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jueves, noviembre 27, 2025

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El homenaje a Yuli de la Real bicampeona

Yuli, guardameta, se convirtió en su retirada, en 1982, en el jugador que más partidos había disputado con la camiseta del Mirandés, y en su partido homenaje el equipo invitado fue la Real Sociedad, que apenas unos días antes había conquistado su segundo título de Liga. ¿El motivo? Que José Muñoz Sarasola, que ese el nombre completo de Yuli, había sido portero del Sanse con Javier Expósito en el banquillo y había defendido la portería del filial txuri urdin con algunos de los jugadores que alcanzaron la gloria en Gijón.

Toda la carrera que hizo Yuli en el Sanse, luego en el Eibar y finalmente en el Mirandés, así como lo que sucedió en aquel partido homenaje que jugó el equipo de Alberto Ormaetxea sin los internacionales que ya estaban concentrados para el Mundial 82 (Yuli, a la izquierda en la foto, con Kortabarria como capitán de la Real en aquel encuentro), centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre os indicamos, el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y también reiteramos que cualquier sugerencia para aumentar este podcast será atendida en la medida de lo posible.

jueves, mayo 26, 2022

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2021-2022 (3) La Copa, reflejo del rendimiento txuri urdin

Uno de los retos de la temporada recién finalizada era jugar una final de Copa en dos cursos consecutivos. Cierto que habría tenido trampa, puesto que la final de la pasada campaña, la que se ganó al Athletic, correspondía en realidad al ejercicio 2019-2020, pero no era menos cierto que la sensación habría sido la de jugar esas dos finales con solo un año de diferencia real. No pudo ser, pero hay que poner en el resumen de la andadura realista en el torneo del KO que en esta ocasión su verdugo fue el campeón, el Betis. Nada que ver con la sonrojante trayectoria que acumuló la Real en esta competición en la última década del siglo XX y en la primera del XXI, donde la lista de rivales que apearon al conjunto txuri urdin es de lo más variopinta.

Esta Real de Imanol, en cambio, se toma en serio la Copa. Debacles puede sufrir cualquier equipo, eso es obvio, pero da la sensación de que con este entrenador no va a ser fácil que veamos a un Numancia, a un Mirandés o a un Beasain dando cuenta de esta Real desde las profundidades del fútbol español, y eso es algo a lo que hay que dar mucho valor. De hecho, si algo ha demostrado el técnico txuri urdin es el respeto con el que afronta estos duelos, aunque en esta temporada diera más cancha a los no habituales en esas rondas preliminares de lo que había hecho hasta ahora. Y con la humildad que le hizo, por ejemplo, entrar en el vestuario del Panadería Pulido, el primer rival realista en esta Copa, para felicitarles por el partido que realizaron.

En esa primera ronda, la Real ganó 0-4 con goles de Portu, Aihen, Sorloth y Djouahra. Por si alguien no tenía claro que Imanol ha sido sacando casi todas las espinas de la trayectoria copera de la Real con las que se ha ido encontrando por el camino, aunque hay una con la que todavía no ha podido, el Zamora, otro de los que equipos que forma parte de esa historia negra copera, fue su siguiente víctima en este curso. Imanol firmó vendettas contra Osasuna, Mirandés y Real Madrid en el triunfal recorrido hasta la Copa 2019-2020, y con el equipo zamorano pasó algo parecido. Nada que ver con aquella triste eliminación en la temporada 2005-2006, la Real ganó con comodidad por 0-3, con tantos de Guridi, Turrientes y Oyarzabal. En ambos partidos ganó con solvencia y con tramos de muy buen juego, aunque en Zamora los tantos de los realistas no llegaron hasta la segunda mitad.

La Copa ha sido el claro reflejo del curso para la Real, en tanto que ha sido muy eficaz contra los equipos de un nivel teóricamente inferior, pero con los que ha sufrido cuando la competición le ha apretado. Eso es lo que sucedió en la tercera ronda, en Leganés. En enero, tras cuatro derrotas seguidas en la Liga, la Real jugó en Butarque con dudas y miedos. Se puso 0-2, gracias a Oyarzabal e Isak, pero se dejó empatar en apenas diez minutos. Oyarzabal, de penalti, puso el 2-3 definitivo y las cosas en su sitio. Más reflejos del curso, Anoeta como escenario de grandes posibilidades. La Real se topó con el Atlético de Madrid y logró una de las victorias más espléndidas de la temporada, 2-0, con goles de Januzaj y Sorloth. Puede que fuera el mejor partido de la temporada, el más completo, el más feliz. Y eliminando a los colchoneros, se pensó que la trayectoria empezaba a ser muy parecido a la que acabó con el título.

