domingo, enero 12, 2014

PREVIA Villarreal - Real Sociedad. La segunda entrega de la trilogía

Aranburu, último goleador realista en El Madrigal.
Real Sociedad y Villarreal viven la segunda entrega de la trilogía que protagonizan en una semana (lunes, 22.00 horas, El Madrigal, Cuatro), la primera de las que se celebrará en terreno castellonense y la única que tendrá la Liga como competición de disputa. Y si la eliminatoria de Copa se presentaba igualada, más aún después del empate a cero del partido de ida, en choque en el torneo de la regularidad es sumamente importante para apuntalar las aspiraciones europeas de uno u otro equipo. Pase lo que pase, Real y Villarreal son los dos equipos que ocupan los puestos de Europa League al final de la primera vuelta, y habrá muchos otros con un ojo puesto en este partido que cerrará la jornada en el infame y contraproducente horario de los lunes, en el que el equipo txuri urdin debuta esta temporada y que promete convertirse en un asiduo compañero de viaje en la segunda vuelta.

Como la Real pasará una semana fuera de casa, concentrada en El Saler para los dos partidos en Villarreal y el que culminará la semana en Getafe, la expedición que se desplaza a la Comunidad Valenciana la forma toda la primera plantilla, incluyendo los lesionados. La convocatoria definitiva se conocerá tras la suave sesión matinal de este lunes, horas antes del encuentro en El Madrigal. De entre todos los lesionados, sólo se espera la recuperación de Zurutuza, ya adelantada por Jagoba Arrasate en su rueda de prensa anterior al desplazamiento. De momento siguen en la enfermería Estrada, De la Bella, Granero e Ifrán, siendo las reapariciones más cercanas las del lateral diestro y la del delantero uruguayo, aunque de momento ninguno de los dos tiene una fecha segura. En esa lista ya no está Cadamuro, que jugará la segunda mitad de la temporada en el Mallorca, y sí se cuelan dos jugadores del Sanse, Royo como tercer portero y Zaldúa, ya más que asimilado en el primer equipo a la espera de lo que suceda cuando Estrada reciba el alta médica.

Arrasate ya dijo al afrontar el encuentro de Copa del pasado jueves que no repetiría el once que jugó el encuentro de ida de esa eliminatoria en los otros dos partidos que jugarán Real y Villarreal. Aún con las dudas que deja en el aire esa afirmación y sin saber aún la convocatoria, hay elementos que parecen seguros. Bravo estará bajo palos y la defensa la formarán Carlos Martínez, Mikel González, Iñigo Martínez y José Ángel. Salvo que el estado físico de alguno de ellos haga al técnico realista cambiar de opinión, en el centro del campo formarán Markel Bergara, Pardo y Xabi Prieto, aunque tampoco sería descartable que Zurutuza pudiera entrar en el once. Y en la zona ofensiva sería extraño no ver de nuevo a Griezmann, Vela y Agirretxe. Lo normal es que el regreso de Zurutuza convierta a Ros en el único descartado por decisión técnica junto al tercer portero, Royo.

Con los resultados de la jornada, Real y Villarreal terminan la primera vuelta en puestos de Europa League. La Real está en la quinta posición con 32 puntos, con el Villarreal en la sexta con uno menos, 31. Ambos tienen ahora mismo el objetivo de la cuarta plaza, que ostenta el Athletic con 36 tras su victoria del sábado y son perseguidos con 30 por el Sevilla desde la séptima posición y tras su empate en esta jornada. La Real ha sumado ya tres victorias y tres empates en sus nueve partidos a domicilio y no pierde lejos de Anoeta desde que visitó el Bernabéu a comienzos de noviembre. El Villarreal es el conjunto menos fiable como local de los ocho primeros clasificados de la Liga, ya que ha dejado escapar puntos en cinco de los nueve partidos que ha jugado en El Madrigal. La Real, además, se juega hacer historia. Su récord de victorias consecutivas está en seis, logrado en dos ocasiones, en la temporada 1930-1931 y en la 1987-1988. Con la del derbi de la semana pasada, el equipo de Arrasate llegó a los cinco triunfos seguidos.

Hay diez precedentes ligueros para el Villarreal - Real Sociedad, todos ellos disputados en Primera División, y hasta ahora hay una igualdad absoluta en este choque: tres triunfos para cada equipo y cuatro empates. La victoria más abultada del equipo txuri urdin es el 1-3 de la temporada 2000-2001, tres puntos que entonces fueron vitales para la permanencia del equipo que dirigía Toshack. Marcaron aquel día López Rekarte, Tayfun e Idiakez. La Real nunca ha sido goleada en El Madrigal, y su derrota más clara es el 2-0 de la temporada 2003-2004, la única vez en la que cayó derrotada por más de un gol de diferencia. El conjunto realista no ha conseguido ganar en Villarreal desde que volvió a Primera División y su última victoria es el 0-2 de la temporada 2005-2006, con goles de Mikel Alonso y Mark González. La Real ha marcado en sus cuatro últimas visitas, y en las dos más recientes el goleador fue el mismo, Aranburu.

La última vez que estos dos equipos se vieron las caras en Villarreal fue en la temporada 2011-2012, campaña que acabó con el descenso a Segunda del equipo castellonense. El partido se jugó en el tramo final de la primera vuelta, cuando la Real encadenó una serie de buenos resultados desde que tocara fondo en Vallecas y el empate final supuso la cuarta jornada consecutiva sin perder. Fue un resultado justo porque la Real no hizo demasiado para ganar. Arrancando la segunda mitad, Aranburu anotó un golazo en una jugada personal con varios toques y requiebros tras recibir el balón de pies de Vela. Parecía que el encuentro se decantaba así del lado de la Real, pero el partido recobró emoción con la casi inmediata expulsión de Elustondo, injusta pero temeraria con Undiano tal y como estaba y ya con una amarilla. Marco Rubén empató con veinte minutos todavía por jugarse. La Real en todo caso, consiguió aguantar el empate y pudo ganar en el descuento si Griezmann hubiera estado acertado en la ocasión que tuvo.

jueves, enero 09, 2014

REAL SOCIEDAD 0 - VILLARREAL 0 Una batalla sin heridos

Seferovic, mucho trabajo sin gol.
Real y Villarreal libraron en Anoeta una batalla que no dejó heridos. Eso, interpretado en lenguaje futbolístico, no significa otra cosa que llegar al pitido final del árbitro con el 0-0 inicial, y eso que hubo ocasiones en las dos porterías como para que se moviera el marcador. La eliminatoria, que ha dejado unos primeros 90 minutos muy vibrantes, tendrá que resolverse en el partido de vuelta, pero lo que ha quedado claro en el de ida es que ninguno de los dos equipos renuncia a esta Copa, a pesar de los muchos cambios en sus onces. Fue un partido duro, de ritmo muy alto, frenético en la segunda mitad, que pudo decantarse para cualquiera de los dos lados y en el que los mejores jugadores fueron los dos porteros. Anoeta, acostumbrada a ver muchos goles en los últimos encuentros, tuvo que conformarse con un 0-0, pero hay que recordar que en la Copa eso da una ligera ventaja táctica a la Real, pues en El Madrigal le valdrá ganar el partido y cualquier empate a goles.

Viendo el once de Jagoba Arrasate, daba la impresión de que quería que hubiera goles. Dos delanteros centros, Agirretxe y Seferovic, aunque el primero cayó con bastante claridad hasta la mediapunta también para tapar la salida del Villarreal, por delante de dos extremos, Griezmann y Chory Castro, y el doble pivote tan temido por la afición, el formado por Markel y Elustondo. No se puede decir que ninguna de las dos apuestas hayan salido como esperaba el técnico. La de los atacantes sí en cuanto a lucha y trabajo, pero no en cuanto a lo que hace falta en los delanteros, los goles. Ni Agirretxe ni Seferovic estuvieron realmente cerca de marcar, aunque es verdad que no tenía Jagoba muchas más opciones por las lesiones. Markel y Elustondo como pareja de mediocentros están condenados a sufrir, y hoy no fue una excepción. Sufrieron en lo ofensivo, porque la salida de la Real fue claramente por las bandas, y sufrieron en lo defensivo porque el partido se jugó en buena medida en su zona, sin que fueran realmente capaces de frenar al Villarreal.

Y eso que el partido tardó muchísimos en arrancar. En los primeros veinte minutos no sucedió absolutamente nada que no quisieran los defensores de uno y otro equipo. Pasado ese tanteo tan copero en un duelo de nivel tan parejo como éste, Griezmann no aprovechó su estado de gracia goleador y decidió ser generoso cuando en realidad no correspondía. Primero cedió el balón a un marcado Seferovic tras el despeje de Juan Carlos tras una gran internada de Chory Castro y después decidió no probar suerte desde la frontal, sin que hubiera consecuencias en la jugada. Poco antes del descanso sí decidió concluir un buen contragolpe, pero su disparo se marchó muy desviado. Más cerca del gol estuvo el Villarreal, pero ahí surgió la figura de un Zubikarai espléndido. Primero aguantó en pie un mano a mano con Pereira, y después envío a córner un corte de Iñigo Martínez dentro del área que dio la impresión de que hubiera entrado en la portería.

Si en la primera mitad hubo muchos minutos de tanteo, en la segunda se despertaron las hostilidades desde el principio. Y acabó siendo extraño que en un terreno tan acostumbrado a ver goles como el de Anoeta los dos equipos consiguieran mantener su portería acero. Aunque sólo fuera por el dominio territorial y porque el juego estuvo mucho más cerca del área de Zubikarai, de nuevo el Villarreal dio la impresión de estar más cerca de desnivelar el marcador que la Real. Pudo haber disfrutado de la mejor ocasión del partido si Undiano Mallenco, que se complicó la vida de una manera inverosímil en la segunda mitad tras un arbitraje plácido en la primera, hubiera señalado un penalti por mano de José Ángel. Pocos minutos después, el balón rozó el palo por fuera en una buena ocasión del Villarreal. Y con el partido convertido ya en un claro toma y daca, Griezmann debió marcar tras un sensacional pase de Xabi Prieto, casi en su primera acción sobre el césped, pero no terminó de encontrar el balón antes de que Juan Carlos le cerrara los espacios.

