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jueves, abril 09, 2026

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Cuando Zubiaurre lanzó un penalti por delante de Xabi Prieto contra el Bilbao Athletic

Sorprende que uno de los grandes especialistas desde el punto de penalti que ha tenido la Real, Xabi Prieto, no forjara esa condición desde el Sanse, y es todavía más curioso que en el derbi de filiales, jugando contra el Bilbao Athletic en Zubieta, el después capitán del equipo txuri urdin dejara que una pena máxima aquel día la lanzara Iban Zubiaurre, quien poco tiempo después se convertiría en protagonista de una agria polémica entre los dos clubes vascos por tratar de dejar la Real aun teniendo contrato en vigor y ser presentado en Bilbao sin camiseta por ser plenamente consciente el club bilbaíno de que había problemas legales para incorporar al jugador.

Cuando estaba en el Sanse nadie podía imaginar lo que iba a suceder, y la Historia hace que aquel gol que Zubiaurre marcó a los rojiblanco, uno de los dos que hizo con la camiseta del Sanse, tenga un valor de curiosidad indiscutible. Todo lo que sucedió en aquel derbi de filiales centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y no está de más insistir en que estamos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para seguir ampliando este rincón txuri urdin.

jueves, febrero 05, 2026

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El regreso de Zubiaurre a Anoeta

Pocos fichajes del Athletic en la Real generaron tanta marejada como el de Iban Zubiaurre. El prometedor lateral diestro decidió emprender el camino a Bilbao aun sabiendo que tenía contrato con el club donostiarra, y eso fue la tumba de su carrera deportiva. Tras dos años sin jugar, apenas llegó a disputar dos partidos oficiales con el Athletic y entró en una espiral de cesiones que, curiosamente, le llevaron a volver a Anoeta vistiendo la camiseta del Elche.

Todo lo que aconteció en aquel partido, recordado por ser el debut de Sebastián Abreu en la Real, con la continua música de viento que tuvo que escuchar Zubiaurre, centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Siempre lo recordamos y hoy no hacer menos, el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y nuevamente reiteramos también que estamos abiertos a sugerencias para seguir ampliando este espacio.

miércoles, julio 13, 2011

Al otro lado de la autopista

De un tiempo a esta parte reconozco que le echo más vistazos de los que quisiera a los del otro lado de la autopista. Y es que los focos de relación del Athletic con la Real cada vez son más numerosos. Hay que mirar a los ex realistas que juegan allí, a los realistas que puede que jueguen allí algún día, al entrenador que pudo entrenar aquí y acaba haciéndolo allí. Muchos sitios a los que mirar, muchos, ¡incluso al equipo femenino! Y el primero y fundamental de esos focos de interés pasa por los jugadores que un buen día decidieron cambiar la Real por el Athletic aduciendo que era la oportunidad de sus vidas. Bielsa acaba de aterrizar en Bilbao y ya ha hecho siete descartes. Tres de ellos son ex realistas. Poco negativo se puede decir del caso de Balenziaga, puesto que fue la Real quien traspasó al jugador (aunque luego éste ya se ocupó de intentar ganarse con palabras a su nueva afición) antes de debutar con el primer equipo, pero los casos de Zubiaurre y Díaz de Cerio sí que me dan que pensar.

El lateral no llegó nunca a tener ficha del primer equipo, pero Amorrortu le había dado la alternativa en Primera División, donde llegó a jugar 20 partidos con la camiseta txuri urdin. Asesorado por vete a saber qué clase de indocumentado, decididó presentarse con el Athletic sin tener la carta de libertad de la Real. Con ese absurdo movimiento, cavó su tumba él solito. Como jugador profesional quedó acabado. Sin ser un jugadorazo, a mí era un chaval que me gustaba. Le recuerdo un gran partido en el Santiago Bernábeu. Tenía la impresión de que sería uno de esos futbolistas que podían hacer una larga carrera en la Real, que quizá no hubiera fichado jamás otro equipo de Primera, pero que aquí, como tantos otros que han vestido la camiseta txuri urdin, podría servir siempre y cuando no saliera ningún portento de Zubieta. Pero él decidió tirar por tierra todo eso con una arriesgada apuesta que, sobra decirlo, salió mal. ¿Qué le promterían desde Bilbao? ¿Sólo dinero? Cuánta tristeza me produce que alguien olvide tantos años con una camiseta sólo por dinero.