Pero el Betis se cruzó en el camino de la Real. El Betis, sí, el único equipo ante el que Imanol no ha conseguido una vendetta buscada. De hecho, con el de Orio en el banquillo la Real ha caído eliminada en tres ocasiones de la Copa, y las tres derrotas las ha firmado el Betis. A doble partido y por los goles en campo contrario, en la prórroga... y ahora con una goleada en Anoeta, el 0-4 logrado en este curso. Es verdad que la peor Real se cruzó con el mejor Betis de la temporada, y que esa goleada pareció lograrse con cierta sencillez, aplacando las ansias de Anoeta de gozar de otra noche gloriosa en Copa. También hay que tener en cuenta que se anuló un gol en el que VAR puso en televisión rayas distintas para justificar un fuera de juego que no pareció serlo. Eso, no obstante, es otra historia. Esta, la de Copa, concluyó esta vez en cuartos de final. Pero al menos la Real se asoma a las rondas finales ya con asiduidad. No pasarán otras tres décadas sin una final jugando con este espíritu.

martes, marzo 03, 2020

PREVIA Mirandés - Real Sociedad. Toda una vida esperándolo

Kovacevic, en el único precedente en Miranda, en la 2004-2005.
Han pasado 32 años desde la última vez que la Real salió victoriosa de una semifinal de Copa, toda una vida. Hay muchos aficionados realistas que, por edad, no han vivido esa gloria. Han tenido éxitos, tardes para el recuerdo, victorias inolvidables ante el Real Madrid, el Barcelona o el Ahtletic, clasificaciones europeas de enorme mérito, temporadas de gran fútbol, un ascenso. Nada de eso cae en el olvido. Pero una final de Copa no. El torneo del KO ha sido, durante dos largas décadas, una aguja clavada en el corazón txuri urdin. La Real de Imanol le ha dado la vuelta a esa situación y está en la antesala de una final (miércoles, 21.00 horas, Anduva, Cuatro y DAZN) y con la ventaja que le da el 2-1 del partido de ida. El campo del Mirandés, el milagro de esta Copa, será una pequeña olla a presión, pero si la Real quiere esta final tendrá que seguir siendo la Real que hemos visto esta temporada. Esto vale una final. Esto es el sueño de todos los realistas desde hace años.

Ante un partido de esta trascendencia histórica, era lógico pensar que Imanol iba a desplazar a Miranda de Ebro a todos los jugadores disponibles, y así lo ha hecho. Son 21 los efectivos que todavía pueden meterse entre los 18 escogidos, puesto que ya se han sumado a la dinámica del grupo tanto Llorente como Zurutuza, aunque ambos parece claro que estarán entre los tres descartes que hará el técnico txuri urdin al llegar a Anduva. Probablemente, el tercero que se quede fuera será uno de los laterales que hasta ahora tienen etiqueta de reservas, Gorosabel o Aihen, y que toda la pólvora esté disponible en el campo y en el banquillo por si el partido requiere una machada de última hora. El único que no entrar en el grupo es Illarramendi, ahora mismo el único inquilino de la enfermería realista. El resto, todos los que están en plenas facultades, estarán dispuestos para poner su granito de arena en el objetivo de llegar a la final.