Aún siendo un partido más de defensas que de delanteros, tanto Arrasate como Marcelino buscaron el gol con sus cambios. El técnico de la Real colocó al mencionado Prieto, a Vela y a Pardo. Jagoba admitió que sus dos apuestas no funcionaron y retiró a Agirretxe para darle a Xabi Prieto la mediapunta, consiguiendo lanzar un par de ataques bastantes claros, y colocó a Pardo en lugar de Elustondo para dar más juego al centro del campo. Con Vela se buscaba un contragolpe como el que equivocadamente le quitó Undiano a Chory por un fuera de juego inexistente. Pero, hay que insistir en ello, fue un partido de defensas, y eso lo sufrió en sus carnes Seferovic. Cuando en el minuto 65 se le adelantó Musacchio para impedirle un disparo dentro del área tras un servicio en largo, el suizo soltó toda su frustración con un grito nada ahogado. La mezcla entre la frustración y el cansancio le impidió culminar después un contragolpe en el que Griezmann tenía la posición perfecta para hacer el 1-0. Pero su trabajo fue inmenso.

La artillería de la Real estaba ya sobre el campo buscando el contragolpe con su velocidad, y eso se notó en que el partido se abrió todavía más. Pudo marcar Griezmann en un cabezazo forzado tras un pase de Xabi Prieto desde la derecha, y sobre todo pudo hacerlo Vela, tras un centro de José Ángel desde la izquierda, pero Juan Carlos se ganó el sueldo en esa segunda acción. Fueron unos minutos en los que el Villarreal pareció conformarse con el 0-0, con alguna que otra pérdida de tiempo y con Gabriel cayendo varias veces al suelo, con lo que se libró de una tarjeta amarilla de libro, una de las varias que perdonó Undiano, tras soltar muy alegremente el codo en un salto con Prieto. La última ocasión del partido, no obstante, fue para el Villarreal ya en el descuento, cuando Zubikarai sacó con la rodilla un disparo de Pereira tras un espléndido recorte que le había hecho a Mikel González.

0-0 y todo queda a expensas de la vuelta. Arrasate ha demostrado que quiere la Copa, pero también que está notando las apreturas de su plantilla mientras la enfermería no se quede algo más vacía. La solución formada por Markel y Elus para el centro del campo no funciona y lo más seguro es que siga sin funcionar, sin que en realidad sea culpa de ninguno de los dos jugadores, pero la otra alternativa a falta de Zurutuza, Ros, ya ha quedado claro que no es aprovechable para el técnico y es obvio que está cubriendo sus últimos meses en la Real. Lo mejor del partido, un Zubikarai que ha respondido con muchísima categoría en la Copa y en el partido que jugó en Champions y el gran partido de sus dos laterales. Tanto José Ángel como Zaldúa estuvieron a gran nivel, tanto en defensa como en ataque. Mikel también regresó al once francamente bien. Y Griezmann, aún desacertado, es un diablo que vuelve loca a cualquier defensa. Con eso, y este 0-0 de la ida, se puede ir a Villarreal pensando en pasar una eliminatoria igualadísima.

miércoles, enero 08, 2014

PREVIA Real Sociedad - Villarreal. El reto de hacer historia

El primer gol de Ros, en la ronda anterior ante el Algeciras.
Vuelve la Copa (jueves, 19.30 horas, Anoeta, Canal + Liga y Gol TV) y con ella el reto para la Real de hacer historia en la competición. Una historia en apariencia modesta todavía, pero necesaria para ir alcanzando logros más trascendentes. Y es que la Real no supera dos eliminatorias coperas desde la temporada 1997-1998, aunque entonces ambas fueron ante rivales de inferior categoría, y en los últimos 25 intentos de redimirse de sus pecados en este torneo apenas ha sido capaz de eliminar a un equipo de Primera, el Granada en la temporada 2011-2012. Este de Copa será el primero de los tres enfrentamientos consecutivos contra el Villarreal, al que visitará la semana que viene el lunes en partido de Liga y el jueves en la vuelta de esta eliminatoria copera. Lo mejor, que la exigencia del rival no permitirá que el equipo txuri urdin se duerma y piense en la facilidad de su trayectoria en el cuadro, a pesar de que el ganador de esta eliminatoria se enfrentará a un equipo en teoría inferior, al vencedor de la eliminatoria entre el Almería y el Racing.

Dadas las muchas ausencias y el estado físico de alguno de los jugadores que sí están disponibles, caso de Carlos Martínez, Rubén Pardo o Xabi Prieto, se esperaba la presencia de algún jugador del Sanse para afrontar esta choque copero, especialmente Gaztañaga, pero Jagoba Arrasate ha decidido que la convocatoria sea exactamente la misma que formó para el derbi del pasado domingo. Hay que recordar que, por enfrentarse dos equipos de Primera, la lista para este partido de Copa es ya de 18 jugadores y no de 16, como lo fue en la pasada eliminatoria ante el Algeciras. De esta forma, el único jugador del Sanse en la lista es Joseba Zaldúa, cuya presencia viene obligada por las bajas de De la Bella y Estrada. Junto a ellos siguen en la enfermería Ifrán, Granero y Zurutuza. Cadamuro, cuya cesión al Mallorca se daba por hecha ya desde el martes, tampoco forma parte del grupo que recibirá al Villarreal. La buena noticia es que el derbi no parece haber dejado ninguna secuela en el equipo.

Arrasate sólo confirmó dos aspectos del once que se enfrentará al Villarreal en este primer choque. Por un lado, que habrá cambios, aunque no los cuantificó. Por otro, que Zubikarai será de nuevo el guardameta titular en la Copa. A partir de ahí, muchas incógnitas. Lo normal es que los laterales sean José Ángel y Zaldúa, para dar así descanso a un Carlos Martínez que ya forzó para jugar ante el Athletic. Mikel González volverá al centro y lo normal es que Ansotegi dé descanso esta vez a Iñigo Martínez. Ros y Elustondo parecen seguros en el centro del campo, y les acompañará en el centro del campo uno de los tres titulares en el derbi, probablemente Markel, dando descanso a Pardo y Prieto. Y por delante de ellos los planes de Arrasate no están nada claros. Lo más probable es que Chory Castro y Seferovic cuenten con la oportunidad de estar en el once, y la duda es si su acompañante será Vela o Griezmann. Bravo y Agirretxe estarán en el banquillo completando la lista.

En la anterior eliminatoria, la Real se benefició de su condición de equipo europeo y tuvo como rival a un conjunto de Segunda B, el Algeciras, al que eliminó tras empatar a uno en el partido de ida y golear en el de vuelta por 4-0. El Villarreal superó en los octavos a otro equipo de Primera, el Elche, tras empatar a dos en El Madrigal y vencer en el Martínez Valero por 0-1. Por tanto, ambos equipos han ganado y sin encajar goles el único precedente de esta temporada en la Copa, la Real como local y el Villarreal como visitante. El choque entre Real y Villarreal supone enfrentar al quinto y al sexto clasificados de la Liga. En esa competición, la Real encadena cinco victorias consecutivas en Anoeta y sólo ha sufrido una derrota, a manos del Atlético de Madrid por 1-2. El Villarreal ha jugado nueve partidos lejos de su estadio y sólo ha perdido tres, empatando uno y ganando cinco (ante Almería, Osasuna, Elche, Levante y Rayo), aunque ninguno de ellos fuera ante uno de los diez primeros clasificados de la Liga.

Existe un precedente copero entre Real Sociedad y Villarreal, en la temporada 1986-1987, la que finalizó con el título conquistado ante el Atlético de Madrid en la tanda de penaltis, el último que logró la Real en su época dorada. Pero en aquella ocasión no hubo encuentro en Donostia, la eliminatoria se disputó a partido único y el equipo de John Toshack venció en El Madrigal por 0-1. El equipo txuri urdin tiene que hacer frente a un inquietante registro histórico en la Copa. Desde la temporada 1997-1988 no ha sido capaz de superar dos eliminatorias en esta competición. Entonces superó al Burgos (0-2 y 0-0) y al Xerez (1-0 y 4-2). Tras jugar la final de Copa en 1988, y debido a los muchos fracasos contra equipos de inferior categoría que ha acumulado, la Real sólo ha jugado once eliminatorias contra equipos de Primera División, con un resultado nefasto, pues apenas superó una de ellas, ante el Granada en la temporada 2011-2012.

domingo, enero 05, 2014

REAL SOCIEDAD 2 - ATHLETIC 0 Lo que habría disfrutado el barro de Atotxa

Griezmann y Pardo, goleadores y jugadorazos.
El derbi sigue siendo txuri urdin. El de hoy dejó tres puntos más para la Real en su camino para repetir el espléndido cuarto puesto de la temporada pasada y esta vez tienen valor doble, porque el rival no sólo era el Athletic, con el componente emocional que eso tiene, sino que además era ese cuarto clasificado al que el equipo de Jagoba Arrasate aspira a capturar. Un punto les separa ahora. La victoria llegó por pegada, que no por un fútbol brillante. Porque fútbol, lo que ahora muchos consideran fútbol, no hubo demasiado. Pero fútbol del de antes sí hubo mucho. Porque fue un derbi como tantos otros que se han vivido en Atotxa, de esos en los que 22 tipos se dejan la vida en cada balón, en los que cada metro hay que sudarlo, cada balón hay que afrontarlo como si fuera el último y cada ocasión de gol la única que se va a disfrutar en todo el partido. Sólo faltó el barro, eso que durante tantos años cubría cada centímetro de Atotxa y que las nuevas generaciones no han visto más que en vídeos.

No se jugaba un derbi con Real y Athletic en posiciones europeas desde la temporada 1997-1998, y salvando algunas distancias fue un derbi muy parecido a aquel. Arrasate dispuso su once de gala, pero no su disposición habitual, la de jugar, tocar para que los de arriba hicieran diabluras y dominar la pelota. Y aunque esa decisión no estuviera acompañada de brillantez en el toque, fue un acierto. ¿Por qué? Porque el Athletic iba a basar su planteamiento en que la Real no jugara. Es lo que hizo Luis Fernández entonces y es, aunque de una forma mucho más liviana, lo que quiso hacer Valverde hoy y consiguió en muchas facetas del encuentro. ¿La diferencia? Que el Athletic no se adelantó en el marcador como entonces. La verdad es que apenas tuvo opciones para hacerlo más que a balón parado, en un cabezazo de Gurpegi que dirigió fuera de la portería de Bravo y en un despeje del chileno en un disparo a bocajarro pero con poco ángulo.