Muy similar es el caso de Díaz de Cerio. Quizá éste es peor, pues contaba con el agravante de que el delantero ya había conseguido hacerse un hueco privilegiado en el primer equipo de la Real. Había conseguido ser el delantero titular del equipo txuri urdin, había alcanzado un aceptable nivel futbolístico y anotador y había conseguido que la afición se fijara más en sus virtudes que en sus defectos. Pero nos engañó diciendo que no descartaba su renovación, cuando ya tenía apalabrado su fichaje por el Athletic. Y en Bilbao descubrió que el cariño que le podía profesar la afición de San Mamés no tenía ni punto de comparación con el que estaba en condiciones de recibir en Anoeta. Lo aprendió por las malas. Y hoy ya no cuenta en el Athletic. ¿Qué hace un jugador que ha desertado de Zubieta cuando le rechazan después en el Athletic? Imagino que buscarse la vida por Segunda División o Segunda División B. Ojalá estos casos sirvieran para que futuros realistas se den cuenta de cómo son las cosas, pero me temo que los años sólo harán que se sumen nuevos casos a la lista de ex realistas que no triunfan en Bilbao.

Y hay que asumir que será así por el otro gran punto de interés que genera para la Real la actualidad del Athletic: Marcelo Bielsa. El recién elegido presidente del club de Bilbao, Josu Urrutia, aseguró nada más tomar posesión de su cargo, el pasado sábado, que su entrenador no le había pedido ningún refuerzo. Hoy ha sido Bielsa quien ha dicho que no descarta fichar. ¿Y de dónde va a fichar? Pensemos mal y acertaremos. Hagamos historia, historia reciente pero historia al fin y al cabo. Cuando la Real decide prescindir de Martín Lasarte para la próxima temporada que comienza a finales de agosto, y siempre según la versión oficial, el club habla con varios entrenadores que responden al perfil que busca. Uno de ellos es Bielsa. Y sabemos que el ahora técnico del Athletic estudió a la Real. Dicen, y esto ya no es oficial, que fue él quien paralizó el regreso de Barkero a San Sebastián. El jugador, no lo olvidemos, venía con la carta de libertad. Dado que, según esa versión, Loren no le cogía el teléfono, Barkero decidió fichar por el Levante.

Seguimos sin saber cuál fue la verdadera historia de Bielsa y la Real, al menos los detalles que más pudieron preocuparnos en estos momentos. Es decir, ¿qué conocimiento tiene el técnico del equipo y/o del club que pueda preocuparnos en estos momentos? ¿Es posible que lance sus garras hacia algún jugador del primer equipo o del Sanse? ¿Habrá alguno que no tenga en mente los casos de Díaz de Cerio y Zubiaurre y esté dispuesto a escuchar los cantos de sirena? Reconozco que es una posibilidad que me preocupa. No porque alguien se vaya, porque sigo diciendo que en la Real juega quien quiera estar en la Real. Me preocupa porque ha sido la Real, por medio de sus dirigentes, la que ha puesto esa información en sus manos. Como si la Real no tuviera técnicos en cartera como para depender de lo que diga alguien sin contrato. No es que el Athletic vaya a ganar a la Real en los dos partidos de Liga gracias a esto, pero cosas así aumentan las suspicacias de quienes no conocemos los verdaderos entresijos del club. Contar las cosas a la gente sería una buena idea. El oscurantismo no tiene ningún sentido en este asunto.

jueves, junio 05, 2008

Ya podemos olvidarnos de Zubiaurre


Ya podemos olvidarnos de Zubiaurre. No es que este jugador protagonizara muchos de mis pensamientos, la verdad, y mucho menos cuando la Real está a punto de jugar un partido vital para sus aspiraciones de regresar a Primera. Pero la sentencia del Tribunal Supremo ha dado por concluída la aventura judicial que provocó este jugador hace ya tres años, con la participación del entonces presidente del Athletic, Fernando Lamikiz, al romper unilaterlamente el contrato que le unía a la Real. Y es un alivio que esto se acabe, lo reconozco. No quiero dedicar ni un minuto más a recordar a un supuesto profesional que ha hundido su propia carrera deportiva por escuchar quién sabe qué cantos de sirena procedentes de Bilbao.

