando a la Real a marcar los dos lanzamientos que le restaban y a María a detener el último de sus rivales. Pero el match point sentenció a la Real a la primera. María Gómez no acertó y sin agotar su quinto disparo el título se lo quedó el Club de Campo. La Copa sigue siendo maldita para la Real. El Club de Campo como escenario sigue siendo maldito para la Real. Pero antes o después todas las maldiciones caen. Todavía puede haber vendetta en la Liga, donde el paso de la Real es aún más firme que el que mostró en la Copa antes de la final. Y el año que viene, otro intento.

sábado, marzo 15, 2014

REAL SOCIEDAD 2 - ATLÈTIC TERRASSA 0 Lanzadas a por la Copa

Las neskak celebran el pase a la final.
La Real ya está en la final de la Copa de la Reina, tras vencer en la semifinal al Atlètic Terrassa con claridad y categoría, dejando el partido casi sentenciado en una brillante primera mitad, controlando el partido durante sus 70 minutos a excepción de un pequeño tramo al final del primer tiempo y sin apenas ocasiones de sufrimiento para mantener la merecida victoria. A diferencia de lo que ocurrió en los cuartos de final con el Egara como rival, donde las neskak se mostraron algo más nerviosas e imprecisas al principio, contra el Atlètic Terrassa su actuación fue mucho más solvente desde el comienzo. Lo sorprendente, de hecho, es que el primer gol tardara 18 minutos en llegar, porque la Real lo mereció casi desde el primero, imprimiendo al partido mucho ritmo y llegando con mucha claridad a la portería del equipo catalán.

Poli Guajardo fue la primera en probar suerte de cara a la portería rival, pero su lanzamiento se marchó por encima del larguero cuando ya casi se cantaba el gol. Casi a continuación, Lucía Ybarra estuvo muy cerca de anotar tras culminar una maravillosa contra iniciada desde la defensa realista. María Gómez sumó dos ocasiones más sin fortuna. Y un posterior pase cruzado de Anabel Flores no encontró rematadora. Todo eso fue lo que sucedió en los primeros 17 minutos de partido, en los que el Atlètic Terrassa sufrió muchísimo para contener el buen juego realista. El resultado a esa espléndida primera parte llegó en ese mencionado minuto 18, cuando Nereba Belzunegi consigió pinchar la bola para introducirla en la portería. La justicia de la ventaja realista era incuestionable.

Nereba acaba de hacer el 1-0.
Para tener una idea de la superioridad que estaba demostrando la Real, basta decir que la primera llegada del equipo tarraconense no se produjo hasta el minuto 21, cuando ya quedaba menos de un cuarto de hora para llegar a los 35 minutos reglamentarios, pero María López estuvo sensacional para evitar el tanto del empate. Como también lo estuvo en los dos penalti córners de que dispuso el Atlètic en los minutos siguientes, sin duda los mejores del equipo catalán y los de más sufrimiento para el donostiarra. Pero el equipo, que ya había demostrado lo bien que podía jugar al hockey en el arranque del encuentro, mostró también que sabe apretar los dientes cuando el rival consigue imponerse. Mantener la ventaja fue fundamental hasta recuperar las sensaciones en ataque.

Y para eso ni siquiera hizo falta esperar al segundo tiempo. A falta de dos minutos para el final, Lucía se quedó en clara situación de gol y provocó el primer penalti córner. Patri Maraña estuvo cerca de anotar ahí, pero la jugada se saldó con un segundo penalti córner, ya con el tiempo cumplido, y ahí sí acertó la realista, sumando el segundo gol de la Real en el partido y el segundo personal en esta Copa de la Reina. En la segunda mitad, las neskak supieron controlar en todo momento los intentos de reacción del Atlètic, cortando con mucha categoría sus ofensivas y presionando muy bien su salida. De hecho, el equipo catalán sólo estuvo cerca de recortar distancias en un penalti córner de que dispusieron cuando sólo quedaban diez minutos para el final.

