jueves, julio 31, 2014

REAL SOCIEDAD 2 - ABERDEEN 0 Misión cumplida sin alardes

Zurutuza, primer goleador de la temporada.
La Real logró un buen 2-0 ante el Aberdeen que deja bastante bien encarrilada su primera eliminatoria previa de la Europa League. El objetivo era éste, ganar, a poder ser por más de un gol y sin encajar ninguno. Misión cumplida por tanto, pero sin alardes y con lo justo, porque el rival que se plantó en Anoeta demostró ser mucho más pobre de lo que indicaban los temores previos. Al final, se cumplió exactamente lo que anticipó Arrasate en la víspera, esto es, una Real que no está al cien por cien pero que sí al nivel suficiente para competir. Eso redujo al 2-0 final la evidente diferencia que hay entre el equipo txuri urdin y el escocés y restó valor a las pruebas más personales del técnico txuri urdin, la de Zubikarai en la portería (que apenas tuvo que tocar el balón en los 90 minutos) y la de Elustondo en el centro de la zaga (cumplió, pero sin ser demasiado exigido por la pobre delantera rival). El resultado debió ser más amplio pero a la Real le costó generar ocasiones claras, sobre todo en la primera mitad. Eso sí, debería ser más que suficiente para pasar a la siguiente eliminatoria.

El primer once de la temporada se pareció bastante al que se había apuntado en la víspera. La sorpresa fue que Canales se quedó en el banquillo, con un Chory Castro recuperado de toda molestia forman en la punta de ataque con Finnbogason y con Xabi Prieto en la media punta. Lo negativo es que el encuentro no sirve para evaluar las posibilidades de nada. Ni de Zubikarai bajo palos, ni de Elustondo en el centro, ni del 4-4-2, ni de a presión ni de nada. Primero porque la Real está todavía claramente en pretemporada, como se pudo ver en la falta de entendimiento de casi todo el equipo con Finnbogason en algunos de sus desmarques o en las malas elecciones de en el pase que protagonizaron jugadores como Pardo o Chory en algunos momentos. Y después por el ya mencionado bajo nivel del Aberdeen. No es sólo que el equipo escocés no llegase a Anoeta más que con la misión de arrancar un empate a cero, es que ni siquiera lo hizo especialmente bien ni cometió demasiadas faltas. Cualquier próximo rival planteará muchísimas más dificultades incluso a una Real más rodada.

Puede que un mayor ritmo de partido o una exigencia mayor del Aberdeen hubiera hecho que la Real entrase en el encuentro con más facilidad. Y era necesario hacerlo, porque estaba en juego una importante clasificación. Pero aún así el juego arrancó plomizo, e incluso pareció verse al Aberdeen más cómodo con el balón en los primeros minutos del choque, aunque siempre en zonas limítrofes con el centro del campo. A los de Arrasate les costó casi veinte minutos despertar. Podría haber sido menos si el asistente no hubiera levantado la bandera en un espléndido pase de Chory Castro a Finnbogason que habría encarado a Langfield completamente solo y que partía en línea con la defensa, pero señaló un inexistente fuera de juego. El propio Finnbogason, muy fallón hoy en el remate, desperdició la primera ocasión clara al cabecear blando y desviado un balón que había recibido desmarcado en el punto de penalti. Xabi Prieto dispuso del disparo más franco, pero también lanzó el balón fuera, como también lo hicieron en los minutos siguientes Markel, De la Bella, Pardo Zurutuza y el propio Finnbogasson, de nuevo tras una dejada de Chory.

Como nadie probó a Langfield, un portero de avanzada edad que casi tiene más pinta de vieja leyenda que de portero en activo, el resultado al descanso fue el 0-0 inicial. El dominio fue txuri urdin, absoluto y cada vez más acentuado con el paso de los minutos, pero la escasa claridad de las ocasiones recordó al espeso trabajo de muchos encuentros de la temporada pasada. Es verdad que el equipo buscó siempre jugar el balón (muy probablemente sea esa la razón por la que Arrasate quiso colocar hoy a Elustondo de central), evitó constantemente el pelotazo de Zubikarai (aunque la línea defensiva tuvo que dar algún que otro balón largo) y adelantó la posición de los laterales más que de costumbre. Pero costó hilar fútbol. Se puede achacar a la pretemporada, pero la escasa categoría del Aberdeen invita también a la reflexión. Sobre todo porque se veía que, en cuanto salían dos toques consecutivos de un jugador txuri urdin a otro había posibilidad de hilvanar una jugada de peligro.