Lógicamente, Imanol apostará por un once muy cercano al de su ideal, y eso significa que solo parece haber una duda, más aún por el hecho de haber tenido tiempo más que de sobra para recuperar después del partido de Liga ante el Valladolid, 48 horas más que el Mirandés. Así, Remiro estará bajo palos, con una defensa formada por Zaldua y Monreal en los laterales y en el centro Aritz y Le Normand, el único que ha jugado todos los minutos de la Copa hasta ahora. Zubeldia estará en el centro del campo, flanqueado por Merino y Odegaard. Parecen seguros Oyarzabal e Isak, y el más descansado Portu y el enrachado Januzaj se juegan la última plaza del once. De ser así, la responsabilidad en el banquillo para el hipotético caso de que sea necesario poner sobre el césped poder goleador recaería en Barrenetxea y el todavía algo perdido Willian José, a quien Imanol todavía tiene que recuperar para la causa, como ha hecho con el propio Januzaj en los últimos partidos.

La trayectoria de la Real en la Copa es inmaculada y ha ganado los seis partidos que ha jugado. Tres de ellos, fuera de casa: 0-8 al Becerril, 0-4 al Ceuta y 3-4 en el Santiago Bernabéu, con una media goleadora brutal a domicilio. El Mirandés, por su parte, ha ganado cinco de sus seis partidos, solo ha perdido contra la Real en la ida de estas semifinales, y ha superado en Anduva a tres equipos de Primera División. El equipo txuri urdin llega a este encuentro después de tres victorias consecutivas en Liga y mirando a Europa, tres puntos por detrás del tercero y con un partido menos, el burgalés en mitad de la tabla de Segunda, seis por encima del descenso y a cuatro del play off de ascenso, sumando nueve jornadas sin ganar y sin haber vencido en Anduva en Liga en lo que llevamos de año. El 1-0 le vale al Mirándes para pasar, pero si la Real marca un gol ya obliga a los locales a ganar por dos goles si quieren acceder a la final. El 2-1 lleva a los penaltis.

Aunque el 2-1 parezca un resultado común, a lo largo de su historia en la Copa la Real solo ha defendido esa renta después de jugar el primer partido en casa en tres ocasiones, y siempre sin estar vigente el sistema que da valor doble a los goles marcados en campo contrario en caso de empate, lo que implica que no se juega de la misma manera. Y el saldo es negativo para el conjunto txuri urdin. Solo se superó la eliminatoria con ese resultado en la ida en los cuartos de final de la temporada 1940-1941, cuando al 2-1 en Atocha le siguió un 0-0 ante el Atlético en Madrid. En la campaña 1979-1980, el duelo que deja un parecido más claro por varias razones, la Real cayó en semifinales y ante un Segunda División, el Castilla, tras perder 2-0 en el encuentro de vuelta jugado en el Bernabéu. El último precedente es en la Copa 1991-1992, con el Logroñés remontando el 2-1 de la ida con un 3-1 logrado en Las Gaunas.

Esta es la decimoséptima semifinal de Copa que juega la Real. El equipo txuri urdin superó esta ronda en cuatro ocasiones, en las temporadas 1927-1928, 1950-1951, 1986-1987 y 1987-1988. Un dato para la esperanza, en todas ellas salió triunfante jugando el partido de vuelta lejos de San Sebastián, y en tres de ellas después de lograr el triunfo en casa. De los dieciséis precedentes, solo en tres de ellos se quedó la Real sin marcar en el partido jugado lejos de su campo, y la última vez que eso sucedió fue en la temporada 1968-1969, cuando el Elche logró un 3-0 que compensó el 4-1 de Atotxa y desembocó en un partido de desempate que cayó del lado ilicitano. Las dos últimas veces que la Real jugó el partido de vuelta de una semifinales lejos de su casa alcanzó la final, en 1987 después de vencer 0-1 en San Mamés al Athletic y en 1988 con el histórico 0-4 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.

Esta será la segunda ocasión en la que la Real visita el campo del Mirandés, y de nuevo lo hará en la Copa del Rey. El resultado de aquel partido, aunque dio con los huesos de los realistas en la calle, le valdría en esta ocasión para alcanzar su quinta final de Copa. El partido de aquella ronda a partido único en la temporada 2004-2005 acabó con empate a cero. El partido se jugó sobre un campo impracticable y se decidió en la tanda de penaltis. El portero del Mirandés, Triviño, se convirtió en el héroe local al detener tres lanzamientos desde los once metros, la última de esas paradas a De Paula. Dicho de otra manera, y después de dos encuentros jugados tras el partido de ida de esa misma ronda, el Mirandés nunca ha ganado a la Real en el tiempo reglamentario de un encuentro. Más datos para la esperanza antes de un encuentro que tiene que ser histórico para la Real.