La Real optó por sacar el balón en largo. Y, ojo, sacar el balón en largo no quiere decir mandar pelotazos. El equipo txuri urdin tuvo claro que la presión del Athletic iba a poner en peligro el partido si optaba por una salida con pases cortos y encontró en Bravo al mejor lanzador posible. De esta forma, y mientras el marcador no se moviera, el elevadísimo ritmo de juego iba más en contra del Athletic que de la Real, que podía seguir esperando un chispazo de sus hombres ofensivos. El primero no llegó hasta los 21 minutos, cuando Vela disparó fuera desde lejos. En la jugada siguiente, una descomunal apertura de Pardo al mexicano fue seguida del pase de éste, que Agirretxe no llegó a rematar por muy poco. El partido decayó algo en torno a la media hora, y se enfangó en el único tramo en el que las faltas, no demasiadas al final, tomaron el protagonismo. Sobra decir que ahí Vela encuentra petróleo. Forzó una amarilla para Balenziaga, después de que Pérez Montero le perdonara una a Mikel Rico nada más arrancar el partido.

Con una batalla igualada y de tremenda lucha en el centro del campo, un gol podía ser decisivo. Por eso fue tan vital que la Real, esta Real tan acostumbrada a ganar cuando se pone por delante en el marcador, hiciera el primer tanto. ¿Y quién lo iba a hacer más que Griezmann, que suma doce en los últimos doce encuentros? Pardo botó un córner abierto que llegó a los pies del francés en la frontal del área. Enganchó un gran disparo, que Vela intentó rebañar dentro del área pequeña, pero el balón se estrelló en el cuerpo de Iraizoz. El esférico, casualidades del destino, salió despedido al mismo lugar del que había salido y Griezmann armó un segundo disparo, menos limpio pero con una posición del cuerpo mucho más complicada. Vela, que no estaba en fuera de juego pese a las protestas, tapó al meta del Athletic aunque no llegó a conectar el balón antes de que se convirtiera en el 1-0. El francés sabe que vive el mejor momento de su carrera. Podemos perder el tiempo hablando de si está jugando su última temporada aquí o podemos disfrutar de él, de su fútbol y de la forma en que celebró el tanto en otro derbi que hizo suyo, como hace un año.

El once inicial que sacó Jagoba Arrasate.
El gol llegó en el minuto 43 y, en realidad, sin que ninguno de los dos porteros hubiera tenido que hacer una gran parada para evitar que el contrario se adelantara. Por eso, hay que insistir en ello, adelantarse tenía más importancia que otros días. De esta forma, la Real pudo fiar su juego ya con absoluta tranquilidad a su demoledor contragolpe y al acierto que pudiera tener a balón parado. Para eso no era necesario más que recuperar la fortaleza defensiva que el equipo exhibió a principio de temporada. Y la encontró, aún con Mikel González en el banquillo, sobre todo por la solidez en la segunda mitad de Markel Bergara, que en la primera mitad había cometido alguna que otra temeridad (y es habitual, tanto su impresionante mejora en los segundos 45 minutos como lo de las temeridades, lo fue la falta a Ander Herrera en la frontal del área que cometió y la mano involuntaria dentro del área, que no es penalti pero todos sabemos que cosas más raras se han pitado), pero sobre todo por un Rubén Pardo descomunal. Lo tiene todo. Y hoy robó nada menos que 13 balones, uno de cada cinco de los que la Real le arrebató al Athletic y el doble que Markel.

Pudo matar el partido la Real nada más salir de los vestuarios con dos córners consecutivos. El primero se paseó por toda el área del Athletic sin encontrar rematador y el segundo lo peinó Iturraspe sobre su propia portería y el poste evitó el gol o que Balenziaga lo sacara con la mano. A partir de ahí, la Real se echó un poco más atrás y dejó que el equipo vizcaíno controlara la pelota. ¿Peligro? En realidad no demasiado. Sí había cierta sensación de que podía pasar algo cuando Muniaín, muy activo, recogía la pelota, pero el partido le fue retrasando cada vez hasta que dejó de tener llegada al área. Valverde fue metiendo jugadores de ataque en su equipo según iba protegiéndose de una expulsión que, visto los espacios y el estado salvaje en que se encuentran Griezmann y Vela, se antojaba más que posible. Primero retiró a Balenziaga y después a Mikel Rico, que cortó con alevosía una internada del mexicano por la derecha y vio amarilla, haciendo trascendente la que le perdonó el árbitro al inicio, e incluso pudiendo ver la roja directa en esa jugada.

Jagoba movió ficha en el ecuador de la segunda mitad, quitando a un Agirretxe enchufado y peleón pero sin ocasiones para colocar en el centro del campo a un Elustondo que, ojalá no fuera tan intermitente en su fútbol por rendimiento y por lesiones, estuvo a gran nivel, cubriendo mucho terreno, cortando juego y ayudando mucho en lo que tocaba: bregar para que el Athletic no llegara al área. Acto seguido, Griezmann pudo matar el partido, en un mano a mano con Iraizoz que no supo picar por encima del arquero visitante (por seguir con el juego de palabras, había tocado con la mano antes de controlar, de forma involuntaria pero pitable). De ahí al final, el Athletic tuvo dos ocasiones claras. La primera, en el minuto 83, la tuvo Aduriz, que no estuvo nada valiente para buscar el remate en un gran centro desde la banda izquierda del ataque bilbaíno. La segunda, ya en el 91, fue un disparo de Muniain que Bravo envió a córner, aunque el balón se hubiera marchado por muy poco. Ese disparo llegó después de que el colegiado señalara un fuera de juego inexistente a Chory Castro cuando ya encaraba solo a Iraizoz.

Bravo agarró el balón tras la jugada que nació del córner que él mismo había forzado y parecía que el partido iba a morir ahí, pero faltaba un último destello de clase. En primer lugar de Bravo, que aprovechando el viento a favor, puso un pase absolutamente descomunal en el pico del área contraria. El balón llegó a la frontal a Seferovic, que vio la llegada de Pardo, qué portentoso esfuerzo el suyo hoy, y le puso un envío perfecto. El riojano pudo confiarse algo en el control y se ayudó ligeramente de la mano (aunque la imagen de televisión no lo deja absolutamente claro, lo reconoció él mismo después del partido). A partir de ahí, pura magia. Regateó con la enorme clase que tiene y colocó el balón en el interior de la portería sin que Iraizoz pudiera hacer nada. Su celebración, a la altura, la que exige marcar un gol en un derbi vistiendo la camiseta txuri urdin. El gol tiene una importancia capital porque, además de certificar la victoria, pone a la Real en una posición muy ventajosa en el average particular con el Athletic.

El 2-0 del marcador de Anoeta.
El de hoy no pasará a la historia por ser uno de los mejores derbis que se recuerden, pero lo que nadie podrá discutir es que la pelea ha sido enorme desde el primer al último minuto. Todos y cada uno de los jugadores que han pisado el césped se han dejado la vida. Y parece claro que, a igualdad de entrega, la Real tiene más argumentos que el Athletic para ganar. Aunque en este duelo haya sido por chispazos de sus jugadores más talentosos que por una actuación más sólida en su conjunto. Las ovaciones que escucharon Griezmann y Vela al ser sustituidos, exhaustos, es la mejor demostración de lo que tiene este equipo, un glorioso potencial que no tiene límite cuando además el entramado defensivo acompaña de esta forma. La Real, que encadena cinco victorias consecutivas en la Liga y otras tantas como local, sólo sufrió en momentos muy puntuales, y eso en un derbi tan intenso es mucho decir. Con el barro de Atotxa habría sido una victoria más mítica, pero tiene gran valor en el cuidado césped de Anoeta, donde se ha jugado Champions hace nada y de seguir así se volverá a jugar de nuevo, y esperemos que mejor, dentro de poco.

sábado, enero 04, 2014

PREVIA Real Sociedad - Athletic. Tambores de derbi en la cumbre

Clara victoria de la Real en el último derbi en Anoeta.
Suenan tambores de derbi (domingo, 20.00 horas, Anoeta, Canal + 1). Y suenan porque por primera vez en casi dos décadas el partido llega con los dos equipos en zona europea, ambos en la cumbre, luchando por algo más que la supervivencia o con una gran desigualdad entre ambos contendientes. Los puntos cobran una importancia esencial en estas posiciones europeas y, no hay que olvidarlo, también un golaverage que quién sabe si no será decisivo al final de la temporada. El Athletic ya ha jugado esta temporada en Anoeta, lo hizo como local en la segunda jornada ante Osasuna, dejando unas imágenes de bastante triste recuerdo que no habría que olvidar dentro de la obligada rivalidad deportiva que hay entre los dos conjuntos, más aún teniendo en cuenta el espléndido comportamiento que tuvo la afición txuri urdin mientras la Real salía victoriosa de un partido históricamente tan trascendente como último derbi en San Mamés. Tambores de derbi, sí. Y en la cumbre, con tres puntos muy importantes en juego.

Como le vino sucediendo en las últimas semanas de 2013, no ha tenido mucho donde elegir Jagoba Arrasate para hacer la convocatoria, ya que se lleva a los 17 jugadores del primer equipo que tiene en condiciones de disputar el encuentro y a Joseba Zaldúa, que ya se ha convertido en un habitual debido a las lesiones simultáneas de De la Bella y Estrada. La buena noticia de la lista es que los dos jugadores que estaban en duda han entrado en el grupo. Se trata de Carlos Martínez y Xabi Prieto, y la importancia de este hecho reside en que, si están en condiciones, ambos serán titulares. También era duda Cadamuro, que es el único jugador que sale con respecto al equipo que cerró el año ante el Granada, aunque no queda claro si por molestias o por decisión técnica. En su lugar, y esta es la otra gran noticia de la convocatoria, vuelve Mikel González, una vez superada su lesión. Los que siguen en la enfermería son Ifrán, Granero, Estrada, el mencionado De la Bella y Zurutuza.