Así entró la bola para subir el 2-0 al marcador.
A la Real no le hizo falta forzar la máquina para mostrar su superioridad. Pudo ampliar aún más su ventaja a los 9 minutos aprovechando una inferioridad numérica del Atlètic, y justo antes de ese penalti córner del Atlètic, pero fue un segundo tiempo de mucho más control que ataque desbocado. No hacía falta, el partido ya se había ganado en la primera mitad y sólo quedaba ver cómo se agotaba el tiempo sin que pasaran demasiadas cosas en la segunda. La Real ya está en la final, haciendo valer los pronósticos. Por el otro lado del cuadro tampoco hubo sorpresas y el rival realista será el Club de Campo. Eso sí, las sensaciones son opuestas. Mientras la Real ha ganado sus dos partidos por el mismo resultado, 2-0, y con grandes picos de juego, el Club de Campo ha sufrido lo indecible en ambos y ha pasado en la tanda de strokes. Una final es una final, pero la Real va lanzada a por la Copa.

viernes, marzo 14, 2014

EGARA 0 - REAL SOCIEDAD 2. Una gran segunda parte para llegar a semifinales

Así convirtió María Gómez el 0-1.
La Real ya está en semifinales de la Copa de la Reina tras superar al Egara con relativa comodidad. El 0-2 que campeaba en el marcador al final del encuentro de cuartos de final de este condensado torneo que acoge el Club de Campo de Madrid no terminó de hacer justicia a las neskak realistas, que pudieron golear en una estupenda segunda parte tras los nervios de la primera. Fue, en ese sentido, un claro partido copero, con el clásico miedo a cometer un error que dejara fuera al equipo a las primeras de cambio, pero en realidad el pase a la siguiente ronda nunca estuvo en peligro. Los primeros 35 minutos fueron de dominio territorial del equipo txuri urdin, hoy de negro, pero faltó mucha precisión en los pases y generar auténtico peligro sobre la portería del Egara catalán, que apenas pasó del centro del campo en toda la primera mitad.

Con sensaciones no demasiado positivas en general en esos primeros 35 minutos, lo cierto es que la Real encontró toda una autopista en la banda derecha de su ataque, y Patri Maraña primero, Anabel Flores después y Poli Guajardo ya en los últimos minutos de la primera mitad aprovecharon esa vía y llegaron a conectar centros muy peligrosos casi desde la línea de fondo, aunque ninguno de los tres encontró rematadora. Esas ocasiones y dos penalti córners de los que dispuso la Real en el primer cuarto de hora del partido fueron las ocasiones más claras, sin que las neskak tuvieran que sudar demasiado para mantener su portería a salvo. La sensación de superioridad realista era total, pero sus muchos fallos en pases aparentemente sencillos impidieron que las llegadas de auténtico peligro fueran más numerosas.

El 0-2 definitivo llegó de penalti córner.
Afortunadamente, todo cambió para bien en la segunda mitad. No tardó ni dos minutos Maider Altuna en protagonizar una sensacional jugada, esta vez por la banda izquierda, que concluyó con un espléndido centro que remató a gol María Gómez, adelantándose a su defensora y colando la pelota entre las piernas de la guardameta. Con el 0-1, la Real sólo pasó un momento de apuro, cuando cinco minutos después tuvo que defender un penalti córner. A partir de ahí, las neskak se adueñaron completamente del partido y pudieron marcar muchos más goles. Aprovechando los dos minutos de superioridad que dio a las realistas una tarjeta verde para una de las jugadoras del Egara, la Real consiguió forzar un nuevo penalti córner. A la tercera ocasión en esta suerte tan peligrosa del hockey, llegó la vencida. Muy bien ejecutado, fue Patri la autora del 0-2.