miércoles, febrero 12, 2020

PREVIA Real Sociedad - Mirandés. Confianzas las justas

Xabi Prieto, en el único partido ante el Mirándes, en la 2004-2005.
La histórica victoria en el Santiago Bernabéu ha llevado a la Real a su decimoséptima semifinal en la historia de la Copa. Confianzas las justas, por mucho que el rival, el Mirandés, sea el único superviviente de Segunda en la competición. La ida, en casa (jueves, 21.00 horas, Reale Arena, Cuatro y DAZN), pero la vuelta será en un Anduva deseoso de vivir una nueva campanada, porque su equipo ya lleva tres en este torneo y jugar una casi milagrosa final. Confianzas, desde luego, las justas, sí, porque la Real lleva una trayectoria inmaculada en la Copa y, siempre desde el respeto hasta el rival, tiene una oportunidad de oro para volver a colarse en una final 33 años después de la anterior y solo uno después de que el equipo femenino nos recordara lo bonito que es ser campeones. Confianzas solo las que merece un equipo que lleva cuatro victorias seguidas en casa entre Liga y Copa y que ha demostrado que tiene hambre de gloria, de historia y de Copa.

Esta Real llega a la semifinal con unos números brutales en el torneo. Cinco eliminatorias superadas a partido único, cinco victorias, y registros goleadores brutales. Superó al Becerril (0-8) y al Ceuta (0-4 a domicilio), a Espanyol (2-0) y Osasuna (3-1) en Anoeta, y la mágica noche del Santiago Bernabéu destrozando al Real Madrid (3-4), a pesar del sufrimiento final. El Mirándes abrió la competición ganando 4-5 al Coruxo y 2-3 al UCAM, y a partir de ahí abrió la caja de los truenos y se convirtió en matagigantes, superando a Celta (2-1), Sevilla (3-1) y Villarreal (4-2). En Liga, la Real ha vuelto a Europa con su victoria en el derbi y ha ganado sus dos últimos partidos como local. En Anoeta ha marcado 23 goles en once partidos, más de dos por encuentro. El Mirándes, en Segunda, es décimo con 36 puntos, a cuatro de la zona de playoff. Ha puntuado en ocho de sus trece partidos a domicilio, tres victorias y cinco empates, y suma siete jornadas sin perder, las cinco últimas empates.

La historia habla de un único enfrentamiento oficial entre Real Sociedad y Mirandés, fue precisamente en la Copa del Rey, y el triunfo fue para el equipo burgalés, entonces en Segunda B y para colmo colista entonces de su grupo. Fue en la temporada 2004-2005, después de que el equipo txuri urdin hubiera dejado en la cuneta al Burgos (1-3) y el Mirandés al Salamanca (3-2). El partido, jugado sobre un barrizal impresionante, acabó con 0-0. La prórroga tampoco movió el marcador, y la suerte de la eliminatoria se decidió en los penaltis. La tanda también acabó en empate, a tres, y se fue a la muerte súbita. Ahí marcó el Bezares y falló De Paula. Triviño, portero local, detuvo los tres lanzamientos errados por la Real. El Mirandés cayó en la siguiente ronda ante el Betis, derrotado 1-3 en su campo y a pesar de que después sacó un 0-0 del estadio bético. Esta es la primera semifinal del Mirandés, la decimoséptima de la Real, todas contra equipos de Primera. Superó cuatro de ellas, y solo en tres ocasiones perdió el partido que jugó en casa, con seis victorias y siete empates.