El once de Arrasate se parecerá mucho al que consiguió los dos últimos triunfos en Liga, ante Betis y Granada. Bravo estará bajo palos, con la única novedad prevista, Mikel González, ocupando el centro de la zaga junto a Iñigo Martínez. José Ángel y Carlos Martínez estarán en los laterales. Si este último no está para 90 minutos, entraría Zaldúa. Lo normal es que se repita el centro del campo formado por Markel, Pardo y Xabi Prieto. Y por delante de ellos se alineará el tridente de gala, el que forman Vela, Griezmann y Agirretxe. La única variación probable en este once depende del estado del capitán. Si Prieto arrancara desde el banquillo, entraría en el once Elustondo y Pardo sería, probablemente, el centrocampista más adelantado. Zubikarai, Ansotegi, Ros, Chory Castro y Seferovic serán las balas seguras que el técnico txuri urdin tendrá a su lado para los cambios de la segunda mitad.

Real y Athletic comienzan la jornada en puestos europeos, algo que no sucedía antes del derbi desde la temporada 1997-1998. El equipo txuri urdin es quinto con 29 puntos y está cuatro por debajo del conjunto bilbaíno, cuarto con 33. La Real tiene un punto de ventaja sobre el sexto clasificado y tres sobre el séptimo, ya fuera de la zona europea. Los de Arrasate suman unos números impresionantes y llegan a este encuentro después de cuatro victorias consecutivas, con una derrota (la del Santiago Bernabéu) en los últimos nueve y con otras cuatro victorias seguidas en Anoeta y seis partidos sin caer como local. En Anoeta sólo ha ganado el Atlético, 1-2, en la tercera jornada de Liga. El Athletic ha perdido la mitad de los ocho partidos que ha disputado lejos de San Mamés, pero ha ganado tres, 1-2 en Valladolid y Málaga y 0-1 en Getafe. La Real es el cuarto máximo goleador local, con casi tres goles de media por partido (hasta 17 en esas últimas cuatro victorias), y el Athletic el undécimo goleador a domicilio, apenas superando el gol de media por encuentro.

El derbi vasco se ha jugado en Donostia en 66 ocasiones, todas ellas en Primera División. La Real consiguió la victoria en 32, el Athletic en 19 y los 15 partidos restantes acabaron en empate. En Anoeta se han jugado 17, de los cuales siete acabaron con triunfo local, cuatro con victoria visitante y los seis restantes en empate. Desde el regreso a la Real a Primera no se ha producido ningún empate: dos veces ganó la Real y otra lo hizo el Athletic, aunque en los últimos diez derbis en Anoeta el Athletic consiguió puntuar en seis. El triunfo visitante más holgado fue el 1-7 de la Liga 1929-1930. La mayor goleada txuri urdin es el emblemático 5-0 que se repitió en dos ocasiones, en la temporada 1976-1977, el mítico día de la ikurriña, con dos goles de Gaztelu, otros dos de Satrústegui y otro de Zamora, y en la campaña 1994-1995, con un hat trick de Kodro y sendos goles de De Pedro e Idiakez. Hay 19 años de diferencia entre uno y otro resultado. Justo los años que han transcurrido desde el de 1995.

La pasada temporada, la 2012-2013, la Real ganó el derbi con mucha más claridad de lo que indicó el 2-0 final. La ausencia de Bravo hizo que Montanier colocara a diez jugadores procedentes de Zubieta en su once inicial, con Vela en el banquillo y De la Bella como único jugador foráneo. La Real jugó con una gran intensidad desde el principio, y aunque en la primera mitad hubo dominio alterno las ocasiones de los últimos minutos decantaron la balanza del lado txuri urdin. Sin haber probado siquiera a Zubikarai, el Athletic se fue al descanso con el 0-0 inicial que no mereció. En la segunda mitad, la Real aceleró el ritmo y desarboló a su rival. El 1-0 llegó en una jugada entre Zurutuza y Agirretxe que culminó Griezmann, firmando por fin una sensacional actuación en un derbi. Quedaba media hora para el final, pero la Real no aflojó. En el minuto 72, Amorebieta despejó con el brazo un disparo de Xabi Prieto. Penalti y expulsión, aunque por doble amarilla y no por roja directa. Vela, que acababa de entrar al campo, lo transformó. El equipo txuri urdin no quiso hacer sangre con una goleada más abultada y se conformó con el 2-0.

viernes, diciembre 27, 2013

Diez momentos inolvidables para la Real en 2013

Se acaba un 2013 memorable y es hora de recordar todo lo que ha marcado el devenir de la Real en el año que ahora termina. Un año de triunfos importantes, de debates interminables, de enormes lecciones de la afición y de algunas decepciones. De momentos felices combinados con alguno también complicado. Un año que ha llevado de nuevo a la Real a Europa después de una década de ausencia, y que en la Liga ha devuelto al conjunto txuri urdi al lugar que por historia ha de disputar siempre, el que permite luchar por objetivos importantes. Ha habido muchos más, pero, buenos y malos, estos son lo diez momentos que más han marcado a la Real en los últimos doce meses

· La memorable remontada al Barcelona
Chory hizo los dos primeros. Después llegó el de Agirretxe.
Con una Real en alza, Anoeta recibió al casi todopoderoso Barcelona, que acumulaba 18 victorias y un empate en una primera vuelta descomunal. Pero llegó al estadio donostiarra en la víspera de San Sebastián, y el santo ayudó a la Real a lograr una victoria memorable en la que pocos creían cuando en el minuto 24 el resultado era de 0-2. Chory Castro recortó distancias antes del descanso y sembró la duda en el equipo blaugrana. El uruguayo hizo el 2-2 ya en la segunda mitad, culminando unos minutos de vendaval txuri urdin que se habían llevado por delante a Piqué, cuya expulsión forzó Vela con categoría. Y en el último instante Agirretxe se coló entre la defensa para hacer el 3-2, a pase de Carlos Martínez, firmando la mayor remonada de la historia realista y salvaguardando otro año más el inigualable récord de 32 jornadas sin perder que firmó aquella Real campeona sin corona de 1980.

· El último derbi en San Mamés, txuri urdin
San Mamés, profanado para siempre. La afición, feliz.
El fútbol es pasión y dentro de esa pasión la rivalidad regional es esencial. Por eso es tan importante que en todos los libros de historia que se escriban desde ya figure que el último derbi en San Mamés se lo llevó la Real. El Athletic lo intentó, incluso se adelantó a la media hora con un gran gol de Ibai Gómez, pero tuvo que claudicar, hincar la rodilla en el suelo y reconocer la aplastante superioridad txuri urdin. Griezmann hizo el empate casi a renglón seguido y mandó callar a San Mamés con el aplomo de los grandes. En la segunda parte llegó el éxtasis. Agirretxe hizo el 1-2 aprovechando un error de Raúl y Vela hizo el tercero tras una formidable jugada entre Xabi Prieto y Zurutuza. Ambos goles se celebraron en una preciosa comunión con la hinchada en una de las esquinas de San Mamés. La demolición del ya desaparecido estadio bilbaíno empezó aquel día, cuando escribió el nombre de la Real como último vencedor de un derbi jugado allí.

· Victoria clave ante el Valencia
Descomunal partido de Agirretxe ante el Valencia.
Mediada la segunda vuelta de la Liga, empezó a parecer claro que la cuarta plaza, la última que daba acceso a la Champions League, se la iban a jugar la Real, el Málaga y el Valencia. Tras apabullar 4-2 al equipo andaluz, el equipo txuri urdin recibió al valenciano en un partido que casi parecía una final. La Real remontó el tanto inicial de Soldado y se puso con 3-1 gracias a Iñigo Martínez, Chory Castro y Agirretxe. Pero el Valencia recortó distancias con un gol de Jonás y el final fue, por utilizar un eufemismo que se queda corto, muy intenso. La Real sufría, Anoeta animaba al borde del infarto para mantener una victoria vital. Y entonces, en el último minuto apareció Agirretxe para coronar un partido prodigioso. Peleó un balón en el centro del campo, emprendió una galopada imposible con 90 minutos de descomunal esfuerzo ya en sus piernas y cerró el partido con una preciosa vaselina que dejó inmóvil a Diego Alves. Pocos goles se han celebrado tanto en Anoeta. La Champions parecía conseguida.

· Xabi Prieto y el corazón de la Real
El grito de rabia de Xabi Prieto tras el empate a tres.
Una absurda derrota en Getafe y un desesperante empate en Anoeta ante el Granada, sumados a un sprint final espectacular del Valencia complicaron la cuarta plaza. A dos jornadas para el final, había que igualar los resultados del Valencia para asegurar esa plaza gracias al average particular. Pero el Real Madrid, con su temporada acabada, complicó el futuro. La Real generó innumerables ocasiones de gol en un partido sensacional, pero el Madrid fue ganando durante todo el partido. Cuando en el minuto 79 Khedira hizo el 2-3, la clasificación para la máxima competición continental pareció esfumarse. Pero la Real nunca se rindió. Siguió empujando. Con todo el corazón, con toda el alma. Incluso sabiendo que la victoria del Valencia hacía que un punto no fuera suficiente. Y fue en la última jugada del partido cuando Xabi Prieto hizo el empate a tres. Se introdujo con el balón en la portería. Un balón que empujó con el corazón. No valía entonces para conservar la cuarta plaza, pero fue un acto de justicia y una chispa de esperanza vital.

· Riazor culmina el regreso a la Champions
Una foto histórica de un equipo grande.
La clasificación para la Champions llegó en Riazor, en un día de contrastes. La felicidad de la Real chocó con la tristeza de un Deportivo que con el 0-1 final se fue a Segunda División. El equipo txuri urdin llegó a La Coruña sabiendo que el Valencia tenía que pinchar en Sevilla, donde la Real había ganado por 1-2 un par de semanas antes. Cuando el equipo che se adelantó en el marcador, todo parecía perdido. Pero Griezmann puso el 0-1 en el marcador de Riazor y a partir de ahí el panorama cambió. Mientras la Real luchaba por mantener su victoria, Negredo firmó una sensacional actuación, la última con la camiseta del Sevilla, y firmó cuatro goles, ganándose un hueco para siempre en el corazón del aficionado txuri urdin. Hubo que sufrir hasta el final. Un empate del Depor habría ahondado en el drama, porque habría dejado quinta a la Real y no habría salvado al equipo coruñés. Pero al final hubo fiesta en Riazor. Fiesta realista.