Antes de ese segundo tanto, Lucía Ybarra tuvo una ocasión clarísima para aumentar la ventaja, y después de que la Real prácticamente sentenciara el encuentro con el segundo tanto las opciones las tuvieron Nereba y Ainhoa Belzunegui, además de un cuarto penalti córner que no fue gol por la espléndida parada de la portero del Egara. El paso atrás que dio el equipo txuri urdin permitió buscar salidas a la contra y con el paso de los minutos el Egara fue presa de los nervios y acabó tirando la toalla, con un penalti córner más como única aproximación a la portería realista. La victoria de la Real fue clara, justa e incluso corta para los méritos adquiridos en la segunda mitad, donde los desajustes y la ansiedad del primer tiempo encontraron solución gracias al tempranero tanto de María. En semifinales espera el Atlètic Terrasa. Club de Campo y Polo jugarán por el otro lado del cuadro para dirimir el otro equipo finalista.

domingo, mayo 12, 2013

El hockey femenino vuelve a ser txuri urdin

La Real, celebrando el título. Foto de @jonxa_.
Al final del primer encuentro de la final de la Liga de hockey femenino, que ganó el Club de Campo a la Real en los shoot-outs, pude escuchar al entrenador de las neskak de la Real, Julián Barceló, convencido de que se iba a ganar. Y no sonaba como una andanada cargada de forofismo o de rabia por la primera derrota. Era, en cambio, un reflejo de lo que se había visto sobre el campo en los 70 minutos reglamentarios y los quince posteriores de la prórroga. Y esa victoria ha llegado. Con sufrimiento, seguro que mucho más del esperado. Se ganó el segundo partido ayer sábado por 2-1, remontando el gol inicial del equipo madrileño, y se ha ganado hoy, de nuevo tras adelantarse el Club de Campo en el marcador, esta vez en el primer minuto. El empate de la Real ha llegado en la segunda mitad y el ganador se ha decidido, como el primer día de este play off final, en los shoot-outs.

Antes de la tanda que decidió el primer choque, me decía un reciente amigo con el que ya he coincidido alguna vez en estos partidos, que en esa suerte la Real tenía las de perder ante el Club de Campo. Efectivamente, aquel día el maleficio que pesa sobre la Real en el recinto madrileño pesó lo suficiente como para que los shoot-outs dieran la victoria al equipo local. Y sin embargo, ironías del deporte, es lo que le ha dado el título a las nuestras. Con sufrimiento, como decía, llegando en empate al final de los cinco primeros lanzamientos y con la desventaja de ver cómo el Club de Campo lanzaba primero. Pero el desenlace feliz deja un sabor tan dulce en la victoria que rompe todos los gafes que pueda haber en el campo madrileño. Y es que, ojo, se rompe una tendencia importante en el hockey femenino. El Club de Campo ganó las cuatro últimas Ligas y las cinco últimas Copas de la Reina, dejando a la Real en unas cuantas de esas ocasiones con el amargo sabor del subcampeonato.

Eso da mucho más valor al triunfo de hoy, porque además permite soltar el lastre psicológico que en anteriores ocasiones dejó el enfrentamiento con el Club de Campo. Ahora está en manos de la Real que este entorchado sea el comienzo de una etapa de nuevos triunfos. Este campeonato supone el octavo título liguero para la Real y romper así una sequía de trece años, pues el último título data de 1999. Un título merecido por la forma en la que ha llegado, remontando un marcador adverso en los dos encuentros decisivos del play off final, superando un 0-1 en contra también en la semifinal ante el Junior, y después de haber dominado con holgura la fase regular de la competición. La Real cerró esa primera fase con una derrota en campo del Junior, pero ya como campeona con 36 puntos, gracias a las 17 victorias y dos empates logrados en 22 partidos. Y siendo el equipo más goleador y el menos goleado, con 67 a favor y 12 en contra. Números de campeón que se certificaron con el carácter de las neskak en dos eliminatorias durísimas con final feliz. Y encima en casa.