domingo, noviembre 25, 2012

Que la Copa deje de ser este suplicio

Desde la temporada 1995-1996, la Real acumula demasiadas noches tristes en la Copa del Rey, un torneo que para casi todos los equipos tiene algún recuerdo hermoso. Demasiadas eliminaciones sonrojantes. Demasiadas humillaciones ante equipos de inferior categoría. Demasiados minutos fatídicos y demasiados goles en el último suspiro. Demasiadas tantas de penaltis perdidas en las circunstancias más lamentables. Demasiado deshonor. Tras la gran iniciativa del club para llevarnos a creer en la remontada, ha llegado la hora de romper con todo esto y demostrar que la Copa puede volver a ser esa competición emocionante, competida con dignidad y de grandes noches entre semana. Ha llegado la hora de hacerlo dejando en el olvido el registro histórico de no haber remontado nunca un 2-0 en el partido de ida. Y ha llegado la hora de hacer historia en el mejor de los sentidos. Estos que siguen son los vergonzosos recuerdos que tiene de la Copa del Rey toda una generación de realistas, recuerdos que hay que refrescar para no tropezar en la misma piedra por enésima vez. Que los realistas que jueguen este martes contra el Córdoba tengan muy presentes estas eliminaciones.
· Temporada 1995-1996, Numancia - Real Sociedad
La Real hizo el ridículo en Soria ante un Numancia de Segunda División B, entrenado por Miguel Ángel Lotina, y perdió 2-0 en el partido de ida. En los trece primeros minutos del partido encajó los dos goles a balón parado, el primero de penalti y el segundo en una jugada de estrategia, y apenas disparó entre los tres palos del equipo soriano. En la vuelta, parecía que se iba a remontar. De Pedro marcó en el minuto 8, Karpin igualó la eliminatoria en el 30. Y ahí desapareció el equipo de Salva Iriarte, que incluso se quedó con diez en el minuto 86, por expulsión de Aranzabal. Incapaz la Real de marcar un gol, se llegó a la tanda de penaltis. Imaz falló el último de los cinco primeros y prolongó el empate. La Real acabó perdiendo en el décimo. Por la expulsión, el lanzador fue Alberto, no había otro. Echeverría, portero del Numancia, confesó después que se tiraba alternativamente a la derecha y a la izquierda. Y así paró dos.
· Temporada 1996-1997, Osasuna - Real Sociedad
Con un Osasuna de Segunda, a doble partido y sin ganar ninguno de los dos choques. Así cayó en la Copa la Real de Jabo Irureta, que en Liga estuvo luchando por clasificarse para la Copa de la UEFA durante prácticamente toda la temporada. El partido de ida comenzó torcido, con un gol de Gane en el minuto 2. Era noviembre ya y Osasuna ganó aquel día su primer partido en casa de la temporada ante una Real con un trivote formado por Yaw, Imaz y Mild. Osasuna pudo sentenciar en la ida. En la vuelta, ya con el equipo titular, los navarros resistieron los ataques de una Real muy desdibujada gracias a la gran actuación de su guardameta, López Vallejo. En un contraataque mediada la segunda mitad De Freitas sentenció la eliminatoria. El gol de Kovacevic en el minuto 83 no sirvió para nada.
· Temporada 1999-2000, Logroñés - Real Sociedad
Tras dos años consecutivos siendo eliminados por un equipo de Primera, sin acierto pero con algo más de honor, la Real volvió a las andadas ya con Javier Clemente de entrenador, pero con una nueva forma de hacer el ridículo ante el Logroñés, de Segunda B, y con Marco Antonio Boronat en su última aventura como entrenador. Esta vez no encajó el primer gol en el partido de ida. Las Gaunas vio el 0-1 de Idiakez a la media hora y cómo los locales remontaron en una segunda mitad horrenda de la Real. El segundo gol, para colmo, vino en el descuento. Un 2-1 fuera no es un mal resultado, pero la debacle llegó en la vuelta. Una Real incapaz, que no generó apenas ocasiones de peligro, acabó perdiendo 0-1 en el minuto 90, con un gol encajado en un córner. El Logroñés ganó los dos partidos de la eliminatoria. Lo único bueno que dejó el partido de vuelta fue el debut con el primer equipo de un jovencísimo Xabi Alonso.