· La huida de Illarramendi
Illarra derramó lágrimas en su despedida.
Si había un jugador de entre los que forman la hornada más joven de la Real que llegó a Champions en quien la afición realista tenía confianza plena por su fidelidad, ese era Illarramendi. Y, sin embargo, fue el único que se bajó del barco, el que prefirió fichar por el Real Madrid para, de momento, jugar un papel muy secundario y no disputar la Champions League con el equipo de toda su vida. Su huida debilitaba enormemente al equipo en una temporada mucho más exigente que las anteriores, hacía que las cláusulas de 30 millones, cifra estándar en los contratos de la Real, se mostrasen insuficientes y, sobre todo, abrió una herida en la ilusión realista por los suyos. Si Illarra era capaz de irse así, a la primera y con poco más de medio centenar de partidos de txuri urdin, ¿qué podría motivar a sus jóvenes talentos a quedarse? Los daños de esa herida todavía están por verse. Lloró al irse. Tal era la herida, que no todos le creyeron.

· Griezmann eleva a los altares la vuelta a Europa
Griezmann, una tijera para la historia.
Gerland. Minuto 17. Vela busca en la línea de fondo un pase largo de Zurutuza y cuelga el balón al área. Allí, Griezamnn se eleva. La gravedad no existe. La dificultad, tampoco. Su tijera es perfecta, de una bellísima plasticidad. Su pie izquierdo conecta con el balón en lo más alto, tocando casi el cielo. Y nadie puede evitar que la pelota se introduzca en la portería. La Real vuelve a Europa con un golazo descomunal, en un campo que en la última década ha sido testigo de derrotas de grandes equipos a manos del Olympique de Lyon. Después Seferovic hizo el 0-2 con otro espectacular disparo lejano y en la vuelta, en Anoeta, Vela hizo dos goles más para certificar el pase a la fase de grupos de la Champions League. Pero fue ese instante congelado en el tiempo, el de la ingravidez de Griezmann, el que se grabó para siempre en la memoria de todos los realistas porque fue la mejor carta de presentación, un golpe sobre la mesa y una demostración del potencial de este equipo.

· La lesión de Granero
Granero, marchándose lesionado en su sexto partido.
Esteban Granero simbolizó mejor que nadie la ilusión y la desilusión que se extendió en los primeros compases de la temporada. Su fichaje, para compensar la fuga de Illarra, fue muy bien recibido. Un gran refuerzo para el centro del campo y un jugador que desde el primer día se ganó el cariño de la gente con su actitud. Pero en su sexto partido se rompió. La tan temida lesión de rodilla que obliga a estar seis meses lejos de los terrenos de juego. Su desgracia llegó en el primer partido de la triste fase de grupos de la Champions, ante el Shakhtar en Anoeta, en un choque que acabó con una derrota que probablemente tuvo una influencia decisiva en el mal caminar de la Real en esa competición. Y fue un golpe monumental, otro, a esa ilusión con la que se inició la temporada. Era el refuerzo necesario para que la maquinaria realista no notara la ausencia de su cerebro y apenas estuvo 252 minutos sobre el campo. Aún le esperamos antes de que acabe su cesión.

· Los 6.000 de Manchester
Otra enorme lección de la afición realista.
La ilusión que despertó la clasificación para la Champions encontró su manifestación más hermosa en el más bonito de los campos que hubo que visitar, Old Trafford. Tras hacer cola durante algunas noches en Anoeta, unos 6.000 aficionados estuvieron allí, dando una de maravillosa lección de cómo hay que animar a un equipo, una de las muchas que los hinchas realistas han dado en los últimos años en la división que sea. Sin incidentes y con toda la ilusión del mundo. Aunque la realización televisiva no se dignó a ofrecer ni un solo plano de ellos, estaban allí. Animaron a un equipo que salió demasiado impresionado por el escenario, recorrió las calles de Manchester en una inolvidable kalejira y el presidente del club inglés felicitó a Jokin Aperribay por el sensacional comportamiento de la afición txuri urdin. Incluso obligaron al equipo a salir de los vestuarios para escuchar sus víctores. "We are Champions League", cantaban. Y lo eran. Lo somos.

· Cuatro goles de Vela al Celta
Nada menos que 18 años después de que Kodro firmara cuatro goles en el 5-2 al Tenerife de la temporada 1994-1995, otro jugador realista emuló la hazaña de batir en cuatro ocasiones a un portero rival. Fue Carlos Vela ante el Celta, además protagonizando una remontada memorable. El mexicano adelantó a la Real en el arranque del partido, rematando un centro desde la línea de fondo de De la Bella. El Celta le dio la vuelta al partido y se puso nada menos que con un 1-3. Pero la Real, liderada por Vela, reaccionó a lo grande. El 2-3 llegó de cabeza, tras el lanzamiento de esquina de Chory. Vela llegó al hat trick anotando en posición antirreglamentaria, pero Muñiz Fernández dio validez al tanto. Y el cuarto, el póker, la remontada y la victoria, lo logró Vela colocando el cuerpo de forma maravillosa delante de su marcador para poder batir a placer al guardameta del Celta. Antes de Vela, sólo siete realistas habían metido cuatro goles en un mismo partido.

domingo, diciembre 22, 2013

GRANADA 1 - REAL SOCIEDAD 3 Así se acaba un gran año

Otra victoria de la Real.
Viendo el estado de forma de la Real y los logros que ha conseguido el equipo ahora de Jagoba Arrasate, 2013 no podía acabar de otra manera. El equipo txuri urdin ganó 1-3 en Granada y dio un nuevo salto en la clasificación. La Real ya es quinta, superando al Villarreal, y con estos tres puntos terminó de presentar su candidatura a repetir la cuarta plaza de la temporada pasada, asumiendo que los tres primeros son ya inalcanzables. La victoria de hoy ha tenido dos protagonistas esenciales, que son sin duda los dos mejores jugadores de este equipo y los que están tirando del carro desde hace algunas semanas: Griezmann y Vela. Y cuando el resto del equipo acompaña, aunque sigan viéndose algunos desajustes defensivos, lo normal es que el equipo realista siga sumando de tres en tres. Así se acaba un gran año, con otra victoria más, y ya van ocho en esta temporada, con tres goles más y muy buenas sensaciones.

Lo que la Real hizo bien desde el principio, con lo más cercano al equipo tipo que le permitieron las bajas a Arrasate, fue tomarse el partido en serio. Los primeros minutos fueron claramente del Granada en cuanto a la posesión, pero costó mucho que los dos equipos lograran alguna ocasión de gol. De hecho, los porteros tardaron muchísimo en intervenir, tanto como los delanteros en generar algo de peligro. En esos primeros minutos, a la Real le costó mucho sacar el balón jugado desde atrás, por problemas propios y también porque el Granada comenzó el partido con una excesiva agresividad que Clos Gómez consintió, con sólo una tarjeta amarilla, ya en los últimos minutos de la primera mitad, a Brahimi por una dura patada a Carlos Martínez. El primer damnificado fue Xabi Prieto, que sufrió un clarísimo pisotón que le propinó Iturra. Aún así, poco a poco el mando del partido lo fue asumiendo el equipo txuri urdin.

Es verdad que el Granada se acercó a la portería de Bravo primero, con un centro chut desde la banda derecha de su ataque. Carlos Martínez cerró bien el centro, pero se fue envenenando tanto que el chileno tuvo que intervenir. La respuesta de la Real fue inmediata, con un disparo de Griezmann que repelió Roberto. En el intercambio de golpes, mandaba la Real. Markel estuvo muy cerca de anotar su primer gol con el primer equipo, con un disparo lejano que también despejó el guardameta del Granada. Y casi a renglón seguido llegó el primer gol del partido. Un balón al hueco de Griezmann encontró el sensacional desmarque de Vela, que supo adelantarse a la salida de Roberto. Un buen gol generado por dos grandes jugadores en forma. La jugada, por cierto, le pudo costar más que una tarjeta amarilla a Roberto, que salió alocada y violentamente para evitar que el mexicano marcara, recriminándole absurdamente que había un jugador local en el suelo. Clos Gómez se inhibió.

Quizá lo más negativo de la Real en la primera parte es que no consiguió que su ventaja fuera definitiva. El Granada, de hecho, empató más bien rápido, en apenas ocho minutos. Y en una jugada que pareció bastante evitable. Piti salió bien de un recorte y enganchó un disparo muy lejano que sorprendió a Pardo, que le dio demasiados metros, y a Bravo, a quien el balón superó por encima. Un gran disparo que además hizo un extraño, pero pareció parable. Bravo, en todo caso, ya había advertido a su defensa de cierta dejadez a la hora de cerrar los disparos lejanos. Y en el otro lado de la balanza, la Real volvió a demostrar carácter, porque de ahí, en el minuto 37, hasta el final de la primera mitad, sólo pudo marcar el conjunto txuri urdin, Y de hecho, lo hizo. Vela tuvo antes una ocasión espléndida, rematando en el segundo palo una peinada de Ansotegi. Roberto hizo un paradón, uno más. El 1-2 llegó en un balón a Agirretxe, la defensa consiguió despejar pero Griezmann entró como una exhalación para conectar un disparo sensacional.

Las dudas del Granada en defensa invitaban a pensar en una segunda parte en la que la Real aprovechara los espacios, pero le costó sacar opciones a pesar de que, además, las dejó el equipo local para lanzarse a por el empate. Los porteros, en todo caso, evitaron goles en los primeros minutos. Primero fue Roberto, después Bravo. Esos primeros minutos de la segunda mitad fueron un intercambio de golpes muy intenso, de enorme ritmo y con menos interrupciones que en la primera mitad. El Granada tomó el mando, con una Real más replegada, y El Arabi lanzó fuera la ocasión más clara. La respuesta de la Real, un cabezazo cruzado de Griezmann tras un sensacional centro de José Ángel, que hizo un espléndido partido tanto en ataque como en defensa. Pero al final reinó la lógica y el poderío ofensivo del equipo txuri urdin dio sus frutos. Una arrancada desde atrás de Markel (si confiara más en sus posibilidades cuando mira hacia adelante, en pases y en carreras, crecería mucho) la culminó Vela con un sensacional disparo desde el pico izquierdo del área. Golazo descomunal, el octavo del mexicano en lo que llevamos de Liga.