La piña de las neskak antes del primer partido de la final.
El hockey sigue siendo por desgracia un deporte muy minoritario y esta final, a pesar de haber sido un espectáculo emocionante en todos sus actos, no se ha podido seguir por televisión. Por eso, también hay que valorar la fortuna de haber podido ver a este equipo campeón en directo, haber gritado en su apoyo, haber sufrido en las derrotas y disfrutado en las victorias. Seguir un final de infarto como el del partido de hoy por Twitter retrotrae, además, a otras épocas en las que la información sobre fútbol llegaba a través de las ondas de radio. Todo, absolutamente todo, hace que esta victoria tenga un sabor precioso. Porque hoy la Real es campeona (vídeo de la Real, aquí). Hoy se puede volver a gritar con orgullo aquello de "txapeldunak". Hoy el hockey femenino vuelve a ser txuri urdin. Y en dos semanas llega la Copa de la Reina para certificarlo. ¡A por ellas, txapeldunak!

domingo, mayo 05, 2013

CLUB DE CAMPO 2 - REAL SOCIEDAD 2 (4-2) La maldición del Club de Campo se prolonga en los shoot-outs

La Real, en el Club de Campo.
Algo pasa en el Club de Campo de Madrid. Algo tiene ese lugar, porque da igual lo bien o lo mal que lo haga allí la Real, el resultado es inevitablemente una derrota. Hoy, además, ha sido una derrota cruel, en los shoot-outs y después de haber sido mucho mejor que el equipo local. Encajando el gol del empate que llevó primero a la prórroga y después a ese desempate cuando quedaba poco más de un minuto para que finalizara el encuentro y cuando nadie, ni siquiera el equipo local, confiaba ya en que el marcador fuera a cambiar. Y después de una jugada en la que, sea por un error o por una falta de experiencia, fue la misma Real Sociedad la que perdió la ocasión de agarrar la bola hasta que sonara la bocina. Es el Club de Campo, que algo tiene. Y la maldición continúa.

El 0-1 para las neskak.
El partido se ha disputado bajo un sol de justicia y un intenso calor, y la batalla desde el primer momento ha sido preciosa. Tras unos minutos de tanteo, la Real ha cogido el mando del partido. Una buena presión y una espléndida colocación permitían a las nuestras robar bolas cerca de la portería rival. En lo que menos acertadas estuvieron las jugadoras txuri urdin, hoy como siempre en el Club de Campo con uniforme negro, fue en las salidas con flick, que siempre dejaban la bola en poder de las locales. Pero por las bandas la Real empezaba a ser letal. Y así, en una jugada por la izquierda, la Real consiguió adelantarse cuando quedaban once minutos para el descanso. El gol, más que merecido.

El empate para el Club de Campo.
Fueron los mejores minutos de la Real, que estuvo muy cerca de sentenciar el encuentro en varias y muy claras llegadas a la meta contraria. Tras la ocasión más clara de todas, el Club de Campo logró el empate al ejecutar un penalti córner. Con un 1-1 a todas luces injusto ante los méritos de unas y otras se llegó al descanso. La salida de la Real en la segunda mitad fue a lo campeón y prácticamente en la primera jugada, cuando se cumplía el tercer minuto de la segunda mitad, de nuevo cobró ventaja en el marcador. Los dos goles llegaron en juego, porque el conjunto txuri urdin apenas dispuso de un penalti córner en todo el encuentro, por cinco de los que disfrutaron las madrileñas. El arbitraje, calamitoso en todo momento, fue contestado con críticas por parte de los aficionados de ambos equipos, muy en especial desde una muy nutrida y animada representación realista.