· Temporada 2000-2001, Beasain - Real Sociedad
Se cambió el modelo de la Copa y se pasó a jugar a partido único contra los rivales de menor entidad para que los clubes se concienciaran y así evitar ruinosas experiencias como la de la Real. Pero el equipo txuri urdin no se dio por aludido y añadió un fracaso más en la lista ya entonces sangrante de desastres. Cesado ya Clemente, se hizo cargo del equipo Periko Alonso. Y él apostó por un once bastante titular, pero con una defensa de tres centrales, para jugar contra el Beasain de Gonzalo Arconada. Otra vez encajó un gol pronto, en el minuto 6, y el Beasain pudo aumentar más el tanteo en esos primeros minutos. Pero la Real reaccionó y empató a la media hora por medio de Khokhlov. Aún así, nada cambió. El Beasain fue mejor y el segundo gol, en el minuto 63, de penalti, anotado como el primero por Sukia, hizo justicia y prolongó la leyenda negra de la Real.
· Temporada 2001-2002, Hospitalet - Real Sociedad
Otro contundente fracaso ante un Segunda B y a partido único. La excusa esta vez fue el césped artificial del Nou Municipal de Hospitalet. Pero fue eso, una excusa. Con Toshack de entrenador y un equipo en el que lo más llamativo fue el debut del portero del Sanse Llorca, el equiupo txuri urdin hizo el ridículo en tierras catalanas.Encajó un gol de falta directa, convertido por Javi García, en el minuto 15, y después otro de contragolpe, de Siscu, en el 64 para acabar con la tímida reacción de la Real. Y a partir de ahí, el juego se niveló, se volvió insulso y la Real pareció tirar el partido. Que Gabilondo acabara marcando en el minuto 90 el 2-1 definitivo no hizo sin agrandar la herida de haber perdido de nuevo contra un equipo de inferior categoría.
· Temporada 2002-2003, Zaragoza - Real Sociedad
Ni siquiera la brillante Real subcampeona de Liga fue capaz de romper el mal fario copero. Cierto que en un sorteo dirigido le tocó el peor rival posible, un Zaragoza recién descendido a Segunda, pero las circunstancias de la eliminación llevaron a pensar en que la Real tiraba sistemáticamente la Copa. Soriano hizo el 1-0 al cuarto de hora, rematando un córner sin oposición alguna. Pero cinco minutos después todo se puso de cara. Komljenovic comete penalti sobre Kovacevic y, de forma muy rigurosa, López Nieto expulsa al zaragocista. De Pedro, infalible, pone el 1-1. Pero en el minuto siguiente, un Zaragoza ya con diez, puso el 2-1, también de penalti, gracias a una mano de Rekarte. A partir de ahí, la Real protagonizó un sublime ejercicio de impotencia que se coronó en el minuto 88 con el 3-1 definitivo, obra de Drulic. 70 minutos contra un Segunda División con un jugador menos no fueron suficientes para que la Real rompiera su nefasta racha en la Copa.
· Temporada 2003-2004, Alavés - Real Sociedad
Con canteranos y suplentes afrontó la Copa la Real de Champions entrenada por Raynald Denoueix. La fórmula bastó para pasar la primera eliminatoria ante el Oviedo, con el 1-2 de Gabilondo en el último minuto, pero no para superar al Alavés en la siguiente ronda. Y el caso es que una joven Real en la que jugaron seis futbolistas con dorsal del filial (Zubiaurre, Azpilikueta, Garrido, Xabi Prieto, Oskitz y Domínguez) no hizo un mal partido. De hecho, se adelantó pronto en el marcador, con un gol de Mikel Alonso en el minuto 17. Pero en tres minutos fatídicos, muy cerca del final, la Real tiró de nuevo la eliminatoria. En el minuto 81 Rubén Navarro hizo la igualada tras un mal despeje en un córner y solo dos minutos después Kiko hizo el segundo. La Real acumulaba entonces ocho jornadas sin ganar en la Liga y estaba clasificada para los octavos de la Champions, por lo que obviamente no estaba pensando en la Copa.
· Temporada 2004-2005, Mirandés - Real Sociedad