Con 26 minutos por jugarse tras el 1-3, el Granada no obstante no quiso resignarse a dar el partido por finalizado. Bravo tuvo que hacer una buena parada a disparo de Fran Rico en la primera jugada ofensiva tras el tanto de Vela. En los siguientes minutos, lo cierto es que la Real concedió demasiados tiros al Granada, lo que pudo complicar algo el partido. Jagoba tiene trabajo ahí, porque la seguridad defensiva que esgrimió la Real durante algunos tramos de la temporada no está siendo tan firme en los últimos partidos. Eso sí, salvando la jugada del gol, Bravo estuvo segurísimo durante todo el partido. En los últimos minutos, el Granada cercó el área de la Real pero el partido estaba acabado por la falta de acierto local. Arrasate decidió mantener su apuesta inicial casi hasta el final, y sus cambios fueron algo extraños. Primero Elustondo sustituyó a Agirretxe, que había obligado a Roberto, al final el mejor jugador del Granada, a hacer una gran parada. El dibujo original lo recuperó Arrasate sacando a Seferovic por Griezmann y Ros jugó apenas unos segundos entrando por Pardo.

La victoria de la Real es la guinda a un año 2013 sensacional y lanza al equipo txuri urdin a la quinta posición, con 29 puntos, y duerme a uno del Athletic de Bilbao es vísperas de los dos decisivos encuentros que jugará ante el equipo vizcaíno y el Villarreal, además de la eliminatoria de Copa del Rey ante el equipo castellonense. Los realistas están en una posición inmejorable dados los problemas que ha tenido el técnico en forma de lesiones y por la decepción que se iba acumulando por el triste devenir en la Champions League. Los números del equipo en la Liga no sólo no se han visto afectados por la sobrecarga de partidos en esta primera mitad de la temporada, sino que incluso mejoran los de la pasada campaña a estas alturas. Y con Griezmann y Vela erigiéndose, hoy lo hicieron de nuevo, en los líderes del equipo (once y ocho goles llevan respectivamente), hay pocos límites a lo que puede seguir haciendo este equipo. 2013 ha sido feliz. Ya empieza 2014.

viernes, diciembre 20, 2013

PREVIA Granada - Real Sociedad. A poner la guinda a un 2013 histórico

Carlos Martínez, en el partido de la temporada pasada.
Llega el fin de un 2013 que quedará en la historia realista por méritos propios, con algunos sinsabores pero sobre todo con cuantiosas alegrías. Y habrá que poner la guinda en Granada (sábado, 22.00 horas, Los Cármenes, Canal + Liga, Gol TV), un campo que tradicionalmente no se le ha dado nada bien a la Real y ante un rival que está lejos de mostrarse contundente como local. El partido, importante como todos, llega en una jornada que, además, puede ser muy trascendente si los de Jahoba Arrasate consiguen el triunfo, ya que hay un duelo entre Villarreal y Sevilla, quinto y séptimo respectivamente; el Getafe, octavo, recibe al líder, el Barcelona; y el noveno, el Valencia, recibe al Real Madrid. Pero lo principal es ganar en Granada y Arrasate, aún con las muchas bajas que todavía tiene, tendrá como objetivo dar continuidad a la buena racha txuri urdin y buscar, ya de una forma definitiva, la misma cuarta plaza que ya logró la Real la pasada temporada.

Con las numerosas ausencias, Arrasate apenas ha tenido margen para confeccionar la convocatoria para el último desplazamiento del año. De esa forma, la lista para enfrentarse al Granada es la misma que ante el Betis hace una semana, en el anterior partido liguero. Es decir, los 17 jugadores del primer equipo que están disponibles más Joseba Zaldúa, que en esta ocasión regresaría al banquillo. Y aunque supone ir con lo que se tiene, sin capacidad de elección, eso no mermará en absoluto la capacidad del equipo. Con respecto a la lista del partido copero del miércoles regresan Bravo, Carlos Martínez y Markel Bergara, y los tres volverán seguramente al once titular. Y las bajas siguen siendo las mismas que en los partidos precedentes: Mikel González, De la Bella, Estrada, Granero, Zurutuza e Ifrán. Habrá que ver en qué momento de 2014 vuelven algunos de ellos.

Tras el doble paréntesis copero y el del último partido de Champions, Bravo ocupará la portería. La defensa la formarán Carlos Martínez y José Ángel en los laterales, con Iñigo Martínez y previsiblemente Ansotegi en el centro, ya que el encuentro de Copa lo jugó Cadamuro. Markel Bergara volverá al doble pivote, previsiblemente junto a Rubén Pardo, que fue suplente ante el Algeciras. Xabi Prieto estará por delante de ellos, y lo normal es que en ataque repita el tridente titular de la pasada temporada: Vela, Griezmann y Agirretxe, todos ellos ya en buena racha de juego y goles después de que el último marcara sus dos primeros goles de la temporada ante el Betis. Arrasate podría sorprender en alguna línea, pero lo normal es que el banquillo lo ocupen Zubikarai, Cadamuro, Zaldúa, Elustondo, Ros, Chory Castro y Seferovic. De todos ellos, el que más opciones tendría de jugar es Elustondo.

Después de su goleada al Betis, la Real se ha afianzado en la sexta posición de la tabla, gracias a los 26 puntos que suma, y ya saca tres a sus ahora principales perseguidores, el Sevilla y el Getafe, y seis al Valencia, que es noveno. La cuarta posición, la que da acceso a la Champions League y ahora en poder del Athletic, está a cuatro puntos. El Granada es décimo con 20 puntos, a seis de la zona europea y siete por encima de la de descenso. No obstante, la Real llega de golear en la Copa y el Granada de ser eliminado en los penaltis por el Alcorcón. Siete equipos han sumado más que el txuri urdin a domicilio. Lejos de Anoeta, la Real acumula nueve puntos, con dos victorias y tres empates en ocho partidos. El Granada como local no es nada fiable, y es uno de los equipos que menos puntos ha sumado, seis, gracias a los dos triunfos que ha conseguido. Sus otros seis partidos, incluyendo tres de los últimos cuatro, derrotas. La Real suma tres victorias consecutivas en Liga y sólo una derrota en los últimos ocho encuentros.

Granada y Real Sociedad se han enfrentado en 20 ocasiones en partido de Liga, 16 de ellos en Primera División. Y no es precisamente Granada una ciudad que se le dé bien al conjunto txuri urdin, puesto que de esos 16 partidos sólo ha conseguido ganar en uno, 0-3 en la temporada 1969-1970 con dos goles de Urreisti y uno de Arambarri, y empatar en tres más. Antes de la igualada de la temporada pasada, la Real encadenó siete derrotas consecutivas ante el Granada, marcando tres goles en ellos y nunca más de uno en el mismo partido. La mayor goleada del equipo local a la Real, 4-1, llegó en la temporada 2011-2012. El cuadro histórico se completa con tres enfrentamientos en Segunda División, los tres saldados con clara victoria local (4-1 en la temporada 1945-1946, 2-1 en la siguiente y 3-0 en la 1948-1949), además de un partido, también con derrota txuri urdin por 2-1, en la fase de ascenso a Primera de la Liga 1940-1941.

El encuentro de la pasada temporada, la 2012-2013, acabó con un muy decepcionante empate a cero. Mucho más teniendo en cuenta que una de sus explicaciones fue la falta de ambición realista tras lograr dos brillantes victorias en campos de Champions, La Rosaleda y Mestalla. Montanier apostó por el contragolpe ante un equipo, el Granada, que tenía un serio problema con el gol. La primera parte fue muy floja, y en la segunda la cosa incluso empeoró. Aún así, fue después del descanso cuando la Real tuvo alguna ocasión de marcar, especialmente en las botas de Zurutuza e Illarramendi, pero Bravo también tuvo que emplearse a fondo en una ocasión. La Real no quiso arriesgar lo más mínimo, y sólo la presencia en los instantes finales de Pardo arrojó algo de luz a un encuentro embarullado y al que contribuyó la labor arbitral, permitiendo el juego subterráneo del Granada, repartiendo por igual las tarjetas (tres por bando), cuando hubo 22 faltas (27-5) de diferencia entre uno y otro equipo.

miércoles, diciembre 18, 2013

REAL SOCIEDAD 4 - ALGECIRAS 0 Misión cumplida

Ros hizo su primer gol con la Real.
La Real estará en la siguiente ronda de la Copa del Rey. Sabiendo que el rival, el Algeciras, milita en la Segunda División B esto no tendría que ser noticia. Pero lo es porque la negra historia txuri urdin en los capítulos más recientes de esta competición obligaba a tomarse el partido, ya de una vez por todas, mucho más en serio de lo normal. Y aunque es verdad que al equipo le ha costado lo suyo y ha evidenciado en algunas ocasiones esos tintes displicentes coperos, lo cierto es que ha acabado solventando el encuentro con una nueva goleada en Anoeta que sirve para evitar un sonrojo en este torneo en la temporada 2013-2014 ante un equipo de inferior categoría (en la próxima ronda el rival será ya de Primera, el Villarreal) y que ha dejado un considerable puñado de buenas noticias, desde el otra vez notable partido de Zaldúa al debut goleador de Javi Ros con el primer equipo. Misión cumplida. No es poco. En absoluto.

Se puede pensar que el once escogido por Jagoba Arrasate tenía su peligro, porque sólo colocó de inicio sobre el césped de Anoeta a tres jugadores que ahora mismo pueden sentirse titulares en esta Real, Iñigo Martínez, Xabi Prieto y Vela. El resto, opciones obligadas como las de sus laterales, Zaldúa y José Ángel, y protagonistas de rotaciones en busca de la fortuna como Elustondo, Ros, Chory Castro o Seferovic. El peligro, en realidad, no era tanto, aunque no todos los jugadores aprovecharon su oportunidad por igual. Viendo el marcador, también se podría pensar que el partido fue cómodo, pero no sería la mejor aproximación a su análisis. Y no porque el Algeciras mordiera tanto como en la ida, sino porque la Real tiene la costumbre de mostrar cierta displicencia en estos encuentros coperos que tan poca expectación generan. Pero incluso jugando dos o tres marchas por debajo de lo que este equipo puede dar de sí, la Real, hoy sí, controló con bastante solvencia el partido, a pesar de que la primera parte fue como poco insulsa y generó suficientes ocasiones de gol como para justificar la goleada.