Se adelantó así la Real por segunda vez.
La Real tenía el partido en su mano. Se sufrió en algunos momentos, porque el Club de Campo trató de llevar e juego a las inmediaciones de la portería realista, pero salvo en los mencionados penalti córners no hubo grandes ocasiones de peligro. Se estaba defendiendo francamente bien, aunque costaba sacar la bola para montar jugadas de ataque que sirvieran para sentenciar el encuentro. Alguna hubo y, como sucedió con el 0-1, no se supo dar el golpe de gracia al Club de Campo. Cuando apenas quedaba minuto y medio para el final, una bola que parecía controlada se escapó por la banda y el Club de Campo montó un contragolpe que seguramente se tendría que haber frenado en falta. No lo hizo la Real y encajó el empate a dos cuando quedaban 77 segundos por jugarse. Y casi hubo que dar gracias, porque con el tiempo concluido las locales desaprovecharon el último de sus penalti córners.

El 2-2, a sólo 1:17 del final.
En la prórroga, y aunque cabía el temor de que el sofocante calor hiciera más mella en las jugadoras visitantes, la Real se volvió a mostrar dominante, aunque no hubo grandes ocasiones de gol por parte de ninguno de los dos equipos. Todo se decidió en los shoot-outs. En esa tanda de desempate, el Club de Campo venció por 4-2. Las cosas se torcieron desde el principio, puesto que la Real falló su primer intento. Ir a remolque desde el inicio fue un lastre demasiado pesado. Como sucede todos los años en los que se vive una de estas situaciones en este campo madrileño, el comportamiento de una parte de la afición local fue lamentable, abucheando e insultado a las realistas.

El shoot-out que cerró el partido: 4-2.
El primer choque de este play off final se lo lleva el Club de Campo. Ganar en Madrid habría sido un golpe sobre la mesa que es justo lo que le ha faltado a la Real este año, pues también salió derrotada en la liga regular de este mismo campo, en un partido en el que dominó, aunque menos de lo que lo ha hecho hoy. Porque en esta primera cita de la final la Real ha sido muy superior y esa es la mejor noticia que sacan las jugadoras realistas de su última salida liguera de la temporada. La siguiente cita, el sábado próximo ya en Donostia y si la victoria cae del lado realista todo se decidirá el domingo. Por juego, la Real es hoy por hoy mucho mejor que el Club de Campo. Falta rubricarlo y cambiar por fin las tornas del hockey español tal y como se merecen nuestras neskak.

domingo, noviembre 11, 2012

SPV 0 - REAL SOCIEDAD 3 Gran victoria de las neskak

Enorme victoria la que han conseguido nuestras neskak en el terreno del SPV. 0-3 ha sido el resultado, y es lo que permite a la Real seguir al frente de la clasificación. Pero lo mejor ha sido la imagen que ha dejado el equipo. No era fácil recuperarse en solo un día del golpe moral que supuso la derrota contra el Club de Campo en esta jornada doble en Madrid, y el equipo lo ha conseguido a base de buen juego y dominando prácticamente todo el partido ante uno de los equipos que dominan la Liga. Las jugadoras realistas han movido la bola con mucha más consistencia que en el Club de Campo y se han mostrado mucho más incisivas cuando rondaban el área. En la primera mitad, la mejor jugadora local ha sido la portera, que ha evitado un tanteo más abultado que el 0-1 con el que se llegó al final de los primeros 35 minutos. Un gol que, por cierto, tardó mucho en subir al pequeño marcador electrónico del campo municipal de San Sebastián de los Reyes.
A la Real ni siquiera le hizo falta recurrir a los penalti córners para plasmar su superioridad en el marcador y marcó sus dos primeros goles en jugada. El único penalti córner de que dispuso, aún en la primera mitad, fue una de las mejores intervenciones de la portera del SPV. Los locales gozaron también de su mejor ocasión de esta forma, pues tienen una espléndida lanzadora, pero su disparo lo repelió el larguero, evitando lo que entonces habría sido el empate a uno. El inicio de la segunda mitad fue el tramo en el que peor lo pasaron las neskak, que vieron cómo el Valdeluz aprovechó algunos robos de balón cerca de la portería realista para meter el miedo en el cuerpo y buscar el empate. Sin embargo, la Real marcó el segundo gol con calidad y a partir de ahí dominó el partido con bastante comodidad, hasta que certificó la victoria con un tercer tanto, logrado al transformar un stroke.
Los detalles hacen de esta una victoria grande. La Real sumaba sus partidos por victorias hasta llegar al Club de Campo. Fue una actuación decepcionante en la que no se pudo superar el cerrojo del equipo madrileño, pero la contundente respuesta no tardó en llegar ni 24 horas. No olvidemos que el SPV, quizá la gran sorpresa hasta el momento de esta Liga, ocupaba la segunda posición de la tabla con los mismos puntos que la Real, que han dejado a su rival de hoy sin marcar siendo el máximo goleador de la liga quitando a la propia Real y que la victoria ha llegado en Madrid. Y si se gana dando como se ha dado hoy una demostración de coraje y fuerza, de dominio técnico y físico, queda claro que hay que confiar en que este equipo puede dar una gran alegría al final de la temporada. Queda todavía mucha liga regular y después el play off entre los cuatro primeros, pero hoy las neskak arrasaron en Madrid.