Eliminar al Burgos en primera ronda, por 1-3 y remontando gracias a la entrada en el campo de Kovacevic, solo sirvió para pasar una eliminatoria, pero no para evitar un nuevo ridículo. El verdugo fue el Mirandés, que en aquel momento ocupaba la última posición en su grupo de Segunda B. A pesar de que Anduva recibió el diluvio universal, Mejuto González se empeñó en jugar. Un campo tan encharcado como embarrado, propio de otras épocas y no de la primera década del siglo XX, condicionó por completo el partido, que acabó con 0-0, e igualó mucho las fuerzas de ambos contendientes llevando el choque a la vertiente más física del fútbol. La prórroga tampoco vio goles de ninguno de los dos equipos y el ganador tuvo que dilucidarse en la tanda de penaltis. Kovacevic y Mikel Alonso fallaron los dos primeros de la Real. Pero el Mirandés también falló su tercer y quinto lanzamientos, con lo que Arteta forzó el desempate. El Mirandés marcó, De Paula falló y la Real fue eliminada.
· Temporada 2005-2006, Zamora - Real Sociedad
Una de las eliminaciones más sangrantes de una larguísima lista de fracasos fue esta. La Real hizo una primera parte paupérrima y encajó el 1-0 a la salida de un corner, obra de San Miguel en el minuto 36. Pero tres minutos después se encontró con un golpe de fortuna. El portero local, Vilches, derriba a Gari Uranga dentro del área. Penalti y expulsión. De Paula lanza el penalti y lo falla, pero queda por delante toda la segunda parte. La Real sale arrolladora tras del descanso y marca el propio De Paula, de cabeza, en el minuto 56. Pero el equipo de Amorrortu, incomprensiblemente, se frena y deja pasar los minutos por una superioridad que no llega a plasmar en el marcador. Tras 80 minutos con diez jugadores, el Zamora llega al premio de los penaltis. Y ahí la Real supera sus desastres. A Boris se lo para José Luis. Novo lo tira fuera. Agirretxe al larguero tras tocar el guardameta. Y Garrido al poste. Cuatro tiros. Ningún gol. Cinco penaltis en el encuentro y los cinco desperdiciados. El Zamora gana la tanda fallando tres de sus cinco lanzamientos y sin que la Real agote el quinto. Un sainete impensable.
· Temporada 2006-2007, Málaga - Real Sociedad
La eliminación de esta temporada no fue culpa de la Real, pero suma en esta lista. Los culpables fueron dos árbitros, Rubinos Pérez y Megía Dávila, pero dolió igual. La Real perdió contra un Málaga de Segunda por 4-1 en el partido de ida. No recibía cuatro goles fuera en Copa desde 1979, y fue el Valencia de Kempes el que se los hizo. Díaz de Cerio adelantó a la Real, pero Rubinos concedió el empate de Salva en falta y en las protestas expulsó a Rekarte y Novo. Con nueve durante 45 minutos, la goleada parecía inevitable. La debacle le costó el puesto a José Mari Bakero. Ya con Lotina en el banquillo, la Real planteó el partido para remontar. Marcó Díaz de Cerio en el minuto 7. Lo hizo de nuevo en el 75. Quedaban quince minutos para marcar un gol más y eliminar al Málaga. Pero Megía Dávila no quiso. Perdonó incontables tarjetas al Málaga y, ya en el minuto 80, concedió el 2-1, convertido por Chengue Morales, a pesar de que lo había conseguido tras una clarísima falta a Mikel González.
· Temporada 2007-2008, Las Palmas - Real Sociedad
Que la Real estuviera en Segunda solo sirvió para mejorar un aspecto de las habitualmente trágicas eliminaciones: que sus rivales ya no eran de inferior categoría sino también de Segunda. Pero nada más. Al equipo txuri urdin le tocó en suerte Las Palmas cuando todavía se estaba aclimatando a la categoría. Y en el minuto 2 de partido todo parecía ponerse de cara, cuando Juanpa era expulsado con roja directa por una brutal patada sobre Castillo. Pero la Real ni cogió el mando del partido ni creó ocasiones de gol en la portería de Nacho González. Y, jugando contra diez durante 88 minutos, acabó perdiendo el partido al marcar Juanma un gol de cabeza tras un saque de esquina mediada la primera parte. A partir de ahí, estuvo mucho más cerca el 2-0 de Las Palmas que el 1-1 de la Real, que incluso acabó con nueve por las autoexpulsiones de Skoubo y Xabi Prieto. El equipo dirigido por Coleman tampoco se sacaba la espina de la Copa, perdía el segundo de los tres partidos que había disputado y solo había marcado un gol de penalti.