El Algeciras, hay que insistir en que por debajo de lo que mostró ante su público en el partido de ida, fue un digno rival durante bastantes minutos. Lo más preocupante para la Real en la primera mitad, sobre todo en la primera media hora, es que no consiguió salida de balón por el jugador que tiene que protagonizarla: Elustondo. El pivote realista fue levemente silbado después de alguna pérdida de balón, pero eso fue la anécdota. Lo importante es que ha jugado los dos partidos de la eliminatoria ante un Segunda B y en ninguno de los dos ha conseguido mandar. Preocupante, sin duda. Ros, sin hacer tampoco un gran partido, sí encontró buenas sensaciones cuando se descolgaba del doble pivote y se acercaba más al área rival. Enganchaba ahí con un Xabi Prieto al que sí se vio con ganas de dominar el encuentro, pero la salida de balón acababa dependiendo mucho más del gran partido que hicieron los dos laterales, José Ángel por la izquierda y Zaldúa por la derecha.

Aún sin mucho juego, quizá también por el fuerte viento reinante, la Real acabó generando algunas ocasiones de gol bastante claras incluso en sus peores minutos. Seferovic fue el que más buscó el gol y tuvo su mejor oportunidad en el minuto 17, cuando aprovechó un saque de banda de Chory Castro para plantarse delante de Romero, que sacó el balón de su palo corto. En el minuto 35 fue el propio Chory quien rozó el gol, con un gran disparo que desvió el guardameta del Algeciras y que rozó el palo antes de cruzar la línea de fondo. El 1-0 llegó cinco minutos después y fue un auténtico golazo. Javi Ros confirmó sus buenas sensaciones en la frontal del área rival con un magnífico control orientado y un posterior zapatazo que se coló por la escuadra. Es su debut goleador con el primer equipo. Aunque ese gol no alteraba el objetivo del Algeciras para complicar la eliminatoria, un solo gol, lo cierto es que toda la parroquia txuri urdin respiró más tranquila. Y eso que justo antes del descanso hubo un amago de zozobra, en una calamitosa jugada defensiva, que no hizo sino confirmar ciertos nervios en esa línea, que concluyó con un disparo de Andújar al palo.

El once inicial ante el Algeciras.
Como sucedió el domingo ante el Betis, dio la impresión de que el descanso le sirvió a Jagoba para dejar claro a su equipo que había que plasmar en el marcador la teórica superioridad sobre el campo y eliminar cualquier conato de incendio. Y así, el arranque realista tras el descanso fue eléctrico y contundente. Seferovic debió marcar nada más arrancarse la segunda mitad, al recoger un rechace de Romero tras el remate de Xabi Prieto, pero el suizo desaprovechó una meta completamente vacía y envió el balón arriba. En esos momentos comenzaba a ser preocupante la situación del ariete realista, pero esa parte de la historia también tuvo final feliz. Tras una serie de ocasiones más o menos claras que la Real fue desperdiciando, la mejor un pase de Ros a dos jugadores completamente desmarcados al que dio una fuerza excesiva, el equipo txuri urdin solventó el partido con su rodillo habitual en Anoeta, marcando tres goles más en apenas ocho minutos, entre el 67 y el 75.

Seferovic calmó los ánimos rompiendo por fin su sequía y aprovechando un sensacional envío de José Ángel. El suizo, eso sí, estaba en claro fuera de juego. Ese gol hundió por completo las esperanzas del Algeciras, que bajó los brazos y lo pagó. Para entonces, Arrasate ya había introducido dos cambios, Griezmann y Pardo por Chory y Ros, y eso también se acabó notando en la pólvora ofensiva. Casi tras el segundo de esos relevos, un sensacional pase de Vela lo acabó picando Griezmann ante la salida del guardameta visitante para hacer el 3-0. Y cerró la cuenta el propio Vela, rematando de cabeza un envío de Zaldúa. Justo antes pudo haber marcado Iñigo Martínez, pero su disparo con la derecha lo repelió el larguero. A partir de ahí, el Algeciras se estiró buscando al menos un gol en Anoeta, y no anduvo lejos de lograrlo, probablemente incluso lo mereció, pero Zubikarai se mostró muy seguro. En el cierre del partido, Griezmann provocó la última parada de Romero y Muñiz Fernández, mal árbitro incluso para partidos sin historia, anuló un gol legal a la Real.

La Real ha cerrado el año en Anoeta con otra goleada y estará en los octavos de final de la Copa del Rey. Eso no es más que cumplir con su obligación, pues esta temporada aprovechaba su condición europea para tener un rival de Segunda B en su primera ronda. Pero como la historia nos había dado tantos golpes en el pasado, cumplir no es poca cosa. Y menos si el resultado final de la eliminatoria es un claro 5-1. No hay que olvidar que la pasada temporada se sumó el último ridículo ante un rival de menor entidad, un Córdoba de Segunda, que superó a la Real por un global de 2-4 y que ni siquiera perdió el partido disputado en Anoeta. Y eso sin necesidad de recordar sonrojantes eliminaciones anteriores. La Real de Jagoba Arrasate ha cumplido con lo mínimo en este torneo, y ahora toca plantearse la Copa como la oportunidad de hacer algo bonito y compensar el enorme sinsabor que ha dejado la Champions. La eliminatoria contra el Villarreal no sólo devolvería a la Real a las últimas rondas de la Copa, que no ha alcanzado desde hace ya demasiados años, sino que será una preciosa prueba de nivel ante un rival que ahora mismo es directo en la Liga.

martes, diciembre 17, 2013

PREVIA Real Sociedad - Algeciras. La Real ya no puede permitirse más ridículos en la Copa

Así fue el 1-0 del partido ante el Algeciras de la 66-67.
Quién iba a decir que un partido contra un Segunda B podría tener un carácter tan importante (miércoles, 19.30 horas, Anoeta, Canal + Liga, Gol TV). Pero lo tiene porque el equipo txuri urdin ya no puede permitirse más ridículos en la Copa. Es el momento de trazar una línea, de poner un antes y un después en la historia reciente del club en esta competición del KO. Es tiempo de que la Real olvide fiascos pasados y empiece a demostrar que tiene la categoría que se le presupone y que este año ya se está viendo con claridad en la Liga. Y, sí, el rival es un Algeciras sin presión y con la ilusión que le da el empate a uno del partido de ida, aunque el resultado dé ventaja de momento a los realistas por el doble valor de los goles en campo contrario. Pero la Real tiene que empezar a ser también la Real en estos partidos. El Algeciras no puede convertirse en el sexto equipo de Segunda B que apea al equipo txuri urdin de la Copa desde 1988. Si eso sucede, una vez más habrá que hablar de fracaso absoluto en una competición que, incluso antes de aquellas dos finales consecutivas, dejó muchas historias para el recuerdo, no para el olvido.

Si alguien tenía dudas de lo que podía hacer Arrasate en la Copa, la convocatoria ya deja claro que no habrá experimentos ni dudas, que será el primer equipo, aún a pesar de las muchas bajas que tiene (Granero, Ifrán, Mikel González, Zurutuza y Estrada). Siendo sólo 16 los convocables en este torneo, cosas de la Federación que siguen pareciendo inexplicables, el técnico txuri urdin contará con quince jugadores del primer equipo y sólo tira del Sanse por necesidad. Carlos Martínez, que acabó con molestias el partido frente al Betis del pasado domingo, se queda fuera de la lista y Zaldúa se mantiene en ella y será el titular en el lateral derecho. La única concesión que hace Arrasate a la Copa es, como ya sucedió en el partido de ida, es el descanso a Bravo, lo que lleva a Royo a completar la convocatoria como la única novedad. El otro jugador que se queda fuera con respecto a los 18 del último partido liguero es Markel Bergara.

De esta forma, y aunque habrá bastantes cambios en el once, no habrá dudas sobre su capacidad, puesto que Arrasate alineará a diez jugadores del primer equipo, por mucho que la mayoría de ellos tengan ahora mismo la etiqueta de suplentes. Zubikarai, reforzado por su espléndida actuación en Champions ante el Bayer Leverkusen, estará bajo palos. La defensa la formarán con seguridad Zaldúa y José Ángel en los laterales, Iñigo Martínez en el centro y con la duda de su acompañante, con más opciones para Cadamuro que para Ansotegi. Por delante, Elustondo sustituirá a Markel, y es posible que Ros dé descanso a Pardo o a Xabi Prieto, probablemente al primero. Por delante, lo más normal que jueguen Chory Castro, Vela y Seferovic, dejando a Griezmann y a Agirretxe como las opciones ofensivas para la segunda parte en caso de que sea necesario. Royo, obviamente, será el portero suplente.

Por primera vez en años, la Real llega al partido de vuelta en casa contra un rival de inferior categoría con ventaja, algo que entre eliminatorias a partido único y fiascos varios no sucede desde la temporada 1997-1998, con el 0-2 ante el Burgos. La trayectoria de la Real en Anoeta invita al optimismo. El equipo txuri urdin, que defiende el 1-1 de la ida, ha ganado cinco de los ocho partidos que ha jugado en Liga, en los que ha marcado 21 goles, y el resultado de uno de los dos empates logrados, a cero ante el Málaga, también serviría para darle el pase a la siguiente ronda. Además, en la única eliminatoria que ha jugado esta temporada, la previa de la Champions ante el Olympique, ganó bien el partido de vuelta por 2-0, trayendo también esa misma ventaja del partido de ida. El Algeciras encadena, contando también el partido de Copa ante la Real, seis partidos sin conocer la victoria, aunque sus tres últimos empates han sido a dos goles y sí le valdrían para pasar. A domicilio sólo ha ganado dos de los nueve partidos que ha jugado en Liga.