Aquí, más fotografías del SPV 0 - Real Sociedad 3.

sábado, noviembre 10, 2012

CLUB DE CAMPO 1 - REAL SOCIEDAD 0 Dominio sin eficacia

Con un solitario gol de penalti corner, mediada la primera mitad, el Club de Campo ha acabado con la imbatibilidad de la Real en la División de Honor femenina de hockey. Empieza a parecer una especie de maldición lo que sufre el equipo txuri urdin en este campo, en el que hace pocos meses se le escapó un merecido título de Copa. Además, el dominio ha sido claramente de la Real durante todo el partido, pero ha faltado eficacia. Era llegar a las inmediaciones de la portería del Club de Campo y algo sucedía. Un resbalón, un robo fácil por parte de la defensa madrileña, algún penalti corner escamoteado tras consultas entre las árbitros, algún error de las nuestras...  No solo ha faltado precisión, sino que tampoco se han colocado muchas bolas en el interior del área local en busca de algún penalti córner que permitiera generar más peligro. De hecho, la Real no ha dispuesto de la primera ocasión de este calibre hasta la jugada final de la primera mitad, salvada milagrosamente por las locales  y cuando el marcador ya registraba el 1-0 que acabaría siendo definitivo.

Ha falta precisión, pero nunca esfuerzo. De hecho, el despliegue físico de la Real ha sido impresionante y no ha llegado a pasar factura ni al final, cuando el equipo txuri urdin, hoy de negro, estaba muy volcado sobre la portería del Club de Campo y asumía grandes riesgos en defensa. Es verdad que uno de esos contragolpes pudo marcar el 2-0 ya en las postrimerías del encuentro, pero quedó una sensación de rabia por el hecho de que el Club de Campo, que apenas ha generado peligro, se haya llevado la victoria en una de esas pocas aproximaciones a la portería de la Real. Había caras de lógica decepción en la mayoría de las realistas cuando abandonaban el campo, pero también dos mensajes. El primero, que la derrota no era decisiva porque "queda mucho". Y es verdad. Se acaba de disputar la jornada séptima de las 22 que componen esta fase regular y la Real sigue siendo líder, aunque por mejor average con SPV y Junior y ahora sólo un punto por encima del Club de Campo. "Mañana ganamos" era el segundo. Y es que la Real juega este domingo en el campo del SPV, en San Sebastián de los Reyes. A por esa victoria.