Desde el principio la cosa olía fatal, como demostró Lamikiz al no darle siquiera la camiseta rojiblanca el día de aquella tramposa presentación. Zubiaurre era uno de los canteranos en los que confió José María Amorrortu para poner en marcha un proyecto basado en Zubieta. El mismo del que formaban parte Riesgo, Garrido, Labaka o Mikel Alonso. Poco a poco se fue haciendo con un hueco en el once de la Real y llegó a disputar 14 partidos en la temporada de su debut. A mí me entusiasmó en el Bernabéu, en aquel partido que se suspendió cuando faltaban seis minutos porque un gracioso avisó de una bomba que no existía. Cuando acabó la temporada, estaba convencido de que teníamos lateral derecho para unos cuantos años. Pero el 1 de julio se hizo la foto en Bilbao que confirmaba el mayor error que ha cometido Zubiaurre en toda su vida deportiva.

Hasta ese día, no me creí mucho la existencia de una oferta del Athletic porque estamos acostumbrados a que casi todos los jugadores de la Real tengan esa oferta (¿os acordáis del precontrato que ya había firmado Prieto...? Pues eso). El propio jugador negó que mantuviera contactos con Bilbao. Yo le creí, como creo a cualquier jugador de la Real. Cuando Imaz se marchó al Athletic nunca negó que fuera a irse. Nunca nos engañó. Tomó una decisión que nos gustará más o menos, pero es la suya. Y hay que respetarla. Lo de Zubiaurre no fue una decisión como aquella, fue más bien una puñalada al club que le dio la oportunidad de debutar en Primera. Lo grave de la situación es que tenía contrato en vigor con la Real. Una muestra más de cómo se comporta habitualmente el Athletic con la Real. Algunos prefieren no verlo y hablar de no sé qué hermandad vasca, pero ni es el primero ni será el último caso que enfrente a los dos clubes vascos.

Gran parte de culpa de todo este asunto la tiene el jugador, sin duda. Se equivoca su padre y representante (mal le ha representado en este asunto) al afirmar que la Real ha amargado durante tres años al jugador. Ha sido el jugador el que ha arruinado su propia carrera deportiva. Lo hizo al aceptar una oferta de dudosa legalidad de un nefasto presidente para el Athletic y para el fútbol, Fernando Lamikiz, del que se libraron en Bilbao hace ya tiempo obligándole a dimitir. Hasta el actual presidente bilbaino, Fernando García Macua, ha admitido que todo este asunto fue un gravísimo error de cálculo por parte de Lamikiz, que si afecta a alguien es precisamente al Athletic y su filosofía. De haber ganado su recurso, el Athletic habría perdido su mejor recurso para mantener a sus jugadores, las cláusulas de rescisión. Y eso, en un mercado tan reducido como el vasco, podría haber sido un rejón de muerte.

El Consejo presidido por Miguel Fuentes actuó bien en este caso. Era necesario impedir que Zubiaurre se fuera de rositas. Era necesario acudir a la Justicia ordinaria y era necesario defender los intereses de la Real. Ahora bien, más de uno de los antiguos miembros del Consejo realista respirará hoy aliviado. Los cinco millones de indemnización que fija el Supremo ya han sido presupuestados y gastados. Si el Supremo llega a darle la razón al Athletic y al jugador, hubiera temblado más todavía la economía de la Real Sociedad. Pero esta vez, el recurso del club para cobrar íntegra la cláusula de rescisión no ha prosperado, ha habido un poco de suerte. Cinco millones por un jugador sin valor en el mercado tampoco se puede despreciar así como así. Aunque ahora el dinero vaya directamente a la Kutxa.

No creo que haya muchos jugadores dispuestos a seguir el ejemplo de Zubiaurre. El Tribunal Supremo ha convertido en una lotería la cantidad a fijar como indeminización, ya que lo deja todo en manos del juez de turno. Pero el precio a pagar para un jugador es muy alto. Zubiaurre se pasó unos cuantos meses sin poder jugar y cuando recibió el permiso para hacerlo ya nadie en el Athletic se acordaba de él. El actual entrenador bilbaíno, Caparrós, ya le ha dicho que no cuenta con él y buscarán cederle la próxima temporada. Este mismo año, el Eibar no le quiso prestado. Tiene contrato con el Athletic hasta 2014 y allí ya no saben que hacer con él. Además, no vale nada en el mercado después de tres años casi en blanco. Y todo eso se lo ha buscado él solito. Mi último pensamiento sobre él es que no me da ninguna pena.