El Algeciras ya visitó Donostia en una ocasión en partido oficial y fue, precisamente, para disputar un encuentro de Copa. Fue en la temporada 1966-1967, aunque entonces el partido jugado en Atotxa fue el de ida de la eliminatoria. El resultado aquel día fue de empate a uno y los dos goles los hizo el equipo andaluz. En el minuto 19, Gerardo introdujo el balón en su propia puerta al desviar un centro de Mendiluce. Y seis minutos después, Juanito aprovechó la indecisión de la defensa realista para hacer el empate. A partir de ahí, un ataque de la Real que se topó una y otra vez con el muro del Algeciras. La eliminatoria se resolvió en la vuelta a favor del equipo txuri urdin con un tempranero y solitario gol de Urreisti. Desde 1988, hasta cinco equipos de Segunda B han eliminado a la Real en la Copa, y uno de ellos lo hizo a doble partido y jugando el segundo en Anoeta. Fue en la temporada 1994-1995, cuando el Numancia pasó en los penaltis, después de ganar 2-0 en la ida y perder en San Sebastián por el mismo resultado.

domingo, diciembre 15, 2013

REAL SOCIEDAD 5 - BETIS 1 Vendaval txuri urdin

Pardo dio tres asistencias de gol.
Aunque la Real haya podido levantar dudas legítimas durante algunos tramos de esta temporada, era evidente que no se le podía haber olvidado cómo jugar al fútbol. No parecía casualidad lo que hizo el equipo la pasada campaña con los jugadores que tiene. Y la goleada al Betis no sólo demuestra que las posibilidades siguen ahí, sino que además pueden incluso superar algunos registros de aquella Liga ya imborrable en el recuerdo del aficionado realista. El Betis plantó cara durante la primera mitad, pero la Real acabó convirtiéndose en el vendaval txuri urdin que ganaba partidos con una facilidad espectacular, con jugadas de enorme mérito y con una palpable superioridad con respecto a su rival, que por voluntarioso y capaz que se muestre tiene que acabar rendido al poderío realista. La segunda mitad ha sido sensacional y ha permitido que el 1-1 al descanso que tanto recordaba al encuentro de la temporada pasada se convierta en una espectacular goleada, que deja además grandes noticias. La mejor, el reencuentro de Agirretxe con el gol.

Jagoba dejó un par de mensajes interesantes en el once inicial. Ansotegi, que además encontró el premio del gol, está claramente por delante de Cadamuro como tercer central del equipo. Pardo empieza a parecer cada vez más indiscutible en el once, aunque sigue siendo obligado a correr demasiado sin necesidad para hacer el trabajo de dos jugadores y aunque había temor a que el técnico realista insistiera en ese tan criticado doble pivote formado por Markel y Elustondo. Agirretxe de nuevo fue la apuesta como delantero centro, siendo esa otra elección que le salió fenomenal al máximo responsable de la nave txuri urdin. Más que curioso que esas tres bazas firmes formaran parte esencial de una victoria que lleva a la Real a sumar tres de forma consecutiva. Que no pase desapercibido ese dato, porque la Real de Champions de la pasada temporada no consiguió hacerlo en ninguna ocasión, y además llegó en un partido que por momento se acercó a lo que fue la última visita del Betis, que puso muchos más problemas de los que dicta el marcador.

Ya desde el arranque se vio que el juego iba a ser muy vistoso, con un claro protagonismo de los atacantes. Tras un primer disparo de Vela, la primera gran noticia del encuentro llegó en el minuto 6. La Real se adelantó ahí en el marcador merced a una contra llevada formidablemente por un Rubén Pardo que no dejó de levantar la cabeza para encontrar el momento y lugar adecuado para dar la asistencia y que Agirretxe culminó de forma sensacional, picando el balón sobre la salida de Andersen, de la misma forma en que consiguió tantos de sus goles de la pasada campaña. Es su primer gol de esta temporada 2013-2014. Ha tardado en llegar demasiado, pero si Agirretxe ha vuelto la Real sólo puede seguir creciendo. A pesar de tener la ventaja en el marcador, lo cierto es que el Betis tenía mucho más dominio de la pelota que la Real y jugaba mucho más cerca del área de Bravo que los realistas de la de Andersen. Eso obedeció a un serio agujero en el centro del campo, donde Markel no consiguió robar ni un solo balón en los primeros 45 minutos.

Por eso, el partido era un correcalles similar al de la temporada pasada. El gol del empate llegó en el minuto 19, en una jugada en la que falló prácticamente todo el entramado defensivo de la Real. Carlos Martínez le dejó a Vadillo demasiado espacio para controlar la pelota y encararle, Markel no cubrió bien ni sirvió de ayuda a sus centrales y entre Ansotegi e Iñigo Martínez crearon una autopista para que Jorge Molina batiera a Bravo con bastante comodidad. A partir de ahí se intensificó el intercambio de golpes, con los dos goleadores a punto de firmar el doblete. Primero fue Jorge Molina quien estrelló el balón en el palo y después Agirretxe quien cruzó un gran cabezazo tras un córner que se marchó fuera pero lamiendo el palo izquierdo de Andersen. Ya en los últimos minutos de la primera mitad pareció que la Real generó más peligro que el Betis, con un pase de la muerte de Griezmann y un disparo de Vela que obligaron al meta bético a intervenir.

El once inicial que jugó contra el Betis.
La pimienta que suele añadirse a encuentros tan movidos como éste la puso Mateu Lahoz, un árbitro que tiene diferentes raseros a todos los niveles, con un equipo y con otro (un plantillazo de Nacho a Xabi Prieto no fue tarjeta, el de Iñigo Martínez sí), con una camiseta y con otra, en un partido y en otro, fuera y dentro del área, con un partido igualado y con uno decidido. Enervó bastante a la grada por la tarjeta que le mostró a Xabi Prieto por una livianísima protesta por una clara mano de Verdú que no señaló y, ya en los últimos instantes de la primera mitad, por un derribo a Vela dentro del área que, sin juzgar si es penalti o no (y sabiendo que se han pitado mucho menos claros), se pareció mucho a otras jugadas fuera de las áreas que el propio colegiado sí señaló como faltas. Mateu se convirtió en parte del descontrol, la parte que los entrenadores no pueden controlar. Jagoba se preocupó de lo suyo y quizá hay que entender que la Real tardara tanto en volver al campo para la segunda mitad como un buen síntoma.

Y es que la Real de la segunda parte, también el Betis aunque en menor medida, entendió que no era necesario semejante correcalles para ganar el partido o para que mantuviera la espectacularidad de la primera mitad. El centro del campo funcionó mejor, e incluso Markel mejoró (aunque es algo a analizar que siempre multiplique sus balones robados después del descanso, cuando las fuerzas empiezan a fallar y suele ser más fácil recuperar), lo que permitió ver la mejor versión de los atacantes. Aún así, las primeras llegadas fueron béticas, aunque con una insistencia en los disparos lejanos que no se corresponde con las debilidades de Bravo y que, no obstante, se repite bastante en Anoeta. Pasado ese primer arreón del Betis, el partido cayó del lado de la Real ya de forma clara, en el juego y en las ocasiones. Un gran pase de Carlos Martínez no encontró rematador, Griezmann en fuera de juego intentó marcar de tacón, Agirretxe obligó a Andersen a enviar un balón a córner e Iñigo cabeceó ese saque de esquina para que Nacho sacara bajo palos.

El gol rondaba la portería bética y llegó en el minuto 55. El córner botado por Pardo desde el flanco derecho del ataque realista encontró el poderosísimo cabezazo de un Ansotegi que, eso sí, no estaba demasiado bien defendido. Sigue siendo una obligación rendirse a la profesionalidad de Ansotegi, un central que sabe perfectamente dónde están sus límites y que siempre da la cara. Hoy hizo su segundo gol en la Liga. Ahí la Real entró en el modo destructor de la pasada temporada y finiquitó el partido en poco más de diez minutos. Griezmann hizo el tercero, culminando una jugada sensacional tejida por los tres atacantes. Agirretxe, gran partido el suyo, metió el balón en profundidad para la carrera de Vela por la banda izquierda, y su pase desde allí lo remató el francés con una exquisita precisión para colocar el balón entre el portero y los defensas que trataban desesperadamente de evitar el tanto. El 4-1 llegó en el 67, con asistencia de Pardo y disparo espectacular de Agirretxe de primeras. Tan magnífico ese disparo como el desmarque atrás del nueve txuri urdin.

Con ese cuarto gol, el partido se dio por acabado. El Betis asumió su derrota con deportividad (a excepción de un pelotazo que recibió Griezmann en una jugada en la que recibió dos faltas y en la que finalmente fue el francés el amonestado por un Mateu Lahoz de nuevo desconcertante, pero del que se hablará poco por la suerte que tuvo de ver un marcador holgado) y la Real se centró en disfrutar la victoria que ya había conseguido. Jagoba retiró del campo a Agirretxe, Pardo y Griezmann y los tres recibieron grandes ovaciones. Y como en el minuto 85 llegó el quinto, con Xabi Prieto rematando un portentoso envío desde la izquierda de José Ángel (que también se animó a disparar antes de que acabara el partido, aunque lo hizo contra el lateral de la red), quizá la peor noticia de la jornada fue ver a un Seferovic algo desesperado. Protagonizó alguna buena jugada y probó en una ocasión a Andersen desde una posición algo escorada, pero no se le vio demasiado partícipe de la alegría resultante del partido que hizo la Real y del marcador final.

El marcador de Anoeta.
La Real consiguió una victoria espléndida que rompe dos temporadas completas y tres años sin lograr tres triunfos de forma consecutiva. Pero, además, el equipo txuri urdin vuelve a mostrar lo que casi todo el mundo consideraba su rasgo esencial: una pegada descomunal. Aún con aquellas siete jornadas sin ganar, el conjunto que dirige Arrasate suma ya 30 goles y está sabiendo defender la plaza europea que ya ostenta con fútbol, con oficio y con carácter. Es obvio que la Champions ha dejado un mal sabor de boca, pero es igualmente evidente que no ha pasado factura en la Liga, donde suma ahora mismo cuatro puntos más que la temporada pasada a estas alturas. Y si Griezmann sigue en ese estado de gracia (diez goles ya en Liga), Pardo no para de crecer (tres asistencias hoy) y encima Agirretxe vuelve a ser Agirretxe y se quita además el pesado lastre de no haber marcado hasta el día de hoy, esta Real no puede más que seguir creciendo. Ahora, la Copa. Pero en la Liga la temporada está muy bien encarrilada para volver a hacer algo grande.