Aquí, más fotos del Club de Campo - Real Sociedad.

domingo, mayo 20, 2012

Subcampeonas de Copa en hockey

Los subcampeonatos siempre son amargos y ni siquiera la encomiable entrega de las jugadoras de la Real va a hacer que este segundo puesto en la Copa de la Reina sepa mejor. Pero estas chicas son grandes. Hoy han dado en Madrid una lección de cómo hay que jugar una final en terreno ajeno, de cómo se encara un partido de la máxima trascendencia, de qué supone dejarse la vida en un terreno de juego. Y eso es todo lo que puede pedir de un equipo una hinchada, entusiasta como siempre la txuri urdin en las gradas del Club de Campo madrileño. La final se la quedó el equipo local en la tanda de strokes, después de que los dos tiempos de 35 minutos y los dos de siete y medio de la prórroga finalizaran con empate a uno, aunque el subcampeonato le sirve a la Real para clasificarse para el Eurohockey.
El partido no debió llegar a la próroga. La Real hizo una primera parte sensacional, dominando, jugando en el campo del Club de Campo y generando ocasiones de peligro. El realista lo metió Estefanía Correa, aprovechando el rechace de un penalti corner. Las txuri urdin, hoy de negro, no bajaron el ritmo a pesar de contar con ventaja en el marcador y tuvieron opciones de marcar un segundo gol, antes y después del intermedio. En esos minutos, la guardameta local estuvo sensacional y evitó la derrota. El empate llegó del mismo modo que el gol que abrió el marcador, de penalti corner. El equipo madrileño gozó de varias tentativas en esa suerte y acabó aprovechando una, a pesar de que María López demostró ser la mejor portera del campeonato, reconocimiento que luego recibió antes de la entrega de las medallas y la copa.
La prórroga le sobró a la Real. No es que el Club de Campo tuviera muchas ocasiones de adelantarse, pero en esos minutos sí pareció superior, dando mayor sensación de peligro en sus aproximaciones a la portería txuri urdin. La final se decidió en los strokes. La guardameta realista detuvo nada menos que tres de los cinco que le lanzaron, incluyendo el último, que le podría haber dado el título al Club de Campo. En el primer disparo de la segunda tanda es cuando se resolvió la final. La Real falló, el Club de Campo marcó. Y así se marchó, por segundo año consecutivo aunque con un sabor de boca totalmente diferente al de la temporada pasada, el título de la Copa de la Reina que tanto mereció la Real, después de eliminar por goleada al At. Terrassa y en los strokes al Polo.

La Real fue capaz de dominar un encuentro jugado en el campo de su rival y encendió los ánimos de una afición impagable, la txuri urdin, que sabe llevar la fiesta y la deportividad allí donde va. Un sector del público que arropó al Club de Campo, al parecer con algunos integrantes de su equipo masculino, no tuvo un comportamiento igual de caballeroso. Con abucheos y gritos fuera de lugar ya durante el partido, sobrepasaron los límites de la deportividad que rige un deporte como éste al tratar de poner nerviosas a las jugadoras de la Real con gritos en sus lanzamientos de strokes. Desde luego, la afición de la Real no se portó así con las jugadoras del Club de Campo. Y, por supuesto, unos gestos impresentables no impide que el campeón reciba la felicitación que se merece y que tanto sus jugadores como el resto de su afición sí merece.
Fue una gran final, con un tiempo cambiante que pasó de un intenso calor a una molesta lluvia. Fue una tarde de deporte puro, intenso y agradecido. Y fue una jornada, aunque sea con el sucampeonato, para sentirse orgulloso del equipo al que animamos, subcampeón de Liga y de Copa esta temporada. Hubo lágrimas en las jugadoras, pero ni por un momento tienen que pensar que han sido derrotadas. Sin copa, pero son campeonas. Son nuestras campeonas, porque nos demuestran con su esfuerzo, con su entrega y con su corazón lo que supone defender nuestra camiseta, y así, diga lo que diga el marcador final, nosotros nos sentimos orgullosos de ellas. Y por eso llegará. Nuestro día llegará. No tengo la más mínima duda.
Más fotos de la final, en este enlace de A través del objetivo.
Fotos de los cuartos de final ante el At. Terrada, en el mismo blog, en este otro enlace.