· Temporada 2008-2009, Celta - Real Sociedad
Lillo parecía que sí se iba a tomar la Copa en serio. En el arranque de la temporada, su Real eliminó con brillantez al Zaragoza, a partido único y en Anoeta, con un gol de Marcos. A Lillo, por cierto, le expulsaron ese día por primera vez en su carrera. Pero en la segunda ronda regresaron las peores sensaciones, jugando contra el Celta y en Balaídos. Dinei marcó los dos goles del equipo gallego, haciendo fácil la victoria. El primero llegó en el minuto 22, el segundo en el 64. El equipo txuri urdin, con un partido horrendo, no llegó a disparar ni una sola vez entre los tres palos que defendía Falcón. Y así es imposible marcar un gol. El mejor, de largo, fue Zubikarai, que con cinco paradas de mérito evitó que la Real saliera goleada de esta edición de la Copa. Alguno recordará aquel partido como el del debut de Dramé, un sospechoso fichaje que apenas jugó dos encuentros con la camiseta realista.
· Temporada 2009-2010, Real Sociedad - Rayo
Si en los dos primeros años en Segunda se perdió en la Copa fuera, a la tercera se probaron las mieles del fracaso en Anoeta. Cierto es que el Rayo jugó un buen partido y que era un conjunto mucho más rodado y conjuntado que el de Martín Lasarte, pero hubo un detalle que agravó el nuevo fiasco copero, y es que el partido se jugó solo cinco días antes de la fecha en la que el club cumplió cien años de vida. Fue el fracaso del centenario, afortunadamente solventado meses más tarde con el ascenso a Primera. Sería injusto colocar esta derrota al nivel de otras de las que aparecen aquí, porque la Real tuvo ocasiones para disputar la clasificación, sobre todo en los pies del debutante Griezmann, y encajó el segundo gol cuando más cerca parecía el empate. Pero los goles de Pachón en el minuto 20 y de Rubén Castro en el 85 dictaron el nombre del ganador.
· Temporada 2010-2011, Almería - Real Sociedad
Con el regreso a Primera tampoco cambió el panorama. Tocó en suerte el Almería de otro viejo conocido, Juanma Lillo. Con el primer partido en casa y con un claro 2-0 a la media hora de juego, tantos de Sarpong y Elustondo, parecía imposible vaticinar la debacle. Pero la Real de la segunda mitad fue irreconocible y el Almería remontó el partido hasta ganarlo por 2-3. Primero se marcó Ansotegi en propia puerta y después Ulloa hizo dos goles, el primero de ellos ayudándose de la mano y el segundo en un contragolpe tras disparar Xabi Prieto al palo. Fue un mazazo difícil de explicar. En el partido de vuelta no se puede decir que la Real no intentara ganar en Almería por los dos goles de diferencia que necesitaba, pero le faltó convicción y fue muy blanda. Dejó que los de Lillo se pusieran 2-0, 5-2 en la eliminatoria, y el gol de Agirretxe a falta de 40 minutos solo sirvió para que, con el 2-1 y todavía dos goles más por marcar para forzar la prórroga, algún iluso imaginara una remontada que nunca llega.
· Temporada 2011-2012, Mallorca - Real Sociedad
La Real de Montanier se quitó un lastre histórico descomunal eliminando al Granada. Desde 1988 no superaba a un equipo de Primera División, desde aquel histórico 0-4 en el Bernabéu en semifinales. Sin embargo, la ilusión se rompió en la siguiente eliminatoria. Esperaba un derbi en cuartos y un camino sencillo hasta la final, pero la Real despreció de nuevo la competición. Con el Mallorca como rival, la Real logró un 2-0 en el partido de ida gracias a Aranburu y Agirretxe. Cuando Ifrán marcó en la isla el 0-1, la eliminatoria parecía sentenciada. Pero la Real superó todos los bochornos precedentes y encajó cuatro goles en los últimos seis minutos de la primera mitad, incluyendo un robo de Chory Castro a Zubikarai por la espalda cuando el guardameta realista había depositado el balón en el suelo. En la segunda parte, el marcador llegó hasta el 6-1 antes de que Montanier reaccionara para salvar la eliminatoria. La noche copera más negra de la historia de la Real.