sábado, marzo 07, 2015

PREVIA Real Sociedad - Espanyol. Anoeta al rescate

Así hizo Vela el 2-1 de la temporada pasada.
Como la hoja de servicios de la Real fuera de casa sigue siendo terriblemente decepcionante, Anoeta tiene que salir de nuevo al rescate (domingo, 17.00 horas, Anoeta, Canal + Liga y Gol TV). Al no ganar fuera, el equipo de David Moyes está obligado a sumar de tres en tres en su propio estadio para que la zona de descenso, ahora a cinco puntos, no se acerque demasiado. El Espanyol llega a Donostia con la decepción de su eliminación en las semifinales de la Copa del Rey ante el Athletic y con el cansancio de haber jugado entre semana. En teoría, la Real recupera jugadores para esta jornada, después de que a Mestalla sólo pudiera desplazar quince futbolistas del primer equipo. Y con un buen horario por fin para jugar en Anoeta, quedan pocas excusas para que el partido sirve para ver el nivel que los de Moyes tienen que dar si de verdad quieren hacer del octavo puesto el último objetivo de la temporada, olvidando la lucha por la permanencia, algo que quedaría casi definitivamente encarrilado con una victoria ante el Espanyol.

Moyes insistió en que su estrategia de no informar en detalle de los lesionados o avanzar la convocatoria es por no dar pistas al rival. Y pocas tendrá el Espanyol. Se sabe, lógicamente, que las bajas de mayor duración, las de Mikel González y Vela, se prolongarán todavía algo más. Y el técnico adelantó también que Carlos Martínez y Zurutuza, pese a haber acumulado minutos de entrenamiento con sus compañeros, aún no están aptos para regresar al grupo. Los otros tocados son Chory Castro y Zaldua, bajas inesperadas para el partido de Mestalla, y parece que ambos estarán disponibles para jugar ante el Espanyol. De confirmarse estos aspectos y contando con la ya habitual inclusión de Hervías en la convocatoria, no habría que realizar ningún descarte. No obstante, Moyes tendrá que decidir una cuestión, y es si prefiere mantener a Aritz Elustondo con los mayores, algo que dependerá del estado de Zaldua. En ese caso, el descartado sería Estrada.

El once, que en principio no tendría que variar demasiado de lo que ha dispuesto Moyes en las últimas semanas, depende en algunos puntos del estado de los tocados. Rulli estará bajo palos. Iñigo Martínez y Ansotegi serán los centrales, con Yuri en la banda izquierda y Zaldua o Aritz en la derecha. Después de lanzarles nuevos elogios públicos, no parece probable que el técnico escocés varíe su apuesta por Pardo y Granero en el doble pivote, y a partir de ahí es donde queda alguna duda. Los tres centrocampistas saldrán del grupo que forman Zurutuza, Chory Castro, Canales y Xabi Prieto, y sólo si los dos primeros no están para jugar 90 minutos podría optar por una variante algo más defensiva a priori con la entrada de Markel o Elustondo, que fue quien jugó en Valencia. Agirretxe volverá a ser el delantero titular por delante de un Finnbogason que todavía busca su primer gol en Liga. No sería tampoco descabellado que Hervías, de lo mejor en Mestalla, fuera titular ante el equipo contra el que debutó en Primera.

La derrota de la Real en Mestalla le hizo perder dos puestos al equipo de David Moyes, siendo duodécima al inicio de la jornada con sus 27 puntos y con un colchón de cinco sobre la zona de descenso. El Espanyol, por su parte, tiene cinco puntos más, 32, y es noveno con los mismos puntos que el octavo, el Celta, ya a trece de la zona europea. Está en juego, por tanto, no sólo la tranquilidad de acomodarse lejos de la lucha por el descenso, sino la pugna por el tope que ambos equipos pueden lograr, esa octava plaza. Dejando aparte a los siete que luchan por Europa, sólo el Espanyol ha sumado en casa más que los 21 puntos de la Real, repartidos en seis victorias y tres empates. El equipo de Moyes ha logrado siete de los últimos nueve puntos en juego en Anoeta, donde no pierde desde el 0-1 del Rayo de la decimonovena jornada. Y sólo la Real ha sumado menos como visitante como el Espanyol, que apenas tiene ocho puntos lejos de Cornellá-El Prat, con dos empates y dos victorias, aunque esos dos triunfos los logró en sus últimos cuatro encuentros como visitante.

Real y Espanyol se han visto las caras en 66 ocasiones en partido liguero, casi todas en Primera División, 64. El balance en la máxima categoría es muy favorable a la Real, que venció en 41 partidos, empató once y perdió sólo doce. Eso sí, en Anoeta se han jugado 17 partidos y los pericos han vencido en cinco, por nueve triunfos de la Real y tres empates. La mayor goleada realista es el 6-1 que logró en dos ocasiones, en la temporada 1932-1933 con tres goles de Urtizberea y uno de Chivero, Tolete e Insausti, y en la 1943-1944, con dos de Ontoria y Unamuno y uno de Bidegain y Pérez. El triunfo más claro del Espanyol fue el 1-4 de la campaña 1934-1935. El cuadro estadístico lo completa el enfrentamiento en la fase de promoción de la temporada 1954-1955, en la que la Real venció por 2-1 y ambos equipos fueron los dos que permanecieron en Primera de los seis que jugaron ese play off, y el único encuentro en Segunda, el 3-0 de la campaña 1962-1963.

La pasada temporada, la 2013-2014, el Real - Espanyol llegó en la 34ª jornada y supuso la última victoria en casa de la temporada del equipo txuri urdin. Y fue una muy sufrida, puesto que llegó en el descuento. El equipo de Jagoba Arrasate, luchando por una clasificación europea que aún no había certificado por sus malos meses anteriores, hizo una buena primera parte. No obstante, fue el Espanyol el que se adelantó, en su único disparo de la primera mitad entre los tres palos. Córdoba hizo el tanto, aprovechando una precipitada salida de Bravo. La Real consiguió empatar con rapidez. Canales envió un balón al área tras un córner botado en corto y tras rebotar en la espalda de Lanzarote se coló en la portería de Casilla. La Real, no obstante, no pudo mantener las buenas sensaciones en la segunda mitad y el Espanyol enfangó el partido. Y estuvo a punto de lograr el punto que quería, pero Vela, ya en el minuto 91, demostró que es la estrella de la Real. Un control orientado, un toque y un disparo sutil le bastaron para dejar al Espanyol con la miel en los labios y dejar los tres puntos en Anoeta.