El primer once inicial de la temporada.
No fue hasta el minuto 50 cuando un jugador realista disparó entre los tres palos. Fue Finnbogason, que no añadió acierto a su mucho protagonismo en el partido, y lo hizo sin demasiado ángulo ni fuerza. Aún así, a Langfield le costó atajar la pelota. Afortunadamente para la Real, el partido se desatascó en la siguiente jugada. Y el desatascador no fue otro que Zaldua, un lateral sensacional que, con todo el color de ver a Carlos Martínez fuera de la convocatoria como hoy o en el banquillo como en buena parte de la segunda vuelta de la temporada pasada, se ha convertido ya en uno de los mejores y más regulares futbolistas del equipo. Hizo una sensacional entrada por la banda derecha para después colocar en el punto de penalti un espléndido pase atrás. Allí Finnbogason remató, de nuevo sin mucho acierto y en dirección alejada de la portería, pero el despeje de un defensor le cayó en los pies a Zurutuza para marcar el primer gol de la andadura europea de la Real en esta temporada 2014-2015. El tanto era el justo reflejo del absoluto dominio realista, no hay otra forma de analizarlo.

La Real jugó a partir de ese momento sus mejores minutos. De nuevo, sin alardes, pero dando una clara sensación de peligro cada vez que llegaba a la frontal del área rival. El gol espoleó a los de Arrasate, que buscaron con claridad el segundo tanto, mostrando que eran conscientes de que era necesaria una mayor renta. Nada más lamer el larguero un gran disparo de Markel desde la frontal, el técnico realista respondió al primer cambio del Aberdeen colocando por fin a Canales sobre el césped, sustituyendo a un Chory Castro participativo. Y Canales, que está en un estado de forma que hace pensar que su titularidad tendría que ser innegociable, fue el que mejor entendió el tipo de rival que había enfrente. Sobre todo, su portero. Lo primero que hizo nada más aparecer en el partido fue disparar a puerta. Es verdad que en esa jugada le dobló por la espalda Xabi Prieto y que, de haberlo visto, se habría generado una ocasión más clara, pero Canales lo tenía claro: había que chutar. Y por eso su segundo disparo encontró el premio del gol. Lo logró con un espléndido zurdazo al que, eso sí, el guardameta visitante pareció responder algo a cámara lenta.

El 2-0 dejaba la eliminatoria en un punto ideal para que la Real buscara la sentencia a la contra. Arrasate buscó que fueran sus delanteros los que resolvieran, dando quince minutos a la dupla formada por Finnbogason y Agirretxe, y fortaleciendo el centro del campo con Granero, ovacionado con fuerza en su regreso a la Real, retirando a Xabi Prieto y Pardo. Anoeta se quedó con las ganas de ver si Hervías era capaz de revolucionar el partido de otra manera. Y el tercer gol no llegó, pero no por falta de ocasiones. Finnbogason demostró que está en el sitio adecuado pero que necesita ajustar su puntería, Iñigo Martínez hizo temblar el larguero con un portentoso cabezazo que después botó fuera y Agirretxe tuvo dos ocasiones más para anotar, pero el marcador no se movió. ¿El Aberdeen? No llegó a probar a Zubikarai más que en una jugada que estaba anulada por fuera de juego.

El marcador, con el 2-0 final.
Ese detalle invalida buena parte del valor táctico y técnico que pudiera haber tenido el partido. Lo importante era ganar, y con una renta lo más amplia posible. El Aberdeen ya garantizó la portería a cero de la Real, sin necesidad de que hicieran falta más esfuerzos realistas para lograrlo. Aún así, Iñigo Martínez estuvo entre los destacados de la Real, cerrando todas las vías para los escoceses. Y aunque el 2-0 es un buen resultado, el partido dejó la sensación de que, en condiciones normales, tendría que haber sido bastante más abultado. El trabajo para Arrasate está sobre todo en la puntería de los suyos, porque es preocupante que de los 26 disparos que llegó a hacer el equipo txuri urdin sólo cinco fueran entre los tres palos. Hubo detalles positivos de casi todos, pero faltó continuidad. ¿Pretemporada? Es lo más probable. Pero sería un error que el equipo se durmiera por el 2-0.  Con este resultado, un gol en Escocia es oro, pero si el Aberdeen logra adelantarse en la vuelta, habrá eliminatoria. Ese ha de ser el pensamiento para encarar la vuelta: jugar con más intensidad que hoy y, sobre todo, con más acierto.

1 comentario:

RockyBalboa dijo...
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